Historia y cultura del pueblo mapuche
Historia y cultura del pueblo mapuche
Los mapuches (del autónimo en mapudungún mapuche) son el pueblo indígena más numeroso de
Chile y Argentina.3 También se les llama araucanos (nombre dado por los españoles a los indígenas
que habitaban la región histórica de Arauco)45 y reches, especialmente en el siglo xvi.67
De modo estricto, se refiere a los que habitaban Arauco o el territorio que corresponde a la actual
región de La Araucanía en Chile y sus descendientes. De modo genérico, abarca a todos los que
hablaban o hablan la lengua mapuche o mapudungún, incluyendo a varios grupos surgidos de la
mapuchización producida entre los siglos xviii y xix a través de la expansión hacia el este de la
cordillera de los Andes, actual Argentina.
A la llegada de los conquistadores españoles en el siglo xvi, habitaban entre el valle de Aconcagua
y el centro de la isla Grande de Chiloé, en el actual territorio chileno. Los grupos septentrionales,
llamados picunches por los historiadores, se hallaban parcialmente bajo el dominio o influidos por
el Imperio inca y en su mayoría fueron sometidos a los conquistadores, pero los que vivían en el
territorio al sur del río Maule se enfrentaron con éxito a los incas en la batalla del Maule y luego a
los españoles en la Guerra de Arauco, donde mostraron un destacado dominio del caballo, que
llegó a ser un importante factor en el desarrollo de su cultura. Desde mediados del siglo xvii se
establecieron fronteras y periódicos acuerdos de paz (parlamentos).
A fines del siglo xix, fueron sometidos por Chile y Argentina a través de las campañas militares
conocidas, eufemísticamente, como "Pacificación de la Araucanía" y "Conquista del Desierto". Esto
significó la muerte de miles de personas y la pérdida de territorio, pues fueron desplazados hacia
terrenos de menor extensión denominados "reducciones" o "reservaciones", y el resto de las
tierras se declaró fiscal y fue subastado. En los siglos xx y xxi, han vivido un proceso de aculturación
y asimilación a las sociedades de ambos países y existen manifestaciones de resistencia cultural y
conflictos por la propiedad de la tierra, el reconocimiento de sus organizaciones y el ejercicio de su
cultura.
El sistema económico tradicional, basado en la caza y la horticultura, dio paso a una economía
agrícola y ganadera en los siglos xviii y xix, convirtiéndose en un pueblo campesino luego de la
radicación forzosa en terrenos asignados por Chile y Argentina, que actualmente presenta una gran
fragmentación cultural, una subdivisión de la propiedad y una migración hacia las grandes
ciudades por parte de las generaciones más jóvenes, de modo que la población es
mayoritariamente urbana, la cual vive principalmente en Santiago de Chile y Temuco, aunque
vinculada en diferentes grados con sus comunidades de origen.
La población mapuche sufre discriminación racial y social en sus relaciones con el resto de la
sociedad de Chile y Argentina, lo que se manifiesta en menores índices de educación e ingresos y
mayor desempleo.89101112 Según estadísticas oficiales, sus índices de pobreza son mayores que
el promedio nacional chileno.131410 Tanto en Argentina como en Chile, algunas iniciativas de
recuperación de sus tierras históricas se han encontrado con la negativa de gobiernos, empresas e
individuos particulares.15
Etimología
Desde el siglo xviii, el nombre que ellos mismos se dan en su lengua es mapuche o mapunche
(mapu 'tierra, país' y che, 'persona, gente'; es decir, "gente de la tierra", "nativo").1617
En algunas partes se usan los términos mapuche y mapunche con leves diferencias de significado.
Hasta el siglo xviii, habría existido entre los integrantes de esta etnia la autodenominación che,
'gente'18 o reche18 'gente verdadera'.19 A la población de origen europeo, por contra, la llaman
wingka.
Los mapuches rechazan el uso del nombre «araucano» por ser una denominación ajena otorgada
por sus enemigos. Sin embargo, la palabra awqa fue adoptada por los mapuches en la forma awka
con el significado de 'indómito', 'salvaje'22 o 'bravo'23 y se la aplicaron a sí mismos.24
Idioma
Esta sección es un extracto de Idioma mapuche.[editar]
En Chile
Según el censo chileno de 2017, 1 745 147 habitantes se declararon pertenecientes al pueblo
mapuche, un 9,93 % de la población total, lo que representa el 79,84 % de la población indígena
total del país y que corresponde aproximadamente al 90 % del total de la población mapuche entre
Chile y la Argentina. Los mapuches viven principalmente en la Región Metropolitana (35,23 %),
seguido de la Araucanía (18%) y Los Lagos (12,65 %) y, en menor medida, en las regiones de Biobío
(9,10 %), Los Ríos (5,34 %) y Valparaíso (5,31 %).1
En Argentina
En Argentina, los mapuches son el pueblo indígena más numeroso, aunque su población es
aproximadamente diez veces menor si se la compara con la de Chile.
A partir de la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005, llevada a cabo por
el Estado argentino a través del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), se calculó que
casi 105 000 personas son descendientes en primera generación del pueblo mapuche. El 73 % de
ellas vive en las provincias de Chubut, Neuquén y Río Negro.28
Según la ECPI, se autorreconocieron 78 534 mapuches en las provincias de Chubut, Neuquén, Río
Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, de los cuales 13 237 vivían en comunidades indígenas. En la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los 24 partidos del Gran Buenos Aires se autorreconocieron
como mapuches 9745 personas. En el interior de la provincia de Buenos Aires y en la provincia de
La Pampa lo hicieron 20 527 personas, ninguno de los cuales residía en comunidad. El total del país
dio como resultado 113 680 personas que se autorreconocieron mapuches, viviendo 13 430 de
ellas en comunidades.
Durante la preparación del Censo argentino de 2001, los representantes mapuches realizaron
críticas sobre su diseño y realización por no garantizar una participación adecuada de los pueblos
originarios, reproducir el estereotipo prejuicioso de «el indígena», subestimar la migración
mapuche hacia las ciudades y apoyarse en funcionarios que incumplían los compromisos jurídicos
y políticos.29
Contrariando las cifras del INDEC, una publicación oficial del gobierno argentino informó que
existían 200 000 mapuches viviendo en su territorio.31 En cambio, otras fuentes no oficiales
hablan de 90 00032 y 200 000.33
La propia comunidad mapuche difiere mucho del censo realizado por el INDEC y estima que la
población mapuche en Argentina es de 500 000 personas.3435 Cálculos de 1998-2000 estimaron
que vivían en Argentina hasta 300 000 mapuches, de estos, unos 70 000 se encontraban en el
Neuquén.36
La crítica mapuche sobre la metodología censal argentino fue similar a la que se realizó contra el
chileno.37 Basándose en la encuesta del ECPI, las poblaciones de las provincias de Neuquén y
Chubut son un 7 % y 5 % de origen mapuche, respectivamente.38
El Censo Nacional de Población de 2010 en Argentina reveló la existencia de 205 009 personas que
se autoreconocieron como mapuche en todo el país, 39 869 de los cuales en la provincia de Río
Negro, 39 634 en la del Neuquén, 36 706 en el interior de la provincia de Buenos Aires, 31 771 en
la provincia del Chubut, 21 041 en el Gran Buenos Aires, 6806 en la Ciudad de Buenos Aires, 6132
en la provincia de Mendoza, 4973 en la Córdoba, 4408 en la de Santa Cruz, 4261 en la de La
Pampa, 3084 en la de Santa Fe, 1280 en la de San Luis, 975 en la de Tierra del Fuego, 923 en la de
Entre Ríos, 562 en la de Misiones, 437 en la de Tucumán, 417 en la de San Juan, 325 en la de La
Rioja, 302 en la de Catamarca y 220 en la de Corrientes.3940
En provincia de Buenos Aires, en los partidos de General Viamonte (Los Toldos) y de Rojas, a 280 y
220 km al oeste de Buenos Aires, respectivamente, existe una comunidad mapuche
semiaculturada descendiente del boroano Ignacio Coliqueo, reconocido "cacique principal de los
indios amigos y coronel del ejército nacional" argentino y quien obtuvo, junto a su tribu, la
propiedad de dos leguas de tierra.4142 En esa comunidad ya no se practica la Rogativa y solo
algunos hablan mapuzugun, sin embargo, han comenzado un proceso de recuperación de sus
raíces y una de las tres escuelas primarias de la comunidad enseña el idioma mapuche.43
Particularmente importante es su presencia en el parque nacional Lanín, donde habitan entre 2500
y 3000 personas en siete comunidades (Aigo, Cañicul, Cayún, Curruhuinca, Ñorquinko y
Raquithue), en territorios que ellos consideran como propios,45 ocupando unas 24 000 ha.46
Departamento Zapala: Antipan, Gelay Ko (*), Gramajo, Kalfucurá, Quinchao, Wiñoy Folil (*), Zapata.
A fines de 2002, existían las siguientes comunidades rurales y urbanas:49 Cañumil; Anekon
Grande; Cerro Bandera (Quimey Piuke Mapuche); Quiñe Lemu (Los Repollos); Wri Trai; Tripay Antu;
Ranquehue; Monguel Mamuell; Pehuenche (Arroyo Los Berros); Makunchao; Centro Mapuche
Bariloche; Trenque Tuaiñ; San Antonio; Los Menucos; Putren Tuli Mahuida; Ngpun Kurrha; Peñi
Mapu; Cerro Mesa-Anekon Chico; Lof Antual; Wefu Wechu (Cerro Alto); Cañadón Chileno; Lof
Painefil; Cai – Viedma; Fiske Menuco; Kume Mapu; Aguada de Guerra; Tekel Mapu; Carri Lafquen
Chico Maquinchao; Laguna Blanca; Río Chico; Yuquiche; Sierra Colorada.
Luego de la Conquista del Desierto, los pehuenches virtualmente desaparecieron como pueblo en
el territorio argentino, muchos de ellos probablemente cruzaron la cordillera de los Andes hacia
Chile.
Comunidad Indígena Emilio Prane (el 2 de diciembre de 1996), Comunidad Indígena Huisca Antieco
(en el departamento Futaleufú, el 7 de noviembre de 1996), Comunidad Indígena Huangelén Puelo
(en el departamento Cushamen, el 28 de septiembre de 2000), Comunidad Mapuche Motoco
Cárdenas (en el departamento Cushamen, el 10 de junio de 2004), Comunidad Mapuche Enrique
Sepúlveda (en el departamento Cushamen, el 23 de febrero de 2005), Comunidad Mapuche
Fentren Peñi (en los parajes Mina de Indio y Colonia Pastoril Cushamen, departamento Cushamen,
el 27 de noviembre de 2013).
Agrupación Mapuche Cañicul (el 26 de junio de 1996), Comunidad Indígena Cayun (el 3 de julio de
1996), Comunidad Indígena Raquitue (el 26 de julio de 1996), Comunidad Kallfukura (en el
departamento Zapala, el 15 de octubre de 1997), Comunidad Kaxipayiñ (en el departamento
Añelo, el 15 de octubre de 1997), Comunidad Indígena Ñorkinko (el 8 de julio de 1997), Comunidad
Mapuche Lof Gelay Ko (en el departamento Zapala, el 19 de julio de 2002), Comunidad Lof Lonko
Purran (en el departamento Zapala, 19 de julio de 2002), Comunidad Lof Maripil (en el
departamento Ñorquín, 19 de julio de 2002), Comunidad Lof Wiñoy Folil (en el departamento
Zapala, 19 de julio de 2002), Comunidad Lof Wiñoy Tayin Rakizuam (en el departamento Aluminé,
el 19 de julio de 2004), Lof Kinxikew (en el departamento Los Lagos, el 9 de enero de 2006), Lof
Zuñiga (en el departamento Catán Lil, el 9 de enero de 2006), Lof Paichil Antreao (en el
departamento Los Lagos, el 5 de junio de 2007), Comunidad Huenctru Trawel Leufú (en el
departamento Picún Leufú, el 22 de abril de 2008), Lof Newen Mapu (en el departamento
Confluencia, el 12 de noviembre de 2009).
Comunidad Indígena del Pueblo Mapuche Thripan Anty (en el departamento Bariloche, el 10 de
agosto de 1998), Comunidad Mapuche Lof-Leufuche (en el departamento El Cuy, el 31 de agosto
de 2000), Comunidad Mapuche Lof Wiritray (en el departamento Bariloche, el 22 de marzo de
2000), Comunidad Mapuche Lof Ranquehue (en el departamento Bariloche, el 28 de abril de
2003), Comunidad Mapuche Tequel Mapu (en el departamento Bariloche, el 13 de enero de 2005).
En la provincia de La Pampa:
En la provincia de Mendoza:
Comunidad Mapuche Mapudungun (en el departamento Las Heras, el 6 de junio de 2002), Lof
Kupan Kupalme (en el departamento Malargüe, el 19 de mayo de 2009), Lof Malal Pincheira (en el
departamento Malargüe, el 19 de mayo de 2009), Lof Poñiwe (en el Paraje El Alambrado,
departamento Malargüe, el 11 de marzo de 2014), Lof Buta Mallín, el Paraje Buta Mallín del
departamento Malargüe, el 18 de marzo de 2014).
Comunidad Mapuche Millaqueo (en Las Heras y en el Paraje Villa Picardo del departamento
Deseado, el 25 de marzo de 2014), Comunidad Mapuche Limonau (en Las Heras y en Laguna
Sirven, departamento Deseado, el 20 de diciembre de 2012).
Lof El Altepal (en las costas del río Malargüe, departamento Malargüe, el 11 de marzo de 2014),
Lof Laguna Iberá, en el Paraje El Morro, departamento Malargüe, el 18 de marzo de 2014).
Comunidad Nehuen Mulfuñ (en Pico Truncado del departamento Deseado, el 25 de marzo de
2014).55
Comunidad Indígena Vuelta del Río (en el departamento Cushamen, el 24 de febrero de 1997).
Principales grupos
Algunos estudios contemporáneos agrupan a los indígenas de habla mapuche en diferentes grupos
según el territorio que ocupaban y ciertas diferencias culturales derivadas de esto; sin embargo,
para ellos todos son mapuches, solo diferenciados según la lista a continuación, por el lugar
geográfico donde se ubicaban. Los nombres asignados son deícticos y dados tomando como punto
de referencia a los mapuches de La Araucanía:
Picunches (gente del norte): Estaban ubicados entre los ríos Choapa e Itata (territorio llamado
Pikun Mapu). Parte de este grupo, los promaucaes, se entremezcló pacíficamente con el Imperio
inca.58 Su principal actividad económica era la agricultura, que practicaban en un sistema de roza y
quema. Además, practicaban la ganadería de llamas y conocían la alfarería en greda. Fueron
aculturados y mestizados con los colonizadores españoles; de esta mezcla surgió la mayor parte de
la población que habita la zona central de Chile. Otros grupos identificados por los españoles,
además de los promaucaes, fueron los mapochoes, los maules y los cauquenes. Los hallazgos
arqueológicos de las zonas próximas a los ríos Aconcagua y Mapocho se agruparon bajo el término
de cultura aconcagua.
Huilliches (gente del sur): Entre el río Toltén y la Isla Grande de Chiloé. Su economía y sus
alimentos principales eran la papa, el maíz y el poroto pero también cazaban, pescaban y
recolectaban mariscos y algas marinas en la costa del océano Pacífico y las playas del mar interior
de Chiloé. Los huilliches del sur, de igual manera que los promaucaes al norte, se entremezclaron
con otros pueblos indígenas que hablaba un idioma diferente (los chonos).58
A algunos huilliches se los ha llamado cuncos de la zona del canal de Chacao, los juncos de los
llanos de Osorno y e incluso a los payos que provienen del sur de la isla de Chiloé. Este último
grupo era compuesto por agricultores y pescadores que hablaban la lengua mapuche, pero no se
sabe con certeza si eran parcialidades huilliches o un grupo en principio distinto que había
asimilado la cultura mapuche.
Pehuenches (gente del pehuén): En el siglo xvi, los llamados "pehuenches antiguos" ocupaban las
regiones montañosas a ambos lados de la cordillera de los Andes; con la expansión mapuche estas
tribus fueron las primeras en adoptar la lengua y parte de las costumbres mapuches. Hacia fines
del siglo xix, la región estaba poblada solo por gentes de habla mapuche y cultura mezclada.60
La organización política de Argentina y Chile llevó a las autoridades a tener un mayor control
fronterizo, impidiendo de este modo su libre circulación.
Los pehuenches antiguos son descritos como altos, delgados, ágiles y de tez oscura, se
relacionaron mucho con sus vecinos huarpes, aprendiendo de ellos las técnicas de la cestería. Sus
vestimentas podían ser hechas del cuero de los animales, adornándolos con plumas de ñandú u
otras aves.
Actualmente, este pueblo se encuentra ubicado entre la VIII y IX Región de Chile, siempre en la
cordillera. Dependiendo de la estación del año se sitúan más arriba o más abajo en los cerros. En el
invierno, por ejemplo, evitan las frías temperaturas bajando a los valles. Su fuente de
supervivencia son las recolecciones estivales y los productos obtenidos de la crianza de animales.
Lafquenches (gente de la costa): El territorio lafquenche es el mar del Océano Pacífico chileno, el
bordemar, las vertientes de la cordillera de la Costa o alrededor del lago Budi.6162 En la
actualidad, hay comunidades lafkenches al sur de la provincia de Arauco. Hablan español y
mapudungun y se dedican mayormente a la pesca artesanal.63
El Wenufoye es una conocida bandera mapuche, creada en 1992 y usada por el Consejo de Todas
las Tierras y otras organizaciones.
Desde mediados del siglo xvii,38 cuando la Guerra de Arauco se fue haciendo menos intensa, el
comercio entre araucanos y criollos aumentó.
Asimismo, los mapuches empezaron a criar ovejas y vacas que consiguieron tanto de los malones
contra los españoles como contra los tehuelches y pampas; lo mismo sucedió con el contacto con
los pueblos que habitaban el este de los Andes con los que comerciaban ganado y mercancías,
principalmente la sal.64
En estas ferias, situadas en las sierras de la pampa húmeda de la actual Argentina, existió una
importantísima actividad comercial y de intercambio de productos entre los habitantes nativos de
las llanuras pampeanas y las sierras de la actual provincia de Buenos Aires, los de la Patagonia
septentrional y los de ambas márgenes de la cordillera de los Andes. Existían dos ferias muy
importantes en el Cayrú y en Chapaleofú. En estas ferias, llamadas "ferias de los ponchos" por los
jesuitas de la época que las registraron (como Thomas Falkner), se intercambiaban diversos tipos
de productos: desde productos ganaderos y de la agricultura hasta vestimentas tales como
ponchos.
El Cayrú se hallaba en la parte más occidental de la Sistema de Tandilia (en territorio del actual
Partido de Olavarría) y Chapaleofú hace referencia a las inmediaciones del arroyo homónimo,
situado en el actual Partido de Tandil.65 Es así como, a partir de estos movimientos de personas
para el intercambio de productos se produjo, desde antes de mediados del siglo xviii cierto
intercambio cultural entre distintos pueblos que habitaban desde la pampa húmeda, pasando por
la Patagonia septentrional y hasta la zona inmediata a la cordillera de los Andes (tanto en su
margen oriental como occidental) hasta la costa del océano Pacífico. Es el comienzo del
intercambio cultural y los movimientos migratorios, entre los distintos pueblos entre los cuales
cabe mencionar a los tehuelches, los ranqueles y los mapuches.66
Los indígenas vendían el ganado robado y la sal extraída de la pampa a los criollos de Chile y
Buenos Aires, lo que lograron gracias a otro aporte español: la introducción del caballo. Con el
caballo, podían cruzar la inmensidad de la pampa, un territorio de pastizales extensos y casi
despoblado, arreando ganado en relativamente poco tiempo.
Con el nuevo modo de vida ganadero, los pueblos de las pampas también cambiaron su modo de
vida, la población aumentó, lo que motivó la serie de conflictos por los recursos entre grupos
rivales. Ello facilitó la guerra de conquista y posterior aculturación de muchas tribus por parte de
los mapuches.68
Si bien a partir del siglo xvi, gracias al caballo, los tehuelches iniciaron su expansión desde el sur
extendiendo su cultura a toda la pampa; a mediados del siglo xviii, ese proceso de expansión
territorial y cultural se detuvo con la llegada de los araucanos.69
La araucanización se caracterizó por la asimilación y mestizaje del pueblo conquistado y los
mapuches de manera compleja y gradual, a través de varias generaciones.70
Hacia 1820 se produjo la migración de grupos numerosos de indígenas desde la Araucanía hacia el
actual territorio argentino, en el marco de la guerra a muerte entre realistas y patriotas en el sur de
Chile.71
Chonos: vivían al sur de Chiloé (archipiélago de los Chonos), fueron llevados por los misioneros a
las islas y adoptaron el modo de vida huilliche. Se especula que los payos podrían haber sido
chonos previamente mapuchizados.
Poyas, incluyendo a los vuriloches, luego «poyuche»: habitaban, y sus descendientes habitan, en
las zonas montañosas del sur de la provincia del Neuquén y el noroeste de la provincia de Río
Negro, principalmente.
Puelche («gente del este»): si bien los mapuches daban este nombre a diferentes grupos del este
de los Andes, en castellano suele aludir a quienes se autodenominaban gününa küne. Se
agrupaban en familias extendidas gobernadas por un cacique. Las familias practicaban la
monogamia, aunque los caciques y personas importantes podían tener varias esposas. Eran de
estatura alta y cabeza más bien alargada, que solían deformar artificialmente en los bebes. Su
forma de vida era nómade y su principal alimento lo obtenían del guanaco y del ñandú, a los que
cazaban con arcos, flechas y boleadoras. También recolectaban raíces y semillas y preparaban
bebidas alcohólicas. Vivían en toldos de pieles y su vestido era el quillango, manta confeccionada
con piel del guanaco con los pelos hacia adentro. Lo adornaban por afuera con dibujos
geométricos. Se sujetaban el pelo con una vincha y calzaban mocasines de cuero. También solían
pintarse la cara según las ocasiones.
Ranqueles (rangkülche, «gente de las cañas»): los ranqueles surgieron a partir de la mapuchización
de grupos aparentemente relacionados con los puelches. En el siglo xix, sobre todo en tiempos de
Calfucurá, tuvieron un papel muy activo en las guerras e incursiones contra la población argentina
de Buenos Aires.
Muchos autores[¿quién?] incluyen a los patagones dentro de los mapuches, pero otros[¿quién?]
consideran que las diferencias culturales, como por ejemplo las idiomáticas, entre los patagones
eran bastante importantes. También es cierto que la relación entre tehuelches y araucanos fue
constantemente belicosa. Los tehuelches septentrionales, superados en número y tácticas de
combate, debieron replegarse al sur ante la invasión mapuche al Comahue y a la región pampeana.
Los sobrevivientes quedaron mayoritariamente aculturados.
Hacia 1870, los patagones continuaron librando feroces combates contra los araucanos en las
proximidades del río Chubut, zona que fue el límite meridional de la expansión mapuche.[cita
requerida] La guerra entre los tehuelches y mapuches puede considerarse actualmente como una
forma de genocidio del segundo pueblo hacia el primero.[cita requerida]
A partir del siglo xxi, las subdivisiones son ligeramente distintas. Los nombres están dados casi
siempre desde el punto de vista de los mapuches de la IX Región chilena, principalmente de
Cautín:
El término mapuche es de uso general, con ocasionales distinciones entre las parcialidades. El
mapuche propiamente tal todavía se identifica con el araucano, pues la palabra moluche está en
desuso.
No existen miembros del pueblo picunche porque fueron completamente aculturados durante la
época hispánica, formando en gran medida uno de los substratos originarios de la población del
valle central de Chile, pero los mapuches usan el término en su significado literal para referirse a
una comunidad que habita más al norte que el hablante.
En las provincias de Osorno y Chiloé habita el pueblo huilliche. En ocasiones, los huilliches de
Chiloé prefieren llamarse veliches a sí mismos y a la variante del idioma que usaron hasta fines del
siglo xix.
En las provincias de Malleco y Cautín se usan los nombres nagche ('gente de abajo') para los
habitantes de la Depresión Intermedia y wenteche ('gente de arriba') para quienes habitan en la
Precordillera andina; ambas denominaciones tienen una connotación territorial más que cultural.
Territorio
Hija del lonco Quilprán en 1868. Foto aparecida en el anuario de Chile de 1900.
El Chile Araucano, descrito entre el río Biobío y el Valdivia, en el plano General del Reyno de Chile
en la América Meridional de Andrés Baleato de 1793.
Los mapuches nunca fueron un pueblo con gobierno centralizado, sino más bien una serie de
grupos independientes que hablaban un mismo idioma y compartían ciertos rasgos culturales. Lo
anterior dificultó tanto la defensa de su territorio como el fortalecimiento y crecimiento como
etnia independiente del estado chileno, lo que llevó a su paulatina incorporación a Chile o
Argentina.
El concepto de nación mapuche empezó a surgir hacía fines del siglo xix durante el proceso de
conquista por Chile y Argentina,7374 bajo el alero de las ideas de la ilustración.
El territorio por el cual habitaban o circulaban la totalidad de las distintas tribus mapuches es
llamado en mapudungún como Mapuche Wallontu Mapu o también como Wallmapu ('tierra
circundante' o 'tierra que circunda'), concepto que hace referencia a la totalidad del universo en la
cosmovisión mapuche.75 Este territorio se halla dividido en dos partes separadas por la cordillera
de los Andes conocida como el Pire Mapu. Estas dos partes se subdividen en espacios territoriales
denominados fütanmapu, relacionados hasta cierto punto con los butalmapus de la guerra de
Arauco.
La zona habitada por estos indígenas fue denominada como Araucanía por los españoles. Se ha
postulado que «Arauco» podría derivar de una castellanización de la palabra mapuche ragko, 'agua
gredosa', que los españoles habrían usado para los habitantes de un sitio llamado así y que luego
por metonimia se habría extendido a todos los restantes pueblos del área.76 Además el nombre
«araucano» tiene su origen en el poema épico del publicado en 1569 «La Araucana» de Alonso de
Ercilla y Zúñiga.
En las notas del mapa del marino hispano Andrés Baleato se refiere a la región de esta forma:
...cuyos nombres van escritos con letra de Carmin, son las que aparentan amistad con los
Españoles. En ellas están comprehendidos los Araucanos que se hallan entre el Rio Viovio y el de
Valdivia. Estos dividen todo su Pais de N. a S. en quatro Uthanmapus o Principados paralelos y casi
de un mismo ancho a los cuales nombran segun sus situaciones respescto al Mar y a la Cordillera
de los Andes, esto es, al G. llaman Lauquenmapu o Pais Martitimo; al H. Lolgunmapu, o Pais llano;
al Y. Ynapiremapu o Pais subandino, y al J. Piremapu o Pais Andino. A cada Uthanmapu lo dividen
en cinco Aillarehue o Provincias, y cada Aillarehue en nuebe Rehues o Prefecturas. El Principado
Maritimo Comprehende de Septentrion a Mediodia las Provincias de Arauco, Tucapel, Yllicura,
Boroa, Nagtolten: el Principado llano abrase los de Encol, Purén, Repocura, Maquehue y Mariquita;
el Subandino contiene las de Marbén, Colhue, Chacaico, Quecheregua y Guanabue, y en el
Principado Andino se cuentan todos los valles de la Cordillera situados dentro de sus limites.7778
Andrés Baleato, 1793
Ngulu Mapu
El Ngulu Mapu, «tierra del Oeste», parte del actual Chile, habitado por los nguluches, «gente del
oeste», se extiende desde el río Aconcagua por el norte hasta el archipiélago de Chiloé por el sur, y
entre el océano Pacífico por el oeste y la cordillera de los Andes por el este.
El Ngulu Mapu se divide en fütanmapu.79 Destacan los cuatro mencionados por el sacerdote y
científico criollo Juan Ignacio Molina a fines del siglo xviii. En su obra Compendio de la historia
geográfica, natural y civil del Reyno de Chile los llamados araucanos (tribus entre los ríos Biobío y
Toltén) se agrupaban en cuatro «Uthanmapu ó Principados paralelos» de similar anchura y
organizados en «Aillarehue ó Provincias», a su vez divididos en «Rehues ó Prefecturas»:80
Pikun Mapu, «tierra del norte»:81 habitado por los picunches, «gente del norte», entre los ríos
Aconcagua e Itata. El antropólogo Horacio Larraín Barros los subdivide a su vez en dos grupos:
Los picones, que serían habitantes nativos de la zona entre el Aconcagua y el Maipo, y los
mapochoes, que eran los colonos quechuas en el valle del Mapocho.82
Nag Mapu, «tierra de abajo»; Lelfun Mapu, «tierra de los llanos»;85 Lelgunmapu, «país llano»:80
se organiza en los aillarehues de Angol, Purén, Repocura (en), Maquehue y Mariquita.80 Sus
gentes eran llamados nagches,87 lelfunches, llanistas o abajinos.88
Inapire Mapu, «tierra cercana a las nieves»; Wente Mapu, «tierra de los valles»;85 Inapiremapu,
«país Subandino»:80 se organiza en los aillarehues de Marbén, Colhue, Chacaico, Quecheregua y
Guanabue.80 Desde el siglo xviii libraron guerras contra los abajinos porque ambos deseaban
expandirse a expensas de los otros.86 Eran apodados arribanos, wenteches87 o moluches.88
Pire Mapu, «tierra de las nieves»; Pewen Mapu, «tierra de las Araucarias»;85 Piremapu, «país
Andino»:80 habitado por los pehuenches, «gente del pehuén», en el Alto Biobío y en el sur de la
provincia argentina de Mendoza y norte del Neuquén. Para el siglo xviii los «pehuenches primitivos
u originarios» habían sido completamente araucanizados.89 Estos «pehuenches araucanizados»
(denominados así por historiadores para distinguirlos de sus ancestros), eran fruto de una mezcla
cultural de elementos mapuches, puelches, tehuelches, chiquillanes y huilliches.90
Willi Mapu, «tierra del sur»:8591 habitado por los huilliches, «gente del sur», entre el río Toltén y
el Seno de Reloncaví y Chiloé, vivían en los valles interiores.92
Futa Willi Mapu, «gran territorio del sur», o Chawra kawin, «junta de la chaura»:93 habitado por
los cuncos de la costa al sur del río Bueno hasta Chiloé.92
Respecto a su población histórica existen diversos análisis para cada grupo. En 1995 el historiador
Sergio Villalobos estima en aproximadamente 110 000 el número de picunches a la llegada de los
españoles,94 una disminución respecto a otra estimación de 1980, donde estimaba en 15 000 a 20
000 gentes del Aconcagua y 125 000 entre el Mapocho y el Maule.95 Mientras su colega Jorge
Hidalgo, basado en una carta de Pedro de Valdivia a Hernando de Pizarro en 1545 sobre el número
de indios tributarios entre Copiapó y el Maule, hace otra estimación. Considera que el número se
refiere a los jefes de familias, así que lo multiplica por cinco y luego duplica el resultado al
considerar los muertos por las pestes en los primeros años de conquista, acaba por descontar a los
aconcaguas y diaguitas y llega a 122 500.96 Hidalgo también usa una carta de Bibar de 1558 donde
habla de los indios tributarios entre los ríos Aconcagua y Maule para hacer el mismo tipo de
cálculo, llegando a 120.000. Considera que los picunches perdieron el 50% de su gente hasta 1545
y el 72 % hasta 1558.97 En cambio, el antropólogo Horacio Larraín Barros afirmaba que: «Es casi
imposible calcular el número de picunches hacia 1535. Tal vez la cifra de 220.000 se aproxime algo
a la realidad»,98 subdiviéndolos en 90 000 a 100 000 «picunches septentrionales»99 y «picunches
meridionales» serían más de 120 000.99 También está la opinión de Francisco Antonio Encina,
quien hablaba de 90 000 indígenas entre el Aconcagua y el Maule y otros 200 000 entre ese último
río y el Biobío.100 Mellafe habla de 200 000 entre los ríos Aconcagua e Itata.101
Respecto de los pueblos no conseguirían ser conquistados, es decir, al sur del Biobío, el
antropólogo Larraín Barros creía que en 1535 se componían de 425 000 mapuches (lafquenches,
wenteches y nagches),102 40 000 pehuenches (sólo algunas bandas vivían en la zona
precordillerana de Chile, el resto en la actual Argentina),103 180 000 huilliches104 y 100 000
cuncos.105 En el caso específico de los mapuches, se basa en los listados de Ercilla y Bibar sobre el
número de guerreros que disponía cada cacique. Así, considerando que los hombres en armas
podían ser hasta un 20 % de la población llega a tales conclusiones.106 Por su parte, Encina creía
que debían ser unos 350 000 mapuches y 430 000 huilliches entre el Biobío y Chiloé.100 Villalobos
en 1980 habla de 300 000 a 450 000 mapuches, 120 000 huilliches y 30 000 cuncos (estos últimos
en Chiloé).95 Mellafe creía que eran 450 000 entre el Itata y Toltén, la zona más poblada del país, y
200 000 al sur de este último.101
En cambio, Tomás Thayer Ojeda estimaba que debieron ser unos 980 000 a 1 440 000, incluyendo
Chiloé.107 En cambio, John Cooper creía que la Araucanía era un área densamente poblada que
después se despobló, estimando entre medio millón y millón y medio.108 Por último, Julian
Haynes Steward habla de un millón.109 Hidalgo cree que es muy difícil cualquier estimaciones
sobre mapuches y huilliches, pues sus números de guerreros fueron muy exagerados en las
crónicas y la información de sus pueblos entre la llegada de Valdivia y el alzamiento de Lautaro es
fragmentaria.97 El historiador José Bengoa se basa en estudios arqueológicos y estudios
demográficos de los guaraníes, pueblo con un nivel cultural similar a los mapuches al llegar los
españoles, para estimar que la Araucanía debió contar con cerca de medio millón de habitantes, la
mitad del total nacional.110 Por último, Pedro Mariño de Lobera en su Crónica sostenía que
durante las primeras fases de la conquista de Chile murieron más de dos millones de indígenas.111
Durante el siglo xvi los indígenas fueron afectados por pestes terribles a las que no tenían defensas
naturales. Bengoa señala que entre 1553 y 1557 una epidemia de chavalongo (tifus) le quitó la vida
a aproximadamente 300 000 mapuches y una viruela entre 1561 y 1563 eliminó a otros 100 000,
llegando a paralizar los trabajos mineros y las operaciones militares. Y eso que no se cuantifica el
daño de la sífilis.112 Para él, a fines de esa centuria apenas quedaban 200 000 araucanos en
Chile.113 Similar catástrofe demográfica estima el historiador Rolando Mellafe. Del millón de
habitantes originales del territorio chileno al llegar Valdivia, en 1570 se habían reducido en un 40
%, en 1590 en un 46 % y en 1620 en un 52 %.114 Después del desastre de Curalaba en 1598, la
población de indígenas salvajes superó a los encomendados por la pérdida de los territorios al sur
del Biobío y la fuga masiva a esa zona,115 hasta que solamente el aumento de la población mestiza
consiguió compensar la pérdida de mano de obra. Así, ochenta años después de la fundación de
Santiago, la población indómita era de 250 000 personas.114
A mediados del siglo borbónico, el gobernador José Antonio Manso de Velasco estimaba a los
araucanos en unos 150 000.116 Un empadronamiento realizado durante el gobierno de Ambrosio
O'Higgins, en 1795, estimaba que la población araucana era de 95.504 indígenas. Una estimación
del fraile Melchor Martínez en 1803 los estimaba en 130.000.117 Según Bengoa, la población
volvió a recuperarse durante el siglo xviii gracias al largo período de paz, posiblemente llegando a
unos 150 000 o 200 000 a finales de la misma, reduciéndose en la siguiente centuria por
emigración y la guerra.118 Además, es crítico de varios empadronamientos de la época por
considerar que tendían a subvalorar la población.119 En cambio, Mellafe creía que a fines del Siglo
de las Luces los araucanos representaban un cuarto de la población de Chile, aproximadamente
250 000 personas.120 Un estudio oficial del censo chileno de 1907 creía, basado en los
empadronamientos de O'Higgins, Agustín de Jáuregui (1778) y un censo realizado en Chiloé en
1785, que los mapuches en aquellos tiempos debían ser alrededor de 100 000 a 120 000.121 En
1805 el fraile Francisco Xavier Ramírez escribió un informe oficial donde estimaba a los araucanos
en 90.000 entre lafquenches, nagches y wenteches, más 12.000 huilliches y 10.000
pehuenches.122
Según el censo de 1907, el primero realizado después de la ocupación,119 oficialmente había 101
118 araucanos, de los que 24.000 eran paganos y el resto «se han dicho cristianos» aunque
conservaban muchas costumbres paganas.127 El antropólogo Donald Brand estimaba en 300 000
en 1941, de los que dos tercios aún hablaban su idioma.128 Hacia 1975 se los estimaba en más de
medio millón.129
Puel Mapu
El Puel Mapu ('tierra del Este'), parte de la actual Argentina, habitado por los puelches (en sentido
posicional, no histórico), se extiende entre los ríos Cuarto y Diamante por el norte hasta los ríos
Limay y Negro por el sur, y entre la cordillera de los Andes por el oeste y el río Salado de Buenos
Aires (o hacia 1750 la línea de los fortines y pueblos de San Nicolás de los Arroyos, San Antonio de
Areco, Luján y Merlo) y el océano Atlántico por el este.
Mamüll Mapu ('tierra de los montes'):130 habitado por los mamulches o gente de los palizales o
bosques de caldenes y algarrobos, corresponde al actual suroeste de la provincia de Córdoba,
sureste de la provincia de San Luis y el centro noroeste de la provincia de La Pampa. Sus habitantes
se diluyeron con los ranqueles a principios del siglo xix bajo el liderazgo de Carripilún.
Rangkül Mapu ('tierra de los cañaverales'): habitado por los ranqueles, gente de los carrizales o
cañaverales al este de los mamulches. Desde principios del siglo xix absorbieron a los mamulches,
chadiches y otros pueblos y su territorio se amplió desde el oeste de la provincia de Buenos Aires,
sur de la provincia de Santa Fe, sur de la provincia de Córdoba, sur de la provincia de San Luis,
sureste de la provincia de Mendoza, toda la provincia de La Pampa y norte de la provincia de Río
Negro.131
Chadi Mapu ('tierra de los salares'): habitado por la gente de la tierra de la sal o salineros, también
llamados chadiches, en torno a la Laguna Urre Lauquen en la zona deprimida del sur de la
provincia de La Pampa, sus habitantes se diluyeron con los demás.
Puel Willi Mapu ('tierra del sureste'):132 habitado por la gente del sudeste, los manzaneros o
puelches. Corresponde a los territorios del oeste del Chubut y sur de Río Negro en donde se
mixogenizaron los pueblos mapuches, pehuenches y tehuelches.
Entre todos que hablaban mapudungun y que vivían en las Pampas se sumaban hasta 150 000
personas antes de su sometimiento por las tropas argentinas.133
Boroa ('lugar donde hay huesos'): cruzaron de la Araucanía a las pampas hacia 1820, eran unas 40
000 personas.
Historia
Origen
El origen de los mapuches no se conoce con mucha certeza. Sin embargo, hacia el siglo v ya
existían manifestaciones culturales en la Depresión Intermedia del actual Chile que pueden
rastrearse hasta la época actual. Se mencionan como posibles antecesores de los mapuches a los
grupos creadores de las culturas: Bato, El Vergel, Llolleo y Pitrén.
Expansión inca
Los mapuches sufrieron la expansión del Imperio inca o Tawantisuyo, que se hizo evidente a partir
del siglo xv, con el avance hacia el Collasuyo, una de las cuatro regiones o rumbos en que se dividía
el Imperio incaico y que se ubicaba al sur del mismo.
Durante el reinado de Túpac Inca Yupanqui, se realizó una expedición de conquista que inició
recorriendo el Collao, Cochabamba y Tucumán. De Charcas se dirigió al sur y sometió a los
diaguitas de los valles transversales y a parte de las poblaciones picunches, que habitaban el Valle
de Chile (el actual valle del Aconcagua) y algunas comarcas ubicadas al sur de él.
Representación de Guamán Poma de Ayala sobre un enfrentamiento entre un grupo de indígenas
del actual Chile (izquierda) y el capitán Apu Camac Inca.
Así se fijó el límite sur del Imperio inca, en una zona que convencionalmente los historiadores y la
arqueología extienden hasta el río Maule.
El español Alonso de Ercilla, en el poema épico La Araucana (1569);134 el Inca Garcilaso de la Vega,
en su libro Comentarios reales de los incas (1609);135 y los cronistas Jerónimo de Vivar (Crónica y
relación copiosa y verdadera de los Reinos de Chile, 1558),136 Miguel de Olaverría (Informe de
Miguel de Olaverria sobre el Reyno de Chile, sus Indios y sus guerras, 1594)137 y Vicente Carvallo y
Goyeneche (Descripción histórico geografía del Reino de Chile, 1796)138 relatan la expedición inca
hacia el río Maule y su encuentro con los promaucaes.
Los incas llamaban promaucaes o purumaucas o purum aucca, a las poblaciones que no estaban
sometidas a su Imperio. Los primeros sometieron a algunos pueblos del Valle de Chile quienes les
pagaron tributos. En esta campaña al sur se libró una guerra entre 20 000 incas de Yupanqui y 20
000 mapuches, al sur del Maule. La tribu de los picunches, conocida como promaucaes por los
españoles, enterada de la venida de los incas se alió con los Antalli, Cauqui y Pincu.
Los incas enviaron parlamentarios para que los promaucaes reconocieran a Túpac Inca Yupanqui
como soberano. Los promaucaes decidieron dar batalla y se enfrentaron por tres días con los incas.
Este suceso se conoce como batalla del Maule.139 El enfrentamiento produjo gran cantidad de
muertos en ambos bandos, sin que ninguno de los ejércitos resultara vencedor. Al cuarto día
decidieron no enfrentarse. Los promaucaes se retiraron del campo de batalla cantando victoria. Los
incas habrían evaluado perseguirlos para continuar con la batalla o asegurar lo que ya había sido
conquistado. Finalmente decidieron no tratar de continuar la conquista, sino fortalecer sus
posiciones y administrar los territorios ya conquistados al norte, donde los nuevos pueblos vasallos
aceptaron de buen grado el dominio y obtuvieron ventajas de él.
Aunque la arqueología no ha encontrado evidencia de que haya existido una presencia inca al sur
del río Maule, también existen algunas crónicas españolas que indicaron que, en esa expansión u
otra posterior, se habría producido una hipotética última expansión o invasión más al sur, hasta el
río Biobío, la que habría sido realizada por fuerzas incas durante el reinado de Túpac Inca Yupanqui
o de Huayna Cápac. Las crónicas mencionadas son el Informe de Miguel de Olaverría, p. 24:
Conquistaron, los peruanos, y sujetaron todos los indios que había hasta el gran río de Biobío,
como hoy se ve haber llegado hasta el dicho río por los fuertes que hicieron en el cerro del río
Claro, donde pusieron y tuvieron frontera a los indios del estado (de Arauco) con quienes tuvieron
muchas batallas.
y la crónica del padre Anello Oliva en su "Historia del Perú" (publicada en una traducción al
francés):
qu'il soumit jusqu'à la vallée d'Arauco, où il passa l'hiver, après y avoir fait construire quelques
forts. Il soumit ensuite les provinces de Chillhue et de Chillcaras (que sometió hasta el valle de
Arauco, donde pasó el invierno, después allí haber hecho construir algunos fuertes. Sometió a
continuación las provincias de Chillhue y de Chillcaras).
Sin embargo, los historiadores indican que las conquistas de los incas más allá del río Maule,
referida en su conjunto, solo se basan en lo indicado por cronistas que realizaron crónicas
generalmente escritas con poco discernimiento y que raras veces concuerdan entre sí.140
Las crónicas mencionan que durante los años 1520, los dos hijos del inca Huayna Cápac, Huáscar y
Atahualpa, se disputaron el Imperio en una encarnizada guerra civil, debilitando el ejército inca en
territorio mapuche, lo cual los habría forzado a abandonar sus posiciones y a replegarse al norte
para defender en mejores condiciones su territorio conquistado.[cita requerida]
Pintura "El joven Lautaro" de Pedro Subercaseaux, muestra al genio militar y la pericia de su
pueblo.
Décadas más tarde, los conquistadores españoles abatieron al Imperio inca y, posteriormente,
también intentaron someter a los araucanos, cuya población se estimaba cerca de un millón de
personas.141
Sin embargo, la resistencia de los mapuches llevó a un prolongado conflicto conocido como la
guerra de Arauco. Así, personajes como Lautaro (destacado líder militar mapuche, hecho
prisionero de niño por los españoles, sirvió a Pedro de Valdivia como paje) y más tarde la
sublevación de Pelantaro en la década de 1590, influyeron para fijar la frontera militar entre
españoles y mapuches en el río Biobío. La batalla de Curalaba, en 1598, donde perdió la vida el
gobernador Martín Óñez de Loyola, marcó la derrota de las fuerzas españolas en territorio
mapuche.
Durante dicho período inicial, la segunda mitad del siglo xvi y la primera del xvii, la población
indígena del actual Chile (estimada en cerca de un millón de personas)142 se vio muy reducida,
principalmente por las pestes traídas por los españoles y para las que los nativos no tenían
inmunidad, una de tifus (1554-1557) mató a trescientas mil vidas humanas y otra de viruela (1561-
1563) a otras cien mil.143 Es muy probable que al momento de la batalla de Curalaba en Chile no
hubiera más de 200 000 indígenas.144
El poema épico Arauco Domado del escritor español chileno Pedro de Oña, más la obra teatral
homónima de Lope de Vega, narran desde el punto de vista hispano parte de la guerra contra el
pueblo mapuche. Asimismo, la obra La Araucana (1569, 1578 y 1589) del conquistador español
Alonso de Ercilla, dedicada al rey Felipe II de España, es una epopeya que destaca la resistencia
realizada por el pueblo araucano. En ella, Ercilla habla de los mapuches como los araucanos, como
la gente que produce el país de Chile.
Batalla entre españoles y mapuche durante la guerra de Arauco, por Alonso de Ovalle.
Bien se ha documentado por la historia que los grupos ubicados entre los ríos Biobío y el Toltén
lograron resistir con éxito a los conquistadores españoles en la llamada guerra de Arauco, una serie
de batallas y sucesos que duró unos 300 años, con largos períodos de tregua.
... como no fueran de tres naciones, Pijaos, Taironas y Araucos, que son las tres naciones de la
gente más valiente de las indias…
Viaje del Mundo, Pedro Ordóñez de Ceballos (c. 1555-1634)
Los corona española entre 1608 y 1683 permitió la esclavitud de los indios atrapados durante la
guerra de Arauco, creándose así un mercado de esclavista de mapuches atrapados (sin importar
edad o sexo).
En los siglos siguientes, los españoles fueron cautelosos en adentrarse en territorio mapuche. En
un comienzo lo hicieron a través de misiones religiosas (pacíficas) lideradas por el padre Luis de
Valdivia en la llamada Guerra defensiva, que no dio resultados, dando paso a los "parlamentos",
una forma de negociar precolombina. En estos encuentros ambos bandos intercambiaban regalos,
comían y bebían a saciedad. Posteriormente los comensales negociaban y luego firmaban pactos
que juraban respetar.
Fue así como, en el Parlamento de Quillín, en 1641, se acordó terminar con la guerra y fijar la
frontera en el río Biobío;145 los mapuches prometieron liberar a los cautivos y a hacer frente a
enemigos de la Corona. Posteriormente se celebraron otros parlamentos, con aprobación del Rey
de España;146 en que se reiteraba el reconocimiento de la independencia de los mapuches frente
a la Corona española y las partes se comprometían a dejar de lado las acciones bélicas. Estos
tratados fueron reconocidos por el gobierno republicano del Director supremo Ramón Freire en
Tapihue, el 7 de enero de 1825 en el Parlamento General de Tapihue.146 En sus artículos 18 y 19
se reconoce la soberanía mapuche sobre los territorios comprendidos al sur del Biobío.147
Tras esto se vivió un período de relativa paz (aunque seguía habiendo pequeñas "protestas" en
distintos lugares de todo el país) que permitió a la población mapuche recuperarse y alcanzar los
150 000 a 200 000 para fines del siglo xviii.148 Poco después empezaron a producirse migraciones
masivas a la Pampa.149
El antropólogo estadounidense Tom Dillehay, el mismo que descubrió en Monte Verde el primer
asentamiento humano de América, acaba de publicar un libro en el que explica por qué los
mapuches eran, a la llegada de los españoles, una sociedad más desarrollada de lo que hasta ahora
se pensó.150
Según las teorías, su presencia en la actual Argentina se debe en parte a la presión ejercida por los
españoles, y a un largo proceso de migración a través de los pasos de la cordillera de los Andes y
de transmisión cultural, entre los siglos xvii y xix se expandieron hacia los territorios ubicados al
este cordillerano:151 el Comahue, gran parte de la región pampeana, y el norte de la Patagonia
oriental, tierras hasta entonces ocupadas por diversos pueblos de culturas y lenguas muy
diferentes. De tal modo fueron sometidos a un proceso de "araucanización", ya sea de forma
violenta o pacífica, los tehuelches septentrionales y los pehuenches antiguos.
En Chile
Cornelio Saavedra Rodríguez negociando con loncos mapuches en 1869, durante las primeras fases
de la Ocupación de la Araucanía.
Durante la Guerra de Independencia de Chile, lo más habitual fue que los mapuches tomaran
partido por los realistas, aunque no participaron mucho de las batallas, porque estas tuvieron lugar
fuera de su territorio. Solo al final del período, con la Guerra a muerte se vieron muy
involucrados.152
Después de su independencia de España, Chile siguió una política de no agresión y cautela hasta la
segunda mitad del siglo xix, cuando avanzó la expansión estatal sobre el territorio mapuche.153
Así, de 1861 a 1883, el ejército chileno ensayó diferentes estrategias, desde las alianzas con clanes
enemigos entre sí, hasta la guerra, pasando por el soborno a base de bebidas alcohólicas. Las
operaciones militares estuvieron fundamentalmente a cargo de Cornelio Saavedra Rodríguez
(militar chileno nieto de Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta de Gobierno argentina
instalada el 25 de mayo de 1810), que culminaron con el completo sometimiento de los mapuches
en 1883. A todo este proceso se le dio el nombre de Ocupación de la Araucanía.
En diciembre de 1866, el Congreso chileno aprobó una ley que reconocía los derechos propietarios
de los mapuches en el "Territorio Indígena", creando una Comisión de peritos, —la Comisión
Radicadora de Indígenas—, cuya misión era deslindar las posesiones indígenas. De acuerdo a esa
ley, aquellas tierras donde los mapuches no pudiesen probar posesión serían consideradas tierras
baldías,153 por tanto fiscales de acuerdo al artículo 590 del Código Civil de 1857.154 La
constitución de la propiedad, de acuerdo a la ley de 1866, solo pudo realizarse tras el triunfo
militar chileno en 1883, tras el cual el Estado tomó el control militar de territorio mapuche, y trató
las tierras como si fuesen fiscales, contraviniendo el sentido de su propia legislación, y se
desconocieron masivamente los derechos propietarios de los mapuches. De esta manera, los
mapuches pasaron de controlar unas 10 millones de hectáreas, a tener que sobrevivir en apenas
500 000, es decir, en un 5 % de su territorio anterior.155 Por otra parte, las políticas de
colonización de las tierras del sur terminaron por marginarlos,156 y propiciaron la usurpación
irregular de muchas de sus tierras; incluso de las reconocidas en los Títulos de Merced.
En poco tiempo, Cornelio Saavedra Rodríguez pudo ocupar la zona que llegaba hasta el río Malleco,
lugar donde refundó la ciudad de Angol, y los fuertes de Mulchén y Lebú, en 1862. Por el territorio
costero, alcanzó a avanzar hasta el río Toltén. Esta primera ocupación se llevó a cabo con
relativamente poca resistencia, pero luego se produjo una sublevación de los mapuches que
habitaban las cercanías del río Malleco, bajo el mando del lonco Quilapán.
La Guerra del Pacífico significó que las fuerzas del Ejército de Chile se concentraran en este
conflicto en particular, situación que fue aprovechada por algunos mapuches para lanzar nuevos
ataques a los puestos ubicados en la Araucanía. Según el historiador y antropólogo chileno José
Bengoa esta fue la primera vez en toda su historia que los muy descentralizados mapuches se
unieron en una sola insurrección.157 Esta nueva sublevación ocurrida en 1880 se materializó en
pérdidas para ambos bandos. Pero, una vez finalizada la guerra que enfrentaba a Chile contra
Bolivia y el Perú, el ejército instruido por el gobierno de Domingo Santa María retomó en forma
vigorosa la campaña de incorporación de la Araucanía. Quien estuvo a cargo de anexar el territorio
restante fue el coronel Gregorio Urrutia. En su campaña, erigió diversos fuertes, llegando hasta la
zona donde se encuentra el lago Villarrica y refundando la ciudad del mismo nombre. Además, se
fundaron los fuertes de Carahue, Lautaro, Pillanlelbún, Temuco y Nueva Imperial. Se puede decir
que en esta etapa concluyó realmente la Guerra de Arauco como tal, después de más de 300 años
de conflictos.
Respecto a las comunidades más al sur de Chile como los lafquenches o costinos de la provincia de
Arauco, los huilliches de Valdivia, Llanquihue y San Juan de la Costa (cerca de Osorno) y los del
archipiélago de Chiloé, hay poca información, sin embargo, se sabe que los primeros participaron
de la Guerra a Muerte y de la rebelión de 1881; aunque de forma menor.158 Esta menor
participación en el caso de los huilliches continentales, fue a consecuencia de la adquisición de
parte de sus tierras ancestrales en el periodo colonial previo a la independencia de Chile; que fue
producto del establecimiento de la propiedad hacendal en la zona. Por ello posteriormente
establecida la República de Chile, sería la colonización de Llanquihue, y el proceso de crecimiento y
expansión de las ciudades y pueblos asentados, los hechos que llevarían a la disminución de los
territorios de las comunidades huilliches y el arrinconamiento de su población hacia los sectores
de la costa y la cordillera.159
En Argentina
La relación e intercambios entre los pueblos a ambos lados de los Andes es previa a la llegada de
los europeos a América.160 Desde antes del siglo xviii hubo una importante actividad comercial y
de intercambio de productos entre los habitantes nativos de las llanuras pampeanas y las sierras
de la actual provincia de Buenos Aires, los de la Patagonia septentrional y los de ambas márgenes
de la cordillera de los Andes. Existían dos ferias muy importantes en el Cayrú y en Chapaleofú. En
estas ferias, llamadas "ferias de los ponchos" por los jesuitas de la época que las registraron (como
Thomas Falkner), se intercambiaban diversos tipos de productos: desde productos ganaderos y de
la agricultura hasta vestimentas tales como ponchos. El Cayrú se hallaba en la parte más occidental
de la Sistema de Tandilia (en territorio del actual Partido de Olavarría) y Chapaleofú hace
referencia a las inmediaciones del arroyo homónimo, situado en el actual Partido de Tandil,65
ambos municipios o partidos se sitúan en el interior de la actual provincia de Buenos Aires. Es así
como, a partir de estos movimientos de personas para el intercambio de productos se produjo,
desde antes de mediados del siglo xviii comienza a haber cierto intercambio cultural entre distintos
pueblos que habitaban desde la pampa húmeda, pasando por la Patagonia septentrional y hasta la
zona inmediata a la cordillera de los Andes (tanto en su margen oriental como occidental) hasta la
costa del océano Pacífico. Este es el comienzo del intercambio cultural y los movimientos
migratorios, entre los distintos pueblos entre los cuales cabe mencionar a los tehuelches, los
ranqueles y los mapuches.66
Debido a la relación que los mapuches tenían desde antes de mediados del siglo xviii con pueblos
nativos que habitaban al este de la cordillera de los Andes, después de la independencia de Chile,
una parte de las fuerzas mapuches que lucharon principalmente en el bando realista, decidieron a
emigrar hacia la región pampeana de Argentina, donde ya había mapuches que convivían con los
tehuelches,66 conformado por los borogas y otros grupos.
Posteriormente los hermanos Pincheira alentaron a los grupos mapuches borogas y a los
araucanizados ranqueles a realizar malones que, atacaron los pueblos y las estancias en la zona de
frontera, produciendo numerosos muertos y llevándose cautivos, robaron el ganado y lo arrearon a
través de la ruta de la rastrillada grande hacia los pasos de la cordillera de los Andes con el objetivo
de ser trocado en Chile o en poblaciones hispano-criollas fronterizas por los pehuenches (que
dominaban los pasos cordilleranos); intercambiando el ganado generalmente por armas y bebidas
alcohólicas.[cita requerida]
Araucanos en sus Toldos en Sierra de la Ventana cerca de Bahía Blanca. Autor: Orbigny, Alcide
Dessalines 1836.
Los sucesivos gobiernos realizaron las Campañas previas a la Conquista del Desierto y la posterior
Campaña de Rosas al Desierto, un intento en 1833 que permitió a las tropas argentinas ocupar casi
todo el territorio al norte del río Negro; unas 2900 leguas cuadradas, (aproximadamente 14 500
km²) que quedaron fuera del dominio indígena.161 La guerra civil en Argentina permitió que los
mapuches y mapuchizados se rehicieran, de modo que a inicios de 1870 estos pueblos realizaban
sus correrías casi hasta las inmediaciones de las ciudades de la ciudad de Mendoza, de la ciudad de
San Luis, de la ciudad de Río Cuarto, el sur de la provincia de Santa Fe y gran parte de la provincia
de Buenos Aires, llegando hasta unos 70 km de la ciudad de Buenos Aires.
Durante las campañas del desierto se produjo un genocidio y epistemicidio de muchas culturas
previamente Araucanización, al trasladar a la población indígena sometida a Buenos Aires a pie a
través de más de mil kilómetros y luego por barco hasta esta misma ciudad, donde se estima
llegaron unos 3000 prisioneros. Algunos sobrevivientes relataron la crueldad del trato, incluyendo
el asesinato, la mutilación e incluso la castración de las personas que no podían continuar por el
cansancio.162Para concentrar a los prisioneros se levantó un área cercada con alambre en
Valcheta o Comarca del Río Chiquito, lugar que hasta poco antes había sido asiento de una
comunidad gennakenk (puelche). La investigadora Diana Lenton afirma que también "hubo campos
de concentración en Chichinales, Rincón del Medio y Malargüe".163 Un inmigrante galés fue
testigo de aquel encierro y testimonió las condiciones del siguiente modo:
En esa reducción creo que se encontraba la mayoría de los indios de la Patagonia. (…) Estaban
cercados por alambre tejido de gran altura, en ese patio los indios deambulaban, trataban de
reconocernos, ellos sabían que éramos galeses del Valle del Chubut. Algunos aferrados del alambre
con sus grandes manos huesudas y resecas por el viento, intentaban hacerse entender hablando
un poco de castellano y un poco de galés: poco bara chiñor, poco bara chiñor” (un poco de pan
señor).162
La derrota de los aborígenes fue total. Esta conquista, iniciada formalmente en 1879 y que dirigida
por el general Julio Argentino Roca fue una de las causas que motivaron que al año siguiente, en
1880, fuera elegido presidente de Argentina.
Chile finalmente consiguió la ocupación de los territorios al sur del río Biobío en 1884 cuando las
últimas comunidades declaran la rendición y se refunda la ciudad de Villarica.
Chile: Desde el siglo xx a la actualidad
La crítica radical al statu quo por parte de varios sectores de la sociedad chilena, permitió a
algunos grupos mapuches incorporarse con las demandas por las tierras. Fue así como en 1969
comenzaron las tomas ilegales de terreno en la Provincia de Cautín, la manifestación fue conocida
como "el Cautinazo".
Con el proceso de la reforma agraria, iniciado Jorge Alessandri Rodríguez (1958-1964), continuado
por Eduardo Frei Montalva (1964-1970) y acelerado por Salvador Allende (1970-1973), muchas
comunidades mapuches se radicalizaron e iniciaron una ocupación de tierras sin precedentes[cita
requerida] en la historia republicana, al margen de los programas del gobierno de Allende. Hacia
1972, otros habitantes de la zona, en su mayoría los latifundistas afectados, se organizaron en los
comités de retoma, grupos paramilitares armados que fueron perseguidos por el gobierno
allendista mediante la Ley de Seguridad Interior del Estado.
Durante el régimen o dictadura militar (1973-1990), los opositores al régimen, en especial los
grupos guerrilleros, fueron reprimidos de diversas maneras, incluyendo la tortura y la
desaparición.164 Las organizaciones políticas que reclaman tierras de forma colectiva
reaparecieron hacia 1978, como reacción al Decreto Ley 2675 que derogaba la figura jurídica de la
propiedad comunal sobre la tierra y la calidad de indígena de sus ocupantes en el aspecto legal.
Surgieron así los Centros Culturales Mapuches, única forma de organización permitida en ese
entonces, que más tarde darían paso a la organización Ad Mapu.
En el año de 1976 se formaría Consejo Regional Mapuche en la cual la dictadura militar chilena
inicia el estudio de un proyecto de subdivisión y modernización de la propiedad rural indígena, a
partir del principio de propiedad privada, posteriormente esta se cambiaria al Consejo Regional
Indígena el cual estaría conformado por representantes de las sociedades mapuches de las
provincias de Valdivia, Cautín y Malleco.165 Las organizaciones reaparecieron a partir de 1978,
como reacción al Decreto Ley 2568 que liquidaba la figura jurídica de la propiedad comunal sobre
la tierra, último resguardo sobre sus propiedades, y además la calidad de indígena de sus
ocupantes, el cual obtuvo rechazo del público de la zona.166 Surgieron así, promovidos por la
Fundación Instituto Indígena del Obispado de Temuco, los Centros Culturales Mapuches,167
nombre que permitía una mayor probabilidad de eludir la persecución de la dictadura, que más
tarde (1981) darían paso a la organización Ad Mapu, tronco de posteriores organizaciones.168
Desde 1978 en aplicación del artículo 25 del decreto ley N.º 2568, se dispuso la ampliación de las
tierras indígenas, traspasando a 2639 indígenas un total de 51 predios agrícolas durante el período,
que eran propiedad del Fisco, SAG, ex CORA, CORFO y CONAF, con una superficie total de 113
342,07 hectáreas. Con la aplicación de dicha normativa, desde 1978 a 1990 se decomisaron, en
total, 69 984 títulos de dominio individual a los indígenas, y en virtud de las demás disposiciones
de ese texto legal y las nuevas tierras traspasadas, se completaron 72 931 títulos de dominio.169
170
En 1989, los grupos pertenecientes a los "Consejos Regionales" mapuches nombraron a Augusto
Pinochet como Ulmen Füta Lonko o Gran Autoridad.170171172
El mismo año, Ana Llao de la Comunidad Admapu junto a otros dirigentes de diversas
organizaciones mapuches se reunieron en Nueva Imperial con el candidato de la coalición
opositora (Concertación de Partidos por la Democracia), Patricio Aylwin Azócar. En ese
"parlamento" se acordó que el Estado daría reconocimiento constitucional a los derechos
económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas, se formaría una Comisión Especial en
conjunto con las organizaciones indígenas para elaborar un proyecto de ley indígena. A cambio de
esto, las organizaciones indígenas se comprometían a utilizar la vía institucional para canalizar sus
demandas.173174175
El consejo se caracterizó por sus demandas radicales, en especial de las consignas ligadas a "la
recuperación de los territorios ancestrales" y "la autonomía territorial política del pueblo
mapuche", además de la elaboración de la bandera Wenufoye en 1992.176 y el uso del término
Wallmapu en su nombre en mapudungun, Aukiñ Wallmapu Ngulam.
El grupo inició una siembra ideológica en el sur de Chile que dio los sustentos para fortalecer la
noción de autodeterminación. Paralelamente al Consejo, a fines 1989 varios grupos iniciaron
tomas de tierra en Lumaco y otras zonas. Como consecuencia en los años 90, las ideas
autonomistas entran en las cárceles de la región.177
A principios de la década de 1990, el conflicto mapuche se reactiva, el Consejo de Todas las Tierras,
agrupación fundada en 1990, llevó a cabo varias tomas ilegales de tierras de privados. La respuesta
del gobierno de Eduardo Frei, fue la aplicación reiterada de la Ley de Seguridad Interior del Estado,
que terminó con 144 personas condenadas.178
En 1997 se realiza el "Congreso Nacional del Pueblo Mapuche" con participación de las
organizaciones territoriales emergentes. Dicho encuentro incorporó el concepto de "territorialidad
indígena" hasta entonces ausente, exigiendo su reconocimiento y protección. Además propuso que
las Áreas de Desarrollo Indígena constituyan en "espacios de autogestión, de participación
indígena, y de protección del territorio frente a proyectos que perjudican el medio ambiente". El
mismo Congreso propuso la autonomía como "eje de articulación del nuevo diálogo que impulsa el
pueblo mapuche en su relación con el Estado y la sociedad chilena..."179
Durante el gobierno de Ricardo Lagos y específicamente en 2002, el joven Álex Lemun Saavedra
participó en una ocupación de tierras en el Fundo Santa Alicia en la comuna de Ercilla, Provincia de
Malleco, al llegar Carabineros al lugar procedieron a desalojar el terreno, se hizo uso de escopetas
antimotines cargadas con balines de plomo y Lemun falleció a causa de un disparo.
Además, debido a los reiterados ataques a fundos de propiedad privada por parte de la
Coordinadora Arauco-Malleco, se inició la operación de inteligencia denominada "Operación
Paciencia", dirigida desde la Subsecretaría del Interior la cual estaba presidida por Jorge Correa
Sutil. Durante la operación se acusó que el accionar de la CAM fue de carácter terrorista y por lo
tanto sus dirigentes fueron encarcelados tras diversos juicios, como el llamado "Caso Loncos",
donde los loncos Pascual Pichún y Aniceto Norin fueron condenados a 5 años y 1 día de prisión por
amenaza de incendio terrorista y el "Caso Poluco-Pidenco", donde cuatro personas fueron
condenados a 10 años y un día de prisión por incendio terrorista.
Tras los hechos ocurridos, aparecieron detractores de los juicios, entre ellos están: Rodolfo
Stavenhagen, su Relator Especial para Pueblos Indígenas de las ONU, Amnistía Internacional, que
los califican como juicios que presentan una legalidad cuestionable. Los hechos fueron
denunciados a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por infracción al debido
proceso, entre otras razones, consagrado en la Convención Interamericana de Derechos Humanos.
Este órgano decretó la admisibilidad de la denuncia.180
Diversos hechos de violencia han ocurrido resultando en la muerte de personas como Matías
Catrileo181, Jaime Mendoza182 y el matrimonio Luchsinger-Mackay.183
En los últimos años en la región del Biobío, la Araucanía y de Los Ríos distintas organizaciones han
realizado ataques a empresas forestales y sus vehículos de trabajo (camiones, autos, buses y
retroexcavadoras),184 a algunos pobladores rurales de la zona (el matrimonio Luchsinger-Mackay
durante una toma y posterior quema de edificaciones dentro del terreno de aquellos), a templos
espirituales (iglesias cristianas)185Debido a los constantes ataques que se registran en la zona, en
2015 un gremio de camioneros hizo una manifestación frente al Palacio de La Moneda exigiendo el
aumento de seguridad en la zona, que se frene la violencia, los ataques incendiarios y a los grupos
que realizan aquellos actos.186
Debido a los diversos ataques registrados en la zona, Carabineros de Chile está destinada a cuidar
predios en vez de ejercer sus labores habituales.188
El conflicto forestal
Recién comenzada la década de 1990 y vuelta parcialmente la democracia, el Consejo de Todas las
Tierras llevó a cabo varias ocupaciones simbólicas de tierras ancestrales mapuches en manos de
privados.189 La respuesta del gobierno fue el requerimiento de aplicación de la Ley de Seguridad
del Estado, promulgada durante el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, lo que terminó con 141
mapuches condenados y con sus derechos políticos suspendidos.
En 1993 se aprobó la Ley de Desarrollo Indígena 19.253. Sin embargo, la nueva institucionalidad
que consagraba operó con la cooperación de los principales referentes mapuches hasta que en
1997 sobrevino una nueva crisis. La empresa española ENDESA comenzó la construcción de una
segunda central hidroeléctrica en la zona del Alto Bío Bío (con el nombre de Ralco). Las hermanas
Berta Quintremán y Nicolasa Quintremán junto a otras familias mapuches-pehuenches que
habitaban la zona se negaron a abandonar sus tierras, amparados en la nueva legislación que
exigía la autorización de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) para poder
permutar tierras indígenas. Ante la negativa de este organismo gubernamental a aprobar dicha
permuta,190 por no cumplir con los requisitos legales, medioambientales y sociales,191 el
presidente Eduardo Frei destituyó al director de la CONADI y a la autoridad ambiental que también
se oponía el megaproyecto. De esta manera, se inundaron miles de hectáreas de tierras y sitios
sagrados para el pueblo mapuche-pehuenche,192193 de una manera totalmente autoritaria.
Al mismo tiempo, en los valles centrales comenzaba la explotación de las plantaciones forestales
sembradas a mediados de la dictadura militar chilena, en predios que habían sido recuperados por
los mapuches durante el gobierno de Allende, pero que posteriormente pasaron a manos de
empresas privadas.194 Tanto los intereses de las grandes empresas madereras que explotan
plantaciones forestales en territorio mapuche, como el temor de los agricultores que explotan
predios considerados como usurpados por las comunidades mapuches, y el aumento de la
violencia hacia fines de los años 1990 en la zona, motivaron al Senado a expresar en un informe su
preocupación por la grave amenaza a la seguridad jurídica en la zona del conflicto (S 680-12). El
informe fue cuestionado por entidades de derechos humanos chilenas e internacionales como
Human Rights Watch y otras, que señalaron la existencia de múltiples situaciones que justificaban
las demandas. Los informes de las entidades coincidían en criticar que se aplicaran a la protesta
social leyes destinadas al combate contra el terrorismo.195
Durante el gobierno de Ricardo Lagos la respuesta estatal al conflicto mapuche, adquirió dos
principales vías. Por un lado a través de la aplicación de la ley contra las acciones ilegales y
violentas de los activistas mapuches, cuyo momento más crítico ocurrió en 2002, durante una
ocupación ilegal de tierras en el Fundo Santa Alicia en la comuna de Ercilla, provincia de Malleco, el
joven comunero Álex Lemun Saavedra perdió la vida por la acción de Carabineros de Chile, quienes
hicieron uso de escopetas antimotines cargadas con balines de plomo. Por otro lado, mediante una
operación de inteligencia llamada "Operación Paciencia" dirigida desde la Subsecretaría del
Interior presidida por Jorge Correa Sutil se sindicó a la Coordinadora de Comunidades en Conflicto
Arauco-Malleco, como una organización de carácter terrorista y fue perseguida como tal,
encarcelándose a sus dirigentes. Ejemplos paradigmáticos de estos juicios fueron el llamado "Caso
Loncos" —donde los Lonkos Pascual Pichun y Aniceto Norin fueron condenados a 5 años y 1 día de
prisión por "amenaza de incendio terrorista"— y el "Caso Puluco-Pidenco" —donde cuatro
comuneros fueron condenados a 10 años y un día de prisión por "incendio terrorista"—.
Estos juicios han sido denunciados por la Organización de Naciones Unidas, a través de su relator
especial para Pueblos Indígenas Rodolfo Stavenhagen, y por organizaciones como Amnistía
Internacional, que los denuncian como juicios que presentan una legalidad cuestionable. Los
hechos fueron denunciados a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por infracción al
debido proceso, entre otras razones, consagrado en la Convención Interamericana de Derechos
Humanos. Este órgano decretó la admisibilidad de la denuncia.196
En marzo de 2006, 4 de los 9 presos mapuches condenados por ley antiterrorista iniciaron una
huelga de hambre indefinida, que alcanzó más de 62 días sin lograr que el gobierno de Michelle
Bachelet acceda a revisar el polémico juicio llevado a cabo bajo el gobierno de su antecesor.[cita
requerida]
En 2008, ejerciendo Michelle Bachelet el cargo de jefe de Estado, Matías Catrileo (11 de
septiembre de 1985-3 de enero de 2008), un estudiante de agronomía chileno de origen mapuche,
murió el 3 de enero de 2008, cuando una subametralladora Uzi perforó por la espalda el pulmón.
Matías Catrileo se encontraba participando de una ocupación ilegal de un fundo de propiedad
privada que las comunidades mapuches reclamaban como territorio ancestral, razón por la cual, la
fuerza pública fue llamada a actuar.
Tras los hechos el carabinero sindicado como el autor del asesinato fue encarcelado mientras se
realizaron las investigaciones pertinentes.199 Se[¿quién?] han elevado críticas200 en contra del
fiscal militar, José Pinto Aparicio, que investiga la causa por ser el mismo que indagó acerca del
asesinato de Alex Lemún en 2002, que permanece impune, pues la causa fue sobreseída por la
Corte Marcial en 2004.201
Si bien el Imperio español no llegó a ocupar efectivamente la totalidad del territorio que habitaron
los mapuches, la desintegración del primero que sobrevino como consecuencia de las Guerra de
independencia hispanoamericana produjo, una vez concluido ese proceso, el nacimiento tanto de
Chile y de Argentina como estados independientes, los que varias décadas después, lograron
consolidar efectivamente la soberanía sobre los territorios heredados de España, luego de la
Ocupación de la Araucanía y de la Conquista del Desierto y asignaron a los mapuches a
"reducciones" en Chile y "reservas" en Argentina.
En el siglo xxi la población mapuche es principalmente urbana pero mantiene vínculos con sus
comunidades de origen y subsisten los reclamos de territorio y reconocimiento de su cultura.
Si bien la amplitud de la autonomía y beneficios reclamados varían entre los distintos sectores
mapuches, muchas de las organizaciones mapuches[¿quién?] que la reclaman, la relacionan y la
piden de la misma forma que el derecho de autodeterminación obtenida por el pueblo inuit en
Groenlandia, desde la década de 1990; o como los beneficios logrados por los indígenas de Bolivia
a partir de la más reciente elección de un presidente aimara en ese país (Evo Morales).
Además organizaciones mapuches como Wallmapuwen han entablado vínculos con el Bloque
Nacionalista Gallego y Esquerra Republicana de Catalunya, proponiendo replicar el sistema español
de las comunidades autónomas en Chile, así como el reconocimiento de los pueblos indígenas en
la constitución (similar caso al reconocimiento de las administraciones y lenguas regionales en
España).206
También en el mundo de la cultura no mapuche, su causa ha encontrado eco. Ejemplo de ello son
el caso del escritor internacionalista Asel Luzarraga que estuvo detenido;207 o el de la cineasta
Elena Varela, que tras estar detenida posteriormente fue dejada en libertad vigilada;208 hechos
que, para los partidarios de las peticiones mapuches, parecen una ofensiva de Chile para apagar las
voces en defensa de este pueblo indígena.209
Durante el proceso convencional constituyente de Chile de los años 2019-21, el pueblo mapuche
eligió 7 convencionales constituyentes mediante el sistema de escaños reservados, en que 17 de
los 155 escaños fueron para representantes de los pueblos indígenas. Además, el 4 de julio de
2021, la lingüista y académica mapuche Elisa Loncón fue electa presidenta de la Convención
Constitucional de la República de Chile y en su primera alocución llamó a que Chile fuera
refundado y que llegara a ser plurinacional y plurilingüe.
Cultura
Su cultura se basa en la tradición oral. La conducta social y religiosa estaba regida por el Admapu
(conjunto de antiguas tradiciones, leyes, derechos y normas). Su idioma es el mapudungun, una
lengua aglutinante polisintética que hasta ahora no se ha relacionado de modo satisfactorio con
ninguna otra.210 Como deporte tradicional tienen el palín o chueca, un deporte que se presenta
más o menos parecido al hockey, y en otros tiempos también al linao, especialmente entre los
huilliches.
Organización social
Los grupos de familias relacionados en torno a un antepasado común se denominaban los lof, a
menudo escrito lov, levo o caví por los historiadores. Las familias que conformaban un lof vivían en
rucas vecinas y se ayudaban entre ellas; cada uno tenía como jefe a un lonco ('cabeza' en
mapudungun).
En tiempos de guerra se unían en grupos más amplios denominados rehues, que eran formados
por varios lofs, que conformaban un grupo equivalente al de una tribu,[cita requerida] a cargo de
cada rehue existía un jefe militar llamado toqui.
En el ámbito económico, se manifiesta como una unidad de producción y consumo. Todos los
miembros desempeñan un rol económico, diferenciado según el sexo y la edad.
En el cultural, la familia es el ámbito donde los jóvenes miembros de la familia son socializados,
aprendiendo la cultura e incorporando el estilo de vida tradicional.
Pero estos dos aspectos, el económico y el cultural, no se hallan disociados: el desarrollo cultural
se efectúa en el mismo proceso de producción y consumo, y viceversa. Es por esto que el
desarrollo cultural es indisociable del desarrollo económico. La transmisión de los saberes
culturales se efectúa en el ámbito doméstico (de padres-madres a hijos, de abuelos a nietos, de
tías y tíos a sobrinas y sobrinos, etc.) y a través de las prácticas: en el mismo momento en que se
realiza una actividad se está enseñando y aprendiendo (la cría del ganado, la elaboración de
comidas, la confección de tejidos, etc). Mientras en las grandes sociedades humanas son
principalmente la familia, la escuela y los medios de comunicación quienes administran y
transmiten la cultura; en las comunidades o grupos humanos más pequeños, tales como las
comunidades mapuches, estas funciones suelen estar mezcladas con otras de índole económica y
social.
El patrilinaje: Los miembros de la familia están unidos por vínculos de parentesco que vienen
desde la línea paterna. La nomenclatura de las relaciones es de tipo omaha.
La exogamia: Se busca pareja fuera del grupo familiar propio, definido según el criterio anterior.
Creencias y religión
Margarita Canio Llanquinao, coautora del libro Wenumapu, astronomía y cosmología mapuche.
La religión mapuche se basa en términos generales en la ligación del mundo espiritual con el
mundo tangible.
Sus aspectos principales son el respeto al mundo espiritual; el culto a los espíritus y a los
antepasados míticos, llamados Pillanes y Wangulén (Antu, Kuyén, etc.), el culto a los espíritus de la
naturaleza, llamados Ngen; y la interrelación del pueblo mapuche con la Tierra.
Que la creencia en un ser superior y omnipotente sea anterior al contacto con el cristianismo es un
tema disputado, pero actualmente se cree en Ngünechen ("Dueño de la Gente", castellanizado
Guenechén o Ngenechén) como el dios equivalente o un sinónimo al Dios cristiano; pero que antes
de la influencia cristiana en esta cultura, sus características habrían correspondido realmente a
características de espíritus individuales e independientes.
Así, actualmente producto del sincretismo y/o conversión producida por la influencia cristiana, en
sus comunidades se profesa la religión cristiana mayormente católica y, en menor proporción,
evangélica.
En noviembre de 2007, se llevó a cabo la beatificación del primer mapuche, el joven argentino
Ceferino Namuncurá (1886-1905).213
Además la mitología se caracteriza por presentar numerosos seres mitológicos, tales como el
chonchón y personajes semimíticos como los kalku. Dentro de su tradición, destaca el mito de la
creación de la geografía del sur de Chile, en la historia de Cai Cai y Tren Tren o Ten Ten.
Referente a las figuras más importantes dentro de la religión mapuche son por excelencia el
ngenpin, la machi y el lonco, encargados del culto, el conocimiento y de la celebración de variados
rituales; en el que destaca un ritual mezcla de adoración y diversión, llamado guillatún, según el
territorio en dónde se celebre, siendo de carácter netamente religioso en la zona de precordillera y
cordillera; y el machitún, que es una ceremonia de sanación y augurio.
Existen antecedentes de sacrificios humanos de niños entre los picunches bajo el dominio inca, y
de prisioneros asesinados de forma ritual en la Guerra de Arauco, o como sacrificios, para evitar o
finalizar una calamidad o desastre en el pueblo mapuche.
El último caso que se conoce ocurrió luego del terremoto de Valdivia de 1960, el más devastador
de los registrados por la sismología, cuando en las cercanías de Puerto Saavedra una machi
sacrificó y lanzó al mar a un niño de cinco años luego del maremoto.214
Ceremonias y tradiciones
El pueblo mapuche cuenta con múltiples ceremonias y tradiciones que son su costumbre, entre las
más reconocidas el guillatún, el machitún, el llellipun, el machiluwün, el awün, el ngeykurewen,215
el afafan y la celebración del We Tripantu. De ellas, se explican a continuación tres de las
principales:
El machitún217 (machitun) se efectúa para sanar a alguien enfermo. Para ello interviene un
chamán llamado machi, quien suele orar y cantar junto al enfermo, hasta entrar en trance
(küymin), así como descubrir la causa de la enfermedad, que según la creencia se debe a maleficios
o transgresiones. Existen ayudantes (dungumachife) que traducen las palabras del machi y otros
que ahuyentan a los espíritus malignos involucrados en la enfermedad. Junto con señalar al
causante del mal, "sacado" del cuerpo del enfermo, se recetan yerbas medicinales y otros
tratamientos.
We tripantu218 (We Tripantu o Wiñoy Tripantu) es la celebración del año nuevo mapuche. Se
realiza en el día de solsticio de invierno, entre el 21 y el 24 de junio. De esta manera, al amanecer
del 24 de junio, se inicia otro ciclo de vida en el mundo mapuche y en la tierra. Por lo general es un
día de reencuentro, de armonización y equilibrio de las relaciones humanas. Una tradición
corriente de esta fiesta es bañarse en un río o lago al amanecer.
Construcciones y estructuras
La vivienda tradicional de los mapuches es una construcción de gran tamaño denominadas rucas
(ruka), con superficies que varían entre los 120 y 240 metros cuadrados; las cuales estaban
formadas por paredes de adobe o tablas o de varas de colihue, reforzadas por dentro con postes
de madera y se tapizan con totora. El techo es de junquillo o de algún pasto semejante a paja
brava. Usualmente no tienen ventanas. En el centro de la vivienda se encuentra un espacio
destinado a encender el fuego (kütralwe). Sobre ese espacio, en la techumbre, se practica un
hueco destinado a la salida del humo. El interior de algunas rucas puede estar subdividido
mediante paneles a fin de conformar espacios más pequeños o incluir plataformas horizontales
que amplían en un segundo nivel el espacio destinado al almacenamiento.219 El telar se ubica
cerca de la entrada, a fin de aprovechar la iluminación natural. Las camas y otros objetos del
mobiliario se distribuyen cerca de los laterales. Las vigas de la techumbre y otros elementos
estructurales se utilizan para colgar diversos objetos, como riendas, sogas o bolsas de cuero.220
Construida a partir de troncos de árboles, una estructura ritual importante es el rehue (rewe), que
consiste en un altar sagrado utilizado por los mapuches en muchas ceremonias. También destaca
las estatuas de madera denominadas chemamüll (de che, persona y mamüll, madera, "madero con
aspecto de persona"), las cuales utilizaban en ritos funerarios. Navegan sobre la embarcación local
wampo.
En 2007 el arqueólogo Tom Dillehay identificó la existencia de alrededor de 300 túmulos funerarios
en las vecindades de Purén y Lumaco, a los que denominó "cuel" (< kuel, "lindero"). Estas colinas
artificiales cónicas, de piedra y barro, superan en algunos casos los 40 metros de altura. Según la
hipótesis del autor, en la ciénaga de Purén se habría desarrollado un núcleo altamente poblado,
que permitió la edificación de monumentos. Dillehay data los cueles a las dos centurias anteriores
a la llegada de los españoles: el siglo xiv y el siglo xv. Como hipótesis, postula que las estructuras
podrían ser fruto de la influencia inca o de alguna otra de las culturas de los Andes centrales en
general.221
Matemática
El sistema de numeración mapuche es uno decimal, con nombres propios para las nueve unidades
(kiñe, epu, küla, meli, kechu, kayu, regle, pura, aylla), la decena (mari), la centena (pataka) y el
millar (warangka) y el resto de los nombres formado por composición, mediante sumas y
multiplicaciones, en que una unidad nombrada a la izquierda de un número de orden superior, lo
multiplica y si está nombrada a la derecha, se le suma. Por ejemplo kechu pataka küla mari küla es
533 (5 x 100 + 3 x 10 + 3).
Según Félix de Augusta, los mapuches no tenían un método establecido para operar con fracciones
y decimales, de modo que él adaptó la terminología castellana a los usos mapuches.
En el siglo xix, Claudio Matte en el "silabario del ojo" planteaba que los mapuches no sabían contar
y que usaban metáforas para determinar números. Esa afirmación indujo a una creencia errónea
durante décadas.222
El arte textil
Cinta mapuche tejida con el típico diseño del guemil, similar a la chacana.
Los datos más antiguos sobre la existencia de tejidos en las zonas más australes del continente
americano (sur de los actuales Chile y Argentina) se encuentran en algunos hallazgos
arqueológicos, como los de los cementerios Pitrén en las proximidades de la ciudad de Temuco, el
sitio Alboyanco en la Región del Biobío y el Cementerio Rebolledo Arriba en la Provincia de
Neuquén. Se han hallado evidencias de tejidos realizados con complejas técnicas y diseños con un
fechado que ronda entre el 1300-1350 d. C.223 Sobre la base de estos y otros hallazgos se ha
vinculado a la práctica textil desarrollada en la Araucanía con las culturas del norte andino
(actuales Ecuador y Perú): los textiles y el saber textil habrían llegado a la región araucana a través
de los contactos e intercambios mantenidos con esas lejanas regiones.224
Los documentos históricos más antiguos que refieren sobre la existencia del arte textil entre los
aborígenes del sur del actual territorio argentino y chileno, datan del siglo xvi y consisten en
crónicas de exploradores y colonizadores europeos. Esos testimonios aseguran que a la llegada de
los europeos a la región de la Araucanía, los nativos de esa zona vestían textiles realizados con pelo
de camélidos que ellos mismos confeccionaban con la materia prima que obtenían de la cría de
esos animales. Posteriormente, y con la incorporación del ganado ovino traído por los europeos,
estos aborígenes comenzaron a criar esos animales y a utilizar su lana para la confección de sus
tejidos, luego de lo cual ésta prevaleció por sobre el empleo del pelo de camélidos. Hacia finales
del siglo xvi, estos ovinos criados por los indígenas habían llegado a tener un cuerpo más robusto y
una lana más gruesa y larga que la del ganado traído por los europeos, características éstas que
permiten suponer que se trataba de animales de una mayor calidad.225
La prenda principal era el chamal, especie de manta cuadrada, que los hombres sujetaban en la
cintura y la envolvían en las piernas a modo de pantalón; las mujeres la sujetaban en el hombro
izquierdo con un alfiler grande, mientras otra manta les servía de falda. Estas prendas se teñían
con arcillas y pinturas vegetales, combinando tonos y dibujos con gran sentido artístico.
Completaban la vestimenta con mantos, vinchas, cintas para la cabeza y cintura. El telar mapuche
se dispone en forma vertical y se compone de un armazón de cuatro maderos, un madero para
subir la urdimbre, otro para apretar la trama, una lanzadera y una caña para sostener los hilos que
levantan un plano de la urdimbre. De él se deriva el telar chilote o quelvo, de mayor tamaño y
disposición horizontal.
Estos tejidos eran realizados por las mujeres, quienes transmitían sus conocimientos de generación
en generación, en forma oral y mediante la imitación gestual, usualmente dentro del ámbito
familiar. Ellas eran altamente valoradas por su saber textil: a través de la elaboración de sus tejidos
las mujeres desempeñaban un importante rol económico y también cultural. Por tales razones, al
momento de entregar una dote por su matrimonio, un hombre debía entregar una dote mucho
mayor si la mujer desposada era una buena tejedora.226
En la actualidad, muchas mujeres mapuches continúan realizando los tejidos según la usanza de
sus ancestros y transmitiendo su saber de la misma manera: en el ámbito doméstico y familiar, de
madres a hijas, de abuelas a nietas, tal como sucedía en el pasado. Esta forma de aprendizaje se
basa en la imitación gestual y solo en contadas ocasiones, y cuando resulta estrictamente
necesario, la aprendiza recibe instrucciones explícitas o ayuda por parte de sus instructoras. Es
decir que el saber se transmite en los momentos de realización de los tejidos: hacer y transmisión
del saber van juntos.226
En las sociedades andinas los textiles tenían una gran importancia. Ellos eran elaborados con el fin
de ser empleados como vestimenta, como utensilio y abrigo para el hogar, y también como
símbolo de estatus.227 Esta característica de los textiles también fue visible en la región de la
Araucanía en los siglos xvi y xvii, en donde, según informan distintos cronistas de Chile, los
indígenas se esforzaban por conseguir ropa y telas hispanas como trofeo de guerra y en los
tratados con los españoles, e incluso los cadáveres eran vestidos con sus mejores prendas en sus
sepelios.228
Pero además, los tejidos constituían un excedente y un bien de cambio muy importante para los
indígenas. Numerosos relatos a partir del siglo xvi evidencian que los tejidos eran destinados al
trueque entre los diferentes grupos aborígenes y, a partir del establecimiento de las colonias, entre
estos y los colonos. Estos trueques permitían obtener aquellos bienes que los indígenas no
producían o que tenían en alto aprecio, como por ejemplo, los equinos. Los volúmenes de tejidos
realizados por las mujeres aborígenes y comercializados en la Araucanía y en el norte de la
Patagonia argentina eran realmente considerables y constituían un recurso económico
fundamental para las familias indígenas.229 Por lo tanto resulta erróneo afirmar que la confección
de tejidos en los tiempos previos a la colonización europea estaba destinada exclusivamente al uso
de la familia o miembros de los grupos indígenas.230
En el presente, los tejidos elaborados por los mapuches continúan destinándose para el uso
doméstico así como también para regalo, venta o trueque. Aunque desde los inicios del siglo xx las
mujeres y sus familias visten prendas con diseños foráneos y confeccionadas con materiales de
origen industrial y solo los ponchos, las mantas, las fajas y los cintos son de uso asiduo. Gran parte
de los tejidos realizados se destinan al comercio y en muchos casos constituyen una importante
fuente de ingresos para las familias.231
Música
Música tradicional
Como tradicionalmente ocurre, la música popular o civil se pierde fácilmente con las modas o el
tiempo sin dejar registros. No así con la música religiosa que es repetida ceremonialmente, como
las cantadas en guillatún (por ejemplos las tayüḻfe, quienes acompañan al choyke con cantos en su
danza), lo que es tomado como ejemplo de música tradicional mapuche. Sin embargo también
existen composiciones amorosas, de borracheras, canciones acerca de los sucesos de la tierra natal
y de personas importantes. Puede estar cantada a modo de monólogo o estar acompañada de
algún instrumento musical ceremonial, haciendo de la música en si un cuerpo fusionado.
Instrumentos de vientos son la trutruca, una caña hueca de coligüe con un cuerno en su extremo,
la pifilca un aerófono de la familia de las flautas, sin aeroducto, semejante a un silbato.
Un instrumento original es el trompe, que usa la garganta y boca como caja de resonancia.
Música actual
Beatriz Pichimalén
Aimé Paine
Poesía contemporánea
El pueblo mapuche cuenta con una dilatada literatura oral, alentada por el tradicional aprecio de
este pueblo por el uso estético del idioma y la capacidad oratoria como suprema destreza social.
Las principales formas de relato son el epew y el nütram.
Durante la segunda mitad del siglo xx numerosos poetas mapuches decidieron cruzar la frontera
entre oralidad y escritura. Muchos de ellos publican sus poemarios en ediciones bilingües, en
castellano y mapudungun, pero el uso de la lengua vernácula y los tópicos literarios propios de la
etnia, como las referencias al entorno natural, la simbología y la cosmovisión mapuche, son
características centrales de la mayoría de estos autores.
Lorenzo Aillapán (1940 - ): Poeta y músico que se declara üñümche, hombre pájaro, por su
entendimiento del lenguaje de las aves. Ha trabajado circunstancialmente como actor.
Elicura Chihuailaf (1952 - ): Uno de los más reconocidos poetas mapuches. En su obra destaca el
uso de elementos de la simbología tradicional de la etnia, como el culto a los antepasados y el
color azul. Ha traducido obras de Pablo Neruda y Víctor Jara al mapuzugun.
Rosendo Huenumán García (1935 - ): Poeta y recopilador de poesía tradicional. Fue diputado por el
Partido Comunista de Chile hasta 1973.232
Jaime Luis Huenún (1967 - ): Poeta huilliche, que también ha editado antologías de otros autores
mapuches.
Graciela Huinao (1956 - ): Poeta y narradora huilliche. Se convirtió en la primera mujer mapuche en
publicar un libro.
El etnoturismo
En los años recientes, algunas comunidades mapuches han empezado a desarrollar programas de
turismo, más específicamente de etnoturismo, denominados turismo mapuche. Este se
desenvuelve en el ámbito de una nueva tendencia turística que se orienta hacia una forma más
responsable.
El turismo, desde su nacimiento en la segunda mitad del 1900, en general ha creado laceraciones,
modificado equilibrios de siglos o milenios, introducido conceptos de civilidad unidireccionales,
borrado o relegado en un rincón tradiciones y usanzas locales, destruido ecosistemas naturales de
cualquier tipo.
A partir de la realización de los daños implicados en el turismo masivo del sol y la playa, surgió la
necesidad de crear una nueva forma de viajar y experimentar otros lugares. Una forma en la cual
en vez de destruir, se puede proteger y fortalecer la cultura y el medioambiente del destino
turístico. Se define este turismo responsable como un viaje que toma en consideración los
contextos naturales, socioculturales, económicos y políticos de un destino, procurando aumentar
los beneficios y minimizar los impactos negativos del turismo.234
En este aspecto se desarrolla el etnoturismo realizado a través del ecoturismo en zonas habitadas
por el pueblo mapuche. En él destaca como ejemplo el ecoturismo llevado a cabo por
comunidades huilliches, con su participación en la creación de una red de parques silvestres en el
Área marina y costera Lafken Mapu Lahual.
Al hacer eso, se crea un turismo verdaderamente sustentable. Esta idea se manifiesta en varias
formas incluyendo turismo aventura, agroturismo, turismo rural, turismo ecológico, turismo
científico, turismo histórico-cultural, y etnoturismo. Aunque cada uno tiene sus especificaciones, la
idea en general es explorar la realidad que existe en los destinos. Particularmente, el etnoturismo
tiene como metas la preservación de la identidad étnica y la valorización y la transmisión del
patrimonio cultural.
Los países como Perú, Bolivia, México y Nicaragua tienen adentro ejemplos muy desarrollados a
nivel nacional. De hecho, en comparación con otros países latinoamericanos, Chile está todavía al
principio de este proceso. No obstante, sigue en crecimiento rápido, gracias en parte a los
mapuches —un pueblo que sí tiene una valorización de sus raíces y quiere compartirla con el
mundo—.233 Dando cuenta de que es fundamental usar las herramientas que tienen, algunos
grupos, comunidades e individuos mapuches se han dirigido a programas de turismo mapuche
para compartir con el mundo su cultura.
Deportes y juegos
Han practicado juegos y ejercicios como el linao, el palín, el pillmatún, el longkotun, el trümün, los
saltos y las prácticas de combate con armas. Los participantes llevan el trarilonco (cintillo) con un
color distintivo para diferenciar los equipos.235 Entre los juegos tradicionales se encuentran el
awar kuden, el quechucán y una variante del tejo, entre otros.236 En Chile, son promovidos por el
Instituto Nacional de Deportes, asesorado por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena.237
Su principal estadio es el Campo Deportivo Ñielol en Temuco.238
Gastronomía
Esta sección es un extracto de Gastronomía mapuche § Gastronomía mapuche en época
prehispánica.[editar]
Antes de la Conquista de Chile, los mapuches eran un pueblo semisedentario, que practicaba la
agricultura de roza y quema y complementaban su dieta con la caza, la pesca y la recolección.
Principalmente cultivaban maíz (üwa), papas (poñü), porotos (dengüll), quínoa (dawe), zapallos
(pengka) o ají (trapi), además de usar cereales nativos como el mango (mangu), el huequén
(wekeñ), la teca (trüka) y el lanco (langko), con los que podía hacerse harina (rüngo) y harina
tostada (mürke). El aceite se elaboraba de las semillas de madi. Los animales domésticos
comestibles eran la gallina (achawall) y la llama (weke).
Con los granos fermentados de cereales se preparaba muday y con diferentes frutos silvestres se
preparaba otras clases de chicha. Con sal molida con ají ahumado podía elaborarse el aliño
conocido como merkén (medkeñ).
Entre los pehuenches de la cordillera, el alimento básico era el piñón (ngülliw), la semilla del
pehuén (pewen), y entre los grupos costeros la dieta también incluía algas como el cochayuyo
(kollof), el luche y la luga (lua), los mariscos y los pescados.