Parque Urbano en Necochea: Interfaz Río-Plaza
Parque Urbano en Necochea: Interfaz Río-Plaza
FACULTAD DE ARQUITECTURA
2022
ÍNDICE
1. INTRODUCIÓN …………………………………………………………………………………………………………………. 4
2. MARCO TEÓRICO
2.1. EL LENGUAJE DEL HABITAR.…………………………………………………………………………………….....5
2.1.1. Patrones del habitar…………………………………………………………………………………………..5
2.1.2. Figura no es igual a fondo. La ambitectura…………………………………………………………8
2.1.3. Pensar globalmente y actuar localmente: La ambitectura y sus contextos…………9
2.1.4. El lenguaje según la ambitectura………………………………………………………………………12
2.2. EL PAISAJE COMO LENGUAJE INTEGRAL: CARÁCTER DEL PAISAJE Y GENIUS LOCI.…….13
2.2.1. Conceptos de paisaje, paisaje cultural y patrimonio…………………………………………13
2.2.2. Enfoque teórico conceptual y metodológico del paisaje urbano histórico………..16
2.2.3. Genius Loci o “Espíritu del Lugar” y su importancia en la lectura y proyectación
del paisaje…………………………………………………………………………………………………………18
2.2.4. Nociones del lenguaje del paisaje y la importancia de su lectura para su
reproyectación………………………………………………………………………………………………….21
2.3. LA ARQUITECTURA COMO LENGUAJE DEL HABITAR. VISIÓN CRÍTICA DEL
MOVIMIENTO MODERNO Y SITUACIÓN ACTUAL………………………………………………………23
2.3.1. Arquitectura cívica, multiescala y bioclimática…………………………………………………23
2.4. BUSQUEDAS DE ALTERNATIVAS A TRAVÉS DEL TIEMPO A NIVEL INTERNACIONAL.
CONCEPTOS Y MOVIMIENTOS EN REVISIÓN CRÍTICA………………………………………………..32
2.5. AMBITECTURA: LA PROYECTACIÓN INSPIRADA EN EL AMBIENTE. LENGUAJE DEL
MUNDO: CONCEPTOS Y METODOLOGÍA..…………………………………………………………………40
2.5.1. El lenguaje del habitar: la construcción comunicacional del territorio y los
edificios como palabras de ese lenguaje …………………………………………………………..40
2.5.2. La arquitectura como lenguaje del habitar ………………………………………………………43
2.5.3. Metodología proyectual de la ambitectura ……………………………………………………..45
2.6. LA PROYECTACIÓN INSIPIRADA EN EL AMBIENTE. PATRONES DE ECOFORMA .…………51
2.6.1. Patrones de ecoforma …………………………………………………………………………………….51
2.6.2. Una arquitectura del lugar: La ecoforma de la cultura, el territorio, el paisaje y la
naturaleza de la Isla de Chiloé ………………………………………………………………………….52
3. DESARROLLO DE LA PROPUESTA
3.1. MEMORIA DESCRIPTIVA ………………………………………………………………………………………….60
2
3.1.1. Justificación……………………………………………………………………………………………………..60
3.1.2.Cuadro metodológico.………………………………………………….……………………………….....60
3.1.3.Resumen………………….……………………………………………………………………………………….61
3.2. PRESENTACION DE LA PROPUESTA: “Creación de un parque urbano como interfaz
positiva entre el río y la plaza principal”……………………………………………………………………63
4. CONCLUSIÓN…………………………………….……………………………………………………………………………..77
5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS………………………………………………………………………………………..78
3
INTRODUCCIÓN
4
EL LENGUAJE DEL HABITAR
PATRONES DE HABITAR
Hasta fines de los años sesenta, la arquitectura era vista como una “oposición”
a la naturaleza; donde en pos del urbanismo se ha olvidado la relación con la tierra, con
la naturaleza, produciéndose errores, muchas veces con efectos catastróficos para
poblaciones que viven en entornos insalubres y en riesgo de desastres naturales.
Desde fines de la década del 70, a través de las aproximaciones teóricas de
Alexander y colaboradores (1977), se produjeron cambios en la concepción de la
arquitectura, el urbanismo y la habitabilidad comunitaria. Sus investigaciones, se
basaron en los procesos por los cuales las partes se transforman en totalidades; donde
exploró patrones en los ecosistemas naturales.
La teoría de patrones que se origina en la arquitectura, es una teoría general del
desarrollo, del cambio, de la transformación, del despliegue, del proceso creativo y,
como tal, tiene relevancia en casi cualquier campo de aplicación.
Dentro de sus herramientas conceptuales parte, en esencia, que las
herramientas eran patrones: no partes sino relaciones de partes que podían
identificarse, recombinarse y reutilizarse, como si fueran un lenguaje. Crean un nuevo
lenguaje, llamándolo lenguaje de patrones, que deriva de entidades atemporales
llamadas patrones. Citando a Alexander C. y colaboradores (1977) "los 253 patrones
juntos forman un lenguaje”. Los patrones describen un problema y luego ofrecen una
solución.
El lenguaje de patrones, abrió los horizontes en el entendimiento, para valorar
las partes. Gracias a sus valiosos aportes, fue quedando más claro que la ciudad no es
una composición de objetos, sino una red de estas relaciones en evolución.
Brindando a la gente común, no solo a los profesionales, una forma de trabajar
con sus vecinos para mejorar una ciudad o vecindario, diseñar una casa para ellos
mismos o trabajar con colegas para diseñar una oficina, un taller o un edificio público
como una escuela. Por lo cual, se deconstruyó el lenguaje de la forma urbana, la ciudad
y los edificios en múltiples elementos y relaciones entre ellos. Conceptos como la
capacidad o diseño adaptativo provienen de este entendimiento de la estructura y su
capacidad evolutiva.
El objetivo de Alexander era explicar que hay dos tipos de ciudades: las
naturales, que crecen con el tiempo de manera más o menos espontánea, y se
estructuran como semirretículos; y las artificiales, planeadas de manera deliberada y de
golpe, que son pensadas linealmente, como árboles. En las ciudades naturales las
5
relaciones entre los distintos elementos son complejas y forman sistemas, donde todos
sus elementos cooperan entre sí y trabajan en conjunto. El urbanista que ve la ciudad
como “un árbol” será incapaz de entenderlo.
En este posicionamiento se describe una actitud totalmente nueva para la
arquitectura y la planeación, “existe un modo atemporal de construir” que ha existido por
“miles de años” y que resulta que los edificios, tradicionalmente, “siempre fueron hechos
por gente que estaba muy cercana al centro de este modo.”
Cada uno de los patrones describen un problema que ocurre una y otra vez en
nuestro entorno, y entonces describe la solución a dicho problema, de manera que se
pueda emplear esa solución un millón de veces, sin jamás hacerlo de la misma manera.
Un lenguaje de patrones guía al arquitecto diseñador, ofreciéndole soluciones de trabajo
para todos los problemas que sabemos surgen en el transcurso del diseño.
Partiendo que arquitectura etimológicamente significa: la obra del jefe, pues el
que pedía la obra era el que poseía el poder, como un rey, un duque, o el terrateniente
enriquecido, que sometía la visión estructural de la arquitectura; en cambio la
Ambitectura es la construcción inspirada en el ambiente, por lo cual los arquitectos u
hacedores del ambiente construido deben interpretar el ambiente y de ahí extraer
patrones del lenguaje del pasado, de los cuales uno se identifique, para proyectar
patrones del futuro, del porvenir. La arquitectura entendida como lenguaje, ya no es sólo
vista como un objeto, sino que forma parte de un contexto multitemporal, de espacios
flexibles. En definitiva cambiando de objeto a contexto. Según Pesci (2020)1, la
Ambitectura, “…Es la destreza para dar forma concreta al territorio, urbano y rural,
extensivo o intensivo, natural o muy antropizado. Es construir ese territorio y equiparlo
para que sea bello y estimulante, funcional y formativo (como un gran lenguaje, como
una obra de arte). Es el arte de construir el ambiente, en todas sus escalas y
componentes. Es el arte mayor, un sistema de artes y artesanías…” es el resultado de
esta evolución del pensamiento, que va consolidándose en todos los países del mundo
con varios nombres, desde el urbanismo ecológico hasta la planificación del paisaje, con
el nexo común que todos se fundamentan en una integración de los datos naturales en
el diseño.
La ambitectura muestra un sumario de experiencias prácticas, propuestas para
su aplicación en el desarrollo urbano/ambiental de ciudades, desde una comprensión
de temas sobre la forma urbana, que constituyen una teoría del ambiente construido. La
ambitectura está más orientada a incluir cualquier transformación en el ambiente natural
1 Plantea un debate internacional actual: la relación entre arquitectura y medio ambiente, entre
el diseño del hombre y el diseño de la naturaleza.
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y social. Es el mundo el que debemos dibujar, darle forma a través de la arquitectura.
Los dadores de forma física, espacial, construida, desde la espiritualidad, donde los
lugares tienen que estar provistos de “genialidad o “genius loci”. Se trata de recuperar,
restaurar y regenerar una forma antigua, plena, adentrándose en una nueva dimensión
de los hacedores o dadores de hábitat; éste en la actualidad es más excesivo,
complicado, pues es modificado por múltiples componentes omnipresentes que los
cambian (Pesci, 2007)2. Entendiendo el habitar, no sólo como el pequeño tramo donde
habitamos, ni tampoco el construido en ciudades, metrópolis, o carreteras abarrotadas
de automóviles, sino que está en todas partes. Y que en la actualidad se debe hacer
frente a la insustentabilidad, que es producto de contaminación auditiva, visual,
climática, entre otros, que alteran profundamente nuestro habitar; por lo cual hay que
volver a tomar el mundo en nuestras manos, redibujando desde lo particular hacia lo
general.
La gramática del lenguaje, es una estructura, donde se unen palabras con
significado propio, que nos guía en su estructura, y nos permite interpretar, comprender
y entender el lenguaje de las formas y de los espacios, cada vez más complejos y
estructurados. Esa gramática se vincula con elementos constitutivos fundamentales,
que son los Patrones Del Habitar, que poseen significados propios a hechos del espacio
construido formalizado, que configuran ese ambiente complejo en el cual nos
desenvolvemos.
Las relaciones que se establecen entre esos patrones de la forma, nos permiten
reconocer el territorio al que pertenecemos. La Ecoforma de la naturaleza, se advierte
con sus particularidades, por ejemplo, de sistemas hídricos, construcciones, industrias,
y prácticas sociales, entre otros, que se deben tener en cuenta para poder leer, y saber
actuar. La Socioforma, de las aspiraciones y necesidades sociales, es la forma que la
sociedad desea e imagina dar a sus espacios. Es lo que la sociedad hace de un lugar,
y que realiza un constructo para configurar un resultado; frente a las complejidades
actuales. Esto genera alguno de estos nuevos principios de este lenguaje que hay que
saber encontrar, como el tiempo y su evolución permanente; y debemos aprender a
habitar según la disponibilidad y evitar el agotamiento de recursos, valorándose hoy
como herencia para el futuro. Es decir, la Multitemporalidad, que es otro principio. La
Econoforma, de la administración de recursos, para el bien común; hace intervenir en la
construcción del lenguaje los criterios económicos de la forma. La economía es
fundamental como forma determinante de nuestro hábitat, este principio económico
2Sugiere un camino hacia un tratado de ambitectura y plantea los fundamentos para el desarrollo
urbano sustentable sobre una propuesta teórica del movimiento arquitectónico/urbanista en
América Latina.
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debe ser compatible con las microformas. Por lo cual, al intervenir para diseñar cualquier
tipo de proyecto, hay que tener una lectura del alto impacto de los peligros de choques
de situaciones multidimensionales, donde para entender el hábitat no se debe ignorar
por ejemplo el valor de la construcción, del mantenimiento, del mercado, de la logística,
donde la economía es fundamental. La Tecnoforma es cómo voy a diseñar en ese
espacio, son las formas materiales que le damos para sostener a las cosas, es decir son
patrones que terminamos de configurar, para terminar de comprender ese ambiente tan
complejo en el cual nos desenvolvemos, donde la experiencia del pasado y la
prefiguración del futuro se juntan, otorgando sustentabilidad en el uso de materiales, en
el monto de inversión, en las formas de un fácil mantenimiento, en la flexibilidad de poder
intercambiar piezas o ampliar el conjunto sin alterar los patrones identitarios originales.
8
Tal como lo expresa Pesci (2022), tenemos que recuperar la capacidad de
dibujar integralmente el habitar del mundo, con toda su complejidad, no sólo para
nuestras necesidades humanas, sino para respetar o integrar la oferta ambiental de
todos los otros ecosistemas. Para volver a proyectar la genialidad del lugar ambiental, y
su lección para el mundo. Para ello, hay que tener capacidad de ver y generar destrezas
y habilidades para reconocer los principios de ecoforma, socioforma y econoforma, así
como en la psicoforma (que hay en la mente de las personas, la psicología del mundo
moderno); el tiempo forma (se reconoce a un ser vivo en evolución, sus tiempos
históricos, sus voluntades, sus magnificencias, sus errores), y las formas de gestión (el
tiempo que insume, como se organizan).
Los lingüistas que estudian la semiología y el lenguaje, piensan que el lenguaje
es una continuidad directa entre contenido y expresión. Según Eco (1970), no hay solo
un contenido, hay múltiples formas del contenido y de allí que una casa puede ser el
origen de un parque, o una célula de tejido urbano, antes que un tipo prefijado o una
máquina de habitar. Entonces, este manejo alternativo de sustancias y formas, para el
contenido y para la expresión, nos dan herramientas extraordinarias para pensar
globalmente y actuar localmente.
A través de los principios del lenguaje del habitar, del complejo, del inspirado
para la sustentabilidad, tenemos que saber pensar globalmente y actuar localmente; así
como actuar globalmente pensando localmente. Las sociedades se basaban en
comunidades de lenguaje y sus máximos creadores tomaban ese lenguaje y lo
evolucionaban, donde la sorpresa de la innovación nunca superaba la certeza de la
conservación, Pesci (2021). Pensar por contextos implica reconocer el fondo de
cualquier figura como la matriz, el ADN para la misma, y por eso presentamos primero
los contextos de nuestras obras y dentro de ese contexto las manifestaciones más
concretas.
En el paisaje clásico, la tipología, los modelos y los estereotipos, prácticamente
tienen un solo lenguaje, con un solo ideal renacentista, donde se ignoraba y negaba el
lenguaje popular que rodeaba las construcciones centrales; con una tipología edilicia
que representaba las formas de habitar, con modelos y estereotipos del lenguaje clásico;
tan importante que repercutió en todo el mundo. Sin embargo, con el manierismo de la
construcción de Villa Rotonda de Palladio, imbuida con el ambiente del paisaje regional,
daba por cierto y natural toda la forma contextual, es decir hacer la arquitectura objeto
9
con todo el detalle, y la civilización de las arquitecturas clásicas, pero al mismo tiempo
insertarlas en un contexto; su construcción es simétrica en su constructo arquitectónico
y asimétrica en su constructo ambiental, y más en detalle del paisaje en el conjunto
sigue un continuo con las construcciones rurales vecinas. Entonces pasamos del paisaje
tipológico clásico al paisaje regional, que ha dado lugar a muchas corrientes (Bandarin
& Van Oers, 2012).
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Recientemente, Sergio Los (2020), realizó una tipológica, clasificó y modeló el
paisaje de la península italiana, como un sistema de territorios que bajan en franjas
desde las altas cumbres de los Apeninos y los Alpes, con laderas, con pueblos en
montaña y con pueblos en llanura, hasta llegar al mar en bosques de pinos marítimos,
y finalmente las playas y el mar; es decir Italia como un sistema de franjas territoriales
que bajan hacia el mar; estableciéndose casas como un escalón, como la Villa Maser
de Paladio, entre la ladera de la montaña y las zonas de cultivo, donde la casa reelabora
la relación entre la montaña, la ladera, y finalmente las planicies, captando ese mensaje,
donde la tipología de casa, sigue una tipología ambiental con un profundo
involucramiento de la ecoforma, de la socioforma y de la econoforma, que está inspirada
orgánicamente en la forma genérica de todo el territorio Italiano, que armonizan con los
paisajes como sistemas de territorios locales. Por lo cual es un lenguaje del habitar y no
solamente de lo edilicio.
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la polución, impactan el contorno de la habitación peculiar, pero también la fachada de
la misma, e impactan en las fachadas vecinas. La formación de ciudades, en muy poco
tiempo, con muchas culturas provenientes de migrantes, acorta los plazos de digerir la
falta de cultura en común e integrada, produce resultados caóticos en lo ambiental, en
lo social, y muchas veces en lo ético. Sin embargo, en las ciudades, no es así, muchas
veces aún continúan siendo ciudades con gramática integrada y total, donde por
ejemplo, van subiendo en escalonamiento, es una clave de la gramática del habitar
ambientalmente (Pesci, 2022).
12
EL PAISAJE COMO LENGUAJE INTEGRAL: CARÁCTER DEL PAISAJE Y
GENIUS LOCI
13
habitado y fabricado material y espacialmente; como un complejo sistema que articula
los elementos naturales y culturales en una totalidad objetiva, es decir el entorno
material y vivo de las sociedades humanas; como un espacio de experiencias sensibles
o fenomenológicas rebeldes a las diversas formas posibles de objetivación; y por último,
como sitio o un contexto de proyecto. Esto implica que la "mirada" del paisaje es
extraordinariamente compleja y en ella interactúan muchas identidades sociales
diversas a la vez que influyen factores como la estética dominante en un momento y
lugar determinados (Nogué, 2007:13).
A lo largo de las últimas seis décadas, el concepto de patrimonio ha pasado por
una notable expansión; en principio era circunspecto a las grandes obras maestras de
la arquitectura y del urbanismo; hoy en día el patrimonio incluye una amplia gama de
bienes que resultan testimonios de momentos específicos de la evolución del hombre
como de formas y modos de concebir y materializar el entorno en que se desarrolla la
vida humana.
14
(2017) el patrimonio es un sistema compuesto por componentes materiales e
inmateriales que actúan como referentes de la identidad cultural de una determinada
comunidad, donde se hace explícita en la materialidad de cada paisaje. Desde esta
mirada, el concepto de paisaje cultural se torna cada vez más clave y pertinente, por su
carácter no sólo de articulador y vertebrador de esta relación sociedad-naturaleza, sino
como expresión (ética y estética) de la relación patrimonio - territorio. La autora basa su
conceptualización en diferentes aportes que entienden al paisaje cultural como
resultado de la acción de un grupo social sobre el entorno natural en que viven (Carl
Sauer, 1925); entendido también como la huella del trabajo humano sobre el territorio,
es el resultado de la acción de un grupo social sobre un paisaje natural; es como un
texto que se puede escribir e interpretar, pero así mismo reescribir constantemente
(Sabaté Bel, 2004); del mismo modo, para Mata Olmo (2008), es una entidad percibida
como patrimonio de patrimonios, es decir el paisaje como vertebrador de patrimonios3
culturales y naturales, materiales e inmateriales; en la misma línea Nogué (2007),
entiende que el paisaje patrimonial es percibido como una construcción cultural y de
significativo valor social, relevante porque la dimensión patrimonial sólo es factible en el
marco de la aceptación social subyacente. Y es este reconocimiento social el que
convierte a determinados paisajes, o elementos tangibles o intangibles que hacen a
éste, en un patrimonio cultural de valor universal; de la identidad reconocida, y por
consiguiente de la cultura. Según Pesci L. esta concepción del paisaje como un recurso
cultural, permite concebirlo también como plausible de proyectarlo y proyectarse. Todo
ello, sumado al reconocimiento de la UNESCO4 (2006) como categoría patrimonial a
proteger, es sin duda uno de los conceptos más controversiales pero también más
interesantes y desafiantes para comprender y repensar las ciudades y su territorio;
ofreciendo una nueva y fundamental manera de valorar al territorio.
3 En este sentido Gómez Mendoza propone que “dada la territorialidad de los paisajes y la
singularidad de sus valores, se reconozcan como patrimonio promoviendo la inescindible relación
entre patrimonio y paisaje”
4 En 1992 la Convención de Patrimonio de la Humanidad se transformó en el primer instrumento
En este sentido, Pesci pondera la triple función del patrimonio y los paisajes:
como una oportunidad para el fundamento de la propia identidad, un vector para el
desarrollo local y un instrumento para la reconciliación conservación-desarrollo. De esta
manera, el paisaje ofrece oportunidades de desarrollo sustentable. Se trata de una
mirada integral del paisaje: su conformación espacial se refleja en la
invisibilidad/visibilidad de este, la comprensión desde el sujeto se entiende desde la
intangibilidad o subjetividad en la construcción del paisaje cotidiano y por ultimo estas
dos se completan con la temporalidad, ya que la construcción depende del espacio
tiempo (Pesci L. 2017). El paisaje cultural es un concepto y enfoque metodológico
altamente enriquecedor, integrador y holístico a partir del cual construir las bases de un
dialogo en pos de proyectos/proceso donde la meta sea el desarrollo sustentable y el
bien común, ante todo y para todos.
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y culturales, los procesos económicos y los aspectos inmateriales del patrimonio en su
relación con la diversidad y la identidad.
Determinado por la Unesco (2011)…”la noción de “paisaje urbano histórico”
responde al objetivo de preservar la calidad del medio en el que viven las personas,
mejorando la utilización productiva y sostenible de los espacios urbanos, sin perder de
vista su carácter dinámico, y promoviendo la diversidad social y funcional. En ella
confluyen los objetivos de la conservación del patrimonio urbano y los del desarrollo
social y económico. Es un planteamiento basado en una relación equilibrada y
sostenible entre el medio urbano y el medio natural, entre las necesidades de las
generaciones presentes y venideras y la herencia del pasado…”
El paisaje urbano histórico toma a la ciudad como un continuo espacial y
temporal, en el que van dejando su huella incontables grupos de población en el
presente y en el pasado. Para entender y gestionar cualquier ambiente urbano histórico
es clave tomar conciencia que la ciudad no es un conjunto estático de monumentos o
edificios, sino que está sometida a las fuerzas dinámicas de índole económica, social y
cultural que la modelaron y siguen remodelándola.
Figura N°7: Vida callejera en Ping Yao China - Foto de Anne Roberts
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En las ciudades contemporáneas, la desigualdad y la segregación en sus
distintos vectores espaciales, económicos y raciales son también factores que
caracterizan a la ciudad insostenible (Sassen, 2012). La búsqueda del desarrollo de un
paisaje urbano sostenible requiere comprender los nuevos paisajes urbano-territoriales
que son expresión de las comunidades. Esto demanda cambiar el enfoque, mirar el
mundo con otra óptica, otra lógica, otros métodos de conocimiento y verificación. Para
ello ha de hacerse hincapié en la necesidad de integrar estrategias de conservación,
gestión y ordenación de conjuntos históricos urbanos en los procesos de desarrollo local
y planificación urbana, como los asociados a la arquitectura contemporánea y la
creación de infraestructuras, y que la aplicación de un planteamiento paisajístico
contribuiría a mantener la identidad urbana.
Partiendo de la base que la diversidad y la creatividad culturales son bases
importantísimas para el desarrollo humano, social y económico, la noción de paisaje
urbano histórico ofrece herramientas para la gestión de las transformaciones físicas y
sociales y procura que las intervenciones contemporáneas se integren armónicamente
con el patrimonio en un entorno histórico y tengan en cuenta el contexto regional.
La planificación y gestión eficaces de los recursos, son los instrumentos para
llevar adelante el futuro de la humanidad, la conservación se ha convertido en una
estrategia de conciliación sostenible del crecimiento urbano y la calidad de vida. Para
ello la Unesco considera necesario integrar y articular mejor las estrategias de
conservación del patrimonio urbano respecto de los objetivos más amplios de desarrollo
sostenible global, a fin de sustentar las medidas públicas y privadas de preservación y
mejora de la calidad del medio humano. En ella se propone un planteamiento paisajístico
de selección, conservación y gestión de conjuntos históricos en su contexto urbano
general, que se caracteriza por tener en cuenta las interrelaciones entre las formas
físicas, la organización y las conexiones espaciales, las características y el entorno
natural, y los valores sociales, culturales y económicos de estos conjuntos.
18
subyacentes, porque el genius loci es un significante de un proceso que está ocurriendo
y no puede ser creado intencionalmente. Es significativo en términos de ser tanto el
mediador como el medio de las interacciones sociales. El análisis de las características
del genius loci permite introducir, en primer lugar, los conceptos de valores duros y
blandos de acuerdo con una perspectiva de desarrollo humano sostenible y, en segundo
lugar, el triple proceso que debe caracterizarlo. Este proceso es un requisito
fundamental para preservar y transmitir el genius loci (Vecco, 2020).
Figura N°8: Machu Pichu – Valle Sagrado de los Incas – Cuzco, Perú
El genius loci le otorga identidad al lugar por medio de los elementos que lo
componen, sus formas, disposición, escalas, por enumerar algunos y por medio de
parámetros difíciles de describir, clasificar y cuantificar. La posibilidad de combinaciones
diferentes hace que la cantidad de información sea tal, que la percepción se realiza más
19
que nada con la intuición y las sensaciones. En este sentido Norberg-Schulz (1980),
expresa que morar no es simplemente una cuestión de habitar, sino de entender tanto
los componentes macro como micro del lugar. En la misma línea, el Convenio Europeo
del Paisaje, insta a reconocer jurídicamente el paisaje en tanto que es componente
esencial del entorno en el que viven las poblaciones, y fundamento de su identidad.
Define el carácter del paisaje como el patrón distintivo y reconocible de elementos que
produce que un paisaje sea una entidad particular. La combinación de factores
ambientales, económicos, históricos, sociales y afectivos, y la relación entre todos ellos
crean un carácter (o identidad particular) lo cual hace que cada parte del territorio sea
distinto o diferente de otro (y no necesariamente más valiosa que otro).
El paisaje tiene que envolver la carga cultural, histórica, ecológica y subjetiva y
el lugar los significados como seña de identidad, tiene que ser signo y símbolo a la vez.
Y es justamente la búsqueda de recuperar el genius loci, de poner en valor el paisaje y
la identidad profunda del lugar, unas de las premisas que guiaran la lectura del paisaje
y su reproyectación.
La obra arquitectónica y el hecho urbano deben de estar caracterizados por una
serie de dimensiones, sin las cuales, carecerían de genius loci; estas serían la
necesidad, subjetividad, escalabilidad, empatía, abstracción y resiliencia, fundamentos
que cualquier arquitecto o urbanista debe tener como preceptos a la hora de emprender
la intervención del territorio (García-García, 2019).
Es necesario reconducir la arquitectura, la planificación urbana y territorial, en
fin, la proyectación hacia concepciones más sustentables, esto supone recuperar el
sentido de lugar (genius loci) y mantener, recobrar o proyectar paisajes de acuerdo a él,
puesto que vivir en entornos paisajísticamente dignos es un derecho referente de vida
en una sociedad.
Para cualquier aproximación en la práctica al genius loci, hay algunas
dimensiones que deben tenerse en cuenta, tanto de lugar como de paisaje a través de
una arquitectura o de una intervención urbana: es necesario, por el derecho a vivir en
entornos paisajísticamente dignos; es subjetivo tanto de parte del arquitecto como del
lugar y del territorio donde se va a intervenir; es escalable por medio del paisaje y el
lugar se puede llegar a diferentes escalas territoriales; el arquitecto y el urbanista deben
ser empáticos, conocer donde van a intervenir y proyectar sus componentes sociales,
culturales, ambientales, históricos, económicos, de ocupación y usos del suelo que
conforman el paisaje y las peculiaridades del lugar; el “espíritu de lugar” parte de una
interpretación subjetiva y de un constructo mental que deriva de una cultura y una
sociedad, pero también de una interpretación del arquitecto o urbanista que generará
diseños o planeamientos que se refieran a ese lugar.
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NOCIONES DEL LENGUAJE DEL PAISAJE Y LA IMPORTANCIA DE SU LECTURA PARA
SU REPROYECTACIÓN
El paisaje urbano posee valor explicativo en tanto se trata de formas visibles que
han sido modeladas a lo largo de la historia, es memoria del territorio. A través del
mismo, puede entenderse el orden simbólico y visual, podemos leer la complejidad del
mundo, y expresa las claves biográficas o hilos conductores del proceso social/natural
del territorio y de la sociedad del cual es el producto y es parte al mismo tiempo; y por
ello, el paisaje es un sistema de signos que puede ser interpretado, e incluso podemos
decir, que existe una dimensión ética de la estética del paisaje (Zimmer, 2008); ética
pues supone un contenido histórico del paisaje, la expresión resultante de un proceso
social, económico e histórico determinado; es decir, el hecho de que cada paisaje sea
lugar de lectura del mundo en su complejidad, tiene implicaciones estéticas relevantes.
Como señala Venturi Ferraiolo (1999), los valores estéticos que reconocemos hoy en
cada territorio están estrechamente ligados a la posibilidad de contemplar y leer en sus
paisajes la complejidad de la historia del mundo que se expresa estéticamente en el
sentido de cada lugar.
Dentro de la morfogénesis del paisaje, existe un desplazamiento de “mirada” del
objeto arquitectónico a la ciudad, de la ciudad al territorio y del territorio al paisaje, es
decir del objeto arquitectónico a la arquitectura del ambiente a la ambitectura, implica
necesariamente un cambio de objeto de estudio para entender el paisaje. Para lo cual
es necesario recuperar la importancia del reconocimiento de los patrones del territorio,
diagnóstico y lectura del paisaje, que contribuya a su mejor proyectación o
reproyectación, y poder así incidir con más ética y estética sobre el mismo y en el mismo,
entendiendo al territorio o paisaje como arquitectura, como constructo social y como
objeto de intervención.
En este sentido, es necesario poner el énfasis en la importancia de analizar y
comprender la morfogénesis del paisaje, es decir, un método de análisis del paisaje a
partir de la génesis de su forma, como surge o como debería surgir la lectura y la
interpretación de la forma, como un signo que tiene significado, una forma que tiene un
contenido. Es decir, encontrar un método de análisis del paisaje a través de su forma,
leer en el paisaje a través de su forma y su contenido. En otras palabras, el método
consiste en la lectura codificada de las relaciones sintéticas entre los elementos
formales y los factores naturales de la construcción territorial y su dinámica en el tiempo.
Donde básicamente se busca verificar hipótesis teóricas acerca de las implicancias
morfológicas del territorio y el paisaje. Se entiende, por tanto, el territorio y el paisaje
como un artificio elaborado, como “arquitectura”. Cómo dar forma o intervenir en el
paisaje, es el objeto de nuestro aprendizaje hacia la sustentabilidad, se debe partir de
21
procesos enhebrados genéticamente con los ecosistemas naturales y culturales del
ambiente a proyectar. Como expresa Capra (1998), la información o el dato es
presentado como la base del pensamiento mientras que, en realidad, la mente humana
piensa con ideas o con patrones, no con información. Al respecto Roszak (2005)
demuestra que la información no crea ideas, sino que éstas crean la información. La
lectura del paisaje nos da experiencia, de la cual reconocemos patrones, para proyectar
ideas. Se trata entonces de pasar de la información a la ideación, al dar forma concreta
a las ideas, convirtiéndolas en iniciativas y proyectos fácticos.
Como expresa Pesci (2020), el signo no tiene vida, el texto sí. El paisaje es un
texto, tiene vida, al cual tenemos que saber leer; y aquí aparece nuevamente la noción
de lenguaje del paisaje como texto que se puede volver a escribir y re escribir
constantemente, a proyectar y reproyectar, y la importancia de la lectura del paisaje y
de su morfogénesis y la noción de proyecto, pues todo proyecto también es lenguaje.
Aquí se toma la noción de lenguaje, y su composición, en base a la distinción de
Hjelmslev (1968) sobre el lenguaje, pues todo proyecto es un lenguaje que expresa y
promueve un determinado fin. Según la interpretación de Eco (1973), el lenguaje tiene
no sólo los dos planos de contenido y expresión, sino cuatro subdivisiones: sustancia
del contenido, forma del contenido, sustancia de la expresión y forma de la expresión.
La expresión es el cómo, el dónde, es la estética del paisaje, es lo que vemos; esa
expresión, contiene un contenido: un qué, un por qué, una semántica; esa estética del
paisaje, representa una ética del paisaje. Donde lo importante es el equilibrio, la
comprensión, la dialéctica entre la ética y la estética del paisaje. Y tal como todo
lenguaje, el paisaje o el ambiente, presupone un signo, una expresión estética; pero
también un significante, una relación entre la forma y la sustancia, entre la expresión y
el contenido. Esa dialéctica es la que también habla de sustentabilidad. Cuando esa
expresión reconoce el ADN original, el genius loci, la identidad, refleja el contenido; por
ende se puede reproyectar respetando la relación expresión-contenido, forma-
sustancia, y signo-significado.
El ambiente o paisaje es un lenguaje y los patrones son la gramática de ese
lenguaje consciente. Los patrones, se pueden definir como registros de unidades del
ambiente, que conllevan la memoria genética y social del mismo, y cuya reproyectación
o reelaboración conduce a la formulación de alternativas sustentables. Leer el paisaje
supone decodificarlo, hallar sus “palabras” componentes (o los patrones de su ADN
original), las que hablan de conflictos (patrones insustentables), las que hablan de
potencialidades (patrones sustentables), y vamos a leer en el paisaje las que expresan
necesidades y aspiraciones (patrones deseables).
22
Recombinando y/o utilizando mejor dichas “palabras”, además de introducir
modificaciones en la natural evolución de todo lenguaje/paisaje, dispondremos del
bagaje de elementos prontos para su re-proyectación. Reproyectar quiere decir, pues,
analizar una estructura existente haciéndola coherente con la exigencia del tiempo,
ofreciendo una interpretación nueva en términos de consumo y manteniendo íntegros y
rigurosamente respetados los valores que la constituyen.
Y asimismo, no se puede alterar el paisaje sin considerar que el modificado o
nuevo a introducir contenga una mejor calidad funcional (sustentabilidad) y exprese
como lenguaje, la conjunción de factores de ese paisaje (o dicho de otro modo, respete
su ADN). Desde ya también se deberá considerar la dimensión tiempo, pues los
patrones son tan evolutivos como el paisaje, como el lenguaje. Por ende, si se
descubren los patrones de cada paisaje, se dispondrá de elementos claves para su re
proyectación. Es decir que, para identificar los patrones a conservar, recuperar,
regenerar, innovar o simplemente monitorear, se deberá hacer previamente un análisis
de cuáles son los más eficaces para minimizar los patrones conflictivos y maximizar las
potencialidades del sistema ambiental.
Los patrones son un enfoque imprescindible para una lectura holística del paisaje
y constituyen una destreza transdisciplinaria clave para descifrar el comportamiento de
sus interfaces, para orientar el análisis perceptivo, y, en definitiva, para evitar el salto al
vacío entre el diagnóstico y la proyectación.
Según Pesci (2007), la morfogénesis así concebida, tiene dos dimensiones de
análisis sistémico: las formas ecológicas y sociales; con las variantes que en el tiempo
y la gestión dichas formas pueden asumir. Se apuesta por una metodología de la
proyectación del territorio que centra su análisis en las relaciones entre elementos y
factores o entre la socioforma5 y la ecoforma6 (Pesci, 2020).
y lo diferencian de otros
23
LA ARQUITECTURA COMO LENGUAJE DEL HABITAR. VISIÓN CRÍTICA DEL
MOVIMIENTO MODERNO Y SITUACIÓN ACTUAL
24
lenguajes porque es un sistema simbólico en sí mismo, así como un soporte para
diversos actos lingüísticos. A través de su oferta de proximidad, la ciudad integra
diferentes sistemas simbólicos, incluyendo la arquitectura multiescala y los actos
arquitectónicos.
En la búsqueda de esa trasformación, a través de la arquitectura moderna, los
arquitectos no componen, sino que modelan una nueva forma de constituir un mensaje,
donde el lenguaje es nuevo pero comprensible. Por consiguiente, de la misma manera
que en el lenguaje verbal, para componer frases, usamos un predicado, un sujeto y un
adverbio; en el lenguaje de arquitectura tomamos, un lugar, una casa o un edificio y
vamos componiendo los elementos de esa casa, ese lugar; y así llegar a comprender la
composición, la configuración del lenguaje del habitar. Por ejemplo, Los, expresa que
con simples elementos conocidos se pueden componer hasta 36 combinaciones, es
decir no hay un único tipo, sino varias combinaciones posibles y disponibles dentro del
lenguaje plural a multiescala; se parte de la estructura para hablar de la arquitectura.
25
espacios, pero no los sabemos leer- Hay que aprender a ver los elementos constitutivos
del objeto, del lugar. Ya que, si uno los describe como lenguaje, se describirán los
elementos componentes. Para que sea una serie tiene que tener por lo menos tres
elementos, por eso tenemos que aprender a leerlos para poder componerlos, un
diagrama morfológico combinando los elementos, puede contener, u obtengo una serie
de hasta 64 combinaciones. Pero si no se sale de las tramas racionalistas, no se sabe
entender el lenguaje, no puede componer.
Una composición de 8 elementos del lenguaje, son los que definen el habitar:
donde el primer elemento es la calle de acceso, el segundo es el reparo o protección, el
tercer elemento es mantener las condiciones térmicas- energéticas adecuadas, el cuarto
son los equipamientos ya sea de la cocina o del baño, el quinto elemento es el
tratamiento de la información, como conexiones de internet, el sexto son los elementos
de la despensa y que son los cultivados en el huerto, el séptimos son los materiales de
la propia construcción de la vivienda, y el octavo y último es el tratamiento de los
componentes que pertenecen a un sistema mayor. Descubriendo el todo, se ve lo que
queda adentro, es decir las relaciones entre las casas o lugares habitables y calles, que
permiten las relaciones múltiples entre los 8 componentes; esta es la representación
mínima del lenguaje del habitar.
26
Figura N°11: Ocho instituciones que componen el sistema urbano
La ciudad surge como una especie de lenguaje para hacer que sus habitantes
se comuniquen, participando de su autoconstrucción, lo que los transforma en una
comunidad lingüística de ciudadanos, es decir la comunidad cívica que la habita.
Considerando la arquitectura cívica como “habitación sin techo” formada por la
pavimentación de las plazas y calles y de las paredes de los edificios que allí se
proyectan, el proceso de proyectar esta concepción de la arquitectura cívica, consiste
en distinguir el ritmo, la duración y la durabilidad de la red de espacios urbanos de
aquella de los edificios que allí proyectarán.
Figura N°12: Dibujo Sergio Los, El laboratorio como institución operativa en la ciudad
27
La arquitectura cívica, intenta focalizar las redes intra urbanas, siendo que a
éstas se deben unir las redes interurbanas y las organizaciones reticulares, que
deberían conducir la dirección de las ciudades.
El biourbanismo pretende resaltar las propiedades biológicas de los
asentamientos humanos, adoptando un enfoque biosemitóico, donde se enfatiza un uso
literal de la biología donde parten los procesos semióticos. La apuesta del biourbanismo
es válida para oponerse a una cultura que parece operar mucho más en un mundo de
causas materiales, físicas y químicas que en un mundo de vida y signos, donde el
surgimiento de la ciudad consiste en convenir acciones comunes encaminadas a
perseguir objetivos compartidos.
La adopción de una arquitectura cívica regional significa, en cambio, llevar a
cabo una acción política. Significa convencer a la gente de emprender acciones
coordinadas para construir la subsistencia local, lo que a su vez requiere la división del
trabajo con sus instituciones relacionadas que conforman una microciudad. En este
sentido se puede inferir que hoy la construcción de una ciudad es el punto de palanca
(Meadows, 2008) que nos permite desconectarnos, al menos parcialmente, de la red
global.
El concepto de “paisaje cognitivo” formulado por Farina (2011) parece el más
adecuado para desarrollar la propuesta de integración con la ciudad, así como la
operatividad de un lenguaje, de un sistema simbólico cívico. El paisaje cognitivo
pertenece a un complejo de investigaciones basadas en una interpretación simbólica o
semiótica de la ecología y la biología denominada biosemiótica. Que es reformular la
biología para interpretar adecuadamente muchos fenómenos que de otro modo serían
inexplicables. La biosemiótica considera el medio ambiente como una especie de
"umwelt”, según el concepto de von Uexküll (2013) donde los organismos intercambian
mensajes específicos que les permiten sobrevivir en el entorno circundante.
Al adoptar un enfoque biosemiótico de la biología (Hoffmeyer, 2008), el
biourbanismo podría funcionar como una práctica artística, distinta de la estética, y en
consecuencia como un sistema simbólico, adoptando procedimientos más efectivos
para las ciudades y los paisajes, tratando de evitar su extinción. Por ende, según Los,
adoptar esta perspectiva podría alterar radicalmente las formas de vida involucradas
tanto en las ciudades como en los paisajes.
La arquitectura es una forma de elaborar el paisaje en lugar de agregar algo al
paisaje, o peor aún, imponerle un dominio humano. La rehabilitación del paisaje
comienza con la reconstrucción de las ciudades, no nuestras metrópolis actuales que
producen clientes/consumidores, sino comunidades cívicas que producen
28
conciudadanos capaces de gobernarse a sí mismos; considerando los paisajes y las
ciudades como sistemas simbólicos.
En definitiva, cuando proyecto una habitación, proyecto una frase de una ciudad;
pero inicialmente hay que comprender las necesidades, para luego poner en marcha el
proceso de producción del lenguaje habitable de una manera integral. Por ejemplo, en
países en desarrollo debo comprender la complejidad de todos los órganos y
componentes en conjunto, es decir la complejidad de las relaciones de los que usan y
viven en el lugar, y no de forma separada, dentro del marco urbano, de la ciudad, porque
esta se hace con los elementos constitutivos interconectados.
La reconstrucción de una ciudad constituye la práctica de transformar un paisaje
degradado y obsoleto en una acción de pensar o hacer de un lugar nuestro propio hogar.
Tal acción reúne a los miembros de una comunidad cívica, que se reconocen en el
redescubrimiento y reanimación de ese proyecto que encarna nuestros paisajes, e
incorporan en el lenguaje/sistema simbólico, esa memoria aún presente en nuestros
centros históricos, que está ahí para quien sepa leerlo a través de un lenguaje
multiescala.
La arquitectura bioclimática, siendo implícitamente regional, está diseñada para
adaptarse al lugar y al clima local, en el sentido de la capacidad de diseñar y construir
arquitecturas envolventes de edificios climatizados e iluminados naturalmente. Al
hacerlo, el proyecto bioclimático minimiza los requerimientos energéticos, mejorando
drásticamente el consumo de combustible y la contaminación ambiental. El concepto de
umwelt que desarrolla Farina (2006) en términos de “paisaje cognitivo”, está
correlacionado con la arquitectura bioclimática que se puede elaborar en diferentes
niveles tipológicos. Los proyectos bioclimáticos se destacan porque persiguen el
bienestar del ser humano y el alcance de la flora y la fauna, y están mejor integrados ya
sea en el paisaje abierto o en las ciudades, especialmente en su tejido histórico (Los,
2013).
Si fuera posible aplicar o construir ciudades bioclimáticas regionales, no sólo
edificios aislados, sino redes de espacios urbanos, como arquitectura cívica multiescala;
ciudades adecuadas al clima local, por lo tanto regionales y no internacionales, se podría
reducir el consumo de recursos combustibles y la contaminación ambiental. Pero la
fisonomía de las ciudades sería radicalmente diferente a la de la arquitectura moderna
actual, que en cambio, persigue asentamientos con edificaciones indiferentes al clima
pero con potentes sistemas correctivos regionales. A nivel local, habría recursos que el
diseño inteligente podría usar para mejorar la calidad de la vivienda y reducir el impacto
ambiental.
29
Figura N°13: Arquitectura bioclimática regional
30
Todo lo que concierne a una determinada región climática debe tener en cuenta
la comunidad cultural que interpreta sus características. Es sabido que diferentes
culturas construyen diferentes lenguajes y formas de vida que a su vez construyen
mundos diferentes, aunque los factores climáticos sean física y materialmente los
mismos. Es la arquitectura que, entendida como “lenguaje”, interpreta el mundo
climático, que a través de su “ciclo funcional” produce las formas que responden a las
características del entorno que lo rodea. Pero la arquitectura no se limita a lograr un
desempeño adecuado respecto del sitio, debe hacerlo comunicando significados que
hagan a las personas involucradas conscientes y responsables de ellos y capaces de
intervenir para modificarlos.
31
BÚSQUEDAS DE ALTERNATIVAS A TRAVÉS DEL TIEMPO A NIVEL
INTERNACIONAL. CONCEPTOS Y MOVIMIENTOS EN REVISIÓN
32
Uno de los testimonios antiguos, lo da Bruno Zevi, quien valorando de la
arquitectura de Wright y la filosofía orgánica en toda su dimensión cultural y civilizatoria,
decodificó el dibujo histórico de arquitectura y urbanismo en “invariantes”, su palabra
para decir patrones. La Villa Adriana en Tivoli, es el más notable ejemplo de ese lenguaje
intemporal de construir, donde los patrones edilicios clásicos (basílica, termas, panteón)
son retomados de la antigua Roma, pero son unidos por conectores que innovan la
trama y la abren buscando componer en libertad en el territorio. Esta concepción de
paisaje, por sobre la de objeto, nos lanza a la arquitectura del entorno, del territorio, o
los que Los llama arquitectura cívica, donde hay una articulación de la multiescala; con
pabellones muy grandes de distintas escalas, construidos en tiempos distintos,
ocupando espacios enormemente distintos, pero articulados con elementos de conexión
o nexos, que en conjunto constituyen una noción de sistema; es decir no hay una
sujeción a una única tipología, sino una apertura a los fenómenos más variados. Esta
es una muestra tempranísima de la relación entre la visión estructuralista de la sociedad
moderna, y la visión fenomenológica, que se complementan permanentemente.
33
Figura N°15: Vista aérea actual Villa Adriana. Tivoli, Italia
Fuente: www.levillae.com
Figura N°16: Vista aérea Centro Cultural Jean Marie Tjibaou, Nouméa
Fuente: https://arquitecturaviva.com/obras/centro-cultural-jean-marie-tjibaou-noumea
34
Figura N°17: Centro Cultural Jean Marie Tjibaou, Nouméa
Fuente: https://arquitecturaviva.com/obras/centro-cultural-jean-marie-tjibaou-noumea
Fuente: https://arquitecturaviva.com/obras/centro-cultural-jean-marie-tjibaou-noumea
Fuente: https://arquitecturaviva.com/obras/centro-cultural-jean-marie-tjibaou-noumea
35
Otro ejemplo es el poblado de Urbino, Italia, que plantea Giancarlo de Carlo, el
cual muestra conceptos donde convergen al menos cuatro grandes lenguajes, donde
confluye el lenguaje popular de casitas históricas, el lenguaje renacentista y casi
manierista, junto con el lenguaje medieval-gótico; adicionando construcciones con
lenguaje moderno del siglo XIX; es decir con un solo material, pero con escalas
divergentes, y usos complementarios para la cultura de la época. Rediseñando
contextos que nacen en un lugar y pueden expandirse al entorno e influir en la región.
Al respecto De Carlo, afirma que debemos saber leer de la grafía del ambiente las
energías que emergen del contexto y del espacio para guiarnos en esta toma de
decisiones; energías como dibujos del ambiente.
36
Si queremos aprender a diseñar de otra manera, para hablar mejor un lenguaje
del habitar, un mejor lenguaje del territorio, hay que hacer una alianza con la inclusión,
la belleza, en un marco económico justo y progresista, tenemos que mirar también el
futuro.
Para que la tarea de los arquitectos se ponga a tono con los tiempos, hay que
llegar a la microescala, tener propuestas con visión multidisciplinaria, multiescala,
multitemporal. No se puede proyectar impunemente por ejemplo una casa de acero, sin
tener en cuenta los costos, no puedo seguir malgastando energía no renovable en
elaborados industriales, no se debe ir poniendo un objeto teórico por el mundo, por más
que haya sido una genialidad en otra época, teniendo una figura que no tiene en cuenta
las particularidades del lugar, el lenguaje, la escala, la población. La ciudad, junto con
el lenguaje es el mayor invento de la humanidad. Más allá de la genialidad de Le
Corbusier en el siglo XIX con sus monobloques en línea, lo malo es haber tomado sus
ideas de forma hegemónicas, donde se hace una arquitectura a su estilo, y ahí es donde
aparecen los problemas, y hay que empezar a manejar.
La ambitectura influye en el constructo para habitar. Un ejemplo actual es la obra
de Wall y Erskine, un barrio de interés social en Inglaterra, donde proyectaron un
conjunto para unas 400 familias, con pabellones y colores muy diferentes, con
magníficos jardines y plazas, con variedad, diversidad, que llama a converger.
Fuente: Fuente: Rubén Pessi, Diplomatura en Ambitectura / UAI – FUNDACION CEPA (2022)
37
Figura N°22: Byker Wall. Newcastle, Inglaterra
Fuente: Fuente: Rubén Pessi, Diplomatura en Ambitectura / UAI – FUNDACION CEPA (2022)
38
¿Será que la ambitectura nos lleva a hacer un hábitat completamente diferente
donde sea el lote el que guía la fragmentación y no las chacras?, ¿los conjuntos de
condominios? ¿O ya está sucediendo de alguna manera? ¿Sera que podemos impedir
ese camino? ¿Cómo lo podemos impedir? Quizás, el patrón podría ser una vida
prácticamente urbana, con todos los aditamentos, profundamente bioclimática y
agroproductiva, en medio de un campo, que a su vez tiene un pueblito cerca; ese podría
ser un nuevo patrón de ambitectura; un lenguaje inspirado en el lenguaje de las
construcciones de la pampa húmeda, con galerías, techos en pendiente, muros gruesos,
contacto estrecho con el verde, entre otras cosas (Pesci, 2022).
Al referirnos a lenguaje de ambitectura, queremos resemantizar a un producto
único integral, a un sistema.
39
AMBITECTURA: LA PROYECTACIÓN INSPIERADA EN EL AMBIENTE.
LENGUAJE DEL MUNDO: CONCEPTOS Y METODOLOGÍA
40
En el año 1926 Le Corbusier (1928), realizó una revolución en la arquitectura,
donde a través de la construcción de la casa Villa Savoge, planteó 5 puntos de la
arquitectura moderna, una serie de conceptos teóricos expuestos de manera sintética y
condensados en cinco ítems clave, enfatizando la importancia que las obras contengan:
planta libre, la terraza-jardín, los pilotis, la ventana longitudinal, y la fachada libre. La
planta libre es importante y este nivel pertenecía al automóvil, por ello es que la vivienda
se elevaba sobre pilotis. La terraza-jardín es el último piso; al terreno ocupar un área
natural, se hace necesario devolver el área verde en la terraza. Los pilotis hacen posible
que la casa esté elevada del nivel basal, y de esta manera aprovechar las superficies
útiles, liberando a la planta de condicionantes estructurales. La ventana longitudinal es
otro punto significativo, ya que, al crearla, se liberan los muros exteriores. Las ventanas
pueden extenderse a todo lo ancho de la construcción, mejorando la relación con el
exterior. Y por último la fachada libre complementa a las ventanas longitudinales.
Fuente: https://www.archdaily.pe/pe/947886/los-5-puntos-de-la-arquitectura-moderna-y-su-
reinterpretacion-en-20-proyectos-contemporaneos
41
cambiando y evolucionaron, aquellas soluciones arquitectónicas formuladas hace casi
un siglo, lejos de quedar obsoletas, fueron actualizándose y reinterpretándose.
Como frases o como palabras, que permiten componer cualquier cosa, con tal
de que utilicemos ese lenguaje de la modernidad Le Cobusier creía que había
solucionado el mundo, si bien con ideas muy importantes como la concepción de techo-
jardín que es muy interesante aun hoy ante las necesidades ambientales; como la idea
de los pilotines, para despejar un poco el suelo de volúmenes que lo interrumpen y lo
van cortando, o como la planta libre, que permite un reacomodamiento de funciones
mucho más libre. En contraposición, Los (2017) expresa que, en el origen de la
arquitectura, la habitación es la palabra fundamental. Para Pesci (2020), Le Cobusier en
la forma de contenido luchaba por un hábitat de fuerte presencia social, colectivista,
pero que no habla de las funciones, se refería a los elementos figurativos, que
combinados de distintas maneras, pueden dar un lenguaje figurativo; pero demuele el
pasado y suplanta por figuras repetitivas sin dibujo del mundo; borra lo necesario y
dibuja encima un mundo abstracto, dominado por una geometría matemática, que ignora
el paisaje, la historia y los componentes de la forma de vida. La figura racionalista
cartesiana desprecia el contexto histórico, el fondo de tanta historia y tanta civilización
y la sustituye por una imagen ideal y repetible en cualquier lado del mundo. Los patrones
intemporales, aquellos que por estar ya en la cultura pueden garantizar un plano de
comunicación básico esencial, solo sirven si luego los acomodo a la situación presente
y al deseo de futuro, por lo cual a veces lo adelante pasa a ser atrás, lo final pasa a ser
inicio, y el contraste y la articulación entre patrones casi siempre es una innovación,
pero aceptable e inteligible. Desechar el patrón es ignorar el contexto y la historia, pero
aplicarlo de la misma manera es ignorar los movimientos de la vida.
En los pocos casos en los que la arquitectura actual considera el lenguaje, son
meros usos metafóricos del figurar por parte de profesionales, que hablan de
arquitectura con criterios y métodos tomados del lenguaje verbal. Cuando un arquitecto
diseña o crea un proyecto, utiliza figuras referenciales dibujadas. En general, en la
arquitectura moderna no se habla en términos del lenguaje del habitar, ni utiliza
elementos de composición para establecer un dialogo urbano con un lenguaje más
universal; y cuando se trata de estilo, la idea es que la modernidad ha superado los
estilos. Desde la modernidad, la opinión predominante reduce el arte a la estética,
haciéndolo, al igual que la ingeniería, internacional, aunque no se nombran estilos. Gran
parte de la arquitectura contemporánea y moderna es evidentemente estilística. Por lo
tanto, se puede considerar el minimalismo, el posmodernismo, el deconstructivismo, la
alta tecnología, etcétera, como estilos modernos. Así lo demuestra también la forma
ecléctica en que se enseñan en las escuelas de diseño arquitectónico (Los, 2017).
42
Cómo expresa Pesci, R (2021), pensar por contextos implica reconocer el fondo
de cualquier figura como la matriz, el ADN para la misma, y por eso presentamos primero
los contextos de nuestras obras y dentro de ese contexto las manifestaciones más
concretas.
43
Figura N°24: Niveles del lenguaje
Por consiguiente, no hay sólo un contenido, hay múltiples formas del contenido
y de allí que una casa puede ser el origen de un parque, o una célula de tejido urbano,
antes que un tipo prefijado o una máquina de habitar. Esa nueva visión más compleja
del lenguaje, hecha luz sobre el proceso proyectual de la Ambitectura Pesci (2021).
Existe siempre un nivel donde se busca definir la sustancia, lo esencial que se
quiere comunicar. En una construcción o diseño de un pasaje, primero (hasta que nos
volvemos diestros) va la sustancia del contenido, es decir, qué queremos obtener de
ese hábitat, mejor aún, que debemos hacer de él para el bien común. La gramática
propuesta para el lenguaje arquitectónico se basa en el diagrama morfológico, uno de
los métodos de diseño más relevantes. La toma de decisiones lingüísticas sobre el
hábitat, es compleja, donde desde la sustancia del contenido es fundamental replantear
la operación proyectual y la forma de la expresión que finalmente adoptará.
El objetivo es comprender los valores relacionados con el capital natural en el
paisaje y construir un análisis de situación o modelo conceptual.
Cómo expresa Pesci R., la elección de un lugar habitable, requiere siempre de
un nivel de configuración mayor o menor, como hace el hornero su nido o las focas
eligen una playa. Esa configuración es el cuerpo. Pero, si dicha decisión fue alimentada
por una voluntad de expresión, de lenguaje, que comunique el carácter de dicho hábitat,
el mensaje es claro, da el espíritu del lugar, genera mensajes de protección, de
integración, de comunidad, de privacidad. Las decisiones proyectuales se vuelven
cultas, de cultivo, de consenso, de identidad histórica.
44
Una forma de progresar en una cultura del habitar, es volver a pensar como
lenguaje de la vida inspirado en el ambiente, en nuestras búsquedas de vivir, complejas,
multifacéticas y multitemporales, eso es la ambitectura.
45
La escala o campo micro es el espacio propio, cercano, modelado por nuestra
escala; es decir ¿de qué manera? ¿Cómo? Es la sustancia y la forma de la expresión.
Los patrones a considerar son el clima (se buscan los patrones de expresión del viento,
el sol, la lluvia, la amplitud térmica, la ventilación), las tecnologías apropiadas (se
consideran la naturaleza de los materiales, la mano de obra con identidad local, el ahorro
de energía y la reutilización de residuos), las formas fenomenológicas. Es donde
finalmente se concentra la expresión del lenguaje, como reivindicación social. En cuanto
a las articulaciones, es el plano del lenguaje en que aparece la gran destreza del
arquitecto con las formas y el espacio, y que debe aprender a extrapolar a la gran escala
del territorio. Con respecto a los patrones y a la articulación, son fundamentales para
determinar ¿Cómo hago esto en definitiva? (Pesci, 2013, p.72).
46
casa de campo con sus instalaciones, para ver como esto puede ser el lenguaje de la
proyectación para una ambitectura, o una construcción inspirada en el ambiente.
En la escala macro, se observó el patrón de formación de oasis en el Río de La
Plata, el clima, la topografía, y la producción, adoptándose la idea de agricultura
intensiva, a 300 mts del pueblo, de la escuela, la delegación municipal.
47
También la cuestión climática toma una consideración enorme. Se destinó un
campo de 40 has a la producción agraria intensiva con riego y protección de vientos. Se
evoluciona desde un territorio horizonte, a gradientes de comunidad y privacidad. Se
realizan cambios de patrones, que son las configuraciones que nos hablan, como las
palabras de un lenguaje; como una arboleda recta, una calle curva, una casa retirada
con un espacio florido, todos estos conforman los patrones. El casco se enlazó al pueblo
cercano y conformó el sitio más alto, para mejores visuales y riego por gravedad.
Lográndose un campo modelo, con agroecología y un asentamiento modelado por el
relieve y las cortinas de árboles que protegen de los ruidos y el polvo de las carreteras.
Por lo cual se va viendo la figuración (espacio-figurativa) del modelo inspirado en el
ambiente en su conjunto. Al mismo tiempo, un mirador y un oasis protegido. En
definitiva, el intermedio nos permite situarnos muy bien en todas las demandas el
lenguaje de socioforma y econoforma.
48
Figura N°28 Campo acción Intermedio – Dibujos de Rubén Pesci
49
Figura N°29: Campo acción Micro – Dibujos de Rubén Pesci
50
LA PROYECTACIÓN INSPIRADA EN EL AMBIENTE. PATRONES DE
ECOFORMA.
PATRONES DE ECOFORMA
51
y el lugar, su función e imposición, entender el mundo como una construcción
permanente del lenguaje propio del lugar; es decir, el habitar, para los cuales la
arquitectura es una de las principales disciplinas de abordaje; ésta tiene que ocuparse
de saber hacer en el territorio, con el cual se encuentra.
Para todo ello hay que tener en cuenta los instrumentos de composición, la
sistematicidad del diseño, la levedad, la posibilidad de una leve modernidad, que no sea
ni brutal ni impositiva, que recupere la identidad de lugar. Otro elemento de composición
son los gradientes de natural a territorio y paisaje, que se pueden empezar a configurar
en una suerte de pre- proyectación, que se manejan con una suerte de ideogramas o
diagramas topológicos.
El diseño debe ser congruente, debe comprender el sistema y sus subsistemas,
y enhebrarlos levemente, casi por casualidad o naturalidad. Los “layers” o planos sub-
sistemáticos deben poder leerse separados pero entenderse entrelazados. Esos son los
primeros rasgos de un lenguaje, de una configuración, pensando con el cerebro y
también con el corazón, trasmitiéndolo a través de la sensibilidad y el entrenamiento
hacia la mano, que es donde finalmente, se concentra “la punta fina del lápiz del
diseñador” (Pesci 2013, p.72). Pero, hay que saber revelar las ecoformas más
profundas, geoformas, clima, disponibilidad de agua, rasgos paisajísticos
determinantes: para “ser en situación”, para leer el hábitat del lugar.
Se va tomando nota del método de proyectación, dibujando en macro, en micro
escala, y definiendo los patrones, el equipamiento necesario, cumpliendo los patrones
y articulaciones definidas, creación gradientes interiores y exteriores, y manejo de la
biodinámica, microformas protectivas. La energía de la naturaleza y el paisaje
construido, va llevando a las soluciones, no es un método estocástico, sino muchísimo
más sistémico, de ver el conjunto y las relaciones o articulación entre todos los
elementos que lo componen.
Según expresa Pesci, la obra del arquitecto Edward Rojas, tiene valor en varias
de las dimensiones de la ambitectura, pero quizás en la ecoforma es la más profunda y
potente, aunque derivada de la socioforma, por haber interpretado y develado, desde la
lectura profunda del ambiente, como esa gente del pueblo de Chiloé dibuja el ambiente,
no solamente de forma constructiva, ni arquitectónica, sino detrás las raíces de una
figuración ambiental.
52
Rojas parte del concepto que arquitectura y ambiente o lugar son indisolubles, y su
quehacer parte del mismo; pues su llamada arquitectura del lugar, se funda o se debe
al territorio. A través del desarrollo de su trabajo en su lugar de procedencia, un
archipiélago con un desierto muy árido, en términos de ambiente, de paisaje, de cultura
del lugar, eran las antípodas del territorio; ello le señalo que la arquitectura pertenecía
al lugar donde se desarrollaba, y de fondo es una arquitectura del lugar y era ambitectura
lo que él desarrollaba en Chiloé.
La tipología propia del lugar sobre el soporte de la arquitectura contemporánea,
determina que, así como somos parte de un continuo, de un proceso, y sustentamos
nuestra obra en la arquitectura prexistente, para proyectarla hacia el futuro.
Considera que la arquitectura de los distintos territorios del planeta, está
íntimamente ligada a la naturaleza, a la cultura de los habitantes que la han construido
en cada lugar, y en cada momento de la historia, es por ello que en distintos puntos del
planeta podemos encontrar una arquitectura con biodiversidades, características y
materiales propios de cada lugar. Es decir, hay una íntima interrelación, entre la
naturaleza del lugar que hace a la arquitectura y la arquitectura hace el lugar. El lugar,
no sólo entendido como territorio o localidad, sino también entendido como ocasión,
como momento histórico en que se desarrolla esa arquitectura.
Pone como ejemplo a Chiloé, un hábitat íntimamente ligado a la tierra y mar y a
la arquitectura del lugar, donde a 42° de latitud sur la cordillera cae, sumergiéndose en
el mar, cortando los valles y aflorando convertida en una isla grande con archipiélagos,
transformando las zonas con un mar interior; donde la isla actúa como un biombo ante
los vientos y mareas del pacifico, que está definido por el flujo y reflujo de las mareas.
Este paisaje que es producto de un proceso de glaciación, nos habla de un territorio
disgregado, con el aditamento de un bosque nativo con impresionate flora endémica y
con múltiples especies de animales, que le dan sustento a la vida y cultura de este
territorio.
53
Figura N°30: Vista aérea Tongoy, Chiloé – Chile
Fuente: Una Arquitectura del Lugar – Obras de Patrimoniales – p.118 – E. Rojas, (2017)
54
tipología como modelo, como forma de hacer, como respuesta de esta amalgama de lo
nuevo y de lo viejo, lo propio y lo ajeno, lo vernáculo y lo moderno. Eso es entender
cuáles son las tipologías propias de un lugar, es esencial para poder, para sustentar una
arquitectura contemporánea, que la convierte en la arquitectura del lugar. Por lo tanto
en Chiloé tienen las respuestas tipológicas y arquitectónicas que unen la tierra, el mar,
y poder unir este territorio disgregado y este espacio ante al territorio que es el
“bodemar”. Éste es un espacio, donde cuando baja la marea, entre unos 500 a 600mts,
queda expuesto el fondo del mar, lugar donde se alimentan más de 50 tipos de aves, y
donde el ser humano se provee de un huerto natural, ya que en este espacio se pueden
extraer cientos de mariscos y algas, y con ello sustentar la vida. Cuando sube la marea,
el agua puede llegar hasta el borde de las casas, y desde las mismas viviendas se puede
ejercer la pesca; es decir que el bordemar sintetiza el punto de encuentro, no solo entre
la tierra y el mar, sino entre lo urbano y lo rural.
Las respuestas de este territorio, donde el mar va y viene, donde puede subir en
la vertical 5 mts o refugiarse 500 mts en la horizontalidad, genera una respuesta
tipológica, de un tipo de caso propio del lugar, que hace posible que, cuando baja la
marea, las embarcaciones quedan acostadas en la arena, y cuando sube la marea,
flotan como una cáscara de nuez; barcos con una tipología originaria a vela con dos
mástiles, que con el paso del tiempo se fueron adaptando.
Fuente: Una Arquitectura del Lugar – Obras de Bordemar - p.87 – E. Rojas, (2017)
55
Figura N°32: Palafito con marea baja. Croquis Taller Puertazul
Fuente: Una Arquitectura del Lugar – Obras de Bordemar - p.87 – E. Rojas (2017)
56
servicio de la creación de las obras de arte. Estos edificios, hacen posible que el propio
edificio sea el soporte de la creación artística (Mansilla Torres & Rojas Vega, 2007).
Figura N°33: Foto aérea del proyecto: Museo de Arte Moderno MAM Chiloé
Fuente: Una Arquitectura del Lugar – Obras Esenciales p.77 – E. Rojas, 2017
57
Considerar las tipologías tradicionales de la tierra, el mar y el bordemar a la hora
de proyectar elementos, han sido el mejor camino para que la obra participe de un
continuum arquitectónico iniciado hace miles de años atrás por los pueblos nómades
cazadores y que ahora es profundizado por las nuevas generaciones de arquitectos.
Significa unir el conocimiento vernacular y empírico del lugar, con el conocimiento
científico del mundo contemporáneo, para así generar un nuevo conocimiento, capaz
de proponer remedios y terapias para los problemas “de la mente” de los isleños.
“La arquitectura en madera de la tierra, el mar y del bordemar del archipiélago
de Chiloé, es expresión espiritual, material y tecnológica de la memoria histórica y
cultural de sus habitantes y navegantes. Ella es flexible, y versátil, puede acoger formas
y programas diversos, Es frágil pues se deforma con el paso del tiempo, es perecible
cuando la afectan la lluvia, los hongos, los xilófagos, y los incendios. También es
ecléctica, como en un collage une lo nuevo y lo viejo, lo propio y lo ajeno. La arquitectura
de la madera de la tierra, y del mar del archipiélago de Chiloé, es un patrimonio, un
continuum, y un palimpsesto cultural milenario en el cual muestra la obra, que busca
unir pasado y futuro en un solo susurro. Obra sustentada en las tipologías de este
territorio, del cual hemos visto solo algunos destellos” (Rojas, 2017).
Los bosques, su ecología, su madera y su uso podrían iniciar la potente
expresión material de un territorio, una ecología forestal, una cierta cultura local
potenciada y articulada a través del diseño. Proyectarlo hacia el futuro es no sólo
consolidar la madera como soporte estructural, sino un proyecto estratégico para dar
inicio a una cultura material que resignifique la madera a través de las ciudades, las
viviendas sociales, los edificios de baja o mediana altura, las infraestructuras públicas,
los parques y las plazas. Estos edificios son acá la cara del paisaje, su economía, su
industria y su historia. Su Genius Loci o el “espíritu del lugar”, es una de las variadas
formas en que el concepto de lugar es conocido en la arquitectura, que alude a ciertas
relaciones históricas de la adaptación de las edificaciones a su ambiente o entorno;
entonces Rojas; ciertamente ha logrado comunicar las características de los lugares
donde sus obras se sitúan y, asimismo, apoya con su trabajo la construcción de una
cultura local en aquellos paisajes (Folch, 2017).
58
59
MEMORIA DESCRIPTIVA
JUSTIFICACION
La idea del proyecto surge debido a la situación actual de las ex tierras del FFCC,
donde hoy se encuentra emplazado un asentamiento precario. El lugar además de ser
uno de los puntos de accesos a la Ciudad, se destaca por su morfología de pendientes
y barrancas dadas por la cercanía del Río Quequén, lo que hace del lugar un atractivo
único. Se busca con el proyecto, recuperar el sentido del lugar. Al desplazar la mirada
del sitio a la ciudad y de la ciudad al paisaje se observó la proximidad con la plaza
principal de la ciudad, surgiendo la idea de conectar dicha plaza con la ribera del río
Quequen, y utilizar las tierras del ex FFCC creando un parque urbano como nexo entre
una y otra. La restauración del boulevard de la Av. 58, eje principal de la ciudad, se
introduce al proyecto como un corredor y articulador de ambos espacios.
CUADRO METODOLÓGICO
60
Econoforma: La intervención será con mano de obra local; planificación pública
en etapas. Espacios y materiales con bajos costos de mantenimiento. Lograr ferias y
eventos propios del lugar para la recolección de dinero para su gestión.
Psicoforma: Se pensó en la sociedad local que es atraída por los espacios
verdes al aire libre; sea sólo para un paseo o para la vida activa y saludable, los deportes
cada vez más insertos pensamiento de la sociedad.
Tecnoforma: La materialidad se pensó con la utilización de materiales locales,
livianos en su expresión y naturales; de fácil manteamiento, larga durabilidad y sobre
todo aptos para zonas marítimas.
Tiempo forma: Se mantienen las raíces de la historia del FFCC; se crean
espacios de formas abiertas y cíclicas; cuenta con las condiciones evolutivas para el día
de mañana continuar la intervención o modificarla según las necesidades que surjan.
Forma de gestión: Se piensa en una gestión Municipal con intervención de la
Nación en su inicio para el comienzo y puesta en marcha del proyecto; luego integrar la
gestión municipal con la Escuela de Arte, y la creación de una junta vecinal.
RESUMEN
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Siguiendo con el campo de actuación intermedio, la Forma del Contenido,
¿dónde y para quién? El proyecto se inicia en el sector comprendido por las tierras de
la ex estación del FFCC cuya ecofomorma dominante dada por al morfogénesis natural
del Río Quequén, generó pendientes y barrancas, dónde la energía del río es la
dominante. Las articulaciones mantienen las visuales. Los patrones de crecimiento
facilitan la evolución; se genera un lenguaje convergente un espacio de uso público,
diagramado para actividades culturales, sociales y deportivas.
Por último, en el campo de actuación micro, ¿de qué manera? ¿Cómo? Se
formulan la sustancia y forma de la expresión. Lograr la integración del eje principal con
la plaza fundacional, incorporando las edificaciones necesarias para componer el
habitar, de la misma forma, equipar el parque urbano con las edificaciones necesarias
para las diversas actividades culturales, deportivas, aprovechando las visuales,
desniveles del terreno, generando la integración de la escuela de arte. Se genera un
esquema de articulaciones uniendo corredores enganches, formas abiertas. Corredores
semi cubiertos que articulan nuevos espacios. Cortinas forestales protectoras de los
vientos dominantes e intensos, protegiendo los espacios y corredores. Las tramas
principales copian la ecoforma dominante de la silueta de la ribera, generando unidad
en la diversidad. Se combinan las formas. Materiales de origen local, se busca la
liviandad y durabilidad de los mismos, aptas zonas marítimas, de fácil mantenimiento.
62
PRESENTACION DE LA PROPUESTA
63
La zona de intervención cercana a la ribera del Río Quequén, presenta diferentes
niveles de altura sobre el nivel del mar, propios de su morfogénesis natural, reflejándose
las mismas en el mapa topográfico.
Fuente: https://es-ar.topographic-map.com/map-h2xmt/Necochea
64
Figura N°37: Dirección vientos – Predominantes / Frecuentes
Velocidad
Frecuencia
65
Figura N°38: Zona a restaurar
66
Figura N°40: Vista de la terminal de ómnibus desde una de las barrancas.
67
Figura N°42: Vista hacia la ciudad de Necochea desde margen lado Quequén
Figura N°43: Vista hacia la ciudad de Necochea (zona clubes) desde margen lado Quequén
68
Figura N°44: Vista sector ruta 86 (detrás arboles: un sector del asentamiento)
69
Uno de los patrones más relevantes dentro de la escala intermedia, y que sobre
todo se destaca en la zona de intervención es la ecoforma. La modelización del territorio
es dada en este caso por la morfogénesis natural del río, que genera pendientes,
barrancas y desniveles; pudiendo utilizar estas para el aprovechamiento de las mejores
visuales y puntos únicos. A su vez el río es generador de una energía única, que atrae
a que sea incorporado en el diseño del proyecto. Los espacios verdes naturales son
destacables.
70
Se destacó, que el sector de intervención está en uno de los puntos privilegiados
de la ciudad, es un punto fundamental de las principales vías de circulación. El parque
urbano estará delimitado en uno de sus lados por la ruta N° 86, una de las principales
vías de acceso que hay en la ciudad, buscando generar un acceso controlado.
Importantísimo punto de llegada y partida, por estar emplazada la terminal de ómnibus
y dos avenidas muy importantes confluyen en él.
71
Figura N°48: Diagrama topológico
Por último dentro de la escala intermedia el patrón del tiempo forma, la forma de
la evolución del lugar, de la restauración; la posibilidad de crecimiento y evolución en
cuanto al surgimiento de nuevas necesidades. Hoy es la intervención de la zona de las
tierras del ex FFCC, la creación del parque urbano y la conexión con la plaza principal;
mañana será o podría ser la intervención de la ribera hacia el sector norte del río; algún
día, la creación de un puente conector con el margen del lado de Quequén, y la
restauración de ese lugar. Los patrones de crecimiento de formas enganchadas facilitan
la evolución, la multiescala, la multidimensionalidad.
72
Llegando al final de la multiescalaridad se aborda la micro escala del proyecto de
restauración; es el espacio propio más cercano, se define de qué manera, cómo se
realizarán las diferentes intervenciones; estamos frente a la sustancia y forma de la
expresión. En esta escala los patrones más relevantes a identificar son las formas
fenomenológicas, el clima y el uso de tecnologías apropiadas.
La integración del eje principal con la plaza fundacional se logra con la
restauración del eje de la Av. 58, continuando el boulevard hasta la intercesión con la
ruta 86; e incorporando las edificaciones necesarias para componer ese hábitat, las más
relevantes a saber: confección de una ciclo vía, lugares de estancia reparados del sol,
recorridos peatonales, vegetación y pérgolas.
73
Figura N°51: Equipamiento parque urbano
Los factores climáticos son patrones que cobran relevancia, pues el viento en la
ciudad es un fenómeno muy frecuente. Dentro del parque urbano se proyectan
diferentes formas protectivas (gradientes de cortinas forestales) generando espacios
reparados del viento y el sol, para la realización de diferentes actividades sociales. Los
conectores desde y hacia los diferentes puntos del parque se generan con una senda
peatonal principal que copia la ecoforma del río y sendas peatonales secundarias. El
anfiteatro aprovecha la pendiente natural de las barrancas. El nexo con el mirador se
logra con la creación de un puente, el mirador es un sector que contiene y se funde con
el ambiente en el aprovechamiento de las mejores visuales.
El parque estará provisto al igual que el eje del boulevard edificaciones
necesarias para componer ese hábitat, pérgolas, bancos, luminaria.
La naturaleza de los materiales de origen local, busca la liviandad y durabilidad
de los mismos, aptos zonas marítimas, de fácil manteamiento. La obra y el
mantenimiento del parque se llevaran adelante con mano de obra local en todos los
niveles.
Para el logro de una mayor integración entre el parque y la ribera se buscó bajar
la escala a la ruta, dándole el formato de avenida urbana, se realiza la construcción de
un boulevard intermedio, se implantan reductores de velocidad como lomas de burro,
semáforos, cruces peatonales, señalización.
74
Figura N°52: Equipamiento parque urbano
75
El parque urbano es el resultado de un proceso en diferentes etapas, que
producirá la conservación y mejora del paisaje, la biodiversidad y conectará la ribera con
la ciudad de una forma natural; se trata de una composición inspirada en el ambiente.
76
CONCLUSIÓN
77
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