Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Derecho y Criminología
Ensayo:
“Invasión Israel- Palestina
Orígenes, Objetivos y Soluciones”
Fernanda Michel Silva
Matrícula: 2079035
Licenciado: Sebastián, Hernández Barbosa
Materia: Derecho Internacional Público
Grupo: 047
Salón: 203
ISRAEL VS PALESTINA
Introducción
El conflicto entre Israel y Palestina es uno de los conflictos más largos y
complejos en la historia contemporánea, ya que se remota a tiempos
bíblicos en donde podemos encontrar el nacimiento del problema entre dos
religiones y países. A lo largo de décadas, este enfrentamiento ha generado
derramamiento de sangre, sufrimiento y tensiones en Oriente Medio y más
allá, así como un incompleto desarrollo entre la población y conflictos
sociales que han trascendido a cuestiones internacionales Este ensayo se
adentrará en las raíces históricas, las principales etapas del conflicto y las
perspectivas de paz en la región.
I. Antecedentes históricos
Para comprender plenamente el conflicto entre Israel y Palestina, es crucial
analizar sus raíces históricas. El conflicto se origina en el deseo de dos
pueblos, judíos y palestinos, de vivir en el mismo territorio.
Así mismo, se sufría un antisemitismo
contra los judíos en Europa, en donde
comenzó a tomar fuerza el movimiento
sionista, que buscaba establecer un
Estado pacifico y tranquilo para los judíos.
La región de Palestina, entre el río Jordán y
el mar Mediterráneo, era considerada sagrada para musulmanes, judíos y
católicos, perteneciente al Imperio Otomano y ocupada mayormente por
árabes y otras comunidades musulmanas. Pero una fuerte inmigración
judía, fomentada por las aspiraciones sionistas, comenzaba a generar
resistencia entre las comunidades en aquellos tiempos. Se podría
considerar que esa fuerte inmigración judía sería la primera invasión que se
realizó, ya que, si bien no se utilizaron fuerzas especiales o no eran esas
sus intenciones, se movieron una gran cantidad de masas judías a un país
donde no había bases sólidas que respaldara su migración.
Esto provocó un clima de tensión entre nacionalistas árabes y sionistas que
desencadenó en enfrentamientos entre grupos paramilitares judíos y
bandas árabes.
Tras la II Guerra Mundial y el Holocausto, aumentó la presión por establecer
un Estado judío. El plan original contemplaba la partición del territorio
controlado por la potencia europea entre judíos y palestinos.
Egipto, Jordania, Siria e Irak invadieron este territorio por primera vez y esa
fue considerada como la primera guerra árabe-israelí, también conocida por
los judíos como guerra de la independencia o de la liberación.
A lo que le siguió la guerra de los seis días; ocurrió entre el 5 el 10 de
junio a lo que tuvo consecuencias profundas y duraderas a distintos niveles
(económicos, sociales, culturales, internaciones, internados, de estado, etc.
…). Fue una victoria aplastante de Israel frente a una coalición árabe. Israel
capturó la Franja de Gaza y la península del Sinaí a Egipto, Cisjordania
(incluida Jerusalén Oriental) a Jordania y los Altos del Golán a Siria. Medio
millón de palestinos huyeron a otros países con miedo de lo que se vivía en
su país.
El último conflicto árabe-israelí sería la guerra de Yom Kipur en 1973, que
enfrentó a Egipto y Siria contra Israel y le permitió a El Cairo recuperar el
Sinaí (entregado completamente por Israel en 1982), pero no Gaza.
Seis años después, Egipto se convierte en el primer país árabe en firmar la
paz con Israel, un ejemplo solo seguido por Jordania.
En la primera mitad del siglo XX, la región estaba bajo dominio otomano y
británico. Después de la Primera Guerra Mundial, el Reino Unido recibió un
mandato de la Liga de Naciones para administrar Palestina. Este mandato
sienta las bases para la posterior creación del Estado de Israel en 1948.
II. Creación de Israel y el desplazamiento palestino
La tradición judía indica que la zona en la que se asienta Israel es la Tierra
Prometida por Dios al primer patriarca, Abraham, y a sus descendientes.
Esta es una cuestión que involucra a la religión de muchas personas.
Es bien sabido que la zona fue invadida en la Antigüedad por asirios,
babilonios, persas, macedonios y romanos, así mismo, Roma fue el imperio
que le puso a la región el nombre de Palestina y que, siete décadas
después de Cristo, expulsó a los judíos tras combatir a los movimientos
nacionalistas que perseguían la independencia.
Con el surgimiento del islam, en el siglo VII después de Cristo, Palestina fue
ocupada por los árabes y luego conquistada por los cruzados europeos. En
1516 se estableció la dominación turca que duraría hasta la Primera Guerra
Mundial, cuando se impuso el mandato británico para la creación del estado
de Israel.
En 1947, la ONU propuso un plan de partición que dividía Palestina en dos
estados: uno judío y uno árabe. El Comité Especial de las Naciones Unidas
sobre Palestina (UNSCOP,
por sus siglas en inglés)
aseguró en su informe a la
Asamblea General del 3 de
septiembre de 1947 que los
motivos para que un Estado
judío se estableciera en
Medio Oriente se centraban
en "argumentos basados en
fuentes bíblicas e
históricas", la Declaración de Balfour de 1917 en la que el gobierno británico
se declara a favor de un "hogar nacional" para los judíos en Palestina y en
el Mandato británico sobre Palestina.
Allí se reconoció la conexión histórica del pueblo judío con Palestina y las
bases para reconstituir el Hogar Nacional Judío en dicha región.
Pero, a pesar de la aceptación por parte de la comunidad internacional, esta
resolución llevó a una guerra entre las comunidades judía y árabe. En 1948,
Israel declaró su independencia, lo que resultó en la primera guerra árabe-
israelí y en el desplazamiento de cientos de miles de palestinos.
III. Guerras y tensiones posteriores
El conflicto entre Israel y Palestina ha experimentado varias guerras y
enfrentamientos, como la Guerra de los Seis Días en 1967 y la Guerra del
Yom Kippur en 1973; que ya se han mencionado y especificado
anteriormente. Estos eventos han exacerbado las tensiones y profundizado
las divisiones en la región. Además, la construcción de asentamientos
israelíes en territorios palestinos ocupados ha sido una fuente constante de
discordia entre los mismos integrantes de una guerra sin reconocimiento de
esta.
IV. ¿Porqué hay dos territorios palestinos y cuál es el que se
disputa entre ambos países?
Los dos territorios palestinos son Cisjordania (que incluye Jerusalén
Oriental) y la Franja de Gaza, que se encuentran a unos 45 km de
distancia.
Originalmente ocupada por israelíes que aún mantienen el control de su
frontera sur, la Franja de Gaza, pero fue capturada por Israel en la guerra
de 1967 y recién la desocupó en 2005, aunque mantiene un bloqueo por
aire, mar y tierra que restringe el movimiento de bienes, servicios y gente.
Lo que ocasiona muchos problemas en diversos sectores de la región, así
como problemas internacionales entre los países colindantes.
Actualmente la Franja está controlada por Hamás, el principal grupo
islámico palestino que nunca ha reconocido los acuerdos firmados entre
otras facciones palestinas e Israel.
Cisjordania, en cambio, está regida por la Autoridad Nacional Palestina, el
gobierno palestino reconocido internacionalmente cuya principal facción,
Fatah, no es islámica sino
secular.
V. Objetivos principales de la invasión
El objetivo de la invasión israelí de la Franja de Gaza es, en primer lugar,
Hamás. Este movimiento paramilitar de corte islamista estaba en la mira de
Israel desde su creación en 1987, cuando Tel Aviv le mostró ciertas
simpatías para que opacara a la Organización para la Liberación de
Palestina (OLP) de Yaser Arafat.
Con esta vasta acción bélica, Israel pretende desmantelar todas las
infraestructuras de Hamás en ese territorio palestino y, a la vez, y no lo han
ocultado los dirigentes israelíes, exterminar a todos sus milicianos y líderes.
Para ello está dispuesto a aplastar a la población palestina si es necesario,
con varios miles de muertos hasta la fecha.
Pero una guerra de exterminio de más de 35.000 milicianos de Hamás
puede ser muy costosa para el atacante. En Gaza no habrá una línea del
frente. Las ruinas de los edificios destruidos por los misiles o los drones
israelíes se convierten en pequeños bastiones a conquistar, con un laberinto
de túneles minados y trampas, así como francotiradores entre los
escombros.
El principal hecho objetivo es, sin duda, los más de treinta años de
ocupación ilegal de los territorios palestinos por parte de Israel. Detrás de
esta situación, los asentamientos israelíes en territorios ocupados, los
refugiados palestinos y su derecho de retorno, el estatuto definitivo de la
ciudad de Jerusalén y el control de los recursos hídricos en la región,
constituyen otros problemas que por sí mismos dificultan una solución
negociada y tienden a perpetuar la situación anterior.
Así mismo encontramos diferencias entre varios aspectos de lo que exigen
ambos países:
Jerusalén: Israel reclama soberanía sobre la ciudad (sagrada para
judíos, musulmanes y cristianos) y asegura que es su capital tras
tomar Jerusalén Oriental en 1967. Los palestinos quieren que
Jerusalén Oriental sea su capital.
Fronteras y terreno: Los palestinos demandan que su futuro Estado
se conforme de acuerdo con los límites previos al 4 de junio de 1967,
antes del comienzo de la Guerra de los Seis Días, algo que Israel
rechaza.
Asentamientos: Son viviendas, ilegales de acuerdo con el derecho
internacional, construidas por el gobierno israelí en los territorios
ocupados por Israel tras la guerra de 1967. En Cisjordania y
Jerusalén Oriental hay más de medio millón de colonos judíos que
viven de forma “ilegal” o incluso tienen una vivienda que en cualquier
momento pueden perder.
Refugiados palestinos: La OLP dice que son 10,6 millones, de los
cuales casi la mitad están registrados en la ONU. Los palestinos
sostienen que los refugiados tienen el derecho de regreso a lo que
hoy es Israel, pero para Israel abrir la puerta destruiría su identidad
como Estado judío.
La invasión israelí en Palestina también se ha utilizado como una
herramienta para ejercer presión política y diplomática. En negociaciones y
conversaciones de paz, Israel ha buscado influir en las condiciones y
términos del acuerdo al mantener el control de territorios estratégicos y
recursos clave.
VI. Proceso de paz y obstáculos
Después de la creación del Estado de Israel y el desplazamiento de miles
de personas que perdieron sus hogares, el movimiento nacionalista
palestino comenzó a reagruparse en Cisjordania y Gaza, controlados
respectivamente por Jordania y Egipto, y en los campos de refugiados
creados en otros estados árabes.
Poco antes de la guerra de 1967,
organizaciones palestinas como Fatah
(liderada por Yasser Arafat) conformaron la
Organización para la Liberación de
Palestina (OLP) y lanzaron operaciones contra
Israel primero desde Jordania y luego desde
Líbano.
Pero estos ataques incluyeron también atentados contra objetivos israelíes
en territorio europeo que no discriminaron entre aviones, embajadas o
atletas.
Tras años de atentados palestinos y asesinatos selectivos de las fuerzas de
seguridad israelíes, la OLP e Israel firmarían en 1993 los acuerdos de paz
de Oslo, en los que la organización palestina renunció a "la violencia y el
terrorismo" y reconoció el "derecho" de Israel "a existir en paz y
seguridad", un reconocimiento que la organización islámica palestina
Hamás nunca aceptó.
Jerusalén Oriental fue considerada la capital histórica por parte de los
palestinos, no está incluida en este acuerdo y debemos de recordar que
Jerusalén es uno de los puntos más conflictivos entre ambas partes.
A lo largo de las décadas, se han intentado numerosos procesos de paz,
como los Acuerdos de Oslo en la década de 1990 y los intentos de
mediación internacional. Sin embargo, estos esfuerzos no han logrado una
resolución duradera del conflicto. Los temas clave de disputa incluyen las
fronteras, el estatus de Jerusalén, el derecho al retorno de los refugiados
palestinos y la seguridad.
VII. Perspectiva de paz
A pesar de las dificultades, persisten las esperanzas de una solución
pacífica en el conflicto entre Israel y Palestina. Una solución de dos
Estados, donde Israel y Palestina coexistan en paz y seguridad, ha sido
defendida por la comunidad internacional. Sin embargo, la viabilidad de esta
solución se ve amenazada por la continua construcción de asentamientos,
las tensiones internas en ambas partes y las crecientes voces que abogan
por un solo Estado binacional.
VIII. Desafíos en la actualidad
El conflicto entre Israel y Palestina sigue siendo un tema candente en la
arena internacional. En la última década, las tensiones han aumentado
debido a la falta de progreso en las negociaciones de paz. Las crisis
humanitarias en Gaza y Cisjordania, la violencia en Jerusalén y los desafíos
políticos internos en Palestina e Israel han contribuido a la escalada de la
violencia y la falta de confianza en un futuro pacífico.
Posturas:
La postura palestina mayoritaria está basada en la reivindicación de los
territorios invadidos en el año 1967, durante la Guerra de los Seis Días, con
vistas a la constitución de un Estado soberano e independiente de Israel.
Esta reivindicación está justificada por motivos históricos, está respaldada
por las resoluciones de Naciones Unidas y está apoyada por la mayor parte
de la comunidad internacional.
La postura de Israel, la principal reivindicación está relacionada con su
seguridad. La seguridad de Israel es más que una paz transitoria y está
ligada con la propia supervivencia del Estado. Implica una expectativa de
paz duradera, exige unas fronteras estables y necesita de un
reconocimiento consecuente por parte de la comunidad árabe en su
totalidad. Esta reivindicación es consustancial a la aceptación de Israel
como estado, es decir, que se justifica desde el momento en el que se
reconoce la realidad del Estado de Israel o, de lo contrario, habría que
poner en duda esta realidad.
IX. El papel de la comunidad internacional
La comunidad internacional ha desempeñado un papel importante en el
conflicto israelí-palestino, brindando apoyo financiero y diplomático a ambas
partes y buscando facilitar el proceso de paz. Sin embargo, la falta de
consenso y de una estrategia unificada ha debilitado los esfuerzos para
resolver el conflicto. Estados Unidos, en particular, ha sido un aliado
cercano de Israel, lo que ha suscitado críticas y dificultades en los procesos
de paz.
X. ¿Qué tendría que pasar entre ambos países para que exista la
paz duradera?
Llegando a una conclusión
objetiva, después de leer a varios
autores, los israelíes tendrían que
apoyar un Estado soberano para
los palestinos que incluya a
Hamás, levantar el bloqueo a Gaza
y las restricciones de movimiento
en Cisjordania y Jerusalén
Oriental.
A lo cual, los grupos palestinos deberían renunciar a la violencia y
reconocer al Estado de Israel y se tendrían que alcanzar acuerdos
razonables en materia de fronteras, asentamientos judíos y retorno de
refugiados.
Sin embargo, desde 1948, año de la creación del estado de Israel, muchas
cosas han cambiado, en especial la configuración de los territorios en
disputa tras las guerras entre árabes e israelíes; es un conflicto que ha
existido por muchos años en donde existen demasiados retos y muchas
cuestiones a resolver.
Además, mientras en el terreno bélico las cosas son cada vez más
incontrolables en la Franja de Gaza, existe una especie de guerra silenciosa
en Cisjordania con la continua construcción de asentamientos judíos, lo que
reduce, de hecho, el territorio palestino en esas zonas autónomas.
Tanto la Autoridad Nacional Palestina, que gobierna Cisjordania, como el
grupo Hamás, en Gaza, reclaman la parte oriental como su capital pese a
que Israel la ocupó en 1967.
Conclusión
El conflicto entre Israel y Palestina es un asunto profundamente arraigado
en la historia y la política de la región. A lo largo de las décadas, ha habido
avances y retrocesos en los esfuerzos por lograr una solución pacífica. Sin
embargo, la resolución de este conflicto sigue siendo esquiva debido a las
divisiones profundas, las tensiones en curso y la falta de voluntad política en
ambos lados. En última instancia, la paz en Oriente Medio requerirá un
compromiso sostenido de todas las partes involucradas, un liderazgo
efectivo y una voluntad de abordar los problemas clave de manera justa y
equitativa. El logro de una solución duradera en el conflicto entre Israel y
Palestina es un desafío monumental, pero es esencial para la estabilidad y
la prosperidad en la región y más allá.
La invasión israelí en Palestina es un aspecto crítico del conflicto de larga
data entre Israel y Palestina. Los objetivos de esta invasión son
multifacéticos y abarcan desde la seguridad y la defensa hasta cuestiones
ideológicas y religiosas. La búsqueda de una solución pacífica en la región
es un desafío monumental que requiere el compromiso de todas las partes
involucradas y la mediación de la comunidad internacional. La resolución de
este conflicto sigue siendo esencial para la estabilidad en Oriente Medio y la
promoción de la paz en la región.
BIBLIOGRAFÍA
Conflicto palestino-israelí: 8 preguntas para entender por qué pelean. (2023,
octubre 7). BBC. https://www.bbc.com/mundo/articles/cd1dk2079rgo
Peco Yeste M. y Fernández Gómez M. (2005). El Conflicto Palestino-israelí.
Ministerio de Defensa / Conflictos Interncionales Contemporáneos.