2.
OBRA LITERARIA CERVANTINA
2.1. POESÍA
Junto con los sonetos burlescos “Al túmulo de Felipe II en Sevilla” y “A la entrada del duque de Medina en Cádiz”, los
mejores poemas de Cervantes son, tal vez, los incluidos en La Galatea o los poemas preliminares del Quijote.
A ellos se añade Viaje del Parnaso, un extenso poema narrativo, de carácter alegórico. Cervantes, a lomos de una mula
y acompañado por los mejores poetas españoles, viaja al monte Parnaso para librar una batalla contra los poetas
mediocres que tratan de apoderarse de él. El interés de la obra radica en la información y los juicios que ofrece el
autor sobre otros escritores de la época.
2.2. TEATRO
En el prólogo de Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados (1615), cuenta Cervantes que, entre
1580 y 1587, compuso “hasta veinte comedias o treinta, que todas ellas se recitaron sin que se les ofreciese ofrenda
de pepinos ni de cosa arrojadiza”. El autor reconoce que el éxito de la formula dramática de Lope de Vega relego al
olvido sus obras, de las que solo se conservan dos: Los tratos de Argel y La Numancia. De las comedias “nunca
representadas” se pueden destacar Los baños de Argel y La gran sultana, sobre su experiencia del cautiverio.
Los mayores aciertos dramáticos de Cervantes se hallan en los entremeses, escritos al modo de los pasos de Lope de
Rueda. El autor refleja vívidamente el habla real de la época a través de los diálogos de los personajes. El más celebrado
es El retablo de las maravillas, en el que critica la obsesión por la limpieza de sangre.
2.3. LA GALATEA Y EL PERSILES
Cervantes ensayo y reviso todos los subgéneros narrativos de su tiempo. Su producción novelística consta de 4 obras:
La Galatea, las Novelas ejemplares, el Quijote y Los trabajos de Persiles y Sigismunda.
-La Galatea (1585). La primera novela cervantina se ajusta al modelo pastoril: pastores idealizados, temática amorosa
y visión idílica de la naturaleza, donde transcurre la acción. La trama principal está protagonizada por Elicio y Erastro,
enamorados de Galatea, a quien sus padres pretenden casar con otro. La obra revela las lecturas italianas de
Cervantes, así como la influencia de Garcilaso o de Herrera en las composiciones poéticas intercaladas.
-Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617). En su último relato, Cervantes cultivo la novela bizantina, con sus dos
elementos característicos: el amor, siempre casto, entre los protagonistas, y el viaje, que adquiere carácter simbólico.
Persiles y Sigismunda son dos bellos príncipes que, bajo los nombres de Periandro y Auristela, viajan, como hermanos,
a Roma, en una peregrinación llena de pruebas y peligros.
3. NOVELAS EJEMPLARES
En 1613, Miguel de Cervantes publica sus Novelas ejemplares: una colección de 12 narraciones breves cuya aparición
en forma de libro se relaciona, tal vez, con la decisión del autor de no incluir relatos intercalados en la segunda parte
del Quijote.
Cada relato mantiene su independencia, a excepción de las dos últimas novelas. Aunque el ciclo carece de un marco
narrativo explicito, posee una indudable unidad que viene dada por la temática amorosa y por la intención ultima de
Cervantes: ofrecer un modelo de narración bien hecha, en la que resulten verosímiles los sucesos más peregrinos y
que produzca un goce estético en el lector.
3.1. NOVELAS IDEALISTAS
Este grupo de narraciones toma como modelos la novela corta italiana y la novela bizantina. El tema central es el amor
entre dos personajes, generalmente nobles, que, tras superar diversos obstáculos, consiguen casarse cristianamente.
Presentan, pues, una visión idealizada de la realidad.
3.2. NOVELAS CON ELEMENTOS PICARESCOS
Aunque no se trata propiamente de novelas picarescas hallamos en ellas personajes de baja condición, así como una
visión crítica de la realidad, de la que no se ocultan los aspectos más desagradables.
4. DON QUIJOTE DE LA MANCHA
La primera parte de El ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha se publicó en 1605 y la Segunda parte del ingeniosos
caballero don Quijote de la Mancha, en 1615.
La obra constituye en su conjunto el máximo logro de la narrativa de Cervantes y, quizás la obra maestra de la literatura
en castellano.
4.1. ARGUMENTO Y ESTRUCTURA DEL QUIJOTE
Don Quijote realiza, a lo largo de las dos partes de la novela, tres salidas. Podemos organizar la obra en los siguientes
bloques:
-Primera parte
PRIMERA SALIDA (capítulos I-VI)
El hidalgo manchego Alonso Quijano, trastornado por la lectura febril de libros de caballerías, decide convertirse en
caballero andante. A lomos de su caballo Rocinante y rebautizado como don Quijote de la Mancha se declara
enamorado de Dulcinea del Toboso y sale en busca de aventuras. En una venta (que él cree castillo), es armado, entre
burlas, caballero. Tras defender a un criado, es apaleado por unos mercaderes y regresa derrotado a la aldea. Tiene
lugar entonces la quema de libros, considerados por sus amigos el origen se du delirio. Por su autonomía y su
coherencia, es posible que Cervantes concibiera estos capítulos como una novela ejemplar más.
SEGUNDA SALIDA (capítulos VII-LII)
Tras tomar como escudero al labrador Sancho Panza, don Quijote vuelve a los caminos, donde se suceden episodios
en los que el protagonista deforma la realidad para acomodarla a su ideal caballeresco: los molinos son gigantes; los
rebaños. Ejércitos; una bacia de barbero, un yelmo. De cada aventura, la pareja sale burlada o magullada: así, liberan
a unos galotes, que terminan apedreándolos y robándoles. Para que vuelvan, el cura y el barbero amigos de Quijano
urden un engaño: Dorotea, protagonista de una de las historias intercaladas, se finge la princesa Micomicona, cuya
salvación exige que don Quijote regrese enjaulado. Unos dos meses después de su primera salida, el caballero regresa
a casa.
-Segunda parte
TERCERA SALIDA (capítulos I-LXXIII)
En su tercera salida, don Quijote recorrerá Aragón y Cataluña. Llega al palacio de los duques, lectores de la “Primera
parte”, que se divierten construyéndole un mundo a la medida de su fantasía. Los protagonistas se separan durante
de gobierno de Sancho en la ínsula de Baratia, que resulta sorprendentemente juicioso. El encuentro con el bandolero
Roque Guinart los conducirá a aventuras, esta vez si, reales, incluido un enfrentamiento con un bergantín turco.
El bachiller Sansón Carrasco, disfrazado de Caballero de la Blanca Luna, derrota a don Quijote en Barcelona y lo
devuelve a su aldea. El viaje de regreso está lleno de tristeza para los protagonistas, que planean dedicarse a una
nueva vida también literaria, esta vez como pastores.
En el capítulo LXXIV tiene lugar la muerte de don Quijote. Al poco de llegar, tal vez a causa de la melancolía, cae
enfermo y, tras recuperar la cordura, muere.
En esta parte, las referencias cronológicas son confusas e incoherentes. La acción comienza un mes después de la
primera, pero transcurre también en verano, a lo largo de tres meses.
4.2. PERSONAJES
La profundidad y el dinamismo de los personajes del Quijote permiten afirmar la radical modernidad de la novela.
Don Quijote y Sancho son figuras complementarias, que reflejan, en conjunto, la complejidad del ser humano.
Conviene, sin embargo, huir de visiones simplificadoras que asocian a don Quijote con la locura, la fantasía o el
idealismo, y a Sancho Panza con la sensatez o el realismo.
DON QUIJOTE
El rasgo principal de este personaje es, tal vez, la ambigüedad: el personaje oscila de continuo entre la locura y la
cordura. La dualidad entre lucidez y disparate hace de el un ejemplo de “loco cuerdo”, que suscita, a la vez, risa y
admiración. De hecho, la caracterización inicial del hidalgo como un mero loco se desmiente en el capítulo V, cuando
exclama : Yo sé quién soy, afirmación que hace pensar en una decisión voluntaria, consciente , de vivir intensamente
y huir de la vulgaridad. En la segunda parte, además, don Quijote no deformara la realidad: serán otros personajes
quienes trataran de confundirlo.
Al final de la obra, este oscilara también entre la audacia y la prudencia. En el episodio de los leones, desafía a un
animal que, perezosamente, lo ignora. Pero cuando se enfrenta a aventuras “reales” tras su encuentro con Roque
Guinart, su ardor se derrumba, subrayando el carácter de juego literario de su valor y locura.
SANCHO PANZA
Sancho cumple, en un principio, la función de sombra burlesca del protagonista, a la manera del gracioso de la comedia
de Lope de Vega: un consejero y ayudante que, con humor, dice las verdades y resulta necio y listo a la vez. Pero
Sancho es, además, el personaje que permite al lector conocer los estados de ánimo de don Quijote a través de su
conversación y de contrastar el sueño caballeresco con la realidad tangible. Su afecto hacia don Quijote crece a medida
que avanza el relato, así como su ingenio. En algún momento de la segunda parte parecen invertirse los papeles y es
el, y no su amo, quien deforma la realidad.
4.3. NARRADOR: PERSPECTIVISMO Y VOCES NARRATIVAS
Una de las aportaciones más originales del Quijote es ek denominado perspectivismo o multiplicación de los puntos
de vista: en la obra no existe una única voz narrativa, ni se ofrece un único punto de vista sobre los hechos narrados.
Hasta el final del capítulo VIII de la primera parte de la novela, habla un primer autor anónimo que se presenta como
recopilador de fuentes diversas y que interrumpe su relato en pleno combate entre don Quijote y un vizcaíno.
Aparece entonces un segundo autor que encuentra en la ciudad de Toledo un cartapacio con la continuación de la
historia del hidalgo Alonso Quijano, escrita en árabe por un tal Cide Hameete Benengeli, y que contrata a un morisco
aljamiado para traducir el texto original de Cide Hamete. Con este hallazgo se introduce en la narración la técnica del
manuscrito encontrado, y, desde ese momento, de entrecruzan distintas voces narrativas.
VOCES NARRATIVAS DEL QUIJOTE
-Cide Hamete Benengeli: Es el autor del manuscrito encontrado por el segundo autor. Este aparece citado en la obra
tanto en estilo directo como en estilo indirecto. La figura de este constituye una parodia del sabio, autor de una historia
antigua y venerable, que relataba las hazañas del héroe en las novelas de caballerías.
-Morisco aljamiado: Aunque aparece como traductor del manuscrito, el morisco no deja de expresar sus opiniones, en
especial en la segunda parte del Quijote.
-Narrador o “segundo autor”: Es quien encuentra el cartapacio con el manuscrito. Este narrador elogia a Cide por ser
“historiador muy curioso y muy puntual en todas las cosas”, pero también lo censura cuando el autor del manuscrito
encontrado no es tan preciso.
-Voces de los personajes: Algunos personajes de la novela se erigen narradores de su propia historia, que cuentan en
primera persona.
Con el recurso a este juego de múltiples voces narrativas, Cervantes persigue varios objetivos:
-Sugerir que la realidad es múltiple e inaprehensible, y de esta manera, combatir el dogmatismo. De hecho, en el
Quijote se ofrecen otros ejemplos de perspectivismo: la variación en el nombre del protagonista o en el de la mujer
de Sancho, o en episodio del baciyelmo, síntesis con la que don Quijote y Sancho nombran la bacia de barbero que el
caballero cree que es un yelmo.
-Difuminar los límites entre la realidad y ficción
-Defender la plena libertad del creador, que no se somete a las convenciones literarias. El famoso comienzo de la
novela cervantina constituye un ejemplo de la libertad tanto del autor como del personaje que la protagoniza, de
quien no se dice su procedencia o linaje para no condicionar su historia, como si lo hacia el origen de los caballeros
andantes, predestinados a la gloria, o el de los picaros, nacidos en la infamia.
4.4. EL QUIJOTE, UNA NOVELA MODERNA
CARÁCTER METAFICCIONAL
La metaficción se define como la ficción que trata sobre la ficción.
Una novela es metaficcional si cuenta la historia de alguien que está escribiendo o leyendo una novela, si incluye a su
autor como personaje, o si en ella se reflexiona sobre la propia obra o sobre la literatura en general. Así, en el Quijote
encontramos diversos elementos metaficcionales o metaliterarios:
-Cervantes aparece citado en la obra como autor de La Galatea, una de las novelas que se salvan en la quema de libros
de caballerías del capítulo VI.
-Sansón Carrasco, quien ha leído la primera parte de la obra, comenta su contenido y éxito con don Quijote en la
segunda parte. Don Quijote tiene, por tanto, conciencia de haberse convertido en un personaje literario.
-En el capítulo XLVIII de la primera parte, se critica duramente el teatro lopesco.
REALIDAD Y FICCION EN EL QUIJOTE
La multiplicación de planos narrativos y los mecanismos metaliterarios provocan un emborronamiento de las fronteras
entre realidad y ficción. Este rasgo se acentúa a partir del capítulo LIX de la segunda parte, en la que unos caballeros
enseñan a don Quijote un ejemplar del Quijote de Avellaneda. Mas tarde, Cervantes introduce en su novela a Álvaro
Tarfe a quien don Quijote hace firmar una declaración en la que admite que el Quijote al que conoció camino de
Zaragoza no era el verdadero.
MULTIPLICIDAD DE LECTURAS
A la declarada intención de parodiar los libros de caballerías se superponen otras posibles interpretaciones de la obra,
en función de que temas se pongan de relieve:
-Idealismo. Frente a la vulgaridad, monotonía y sinsabores de la vida cotidiana, la literatura y la imaginación ofrecen a
Alonso Quijano la posibilidad de una existencia más noble, en la que caben el heroísmo, la libertad y la justicia.
-Desengaño. La confusión entre vida y literatura entraña, no obstante, un riesgo. El choque entre las fantasías e ideales
de don Quijote y la realidad provoca en el protagonista una profunda decepción, que tiñe de melancolía la segunda
parte de la novela y que anticipa el pesimismo característico del Barroco.