Nivel III
DISCIPULADO
Iglesia del Salvador
Constituyentes 950, Morón - 4629-6225 - www.iglesiadelsalvador.com.ar
SUMARIO
Lección 1
LA NUEVA IDENTIDAD
Lección 2
LOS DONES
Lección 3
EL PRÓJIMO
LECCIÓN 1
LA
NUEVA
IDENTIDAD
“No soy todo lo que podría ser.
No soy todo lo que debería ser.
Ni siquiera soy todo lo que quisiera ser.
Pero una cosa sé: No soy el que era…”
LA IDENTIDAD EN CRISTO
¿Quién sos realmente? ¿Cuál es tu identidad? Definilo en una línea.
----------------------------------------------------------------
Es determinante lo que creamos acerca de quiénes somos ya que uno vive de acuerdo a lo que piensa
no a lo que dice.
“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”.
Proverbios 23:7
Mucha gente forma su identidad a partir de…..
1- La opinión de los demás. De lo que han escuchado y recibido de su entorno: padres, familiares,
amigos. Si uno forma su identidad de acuerdo a este patrón, entonces “yo soy lo que la gente dice que
soy”. El problema es que la opinión de la gente siempre es subjetiva, basada en una información errónea
o al menos incompleta, una apreciación limitada y muy particular. Nadie conoce completamente qué
pensás, qué sentís, cuáles son tus deseos, anhelos y motivaciones.
2- La propia opinión. De lo que uno mismo piensa que es. Pero ésta también es una opinión subjetiva,
incompleta, limitada y errónea. Nunca nadie se conoce así mismo por completo. Algunas conclusiones
sobre nosotros mismos, se basan en hechos de nuestra vida que hemos sobredimensionado, les hemos
dado más trascendencia o importancia de la que realmente tienen. (Algunos piensan que cometer un
error los anula e inhabilita para un montón de cosas. Pero, c ometer un error no te convierte en un error).
El verdadero origen de tu identidad
Uno de los factores que hacen a nuestra identidad está dado por quién es nuestro padre. Jesús dijo que
cuando ponemos nuestra fe en Él, morimos a una vieja vida y nacemos de nuevo. Ahora Dios es nuestro
Padre. Es tan radical el cambio que se produce en nuestra vida, que Dios nos da un nuevo corazón, una
nueva mente, una nueva identidad.
“De modo que si alguno está en Cristo es una nueva persona,
las cosas viejas pasaron, todas son hechas nuevas”
2° Corintios 5.17
Tu verdadera identidad no está determinada por lo que piensen los demás, ni por lo que vos pienses. Tu
verdadera identidad está determinada por lo que Dios dice de vos.
Dios dice que vos sos su hijo creado, único y especial, conocido, elegido, deseado y amado. Recordá:
“Dios no te hizo en serie, te hizo en serio!”
Veamos algunas cosas que Dios dice que nosotros somos:
HIJOS DE DIOS:
Somos adoptados por Dios.
“Pero a todos los que lo recibieron, a los que creen en su nombre,
les dio derecho de ser hechos hijos de Dios”.
Juan 1.12
“Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta
como hijos y les permite clamar: «¡*Abba! ¡Padre!» El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que
somos hijos de Dios. Y si somos hijos, también somos herederos: herederos de Dios y coherederos con
Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”
Romanos 8:15-17
La frase “Abba Padre” significa “papi” o “papito”. Lo primero que tenemos que entender es que somos
hijos de Dios y no hay nada que nos quite ese derecho. Nada que hagamos, ni nada que dejemos de
hacer nos hará perder la condición de hijos de Dios. Veamos un ejemplo práctico: Si mi hija se muda a la
China o yo me voy a vivir a Europa, por más que estemos lejos… ¿ella sigue siendo mi hija y yo su padre
o madre? Claro!!! Lo mismo pasa con Dios! No dejamos de ser sus hijos… Esa verdad nos da seguridad.
HIJOS AMADOS POR DIOS
Somos infinitamente deseados por Dios.
“Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”
Jeremías 31.3
“Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará mi fiel amor por ti”
Isaías 54.10
“Tan inmenso es su amor por los que lo honran como inmenso es el cielo sobre la tierra”.
Salmos 103.11
La verdad más grande del evangelio es que Dios nos ama, y lo hace con un amor perfecto, como jamás
nadie nos ha amado ni nos amará.
El amor humano suele ser condicional y no dura para siempre: “Si te portas bien te quiero…”. O sea, que
si uno no se porta bien ya no te quieren tanto. Así, poniendo condiciones, se acaba el amor en la pareja,
entre los amigos y entre los hermanos.
Algunos creen que para que Dios nos ame, tenemos que hacer ciertas cosas buenas. Y que si hacemos
cosas malas, Dios nos dajará de amar. Pero el amor de Dios es incondicional, inmutable y eterno. Dios
no nos ama por lo que somos. Dios nos ama a pesar de lo que somos.
“Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto:
en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros”
Romanos 5:8
No entender este principio implica no entender la gracia de Dios. “Gracia” significa favor inmerecido.
Dios nos ama, nos bendice, nos otorga su favor aunque no lo merecemos. No es por tus oraciones, ni por
tus ayunos, ni por tus ofrendas que Dios te ama. Te ama por pura gracia. Y además, Él te amó primero.
“Yo sanaré su rebelión y los amaré de pura gracia”.
Oseas 14:4
Karl Barth, uno de los más grandes teólogos del siglo pasado, estaba dando una conferencia cuando un
estudiante le preguntó cuál era el pensamiento más profundo que había impactado su vida. Barth,
citando las palabras de un clásico himno cristiano, respondió: “Cristo me ama, lo sé porque la Biblia dice
así”.
Este es uno de los pilares en los que se basa mi identidad, soy un hijo amado de Dios. Mi padre me ama,
incondicionalmente, absolutamente, completamente, inmutablemente y eternamente. Y nada me
separará jamás de su amor.
HIJOS ELEGIDOS POR DIOS
Antes de crear los cielos, la tierra y todo lo que en ellos hay, Dios pensó en vos y te creó
“Antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus
ojos. Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de
Jesucristo. Eso es precisamente lo que él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo. De manera que alabamos a Dios
por la abundante gracia que derramó sobre nosotros, los que pertenecemos a su Hijo amado”.
Efesios 1:4-6
Esta debería ser una verdad liberadora para muchos cristianos, que por determinadas circunstancias que
rodearon su concepción o nacimiento, no han podido desplegar todo su potencial.
Algunos se enterarán que sus padres no los esperaban o no querían tenerlos. Creen que son el fruto de
un error de cálculo, de una casualidad, o el resultado de un descuido, una imprudencia, un momento de
locura o de pasión. Uno puede llegar a pensar: “Si ni mis padres me quisieron ¿Quién me va a querer?”
Todo eso puede ser verdad, pero no es toda la verdad. Hay una verdad detrás, la verdad de Dios: Dios
pensó en vos, te creó, y te eligió para bendecirte con toda bendición espiritual.
En todo caso, tus padres (se hayan amado o no, te hayan querido tener o no, los hayas conocido o no)
son el medio que Dios usó para traerte a este mundo.
HIJOS SELLADOS CON EL ESPÍRITU SANTO
Primero fuimos destinados, y luego cuando creemos en Dios somos sellados con el Espíritu Santo.
“En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de Cristo, el evangelio que les trajo la salvación, y lo
creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido. Éste garantiza nuestra
herencia hasta que llegue la redención final, para alabanza de su gloria”.
Efesios 1.13-14
Todos los DNI tienen un sello en la primera página, una marca que asegura que ese es auténtico, real y
que la persona que aparece en la foto pertenece al país del cual proviene el sello.
El Espíritu Santo es una garantía de:
1- Que vos perteneces a un Reino, que es el de Dios
“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor
Jesucristo”.
Filipenses 3.20
2- Que Dios existe. Porque a través de Él vos recibís aliento, paz, alegría, sos consolado cuando
estás en problemas. Podés conectarte con Dios y esa conexión, sumado a todo lo que genera, te
asegura, mientras estés en la tierra, que Dios, el mismo cielo y todo lo que Él promete, es
auténtico, es verdad. Eso también es SEGURIDAD!!
3- Que Jesús regresará por ti. 2 Corintios 1:21-22
“El que venciere será vestido de vestiduras blancas y jamás borraré su nombre del libro de la Vida…”
Apocalipsis 3.5
“Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”.
Romanos 8.37
Hay un libro donde están escritos los nombres de los hijos de Dios, de los que van a entrar al cielo, de
los vencedores. Se llama “el libro de la Vida” Es hermoso saber que una vez que se escribe un nombre
en ese libro, jamás se puede borrar. ¿Estás anotado en ese libro?
SAL
Le damos sabor a la vida.
“Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No vale más para
nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres”.
Mateo 5.13
LUZ:
Iluminamos, afectamos para bien la vida de los demás.
“Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no puede ser escondida”.
Mateo 5.14
AMIGOS:
Podemos tener una relación con Jesús de cercanía.
“Ya no los llamo más siervos porque el siervo no sabe lo que hace su señor. Pero los he llamado amigos
porque les he dado a conocer todas las cosas que oí de mi Padre”.
Juan 15.15
EMBAJADORES:
“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo; y como Dios los exhorta por medio nuestro, les
rogamos en nombre de Cristo: ¡Reconcíliense con Dios!”
2 Corintios 5.20
TENEMOS PROPÓSITO
Tu vida tiene un sentido, un propósito. Hay t areas, sueños, destinos preparados por Dios para nosotros.
“Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que Dios preparó
de antemano para que anduviésemos en ellas.”
Efesios 2.10
Identidad, ser idénticos a Cristo.
Nuestra identidad en Cristo también nos define en otro aspecto: ser como Cristo. Identidad viene del
latín “idéntico”. ¿A quién nos debemos parecer? ¡A Cristo! Nuestra identidad en Él nos ayuda a seguir su
ejemplo, a andar como Él anduvo.
“El que afirma que permanece en él debe vivir como él vivió”.
1 Juan 2.6
Escribe las semejanzas y diferencias:
Yo me veo: (tu respuesta a la pregunta del principio de la unidad)
_________________________________________________________
Dios me ve:
_________________________________________________________
¿A qué verdad de todas las vistas necesitás aferrarte y creer con todo tu corazón?
________________________________________________________
PARA ESCUCHAR
🎤 h
ttps://soundcloud.com/igledelsalvador/sets/identidad 🎤
🎤 🎤
https://soundcloud.com/igledelsalvador/alma-de-campeon-capitulo-1?in=igledelsalvador/sets/alma-de-campeon
🎤 h
ttps://soundcloud.com/igledelsalvador/sets/hijitos 🎤
🎵🎵 “Quién dices que soy” - por Hillsong en español 🎵🎵
LECCIÓN 2
LOS
DONES
“El mismo poder que operó
en Cristo y lo resucitó de
entre los muertos,
opera hoy a través de la iglesia”
¿QUÉ SON LOS DONES ESPIRITUALES?
Un don es un atributo especial que el Espíritu Santo da a cada miembro del Cuerpo de Cristo, según
la gracia de Dios, para usarlo dentro del contexto de su cuerpo, la iglesia. Son habilidades
divinamente dadas a los hijos de Dios y que capacitan a la iglesia, como cuerpo de Cristo, para poder
llevar a cabo el ministerio al cual Dios le ha llamado a cumplir.
La palabra “don” (del griego Jarismata o charismata significa GRACIA y se refiere a un regalo no ganado
por mérito propio, sino otorgado por Dios con el propósito de EDIFICAR el cuerpo de Cristo y la
EXTENSIÓN de su Reino (o sea, extensión por evangelización y crecimiento espiritual de la iglesia).
Algunas aclaraciones:
1- Los cristianos no ganan los dones por sus esfuerzos. Dios decide cuál don o dones le da a cada
creyente.
“Todo esto lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina”.
1º Corintios 12.11
Todo discípulo verdadero tiene uno o más dones, según el Espíritu Santo haya dispuesto.
2- No hay un don mayor a otro.
Cada miembro debe cumplir su función. Todos los dones son importantes. Hay una “dependencia
mutua” entre los distintos miembros. Ninguno puede quedar solo, sino que depende del otro.Nadie debe
envidiar al otro.
“Ahora bien, el cuerpo no consta de un solo miembro, sino de muchos. Si el pie dijera: «Como no soy
mano, no soy del cuerpo», no por eso dejaría de ser parte del cuerpo. Y, si la oreja dijera: «Como no soy
ojo, no soy del cuerpo», no por eso dejaría de ser parte del cuerpo”.
1 Corintios 12.14-16
3- L
os dones no son para gloria personal de ninguno, sino para gloria de Dios
“Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de
Dios en sus diversas formas. El que habla, hágalo como quien expresa las palabras mismas de Dios; el
que presta algún servicio, hágalo como quien tiene el poder de Dios. Así Dios será en todo alabado por
medio de Jesucristo”
1 Pedro 4.10-11.
4- Los dones se ejercen en el marco de la iglesia
Dios nos dio los dones para que los ejerzamos para el ministerio de la Iglesia. La mayoría de las cosas
que Dios hace, aún para afectar a la sociedad, las hace a través de miembros trabajando juntos,
desarrollando sus dones, en comunidades constituidas como iglesias locales. Es así que la iglesia
practica sus dones, en forma ordenada y coordinada.
5- Sin amor, los dones no tienen sentido ni poder.
El don de amar es el supremo don del Espíritu y el que sostiene la expresión de todos los dones
espirituales.
¿Qué sentido tiene que tenga el don de sanidad si no tengo amor por el enfermo? ¿O qué razón hay en
que tenga el don de evangelizar y no sienta amor por las almas perdidas?
“Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe
que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada”.
1 Corintios 13 .2
CLASIFICACIÓN DE LOS DONES
Vamos a intentar brindar una clasificación con el fin de poder comprenderlos mejor. A medida que vayas
creciendo y profundizando en La Palabra, leyendo también distintos autores cristianos que se dedican a
este tema descubrirás que existen diferentes opiniones.
DONES DE SERVICIO (Romanos 12.7, 1 Corintios 12.20)
● Ayuda * Misericordia * Fe
● Dar * Sanidad * Milagros
El don de AYUDA se verifica por el deseo y la habilidad de reconocer en otros sus necesidades diarias y
satisfacer sus limitaciones personales. Un cristiano con este don puede identificar claramente las
necesidades de las personas como por ejemplo alimentos, dinero, medicina, ropa, palabra de consuelo,
etc.
Los que tienen este don ayudan en forma práctica en vez de pensar o hablar solamente de la necesidad
de ayudar.
El don de HACER MISERICORDIA (Romanos 12.8) se caracteriza por el deseo y la habilidad de sentir
compasión por otros y activamente satisfacer los menesteres de los que están en crisis, en especial
cuando no se pueden ayudar a sí mismas.
El don de DAR (repartir) (Romanos 12.8) conlleva un deseo de contribuir con recursos materiales para
sustentar y bendecir a otros y a la obra del Señor con liberalidad y gozo.
El don de SANIDAD (1 Corintios 12.9) es la habilidad de ayudar a otros a recuperar la salud física,
mental o espiritual a través de una intervención directa de Dios. Se nutre de la fe y se realiza
normalmente a través de la oración.
El don de hacer MILAGROS es el don por el cual un creyente es vehículo para que el Señor obre de una
manera especial y maravillosa (1 Corintios 12.10,28).
El don de FE (1 Corintios 12.9) implica una medida mayor de fe (no hablamos de la fe salvadora) por
medio de la cual se confía de manera especialmente en que Dios realiza hazañas especiales por Su
Poder y se manifiesta a través del creyente que tiene ese don (Mateo 18.19, 1 Corintios 13.2, Hebreos
11.30-40).
DONES DE EXPRESIÓN
* Apostolado * Evangelistas * Profecía * Enseñanza * Discernimiento
* Lenguas * Interpretación de lenguas * Ciencia * Sabiduría
El don del APOSTOLADO (apóstol = enviado, mensajero) (1 Corintios 12.28-29) es un llamado especial
para proclamar el evangelio al mundo incrédulo (Gálatas 2.7-9).
La Biblia da dos acepciones a la palabra apóstol: Una designa a los doce discípulos que estuvieron junto
a Cristo (Mateo 10.1-8). La otra se refiere a otros hombres que fueron levantados con el don del
apostolado, como mensajeros y misioneros Pablo (Romanos 1.1), Epafrodito (Filipenses 2.25), Bernabé
(Hechos 14.14), Timoteo y Silvano (1 Tesalonicenses 1.1; 2.6), Andrónico y Junias (Romanos 16.7) entre
otros. Hoy en día el Señor sigue llamando a personas para este ministerio tan importante para la
extensión del Reino.
El don del EVANGELISMO (Efesios 4.11-12) es algo más que el deber de predicar. El evangelista no
puede dejar de hacerlo, porque siente el peso del mundo que se pierde sin Cristo. Aunque todos
sentimos eso, el evangelista lo siente con mayor intensidad. En las manos del Señor el evangelista
puede llevar multitudes a los pies de Cristo. Pedro se levantó durante el Pentecostés y luego tres mil
personas se convirtieron a Cristo.
El don de PROFECÍA en el Nuevo Testamento se refiere a comunicar revelaciones divinas de
significación temporal, que indican a la iglesia lo que tiene que saber y hacer en determinadas
circunstancias. Su función es anunciar alguna revelación particular dada por Dios (Hechos 19.6; 21.9; 1
Corintios 11.4), edificar, consolar y exhortar con ese conocimiento de la voluntad de Dios (1 Corintios
14.1,3,5) o predecir un acontecimiento futuro (Mateo 11.13; 15.7; Hechos 11.28; 1 Pedro 1.10). El que
tiene este don debe tener mucho cuidado de no hablar su propio pensamiento, sino la palabra de Dios y
cuidado de no callar tampoco un mensaje que Dios le manda. Por eso recomendamos que al recibir una
palabra profética la pongas durante un tiempo en oración y no tomes decisiones apresuradas. Es un don
para ejercer con otros que también lo tengan. Todo el contenido de cualquier profecía debe estar de
acuerdo con la doctrina bíblica original.
El don de ENSEÑANZA (Romanos 12.7) contrariamente al de la profecía, no da a conocer revelaciones
nuevas, sino que expone y aplica la doctrina cristiana ya establecida. (Cabe señalar que el don de
profecía no puede contradecir a la doctrina bíblica, sino que se basa en ella totalmente).
El maestro comunica verdades espirituales en vez de simplemente impartir información y lo hace de una
manera que el que escucha entiende y aprende a aplicar los principios bíblicos a su propia vida (1
Corintios 12.28, Efesios 4.11).
El don de DISCERNIMIENTO (1 Corintios 2.12-16) es un don que complementa al de la profecía y el
cual permite al oyente juzgar si la profecía es de Dios (1 Corintios 14.29). Permite distinguir entre el
profeta de Dios y el falso profeta. (1 Tesalonicenses 5.20, 1 Juan 4.1-6)
El don de L
ENGUAS (1 Corintios 14) se divide en lenguas humanas y lenguas angelicales.
El hablar en otras lenguas humanas es un don que otorga el espíritu para hablar y/o entender otros
idiomas de los cuales la persona no tuvo jamás el menor conocimiento. Es específico para ciertos casos
(Ej. Hechos 2.4-11).
En el caso de las lenguas angelicales, en cambio, se refiere al hablar en un idioma de ángeles, más
completo que el nuestro, por el cual se pueden decir cosas que ningún idioma humano podría expresar.
Sus declaraciones son de alabanza y adoración. Este don es para edificación del espíritu. Para hacerse
en público es necesario que haya un intérprete de lenguas, sino sería de gran confusión para los
incrédulos que estén presentes, y nadie entendería ni podría compartir esa adoración (1 Corintios 14.23)
La Biblia nos enseña dos cosas importantes sobre este don:
1- No impedir el hablar en lenguas (1 Corintios 14.39).
2- Pero hacerlo en forma ordenada (1 Corintios 14.40).
El don de I NTERPRETACIÓN DE LENGUAS (1 Corintios 12.10) es el que traduce las lenguas
angelicales. A veces este don lo tienen las mismas personas que tienen el don de lenguas, aunque no es
así en todos los casos. Su función es que no sólo lo dicho en lengua de ángeles edifique al espíritu del
hombre, sino que llegue al entendimiento de éste (1 Corintios 14.5-19).
El don de CIENCIA (1 Corintios 12.8) se desarrolla en el hecho de descubrir, aprender, clarificar y
comunicar información relacionada con la vida y crecimiento de la Iglesia.
El don de SABIDURÍA (1 Corintios 12.8) es la habilidad de discernir la aplicación práctica de las
verdades de Dios a situaciones comunes y especiales. Está relacionada con el uso de la prudencia
práctica en la vida de la Iglesia (Hechos 6.3) y en la de los creyentes (Colosenses 1.9; Santiago 1.5;
Santiago 3.13-18).
DONES DE ADMINISTRACIÓN
* Administración * Liderazgo
Los dones de administración se caracterizan por una gran habilidad organizativa:
El don de A DMINISTRAR (1 Corintios 12.28) los bienes de la iglesia y saber volcar los recursos de
acuerdo a la voluntad de Dios. D ebe tener no sólo capacidad y habilidad con los números, sino saber
reconocer cuál es la voluntad de Dios y sujetarse a ella, ya que una administración fuera de la voluntad
de Dios puede llevar a una iglesia a situaciones terribles (quiebra, endeudamiento, crisis económicas,
etc.). Una administración bien llevada (de acuerdo a la voluntad divina) es de bendición para la iglesia
local y extensiva para toda la Iglesia de Cristo.
El don de LIDERAZGO o el don de PRESIDIR (Romanos 12.8) es el don que se caracteriza por:
1. Saber organizar una tarea, grupo o misión
2. Saber delegar.
3. Establecer metas de acuerdo a la voluntad de Dios.
4. Comunicar con claridad esas metas a otros.
5. Motivar a otros para tratar de alcanzar esas metas.
6. Ministrar y pastorear a las personas con quienes se trabaja.
7. Ver reflejado en ese líder una vida de comunión diaria con el Señor.
El Líder es levantado por el Señor y reconocido por la congregación.
Éstos sólo son algunos de los dones que existen. Es muy posible que tu don no esté dentro de esta lista.
De ser así, ora al Señor y convérsalo con tu discipulador.
Cinco pasos para procurar tus dones:
La confirmación positiva de los siguientes indicadores es uno de los mejores caminos. Tienen que darse
todos o casi todos juntos. No te confíes si se da uno solo o dos de ellos.
1- Primer Paso: Orar.
Dios quiere que, en oración, rindamos nuestro corazón a Él y consagremos nuestra vida a su servicio.
“si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin
reproche, y le será dada”.
Santiago1.5
2- Segundo Paso: C
onocer los dones
En la Biblia podemos encontrar tres listas de dones, que si bien no son listas “cerradas” son una muestra
bastante exhaustiva. necesitamos saber qué dones hay y de qué se trata cada uno
.
“No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales”
1 Corintios 12.1
Existen libros sobre dones, con detalladas explicaciones de sus significados e implicaciones. Otra
herramienta es poder hablar con personas que están ejerciendo ese don y hacerles preguntas. Ej: Cómo
hacen para ponerlo en práctica, cuánto tiempo les lleva.
3- Tercer Paso: Probar
A veces la voz de Dios no se nos presenta tan clara como quisiéramos y entonces, en el tema de los
dones, (no en todos!!!) es necesario hacer todas las pruebas posibles.
”En lo poco has sido fiel, en lo mucho te pondré”
Mateo 25.21
Hay infinidad de tareas para hacer que no requieren mucha capacitación. Ayudá en lo que haga falta,
donde te necesiten. Con algunos dones sólo probando te vas a dar cuenta si los tenés o no.
4- Cuarto Paso: Autoevaluar
Es importante hacerte estas dos preguntas: ¿Soy feliz haciendo esto.? ¿Es la gente bendecida a través
de mi servicio? Los dones son un regalo de Dios, no una carga. Desarrollarlos y practicarlos te va a dar
alegría, lo vas a disfrutar, no lo vas a sufrir. Y además, verás que a través de ellos, las personas son
bendecidas.
“...la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta”
Romanos 12.2
Como cada vez que hacemos la voluntad de Dios, ejercer tus dones te hará sentirte libre, pleno y útil.
5- Quinto Paso: E sperar la confirmación de la Iglesia
Es fundamental, cuando decimos tener un don, tener el reconocimiento por parte de los demás. Pero
cuidado, cuando hablamos de “los demás” hablamos de personas sinceras, espirituales, y que nos
aprecian. Sinceras, porque no nos van a mentir. Espirituales, porque son sensibles a los que el Espíritu
hace en otros. Y que nos aprecien, porque necesitamos de la gente que busca nuestro bien.
Nunca olvides que los dones no son para uno (aunque nos hacen muy bien), sino
“para perfeccionar a los demás santos de la Iglesia, para edificar el Pueblo de Cristo“
Efesios 4.12
Es decir:
a- No son para enorgullecerse ante los demás, si los tenés.
b- No son para encapricharse (con Dios y los demás) si no los tenés.
Si ves que al ejercerlo los demás son realmente bendecidos y hay fruto, entonces es un buen indicio. Por
el contrario, si creés tener un don pero los otros no, si te gusta hacerlo, pero a los otros no, puede que
estés equivocado, o que no sea el tiempo de ejercerlo.
PARA ESCUCHAR
🎤 https://soundcloud.com/igledelsalvador/lo-mejor-esta-por-venir-dando-frutos 🎤
🎤 h
ttps://soundcloud.com/igledelsalvador/sets/salmos-1 🎤
🎵🎵 “Heme aquí” - por Marcos Witt 🎵🎵
LECCIÓN 3
EL
PRÓJIMO
“Hay que ir a la cruz para
reconciliarse con Cristo.
Y permanecer allí, para
relacionarnos con los demás...”
Uno de los frentes más vulnerables que tenemos los seres humanos, se encuentra precisamente en el
área de las relaciones interpersonales. El príncipe de este mundo es Satanás, quién se encarga de
destruir todo vínculo de amor, afecto y respeto a fin de destruir la familia, la sociedad y por ende, el
individuo.
La Palabra de Dios da muchas guías en cuanto a las relaciones interpersonales:
El Gran Mandamiento es amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo igual que a
nosotros mismos. Si yo amo a mi prójimo igual que a mí, procuro su bien igual que el mío, lo
justifico igual que me justifico, lo comprendo igual que me comprendo, lo perdono igual que
requiero perdón.
La familia es la base de la sociedad y lo que más ataca el diablo hoy en día. Al destruir a la pareja,
destruye el vínculo de sostén de los hijos, corrompe la sociedad y derriba todo muro de
contención del individuo.
AMADOS PARA AMAR
El amor, el interés por el prójimo, hacer el bien a nuestros hermanos y cuidar a los que nos necesitan,
son características fundamentales del cristiano.
“Para que todos sean uno. Padre como tú estás en mí y yo en ti, permite que ellos también
estén en nosotros para que el mundo crea que Tú me has enviado. Yo les he dado la gloria que me
diste para que sean uno, como así nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí. Permite que alcancen
la perfección en la unidad, y así el mundo reconozca que tú me enviaste y que los has amado
a ellos tal como me has amado a mí “.
Juan 17.21-2
“De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros”.
Juan 13.35
“Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama
ha nacido de él y lo conoce. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. Así manifestó Dios
su amor entre nosotros: en que envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de él”.
1 Juan 4. 7-9
“No amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad”
1 Juan 3.18
La esencia de Dios es el amor. Es a través de Él que podemos amar. Este Amor perfecto de Dios está en
nosotros a través de su Espíritu Santo. Es cuestión de conducta. El amor se elige. Si Dios puede
ordenarnos algo que requiere una acción de nuestra parte, es porque el amor es más que un
sentimiento.
“Por encima de todo vístanse de amor, que es el vínculo perfecto”.
Colosenses 3.14
“Este mandamiento nuevo les doy, que se amen los unos a los otros.
Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros”.
Juan 13.34
¿Cómo nos amó Jesús? Sufrió una muerte vergonzosa y humillante, por un mundo que lo odiaba:
¿Cómo podés describirte a vos mismo? ¿Con palabras como: paciente, bondadoso sincero, leal? O más
bien como celoso, envidioso, jactancioso (vanidoso), orgulloso, engreído, egoísta, desconsiderado?
PERDONADOS PARA PERDONAR
Una de las últimas frases de Jesús en la cruz fue:
“Padre, perdónalos…”
Lucas 23:34
El Perdón es un pilar del cristianismo. Ninguna religión enseña que debemos perdonar y amar aún a los
enemigos.
Gracias a lo que hizo Cristo en la cruz, hemos sido perdonados por Dios de todos nuestros pecados: los
pasados, los presentes y los futuros.
Jesús nos enseño que así como el Padre nos perdona, debemos perdonar a los que nos ofenden,
maldicen y lastiman, es decir a los que pecan contra nosotros.
Jesús nunca va a pedirme que haga algo que Él no haya hecho primero, ni algo para lo cual Él no me
haya capacitado. Es decir, cuando el Señor me pide que haga algo, es porque Él me ha dado el ejemplo y
el poder para hacerlo. Entonces, si me manda a perdonar, es porque puedo hacerlo, aunque duela. No es
opcional.
El Señor no dijo “Perdónanos como nosotros perdonamos” descansando en un hotel de 5 estrellas… Lo
dijo clavado en una cruz! Si Él perdonó colgado en la cruz, entonces nosotros debemos poder perdonar…
Perdonar al que me golpeó, habló mal de mí, traicionó, robó, estafó, defraudó, falló, etc.
No existe una persona que no haya sido lastimada, ofendida o agraviada alguna vez. Pero tampoco
existe alguien que nunca haya lastimado, ofendido o agraviado a otro.
De esta dinámica surgen dos ideas principales enormes para el cristianismo: Los pecadores se
arrepienten y las víctimas perdonan. Cuando ofendemos pedimos perdón y cuando nos ofenden
perdonamos.
¿Qué sucede cuando alguien nos dañó?¿Qué hacer cuando se es víctima y no victimario? Jesús nos
enseñó en el Padre Nuestro que no podemos decir, “Dios, quiero que me perdones, pero no quiero
perdonar”.
En realidad solo tenemos dos opciones: el perdón, o la amargura. Y la falta de perdón nos llevará a la
amargura. La Biblia dice que la amargura es una raíz, que crece en nuestro corazón hasta contaminarlo
todo (Hebreos 12.15). Es ahí donde la falta de perdón hace que la persona ofendida se vuelva como los
que la hirieron. Pero Dios te ama y no desea eso para ti.
Lo que no es el perdón:
A veces uno se resiste a perdonar porque tiene una idea equivocada de lo que es el perdón. Hay tres
cosas que no son perdonar:
Perdonar no es aprobar el pecado, ni encubrirlo o minimizarlo. No es negar y hacer de cuenta que
nada ha pasado, que no te dañaron. No es decir, “Bueno, está bien. Nadie es perfecto. Todos tenemos
errores” o, “Está bien, no importa”. No! ¡Sí importa! Es tan importante que Cristo murió por esos pecados
también.
Perdonar no es devolver la confianza. Si alguien pregunta “Mi tío abusó de mi, pero ahora está
arrepentido. ¿Puedo dejarlo solo con mis hijos?” ¡No, jamás! O si alguien dijera, “Mi novio/esposo me
golpeó, pero se arrepintió. Ya fue, como se arrepintió ahora queremos seguir adelante, todo será como si
nada hubiera pasado” No! Deben buscar ayuda! Hay una frase que dice “La confianza se desarrolla
lentamente, pero se pierde con rapidez”. Y es cierto, con el tiempo podemos volver a confiar en alguien
si demuestra que cambió su conducta. Sin embargo hay personas en las que nunca debemos volver a
confiar porque el riesgo es muy grande.
Perdonar no es olvidar: Dos grandes mitos del cristianismo que intentan hacernos creer es que si
perdonamos, nos olvidaremos de la ofensa y el recuerdo ya no dolerá. Uno puede perdonar y no olvidar.
Si lo han hostigado, abandonado, lastimado, abusado, traicionado o si han dicho mentiras de usted,
¿cómo va a olvidarse? ¿Cómo no dolerá ese recuerdo?
“Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré más de tus pecados”.
Isaías 43:25
Dios dice que no se acordará más de los pecados de su pueblo, pero la Biblia también dice que Él es
omnisciente, todo lo sabe, y nada se le olvida. ¿Qué quiere decir la Biblia, cuando dice que nunca más se
acordará de los pecados? Significa que Dios no basa su relación con nosotros en lo que hemos hecho,
sino en lo que Cristo hizo por nosotros. Porque si el basara su relación en lo que hemos hecho, no podría
tener comunión, compañerismo con nosotros.
No podrás entablar relaciones sanas y salir adelante en la vida, si siempre estás recordando las faltas
que alguien cometió en tu contra o las faltas que cometiste en contra de alguien.
La diferencia entre perdón y reconciliación.
Se necesita una sola persona para que haya arrepentimiento. Se necesita una sola persona para
perdonar. Pero se necesitan dos personas para que haya reconciliación. Por eso dice Pablo,
“Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres”
Romanos 12:18
¿Estás seguro que hiciste tu parte?
LA JUSTICIA
Quizá más de uno piense, “Pero si yo perdono no es justo, ¿dónde está la justicia?”. En última instancia
la justicia viene de Dios. Así que, al perdonar a alguien, no estamos ignorando la justicia, se la estamos
dejando al Juez perfecto para que decrete su justicia perfecta. Ya sea en la cruz, o en el infierno, de
cualquier manera Él hará justicia. Por eso perdonamos.
Si esa persona que nos dañó se arrepiente, recibirá el perdón y Dios hará justicia en Cristo Jesús. Al igual
que ha hecho contigo al arrepentirte de tus pecados. Si no lo hacen, enfrentará las consecuencias
eternas de su falta de arrepentimiento. Así que de una u otra manera Dios hará justicia. Por eso
perdonamos.
LUGARES CLAVES PARA AMAR Y PERDONAR
Un hogar en armonía.
Dios creó el matrimonio al comienzo de todo…
“Luego Dios, el Señor dijo no es bueno que el hombre esté solo, voy a hacerle una ayuda adecuada.”
Génesis 2.18
El propósito desde el principio era que el hombre y la mujer se hicieran compañía, se ayudaran,
disfrutaran del placer y perpetuaran la humanidad ya que:
“los bendijo con estas palabras: sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra…”
Génesis 10.28
Pablo instó a preservar la pureza de la familia y la sociedad
“Pero en vista de tanta inmoralidad, cada hombre debe tener su propia esposa,
y cada mujer su propio esposo”.
1 Corintios 7.2
“Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal……”
Hebreos 13.4
Esta es la voluntad de Dios en general, pero no necesariamente para cada individuo (ver Mateo 19.12; 1
Corintios 7.6-9). La Biblia también enseña sobre la bendición de tener hijos, nietos y padres (Salmos
127.3, Proverbios 17.6).
Somos mayordomos de nuestra familia, esto implica: amarlos, respetarlos, cuidarlos, proveer a sus
necesidades, dedicarle tiempo, etc., evitando todo maltrato, manipulación, sometimiento, violencia de
cualquier tipo, etc.
Los esposos deben amarse y respetarse mutuamente, estableciendo un clima de amor y la dirección
divina del hogar
La esposa edifica su hogar, trabajando a la par de su esposo en el cuidado de la familia.
“Las esposas deben sujetarse a sus esposos, así como lo hacen con Cristo.
Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza de su iglesia, y también su Salvador. Cristo es la cabeza,
y la iglesia es el cuerpo. Por eso, la esposa debe sujetarse a su esposo en todo, así como la iglesia se sujeta a Cristo.
Efesios 5.22-24
El esposo debe ser cariñoso y amoroso con su esposa y tratarla con dulzura y respeto. (1 Pedro 3.7)
“Los esposos deben amar a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y dio su vida por ella.
Lo hizo para hacerla sólo suya, limpiándola por medio de su mensaje y del bautismo. Cristo quiso regalarse a sí
mismo una iglesia gloriosa, apartada del mal y perfecta, como un vestido sin una sola arruga ni una sola mancha, ni
nada parecido. El esposo debe amar a su esposa, así como ama a su propio cuerpo. El hombre que ama a su
esposa se ama a sí mismo. Porque nadie desprecia su propio cuerpo. Al contrario, lo alimenta y lo cuida, del mismo
modo que Cristo cuida a la iglesia”.
Efesios 5.25-29
Los hijos deben obedecer y honrar a sus padres, a quienes Dios les delegó la autoridad para criarlos y
educarlos.
Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes
de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios.
Éxodo 20.12
Los padres tienen la misión de guiar y educar a sus hijos: no dominarlos, sino respetarlos como
individuos y enseñarles el respeto. Sin violencia, sin provocación, sino con amor y paciencia
“Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor”.
Efesios 6.4
Relaciones laborales
También en la relación laboral el Señor nos dejó instrucciones:
Los patrones deben tratar con respeto y amor a sus empleados, recordando que en el cielo todos
seremos iguales.
“Amos, proporcionen a sus esclavos lo que es justo y equitativo,
conscientes de que ustedes también tienen un Amo en el cielo”.
Colosenses 4.1
Los empleados deben tratar con respeto a sus patrones y hacer sus trabajos tan bien como si fuera para
el Señor. (Efesios 6.5-7). En nuestros trabajos, somos responsables de dar testimonio del Dios en quien
creemos. Ese testimonio incluye nuestro comportamiento cristiano. Debemos trabajar como si fuera para
el Señor. Muchos cristianos dejan mal testimonio en sus trabajos. No debe ser así.
“Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este
mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor.”
Colosenses 3.23-24
Actividad práctica.
Anotar a la derecha de cada pasaje a quién está dirigido (esposa, esposo, padres, hijos, patrones o
empleados) y a la izquierda (en los que te involucran) evalúate con un puntaje del 0 al 10
Mi relación con: Pasaje Mi calificación
1 Pedro 3.1
Colosenses 3.21
Efesios 5.22-23
1 Tesalonicenses 4.3-4
Efesios 6.9
Colosenses 3.20
Efesios 6.1-3
Colosenses 3.22-24
Colosenses 3.18
Efesios 5.28
Colosenses 3.19
PARA ESCUCHAR
🎤 h
ttps://soundcloud.com/igledelsalvador/sets/palabras-claves 🎤
🎤 https://soundcloud.com/igledelsalvador/una-de-cal-y-una-de-arena-nehemias-v 🎤
🎵🎵 “Cristianos” - por Marcos Vidal 🎵🎵