Trastornos
Trastornos
Buen día mi estimado público presente, desearía dar comienzo a mi discurso con el pequeño verso que, en
algún párrafo de su libro, Nada se opone a la noche, la autora, Delphine de Vigan, escritora francesa, escribió
“El ayuno es una droga poderosa y barata”. Una frase corta, pero que logra su objetivo a la perfección.
Al igual que todo tipo de adicción, ya sea con drogas, tecnología, etc. El ayuno intermitente suele ser una de
las más peligrosas, ya que va disfrazada de una manera “saludable” de bajar de peso, además de ser, en
repetidas ocasiones “efectivo”, el efecto rebote no tarda en aparecer, convirtiéndose en culpable de la mayoría
de atracones de comida en pacientes con anorexia y bulimia, de esa manera, desarrollando los famosos
desequilibrios alimenticios.
El ayuno, al igual que muchas otras causantes, es uno de los factores que da paso a un tema que, sin duda,
además de ser realmente controversial, ha sido objeto de innumerables burlas y ridiculizaciones, por parte de
la sociedad, llegando hasta el límite de “romantizar” estos trastornos mentales, generalmente asociándolos a la
“belleza” ya que, recordemos, en la sociedad actual, la delgadez es sinónimo de lo que se conoce como “sexy,
agradable de ver, disciplina” y una infinidad de palabrería positiva que, en la mayoría de ocasiones, no podría
estar más alejadas de la realidad, siendo así que, la contextura mediana y grande son despreciadas y vistas con
desagrado, relacionando el tener este cuerpo con llevar una vida poco sana e indisciplinaría.
Comúnmente, este tipo de enfermedades, suele dar brote en la hermosa etapa que muchos de los aquí
presentes, estamos atravesando, exactamente, la adolescencia, el cual, es un trayecto que está en vigencia
desde los 10 y 19 años, tiempo en donde se someten a las mentes jóvenes a un nuevo mundo de
conocimientos, ya sean beneficiosos o no, estos nos afectan de alguna manera, y es justamente en este lapso
cuando la belleza y/o un buen físico es crucial, dado que es aquí donde se aplica el famoso dicho “Como te
ven, te tratan.” Consiguiendo inseguridad y baja autoestima en los jóvenes, por lo que, continuamente tomaran
decisiones desesperadas que perjudicara su vida social, metal y física.
Las mujeres estadísticamente, son más propensas a padecer tanto la bulimia como la anorexia, incluso de otro
tipo de padecimientos, tales como la dismorfia corporal y la insatisfacción con su apariencia, estas
alteraciones, naturalmente, son causadas por su círculo social y/o familiar y, por supuesto, que los estándares
inalcanzables, misóginos, sexistas y es su gran mayoría imposibles de lograr, están igualmente involucrados
en este nefasto tema, puesto que, el modelo de cuerpo femenino cada día se vuelve un sueño mucho más
lejano de nuestras posibilidades, lo mismo sucede con el rostro.
Constantemente, la mujer recibe mucha más presión por parte de su entorno para cumplir estos estándares
imposibles, hasta la propia televisión siempre os ha vendido esa imagen de la “chica perfecta”, la cual siempre
poseía casi las mismas características; delgada, estatura promedio, rasgos delicados, seguido de un largo etc.
El entretenimiento infantil tampoco se salva, las princesas Disney son un muy claro ejemplo, delgadas, cintura
pequeña, en su mayoría de tés blanca y cabello claro.
Los estándares de belleza han estado presentes desde nuestra formación como infantes, enseñándonos que la
mujer delgada y linda tiene un felices para siempre, mientras que la gorda y fea tiene el final desafortunado
lleno de desgracias, los estándares de belleza son el vivo paradigma del como bajar la autoestima de la
sociedad y, provocar que esta misma siga haciendo lo mismo, continuando así un bucle sin fin.
Otro de los puntos más importantes a tratar es la dismorfia corporal, no es algo muy conocido, a diferencia de
las enfermedades ya antes mencionadas, pero es más común de lo que creen, esta alteración psicológica
consiste en percibir “defectos” en su cuerpo que nadie más es capaz de ver o encontrar, algo que le dificulta a
este paciente tener un alto estima por sí mismo y tener constantes episodios depresivos, sin embargo, ¿Esto
que tiene que ver con nuestro asunto? Pues, la dismorfia corporal mayormente está presente en las personas
poseedoras de bulimia y anorexia, pues, los conocidos anoréxicos tienden a verse y describirse a sí mismos
como personas gordas o incluso con sobrepeso, a pesar de la poca masa corporal que tienen, en cambio, los
bulímicos a pesar de ser conscientes de su actual peso e imagen física, su trastorno da comienzo por la pésima
visión que tienen de ellos, iniciando una conducta dañina de sus atracones de comida, vómitos, laxantes y
ejercicio excesivo.
La familia, en muchos casos, puede ser la causante de esta mentalidad en los sufridores, gracias a los
complejos inculcados posiblemente por algún pariente. Digo esto porque incesantemente el exterior asume
que los lazos sanguíneos apoyarán a los pacientes, aunque, no todas las personas reaccionaran así, lo mejor es
contactar con una persona de la suma confianza de afectado, ya sea un amigo o algún tipo de profesional
especializado en esos casos, estos pacientes, en especial los que padecen de anorexia, se les hace complicado
aceptar que tienen un problema, pero si persistes e insistes con un especialista para que pueda apoyar a tu
amigo o familiar, no te va a pesar ayudar y a lo mejor, salvarle la vida.
Resumiendo todo lo anterior dicho, la bulimia, anorexia y los diversos tipos de disfuncionalidades existentes,
suelen ser producto de la propia sociedad y presión que impone, al igual que los estándares de belleza siempre
han influido en nuestra percepción de lo que podemos y no podemos considerar “bello”, sobretodo nosotras
las mujeres, quienes somos las más desesperadas por alcanzar e prototipo popular, llegado incluso a deteriorar
nuestra salud, a la vez, la dismorfia corporal también es una de las más influyentes enfermedades, y esta
aporta a bajar la autoestima y provoca a su vez a los conocidos trastornos ya mencionados.
Por último, no es necesario que “entiendas” a la víctima, pues tu ni eres el psicólogo de nadie, simplemente, si
es que es tu pariente o alguien cercano que te preocupa, intenta apoyarlo en ese transcurso de curación, como
alguna vez en vida dijo el filósofo griego, Pitágoras de Samos “Ayuda a tus semejantes a levantar su carga,
pero no te consideres obligado a llevársela.” Agradezco por su atención brindada. Gracias.