Giro Icónico: Cultura Visual y Cognición
Giro Icónico: Cultura Visual y Cognición
Alemania:
GOTTFRIED BOEHM. Cómo generan sentido las imágenes. El poder del mostrar. Instituto de
Investigaciones Estéticas. Unan. 2017
Giro icónico: Uno de los nombres con los que se ha bautizado el debate, desde hace más de
veinte años, sobre el estatuto y los métodos de la imagen.
Un cambio de paradigma para todas las disciplinas que tienen que ver con lo visual.
HORST BREDEKAMP
- se interesó en sus inicios por una historia del arte de corte marxista
- el descubrimiento de las luchas en torno a la imagen religiosa como terreno para
abordar los conflictos entre clases sociales.
- Demuestra que las imágenes tienen un interés histórico y cultural que no puede
reducirse a su mera valoración estética.
- Sin embargo, en Bredekamp no hay una ruptura con la historia del arte
Estados Unidos:
Autores:
Cultura visual: (Baxandall con el “ojo de la época” y la cultura visual) objeto de estudio
Estudios visuales: se ocupa de la cultura visual- campo disciplinar.
Muchos estudiosos, sin embargo, prefieren hablar de cultura visual para indicar la disciplina.
-Estudio desde la certeza. No había cuestionamientos dentro de la disciplina hasta que vinieron
los estudios visuales. Rompen los paradigmas.
-Al dar prioridad al valor cultural de las imágenes frente a su valor artístico (que es relatico,
no es esencialista), lo que la cultura visual cuestionaba era la certeza de la autonomía del
arte: la seguridad de su valor estético como un valor inherente a la obra misma y el hecho de
que tal valor justificase la legitimidad del objeto y de la disciplina pese a que, en el fondo, las
categorías y la experiencia sobre las que se sostiene no son universales.
A fines de los 80’ se cuestiona la historia del arte como disciplina y su objeto de estudio.
Se empieza a hablar de cultura visual desde Baxandall y se empieza a ver la idea del “ojo de la
época”.
- Esto no significa que los estudios visuales dejaran de interesarse por las obras de arte, sobre
las que, de hecho, muchos autores han seguido trabajando. Pero entendían su estatus
artístico como un valor culturalmente construido.
-Este enfoque habría sido impensable sin el cambio que había tenido lugar en las humanidades
en el modo de entender el concepto de cultura, no como un conjunto de objetos o ideas de
especial valor, sino como un todo un modo de vida.
-El giro cultural había abierto las puertas a la consideración de las representaciones visuales
como agentes en la producción cultural de significado y, por tanto, como parte integral de los
procesos de socialización -del modo en que las personas se comunican y dan sentido a la
realidad.
- Los estudios visuales impulsaron la concepción de la imagen como construcción cultural del
mismo modo que acogieron ciertos modelos interpretativos ligados cultural turn.
- el desafío más importante de los estudios visuales vino de la creación de un nuevo concepto
sin el cual la idea misma de cultura visual habría sido inconcebible: visualidad como modo de
referirse a la construcción social de la mirada.
- La importancia de la visualidad dentro del proyecto de los estudios visuales:
- Por un lado, supone un desplazamiento desde la imagen (el objeto que es visto)
hacia la mirada (la experiencia del ver) y la experiencia que va unida a ella (el deseo,
el placer, la posesión, etc.), lo que permitía repensar problemas desde un punto de
vista que reconoce la producción visual de significado como un fenómeno
intersubjetivo, ligado a las personas.
Instaba, por el contrario, a entender la acción de ver como una practica aprendida,
subrayando tanto el proceso de enculturación en el que está enraizada.
Para Mitchell “el cambio de mayor trascendencia iniciado por la búsqueda de un concepto
adecuado de cultura visual es su énfasis en el campo social de lo visual, los procesos cotidianos
de mirar a otros y de ser mirados”. Entiende que “este complejo campo de reciprocidad visual
no es meramente un subproducto de la realidad social sino constitutivo de ella de manera
activa”, por eso define la cultura visual como “el estudio de la construcción social del campo
visual y la construcción visual del campo social”.
Aunque las imágenes formen parte de la cultura visual, el conjunto de problemas y prácticas a
los que esta última se refiere no son de todo coincidentes con los que designa la imagen, al
menos tal y como esta ha sido pensada en el mundo alemán (imagen en el sentido amplio del
término Bild).
Bild remite tanto a la imagen mental (Vorbild) como a las imágenes asociadas a un soporte
material (Abbild), pues significa cuadro o fotografía, pero también idea o metáfora.
Cuando nos preguntamos por la manera en que Bredekamp, Belting y Boehm han practicado la
Bildwissenschaft, tenemos que preguntarnos por el sentido con el que entienden y manejan
ese concepto: qué les interesa de él, a través de qué preguntas y qué artefactos han ido
dándole forma, cómo a partir de estas preguntas y estos artefactos han construido sus
respectivas.
Historiador del arte alemán. Tuvo una formación medievalista y renacentista, así como sobre
teoría de las imágenes y del arte contemporáneo.
Estudió en las universidades de Maguncia y de Roma. Hizo su doctorado en historia del arte en
la Universidad de Maguncia y más tarde trabajó en Dumbarton Oaks (Universidad de Harvard),
Washington. De regreso a Alemania, Belting fue profesor en la Universidad de Hamburgo, en
la Universidad de Heidelberg, en la LudwigMaximilians-Universität de Múnich y finalmente,
desde 1992 hasta su retiro en 2002, dio clases en el Instituto de Historia del Arte y de Teoría en
el centro estatal de diseño de los media en Karlsruhe, que él ayudó a fundar. Una vez jubilado,
Belting ha dirigido el Centro Internacional de Investigaciones en Viena.
Belting habla del “fin del arte”, porque ve que ese concepto del arte está hoy terminado.
Libros:
Imagen y culto, Akal, 2009 (or. Bild und Kult. Eine Geschichte des Bildes vor dem
Zeitalter der Kunst, Múnich, 1990)
Antropología de la imagen, Katz, 2009 (or. Bild-Anthropologie: Entwürfe für eine
Bildwissenschaft, Múnich, Fink, 2001)
Florencia y Bagdad: Una historia de la mirada entre Oriente y Occidente AKAL, 2012.
(2008)
Belting conecta con el interés general del mundo académico alemán por la ontología de las
imágenes, y se plantea igualmente la necesidad de indagar en la naturaleza de lo visual
(Bildlich).
Belting = REVOLUCIÓN
Imagen y culto. Una historia de la imagen anterior a la era del arte. Akal, 2009 (or. Bild und
Kult. Eine Geschichte des Bildes vor dem Zeitalter der Kunst, Múnich, 1990)
Prólogo: Una historia de la imagen es algo distinto a una historia del arte
“En este contexto religioso, se veneraba la imagen como objeto de culto, diferenciándose
de la narración en imágenes o historia, cuyo objetivo era poner ante los ojos del
observador el curso de la historia sagrada”.
“El «arte», como lo entiende el autor de esta obra, surge a partir de la crisis de la vieja
imagen y su nueva valoración como obra de arte en el Renacimiento, y se encuentra
asociado a la idea del artista autónomo y a la discusión en torno al carácter artístico de su
invención.”
1° IMAGEN - historia
“Narración en imágenes o historia, cuyo objetivo era poner ante 1º los ojos del observador el
curso de la historia sagrada”.
El desarrollo de imágenes seculares producidas por y para los laicos: pinturas, tapices, escudos,
sellos, monedas en la cultura medieval, no está estrictamente separada de la imagen sagrada y
religiosa.
Retrato personal, la imago, que normalmente representaba a una persona y era tratada, por
esa misma razón, como una persona.
“Esta obra trata, como se verá, no sólo de iconos, sino también de estatuas y reliquias, es
decir, de todo tipo de imágenes objeto de veneración”.
«No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la
tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas ni las honrarás» Éxodo 20:4-5.
Contexto de los 10 mandamientos.
Iconofobia: Sentimiento judío hacia la representación de las imágenes: hostilidad hacia las
imágenes en la teoría.
Los cristianos están todavía integrados en las sinagogas y comparten el sentimiento judío hacia
la representación de las imágenes.
LOS ANTIGUOS DIOSES representados en las esculturas eran “ DEMONIOS”.
⮕ Para esto Belting estudia las prácticas culturales que se definen en el trato de del creyente
con la imagen sagrada, entiende el significado de estas imágenes se revela en el USO que se
les da.
Al plantear la historia del icono desde el punto de vista del uso -lo que otras veces ha
denominado praxis de la imagen- Belting se enfrenta al problema de cómo estas imágenes
adquieren y ejercen ese poder sugestivo que hace que los fieles las traten como verdaderas
personas.
“En múltiples y repetidas ocasiones se ha planteado la pregunta acerca de las razones que
condujeron finalmente al cristianismo a venerar imágenes, así como por qué se inició este
proceso precisamente en el siglo VI.
Nos referimos no a las imágenes comunes, sino a aquellas que fueron veneradas como
anteriormente los ídolos de los paganos. ¿Quién tenía interés en ello y qué provecho
sacaba? A esta pregunta podemos acercarnos por distintos caminos; puede buscarse una
respuesta desde la perspectiva de la historia de la religión o de la historia política, por citar
sólo dos posibilidades.
Los teólogos desarrollaron la teoría para unas prácticas ya extendidas. El Estado dio una
forma pública a la veneración, estableciendo así señales para la sociedad. En el monacato o la
peregrinación el culto al icono presentaba otros rasgos, y también era distinto cuando se
hallaba en manos de particulares. Las respuestas se han buscando casi siempre en el contexto
histórico concreto, pero también puede otorgarse a la cuestión una nueva dimensión, distinta
a las anteriores, si se amplía: ¿por qué las imágenes?”
Estas imágenes surgen porque a través de ellas puede uno hacerse una idea de lo que
representan.
En nuestro caso representan personas que no pueden verse porque están ausentes
(emperador) o son invisibles (Dios): si esto no fuera así, no haría falta venerar sus imágenes.
El emperador ausente, pero presente en la imagen, posee una larga tradición. Sin embargo, la
representación del Dios invisible (aun cuando se había hecho visible en Jesús) constituía un
problema para el cristianismo.
Entre los iconos tempranos del Sinaí, el más famoso de todos es una tabla del
Pantocrátor procedente probablemente de Constantinopla, que parece reproducir un
conocido original que marcó de manera general el tipo de Cristo en la pintura
bizantina. Fue dado a conocer por primera vez en 1967. El lado derecho del rostro
muestra una actitud benevolente, mientras que el izquierdo muestra un rostro severo.
De este modo, la doble naturaleza de Cristo, que desempeñó un papel importante en
las controversias cristológicas de la época, ha sido llevada a escena de manera
sugestiva.
“La otra forma [de retrato] de Cristo, a saber, aquella con el pelo corto rizado, es la
auténtica.» Es precisamente esta otra forma de representación la que eligió el mismo
Justiniano II cuando en el año 705 subió al trono por segunda vez después de muchos
avatares. (Área de difusión: Siria y Palestina)
- Belting descubre que las imágenes son veneradas por las prácticas, por el uso.
- La imagen del icono es poderosa y se hace más fuerte que la reliquia.
- Se eligió el tipo helenístico, que compitió con el Jesús tipo siriaco.
“La crisis de la Iconoclastia” 728 y 843. Imperio romano de Oriente
Triunfo de la ortodoxia
“En el Concilio de Nicea (787), que trató cuestiones de esta índole, se dice al respecto:
«Cuando la población acude con velas e incienso al encuentro de las imágenes coronadas y
los iconos del emperador que se envían a las ciudades y territorios, no lo hacen para honrar
la tabla pintada a la encáustica, sino al emperador mismo». No obstante, se trataba ya de la
referencia a unas prácticas antiguas.”
ROMANOS Representan personas que no pueden verse porque están ausentes pero presente
en la imagen: (EMPERADOR) ROMA
Belting nos recuerda que “el efecto sugestivo no surge sólo porque el observador individual
se enfrenta a un interlocutor individual”, sino que se trata de un efecto reforzado por la
presencia física del objeto y su “dramatización” durante el culto.
- El poder de los iconos depende siempre de una práctica social concreta: el culto
- Su interés en delimitar la práctica cultural e histórica de los iconos, y en subrayar la
diferencia entre imagen religiosa e imagen artística, le impediría, entender la
Bildmagie como un fenómeno generalizable a cualquier imagen
- Al concebir la magia visual como el resultado del culto y no como algo que nace de la
psicología de la respuesta, Belting no es capaz de concebir la Bildmagie como parte de
la ontología de las imágenes.
- Su interpretación de los iconos permite comprender la imagen como fenómeno de
naturaleza doble, material y mental, que se define en la relación con el espectador, y
que depende de un proceso de identificación mediado por la semejanza.
- Porque los iconos son –nos dice Belting– “imágenes materiales que, no obstante, se
hallan investidas de imágenes mentales”… que siempre es una persona ausente o
invisible.
Es el fenómeno de Bildmagie el que articula la relación entre la imagen como objeto material,
la proyección mental del espectador, que es la que le da vida, y el contexto del ritual en el
que todo cobra sentido.
imagen-cuerpo-medio
Imagen y medio:
Cuerpo: las imágenes están vinculadas con el ser humano, por eso enfoque antropológico.
≠ de las teorías de medios y análisis técnicos que no conciben al ser humano como usuario,
solo como productor.
Cambio ontológico
Con el tiempo, la posición de Belting frente a la imagen ha ido acercándose cada vez más a la
de Freedberg (Freedberg si realiza preguntas ontológicas). Su modo de aproximación se ha
desplazado, en cierta medida, de los histórico a lo transhistórico y de lo social a lo
antropológico.
Esto significa que la Bildmagie ha dejado de ser un fenómeno exclusivo de la imagen religiosa
para pasar a entenderse como principio intrínseco a la respuesta humana hacia las Bilder.
El objetivo del libro es diseñar una teoría general de los medios de la imagen, por lo que se
pregunta cómo surge la imagen y qué es exactamente lo que la define como tal.
Imágenes:
Belting parte de la idea de que todas las imágenes, endógenas o exógenas, necesitan estar
asociadas a un medio para poder hacerse visibles.
Los medios funcionan como portadores, como los cuerpos que permiten materializarlas,
guardarlas o transportarlas, haciéndolas accesibles al espectador.
Sólo cuando son animadas en el acto de la percepción, las imágenes se convierten de verdad
en imágenes, lo que significa que una imagen sólo existe en el proceso por el que, al ser
percibida, deja de ser externa para convertirse en imagen interna -apropiada, conservada y
transformada por el cuerpo del espectador-.
Pero la percepción sin más no es, según Belting, condición suficiente para que se produzca una
imagen.
Mientras que los medios en los que se hacen visibles las imágenes exteriores son siempre
soportes materiales, las imágenes interiores utilizan el cuerpo del espectador… nuestro
propio cuerpo actúa como medio de las imágenes internas.
- Por un lado, la imagen queda definida como algo similar a una idea o al alma, algo
inmaterial (mental) capaz de migrar de un medio a otro.
- Por otro, la imagen siempre depende de la posibilidad de materializarse, es decir, de
encarnarse en un medio.
“Animamos a las imágenes, como si vivieran o como sinos hablaran, cuando las
encontramos en sus cuerpos mediales”.
Algunos problemas:
- Una noción de imagen que ayude a entender su extraña naturaleza, condicionada por
tener que estar siempre asociada a un medio y por hallarse en constante
transformación al pasar de un medio a otro.
- Según Beltin, disciplinas como la historia del arte, los media studies o los estudios de
cine no han podido hacer frente a este dilema porque manejan conceptos de medio
diferentes y restringidos, no una noción general de medio, intrínseca a la definición
misma de la imagen.
Al plantear el concepto de medio visual como medio portador, Belting ha dado una solución
razonable porque el medio funciona de la misma manera en cualquier tipo de imagen, lo que
evita hacer una cesura entre imágenes materiales y mentales.
Para Belting “las imágenes se originan en nuestra mirada a este lado del medio. No se
permiten estar situadas ‘allí ’en el lienzo o la foto, o ‘aquí’ en la cabeza del espectador. La
mirada revela las imágenes.
…tiene lugar en la experiencia de mirar y animar la imagen, define la teoría beltingiana, que
es también, en el fondo, una teoría basada en la respuesta.
El modelo explicativo de Belting define las imágenes con como cualquier tipo de
acontecimiento, sino como actos de animación, de modo que la creación de cualquier imagen
consiste, esencialmente, en la acción de darle vida.
Lo que le interesa a Belting es la relación que tiene producción de imágenes como objetos con
el hombre: antropología. La antropología “indaga en los orígenes buscando comprender los
mecanismos simbólicos que seguimos en nuestro trato con las imágenes”.
Belting rastrea los inicios de lo que llama “la praxis de la imagen” y descubre que el trato del
hombre con las representaciones visuales estuvo marcado desde el principio por el uso de la
imagen como sustento de algo que no está, que ya no existe o que no es visible.
El ser de la imagen se relaciona aquí con la necesidad antropológica de llenar el vacío que
deja lo que ya no está. Y si la imagen puede llenar este vacío es porque le atribuimos la
capacidad encarnar aquello que representa.
La imagen funeraria (Todesbild) nos brinda así “[la] definición indiscutible de lo que una
imagen es: la presencia de una ausencia.
Belting se ha movido desde el icono a la imagen funeraria, los fundamentos en los que se
apoya para explicar las Bilder siguen siendo los mismos. No obstante, desde Imagen y culto
ciertas ideas han cambiado porque, lo que allí eran inquietudes fundamentalmente históricas y
sociales, en Antropología de la imagen se han transformado en inquietudes más bien
relacionadas con la ontología.
Que la pregunta sea antropológica tiene que ver que es el trato con el espectador-usuario el
que define el sentido que tienen las imágenes. Esto implica que es la praxis, el uso, el
mecanismo simbólico, el que desencadena la Bildmagie.
BREDEKAMP
GOTTFRIED BOEHM
En Was iste in Bild? Insiste en que las representaciones visuales ofrecen una forma específica y
autónoma de pensar. Proponía la independencia de lo visual como desafío a la visión
tradicional según la cual la imagen ocupa una posición subalterna respecto a la palabra.
Para Boehm las imágenes siguen una lógica propia. Una semántica de acuerdo a sus propias
leyes, que se concreta de forma extraordinariamente expresiva.
El significado está agarrado a la superficie: “de la materia surge el significado”. Porque “las
valencias visuales reaccionan mutuamente en el acto de la contemplación”. Tensión entre el
potencial semántico de la materia (valencias visuales) y el carácter indeterminado de lo
icónico.
- David Freedberg
- Alfred Gell
- Hans Belting
- Víctor Stoichita
- Felipe Pereda
DAVID FREEDBERG
Libros:
- Iconoclasia. Historia y psicología de la violencia contras las imágenes
- El poder de las imágenes. Estudios sobre la historia y la teoría de la respuesta (1989)
FELIPE PEREDA
Libros:
- De sangre y leche: raza y religión en el mundo ibérico moderno coord. por Mercedes
García-Arenal Rodríguez, Felipe Pereda Espeso. Marcial Pons Historia, 2021
- Divinos pechos, como cántaros estética, política y género de las imágenes del Barroco
español
VICTOR STOICHITA
Rumania, 1949. Formado en la Universidad de Bucarest durante los años 70, Víctor Stoichita
ingresó a estudiar historia del arte porque era un departamento más libre, en términos
políticos, y le permitiría abordar los principales problemas de la cultura y su producción desde
una perspectiva teórica flexible y menos reductible a la ideología predominante durante esos
años en Rumania. Con sólo 20 años obtuvo una beca que lo llevó hasta Roma, ciudad donde
conoció por primera vez el objeto artístico y en la que estudió con maestros como Giulio Carlo
Argan y Cesare Brandi.
Víctor Stoichita siguió perfeccionándose con importantes historiadores del arte como Louis
Marin en París y Hans Belthing en la Universidad de Munich, iniciando más tarde una carrera
académica que continúa hasta el día de hoy como profesor de arte moderno en la Universidad
de Friburgo, en Suiza.
Libros: