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Proceso de Morir

El documento conceptualiza la muerte desde diferentes perspectivas como un proceso natural, pero con significados individuales. Explora las emociones asociadas al proceso de morir como miedo, enojo, culpa y duelo. También describe las 5 etapas del duelo según Kübler-Ross.

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Proceso de Morir

El documento conceptualiza la muerte desde diferentes perspectivas como un proceso natural, pero con significados individuales. Explora las emociones asociadas al proceso de morir como miedo, enojo, culpa y duelo. También describe las 5 etapas del duelo según Kübler-Ross.

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Si quieres ponerlo como una intro

La doctora Elisabeth Kübler-Ross nos confirma que la muerte es un pasaje hacia


otra forma de vida, y nos hace comprender que la experiencia de la muerte es casi
idéntica a la del nacimiento, puesto que se trata del inicio de otra existencia, el
paso a un nuevo estado de conciencia en el que también se experimenta, se ve y
se oye, se comprende y se ríe, y en el que existe la posibilidad de continuar el
crecimiento espiritual.
Esto es lo que busque, la parte completa de conceptualización
Antes de hablar sobre la muerte, es necesario conceptuarla. La pregunta "¿qué es la
muerte?" tiene múltiples respuestas y ninguna de ellas concluyente, pues la cuestión
transciende los aspectos naturales o materialistas y hasta, biológicamente, es difícil una
respuesta unánime.
Autores afirman que morir, científicamente, es dejar de existir. Es cuando el cuerpo tiene
colapso de sus órganos vitales, teniendo una parada progresiva de toda actividad del
organismo, pudiendo ser de forma súbita, enfermedades agudas o accidentes, o lentas,
enfermedades crónico-degenerativas, seguidas de una degeneración de los tejidos.
"Es el tiempo que la persona ya cumplió aquí en la tierra y va vivir en otro espacio, otro
lugar diferente de aquí, humana". (Luciana).
"La muerte para mí es un fenómeno natural que hoy es muy discutida, entre las
religiones." (Fabiana)
"La muerte es un momento de transición, yo creo que después hay un lugar especial
guardado para cada uno." (Fabiola).
Las palabras de los entrevistados muestran que la muerte es comprendida como una
etapa natural, que forma parte de la vida humana y que tiene connotaciones diferentes,
debido a aspectos individuales y religiosos de los entrevistados. Además, se descubrió
que existe un temor, un tabú al hablar sobre la muerte para algunos profesionales.
Autores aclaran que, muchas veces, los profesionales crean un mecanismo de defensa,
de mantenerse a distancia, manifestar comportamiento de frialdad con relación a las
situaciones, así como aparente equilibrio, en la tentativa de manejar de forma más
adecuada la situación.
Conseptualizacion del proceso de morir
Antes de hablar sobre la muerte, es necesario conceptuarla. La pregunta "¿qué
es la muerte?" tiene múltiples respuestas y ninguna de ellas concluyente.

Pero, Autores afirman que morir, científicamente, es dejar de existir. Es


cuando el cuerpo tiene colapso de sus órganos vitales, teniendo una parada
progresiva de toda actividad del organismo, pudiendo ser de forma súbita,
enfermedades agudas o accidentes, o lentas, enfermedades crónico-
degenerativas, seguidas de una degeneración de los tejidos.

Las palabras de los entrevistados muestran que la muerte es comprendida


como una etapa natural, que forma parte de la vida humana y que tiene
connotaciones diferentes, debido a aspectos individuales y religiosos de los
entrevistados. Además, se descubrió que existe un temor, un tabú al hablar
sobre la muerte para algunos profesionales, pero de igual manera se viven
emociones

Las 5 etapas del duelo


Desde 1969 en este campo de la psicología domina la teoría de las 5 fases del
duelo, desarrollada por la psiquiatra suizo-estadounidense Elisabeth Kübler-Ross.
En su libro "Sobre la muerte y el morir" presentó este modelo general de cinco
etapas de duelo que explican cómo se sienten las personas en distintos momentos
de su luto y cómo tienden a actuar.
1. Etapa de la negación
Esa negación puede inicialmente amortiguar el golpe de la muerte de un ser
querido y aplazar parte del dolor, pero esta etapa no puede ser indefinida porque
en algún momento chocará con la realidad.
2. Etapa de la ira
En esta fase son característicos los sentimientos de rabia y resentimiento, así
como la búsqueda de responsables o culpables. La ira aparece ante la frustración
de que la muerte es irreversible, de que no hay solución posible y se puede
proyectar esa rabia hacia el entorno, incluidas otras personas allegadas.
3. Etapa de la negociación
En esta fase las personas fantasean con la idea de que se puede revertir o
cambiar el hecho de la muerte. Es común preguntarse ¿qué habría pasado si...? o
pensar en estrategias que habrían evitado el resultado final, como ¿y si hubiera
hecho esto o lo otro?
4. Etapa de la depresión
La tristeza profunda y la sensación de vacío son características de esta fase, cuyo
nombre no se refiere a una depresión clínica, como un problema de salud mental,
sino a un conjunto de emociones vinculadas a la tristeza naturales ante la pérdida
de un ser querido. Algunas personas pueden sentir que no tienen incentivos para
continuar viviendo en su día a día sin la persona que murió y pueden aislarse de
su entorno.
5. Etapa de la aceptación
Una vez aceptada la pérdida, las personas en duelo aprenden a convivir con su
dolor emocional en un mundo en el que el ser querido ya no está. Con el tiempo
recuperan su capacidad de experimentar alegría y placer.
Pero según los expertos las personas no pasan necesariamente por todas estas
etapas ni en ese orden específico, así que el duelo se puede manifestar de
distintas maneras y en momentos diferentes para cada persona.
Emociones del proceso de morir
Miedo
Las personas a menudo sienten temor a morir, pero a veces puede ser útil identificar cuál
aspecto sobre la muerte es al que temen en particular. ¿Tienen miedo de dónde podrían
morir? ¿Temen al hecho de morir en soledad? ¿Tienen miedo al sufrimiento o dolor?
¿Temen que al morir no habrá nada más allá de la vida terrenal? ¿Acaso temen que su
vida no haya tenido algún propósito o sentido? Estas son algunas de las razones más
comunes por las que la gente podría temer a la muerte.
Tratar de identificar lo que le causa temor puede ser útil para afrontarlo y tenerlo bajo
control. También ayudará a las demás personas a cuidar de usted y apoyarle mejor. Por
ejemplo, si siente miedo de la soledad, comparta esto con su familia y seres queridos para
que ellos traten de siempre tener a alguien que le acompañe. Compartir esto con sus
seres queridos y su equipo de atención médica les ofrece la oportunidad de ayudarle a
que juntos encuentren formas de sobrellevar y aliviar algunos de sus temores. También
les brinda la oportunidad de hablar con usted sobre las ideas que pueda tener. Asimismo,
le ofrece la oportunidad de analizar y tratar algunos de sus temores bajo una nueva
perspectiva.
Enojo
El enojo es a veces difícil de identificar. Muy pocas personas en realidad sienten que
están listas para morir. Es perfectamente normal sentirse enojado sobre el final de su vida
– tal vez antes de lo que esperaba. ¡Es injusto y usted tiene el derecho a estar enfadado!
Desafortunadamente, el enojo a menudo es dirigido a las personas con quienes más
convivimos, a quienes más queremos. Con estas personas es con quienes sentimos la
mayor confianza y es probable que acepten este enojo y nos perdonen. Pero puede que
sea útil procurar dirigir el enojo a la enfermedad en sí, en lugar de hacerlo hacia sus seres
queridos. Además, puede canalizar su enojo como una fuente de energía que le ayude a
tomar acción en donde más se requiera. Puede usarlo como combustible para resolver
algunos problemas o enfocarse a conseguir los resultados que busca. Procure encausar
su enojo hacia algo positivo y con propósito.
Culpa y arrepentimiento
En la última etapa de la vida, una persona puede arrepentirse o sentirse culpable de las
cosas que ha hecho o no ha hecho, o tal vez de las cosas que ha dicho. Lamentamos
cuando pensamos sobre lo que deberíamos haber hecho de otra manera. O quizás sobre
cosas que deseamos no haberlas hecho. Puede que nos sintamos culpables cuando no
cumplimos con nuestras expectativas o creemos que no hemos cumplido con las de
alguien más. Pero mortificarse constantemente sobre estas cosas no le ayudará a
sentirse mejor al respecto. Preocuparse no mejorará las relaciones ni aliviará las cargas.
A veces, lo mejor es decidir “liberarse” de estos sentimientos sin sentir culpabilidad sobre
cosas que están fuera de su control. Usted no puede cambiar el pasado, pero podría
haber cosas que pueda hacer hoy. Tal vez considere disculparse por las cosas que le
causan remordimiento. Puede pedir perdón o perdonar a los demás y a usted mismo. Tal
vez sea mejor tratar de dejar ir las cosas que no pueda cambiar.
Duelo
Es normal sentir un duelo intenso durante la última etapa de su vida. La aflicción que
siente es por la pérdida de la vida que planeó y esperó tener. Puede que se sienta bien y
no presente muchos síntomas, por lo que le es difícil comprender cuánto va a perder. O
puede que ya haya tenido pérdidas, como la energía para ir de un lugar a otro como lo
hacía antes, o el interés por las actividades que disfrutaba, o quizás su capacidad de
reunirse con los amigos. Usted puede sentirse distanciado de aquellos que no están
afrontando bien el hecho de que usted está en su última etapa de la vida. Esta es otra
pérdida que puede afligirle y entristecerle. Muchas pérdidas físicas y emocionales surgen
previas a la pérdida de la vida en sí.

Sus seres queridos también están afligidos. Saben que usted está por dejarlos
físicamente. ¿Cómo pueden sus seres queridos y usted encontrar sentido en lo que está
sucediendo? Trate de hablar con sus seres queridos sobre la aflicción y sensación de
pérdida por las que estén pasando. Poder conectarse espiritualmente con una entidad
superior pudiera ayudar a sus seres queridos a sanar tras su perdida.
Ansiedad y depresión
¿Cómo se siente la ansiedad? La ansiedad ha sido descrita como una sensación de
“mariposas en el estómago”, incertidumbre, impaciencia, angustia y temor a lo
desconocido. Puede ser desagradable y causar preocupación.
Se espera cierta ansiedad, pero si es grave puede necesitar tratamiento ya sea con
terapia o medicina. El objetivo es hacerle sentir más cómodo y ayudarle a lidiar con los
cambios que se están dando. Puede que los medicamentos contra la ansiedad o incluso
los antidepresivos puedan ayudar. El apoyo psicológico puede ser especialmente útil para
ayudarle a concentrarse en el presente y no preocuparse por el mañana. Dividir los
problemas en partes más pequeñas que sean más fáciles de manejar puede ser una
mejor forma de sobrellevar algunos tipos de ansiedad.
Soledad
Cuando alguien sabe que está ante su última etapa de vida, puede surgir una soledad que
es distinta a cualquier otra. Es una soledad que se siente aun cuando usted tiene gente a
su alrededor. Puede que haya personas que realmente puedan hablarle de tal forma que
le ayude a sentir menos soledad. Es posible que algunas de estas personas sean
expertos en hablar con familiaridad sobre el final de la vida, como los trabajadores
sociales y enfermeras en los hospicios, u otros encargados de la salud. Puede que sean
buenos en escucharle o permanecer en silencio cuando usted lo necesite. Encontrar
personas con las que pueda conectarse puede aliviar su sentido de soledad. Su equipo de
atención médica puede ser uno de sus mejores recursos en esta área.

Tipos de muerte
La causa de muerte puede ser natural (envejecimiento, enfermedad, depredación,
desastre natural) o inducida (suicidio, homicidio, eutanasia, accidente, pena de muerte,
desastre medioambiental, etc)
Clases de muerte según causa
La muerte puede darse por algún fallo del organismo, un accidente o porque otra persona
ha decidido acabar con la vida de alguien, entre otras.
1. Muerte natural
Prácticamente desde siempre se ha creído que las personas que llegaban a la vejez se
morían simplemente por haber alcanzado una determinada edad. Como el individuo ya
había vivido mucho, tarde o temprano le llegaba la hora de marcharse al otro mundo. A
este tipo de muerte se le llamaba muerte natural, diferenciándola de las que se daban por
accidentes o de forma violenta.
2. Muerte aparente
A veces, aunque en muy raras ocasiones, sucede que el organismo pierde
momentáneamente todas sus funciones vitales, un fenómeno llamado catalepsia.
Técnicamente, el organismo está vivo, pero aparenta no estarlo a causa de que ha
entrado en un estado transitorio que en apariencia hace creer a cualquiera que la persona
está muerta. El individuo que haya entrado en este curioso estado puede ser reanimado
mediante diferentes procedimientos médicos.
3. Muerte súbita
Por algunos considerada una muerte natural, la muerte súbita es aquella en la que el
individuo fallece sin causa o enfermedad aparente, o que no se sospechaba que pudiera
morir a corto plazo. Este tipo de fallecimientos se caracterizan por ser inesperados y
rápidos, produciéndose en recién nacidos y habiendo también riesgo de padecerla cuando
se supera la cuarentena de edad.
En el caso de los recién nacidos predomina la conocida como muerte súbita del lactante,
de la que se desconocen las causas, aunque se cree que podrían ser problemas en el
desarrollo de alguna función vital, por regla general la respiratoria. En el caso de los
adultos, predominan las enfermedades cardiovasculares como causa de muerte súbita.
Se consideran muertes súbitas también aquellas que ocurren durante la primera hora de
haber aparecido el síntoma que se le atribuye haber sido su causa.
4. Muerte violenta
Se considera muerte violenta cuando lo que ha provocado la defunción es completamente
ajeno al funcionamiento del cuerpo. Un móvil externo ha provocado alguna acción,
deliberada o no, que ha terminado provocando la muerte de la víctima de forma
especialmente violenta.
5. Suicidio
El suicidio es la situación en la que el individuo termina voluntariamente con su vida.
Quienes terminan así con su vida suelen hacerlo tras haber sufrido mucho, padeciendo
algún trastorno mental como puede ser la depresión o encontrarse en una situación de la
que creen que no van a ser capaces de escapar.
6. Homicidio
El homicidio es el acto por el que una persona le quita la vida a otra de forma deliberada.
7. Muerte accidental
Se considera muerte accidental aquella situación en la que el fallecido ha muerto a causa
de algo externo a su organismo, pero que no ha habido intención o voluntariedad por
parte de quien haya manejado ese objeto en caso de que lo hubiere.
Las causas pueden ser muy diversas, como por ejemplo un choque con el coche,
intoxicación con un alimento en mal estado o por acción irresponsable de otra persona
con cualquier objeto, vehículo o lo que sea.
8. Suicidio asistido
El suicidio asistido es el tipo de muerte que se proporciona a una persona, de forma
intencionada y con el conocimiento necesario, los medios necesarios para acabar con su
vida, incluyendo el asesoramiento sobre las dosis letales de los medicamentos, la
prescripción o el suministro de los mismos. Es el paciente quien termina voluntariamente
con su vida.
Muerte digna
La muerte digna es la muerte que, deseada por una persona, se produce asistida
de todos los alivios y cuidados paliativos médicos adecuados, así como con todos
los consuelos humanos posibles.
una muerte digna es el hecho y el derecho a finalizar la vida voluntariamente sin
sufrimiento, propio o ajeno, cuando la ciencia médica nada puede hacer para la
curación de una enfermedad mortal.
Se debe tener en cuenta:

 proporcionar una información veraz y completa y respetando,


en su caso, el derecho del paciente a no ser informado,
 Garantizar que ningún enfermo terminal sea médicamente
tratado contra su voluntad,
 Asegurar que se respetará el rechazo a un determinado tratamiento médico
en el caso de haberse formulado, al respecto,
 Testamento Vital, Directivas Previas o Voluntades Anticipadas,
 recibir los cuidados necesarios dirigidos para conllevar de la
forma más confortable el proceso de enfermedad y muerte
Herramientas y técnicas para la tanatología
VITAS Healthcare
Logotipo de VITAS
Técnicas utilizadas para ayudar a las personas en duelo
Es importante hacerles saber a las personas en duelo que lo más importante que pueden
hacer es permitirse atravesar el dolor a su manera. No hay una manera correcta ni una
cantidad de tiempo correcta. Aliéntelas a evaluar con honestidad sus sentimientos (p. ej.,
enojo, tristeza, culpa) y a que luego compartan sus pensamientos y sentimientos con
alguien de su confianza, como un amigo, familiar, clérigo, terapeuta, etc.

Busque el momento ideal e inicie la conversación


Cree un entorno de contención al buscar un lugar tranquilo y privado para dialogar. Al
conversar, transmita calidez, interés y respeto.
Al hablar de la persona fallecida, use el tiempo pasado, llámela por su nombre y no tenga
temor de emplear las palabras "muerte", "murió", "muerto", etc.
Puede dar inicio al primer encuentro con la persona en duelo pidiéndole que le cuente
acerca del fallecimiento en cuestión. ¿Qué sucedió ese día o esa anoche?
Pregúntele acerca de los planes para el funeral o los servicios fúnebres.
Pregúntele qué ha estado sucediendo desde el fallecimiento. ¿Cómo han estado las cosas
con familiares/amigos? ¿Parece estar dispuesto a hablar abiertamente sobre el difunto?
Hágale preguntas que le permitan reflexionar sobre sus propias reacciones al dolor
Algunas personas tienen inconvenientes para comer o dormir luego de la muerte de un
ser querido. ¿Está comiendo bien? ¿Está saliendo de la casa y realizando sus actividades y
pasatiempos habituales? ¿Hay algo que le haya estado molestando últimamente?
¿Debió atravesar otras épocas difíciles en su vida? ¿Fueron recientes o en el pasado? (La
manera en que una persona respondió ante pérdidas pasadas puede decir mucho sobre la
manera en que probablemente se adaptará a la pérdida actual).
¿Qué estrategias de afrontamiento usó en crisis anteriores? Intente volver a confiar ahora
en esos mismos recursos.

Brinde ayuda tangible y motivación táctica


Ayude a la persona a reconocer sus logros pasados como estrategia para restablecer su
autoestima.
Haga hincapié en su capacidad para sobrevivir a la pérdida actual.
Pregúntele acerca de su relación con la persona fallecida.
Ayúdele a examinar sus cualidades y talentos particulares que lo hacían especial para el
difunto.
Recuérdele al sobreviviente que es normal sentirse abrumado por la intensidad de sus
sentimientos.
Ayude a que identifique los sentimientos de pérdida y de dolor. Reconozca que el
sufrimiento es parte de la experiencia del duelo; recuérdele que el dolor no siempre será
tan intenso.
Permítale llorar y sentir alivio cuando se sienta de esa manera.
Reconozca que las recaídas sucederán y recuérdele que no debe entrar en pánico. Por
momentos, el proceso de duelo se siente como una montaña rusa emocional, pero
explíquele que son solo restos de dolor y no una señal de que todo está volviendo a
comenzar.
Atravesar el proceso de duelo es agotador, tanto a nivel físico como emocional. Aliente a
la persona en duelo a cuidar de sí misma al ingerir comidas balanceadas, beber mucha
agua, dormir lo suficiente, ejercitarse con regularidad y limitar la ingesta de alcohol y otras
drogas capaces de alterar su estado mental ya que pueden entorpecer el proceso de
duelo.
Fomente la paciencia con uno mismo y con los demás, quienes podrían no comprender los
sentimientos de la persona en duelo.
Recuérdele tener expectativas realistas acerca de la cantidad de tiempo que necesitará
para sanar su dolor.
Aliéntela a tomarse un día a la vez. A veces, puede ser más fácil dividir el día en porciones
manejables.
Sugiera retomar de a poco las rutinas normales al completar pequeñas tareas cotidianas
(p. ej., hacer las compras) o elegir 2-3 metas realistas a alcanzar en incrementos de seis
meses. Validar el progreso y fijar metas brinda seguridad y una sensación de haber
retomado el control de nuestra propia vida.
Aliente a la persona a hacer pequeñas cosas por otros para desviar la atención de su
propio dolor.
Recuérdele que está bien poner límites a los demás y decir "no" cuando lo considere
apropiado.
Haga hincapié en su derecho a sentirse alegre y esperanzado, y a entablar nuevas
relaciones: no son muestras de falta de lealtad hacia la persona fallecida.
Use estas ayudas específicas con la persona en duelo:
Algunas personas en duelo sienten la necesidad, en especial inmediatamente después de
la muerte, de averiguar todo lo posible sobre la enfermedad y/o circunstancia de la
muerte de su ser querido, y a veces desean revisar la historia clínica. Esto es normal y
especialmente típico en el caso de una muerte repentina.

Aliente el uso de símbolos y "objetos de transición" como fotos, grabaciones de video o


audio, prendas de vestir o joyas, o una colección que era especial para el difunto.
Sugiérale expresar sus pensamientos o sentimientos al escribir una carta a la persona
fallecida, a Dios o a alguna otra deidad.
Propóngale conservar un diario, poema u otros recuerdos especiales de la experiencia de
duelo.
Aliente a la persona a visitar librerías, bibliotecas, hospicios y recursos de Internet para
obtener información sobre el duelo y ayudar a normalizar la experiencia de atravesarlo.
Sugiera usar obras artísticas, libros de recuerdos, cajas de recuerdos y otros objetos
similares para expresar sus sentimientos de dolor.
Si quien atraviesa el proceso de duelo tiene "asuntos no resueltos" con la persona que
falleció, aliéntelo (como lo haría un especialista en duelo) a recrear el conflicto en su
mente e imaginar cómo podría haberlo resuelto. Enfocarse en lo que el sobreviviente
pudo hacer por la persona fallecida —en lugar de centrarse en lo que debería haber hecho
— puede facilitar la recuperación.
Aliéntelo a recrear situaciones temidas o que le resulten incómodas, como iniciar una
nueva relación o vender una casa. El juego de roles puede desarrollar habilidades eficaces
para sobrellevar una pérdida.

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