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Tipo objetivo y tipo subjetivo
Introducción
El tipo penal es la descripción formal del hecho. Aquí se plasma el principio de
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legalidad del art. 18 CN . De este modo, el tipo penal nos permite saber cuáles son
las conductas que se encuentran prohibidas bajo amenaza de pena. El tipo penal
cumple una función de garantía política criminal.
A partir de la concepción dogmática del finalismo, la teoría del delito ha adoptado el
tipo complejo, cuya construcción consiste en una parte objetiva y una parte
subjetiva.
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Art 18, Ley 24430. (1994). Constitución de la Nación Argentina. Honorable Congreso de la Nación Argentina.
Recuperado de http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/804/norma.htm
1. Tipo objetivo
El tipo objetivo comprende el aspecto externo del comportamiento humano prohibido
por la norma, lo que abarca no solo su descripción abstracta, sino también
valoraciones de distinta índole. Tengamos en cuenta que, dentro del tipo, el primer
elemento es la acción, la relación de causalidad y la imputación objetiva, tal cual ya
lo hemos desarrollado en la lectura anterior.
Elementos del tipo objetivo
☰ Elementos descriptivos
Estos elementos tienen como núcleo los verbos típicos matar, apoderarse,
abandonar, etc. También se describen cosas, relaciones o circunstancias que
pueden ser captadas por los sentidos.
☰ Elementos normativos
Son valoraciones de diferentes clases.
a) Valoraciones de índole jurídica: sobre determinadas cuestiones jurídicas, se
recurre a otra norma para comprender su significado. Por ejemplo, para cheque,
será necesario buscar la ley de cheques que defina su significado (se trata de una
ley penal en blanco).
b) Valoraciones que adelantan el análisis de la antijuridicidad del hecho. También
denominados elementos de valoración global: ilegítimamente, ilegalmente, sin
derecho, etc.
c) Valoraciones culturales: el juzgador debe recurrir a normas culturales o a las
costumbres de la sociedad en un determinado momento. Por ejemplo: exhibiciones
obscenas.
c) Valoraciones científicas: el juez debe recurrir a otras ciencias. Por ejemplo: grave
peligro para la vida. Aquí, será el médico quien informe al juez.
2. Tipo subjetivo
Las conductas que atentan contra los bienes jurídicos se pueden distinguir en dos
clases: tipos dolosos y tipos culposos. El tipo doloso se caracteriza porque el sujeto
conoce que su actuar lesiona el bien jurídico y quiere hacerlo. En el tipo culposo, el
agente no pretende lesionar el bien jurídico, pero su conducta produce su afectación.
El sujeto infringe una norma de cuidado. Por ejemplo, el conductor del automotor
aumenta la velocidad por encima del límite permitido y causa la muerte del peatón
que cruzaba la calle. En el caso del ejemplo, la finalidad del sujeto es llegar rápido a
un determinado lugar. Ahora, para llegar rápido, viola normas de tránsito y, producto
de ello, se produce la muerte del peatón. En el tipo culposo, su conducta imprudente
o negligente viola un deber de cuidado.
3. Tipo doloso
Ubicación sistemática. El sistema causalista había adoptado el concepto de dolo
malo, que estaba compuesto por dos elementos: intención de realizar el hecho y
conocimiento del carácter ilícito del hecho. Se ubicaba en la culpabilidad (positivismo
y normativismo). La concepción finalista trasladó el dolo, a través de su concepto de
acción fina, al tipo, para conformar el tipo subjetivo en el tipo complejo, es un dolo
natural que solo necesita conocer los elementos del tipo objetivo. Así, la culpabilidad
es puro reproche, cuyos presupuestos se limitan a la imputabilidad y a la posibilidad
de conciencia de lo ilícito (conciencia de antijuridicidad).
Elementos del dolo
El dolo contiene un elemento cognitivo (conozco que realizó un hecho delictivo) y un
elemento volitivo (quiero realizar ese hecho). Conocer y querer realizar el tipo
objetivo.
Clases de dolo: dolo directo, dolo indirecto y dolo eventual.
☰ Dolo directo
El autor conoce y quiere realizar el tipo objetivo.
☰ Dolo indirecto
Presupone la presencia de un dolo directo. Es un dolo de consecuencias necesarias,
el agente realiza un hecho que no quiere, pero para conseguir el resultado que
quiere y conoce. Ejemplo: coloca una bomba en un avión para matar al piloto, esa
conducta, necesariamente, producirá la muerte del resto de las personas que se
encuentran en la aeronave, aunque no lo quiere. Dolo directo con relación al piloto,
dolo indirecto con relación al resto de los pasajeros.
☰ Dolo eventual
El sujeto no quiere el resultado, pero este aparece como un resultado altamente
probable. En esas circunstancias, si bien el sujeto no quiere el resultado, acepta que
se produzca y demuestra con ello un desprecio hacia el bien jurídico protegido por la
norma. Por ejemplo, apunta a una persona con un arma de fuego que parece
descargada, pero aceptando la posibilidad de que contenga proyectiles.
Esta clase de dolo (de difícil delimitación con la culpa por imprudencia, consciente o
con representación), ha obligado a la doctrina a elaborar varias construcciones del
concepto, que pueden sintetizarse en dos, según ponga el acento en la esfera del
conocimiento del sujeto o en la de su voluntad. La primera se denomina teoría de la
probabilidad o representación; la segunda, teoría de la voluntad o del
consentimiento.
a) La teoría de la probabilidad entiende que la definición de dolo depende del grado
de probabilidad del resultado advertido por el autor, con el conocimiento que dispone
de la situación.
b) La teoría de la voluntad exige que el autor se haya representado el resultado
lesivo y lo consienta.
4. Tipo culposo
Como ya referenciáramos, la conducta culposa se caracteriza porque el autor no
quiere que se produzca el resultado lesivo. Sin embargo, el resultado se produce,
debido a la infracción de la norma de cuidado.
Como ejemplo de la construcción del concepto de culpa, podemos utilizar el primer
párrafo del art. 84 CP:
Será reprimido con prisión de uno (1) a cinco (5) años e inhabilitación
especial, en su caso, por cinco (5) a diez (10) años el que, por
imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o
inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo causare a
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otro la muerte.
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Art. 84, Ley 11179. (1984). Código Penal de la Nación Argentina. Honorable Congreso de la Nación
Argentina. Recuperado de http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/15000-
19999/16546/texact.htm
Debe existir una instancia valorativa que determine si la conducta superó el deber de
cuidado que tenía a su cargo el autor, en esa particular situación. No hay un deber
de cuidado general, sino que, a cada conducta, le corresponde un deber de cuidado.
En los tipos culposos, igual que en los tipos dolosos, se utiliza la teoría de la
imputación objetiva, la cual requiere que la conducta haya creado un peligro no
permitido y que el resultado producido sea la realización de ese peligro.
Por ello, el punto de partida de la teoría es normativo (normas que establecen
riesgos permitidos) y no causal, de lo que se desprende que lo decisivo no es ya la
causalidad desde el punto de vista natural (como razonaban las teorías de la
equivalencia de las condiciones, la causalidad adecuada, etc.). La causalidad es
necesaria, pero no es suficiente, lo decisivo son los criterios deducidos de la norma y
de su finalidad protectora de bienes jurídicos.
Ejemplo: conducir un automóvil constituye una conducta peligrosa. No obstante, si el
conductor produce lesiones corporales a otra persona sin haber infringido los
reglamentos de tránsito, manteniéndose dentro de los límites del peligro permitido, el
resultado no le será objetivamente imputable, pese a que exista relación de
causalidad.
5. Clases de culpa
Culpa consciente: existe culpa consciente cuando el autor, si bien reconoce la
posibilidad de realizar el tipo penal, confía de modo contrario a deber en que
no se producirá el resultado.
Culpa inconsciente: existe culpa inconsciente cuando el autor, debido a la falta
de cuidado, realiza el tipo penal sin reconocer en absoluto esa posibilidad.
Referencias
Ley 11179. (1984). Código Penal de la Nación Argentina. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de
http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/15000-19999/16546/texact.htm
Ley 24430. (1994). Constitución de la Nación Argentina. Honorable Congreso de la
Nación Argentina. Recuperado de
http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/0-4999/804/norma.htm