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Didáctica Y Comunicación en La Enseñanza: López Silva Blanca Elizabeth

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DIDÁCTICA y COMUNICACIÓN EN LA ENSEÑANZA

López Silva Blanca Elizabeth1


Dirección de Educación Media Superior – IPN

Medel Juárez José de Jesús2


Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada – IPN
Centro de Investigación en Computación - IPN

Gevara López Pedro3


Dirección de Educación Media Superior – IPN
Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada - IPN

Resumen

La función principal del profesor en lograr que el conocimiento se adquiera a través de un


aprendizaje adecuado en contenido y en tiempo. Las actividades académicas que realizan los
profesores están inevitablemente unidas a los procesos de aprendizaje que, siguiendo una
metodología en la enseñanza, se tiene un nivel de aprendizaje promedio en los estudiantes. El
objetivo de docentes y estudiantes en un ciclo dado consiste en la integración de los
conocimientos adquiridos en una praxis, a lo cual se le llama que es un éxito, teniendo que
diseñar el profesor problemáticas específicas observables dentro del entorno social donde se
encuentra impartiendo su curso y las cuales sean aplicables y alcanzables con los
conocimientos que él impartió por los estudiantes en un tiempo específico dada una
metodología. Evitando el fastidio y el hastío de los educandos, interactuando adecuadamente el
binomio profesor-estudiante en el contexto social local y global para asimilar y transformar el
conocimiento adquirido. Para que este proceso sea posible la sociedad requiere revalorar el
papel del profesor hasta llevarlo a un punto de equilibrio (cultural-económico), de tal forma que
la inversión del profesor sea la adecuada en el proceso educativo para que imparta con calidad
sus conocimientos.

Palabras Clave: comunicación, contexto social, docente, estudiante, información, conocimiento


y orientación.

Introducción

En este trabajo nos enfocaremos a los aspectos que se encuentran a nuestro alcance, tales
como el empleo de los medios didácticos que facilitan la transferencia de información y ofrecen
interacciones de aprendizaje hacia los estudiantes, en todo momento orientado por los
profesores, tanto en contenido como en el desarrollo de los entornos de aprendizaje presencial
o virtual, así como la selección de los medios más adecuados a cada situación educativa

1 Correo electrónico: elizabeth_lopez_silva@[Link]


2 Correo electrónico: jjmedelj@[Link]
3 Correo electrónico: pguevara@[Link].
considerando en ellos la cultura, la economía y los elementos contextuales (contenidos a tratar,
características de los estudiantes, circunstancias ambientales, etc.), son los elementos clave
para que el binomio profesor-estudiante logren de los objetivos educativos del curso a impartir.
Claro esta, que en el caso de los menores se requiere que las propuestas de los objetivos sean
tratados y acordados con los sus directivos y padres de familia directamente involucrados; en el
caso de los jóvenes estudiantes, los objetivos, limites y alcances tienen que ser evaluados
globalmente dentro del contexto de competencias internacionales.

El acto didáctico-comunicativo

En el acto didáctico hay cuatro elementos básicos: docente, estudiante, contenidos y contexto:

 El profesor, es el encargado de planificar las actividades y tareas para los estudiantes


conforme a una estrategia didáctica de acuerdo a objetivos educativos con praxis:
orientación, motivación y recursos didácticos para poner en práctica los conocimientos.
 Los estudiantes, que esperan adquirir aprendizajes específicos a partir de la enseñanza
del profesor mediante la interacción con los recursos formativos que tienen a su alcance.
 Los objetivos educativos que pretenden conseguir el profesor y los estudiantes,
conforme a los contenidos de que se tratasen. Éstos pueden ser de tres tipos:
- Herramientas esenciales para el aprendizaje: lectura, escritura, expresión oral,
- Operaciones básicas de cálculo, solución de problemas, acceso a la información
y búsqueda "inteligente", meta-cognición, y
- Técnicas de aprendizaje, técnicas de trabajo individual y en grupo.
 Contenidos básicos de aprendizaje, conocimientos teóricos y prácticos, exponentes de
la cultura contemporánea y necesaria para desarrollar plenamente las propias
capacidades, vivir y trabajar con dignidad, participar en la sociedad y mejorar la calidad
de vida.
- Valores y actitudes: actitud de escucha y diálogo, atención continuada y
esfuerzo, reflexión y toma de decisiones responsable, participación y desarrollo
social, colaboración y solidaridad, autocrítica y autoestima, capacidad creativa
ante la incertidumbre, adaptación al cambio y disposición al aprendizaje continuo.
 El contexto en el que se realiza el acto didáctico. Según cuál sea el contexto se puede
disponer de más o menos medios, habrá determinadas restricciones (tiempo, espacio),
etc. El escenario tiene una gran influencia en el aprendizaje y la transferencia.

Los recursos didácticos pueden contribuir a proporcionar a los estudiantes información, técnicas
y motivación que les ayude en sus procesos de aprendizaje, no obstante su eficacia dependerá
en gran medida de la manera en la que el profesor forme y oriente en su uso en el marco de la
estrategia didáctica que está utilizando.

La estrategia didáctica con la que el profesor pretende lograr el aprendizaje en sus estudiantes,
esta integrada por una serie de procesos que contemplan la interacción profesor-alumno,
alumno-alumno, alumno-problema, alumno-profesor; respecto con determinados contenidos.
La estrategia didáctica debe proporcionar a los estudiantes: educación, formación, motivación,
información y orientación para realizar sus aprendizajes, y debe tener en cuenta algunos
principios:
 Considerar el nivel de los estudiantes: grado cognitivo y grado de aprendizaje.
 Orientar y motivar los intereses de los estudiantes. Procurar que el conocimiento tenga
sentido y objetividad dentro y fuera del aula.
 Organizar en el aula: el espacio, los materiales didácticos, el tiempo.
 Proporcionar la información necesaria cuando sea preciso: web, asesores.
 Utilizar metodologías activas en las que se aprenda haciendo.
 Considerar un adecuado tratamiento de los errores que sea punto de partida de nuevos
aprendizajes.
 Prever que los estudiantes puedan controlar sus aprendizajes.
 Considerar actividades de aprendizaje colaborativo, pero tener presente que el
aprendizaje es individual.
 Realizar una evaluación final de los aprendizajes.

Desde otra perspectiva, estos elementos que intervienen en los procesos de enseñanza y
aprendizaje se pueden clasificar en tres grupos:

 Agentes: las personas que intervienen (profesores, estudiantes) en el desarrollo de la


cultura (considerando el continente de conocimientos y los contenidos de estos
procesos).
 Factores que establecen relación con los agentes: objetividad de la clase, materiales,
metodología, sistema de evaluación, logro de objetivos.
 Condiciones: aspectos relacionados con las decisiones concretas que individualizan
cada situación de enseñanza/aprendizaje.

Concepciones sobre la enseñanza (¿cómo enseñamos?)

Las actividades de enseñanza que realizan los profesores están inevitablemente unidas a los
procesos de aprendizaje que, siguiendo sus indicaciones, realizan los estudiantes. El objetivo
de docentes y estudiantes siempre consiste en el logro de los objetivos educativos del curso o
materia en desarrollo y la clave del éxito está en que los estudiantes realicen las operaciones
cognitivas convenientes para ello, interactuando adecuadamente con los recursos educativos a
su alcance y con el apoyo adecuado y a tiempo del profesor.

El principal objetivo del profesorado es que los estudiantes progresen positivamente en el


desarrollo integral de su persona a través de los conocimientos adquiridos y en base al ejemplo
vivido en su entorno educativo con los profesores y compañeros y, en función de sus
capacidades y demás circunstancias individuales, logren los aprendizajes previstos en la
programación del curso.

Para ello deben realizar múltiples tareas: programar su ación docente, coordinar su desarrollo
con los demás miembros del centro docente, buscar recursos educativos, realizar las
actividades de enseñanza propiamente dichas con los estudiantes, evaluar los aprendizajes de
los estudiantes y su propio desarrollo, contactar periódicamente con las familias, gestionar los
trámites administrativos.
De todas estas actividades, las intervenciones educativas consistentes en la propuesta y
seguimiento de una serie de actividades de enseñanza a los estudiantes con el fin de facilitar
sus aprendizajes constituyen lo que se llama el acto didáctico, y representa la tarea más
emblemática del profesorado.

Actualmente se considera que el papel del profesorado en el acto didáctico es básicamente


proveer de recursos y entornos diversificados de aprendizaje a los estudiantes, motivarles para
que se esfuercen (dar sentido a los objetivos de aprendizaje, destacar su utilidad), orientarles
(en el proceso de aprendizaje, en el desarrollo de habilidades expresivas) y asesorarles de
manera personalizada (en la planificación de tareas, trabajo en equipo); no obstante, a lo largo
del tiempo ha habido diversas concepciones sobre cómo se debe realizar la enseñanza, y
consecuentemente sobre los roles de los profesores y sobre las principales funciones de los
recursos educativos, agentes mediadores relevantes en los aprendizajes de los estudiantes.

La educación ha evolucionado desde la "pedagogía de la reproducción" a la "pedagogía de la


imaginación" más basada en la indagación, la búsqueda y la pregunta que con la respuesta (ver
[1]), de estar centrada en la enseñanza y el profesor a centrarse en el aprendizaje y el alumno,
de atender sobre todo a los productos a considerar la importancia de los procesos. A muy
grandes rasgos las principales visiones sobre la enseñanza, que han ido evolucionando de
manera paralela a la evolución de las concepciones sobre el aprendizaje ofreciendo
prescripciones sobre las condiciones óptimas para enseñar, pueden concretarse así:

La clase magistral expositiva (modelo didáctico expositivo). Antes de la existencia de la


imprenta (s. XV) y de la difusión masiva de los libros, cuando solamente unos pocos accedían a
la cultura, el profesor (en la universidad o como tutor de familia) era prácticamente el único
proveedor de información que tenían los estudiantes (junto con las bibliotecas universitarias y
monacales) y la clase magistral era la técnica de enseñanza más común. La enseñanza estaba
centrada en el profesor y el aprendizaje buscaba la memorización del saber que transmitía el
maestro de manera sistemática, estructurada, didáctica.

La clase magistral y el libro de texto (modelo didáctico instructivo). Poco a poco, los libros
se fueron difundiendo entre la sociedad, se crearon muchas nuevas bibliotecas, la cultura se fue
extendiendo entre las diversas capas sociales y los libros fueron haciendo acto de presencia en
las aulas. No obstante, el profesor seguía siendo el máximo depositario de la información que
debían conocer los alumnos y su memorización por parte de éstos seguía considerándose
necesaria, a pesar de la existencia de diversos pensadores sobre temas pedagógicos (ver: [1]),
algunos de los cuales defendían ideas distintas.

El libro de texto complementaba las explicaciones magistrales del profesor y a veces sugería
ejercicios a realizar para reforzar los aprendizajes. El profesor era un instructor y la enseñanza
estaba ahora centrada en los contenidos que el alumno debía memorizar y aplicar para
contestar preguntas y realizar ejercicios que le ayudarán a similar los contenidos.

La escuela activa (modelo didáctico alumno activo). A principios del siglo XX y con la
progresiva "democratización del saber" iniciada el siglo anterior (enseñanza básica para todos,
fácil acceso y adquisición de materiales impresos) surge la idea de la "escuela activa" (ver [1]).
Se considera que el alumno no debe estar pasivo recibiendo y memorizando la información que
le proporcionan el profesor y el libro de texto; la enseñanza debe proporcionar entornos de
aprendizaje ricos en recursos educativos (información bien estructurada, actividades adecuadas
y significativas) en los que los estudiantes puedan desarrollar proyectos y actividades que les
permitan descubrir el conocimiento, aplicarlo en situaciones prácticas y desarrollar todas sus
capacidades (experimentación, descubrimiento, creatividad, iniciativa). La enseñanza se centra
en la actividad del alumno , que a menudo debe ampliar y reestructurar sus conocimientos para
poder hacer frente a las problemáticas que se le presentan [2], [4].

No obstante, y a pesar de diversas reformas en los planes de estudios, durante todo el siglo XX
esta concepción coexistió con el modelo memorístico anterior basado en la clase magistral del
profesor y el estudio del libro de texto, complementado todo ello con la realización de ejercicios
de aplicación generalmente rutinarios y repetitivos.

La enseñanza abierta y colaborativa (modelo didáctico colaborativo). A finales del siglo XX


los grandes avances tecnológicos y el triunfo de la globalización económica y cultural configura
una nueva sociedad, la "sociedad de la información". En este marco, con el acceso cada vez
más generalizado de los ciudadanos a los "mass media" e Internet, proveedores de todo tipo de
información, y pudiendo disponer de unos versátiles instrumentos para realizar todo tipo de
procesos con la información (los ordenadores), se va abriendo paso un nuevo curriculum básico
para los ciudadanos y un nuevo paradigma de la enseñanza: "la enseñanza abierta" [3].

En este nuevo paradigma, heredero de los principios básicos de la escuela activa, cambian los
roles del profesor, que reduce al mínimo su papel como transmisor de información: presenta y
contextualiza los temas, enfatiza en los aspectos más importantes o de difícil comprensión,
destaca sus aplicaciones, motiva a los alumnos hacia su estudio. Los estudiantes pueden
acceder fácilmente por su cuenta a cualquier clase de información, de manera que el docente
pasa a ser un orientador de sus aprendizajes, proveedor y asesor de los recursos educativos
más adecuados para cada situación, organizador de entornos de aprendizaje, tutor, consultor.
El profesor se convierte en un mediador de los aprendizajes de los estudiantes, cuyos rasgos
fundamentales son (ver:[5] y [6]):

Es un experto que domina los contenidos, planifica (pero es flexible).

Establece metas: perseverancia, hábitos de estudio, autoestima, metacognición; siendo su


principal objetivo construir habilidades en el mediado para lograr su plena autonomía.

Regula los aprendizajes, favorece y evalúa los progresos; su tarea principal es organizar el
contexto en el que se ha de desarrollar el sujeto. La individualización, el tratamiento de la
diversidad (estilos cognitivos, ritmo personal de aprendizaje, conocimientos previos), son
aspectos esenciales de una buena docencia, y se suele realizar mediante:

 Adecuaciones metodológicas: de los objetivos y contenidos, de las secuencias


instructivas y el ritmo de trabajo, de la metodología y los recursos.
 Adecuaciones organizativas: organización de los espacios, distribución del alumnado,
agrupamientos, distribución de las tareas.
o Fomenta el logro de aprendizajes significativos, transferibles.
o Fomenta la búsqueda de la novedad: curiosidad intelectual, originalidad,
pensamiento convergente.
o Potencia el sentimiento de capacidad: autoimagen, interés por alcanzar nuevas
metas.
o Enseña qué hacer, cómo, cuándo y por qué, ayuda a controlar la impulsividad.
o Comparte las experiencias de aprendizaje con los alumnos: discusión reflexiva,
fomento de la empatía del grupo.
o Atiende las diferencias individuales.
o Desarrolla en los alumnos actitudes positivas: valores.
Los alumnos trabajan colaborativamente entre ellos y también con el profesor. El objetivo es
construir conocimiento.

Las funciones de la enseñanza

Según [2] y [3] para que pueda tener lugar el aprendizaje, la enseñanza debe realizar 10
funciones:

 Estimular la atención y motivar.


 Dar a conocer a los alumnos los objetivos de aprendizaje.
 Activar los conocimientos y habiliaddes previas de los estudiantes,relevantes para los
nuevos aprendizajes a realizar (organizadores previos).
 Presentar información sobre los contenidos a aprender u proponer actividades de
aprendizaje.
 Orientar las actividades de aprendizaje de los estudiantes.
 Incentivar la interacción de los estudiantes con las actividades de aprendizaje, con los
materiales, con los compañeros y provocar sus respuestas.
 Tutorar, proporcionar retroalimentación a sus respuestas.
 Facilitar actividades para la transferencia y generalización de los aprendizajes.
 Facilitar el recuerdo.
 Evaluar los aprendizajes realizados

Los procesos de aprendizaje (¿cómo aprenden las personas?)

Los aprendizajes son el resultado de procesos cognitivos individuales mediante los cuales se
asimilan informaciones (hechos, conceptos, procedimientos, valores), se construyen nuevas
representaciones mentales significativas y funcionales (conocimientos), que luego se pueden
aplicar en situaciones diferentes a los contextos donde se aprendieron.

Superando el simple "saber algo más", suponen un cambio del potencial de conducta como
consecuencia del resultado de una práctica o experiencia (conocer es poder). Aprender no
solamente consiste en adquirir nuevos conocimientos, también puede consistir en consolidar,
reestructurar, eliminar conocimientos que ya tenemos. En cualquier caso, siempre conllevan un
cambio en la estructura física del cerebro y con ello de su organización funcional, una
modificación de los esquemas de conocimiento y/o de las estructuras cognitivas de los
aprendices, y se consigue a partir del acceso a determinada información, la comunicación
interpersonal (con los padres, profesorado, compañeros) y la realización de determinadas
operaciones cognitivas.

Los procesos de aprendizaje son las actividades que realizan los estudiantes para conseguir el
logro de los objetivos educativos que pretenden. Constituyen una actividad individual, aunque
se desarrolla en un contexto social y cultural, que se produce a través de un proceso de
interiorización en el que cada estudiante concilia los nuevos conocimientos en sus estructuras
cognitivas previas; debe implicarse activamente reconciliando lo que sabe y cree con la nueva
información). La construcción del conocimiento tiene pues dos vertientes: una vertiente personal
y otra social.

Las concepciones sobre el aprendizaje y sobre los roles que deben adoptar los estudiantes en
estos procesos han evolucionado desde considerar el aprendizaje como una adquisición de
respuestas automáticas (adiestramiento) o adquisición y reproducción de datos informativos
(transmitidos por un profesor) a ser entendido como una construcción o representación mental
(personal y a la vez colectiva, negociada socialmente) de significados (el estudiante es un
procesador activo de la información con la que genera conocimientos que le permiten conocer y
transformar la realidad además de desarrollar sus capacidades). En cualquier caso hoy en día
aprender es más complejo que el mero recuerdo, no significa ya solamente memorizar la
información, es necesario también:

 Conocer la información disponible y seleccionarla (hay mucha a nuestro alcance: libros,


TV, prensa, Internet) en función de las necesidades del momento.
 Analizarla y organizarla; interpretarla y comprenderla.
 Sintetizar los nuevos conocimientos e integrarlos con los saberes previos para lograr su
"apropiación" e integración en los esquemas de conocimiento de cada uno.
 Aplicarla. Considerar relaciones con situaciones conocidas y posibles aplicaciones. En
algunos casos valorarla, evaluarla.

Lo que se corresponde con los 6 niveles básicos de objetivos según su complejidad cognitiva
que considera (ver: [2],[3],[4],[5] y[6]): conocer, comprender, aplicar, analizar, sintetizar y
valorar.

El aprendizaje siempre implica:

 Una recepción de datos, que supone un reconocimiento y una elaboración semántico-


sintáctica de los elementos del mensaje (palabras, iconos, sonido) donde cada sistema
simbólico exige la puesta en juego actividades mentales distintas: los textos activan las
competencias lingüísticas, las imágenes las competencias perceptivas y espaciales.
 La comprensión de la información recibida por parte del estudiante que, a partir de sus
conocimientos anteriores (con los que establecen conexiones sustanciales), sus
intereses (que dan sentido para ellos a este proceso) y sus habilidades cognitivas,
analizan, organizan y transforman (tienen un papel activo) la información recibida para
elaborar conocimientos.
 Una retención a largo plazo de esta información y de los conocimientos asociados que
se hayan elaborado.
 La transferencia del conocimiento a nuevas situaciones para resolver con su concurso
las preguntas y problemas que se plateen.

Conclusiones

Para que se puedan realizar aprendizajes son necesarios tres factores básicos:

 Inteligencia intelectual y emocional así como los conocimientos previos: para aprender
nuevas cosas hay que estar en condiciones de hacerlo, se debe disponer de las
capacidades cognitivas necesarias para ello (lenguaje, atención, proceso) y de los
conocimientos previos imprescindibles para construir sobre ellos los nuevos
aprendizajes. También es necesario poder acceder a la información necesaria.
 Motivación (querer aprender): para que una persona realice un determinado aprendizaje
es necesario que movilice y dirija en una dirección determinada su energía para que las
neuronas realicen nuevas conexiones entre ellas a través de la práxis.
 La motivación dependerá de múltiples factores personales (personalidad, fuerza de
voluntad, carácter, cualidades y limitaciones), familiares, sociales y del contexto en el
que se realiza el estudio (métodos de enseñanza, profesorado, nivel cultural, entre
otras). Además, los estudiantes que se implican en los aprendizajes son más capaces
de definir sus objetivos formativos, organizar sus actividades de aprendizaje y evaluar
sus resultados de aprendizaje; se apasionan más por resolver problemas (transfieren el
conocimiento de manera creativa) y en comprender y avanzar autónomamente en los
aprendizajes durante toda la vida.
 Experiencia (aprender a estudiar): los nuevos aprendizajes se van construyendo a partir
de los aprendizajes anteriores y requieren ciertos hábitos y la utilización de
determinados instrumentos y técnicas de estudio:
o intrumentales básicas: observación, lectura, escritura, resumen, diagramas
mentales y de flujo, etc.
o repetitivas (memorizando): copiar, recitar, adquisición de habilidades de
procedimiento.
o de comprensión: vocabulario, estructuras sintácticas.
o elaborativas (relacionando la nueva información con la anterior): subrayar,
completar frases, resumir, esquematizar, elaborar diagramas y mapas
conceptuales, seleccionar, organizar.
o exploratorias: explorar, experimentar.
o de aplicación de conocimientos a nuevas situaciones, creación.
o regulativas (metacognición): analizando y reflexionando sobre los propios
procesos cognitivos.
Referencias Bibliográficas

[1] BELTRAN, J. Et al. (1987). Psicología de la Educación Madrid: Eudema.

[2] BLOOM, B.S. (1979). Taxonomía de los objetivos educativos. Alcoy: Marfil

[3] GAGNÉ, R.M. (1971). Las condiciones del aprendizaje. Madrid: Aguilar

[4] JIMÉNEZ, B.; GONZÁLEZ SOTO, A.; FERRERES, V. (1989). Modelos didácticos para la
innovación educativa. Barcelona: PPU

[5] SANCHO, Juana Mª (1991). "El entorno físico y simbólico de la enseñanza". Cuadernos
de Pedagogía, 192",

[6] TÉBAR BELMONTE, Lorenzo (2003). El perfil del profesor mediador. Madrid: Santillana

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