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El documento describe los inicios de la cultura humana desde la prehistoria hasta la Edad de los Metales. Explica los periodos Paleolítico, Mesolítico y Neolítico donde los humanos evolucionaron de cazadores-recolectores nómadas a agricultores y ganaderos sedentarios. También cubre el desarrollo de las primeras herramientas, arte, religión y sociedades.

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El documento describe los inicios de la cultura humana desde la prehistoria hasta la Edad de los Metales. Explica los periodos Paleolítico, Mesolítico y Neolítico donde los humanos evolucionaron de cazadores-recolectores nómadas a agricultores y ganaderos sedentarios. También cubre el desarrollo de las primeras herramientas, arte, religión y sociedades.

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BIMESTRE: I COMPETENCIA: Construye Interpretaciones Históricas

ÁREA: CC.SS.
NIVEL: SECUNDARIA LOS INICIOS DE LA CULTURA

LOS INICIOS DE LA CULTURA


Durante la prehistoria, los seres humanos completaron su evolución
física y desarrollaron habilidades que les permitieron dominar el
medio. Para ello, fabricaron sus primeras herramientas utilizando la
piedra, motivo por el que a esta etapa también se le denomina Edad
de Piedra. Esta se divide en tres periodos: Paleolítico, Mesolítico y
Neolítico.

EL PALEOLÍTICO
El Paleolítico (‘piedra antigua’ en griego) comenzó hace aproximada mente 3 300 000
años y culminó hacia el año 8000 a. C. Durante este periodo, las regiones cercanas a
los polos estuvieron cubiertas por placas de hielo a causa de un fenómeno climático
llamado glaciación. El Paleolítico se subdivide en tres grandes fases:
Inferior. Es la fase en la que vivieron las primeras especies Homo. Utilizaban como
herramientas piedras apenas modificadas y vivían en pequeños grupos familiares
que se alimentaban de frutos y semillas, aunque también eran carroñeros (comían
restos de grandes animales muertos porque solo podían cazar presas pequeñas).
Medio. En esta fase, los primeros Homo sapiens convivieron con los hombres de
Neandertal. La caza se hizo más eficiente gracias al perfeccionamiento de la
tecnología lítica. Además, se desarrollaron las primeras manifestaciones artísticas
y un lenguaje rudimentario.
Superior. En esta fase, las personas adquirieron la destreza suficiente para
elaborar puntas de lanzas afiladas, hojas de cuchillos, picos, hachas y otras
herramientas muy eficientes.

Economía, sociedad y cultura


Los seres humanos del Paleolítico vivían de la recolección, la caza y la pesca. En este
periodo se originó la división del trabajo según el género: las mujeres se encargaban
de la recolección y la caza menor, mientras que los varones se ocupaban de la caza de
animales grandes.

No obstante, la mayoría de las veces aprovechaban la carne de animales muertos.


Como en este tipo de economía se consumía y no se producía, los recursos naturales se
agotaban. Por esta razón, se practicaba el nomadismo, es decir, los grupos humanos se
desplazaban periódicamente por un extenso territorio para disponer de los recursos
de su entorno. Estos grupos formaban bandas, las cuales estaban constituidas por
familias poco numerosas. No obstante, el mejoramiento de la tecnología lítica permitió
que los grupos tuvieran mayor cantidad de miembros y formaran clanes en los que sus
integrantes reconocían un antepasado común (una planta, un animal o un objeto) al que
le rendían culto. En estas primeras sociedades no había distinciones, eran sociedades
igualitarias. En el Paleolítico también aparecieron las primeras creencias de carácter
mágico. Por ejemplo, se empezaron a realizar ceremonias funerarias que expresaban
una forma de culto a los muertos.

CC.SS – 1°AÑO DOCENTE: TOMAS EDHISON RAMOS LÓPEZ PÁG. 1


El arte paleolítico
En el Paleolítico se desarrolló un arte figurativo, es decir, se representaban cosas
reales y concretas como personas y animales.
La pintura rupestre se realizaba sobre rocas al aire libre o
en los pisos, paredes y techos de las cuevas. Se representaba
sobre todo manos humanas, animales –como rinocerontes,
bisontes y caballos–, figuras geométricas y signos. Se cree
que quienes pintaban las figuras eran los hechiceros del grupo,
ya que pensaban que las pinturas tenían valor mágico y les
aseguraba el éxito en la caza.
El arte mobiliar se refiere a los objetos simbólicos portátiles. Las
representaciones más conocidas de este arte fueron las estatuillas femeninas
talladas en piedra, hueso o marfil. En ellas se exageraba el volumen de las partes
del cuerpo relacionadas con la maternidad: pechos, caderas y vientre. Se les
conoce como Venus prehistóricas, y se supone que estaban vinculadas con el culto
a la fertilidad.

La tecnología paleolítica
Los pobladores del Paleolítico usaban diversos materiales para fabricar sus
herramientas: con las piedras hacían hachas de mano, puntas de lanza y de flecha,
raspadores para curtir pieles, etc.; con las fibras de las plantas tejían redes de
pesca, y con los huesos de animales elaboraban arpones y agujas.

EL MESOLÍTICO
Hacia el año 10000 a. C., los hielos que cubrían grandes áreas del mundo
retrocedieron. Por ello, muchas especies animales, fuentes de alimentación de los
cazadores-recolectores, se extinguieron. Esto obligó a las comunidades humanas a
idear nuevas formas de conseguir alimentos, como a través de la observación de
plantas silvestres y su forma de crecimiento. A este periodo de observación y cambios
graduales se le conoce como Mesolítico (‘piedra media’ en griego).

EL NEOLÍTICO
Hacia el año 8000 a. C. se inició el Neolítico (‘piedra nueva’ en griego), última fase de
la Edad de Piedra. En este periodo, la vida del ser humano experimentó una revolución:
pasó de ser un cazador-recolector de vida nómada a un productor agrícola y
ganadero sedentario. La domesticación de vegetales y animales propició la aparición
de una economía productiva diferente a la economía extractiva del Paleolítico.

La agricultura y la ganadería
Las experimentaciones con distintos cereales y legumbres fueron el punto de partida
para la aparición de la agricultura. Se requirieron miles de años para refinar las
técnicas de cultivo, mejorar las semillas silvestres y desarrollar las herramientas para
realizar las faenas agrícolas. Desde entonces no solo se pudo satisfacer las
necesidades alimentarias inmediatas de los pobladores, sino también guardar reservas
o excedentes que les permitieron abastecerse en épocas de escasez o intercambiar
productos con otros grupos.
CC.SS – 1°AÑO DOCENTE: TOMAS EDHISON RAMOS LÓPEZ PÁG. 2
Junto con la agricultura comenzó también la domesticación de animales. Este proceso
ocurrió de manera similar al de la domesticación de los vegetales: a partir de la
observación de los animales de caza, los cazadores fueron conociendo sus hábitos.
Poco a poco, algunas comunidades empezaron a retener las crías para alimentarlas y
obtener de ellas carne y leche. Con el tiempo, se utilizó a los animales domesticados
como fuente de fertilizantes y para llevar cargas.
Economía y tecnología en el Neolítico
El descubrimiento de la agricultura y la ganadería promovió,
asimismo, el desarrollo de la técnica del hilado y del tejido,
pues los seres humanos comenzaron a fabricar vestimenta con
fibras vegetales como el lino y el algodón, y con la lana de
ovejas y cabras.
Con fibras vegetales más gruesas, como el mimbre, tejían
cestos y esteras. Además, debido a la necesidad de almacenar
el excedente productivo, se elaboraron recipientes de
cerámica (objetos moldeados de barro húmedo y secados al sol o cocidos en pequeños
hornos). Todo ello ocasionó el surgimiento de los artesanos, un grupo social especializado en
la fabricación de estos objetos.
Los inicios del sedentarismo: las aldeas neolíticas
El sedentarismo dio origen al surgimiento de las primeras aldeas. En un inicio, estaban
compuestas por algunas chozas o cabañas hechas de barro, paja, madera o piedra.
Generalmente, los pobladores estaban emparentados entre sí y formaban clanes
dirigidos por líderes.
Con el tiempo, las aldeas neolíticas se poblaron más. Esto originó que los líderes de los
clanes asumieran más funciones (como organizar la mano de obra), lo cual acrecentó
su prestigio y poder. En este periodo también surgió una élite sacerdotal que actuaba
como intermediaria entre los pobladores y los espíritus o deidades aldeanas. Por otra
parte, el incremento de la producción intensificó el intercambio o trueque entre las
aldeas. Esto produjo el surgimiento de una nueva clase social, la de los comerciantes.

CC.SS – 1°AÑO DOCENTE: TOMAS EDHISON RAMOS LÓPEZ PÁG. 3


LA EDAD DE LOS METALES
La Edad de los Metales es la etapa que siguió a la Edad de Piedra, y durante la cual se
comenzaron a fabricar objetos de metal fundido. Se inició en Oriente Medio hacia el
IV milenio a. C. y terminó paulatinamente en Europa a partir del siglo I a. C. Los límites
cronológicos de la Edad de los Metales no fueron los mismos en todo el mundo. Cada
región tuvo su propio desarrollo.

Fases de la Edad de los Metales


La Edad de los Metales se divide en tres etapas, según el material que se usó para
fabricar utensilios, armas y otros objetos.
Edad del Cobre. En esta etapa se utilizó el cobre, un metal maleable y dúctil que se
empleó sobre todo en objetos de adorno (brazaletes, anillos, etc.), pues la mayoría
de herramientas y armas siguieron siendo de piedra. A esta etapa también se le
llama Calcolítico (del griego calco, ‘cobre’, y lithos, ‘piedra’).
Edad del Bronce. El ser humano descubrió que al añadirle cierta cantidad de
estaño al cobre se obtenía un material más duro: el bronce. Gracias a esta
innovación que dio origen a la metalurgia, las herramientas de piedra fueron
reemplazadas por otras de bronce. Así, pronto se fabricaron arados y hoces de
bronce que mejoraron las técnicas de cultivo e incrementaron la productividad
agrícola. También se hicieron armas más resistentes y maleables, lo que fortaleció
a los ejércitos de la Antigüedad. Además, el interés por la búsqueda de minerales
aceleró las comunicaciones y el comercio entre los pueblos.
Edad del Hierro. El uso del hierro fue tardío, a pesar de ser un material muy
abundante. Sin embargo, una vez que se dominó esta técnica, el hierro desplazó al
bronce debido a su mayor dureza y menor costo. Su uso extensivo en las labores
agrícolas –al fabricarse azadas, hoces, rejas para los arados, etc.–, y en las
actividades cotidianas –mediante la producción de hachas, cuchillos, podadoras,
pinzas, martillos, tijeras, etc.–, mejoró las condiciones de vida y la productividad.
Asimismo, el hierro se utilizó en la fabricación de armas de guerra (espadas,
puntas de flecha y lanza, puñales, escudos, cascos, etc.). Las sociedades que
llegaron a este nivel de avance tecnológico alcanzaron un gran desarrollo
económico, social y cultural.

Avances culturales en la Edad de los Metales


Durante la Edad de los Metales, los seres humanos desarrollaron inventos importantes
que influyeron en el avance de la cultura.
La rueda tuvo muchas aplicaciones: se usó en carros tirados por bueyes, en tornos
que permitían trabajar la cerámica con mayor rapidez y precisión, en la molienda
de granos y cereales, etc.
La vela se empleó en los barcos para aprovechar la fuerza del viento, lo cual
mejoró la navegación.
El arado tirado por bueyes permitió arar mayor cantidad de tierra y más
rápidamente que con la azada.

CC.SS – 1°AÑO DOCENTE: TOMAS EDHISON RAMOS LÓPEZ PÁG. 4

Fuente: Ciencias Sociales 1. (2019). Proyecto Crecemos Juntos. Ediciones de Santillana S. A.


Hacia el año 3200 a. C. se desarrolló la escritura: los sumerios idearon un sistema de
símbolos que marcaban con un palito sobre la arcilla fresca (cuneiforme).
Paralelamente, en Egipto se crearon jeroglíficos. Se cree que la necesidad de
contabilizar los productos agrícolas, así como los requerimientos de comunicación que
originó el comercio, motivaron el desarrollo de la escritura.

La revolución urbana
El crecimiento de las aldeas y de la producción produjo una marcada jerarquización
social: los jefes acumulaban cada vez más poder político, los comerciantes controlaban
las riquezas y el intercambio, y los sacerdotes adquirieron gran prestigio gracias a su
dominio de conocimientos complejos (matemática, astronomía, hidráulica).
Estos cambios dieron origen a las primeras ciudades Doc. 13, muchas de ellas ubicadas
cerca de grandes ríos para favorecer el desarrollo de los cultivos que alimentaran a
los pobladores. Para manejar estas urbes en expansión, se crearon sistemas de signos
que permitían registrar los pagos de tributos.
También se establecieron normas sociales, que eran transmitidas oralmente para
determinar las pautas de convivencia y de comportamiento.
Los enfrentamientos entre ciudades por la obtención de recursos dieron origen a las
primeras guerras, las cuales muchas veces terminaban con la captura y esclavización
de los vencidos. Esta práctica se volvió común; por ello, los historiadores señalan que
este es el inicio de un sistema económico esclavista.
Los primeros Estados
Las complejas tareas que empezaron a realizarse en las
ciudades requerían de un conjunto de funcionarios que se
encargaran de proveer servicios públicos. Fue así como
surgió el Estado, el organismo político encargado de
mantener el orden, asegurar el cumplimiento de las
normas, organizar la mano de obra y velar por la
seguridad ante cualquier peligro externo.
Al inicio, el gobierno del Estado se encontraba en manos
del jefe local y las familias más poderosas, quienes
conformaban la burocracia; con el tiempo, el cargo de
jefe se convirtió en hereditario, estableciéndose de ese modo las primeras
monarquías. Las personas que integraron los primeros Gobiernos utilizaron la fuerza
para imponerse al resto de la población, pero la gente aceptó este dominio porque
necesitaba una autoridad para organizar no solo la defensa, sino también la
producción de alimentos. El Estado se quedaba con parte de lo que no se consumía, es
decir, se apropiaba de los excedentes, con los que se mantenía a sí mismo y a sus
ayudantes.

El desarrollo del comercio


En este periodo surgió el comercio, que permitió intercambiar mercaderías entre la
ciudad y el campo, entre los valles y las montañas, y entre pueblos nómadas y
sedentarios. El Estado controlaba el comercio interno y organizaba el intercambio con
otros lugares. Inicialmente, se realizaba mediante el trueque de productos. Más tarde,
la aparición de la moneda como instrumento de cambio agilizó el comercio.

Fuente: Ciencias Sociales 1. (2019). Proyecto Crecemos Juntos. Ediciones de Santillana S. A.

CC.SS – 1°AÑO DOCENTE: TOMAS EDHISON RAMOS LÓPEZ PÁG. 5

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