Lentiginosis
Lentiginosis
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Piel. 2008;23(7):356-66
Sánchez Schmidt JM. Lentiginosis mucocutáneas
Sin alteraciones sistémicas Lentiginosis generalizada, lentiginosis Lentiginosis unilateral parcial, síndrome de Laugier-Hunziker;
eruptiva lentiginosis hereditaria de la raza negra; lentiginosis perigenitoaxilar;
lentiginosis perianal; lentiginosis blanca
Con alteraciones sistémicas Síndrome LEOPARD; complejo Síndromes de Peutz-Jeghers, Bandler, Bannayan-Riley-Ruvalcaba
de Carney (NAME/LAMB) y Cronkhite-Canada; lentiginosis neurodisráfica centrofacial;
lentiginosis con disección arterial; síndrome de Tay; síndrome
FACES, y facomatosis pigmentovascular
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Circunscritas
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rones, caracterizado por la asociación de lentiginosis y
un grupo heterogéneo de alteraciones del desarrollo (ta-
bla II). El nombre del síndrome corresponde al acróni-
mo en inglés de sus componentes más comunes: Lenti-
gos múltiples, defectos de la conducción en el
Electrocardiograma, hipertelorismo Ocular, estenosis
Pulmonar, genitales Anormales, Retraso del crecimiento
y sordera neurosensitiva (Deafness).
La lentiginosis suele ser la manifestación clínica ini-
cial y la más frecuente en este síndrome. Las lesiones
son máculas marrón negruzco, irregulares, de tamaño
variable entre puntiforme y 5 mm, presentes en el naci-
miento o de aparición durante los primeros años de
vida, con una tendencia a aumentar en número hasta la
pubertad. Suelen distribuirse por todo el cuerpo excep-
to las mucosas, pero son más numerosos en el cuello, la
cara y la parte superior del tronco (fig. 7). Generalmente
son lesiones estables, pero se ha descrito su involución
en edades medias de la vida, en ocasiones dejando má-
culas hipopigmentadas residuales.
La afección cardíaca es frecuente en el síndrome LE-
OPARD y es la principal causa de morbimortalidad in-
cluso en edades tempranas. La afección cardíaca más
frecuente es las alteraciones de la conducción, aunque
también son comunes las malformaciones anatómicas
como la estenosis pulmonar (40%) y la miocardiopatía
hipertrófica primaria. Éstas presentan instauración y
progresión variables, por lo que se recomiendan evalua- Figura 7. Síndrome LEOPARD: lentigos característicos en la espal-
ciones periódicas cada 6 meses con un electrocardiogra- da de un adolescente.
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ma, una radiografía de tórax y una ecocardiografía. Las han hallado correspondencia entre la mutación en
alteraciones dismórficas cefálicas como el hiperteloris- PTPN11 y la miocardiopatía hipertrófica29. El diagnósti-
mo ocular (25%) y el prognatismo mandibular condicio- co del síndrome LEOPARD debe confirmarse con el es-
nan unos rasgos faciales característicos del síndrome tudio de las mutaciones del gen PTPN1130.
LEOPARD. La sordera neurosensitiva, que acostumbra
manifestarse hacia los 9 meses de vida, y las anomalías Complejo de Carney o síndrome de los mixomas
genitales (26%) son hallazgos menos constantes en este múltiples
síndrome. Los trastornos genitales predominan en los El complejo de Carney (CC) se caracteriza por el
varones y los más frecuentes son la hipoplasia gonadal y desarrollo de lesiones tumorales en los tejidos mesen-
la hipospadias. Se han propuesto unos criterios mínimos quimales, endocrinos y derivados de la cresta neural.
para el diagnóstico de síndrome LEOPARD7: a) múlti- Combina lesiones cutáneas pigmentadas polimorfas, mi-
ples lentigos junto con al menos dos de las otras carac- xomas cardíacos y mucocutáneos, schwannomas e hipe-
terísticas del síndrome, o b) en ausencia de lentigos cu- ractividad endocrina. En el CC se han incluido otros dos
táneos, como mínimo tres de las otras características síndromes: el síndrome LAMB (Lentigo, mixoma Auri-
del síndrome y tener un familiar directo diagnosticado cular, mixomas Mucocutáneos y nevo azul [Blue]) y el
de síndrome LEOPARD según los criterios de a). La ma- síndrome NAME (Nevos azules, mixomas Auriculares,
yoría de los pacientes presentan de 3 a 5 de las caracte- neurofibromas Mixoides mucocutáneos o mucinosis cu-
rísticas diagnósticas y algunas de ellas no se manifiestan tánea y Efélides o hiperactividad endocrina). El CC es
hasta la pubertad o más tarde. Ante la ausencia de lenti- un proceso poco frecuente del que se han descrito más
gos en la infancia, puede sospecharse de síndrome LEO- de 150 casos, que en un 50% se puede considerar fami-
PARD en los primeros meses de vida si se evidencian las liares31.
otras tres características principales de este síndrome, Las lesiones pigmentadas mucocutáneas son la carac-
como los rasgos faciales, la miocardiopatía hipertrófica terística más frecuente del CC y acostumbran ser la pri-
y las máculas café con leche26. mera manifestación en edades jóvenes. Corresponden
El síndrome LEOPARD guarda similitudes con el sín- tanto a lentigos y nevos compuestos como a nevos azu-
drome de Watson (que combina lentigos, máculas café les. Hasta un 10% de los pacientes tienen ambos tipos de
con leche, estenosis pulmonar, defectos cardíacos, re- lesiones. Los lentigos son similares a los observados en
traso mental y sordera27), el síndrome de Moynahan el síndrome LEOPARD: pequeñas máculas de 0,2-2 mm,
(con múltiples nevos en las articulaciones, hipoplasia marrón negruzco, redondas o irregulares, planas o leve-
360 genital, testes ectópicos, estenosis mitral congénita, re- mente elevadas, distribuidas predominantemente en el
traso del crecimiento e infantilismo psíquico28) y la en- área centrofacial (alrededor de la boca, el puente nasal,
fermedad de Dowling-Degos (con lentigos, lesiones pig- los párpados y alrededor de los ojos) y el borde del ber-
mentadas periorales, quistes epidermoides múltiples y mellón. Otras localizaciones características de los lenti-
senos pilonidales). Se ha descrito asimismo la asocia- gos en el CC son los pabellones auriculares, el cuello, el
ción del síndrome LEOPARD con la tétrada de Gerst- tronco superior, las extremidades y el dorso de las ma-
mann, el síndrome de Noonan (con o sin neurofibroma- nos. También pueden hallarse lesiones mucosas en la
tosis), el síndrome de Werner, el síndrome de Marfan, la conjuntiva (característicamente en la carúncula lagrimal
distrofia elástica, la sinovitis vellonodular pigmentada, y el pliegue semilunar), la esclera, la mucosa oral y la
la depresión y la psicosis familiar. vulva, sobre todo en los labios menores. Con menor fre-
La patogenia del síndrome LEOPARD es desconocida. cuencia aparecen lentigos en las palmas y las plantas, la
Se han propuesto dos teorías al respecto: a) un defecto región perianal, el cuero cabelludo, los pulpejos digita-
de la cresta neural daría lugar a una hiperactividad me- les o el glande. Los nevos azules son pápulas negroazu-
lanocitaria cutánea y a un aumento de la acción de fac- ladas, de hasta 8 mm de diámetro, habitualmente úni-
tores alfaadrenérgicos sobre el músculo cardíaco que cas, localizadas en la cara, el tronco y las extremidades,
causarían la miocardiopatía y las alteraciones en el elec- excepto las manos y los pies. También pueden aparecer
trocardiograma, y b) un defecto genético en el neurecto- en el CC efélides y nevos junturales.
dermo, donde las líneas celulares anormales de la cresta Los mixomas están presentes en el 60% de casos con
neural interaccionan con las células del mesodermo, da- CC y pueden aparecer, por orden de frecuencia, en el
ría lugar a anomalías cutáneas, neurológicas y cardía- corazón, la piel, las mucosas y las mamas. Suelen ser
cas4. Esta última teoría explicaría la asociación del múltiples y tienen tendencia a recurrir después de su
síndrome LEOPARD con la neurofibromatosis, la escle- exéresis. Los mixomas mucocutáneos (33%) pueden
rosis tuberosa y el feocromocitoma25. Se han descrito di- aparecer desde el nacimiento hasta la cuarta década de
ferentes mutaciones que podrían explicar los diferentes la vida, y su presencia obliga a descartar un mixoma
grados de expresión dentro de una misma familia. El cardíaco oculto. Acostumbran ser lesiones asintomáti-
88% de los pacientes con LEOPARD presentan alteracio- cas en forma de pápulas sésiles o nódulos subcutáneos
nes alélicas en el gen PTPN11 de la neurofibromatosis I, de superficie lisa, habitualmente de menos de 1 cm y co-
en el locus 12q24.128: este gen codifica la proteína tiro- loración blanquecina o de la piel normal, que en ocasio-
sinfosfatasa SPH-2, con propiedades angiogénicas y mi- nes pueden confundirse con epiteliomas basocelulares.
togénicas en el músculo liso vascular. Algunos autores Pueden presentarse agrupados y las localizaciones más
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frecuentes son la cabeza, el cuello y el tronco, aunque rrollarse en el síndrome de Peutz-Jeghers. También se
característicamente afecta a los párpados, el canal audi- han descrito en el CC tumores testiculares de células de
tivo externo y los pezones. También pueden aparecer en Leydig y de células adrenocorticales residuales.
genitales, glúteos, ingles, extremidades (brazos, axilas, El schwannoma melanocítico psamomatoso es un tu-
hombros, piernas, excepto manos y pies), cavidad oral mor raro, presente en el 14% de los pacientes, que indica
(paladar, lengua), conjuntiva y esclera. Histológicamente el diagnóstico de CC. Suele localizarse en el tracto gas-
son tumores sólidos bien delimitados en dermis y/o sub- trointestinal superior, en las cadenas nerviosas simpáti-
cutis, en ocasiones con zonas quísticas, y están com- cas paravertebrales y, ocasionalmente, en la piel. Son tu-
puestos por células mesenquimales de aspecto similar a mores encapsulados y se componen de células de
los fibroblastos, matriz mucinosa, capilares, fibras de Schwann fusiformes y elongadas con potencial melano-
colágeno y reticulina, mastocitos y células inflamatorias. génico. La mayoría de estos tumores son benignos, pero
Los mixomas cardíacos están presentes en más del hasta el 10% puede ser maligno, con alta frecuencia de
65% de los pacientes con CC y son su componente más metástasis y pronóstico fatal. Otros tumores asociados
grave, pues causa el 50% de la mortalidad por CC. En el al CC son el hepatoma fibrolamelar, el leiomioma mixoi-
50% de los casos son múltiples y pueden afectar a una o de y quistes y carcinoma ováricos.
varias cámaras, más frecuentemente la aurícula izquier- Sobre la patogenia del CC, se ha especulado que tanto
da, por lo que presentan un comportamiento más agresi- los tumores melanocíticos como los mixomatosos deri-
vo que los mixomas cardíacos esporádicos. Suelen de- varían de restos anormales de células del neurectoder-
tectarse en la infancia o la adolescencia y en un 50% de mo y del mesodermo, respectivamente, estimulados por
los casos están presentes en el momento de la consulta concentraciones elevadas de factores de crecimiento si-
junto con las lesiones pigmentadas, pero pueden ser la milares a la insulina.
primera manifestación en pacientes con menor número El CC es una enfermedad genéticamente heterogénea,
de lentigos faciales. de penetrancia variable y expresión incompleta, de la
Hasta el 25% de las mujeres con CC presentan altera- que se ha descrito tanto un patrón de herencia autosó-
ciones mamarias, la mayoría benignas, como fibradeno- mica dominante (50%) como ligado al cromosoma X. En
mas mixoides mamarios asintomáticos, habitualmente la actualidad, se diferencian dos variedades de CC en
múltiples y bilaterales. función del locus implicado: a) el CC tipo 1, que se pro-
Las manifestaciones de hiperactividad endocrina en el duce una inactivación del gen PRKAR1A, en el locus
CC son numerosas y se deben fundamentalmente a alte- 17q22-24, y se halla hasta en el 65% de los pacientes con
raciones adrenocorticales y testiculares. La más fre- CC y el 50% de sus familiares32 –hasta ahora no se han 361
cuente (20-30%) es un síndrome de Cushing secundario detectado diferencias fenotípicas en los pacientes con
a enfermedad adrenocortical nodular pigmentada, que esta mutación, aunque sí se ha observado un 80% de fa-
característicamente cursa sin hiperpigmentación tras la miliares portadores de la mutación cuando la forma de
adrenalectomía. Se manifiesta generalmente en las pri- presentación del CC es con un síndrome de Cushing33–,
meras dos décadas de la vida de forma atípica, con oste- y b) el CC tipo 2, en el que el locus alterado se halla en
oporosis y estatura baja que condicionan un hábito asté- el cromosoma 2p16 pero se desconoce el gen que lo ori-
nico. El hipercortisolismo intermitente, la ausencia de gina5. Otro grupo de pacientes no presenta alteraciones
masas suprarrenales en las pruebas de imagen y un au- en ninguno de esos dos locus34. Se han identificado algu-
mento paradójico de la secreción de glucocorticoides nas variantes fenotípicas del CC que incluyen contractu-
tras la supresión con dexametasona pueden dificultar el ras congénitas en las que se han detectado mutaciones
diagnóstico definitivo, que puede requerir los estudios del gen MYH8, que codifica la miosina perinatal y po-
histológicos32. Otras manifestaciones endocrinas del CC dría estar implicado en la tumorogénesis de los mixo-
son los adenomas hipofisarios secretores de hormona mas cardíacos.
del crecimiento, corticotropina y prolactina. Hasta el El diagnóstico de CC se puede establecer en estas
60% de los pacientes presentan quistes o múltiples nódu- tres situaciones: a) presencia de dos de las caracterís-
los tiroideos en la ecografía, sobre todo adenomas foli- ticas principales confirmadas por histología, análisis
culares, que pueden degenerar hasta en el 10% hacia tu- bioquímicos o pruebas de imagen; b) presencia de una
mores malignos papilares o foliculares. Un 30-50% de los de las manifestaciones e historia familiar de CC, y
varones con CC pueden desarrollar tumores testicula- c) paciente portador de una mutación inactivadora del
res, generalmente en las primeras tres décadas de la gen PRKAR1A. Hasta en un 50% de los casos de CC la
vida, dando lugar a masas firmes o pétreas al tacto. En pigmentación cutánea es la primera manifestación. Se
el 75% de los casos son multicéntricos y bilaterales. El recomienda realizar ecocardiografías anuales desde
más frecuente es el de células de Sertoli calcificantes los 5 años de edad a los pacientes, los familiares que
con células grandes (50%), con un bajo potencial de ma- tengan por lo menos un criterio diagnóstico del CC
lignización. Este tumor suele manifestarse en la adoles- aunque estén asintomáticos y los portadores de la mu-
cencia con pubertad precoz o ginecomastia, frecuente- tación del gen PKRAR1A. Del mismo modo, se reco-
mente con una exploración física normal. Suele mienda la exploración clínica periódica de los tes-
diagnosticarse ecográficamente con la visualización de tículos y ecografías ováricas regulares. En caso de
microcalcificaciones. Este tumor también puede desa- sospecha de enfermedad adrenal nodular pigmentaria
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des y cuello, el mieloma múltiple y el adenocarcinoma tarizada cerebral normal, y c) como mínimo dos de las
bronquioalveolar. También se han descrito tumores be- siguientes características: familiar de primer grado afec-
nignos de los tractos respiratorio y urinario. to de BRR, máculas pigmentadas peneanas, pólipos in-
El diagnóstico de SPJ se realiza con dos de los tres testinales hamartomatosos, lipomas subcutáneos, mio-
criterios siguientes: a) máculas hiperpigmentadas labia- patía por depósito de lípidos, líneas de Schwalbe y
les; b) historia familiar de SPJ, y c) poliposis de intesti- nervios corneales prominentes.
no delgado. En todo paciente con SPJ se recomienda Un 60% de los pacientes con BRR presentan delecio-
criba anual de neoplasia intestinal a partir de los 20 nes en la región 10q23.2-q24.1 del gen supresor tumoral
años y practicar cada 2 años exploraciones endoscópi- PTEN, que codifica una proteína reguladora del desarro-
cas esofagogastroduodenales y pancolónicas, ecografía llo neurendocrino, y cuya pérdida de función da lugar al
abdominal y estudios baritados del intestino delgado. desarrollo de hamartomas de las tres capas germinales.
Asimismo, se recomiendan exploraciones mamarias y Estas mismas mutaciones se han detectado hasta en el
pelvianas a partir de los 25 años para descartar neopla- 85% de casos de síndrome de Cowden36. Dadas las simi-
sias mamarias y genitales. litudes clínicas y genéticas entre ambos cuadros, algu-
El diagnóstico diferencial del SPJ debe establecerse nos autores consideran que serían diferentes expresio-
con la pigmentación mucocutánea melanótica aislada y nes fenotípicas de un único proceso que se podría
el síndrome de Bandler. La primera presenta el mismo denominar síndrome hamartomatoso tumoral PTEN39.
patrón de pigmentación y el riesgo aumentado de cán- Aunque las mutaciones del gen PTEN se han correlacio-
cer de mama y genital, pero no incluye poliposis nado con un mayor riesgo de tumores de mama y con la
intestinal. El síndrome de Bandler combina el patrón de aparición de lipomas, el BRR no conlleva un riesgo au-
lentiginosis del SPJ con hemangiomatosis intestinal, que mentado de cáncer. Sin embargo, se recomiendan cribas
puede dar lugar a graves hemorragias recurrentes. periódicas de neoplasias malignas y la determinación
desde la primera infancia de sangre oculta en heces y
Síndrome de Bannayan-Riley-Ruvalcaba (BRR) hemograma para detectar precozmente posibles hamar-
El término BRR abarca tres síndromes de herencia tomas intestinales en los pacientes con BRR portadores
autosómica dominante descritos por separado con ca- de mutaciones del gen PTEN.
racterísticas clínicas similares: los síndromes de Riley-
Smith, de Bannayan-Zonana y de Ruvalcaba-Myhre- Síndrome de Cronkhite-Canada
Smith. Se trata de una hamartomatosis que combina la Es un proceso adquirido de origen desconocido que
tríada clásica de lentigos genitales, poliposis intestinal y cursa con hiperpigmentación cutánea, alopecia y polipo- 363
macrocefalia. sis gastrointestinal.
Los lentigos genitales aparecen en el pene o la vulva en La hiperpigmentación cutánea se distribuye de mane-
el nacimiento o entre la primera infancia y la pubertad. ra difusa en las palmas y la superficie volar de los dedos
También son característicos del BRR los hamartomas y en forma de máculas en el dorso de las manos. De for-
vasculares y/o lipomatosos, de rápido crecimiento y com- ma excepcional puede observarse una hiperpigmen-
portamiento local agresivo, que se manifiestan como in- tación generalizada o lesiones pigmentadas en las mu-
flamaciones subcutáneas blandas y dolorosas en el tron- cosas.
co y las extremidades. Otras lesiones cutáneas típicas del La poliposis acostumbra manifestarse a partir de los
BRR son pápulas faciales múltiples, en ocasiones quera- 50 años con diarrea, dolor abdominal, pérdida de peso y
tósicas o papilomatosas, con características histológicas mala absorción grave secundaria a una enteropatía con
de siringoma o triquilemoma, angioqueratomas y linfan- pérdida de proteínas. A los pocos meses del inicio de los
gioqueratomas, pápulas queratósicas o papilomas acrales síntomas digestivos, puede aparecer una alopecia par-
y orales, lesiones faciales similares a la acantosis nigri- cheada que evoluciona hacia una alopecia total. A la
cans y acrocordones múltiples en los pliegues. vez, puede aparecer una distrofia ungueal característica,
La poliposis intestinal se halla en un 35-45% de los ca- con formación de una uña ventral que excepcionalmen-
sos, con más frecuencia en colon y recto. Los síntomas te precede en meses o años a los síntomas gastrointes-
son frecuentes: diarrea masiva, dolor abdominal, san- tinales. Debe tenerse en cuenta que los pólipos gastro-
grado rectal, anemia crónica, intususcepción y obstruc- intestinales pueden no detectarse radiológicamente
ción intestinal. Otras localizaciones de hamartomas y tu- aunque sean sintomáticos.
mores son las mamas, el tiroides y el sistema nervioso
central. Lentiginosis neurodisráfica centrofacial
Junto con la macrocefalia, los recién nacidos con sín- Es un síndrome neurocutáneo poco frecuente, trans-
drome de BRR presentan mayor longitud y peso para la mitido probablemente con un patrón autosómico domi-
edad gestacional. Otras alteraciones que se han asocia- nante, que cursa con la tríada de lentigos centrofaciales,
do al BRR son dismorfia facial, trastornos oculares, alte- trastornos neuropsiquiátricos y malformaciones disráfi-
raciones osteoarticulares, trastornos del sistema nervio- cas (tabla III).
so central y del periférico y retraso del desarrollo motor. Los lentigos aparecen progresivamente entre el pri-
Se han definido unos criterios mínimos para el diag- mer año y los 8-10 años de vida, alcanzando un número
nóstico de BRR: a) macrocefalia; b) tomografía compu- variable de 30 a 100 lesiones, para presentar una lenta
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TABLA IV. Diferencias entre el síndrome LEOPARD, el complejo de Carney y el síndrome de Peutz-Jeghers
LEOPARD COMPLEJO DE CARNEY PEUTZ-JEGHERS
una lentiginosis circunscrita con la que comparte la pigmentarios de la mucosa oral, labial y ungueal como
pigmentación mucocutánea, característicamente en el la enfermedad de Addison, en la que la pigmentación
borde del bermellón, y la posibilidad de desarrollar el es más difusa y puede aparecer en cualquier localiza-
tumor testicular calcificante de células de Sertoli. ción, en pacientes infectados por el VIH y tras la admi-
Otros diagnósticos diferenciales que pueden plantearse nistración de quimioterápicos. 365
con el CC son la lentiginosis centrofacial, la neurofi-
bromatosis tipo I y el MEN. Respecto a las lentiginosis CONCLUSIONES
circunscritas, también deberemos diferenciar las que Las lentiginosis son un grupo heterogéneo de entida-
cursan sólo con pigmentación cutánea de las que cur- des que ocasionalmente pueden conllevar importantes
san además con trastornos sistémicos (tabla I). De las alteraciones extracutáneas que pueden comprometer la
primeras, la LUP debe diferenciarse del nevus spilus, el vida de los afectados. Pueden ser un marcador clínico
nevus lentiginoso moteado segmentario y la neurofi- importante, por lo que reconocerlas requiere una minu-
bromatosis segmentaria. En ocasiones pueden ser úti- ciosa evaluación del dermatólogo. Dado que algunas de
les la exploración mediante luz de Wood o una biopsia las manifestaciones sistémicas de las lentiginosis son
cutánea para comprobar la aparición de lentigos en la progresivas, se recomienda mantener controles periódi-
piel normal, característica diferencial de la LUP. Si las cos durante los primeros años de vida con el fin de de-
lesiones de LUP asientan en la cara, el diagnóstico di- tectar precozmente anomalías que pueden ser graves
ferencial se establece con el nevo de Ota y otras lenti- (especialmente cardiovasculares o neoplásicas). Tam-
ginosis que cursan con lentigos faciales (tabla V). La bién será fundamental explorar a los familiares directos
lentiginosis centrofacial descrita en la raza negra, a di- y estudiar las mutaciones genéticas causales, que pue-
ferencia de la lentiginosis centrofacial clásica, no se den ser útiles para el diagnóstico preciso de algunas for-
combina con otras anomalías extracutáneas y pueden mas de lentiginosis. Debe realizarse un consejo genético
aparecer en las palmas, las plantas y los glúteos lenti- en los casos en que se establezca un diagnóstico defini-
gos que no desaparecen con el tiempo. Ante pigmenta- tivo que implique el potencial desarrollo de complica-
ción mucosa y ungueal en una lentiginosis, se debe te- ciones extracutáneas graves e importantes repercusio-
ner en cuenta los diagnósticos de síndrome de nes en futuras generaciones.
Laugier-Hunziker, el SPJ y el síndrome de Cronkhite-Ca-
nada. El síndrome de Laugier-Hunziker es un proceso
exclusivamente mucocutáneo sin trastornos sistémicos BIBLIOGRAFÍA
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