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Trabajo e Identidad en la Sociedad

El documento analiza el concepto de trabajo y su evolución histórica, así como su papel en la formación de identidades y ciudadanía. Explora temas como el desempleo, la discriminación laboral, la precarización laboral y su impacto en la identidad, la justicia social y los derechos laborales. También examina el trabajo como derecho humano y su tratamiento en la legislación argentina.

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Trabajo e Identidad en la Sociedad

El documento analiza el concepto de trabajo y su evolución histórica, así como su papel en la formación de identidades y ciudadanía. Explora temas como el desempleo, la discriminación laboral, la precarización laboral y su impacto en la identidad, la justicia social y los derechos laborales. También examina el trabajo como derecho humano y su tratamiento en la legislación argentina.

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Modulo 4 EPJA

Trabajo y sociedad: Trabajo, Identidad.

Marco Teórico:

El concepto de trabajo es una construcción social y como tal, ha recibido diferentes tipos de
connotaciones a lo largo de la historia y dependiendo de la cultura de la que se trate. Para los
griegos y romanos, el trabajo asalariado (especialmente el manual) era un asunto indigno. Los
esclavos y extranjeros se encargaban de estas tareas y los ciudadanos más bien se dedicaban a
las artes, la filosofía o la deliberación política. La nobleza medieval católica pregonaba la
idea que el trabajo era un castigo de Dios a la humanidad y el mismo era considerado poco
adecuado para las clases altas y autodenominadas cultas.

Contemporáneamente a los periodos revolucionarios europeos hacia mediados del 1800, Marx
señalaba, que el trabajo genera valor y es el elemento esencial para la producción capitalista.
Y la obtención de ese valor se daba a través de un mecanismo de explotación hacia quienes no
poseían medios de producción y la clase trabajadora tenía un papel preponderante en la
historia, al ser la llamada a renunciar a esa explotación e implementar un nuevo modo de
producción.

En términos políticos, el trabajo ha servido de base para la promoción de políticas públicas y


generación de contratos sociales. Las variaciones sobre su significado han conllevado
drásticas consecuencias en la aplicación de políticas sociales. Para la economía clásica, el
trabajo tenía un papel claro en la creación de valor y se reconocía la explotación como una
condición histórica, pero para los planteamientos neoclásicos de principios del siglo XX, el
trabajo se convirtió un factor de producción más, al igual que el capital y la tierra.

A mediados del siglo XX y luego de la Segunda Guerra Mundial, nuevamente el concepto de


trabajo cambió. En ese momento fue considerado nuevamente un factor importante en la
producción y debería ser recompensado y protegido. El trabajo asalariado se convirtió en
generador de derechos y los sindicatos fueron reconocidos como actores clave en el contrato
social establecido. Pero luego, el enfoque neoliberal revalora el concepto y el trabajo deja de
tener un valor en sí mismo. Los derechos laborales no son inalienables ni irrenunciables, ni
inherentes a una persona en tanto es trabajadora, sino que deben ser negociados con base en la
productividad del trabajador o trabajadora. Las corrientes analíticas posmodernas también se
cuestionan la centralidad del trabajo en la generación de identidades. Sostienen que “la vida
está en otra parte”: en el ocio, en al consumo, etc. y que son otras las identidades que estarían
generando movilización, reclamos de derechos, inclusión y transformaciones.

Ya en el siglo XX, nuevamente el concepto de trabajo cambio y con este cambio, las políticas
orientadas a los trabajadores. El trabajo fue considerado nuevamente un factor importante en
la producción y que debería ser recompensado y protegido. Se reconoce la existencia de
intereses contradictorios entre el trabajador y el dueño del capital, pero se sostiene que la
misma puede regularse a través de instituciones y políticas públicas de bienestar. El trabajo
asalariado se convierte en generador de derechos tales como seguridad social, pensiones,
salud, entre otros. Los sindicatos, como herramienta de organización y representación de la
clase trabajadora, fueron actores clave de este pacto social y el tripartismo (Estado, Empresa y
Sindicatos) se impuso como el ideal de concertación entre los actores que intervienen en la
producción.

Los movimientos feministas, más acá en el tiempo, le añadieron un enfoque novedoso,


incorporando en el concepto de trabajo las labores no pagadas realizadas por mujeres y
visibilizando el trabajo reproductivo, sumando un enfoque novedoso y extremadamente útil a
la comprensión del fenómeno.

El trabajo y la sociedad están intrínsecamente vinculados, y el trabajo no solo proporciona


medios económicos, sino que también desempeña un papel crucial en la construcción de la
identidad individual y colectiva. Por ejemplo:

La Identidad ocupacional: El tipo de trabajo que una persona realiza a menudo contribuye
significativamente a su identidad. La ocupación puede influir en cómo nos percibimos a
nosotros mismos y cómo nos perciben los demás. La profesión elegida puede ser una fuente
de orgullo y satisfacción, y puede influir en nuestra autoestima y sentido de valía personal.

Roles sociales: El trabajo también puede definir nuestros roles sociales. La posición que
ocupamos en el mercado laboral puede determinar nuestra posición en la sociedad, así como
nuestras relaciones con los demás. Por ejemplo, alguien que ocupa un puesto de liderazgo
puede sentirse identificado como un líder dentro de su comunidad, mientras que alguien que
trabaja en un campo específico puede identificarse como un experto en ese campo.

Valores y creencias: El entorno laboral y las experiencias laborales pueden influir en nuestros
valores y creencias. Por ejemplo, un ambiente de trabajo que valora la colaboración y el
trabajo en equipo puede llevar a una identificación más fuerte con esos valores. Del mismo
modo, las experiencias de injusticia laboral o discriminación pueden tener un impacto
negativo en la identidad y autoestima de un individuo.

Sentido de propósito: El trabajo puede proporcionar un sentido de propósito y significado en


la vida de las personas. Sentirse valorado y contribuir de manera significativa a través del
trabajo puede fortalecer la identidad y el bienestar emocional.

Influencia cultural y social: La percepción del trabajo y su impacto en la identidad puede


variar según el contexto cultural y social. En algunas culturas, el trabajo puede ser visto como
una parte central de la identidad individual y un medio para ganar respeto y estatus social,
mientras que, en otras culturas, otros aspectos de la vida pueden ser más valorados.

En estas circunstancias debemos preguntarnos: ¿Cuál es el papel del trabajo en la generación


de ciudadanías? Más aún, ¿tiene el trabajo algún rol en este proceso? ¿Cuál sería, si no, el
cimiento de las ciudadanías en la globalización?

La presente planificación, intentara abordar la situación actual del trabajo en tanto generador
de identidades proclives a la movilización social y a la lucha reivindicativa y en tanto
generador de derechos y ciudadanía. Para esto, será necesario analizar, reflexionar y debatir
los problemas y desafíos que se presentan en el contexto actual, mundial y nacional referidos
todos a las identidades laborales y la ciudadanía. Esto, toda vez, que sea posible identificar
previamente las situaciones problemáticas y núcleos centrales, que permitan desglosar los
saberes necesarios e ineludibles del modulo en cuestión, para la favorable acreditación de
dichos saberes por parte del alumnado.

Situaciones problemáticas y núcleos conceptuales

 Desempleo

Núcleos conceptuales:

Identidad ocupacional: La falta de empleo puede afectar negativamente la identidad de una


persona, disminuyendo su autoestima y sentido de valía personal.

Inequidad social: El desempleo prolongado puede exacerbar las desigualdades sociales y


económicas, aumentando la brecha entre aquellos que tienen acceso al empleo y aquellos que
no.
Bienestar emocional: La falta de trabajo puede generar estrés, ansiedad y depresión, lo que
afecta la salud mental y el bienestar emocional de los individuos y sus familias.

 Discriminación laboral:

Núcleos conceptuales:

Identidad ocupacional: La discriminación laboral puede afectar la identidad profesional y la


autoimagen de una persona, haciéndola sentir marginada o infravalorada en su entorno
laboral.

Justicia social: La discriminación en el trabajo resalta las desigualdades y la injusticia social,


y destaca la necesidad de abordar y combatir la discriminación en todos los niveles de la
sociedad.

Derechos laborales: La discriminación en el trabajo viola los derechos laborales


fundamentales de igualdad y no discriminación, lo que subraya la importancia de proteger y
hacer valer estos derechos.

 Precarización laboral:

Núcleos conceptuales:

Identidad ocupacional: La precarización laboral puede socavar la identidad profesional de


los trabajadores, haciéndolos sentir explotados o desvalorizados en su trabajo.

Desigualdad económica: La precarización laboral contribuye a la desigualdad económica al


perpetuar la división entre trabajadores con empleos estables y bien remunerados y aquellos
en empleos precarios y mal remunerados.

Legislación laboral: La precarización laboral destaca la necesidad de fortalecer las leyes


laborales y los mecanismos de protección social para garantizar condiciones laborales justas y
dignas para todos los trabajadores.

Contenido por campo curricular.

Eje I: Introducción al mundo del trabajo

Trabajo: Concepto. Evolución histórica. Corrientes de pensamiento. El trabajo como


formador de identidad. Relevancia en la construcción ciudadana. Importancia del trabajo en
las Cs Sociales.
Eje II: El trabajo como Derecho

Derechos Económicos, sociales y culturales. El trabajo como Derecho Humano. Organismos


y tratados internacionales. Derecho laboral argentino: salud y derecho a la seguridad social.

Eje III: El mundo del trabajo

Función social del trabajo. Críticas al trabajo en un contexto de capitalismo. Neoliberalismo:


contexto y análisis mundial. Las formas de organización y de división del trabajo. El Derecho
del Trabajo. La regulación del trabajo: la O.I.T.

Eje IV: El trabajo y los movimientos sindicales en Argentina.

Las luchas por los derechos del trabajo en Argentina. Los sindicatos como instrumento de
organización y lucha en argentina. Surgimiento y evolución. Normas que regulan la actividad
laboral en nuestro país.

Eje V: Problemáticas actuales, panorama mundial y Nacional

Subcontratación, precarización laboral y desregulación del trabajo. Desempleo: implicancias.


Discriminación en el ámbito laboral por cuestiones de genero u orientación sexual.

Propósitos

1) Fomentar la motivación intrínseca: ayudando a los estudiantes a encontrar


significado y valor en su aprendizaje, revalorizándose y replantear de manera flexible
la metodología para lograrlo.
2) Adaptar la enseñanza a las necesidades individuales: Los estudiantes adultos en
EPJA pueden tener diversas experiencias previas y estilos de aprendizaje. Es
imprescindible adaptar el enfoque de enseñanza para satisfacer las necesidades
individuales de los estudiantes y garantizar que todos tengan la oportunidad de tener
éxito.
3) Desarrollar habilidades de aprendizaje autónomo: Muchos estudiantes adultos en
EPJA están regresando a la educación después de un tiempo fuera del aula. Es
importante ayudar a desarrollar habilidades de aprendizaje autónomo, capacitando a
los estudiantes para que sean aprendices efectivos y autosuficientes.
4) Promover la participación activa: La participación activa en el aula puede ser
crucial para el éxito en EPJA. Para esto se debe crear un ambiente que fomente la
participación activa y el intercambio de ideas entre los estudiantes adultos.
5) Facilitar la transición a la educación superior o al mercado laboral:
proporcionando orientación y apoyo en la planificación del módulo y la preparación
para la educación superior o el empleo.
6) Fomentar la reflexión crítica: Animar a los estudiantes a cuestionar y examinar
críticamente las normas sociales, las instituciones políticas y económicas, y los
sistemas de poder, así como a considerar diferentes perspectivas y puntos de vista.
7) Desarrollar habilidades de investigación: Enseñar a los estudiantes cómo investigar
temas sociales utilizando métodos de investigación apropiados, como la recopilación y
análisis de datos, la lectura crítica de fuentes, y la evaluación de la validez y
confiabilidad de la información.
8) Fomentar la participación cívica: Motivar a los estudiantes a participar activamente
en su comunidad y en la vida política, proporcionándoles las herramientas y el
conocimiento necesario para comprender su papel como ciudadanos y para
involucrarse de manera informada y responsable en la toma de decisiones.
9) Promover la inclusión y la equidad: Garantizar que todos los estudiantes,
independientemente de su origen socioeconómico, cultural o educativo, tengan acceso
a una educación de calidad y se sientan valorados y respetados en el aula.
10) Fomentar el desarrollo de habilidades de vida: Ayudar a los estudiantes a
desarrollar habilidades sociales y emocionales, como la empatía, la comunicación
efectiva, la resolución de conflictos y la toma de decisiones éticas, que les permitan
interactuar de manera constructiva en la sociedad.

Objetivos: capacidades para estudiantes presenciales y semi- presenciales

 Comprensión del entorno social y cultural:

Objetivo: Desarrollar una comprensión profunda del entorno social, cultural y político en el
que viven los estudiantes.
Capacidades:

Identificar y comprender las estructuras sociales y culturales de la comunidad, el país y el


mundo. Analizar cómo las relaciones sociales, las normas culturales y las instituciones
políticas afectan a la vida cotidiana y a las oportunidades de los individuos.

 Conocimiento histórico:

Objetivo: Ayudar a comprender a través de la historia los hechos relevantes conceptuales en


el espacio curricular, así como con los eventos y procesos que han dado forma al presente.

Capacidades:

Comprender los principales eventos, movimientos y procesos históricos, así como sus causas
y consecuencias. Interpretar fuentes históricas, como documentos, artefactos y testimonios,
para reconstruir el pasado y desarrollar habilidades de pensamiento crítico.

 Participación cívica y ciudadanía:

Objetivo: Fomentar la participación activa y responsable en la sociedad y promover el


ejercicio de los derechos ciudadanos.

Capacidades:

Reconocerse a sí mismos como sujetos de derecho. Conocer los derechos y responsabilidades


ciudadanas, así como los principios democráticos y los sistemas políticos. Desarrollar
habilidades para participar en la vida cívica.

 Comprensión de la diversidad cultural:

Objetivo: Promover el respeto y la comprensión de la diversidad cultural y étnica.

Capacidades:

Reconocer y valorar la diversidad cultural en su comunidad y en el mundo. Desarrollar


habilidades interculturales para comunicarse y colaborar eficazmente con personas de
diferentes culturas y contextos.

 Análisis de problemas sociales:

Objetivo: Capacitar a los estudiantes para analizar críticamente los problemas sociales
contemporáneos y buscar soluciones constructivas.
Capacidades:

Identificar y comprender los problemas sociales, como la pobreza, la desigualdad, la


discriminación y la exclusión social. Desarrollar habilidades para evaluar políticas y
programas sociales, así como proponer y defender soluciones basadas en evidencia.

Aprendizajes socialmente significativos

1) Educación para la ciudadanía y los derechos humanos:

Conocimiento de los derechos y responsabilidades ciudadanas, así como de los principios


democráticos y los sistemas políticos.

Comprensión de los derechos humanos y la importancia de su protección y promoción en la


sociedad.

2) Desarrollo de habilidades para la vida cotidiana:

Alfabetización y habilidades para desenvolverse en la vida diaria, incluyendo la comprensión


de textos simples y la incorporación de TICS de fácil acceso.

Habilidades para la toma de decisiones, la resolución de problemas y la gestión del tiempo.

3) Promoción de la igualdad de género y la diversidad:

Reconocimiento y valoración de la diversidad cultural, étnica y de género en la sociedad.

Sensibilización sobre la importancia de la igualdad de género y la lucha contra la


discriminación y la violencia basada en el género.

4) Participación comunitaria y desarrollo local:

Fomento de la participación activa en la comunidad y el compromiso cívico a través de la


colaboración en proyectos locales. (ABP)

Desarrollo de habilidades de liderazgo y trabajo en equipo para contribuir al desarrollo y


bienestar de la comunidad.
Plan de acción y Metodología.

Plan de Acción:

Identificación de necesidades:

Realizar un análisis de necesidades para identificar las áreas prioritarias de intervención en la


EPJA en Chubut. Esto puede incluir encuestas, entrevistas y consultas con los actores
relevantes.

Definición de objetivos:

Establecer objetivos claros y alcanzables para mejorar la calidad y la accesibilidad de los


alumnos. Los objetivos deben ser específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con un
tiempo definido (objetivos SMART).

Diseño de estrategias:

Desarrollar estrategias y acciones concretas para alcanzar los objetivos establecidos.

Asignación de recursos tecnológicos:

Identificar y asignar los recursos necesarios tecnológicos para implementar las estrategias
planificadas. Cuidando que sean de fácil acceso y/o facilitándolo a quien lo necesite.

Implementación:

Ejecutar las estrategias y acciones planificadas de manera efectiva y eficiente. Esto puede
implicar la coordinación de diferentes actores y la supervisión del progreso hacia el logro de
los objetivos.

Evaluación y seguimiento:

Evaluar regularmente el progreso y los resultados de las acciones implementadas. Esto


permitirá identificar áreas de mejora y ajustar las estrategias según sea necesario para alcanzar
los objetivos establecidos.

Metodología:
Enfoque centrado en el estudiante:

Adoptar un enfoque de aprendizaje centrado en el estudiante, que reconozca y valore la


experiencia y los conocimientos previos del mismo.

Aprendizaje contextualizado:

Integrar los contenidos educativos en contextos relevantes para los estudiantes, utilizando
ejemplos y situaciones de la vida real que reflejen su entorno y sus necesidades.

Flexibilidad y adaptabilidad:

Diseñar programas y actividades educativas que sean flexibles y adaptables a las necesidades
y circunstancias individuales de los estudiantes, considerando sus responsabilidades
familiares, laborales y comunitarias.

Uso de metodologías participativas:

Emplear metodologías participativas que fomenten la participación activa de los estudiantes


en su propio proceso de aprendizaje, como el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje
colaborativo y el uso de técnicas participativas de enseñanza y aprendizaje.

Utilización de recursos locales:

Aprovechar los recursos locales, como la cultura, el patrimonio y las instituciones


comunitarias, para enriquecer el proceso educativo y promover un mayor sentido de
pertenencia y conexión con la comunidad.

Evaluación formativa y continua:

Implementar un sistema de evaluación formativa y continua que proporcione


retroalimentación oportuna a los estudiantes y permita monitorear su progreso y comprensión
a lo largo del tiempo.

Descripción de los Indicadores de Avance.

Comprensión de conceptos clave: Los estudiantes pueden demostrar su comprensión de


conceptos fundamentales en ciencias sociales, como democracia, derechos humanos,
globalización, desigualdad social, entre otros, mediante la explicación de estos conceptos en
sus propias palabras y aplicándolos a situaciones concretas.
Análisis crítico de información: Los estudiantes pueden evaluar críticamente fuentes de
información, como artículos de noticias, informes de investigación y documentos históricos,
identificando sesgos, evaluando la credibilidad de las fuentes y extrayendo conclusiones
fundamentadas.

Habilidades de investigación: Los estudiantes pueden diseñar y llevar a cabo investigaciones


sobre temas sociales específicos, utilizando métodos de investigación apropiados, recopilando
datos relevantes y analizándolos de manera sistemática para llegar a conclusiones respaldadas
por evidencia.

Participación activa: Los estudiantes pueden participar activamente en discusiones en clase,


debates y actividades grupales relacionadas con temas sociales relevantes, demostrando
habilidades de escucha activa, expresión clara de ideas y respeto por las opiniones de los
demás.

Reflexión crítica: Los estudiantes pueden reflexionar sobre sus propias experiencias y
perspectivas en relación con los temas estudiados en clase, identificando prejuicios
personales, ampliando su comprensión a través del diálogo con otros y mostrando disposición
para cuestionar sus propias creencias y suposiciones.

Producción de trabajos escritos: Informes de investigación u otros trabajos escritos que


demuestren su capacidad para organizar ideas de manera clara y coherente, argumentar de
manera persuasiva y citar fuentes adecuadamente.

Participación cívica: Los estudiantes pueden participar en actividades extracurriculares o


comunitarias relacionadas con temas sociales, como campañas de concientización, o
participación en eventos públicos, demostrando su compromiso con la ciudadanía activa.

Comprensión del contexto laboral local: las principales industrias, oportunidades de


empleo, desafíos económicos y tendencias laborales.

Conocimiento de los derechos laborales: Los indicadores podrían incluir la capacidad de los
estudiantes para identificar y comprender los derechos laborales básicos, como el salario
mínimo, las condiciones de trabajo seguras y saludables, y los derechos de los trabajadores.

Reflexión sobre la relación entre trabajo e identidad: Los indicadores podrían incluir la
capacidad de los estudiantes para reflexionar sobre cómo el trabajo influye en su sentido de
identidad y autoestima, así como en su pertenencia a comunidades laborales y sociales.
Comprensión de la diversidad laboral: Los estudiantes pueden demostrar su comprensión
de la diversidad en el lugar de trabajo, incluyendo cuestiones de género, etnia, edad y
habilidades, y cómo estas influencias afectan las experiencias laborales de las personas.

Evaluación y acreditación

1) Elaboración de trabajos prácticos


2) Nota conceptual
3) Legajo personal, donde conste acreditación de saberes, indicadores de objetivos y
capacidades alcanzadas
4) Espacios de reflexión y debate, en los que se valorara la participación.
5) Proyecto comunitario con alguna institución local.
6) Exámenes escritos

Todos estos elementos enumerados se realizarán, teniendo como eje principal las siguientes
pautas:

Flexibilidad en los métodos de evaluación: Dado que los estudiantes adultos pueden tener
diferentes estilos de aprendizaje y experiencias educativas previas, es importante utilizar una
variedad de métodos de evaluación que se ajusten a sus necesidades.

Reconocimiento de la experiencia previa: Muchos estudiantes adultos pueden tener


experiencia laboral, comunitaria o educativa previa que es relevante para sus estudios. La
evaluación y acreditación deben reconocer y valorar esta experiencia, permitiendo a los
estudiantes recibir crédito académico por las habilidades y conocimientos que ya poseen.

Evaluación formativa: La evaluación formativa, que se centra en proporcionar


retroalimentación y apoyo continuo para mejorar el aprendizaje, es fundamental.
Ofreciéndoles oportunidades regulares para que los estudiantes reciban comentarios sobre su
progreso y desarrollen estrategias para superar desafíos académicos.

Evaluación auténtica: Se basa en tareas y proyectos del mundo real. Esto permite a los
estudiantes aplicar sus habilidades y conocimientos en contextos significativos y demostrar su
comprensión de manera práctica.
Acompañamiento y apoyo individualizado: Dado que muchos estudiantes pueden enfrentar
desafíos personales, familiares o laborales que afectan su aprendizaje, es importante
proporcionar un apoyo individualizado durante el proceso de evaluación y acreditación.

Criterios de evaluación claros y transparentes: Los criterios de evaluación deben ser


claros, transparentes y les serán comunicados de manera efectiva a los estudiantes. Esto ayuda
a garantizar que comprendan lo que se espera de ellos y cómo serán evaluados, lo que puede
aumentar su motivación y compromiso con el proceso de aprendizaje.

Bibliografía

Marshall, G. (2000). Ciudadanía y Clase Social. Madrid: Alianza Editorial.

Sen, A. (2000). Desarrollo y Libertad. Barcelona: Planeta.

Standing, G. (2011). El Precariado: Una Nueva Clase Social. Buenos Aires: Paidós.

Nussbaum Marta, recopilación, Identidad y Diferencia: La Perspectiva de las Ciencias


Sociales.

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