Gestión de almacén organizado
Principio: Cada referencia tiene asignada una ubicación específica en almacén y cada
ubicación tiene asignadas referencias específicas.
Características:
Facilita la gestión manual del almacén
Necesita preasignación de espacio (independientemente de existencias).
Gestión del almacén caótico
Principio: No existen ubicaciones pre-asignadas. Los productos se almacenan según
disponibilidad de espacio y/o criterio del almacenista.
Características:
Optimiza la utilización del espacio disponible en el almacén
Acelera el almacenamiento de mercancías recibidas
Dificulta el control manual del almacén
Requiere sistemas de información electrónicos
Principios de la distribución de almacenes
Existen una serie de principios que deben seguirse al momento de realizar la
distribución en planta de un almacén, estos son:
Los artículos de más movimiento deben ubicarse cerca de la salida para acortar el
tiempo de desplazamiento.
Los artículos pesados y difíciles de transportar deben localizarse de tal manera que
minimicen el trabajo que se efectúa al desplazarlos y almacenarlos.
Los espacios altos deben usarse para artículos predominantemente ligeros y protegidos.
Los materiales inflamables y peligrosos o sensibles al agua y al sol pueden almacenarse
en algún anexo, en el exterior del edificio del almacén.
Deben dotarse de protecciones especiales a todos los artículos que lo requieran.
Todos los elementos de seguridad y contra incendios deben estar situados
adecuadamente en relación a los materiales almacenados.
El layout del almacén es el diseño o la distribución del almacén sobre el plano, como
paso previo a la ejecución del proyecto. Por tanto, es la fase más importante a la hora de
adquirir y comenzar a gestionar un almacén. Su diseño tiene que estar alineado con los
objetivos de la compañía y contribuir a su logro, además de prever las necesidades
actuales y futuras de la empresa.
Un diseño de layout puede venir motivado por 3 situaciones: un cambio de ubicación
que nos obliga a redistribuir el almacén actual en una nueva nave, una modificación del
almacén existente o la apertura de un nuevo almacén donde partimos de cero.
Sin embargo, independientemente del motivo, el diseño de layout debe cumplir los
siguientes objetivos:
– Optimizar al máximo el espacio disponible.
– Reducir el número de movimientos, distancias y tiempo dedicado a la
manipulación de la carga.
– Facilitar el acceso a la mercancía.
– Facilitar el control de stock.
– Permitir flexibilidad en el caso de que haya que realizar un cambio en la
distribución de la mercancía almacenada.
Beneficios de realizar un layout adecuado
Logra una mayor rentabilidad. Al optimizar el espacio de almacenaje, se aprovecha al
máximo el espacio disponible y se reducen los costes de suelo
Mejora la seguridad del almacén: como optimizamos el flujo de materiales, se eliminan
las áreas congestionadas y se evita que los operarios realicen desplazamientos
innecesarios.
Evita pérdidas económicas generadas por almacenar de forma incorrecta la mercancía.
Ayuda a fidelizar al cliente. Gracias a la eficiencia en la gestión del almacén,
garantizaremos la entrega de la mercancía a tiempo y en condiciones óptimas. De esta
forma la atención al cliente mejora e incrementa su ssatisfacción
Factores a considerar
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Layout de almacén: cómo realizar un correcto diseño en planta y sus beneficios
Layout de almacén: cómo realizar un correcto diseño en planta y sus beneficios
Layout de almacén: cómo realizar un correcto diseño en planta y sus beneficios
Layout de almacén: cómo realizar un correcto diseño en planta y sus beneficiosLayout
de almacén: cómo realizar un correcto diseño en planta y sus beneficiosLayout de
almacén: cómo realizar un correcto diseño en planta y sus beneficios
El layout del almacén es el diseño o la distribución del almacén sobre el plano, como
paso previo a la ejecución del proyecto. Por tanto, es la fase más importante a la hora de
adquirir y comenzar a gestionar un almacén. Su diseño tiene que estar alineado con los
objetivos de la compañía y contribuir a su logro, además de prever las necesidades
actuales y futuras de la empresa.
Un diseño de layout puede venir motivado por 3 situaciones: un cambio de ubicación
que nos obliga a redistribuir el almacén actual en una nueva nave, una modificación del
almacén existente o la apertura de un nuevo almacén donde partimos de cero.
Sin embargo, independientemente del motivo, el diseño de layout debe cumplir los
siguientes objetivos:
– Optimizar al máximo el espacio disponible.
– Reducir el número de movimientos, distancias y tiempo dedicado a la
manipulación de la carga.
– Facilitar el acceso a la mercancía.
– Facilitar el control de stock.
– Permitir flexibilidad en el caso de que haya que realizar un cambio en la
distribución de la mercancía almacenada.
Beneficios de realizar un layout adecuado
Logra una mayor rentabilidad. Al optimizar el espacio de almacenaje, se aprovecha al
máximo el espacio disponible y se reducen los costes de suelo
Mejora la seguridad del almacén: como optimizamos el flujo de materiales, se eliminan
las áreas congestionadas y se evita que los operarios realicen desplazamientos
innecesarios.
Evita pérdidas económicas generadas por almacenar de forma incorrecta la mercancía.
Ayuda a fidelizar al cliente. Gracias a la eficiencia en la gestión del almacén,
garantizaremos la entrega de la mercancía a tiempo y en condiciones óptimas. De esta
forma la atención al cliente mejora e incrementa su satisfacción.
¿Qué factores debes tener en cuenta en el diseño de layout del almacén?
Mercancía:
Es necesario conocer las características de la mercancía que vamos a almacenar. Desde
el tipo de unidad de carga, hasta las dimensiones y los pesos mínimos y máximos.
También hay que tener en cuenta si la mercancía requiere estar almacenada a una
temperatura concreta, ya sea temperatura ambiente, refrigerada o congelada. Datos
como el número de referencias, etc., también nos ayudarán a la hora de realizar el
diseño en planta.
Respecto al almacenaje de los productos hay algunas consideraciones a tener en cuenta:
Los productos deberán embalarse correctamente para garantizar su protección ante el
polvo, la humedad o los daños que puedan sufrir al manipular la mercancía.
Las mercancías que por su naturaleza tengan una condición especial, como pueden ser
líquidos, materiales inflamables, productos frágiles, etc. Intentaremos almacenarlas en
zonas diferenciadas del resto de mercancías, como pueden ser las zonas ATEX.
Características del almacén:
Las dimensiones del almacén definirán la capacidad de almacenaje de la nave, la
distribución de las mercancías en el interior y el diseño del sistema de estanterías.
En la mayoría de las ocasiones el diseño del almacén ya parte de una infraestructura
existente, pero también puede darse el caso de que la estructura del almacén no esté
construida. En ese caso podemos tener mayor libertad a la hora de configurar nuestro
layout, incluso, podemos optar por construir un almacén autoportante, donde las
estanterías también conforman la estructura principal del edificio.
En el diseño del almacén, además de sacar el mayor aprovechamiento de la superficie
disponible, siempre que sea posible, utilizaremos al máximo el espacio en altura.
Los flujos y la rotación de la mercancía en el almacén:
Conocer los movimientos que se realizan para la entrada y salida de mercancías del
almacén, condicionará el diseño del layout. Los desplazamientos de las mercancías en
almacén implican costes y tiempo, por tanto, tenderemos a minimizarlos al máximo.
También es importante conocer la rotación de los productos. Aquellos productos con
mayor rotación se colocarán en zonas de fácil acceso para su localización y
manipulación.
Sistemas de almacenaje acordes a nuestras necesidades:
Antes de elegir la solución de almacenaje idónea debemos identificar las
particularidades del producto a almacenar:
– Rotación del producto
– Capacidad de almacenaje que queremos lograr
– Volumen de stock
– Unidad de carga: big bags, palets, cajas, productos sueltos…
– Número de referencias con las que trabajamos
– Si hay productos perecederos o no
– Si los productos necesitan estar almacenados a temperatura controlada
– El tipo de equipos de manutención con los que trabajamos.
Equipos de manutención:
Debemos analizar el tipo de equipo de manutención acorde a nuestro sistema de
almacenaje y las unidades necesarias para llevar a cabo una operativa eficiente, teniendo
en cuenta el número de operarios de almacén en el caso de que estos equipos de
manutención tengan que ser operados manualmente.
Recursos humanos
Conocer el número de operarios que trabaja en el almacén, sus turnos y organización,
ayudará a diseñar un almacén aún más optimizado.
Diseño de almacenes y centros de distribución
Flexibilidad en la carga y la descarga de vehículos, dado que se puede dar una mayor
utilización al personal y al equipo; sin embargo esta no es la única alternativa, también
existen diseños en forma de “T” y en línea recta, cuya necesidad de aplicarlos la
indicará el flujo de mercancías.
Posición de camiones: La cantidad de muelles o posiciones de camión dependen del
volumen de entregas, del tiempo que se requiere para efectuar las descargas y el traslado
de las mercancías recibidas, además de los medios de manipulación existentes. El
número de puestos debe ser igual al número máximo de camiones que cargan al mismo
tiempo, considerando que los transportistas, generalmente hacen entregas en las horas
de la mañana y las recogidas en la tarde. Un factor no menos importante a considerar es
la posibilidad de expansión e instalación de muelles adicionales.
Zonas de Carga y Descarga
La ubicación de las zonas de carga y descarga está sumamente condicionada por la
orientación del edificio y la distribución de los edificios colindantes. Si el almacén o
CEDI se encuentra situado en una parcela con acceo desde varias calles, podemos
diseñar zonas de carga y descarga en cualquiera de los frentes, pero si solo se cuenta con
una entrada por una calle, la apertura será en una sola dirección. Un factor vital que
influye en el diseño de las zonas de carga y descarga es el flujo deseado de mercancías,
en este caso y según el flujo conveniente se puede optar por un diseño de zonas de carga
y descarga que faciliten un flujo en “U”, en “T” o en línea recta.
Según el medio de transporte que se utilice en el almacén o CEDI se deberá decidir si es
conveniente que estas zonas de carga y descarga se encuentren ubicadas en el almacén o
fuera de él (pero en su entorno), esta última alternativa es muy utilizada en plataformas
logísticas y en centros integrados de mercancías, lugares donde predomina el transporte
por buques, aviones o trenes.