Proyecto Para El Periodo De Adaptación
SALA DE 3 AÑOS
TURNO: Mañana y Tarde.
DOCENTES:
CAPPELLINI, Selene.
DOMINGUEZ, María Emilia.
CICLO LECTIVO 2018
FUNDAMENTACIÓN
El ingreso en el jardín de infantes supone para el niño un gran cambio;
sale de su mundo familiar donde se le procura un ambiente de seguridad en el
que se siente protegido y muchas veces centro de atención familiar, y se
traslada a otro, el mundo escolar, esta entrada al mundo escolar hace que
tenga que relacionarse en un espacio diferente, con muchos niños y adultos
que no son de su confianza. Esta separación mutua niño-familia y la manera en
cómo se resuelva será trascendente en el proceso de adaptación.
Por otro lado también los maestros tendrán que adaptarse: a sus
particularidades, sus costumbres, sus ritmos, y es con un profundo respeto
hacia esto que se podrá posibilitar que el proceso de adaptación sea lo más
gradual y fluido posible. Como también sucederá con los padres quienes
manifestaran sus temores, sus expectativas, su seguridad o inseguridad… en
fin todo ello es captado por el niño. Y si su entorno vive con dificultad este
momento el lo verá como algo inseguro y peligroso.
Ruth Harf, en su artículo "El período de iniciación: acuerdos
institucionales y áulicos" , el período de iniciación hace referencia al lapso, más
o menos prolongado, en el transcurso del cual el niño, los docentes y el grupo
familiar construyen y adquieren un sistema de códigos compartidos, base para
los sucesivos procesos pedagógicos.
Considera esencial poner el acento en algunas características que componen
este momento tan especial en la vida de niños, padres, docentes y directivos: la
necesidad de construir un sistema de códigos compartidos y también el tiempo
que se necesita para esta construcción.
Las actividades que se realizan en este período apuntan prioritariamente
al reconocimiento del espacio, la generación de vínculos entre los niños, el
trabajo grupal, la formación de hábitos, el conocimiento de los materiales
básicos de trabajo, el manejo de los tiempos. El juego libre y el juego dramático
constituyen dos vías principales para la expresión en estas actividades; la
primera expresión infantil comienza con el juego libre, atravesando distintas
etapas de mayor elaboración y creatividad en las que la imaginación es el
principal ingrediente. El juego dramático, por su parte, constituirá un canal de
liberación favorecedor de la comunicación, la relación con los otros y la
afirmación de la personalidad.
ACTIVIDADES
1. Aprender los nombres, contar quiénes somos, mostrar objetos que
casualmente hayan sido traídos al jardín (como suele acontecer) contar
porque lo trajeron, que les gusta de ello.
2. Circuito: en una mesa masa de sal, en otra mesa para dibujar y en otra
juego de encastre.
3. Se coloca a los niños en círculo y se les explica que vamos a hacer entre
todos una telaraña. Se irá pasando un ovillo de lana, el niño que lo tenga
tendrá que decir su nombre y se lo pasará a otro compañero mientras sujeta
un trozo de hilo. Es importante que no suelten el hilo para que no se
deshaga la telaraña. La dinámica acaba cuando todos los niños se hayan
presentado.
4. Dibujar en el piso del patio con tizas blancas y de colores.
5. Aprender algunas canciones sencillas para saludar, lavarse las manos,
ordenar y otras relacionadas con hábitos y rutinas.
6. Pintar con temperas un mural en grupos para la sala.
7. Juego simbólico: disfraces y los que lo deseen caracterizados con
maquillaje artístico.
8. Creamos el reglamento de convivencia de la sala.
9. Juegos de integración y reconocimiento de los ambientes del jardín: realizar
largavistas con rollos de papel higiénico para recorrer la sala y descubrir
diferentes elementos, luego salir a observar otros ambientes del jardín y
describir lo que ven.
10. La muñeca viajera: se arma una muñeca de tela blanca, rellena con vellón,
sin accesorios, ropa o rostro. La misma de muestra a los niños y se explica
que viajará por cada hogar para que en familia puedan añadirle algún
accesorio o parte del rostro, de modo que entre todos se confeccione la
muñeca completa. Una vez que haya pasado por todos los hogares, la
muñeca vuelve a la sala y se invita a los niños a ponerle nombre y a que
vuelva a realizar las visitas ya estando lista.
Actividades de expresión corporal: “Jugamos con nuestro cuerpo”
Se propondrán diferentes estilos y ritmos musicales (música lenta,
movida, instrumental, cantada) para llevar a cabo exploraciones con el cuerpo,
teniendo en cuenta movimientos, velocidad, intensidad y dirección. Se
realizarán en momentos individuales y grupales.
1. El baile de las estatuas: Bailar libremente al son de la música y cuando
se detiene convertirse en una estatua (puede sugerirse qué tipo de
estatua: sentada, acostada, arrodillada, grande, pequeña,
monstruosa ,alegre, asustada, enojada, parada en un solo pie,
saludando a otra estatua, de la mano con otra estatua...y otras sugeridas
por los niños).
2. Jugamos a Simón Dice: ejecutamos diferentes movimientos imitando a
objetos o animales: “nos movemos como una jirafa”, “saltamos como un
sapo”, por ejemplo.
3. Jugamos a buscar casa: delimitamos casas con aros, tantas como niños
haya, menos uno. Todos corren libremente hasta dar una orden para
ubicarse dentro de una casa. El que queda afuera por no encontrar casa
es quien da la orden la próxima vez.
4. Trabajo de nociones adentro, afuera, arriba, abajo, grande, pequeño: en
diversos juegos con pelotas: “poner las pelotas ADENTRO del cubo”,
“poner las pelotas ARRIBA de las cabezas”, por ejemplo.
5. Trabajo de calidad de movimientos: con pañuelos, trabajar movimientos
rápidos y lentos: “DESPACIO subo el pañuelo”, “RÁPIDO los bajo”, etc.
Secuencia didáctica: “El Payaso Bom-Bon”
1. Presentar el poema “Bom-Bon” como disparador de la secuencia (ver
anexo).
2. Proponer, docente y niños, distintas piruetas/movimientos que haga Bom-
Bon: rodar, girar con la cola apoyada en el suelo, saltar como conejo con
apoyo de las manos, caminar en cuadrupedia con y sin apoyo de rodillas.
3. Juego “El Bonete”: los niños se ubican sentados en ronda. El docente
coloca el bonete a un niño, que tiene que presentarse con un nombre
imaginario y hacer alguna pirueta en una colchoneta ubicada en el centro de
la ronda.
4. Armar el payaso Bom-Bon: la docente lleva la silueta corporal del payaso.
En una caja de cartón se colocan todo tipo de retazos de papeles de
colores: celofán, cartulina, afiche, felpa, barrilete. La silueta se coloca en el
suelo y los niños se ubican alrededor para pegar los papeles y decorar las
“prendas” del payaso. El payaso finalizado se expone en la sala.
5. Registro para la carpeta: armamos el rostro del payaso Bombón. Se entrega
una hoja con el círculo a modo de rostro, para que los niños peguen las
partes. Las partes son: cara, ojos, boca, nariz, sombrero, moño, cabello.
6. Decoramos bonetes y corbatas personales: se confeccionan bonetes con
papel de diario y corbatas con cartulina. Los niños los decoran con
diferentes materiales y se lo llevan de recuerdo junto con una copia del
poema.
Bom Bon es un payaso
De dulce y turrón,
con pantalón de seda
y camisa sin botón.
Bom Bon ya está aquí
con ganas de jugar.
Bonete rojo, nariz pintada,
Ojos de porotos, pelo de algodón.
Bom Bon hace piruetas
Igual que hago yo,
Levanta una pierna
Y salta en el salón.
Bom Bon cae al suelo,
Se vuelve a parar,
Da muchas volteretas
¡Ay! ¡Qué risa que me da!
Secuencia: “Dia de la Memoria por la Verdad y la Justicia”
El objetivo de la secuencia es la valoración del nombre propio como
síntesis de nuestra identidad. La efeméride será presentada como un día en el
cual se valora en nuestro país la importancia de tener un nombre propio, de
saber nuestra historia, y de pertenecer a una familia, a una nación, de saber
quiénes somos y cómo somos, es decir, nuestra identidad.
Se comenzará la actividad con la lectura de una poesía: “¿quién le puso
el nombre a la luna?”
¿Quién le puso el nombre a la luna?
¿Habrá sido la laguna,
que de tanto verla por la noche decidió llamarla luna?
¿Quién le puso el nombre al elefante?
¿Habrá sido el vigilante,
un día que paseaba muy campante?
¿Quién le puso el nombre a las rosas?
¿Quién le pone el nombre a las cosas?
Yo lo pienso todos los días.
¿Habrá un señor que se llama Pone nombres
que saca los nombres de la Nombrería?
¿O la arena sola decidió llamarse arena
y el mar solo decidió llamarse mar?
¿Cómo será? (Menos mal que a mí me puso el nombre mi mamá.)
Posteriormente, se guía a los niños en una reflexión grupal acerca del
nombre de cada uno y de la importancia de tener una identidad. Luego, se
envía una actividad domiciliaria en la cual las familias completan una ficha
acerca del origen del nombre del niño: quién lo eligió, qué significa, cómo es el
niño; las fichas se leen de manera grupal en la sala.
En otra instancia, se muestra un DNI, explicando a los niños su función
como muestra de identidad, y se invita a que, en una copia grande de un DNI,
se dibujen a sí mismos. La docente escribe sus nombres, y la “firma” es un
sello de la mano de cada niño.