MADERAS PARA EXTERIOR: TIPOS, EXPECIES Y
TRATAMIENTOS
Las maderas para exterior son especialmente demandas por sus cualidades superiores frente
humedad, insectos y/o hongos. Tipos, Tratamientos y Clases de Uso
Cuando buscamos maderas para exterior nos referimos a aquellas que de forma natural son
aptas para estar a la intemperie. Es decir, la humedad, hongos, insectos o incluso el sol les afectan
en menor medida.
Estas son especialmente demandas para su uso como tarimas, revestimientos de pared,
fabricación de estructuras e incluso mobiliario. Son en estos usos donde los consumidores
buscan unas prestaciones adicionales, como pueden ser la resistencia a golpes, humedad y/o
insectos.
Estos suelos de madera para exterior son utilizados para crear terrazas, patios o entornos de
piscinas. También pueden ser usadas para fabricar otras estructuras de madera que estarán en
exteriores como pérgolas, porches o cubiertas.
Aunque estas maderas presenten una resistencia natural nunca está de mas aplicar tratamientos
protectores. No solo son necesarios, con ellos aseguraremos una muy larga vida a estas maderas
para intemperie.
5 especies de madera para exterior
• Madera de Teca. Esta madera tiene su origen en Indonesia y posee originalmente
un color dorado que poco a poco se va tornando en plateado. Posee unas cualidades
de resistencia privilegiadas que la hacen ideal para toda clase de trabajos en
exteriores: tarimas, mobiliario de exterior o incluso la fabricación de barcos. A
diferencia de otras especies de madera, la teca produce un aceite natural que reduce
la necesidad de utilizar productos protectores y selladores.
• Madera de Iroko. Conocida como la “Teca Africana” la madera de Iroko es natural
de África y tiene un color amarillento que rápidamente se oscurece hacia un bonito
y rico marrón. También es utilizado para una gran variedad de trabajos
especialmente: la fabricación de tarimas, encimeras, barcos e incluso instrumentos
musicales. No le afectan especialmente los insectos y hongos.
• Madera de Cumaru. En este caso es conocido como la “Teca Brasileña”. Tiene su
origen en Sur América y parte de un color entre amarillo y rojo que poco a poco va
adquiriendo tonalidades plateadas. La madera de cumarú presenta unas grandes
propiedades para su utilización en la fabricación de barcos y su comportamiento
frente al fuego es realmente excepcional, similar al del acero o el hormigón. Al igual
que los anteriores tipos de madera es muy resistente a los insectos y humedad por
lo que también se usa en muchas ocasiones para fabricación de tarima exterior.
• Madera de Ipé. La madera de Ipé es originaria de Sur América y tiene un color oliva
marrón oscuro que puede oscurecerse aún más. Es una madera muy conocida y
demandada para la fabricación de tarima exterior dada su enorme resistencia y su
durabilidad en ambientes húmedos y frente a insectos. También presenta un buen
comportamiento frente al fuego dada su gran densidad. No se trata de una madera
fácil de trabajar y produce un intenso desgaste en la herramienta y maquinaria. Se
debe a que es muy dura y densa, muchísimo más que la mayoría.
• Madera de Cedro. En este caso se trata de una madera apta para exteriores
relativamente ligera. Existen varias subespecies y es abundante. Tiene un color rojizo
característicos y es más liviana que las anteriores. Lo que le otorga a la madera de
cedro la capacidad de usarse en exteriores y ser resistente a la humedad e insectos
es su resina.
Tratamientos para obtener madera para exterior
No necesariamente debemos recurrir a especies que tienen una resistencia natural. Es posible
utilizar otros tipos de madera para exterior si aplicamos alguna modificación o tratamiento que
las habilita para ello.
• Autoclave. Consiste en secar la madera en tubos de vacío y aplicar sales de cobre que
recubren las células de la madera y la protegen.
• Madera termotratada. En ausencia de oxígeno se aplica calor sobre la madera, casi
hasta el punto de combustión. Esto altera la composición química de la madera y sus
propiedades.
• Carbonización. Se trata de una técnica tradicional japonesa de preparar madera para
exterior. Consiste en quemar la capa superficial, unos pocos milímetros, y luego se
limpia con agua y cepilla para eliminar parte de lo que se ha carbonizado. La madera
queda con un tono grisáceo oscuro. Es necesaria la aplicación a posteriori de alguna
cera o resina.
• Madera Acetilada. Es uno de los métodos más vanguardistas. Mantiene muchas de
las propiedades naturales de la madera (resistencia, color…), y al mismo tiempo altera
la capacidad de absorber agua de la madera, lo que mejora considerablemente su
durabilidad y estabilidad.
• Madera Furfurilada. Al igual que el método anterior, se trata de una modificación de
la madera producida por agentes químicos que mejora su durabilidad y algunas de
propiedades físicas. En este caso, se utiliza alcohol obtenido de furfural (subproducto
agrícola).
Normalmente estos métodos se aplican en mayor medida en maderas con coste relativamente
bajo y abundantes con el fin de obtener maderas para exterior baratas.
Acabados Para Proteger Madera Exterior
Por otro lado tenemos tratamientos más o menos superficiales que deben renovarse
periódicamente pero que pueden ser igualmente útiles.
Existen diferentes tipos de protectores para madera exterior, cada uno con sus ventajas e
inconvenientes. Los podemos dividir en dos grandes grupos: productos a poro abierto y a poro
cerrado (crean película).
Los productos a poro abierto se caracterizan por no crear una película impermeable alrededor
de la madera, sino que permiten que la madera respire, ofrecen una mayor elasticidad y son
mucho más fáciles de aplicar.
En este grupo encontramos básicamente los lasures y los aceites.
• Lasur. Se trata de un compuesto a base de resinas elásticas, disueltas en agua o
disolvente, que penetra en la madera y la protege frente a las inclemencias del
tiempo, la radiación solar, insectos… Es ideal cuando existen grandes cambios
térmicos y de humedad. El lasur se ha convertido en el acabado para proteger madera
exterior más habitual.
• Aceite de Linaza. Es producto que se ha usado tradicionalmente para proteger
maderas de exterior. Se obtiene a partir del prensado de las semillas de lino y tiene
unas propiedades similares a las del lasur. Si bien su aplicación no es compleja si que
puede llevar bastante tiempo debido al número de capas que pueden hacer falta y a
los largos tiempos de secado. También se comercializa con secantes y otros aditivos
que mejoran algunas de sus características
• Aceite de Teca. Se trata de un acabado para madera al exterior que combina
compuestos naturales, como el aceite de tung o linaza, con otros de origen industrial.
Está disponible en varios colores, ofrece filtros UV, propiedades antifúngicas… Es apto
para todo tipo de maderas, especialmente tropicales.
Los productos a poro cerrado crean una película o capa que recubre la madera para protegerla.
Entre sus inconvenientes destaca que esta capa tiende a cuartearse, y el proceso será más rápido
cuanto más adversas sean las condiciones, es decir, cuando más protección necesita. Los
fabricantes de estos tipos de protección han mejora sensiblemente, ofreciendo productos cada
vez más elásticos e incluso microporosos, lo que retrasa el cuarteo o agrietamiento.
Entre los principales productos a poro cerrado que se usan como protector para madera exterior
encontramos los barnices y las pinturas.
• Barniz. En el mercado existe una gran variedad de barnices para este fin. Incluso es
posible encontrar buenos productos al agua, lo que hace unos años era impensable.
• Pinturas. Si lo que buscamos es un cambio radical de color, la opción es utilizar
pinturas.
Requisitos de Acabados de Madera para Exterior
Para que un acabado o recubrimiento para madera sea apto para exterior debe:
• Ofrecer protección frente a las radiaciones U.V. Antiguamente se utilizaban
recubrimientos opacos, actualmente se consiguen iguales e incluso mejores
resultado con acabados translúcidos.
• Protección frente a la proliferación y aparición de hongos de pudrición.
• Impermeable al agua, pero permeable al vapor de agua. Esto se consigue con
productos microporosos, más conocidos como acabados a «poro abierto».
• Elasticidad. El recubrimiento debe ser elástico para no cuartearse cuando la madera
se expanda y/o contraiga. Y además, esta elasticidad debe ser duradera.
Las Clases de Uso
Hablar de exteriores es algo bastante genérico. Existen diferentes tipos de ambientes y
condiciones. No es lo mismo exponer una madera a un ambiente externo, pero bajo techo, que
exponerla al contacto directo y continuo de agua.
Bajo la norma EN-335 encontramos definidas 5 clases de uso. Siendo de la 3 a la 5 las que hacen
referencia a usos exteriores. Es conveniente saber esto ya que al adquirir una madera o aplicar
algún acabado es normal que en el etiquetado se haga referencia a la clase de uso.
• Clase 1: Uso interior con humedad inferior al 20%.
• Clase 2: Uso interior con humedad superior al 20%.
• Clase 3.1: Uso exterior, sin contacto con el suelo y protegida con humedad
normalmente inferior al 20%.
• Clase 3.2: Uso exterior, sin contacto con el suelo y protegida con humedad
normalmente superior al 20%.
• Clase 4: En contacto con el suelo o en vertical con humedad permanentemente
superior al 20%.
• Clase 5: En contacto directo con agua marina.