0% encontró este documento útil (0 votos)
76 vistas26 páginas

Psicología de Grupos y Roles

Este documento explica conceptos clave sobre grupos según Enrique Pichón Riviere, incluyendo definición de grupo, mutua representación interna, tarea y roles. El documento analiza estos conceptos en detalle.

Cargado por

mirtha
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
76 vistas26 páginas

Psicología de Grupos y Roles

Este documento explica conceptos clave sobre grupos según Enrique Pichón Riviere, incluyendo definición de grupo, mutua representación interna, tarea y roles. El documento analiza estos conceptos en detalle.

Cargado por

mirtha
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TALLER DE CAPACITACIÓN

GRUPO – ROLES

Para Enrique Pichón Riviere un GRUPO es:

“Conjunto restringido de personas, que ligadas por constantes de tiempo y espacio y


articuladas por su mutua relación interna se proponen, en forma explícita e implícita, la
realización de una tarea que constituye su finalidad, interactuando a través de complejos
mecanismos de asunción y adjudicación de roles”

La lectura de la definición nos pone delante del conjunto de conceptos fundamentales para la
psicología social:
SUJETO – TAREA – MUTUA REPRESENTACION INTERNA - ROLES

Al mencionar al conjunto “restringido” Pichón no refiere a una condición numérica, sino a la


posibilidad de interacción, es decir a la posibilidad de que entre los individuos se dé un
intercambio no sólo de palabras y conceptos, sino de lograr la pertenencia a un determinado
lugar. Así continúa la definición mencionando “constante de tiempo y espacio” que se
relaciona con la el momento en que los integrantes del grupo comparten el cara a cara: un
determinado día, a una determinada hora y por una cantidad de tiempo establecido.

Ahora que ya sabemos perfectamente que es un grupo podemos ir desgranando el concepto


paso a paso.

Cuando se habla de un “conjunto restringido…”, no debemos entenderlo sólo respecto a una


determinada cantidad de miembros. En realidad, se está haciendo referencia a que exista
entre sus miembros, una posibilidad concreta de interacción, desde la comunicación verbal y
no verbal, pero también, desde un lugar de pertenencia a un determinado proceso grupal,
inscripto en un determinado encuadre.

Cuando en la definición nos habla de una “constante de tiempo y espacio”, hace referencia a
que los miembros del grupo, junto al equipo de Dirección y la Institución, establecen un
encuadre grupal y un encuadre institucional, desde dónde ese grupo va a funcionar y no, en
cualquier lugar. Se establece así un día, una hora y un tiempo determinado para la interacción
cara a cara de sus miembros.

Esta interacción entre los miembros, bajo las reglas constantes de este Encuadre, implican
procesos de comunicación entre los miembros y, a la vez, facilita y vehiculiza el aprendizaje
promoviendo cambios internos entre los sujetos miembros del grupo y transformaciones.

Podríamos entonces pensar que su definición de grupo tiene que ver entonces con la
necesidad de la presencia física por parte de los miembros, excluyendo la posibilidad de la
virtualidad.
Sin embargo, podemos pensar a los grupos como espacios de interacción que más allá de la
presencia física, pudiera incluir también, espacios legitimados por un universo simbólico,
desde dónde, la identificación entre sus miembros se encuentre facilitada y lograda en los
hechos.

De esta manera, el sujeto integrante de un espacio grupal virtual puede igualmente interactuar
con otros, relacionarse, vincularse, mediante la palabra, oral y escrita, o por otros medios,
generando pertenencia y cambios, así lo social se encuentra garantizado en la dinámica del
grupo.

MUTUA REPRESENTACIÓN INTERNA

Siguiendo con la definición de grupo, cabe ahora destacar un elemento esencial para que un
grupo sea grupo según lo entiende Pichón y no otra cosa. Estamos hablando de la Mutua
Representación Interna (MRI).

La MRI tiene que ver con un fenómeno psicológico, un constructor organizador grupal, por
medio del cual, los miembros del grupo pueden logar, -existe la posibilidad de que lo logren-,
la internalización recíproca entre sus miembros. La MRI, permite que cada miembro del grupo
ingrese al mundo interno de los otros sujetos que conforman el grupo, mediante la interacción
y el ejercicio llevado a cabo durante el proceso, vía la dinámica que efectivice el grupo, en
forma paulatina, pero sostenida entre sus participantes.

Pero comprender el concepto de MRI implica comprender el concepto de Mundo Interno (MI).
Cada sujeto, para Pichón Riviere, tiene un “mundo interno”, que es un escenario en el cual,
internalizamos, ubicamos todas aquellas representaciones de objetos y todas aquellas
relaciones con el mundo exterior. Es por esto por lo que el sujeto tiene incorporado,
internalizado dentro de sí, la sociedad. Las cosas de la realidad exterior se escenifican en el
interior de los sujetos.
Ahora bien, un sujeto tiene conductas, manifiestas y no manifiestas, explícitas e implícitas. Por
medio de sus conductas, el sujeto, en la dinámica grupal, exteriorizará en los grupos a los que
pertenece, sus representaciones internas. Pero a la vez, le estará posibilitando al resto de los
miembros del grupo, la posibilidad de internalizarlo también. Esto es la MRI.

¿Y cuándo podemos empezar a vivenciar la existencia de la MRI? Cuando en el discurso


fundamentalmente, podamos elucidar cierto pasaje del YO al NOSOTROS, lo cual marcará la
pertenencia del sujeto al grupo y, la existencia de la MRI.

Es en este sentido que el sujeto empieza a vivenciar un sentimiento de integración con el


grupo, identificándose con los procesos que el grupo va transitando.

La MRI implica una estructura dialéctica, por medio de la cual el sujeto se reconoce a sí mismo
y al otro, en un movimiento espiralado vincular, dónde el otro, se reconoce como un otro
diferente de sí mismo, pero, articulando de manera permanente, la relación entre el MI de
cada sujeto y los miembros del grupo en el acontecer grupal.

HABLEMOS DE TAREA

El otro organizador grupal que no puede faltar en un grupo es la Tarea (T). Y cuando hablamos
de tarea hablamos de una tarea que convoca y legitima ese grupo. Una tarea que es única pero
que, sin embargo, implica aspectos explícitos e implícitos.
La tarea implica una situación dialéctica entre las necesidades del sujeto y la satisfacción, en un
permanente intercambio. Entendemos entonces por tarea, todas las acciones que va a llevar a
cabo un sujeto, para resolver la demanda de sus necesidades en función de un objetivo o meta
la cual se propone, formando parte de ese grupo.

Los sujetos en un grupo buscan satisfacer sus necesidades, cumplir con un objetivo propuesto.
Este objetivo propuesto está explicitado por ejemplo en un grupo de aprendizaje, que es el de
adquirir conocimientos, sobre una determinada temática específica. En este sentido hablamos
de una tarea explícita.

Pero al mismo tiempo, esa tarea explícita, implica una tarea que es implícita. No son dos
tareas, una se articula con la otra. La tarea implícita implica también acciones que están
orientadas a generar, conformar una trama vincular entre los miembros del grupo, trabajando
miedos, ansiedades, resistencias y otros tantos elementos generados por la propia dinámica
grupal y que son condición necesaria para que el grupo pueda consolidar y lograr su tarea
explícita.

La tarea implícita de un grupo consiste fundamentalmente en que el grupo, pueda trabajar sus
ansiedades básica: el miedo a la pérdida (especialmente de las estructuras existentes, de su
verticalidad), de sus saberes previos, de su historia personal, que pone en juego en la
horizontalidad grupal y, el miedo al ataque, que representa la nueva situación de cambio y
transformación, lo cual implica trabajar en grupo, pensar con el otro, aprender nuevos
contenidos, modificar los existentes.

Cuanto más heterogéneo sea el grupo, mayor homogeneidad habrá en la tarea y, por ende,
mayor y de mejor calidad será la producción grupal, la tarea explícita e implícita realizada, en
base a un proyecto, también organizador, objetivo o meta del grupo.
Los sujetos advenimos a lo grupal desde que nacemos. Para satisfacer una necesidad que sólo
se logra junta al otro, y con el otro. Por eso somos sujetos sociales. Por eso la naturaleza en el
hombre está perdida, porque no hay nada en la condición humana que sea natural. Advenimos
a una cultura. Vía la necesidad, motorizamos un vínculo con el otro que nos permite
interactuar, relacionarnos, tejer tramas vinculares desde dónde poder satisfacer esas
necesidades concretas de existencia. El proyecto y la tarea grupal se centran en la satisfacción
de esas necesidades.

El proceso grupal es una “Gestalt – Gestaltung”, es decir, una estructura en permanente


cambio, estructurándose. Tanto desde la verticalidad de sus miembros, como desde la
horizontalidad de la producción grupal. Esto permite que el grupo, realice cambios en el
sujeto. Porque el grupo cumple esa función instituyente, en su mundo interno. Pero al mismo
tiempo, el sujeto en tanto productor también influye y ejerce cambios desde su verticalidad en
el grupo.

ROLES
Respecto a los roles, asumidos y adjudicados, estos conceptos nos habían quedado como
pendientes de la definición de grupo del Dr. Enrique Pichón Riviere.

Y nos preguntamos: porque nos interesan los roles y la respuesta es sencilla: un rol implica un
determinado lugar, un determinado posicionamiento, por parte del sujeto dentro de la
dinámica y el contexto grupal.

Un rol se ubica allí, precisamente en el cruce entre la verticalidad y la horizontalidad del grupo,
al que podemos sumar también el concepto de transversalidad, que tiene que ver con la
situación actual.

Este entrecruzamiento, por supuesto implica procesos que son inconscientes, que se producen
en la interioridad del grupo y que se establecen a partir de su dinámica. Es decir, qué cosas el
grupo puede y decide trabajar y que cosas no, de acuerdo con las resistencias, que se
presenten y, sobre todo, de acuerdo “a lo que pueda”, más que lo que quiera. Al ser estos
procesos inconscientes, el inconsciente está actuando.

Los roles de los que hablamos son roles situacionales. Es decir, dependen de la dinámica del
grupo y dependen del momento en que se producen, en un aquí y ahora de la horizontalidad
grupal, en función de esa tarea convocante, tanto explícita como implícita.
La horizontalidad grupal se va a ofrecer como el escenario desde dónde, se adjudican y se
asumen roles, que pertenecen al grupo interno o escena de cada integrante. Hablamos
entonces de una multiplicidad dramática dónde se ponen en juego, la verticalidad de cada uno
de los miembros que conforman el grupo, entrecruzado con la horizontalidad de este, y de
acuerdo con una transversalidad o situación actual.

En la escenificación grupal entonces, se adjudican y asumen roles que pertenecen al grupo


interno, de cada integrante. Pero también debemos sumarle, otras escenas correspondientes a
situaciones sociales que tienen que ver con la situación actual trasversal del contexto en que
ese grupo se inscribe.

El sujeto por un lado asume un rol y por el otro el grupo se lo otorga. Cuando es adjudicado
por el grupo, generalmente el sujeto lo asume y si no, se pondrá en evidencia.

Al no ser los roles algo estático, varían y tienen la dinámica propia de cada situación que
permite que los mismos emerjan. Los roles son dinámicos, gozan de un permanente
movimiento. Cuando cambia la situación, cambia los roles. Si permanecen fijos, si no cambian,
ingresa el grupo en la estereotipia. La dinámica grupal implica necesariamente roles
situacionales, no estáticos.

Como ya sabemos la horizontalidad del grupo tiene que ver con la historia del grupo, es decir,
con su proceso, con su recorrido. Y la verticalidad tiene que ver con la historia del sujeto, con
su singularidad. En el entrecruzamiento entre la historia del grupo y la historia de cada sujeto
es donde se produce el rol.

El Dr. Enrique Pichón Riviere define un rol como:

“Un modelo organizado de conducta, referente a una posición en una estructura


interaccional, vinculado a expectativas propias y de los otros. Se configura para asumir o
negar una tarea”.

Esta definición toma al rol como una expresión en una acción, que persigue como objetivo
asumir una tarea o por el contrario, contraponerse a ese desarrollo y negar la tarea.
La tarea individual ejercida mediante el rol va configurando el acontecer grupal. Pero, en
definitiva, resulta a una acción común, transformándose en una tarea grupal. Es de esta
manera como el rol se vincula a la tarea.

Al ser un rol, un modelo organizado de conductas podemos inferir que hay distintas formas de
desempeñar, dentro del grupo, el mismo rol. Por ejemplo: el rol de líder, que será distinto, de
acuerdo con la singularidad de cada miembro que lo ejerza.

Antes decíamos que el rol siempre implica una determinada posición dentro de la estructura
interaccional, nunca es aislado, y es ejercido por personas, personas en situación, donde los
distintos roles se van a ir configurando, para desarrollar o negar un tarea.

Los roles entonces, siempre se vinculan a una tarea que tiene dos dimensiones, la explícita y la
implícita.

En cuanto a los tipos de roles, podemos describir:


 roles formales o prescriptos y
 roles dinámicos o informales.

Los roles formales son parte de un encuadre establecido, en función de una tarea. Son roles
prescriptos desde lo institucional. Por ejemplo: Jefatura, agente.

Debemos señalar que los roles prescriptos permiten establecer sus propias pautas de control y
sanción para con sus miembros. Esta posibilidad de sanción lleva a sus miembros a la
trasmisión, repetición y cumplimiento de lo establecido: que es lo instituido.

Los roles dinámicos o informales se juegan en una estructura grupal, de manera espontánea,
en el aquí y ahora de la tarea, en la horizontalidad grupal. Los roles estudiados por Pichón
Rivière son: Portavoz · Líder · Saboteador · Chivo Emisario.

La “teoría del rol”, la toma Pichón Riviere de uno de sus antecedentes teóricos más notables:
George Mead, pero la enriquece con aportes propios, porque Pichón Riviere no sólo va a
pensar al rol como un instrumento de interacción, sino que va a pensar en la
complementariedad que todo rol tiene.

Y es muy importante tener en cuenta este concepto cuando veamos los roles en los grupos,
porque en los roles prescriptos son evidentes, pero en los roles dinámicos no lo son tanto.

También un rol implica determinadas expectativas propias y ajenas que se ponen en juego, a la
hora de ejercerlo, de asumirlo. Es decir, las expectativas implican una serie de derechos y
obligaciones respecto al acto de accionar un rol y es lo que se espera de ese rol cuando es
ejercido. Podríamos entonces hablar de un aspecto o nivel psicológico del rol.

Este aspecto psicológico del rol, esta dimensión subjetiva implica que, en su ejercicio, cada rol
va a ser ejercido desde una singularidad, una historia personal, un sello personal, único e
irrepetible.

La dimensión sociológica del rol por su parte implica diferenciar entre rol y estatus. El estatus
es la posición que esa persona, ocupa dentro de la sociedad o su grupo social. El ejercicio del
rol en cambio implica una representación, una acción que es independiente del estatus de la
persona, con el cual incluso puede o no coincidir.

Finalmente, tenemos que hablar de una dimensión intersubjetiva del rol que pone el foco en el
aspecto funcional del rol, que pone a los sujetos en una relación mutua en relación con otros.
Funcionalmente un rol se da en un aquí y ahora, mediante complejos mecanismos de asunción
y adjudicación de roles.

En un grupo, se producen entre los miembros, determinadas negociaciones, “un implacable


interjuego” , entre las propias expectativas y necesidades y la de los otros. Quien ejerce un rol,
está asumiéndolo. En un grupo, estos roles que se asumen lo hacen situacionalmente de
acuerdo con la interacción grupal. Y, por otro lado, al mismo tiempo hay roles que son
adjudicados por el resto.

Cada sujeto, miembro de un grupo, va a desplegar al interior de su grupo, su verticalidad, su


historia, sus experiencias, en un cruce con la horizontalidad grupo, que es la historia del grupo
y en un cruce con el aquí y ahora que representa la transversalidad. De este mecanismo surge
el rol.

PORTAVOZ · LÍDER · SABOTEADOR · CHIVO EMISARIO


El rol del Portavoz, en general, es asumido por un sujeto, que dada su historia personal
(verticalidad) algo que sucede en el grupo en determinada situación, le resulta particular, le
resuena y se identifica con eso, entonces viene y lo enuncia y denuncia. Todo esto de manera
consciente o inconsciente. Enuncia, desde lo que le pasa y siente, como persona, dónde
enunciar es ponerlo palabra o en acto. Pero al mismo tiempo denuncia, es el alcahuete del
grupo nos dice Pichón, porque viene a decir aquello que el grupo no puede decir por sí mismo
o vela u oculta.

En este proceso de enunciación y denunciación, se produce un punto de encuentro entre la


horizontalidad grupal y la verticalidad de la persona que ejerce el rol, el portavoz.

Por su parte el Líder, es el que define la situación y organiza la acción. El grupo deposita en el
líder todos los aspectos positivos. El liderazgo no implica liderar sólo el conocimiento. Hay
liderazgos que tienen que ver con aspectos afectivos del aprendizaje, o con aspectos de la
acción, otros que tienen que ver con la decisión en el grupo respecto de la construcción de la
pertenencia, la cooperación y la solidaridad grupal, etc.

El líder en general es quien organiza, inicia la acción y empuja en la dirección del proyecto
grupal.
Siempre estamos hablando de roles dinámicos, que se ejercen en el aquí y ahora de la
horizontalidad grupal. Estos aspectos dinámicos son los que posibilitan la emergencia de los
roles. En un grupo el verdadero liderazgo lo ejerce la tarea, por eso hablamos de grupos
centrados en la tarea.

El Saboteador por su parte es el líder negativo, el líder de la resistencia al cambio. Puede


resultar que a veces, es el portavoz de un determinado aspecto de la estructura grupal. Es
decir, sabotea la tarea y, cuando es asumido su rol por el resto, ejerce al mismo tiempo o
deviene en portavoz de una situación dilemática que el grupo se resistía a trabajar, o escenas
temidas.

El Saboteador representa el liderazgo contrario la tarea. Su liderazgo tiene que ver con liderar
la resistencia al cambio y si no hay tarea, el grupo no se trabaja e incluso pueden aparecer
cuestiones temidas como la disolución grupal.

No debe entenderse al Saboteador como un miembro del grupo que busca resistirse al cambio
desde lo personal. Es un emergente de una situación grupal que posibilita su emergencia.
El Chivo Emisario es el rol que ejerce uno de los miembros como respuesta a una determinada
tensión grupal, dónde se le adjudica todo lo negativo del grupo. Todas aquellas cuestiones
negativas del grupo, conflictivas, ansiógenas que el grupo no puede por algún motivo trabajar,
son depositadas en el chivo emisario emergiendo de esta manera de esa situación grupal en el
aquí y ahora del grupo, que el grupo no puede resolver de otra manera y apela a este
mecanismo proyectivo para evitarla.

Una prueba fehaciente de esto es que, si ese miembro del grupo decide dejar el mismo, el
malestar sigue estando en el grupo y éste puede intentar repetir nuevamente la operatoria
con otro miembro del grupo.

Para terminar, es bueno tener presente que, podemos ejercer un rol, porque este se
encuentra inscripto en nuestro mundo interno. Y los roles, además, remiten unos a otros. Es
decir, un rol no sólo es acción, sino que también es despliegue de alternativas, porque
tomamos la decisión consciente o inconscientemente de desempeñarlo.

Podemos también pensar los roles como suplementarios y complementarios. Los roles son
complementarios cuando predomina la cooperación y la articulación entre ellos y son
Suplementarios, cuando lo que predomina es su competencia.
¿EQUIPO O GRUPO?
¿Es posible establecer una frontera entre grupo y equipo? ¿Cuándo comenzamos a llamar
equipo a un grupo o grupo a un equipo?

Equipo es una denominación que se circunscribía al mundo deportivo y que con los años se
extendió a otros ámbitos. Las organizaciones se han apropiado del término equipo para
designar determinados grupos: de calidad, directivos, de mejora, de cambio, etc.

En las empresas a esta denominación de equipo a un grupo comenzaron a añadirle ciertas


propiedades o matices (tratando de acercarse a lo que es un Grupo Operativo, pero demasiado
lejos de serlo).

El trabajo en equipo, en los últimos años se convirtió en uno de los caballitos de batalla de los
gurús de la administración. Puede que sea una moda, algo que las personas en las
organizaciones, parece que usan, pero en realidad no siempre es así. Queda muy canchero
decir “trabajamos en equipo”, “Hay equipo!”, hasta los políticos en sus eslogan utilizan frases
como ésas. Pero, los llamados equipos de trabajo no son un producto terminado.
Cada persona se integra al equipo desde sus propios conocimientos y experiencias y debe
articularlos con los conocimientos y experiencias de otros. A la vez, se integra a un modelo
organizacional con una cultura determinada, valores y normas que rigen las relaciones y que
muchas veces se contraponen con las individuales.

Ellos son el resultado de una compleja interacción entre personas que coexisten en el mismo
lugar y en el mismo tiempo (la mayor parte de las veces). Estos individuos tejen una compleja
red de vínculos, una trama vincular que tiene, como todo proceso de interacción humana, sus
contradicciones, sus desigualdades, sus movimientos fluctuantes, sus atracciones y sus
rechazos.

Desde la Psicología Social podemos pensar que todo equipo puede llegar a ser grupo. Puesto
que las subjetividades múltiples se ponen de manifiesto en la escena grupal. La transferencia y
proyección forman parte del aprendizaje grupal, puesto que cada individualidad puede lograr
que el grupo avance o bien se obstaculice en formas epistemológicas y epistemofílicas.

Por lo tanto estamos hablando de vínculos, un concepto instrumental en Psicología Social. En


teoría del vínculo, se afirma que “el vínculo es siempre un vínculo social, aunque sea con una
persona y a través de la relación con esa persona se repite una historia de vínculos
determinados en un tiempo y en espacios determinados. Por ello el vínculo se relaciona
posteriormente con la noción de rol, status y de comunicación”.

En el trabajo, por ejemplo, nuestra tarea es abrir canales de comunicación, favorecer y alentar
la comunicación en el equipo, entre los trabajadores y entre elllos y el técnico. Visualizar,
señalar y contribuir a la elaboración y resolución de contradicciones y conflictos., analizar la
funcionalidad de los roles, la pertinencia con la tarea, trabajar para lograr la cohesión grupal
alentando la cooperación dentro y fuera de la tarea, desalentando la competencia y los
reproches. Reflexionar acerca de las relaciones de los integrantes entre sí y con la tarea.
Recordemos que denominamos tarea a toda acción específica del grupo en función de los
objetivos del mismo..
Para que un equipo sea efectivo lo mejor que le puede pasar es que se convierta en un “Grupo
Operativo” según la concepción de “grupo” de la Psicología Social de Enrique Pichon-Rivère. En
el Grupo Operativo se trabajan dos aspectos fundamentales: el aspecto manifiesto, explícito y
el aspecto implícito o latente. En este sentido se acerca a la técnica analítica (que es en
realidad su técnica); apunta a hacer consiente lo inconsciente, es decir hacer explícito lo
implícito. Los grupos operativos tienen la finalidad de movilizar las estructuras estereotipadas,
la resolución de dificultades de aprendizaje, el restablecimiento y aprendizaje de la
comunicación, la disminución de las ansiedades básicas (paranoide y depresiva). El aprendizaje
del funcionamiento de los roles, de los liderazgos.

Tenemos que marcar una diferencia, una cosa es el grupo y otra es la Técnica de Grupo
Operativo. Grupo es una estructura que encontramos en muchos espacios, la técnica de Grupo
Operativo es una forma de trabajar. Con esta técnica potenciamos la creatividad, la
operatividad, la acción. El rasgo distintivo de esta técnica es la de orientar a los integrantes

GRUPO OPERATIVO

El grupo operativo es una técnica de enseñanza, que inició Pichón Riviere, el cual dice que "es
un conjunto de personas con un objetivo común al que integran operando en equipo". Éste
sirve para fomentar en los alumnos un aprendizaje responsable y autónomo el cual, va a hacer
que los participantes logren aprender a aprender. El coordinador debe de tomar en cuenta el
ECRO de cada persona. Es decir el esquema referencial, el cual constituye una integración
unitaria del mundo y del cuerpo, para así poder construir un ECRO grupal.
Un Esquema es un conjunto articulado de conocimientos, aprendizajes, un corpus teórico
sobre el que se va a apoyar nuevos conocimientos y aprendizajes. Incluye las experiencias,
conocimientos y afectos con los que el sujeto va a actuar en el mundo.
A esquema le sumamos la palabra Conceptual y un esquema conceptual es un sistema
organizado de ideas, ideas en general. Es un conjunto organizado de conceptos universales,
que nos permiten y facilitan el acceso a una serie de objetos particulares en nuestra vida
cotidiana. Este esquema conceptual no es un sistema cerrado, es abierto, es decir, podemos ir
incorporando más información, modificar la existente, sintetizar cualita y cuantitativamente
nuevos conocimientos y conclusiones. Este ECRO nunca se completa, siempre está en
constante construcción

El aspecto Referencial del ECRO, alude al campo concreto en el que vamos a trabajar y a
operar. En este trabajo vamos a hacer “referencia” por eso referencial, a los conocimientos
relacionados con ese campo de trabajo.
OPERATIVO -- ECRO

Y hablamos de Operativo y esta palabra refiere a que el ECRO nos permite trabajar. La
Operatividad es un criterio y se asemeja a lo que en otros contextos se conoce como criterio
de verdad. Lo operativo tiene que ver con la posibilidad concreta de modificar una situación,
de forma creativa, atendiendo a condiciones de adaptación activa a la realidad. Es decir,
modificar operativamente, creativamente, la realidad, para transformarla a las necesidades de
la situación.

En el trabajo grupal, se establecen y transmiten distintas cuestiones entre sus miembros,


acuerdos, desacuerdos. Hay mensajes que se transmiten que deben ser entendidos pero.
Siempre se producen los famosos ruidos en la comunicación o malentendidos.

En este proceso de comunicación de mensajes, códigos, decodificaciones, transcripciones,


retroalimentaciones, implica al mismo tiempo un proceso de aprendizaje

Este esquema es representado por un cono invertido recorrido en su interior por una espiral, y
atravesado por los siete vectores descriptos por Pichón.

Los vectores son un concepto que la psicología toma de la matemática y la física, utilizado para
representar las fuerzas con una dirección, un sentido y una intensidad. Se puede pensar que el
cono es la representación de un campo de acción, donde a partir de las variables de análisis
que son los vectores, es posible dar cuenta de cómo circula el intercambio entre los sujetos, y
pensar tácticas de acción futura.

Este esquema puede aplicarse en relación a cualquier situación grupal, donde la evaluación de
la interacción es importante y valiosa para pensar una estrategia de acción, para acompañar e
incentivar el aprendizaje, o apropiación instrumental de la realidad para transformarla.

Los vectores son:


LA AFILIACION

Podemos definirlos en cuanto al “grado de ligazón que los integrantes tienen entre sí y con la
tarea”. Es decir hacer referencia a la cohesión grupal.

Si recordamos los conceptos de serie y grupo, descriptos por J.P.Sartre, podremos decir que la
afiliación se da en los momentos en que los sujetos aun se consideran “no” significativos entre
ellos, la afiliación corresponde a un incipiente sentimiento de pertenencia, y va desde el
momento de alteridad hasta la instancia en que algo de la identificación aparece aunque aun
de bajo compromiso.

LA PERTENECIA
Siguiendo esta línea, la pertenencia implica un grado mayor de cohesión, de identificación con
los otros. El objetivo es que los sujetos sean capaces de integrarse al grupo, planificar las
acciones para concretar la tarea, ser parte del proceso grupal.

Podríamos pensar la pertenencia en etapas en relación a los organizadores grupales Tarea y


Mutua representación interna. En la primera etapa, el grupo es vivenciado como impacto, por
la co-presencia de la mirada de los otros. La situación de desconocimiento produce un elevado
nivel de desconfianza, provocando resistencias que se manifiestan como imposibilidades de
comunicarse, de parálisis o disociación como mecanismos para controlar la ansiedad. Es una
etapa de autocentramiento, es decir el sujeto se encuentra mirándose a sí mismo y vive al
grupo como preexistente, es decir como una “formación” previa a su llegada, sin sentirse parte
del proceso de construirlo. La mutua representación interna, aun no existe y los roles no son
claros, salvo la presencia del líder.

Una segunda etapa, se caracteriza por el inicio de la integración, donde la situación grupal es
más conocida y los acercamientos se dan por subgrupos, hay mayor familiaridad entre los
sujetos y comienzan a gestarse alianzas. Los mecanismos de control aún se observan, de
manera menos extrema, y tomando la forma de enunciación de reglas o normas de
funcionamiento. Si bien en la etapa anterior las necesidades son comunes (no en común, con
los otros) es en esta instancia donde pueden ser escuchadas las necesidades del otro y
registradas por lo menos como parecidas a las propias.

Por lo cual, la Pertinencia consisten en el centramiento del grupo en la tarea prescripta. La


calidad de esta pertinencia se evalúa de acuerdo al monto de la creatividad y la productividad
del grupo.
COOPERACION

El vector Cooperación consiste en la contribución aun silenciosa a la tarea grupal. A través de


la cooperación se hace manifesto el carácter interdisciplinario del grupo operativo y el
interjuego de la verticalidad y la horizontalidad grupal.

LA PERTINENCIA

Consiste en la posibilidad de que el sujeto se centre e incluya en la tarea prescripta, y en el


esclarecimiento de la misma. Esta situación es posible cuando los integrantes dan cuenta de un
sentimiento de utilidad, y de centralidad sobre el trabajo a realizar de manera colectiva y
cooperante.

La pertinencia será posible cuando la pertenencia y la cooperación se instalen, reconociéndola


como parte necesaria del proceso de aprendizaje, vehiculizado por la comunicación. El código
común en proceso de construcción o ajuste, da cuenta de la interrelación de los vectores al
interior del acontecer del grupo.

LA COMUNICACIÓN

La Comunicación que se da entre los miembros puede ser verbal o pre verbal, a través de
gestos. Dentro del vector comunicación de toma en cuenta no sólo el contenido del mensaje,
sino también el cómo y el quien del mensaje, o sea la meta comunicación. Cuando el
contenido del mensaje y la meta comunicación no coinciden, se configura en malentendido en
el grupo.
APRENDIZAJE

El vector Aprendizaje se logra por sumación de información. En determinado momento se


produce un cambio cualitativo en el grupo que se traduce en términos de resolución de
ansiedades, adaptación activa a la realidad, creatividad, proyectos, etc.

LA TELE

El vector Telé fue definido por Jacobo Moreno (medico psiquiatra, creador del Psicodrama)
como una disposición positiva o negativa para trabajar con otro. Se observa en cierto clima
grupal que puede ser traducido como transferencia positiva o negativa con el coordinador y los
miembros entre si, siempre en relación a la tarea.

¡¡¡¡¡Gracias por participar!!!!

Referentes de Capacitación y Recursos Humanos

También podría gustarte