TFG Urdiales
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El trabajo está dedicado a los aspectos artísticos de uno de los eventos más importantes de la
actualidad americana: la Met Gala titulada Cuerpos celestiales: la moda y la imaginación
católica organizada por el Metropolitan Museum of Art de Nueva York en colaboración con
el Vaticano en mayo del 2018. A partir de este evento lograremos ver cómo el icono religioso
obtiene una nueva semiótica dejando olvidada en el pasado la devoción y siendo ahora una
imagen de consumo, consecuencia de la sociedad de masas. A su vez, esto será impulsado por
la estética Kitsch, que logra desacralizar el icono a favor de la búsqueda por el ornamento y el
espectáculo, principios que se dan en la gala a tratar. De todas formas, este nuevo uso del
icono provoca una coexistencia imposible con las esferas eclesiásticas más radicales, que no
tardarán en tachar la gala de blasfemia.
ÍNDICE:
1. INTRODUCCIÓN 1
4. RESULTADOS Y CONCLUSIONES 30
5. BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA 32
1. INTRODUCCIÓN
Es por esta razón que nos resultó curiosa la inesperada aparición de estas imágenes en
un contexto tan actual y efímero como es la Met Gala del 2018 y, por consiguiente, el
impacto que tuvo en los medios. De esta forma, partiendo de la tesis de Victoria Cirlot de que
toda imagen reclama a otra formaremos un discurso que une las imágenes que aparecen en la
Met Gala con aquellas que habían aparecido en los siglos anteriores estableciendo una serie
de comparaciones. Para ello primero hemos considerado un apartado introductorio que ponga
en contexto este tema tan innovador. Iniciaremos el trabajo explicando la idea que la
profesora Cirlot expuso en la conferencia en el Museo de Artes Visuales de Santiago de Chile
en 2014 titulada El Valor de las Imágenes, pues nos ha parecido interesante la idea de unir
imágenes parecidas en diferentes escenarios o contextos; los vestidos de la Met Gala con
aquellas obras de arte religioso en las que se inspiraron.
A continuación, debemos tener en cuenta que la estética que sigue la Gala es algo
novedoso, por lo que el segundo apartado de este primer capítulo introductorio está dedicado
1
“A Dios rogando y con el mazo dando”, “A quien madruga, Dios le ayuda”, “Dios aprieta pero no ahoga”,
“Cada uno en su casa y Dios en la de todos”, “El hábito no hace al monje”, “Nunca digas de este agua no beberé
ni este cura no es mi padre”, “Dios da pan a quien no tiene dientes”, “De Pascuas a Ramos”, “Meter el dedo en
la llaga” …
1
a detallar esta tendencia Kitsch. Finalmente, hemos considerado acertado introducir el tema
de la gran olvidada en nuestra carrera: la Moda. Una vez aclaradas estas cuestiones, en el
segundo capítulo del trabajo exponemos el escenario de la Met Gala del 2018 y analizamos
los trajes presentados trabajando las influencias de los seleccionados. Terminamos el trabajo
con la crítica que sufrió la Gala por la utilización de iconos sagrados fuera del contexto
eclesiástico que nos lleva a plantear una reflexión acerca de la línea que limita la blasfemia y
el fetichismo de estos iconos.
2
Errata en el título del estudio de Melo Maturana, a pesar de que iconografía sea un sustantivo femenino, en la
tesis escribe el adjetivo religioso en masculino.
2
2. EL ICONO RELIGIOSO: EL VALOR DE LAS IMÁGENES
Esto lo unimos con el poeta francés Pierre Reverdy, que indica, en 1918, que para la
creación lírica es necesario unir imágenes parecidas: “la analogía es un medio de creación, se
trata de una semejanza de relaciones, y de la naturaleza de esas relaciones depende la fuerza o
la debilidad de la imagen creada”6, pero son dos realidades que “sólo el espíritu las capta”7.
En este sentido, Perceval se adentra en un estado de trance en el que no puede desasirse de la
imagen de la sangre en la nieve pues esta tiene un poder inmenso: la imagen es magia8
(relación entre los conceptos imago -imagen en latín- y magia). El uso de imágenes con la
3
REVERDY, P.: Escritos para una poética, Caracas: Monte Ávila Editores, 1977, p. 25.
4
CIRLOT, V.: “Las imágenes parecidas: supervivencias, engramas y símbolos” en la Conferencia El Valor de
las Imágenes, Museo de Artes Visuales - MAVI UC, 2014. Disponible en
[Link] (Consultado el
28/04/2022).
5
Este relato narra cómo Perceval se queda absorto en la contemplación de tres gotas de sangre de una oca
atacada por un halcón que caen en la nieve, ya que al mezclarse el rojo de la sangre con el blanco de la nieve le
recuerdan al color de la faz de Blancheflor, su amada.
6
REVERDY, P.: Op. cit., p. 25.
7
Ibid. p. 26.
8
CIRLOT, V.: Op. cit.
3
intención de que nazca un discurso visual no es nada nuevo; ya lo encontramos en el Atlas
Mnemosyne de Aby Warburg, donde podemos apreciar reflexiones acerca de lo pertinente que
puede ser la búsqueda de las imágenes parecidas. Estas semejanzas, explica Cirlot, pueden ser
de órdenes diversas: gestuales, morfológicas, rítmicas, expresivas, iconográficas, etc.
Además, gracias a la imaginación seremos capaces de conectar las imágenes, cuestión que la
mera observación directa podría pasar por alto. Precisamente es este pensamiento obsesivo
fruto de la imaginación el que nos habilita a enlazar las imágenes.
9
MARÍN, V. y POYO, A.: Lo que sabemos de la Gala MET 2018. Disponible en en
[Link]
(Consultado el 28/04/2022).
10
“La memoria de lo pasado es una manifestación de lo futuro”, Suger de Saint-Denis, De rebus in
administratione sua gestis, Migne, Patrologia Latina, 186, cols. 1211-2 y 1227-48, §§ XXIX y XXX, texto
recogido y comentado por JAQUES PI, J.: La estética del románico y el gótico, trad. J. Montserrat, Madrid,
Antonio Machado Libros, 2003, pp. 264-265.
4
religiones). De hecho no son una simple imagen, sino que tienen un significado específico, un
objetivo para que los devotos las contemplen y reciban a través de ellas un mensaje sagrado y
sean veneradas por ello. Incluso se habla de imágenes con vida a las que mediante la
consagración (lavar, ungir, coronar, bendecir o pintarles los ojos) se les otorga poderes11: son
imágenes de culto. No debe sorprendernos que el amor y el miedo suscitados por las
imágenes haya sido objeto de debate (idolatría vs. iconoclastia) y estudio. David Freedberg
en su libro El poder de las imágenes sostiene: “Los teólogos siempre se muestran incómodos
ante el culto prodigado a imágenes milagrosas, porque tomar conciencia del poder que emana
de la fusión puede conducir a la sublimación de amar y adorar a las imágenes. A este respecto
es inevitable hablar de la inherencia e insistir en que la separación entre signo y significado
sólo contribuye a debilitar y marchitar aquello que inspira la devoción en los espectadores”12.
De estas líneas podríamos entender que los estudiosos de la religión ven peligroso que
la gente disocie el símbolo con el significado ya que esta unión sería uno de los fundamentos
de la religión católica. Pongamos un caso cercano para ilustrar estas palabras: las cofradías y
procesiones de la Semana Santa en la ciudad de Sevilla, donde los devotos lloran, gritan e
incluso se empujan para tocar a la Virgen. Si separasen signo y significado la celebración se
marchitaría. Aun así, es cierto que esa desvinculación entre signo y significado ayudaría a los
actos iconoclastas que atacan a las imágenes, ya que ellos también consideran que una
imagen representa un cuerpo. Algunos ejemplos de atentados iconoclastas son: la antigua
condena a la damnatio memoriae con el intento de Tuthmosis III de borrar a Hatshepsut del
recuerdo histórico, la Piedad de Miguel Ángel (1498-99) a la que en 1972 atacaron con un
martillo provocando diversos daños a la obra o La Venus del Espejo (1640-48) de Velázquez
acuchillada por Mary Richardson en 1914. Entonces, si bien vemos que esta devoción por la
imagen ocasiona una idolatría hacia las mismas, también acarrea resultados negativos en el
otro lado de la balanza.
Ahora bien, ¿Son las imágenes aparecidas en los vestidos de la Met Gala del 2018
ejemplo de imágenes votivas, de imágenes con vida? Dejando de lado el ejemplo sevillano,
podríamos decir que hoy en día, a grandes rasgos, las imágenes han evolucionado. Las
encontramos en entornos cotidianos y pasan a ser comunes en el día a día. De hecho, incluso
11
FREEDBERG, D.: El poder de las imágenes: estudio sobre la historia y la teoría de la respuesta, Madrid, Ed.
Cátedra, 1992, pp. 107-125.
12
Ibid., p. 452.
5
podríamos decir que a la par que evoluciona el significado y el uso de la imagen, lo han
hecho también los soportes en los que aparecen las mismas. Para empezar, en los siglos
anteriores encontramos los iconos en esculturas, pinturas, telas… Hoy en día, los hallamos
adscritos a la moda y al cine, y gozan de una connotación no tan devocional, sino con matices
fetichistas. Así expone su hipótesis Melo Maturana en La iconografía religioso como un
elemento de moda o diseño: “Las referencias iconográficas y discursivas al universo
religioso en el arte y el diseño contemporáneo suponen una transformación/inversión en clave
fetichista de la tradición ideológico-simbólica del mismo”13. El resultado de los procesos de
masificación es que se usen ciertas tendencias artísticas o ciertas imágenes de forma
absolutamente comercial; véase el ejemplo de Frida Kahlo o el Che Guevara14. Al igual que
ambos han perdido la esencia de su espíritu tras el consumo de su imagen, se desacraliza el
imaginario que antiguamente fue tan venerado y respetado por los diferentes fieles y
jerarquías eclesiásticas: el icono religioso pierde su utilidad o fundamento primario, que sería
el culto.
Es aquí cuando relacionamos el icono religioso con dos estéticas, ya que no estará
exento de ser utilizado en el Kitsch y en el Camp. Por ende, es importante adentrarse en estos
aspectos para comprender la relación de la iconografía católica con la estética actual.
Para empezar, el término Kitsch ofrece diversas teorías acerca de su origen, lo que
dota de complejidad a su comprensión. Jessica García Ecker en su Trabajo de Fin de Grado
titulado Los excesos del Arte: el Kitsch recoge varias hipótesis con respecto a su etimología.
Para empezar por un orden cronológico, de acuerdo con Friedrich Kluge y Alfred Götze
(1936), el término provendría de la palabra inglesa sketch, con referencia a la búsqueda
insaciable de esbozos y obras de arte baratas. Mientras que Otto Best (1980) relaciona
ketschen y verkitschen con la región histórica del suroeste de Alemania, Suabia, significando
desecho. Umberto Eco (2007), por su parte, afirmaba que provenía del del verbo kitschen del
dialecto mecklemburgués (Alemania occidental) cuyo significado es “recoger barro de la
13
MELO MATURANA, N.E.P.: La iconografía religioso como un elemento de moda o diseño. Facultad de
Diseño y Comunicación, Universidad de Palermo (Buenos Aires), 2007, p. 8. Disponible en
[Link] (Consultado el
28/04/2022).
14
La archiconocida imagen tomada en 1960 por Alberto Díaz (Korda), conocida como Guerrillero Heroico o
también simplemente como Che Guevara, en la que aparece Ernesto "Che" Guevara con boina negra mirando a
lo lejos. Posteriormente, fue editada para generar una igualmente famosa imagen en dos colores, generalmente
en blanco y negro, en la que se contrastan los rasgos del rostro. Dicha imagen fue creada por el artista irlandés
Jim Fitzpatrick, en 1968.
6
calle y excrementos” o “trucar muebles para hacerlos parecer más antiguos” y su variante
verkitschen que expresa “hacer pasar gato por liebre”15. Así pues, observamos que aunque
tengan una connotación diferente, todas ellas contienen un matiz negativo y que rompe con la
tradición. Esto es, es una estética que irrumpe en el ámbito artístico y da cabida a
manifestaciones antiestéticas que se oponen al arte “culto”16.
Ahora bien, para comprender la relación de la estética Kitsch y el tema que tratamos
en el presente trabajo, tenemos que acudir a Abraham Moles, profesor en la Escuela de
Diseño de Ulm y en la Universidad de Estrasburgo, que explica que los fundamentos del
fenómeno Kitsch se basan en una cultura consumidora que produce para consumir y crea para
producir, en un ciclo cultural cuya noción es el de la aceleración17. Del mismo modo, como
reflejo de la sobreproducción imperante de hoy en día, la generación y el consumo de
imágenes han alcanzado niveles sin precedentes.
Pero ¿Qué relación tiene esta cuestión con el icono religioso? Moles califica de
Kitsch, entre otras cosas, a las transposiciones de un sentimiento religioso a un objeto
destinado a un fin profano, y pone como ejemplo los pañuelos o corbatas que son adornados
con una Virgen o con otros símbolos religiosos que carecen de su función originaria que,
como hemos señalado ya, es el culto. De este modo, la Met Gala del 2018 es un buen
ejemplo, porque se vincula con la distorsión de la función primaria del icono religioso y su
pasaje al mero ornamento y espectáculo. A continuación, prosigue señalando al icono
religioso como uno de los grandes aspectos del Kitsch, exponiendo una amenaza del icono
religioso por esta estética, porque el uso del icono en la cultura de masas y en el comercio
supone la desacralización y la pérdida del significado que tenía en origen y es que la religión
secular utiliza la emoción estética y la adapta de las normas artísticas a los deseos de la
mayoría, de la cultura de masas18.
A raíz del surgimiento de la cultura burguesa en el siglo XIX, se ha ido dando una
transformación cultural hacia una sociedad de masas, en la cual decimos que el Kitsch es la
relación entre el hombre y el medio. Simultáneamente, también se observa una evolución en
15
GARCÍA ECKER, J.: Los excesos del Arte. Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación,
Universidad de Valladolid, 2016, p. 10. Disponible en [Link] (Consultado el
28/04/2022).
16
MELO MATURANA, N.E.P.: Op. cit., p. 24.
17
MOLES, A.: El kitsch. El arte de la felicidad, Barcelona: Paidós, 1973, p. 22.
18
Ibid., pp. 47-48.
7
el objeto, que sufre una metamorfosis a producto19. De esta forma, el icono religioso al ser
absorbido por el Kitsch también será convertido en producto de consumo. Esta idea la
interpreta Melo Maturana cuando expone que hoy en día las iconografías religiosas se han
llegado a desarrollar liberándose de su “zona de confort” y apareciendo en la vida cotidiana,
llegando a ser imágenes comunes e incluso masificándose. Incluso encontramos estampas o
imanes de la virgen en tiendas de souvenirs. Este proceso es la razón por la que artistas y
diseñadores las usen excluyéndolas de su significado inicial y sirviéndose únicamente de su
beneficio comercial; la imaginería religiosa, debido al Kitsch, abandona los lugares de
oración y se inserta en una sociedad consumidora20. Pero ¿Por qué interesa la tradición
católica en esta estética? Tomemos el ejemplo de la escultura barroca La Transverberación de
Santa Teresa de Bernini (1647–1652), una obra artística característica por su impetuosa
expresión dramática. Es precisamente esto lo que llama la atención de la imaginería católica:
las obras dramáticas, repetitivas, artificiales o exageradas que se complementan
perfectamente con el estilo Kitsch21.
Por otro lado, de una manera más concisa, también lo relacionamos con lo Camp,
estética que despierta un sentimiento de simpatía por lo ajeno y por el pasado, siempre y
cuando ese vínculo se realice de manera sensiblera y poco intelectualizada22. Umberto Eco
describe el Camp como “el amor por lo excéntrico y por las cosas-que-no-son-lo-que-son”23 y
Susan Sontag, por su parte, en Notas sobre lo “Camp” lo define como lo antinatural, lo
artificioso y lo exagerado, adjetivos que convergen en la Met Gala, además de ser una manera
de entender el mundo como fenómeno estético dejando de lado el contenido y su
significado24. Haremos hincapié en esta última, ya que los trajes llevados en la gala por las
celebridades son meramente un fenómeno estético y, a pesar de que muchos de ellos fueran
católicos, la gala en sí dejaba de lado la religión y se centraba en exponer trajes excéntricos y
desacralizados. Es así por lo que la gala anual del Metropolitan no quedará exenta de esta
estética tampoco.
19
Ibid., p. 25.
20
Ibid., pp. 16-29.
21
Ibid., p. 33.
22
ALAVEZ CASTELLANO, J.A.: "Lo Kitsch, lo Camp y sus manifestaciones actuales", Discurso visual, nº 33,
2013, p. 75. Disponible en [Link] (Consultado el 09/06/2022).
23
ECO, U.: Historia de la fealdad, Barcelona: Debolsillo, 2001, p. 411.
24
SONTAG, S.: “Notas sobre lo Camp” en Contra la interpretación y otros ensayos, Barcelona, Seix Barral,
1984, pp. 303-305.
8
2.3. The F-Word25: la frivolidad estética como vehículo para la fantasía
Por otro lado, debemos entender que la crítica a la moda mutará dependiendo del
contexto social y que, como hoy en día la belleza se rige en base a unos cánones impuestos
por el patriarcado y el capitalismo que oprimen a la mujer, se le ha dotado de una lectura
negativa, sin olvidar que la moda y la belleza se entienden como dos realidades paralelas.
25
“The F-Word” alude a la palabra “Fuck”, que se refiere al acto sexual y se usa en los insultos más comunes,
pero Valerie Steele crea este juego de palabras para referirse a “Fashion”, moda, que en inglés también empieza
con la letra f y también estaría mal vista en el campo academicista.
26
Frase recogida del grabado nº43 de la serie Los Caprichos de Francisco de Goya y Lucientes, titulado El
Sueño de la Razón produce Monstruos. Para la interpretación de este grabado debemos acudir al manuscrito de
Ayala donde aparece completa la frase citada. Recogido de la página web oficial de la Fundación Goya en
Aragón: [Link] (Consultado
el 06/07/2021).
27
STEELE, V.: Fashion Theory: Hacia una teoría cultural de la moda, Buenos Aires: Ampersand, 2018, p. 27.
9
Así, la moda se interpreta como un ente opresor que causa frustración por no lograr allegar al
mito de la belleza y fomentando, a su vez, innumerables enfermedades psicológicas, además
de ir en contra de la ideología utilitarista28 ya que no es de esencia útil (a diferencia de la ropa
en sí, que nos cubre y nos abriga).
Ahora bien, la escritora británica Elizabeth Wilson en su obra Adorned in Dreams nos
recuerda que gran parte del arte ha tenido una relación intranquila con la moral y la ética, así
que la moda no será una excepción. Expone que vivimos en culturas socialmente construidas
por una serie de convenciones estéticas, siguiendo las cuales, darían importancia a la moda
por esa “falta de propósito”. La moda actúa como vehículo para llegar al plano de la fantasía,
que es el que sostiene al plano de la realidad29 según la escritora, concluyendo así el debate
sobre la inmoralidad de dicho arte y exponiendo el valor que contiene la moda en relación a
la fantasía y la imaginación, factores sustanciales para la creación artística. De esta forma, a
pesar de rechazarla actualmente en el mundo academicista, el mundo de la moda tiene mucha
relación con los creadores, ya que no podemos olvidar que hubo artistas que realizaron
creaciones de moda, y también modistas que se inspiran en creaciones artísticas.
Por un lado, como ejemplos de artistas que trabajaron esta arte aplicada tenemos a
Vladimir Tatlin con su prenda exitosa conocida como “abrigo modular” con un sentido
funcional o con un sentido más estético tenemos a Sonia Delaunay que se dedicó también a la
moda con trajes como el diseñado para el ballet ruso de Cleopatra, en 1918. Por otro lado,
como ejemplo de diseñadores que se inspiran en obras de arte tenemos los vestidos de
Balenciaga inspirados en pinturas de Velázquez, Zurbarán y el Greco30 (Fig. 1) y/o vestidos
de Yves Saint Laurent inspirados en pinturas de Matisse 31 (Fig. 2), entre otros.
28
Ibid., pp. 21-25.
29
WILSON, E.: “Feminism and Fashion” en Adorned in dreams: Fashion and Modernity, London: I.B. Taurus,
2003, pp. 228-247.
30
LUQUE MAGAÑAS, R.: Relaciones entre arte y moda: diálogos y juegos de identidad. Desde la Alta
Costura en el vestir hasta nuestros días. Facultad de Ciencias de la Comunicación, Universidad de Málaga
(España), 2015, p. 157.
31
Ibid., p. 849.
10
Figura 1: Velázquez, Infanta Margarita. Balenciaga, Infanta dress 1939.
11
especializado que ejerce una autoridad propia en nombre de la elegancia, de la imaginación
creadora y del cambio”32 equiparándola con el esquema que conforman las sociedades
modernas: la burocracia. Ésta se basa en una racionalización del poder penetrando y
remodelando la sociedad y además, esta dominación burocrática se encarga por completo de
la elaboración del orden social, por medio de un aparato autónomo que se encarga de dirigir,
ejecutar y fabricar. De esta misma forma, la Alta Costura expulsa al consumidor y
monopoliza el poder en manos de los especialistas de la elegancia33. Precisamente, la Alta
Costura ha hecho que la moda comience a implicarse en esta lógica burocrática, abandonando
el orden artesanal, ya que ahora los modistos deciden en nombre del gusto.
Entonces, sostenemos que la moda está ligada a la sociedad de masas. Además, en los
apartados anteriores hemos decidido que el icono también es potestad de esta cultura
moderna y en la gala encontramos moda e iconos en una armoniosa simbiosis: el grado
máximo de lo Kitsch. Aquí se usa la representación de la imagen como herramienta36 o
incluso, como discurso narrativo, tal y como se comprueba en la Met Gala del 2018, donde el
dress code37 fue Cuerpos celestes: la moda y la imaginación católica, por lo que el discurso
32
LIPOVETSKY, G.: El imperio de lo efímero, Barcelona: Editorial Anagrama, 1998, p. 104.
33
Ibid.
34
Ibid., p. 179.
35
LEHNERT, G.: Historia de la Moda del siglo XX, Barcelona: Könemann, 2000, p. 103.
36
CALDERÓN GARCÍA, N.A.: “Moda cultura visual y medios de comunicación: como la iconografía católica
en la moda nos enseña a resolver el problema de la imagen”, ComHumanitas, Vol. 12, nº 1, 2021, pp. 12-18.
37
Traducción al español: Código de vestimenta. Se refiere al tema decidido para vestirse.
12
narrativo de la gala está claro. Por otro lado, cabe señalar que las marcas y sus diseñadores
son maestros en el provecho de estas imágenes, ya que conocen el poder tras las mismas. De
esta forma, la gala es la interlocución entre la moda y la imagen, entre el vestido y el icono
religioso.
Habiendo superado los fundamentos más teóricos del trabajo, nos adentraremos en la
Gala para analizar los trajes y ver cómo se complementan y coexisten las bases del trabajo en
la pasarela de moda dirigida por Anna Wintour y protagonizada por las celebrities de la
actualidad.
Los albores del primer arte cristiano aparecieron alrededor del año 200 en las
catacumbas romanas40 y aún a día de hoy estas imágenes son fuente de inspiración para el
arte actual. A pesar de resultarnos curioso como la Met Gala adopta estas imágenes, esto no
es nada nuevo, tal y como expresa el presidente y director ejecutivo del Metropolitan
Museum of Art, Daniel H. Weiss, en el catálogo de la exhibición: “Historically, fashion and
religion have been inexorably intertwined, inspiring and informing one another”41. Aunque
consideremos la moda como una actividad frívola y muy alejada de la santidad de la religión,
la mayoría de vestimentas que usan el clero y las órdenes religiosas que integran la Iglesia
Católica tienen su origen en la vestimenta secular. De hecho, a pesar de la supuesta
divergencia conceptual entre la industria de la moda y el catolicismo, la realidad es que existe
una convergencia entre ambas esferas en la que conviven y se influyen la una a la otra,
38
Título que alude a los polémicos zapatos rojos que presentó el Papa Benedicto XVI de los cuales se creó el
rumor de que eran de Prada y los medios no tardaron en escribir sobre ello, a lo que el Vaticano se vió obligado
a responder que el Papa no viste de Prada, sino de Cristo.
39
BALZAC, H.: Tratado de la vida elegante, Valladolid: Maxtor, 2019, p. 93.
40
GRABAR, A.: Las vías de la creación en la iconografía cristiana, Madrid: Alianza Forma, 1993, p. 17.
41
Traducción: Históricamente, la moda y la religión han estado inexorablemente entrelazadas, inspirándose y
conformándose mutuamente. BOLTON, A. et al.: Heavenly Bodies: Fashion and the Catholic Imagination, New
York: The Metropolitan Museum of Art, 2018, p. 9.
13
incluso la moda tiene connotaciones positivas en esta religión ya que simboliza honor y
dignidad42. Es más, las Sagradas Escrituras guardan abundantes metáforas hacia la moda. En
el Génesis (3, 21) Adán y Eva se cubren la desnudez al ser expulsados del paraíso, también se
simboliza el amor de un padre a su hijo con el pasaje de Jacob que le regala a su hijo favorito
José un abrigo de muchos colores en el que deposita su sabiduría e intelecto (Génesis, 27, 3).
Incluso encontramos referencias en la crucifixión de Jesús según San Marcos que dice: “Lo
vistieron de púrpura, trenzaron una corona de espinas y se la colocaron” (Marcos 15, 17).
42
BOLTON, A. et al.: Op. cit., p. 17.
43
RIMANELLI, D. Heavenly Bodies: Fashion And The Catholic Imagination. New York: Artforum Inc, 2018
Art, Design & Architecture Collection; ProQuest Central. Disponible en
[Link] (Consultado el 30/04/2022).
14
De todas formas, que la religión haya suscitado fascinación en la moda no es nada
nuevo y no se ha dado únicamente en la Met Gala, pues son varias las creaciones de
diseñadores que revelan colecciones en las que la iconografía religiosa ha estado presente. A
continuación, y entre otros, citamos varios ejemplos recogidos en 2017 por Daniel Borrás
para la revista Vogue en el artículo Que Dios nos perdone. De cómo la religión ha
influenciado al mundo de la moda44 con el fin de ilustrar la idea:
44
BORRAS, D. “Que Dios nos perdone. De cómo la religión ha influenciado al mundo de la moda”, Vogue,
2017. Disponible en: [Link]
desfiles/30644 (Consultado el 07/08/2022).
15
un vestido largo blanco con bordado, la colección de Primavera de 2014 de Alta Costura de
Valentino con los vestidos llamados El Jardín del Edén y El Árbol del Paraíso y la colección
otoño-invierno 2013 de Dolce & Gabbana, una oda al arte bizantino a través de
reproducciones de algunos mosaicos de las catedrales italianas de Monreale, La Martorana y
Cefalú (Fig. 7).
45
Lagerfeld en el documental Mode Als Religion (La moda como religión) de Martina Neuen.
16
trascenderá del plano de la realidad al plano de la fantasía, a lo que alude el título Cuerpos
Celestiales.
La idea del tema surge a raíz de una conversación entre Georg Gänswein, Prefecto de
la Casa Pontificia, y Andrew Bolton, curador del Instituto del Traje del Metropolitan. Cabe
apuntar que la idea principal que Bolton quería proponer era exponer no sólo vestimentas
sagradas del Catolicismo, sino incluir también otras del Islam, del Budismo, del Hinduismo y
del Judaísmo, pero cambió de opinión al percatarse de que la moda occidental moderna
gozaba sobre todo de una inspiración católica. Además, le preocupaba que pudiera
malinterpretarse pareciendo las otras cuatro religiones meros símbolos exentos de significado
y ofendiendo a los seguidores de dichas religiones46, pensando que si se dedicaban
únicamente al catolicismo fuera a ser mejor comprendido y no pudieran recibir crítica alguna.
En un artículo para el The New York Times, el periodista Jason Horowitz narra cómo
Andrew Bolton consiguió sacar, por primera vez, las obras del Vaticano para llevarlas a
Nueva York. Para la organización fueron necesarios dos años y un total de 10 viajes a Roma
en los que Bolton gozará de la autorización para entrar a la Sacristía de la Capilla Sixtina y
para adentrarse en habitaciones que albergaban los trajes y las joyas papales. En un principio,
la directora del Museo del Vaticano, Barbara Jatta, tenía intención de prestar no más de 8
artículos, pero finalmente cedió para que el Met lograra el préstamo de más de 40 piezas47.
Si bien el objetivo del trabajo es realizar un estudio iconográfico de los trajes más
sorprendentes presentados en la gala neoyorquina celebrada en 2018, tenemos que recordar lo
indicado en el primer apartado: una imagen reclama a otra. Así pues, a continuación, al igual
que Perceval une la mancha de tres gotas en la nieve con el rostro de su amada, nos
disponemos a analizar los posibles precedentes iconográficos de los vestidos seleccionados
para el evento que nos interesa, ya que mostrarán la huella de la tradición cristiana. Por otra
parte, hemos considerado ordenar los vestidos a analizar en grupos de diferentes temáticas, ya
46
THE DAILY TELEGRAPH (7-5-2018). Met Gala Avoids Unholy Row by Staying Strictly Catholic: Curator
of New York Style Exhibition Chooses Not to Mark Other Faiths in Fear it would be seen as 'Token'. London
(UK): 2018 ProQuest Central (Consultado el 19/05/2022).
47
THE NEW YORK TIMES (3-5-2018). How the Met Got the Vatican’s Vestments. Disponible en
[Link]
(Consultado el 19/05/2022).
17
que cada diseñador se inspiró en un motivo concreto de la religión cristiana o en una época
concreta: Bizancio, Gótico, Barroco o incluso en una estética más contemporánea.
48
Con canciones como Papa don’t preach o Like a prayer.
49
TER: "La iconografía religiosa de la MET GALA 2018". Disponible en
[Link] (Consultado el 17/07/2022).
18
Además, no podemos olvidar que el color negro se vincula a la advocación de la
Virgen de los Dolores, como es el caso de Nuestra Señora de los Dolores de Córdoba (aunque
su manto negro presenta alguna decoración) y como ejemplo más cercano tendríamos a la
Virgen de Umbe (Vizcaya) que, al igual que Madonna, sí que es vestida con un manto negro
pero se muestra con expresión amarga pues, como corresponde a su advocación, destaca el
sentimiento de dolor de la madre ante el sufrimiento de su hijo. Es el caso de la actriz y
modelo Lily Collins (Fig. 9) que se presentó a la gala portando un vestido negro con
transparencias de Givenchy que hacía referencia a los hábitos de las monjas pero, su
expresión y su maquillaje sin duda, recordaban a las imágenes de la Dolorosa: así lo indicaba
la lágrima roja que caía en su rostro. Por lo demás, nos viene a la mente El Descendimiento
de Rogier Van Der Weyden, ya que nadie pintó las lágrimas y el sufrimiento como él lo hizo
en el siglo XV (año 1938 aproximadamente).
Otro rasgo iconográfico característico son los siete puñales por cada dolor de María50.
Siguiendo esta iconografía se presentó a la gala la cantante Lana del Rey, que vestía de Gucci
y portaba en el pecho un corazón dorado en el que aparecen clavadas las siete dagas. Nos
gustaría hacer hincapié en este ejemplo, ya que la artista fue acompañada por el cantante y
actor Jared Leto y el diseñador de moda italiano Alessandro Michele, formando un trío que se
conocerá en la prensa como la representación de la Santísima Trinidad de la Met Gala 2018
(Fig. 10). Los tres visten en tonos azules y blancos con decoraciones doradas junto a motivos
florales. Además del cabello y la barba de los dos hombres, que podrían aludir a Jesucristo y
a Dios hombre51, Lana del Rey lleva en su cabeza un halo decorado con plumas azules, que
aludirá a una paloma, recordando que ésta es una representación del Espíritu Santo52. Vemos
su representación en el texto de Lucas 3, 22: “ Y descendió el Espíritu Santo sobre él en
forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en
ti tengo complacencia”. También San Juan relata la figuración del Espíritu Santo y nos dice
que apareció como una paloma: “Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y
permaneció sobre él” (Juan 1, 32).
50
La profecía de Simeón, la persecución de Herodes y la huida a Egipto, Jesús perdido en el templo por tres
días, María encuentra a Jesús cargando con la Cruz, la Crucifixión y la Muerte de Nuestro Señor, María recibe a
Jesús bajando de la Cruz y, por último, la sepultura de Jesús.
51
Alessandro Michele y Jared Leto representan Dios Padre e Hijo. A pesar de que tradicionalmente Dios Padre
queda representado como un anciano venerable, observamos que ambos son de la misma edad. No obstante,
según San Anastasio, Dios creador debía ser joven, igual que Cristo, a quien hizo a su imagen y semejanza, por
ello también suele aparecer como Cristo joven con barba. Así lo vemos en esta Trinidad.
52
DE LA VORÁGINE, S.: La leyenda dorada, I, Madrid: Alianza Editorial, 1999, p. 309.
19
También encontramos una abundancia de vestidos blancos sencillos y puros. Las
vestiduras blancas simbolizan acontecimientos celestiales y revelaciones divinas o
sobrenaturales, conectándolo con la Transfiguración según San Lucas 9, 29.: “Mientras oraba,
su rostro cambió de aspecto y sus vestidos resplandecían de blancura”. También, el blanco es
el color de la inocencia y la pureza53. La expresión de esos valores en el blanco se refleja en
el uso habitual del blanco para la ropa de bautizo o los vestidos de novia, e igualmente se ven
vírgenes vestidas de blanco ya que hacen referencia a la Inmaculada Concepción. Esta
cuestión no será exenta de la Met Gala: la encontramos con los vestidos de Anna Wintour de
Chanel y Rosie Huntington-Whiteley de Ralph Lauren (Fig.11 y 12).
Figuras 10, 11 y 12: La Santísima Trinidad compuesta por Jared Leto, Lana del Rey y Alessandro Michele,
vestidos por este último. Anna Wintour de Chanel. Rosie Huntington-Whiteley de Ralph Lauren.
Nos ha resultado curiosa la comparativa entre el vestido negro de Iris Van Herpen que
vistió la cantante americana Solange Knowles (Fig. 13) y la vírgen de Montserrat, la de
Guadalupe o la más cercana de Ujué. Y es así que la artista explicó para Vogue54 que su
inspiración para esa noche fueron las black madonnas, aquellas representaciones de vírgenes
con piel oscura o incluso completamente negra. Además, en aras de recalcar la tradición
53
BOLTON, A. et al.: Op. cit., p. 18.
54
VOGUE: “Solange on Her Braided Halo & Performing With Beyoncé at Coachella | Met Gala 2018 With Liza
Koshy”. Disponible en [Link] (Consultado el 17/07/2022).
20
afroamericana llevaba dos símbolos propios de esta cultura: un halo trenzado homenajeando a
los peinados de mujeres negras y el durag55. De esta forma, podríamos decir que esa noche
Knowles unió tradición católica con cultura afroamericana, logrando una bella armonía.
Figuras 13 y 14: Solange Knowles de Iris Van Herpen y Rihanna vestida de John Galliano.
55
El durag es un accesorio de tela que sirve para cubrir y cuidar el cabello de la cultura afroamericana. Su
llegada se remonta a la trata de esclavos y ahora es usado como símbolo reivindicativo.
56
BOLTON, A. et al.: Op. cit., p. 156.
21
Figuras 15 y 16: Inspiración bizantina de Moschino en los vestidos de Darren Criss y Stella Maxwell.
Una vez comentados los principales vestidos que hemos destacado, nos disponemos a
reseñar otra serie de vestidos y trajes agrupándolos siguiendo un orden cronológico-estilístico
en cuanto a las influencias visibles en ellos. Comenzando por Bizancio, hemos de mencionar
al cantante y actor americano Darren Criss y a la modelo Stella Maxwell (Fig. 15 y 16),
quienes mostraron en sus ropajes la influencia de los mosaicos e iconos bizantinos. Maxwell
se presentó a la gala con un traje de Moschino cubierto de lo que podrían ser iconos
bizantinos con representaciones de la Virgen. Son retratos estáticos pero poderosos e incluso
podríamos decir elegantes. Nos resulta curioso la aglomeración de estas theotokos, cuando en
el arte bizantino se tenía preferencia por figuras aisladas (junto al niño) para representar la
Madre de Dios en las plegarias bizantinas57, pero el hieratismo y ciertos rasgos físicos como
los ojos ovalados y sus cejas, la nariz recta y marcada son claramente bizantinos. Así
observamos que los mismos se repiten en obras como el icono de la Virgen de Vladímir (siglo
XII) de la Galería Tretiakov de Moscú o el mosaico del ábside Virgen y el Niño de Santa
Sofía. Stella Maxwell y el diseñador de Moschino logran modernizar estos antiguos iconos
alterando su disposición y colocándoles adornos y joyas más llamativas que contrastan con
las telas que cubrían a las vírgenes bizantinas. Darren Criss, por su parte, llevaba un traje de
lentejuelas dorado a modo de teselas de mosaico, diseñado por Dolce & Gabbana que extrae
57
GRABAR, A.: Op. cit., p. 148.
22
los motivos decorados de la Sala de Ruggero del Palacio de los Normandos, como serían las
palmeras y los demás arbustos, además del fondo dorado.
Figuras 17, 18 y 19: Inspiración medieval en los trajes de Balmain en Jennifer Lopez
y de Versace en Katy Perry y Zendaya.
23
protagonizada por Maria Falconetti o Juana de Arco (1948) que está dirigida por Victor
Fleming y con Ingrid Bergman en el papel de la heroína.
Sin embargo, uno de los vestidos más impactantes de la noche fue el que llevó la
modelo estadounidense Gigi Hadid (Fig. 20): un vestido de Versace que replicaba el efecto de
una vidriera. El traje pretendía representar una de las joyas del arte gótico, las brillantes y
coloridas cristaleras como las de Sainte-Chapelle o, a nivel nacional, las visibles en la
catedral de León. Recordemos que en el gótico la luz es una metáfora, un concepto divino.
Encontramos evidencias de ello en las palabras de Jesús en el Evangelio de San Juan que
dice: “Yo soy la luz del mundo, quién me siga no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz
de la vida” (Juan 8, 12) y es que “las vidrieras que están en la iglesia y por las cuales se
transmite la claridad del sol, significan las Sagradas Escrituras, que nos protegen del mal y en
todo momento nos iluminan”58. Así pues, Gigi Hadid manifestó con su vestido el apogeo del
cristianismo, esto es, la palabra de Dios.
Figuras 20 y 21: Inspiración en la luminosidad gótica con Versace en Gigi Hadid y Kim Kardashian.
58
NIETO ALCAIDE, V.: “La luz y el espacio gótico” en La luz, símbolo y sistema visual, Madrid: Ediciones
Cátedra, 1985, p.13.
24
para la modelo y empresaria Kim Kardashian (Fig. 21) al ser completamente dorado fue una
alusión a este tipo de obras como el manuscrito iluminado realizado por monjes celtas del
siglo IX llamado el Libro de Kells59 que contiene en su interior numerosas páginas con fondos
y decoraciones doradas. También podría aludir a los fondos dorados de las obras del gótico
internacional como el Tríptico de la Anunciación de Simone Martini.
Figuras 22, 23 y 24: Cara Develigne de Dior, Ariana Grande de Vera Wang y Salma Hayek de Altuzarra.
Por otro lado, hay que recordar cómo a partir del Concilio de Trento (1545-1563)
aparecen los confesionarios actuales: un cubículo cerrado con rejillas en la pared. Es este
elemento del mobiliario litúrgico el que inspira a Cara Delevingne (Fig. 22) al vestirse con un
Dior Haute Couture de rejillas con transparencias. Este vestido fue el más incomprendido de
la Gala y, por contra, el que llevó la cantante Ariana Grande (Fig. 23) fue el más reconocido
por parte del público y la prensa. El diseño se debe a la diseñadora de moda Vera Wang y
presenta un estampado con imágenes del fresco del Juicio Final de Miguel Ángel Buonarroti
(1508-1512). No fue la única celebrity que vistió copiando una obra totalmente reconocible
pues también la actriz Salma Hayek (Fig. 24), con un vestido de Altuzarra, presentó un
estampado en lentejuelas del Jardín del Edén que rememoran a los lienzos barrocos de El
Jardín del Edén de Brueghel el Viejo (1610-1612) o la obra que realizó junto a Rubens El
Jardín del Edén con la caída del hombre (1617).
59
TER: Op. cit.
25
Para finalizar con este apartado del análisis debemos mencionar aquellos trajes que
siguen una estética más barroca; aquellos dignos de una procesión de la Semana Santa
española. Es el caso protagonizado por las actrices Sarah Jessica Parker y Emilia Clarke (Fig.
25 y 26). Parker llevó el dress code al extremo, completamente barroco, repleto de adornos.
El vestido de Dolce & Gabbana estaba saturado de brocados dorados que continuaban en la
capa que arrastraba, recordándonos a detalles de tracerías de la arquitectura barroca como la
de la Puerta Real del Iconostasio (XVI-XVII) de la capilla de San Juan Bautista, en la iglesia
de la Natividad de Arbanasi (Bulgaria). Resalta el adorno que porta en la cabeza, que ha sido
relacionado con el Baldaquino de San Pedro de Bernini (1623-1634), pero hemos
considerado más apropiado relacionarlo con un sagrario60 en cuyo interior porta un Belén.
Emilia Clarke, por su parte, explica para Vogue61 que la inspiración se debe a una virgen
siciliana y, tras investigar varias imágenes, nos percatamos que el vestido es idéntico al de la
Madonna della Catena de Castiglione, en Sicilia, pero también, guarda parecido con una
virgen de las procesiones de la Semana Santa de Zamora. Ambas servirán de influencia para
el vestido que Dolce & Gabbana presentó para la actriz de Juego de Tronos: un vestido negro,
con brocados dorados en los bordes.
Figuras 25 y 26: Inspiración barroca con Dolce & Gabbana en Sara Jessica Parker y Emilia Clarke.
60
Muy parecido al sagrario para el retablo de la ermita de Nuestra Señora del Remolino, Madrid.
61
VOGUE: “Emilia Clarke on the Final Season of Game of Thrones | Met Gala 2018 With Liza Koshy | Vogue”.
Disponible en [Link] (Consultado el 17/07/2022).
26
c. Católicos y la Exposición: ¿Una coexistencia posible o imposible?
Las imágenes también tienen el poder de ofender a la gente, por lo que el hecho de
que en la gala se utilizara la imaginería católica sacada de su contexto no sentó bien a muchos
católicos que tacharon a la muestra de sacrilegio y blasfemia62. De todas formas, el New York
Times nos cuenta que la crítica fue inesperada63 ya que cuando Andrew Bolton organizaba la
gala habló con el sacerdote jesuita James Martin, quien no manifestó gran preocupación por
la posible queja, ya que consideraba que era algo hermoso y digno de ver. El Cardenal
Ravasi, por su parte, aclamaba el hilo común entre el dress code y la extra-mundanidad de las
vestimentas eclesiásticas, ya que ambos significaban una distinción entre lo mundano y lo
cotidiano.
Pero, no todo sale como se desea y es así que la opinión pública (sobre todo en la red
social Twitter) se posicionó en contra de la gala. Varios usuarios la rechazaron por blasfemia,
sacrilegio e incluso por apropiación cultural indebida. David Tokunbo en un artículo llamado
Met Gala 2018: Backlash at celebs use Catholic iconography64 recoge tweets como: “¿A
nadie más le sorprende la falta de reacción violenta sobre estas estrellas usando atuendos de
inspiración católica para la gala del Met? Porque todos ustedes saben si fuera una religión
diferente, nos volveríamos locos” o “¿Qué carajo pasa con todas las celebridades agnósticas o
ateas usando atuendos explícitamente religiosos y particularmente católicos en esta gala del
Met? ¿Dónde están los gritos de apropiación cultural?”. La protesta sería encabezada por el
periodista británico Piers Morgan, quien criticó la gala en el programa televisivo Good
Morning Britain65, mostrándose en desacuerdo con el tema y reflexionando qué hubiera
pasado si hubiese sido un tema islámico o judío, y por qué tenían que tolerar que las
celebrities se disfrazasen usando la Natividad (referencia a Sarah Jessica Parker). Por lo
demás, también se ha criticado la ostentación y el derroche económico que supone la gala,
cuando una de las virtudes teologales es la caridad. Así lo explica Rosalind Ellis Heid en Usa
62
PEOPLE (8-5-2018). The Met Gala's 'Catholic Imagination' Theme Called 'Blasphemous' and 'Sacrilegious'
by Critics (Consultado el 13/07/2022).
63
Vid., nota 47.
64
TOKUNBO, D.: Met Gala 2018: Backlash at celebs use of Catholic iconography, Lagos: The Sun, 2018,
ProQuest Central. Disponible en [Link]
(Consultado el 13/07/2022).
65
GOOD MORNING BRITAIN: “Did the Met Gala Insult Catholicism?”. Disponible en
[Link] (Consultado el
13/07/2022).
27
Today66, donde señala que no hubiera estado de más contribuir con ayudas económicas a los
más desfavorecidos, cosa que hubiera hecho el evento de temática católica más aceptable o
tolerable. La crítica llegará a su cénit el 9 de junio de 2018, cuando alrededor de 500
católicos se reunen en una manifestación con pancartas con lemas como “Dejen de blasfemar
a la Santísima Virgen María” en un intento de oponerse a la exposición67. Estas críticas nos
han llevado a plantear una reflexión acerca de la línea que limitará la blasfemia y el
fetichismo en la utilización del icono católico en los medios visuales.
Para empezar, el uso del icono religioso fuera del contexto eclesiástico es tachado de
blasfemia por parte de las jerarquías clericales, por ejemplo la ya mencionada Roma de
Fellini (1972) fue censurada por el Vaticano68 por utilizar la supuesta moda eclesiástica de
una manera exagerada y un tanto ofensiva. Pero no hace falta irnos al siglo pasado para
encontrar ofensas que nacen por la utilización de estas imágenes: en esta década también
encontramos ejemplos. En la Gala Drag Queen de Las Palmas (2017) se tachó de blasfemia el
show preparado por Drag Sethlas (Fig. 27), quien no fue la primera vez que utilizaba como
leitmotiv iconos católicos; también la canción Ateo (2021) de C. Tangana y Nathy Peluso que
fue grabada en la Catedral de Toledo no tardó en recibir una respuesta por parte de la
Archidiócesis de Toledo criticando la aparición de dicho edificio en un tema que con el título
alude a la negación de la existencia de Dios.
66
USA TODAY (11-5-2018). Met Gala high on religion, low on compassion. USA: 2018 ProQuest Central.
(Consultado el 19/07/2022).
67
CHANG, E.: “Heavenly Bodies: Fashion and the Catholic Imagination”, Studies in Art Education nº60(2),
Francis Marion University, 2019, p. 148.
68
MARTEL, F.: Sodoma: Poder y escándalo en El Vaticano, Barcelona: Editorial Roca, 2019, p. 38.
28
cultura metal el citado grupo Ghost (Fig. 28), quienes construyen cada fase discográfica
protagonizada por un Papa distinto y sus conciertos son auténticas referencias eclesiásticas: el
cantante Tobias Forge desempeña el papel del Papa Emeritus I, II, III y IV, simbolizando el
cambio de etapas (discos y giras) y cada uno acompañado de una iconografía y vestidura
exclusiva.
Figuras 27 y 28: Drag Sethlas en la Gala Drag Queen de Las Palmas y el Papa Emeritus IV.
Conectando con esta idea, el teórico del arte americano W. J. T. Mitchell se pregunta:
“¿Qué le ocurre a la gente para volverse tan susceptible como para ofenderse por las
imágenes? ¿Y por qué la reacción frente a la imagen ofensiva es tan a menudo un acto
recíproco de violencia, una “censura de la imagen” mediante su destrucción, vandalización o
prohibición a la vista?”69. Diríamos que es lo mismo que pasó con la Met Gala: incluso se
organizaron manifestaciones en contra de la misma, protestando por el uso “indebido”70 de
las imágenes del Catolicismo. Pero, ¿Cómo de irracional es esta idea? Imaginemos que
tenemos una foto de la persona que amamos, es evidente que no la romperíamos ya que, a
pesar de que seamos conscientes de que la fotografía no está viva y por mucho que la
quemásemos (por ejemplo) no dañaríamos a la persona en sí. Así pues, Mitchell viene a decir
69
MITCHELL, W. J. T.: ¿Qué quieren las imágenes?, Bilbao, Sans Soleil Ediciones, 2017, p. 164.
70
Entre comillas, ya que sería según el criterio del grupo de católicos que protestaron contra la gala, y que la
consideraron denigrante.
29
que por más que seamos personas modernas y laicas, tratamos ciertas imágenes como
pseudopersonas71, por lo que estas críticas no deben parecernos tan desafortunadas.
Así, aunque nos parezca anticuada la idolatría a un crucifijo, las culturas modernas
también tendrán sus fetiches, ídolos y tótems, que han nacido y crecido por y para los medios
de masas72. Recordemos que el fetichismo es la veneración excesiva de algo o de alguien y,
por consiguiente, llegar a rendirla culto. De esta forma, podríamos afirmar que fetichismo
sería la actualización del término veneración, ya que no debemos desatender la idea de que la
utilización de estos iconos pudiera ser desde el respeto y hasta con creatividad, e incluso con
cierta veneración/fetichismo y no deben ser despreciadas, ya que no podemos eludir que la
iconografía católica es intrínseca a nuestra cultura visual occidental.
4. RESULTADOS Y CONCLUSIONES
En definitiva y a modo de conclusión final, hemos observado que a pesar de que haya
ocasiones en las que los académicos rechazan la frivolidad del arte actual, contemplamos que
la realidad es diferente. La Met Gala del 2018, un espectáculo que puede ser tachado de
superfluo y trivial, ha resultado ser un acontecimiento que aclara numerosos puntos acerca de
las cuestiones sobre estética y arte. A lo largo del presente trabajo hemos ido tejiendo una
relación entre la cultura visual, los medios de masas y la iconografía cristiana que se da a
cabo mediante la utilización de los iconos. En este sentido es fundamental comprender el
papel que cumplen las imágenes, ya que de acuerdo con lo presentado en este trabajo tienen
71
MITCHELL, W. J. T.: Op. cit., p. 165.
72
Ibid., pp.165-166.
73
BORDIEU, P.: Las reglas del arte. Génesis y estructura del campo literario, Barcelona: Anagrama, 1995, p.
79.
30
el poder de, por un lado, ser unidas entre semejantes por mucha lejanía que haya entre ellas;
por otro, de otorgar un mensaje sagrado y motivar una devoción y, finalmente, de suscitar
amor y/u odio, que nos conduce a censurar o venerar la imagen.
Así pues, partiendo de la tesis de Victoria Cirlot que afirma que toda imagen reclama
a otra hemos comprendido las influencias en las que se han basado los diseñadores y, lo más
importante, hemos logrado crear un discurso comparativo uniendo imágenes separadas en la
historia. Pierre Reverdy afirmaba que mientras más lejanas y justas fueran las relaciones la
imagen sería más fuerte y tendría mayor realidad poética, por lo que y citando también a
Surger de Saint Denis que decía que la memoria de lo pasado es una manifestación de lo
futuro, observamos que la Gala trabajada en este estudio comprende el diálogo perfecto de
estas ideas: los vestidos (2018) aludían a la memoria de lo pasado, a imágenes que se
remontan hasta incluso el siglo VI d.C. En este sentido consideramos extraordinaria la
capacidad de lograr esta idea tan a la perfección.
31
5. BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA
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