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Prevalencia de Distemper Canino (2015-2017)

Se realizó un estudio retrospectivo de prevalencia de moquillo canino en un hospital veterinario durante 2015-2017. Se analizaron 1357 expedientes detectando una prevalencia general de 1.8%. Las prevalencias por año fueron 0.2%, 3.8% y 1.3% respectivamente, observándose un aumento significativo en 2016. Los perros <1 año presentaron 3.5 veces más probabilidad de tener la enfermedad que los >1 año. La raza labradora se vio más afectada que la raza schnauzer.

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Temas abordados

  • tenencia responsable,
  • tendencias epidemiológicas,
  • factores de riesgo,
  • enfermedades infecciosas,
  • signos clínicos,
  • educación en salud,
  • enfermedades zoonóticas,
  • epidemias,
  • cuidado preventivo,
  • impacto en la salud pública
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Prevalencia de Distemper Canino (2015-2017)

Se realizó un estudio retrospectivo de prevalencia de moquillo canino en un hospital veterinario durante 2015-2017. Se analizaron 1357 expedientes detectando una prevalencia general de 1.8%. Las prevalencias por año fueron 0.2%, 3.8% y 1.3% respectivamente, observándose un aumento significativo en 2016. Los perros <1 año presentaron 3.5 veces más probabilidad de tener la enfermedad que los >1 año. La raza labradora se vio más afectada que la raza schnauzer.

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  • enfermedades zoonóticas,
  • epidemias,
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  • impacto en la salud pública

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BAJA CALIFORNIA

INSTITUTO DE INVESTIGACIONES EN CIENCIAS VETERINARIAS

DISTEMPER CANINO: ESTUDIO RETROSPECTIVO DE PREVALENCIA


(2015–2017) EN PACIENTES ATENDIDOS EN EL HOSPITAL VETERINARIO
DE PEQUEÑAS ESPECIES DEL IICV-UABC.

TESIS
COMO REQUISITO PARCIAL PARA OBTENER EL GRADO DE: MAESTRO
EN CIENCIAS VETERINARIAS

PRESENTA
RICARDO MARTINEZ AYALA

DIRECTOR DE TESIS
DR. GILBERTO LÓPEZ VALENCIA

MEXICALI, BAJA CALIFORNIA, MÉXICO OCTUBRE DE 2018


Distemper canino: estudio retrospectivo de prevalencia (2015–2017) en
pacientes atendidos en el hospital veterinario de pequeñas especies del
IICV-UABC. Tesis presentada por Ricardo Marinez Ayala, como requisito
parcial para obtener el grado de Maestro en Ciencias Veterinarias que ha sido
aprobada por el comité particular indicado:

DR. GILBERTO LÓPEZ VALENCIA


DIRECTOR DE TESIS

DR. FRANCISCO JAVIER MONGE NAVARRO


CO-DIRECTOR

M.MVZ. ISSA CAROLINA GARCIA REYNOSO


ASESOR

M.C. CÉSAR AUGUSTO FLORES DUEÑAS


ASESOR

DR. LUIS TINOCO GRACIA


ASESOR

Mexicali. Baja California. México. Octubre 2018


AGRADECIMIENTOS

Al Dr. Gilberto López Valencia por la oportunidad, confianza, amistad y


conocimientos que me ofreció para dar este importante paso en mi formación
acádemica, pero sobre todo permitirme caminar a su lado. Por todos esos
consejos y algunos regaños que me ayudaron a crecer como profesionista y
persona. Muchas gracias.

Al Dr. Francisco Javier Monge Navarro por apoyarme en la realización de


este trabajo, asesorarme y despejar las dudas surgidas durante el mismo.

Al Dr. Luis Tinoco Gracia por brindarme su apoyo para la realización de este
trabajo.

A la M en MVZ. Issa Carolina Garcia Reynoso por compartir todos sus


conocimientos conmigo, darme su apoyo incondicional, ofrecerme consejos,
darme toda su confianza y permitirme aprender a su lado, pero sobre todo por
su amistad, muchas gracias.

Al M.C C ésar Augusto Flores Dueñas por permitirme trabajar en el área en el


cùal esta encargado y darme acceso a todos los datos requeridos para esta
investigación, asi como si amistad.

A todos los profesores con los que tuve la oportunidad de trabajar y aprender,
sin los cuales no habria podido llegar aqui.

A la Universidad por el permitirme formarme académicamente en sus


instalaciones.

A todos mis amigos y conocidos por su amistad.


DEDICATORIAS

A mis padres Agustin y Rosa por darme la vida, por apoyarme y permitirme
dejarlos atrás para cumplir todos mis sueños, por hacer de mis metas las suyas,
hacerme la persona que soy y siempre confiar en mi. Mil gracias.

A mis hermanos Christopher, Dario y Rosa por todos esos momentos que
pasamos juntos, por su apoyo incondicional y permitirme tener a los mejores
hermanos.
LISTA DE CONTENIDO

II. Introducción…………………………………………………………….......1
III. Justificación…………………………………………………………..…..…4
IV. Revisión de literatura…………………………………………………..... .5
Virus de Distemper canino……………………………………….…….....5
Características estructurales del virus……………………….……….….5
Linajes del virus de Distemper canino…………………………………...8
Características ambientales del virus……………………………………9
Replicación………………………………………………………………. .10
Factores de riesgo………………………………………….………….…12
Formas de transmisión……………………………………..…………....15
Patogénesis…………………………………………………………….…15
Formas de presentación…………………………………..……………..17
Forma aguda……………………………………………….……………..17
Forma subaguda……………………………………………..…………...17
Forma Crónica………………………………………………………..…...18
Detección clínica……………………………………………………...…..19
Biometría hemática…………………………………………………...…..19
Prueba de serología…………………………………………………..….20
Biopsia de piel…………………………………………………….…..…..21
Prueba de inmunofluorescencia…………………………….……….….21
Evaluación de líquido cefalorraquídeo……………………….…….…..21
Histopatología……………………………………………………………..22
Reacción en cadena de la polimerasa (PCR)…………………..……..22
Vacunación………………………………………………………………..23
Vacunas vivas modificadas……………………………………………...25
Vacunas de virus muerto………………………………………………...25
Vacunas recombinantes……………………………………………….…26
Vacunas heterotrópicas contra sarampión…………………………….26
Programa de vacunación………………….……………………………..26
Interacción inmunológica………………………………………………...27
V. Objetivo general y especifìcos…………………………………………..28
VI. Material y métodos………………………………………………….....…29
Localización del área del estudio………………………………………..29
Diseño y duración del estudio…………………….………..…………....29
Base de datos…………………………………………………………..…29
Confirmación de moquillo canino por PCR en tiempo real…………...30
Extracción del ARN……………………………………………………….30
Oligonucleótidos…………….……………………………………………..30
Reconstitución de oligonucleótidos………………………………….….31
Protocolo de prueba RT-PCR para moquillo canino………………….32
Interpretación de resultados…………………………………...………..32
Análisis estadísticos…………………………………………….……......33
VII. Resultados…………………………………………………………………34
VIII. Discusión………………………………………………………………..…44
IX. Conclusiones……………………………………………………………...49
X. Literatura consultada…………………………………………..……..…..50
LISTA DE FIGURAS

Figura 1: Estructura del virus del moquillo canino……..………..…………….... ...6

Figura 2: Proceso de replicación viral del Morbillivirus………………………...…11

Figura 3: Conjuntivitis y secreción nasal de un paciente con moquillo


canino…………………………………..…………….......................................……16

Figura 4: Hiperqueratosis nasal, signo característico de la infección de moquillo


canino…………………………………………………………………………………..18

Figura 5: Presencia de cuerpos de inclusión en eritrocitos y leucocitos


caninos………………………………………………………….……………………..20

Figura 6: Número de casos positivos y sospechosos registrados por cuadrantes


en la ciudad de Mexicali…………………………………………………………......39
LISTA DE CUADROS

Cuadro 1: Cepas y linajes del virus de moquillo canino……………………...….9

Cuadro 2: Secuencias y características de los oligonuceotidos diseñados a


partir del gen de la NP. ………………………………………………………………31

Cuadro 3: Concentracción de reactivos para la estandarización………………..32

Cuadro 4: Prevalencia de casos de moquillo canino en pacientes atendidos en


el HVPE-IICV de 205 a 2017 dependiendo de su clasificación diagnóstica……34

Cuadro 5: Magnitud de asociación de casos positivos a moquillo canino entre


los diferentes años. …………………………………………………………………..35

Cuadro 6: Magnitud de asociación entre factores de riesgo y la


enfermedad……………………………………………………………………………37

Cuadro 7: Magnitud de asociación entre las razas de perros y la


enfermedad……………………………………………………………………………38

Cuadro 8: Resultados de la alineación…………………………………………..…43


LISTA DE GRÁFICAS

Gráfica 1: Comportamiento mensual de los casos positivos a moquillo en los


años de estudio……………………………………………………………………….35

Gráfica 2: Comportamiento mensual de los casos positivos y sospechosos a


distemper en los años de estudio……………………………………………….….36

Gráfica 3: Razas afectadas por distemper durante el periodo (2015-


2017)…………………………………………………………………………………...36

Gráfica 4: Signos presentes en los perros positivos y sospechosos durante el


periodo (2015-2017)………………………………………………………………….40

Gráfica 5: Curvas de disociación en la estandarización del RT-PCR para


moquillo canino apartir de muestras de capa flojistica de sangre de perros…..41

Gráfica 6: Curva estándar en diluciones seriadas con factor logarítmico para la


estandarización del sistema de RT-PCR para moquillo canino…………...…….42
I. RESUMEN

Se llevó a cabo un estudio epidemiológico retrospectivo de prevalencia


durante los años 2015, 2016 y 2017. El objetivo de este trabajo fue determinar
la prevalencia de Moquillo canino en el hospìtal veterinario de pequeñas
especies (HVPE) del IICV-UABC, así como identificar los factores de riesgo
asociados a la presencia de la enfermedad. Adicionalmente, se realizó la
estandarización de una prueba de reaccion en cadena de la polimerasa en
tiempo real (Real-time RT-PCR) para la detección genómica de la
nucleocápside viral. Durante el periodo estudiado se analizaron un total de 1357
expedientes de pacientes atendidos en el HVPE detectando una prevalencia
general de 1.8% (25/1357). Las prevalencias para 2015, 2016 y 2017 fueron de
0.2%, 3.8% y 1.3% respectivamente. Se observaron 19% más casos en 2016
en compraración con el 2015, mientras que no se observó diferencia
estadísticamente significativa en el número de casos del 2017 con respecto al
2015. Con respecto a los factores de riesgo, los perros <1 año presentaron 3.5
(OR= 3.5; IC 1.5-8.1; p<0.05) veces más probabilidades de ser detectados con
distemper en comparación con los >1 año. La raza labradora se afectado mas
(OR=12; IC95% 1.4-99.6; p<0.05) en comparación con la raza schnauzer.
Factores tales como época del año, vacunación, sexo y talla no fueron
estadísticamente significativos. El 58% del total de los signos clinicos
presentados por los perros con moquillo fueron: secresión nasal, diarrea,
anorexia, vómito y depresión. Adicionalmente se estandarizó un sistema RT-
PCR para el diagnóstico de moquillo canino donde fue posible detectar casos
mismos que fueron enviados a secuenciación mostraron una similitud del 96%
para el gen de la nucleocápside, demostrando la presencia del virus en los
pacientes analizados por esta tecnica.

PALABRAS CLAVE: Virus del distemper canino, factor de riesgo, prevalencia,


diagnostico.
SUMMARY

A retrospective epidemiological study of prevalence was carried out during the


years 2015, 2016 and 2017. The objective of this work was to determine the
prevalence of canine distemper in the veterinary hospital of small species
(HVPE) of the IICV-UABC, as well as to identify the risk factors associated with
the presence of the disease. Additionally, the standardization of a polymerase
chain reaction test in real time (Real-time RT-PCR) for the genomic detection of
the viral nucleocapsid was performed. During the period studied, a total of 1357
records of patients seen in HVPE were analyzed, detecting a general
prevalence of 1.8% (25/1357). The prevalences for 2015, 2016 and 2017 were
0.2%, 3.8% and 1.3% respectively. There were 19% more cases in 2016
compared to 2015, while no statistically significant difference was observed in
the number of cases in 2017 with respect to 2015. With regard to risk factors,
dogs <1 year had 3.5 (OR = 3.5, CI 1.5-8.1, p <0.05) times more likely to be
detected with distemper compared to> 1 year. The Labrador race was more
affected (OR = 12, 95% CI 1.4-99.6, p <0.05) compared to the Schnauzer race.
Factors such as time of year, vaccination, sex and height were not statistically
significant. The 58% of the total clinical signs presented by dogs with distemper
were: nasal discharge, diarrhea, anorexia, vomiting and depression.
Additionally, an RT-PCR system was standardized for the diagnosis of canine
distemper where it was possible to detect cases that were sent to sequencing
showed a similarity of 96% for the nucleocapsid gene, demonstrating the
presence of the virus in patients analyzed by this technique.

KEY WORDS: Canine distemper virus, risk factor, prevalence, diagnosis.


II. INTRODU
CCIÓN

Las enfermedades infecciosas que afectan a la población canina son de


gran importancia en la práctica clínica diaria, esto, por la frecuencia en la que se
presentan y por la severidad de los cuadros clínicos que producen
(Budaszewski, 2016). Una de las enfermedades más comunes y de mayor
importancia a nivel global es el Distemper canino o Moquillo canino,
enfermedad viral multisistémica altamente contagiosa que afecta a los perros y
otros carnívoros de la familia Canidae, Mustelidae, Procyonidae, Felidae,
Ailuridae, Hyaenidae, Ursidae y Viverridae, sin embargo, puede afectar a una
amplia variedad de especies (Sarute, 2013; Wilkes, 2014). Esta enfermedad
está caracterizada por alteraciones respiratorias, desórdenes gastrointestinales,
alteraciones de la piel y del sistema nervioso central, además de una
inmunosupresión causada por la replicación en linfonodulos (Lempp et al.,
2014).

El Distemper canino está causado por un virus ARN del género Morbillivirus
y de la familia de los Paraximovirus (Espinal et al., 2014; Romanutti et al, 2015).
Es una enfermedad viral altamente contagiosa, siendo una de las principales
causas de muerte en caninos domésticos y otros carnívoros. En los últimos
años, la incidencia parece haber aumentado, documentándose la aparición de
nuevas cepas; las razones que explicarían estos cambios y los efectos en su
epidemiología aún son desconocidas (Retamal, 2013).

La enfermedad se ha reportado en todo el mundo, como por ejemplo Japón


(Susuki et al; 2015), Irán (Aviseh et al; 2017), Turquia (Gencey et al; 2004),
España (Sobrino et al; 2010), Portugal (Santos et al; 2009), Brazil (Curi et al;
2016), Venezuela (Arlinton y graca; 2000), Chile (Jamett et al; 2015), EE. UU,
China, Rusia, Colombia, Dinarmarca solo por mencionar algunos.

1
Por su parte, en México, son escasos los estudios epidemiológicos de
prevalencia sobre la enfermedad, la mayoría de ellos han sido realizados por
universidades en diferentes regiones del país. Guadalajara (Chagoya, 1992),
Estado de México (Gamiz et al; 2012), (Martinez et al; 2008), Monterrey
(Vallejo; 2014), Coahuila (Vidaña; 2016). Gámiz y colaboradores (2012)
afirmarón que no existían suficintes estudios en el país.

Actualmente los médicos veterinarios en todas partes del mundo han


reportado una mayor incidencia de casos de Distemper canino, entre las causan
que se citan están la atenuación insuficiente de cepas vacunales, cepas más
virulentas o la incorrecta administración y seguimiento del calendario de
vacunación. Los médicos veterinarios colombianos reportaron un aumento de
casos sin precedentes. Por ello Espinal et al (2014) también efectuó estudios
epidemiológicos en el valle de Aburrá en el departamento de Antioquia,
Colombia, descubriendo una nueva posible nueva cepa, bautizándola como
“Sudamérica 3”. Riley y Wilkes, (2015) por su parte afirman que en un brote
detectado en los estados de Carolina del sur, Tennessee y Kentucky se detectó
un décimo linaje al que han bautizado como linaje Tennesse. Lo anterior
demuestrá que no estamos ante un fenómeno aislado, sino contra una
enfermedad de la que aùn desconocemos bastante.

La prueba de oro para el diagnóstico de la enfermedad es la serología, pero


presenta serias desventajas tales como requerir un tiempo considerable de
minimo 8 dias para poder detectar los anticuerpos, los cuales a su vez están
influenciados por muchas variables, por ello el diagnóstico se hace complicado
(Jeremiah y Lehenbauer, 2001; Gray et al, 2012; Labrini et al; 2017).

Sin embargo, en los últimos años se ha descubierto que las pruebas


moleculares pueden detectar el material genético viral a partir del segundo dia
despues de la infección y con una minima cantidad de muestra, por lo cual seria

2
un candidato a considera en el diagnostico de la enfermedad. Actualmente las
pruebas de diagnóstico molecular permiten detectar varias de las proteínas
estructurales del virus, la más importante de ellas es la proteína de la
nucleocápside (NP) que muestra un alto grado de conservación entre las
diferentes cepas (Donx et al, 2014; Rommanutti et al, 2017) Las pruebas
moleculares suelen presentar buenos resultados aún en presencia de una baja
carga viral dada su alta sensilidad y especificidad en comparación con pruebas
convencionales (Burgos, 2009; Dios et al., 2004; Dong. X. Y et.al, 2014; Gizzi et
al., 2014) lo que las convierte idóneas para el diagnóstico. Por lo anteriormente
discutido el objetivo de esta investigación fue realizar un estudio
epidemiológico de prevalencia de Distemper canino de los pacientes
atendidos durante los años (2015-2017) en el HVPE del IICV-UABC.

3
III. JUSTIFICACIÓN

Considerando que el distemper canino es una enfermedad de distribución


mundial, la cual presenta una alta morbilidad y mortalidad, costos elevados
asociados a los tratamientos y riesgos para otros animales que convivan en el
ambiente del animal infectado hacen necesario realizar estudios
epidemiológicos con el fin de conocer las características que aun
desconocemos de la enfermedad, su distribución por consiguiente desarrollar
una estrategia adecuada para disminuir la presencia de nuevos casos.

Además, entre los médicos veterinarios de pequeñas especies de la


ciudad de Mexicali, existe la sospecha de que en los últimos años se ha
presentado un aparente incremento de casos de Distemper canino. Ellos
argumentan que una posible explicación a este evento es que las mascotas no
llevan un calendario de medicina preventiva apropiado o que exista la presencia
de nuevas cepas virales con la capacidad para evadir las defensas del sistema
inmunológico. Sin embargo, no existen cifras sobre la frecuencia y distribución
de la presencia de la enfermedad en la región que nos permita asegurar que se
esta presentando un incremento en los casos. Considerando que el HVPE del
IICV cuenta con registros confiables de todos los pacientes atendido se propone
realizar un estudio retrospectivo de prevalencia que nos permitan comprender el
comportamiento de la enfermedad asi como los posibles factores de riesgo
asociados. Es por ello que este trabajo plantea la elaboración de un estudio de
prevalenia en el hospital de pequeñas especies del IICV-UABC de los últimos 3
años, asi como estudiar la relación de las principales variables de interés y la
implementación de la estandarización de una prueba de Real time RT-PCR
para dar una explicación parcial de la epidemiologia de la enfermedad y como
primer paso para estudios mas complejos.

4
IV.REVISION DE LITERATURA

Virus del moquillo canino

La enfermedad de Distemper canino o moquillo canino es causada por el


virus de Distemper canino, el cual causa una enfermedad sistémica, letal y
altamente contagiosa con distribución a nivel mundial (Beineke et al., 2015). El
virus infecta y produce enfermedad clínica en miembros del orden Carnivorae
que incluye miembros de la familia Canidae (zorros, coyotes, lobos), Mustelidae
(hurón, marta, visón, zorrillo, tejón), Procyonidae (mapache, coatí), Felidae
(león, tigre, ocelote, jaguar), Ailuridae (panda rojo), Hyaenidae (hienas), Ursidae
(Oso), Herpestidae (Mangosta, suricata) y Viverridae (Civeta, fosa). El virus
causa enfermedad en los sistemas respiratorio, nervioso y digestivo (Sarute,
2013; Wilkes, 2014; Budaszewski, 2016; Riley y Wilkes, 2015).

Características estructurales del virus

Romanutti et al. (2015) afirma que el virus del Moquillo canino (VMC) es
un miembro del género Morbillivirus, de la familia Paramyxoviriridae. Este virus
es muy grande, midiendo de 150-250 nm. Los morbillivirus se caracterizan
principalmente por causar enfermedades respiratorias, gastrointestinales
moderadas a severas, urinarias, óseas, cutáneas y nerviosas, así, como una
marcada inmunosupresión en sus huéspedes (Beineken et al., 2015;
Budaszewski y messling 2016). Gómez y Guide (2010) mencionan que este
virus afecta a perros domésticos, principalmente entre los 3 y 9 meses de edad,
así como a una gran diversidad de especies animales. Este virus posee una
cadena de ARN sencillo en sentido negativo de aproximadamente 15.7 kb, que
codifica 8 proteínas virales: Matriz (M), Fusión (F), Hemaglutinina (H),
Nucleocápside (NP), Polimerasa (L), Fosfoproteína (P) y las proteínas no
estructurales V y C (Budaszewski, 2016).

5
Figura 1: Estructura del virus del moquillo canino.

Estructura del virus del Distemper canino: H (Hemaglutinina), F (proteína de fusión), M


(proteína de matriz), E (Envoltura lipoproteinica), NP (nucleocápside), P (proteína de
polimerasa) y L (proteína grande). Tomado de Sarute et al., 2014.

La proteína de matriz (M) juega un papel fundamental en el ensamblado


de los Paramixovirus, dado que sirve como unión entre la nucleocápside y las
glucoproteínas de la envoltura, se encarga de conectar las glicoproteínas de
superficie y la nucleocápside durante la maduración viral (Tizzano, 2013;
Yévenes, 2014).

Sarute et.al, (2014) Las proteínas F y H son las glucoproteínas


responsables de la entrada y la fusión del virus en las membranas celulares. La
glucoproteína H es importante en la infección porque determina el tropismo viral
(Espinal et.al, 2014) y su variabilidad antigénica puede afectar el rango de
huéspedes, virulencia y mecanismos de neutralización (Ke et al., 2015). Estas
glicoproteínas son más variables que otras proteínas y presentan los principales
determinantes antigénicos que inducen respuestas inmunes protectoras contra
el virus. Dichas características han hecho que sean las glucoproteínas
adecuadas para el estudio de la diversidad genética y antigénica de la
enfermedad (Romanutti et al., 2015).

6
Castilho et.al, (2007) La nucleoproteína NP es la proteína viral más
abundante y es la principal nucleoproteína reguladora de la replicación viral y la
transcripción. Por lo tanto, la NP es altamente inmunogénica a pesar de su
ubicación interna, dicha proteína forma la base de la mayoría de los ensayos de
diagnóstico para VMC. Los anticuerpos contra esta proteína aparecen en
estadios clínicos tempranos de la infección (Li Yi et.al, 2016).

Cheng, (2015) comenta que la proteína fosforilada P es vital para la


replicación del virus, ya que está involucrada en todos los aspectos del ciclo
viral. Unida a la proteína L, integra el complejo de polimerasa, encargado de la
síntesis de ARN. La proteína L se asocia al ARN a través de la interacción con
la proteína P, quien actúa como enlace para formar el complejo de transcripción
(Tizzano, 2013, Yévenes, 2014).

Zhao, (2015) La naturaleza del genoma del VMC ocasiona altas tasas de
mutación, lo cual implica una amplia variación genética, las proteínas H se unen
a la molécula de activación de señalización linfocitaria (CD150 Slam) con lo cual
se facilita la entrada y fusión del virus a las células del hospedero (Panzera,
2015; Sawatsky, 2012; Carvalho et al., 2012).

La nectina-4 es una proteína que se expresa en las neuronas y representa


un receptor vital para la interacción del virus de Distemper canino con dichas
células, esta interacción causa la inmunoreactivación neuronal con el
subsecuente daño. Aunque dicha proteína no se ha estudiado lo bastante, se
ha demostrado su presencia en pacientes con la forma crónica de la
enfermedad por lo que su papel en el proceso inmunomediado ha demostrado
su importancia en los últimos años (Di guardo et. al, 2016).

Aunque solo se ha identificado un serotipo del virus, se han detectado


diferencias en cuanto a la patogenicidad de las diferentes cepas aisladas. Se
han descrito las cepas Snyder hill, A75-17, Convac y R252 (Gómez y Guide,

7
2010). 164,071, 01-2681, 5804P, Arg23, UY102, 19876, 18133, 21261, HL,
W729B, GS0812-4, HeB(07)1, Th12, TW-KM2, 007Lm-1vp, M25CR, 011C,
50Con, Arg24, Arg25, Arg26, Edmonston-Zagred (Vallejo, 2014; Yeven és,
2014). Romanutti et al., (2015) reporta además la existencia de la cepa
Onderstepoort para la cual está desarrollada la mayoría de las vacunas,
además de la cepa Lederle y Rockborn. Ludlow et al., (2012) por su parte
afirma que la infección en los perros con cepas de tipo salvaje como Ohio R252
y A75/17 da como resultado una encefalitis desmielinizante focal a largo plazo,
en contrastes con la cepa Snyder hill que produce una encefalitis rápida, aguda
y fatal. Aún se desconocen los factores que determinan las diferencias de
virulencia en el sistema nervioso central. Pinotti et al., (2009) reporta la cepa
007Lm que se aisló en Japón de un canino con enfermedad grave.

Linajes del virus del moquillo canino

Los linajes de VMC circulantes en el mundo se han descrito en base al


análisis de la proteína hemaglutinina, esto debido a que posee un alto grado de
heterogeneidad genética, permitiendo hasta la fecha, clasificar la mayoría de las
cepas de campo en ocho linajes: África, América‐1 (cepas vacunales),
América‐2, Asia‐1, Asia‐2, Europa‐1, Europa‐2 (Europe wild‐life) y Europa‐3
(Arctic). Sin embargo, nuevos estudios han detectado mayores variaciones en
la secuencia aminoacídica de una región de la proteína de fusión (F) (Yévenes,
2014).

Un estudio desarrollado en Colombia detecto un noveno linaje bautizado


como Sudamérica 3, basándose en estudios en base a la hemaglutinina
(Espinal et al, 2014).

Riley y Wilkes, (2015) afirman que en un brote recientemente detectado


en los estados de Carolina del sur, Tennessee y Kentucky se detectó un décimo
linaje que ha sido bautizado como linaje Tennesse.

8
Cuadro 1: Cepas y linajes del virus de moquillo canino.
Cepa Origen Linaje
Onderstepoort Vacuna/EE.UU América 1
Snyder Hill Vacuna/Canadá América 1
Lederle Vacuna/EE.UU América 1
Rockborn Vacuna/EE.UU América 1
A75/17 Suiza América 2
164071 EE.UU América 2
01-2689 EE.UU América 2
5804P EE.UU Europa 1
Arq23 Argentina Europa 1
UY102 Uruguay Europa 1
19876 EE.UU Europa 2
18133 EE.UU Europa 3
HL China Europa 3
21261 EE.UU Europa 3
W729B Japón Asia 1
GS-0812-4 China Asia 1
HeB(07)1 China Asia 1
Th12 Tailandia Asia 1
TW-KM2 Taiwán Asia 1
007Lm Japón Asia 2
007Lm-1vp Japón Asia 2
M25CR Japón Asia 2
011C Japón Asia 2
50Con Japón Asia 2
Arg24 Argentina Sudamérica
Arg25 Argentina Sudamérica
Arg26 Argentina Sudamérica
Edmonston-Zagred Vacuna/EE.UU -------------------
Modificado de Yevenés, 2014.

Características ambientales del virus

El VMC es bastante susceptible a la luz ultravioleta, aunque sus


proteínas y antioxidantes ayudan a protegerlo de la inactivación. Sobrevive una
hora a 37°C, 3 horas aproximadamente a temperatura ambiente de 20°C y por
lo menos 20 minutos en exudados. Es extremadamente vulnerable al calor y la
desecación, por lo que, en climas cálidos, se destruye entre 50 y 60°C durante

9
30 minutos. En climas tropicales el virus no se mantiene viable en las perreras
después de ser eliminado por los perros infectados, mientras que en ambientes
de 0°C a -40°C permanece viable durante semanas. En temperaturas de –70°c
a -192°c (nitrógeno líquido) se mantiene activo durante varios años. En cuanto
al pH, el virus solo es estable en ambientes de 4.5 a 9.0. Al ser un virus
envuelto, es sensible al éter, cloroformo, soluciones diluidas de formalina al
0.5%, fenol al 0.75% y a los compuestos cuaternarios de amonio al 0.3%
(Greene, 2008).

Replicación

Panzera, (2015) afirma que las partículas virales reconocen a las células
hospedadoras por medio de la interacción de la hemaglutinina viral con dos
receptores presentes: la CD46, una proteína cofactor de unión que inhibe la
activación de complemento y la CD150 o SLAM, un receptor presente en
linfocitos y células dendríticas que participa en la activación de estas células (Di
guardo et.al, 2016; Galán et al, 2014; Khosravi et al., 2016). Después del
reconocimiento del receptor en la membrana celular, la proteína H provoca una
serie de cambios conformacionales sobre la proteína F en la cual la región
hidrofóbica del péptido de fusión queda expuesta y se inserta en la membrana
plasmática de la célula hospedadora induciendo la fusión de las membranas,
permitiendo de esta forma el ingreso del virus a la célula. Luego del ingreso, la
polimerasa se asocia a la nucleocápside para la replicación y transcripción
(Zhao, 2015). A partir de la hebra de ARN genómico se lleva a cabo la
transcripción de los diversos genes virales. Una vez que existen componentes
proteicos para formar suficientes viriones comienza la replicación, la cual
consiste en la producción de copias de polaridad positiva a partir del ARN
genómico, las cuales son denominadas antigenómicas y se utilizan como molde
para la síntesis de ARN genómico (Budaszewski y messling, 2016).

10
La partícula viral no necesita formarse para que se infecten otras células, ya
que con la expresión de las glicoproteínas de envoltura se induce la fusión de la
membrana de la célula hospedera con células vecinas y de esta manera se
transfieren las nucleocápsides de una célula a otra sin exponerse al exterior de
las células (Tizzano, 2013; Khosravi et al., 2016).

La liberación de los viriones maduros es por medio del proceso de


gemación, los viriones están cubiertos por una envoltura que contiene lípidos y
glucoproteínas virales. El ARN recién formado se asocia a proteínas de la
nucleocápside, que se producen en exceso y se acumulan en el citoplasma,
dando lugar a la formación de los cuerpos de inclusión característicos (Pinotti et
al., 2009).

Figura 2: Proceso de replicación viral del género Morbillivirus

Ciclo de Replicación del Morbillivirus: 1) Adsorción de la partícula viral a la membrana


de la célula hospedera; 2) Fusión de las membranas celular y viral; 3) Liberación de la
nucleocápside al citoplasma; 4) Síntesis de ARN de cadena positiva (antigenoma) y replicación
de genoma; 5)Producción de ARN mensajero; 6a) Síntesis de proteínas virales; 6b) Las
proteínas F y H son sintetizadas en el retículo endoplásmico rugoso y glicosiladas en el aparato
de Golgi; 7) Las proteínas N, P y L son acopladas al ARN recién sintetizado y la proteína M se
ubica en la parte interna de la membrana celular; 8) Las proteínas F y H son exportadas a la

11
membrana citoplásmica en contacto íntimo con la proteína M; 9) La afinidad de las proteínas N,
P y L con la M y ésta con la F y H es determinante para el ensamble del virión, el cual es
liberado por exocitosis; 10) los viriones pueden infectar las células inmediatamente vecinas a
través de la fusión membrana célula-célula, debido a la expresión de las proteínas virales en la
membrana de la célula hospedera.
Pinotti, 2013.

Factores de riesgo

Son muchos los factores que favorecen la infección, así como la


irresponsabilidad de algunos dueños de no seguir el calendario de vacunación
apropiadamente, ocasionando que los perros con el tiempo vayan perdiendo la
inmunidad que han adquirido y se encuentren susceptibles al virus (Jensen et
al., 2015).

La vacunación es la principal estrátegia para el control de la enfermedad.


Las vacunas con virus vivos atenuados (VVA) estimulan la respuesta inmune
humoral y celular e inducen memoria inmunológica. La utilización de este tipo
de vacunas ha logrado disminuir la incidencia, sin embargo, recientemente se
han observado brotes de la enfermedad en poblaciones inmunizadas en
diversas áreas geográficas. Aunque no se han determinado las causas, se ha
planteado la posibilidad de una reversión de cepas atenuadas o la existencia de
nuevas cepas lo suficientemente variables para evadir la respuesta inmune
generada por las vacunas, sin descartar la posibilidad de fallas en la
administración de dichas vacunas y el estado inmunológico del animal
(Budaszewski y messling, 2016).

La vacunación antes de las 6 semanas causa una protección insuficiente


ya que aun están presentes los anticuerpos maternos, si bien, dichos
anticuerpos desaparecen a las 12 semanas, a partir de las 8 semanas de edad
los títulos de anticuerpos se encuentran en un nivel que permite una correcta

12
inmunización. Para una mayor certeza se recomienda hacer un estudio de
titulación a la hembra y realizar la inmunización cuando haya títulos de 1:100.
Ademas de esto se recomienda mantener una correcta alimentación (Povey,
1986).

Una mala alimentación es sinónimo de una deficiente protección, por lo


que es importante mantener una alimentación adecuada. Algunos fármacos
como las tetraciclinas, cloranfenicol, clindamicina, griseofulvina, ácido nalidixico,
sulfas y glucocorticoides están asociados a una deficiente respuesta
inmunológica por lo cual no se debe someter a ningún perro a un proceso de
inmunización si se encuentra bajo alguno de estos tratamientos (Kruth y Ellis,
1998).

El manejo referente al cultivo de los virus que serán usados en la


elaboración de los biológicos, debe de llevarse a cabo con la mayor delicadeza
y de la forma correcta, ya que es común que los virus sufran daños
considerables durante su manipulación, lo que ocasiona que no logren ofrecer
una reacción aceptable en la respuesta inmunológica de los pacientes. Si bien,
este problema se describió desde hace más de 80 años, aún sigue siendo un
aspecto importante y vital en la elaboración de los biológicos (Bresalier y
Worboys, 2014).

La viabilidad de las vacunas es un factor importante en el fracaso en la


vacunación. Las influencias ambientales adversas pueden afectar la respuesta
a la vacunación, la humedad de 85 a 90% y las altas temperaturas que provoca
que los perros tengas temperaturas rectales en promedio de 38.9ºC reducen la
respuesta inmunológica después de la vacunación (Greene, 2008).

Phillps et al., (1989) junto con Céspedes y Navarro (2010) han comentado
que el uso de vacunas polivalentes reduce significativamente la protección
contra la enfermedad, ya que la interacción entre el adenovirus canino y el virus

13
de distemper no resulta beneficiosa, ya que el primero es mas activo que el
segundo y logra bloquear la interacción de este con el sistema inmunologìco,
además dichas vacunas polivalentes causan una deplección linfocitarìa y
favorecen una infección bacteriana por la disminución en la cantidad de
neutrófilos circulantes.

El tamaño de la población canina es un factor demográfico importante


que influencia en la persistencia de la infección. Estudios previos determinaron
que mientras mayor es el número de individuos que existe en la población
mayor será la susceptibilidad que presenten (Santos de la torre, 2014).

El contacto de las poblaciones caninas con fauna silvestre carnivora,


favorece una mayor presencia del virus, ya que est é, puede permanecer en
cualquier especie de mamífero carnívoro. Esta documentada la muerte de
cientos de especies salvajes asociados a brotes de distemper canino. El
problema toma mayor importancia por el daño que el virus ocasionaría en
poblaciones animales en peligro de extinción, por lo que se debe de evitar la
interacción de fauna silvestre y dom éstica (Curi et al., 2016).

Aunque todas las razas caninas son susceptibles a la infección, la mayor


incidencia de la enfermedad es en perros mestizos con edades que oscila de 3
a 6 meses, siendo los machos los que tienen el mayor riesgo en comparación
con las hembras (Morales et al., 1997).

Campos (2014) por su parte indica que los perros braquiocefálicos tienen
una menor prevalencia, mortalidad y secuelas comparadas con las razas
dolicocefálicas, siendo, la raza Pastor Alemán la más predisponente, seguido
de las razas Greyhound, Husky, Weinmaraner, Samoyedo y Alaska Malamute.

14
Se ha observado que los cambios climáticos juegan un papel importante
en la transmisión de la enfermedad, el 11% de la variación en la prevalencia de
Distemper se presenta debido a variaciones climáticas, siendo los factores más
importantes la temperatura y la humedad. La mayor parte de los casos se
presentan en primavera e invierno Aùn así la naturaleza de la enfermedad es
variable y su curso depende en gran medida de las complejas interacciones
entre las características biológicas del virus (atenuación, tropismo y
polimorfismo genético) y el sistema inmune del hospedero (grado de madurez,
refuerzo, especificidad y eficiencia) siendo éste último uno de los principales
factores en determinar el curso, consecuencias y letalidad de la infección
(Morales et al., 1997).

Formas de transmisión

Campos, (2014); Gutiérrez y Sáenz (2016) La transmisión de los virus


respiratorios se produce a través del contacto directo o indirecto entre los
animales, principalmente por las secreciones y aerosoles nasales que están
contaminados, los cachorros de menos de 90 días son más susceptibles, así
como los perros inmunodeprimidos y animales sin antecedentes de vacunación.
Los fracasos en la vacunación o inmunidad materna también contribuyen en
gran medida (Monteiro et al., 2016).

Patogénesis

Inicialmente, el VMC entra en contacto con el huésped por medio de la


inhalación de aerosoles contaminados y toma contacto con el epitelio del tracto
respiratorio superior. Dentro de las primeras 24 horas se multiplica en los
macrófagos tisulares ya que son el blanco principal y se propaga en dichas
células a través de los vasos linfáticos locales hacia las amígdalas. Entre el
2do-4to día posinfección, aumenta la cantidad de virus en las amígdalas y

15
además se encuentran pequeñas cantidades en otros órganos linfoides
(Beineken et.al, 2015).

Basurto y Marín (2009) Mencionan que después de la exposición se


produce fiebre y leucopenia transitoria entre el cuarto y séptimo día, sin que se
presenten manifestaciones de la enfermedad. Después, la temperatura regresa
al rango normal durante siete a catorce días, luego viene una segunda
elevación de la temperatura acompañada de conjuntivitis y rinitis.

Figura 3: Conjuntivitis y secreción nasal purulenta en un paciente con moquillo canino.

Figueroa y Victoria 2015.

Greene (2008) explica que entre el cuarto a sexto día, ocurre la


multiplicación del virus dentro de los folículos linfoides del bazo, la lámina propia
del estómago, el tejido linfoide del intestino delgado y las células de Kupfter en
el hígado. La proliferación del virus en los nódulos linfoides corresponde con el
aumento inicial de la temperatura corporal y la leucopenia entre el 3er y 6to día
posinfección La propagación posterior a los tejidos epiteliales y del SNC en el
8vo a 9no día posinfección (PI) probablemente ocurra en forma hematógena
como una viremia de fase plasmática y asociada a células y dependiendo del
estado inmunológico del perro. La liberación del virus comienza en el momento
de la colonización epitelial y se produce a través de todas las secreciones
corporales. Para el día 14 los animales con adecuados títulos de anticuerpos

16
para el VMC y citotoxicidad mediada por células eliminan el virus de la mayoría
de los tejidos y no muestran signos clínicos de enfermedad (Pope et. al, 2016).

Formas de presentación

La infección por el virus del Distemper canino se presenta como una


enfermedad multisistémica potencialmente fatal que puede involucrar al SNC.
Los perros pueden desarrollar una infección clínica o subclínica. Se piensa que
la mayoría de las infecciones de VMC son subclínicas, y no requieren
tratamiento. La infección clínica se manifiesta de tres formas: aguda, subaguda
y crónica (Morales et al., 1997; Pope et.al, 2016).

Forma aguda

Campos, (2014) Es la forma más común de presentación, el período de


incubación normalmente es de 7 a 14 días. Entre los 3 a 7 días, se presenta
fiebre y leucopenia que casi siempre pasan inadvertidas. Pope et.al, (2016) La
fiebre disminuye durante algunos días hasta que se desarrolla una segunda
fase febril que normalmente va acompañada de conjuntivitis, rinitis y anorexia.
Los signos gastrointestinales y respiratorios como tos, diarrea, vómitos,
anorexia, deshidratación y pérdida de peso pueden aparecer poco después. Las
infecciones bacterianas secundarias usualmente complican este cuadro
(Piewbang et.al, 2016; Villalba, 2010; Wheeler, 2007).

Forma subaguda

Villalba (2010) En esta etapa los síntomas respiratorios y digestivos son


discretos. Entre los días 14 a 21 se pueden observar algunos signos nerviosos
como son incoordinación, hiperestesia, convulsiones, ataxia, paresia, parálisis,
sialorrea y temblores musculares. Una forma típica de manifestación de las
convulsiones del distemper canino es aquella donde el animal saliva

17
profusamente y mueve sus mandíbulas asemejando la acción de masticar
chicle, los ataques pueden hacerse cada vez más frecuentes y severos, hasta
el punto en que el animal se echa al suelo y realiza movimientos con sus patas,
además de presentar incontinencia urinaria y fecal, vocalizaciones y ceguera
(Willi et al., 2015).

Figura 4: Hiperqueratosis nasal, signo característico de la infección por moquillo


canino.

Castro S/A

Forma crónica

Vidaña, (2016) ha reconocido dos formas crónicas en perros adultos. La


primera se presenta como consecuencia de un proceso inmunomediado que
produce una encefalitis multifocal que progresa lentamente. Esta forma de
presentación normalmente ocurre en los perros de 4 a 8 años. Se presenta con
debilidad en miembros posteriores, falta de respuesta a la amenaza, parálisis y
temblores de la cabeza. Esta encefalitis crónica va acompañada de un
incremento de anticuerpos antimielina, que se piensa es una reacción
secundaria al proceso inflamatorio (Torrejón, 2009).

La segunda forma de presentación es conocida como encefalitis crónica


del perro viejo. Es un desorden progresivo que afecta usualmente a perros

18
mayores de 6 años. Se presenta con ataxia, movimientos en círculo, presión de
la cabeza contra objetos y cambios en la conducta. La persistencia en el SNC
provoca una reacción inflamatoria, ocasionando una encefalitis crónica (Galán
et al, 2014). Se ha demostrado que la infección del epitelio del plexo coroideo
se desarrolla durante todo el curso de la misma porque el virus se reproduce de
manera continua. Estos animales no son infecciosos, pero si la diseminación del
virus en el SNC ha sido extensa entonces ocurre un daño difuso (Torrejón,
2009).

Detección clínica

Un amplio número de parámetros clínicos y ensayos de laboratorio se


han sugerido para el diagnóstico antemortem definitivo de la enfermedad. Sin
embargo, el curso impredecible y variable de la enfermedad, así como la
duración de la viremia, los signos clínicos, la inmunidad humoral tardía o bien la
respuesta inmune celular dificultan el diagnóstico correcto de la patología (Elia
et al., 2014).

Biometría hemática

En la hematología puede verse linfopenia durante las primeras fases de


la infección acompañada de monocitosis, en algunos casos llega a presentarse
trombocitopenia (menos común). En la fase inicial de la enfermedad pueden
detectarse cuerpos de inclusión en el interior de leucocitos, principalmente en
linfocitos y en eritrocitos, sin embargo, se ha reportado que pueden aparecer
también en células de descamación en el epitelio corneal y/o conjuntival.
Lamentablemente dichos cuerpos de inclusión solo pueden verse entre los días
2 a 9 luego de la infección y no suelen estar presentes cuando los síntomas
clínicos aparecen (Giné, 2012; Willi et al., 2015; Raurell y Cendellas, 2014).

19
Figura 5: Presencia de cuerpos de inclusión en eritrocitos y leucocitos caninos.

Los incisos A Y B muestran un cuerpo de inclusión de Distemper canino en un


monocito y en un neutrófilo respectivamente, mientras que los incisos C y D muestran
varias inclusiones virales en eritrocitos.
Cortesía del laboratorio veterinario Hema

Pruebas de serología

Un amplio número de técnicas inmunodiagnósticas se han desarrollado


para la detección de la infección por VMC en los perros, incluyendo ensayos de
inmunoabsorción ligados a enzimas (ELISA) específicos para la proteína de la
nucleocápside (Ki-hyun Cho et al., 2014; Han, 2015). Actualmente las pruebas
serológicas se consideran las pruebas de referencia. En el caso de las pruebas
serologías para conocer de manera cuantitativa el título de anticuerpos, permite
diseñar calendarios de vacunación personalizados para cada canino, sin
embargo, su uso es limitado ya que el tiempo para obtener resultados es de 4 a
8 días y se requiere de equipo especial (Messling et al., 1999)

El kit de ELISA se basa en la detección de anticuerpos contra el virus por


medio de antianticuerpos monoclonales basadose en el análisis cromatográfico
encargado de la detección cualitativa del anticuerpo en la secreción conjuntival,
descarga nasal, saliva, orina, suero o plasma (Li et al., 2013).

20
Biopsias de piel

Un estudio reciente ha descubierto que el virus puede ser encontrado en


biopsias superficiales de 1 cm de piel normal del cuello dorsal. La biopsia de
piel es una prueba ante-mortem viable. El efecto de la vacunación en esta
prueba, es incierto y probablemente sea menos confiable durante la fase
neurológica avanzada de la enfermedad (Lempp et al., 2014).

Pruebas de inmunofluorescencia

Actualmente el diagnóstico rutinario del virus del distemper canino por


inmunofluorescencia se basa en la demostración de antígenos, dicha prueba se
aplica a varios especímenes como son frotis conjuntivales, vaginales,
espécimenes nasales, lavados traqueales y sedimento de orina usando
anticuerpos policlonales o monoclonales (Amude et al., 2006; Elia et al., 2006).

Kapil y Neel. (2015) han evaluado una prueba con anticuerpos policlonales
fluorescentes con un conjugado de la compañía (VMRD, Inc., Pullman WA) para
detectar la replicación viral en el citoplasma del epitelio conjuntival, nasal y
genital. Las mucosas externas ofrecen un acceso fácil y muestras altamente
celulares, sin embargo, la sensibilidad de la prueba es baja (80%) en
comparación con la prueba de PCR con transcriptasa inversa, además de que
no permite estimar las diferencias de los anticuerpos con respecto a la
vacunación.

Evaluación de líquido cefalorraquídeo

Los signos neurológicos suelen aparecer entre 1 y 3 semanas, luego de que


el perro se ha recuperado de los signos gastrointestinales y/o respiratorios. La
determinación de anticuerpos específicos contra el VMC en LCR es diagnóstico
de encefalitis por Distemper. Si los títulos de la muestra de LCR son más altos

21
que los del suero, se considera que esos anticuerpos se han producido
localmente y demuestran una infección activa. También puede diagnosticarse
Distemper de forma presuntiva, detectando un aumento en la concentración de
proteínas del LCR, pleocitosis linfocitaria, además se puede detectar los
anticuerpos específicos en una muestra, siempre y cuando no esté
contaminada con sangre periférica (Greene, 2008).

Histopatología

La histopatología es una prueba de diagnóstico de mucha importancia en


la práctica clínica diaria por lo cual se recomienda evaluar muestras de bazo,
amígdalas, nódulos linfáticos, estómago, duodeno, vejiga y cerebro debido a
que el virus puede localizarse en diferentes tejidos. Al examen postmortem
comúnmente se observan lesiones macroscópicas representadas por una
neumonía bilateral, la cual puede ser moderada o severa, consolidación,
congestión y edema de ambos pulmones, los cuales fallan y colapsan.
Histológicamente, los hallazgos más comunes son neumonía broncointersticial
no supurativa, caracterizada por hiperplasia y formación de sincicios, así como
encefalitis no supurativa multifocal, asociada con una severa y generalizada
depleción linfoide tisular. Es común la presencia de inclusiones eosinofílicas a
nivel intracitoplasmático e intranuclear dentro del epitelio bronquial y bronquiolar
(Jara, 2007).

Reacción en cadena de la polimerasa (PCR)

Los recientes desarrollos en técnicas moleculares revelaron la idoneidad de


estos métodos en el diagnóstico de la infección por VMC. Sin embargo, la gran
mayoría dichos estudios se llevaron a cabo en perros infectados
experimentalmente, por lo cual se requieren de más estudios (Elia et al., 2014).

22
Esta prueba permite detectar la proteína NP de la nucleocápside viral y
puede resultar positiva aun cuando las pruebas de aislamiento y de
inmunocitoquímica no logren detectar la presencia viral. Una prueba de PCR
puede incluso detectar infecciones en el segundo día posinfección. Es posible
encontrar falsos positivos alrededor de 1 a 2 semanas luego de la vacunación
(Sehata et al., 2015).

García et al., (2014) establece que la PCR en tiempo real permite medir
los productos amplificados en un punto en el cual la reacción se encuentra en
un rango exponencial. En un estudio realizado para la detección, se logró
detectar a los pacientes enfermos, aunque la carga viral de estos era
demasiado discreta para ser detectada por otros métodos.

El virus del distemper canino da lugar a un gran número de muertes cada


año, causando importantes pérdidas económicas. En los últimos años, con el
uso de métodos basados en técnicas de biología molecular, se han realizado
diagnósticos precisos, específicos y sensibles de la infección por el VMC.
Dicha prueba se utilizó para detectar el gen de la Hemaglutinina H de VMC. En
un estudio realizado con 67 perros, la prueba mostró buenas cualidades para
diferenciar de manera efectiva entre perros infectados naturalmente de aquellos
vacunados (Dong.X. Y et al., 2014).

Vacunación

De todas las medidas existentes para prevenir enfermedades


infecciosas, la vacunación es sin duda la más útil (Pastoret et al, 2007).
Bresalier y Worboys (2014) Mencionan que durante la primera guerra mundial
los científicos británicos Laidlaw y Dunkin empezaron a buscar un método de
protección contra la enfermedad, la cual había sido descrita por Carr é unos
años atrás, para ello utilizaron virus que habían sido obtenidos de hurones
infectados experimentalmente, descubriendo que cuando se elaboraban

23
vacunas con cultivos desarrollados en las células de la misma especie que se
pretende proteger ofrecen una mejor protección.

La rapidez con que se desarrolla la inmunidad después de la vacunación


dependerá de las condiciones del animal y de la vacuna. Generalmente, se
toma de 3 a 8 días en empezar a desarrollarse inmunidad, principalmente,
cuando se trata de una primera exposición al antígeno. La medición de los
títulos de anticuerpos séricos, generalmente IgG e IgM, representa el método
disponible para valorar la eficacia y duración de la protección vacunal. Aunque
los resultados de los test serológicos deben ser interpretados con mucho
cuidado y precisión (Campos, 2014).

El propósito de la mayoría de las vacunas es inducir la inmunidad a largo


plazo contra los virus, mediante el establecimiento de la memoria inmunológica,
que se activa cada vez que el virus invade el cuerpo (Brindis, 2011). El
desarrollo y la utilización de vacunas con virus vivos atenuados ha contribuido a
una drástica reducción en la incidencia de Distemper canino. Los veterinarios
han informado que el número de casos de distemper se ha incrementado,
presentándose en perros que habían sido inmunizados, incluso repetidas veces,
con las diferentes clases de vacunas, dando la impresión de que ninguna
vacuna comercial ofrece una inmunización total. Llama la atención que desde
1980 veterinarios del Reino Unido, Australia, Suiza y Nueva Zelanda también
han observado una mayor presentación de distemper y un incremento en la
frecuencia de fallas vacunales. Esto indica que no sólo en México se ha
aumentado la incidencia de distemper (Yévenes, 2014).

Otro grupo de fracasos aparentemente en las vacunas guarda relación


con ciertas circunstancias en las cuales queda reprimida la respuesta inmune,
por ejemplo, no se debe vacunar a los animales intensamente parasitados o
desnutridos, en cualquier situación de estrés en general, incluyendo la preñez,
el frío o calor extremoso, la fatiga o la desnutrición, éstos inhibirán la respuesta

24
inmune normal. Otras causas de fracaso real de vacunación pueden obedecer a
que el animal vacunado ya estuviera incubando el padecimiento antes de la
vacunación. Pero la más importante es la interferencia por inhibición de los
niveles de anticuerpos maternos. En el perro sólo una pequeña porción de
éstos atraviesa la placenta para llegar a la sangre fetal. La mayoría se ingieren
a partir del calostro, durante las primeras horas de vida del cachorro (Meeusen
et al., 2007).

Vacunas vivas modificadas

Las vacunas vivas modificadas se atenúan de tal manera que retienen la


inmunogenicidad y la capacidad de replicación en el huésped sin ocasionar la
enfermedad. La mayoría de las vacunas disponibles actualmente se obtienen a
partir de cultivos de células caninas o células aviares. Promueven tanto la
inmunidad humoral como celular de una manera más eficiente y por más tiempo
que las vacunas muertas. Un inconveniente que posee este tipo de vacunas es
que presentan susceptibilidad a inactivarse y pueden provocar enfermedad si
no están correctamente atenuadas o si se aplican en animales con las defensas
bajas. Este tipo de vacunas son muy efectivas, ya que logran una inmunidad
prolongada (no menor a 1 año en la mayoría de los perros); sin embargo,
aunque estas cepas virales son capaces de inmunizar al 100% de los perros
susceptibles, esporádicamente pueden producir encefalitis o desmielinización
posvacunal (Meeusen et al., 2007).

Vacunas de virus muertos

Las vacunas inactivadas están hechas de agentes virales


desnaturalizados sin destrucción de su inmunogenicidad. Son más seguras
puesto que no tienen riesgo de virulencia, pero no simulan una infección natural
y, en consecuencia, poseen una eficiencia y duración menor, sobre todo la
relativa a la inmunidad celular. Por esta razón, en la mayoría de los casos, se

25
debe añadir un adyuvante para incrementar la duración y alcanzar un grado de
estimulación inmunológica similar al de las vacunas vivas modificadas. El
hidróxido de aluminio (Al(OH)3) es uno de los adyuvantes más usados al
mantiener el antígeno en un sitio específico mediante un efecto de depósito
intensificando la respuesta inmune del organismo hacia éste (Meeusen et al.,
2007).

Vacunas recombinantes

El desarrollo de las vacunas recombinantes (VR) comenzó en la década


de 1970, y su perfeccionamiento continúa. Están constituidas por un
microrganismo no patogénico que funciona como vector, al cual se le insertan
los genes que codifican las proteínas capsulares H y F del virus del distemper.
Debido a que estas vacunas contienen sólo los genes específicos, no inducen
la enfermedad en el animal vacunado, no revierten su virulencia y tampoco
pueden replicarse ni difundirse en el ambiente (Meeusen et al., 2007;
Stephensen et al., 1997).

Vacunas heterotópicas contra Sarampión

Las vacunas a virus heterotópico tienen la ventaja de no interferir con la


inmunidad que proporcionan los anticuerpos maternos. Sin embargo, induce
una inmunidad limitada contra la infección por VDC. Se puede utilizar en
combinación con vacunas atenuadas de VDC en cachorros de 6 a 10 semanas
de vida, o sólo como sustituta de la primera vacunación (Meeusen et al., 2007).

Programa de vacunación

Se recomienda que el protocolo de vacunación en cachorros comience a


las seis u ocho semanas. A esta edad se deben dar mínimo tres dosis cada una
con tres o cuatro semanas de separación, seguido de una revacunación anual.

26
Si bien las vacunas polivalentes convencionales son capaces de estimular la
producción de anticuerpos neutralizantes, éstas sólo tienen una distribución
sérica y un limitado poder de difusión a superficies mucosas (Retamal, 2013).

Interacción inmunológica

El virus distemper se caracteriza por dañar la inmunidad innata y


adaptativa desde momentos iniciales del cuadro infeccioso gracias a su elevado
linfotrópismo y capacidad de generar disrupción en funciones esenciales de
células inmunes. Lo anterior se explica por complejas interacciones entre las
proteínas virales y elementos propios de cada vía de señalización, que limita el
desarrollo de una respuesta inmune antiviral Th1 efectiva y en perfecto
equilibrio con una respuesta de mucosas Th2. Esta última cumple el rol
fundamental de evitar infecciones productivas neutralizando agentes patógenos
a nivel de superficies mucosas, mediante la secreción de anticuerpos IgA
específicos. La respuesta Th1 permite eliminar infecciones ya establecidas
utilizando linfocitos T citotóxicos CD8+ secretores de IFNγ y células plasmáticas
secretoras de anticuerpos neutralizantes de los isotipos IgG2a e IgG2c séricos.
Considerando esta diferenciación funcional, una estrategia de vacunación
óptima debe ser capaz de estimular ambas respuestas, de forma sólida y
equilibrada (Céspedes y Navarro, 2010).

No obstante, se ha descrito que los virus atenuados utilizados en


vacunas polivalentes poseen un linfotrópismo y capacidad de inducir
inmunosupresión residual, comprometiendo el balance de las respuestas
inmunes mencionadas (Phillps et al., 1989; Gumley, 1999).

27
V. OBJETIVO GENERAL

Determinar la prevalencia sobre Distemper canino en pacientes atendidos


en el Hospital Veterinario de Pequeñas Especies del IICV-UABC durante el
periodo 2015 a 2017.

OBJETIVOS ESPECIFICOS

1. Determinar la frecuencia de distemper canino en pacientes atendidos


en el Hospital Veterinario de Pequeñas Especies del IICV.
2. Establecer los factores de riesgo asociados a la enfermedad (raza,
edad, sexo, época, vacunación).
3. Diseño e instrumentación de un sistema de PCR en tiempo real para
la confirmación del diagnóstico clínico y/o serológico.
4. Obtencion de las secuencias de los casos positivos de moquillo
canino con el fin de verificar que se trata del virus de interés.

28
VI. MATERIALES Y MÉTODOS

Localización del área de estudio

El presente estudio se llevó a cabo en el Hospital Veterinario de


pequeñas especies (HVPE) de la UABC, el cual se encuentra ubicado en el Ex
ejido Coahuila y colinda con las colonias Independencia, Avenida Lázaro
Cárdenas y Boulevar Benito juar éz. El HVPE es reconocido por brindar
servicios veterinarios de excelencia, anualmente se atienden en promedio 650
pacientes (consultas) entre perros y gatos.

Diseño y duración del estudio

Se llevó a cabo un estudio epidemiológico observacional retrospectivo


con el fin de determinar la prevalencia de casos de distemper canino durante
los años 2015, 2016 y 2017 en la población canina de pacientes atendidos en el
HVPE-IICV. Fueron incluidos en el estudio todos los expedientes de pacientes
que estaban completos y que llegaron a consulta por cualquier motivo. Un caso
de distemper fue aquel que resultó positivo a la prueba de ELISA, un caso
sospechoso fue aquel que fue declarado como sospechoso a la enfermedad
sobre la base de signos compatibles a la enfermedad de acuerdo al criterio del
médico tratante y que el dueño no aceptó que se realizara la prueba de ELISA.

Base de datos

Se diseñó una base de datos en un programa de Excel para la captura y


manejo de la información generada en el HVPE. Algunas de las variables
capturadas fueron: fecha, nombre del perro, raza, sexo, edad, talla, motivo de
consulta, signologìa, diagnostico del caso entre otros.

29
Confirmación de Moquillo canino por PCR de tiempo real.

Con el propósito de confirmar la infección con el virus del moquillo


canino, se diseñó y estandarizó un sistema de PCR en tiempo real que
amplifica un fragmento de 88 pares de bases del gen que codifica para la
nucleocápside viral (Del Puerto et al., 2010), de acuerdo con la secuencia
disponible en las bases de datos de GenBank con número de identificación
KU552083.1, publicada el 12 de mayo de 2016. El gen que codifica para la
nucelocápside del virus del moquillo canino fue selecionada sobre la base que
es altamente conservada en las diferentes cepas del virus y es la proteína más
abundantemente expresada.

Como controles positivos se tomarón muestras sanguineas de 3 perros


que fueron atendidos en consulta y cumplieron con los siguientes criterios: 1)
signos y síntomas compatibles con la enfermedad; 2) resultado positivo a
moquillo canino por serología y; 3) identificación de cuerpos de inclusión
intracitoplasmáticos en globulos blancos. Los controles negativos consistieron
en mezcla maestra sin DNA y agua grado biología molecular.

Extraccion del ARN

Para la extracción del ARN se utilizó el juego de reactivos Total RNA


Fatty AND Fibrous Tissue (Bio Rad AutorumTM) siguiendo las recomendaciones
del fabricante. Del producto de las extracciones (100 µl) de las muestras se
procedió a realizar un combinado de DNA para la estandarización de la técnica.

Oligonucleótidos

Para la amplificación del fragmento de 88 pb del gen que codifica para la


nucelocápside del virus del moquillo canino, se diseñaron los oligonucleótidos
5´-GGACAGACTTGTTAGATTGG-3´ en sentido positivo y 5´-
GTATCCTCTCCCTTGTTCGTG-3’ en sentido negativo (Cuadro 2); empleando

30
los programas GeneRunner versión 6.1 y Primer3Plus versión 2.4, disponibles
en (http://www.bioinformatics.nl/cgi-bin/primer3plus/primer3plus.cgi) y Oligocalc
versión 3.2. Los oligonuceótidos fueron sintetizados por GeneScript Inc. (New
Jersey, USA). Para la estandarización y ejecución de las pruebas RT-PCT se
utilizó un termociclador BioRad de tiempo real con paquetería CFX Manager
software, asi como material de laboratorio diverso.

Cuadro 2. Secuencias y características de los oligonucleótidos diseñados a partir del


gen de la nuceocápside del virus del moquillo canino

Foward GGACAGACTTGTTAGATTGG
Longitud: 20 pb Tm: 50.4ºC GC: 45%
Reverse GTATCCTCTCCCTTGTTCGTG
Longitud: 21 pb Tm:52.4ºC GC: 50%
Amplicon: 88 pb

Reconstitución de oligonucleótidos

Los oligonucleótidos fueron reconstituidos con agua grado biología


molecular a una concentración de 10 µM y estandarizados a concentraciones
de 200, 400 y 800 Nm con 1, 2 o 3 µL de DNA templete, utilizando la mezcla
maestra BioRad I Script One-Step RT-PCR (Biorad, Hercules, CA) formulada
con el fluróforo SYBR Green I, tal y como se muestra en el Cuadro 3.

31
Cuadro 3: Concentración de reactivos para la estandarización

Reactivo 200 nM 400 nM 800 Nm


Cantidad 1 reacción 1 reacción 1 reacción
Maxter mix 5 µl 5 µl 5 µl
DNA 1-2-3 µl 1-2-3 µl 1-2-3 µl
templete
Primer F 0.25 µl 0.5 µl 1.0 µl
Primer R 0.25 µl 0.5 µl 1.0 µl
H2O 4.0 µl 3.0 µl 2.0 µl
Volumen 10 µl 10 µl 10 µl
final

Protocolos de pruebas RT-PCR para moquillo canino

Los parámetros de desnaturalización, hibridación y extensión fueron


calculados empleando la herramienta Protocol Autowriter de la paquetería
CFX96, tomando en consideración el tamaño del producto del PCR, la
secuencia de oligonucleótidos y el tipo de enzima de la mezcla maestra,
resultando en un ciclo de 95°C durante 3 minutos, 15 segundos de
desnaturalización a 95°C, 20 segundos de hibridación a 51.2°C y un ciclo final
de extensión de 20 segundos a 72°C durante 40 ciclos. Asimismo, para cada
corrida se realizó el análisis de curva de disociación a partir de 65°C y hasta
95°C para la identificación de curvas de amplificación dentro de la temperatura
estimada de 75.5°C +/- 1°C del producto del PCR de 88 pb y discriminar entre
artefactos distintos a la amplificación del templete de ADN esperado.

Interpretación de resultados

Los resultados de la prueba RT-PCR para distemper canino fueron


considerados positivos cuando la muestra correspondiente obtuvo una señal

32
fluorescente de amplificación antes del ciclo 40, por encima de la línea umbral
de control que el programa CFX96 establece automáticamente y que
corresponde a 10 veces la desviación estándar del promedio de índice de
fluorescencia generada por todas las muestras durante los 10 primeros ciclos
de cada corrida. Los resultados fueron considerados negativos cuando la
muestra correspondiente no logro desarrollar una señal fluorescente de
amplificación por encima de la línea umbral del control negativo de referencia
en un máximo de 40 ciclos.

Análisis estadísticos

La prevalencia de la enfermedad se determinó apartir del cociente del


número de casos positivos de acuerdo a la prueba de ELISA entre el número de
pacientes atendidos por año. Además, se utilizó el programa Statistix para
determinar si la enfermedad resultó asociada estadísticamente a los factores de
riesgo evaluados. Además, con el fin de determinar la magnitud de asociación
entre la enfermedad y los factores de riesgo se calculó la tasa de momios (OR) y
su intervalo de confianza del 95%.

33
VII. RESULTADOS
Prevalencia de casos de moquillo canino en pacientes atendidos en el
HVPE-IICV.

El cuadro 4 muestra la prevalencia de casos de distemper canino en


pacientes atendidos en el HVPE-IICV del 2015 al 2017 dependiendo de su
clasificación diagnóstica. La prevalencia general de casos positivos durante el
periodo de estudio fue de 1.8% observándose un incremento durante el año
2016 (3.8%) y 2017 (1.3%) con respecto al 2015. Al sumar los casos positivos y
sospechosos para el cálculo de la prevalencia se observa una prevalencia
general de 4.3%. Ademas se observa una tendencia similar, es decir
incremento en 2016 y 2017 con relación a 2015.

Cuadro 4 Prevalencia de casos de moquillo canino en pacientes atendidos en el HVPE-


IICV del 2015 al 2017 dependiendo de su clasificación diagnóstica.

Año Pacientes Positivos Sospechosos Pos+Sosp


atendidos (Prevalencia %) (prevalencia %) (Prevalencia %)
2015 479 1 (0.2) 10 (2.1) 11 (2.3)
2016 492 19 (3.8) 10 (2.1) 29 (6.1)
2017 386 5 (1.3) 13 (3.4) 18 (4.7)
Total 1357 25 (1.8) 33 (2.4) 58 (4.3)

Magnitud de asociación de casos de distemper entre los diferentes años


de estudio.

Como se puede observar en el cuadro 5, los perros atendidos durante


2016 presentaron 19 (OR=19.2; P<0.05) veces más probabilidad de ser
detectados con distemper con relación a 2015 que fue utilizado como
referencia. Sin embargo, al comparar 2015 con 2017 no se detectó diferencia
estadísticamente significativa entre los casos.

34
Cuadro 5 Magnitud de asociación de casos positivos a moquillo entre los diferentes
años.
Año Positivos Negativos Prevalencia OR IC95% P value
2015 1 478 0.2 Ref
2016 19 473 3.8 19.2 (2.5-14.4) P<0.05
2017 5 381 1.3 6.2 (0.7-53.9) P=0.13 NS

Gráfica 1: Comportamiento mensual de los casos positivos de moquillo canino y los


años de estudio.

La gráfica 1, muestra que el mayor número de casos se presentaron


durante durante invierno y primavera, siendo los meses de enero a marzo
donde se presentan los mayores picos de incidencia.

35
Gráfica 2: Comportamiento mensual de los casos positivos + sospechosos de moquillo
canino y los años de estudio.

La gráfica 2, muestra que el mayor número de casos se presentaron


durante durante el invierno, primavera y el verano siendo los meses de enero a
junio donde se presentan la mayor cantidad de casos.

Gráfica 3: Razas afectadas por moquillo canino durante el periodo 2015-2017.

36
Razas más afectadas por distemper canino

Se calculó la prevalencia de las razas más afectadas de distemper


canino observándose que las 4 razas más afectadas fueron: labrador, husky,
chihuahueño y pastor alemán aportando un 72% del total de casos.

Factores de riesgo asociados a la enfermedad

Como se puede observar en el cuadro 6, la única variable


estadísticamente significativa fue la edad del animal a la que fue detectada la
enfermedad. Los perros <1 año presentaron 3.5 veces más probabilidades de
enfermar en comparación con los >1 año. Aunque el efecto de la vacunación no
fue estadísticamente significativo es importante señalar que el 23% (311/1357)
del total de registros (pacientes) analizados refirieron haber sido vacunados,
aunque solo 29 (9.3%) de ellos recordaron la marca de la vacuna utilizada. De
estos 29, el 69% utilizó vacuna Canigen® MHA2 Puppy (Virbac) y el resto
fueron otras marcas comerciales.

Cuadro 6: Magnitud de asociación entre factores de riesgo y la enfermedad.

Factor de riesgo Estrato Positivo Negativo OR IC95% Valor p


Edad <1 año 17 503 3.5 (1.5-8.1) 0.001
>1 año 8 829

Época P-V 13 752 1.1 (0.5-2.6) NS


O-I 12 580

Vacunación No 23 1023 3.4 (0.8-14.8) NS


Si 2 309

Raza Puro 25 1206 2.6 (0.3-19.0) NS


Mestizo 0* 126

Sexo Macho 9 667 1.7 (0.7-4.0) NS


Hembra 16 665

Talla Peq-med 23 1001 3.8 (0.8-16.2 NS


Grande 2 331
*En esta columna se coloco el 1 para hacer la prueba.

37
El cuadro 7 muestra la magnitud de asociación entre las razas de perros
y la enfermedad. La raza schnauzer fue la menos afectada y utilizada como
referencia para el análisis donde se observa que la raza labrador presentó 12
veces más probalilidad de ser detectado con distemper en relación al
schnauzer. El análisis de las otras razas no fue significativo.

Cuadro 7. Magnitud de asociación entre las razas de perros y la enfermedad.

Razas Animales No de OR IC95% Valor P


atendidos casos
Schnauzer 75 1 1.0 Referencia
Labrador 49 8 12.0 (1.4-99.6) 0.01
Chow-chow 9 1 8.2 (0.4-143.1) NS
Bóxer 36 1 2.0 (0.1-33.8) NS
Pug 74 2 2.0 (0.2-22.5) NS
Pitbull 135 2 1.1 (0.1-12.3) NS
Pastor Alemán 95 3 2.3 (0.2-22.9) NS
Chihuahueño 212 3 1.0 (0.1-10.2) NS
Husky 34 4 0.1 (0.01-1.0) NS

38
Distribucion espacial de caso de distemper canino en Mexicali.

Con el fin de ubicar la distribución de casos en Mexicali, este fue dividido


en 4 cuadrantes y un cuadradante adicional que representa a California. El 56%
(14/25) de los casos se presentaron en las zonas 2 y 4. Es importante señalar
que el 28% (7/25) de los casos fueron pacientes procedentes de Calexico.

Figura 6: Número de casos positivos y sospechosos registrados en la ciudad de


Mexicali.

*Los puntos rojos indican casos positivos, mientras que los puntos azules muestran a los casos
sospechosos.

39
Principales signos que presentaron los perros diagnosticados con
distemper (n=25).

En total fueron referidos 56 signos. La secresión nasal, diarrea, anorexia,


vómito y depresión contribuyeron con el 58% (gráfica 4).

Gráfica 4: Signos presentes en los perros positivos y sospechosos de moquillo durante


el periodo (2015-2017).

40
Estandarizacion de la prueba de RT-PCR para el diagnóstico de distemper
canino.

El mejor desempeño del sistema RT-PCR para moquillo canino se obtuvo


mezclando los oligonucleótidos a una concentración de 400 nM con 2 µl de
DNA temlpete en mezcla maestra con un volúmen final de 20 µl por reacción. El
promedio del ciclo umbral de amplificación (Threshond cycle/Ct) para los
controles negativos fue 16.69. Ninguno de los controles negativos de mezcla
maestra o agua grado biología molecular desarrollaron amplificación alguna.

Gráfica 5: Curvas de disociación en la estandarización del RT-PCR para


moquillo canino a partir de muestras de capa flogística de sangre de perros.

La curva de la derecha muestra el producto de amplificación del


fragmento de 88 pb del gen que codifica para el moquillo canino con una Tm
estimada en 75.5 ⁰C. Los controles negativos no presentaron amplificación
detectable, haciendo válida la prueba.

41
La grafica de la curva estándar confirma la validéz de la prueba RT-PCR
para moquillo canino al cumplirse los parámetros de eficiencia (E) entre 90% y
110%, correlación (R2) mayor a 0.995 y con una amplitud (slope) entre
diluciones con promedio de 3.316.

Grafica 6: Curva estándar en diluciones seriadas con factor logarítmico para la


estandarización del sistema RT-PCR para moquillo canino

E = 107.7 % R2 = 0.996 Slope = 3.316 Y-int = 8.932

Para comprobar que la amplificación detectada en el espectofotómetro


corresponde a la secuencia de nucleótidos que codifican para la nucleocápside
viral de moquillo canino se mandarón a secuenciar a (eurofins Genomics 12701
Plantside Dr. Louisville, KY 40299) 4 muestras de productos del Real time RT-PCR
(Pool de muestras) mismas que fueron amplificados por medio de la PCR de
punto final siguiendo las mismas indicaciones técnicas de la PCR anterior.
Posteriormente se corrió un gel de agararosa al 2% detectando fragmentos
menores a 100 pb. Dado que en la amplificación se trabajó con un pool de
muestras positivas, se envió una muestra con un duplicado tanto en su forma
foward como reverse, quedando de la siguiente forma: muestra 1 foward,
muestra 1 reverse, muestra 2 foward y muestra 2 reverse. Las muestras fueron
enviadas en el volumen y bajo las indicaciones recomendadas por la compañía.

42
Los resultados obtenidos en la secuenciación fueron analizados en la
herramienta de alineación de secuencias (Blast) del Genbank mostrando una
similitud del 96% para el gen que codifica para la nucleocápside del virus de
moquillo canino, obtenido del mismo banco genético con número de
indentificación KU552083.1. Lo anterior demuestra que el material genético
amplificado corresponde al genoma viral y que la estandarización y los primers
fueron perfectamente diseñados, obteniendo resultados seguros y confiables
con está metodología.

Cuadro 8: Resultados de la alineación.

43
VIII. DISCUSIÓN

En nuestro estudio la prevalencia general detectada de Distemper canino


durante el periodo 2015 al 2017 en el HVPE fue de 1.8%. Esta cifra esta muy
por debajo de lo encontrado en otros países ya que Gencay et al., (2004)
reportaron en Turquia una prevalencia del 9% (55/609) en perros utilizando la
prueba de neutralización viral. En otro estudio Jamett et al., (2015) reportaron
una prevalencia del 52% (257/501) en perros no vacunados en la región de
Aracaunia, Chile empleando pruebas serológicas de Elisa. Ademas Curi et al.,
(2016) analizaron 380 muestras de perros de zonas rurales de Brazil
detectando una prevalencia del 15%. La prevalencia general de nuestro trabajo
(1.8%) no pueden ser comparados con otros estudios en México ya que los
pocos reportes que existen solo consideran tamaños de muestras reducidos y
estratos de población muy especificos. Tal es el caso de Vidaña (2016) quien
reporta una prevalencia de 23.3% (7/30) de una pequeña población de la
comarca lagunera (Coahuila), sin embargo, todos los pacientes incluidos en el
estudio eran sospechosos a la enfermedad. Otro estudio realizado por Vallejo
(2014) en la ciudad de Monterrey reportó una prevalencia de 71% (73/102)
utilizando t écnicas moleculares. En 2017, dueños de clinicas veterinarias en
Mexicali mostraban preocupación por el incremento de casos de distemper en
los pacientes que llegaban a consulta. Sin embargo, no se contaba con cifras
de prevalencias anuales que permitieran evaluar el comportamiento de la
enfermedad y verificar si efectivamente se estaba presentando una mayor
cantidad de casos. Si bien es cierto que las prevalencias encontradas en
nuestro trabajo están muy por debajo de lo reportado en otros países. Nuestro
trabajo permitio identificar un incremento sustancial de la prevalencia del 2015
(0.2%) con relación al 2016 (3.8%) ya que los perros atendidos durante 2016
presentaron 19 veces más probabilidad de ser detectados con distemper con
relación a 2015 este comportamiento no puede ser explicado debido a las
limitaciones que tienen los estudios descriptivos como el nuestro ya que solo

44
permite conocer las dimensiones del problema, pero no identificar las causas de
este incremento.

Factores de riesgo

En nuestro trabajo, de todas las variables analizadas solamente la


variable edad (<1 año y > 1 año) mostró diferencia estadísticamente
significativa. Es decir, los perros <1 año presentaron 3.5 veces más
probabilidades de ser detectados con distemper con relación a los >1 año
(p=0.001, IC95% 1.5-8.1).

Aunque el tipo de raza (puro–mestizo) no fue significativa; se encontró


una asociación estadísticamente significativa al analizar dos razas puras; los
resultados indican que la raza labrador presentó 12.0 veces más probabilidades
de enfermar de distemper en comparación con la raza schanuzer (p=0.01,
IC95% 1.4-99.6). Otros estudios realizados por Avizeh et al (2017) y Morales et
al (2007) no encontraron significancia estadística al anlizar la raza, sexo, edad y
época. Lo anterior demuestra que las variables que principalmente se atribuyen
a la enfermedad no siempre resultan ser significativas y quizás existan otros
aspectos (densidad de población, prevalencia de la enfermedad en la región,
tenencia responsable de la mascota, medicina preventiva, entre otras) que
intervienen en el comportamiento y presencia de la enfermedad.

Vacunacion

La vacunación es el método mas eficaz para cotrolar las enfermedades


infecciosas en las personas y en los animales. Además es una de las
estrategias de medida preventiva primaria que representa una accion muy
importante para la prevención y control de las enfermedades (Tizard, 2009). En
nuestro estudio la vacunación no fue estadísticamente significativa este
comportamiento puede ser explicado en parte porque quizás las vacunas que

45
se utilizan en Mexicali contienen cepas diferentes a las que circulan en el
campo y por lo tanto no genera inmunidad activa contra las cepas que puedan
estar circulando en la región y por lo tanto pudieran no proteger al animal.
Demeter et al., (2010) en Hungria analizaron la variación genética de las
proteínas N, M, P y F vacunales (Vacuna Vanguard® Plus; Pfizer Animal Health)
y de las cepas de campo en la región. Se reportó que la vacuna contiene la
cepa (Snyder Hill) que correponde al linaje (America-1) y dentro del cual se
encuentran todas las cepas vacunales. Sin embargo, las cepas de campo
aisladas fueron del linaje (Ámerica-2), por lo cual esas vacunas aparentemente
no ofrecen ninguna protección a los perros inmunizados. En nuestro estudio la
utilización de la vacuna no mostró ningún efecto sobre la prevención de la
enfermedad; del total de pacientes que refirieron vacunacion y que recordaron
la marca, el 69% utilizó vacuna Canigen® MHA2 Puppy (Virbac) y el resto
fueron otras marcas comerciales. Por lo anterior, es imperativo realizar los
estudios necesarios para evaluar si los hallazgos encontrados por Demeter et
al., (2010) se están presentando en nuestra región.

Durante bastante tiempo se ha intentado dar una explicación a la


creciente cantidad de brotes registrados en todo el mundo, para ello se han
propuesto varias posibles causas. Una de ellas es la presencia de nuevas
cepas virales. Riley y Wilkes (2015) determinaron el origen de una nueva cepa
viral que fue encontrada en EE. UU (Tennesse y Kentucky) y bautizada como
cepa Tennesse. La genotipificación reveló que esta cepa apareció por primera
vez en 2011 y se detectó en perros de varios estados en la región sudeste de
los Estados Unidos. Pero no han sido las únicas cepas descritas se ha
comunicado el descubrimiento de nuevas cepas virales que difieren de las
cepas vacunales y de campo por todo el mundo, lo que demuestra que es una
problemática global, por ejemplo, se han descrito nuevas cepas en Colombia
(Restrepo et al, 2014), India (Swati et al, 2015) y China (Feng et al, 2016) solo
por mencionar algunos. En nuestro país Martinez et al., (2008) y Gámiz et al.,
(2012) realizaron estudios moleculares en el Estado de M éxico reportando un

46
nuevo genotipo del virus de moquillo canino, aunque no se puede asegurar que
solo es excusivo de esta región ya que no se han realizado estudio a nivel
nacional.

Signos de la enfermedad

Con respecto a la signologìa de Distemper canino, no existe un signo


patognomónico, sin embargo, la presencia conjunta de varios de ellos en un
animal constituye una buena evidencia diagnóstica. La signologìa que se puede
presentar durante la enfermedad es muy variable ya que depende de varios
factores tales como: la cepa del virus, la carga viral, la etapa de infección, la
inmunidad del paciente entre otros (Greene, 2008). En nuestro estudio los
signos reportados más frecuentemente fueron la secreción nasal, diarrea,
anorexia y vómito, los cuales contibuyeron con el 58% de la signologìa
observada en los 25 perros positivos registrados. Por su parte Rodriguez (2017)
encontró en un estudio realizado en 52 perros que los signos respiratorios,
digestivos y nerviosos fueron los más comunes. Lo anterior demuestra que los
signos nerviosos no siempre se van a presentar como se suele pensar, lo que
nos obliga a ser más precávidos y nunca descartar que el paciente curse con la
enfermedad al observar solo signos poco especificos.

Estandarizacion RT-PCR

En este trabajo se diseño, estandarizó e instrumentó exitosamente un


sistema RT-PCR que permtió la confirmación de la presencia de cDNA del virus
del moquillo canino empleando el RT-PCR en muestras positivas a serología o
sospechosas sobre la base de la historia clínica del animal. En la actualidad,
este tipo de pruebas se estan convirtiendo en una parte fundamental del
diagnostico de esta y otras enfermedades, ya que ofrecen alta sensibilidad y
especificidad y permite obtener resultados en cortos periodos de tiempo a

47
comparación con otros tipos de pruebas. Wang et al., (2011) desarrollo en china
una prueba de RT-PCR para diferenciar cepas vacunales y de campo,
utilizando las secuencias genéticas registradas en el GenBank incluida la cepa
A75/17. La técnica demostró ser eficiente y precisa para llevar a cabo la
diferenciación, ya que inclusive logro detectar cepas mutantes. Dong et al.,
(2014) y Wang et al., (2017) tambien diseñaron pruebas de RT-PCR multiplex
para detectar y diferenciar cepas vacunales y de campo y concluyeron que el
diagnóstico molecular buenos resultados, ya que se requiere una cantidad
pequeña de muestra y los resultados son muy rápidos. Como se puede
observar, las pruebas de diagnóstico molecular, en este caso la técnica de PCR
y sus variantes ofrecen las características de una pueba rápida y confiable, ya
que, a comparación de otras pruebas, se puede emitir un diagnóstico desde el
segundo dia posinfección y detecta una cantidadtan pequeña de material viral
de hasta 8 pg/ml. En nuestra estandarización pudimos observar que se detectó
el virus en todas las diluciones probadas, por lo cual también concordamos en
la gran versatilidad y eficacia de las pruebas moleculares en las detecciones
virales.

Una limitante de nuestro estudio es que solo incluyó el análisis de


información de un solo hospital y por supuesto estas cifras no pueden ser
extrapoladas a toda la poblacion de Mexicali, pero si consideramos que
anteriormente no existía información disponible sobre esta enfermedad, este
trabajo nos brinda información de línea base sobre la situación epidemiológica
de la enfermedad en el área de influencia del HVPE-UABC. Es importante
señalar que hace falta realizar estudios epidemiologicos en el área de pequeñas
especies de compañía (perros, gatos y animales exóticos) que nos permitan
dimensionar el impacto de sus enfermedades tanto en la salud animal como en
la salud humana.

48
IX.CONCLUCIONES

La prevalencia general de casos positivos a distemper durante el periodo de


estudio fue de 1.8% observándose un incremento durante el año 2016 (3.8%) y
2017 (1.3%) con respecto al 2015.

Los perros atendidos durante 2016 presentaron 19 (OR=19.2; P<0.05) veces


más probabilidad de ser detectados con distemper con relación a 2015. Sin
embargo, al comparar 2015 con 2017 no se detectó diferencia estadísticamente
significativa entre los casos.

Las 4 razas más afectadas de distemper canino fueron: labrador, husky,


chihuahueño y pastor alemán aportando un 72% del total de casos.

Los perros <1 año presentaron 3.5 veces más probabilidades de enfermar
en comparación con los >1 año.

Los factores evaluados tales como época, vacunación, raza, sexo y talla no
fueron estadísticamente significativos.

En total fueron referidos 56 signos en los perros positivos a distemper. La


secresión nasal, diarrea, anorexia, vómito y depresión contribuyeron con el 58%
de ellos.

Las pruebas de diagnóstico molecular (Real time RT-PCR) han mostrado


buena respuesta para la detección temprana de la enfermedad.

Existe la duda razonable de que quizás las vacunas no estén funcionan


adecuadamente para prevenir la enfermedad en la región.

49
X. LITERATURA CONSULTADA

Avizeh. R, Shaupori. M. R, Akhlaghi. N. 2017. Antibody titers against canine


distemper virus in unvaccinated rural dogs from ahvaz, Irán. Science
alert. 10 (3923) 3970-3972.
Amude. A.M, Alfieri A.A, y Alfieri A.F. 2006. Antemorten Diagnosis of CDV
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Without the Typical Clinical Presentation. Vet Rearc. 30: 679-687.
Arlington. S. H. Graca.D. L. 2000. Canine distemper: epidemiological finding of
250 cases. Braz. J. Vet. Res. Sci. 37 (2).
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Common questions

Con tecnología de IA

The development of molecular tests such as RT-PCR is transforming the diagnosis of canine distemper virus by allowing for rapid, precise detection of viral genetic material. These tests can differentiate between strains, significantly speeding up diagnosis and enabling early intervention. They offer improved sensitivity over traditional methods and can differentiate between vaccine and field strains, crucial for understanding infection dynamics and guiding healthcare strategies efficiently .

The environment significantly influences the spread of the canine distemper virus among dogs. Urban and rural settings can differ in terms of animal population density and contact, impacting transmission rates. Additionally, environmental factors, like the presence of other susceptible wildlife species and socio-economic factors affecting vaccination rates, can facilitate the virus's circulation . Despite efforts in vaccination, inadequacies in preventive healthcare and increased exposure to viral variants also play critical roles in its persistence and spread .

The emergence of new canine distemper virus lineages, like the South America 3 and Tennessee strains, supports the theory of developed immune evasion. These lineages show genetic variations distinct from vaccine strains, suggesting potential immune evasion capabilities. Epidemiological studies and genotyping have confirmed these strains' ability to bypass immunity conferred by existing vaccines, necessitating further genetic and vaccine research to counteract these developments .

Molecular diagnostics for canine distemper virus, such as PCR tests, have significant advantages over traditional serological methods. They offer higher sensitivity and specificity, allowing for the detection of even minimal viral loads. Molecular methods, such as RT-PCR, can detect the virus from the second day post-infection, whereas serological tests require at least 8 days to identify antibodies, which are affected by various factors. This capability makes molecular diagnostics more effective, especially in cases with low viral presence .

Newly discovered strains of the canine distemper virus, such as the South American 3 and Tennessee strains, can potentially impact the effectiveness of existing vaccines. These variations may evade immune protection provided by current vaccines designed for earlier strains. Genetic differences in such new strains, which differ from both the vaccine and known field strains, could lead to decreased vaccine efficacy, necessitating the formulation of new vaccines to cope with these genetic variances .

Socio-economic factors greatly influence vaccination rates and the spread of canine distemper virus. Economic constraints may limit access to vaccines, increasing infection risk. Areas with limited resources may have higher unvaccinated populations, facilitating viral transmission. Such constraints highlight the need for targeted public health initiatives to improve vaccine coverage and control outbreaks, emphasizing the socio-economic impact on disease management efforts .

The emergence of new viral strains in various geographic regions can significantly influence global outbreaks of canine distemper virus. Strains like those reported in Colombia and the U.S. Southeast demonstrate that the virus can adapt and spread, potentially overcoming local immune protections and spreading to new hosts. This genetic diversity complicates vaccine effectiveness and poses challenges for controlling the spread, making international collaboration and surveillance vital for timely interventions .

Failure to control canine distemper virus outbreaks can have considerable economic implications, including high costs associated with treatment and loss of affected animals. The persistent virus presents a threat to wildlife and domestic dogs, affecting breeding and trade industries. Uncontrolled outbreaks can also result in widespread economic losses by impacting tourism sectors reliant on wildlife. Thus, effective control measures are crucial to minimizing these economic risks .

Differentiating natural infections of canine distemper virus from responses due to vaccination is crucial for accurate diagnosis and epidemiological tracking. False positives can arise in PCR tests post-vaccination, complicating disease incidence assessment. Molecular tests capable of distinguishing between wild-type and vaccine strains help avoid misdiagnosis and allow for targeted health interventions. Accurate differentiation supports effective vaccination strategy evaluations and epidemic control measures .

Histopathology as a diagnostic tool for canine distemper virus reveals significant insights into infection, showing tissue-specific damage. It offers direct observation of virus-induced lesions such as broncho-interstitial pneumonia or multifocal encephalitis. These findings can identify infection even when molecular tests might not detect the virus due to its tissue localization. Despite its utility, it requires invasive samples, making it a complementary tool to non-invasive molecular diagnostics .

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