Las últimas noches habían sido frías, cuando el sol desaparecía el cielo era invadido
por la oscuridad y la humedad de la noche. El aire hacía ruidos fuertes cuando chocaba
contra las ramas y las hojas de los árboles. En el techo de mi habitación se veía las
sombras de las ramas, que con solo un poco de imaginación se veían dibujados ojos y
caras sonriendo, pero no eran sonrisas cualquieras, más bien unas que causan escalofríos
y hacen que el miedo te invada todo el cuerpo. Esa noche la ventana de mi habitacion
estaba entre abierta y una brisa fria entraba por ese pequeño espacio, el viento hacía ruidos
que parecian gritos de niños, en ese momento decidi levantarme de la cama e ir a cerrar la
ventana, ya que me causaba malas sensaciones. justo en ese momento cuando me asomé
a la ventana vi a lo lejos la sombra de una persona, en ese momento no la reconici, pero
cuando esta fue avanzando fui viendo la silueta de la señora mayor que vive en el piso de
arriba de mi edificio, su rostro habia cambiado ya no tenia la misma expresion angelical,
esta vez sus ojos estaban perdidos en la nada, su sonrisa habia desaparecido y su pelo
estaba desordenado, y en ese mismo instante levantó la mirada y me vio asomado en la
ventana, se le dibujó una sonrisa maliciosa, la cual hacía que su mirada fuera oscura. La
señora con camison blanco, ando hasta el portal con la mirda fija en mi, abrio el porton y
desapareció, no quise pensar en lo que habia pasado justo en ese instante, no quise darle
importancia ya que los abuelos a veces no pueden dormir y necesitan hacer sus paseos
nocturno, así que me volvi a meter en la cama y me dormi. a las cuatro y media de la
mañana escuche unos gritos desgarradores de una mujer que venían del piso de arriba, me
asuste pero como no tardaron en cesar, me volvi a dormir. A la mañana siguiente desperte
con ciertas preocupaciones y dándole vueltas a los sucesos de esa misma noche, ¿sería
algo grave lo que le habia pasado a la mujer que gritaba?, o si ¿la señora angelical era tan
angelical como pensaba? Llegó las once de la noche, mi día había sido bastante largo y
tenia ganas de cenar e irme a dormir, cuando me acosté en la cama la luz de la luna
entraba por mi ventana, entonces me levanté para cerrar las persianas, cuando me acerque
vi a la señora mayor otra vez, ahi, en la calle, quieta, sin moverse, con la mirada perdida, su
camisón blanco pero esta vez estaba sucio, no se apreciaba de que estaba manchado. volví
a quedarme ahí observándola y justo cuando mi despertador de la mesita de noche
marcaba las 00:00 levantó la mirada y volvió a mirarme como la noche anterior, un
escalofrío empezó a subir desde la parte de abajo de mi columna vertebral hasta mi nuca.
entró en el edificio y desapareció, esta vez sí que me había impactado esa mirada, así que
me fui a la cama con esa preocupación y duda. a las cuatro y media de la mañana me
desperté por unos ruidos en la puerte principal de mi casa, me levanté más o menos
consciente de lo que estaba haciendo pero con los ojos pegados, entonce llegue a la puerta
entre abrí la puerta para ver de quien se trataba ya que no eran horas para llamar. En ese
mismo instante mi corazón se paró y mis ojos empezaron analizar a la persona que tenía
delante. Era la señora, su pelo era blanco y estaba desordenado, sus ojos estaban fijos a
los míos, bien abiertos parecia que en cualquier momento se le iban a caer de la cara,
tenian derrames y un tono bastante amarillento, tenía la cara salpicada de sangre, su
camison estaba lleno del líquido que corre por nuestras venas, ya no era de un blanco puro,
pero mis ojos fueron bajando hasta su mano derecha, y el terror me invadio, sujetaba un
cuchillo de sierra del cual chorreba un líquido rojo. la abuela abrio la puerta y me clavó el
arma, la sensacion fue dolorosa todo mi abdomen ardia, y empecé a desmayarse ahi tirado
en el suelo con la silueta de la abuela de pie y la puerta abierta. Parecia un angel pero no
uno cualquiera sino uno manchado de rojo, poseida por el mismismo diablo, y esa fue la
última imagen que tuve antes de cerrar mis ojos y ver solo negro.