BLOQUE 9 El Funcionalismo y las Décadas 40-50
Identifica las principales creaciones arquitectónicas de Mies van de Rohe,
Frank Lloyd Wright y Le Corbusier
Entre 1920 y 1930 surge un movimiento arquitectónico moderno situado en un
contexto de recuperación económica de postguerra hasta el Crack de 1929. Se
le denomina arquitectura Racionalista o funcional..
Las características de la arquitectura funcional pueden resumirse en las
siguientes:
• Ahorro. El uso de formas ortogonales (las formas exteriores siguen a las
estructurales del esqueleto de acero y hormigón) en lugar de curvas,
excesivamente costosas, abarata notoriamente los costes de construcción.
• Síntesis de superficies: superado el concepto de sostén y sostenido,
se puede afrontar la continuidad de las superficies, sin diferenciar elementos
sustentantes y sustentados.
• Asimetría: refleja la libertad compositiva.
• Combinación de espacios cuadrados y rectangulares que muestran
la influencia del neoplasticismo.
• Asunción del concepto espacio-tiempo propio del cubismo: se
valoran todas las visuales, todos los planos son importantes, incrustándose los
volúmenes.
• Afán por penetrar en el espacio interior, que gracias a la liberación
del muro, marcará un momento de auge de las cristaleras. Esto favorecerá la
creación de espacios interiores luminosos y diáfanos, además de higiénicos y
confortables.
• Marcado carácter social.
Su centro principal lo constituye la BAUHAUS, fundada por Gropius en
Alemania como centro pedagógico y experimental de arquitectura y diseño.
Aunque entra en decadencia en 1930, ejerce una enorme influencia que crece
al emigrar sus componentes a otros países de Europa y EEUU.
Los más destacados arquitectos de este momento son en Francia Le
Corbusier (Villa Saboya y Unidad de Habitación) y en Alemania Mies van der
Rohe y Walter Gropius.
MIES VAN DER ROHE (1886-1969): vinculado también a la Bauhaus, pero
acaso con una personalidad más autónoma. Manejará en su arquitectura un
lenguaje más puro y esencial en la búsqueda de la síntesis.
Se interesa desde siempre por los materiales como elementos expresivos.
Esta característica definirá su obra; la piedra, los mármoles, el acero, el vidrio,
serán utilizados de forma pura, desnuda. Sus espacios nunca son cerrados, se
abren hacia el exterior buscando la integración con el entorno. Las ventanas se
abren hacia fuera, creando nuevos planos y otra peculiaridad serán los pilares
metálicos. En 1919 traza un proyecto de rascacielos de metal y vidrio con el
que se sentó las bases de todos lo grandes edificios modernos.
Entre sus primeras obras representativas merecen citarse la villa Güben (1926)
y la villa Krefeld (1928).
El Pabellón de Barcelona, 1929
Obra simbólica del Movimiento Moderno, ha sido estudiado e interpretado
exhaustivamente al tiempo que ha inspirado la obra de varias generaciones de
arquitectos. Fue diseñado por Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969) como
pabellón nacional de Alemania para la Exposición Internacional de
Barcelona de 1929.
Construido con vidrio, acero y distintos tipos de mármol, el Pabellón se concibió
para albergar la recepción oficial presidida por el rey Alfonso XIII junto a las
autoridades alemanas.
Tras la clausura de la Exposición, el Pabellón fue desmontado en 1930. Con el
tiempo se convirtió en un referente clave tanto en la trayectoria de Mies van der
Rohe como para el conjunto de la arquitectura del siglo XX. La significación y el
reconocimiento del Pabellón llevaron a pensar en su posible reconstrucción.
En 1980, Oriol Bohigas impulsó esta iniciativa desde la Delegación de
Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, e Ignasi de Solà-Morales, Cristian
Cirici y Fernando Ramos fueron los arquitectos designados para la
investigación, el diseño y la dirección de la reconstrucción del Pabellón.
Los trabajos se iniciaron en 1983 y el nuevo edificio se inauguró en 1986 en su
emplazamiento original.
Materiales
Cristal, acero y cuatro tipos distintos de piedra (travertino romano, mármol
verde de los Alpes, mármol verde antiguo de Grecia y ónice dorado del Atlas)
fueron los materiales utilizados en la reconstrucción. Todos ellos de las mismas
características y procedencia que los utilizados inicialmente en 1929.
La originalidad de Mies van der Rohe en el uso de los materiales no radica en
la novedad de los mismos sino en el ideal de modernidad que expresaban a
través del rigor de su geometría, de la precisión de sus piezas y de la
claridad de su montaje.
Otras construcciones emblemáticas son la inolvidable casa Farnsworth o el
Seagram Building (Nueva York, 1958), una imponente torre de acero y cristal.
Frank Lloyd Wright Arquitectura Orgánica
Estudió ingeniería civil en y en 1887 trabajó en Chicago en el estudio de Adler
and Sullivan, ejerciendo éste último una importante influencia en la obra de
Wright, que siempre le consideró su maestro. En 1893 abrió su propio estudio
de arquitectura en Chicago.
Siempre rechazó los estilos neoclasicistas y victorianos de finales del siglo
XIX, oponiéndose a la imposición de cualquier estilo, porque estaba convencido
de que la forma de cada edificio debía estar vinculada a su función, al
entorno y a los materiales empleados en su construcción, aspecto en el
que demostró gran maestría, combinando con inteligencia todos los materiales
de acuerdo con sus posibilidades estructurales y estéticas. Otra de sus
aportaciones fundamentales a la arquitectura moderna fue el dominio de la
planta libre, con la que obtuvo impresionantes espacios que fluyen de
una estancia a otra, en una continuidad en la que paredes, suelo, techo y
chimenea forman bloques ininterrumpidos.
Casa de la Cascada
La residencia Kaufmann, más conocida
como la casa de la cascada (en inglés:
Fallingwater) construida entre 1936 y 1939
sobre una cascada del río Bear Run, en el
condado de Fayette del estado de
Pensilvania (Estados Unidos). Hoy en día
Fallingwater es un monumento nacional en
Estados Unidos.
Diseñada entre 1934 y 1935, y construida
durante los años 1936 y 1937 en
Pensilvania, Fallingwater fue la casa de
campo para Edgar Kaufmann, su esposa
Liliane y su hijo Edgar Jr., dueños de unos
grandes almacenes en Pittsburgh. La Casa
de la Cascada se convirtió en la casa de los
fines de semana para la familia desde 1937
hasta 1963.
Cuando el matrimonio
Kaufmann murió, el hijo donó
la Casa de la Cascada, junto
con más de 600 hectáreas
de terreno circundante, a la
asociación Western
Pennsylvania Conservancy.
Fallingwater sigue los
principios de arquitectura
orgánica enfatizados por
Wright en su escuela y
estudio Taliesin.
Básicamente consiste en
integrar en una unidad
(edificación) los factores
ambientales del lugar, uso y
función, materiales nativos, el
proceso de construcción y el
ser humano o cliente.
El terreno en el que se ubica la
casa tiene abundantes
afloramientos de roca, que
sirvieron de cimentación del
edificio. La zona tiene un relieve
ligeramente accidentado, un
bosque de árboles caducifolios
que se mantiene prácticamente virgen ya que sólo un
camino peatonal conduce a la casa, y el arroyo Bear
Run, en el cual está la cascada de la casa. Del
terreno del lugar se extrajeron rocas que conforman
la mampostería de la parte baja de las fachadas del
edificio, colocadas en ese lugar para crear una
progresión desde la roca natural del suelo hasta el
hormigón de las partes altas. El resto de las
fachadas es de color crema, color contrastante con el
entorno verde o marrón (según la estación). Otro
elemento contrastante de la casa son las formas
ortogonales que tienen los voladizos y las
paredes.
El edificio guarda una relación con el entorno que
llega a ser de respeto o adaptación al medio. Así,
los cimientos de la casa son las rocas del lugar, y algunas de ellas sobrepasan
el ancho forjado de la primera planta asomándose junto a la chimenea. Gran
parte de la casa está en voladizo, situado encima del arroyo. Los ingenieros
de Wright no confiaron en que esa estructura fuese a aguantar y
aconsejaron a Wright que rectificara. El orgullo de este arquitecto le permitió
ceder poniendo únicamente unas piezas metálicas que sostienen al voladizo, el
cual aún sigue en pie después de sufrir los efectos de un tornado. La casa, de
dos plantas, se extiende horizontalmente con prominentes voladizos y terrazas,
sin embargo hay un núcleo que crece verticalmente, en el que está la
chimenea. Tiene unas ventanas que se extienden verticalmente y que pasan de
una planta a otra, mostrando así los forjados. Este núcleo vertical es el
“corazón” de la Casa de la Cascada.
• El edificio nace de la propia roca sobre un salto de agua.
• Organizada a base de grandes miradores volados en distintas direcciones.
• Adaptación de la arquitectura a las desigualdades naturales.
• Las características de la arquitectura de viviendas de Wright son:
• Uso de materiales en su estado natural.
• Menor incidencia de la luz: acaba con las grandes cristaleras; la luz no entrará
directamente.
• Sistema de calefacción por el suelo (heredero del hipocastum romano) y de la
chimenea, que también tiene un efecto psicológico acogedor.
• Importancia de las formas geométricas elementales:
LE CORBUSIER (1887-1965)
Su contribución al racionalismo estriba en su relación con la vanguardia (es el
creador, junto con Ozenfant, del Purismo, con el manifiesto Après le Cubisme,
redactado en 1918), en el planteamiento del tema del estándar, que responde a
motivos de eficacia, de precisión, orden y, por tanto, de belleza, y en su
formulación de la vivienda mínima: "Es necesario actuar contra la vivienda
antigua, que empleaba mal el espacio. Hace falta considerar la vivienda
como una máquina para habitar o como un objeto útil".
La capilla de Notre Dame du Haut en Ronchamp, Francia, conocida
informalmente como Ronchamp, es una capilla de culto católico que fue
construida entre 1950 y 1955. Es una creación del arquitecto francosuizo Le
Corbusier, y uno de los ejemplos más importantes de la arquitectura religiosa
del siglo XX.
La capilla en Ronchamp es singular en el estilo de Le Corbusier, quien en este
edificio abandona sus principios de estandarización y de la máquina
estética, dando lugar a una respuesta específica para el lugar. Por propia
admisión de Le Corbusier, fue el lugar el que proporcionó la geometría sobre la
que apoyó su solución, junto con su herencia histórica como lugar de
adoración. Le Corbusier también detectó una relación sagrada de la colina
con sus alrededores, las montañas del Jura en la distancia y de la colina
misma, dominando el paisaje.
La naturaleza del sitio dio lugar a un conjunto arquitectónico que para algunos
críticos tiene muchas semejanzas con la Acrópolis, desde el ascenso en el
fondo de la colina hasta los eventos arquitectónicos y de paisaje a lo largo del
camino, ya que no se puede ver el edificio hasta que no se alcanza casi
totalmente la cima de la colina.
La planta de la iglesia se compone de
una nave de formas curvilíneas, con
dos entradas en los costados, un altar
principal y tres capillas debajo de las
torres. En el exterior, en su fachada este
y arropada por los muros y la cubierta,
existen también un altar y un púlpito
para la celebración de misas al aire libre.
Consta principalmente de paredes
curvas, siendo también curva la
cáscara de hormigón armado que constituye la cubierta.
El edificio presenta la masividad propia de la construcción tradicional realizada
con muros de carga, acentuada por pequeños huecos abocinados
rectangulares, de tamaños y proporciones desiguales, que perforan la pared
sur, única gruesa del edificio. Dichos huecos están cerrados con vidrios de
colores brillantes, que proporcionan una iluminación débil dentro del
edificio, lo que refuerza su naturaleza sagrada. A esa luz coloreada se suma
la que proporciona la estrecha franja que separa la cubierta de los cerramientos
laterales, y la luz indirecta que resbala por el interior de las tres torres y que
ilumina las capillas secundarias. La pared este está también perforada por
pequeños huecos que desde el interior representan un firmamento de
estrellas, en el que destaca la hornacina pasante (se ve tanto desde el interior
como desde el exterior) en la que se dispuso una escultura de la Virgen María,
bajo cuya advocación se encuentra el edificio.
La estructura en la Capilla de Notre Dame du Haut es de hormigón armado
y mampostería. La cubierta, una cáscara de hormigón armado, es la inversión
de una cúpula tradicional, siendo convexa hacia abajo y cóncava hacia
arriba. Está parcialmente apoyada en pilares, de manera que queda una franja
de separación entre la misma y los cerramientos, por la que penetra la luz.
Los acabados de la capilla, tanto exteriores como interiores, son modestos. El
suelo está inclinado hacia el altar, siguiendo la pendiente de la colina.
Estas formas orgánicas pueden estar relacionadas con el contexto
arquitectónico de mediados del siglo XX. Después de años en los que la
rectitud prevaleció en los proyectos, en la década de los cincuenta se dio un
desarrollo de las curvas. El Museo Guggenheim de Nueva York de Frank Lloyd
Wright marcó el camino a seguir, aunque Eero Saarinen, Jorn Utzon y Le
Corbusier, ya habían utilizado las formas orgánicas en sus villas de la década
de los veinte.
Las aras son de piedra blanca de Borgoña, siendo el resto de los altares de
hormigón prefabricado pulido.
Las torres se construyeron de albañilería de piedra y hormigón armado.
La impermeabilización de la cubierta se protegió de la radiación ultravioleta con
un revestimiento exterior de aluminio. El banco para la comunión se distinguió
del resto (de madera) construyéndose de hierro fundido.
4.1. Relaciona la escuela alemana "Bauhaus", con el diseño industrial.
La Bauhaus sentó las bases normativas y patrones de lo que hoy
conocemos como diseño industrial y gráfico; puede decirse que antes de
la existencia de la Bauhaus estas dos profesiones no existían como tales
y fueron concebidas dentro de esta escuela.
Sin duda la escuela estableció los
fundamentos académicos sobre los
cuales se basaría en gran medida
una de las tendencias más
predominantes de la nueva
Arquitectura Moderna,
incorporando una nueva estética
que abarcaría todos los ámbitos
de la vida cotidiana: desde la
silla en la que usted se sienta
hasta la página que está leyendo
(Heinrich von Eckardt).
Dada su importancia, las obras de
la Bauhaus en Weimar y Dessau
fueron declaradas como Patrimonio
de la Humanidad por la Unesco en 1996.
Siendo director Ludwig Mies van der Rohe, la escuela sufrió por el acosante
crecimiento del Nacional Socialismo. Debido a que la ideología Bauhaus era
vista como socialista internacionalista y judía, los nazis cerraron la
escuela.
Muchos de los integrantes de la misma, entre ellos el mismo Walter Gropius,
refugiados, se instalaron finalmente en Estados Unidos para seguir con sus
ideales.
La Bauhaus tuvo su sede en tres ciudades:
• 1919 – 1925: Weimar
• 1925 – 1932: Dessau
• 1932 – 1934: Berlín
• Estuvo organizada por tres directores:
• 1919 – 1927: Walter Gropius
• 1927 – 1930: Hannes Meyer
• 1930 – 1933: Ludwig Mies van der Rohe
Las turbulencias políticas de la Alemania de entreguerras acaban causando la
clausura de la Escuela Bauhaus en 1933 y muchas de sus figuras más
relevantes se trasladan a Estados Unidos donde fundan la Nueva Bauhaus en
1937 en Chicago.
Se considera que esta escuela es la creadora del diseño industrial y gráfico tal
y como se conocen hoy en día y tuvo un profundo impacto en todas las
manifestaciones artísticas y arquitectónicas posteriores.
Dos principios fundamentales de la Escuela Bauhaus: simplicidad y
funcionalidad
Funcionalidad: la forma sigue la función
La Bauhaus hace suyo este principio del
arquitecto norteamericano Louis Sullivan y lo
aplica al diseño y la arquitectura. El diseño
Bauhaus intenta resolver todos los problemas de
funcionalidad con el mínimo de adornos
decorativos y busca la armonía entre la función y
los medios artísticos y técnicos de fabricación.
Simplicidad y formas geométricas
El diseño Bauhaus se reconoce por la simplicidad
de líneas y formas que se manifiesta en líneas
rectas y curvas suaves. Influenciada por el
cubismo y la obra de artistas contemporáneos
como Picasso o Gris, la Bauhaus utiliza formas
geométricas, abstractas y simples para crear
objetos de diseño novedoso y contemporáneo.
LAS PERSPECTIVAS AXONOMÉTRICAS
Dentro del primer estilo, el funcionalismo racionalista, propio de la Bauhaus, se
encontraría el despacho de Walter Gropius, primer director y fundador de esta
escuela. Se observa en este espacio el uso exhaustivo de la geometría pura
gracias a las líneas rectas y el uso de planos axonométricos generados por los
objetos y las paredes que conforman la estancia, además de la peculiar
señalización de los ejes x, y, z, por la lámpara, en la parte superior del
despacho.
El despacho de Walter Gropius representa los principios fundamentales y más
importantes de la Bauhaus, como son el rechazo de la ornamentación a favor
de la funcionalidad, el uso del acero y del hormigón como materiales
fundamentales en la construcción de un espacio, la simetría, la regularidad y el
concepto de que la forma sigue a la función.