Final - CT6
Final - CT6
Cuando Jesús envió a los once con quienes había compartido su ministerio terrenal a ir por todo el mundo y hacer
discípulos de todas las naciones, les pidió que les enseñaran a estos nuevos discípulos a obedecer todo lo que les
había mandado. (Mateo 28:18-20)
Más adelante, Pablo le da instrucciones similares al joven Timoteo, “Lo que me has oído decir en presencia de
muchos testigos, encomiéndalo a creyentes dignos de confianza, que a su vez estén capacitados para enseñar a
otros. (2a. Timoteo 2:2)
En más de sesenta años de ministerio en América Latina y el Caribe, hemos descubierto algunas realidades
preocupantes:
-Muchísimos miembros de las iglesias no están seguros de su salvación.
-El cristiano promedio vive una vida de derrota y frustración.
-El cristiano promedio no sabe cómo compartir su fe con otras personas de manera efectiva.
-Muchos cristianos carecen de un fundamento básico de su fe que les permita conocer los principios
fundamentales de la vida cristiana.
Es por eso que nuestro fundador, el Dr. Bill Bright, decidió escribir esta serie de pequeños folletos para explicar los
“cómo” fundamentales de la vida cristiana. En ellos se explican de manera muy clara y sencilla las verdades básicas
que Jesús y sus discípulos enseñaron.
Un “concepto transferible” es una idea o verdad que puede ser transferida o comunicada de una persona a otra y
luego a otra, de generación a generación espiritual sin distorsionar o diluir su significado original.
Hoy más que nunca, las nuevas generaciones de seguidores de Jesús que son el fruto del gran movimiento de
multiplicación espiritual que nuestro continente latinoamericano está experimentando en esta primera mitad del
siglo 21, necesitan conocer y transferir estas verdades eternas de la vida cristiana.
Presentamos esta nueva edición de los “Conceptos Transferibles” en formato impreso y como audio-libro para que
puedan seguir siendo utilizados para transformar la vida de los millones de nuevos seguidores de Jesús que en el
contexto de miles de comunidades misionales impacten nuestras ciudades y naciones con el mensaje del Reino de
Dios que produce transformación socio-espiritual dondequiera que llega.
Te animamos a que leas de manera reflexiva estos conceptos por lo menos 6 veces hasta que comiencen a formar
parte de ti y que al mismo tiempo comiences a compartirlos con todas las personas a tu alrededor. Todos podemos
ser parte del cumplimiento de la Gran Comisión en Latinoamérica y el Caribe en esta generación.
H. Ladislao Leiva
Cru - Latinoamérica y el Caribe
CONCEPTOS TRANSFERIBLES • 2
¿CÓMO PUEDE
USTED DIRIGIR A
OTROS A CRISTO?
“De seguro que usted ha traído mucha felicidad a este mundo,” dijo un hombre de negocios con lágrimas de gozo
y gratitud en sus ojos. Este joven recién había orado conmigo y había recibido a Cristo como Su Salvador y Señor. Él y
su esposa habían estado buscando a Dios por algún tiempo y ahora, estaba ansioso de llevar a su hogar el folleto de
las Cuatro Leyes Espirituales, para poder presentarle a Cristo a su propia esposa.
Las palabras de este entusiasta joven cristiano, han venido a mi mente una y otra vez: “De seguro que usted ha
traído mucha felicidad a este mundo.”
Desde el año 1944 he tenido el emocionante privilegio de “traer muchísima felicidad a este mundo,” hablando del
Señor Jesucristo a miles de estudiantes y profesionales alrededor del mundo.
El apóstol Pablo comparte esta experiencia con los
Colosenses, cuando les dice respecto a Jesucristo: “a
quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y
enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de
presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre.”
Usted tiene el privilegio de participar junto con el
Dios vivo en el cumplimiento de la Gran Comisión en
nuestra generación. En mi opinión, la única manera
de cambiar al mundo es cambiando a los individuos.
Muchas personas cambiadas producirán universidades
cambiadas, comunidades cambiadas, ciudades, estados
CONCEPTOS TRANSFERIBLES • 3
y naciones cambiadas: Sí, un mundo verdaderamente cambiado. Jesucristo es el único que puede cambiar a las
personas desde adentro. Usted puede ayudar a cambiar el mundo, llevando a las personas a Jesucristo.
Uno de los errores más grandes de todos los siglos es la idea, que prevalece bastante, de que los hombres y
mujeres no quieren conocer a Dios. Dondequiera que voy alrededor del mundo, encuentro amplias pruebas de que
lo contrario a esto es la verdad. El Espíritu Santo ha creado un hambre por Dios en los corazones de las multitudes.
Basado en mi experiencia y a través de mucha observación, estoy plenamente convencido de que la mayoría de
los no creyentes del mundo, están listos para confiar en Cristo, por medio de una presentación clara y sencilla del
Evangelio, realizada de forma apropiada por un testigo lleno del Espíritu Santo.
Sin embargo, es trágico que la mayoría de los cristianos nunca han hablado a nadie del Señor Jesucristo. Hay dos
razones aparentes para esto.
Primero, el cristiano promedio está viviendo una vida
fracasada, sin fruto espiritual, y mundanal (carnal).
Este no está caminando en la plenitud y control del
Espíritu Santo. Un líder cristiano explicó su victoria a la
natural resistencia a evangelizar a otros, al darse cuenta de
que “su cristianismo era digno de exportación.” Si esto es
verdad en su vida, le animo a repasar mis mensajes: Cómo
puede usted experimentar el amor y perdón de Dios, Cómo
puede usted ser lleno con el Espíritu y Cómo puede usted
caminar en el Espíritu Santo.
La segunda razón es la falta de capacitación. La mayoría de
los cristianos nunca han sido capacitados para comunicar su
fe en Cristo de forma efectiva. Nunca han aprendido cómo comenzar una conversación sobre Cristo, cómo explicar
con sencillez y claridad el Evangelio, ni cómo guiar a una persona a tomar la decisión de recibir a Cristo por fe.
Deseo compartirle en las páginas siguientes las razones por las que Jesús quiere que usted testifique, las cuales se
relacionan con sus motivos; y cómo puede testificar eficazmente, lo cual implica reconocer y utilizar ciertos métodos.
OCHO RAZONES POR LAS QUE JESÚS QUIERE QUE USTED TESTIFIQUE
Permítame citarle brevemente ocho razones por las que Dios desea que todos los creyentes compartan su fe con
otras personas.
Primero, cuando testifica, usted glorifica a Dios. Jesús dice en San Juan [Link] “En esto es glorificado mi Padre, en
que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”
Segundo, el amor de Cristo nos impulsa a compartir nuestra fe. En las palabras del apóstol Pablo, “El amor de
Cristo nos constriñe.” Si usted ha experimentado el amor del Señor Jesucristo, también querrá presentárselo a otros.
Tercero, compartir su fe es un mandato directo de Jesucristo. Él dice:
“Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.” Y, “no me elegisteis
vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y
llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca.”
Cuarto, las personas sin Cristo están perdidas. Jesús dice: “Yo soy el
camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” La Palabra
de Dios declara enfáticamente: “Y en ningún otro hay salvación; porque no
hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser
salvos.”
Quinto, Dios quiere que usted dé testimonio de Jesucristo a causa de los
beneficios que Él ofrece a aquellos que reciben a Cristo. Cuando usted habla a
otros de Cristo, éstos son hechos hijos de Dios, sus cuerpos se hacen templos
de Dios; todos sus pecados son perdonados - ¡pasados, presentes y futuros! Ellos comienzan a experimentar la paz y
el amor de Dios; reciben la guía y el propósito de Dios para su vida; y obtienen la seguridad de la vida eterna.
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Sexto, Dios quiere que usted testifique de los beneficios que Él otorga a los que testifican. Testificar estimula su
crecimiento espiritual. Testificar lo lleva a orar y estudiar la Palabra de Dios y lo anima a depender más de Cristo.
Cuando testifica en el poder del Espíritu Santo, usted siembra gozo y paz. De acuerdo a la ley de la siembra y la
cosecha, usted siempre cosechará lo que ha sembrado y aún más. Por ejemplo, si siembra amor, cosechará amor.
Si siembra gozo, cosechará gozo. Si siembra paz, cosechará paz. Su cosecha siempre será mayor que la semilla
sembrada.
Séptimo, Dios quiere que usted testifique para experimentar el privilegio y gran honor de representar a Jesucristo
en el mundo. En su Segunda Carta a los Corintios, el apóstol Pablo escribió: “Somos embajadores en nombre de
Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”
La mayoría de las personas consideran un alto honor el servir como un embajador de la máxima autoridad de su
país - el presidente o el rey - ¡pero como creyente en Cristo, usted es un embajador para el Rey de reyes y Señor de
señores!
Octavo, Dios quiere que dé testimonio porque usted tiene al Espíritu Santo que le provee el poder necesario
para ello. Jesús dice: “Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en
Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Fallar al no dar testimonio de Cristo, es negar el
derecho del Espíritu Santo de capacitarlo y usarlo para llevar a otros a nuestro Salvador.
Por muchos años ya, en nuestros varios cursos de capacitación para evangelizar, les pedimos a los participantes
que nos ayuden a elaborar una lista con todo lo que consideran que una persona debe saber para tomar su decisión
por Cristo.
Generalmente se anotaban en un pizarrón entre veinticinco y cincuenta sugerencias. Entre otros la lista incluía con
frecuencia los siguientes puntos:
• Dios nos ama.
• Las personas son pecadoras.
• Las personas están perdidas.
• Dios nos ama tanto que Él dio a Su Hijo.
• Cristo murió por nuestros pecados.
• Cristo se levantó de la muerte.
• Cristo quiere entrar a todas las vidas.
• Nosotros tenemos que arrepentirnos.
• Nosotros tenemos que nacer de nuevo.
• Nosotros tenemos que recibir a Cristo.
• A todos los que reciben a Jesús, Dios les da la potestad de ser hechos Sus hijos.
• Y por último, por gracia hemos sido salvados por medio de la fe.
CONCEPTOS TRANSFERIBLES • 5
Después que las sugerencias parecían agotarse, le pedíamos a cada participante que leyera junto con nosotros
una presentación del Evangelio llamada “Las Cuatro Leyes Espirituales”, y que nos ayudará a eliminar cada punto
escrito en el pizarrón, siempre que estuviera relacionado con la “Ley Uno”. Estos puntos eran entonces borrados del
pizarrón. Luego continuábamos con las Leyes Dos, Tres y Cuatro, siguiendo el mismo procedimiento. Al llegar al final,
el pizarrón quedaba siempre vacío. Podemos decir que la esencia destilada del Evangelio está contenida en el folleto
de Las Cuatro Leyes Espirituales.
Originalmente Las Cuatro Leyes Espirituales, se escribieron sólo para nuestros coordinadores, a quienes se les
pidió que las memorizaran como una herramienta de evangelización. Como resultado, la cantidad de personas que
recibieron a Cristo se incrementó dramáticamente.
El contenido de las Cuatro Leyes Espirituales comenzó a madurar en mi pensamiento durante la capacitación de
coordinadores en el verano de 1956, en un momento en que el número de nuestros coordinadores no alcanzaba los
cincuenta.
Uno de los oradores en nuestra capacitación de coordinadores de ese año, era un hombre de negocios cristiano
y destacado consultor de ventas. El enfatizó, que para tener éxito en las ventas, una persona debe desarrollar una
presentación clara, sencilla y comprensible que pueda ser usada una y otra vez. El nos advirtió también que al
hacer siempre la misma presentación, se llega a generar cierta fatiga; como resultado se cambia la presentación e
inevitablemente se pierde la efectividad.
Después comparó al cristiano que testifica con el vendedor secular. Para ser eficaz al comunicar nuestra fe en
Cristo, enfatizó, debemos desarrollar una presentación sencilla, comprensible y razonable del Evangelio. Algo que
podamos compartir con todos. Cuanto más y mejor se comunique esta sencilla presentación, más fructífero será su
testimonio por Cristo.
Él ilustró los puntos más sobresalientes mencionando a varios cristianos muy conocidos, quienes tienen sus
propias presentaciones especiales. Luego apuntó hacia mí, diciendo: “Bill Bright piensa que tiene un mensaje
especial para cada uno de los diferentes grupos de estudiantes, profesionales, presos y obreros con quienes
él trabaja. Sin embargo, aunque nunca lo oí hablar, puedo asegurar que él tiene un mensaje único para todos.
Básicamente, él les dice a todos lo mismo.”
Decir que me opuse a tal insinuación, es decir poco. Cuanto más hablaba aquel orador, más me enojaba. Me
molestaba la inferencia de que yo o cualquier otro que deseaba servir al Señor con sinceridad, no estuviera guiado
por el Espíritu Santo como para hablar con originalidad en cada caso y a cada quien. Además, me molestaba que me
usara como ejemplo delante del resto de los coordinadores.
Cuando estaba finalizando su presentación y yo estaba tratando de restaurar mis heridas, de las cuales la más seria
era contra mi ego, comencé a recordar con más exactitud lo que le enseñaba a otras personas. Esa tarde escribí mi
presentación básica y para mi sorpresa, descubrí que mi amigo estaba en lo correcto. Sin darme cuenta, había estado
enseñando básicamente el mismo mensaje, con pequeñas variaciones en cada caso. Lo que escribí esa tarde y pulí
después, es lo que ahora se conoce como “El plan de Dios para su vida”, una presentación de veinte minutos sobre
quién es Jesucristo, sus aseveraciones, por qué vino y cómo conocerlo personalmente.
Le pedí a cada coordinador en nuestro movimiento que lo memorizara y todos comenzamos a usarlo en nuestra
evangelización de persona a persona. Durante el siguiente año y conforme nos concentramos en comunicar este
sencillo mensaje, en total dependencia del Espíritu Santo y de Su poder, nuestro ministerio se multiplicó cien por
ciento.
CONCEPTOS TRANSFERIBLES • 6
El “Plan de Dios” fue nuestro primer material metodológico por escrito, es decir, un material que explicaba sencilla
y específicamente cómo una persona puede alcanzar una meta deseada, y también cómo él o ella pueden, a su vez,
ayudar a otros a alcanzar esa misma meta. El enfoque en los métodos, es uno de los más necesarios y poderosos en
la vida y el testimonio del cristiano. La mayoría de los no cristianos no necesitan que se les convenza de que deberían
ser cristianos. En vez de eso, necesitan que se les muestre cómo serlo.
Aunque el “Plan de Dios” era muy eficaz, sentimos la necesidad de contar con una versión más breve. Preparé
entonces, un bosquejo condensado por completo, con los mismos versículos bíblicos y los diagramas. Todos los
coordinadores lo memorizaron. Conforme más y más personas se en listaban en nuestro programa de capacitación,
pronto se notó que necesitábamos disponer de esa misma presentación, pero en forma escrita.
Como resultado, nació el folleto “Las Cuatro Leyes Espirituales.”
Por supuesto que no queremos decir que el mensaje de las Cuatro Leyes Espirituales sea el único método para
llevar a otros a Cristo, ni siquiera que es el mejor. Lo que sí sabemos es que literalmente millones de personas han
recibido a Cristo, a través de la presentación sencilla y directa del Evangelio, según se presenta en este folleto. De
acuerdo a nuestros cálculos, más de un millón de copias han sido distribuidas en los idiomas más importantes del
mundo.
Muchos relatos han llamado mi atención sobre la efectividad de las Cuatro Leyes Espirituales. Recuerdo por
ejemplo, la experiencia de una iglesia, cuyo pastor principal había venido a nuestra oficina en busca de capacitación,
y quien estaba muy emocionado por el uso de las Cuatro Leyes Espirituales. Al regresar a casa, quiso compartir su
entusiasmo con la iglesia y con su co-pastor.
Su co-pastor no se mostró muy impresionado por el folleto. Para comenzar no le gustaban los panfletos, y éste se
veía como cualquier otro. Así que lo arrojó sobre su escritorio y ni siquiera se molestó en leerlo.
Algunos días más tarde, una funcionaria de la ciudad vino a inspeccionar las instalaciones de la iglesia. Cuando ya
se retiraba después de finalizar su inspección, de pronto, el co-pastor se dio cuenta de que no le había hablado de
Cristo. Él miró a su alrededor rápidamente y lo único que vio fue el folleto de las Cuatro Leyes Espirituales, que había
puesto a un lado con disgusto algunos días antes. Se lo dio y le dijo, “lea esto”, refiriéndose a que lo leyera al llegar a
su casa.
Sin embargo, ella no lo entendió bien, y comenzó a leer el folleto en voz alta en su presencia. Leyó cada palabra,
y cuando leyó la “Cuarta Ley”, lágrimas surcaban sus mejillas. Al llegar a la oración, oró en voz alta, guiándose a sí
misma a Cristo. Con este solo episodio, el co-pastor quedó tan impresionado que vino a Arrowhead Springs, para
descubrir por experiencia propia, cómo podía ser un mejor testigo de Jesucristo, por medio de la capacitación y el
uso del folleto que presenta “Las Cuatro Leyes Espirituales.”
Otra experiencia conmovedora demuestra la efectividad del folleto. Había un hombre quien era grandemente
admirado en su pueblo, pero no era cristiano. En efecto, era conocido como el escéptico del lugar, porque nunca
respondió positivamente a las muchas personas que le testificaron personalmente de Jesucristo.
Se había hecho amigo de los padres de un amigo cristiano, el cual se sentía especialmente preocupado por su
salvación. Después de obtener un folleto de Las Cuatro Leyes Espirituales, este amigo decidió visitar al escéptico y
leérselo. Cuando finalizó su lectura, le preguntó:
«¿Entiendes lo que te leí?»
Aquel escéptico respondió: “Sí.”
“¿Hay algo que te impide recibir a Cristo?” “No.” -respondió.
Entonces los dos hombres se arrodillaron juntos y oraron. El “escéptico” invitó a Cristo a su vida para que fuera su
Salvador y Señor.
Cuando se levantaron, mi amigo se regocijaba con este hombre, quien entonces lo dejó estupefacto con esta
pregunta: “¿Es esto lo que tú y muchos otros cristianos han intentado decirme por años?” “Sí.”
“Bueno”-continuó este nuevo hermano en Cristo- “¿por qué no me lo dijeron? Ningún hombre sería tan tonto de no
recibir a Cristo, si realmente entiende lo que esto significa.”
CONCEPTOS TRANSFERIBLES • 7
El Evangelio, tal como está contenido en Las Cuatro Leyes Espirituales, había roto la barrera del escepticismo y la
indiferencia, de modo que este hombre recibió a Cristo como una nueva manera de vivir.
Primero, comience cada día con una oración, pidiéndole al Espíritu Santo que lo capacite y lo guíe a aquellas
personas cuyos corazones Él ha preparado.
Segundo, relaciónese con las personas de una forma amorosa, natural y personal. Evite ser mecánico. Todos
responden al amor. Conforme usted camina en amor, aquellos a los que les está hablando de Cristo, recibirán la
confirmación del Espíritu de Dios, de que usted es sincero; de que no está únicamente tratando de hacer prevalecer
un argumento o promoviendo una causa y que está dedicando valioso tiempo para hablarles, porque
verdaderamente los ama con el amor de Dios.
No todos estarán preparados para recibir a Cristo, o para
dar una respuesta positiva. Algunos más bien pueden mostrar
antagonismo. Dios tal vez querrá que usted siembre la semilla,
o querrá usarlo como un instrumento en la cosecha. Sea cual
fuere el caso, confíe y permítale a Él hacer Su obra a través suyo.
Recuerde, así como no todos los frutos de un huerto son
cosechados al mismo tiempo, algunas personas estarán
“maduros” para la cosecha espiritual y otros todavía estarán
“verdes” - o sea que no estarán listos en ese momento para
responder al Evangelio. Considere toda conversación evangelística como un gran privilegio y como una oportunidad,
no como una responsabilidad legalista. Piense en el gran amor de Dios, en lo que significa para usted conocerlo y en
lo que significará para otros el recibir a Cristo. Haga que el compartir su fe con otros, se constituya en un verdadero
hábito en su vida.
Tercero, use siempre una presentación del Evangelio que sea clara y sencilla. Hay muchas ventajas que resultan
del uso de una herramienta como Las Cuatro Leyes Espirituales. Enumeraré algunas de ellas:
El apóstol Pablo exhortó a Timoteo, su joven hijo en la fe, diciéndole: “Lo que has oído de mí ante muchos testigos,
esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”
CONCEPTOS TRANSFERIBLES • 8
Las Cuatro Leyes Espirituales son una herramienta transferible tan sencilla, que permite que los que reciben a
Cristo en sus vidas vayan inmediatamente a sus amigos y seres queridos, para hablarles de su nueva fe en Cristo. Al
mismo tiempo los capacita para mostrar a sus amigos y seres queridos, cómo ellos también pueden hacer su propio
compromiso con Cristo.
Un líder cristiano y teólogo sobresaliente, bastante «¿Qué es lo que le dices a una persona cuando
conocido, me hablaba de su sentimiento de intentas llevarla a Cristo?»
frustración por su poca efectividad y por la falta de
fruto en su testimonio por Cristo.
Le pregunté: «¿Qué es lo que le dices a una persona cuando intentas llevarla a Cristo?»
Me explicó su presentación, la cual era muy larga y complicada. La gran cantidad de versículos bíblicos que usaba
confundían a la mayoría de las personas y les impedía tomar una decisión consciente y apropiada.
Lo invité a usar la presentación contenida en el folleto de las Cuatro Leyes Espirituales en los próximos treinta
días y que me informara de los resultados al finalizar ese período. Cuando lo vi dos semanas después, se veía muy
emocionado y gozoso.
Me dijo: “Tan sólo leyéndoles el folleto a otros, he visto más personas venir a Cristo en las últimas dos semanas,
delo que había visto en muchos meses. ¡Es increíble!”
Podría mencionar el caso de innumerables cartas e informes de personas que se han beneficiado al recibir
capacitación sobre cómo usar esta sencilla presentación.
Una mujer que, junto a su esposo, había servido como misionera en África por muchos años me escribió lo
siguiente: “Debería haber visto la transformación en mi esposo, cuando regresó después de asistir a uno de sus
seminarios de capacitación. Él quería compartir el folleto de las Cuatro Leyes Espirituales con toda persona a su
alcance. ¡Inclusive lo compartió con otra persona en una piscina con el agua hasta el cuello! Lo mejor de todo es que
aún continúa haciéndolo.”
Otro más me dijo: “Al principio tenía temor, pero el Señor ha cambiado mi actitud, y ahora quiero salir a testificar.
Doy gracias a Dios con todo mi corazón por este cambio.”
Sin embargo, aun una persona controlada por el Espíritu Santo, utilizando una herramienta comprobada y
confiable, puede encontrar oposición al hablar de Cristo con otros. Una de las barreras más difíciles de vencer en
la evangelización personal es precisamente el dar el primer paso, o sea comenzar. No importa, quién sea usted ni
donde se encuentre, siempre habrá oportunidades preparadas para usted.
Reconozca que si se encuentra a solas con
otra persona en cualquier lugar por más de
“Al principio tenía temor, pero el Señor ha cambiado
unos minutos, esa es realmente una “cita
mi actitud, y ahora quiero salir a testificar. Doy
divina” y una respuesta a su oración.
gracias a Dios con todo mi corazón por este cambio.”
Además de hablarles de Cristo a
los estudiantes, ejecutivos y lacios, tanto personalmente como en grupos grandes y pequeños, yo le testifico
regularmente a porteros, operadores de ascensores, camareras en los hoteles, taxistas y a personas de otras
ocupaciones. Por ejemplo, al viajar en un avión, frecuentemente es fácil entablar conversación con la azafata o con el
compañero de asiento, si es que se tiene a la mano una Biblia, un folleto de las Cuatro Leyes Espirituales, u otra clase
de literatura cristiana.
Después de cualquier reunión, ya sea de un servicio en la iglesia, en un estudio bíblico, en una reunión de
evangelismo estudiantil u otra reunión similar, usted puede conocer a diferentes personas. Después de presentarse
y de intercambiar saludos para entrar en confianza, usted puede continuar haciendo una o más de las siguientes
preguntas en la forma más natural posible.
“¿Qué le pareció la presentación (o mensaje)?” “¿Tiene algún significado para usted?”
“¿Ha hecho el maravilloso descubrimiento de conocer a Cristo personalmente?” “¿Le gustaría hacerlo?”
CONCEPTOS TRANSFERIBLES • 9
Luego pregunte: «¿Ha oído acerca de las Cuatro Leyes Espirituales?” A continuación léale el folleto. Si las personas
indican que ya han oído acerca de las Cuatro Leyes, pídales su opinión, repase el folleto y déles la oportunidad de
orar para recibir a Cristo, si es que todavía no lo han hecho.
Hay varias formas muy efectivas para establecer contacto con otra persona.
Después de un saludo cordial y amistoso, puede decir:
“
Este folleto es uno de los que más se han leído en toda la historia - se han
distribuido ya más de mil millones de copias en los idiomas más importantes del
mundo. ¿Ha oído acerca de las Cuatro Leyes Espirituales?
O tal vez podría decir:
“
Recientemente, un amigo mío me dío este pequeño folleto que realmente fue
de mucho interés y ayuda para mí. Me gustaría compartirlo con usted. ¿Ha oído
acerca de las Cuatro Leyes Espirituales?
Otra opción podría ser esta:
“
El contenido de este folleto ha ayudado a cambiar las vidas de millones de
personas. Contiene verdades espirituales que creo que le interesarán mucho. ¿Le
gustaría leerlas y darme su opinión?
También podría intentarlo de esta manera:
Si usted se muriera hoy, ¿tiene la seguridad de que iría al cielo?
Si la respuesta es sí, pregunte:
“
“
¿En qué se basa para estar seguro de que irá al cielo? Este pequeño folleto, las
Cuatro Leyes Espirituales, le ayudará a tener la certeza de que cuando muera, irá al
cielo.
Este enfoque directo es más apropiado cuando sólo cuenta con unos pocos momentos con una persona. Si
dispone de más tiempo, sería más útil que tomara algunos minutos para establecer un clima de mayor confianza,
compartiendo algunas cosas de interés personal y preguntándole a la persona por sus propios intereses, sus
negocios, su profesión o su familia. Luego puede explicar que usted es cristiano y que ha descubierto un folleto
extraordinario, que le ha sido de gran ayuda y que le gustaría mostrárselo. Luego, pregunte, “¿Ha oído alguna vez
acerca de las Cuatro Leyes Espirituales?” Demuestre amor cristiano al hacer la presentación. Sea espontáneo,
amigable, amable y hable con confianza. Usted no necesita impresionar a las personas con su inteligencia, pero
tampoco debería usar un enfoque carente de entusiasmo, vacilante, y negativo que sugiera, “No creo que le interese
hacerse cristiano, ¿no es así?”
Cuando presente las Cuatro Leyes Espirituales, sencillamente lea el folleto. Por lo general, debe leerlo en voz alta,
sosteniéndolo de forma que la persona pueda seguir la lectura juntamente con usted. También es útil usar un lápiz o
algo parecido para señalar las líneas y las palabras que está leyendo, para garantizar una mayor concentración.
Algunas veces, el Espíritu Santo lo guiará a detenerse y explicar algo que tal vez no resulte claro, o añadir una
ilustración personal. Sin embargo, es más efectivo leer todo el folleto antes de detenerse para explicar o para
responder preguntas. Si la persona le hace preguntas, puede decirle: “tengamos en mente esa pregunta para
responderla cuando finalicemos de leer todo el folleto.” Por supuesto, ¡no se olvide de responder esa pregunta
después!
Hace algún tiempo hablé a un grupo de pastores en Dallas. Un capellán universitario se mostró escéptico
sobre cómo se podría presentar un enfoque tan sencillo como las Cuatro Leyes Espirituales, a los estudiantes
universitarios. El me pidió que lo acompañara a una universidad cercana, para que le demostrara cómo usar el
folleto de las Cuatro Leyes Espirituales con estudiantes no cristianos. El logró reunir aproximadamente una docena
de estudiantes, la mayoría de los cuales ya eran cristianos.
CONCEPTOS TRANSFERIBLES • 10
Yo le di una copia del folleto de las Cuatro Leyes Espirituales a cada uno y les pedí que siguieran mi lectura en
silencio, mientras yo leía el folleto en voz alta.
Aunque a través de los años había presentado a Cristo a miles de estudiantes y profesionales en sesiones de
consejería personal, soy una persona reservada y no siempre me resulta fácil testificar. Mientras estaba leyéndoles
en voz alta el folleto a los estudiantes, empecé a recibir toda clase de impresiones negativas del diablo, quien estaba
intentando desanimarme y sembrar dudas en mi mente como, por ejemplo, “estos estudiantes se reirán de ti. Ellos
son demasiado inteligentes para responder a una presentación tan sencilla. Tú necesitas un enfoque más intelectual.
No prosigas; no seas fanático. Estos estudiantes se irán. Ellos pensarán que estás loco.”
Pero como soy libre del poder de Satanás cuando obedezco y confío en el Señor, pude decir: “Mayor es Él (Cristo)
que está en mí, que el que está en el mundo (Satanás).”
Así que continué leyendo, con la seguridad de que Dios honraría esta presentación tal como lo había hecho en
miles de otras ocasiones, porque Él ha prometido honrar Su Palabra. Cuando llegué a la oración, de pronto me
pareció que un coro de voces me decía: “No leerás esta oración ni harás el ridículo delante de estos estudiantes
inteligentes, ¿no es cierto?” Pero leí la oración, y luego dije: “Si esta oración expresa el deseo de su corazón, ore
conmigo en silencio. Haga suya esta oración.”
Luego leí la oración en voz alta por segunda vez. Cuando la finalicé, vi lágrimas deslizándose por las mejillas de
una joven. Ella se acercó para decirme que había hecho esa oración y que sabía que el Señor Jesús había venido a
vivir en su corazón. Luego, un joven recibió a Cristo también. Antes de marcharme, el capellán me presentó a una
joven que recién había recibido a Cristo. Por lo que sé, todos los demás, excepto uno, eran cristianos. El que faltaba
había crecido ateo, pero fue muy discreto sobre lo que había oído y estaba también a punto de recibir a Cristo. Por
medio de la sencilla lectura del Evangelio tal como está presentado en el folleto de las Cuatro Leyes Espirituales, el
Espíritu de Dios obró en los corazones de estos jóvenes y señoritas de una forma maravillosa. Esta es, con frecuencia,
la experiencia de toda persona controlada por el Espíritu que comunica esta presentación.
Generalmente se encuentra que la mayoría de las personas están de acuerdo con las primeras “tres leyes” y es
probable que no tengan muchas preguntas, a veces ninguna. Por lo mismo se debe proseguir con la “Cuarta Ley” con
toda confianza.
Cuando llegue a los dos círculos, uno representando la
vida controlada por el “yo”, y el otro representando la vida
controlada por Cristo, haga la pregunta que está en el folleto:
¿Cuál de estos dos círculos representa su vida?
Luego pregunte: ¿Cuál de estos dos círculos le gustaría que
representara su vida?
En la mayoría de los casos, la persona a quien le está hablando responderá a la primera pregunta: “El círculo de la
izquierda”, y a la segunda: “El círculo de la derecha.”
La obra del Espíritu Santo al producir una actitud de arrepentimiento en un no creyente, es una preparación
necesaria para recibir a Cristo. Este cambio de actitud resultará en un cambio de conducta. Sin embargo, debe
quedar claramente establecido que una persona no se hace cristiana porque se arrepiente, sino por el sencillo acto
de recibir a Cristo por fe, como se explica en San Juan 1:12 y en Efesios 2.8-9
« Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios.
Porque por gracias sois salvos por medio de la fe, y esto no de
«
vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
El siguiente punto fundamental cuando se presenta a Cristo, es ayudar a los que quieren recibirlo como su
Salvador, a comprender exactamente qué hacer. Conforme usted continúa leyendo el folleto, explique cómo recibir a
Cristo.
CONCEPTOS TRANSFERIBLES • 11
Lea la oración en voz alta y luego pregunte: «¿Expresa esta oración el deseo de su corazón?»
Si la respuesta es “sí,” diga, “usted puede hacer esta oración ahora mismo, si realmente entiende lo que significa y
Cristo vendrá a su vida como Él lo prometió.
Luego haga una pausa para la oración. Sugiera que si la persona desea orar en voz alta, usted puede orar con ella.
Si se produce un largo silencio, puede sugerir que la persona ore repitiendo, después de usted, frase por frase. Sin
embargo, sea sensible. Algunas personas desean hacer su propia oración, en vez de una oración sugerida. Si alguien
desea orar en silencio, sugiérale que diga “Amén” al finalizar. Cuando diga “Amen”, ore en voz alta por el nuevo
creyente.
Si la persona no hace un compromiso con Jesucristo después de que le ha leído el folleto completo, evite
ofenderla. No trate de discutir ni presione a nadie a tomar una “decisión” por Cristo. Jesús dice: “Ninguno puede
venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere.”
Lo más importante no es lo que usted diga, sino lo que el Espíritu Santo haga a través suyo. Usted y yo no tenemos
la habilidad de llevar a alguien a Jesucristo por nuestro propio medio. Recuerde, el éxito en la evangelización es
sencillamente tomar la iniciativa para presentar a Cristo en el poder del Espíritu Santo, y dejarle los resultados a Dios.
Sin embargo, usted puede tomar ciertos pasos para ayudar a la persona que no ora para recibir a Cristo, al llegar a
la oración en el folleto:
Algunos querrán orar en ese momento, mientras que otros preferirán hacerlo después, cuando comprendan mejor
lo que significa recibir a Cristo. En ese caso:
Sugiera que la persona vuelva a leer el folleto más tarde y que en ese
1. momento decida recibir a Cristo.
Pídale a la persona que lo llame por teléfono, tan pronto él o ella reciba
2. a Cristo. Muchas personas reciben solos al Salvador después de que ha
finalizado el tiempo de la entrevista de presentación.
En una ocasión compartí el folleto de las Cuatro Leyes Espirituales con un famoso general, quien estaba de
acuerdo con su contenido, pero nunca había recibido a Cristo. Quería hacerlo pero nunca había dado ese paso. Me
ofrecí para orar con él, pero me dijo que preferiría recibir a Cristo cuando estuviera solo. Le prometí orar por él y me
despedí.
A la mañana siguiente lo llamé para preguntarle: «¿Hizo esa oración?»
“Ciertamente lo hice,” -respondió con amabilidad y entusiasmo- “tal como prometí.”
Permítame recomendarle otros dos métodos que podrían ser muy útiles.
Uno es compartir su propio testimonio personal y , según el Espíritu Santo le guíe, déle a la persona a quien le está
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compartiendo, otra oportunidad para recibir a Cristo. Otro método es repasar el folleto, explicándolo claramente una
ley a la vez y preguntando después de cada ley, “¿Entiende? ¿Es claro esto?”
Luego, pregunte: «¿Lo engañaría Cristo? ¿En qué autoridad se basa para saber que Dios ha respondido su oración?»
Luego explique que nuestra autoridad es la fidelidad del mismo Dios y Su Palabra. Lean juntos 1 Juan 5:11-13.
Enfatice que podemos estar seguros de tener vida eterna en base a estas promesas de la Palabra inspirada de Dios.
Recientemente compartí el Evangelio utilizando Las Cuatro Leyes, con un hombre que recibió a Cristo, pero que
no tenía la seguridad de su salvación. Después de leerle este pasaje en particular, le pregunté: «¿qué pasaría si usted
muriera hoy?»
El contestó: “Me temo que me iría al infierno.”
Pero, al leerle el pasaje de 1 Juan varias veces, vi que sus ojos se llenaban de luz y que su rostro estaba radiante. El
Espíritu Santo había quebrado la resistencia que él había creado por cincuenta años y finalmente, este hombre pudo
ver la verdad de Dios y recibir a Cristo en su vida, por fe.
Siempre explique cuán importante es la fe. Repase y explique el significado de Efesios 2:8,9. Advierta a la persona
contra el peligro de depender de los sentimientos.
Una de las más grandes mentiras de Satanás es que usted debe tener alguna clase de experiencia emocional al
recibir a Cristo. Recuerde que la Palabra de Dios dice que debemos recibir a Cristo por fe y vivir por fe. Esto no excluye
la importancia de las emociones, pero, de acuerdo al Evangelio según San Juan 14:21, usted no debe buscar una
experiencia emocional.
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.
Tiene que vivir por fe y obedecer los mandamientos de Dios El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el
que me ama.
Explique el dibujo del tren de la página 12 del folleto, y la verdad que nos indica que la vida cristiana no debe
vivirse de acuerdo a los sentimientos, sino de acuerdo a la fe en Dios y en Su Palabra. Estudie esta información
cuidadosamente, y acláresela siempre a la persona a quien le está hablando de Cristo.
También explique breve y claramente las cuatro cosas maravillosas que le han sucedido al nuevo cristiano, según
la lista que se encuentra en la página 13 del folleto.
Cuando una persona, basándose en la Palabra de Dios, diga estar segura de que Cristo está en su vida, sugiérale
que cada uno de ustedes ore en voz alta, agradeciendo a Dios por lo que Él ha hecho. El solo acto de agradecer a
Dios, demuestra fe y a menudo contribuye a la seguridad de la salvación.
Continúe dándole sugerencias para el
crecimiento cristiano y sobre la importancia de
Cuando una persona, basándose en la Palabra
participar activamente en una iglesia local, según
de Dios, diga estar segura de que Cristo está
está explicado en las páginas 14 y 15 del folleto “Las
en su vida, sugiérale que cada uno de ustedes
Cuatro Leyes Espirituales.”
ore en voz alta, agradeciendo a Dios por lo
que Él ha hecho. El solo acto de agradecer a
No se puede dejar de enfatizar la importancia Dios, demuestra fe y a menudo contribuye a la
de discipular apropiadamente al nuevo cristiano. seguridad de la salvación.
Usted debe estar seguro de anotar el nombre y la
dirección de cada persona con la que ora para recibir a Cristo. Esto se debe hacer con tacto y sin ofender, si primero
usted mismo le dé a esa persona su nombre y dirección.
Luego haga una cita para reunirse con el nuevo cristiano, para brindarle consejo espiritual y discipulado, si es
posible, al día siguiente. De preferencia no deje pasar más de 48 horas antes de verse nuevamente con el nuevo
cristiano.
Muchos reciben la seguridad de su salvación tan sólo leyendo y estudiando el material que les enviamos. Recuerdo
a una nueva coordinadora de nuestra organización, quien se me acercó para agradecerme por haberle enviado una
serie de doce cartas de edificación.
“Después de recibir a Cristo”, dijo, “tenía serias dudas. Decidí que después de todo no quería ser cristiana.
Inclusive me sentía molesta con usted y las cartas que me enviaba. Pero luego Dios usó sus cartas para responder
a mis preguntas y para ayudarme a rendir mi vida a Cristo. Ahora he solicitado ser una coordinadora más de la
Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo y ya he sido aceptada. Estoy muy feliz. Quiero agradecerle de nuevo por
escribirme esas cartas de edificación. Hoy no estaría aquí, si no fuera por ellas.”
Además del uso de las cartas de edificación, usted también tiene la responsabilidad de discipular personalmente
a la persona - siempre que sea posible. Si no puede reunirse con ella personalmente, sería muy significativo para el
nuevo cristiano recibir una carta personal de aliento de parte suya.
Usted puede ayudar a animar a los nuevos cristianos a crecer y a comenzar a ganar y a edificar a otros a través del
discipulado personal, de pequeños grupos, de estudios bíblicos hogareños, de cursos de la Cruzada Estudiantil, en
escuelas dominicales y principalmente mediante la iglesia.
La Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo quiere servirle a usted y a todo el cuerpo de Cristo, no sólo dándole
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capacitación para compartir su fe con efectividad, sino también ayudando a capacitar y a discipular a aquéllos a
quienes usted ha guiado a Cristo.
Además del folleto de “Las Cuatro Leyes Espirituales”, Para que la evangelización se constituya
contamos con otros materiales diseñados para ayudarlo en un hábito en su vida, es necesario que la
en su crecimiento cristiano y en su tarea de evangelización capacitación también sea un hábito.
personal.
Para que la evangelización se constituya en un hábito en su vida, es necesario que la capacitación también sea un
hábito. Si el mundo secular depende de un programa sistemático de capacitación, para promover mayor efectividad
en sus diversas tareas y profesiones, cuánto más importante es que los cristianos participen en un programa
continuo de capacitación a través de la iglesia local.
Nosotros queremos ayudarle en esto. La capacitación para el uso más efectivo de estas herramientas prácticas,
está disponible en nuestras oficinas y mediante cientos de cursos de capacitación para estudiantes, profesionales y
pastores. Estos se imparten en toda la América y en los países más importantes del mundo.
Recuerde, ¿Cómo puede usted dirigir a otros a Cristo? es un “Concepto Transferible”. Usted
puede dominarlos leyéndolo seis veces, y luego pasarlo a otros tal como nos lo ordena el Señor
Jesucristo en San Mateo 28:20, “Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado.”
al apóstol Pablo nos amina a nosotros a hacer lo mismo: “Lo que has oído de mí ante muchos
testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”
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GUÍA PARA ESTUDIO PERSONAL
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PREGUNTAS PARA ESTUDIAR EN GRUPO
1. ¿Qué significa “a quien anunciamos, amonestando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar
perfecto en Cristo Jesús a todo hombre? “ (Ver Colosenses 1:28) Explique brevemente cuáles son los lugares y
situaciones en las que le resulta difícil hablar de Cristo.
2. La gente tiene hambre de Dios. Piense en alguna experiencia que haya tenido y que confirma esta afirmación.
Comente estos incidentes con su grupo.
3. Como un “embajador de Cristo”, usted tiene una grave y magnífica oportunidad de servirlo. Reflexione sobre
las responsabilidades de un embajador. Comparta con su grupo cómo estás pueden relacionarse con la vida
cristiana y con la evangelización personal. (Ver 1 Corintios 5:18-21)
4. ¿Cómo debería actuar si recibe una respuesta antagónica cuando comparte las Cuatro Leyes Espirituales?
Comente cómo se puede demostrar el amor de Dios a través de estas situaciones dificiles.
5. Comente los métodos prácticos que puede utilizar para superar el problema de comenzar a testificar.
6. Observe el dibujo del tren en la página 12 de folleto de las Cuatro Leyes Espirituales. Explique por qué es
tan importante aclararle este concepto al nuevo creyente. Comparta algunas maneras de animar al nuevo
cristiano en su fe.
7. Comente con su grupo algunos planes prácticos para discipular un nuevo cristiano. Haga una lista de
sugerencias obtenidas de los miembros de otros grupos y que usted podría utilizar.
NOTAS
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BILL BRIGHT fue el fundador y presidente de Campus Crusade
for Christ International, el mayor ministerio cristiano del
mundo que sirve a personas de 191 países, a través de un
personal de 26.000 empleados a tiempo completo y más de
225.000 voluntarios formados.
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