Título: Babilonia en la profecía
Trasfondo Bíblico: Apocalipsis 17:1 a 19:10
Verdad central: El rechazo de las normas de Dios de justicia y santidad, traerá juicio al mundo
Texto áureo: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro; porque sus
juicios son verdaderos y justos. Apocalipsis 19:1,2
Objetivos
1. Conocer a quién representa Babilonia en la profecía, y las razones de su caída.
2. Renovar la dedicación a Cristo para poder asistir a la cena de las bodas del Cordero.
Bosquejo
I. El misterio de Babilonia
A. Babilonia ebria con la sangre de los santos
B. Su destino: La perdición y destrucción
C. Siete cabezas y diez cuernos
II. La destrucción de Babilonia
A. Anuncio de la caída de Babilonia
B. Salid de ella pueblo mío
III. Habrá regocijo en el cielo
A. Cuatro veces "aleluya"
B. La cena de las bodas del Cordero
Introducción
Daniel interpretó la gran imagen del sueño de Nabucodonosor como una sucesión de imperios que
comenzaba con Babilonia hasta llegar al fin del siglo. El sistema mundial que esta imagen de
Babilonia representa debe ser destruido antes que el reino de Cristo pueda introducirse y llenar la
tierra. La razón principal para su destrucción es el hecho de que siempre ha estado lleno de "los
deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida" (1 Juan 2:16).
La destrucción de esa imagen (es decir, del sistema mundial que representa) la anuncia un ángel
en Apocalipsis 14:8. Se dan más detalles en los capítulos 17 y 18. Luego el capitulo 19 muestra la
respuesta en el cielo al juicio justo de Dios.
Comentario Bíblico
I. El misterio de Babilonia (Apocalipsis 17:1-18)
A. Babilonia ebria con la sangre de los santos
Pregunta: ¿A quién representa la gran Babilonia?
La mujer de escarlata que se llama Babilonia en la visión de este capítulo es una prostituta
espiritual que promueve la adoración falsa, que incluye a todas las religiones y sectas falsas, e
iglesias apóstatas. Su forma final en la gran tribulación incluirá la adoración del anticristo. Algunos
identifican esta Babilonia con la antigua Babilonia reconstruida, o con Jerusalén, o alguna otra
ciudad. Parece más bien que representa el sistema mundial entero, el mundo que la Biblia dice que
yace en maldad, es decir, "bajo el maligno" (1 Juan 5:19). Esto se confirma en Apocalipsis 17:15 que
identifica las aguas en que ella se sienta como los muchos pueblos del mundo. Así que ella
representa el sistema mundial desde Babilonia hasta el presente.
Pregunta: ¿Qué muestra el versículo 4 acerca de Babilonia?
Los líderes del mundo cometen prostitución espiritual con ella, y entran en unión con el sistema
religioso de Babilonia y su inmoralidad y corrupción. Los hipócritas y los falsos profetas animan a las
personas a seguir sus falsas doctrinas. Ella no requiere verdadera santidad, ninguna devoción al
Dios verdadero. Más bien, ella embriaga a las personas con el vino de su inmoralidad, haciendo que
sigan religiones falsas.
La bestia escarlata en que ella se sienta está llena de nombres que blasfeman la santidad y la
gloria del Dios verdadero. Es la misma bestia que se describe en Apocalipsis 13:1. Sus cabezas
parecen indicar una secuencia, así que la bestia tiene una cabeza que la controla a la vez. Los diez
cuernos parecen estar juntos al mismo tiempo y se describen más en 17:12. Algunos identifican a la
bestia con Roma y con una secuencia de siete emperadores, pero eso la limita al pasado, y la bestia
está presente en los postreros tiempos. Apoya el sistema religioso apóstata del mundo y culmina con
el reino del anticristo.
En contraste con Israel (vea capítulo 14), esta mujer de escarlata está vestida con símbolos de las
riquezas y el poder de este mundo. El cáliz de oro produce un contraste mayor, porque es muy
diferente de la copa del Señor. Su oro por fuera es hermoso, pero por dentro está lleno de
inmundicias y corrupciones religiosas y morales, todas ofrecidas al mundo a nombre de la religión.
Como la madre de rameras, ella ha engendrado todas las religiones y sectas falsas que se han
levantado desde el principio.
Esta mujer de escarlata también está ebria continuamente con la sangre de los santos y de los
mártires de Jesús. Esto la identifica aun más como la que personifica el sistema mundial. Esto
significa que se deleita en la sangre, es decir, en la muerte de estos santos y mártires, y sin duda
incluye todos los que murieron por su fe desde el tiempo de Abel hasta el fin.
B. Su destino: La perdición y la destrucción
Pregunta: ¿Cuál es el destino de la bestia?
Juan pensaba en la mujer y la bestia. Eran un misterio para él, aunque la atención hacia las
riquezas y el adorno externo debieron haberle hecho ver su origen satánico, pero la visión no era un
misterio para el ángel que le explicó a Juan. Note que era un misterio, no dos. La bestia y la mujer
tienen una relación inseparable. No se puede entender una aparte de la otra. En efecto, el ángel da
casi toda la atención a la bestia, identificándola con su cabeza que tenía la herida mortal (Apocalipsis
13:3). Existió como el sistema político mundial en forma de imperios mundiales hasta la caída del
Imperio Romano. Luego como la imagen de hierro y barro que se describe en Daniel 2:41-43, ha
habido un largo período sin ningún imperio como el de Roma. Durante la gran tribulación la bestia
aparecerá de nuevo como un imperio mundial gobernado por el anticristo y dominado por Satanás.
Así que el imperio de la bestia durante la gran tribulación sube del abismo del infierno.
El imperio del anticristo no durará mucho porque el destino de la bestia es perdición, es decir, ruina
total, eterna destrucción, pero en su comienzo, el reino del anticristo maravillará a los que quedan en
la tierra, cuyos nombres nunca se han escrito en el libro de la vida. Serán atraídos a la bestia y
parecerán identificarse con los que toman la marca de la bestia y la adoran. Ellos también se
encaminan hacia la perdición eterna en el lago de fuego, el castigo final de todos los que no aceptan
a Cristo como su Salvador.
C. Siete cabezas y diez cuernos
El ángel luego identificó las siete cabezas e indicó un simbolismo doble. Son siete montes o cerros.
En el tiempo de Juan sería Roma, la ciudad de siete cerros. La gente del tiempo de Juan vivía
durante el reino romano.
Las siete cabezas representan siete reyes; cada uno representa un reino en la secuencia del
sistema mundial en que Roma era el sexto, pero la bestia no sólo tiene siete cabezas, sino que es la
octava; es de los "siete" en el sentido que pertenece al sistema mundial babilónico que le precedió y
lo culmina, aunque no es parte de los siete.
Los diez cuernos representan diez reyes, es decir, diez reinos o naciones que tendrán mucho poder
político por un corto tiempo. Esos reinos no existían todavía en los días de Juan. Existirán al final de
la época de la Iglesia y tendrán poder en el tiempo del fin cuando aparezca el anticristo. Estarán
unidos de pensamiento y propósito, y delegarán su poder y darán su apoyo y lealtad a la bestia, es
decir, al anticristo y su reino. (Daniel 7:7,8, que los representa como diez cuernos, muestra que no
están unidos al principio. Tres serán obligados a entregar su poder y autoridad a la bestia. Los
cuernos que quedan darán su poder al pequeño cuerno, el anticristo.)
Pregunta: ¿Cuándo vencerá el Cordero a la bestia y las diez naciones?
Apocalipsis 17:14 se traslada a la batalla final de la gran tribulación en que el anticristo y sus
fuerzas (incluyendo los reinos o las naciones representados por los diez cuernos) hacen guerra
contra el Cordero. Jesús vencerá, porque El es y siempre será el Señor de señores y Rey de reyes,
el gobernador justo de este mundo. Todo creyente fiel estará con El. La victoria es suya, pero ellos
tendrán parte en su triunfo. Entonces El introducirá la época del reino milenial.
En algún punto durante el reino del anticristo, las diez naciones que lo apoyan odiarán a la mujer de
escarlata que incluye toda religión falsa. Es probable que cuando empiecen a adorar al anticristo no
habrá lugar para otra religión, así que destruirán todas las demás instituciones religiosas. Con esto
estarán en realidad cumpliendo la sentencia de juicio mencionada en Apocalipsis 17:1, ya sea que se
den cuenta o no. Entonces, lo que los diez cuernos o naciones hagan, los preparará para su propio
juicio.
II. La destrucción de Babilonia (Apocalipsis 18:1-24)
A. Anuncio de la caída de Babilonia
Pregunta: ¿Qué muestra que la Babilonia del capítulo 18 es el mismo sistema mundial descrito en
el capitulo 17?
Algunos creen que la Babilonia del capítulo 18 es diferente de la del capítulo 17, pero en 17:6 ella
está ebria de la sangre de los santos y los mártires de Jesús. En 18:24 se ve que en ella se halló la
sangre de los profetas y los santos. Todas las naciones han bebido del vino del furor de su
fornicación 17:2; 18:3. Todos los mercaderes de la tierra se enriquecen por medio de su sensualidad
y deseos de lujo. Así que la mayoría de los escritores a través de la historia de la Iglesia han
considerado que los capítulos 17 y 18 presentan dos aspectos del sistema único del mundo
babilónico. "Después de esto" indica un período de tiempo entre la visión del capítulo 17 y la del
capítulo 18.
La visión se inicia con un ángel, lleno de gloria y poder, que proclama a gran voz que la gran
Babilonia ha caído. Su caída incluye aspectos comerciales y políticos, y produce un colapso
económico mundial. Se puede ver una tipología de esto en la destrucción total de la Babilonia
antigua por Senaquerib en 689 a.C. Esta destrucción sacudió al mundo conocido de esos días y
cumplió con las profecías de Isaías (Isaías 13:19-21, donde los verbos hebreos en el versículo 20
son activos y simplemente dicen que Babilonia no continuará, pero que su tiempo estaba por venir;
Isaías 13:22; 14:22,23; 21:9,10, que dicen cómo Isaías recibió las noticias de la caída de Babilonia; e
Isaías 46:1,2; 47:1-15, que describen el juicio de Babilonia).
El gran sistema mundial de Babilonia está destinado a caer, porque todas las naciones han bebido
de su inmoralidad en sentido espiritual y literal. Ella las obligó (Apocalipsis 14:8), pero también fue
decisión de ellas. Su materialismo hizo que desearan más lujos, y esto enriqueció a los mercaderes
del mundo.
B. Salid de ella pueblo mío
Pregunta: ¿Quiénes deben prestar atención a la advertencia de salir de Babilonia y por qué?
La visión vuelve al tiempo antes de la caída del sistema babilónico. Otra voz, posiblemente la de
Dios o de uno que habla por El invita al pueblo de Dios a salir de ella. Esto no es sólo un llamado a
salir de la Roma pagana sino a dejar de tener comunión con los pecados del mundo que están
amontonados como una torre muy alta. Este llamado era apropiado en la época de Juan. También es
un llamado profético a la última generación de creyentes que aún esté en la tierra antes del principio
de la gran tribulación. Por último, es un llamado a todas las generaciones incluyendo la presente.
Aunque el sistema mundial continúa hasta el fin, Dios llama a los cristianos a que no participen de su
pecado. Dios había sido amoroso y paciente con Babilonia en el pasado, pero su exaltación de sí
misma y su codicia algún día causarán su caída.
Cuando Babilonia caiga, será demasiado tarde. Los reyes de la tierra lo reconocerán y se
lamentarán cuando su juicio repentino llegue (18:9,10). Los mercaderes del mundo se lamentarán
porque nadie comprara sus mercancías (versículos 11-17). Luego todos los dueños de grandes
naves, los marineros y los comerciantes de importación y exportación se unirán a ellos, pero su
tristeza no tendrá ningún efecto. El gran sistema mundial de Babilonia desaparecerá para siempre.
Su caída será definitiva e irreversible. Todo lo que hay en el presente sistema mundial tendrá que ser
destruido para que lleguen las mejores cosas del reino de Dios prometido a los creyentes (Lucas
12:31-34).
III. Habrá regocijo en el cielo (Apocalipsis 19:1-10)
A. Cuatro veces ¡aleluya!
Esta visión empieza con un gran coro celestial que canta un poderoso coro de aleluya en respuesta
a Apocalipsis 18:20, la destrucción de Babilonia. "Aleluya" es hebreo para "¡Gloria a Dios!"
Pregunta: ¿Por qué responden los que están en el cielo a la caída de Babilonia con aleluyas?
El segundo aleluya es aun más dramático y enfático, y reconoce la totalidad de la destrucción del
sistema mundial babilónico. Luego los veinticuatro ancianos (que probablemente representan la
Iglesia) dan la respuesta con un aleluya y los cuatro seres vivientes se unen para dar su aprobación
de lo que Dios ya ha hecho. Una voz que sale del trono entrega la orden de continuar la alabanza. El
cuarto aleluya responde reconociendo al Señor como el Todopoderoso. El reino milenial está por
establecerse por medio de Cristo.
B. La cena de las bodas del Cordero
Pregunta: ¿Quiénes participarán en la cena de las bodas del Cordero?
El cuarto aleluya se canta en regocijo por la cena de las bodas del Cordero. Esto celebra la
vindicación completa del pueblo de Dios y es el cumplimiento de las parábolas, profecías y tipología
del amor entre Cristo y la Iglesia. La desposada aquí incluye todos los que son parte de la verdadera
Iglesia, es decir, todos los creyentes fieles y nacidos de nuevo. La desposada también se llama la
esposa aquí porque los creyentes ya han entrado en una relación íntima, cariñosa y personal con
Cristo. Esta relación con Cristo es posible sólo si seguimos y obedecemos sus mandatos. Entonces
podemos estar seguros que también participaremos de la cena de las bodas del Cordero.
La Iglesia se ha preparado. Note que ella ya está en el cielo con El. Esto indica que el gran
banquete de bodas se lleva a cabo antes que Cristo regrese triunfante para derrotar al anticristo y
sus ejércitos. Esto concuerda con 1 Tesalonicenses 4:15-17 donde la Iglesia es arrebatada para
recibir a Jesús en el aire. Note también que el tiempo es después del juicio de la gran ramera de
Babilonia que se contrasta con la verdadera Iglesia. Así que esto es al final de la gran tribulación, y la
esposa del Cordero incluye a todos los redimidos y los mártires que salen de la gran tribulación.
Aplicación
Los grandes y poderosos hombres de este mundo pueden pasar por alto las advertencias del libro
de Apocalipsis y a los verdaderos creyentes, pero la voz angelical que le dijo a Juan que escribiera
esto, aclaró que los creyentes son los bendecidos. Son llamados a participar en la cena de las bodas
del Cordero y destinados a tomar parte en el gozo que durará para siempre.
Con base en las parábolas de Jesús algunos escritores dividen a los creyentes en varios grupos,
haciendo que la esposa sea la más especial, pero al examinar las parábolas de cerca es fácil ver que
Jesús usó diferentes términos en distintas parábolas para realzar varios aspectos de la relación con
El. En Lucas 14:16-24, por ejemplo, entre los invitados se incluyen todos los judíos y los gentiles. En
Lucas 5:34, los apóstoles son los amigos o asistentes del esposo, pero eso no los excluye de la
esposa, la Iglesia. En 1 Tesalonicenses 4:16,17 es evidente que todos los que están en Cristo, ya
sean muertos o vivos en el momento del arrebatamiento, serán unidos en un solo Cuerpo y
resucitarán para el encuentro con Cristo en el aire. La relación con Jesús es lo más importante.
Título: La Gran Tribulación
Trasfondo Bíblico: Daniel 9:20-27; 12:1; Mateo 24:15-22; Apocalipsis 6:1-17; 16:13-16; 19:11-21
Verdad central: Los que persisten en sus malos caminos sufrirán mucha tribulación.
Texto áureo: Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del
mundo hasta ahora, ni la habrá. Mateo 24:21
Objetivos
1. Ver los últimos juicios de Dios profetizados contra este mundo durante los últimos días.
2. Apreciar la paz que los cristianos tienen al saber que serán librados de ese juicio.
Bosquejo
I. La tribulación se predice
A. La semana número setenta
B. La gran tribulación
II. Se describe el Juicio
A. Se abren los siete sellos
B. Los cuatro jinetes
C. Más mártires
D. La ira del Cordero
III. El triunfo en Armagedón
A. El Rey de reyes
B. La derrota del anticristo
Introducción
Dios le dio un nuevo ministerio a Daniel. De joven interpretaba los sueños de otros. Después Dios
le dio nuevas visiones de su plan para la humanidad, pero Daniel estaba más preocupado del día en
que vivía y de su propio pueblo. Daniel leyó que Jeremías había profetizado que el juicio de Dios
sobre Jerusalén duraría setenta años (Daniel 9:2; Jeremías 25:11; 29:10). Los setenta años estaban
para terminar y nada había sucedido todavía. Mientras Daniel estaba orando sobre esto, el ángel
Gabriel le trajo una nueva revelación. Israel en efecto regresaría a la Tierra Prometida, pero el plan
de Dios de restaurar a Israel incluía otras cosas. Quedaban setenta períodos de tiempo de siete
años cada uno. El último periodo cabria dentro de las profecías más tempranas que muestran que el
reino debe establecerse por medio de juicio. Esto fue confirmado por Jesús y se describe en
Apocalipsis.
Comentario Bíblico
I. La tribulación se predice (Daniel 9:20-27; 12:1; Mateo 24:15-22)
A. La semana numero setenta
La línea davídica de reyes perdió el derecho al trono cuando Dios hizo que Nabucodonosor llevara
a los judíos cautivos por setenta años. Los profetas revelan que Dios lo hizo para deshacerse de la
idolatría de Israel.
Los setenta años cumplieron su propósito. Todos los falsos profetas dijeron que la gente volvería
en poco tiempo (Jeremías 28:2,3), pero al pasar los años, los judíos se dieron cuenta quiénes eran
los verdaderos profetas. Estudiaron sus escritos y aprendieron que la idolatría era necedad (Isaías
40:18-20; 41:29; 44:9-17; Jeremías 10:3-5, 11,14). Daniel oró entonces para que Dios cumpliera la
profecía de Jeremías que regresarían. Gabriel dijo que Dios en efecto les permitiría regresar, pero
también añadió que Dios tendría que realizar una obra mayor antes de enviar al Mesías.
Pregunta: ¿Qué son las setenta semanas?
En efecto, setenta semanas, es decir, setenta veces siete años (490 años), fueron decretados
sobre Israel. Sesenta y nueve de esas semanas alcanzarían hasta el tiempo del Mesías. Al final de la
semana número sesenta y nueve, el Mesías seria muerto. Entonces el pueblo del príncipe que
habría de venir (pero no el príncipe mismo) destruiría la ciudad de Jerusalén y el templo. La Biblia no
dice con precisión el tiempo cuando el príncipe que habría de venir haría un pacto con muchos. El
Antiguo Testamento a veces no hace mención de la época entera de la Iglesia en la profecía.
(Compare Zacarías 9:9,10 en que el versículo 9 habla de la primera venida de Cristo, y el versículo
10 de su segunda venida sin mostrar el tiempo intermedio.) El pacto indica el comienzo de la semana
número setenta que se decreta sobre el pueblo de Daniel. Al llegar a la mitad de esa semana de
años (siete años), el príncipe destruirá la ciudad y el santuario y pondrá fin al orden de sacrificios. El
templo tendrá que ser construido de nuevo para que eso suceda.
Pregunta: ¿Quiénes son el pueblo del "príncipe que ha de venir" y el príncipe?
Algunos suponen que el Mesías, el "príncipe", en Daniel 9:25, es el mismo príncipe que ha de venir
y hacer el pacto en Daniel 9:27, pero el Mesías fue crucificado antes de que entrara la semana
número setenta. El pueblo del príncipe que habría de venir destruyó a Jerusalén y el templo en el
año 70 d.C. Ese pueblo eran los romanos, no el pueblo del Mesías. Los romanos no hicieron ningún
pacto con Israel después de la muerte de Jesús. Tampoco fueron cumplidas todas las señales que
Jesús dio en la destrucción de Jerusalén. Es evidente que la semana número setenta de Daniel aún
está en el futuro. Da una base para decir que el período de la gran tribulación será siete años.
Pregunta: ¿Qué significa el "tiempo de angustia"?
Daniel 12:1 también pasa al tiempo de la gran tribulación y lo identifica como un tiempo de
problemas como jamás se habrían visto desde que hubo gente. "Angustia" aquí viene de una palabra
que significa "muy angosto". Vino a significar angustia causada por presión de los enemigos.
Jeremías 30:7 usa la misma palabra para hablar del tiempo de la angustia de Jacob. "Una nación"
viene del hebreo que normalmente significa una nación gentil. Así que este tiempo de angustia será
peor que cualquier otra época de la historia pasada.
B. La gran tribulación
Jesús dijo que el evangelio del reino, del poder y el gobierno de Dios se debe predicar a cada
nación antes que llegue el fin (Mateo 24:14). Cada cristiano debe ver en este mandato la importancia
del evangelismo personal. El cumplimiento de las profecías de Dios incluye la obediencia de cada
creyente en este aspecto.
Jesús también habló de la abominación desoladora de la cual habló el profeta Daniel, e identificó el
tiempo como "gran tribulación" (Mateo 24:21). El cumplimiento inicial de la profecía de Daniel de la
abominación o cosa detestable que causa desolación ocurrió en el año 168 a.C. cuando Antíoco
Epifanes puso una imagen del dios griego Zeus en el templo de Jerusalén y sacrificó un cerdo sobre
el altar.
Daniel y Jesús vieron un cumplimiento mayor también. Es muy probable que la abominación se
refiera al tiempo del anticristo y al establecimiento de su imagen en un templo reconstruido en
Jerusalén. Esa será la señal para que los judíos huyan a los montes. Será tan urgente la necesidad
de huir que la gente en las azoteas de las casas judías deben bajar por las escaleras de afuera sin
entrar a sus casas por sus posesiones. Los que están en el campo no deben volver para recoger sus
capas. Será un tiempo difícil para las madres que estén encintas. La huida durante el invierno
también podría ser difícil porque en Jerusalén cae nieve y se forma hielo. La huida en el día de
reposo sería difícil para los observadores estrictos de la ley de Moisés, pero todos los judíos deben
huir, porque entonces la gran tribulación empezara.
Aunque el mundo merece el juicio de Dios a causa de sus muchos pecados, "por causa de los
escogidos, aquellos días serán acortados". La palabra "escogidos" en el Nuevo Testamento
normalmente se refiere a los que han aceptado la invitación de Dios a ser salvos, y que ponen su fe
en Jesús, pero muchos creen que en el versículo 22 los "escogidos" ser refiere a los judíos.
Pregunta: ¿Qué deben hacer los judíos cuando la abominación desoladora se manifieste?
II. Se describe el Juicio (Apocalipsis 6:1-17)
A. Se abren los siete sellos
Juan tuvo una visión panorámica de la gran tribulación cuando Jesús abrió los sellos que
probablemente estaban en el borde extremo del pequeño libro en forma de rollo de papel. Cada una
de estas visiones reveló algo sobre los juicios que serian derramados sobre la tierra.
Pregunta: ¿Por qué es digno Jesús de abrir los siete sellos?
Sólo Jesús fue hallado digno de romper los sellos y abrir el libro. Su dignidad es evidente, porque
Juan lo vio, no como el León de Judá que es, sino como el Cordero de Dios, aún con las marcas de
su inmolación. Nadie podía decir que El merecía el mismo juicio, porque estaba sin pecado. Nadie
pudo decir que El no hizo lo suficiente para prevenir que el juicio cayera sobre la gente. El dio su
vida.
Pregunta: ¿Qué puede indicar que nada sucederá en la tierra en el momento que se abran los
primeros seis sellos?
Juan estaba en el cielo cuando los sellos fueron abiertos. Hay muchas opiniones con respecto al
tiempo cuando se cumple el juicio de cada sello. Una posibilidad es que no se cumplen hasta que se
abra el último sello. Es decir, esas visiones se anticipan, y no sucede nada en la tierra en el
momento que se abre cada sello. Según esa opinión, con cada uno de los primeros seis sellos, Juan
tuvo una visión que reveló lo que sucedería después de abrirse el pequeño libro. Note que con el
quinto sello se especifica lo que sucederá en el futuro. Apocalipsis 7:1-3 también muestra que nada
sucede en la tierra hasta que se revele el séptimo sello. Cuando se abre el séptimo sello hay silencio
en el cielo por aproximadamente media hora (Apocalipsis 8:1). Hasta llegar ese momento, la corte
del cielo estaba llena de alabanza, pero entonces hay silencio porque la atención de todos se vuelve
hacia la tierra y a los juicios que se llevarán a cabo cuando suenen las siete trompetas.
B. Los cuatro jinetes
Pregunta: ¿Qué representan los cuatro jinetes?
Los primeros cuatro sellos traen visiones de cuatro jinetes. La Biblia dice que el jinete del cuarto
caballo es la "muerte" personificada. Por eso parece mejor tomar a todos los jinetes como
personificaciones de lo que acontecerá en los juicios de la gran tribulación. Es muy probable según
la descripción de cada jinete, que el primero es "vencedor", el segundo "guerra", y el tercero es
"hambre".
C. Más mártires por venir
Cuando el quinto sello fue abierto, Juan vio una visión de almas "bajo el altar" en el cielo. Las
palabras, "bajo el altar" recuerdan el uso de una frase semejante del Antiguo Testamento cuando la
sangre de los sacrificios se derramaba al pie del altar (Éxodo 29:12; Levítico 4:7). Esos mártires no
contribuyeron nada a la obra redentora de Cristo, porque sólo El pudo morir por el hombre, pero
participaron en su sufrimiento (Filipenses 3:10; Apocalipsis 12:11). Algunos creen que ellos incluyen
a todos los mártires de Cristo desde Esteban hasta el día presente (Hechos 7:54-60). Otros creen
que son los mártires de la primera parte de la gran tribulación. Es mejor no tratar de formar una
opinión dogmática al respecto.
Los mártires le piden a Dios que juzgue y vengue (en el sentido de asegurar la justicia) su sangre,
es decir, su muerte. Murieron a mano de personas rebeldes hacia Dios, y mientras estos rebeldes
anden sueltos en la tierra, la obra de Dios será obstaculizada. Así que los mártires en realidad
exclaman por el cumplimiento de la profecía en 2 Tesalonicenses 1:4-10 donde al final de la gran
tribulación Jesús regresa en llama de fuego para "dar retribución a los que no conocieron a Dios."
Esos mártires son alentados al recibir vestiduras blancas que simbolizan la justicia, pero tendrán
que esperar hasta que se agreguen otros mártires a ellos antes que ese juicio final se realice.
Cuando se considera la dedicación de estos cristianos que dieron su vida por su fe, hay que
preguntarse si se está dispuesto a pagar tan alto precio.
D. La ira del Cordero
Cuando se abrió el sexto sello, Juan tuvo una visión que parece haber sido una vista panorámica
de todos los juicios que ocurrirían después que Jesús abriera el séptimo sello y los juicios
empezaran a caer sobre la tierra, pero no necesariamente en el orden que se presenta aquí. En
otras palabras, ésta fue una visión que anticipaba algunas de las cosas que ocurrirían en la gran
tribulación; pero puede que no ocurran en el orden dado. Habrá terremotos, tremendos cambios en
la superficie de la tierra, todo acompañado de disturbios cósmicos que la gente de todo nivel social y
económico reconocerá como la ira del Cordero.
No habrá creyentes en la tierra durante este tiempo, porque Dios no los ha puesto para ira (1
Tesalonicenses 5:9).
III. El triunfo en Armagedón (Apocalipsis 16:13-16; 19:11-21)
A. El Rey de reyes
Los ejércitos del cielo siguen a Jesús en la batalla final de la gran tribulación, es decir, la batalla de
Armagedón. También montan caballos blancos, porque toman parte en su triunfo. Sus vestiduras y el
hecho de que lo acompañan, los identifica como la Iglesia (Apocalipsis 17:14; 19:8; 1 Tesalonicenses
4:17).
La espada aguda representa la espada del Espíritu, la Palabra de Dios en todo su poder profetice.
Se iguala al quebrantamiento de las naciones con una vara de hierro (Salmo 2:9). Es decir, gobernar
con una vara de hierro en Apocalipsis 19:15 también es un cumplimiento de Daniel 2:34, 35, 44, 45
en que las naciones son destruidas y llevadas por el viento para que el reino de Cristo pueda cubrir
la tierra.
Esta cosecha de juicio se describe también cuando Jesús pisa el lagar del furor y de la ira del Dios
Todopoderoso. Así que Jesús vendrá como Rey de reyes y Señor de señores, y nadie podrá
prevalecer contra El.
B. La derrota del anticristo
Las aves que comen carne estarán listas cuando el anticristo y sus ejércitos se reúnan en el valle
de Armagedón. Juan en una visión luego ve las huestes del anticristo reunidas para hacer guerra
contra Cristo y sus seguidores. El libro de Apocalipsis no describe la batalla, pero el resultado es
seguro. El anticristo y su falso profeta son capturados y lanzados dentro del lago de fuego. Ese será
también el destino final de todos los que los siguen.
Las fuerzas del mal parecen dominar cualquier bien que hay en este mundo. Los creyentes deben
mantener los ojos de fe puestos en Dios y su control supremo de la historia del mundo entero. Se
puede tener ánimo durante los tiempos actuales de angustia cuando se recuerda la promesa de
victoria y el reino futuro de Dios.
Aplicación
El deseo de conquistar a otros pueblos, la guerra, el hambre y la muerte han sido parte del mundo
en alguna forma u otra desde la caída del hombre. La primera mención de guerras y conquistas de
otros pueblos en la Biblia, en Génesis capitulo 14, muestra que la guerra trae más guerra. Esto es
verdad todavía hoy. La primera guerra mundial dejó condiciones que precipitaron la segunda guerra
mundial. Esa guerra dejó condiciones que precipitaron los conflictos de Corea y Vietnam, y también
las otras guerras que hay en el mundo. Muchas partes del mundo sufren hambre. El número de
muertes violentas parece crecer en todas partes del mundo, pero todo esto no es nada en
comparación con los juicios que vendrán durante la gran tribulación.
Aunque no se tiene la solución final de todos los eventos de Daniel y Apocalipsis, se puede ver
claramente la mano de Dios en el futuro de la humanidad. El mensaje que hay en la descripción de la
Biblia acerca de la gran tribulación es una advertencia vivida contra las consecuencias del pecado.
Los cristianos tienen que mantenerse despiertos y alertas para que no caigan en pecado. Todos los
que persisten en el mal sufrirán los juicios de Dios. La responsabilidad del creyente es vivir por El
cada día para disfrutar de la recompensa eterna.
Título: El Reino Milenial De Cristo
Trasfondo Bíblico: Isaías 11:6-9; Daniel 7:13,14; Miqueas 4:3,4; Mateo 24:30; 26:64; Apocalipsis
11:15; 20:1-6
Verdad central: Cristo traerá un nuevo reino de perfecta paz sobre la tierra por mil años.
Texto áureo: Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda
muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con
él mil años. Apocalipsis 20:6
Objetivos
1. Estudiar las promesas de la Biblia que hablan del milenio y explicar el papel del creyente dentro
del reino milenial.
2. Reconocer la responsabilidad del creyente de llevar una vida santa en espera de ese reino.
Bosquejo
I. Cristo viene a reinar
A. Viene en las nubes del cielo
B. El reino eterno
II. Todo será nuevo
A. Paz en la tierra
B. Satanás es atado
III. Reinaremos con Cristo
A. La primera resurrección
B. Bienaventurados eternamente
Introducción
Cuando Jesús vino la primera vez, los magos lo reconocieron como Rey y le presentaron regalos
de oro, incienso, y mirra, pero El vino la primera vez como el humilde Rey que traía salvación como
profetizó Zacarías 9:9. Zacarías se adelantó y profetizó que este mismo Rey hablaría paz a los
paganos, las naciones, los gentiles: "Y su señorío será de mar a mar, y desde el río [Eufrates] hasta
los fines de la tierra" (Zacarías 9:10). Salomón cantó de la misma esperanza mucho antes (Salmo
72:8). Durante toda la historia después del tiempo de Salomón, la gente muchas veces se
desilusionó con los reyes terrenales, pero los profetas anunciaban a un gran descendiente de David
y un reino más maravilloso que el de Salomón. Jesús viene otra vez a marcar el comienzo de ese
reino y hacer el trono de David eterno.
Comentario Bíblico
I. Cristo viene a reinar: Daniel 7:13,14; Mateo 24:30; 26:64; Apocalipsis 11:15
A. Viene en tos nubes del cielo
Cuando Jesús ascendió al cielo una nube lo ocultó de los discípulos. Mientras seguían mirando el
cielo, dos ángeles les recordaron que ese mismo Jesús regresará en la misma manera que lo vieron
ir al cielo (Hechos 1:9-11). Ellos debieron haber sabido esto, porque conocían las profecías del
Antiguo Testamento y le habían oído enseñar.
Puede ser que tenían la mente enfocada a las profecías del Rey que venia como un niño (Isaías
7:14; 9:6). Dios no reveló a los profetas del Antiguo Testamento el tiempo entre la primera y la
segunda venida del Rey profetizado. Muchas veces saltan de una venida a la otra y viceversa.
Dios si reveló que su deseo y promesa es que todas las familias de la tierra sean bendecidas por
medio de Aquél que es descendiente de Abraham y David, y el Hijo de Dios (Génesis 12:3; 22:18;
Mateo 1:1; Marcos 1:1). Aunque la humanidad cayó e Israel faltó tantas veces, Dios no falta. El
cumplirá su gran y misericordioso plan de restauración, aunque en el plan de Dios la cruz tuvo que
preceder a la corona. La redención y la salvación espiritual tienen prioridad sobre la restauración
física de la tierra que vendrá cuando Jesús anuncie el comienzo del reino milenial.
Pregunta: ¿Qué significa "como un hijo de hombre" aquí?
En la visión del capitulo 7:13,14, Daniel vio a uno como un hijo de hombre viniendo sobre las nubes
delante del Anciano de días. El arameo original lo llama "como un hijo de hombre" porque aún tiene
la forma de un hombre aunque está en su estado resucitado y ascendido. Del Anciano de días (Dios
el Padre) Jesús recibirá dominio (gobierno y poder y autoridad que lo acompaña), gloria (incluyendo
honor y majestad), y un reino (realeza y soberanía). En otras palabras, el que es como un hijo de
hombre recibirá la orden de ejercer su dominio y establecer su reino en la tierra.
Pregunta: ¿En cuáles dos ocasiones se identificó a Jesús como el cumplimiento de la profecía de
Daniel?
Jesús se identificó como el cumplimiento de la profecía de Daniel en dos ocasiones diferentes.
Cuando los discípulos en el monte de los Olivos le preguntaron cuándo sucedería la destrucción del
templo y cuál seria la señal de Su venida y el fin del siglo, no les dijo "cuándo". Tampoco dio la
secuencia de eventos que ocurrirían. (La palabra "entonces" en Mateo 24:30 es muy general y
significa que son algunas cosas que sucederán, pero no necesariamente en este orden.) Lo
importante es que Jesús no solamente ascendió al trono del Padre y vino delante de El en las nubes
como vio Daniel, sino que también regresará a la tierra sobre las nubes del cielo con poder
sobrenatural y mucha gloria.
Además, Jesús dijo que todas las tribus (naciones, pueblos) de la tierra se lamentarían. Así les
recordó a sus discípulos que el reino se establecería por medio de juicio. Como indica 2
Tesalonicenses 1:7,8, esto sucederá "cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los
ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni
obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo."
Los cristianos tienen que mantener su enfoque en ambas partes de esta advertencia. Incluso los
que conocen a Dios pueden caer en pecado y desobedecer "el evangelio de nuestro Ser Jesucristo".
Cuando Jesús se enfrentó al concilio, el sumo sacerdote exigió que dijera si es el Cristo, el Hijo de
Dios. Jesús de nuevo se identificó como el cumplimiento de la profecía de Daniel (Mateo 26:64).
Hasta este punto Jesús se había referido a si mismo como "el Hijo del Hombre", pero "hijo del
hombre" en hebreo puede significar un hombre representante, y Dios llamó a Ezequiel "hijo de
hombre" en este sentido (Ezequiel 2:1). Así que los enemigos de Jesús no podrían usar esto contra
El durante su ministerio, pero cuando Jesús estaba listo para ir a la cruz, se declaró como el Hijo del
Hombre que recibiría el reino que Daniel había profetizado.
Por último Juan, en sus visiones en la isla de Palmos, oyó al séptimo ángel tocar su trompeta y a
grandes voces en el cielo anunciar que los reinos del mundo venían bajo el dominio directo del Señor
(Apocalipsis 11:15). Los próximos capítulos de Apocalipsis describen una variedad de actos divinos
contra la tierra, mostrando que este reino debe establecerse por medio de juicio.
B. El reino eterno
En la profecía de Daniel y en los pasajes del Nuevo Testamento que hablan del reino venidero de
Cristo, es evidente que su reino (su dominio) será eterno. Además de ser poderoso, y de estar sobre
todos los que quedan en la tierra, también será para siempre y sin fin. En Daniel capítulo 2, la
imagen que representaba la secuencia de imperios y el sistema continuo del mundo mostraba que
un reino puede ceder a otro, pero esto jamás pasará con el reino de Cristo. Aunque el milenio
terminará. Jesús no dará su poder, autoridad, honor ni gloria a nadie y cada uno se preocupó más de
si mismo que de Dios. Pronto empezaron a hacer dioses que podían manipular. La misma exaltación
siguió esparciéndose y causó avaricia, rivalidad, y guerra.
Pregunta: ¿Apoya el libro de Apocalipsis la idea de que la Iglesia se quedará en la tierra cuando
comience el milenio?
II. Todo será nuevo Isaías 11:6-9; Miqueas 4:3,4; Apocalipsis 20:1-3
A. Paz en la tierra
Pregunta: ¿Qué fue lo primero que quitó del mundo la paz?
Con mucho amor Dios preparó un huerto en el Edén y puso allí al hombre y a la mujer que creó.
¡Qué lugar más tranquilo debe haber sido hasta que Satanás se apoderó de la serpiente y entró el
pecado! Fuera del huerto, los celos y el rencor de Caín causaron el primer homicidio. Así empezó
una larga historia de violencia y corrupción que dio por resultado el diluvio universal, pero aun con un
nuevo comienzo, la raza humana siguió en su orgullo egoísta y se alejó de Dios en la torre de Babel.
Como indica Romanos uno, la humanidad rechazó a Dios,
Y cada uno se preocupó más de sí mismo que de Dios. Pronto empezaron a hacer dioses que
podían manipular. La misma exaltación siguió esparciéndose y causó avaricia, rivalidad, y guerra.
No obstante, hay esperanza. Dios siempre ha sido bueno, compasivo y amoroso. Le dio a Abraham
una promesa que a través de su simiente todas las familias de la tierra serian bendecidas. Cuando
los descendientes de Abraham ya eran tan numerosos como las estrellas del cielo. Dios los sacó de
Egipto y luego procedió a cumplir su promesa de darles la tierra que llegó a ser la nación de Israel
que cayó muchas veces en idolatría e inmoralidad, y Dios permitió que sus enemigos los castigaran.
Aunque Dios los libraba, no aprendían la lección. Anhelaban la paz. Los falsos profetas prometían
paz, pero no había paz, aunque los verdaderos profetas predecían la restauración. Dios traería paz,
no solamente a Israel, sino al mundo entero.
Pregunta: ¿Qué le quitó a Israel su paz? ¿A quién le prometió Dios paz?
Isaías vio que la paz vendría por medio de un Hijo nacido de una virgen, llamado Emanuel que es
Dios con nosotros (Isaías 7:14). El gobierno del mundo estaría sobre sus hombros, y su nombre (es
decir, su carácter y naturaleza) sería Admirable, Consejero (porque en Él está la sabiduría de Dios)
Potente Dios, Sempiterno Padre (es decir. Soberano del futuro), y Príncipe de Paz (Él es nuestra
paz).
Pregunta: ¿Cómo se expresará la paz de Dios en la naturaleza y la humanidad?
Isaías también vio el Espíritu del Señor sobre el Mesías. Como Maestro y Juez traerá la paz que
afectará a la naturaleza y la humanidad. Isaías vio un cambio completo en el ambiente, incluso en los
animales. Debe ser una obra de creación, porque su naturaleza será cambiada y todo conflicto
cesará. Aun los niños pequeños no tendrán nada que temer (Isaías 11:2-9). Miqueas vio paz entre
las naciones con todos los instrumentos de guerra convertidos en instrumentos de paz y
productividad (Miqueas 4:3,4). Cada uno tendrá su lugar y las provisiones de Dios para gozar
"debajo de su vid y debajo de su higuera".
Miqueas e Isaías vieron esto como el resultado de que todas las naciones subían al monte de
Jehová donde El "nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas" (Isaías 2:2,3;
Miqueas 4:1,2). No habrá más dolor ni destrucción "porque la tierra será llena del conocimiento de
Jehová, como las aguas cubren el mar" (Isaías 11:9). Es decir, todos conocerán al Señor y le
responderán.
B. Satanás es atado
Pregunta: ¿Qué significará la atadura de Satanás en el milenio para la gente de la tierra?
Otra garantía de paz durante el milenio es el hecho que Satanás será atado por todos los mil años
(Apocalipsis 20:1-3). El libro de Apocalipsis lo identifica por su nombre hebreo Satanás (adversario) y
su nombre griego el Diablo (el calumniador) y como el dragón (serpiente) que respalda al anticristo y
su falso profeta. El es la misma serpiente antigua que tentó a Eva.
Un ángel descenderá con la llave del abismo. Entonces Satanás será atado y arrojado al abismo,
donde estará encerrado por los mil años. Durante ese tiempo no podrá engañar a las naciones.
Tampoco tendrá influencia sobre ellas en absoluto ni sobre ninguna otra cosa del mundo durante
todo el periodo del milenio. Así que el mundo estará libre de las mentiras y los impulsos de mal que
vienen del padre de mentiras.
Después del milenio. Satanás estará suelto por un corto tiempo, y engañará a los que desean
rebelarse contra la divina voluntad y la autoridad de Dios. Su encierro en el abismo no cambiará su
carácter de engañador. El hecho que la gente lo sigue mostrará que son rebeldes, y su rebelión
causará que sean arrojados en el lago de fuego preparado para Satanás y sus ángeles.
¡Qué cuadro más triste de la naturaleza pecaminosa del hombre! Aun bajo el reinado perfecto de
Cristo en el mundo habrá algunas personas que cederán a la influencia de Satanás. Los creyentes
deben tomar precaución de este pasaje. Así como Satanás podrá engañar a la gente que ha vivido
bajo el gobierno milenial de Cristo, también trata de engañar ahora a los que han dedicado su vida al
señorío de Cristo y son salvos. Los cristianos nunca deben descuidar sus defensas espirituales.
III. Reinaremos con Cristo Apocalipsis 20:4-6
A. La primera resurrección
Pregunta: ¿Quiénes son las personas de los dos grupos del versículo 4?
Se mencionan dos grupos en Apocalipsis 20:4. Ambos están unidos como creyentes resucitados y
reinan con Cristo durante el milenio. El primer grupo incluye a los creyentes fieles de la era de la
Iglesia, los vencedores, los ganadores, que tienen la promesa reinar con Cristo en la tierra
(Apocalipsis 3:21; 5:10). Ellos "juzgarán" o gobernarán (que es lo que significa muchas veces la
palabra "juzgar" en el Antiguo Testamento). El segundo grupo incluye a los martirizados por su
testimonio de Jesús durante la gran tribulación.
"Esta es la primera resurrección" significa que los dos grupos mencionados completan la primera
resurrección. El resto de los muertos no serán resucitados hasta después del milenio. Entonces ellos
serán traídos ante el gran trono blanco y lanzados al lago de fuego donde quedarán para siempre.
Primera a Corintios 15:20,23 compara la primera resurrección con una cosecha. La cosecha viene
en el momento del regreso de Cristo por la Iglesia en el arrebatamiento. Los mártires de la gran
tribulación son las espigas de la cosecha. La segunda resurrección será de juicio, como dice Jesús
cuando se refiere a la "resurrección de condenación" en Juan 5:29 (aunque no revela la diferencia de
tiempo entre los dos juicios en ese momento).
B. Bienaventurados eternamente
A los que tienen parte en la primera resurrección y reinan con Jesús se les llama bienaventurados y
santos (Apocalipsis 20:6). Son santos porque están dedicados a la adoración y el servicio a Dios y
Cristo y serán fieles para siempre como sacerdotes-reyes llenos del Espíritu Santo.
Son bendecidos con la plenitud de bendición, felicidad, y gozo. Aun durante el corto periodo cuando
Satanás es soltado no los podrá tocar. Su nuevo cuerpo, incorruptible e inmortal, jamás será dañado
por el pecado, la muerte ni la segunda muerte (el lago de fuego.)
Si somos fieles a Cristo en este mundo, sin duda tendremos tiempos de prueba y persecución (2
Timoteo 3:12). Sin embargo, cuando estamos en medio de una experiencia dolorosa podemos
pensar en la recompensa que nos espera. Nada de lo que soportamos en esta vida puede ser
demasiado costoso en vista de ese futuro eterno.
Aplicación
Sólo podemos imaginar la clase de paz y comunión que el milenio traerá entre Dios y la humanidad
y también entre las personas, pero podemos experimentarlo un poco hoy. Isaías proclamó el llamado
de Dios a su pueblo, "Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová" (Isaías 2:5). Dios
quería que Israel caminara humildemente con El en los tiempos del Antiguo Testamento (Miqueas
6:8). El aún quiere lo mismo para su pueblo: la Iglesia. La verdad del evangelio no se da sólo para
saber acerca de Dios el Padre y la salvación que ofrece por medio de la muerte y resurrección de
Jesús. Dios quiere que tengamos comunión continua uno con el otro y "con el Padre, y con su Hijo
Jesucristo" (1 Juan 1:3).
Dios ha provisto la comunión continua y mutua, es decir, primero con Dios y luego con otros
creyentes. Da su Palabra como lámpara y lumbrera para el camino de la vida (Salmo 119:105). El
quiere que sigamos caminando en la luz como El está en la luz. Entonces hay comunión continua, "y
la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado" (1 Juan 1:7). El Espíritu Santo nos da el
poder que necesitamos para vivir para Dios de esta manera, y seguirá ayudándonos hasta que Jesús
venga.