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Ley Orgánica Del Trabajo

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Gaceta Oficial Nº 5.

152 Extraordinario de 19 de junio de 1997

EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA DE VENEZUELA Decreta la siguiente,

LEY ORGÁNICA DEL TRABAJO


TÍTULO I
Normas Fundamentales

Capítulo I

Disposiciones Generales

Artículo 1º. Esta Ley regirá las situaciones y relaciones jurídicas derivadas del
trabajo como hecho social.

Artículo 2º. El Estado protegerá y enaltecerá el trabajo, amparará la dignidad de la


persona humana del trabajador y dictará normas para el mejor cumplimiento de su
función como factor de desarrollo, bajo la inspiración de la justicia social y de la
equidad.

Artículo 3º. En ningún caso serán renunciables las normas y disposiciones que
favorezcan a los trabajadores.

PARÁGRAFO ÚNICO.- La irrenunciabilidad no excluye la posibilidad de


conciliación o transacción siempre que se haga por escrito y contenga una
relación circunstanciada de los hechos que la motiven y de los derechos en ella
comprendidos. La transacción celebrada por ante el funcionario competente del
trabajo tendrá efecto de cosa juzgada.

Artículo 4º. La organización de los tribunales y el procedimiento especial del


Trabajo, la seguridad social, el régimen de las sociedades cooperativas, la
creación y funcionamiento de institutos destinados al servicio de los trabajadores,
la participación de los trabajadores en la gestión de los entes públicos y de las
empresas, y otras materias que lo requieran, podrán ser objeto de ley especial.

Las normas de procedimiento contenidas en esta Ley Orgánica podrán ser


modificadas cuando se dicte una Ley Procesal del Trabajo.

Artículo 5º. La legislación procesal, la organización de los tribunales y la


jurisdicción especial del Trabajo se orientarán por el propósito de ofrecer a los
trabajadores y patronos la solución de los conflictos sobre derechos individuales o
colectivos que surjan entre ellos, mediante una administración de justicia rápida,
sencilla y gratuita.

Los conflictos colectivos sobre intereses y los que se planteen para exigir el fiel
cumplimiento de los compromisos contraídos se tramitarán de acuerdo con lo
pautado en el Título VII de esta Ley.
Artículo 6º. Los recursos de la Seguridad Social y, en general, todas las
cantidades que se depositen en los fondos de naturaleza social, así como los que
tengan carácter forzoso en virtud de las leyes y reglamentos judiciales y
administrativos, dejando a salvo los objetivos primarios de dichos fondos, se
invertirán de preferencia en programas destinados a la construcción de viviendas
que puedan adquirirse en condiciones razonables por los trabajadores. Para la
elaboración de esos programas y su ejecución, se consultará la opinión de los
organismos sindicales superiores.

Artículo 7º. No estarán comprendidos en las disposiciones de esta Ley los


miembros de los cuerpos armados, pero las autoridades respectivas, dentro de
sus atribuciones, establecerán, por vía reglamentaria, los beneficios de que
deberá gozar el personal que allí presta servicios, los cuales no serán inferiores a
los de los trabajadores regidos por esta Ley en cuanto sea compatible con la
índole de sus labores.

Se entenderá por cuerpos armados los que integran las Fuerzas Armadas
Nacionales, los servicios policiales y los demás que están vinculados a la defensa
y la seguridad de la nación y al mantenimiento del orden público.

Artículo 8º. Los funcionarios o empleados públicos Nacionales, Estadales o


Municipales se regirán por las normas sobre Carrera Administrativa Nacionales,
Estadales o Municipales, según sea el caso, en todo lo relativo a su ingreso,
ascenso, traslado, suspensión, retiro, sistemas de remuneración, estabilidad y
régimen jurisdiccional; y gozarán de los beneficios acordados por esta Ley en todo
lo no previsto en aquellos ordenamientos.

Los funcionarios o empleados públicos que desempeñen cargos de carrera,


tendrán derecho a la negociación colectiva, a la solución pacífica de los conflictos
y a la huelga, de conformidad con lo previsto en el Título VII de esta Ley, en
cuanto sea compatible con la índole de los servicios que prestan y con las
exigencias de las Administración Pública. Los obreros al servicio de los entes
públicos estarán amparados por las disposiciones de esta Ley.

Artículo 9º. Los profesionales que presten servicios mediante una relación de
trabajo tendrán los derechos y obligaciones que determinen las respectivas leyes
de ejercicio profesional, pero estarán amparados por la legislación del Trabajo y
de la Seguridad Social en todo aquello que los favorezca.

Los honorarios correspondientes a la actividad de dichos profesionales se


considerarán satisfechos por el pago de la remuneración y demás beneficios
derivados de la relación de trabajo, salvo convenio expreso en contrario.

Artículo 10. Las disposiciones de esta Ley son de orden público y de aplicación
territorial; rigen a venezolanos y extranjeros con ocasión del trabajo prestado o
convenido en el país y en ningún caso serán renunciables ni relajables por
convenios particulares, salvo aquellos que por su propio contexto revelen el
propósito del legislador de no darles carácter imperativo. Los convenios colectivos
podrán acordar reglas favorables al trabajador que modifiquen la norma general
respetando su finalidad.

Artículo 11. Los derechos consagrados por la Constitución en materia laboral


serán amparados por los jueces de Primera Instancia de la jurisdicción del
Trabajo, de conformidad con la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y
Garantías Constitucionales.

Artículo 12. Corresponde al Poder Público Nacional dictar normas sobre el trabajo.
Los Estados y los Municipios no podrán dictar leyes, ordenanzas ni previsión
alguna sobre esta materia. Quedan a salvo las disposiciones que dichas Entidades
dicten para favorecer a los trabajadores que presten servicio bajo su dependencia,
dentro de las normas pautadas por la legislación laboral.

Artículo 13. El Ejecutivo Nacional tendrá las más amplias facultades para
reglamentar las disposiciones legales en materia de trabajo, y a tal efecto podrá
dictar Decretos o Resoluciones especiales y limitar su alcance a determinada
región o actividad del país.

Parágrafo Único: Cuando el interés público y la urgencia así lo requieran, el


Ejecutivo Nacional, por Decreto del Presidente de la República en Consejo de
Ministros, podrá establecer cláusulas irrenunciables en beneficio de los
trabajadores y de la economía nacional que se considerarán integrantes del
contrato de trabajo.

Artículo 14. Estarán exentos de los impuestos de timbres fiscales y de cualquier


otra contribución fiscal, todos los actos jurídicos, solicitudes y actuaciones que se
dirijan a los funcionarios administrativos o judiciales del Trabajo o se celebren ante
ellos. Los servicios de estos funcionarios serán gratuitos para trabajadores y
patronos, salvo disposición especial.

Artículo 15. Estarán sujetas a las disposiciones de esta Ley todas las empresas,
establecimientos, explotaciones y faenas, sean de carácter público o privado,
existentes o que se establezcan en el territorio de la República, y en general, toda
prestación de servicios personales donde haya patronos y trabajadores, sea cual
fuere la forma que adopte, salvo las excepciones expresamente establecidas por
esta Ley.

Artículo 16. Para los fines de la legislación del Trabajo se entiende por empresa la
unidad de producción de bienes o de servicios constituida para realizar una
actividad económica con fines de lucro.

Se entiende por establecimiento, la reunión de medios materiales y de un personal


permanente que trabaja, en general, en un mismo lugar, en una misma tarea, y
que está sometido a una dirección técnica común, tenga o no fines de lucro.
Se entiende por explotación, toda combinación de factores de la producción sin
personería jurídica propia ni organización permanente, que busca satisfacer
necesidades y cuyas operaciones se refieren a un mismo centro de actividad
económica.

Se entiende por faena, toda actividad que envuelva la prestación del trabajo en
cualesquiera condiciones.

Artículo 17. El Ministerio del ramo podrá solicitar los datos que considere
necesarios para la apreciación de las condiciones y modalidades de aplicación de
esta Ley y de su reglamentación, y , cuando fuere el caso, adoptará las medidas
necesarias para corregir las irregularidades que pudieran existir.

Los funcionarios no podrán revelar ningún secreto de manufactura, procedimiento,


fabricación o situación económica de que tengan conocimiento con ocasión de sus
funciones.

Artículo 18. Para la mayor eficacia de esta Ley, las autoridades tomarán las
medidas que les soliciten los funcionarios del Trabajo en el cumplimiento de sus
deberes y dentro de sus atribuciones.

Artículo 19. Las ordeñes, instrucciones y, en general, todas las disposiciones que
se comuniquen a los trabajadores, se harán en idioma castellano.

Artículo 20. Los jefes de relaciones industriales, jefes de personal, capitanes de


buques o aeronaves, capataces o quienes ejerzan funciones análogas, deberán
ser venezolanos.

Artículo 21. Cuando por disposición de esta u otras leyes o reglamentos deba
oírse la opinión del sector patronal, se incluirá en ésta la de una representación
calificada de la pequeña y mediana empresa.

El Ejecutivo Nacional, oída la opinión del Consejo de Economía Nacional, podrá


modificar las cantidades fijadas como límite de capital para que una empresa sea
favorecida con el trato especial que se dará a las pequeñas y medianas empresas,
en función del valor real de la moneda y de las condiciones de la economía en
general.

Artículo 22. Los Decretos que dicte el Ejecutivo Nacional de conformidad con lo
previsto en los artículos 13 y 138 de esta Ley, deberán someterse a la
consideración de las Cámaras en sesión conjunta o de la Comisión Delegada,
dentro de los cinco (5) días siguientes a su publicación.

Las Cámaras en sesión conjunta o la Comisión Delegada, según sea el caso,


decidirán la ratificación o suspensión de los Decretos dentro de los diez (10) días
siguientes a la fecha de recepción.
Parágrafo Primero: En caso de pronunciarse por la suspensión, el Congreso o la
Comisión Delegada, según sea el caso, podrá recomendar al Ejecutivo Nacional la
elaboración de un Decreto modificado.

Parágrafo Segundo: Si transcurrido el lapso indicado, las Cámaras en sesión


conjunta o la Comisión Delegada, según sea el caso, no se hubieren pronunciado
sobre la decisión sometida a su consideración, ésta se considerará ratificada.

Capítulo II
Del Deber de Trabajar y del Derecho al Trabajo

Artículo 23. Toda persona apta tiene el deber de trabajar, dentro de su capacidad
y posibilidades, para asegurar su subsistencia y en beneficio de la comunidad.

Artículo 24. Toda persona tiene derecho al trabajo. El Estado procurará que toda
persona apta pueda encontrar colocación que le proporcione una subsistencia
digna y decorosa.

Artículo 25. El Estado se esforzará por crear y favorecer condiciones propicias


para elevar en todo lo posible el nivel de empleo. Las empresas, explotaciones o
establecimientos que en proporción a su capital generen mayor número de
oportunidades estables y bien remuneradas de trabajo serán objeto de protección
especial por parte de los organismos crediticios del sector público y se tendrán en
consideración en las políticas fiscales, económicas y administrativas del Estado.

Artículo 26. Se prohibe toda discriminación en las condiciones de trabajo basada


en edad, sexo, raza, estado civil, credo religioso, filiación política o condición
social. Los infractores serán penados de conformidad con las leyes. No se
considerarán discriminatorias las disposiciones especiales dictadas para proteger
la maternidad y la familia, ni las encaminadas a la protección de menores,
ancianos y minusválidos.

Parágrafo Primero: En las ofertas de trabajo no se podrán incluir menciones que


contraríen lo dispuesto en este artículo.

Parágrafo Segundo: Nadie podrá ser objeto de discriminación en su derecho al


trabajo por sus antecedentes penales. El Estado procurará establecer servicios
que propendan a la rehabilitación del ex recluso.

Artículo 27. El noventa por ciento (90%) por lo menos, tanto de los empleados
como de los obreros al servicio de un patrono que ocupe diez (10) trabajadores o
más, debe ser venezolano. Además, las remuneraciones del personal extranjero,
tanto de los obreros como de los empleados, no excederá del veinte por ciento
(20%) del total de remuneraciones pagado a los trabajadores de una u otra
categoría.
Artículo 28. El Ministerio del ramo, previo estudio de las condiciones generales de
la oferta de mano de obra y de las circunstancias del caso concreto, podrá
autorizar excepciones temporales a lo dispuesto en el artículo anterior, en los
casos y con los requisitos siguientes:

a) Cuando se trate de actividades que requieran conocimientos técnicos


especiales y no exista personal venezolano disponible. La autorización, de ser
posible, se condicionará a que el patrono, dentro del plazo que se le señale,
prepare personal venezolano;

b) Cuando exista demanda de mano de obra y el respectivo organismo del


Ministerio del ramo compruebe no poder satisfacerla con personal venezolano;

c) Cuando se trate de inmigrantes que ingresen al país contratados directamente


por el Gobierno Nacional o controlados por éste. En este caso el porcentaje
autorizado y el plazo de la autorización se fijarán por resolución del Ministerio del
ramo;

d) Cuando se trate de refugiados; y

e) Cuando se trate de pequeñas y medianas empresas.

Artículo 29. Las empresas, explotaciones y establecimientos, públicos o privados,


en la contratación de sus trabajadores, están obligados, en igualdad de
circunstancias, a dar preferencia a los jefes de familia de uno u otro sexo, hasta un
setenta y cinco por ciento (75%) de los trabajadores.

Artículo 30. Cuando se contrate personal extranjero se preferirá a quienes tengan


hijos nacidos en el territorio nacional, o sean casados con venezolanos, o hayan
establecido su domicilio en el país, o tengan más tiempo residenciados en él.

Capítulo III
De la Libertad de Trabajo

Artículo 31. Toda persona es libre para dedicarse al ejercicio de cualquier


actividad que no esté prohibida por la Ley.

Artículo 32. Nadie podrá impedir el trabajo a los demás ni obligarlos a trabajar
contra su voluntad.

Parágrafo Único: Solamente cuando se vulneren los derechos de terceros o se


ofendan los de la sociedad, podrá impedirse el trabajo mediante resolución de la
autoridad competente dictada conforme a la Ley.
Artículo 33. De conformidad con lo establecido en el artículo anterior, el Ministerio
del ramo, mediante resolución motivada, podrá impedir:

a) La sustitución, en contravención a lo dispuesto en el artículo 506 de esta Ley,


de un trabajador que participe en un conflicto tramitado de acuerdo a las
formalidades del Título VII;

b) La sustitución definitiva, en contravención a lo dispuesto en el artículo 584 de


esta Ley, de un trabajador que haya sufrido un riesgo profesional;

c) La sustitución de un trabajador que goce de protección especial del Estado, sin


haberse cumplido con las formalidades del artículo 453 de esta Ley;

d) La sustitución definitiva de un trabajador que haya estado separado de sus


labores por causas de enfermedad no profesional, antes de cumplirse el período
de reposo que se le hubiere ordenado de conformidad con la Ley; y

e) El despido masivo de trabajadores, de conformidad con el artículo siguiente.

Artículo 34. El despido se considerará masivo cuando afecte a un número igual o


mayor al diez por ciento (10%) de los trabajadores de una empresa que tenga más
de cien (100) trabajadores, o al veinte por ciento (20%) de una empresa que tenga
más de cincuenta (50) trabajadores, o a diez (10) trabajadores de la que tenga
menos de cincuenta (50) dentro de un lapso de tres (3) meses, o aun mayor si las
circunstancias le dieren carácter crítico.

Cuando se realice un despido masivo, el Ministerio del ramo podrá, por razones de
interés social, suspenderlo mediante resolución especial. El patrono podrá ocurrir
al procedimiento pautado en el Capítulo III del Título VII de esta Ley.

Si para la reducción de personal se invocaren circunstancias económicas, o de


progreso o modificaciones tecnológicas, el procedimiento conflictivo, en caso de
no llegarse a acuerdo entre las partes, se someterá a arbitraje.

De la solicitud del patrono se notificará al sindicato al que estén afiliados los


trabajadores involucrados, o en ausencia del sindicato, a los trabajadores mismos.

Los alegatos de reducción de personal no procederán cuando la solicitud se haga


en un momento en que los trabajadores de la empresa estén ejerciendo sus
derechos de organización y contratación colectiva.

Artículo 35. A nadie se coartará la libertad de ejercer el comercio en los centros de


trabajo, a menos que esta libertad resulte contraria a los intereses de la
colectividad o a los de los trabajadores, a juicio del Ministerio del ramo; ni se
cobrará por dicho ejercicio otras contribuciones o impuestos que los fijados por la
Ley.
Artículo 36. A nadie se impedirá el libre tránsito por carreteras o caminos que
conduzcan a los centros de trabajo, ni el transporte por ellos de mercancías, ni se
cobrará por este tránsito ningún impuesto o contribución no previsto por la Ley. En
el caso de que estos caminos o carreteras sean de propiedad particular, el
propietario podrá reglamentar su uso, pero sus disposiciones no entrarán en vigor
mientras no sean aprobadas por la autoridad competente, la cual negará su
aprobación cuando sean lesivas a los intereses generales.

Artículo 37. Se prohibe el establecimiento de expendios de bebidas embriagantes,


juegos de azar y casas de prostitución en los centros de trabajo.

Esta prohibición se hará efectiva en un radio de tres (3) kilómetros de los centros
de trabajo ubicados fuera de las poblaciones.

Artículo 38. Para la aplicación de los artículos precedentes se entenderá por


centros de trabajo aquellos lugares de donde partan o a donde converjan las
actividades de un número considerable de trabajadores y que estén ubicados
fuera del lugar donde normalmente la mayoría de ellos tengan su habitación, sin
exceptuar campamentos especialmente construidos para alojarlos.

Capítulo IV
De las Personas en el Derecho del Trabajo

Artículo 39. Se entiende por trabajador la persona natural que realiza una labor de
cualquier clase, por cuenta ajena y bajo la dependencia de otra.

La prestación de sus servicios debe ser remunerada.

Artículo 40. Se entiende por trabajador no dependiente la persona que vive


habitualmente de su trabajo sin estar en situación de dependencia respecto de
uno o varios patronos.

Los trabajadores no dependientes podrán organizarse en sindicatos de acuerdo


con lo previsto en el Capítulo II del Título VII de esta Ley y celebrar acuerdos
similares a las convenciones colectivas de trabajo según las disposiciones del
Capítulo III del mismo Título, en cuanto sean aplicables; serán incorporados
progresivamente al sistema de la Seguridad Social y a las demás normas de
protección de los trabajadores, en cuanto fuere posible.

Artículo 41. Se entiende por empleado el trabajador en cuya labor predomine el


esfuerzo intelectual o no manual. El esfuerzo intelectual, para que un trabajador
sea calificado de empleado, puede ser anterior al momento en que presta sus
servicios y en este caso consistirá en estudios que haya tenido que realizar para
poder prestar eficientemente su labor, sin que pueda considerarse como tal el
entrenamiento especial o aprendizaje requerido para el trabajo manual calificado.
Artículo 42. Se entiende por empleado de dirección el que interviene en la toma de
decisiones u orientaciones de la empresa, así como el que tiene el carácter de
representante del patrono frente a otros trabajadores o terceros y puede sustituirlo,
en todo o en parte, en sus funciones.

Artículo 43. Se entiende por obrero el trabajador en cuya labor predomina el


esfuerzo manual o material.

Serán considerados obreros los trabajadores que preparan o vigilan el trabajo de


los demás obreros, tales como vigilantes, capataces y otros semejantes. Si el
trabajador, conforme a lo pactado o a la costumbre, asociare a su trabajo a un
auxiliar o ayudante, el patrono de aquél lo será también de éste.

Artículo 44. Se entiende por obrero calificado el que requiere entrenamiento


especial o aprendizaje para realizar su labor.

Artículo 45. Se entiende por trabajador de confianza aquel cuya labor implica el
conocimiento personal de secretos industriales o comerciales del patrono, o su
participación en la administración del negocio, o en la supervisión de otros
trabajadores.

Artículo 46. Se entiende por trabajador de inspección o vigilancia el que tenga a su


cargo la revisión del trabajo de otros trabajadores o el resguardo y seguridad de
bienes.

Artículo 47. La calificación de un cargo como de dirección, confianza, inspección o


vigilancia, dependerá de la naturaleza real de los servicios prestados,
independientemente de la denominación que haya sido convenida por las partes o
de la que unilateralmente hubiese establecido el patrono.

Artículo 48. La calificación de un trabajador como empleado u obrero no


establecerá diferencias entre uno y otro, salvo en los casos específicos que señala
la Ley. En caso de duda, ésta se resolverá en el sentido más favorable para el
trabajador.

Artículo 49. Se entiende por patrono o empleador la persona natural o jurídica que
en nombre propio, ya sea por cuenta propia o ajena, tiene a su cargo una
empresa, establecimiento, explotación o faena, de cualquier naturaleza o
importancia, que ocupe trabajadores, sea cual fuere su número.

Cuando la explotación se efectúe mediante intermediario, tanto éste como la


persona que se beneficia de esa explotación se considerarán patronos.

Artículo 50. A los efectos de esta Ley, se considera representante del patrono toda
persona que en nombre y por cuenta de éste ejerza funciones jerárquicas de
dirección o administración.
Artículo 51. Los directores, gerentes, administradores, jefes de relaciones
industriales, jefes de personal, capitanes de buques o aeronaves, liquidadores y
depositarios y demás personas que ejerzan funciones de dirección o
administración se considerarán representantes del patrono aunque no tengan
mandato expreso, y obligarán a su representado para todos los fines derivados de
la relación de trabajo.

Artículo 52. La citación administrativa o judicial en la persona del representante del


patrono a quien no se le hubiere conferido mandato expreso para darse por citado
o comparecer en juicio, se entenderá hecha directamente a éste, a los fines
legales pertinentes, siempre que se notifique al patrono en un cartel que fijará el
funcionario competente a la puerta de la sede de la empresa y se entregue una
copia del mismo al patrono, o se consigne en su secretaría o en su oficina
receptora de correspondencia si la hubiere. El funcionario dejará constancia en el
expediente de haber cumplido con lo prescrito en este artículo y de los datos
relativos a la identificación de la persona que recibió la copia del cartel. El lapso de
comparecencia comenzará a correr desde el día en que se haya hecho la fijación
del cartel y la entrega de su copia.

Artículo 53. Cuando el patrono fuere citado para absolver posiciones juradas, bien
personalmente o mediante la citación a uno de sus representantes de conformidad
con lo previsto en el artículo anterior, el patrono podrá autorizar a una de las
personas a que se refiere el artículo 51 de esta Ley para que las absuelva por él,
cuando dicha persona, por la labor que cumpla, deba estar en conocimiento real
de los hechos sobre los cuales versarán las posiciones.

Artículo 54. A los efectos de esta Ley se entiende por intermediario la persona que
en nombre propio y en beneficio de otra utilice los servicios de uno o más
trabajadores.

El intermediario será responsable de las obligaciones que a favor de esos


trabajadores se derivan de la Ley y de los contratos; y el beneficiario responderá
además, solidariamente con el intermediario, cuando le hubiere autorizado
expresamente para ello o recibiere la obra ejecutada. Los trabajadores
contratados por intermediarios disfrutarán de los mismos beneficios y condiciones
de trabajo que correspondan a los trabajadores contratados directamente por el
patrono beneficiario.

Artículo 55. No se considerará intermediario, y en consecuencia no comprometerá


la responsabilidad laboral del beneficiario de la obra, el contratista, es decir, la
persona natural o jurídica que mediante contrato se encargue de ejecutar obras o
servicios con sus propios elementos.

No será aplicable esta disposición al contratista cuya actividad sea inherente o


conexa con la del beneficiario de la obra o servicio.
Las obras o servicios ejecutados por contratistas para empresas mineras y de
hidrocarburos se presumirán inherentes o conexas con la actividad del patrono
beneficiario.

Artículo 56. A los efectos de establecer la responsabilidad solidaria del dueño de la


obra o beneficiario del servicio, se entiende por inherente, la obra que participa de
la misma naturaleza de la actividad a que se dedica el contratante; y por conexa,
la que está en relación íntima y se produce con ocasión de ella.

La responsabilidad del dueño de la obra o beneficiario del servicio se extiende


hasta los trabajadores utilizados por subcontratistas, aun en el caso de que el
contratista no esté autorizado para subcontratar; y los trabajadores referidos
gozarán de los mismos beneficios que correspondan a los trabajadores empleados
en la obra o servicio.

Artículo 57. Cuando un contratista realice habitualmente obras o servicios para


una empresa en un volumen que constituya su mayor fuente de lucro, se
presumirá que su actividad es inherente o conexa con la de la empresa que se
beneficie con ella.

Artículo 58. Las organizaciones sindicales se regirán por lo dispuesto en el Título


VII de esta Ley.

Capítulo V
De la Aplicación de las Normas Jurídicas en Materia del Trabajo

Artículo 59. En caso de conflicto de leyes prevalecerán las del Trabajo, sustantivas
o de procedimiento. Si hubiere dudas en la aplicación de varias normas vigentes, o
en la interpretación de una determinada norma, se aplicará la más favorable al
trabajador. La norma adoptada deberá aplicarse en su integridad.

Artículo 60. Además de las disposiciones constitucionales y legales de carácter


imperativo, para la resolución de un caso determinado se aplicarán, en el orden
indicado:

a) La convención colectiva de trabajo o el laudo arbitral, si fuere el caso;

b) El contrato de trabajo;

c) Los principios que inspiran la Legislación del Trabajo, tales como los contenidos
explícita o implícitamente en declaraciones constitucionales o en los Convenios y
Recomendaciones adoptados en el seno de la Organización Internacional del
Trabajo y en la jurisprudencia y doctrina nacionales;

d) La costumbre y el uso, en cuanto no contraríen las disposiciones legales ni los


principios a que se refiere el literal anterior;
e) Los principios universalmente admitidos por el Derecho del Trabajo;

f) Las normas y principios generales del Derecho; y

g) La equidad.

Capítulo VI
De la Prescripción de las Acciones

Artículo 61. Todas las acciones provenientes de la relación de trabajo prescribirán


al cumplirse un (1) año contado desde la terminación de la prestación de los
servicios.

Artículo 62. La acción para reclamar la indemnización por accidentes o


enfermedades profesionales prescribe a los dos (2) años, contados a partir de la
fecha del accidente o constatación de la enfermedad.

Artículo 63. En los casos de terminación de la relación de trabajo, el lapso de un


(1) año para reclamar las cantidades que puedan corresponder a los trabajadores
por concepto de su participación en los beneficios del último año de servicio, se
contará a partir de la fecha en la cual sea exigible tal beneficio de conformidad con
lo dispuesto en el artículo 180 de esta Ley.

Artículo 64. La prescripción de las acciones provenientes de la relación de trabajo


se interrumpe:

a) Por la introducción de una demanda judicial, aunque se haga ante un juez


incompetente, siempre que el demandado sea notificado o citado antes de la
expiración del lapso de prescripción o dentro de los dos (2) meses siguientes;

b) Por la reclamación intentada por ante el organismo ejecutivo competente


cuando se trate de reclamaciones contra la República u otras entidades de
carácter público;

c) Por la reclamación intentada por ante una autoridad administrativa del Trabajo.
Para que la reclamación surta sus efectos deberá efectuarse la notificación del
reclamado o de su representante antes de la expiración del lapso de prescripción
o dentro de los dos (2) meses siguientes; y

d) Por las otras causas señaladas en el Código Civil.

TÍTULO II
DE LA RELACIÓN DE TRABAJO
Capítulo I

Disposiciones Generales

Artículo 65. Se presumirá la existencia de una relación de trabajo entre quien


preste un servicio personal y quien lo reciba.

Se exceptuarán aquellos casos en los cuales, por razones de orden ético o de


interés social, se presten servicios a instituciones sin fines de lucro con propósitos
distintos de los de la relación laboral.

Artículo 66. La prestación de servicio en la relación de trabajo será remunerada.

Capítulo II
Del Contrato de Trabajo

Artículo 67. El contrato de trabajo es aquel mediante el cual una persona se obliga
a prestar servicios a otra bajo su dependencia y mediante una remuneración.

Artículo 68. El contrato de trabajo obligará a lo expresamente pactado y a las


consecuencias que de él se deriven según la Ley, la costumbre, el uso local y la
equidad.

Artículo 69. Si en el contrato de trabajo celebrado por un patrono y un trabajador


no hubiere estipulaciones expresas respecto al servicio que deba prestarse y a la
remuneración, éstos se ajustarán a las normas siguientes:

a) El trabajador estará obligado a desempeñar los servicios que sean compatibles


con sus fuerzas, aptitudes, estado o condición, y que sean del mismo género de
los que formen el objeto de la actividad a que se dedique el patrono; y

b) La remuneración deberá ser adecuada a la naturaleza y magnitud de los


servicios y no podrá ser inferior al salario mínimo ni a la que se pague por trabajos
de igual naturaleza en la región y en la propia empresa.

Cuando la labor ordenada no sea, a juicio del trabajador, de las que está obligado
a ejecutar, deberá cumplirla, siempre que no sea manifiestamente improcedente y
no ponga en peligro al propio trabajador o a la actividad de la empresa,
establecimiento o explotación del patrono, consignando ante éste o su
representante su no conformidad, sin que el haber cumplido la orden implique su
aceptación de las modificaciones de las condiciones de trabajo, si fuere el caso.

Artículo 70. El contrato de trabajo se hará preferentemente por escrito, sin


perjuicio de que pueda probarse su existencia en caso de celebrarse en forma
oral.
Artículo 71. El contrato de trabajo escrito se extenderá en dos (2) ejemplares, uno
de los cuales se entregará al trabajador, y contendrá las especificaciones
siguientes:

a) El nombre, nacionalidad, edad, estado civil y domicilio o residencia de los


contratantes;

b) El servicio que deba prestarse, que se determinará con la mayor precisión


posible;

c) La duración del contrato o la indicación de que es por tiempo indeterminado,


según el caso;

d) La obra o la labor que deba realizarse, cuando se contrate para una obra
determinada;

e) La duración de la jornada ordinaria de trabajo, cuando se haya estipulado por


unidad de tiempo o por tarea;

f) El salario estipulado o la manera de calcularlo y su forma y lugar de pago;

g) El lugar donde deba prestarse el servicio; y

h) Cualesquiera otras estipulaciones lícitas que acuerden los contratantes.

Artículo 72. El contrato de trabajo podrá celebrarse por tiempo indeterminado, por
tiempo determinado o para una obra determinada.

Artículo 73. El contrato de trabajo se considerará celebrado por tiempo


indeterminado cuando no aparezca expresada la voluntad de las partes, en forma
inequívoca, de vincularse sólo con ocasión de una obra determinada o por tiempo
determinado.

Artículo 74. El contrato celebrado por tiempo determinado concluirá por la


expiración del término convenido y no perderá su condición específica cuando
fuese objeto de una prórroga.

En caso de dos (2) o más prórrogas, el contrato se considerará por tiempo


indeterminado, a no ser que existan razones especiales que justifiquen dichas
prórrogas y excluyan la intención presunta de continuar la relación.

Las previsiones de este artículo se aplicarán también cuando, vencido el término e


interrumpida la prestación del servicio, se celebre un nuevo contrato entre las
partes dentro del mes siguiente al vencimiento del anterior, salvo que se
demuestre claramente la voluntad común de poner fin a la relación.
Artículo 75. El contrato para una obra determinada deberá expresar con toda
precisión la obra a ejecutarse por el trabajador.

El contrato durará por todo el tiempo requerido para la ejecución de la obra y


terminará con la conclusión de la misma.

Se considerará que la obra ha concluido cuando ha finalizado la parte que


corresponde al trabajador dentro de la totalidad proyectada por el patrono.

Si en el mes siguiente a la terminación de un contrato de trabajo para una obra


determinada, las partes celebraren un nuevo contrato para la ejecución de otra
obra, se entenderá que han querido obligarse, desde el inicio de la relación, por
tiempo indeterminado.

En la industria de la construcción, la naturaleza de los contratos para una obra


determinada no se desvirtúa, sea cual fuere el número sucesivo de ellos.

Artículo 76. En los contratos por tiempo determinado los obreros no podrán
obligarse a prestar servicios por mas de un (1) año, ni los empleados y los obreros
calificados por más de tres (3) años.

En caso de prórrogas se aplicará lo dispuesto en el artículo 74 de esta Ley.

Artículo 77. El contrato de trabajo podrá celebrarse por tiempo determinado


únicamente en los siguientes casos:

a) Cuando lo exija la naturaleza del servicio;

b) Cuando tenga por objeto sustituir provisional y lícitamente a un trabajador; y

c) En el caso previsto en el artículo 78 de esta Ley.

Artículo 78. Los contratos de trabajo celebrados por trabajadores venezolanos


para la prestación de servicios fuera del país deberán extenderse por escrito, ser
autenticados ante funcionarios competentes del lugar donde se celebren y
legalizados por un funcionario consular de la nación donde deban prestar sus
servicios. El patrono deberá otorgar fianza o constituir depósito en un banco
venezolano, a entera satisfacción de la Inspectoría del Trabajo, por una cantidad
igual al monto de los gastos de repatriación del trabajador y los de su traslado
hasta el lugar de su residencia.

Además, serán parte integrante de dichos contratos las estipulaciones siguientes:

a) Los gastos de transporte y alimentación del trabajador y todos los que se


originen por el cumplimiento de obligaciones sobre inmigración u otro concepto
semejante, serán por cuenta del patrono; y
b) Se aplicarán las disposiciones de la legislación social venezolana.

El trabajador deberá recibir del patrono, antes de su salida, información escrita


sobre las condiciones generales de vida y requisitos a que deberá someterse en el
país donde va a prestar sus servicios.

Artículo 79. El incumplimiento del contrato de trabajo sólo obligará a quien en él


incurra a la correspondiente responsabilidad civil, sin que en ningún caso pueda
hacerse coacción sobre su persona.

Capítulo III
De las Invenciones y Mejoras

Artículo 80. Las invenciones o mejoras realizadas por el trabajador podrán


considerarse como:

a) De servicio;

b) De empresa; y

c) Libres u ocasionales.

Artículo 81. Se considerarán de servicio aquellas invenciones realizadas por


trabajadores contratados por el patrono con el objeto de investigar y obtener
medios, sistemas o procedimientos distintos.

Artículo 82. Se considerarán de empresa aquellas invenciones en cuya obtención


sean determinantes las instalaciones, procedimientos o métodos de la empresa en
la cual se producen.

Artículo 83. Se considerarán libres u ocasionales aquellas en que predomine el


esfuerzo y talento del inventor no contratado especialmente para tal fin.

Artículo 84. La propiedad de las invenciones o mejoras de servicio o de empresa


corresponderá al patrono, pero el inventor tendrá derecho a una participación en
su disfrute cuando la retribución del trabajo prestado por éste sea
desproporcionada con la magnitud del resultado.

El monto de esa participación se fijará equitativamente por las partes con


aprobación del Inspector del Trabajo de la jurisdicción y a falta de acuerdo será
fijada por el juez.

Artículo 85. La propiedad de las invenciones libres u ocasionales corresponderá al


inventor. En el supuesto de que el invento o mejora realizada por el trabajador
tenga relación con la actividad que desarrolla el patrono, éste tendrá derecho
preferente a adquirirla en el plazo de noventa (90) días a partir de la notificación
que le haga el trabajador a través del Inspector del Trabajo o de un Juez Laboral.

Artículo 86. En todo caso será obligatorio mencionar el nombre del trabajador a
cuyo esfuerzo, estudio, talento y dedicación se debe la invención o mejora
realizada.

Artículo 87. Los trabajadores no dependientes autores de invenciones o mejoras o


de obras de carácter intelectual o artístico cuya propiedad les corresponda de
acuerdo con la Ley de la materia tendrán siempre derecho al nombre de la
invención, mejora, obra o composición y a una retribución equitativa por parte de
quienes la utilicen.

Capítulo IV
De la Sustitución del Patrono

Artículo 88. Existirá sustitución del patrono cuando se trasmita la propiedad, la


titularidad o la explotación de una empresa de una persona natural o jurídica a
otra, por cualquier causa, y continúen realizándose las labores de la empresa.

Artículo 89. Cuando el nuevo patrono continúe el ejercicio de la actividad anterior


con el mismo personal e instalaciones materiales, independientemente del cambio
de titularidad de la empresa, se considerará que hay sustitución del patrono.

Artículo 90. La sustitución del patrono no afectará las relaciones de trabajo


existentes. El patrono sustituido será solidariamente responsable con el nuevo
patrono por las obligaciones derivadas de la Ley o de los contratos, nacidas antes
de la sustitución, hasta por el término de prescripción previsto en el artículo 61 de
esta Ley.

Concluido este plazo, subsistirá únicamente la responsabilidad del nuevo patrono,


salvo que existan juicios laborales anteriores, caso en el cual las sentencias
definitivas podrán ejecutarse indistintamente contra el patrono sustituido o contra
el sustituto. La responsabilidad del patrono sustituido sólo subsistirá, en este caso,
por el término de un (1) año contado a partir de la fecha en que la sentencia quede
definitivamente firme.

Artículo 91. La sustitución del patrono no surtirá efecto en perjuicio del trabajador
si no se le notificare por escrito a éste. La sustitución deberá además notificarse
por escrito al Inspector del Trabajo y al sindicato al cual esté afiliado el trabajador.

Hecha la notificación, si el trabajador considerase inconveniente la sustitución para


sus intereses, podrá exigir la terminación de la relación de trabajo y el pago de las
prestaciones e indemnizaciones que le corresponderían en caso de despido
injustificado.
Artículo 92. En el caso de que se le paguen al trabajador prestaciones e
indemnizaciones con motivo de la sustitución del patrono y continúe prestando sus
servicios a la empresa, el pago recibido se considerará como un anticipo de lo que
en definitiva le corresponda al terminar la relación de trabajo.

Capítulo V
De la Suspensión de la Relación de Trabajo

Artículo 93. La suspensión de la relación de trabajo no pondrá fin a la vinculación


jurídica existente entre el patrono y el trabajador.

Artículo 94. Serán causas de suspensión:

a) El accidente o enfermedad profesional que inhabilite al trabajador para la


prestación del servicio durante un período que no exceda de doce (12) meses, aun
cuando del accidente o enfermedad se derive una incapacidad parcial y
permanente;

b) La enfermedad no profesional que inhabilite al trabajador para la prestación del


servicio durante un período equivalente al establecido en el literal a) de este
artículo;

c) El servicio militar obligatorio;

d) El descanso pre y postnatal;

e) El conflicto colectivo declarado de conformidad con esta Ley;

f) La detención preventiva a los fines de averiguación judicial o policial, cuando el


trabajador no hubiere incurrido en causa que la justifique;

g) La licencia concedida al trabajador por el patrono para realizar estudios o para


otras finalidades en su interés; y

h) Casos fortuitos o de fuerza mayor que tengan como consecuencia necesaria,


inmediata y directa, la suspensión temporal de las labores.

Artículo 95. Durante la suspensión, el trabajador no estará obligado a prestar el


servicio ni el patrono a pagar el salario.

Quedan a salvo las prestaciones establecidas por la Seguridad Social o por la


convención colectiva y los casos que por motivo de equidad determine el
Reglamento, dentro de las condiciones y límites que éste fije.

Artículo 96. Pendiente la suspensión, el patrono no podrá despedir al trabajador


afectado por ella, sin causa justificada debidamente comprobada mediante el
procedimiento establecido en el Capítulo II del Título VII de esta Ley. Si por
necesidades de la empresa tuviere que proveer su vacante temporalmente, el
trabajador será reintegrado a su cargo al cesar la suspensión.

Artículo 97. Cesada la suspensión, el trabajador tendrá derecho a continuar


prestando servicios en las mismas condiciones existentes para la fecha en que
ocurrió aquella, salvo lo establecido en el literal a) del artículo 94 y otros casos
especiales.

La antigüedad del trabajador comprenderá el tiempo servido antes y después de la


suspensión salvo disposición especial.

Capítulo VI
De la Terminación de la Relación de Trabajo

Artículo 98. La relación de trabajo puede terminar por despido, retiro, voluntad
común de las partes o causa ajena a la voluntad de ambas.

Artículo 99. Se entenderá por despido la manifestación de voluntad del patrono de


poner fin a la relación de trabajo que lo vincula a uno o más trabajadores.

Parágrafo Único: El despido será:

a) Justificado, cuando el trabajador ha incurrido en una causa prevista por la Ley;


y

b) Injustificado, cuando se realiza sin que el trabajador haya incurrido en causa


que lo justifique.

Artículo 100. Se entenderá por retiro la manifestación de voluntad del trabajador


de poner fin a la relación de trabajo.

Parágrafo Único: El retiro será justificado cuando se funde en una causa prevista
por esta Ley, y sus efectos patrimoniales se equipararán a los del despido
injustificado.

Artículo 101. Cualquiera de las partes podrá dar por terminada la relación de
trabajo, sin previo aviso, cuando exista causa justificada para ello. Esta causa no
podrá invocarse si hubieren transcurrido treinta (30) días continuos desde aquel en
que el patrono o el trabajador haya tenido o debido tener conocimiento del hecho
que constituya causa justificada para terminar la relación por voluntad unilateral.

Artículo 102. Serán causas justificadas de despido los siguientes hechos del
trabajador:

a) Falta de probidad o conducta inmoral en el trabajo;


b) Vías de hecho, salvo en legítima defensa;

c) Injuria o falta grave al respeto y consideración debidos al patrono, a sus


representantes o a los miembros de su familia que vivan con él;

d) Hecho intencional o negligencia grave que afecte a la seguridad o higiene del


trabajo;

e) Omisiones o imprudencias que afecten gravemente a la seguridad o higiene del


trabajo;

f) Inasistencia injustificada al trabajo durante tres (3) días hábiles en el período de


un (1) mes.

La enfermedad del trabajador se considerará causa justificada de inasistencia al


trabajo. El trabajador deberá, siempre que no exista circunstancias que lo impida,
notificar al patrono la causa que lo imposibilite para asistir al trabajo;

g) Perjuicio material causado intencionalmente o con negligencia grave en las


máquinas, herramientas y útiles de trabajo, mobiliario de la empresa, materias
primas o productos elaborados o en elaboración, plantaciones y otras
pertenencias;

h) Revelación de secretos de manufactura, fabricación o procedimiento;

i) Falta grave a las obligaciones que impone la relación de trabajo; y

j) Abandono del trabajo.

Parágrafo Único: Se entiende por abandono del trabajo:

a) La salida intempestiva e injustificada del trabajador durante las horas de trabajo


del sitio de la faena, sin permiso del patrono o de quien a éste represente;

b) La negativa a trabajar en las faenas a que ha sido destinado, siempre que ellas
estén de acuerdo con el respectivo contrato o con la Ley.

No se considerará abandono del trabajo la negativa del trabajador a realizar una


labor que entrañe un peligro inminente y grave para su vida o su salud; y

c) La falta injustificada de asistencia al trabajo de parte del trabajador que tuviere a


su cargo alguna faena o máquina, cuando esa falta signifique una perturbación en
la marcha del resto de la ejecución de la obra.

Artículo 103. Serán causas justificadas de retiro, los siguientes hechos del
patrono, sus representantes o familiares que vivan con él:
a) Falta de probidad;

b) Cualquier acto inmoral en ofensa al trabajador o a miembros de su familia que


vivan con él;

c) Vías de hecho;

d) Injuria o falta grave al respeto y consideración debidos al trabajador o a


miembros de su familia que vivan con él;

e) Omisiones o imprudencias que afecten gravemente a la seguridad o higiene del


trabajo;

f) Cualquier acto que constituya falta grave a las obligaciones que le impone la
relación de trabajo; y

g) Cualquier acto constitutivo de un despido indirecto.

Parágrafo Primero: Se considerará despido indirecto:

a) La exigencia que haga el patrono al trabajador de que realice un trabajo de


índole manifiestamente distinta de la de aquel a que está obligado por el contrato
o por la Ley, o que sea incompatible con la dignidad y capacidad profesional del
trabajador, o de que preste sus servicios en condiciones que acarreen un cambio
de su residencia, salvo que en el contrato se haya convenido lo contrario o la
naturaleza del trabajo implique cambios sucesivos de residencia para el
trabajador, o que el cambio sea justificado y no acarree perjuicio a éste;

b) La reducción del salario;

c) El traslado del trabajador a un puesto inferior;

d) El cambio arbitrario del horario de trabajo; y

e) Otros hechos semejantes que alteren las condiciones existentes de trabajo.

Parágrafo Segundo: No se considerará como despido indirecto:

a) La reposición de un trabajador a su puesto primitivo, cuando sometido a un


período de prueba en un puesto de categoría superior se le restituye a aquél. El
período de prueba no podrá exceder de noventa (90) días;

b) La reposición de un trabajador a su puesto primitivo después de haber estado


desempeñando temporalmente, por tiempo que no exceda de ciento ochenta (180)
días, un puesto superior por falta del titular de dicho puesto; y
c) El traslado temporal de un trabajador, en caso de emergencia, a un puesto
inferior, dentro de su propia ocupación y con su sueldo anterior, por un lapso que
no exceda de noventa (90) días.

Artículo 104. Cuando la relación de trabajo por tiempo indeterminado finalice por
despido injustificado o basado en motivos económicos o tecnológicos, el
trabajador tendrá derecho a un preaviso conforme a las reglas siguientes:

a) Después de un (1) mes de trabajo ininterrumpido, con una semana de


anticipación;

b) Después de seis (6) meses de trabajo ininterrumpido, con una quincena de


anticipación;

c) Después de un (1) año de trabajo ininterrumpido, con un (1) mes de


anticipación;

d) Después de cinco (5) años de trabajo ininterrumpido, con dos (2) meses de
anticipación; y

e) Después de diez (10) años de trabajo ininterrumpido, con tres (3) meses de
anticipación.

Parágrafo Único: En caso de omitirse el preaviso, el lapso correspondiente se


computará en la antigüedad del trabajador para todos los efectos legales.

Artículo 105. El despido deberá notificarse por escrito con indicación de la causa
en que se fundamenta, si la hay. Hecha la notificación al trabajador, el patrono no
podrá después invocar otras causas anteriores para justificar el despido.

La omisión del aviso escrito no impedirá al trabajador demostrar el despido por


cualquier otro medio de prueba.

Artículo 106. El aviso previsto en el artículo 104 de esta Ley puede omitirse
pagando al trabajador una cantidad igual al salario del período correspondiente.

Artículo 107. Cuando la relación de trabajo por tiempo indeterminado termine por
retiro voluntario del trabajador, sin que haya causa legal que lo justifique, éste
deberá dar al patrono un preaviso conforme a las reglas siguientes:

a) Después de un (1) mes de trabajo ininterrumpido, con una semana de


anticipación;

b) Después de seis (6) meses de trabajo ininterrumpido, con una quincena de


anticipación; y
c) Después de un (1) año de trabajo ininterrumpido, con un (1) mes de
anticipación;

Parágrafo Único: En caso de preaviso omitido, el trabajador deberá pagar al


patrono como indemnización una cantidad equivalente al salario que le habría
correspondido en el lapso del preaviso.

Artículo 108. Después del tercer mes ininterrumpido de servicio, el trabajador


tendrá derecho a una prestación de antigüedad equivalente a cinco (5) días de
salario por cada mes.

Después del primer año de servicio, o fracción superior a seis (6) meses contados
a partir de la fecha de entrada en vigencia de esta Ley, el patrono pagará al
trabajador adicionalmente dos (2) días de salario, por cada año, por concepto de
prestación de antigüedad, acumulativos hasta treinta (30) días de salario.

La prestación de antigüedad, atendiendo a la voluntad del trabajador, requerida


previamente por escrito, se depositará y liquidará mensualmente, en forma
definitiva, en un fideicomiso individual o en un Fondo de Prestaciones de
Antigüedad o se acreditará mensualmente a su nombre, también en forma
definitiva, en la contabilidad de la empresa. Lo depositado o acreditado
mensualmente se pagará al término de la relación de trabajo y devengará
intereses según las siguientes opciones:

a) Al rendimiento que produzcan los fideicomisos o los Fondos de Prestaciones de


Antigüedad, según sea el caso y, en ausencia de éstos o hasta que los mismos se
crearen, a la tasa del mercado si fuere en una entidad financiera;

b) A la tasa activa determinada por el Banco Central de Venezuela, tomando como


referencia los seis (6) principales bancos comerciales y universales del país; si el
trabajador hubiese requerido que los depósitos se efectuasen en un fideicomiso
individual o en un Fondo de Prestaciones de Antigüedad o en una entidad
financiera, y el patrono no cumpliera con lo solicitado; y

c) A la tasa promedio entre la activa y pasiva, determinada por el Banco Central de


Venezuela, tomando como referencia los seis (6) principales bancos comerciales y
universales del país, si fuere en la contabilidad de la empresa.

El patrono deberá informar anualmente al trabajador, en forma detallada, el monto


que le acreditó en la contabilidad de la empresa, por concepto de prestación de
antigüedad.

La entidad financiera o el Fondo de Prestaciones de Antigüedad, según el caso,


entregará anualmente al trabajador los intereses generados por su prestación de
antigüedad acumulada. Asimismo, informará detalladamente al trabajador el
monto del capital y los intereses.
Los intereses están exentos del Impuesto sobre la Renta, serán acreditados o
depositados mensualmente y pagados al cumplir cada año de servicio, salvo que
el trabajador, mediante manifestación escrita, decidiere capitalizarlos.

PARÁGRAFO PRIMERO.- Cuando la relación de trabajo termine por cualquier


causa el trabajador tendrá derecho a una prestación de antigüedad equivalente a:

a) Quince (15) días de salario cuando la antigüedad excediere de tres (3) meses y
no fuere mayor de seis (6) meses o la diferencia entre dicho monto y lo acreditado
o depositado mensualmente;

b) Cuarenta y cinco (45) días de salario si la antigüedad excediere de seis (6)


meses y no fuere mayor de un (1) año o la diferencia entre dicho monto y lo
acreditado o depositado mensualmente; y

c) Sesenta (60) días de salario después del primer año de antigüedad o la


diferencia entre dicho monto y lo acreditado o depositado mensualmente, siempre
que hubiere prestado por lo menos seis (6) meses de servicio, durante el año de
extinción del vínculo laboral.

PARÁGRAFO SEGUNDO.- El trabajador tendrá derecho al anticipo hasta de un


setenta y cinco por ciento (75%) de lo acreditado o depositado, para satisfacer
obligaciones derivadas de:

a) La construcción, adquisición, mejora o reparación de vivienda para él y su


familia;

b) La liberación de hipoteca o de cualquier otro gravamen sobre vivienda de su


propiedad;

c) Las pensiones escolares para él, su cónyuge, hijos o con quien haga vida
marital; y

d) Los gastos por atención médica y hospitalaria de las personas indicadas en el


literal anterior.

Si la prestación de antigüedad estuviere acreditada en la contabilidad de la


empresa, el patrono deberá otorgar al trabajador crédito o aval, en los supuestos
indicados, hasta el monto del saldo a su favor. Si optare por avalar será a su cargo
la diferencia de intereses que pudiere resultar en perjuicio del trabajador.

Si la prestación de antigüedad estuviere depositada en una entidad financiera o un


Fondo de Prestaciones de Antigüedad, el trabajador podrá garantizar con ese
capital las obligaciones contraídas para los fines antes previstos.

PARÁGRAFO TERCERO.- En caso de fallecimiento del trabajador, los


beneficiarios señalados en el artículo 568 de esta Ley, tendrán derecho a recibir la
prestación de antigüedad que le hubiere correspondido, en los términos y
condiciones de los artículos 569 y 570 de esta Ley.

PARÁGRAFO CUARTO.- Lo dispuesto en este artículo no impide a los


trabajadores o a sus causahabientes el ejercicio de las acciones que puedan
corresponderles conforme al derecho común.

PARÁGRAFO QUINTO.- La prestación de antigüedad, como derecho adquirido,


será calculada con base al salario devengado en el mes al que corresponda lo
acreditado o depositado, incluyendo la cuota parte de lo percibido por concepto de
participación en los beneficios o utilidades de la empresa, de conformidad con lo
previsto en el artículo 146 de esta Ley y de la reglamentación que deberá dictarse
al efecto.

PARÁGRAFO SEXTO.- Los funcionarios o empleados públicos nacionales,


estadales o municipales, se regirán por lo dispuesto en este artículo.

Artículo 109. En caso de terminación de la relación de trabajo por causa justificada


conforme a la previsión del artículo 101, la parte que por su culpa hubiere dado
motivo a ella estará obligada a pagar a la otra, como indemnización de daños y
perjuicios, una cantidad igual al salario de los días correspondientes al aviso que
le hubiere correspondido si la relación hubiere sido por tiempo indeterminado.

Artículo 110. En los contratos de trabajo para una obra determinada o por tiempo
determinado, cuando el patrono despida injustificadamente al trabajador o el
trabajador se retire justificadamente antes de la conclusión de la obra o del
vencimiento del término, el patrono deberá pagarle al trabajador, además de la
indemnización prevista en el artículo 108 de esta Ley, una indemnización de
daños y perjuicios cuyo monto será igual al importe de los salarios que devengaría
hasta la conclusión de la obra o el vencimiento del término.

En caso de que el trabajador sin causa justificada ponga fin anticipadamente al


contrato convenido por tiempo determinado o para una obra determinada, deberá
pagar al patrono, por concepto de daños y perjuicios, una cantidad estimada
prudencialmente por el Juez, la cual no podrá exceder de la mitad (1/2) del
equivalente de los salarios que le pagaría el patrono hasta la conclusión de la obra
o el vencimiento del término.

Quedan a salvo las acciones y defensas del Derecho Común.

Artículo 111. A la terminación de los servicios, cuando el trabajador lo exija, el


patrono deberá expedirle una constancia de trabajo, donde se exprese:

a) La duración de la relación de trabajo;

b) El último salario devengado; y


c) El oficio desempeñado.

En dicha constancia no se podrá hacer ninguna otra mención distinta de las


señaladas en este artículo.

Capítulo VII
De la Estabilidad en el Trabajo

Artículo 112. Los trabajadores permanentes que no sean de dirección y que


tengan más de tres (3) meses al servicio de un patrono, no podrán ser despedidos
sin justa causa.

Parágrafo Único: Los trabajadores contratados por tiempo determinado o para una
obra determinada gozarán de esta protección mientras no haya vencido el término
o concluido la totalidad o parte de la obra que constituya su obligación.

Este privilegio no se aplica a los trabajadores temporeros, eventuales, ocasionales


y domésticos.

Artículo 113. Son trabajadores permanentes aquellos que por la naturaleza de la


labor que realizan, esperan prestar servicios durante un período de tiempo
superior al de una temporada o eventualidad, en forma regular e ininterrumpida.

Artículo 114. Son trabajadores temporeros los que prestan servicios en


determinadas épocas del año y en jornadas continuas e ininterrumpidas, por
lapsos que demarcan la labor que deben realizar.

Artículo 115. Son trabajadores eventuales u ocasionales los que realizan labores
en forma irregular, no continua ni ordinaria y cuya relación de trabajo termina al
concluir la labor encomendada.

Artículo 116. Cuando el patrono despida a uno (1) a más trabajadores deberá
participarlo al Juez de Estabilidad Laboral de su jurisdicción, indicando las causas
que justifiquen el despido dentro de los cinco (5) días hábiles siguientes, y de no
hacerlo se le tendrá por confeso en el reconocimiento de que el despido lo hizo sin
justa causa. Así mismo, el trabajador podrá ocurrir ante el Juez cuando no
estuviere de acuerdo con la procedencia de la causa alegada para despedirlo, a
fin de que éste la califique y ordene su reenganche y pago de salarios caídos, si el
despido no se fundamentó en una justa causa de conformidad con esta Ley. Si el
trabajador dejare transcurrir el lapso de cinco (5) días hábiles sin solicitar la
calificación del despido, perderá el derecho al reenganche, pero no así los demás
que le correspondan en su condición de trabajador, los cuales podrá demandar
ante el Tribunal del Trabajo de su jurisdicción.
En la búsqueda de la verdad, el Juez tendrá las más amplias facultades para
requerir de las partes que subsanen los errores en que hayan incurrido en el
procedimiento.

Parágrafo Único: En los procedimientos a que se refiere este artículo, el trabajador


podrá comparecer por sí o asistido o representado por un directivo o delegado
sindical. El patrono podrá comparecer por sí o estar asistido o representado por
una persona de su confianza.

Artículo 117. Una vez recibida la demanda del trabajador, el Juez citará al patrono
para que dé su contestación a la demanda, dentro de los cinco (5) días hábiles
siguientes; y al día siguiente del vencimiento del lapso del emplazamiento para la
contestación, sin haberse logrado la conciliación ni el convenimiento del
demandado, el procedimiento quedará abierto a pruebas, sin necesidad de
providencia del Juez, a menos que el asunto deba decidirse sin pruebas, caso en
el cual el Juez lo declarará así en el día siguiente a dicho lapso.

Parágrafo Único: Los patronos que ocupen menos de diez (10) trabajadores no
estarán obligados al reenganche del trabajador despedido pero si al pago de las
prestaciones e indemnizaciones a que se refiere el artículo 125 de esta Ley,
cuando el despido no obedezca a una justa causa.

Artículo 118. Si la calificación no debiere decidirse sin pruebas, el término para


ellas será de tres (3) días hábiles para promoverlas y de cinco (5) días hábiles
para evacuarlas. La decisión la dictará el Juez dentro de los quince (15) días
hábiles siguientes.

Artículo 119. Las partes pueden solicitar, dentro de los cinco (5) días hábiles
siguientes a la conclusión del lapso probatorio, que el Juez se constituya con
asociados para dictar la decisión.

Artículo 120. Pedida la elección de asociados, el Juez fijará una hora del tercer día
hábil siguiente para realizarla.

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