¿Qué son los valores?
Los valores son las normas o los principios que guían la forma de actuar, ser y pensar de los
individuos y las sociedades. Algunos de los valores más destacados son la responsabilidad,
la justicia, la lealtad y la paz.
Los valores son cualidades positivas, porque son las virtudes que tiene una persona o un grupo.
Además, si bien su significado es abstracto e ideal, se pueden exteriorizar con distintas
acciones. Por ejemplo, si un estudiante le presta un lápiz a otro, se manifiesta el valor de
la solidaridad.
Los valores sirven para orientar el comportamiento de los individuos y grupos dentro de una
sociedad, fomentar la mejora interior de cada persona y la convivencia y la armonía social.
Ejemplos de valores
Algunos de los valores más representativos son:
Respeto
El respeto es la capacidad de aceptar la forma de ser y de pensar de otros. En una sociedad,
una escuela o un grupo, las personas tienen distintas opiniones, creencias, sentimientos y
preferencias.
Por ejemplo, una persona puede creer que una película es muy buena, pero a otra puede no haberle
gustado mucho. Por eso, suelen existir distintas opiniones respecto a una misma película, y
respetar a los demás significa aceptar este tipo de diferencias.
Honestidad
La honestidad es la capacidad de hablar con sinceridad, es decir, de decir la verdad y admitir
los errores. Por ejemplo, si un estudiante se ha olvidado de hacer la tarea, será honesto si
reconoce que ha sido un olvido. En cambio, será deshonesto si inventa una excusa.
Además, la honestidad es la capacidad de tratar a las personas como iguales y entendiendo que
todos deben tener las mismas oportunidades. Por ni hacer trampa.
Sinceridad
La sinceridad es la capacidad de decir lo que se cree y se piensa. En algunos casos, decir la
verdad puede ser difícil, pero siempre es mejor, porque una persona sincera es también confiable.
Por ejemplo, un profesor le preguntó a un estudiante si sabía cuánto era dos más dos. Como el
estudiante no lo sabía, contestó que no, en lugar de decir que sí y elegir un resultado al azar.
Responsabilidad
La responsabilidad es la capacidad de cumplir con las obligaciones y las promesas. En distintos
lugares, como la escuela, la casa y el trabajo, se debe cumplir con determinadas responsabilidades
para que todo funcione correctamente. Por ejemplo, se actúa con responsabilidad cuando se
realizan las tareas escolares para la fecha solicitada.
Altruismo
El altruismo es la capacidad de renunciar a los intereses propios para que otra persona esté
bien. Este valor se manifiesta cuando alguien realiza buenas acciones por los demás sin esperar
algo a cambio. Por ejemplo, todos los días en la escuela, Pedro le da la mitad de su alfajor a su
mejor amigo.
Solidaridad
La solidaridad es la capacidad de compartir y de ayudar a otras personas. Este valor es
fundamental para que una sociedad funcione correctamente, porque las personas colaboran para
que todos estén mejor.
Por ejemplo, María se ofrece a ayudar a estudiar matemáticas a una compañera de clase que no ha
comprendido bien un tema.
VALORES CRISTIANOS
Lc. 4,18-21 Jn 8,31-36 Jn 4,7-12
1Jn 4, 13-20 1Cor.13, 4-8
VALORES:
Concepto: Son actos o actitudes que tienen las personas en su vida, orientadas en la
moralidad.
EL AMOR: Es la más alta categoría espiritual del ser humano el amor nunca se acaba, es el
peso de la vida, Dios mismo es amor.
Tener amor es saber soportar, es ser bondadoso, es no tener envidia, ni ser presumido, ni
orgulloso, ni grosero, ni egoísta, es no enojarse, ni guardar rencor, es no alegrarse de la
injusticia, sino de la verdad. Jesucristo nos ha dado un mandamiento que el que ame a Dios;
también ame a su hermano. Para que haya amor debe haber justicia y para que haya justicia
debe haber paz. El amor viene de Dios (1Cor.13)
LA PÁZ: La paz es el resultado de la justicia según los profetas.
Es el corolario de los numerosas virtudes y deberes (Santiago). Finalmente, la paz es fruto
del amor, es la expresión real de una fraternidad.
La paz no se encuentra; se construye destruyendo ante todo toda discordia entre los
hombres y las injusticias que nacen de las guerras. La paz no es conformismo, ni pasividad,
sino es el resultado de un continuo esfuerzo por promover la igualdad de las personas.
Construir la paz es un deber de todo cristiano. (Mt.5, 9)
SOLIDARIDAD: Es el valor eminente de identificarnos con otros, en su realidad, en sus
necesidades, sus angustias y sus pesares. La solidaridad exige a cada uno opciones de vida,
para evitar el egoísmo y el individualismo. La solidaridad exige una determinación firme y
perseverante a comprometerse por el bien común, es decir por el bien de todos y cada
individuo por que todos somos responsables de todos.
JUSTICIA: Es la suma total en virtudes, y precepto de la vida humana.
La justicia divina: Abarca toda la totalidad del ser.
La justicia humana: Es necesaria para la equidad y bienestar social.
Justicia social: Todos los hombres son iguales, las diferencias
físicas, e intelectuales y de sensibilidad moral son secundarias, la igualdad esencial entre los
hombres se fundamenta en que todos son imagen de Dios, tienen un mismo origen y
naturaleza. “Porque ser justo es afirmar el derecho ajeno y reconocer la igualdad de las
personas”.
LA FAMILIA DE JESÚS EJEMPLO DE VIDA, EN VALORES:
En nuestra vida de cristianos, debemos cultivar los valores y actitudes de la familia de
Nazareth, ella debe ser para nosotros un modelo a imitar.
Algunas razones por lo cual debemos imitarla:
Castidad Su obediencia
Fidelidad Su solidaridad
Responde:
1. ¿Qué son valores?
2. ¿En qué consiste la justicia?
3. ¿Por qué debemos imitar a la familia de Nazareth?
4. ¿Qué significa la paz?
5. ¿En qué consiste la solidaridad?
CIERRE:
Dibuja algunas virtudes de la familia de Nazareth
Elabora una oración por los que sufren miserias
Para ti que es más importante la justicia o la libertad ¿Por qué?
Pega situaciones donde se visualicen la falta de valores.
Situaciones donde se resalten los valores, de la justicia, libertad (5 c/u)
Organizador visual
PRACTICAMOS LOS VALORES DE
RESPONSABILIDAD, HONESTIDAD, VERDAD Y
SOLIDARIDAD
¿Qué son los valores?
Los valores son las normas o los principios que guían la forma de actuar, ser y
pensar de los individuos y las sociedades. Algunos de los valores má s destacados son
la responsabilidad, la justicia, la lealtad y la paz.
Los valores son cualidades positivas, porque son las virtudes que tiene una persona o
un grupo. Ademá s, si bien su significado es abstracto e ideal, se pueden exteriorizar
con distintas acciones.
Los valores sirven para orientar el comportamiento de los individuos y grupos dentro
de una sociedad, fomentar la mejora interior de cada persona y la convivencia y la
armonía social.
HONESTIDAD:
La honestidad es una de las cualidades que nos gustaría encontrar en las personas o
mejor aú n, que nos gustaría poseer.
Si alguna vez debemos hacer un listado de las cualidades que nos gustaría encontrar
en las personas o mejor aú n, que nos gustaría poseer, seguramente enunciaremos la
Honestidad, porque garantiza confianza, seguridad, respaldo, confidencia, en una
palabra integridad.
La Honestidad es una forma de vivir congruente entre lo que se piensa y la conducta
que se observa hacia el pró jimo, que junto a la justicia, exige en dar a cada cual lo que
le es debido.
Faltar a la honestidad nos lleva a romper los lazos de amistad establecidos, en el
trabajo, la familia y en el ambiente social en el que nos desenvolvemos, pensemos que
de esta manera la convivencia se hace prá cticamente imposible, pues ésta no se da, si
las personas somos incapaces de confiar unos en otros.
SOLIDARIDAD:
Es el valor eminente de identificarnos con otros, en su realidad, en sus necesidades,
sus angustias y sus pesares. La solidaridad exige a cada uno opciones de vida, para
evitar el egoísmo y el individualismo. La solidaridad exige una determinació n firme y
perseverante a comprometerse por el bien comú n, es decir por el bien de todos y
cada individuo por que todos somos responsables de todos.
La solidaridad es la capacidad de compartir y de ayudar a otras personas. Este valor
es fundamental para que una sociedad funcione correctamente, porque las personas
colaboran para que todos estén mejor.
LA RESPONSABILIDAD:
La responsabilidad en su nivel má s elemental es cumplir con lo que se ha
comprometido. Pero hay una responsabilidad mucho má s sutil (y difícil de vivir), que
es la del plano moral. La responsabilidad está en la conciencia del individuo, que le
permite reflexionar, administrar, orientar y valorar las consecuencias de sus actos,
siempre en el plano de lo moral. La responsabilidad tiene un efecto directo en otro
concepto fundamental: la confianza. Confiamos en aquellas personas que son
responsables. Ponemos nuestra fe y lealtad en aquellos que de manera consistente
cumplen lo que han prometido.
La responsabilidad es un valor esencial para el resto de nuestras vidas y es algo que
debe inculcarse en el hogar desde pequeñ os, ya que se va cultivando en la escuela y
que nos afectará en la edad adulta. Las personas responsables suelen ser má s exitosas
tanto profesional como personalmente, pues suelen tener trabajos má s estables y
mejores relaciones humanas. También suelen cumplir con sus obligaciones pues
ponen toda la atenció n cuidado en lo que hacen y sus consecuencias.
¿Te has preguntado alguna vez en qué consiste la responsabilidad en el ambiente
educativo?
LA VERDAD;
Es un valor vinculado a la honestidad que implica la actitud de mantener en toda la
veracidad en las palabras y acciones.
La ventaja de la verdad es la integridad personal de quien la mantiene como há bito o
costumbre en sus compromisos y obligaciones para la sociedad y el país.
La veracidad o falsedad de un enunciado se llama su "Valor de Verdad". Los términos
verdadero o falso se consideran como atributos de una proposició n, excluyéndose de
ellos toda interpretació n filosó fica.
En diversas épocas, la verdad se ha entendido como un medio y un recurso para
conocer el mundo , como una forma de acceder a la informació n de manera má s
completa posible , un camino para ser libres de hacer y desenvolvernos en la vida
diaria.
Decir la verdad es una manera de empatizar y construir relaciones fuertes y
duraderas. Decir la verdad nos permite relacionarnos má s y mejor con las personas a
las que queremos o con las que tenemos un proyecto en comú n.
Dios, es la suma y el fundamento de toda verdad, por eso Jesú s dijo: “Yo soy el
camino, la verdad y la vida”; por lo que la mayor recompensa de la verdad es ser libre
de todo cargo de conciencia y de lo que la justicia lo condene, ya que la mentira
condena y esclaviza a la persona sin conciencia; ademá s, se coge má s ...
EL RESPETO, HONESTIDAD Y LA TOLERANCIA
COMO INFLUYE EN NUESTRA VIDA DIARIA
¿Qué son los valores?
Los valores son las normas o los principios que guían la forma de actuar, ser y pensar de
los individuos y las sociedades. Algunos de los valores más destacados son
la responsabilidad, la justicia, la lealtad y la paz.
Los valores son cualidades positivas, porque son las virtudes que tiene una persona o un
grupo. Además, si bien su significado es abstracto e ideal, se pueden exteriorizar con
distintas acciones.
Los valores sirven para orientar el comportamiento de los individuos y grupos dentro de
una sociedad, fomentar la mejora interior de cada persona y la convivencia y la armonía
social.
RESPETO: Significa valorar a los demás, acatar su autoridad y considerar su dignidad.
El respeto se acoge siempre a la verdad; no tolera bajo ninguna circunstancia la mentira,
y repugna la calumnia y el engaño. El respeto exige un trato amable y cortes; el respeto
es la esencia de las relaciones humanas, de la vida en comunidad, del trabajo en equipo,
de la vida conyugal, de cualquier relación interpersonal. El respeto es garantía de
transparencia. El respeto crea un ambiente de seguridad y cordialidad; permite la
aceptación de las limitaciones ajenas y el reconocimiento de las virtudes de los demás.
Evita las ofensas y las ironías; no deja que la violencia se convierta en el medio para
imponer criterios. El respeto conoce la autonomía de cada ser humano y acepta
complacido el derecho a ser diferente. El respeto a las personas es una aceptación y
valoración positiva del otro por ser persona. Lleva consigo una aceptación incondicional
de la persona tal y como es. Es decir, una aceptación sincera de sus cualidades,
actitudes y opiniones; una comprensión de sus defectos. En el plano humano, el respeto
a las personas implica no considerarse superior a nadie.
HONESTIDAD: La honestidad es una de las cualidades que nos gustaría encontrar en
las personas o mejor aún, que nos gustaría poseer.
Si alguna vez debemos hacer un listado de las cualidades que nos gustaría encontrar en
las personas o mejor aún, que nos gustaría poseer, seguramente enunciaremos la
Honestidad, porque garantiza confianza, seguridad, respaldo, confidencia, en una palabra
integridad. La Honestidad es una forma de vivir congruente entre lo que se piensa y la
conducta que se observa hacia el prójimo, que junto a la justicia, exige en dar a cada
cual lo que le es debido.
Faltar a la honestidad nos lleva a romper los lazos de amistad establecidos, en el trabajo,
la familia y en el ambiente social en el que nos desenvolvemos, pensemos que de esta
manera la convivencia se hace prácticamente imposible, pues ésta no se da, si las
personas somos incapaces de confiar unos en otros.
LA TOLERANCIA: Podríamos definir la tolerancia como la aceptación de la diversidad de
opinión, social, étnica, cultural y religiosa. Es la capacidad de saber escuchar y aceptar a
los demás, valorando las distintas formas de entender y posicionarse en la vida, siempre
que no atenten contra los derechos fundamentales de la persona...
La tolerancia si es entendida como respeto y consideración hacia la diferencia, como una
disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta a la propia, o
como una actitud de aceptación del legítimo pluralismo, es a todas luces una virtud de
enorme importancia.
El mundo sueña con la tolerancia desde que es mundo, quizá porque se trata de una
conquista que brilla a la vez por su presencia y por su ausencia. Se ha dicho que la
tolerancia es fácil de aplaudir, difícil de practicar, y muy difícil de explicar.
Hay una tolerancia propia del que exige sus derechos: La oposición de Gandhi: En
sus discursos repetirá incansablemente que, “dado que el mal sólo se mantiene por la
violencia, es necesario abstenerse de toda violencia”. Y que, “si respondemos con
violencia, nuestros futuros líderes se habrán formado en una escuela de terrorismo”.
¿Les suena esto en la actualidad mundial? Además, “si respondemos ojo por ojo, lo único
que conseguiremos será un país de ciegos”.
¿Cuándo se debe tolerar algo? La respuesta genérica es: siempre que, de no hacerlo, se
estime que ha de ser peor el remedio que la enfermedad. Se debe permitir un mal
cuando se piense que impedirlo provocará un mal mayor o impedirá un bien superior. Ahí
entra en juego nuestro discernimiento. Defender una doctrina, una costumbre, un
dogma, implica casi siempre no tolerar su incumplimiento. Con este concepto
entendemos claramente que la verdad siempre surge desde la individualidad y que las
verdades generalistas solo nos llevan a un camino de confusión.
De todas formas, hay dos evidencias claras: que hay que ejercer la tolerancia, y que no
todo puede tolerarse. Compaginar ambas evidencias es un arduo problema.
Todos los análisis realizados por filósofos y estudiosos de la materia al respecto a la
tolerancia aprecian la dificultad de precisar su núcleo esencial: los límites entre lo
tolerable y lo intolerable. De nuevo, y como en casi todos nuestros acontecimientos
diarios, debemos beber en la fuente de la sencillez, ella será la encargada de otorgarnos
el discernimiento que nos de la inspiración para el obrar.
La tolerancia es un valor que es muy necesario y urgentemente hay que promover.
Ese respeto a la diferencia tiene un matiz pasivo y otro activo. La tolerancia pasiva
equivaldría al “vive y deja vivir”, y también a cierta indiferencia. En cambio, la tolerancia
activa viene a significar solidaridad, una actitud positiva que se llamó desde antiguo
benevolencia. Los hombres, dijo Séneca, deben estimarse como hermanos y
conciudadanos, porque “el hombre es cosa sagrada para el hombre”. Su propia
naturaleza pide el respeto mutuo, porque “ella nos ha constituido parientes al
engendrarnos de los mismos elementos y para un mismo fin”. Séneca no se conforma
con la indiferencia: “¿No derramar sangre humana? ¡Bien poco es no hacer daño a quien
debemos favorecer!”. Por naturaleza, “las manos han de estar dispuestas a ayudar”,
pues sólo nos es posible vivir en sociedad: algo “muy semejante al abovedado, que,
debiendo desplomarse si unas piedras no sostuvieran a otras, se aguantan por este
apoyo mutuo”. La benevolencia nos enseña a no ser altaneros y ásperos, nos enseña que
un hombre no debe servirse abusivamente de otro hombre, y nos invita a ser afables y
serviciales en palabras, hechos y sentimientos.
“La tolerancia es un regalo desde los primeros años de la vida.”
LA FRATERNIDAD va más allá de la solidaridad, ya que entraña un
sentimiento de consideración (respeto, empatía, simpatía…) y amor (cariño,
aprecio, comprensión, perdón y reconciliación, etc.), hacia toda forma de
vida y pone en juego -implica- toda la persona en todo.
La fraternidad sitúa las persones en un espacio vital común: familia,
comunidad (escuela), grupo (clase, amigos.
Desde una perspectiva cristiana, la fraternidad enriquece la experiencia
humana a partir de la experiencia de Jesús de Nazaret y de los valores del
Reino de Dios que predicó. La fraternidad nace de Dios, Padre común de
todos que nos ama y nos ayuda a crecer. La fraternidad es el ejercicio diario
de la experiencia del amor (1 Cor cap 13)
Fe, fraternidad y servicio son valores considerados como los principios
rectores. Los tres se complementan mutuamente. Si trabajamos uno,
trabajamos los dos restantes. Si potenciamos uno, los otros dos también
quedan potenciados.
LA PUNTUALIDAD
El valor que se construye por el esfuerzo de estar a tiempo en el lugar
adecuado.
El valor de la puntualidad es la disciplina de estar a tiempo para cumplir
nuestras obligaciones: una cita del trabajo, una reunión de amigos, un
compromiso de la oficina, un trabajo pendiente por entregar.
El valor de la puntualidad es necesario para dotar a nuestra personalidad de
carácter, orden y eficacia, pues al vivir este valor en plenitud estamos en
condiciones de realizar más actividades, desempeñar mejor nuestro trabajo,
ser merecedores de confianza.
Vivir el valor de la puntualidad es una forma de hacerle a los demás la vida
más agradable, mejora nuestro orden y nos convierte en personas digna de
confianza.