Concepto de Formal y Material del Delito
RELACIONES ENTRE LA PARTE GENERAL Y ESPECIAL
• Históricamente la Parte Especial, precede a la parte General. Como lo explica SUAZO
LAGOS, las primeras leyes se limitaban a describir las conductas delictivas, las penas y a
establecer los procedimientos para su aplicación. La Parte General, solo aparece a partir
del momento en que algunas instituciones generales que antes se desconocían (por
ejemplo el dolo, culpa, caso fortuito) o se regulaban únicamente en relación con
determinados delitos (legítima defensa, relación de causalidad, delito continuado), van
cobrando autonomía y pasan a regularse en un apartado especial de las leyes penales,
que precede a la descripción de los delitos y establecimiento de sus penas.
• Hoy en día, la división del Derecho Penal en una parte de Derecho Penal y otra Especial,
constituye un logro irrenunciable en la técnica legislativa. En la Parte General se
contienen, por un lado, la teoría de la infracción, considerada en abstracto y con
independencia de sus diferentes modalidades, y, por el otro, la teoría de la pena y de las
demás consecuencias jurídicas del delito. (ejem; en algunos Códigos como el nuestro
algunos aspectos de, la responsabilidad civil).
• En la parte especial se detallan las diferentes infracciones y se conminan con distintas
penalidades. De este modo, en la Parte Especial se estudian los elementos o
características de un delito determinado, como por ejemplo, el homicidio simple, el hurto,
el secuestro, las lesiones, etc….
• Sin embargo, y no obstante la división que existe entre una Parte General y otra Especial,
es importante destacar, que en el estudio de cada delito debe tenerse en cuenta y
aplicarse los conocimientos adquiridos en la Parte General.
• Las diversas figuras delictivas que integran las partes Especiales de los distintos códigos,
aparecen en los mismos, ordenados y clasificados. Tal clasificación viene determinada
fundamentalmente por el contenido del injusto, o por la concreta lesión o puesta en
peligro de los bienes jurídicos protegidos. Desde esta perspectiva, los delitos se clasifican
en dos grandes grupos: delitos contra los intereses individuales, y delitos contra los
intereses comunitarios o sociales.
• Dentro del primer grupo, podemos encontrar los delitos contra la vida y la integridad
corporal, la libertad sexual, el honor, el estado civil y el orden de la familia, la propiedad,
etc...., en el segundo grupo, delitos contra los medios de comunicación y otros servicios
públicos, la fe pública, la economía, la existencia y seguridad del Estado, la seguridad
interior del Estado y la administración pública.
• En términos generales, la rúbrica del Título donde se encuentra regulado cada delito,
determina cual es el bien jurídico protegido, cuestión que tiene utilidad como criterio
interpretativo y que tiene una gran importancia al tenor del principio de ofensividad o
lesividad(nullum crimen sine injuria), previsto por el artículo 2 del Código Penal vigente,
en cuanto a que “...no podrá imponerse pena o medida de seguridad alguna si la
acción u omisión no lesiona o pone en peligro efectivo un bien jurídico protegido por la
ley penal
• donde se prevé que “solo es sancionable la conducta que lesione o pone en peligro un
bien jurídico tutelado..” El Código Penal no emplea la palabra “efectivo” y por tanto
tiene una mejor redacción, puesto que ello permite entender sin dificultad que no
solamente son considerados delitos aquellos que ponen en peligro concreto sino también
en abstracto, a determinados bienes jurídicos.
• Ejemplo del primer grupo es el tipificado en el artículo 323 del CP donde se sanciona la
acción de quien conduce un vehículo automotor con temeridad manifiesta y pone en
peligro concreto la vida o la integridad de las personas
• Ejemplo del segundo grupo es el delito de siembra de plantas orientada a la fabricación
ulterior de drogas que prevé el artículo 311 párrafo primero del NCP.
• Dicho esto, y tomando en cuenta cual es el tiempo programado para el desarrollo de
éste módulo, entraremos al estudio y análisis de algunos delitos, que en mi opinión se
encuentran dentro de aquellos que con mayor frecuencia suelen ser conocidos por los
distintos Juzgados y Tribunales de la República, de tal modo que su estudio teórico puede
ser de utilidad para su aplicación práctica en el ámbito de la administración de justicia
en el que se desenvuelven distintos operadores como también en el ejercicio libre de la
profesión del Derecho.
DELITO
El término delito proviene del latín "delinquere" que significa "faltar
moralmente, caer en falta, cometer una falta, delinquir, pecar" o como dice
Jiménez de Asúa citando a Carrara, "desviarse", "resbalar", "abandonar" ,
"abandono de una ley".
Al intentar fijar el concepto del delito debe distinguirse entre los llamados
"concepto formal" y "concepto material o sustancial del delito"
El concepto formal está íntimamente unido a la ley: sólo es delito
aquello que la ley considera como tal.
El concepto material, por el contrario, se empeña en proporcionar una idea
del delito independiente de la ley, de tal suerte que una determinada
conducta podría considerarse constitutiva de delito, fuera que el legislador la
hubiere definido o no como tal.
DEFINICION LEGAL
Está comprendida en el Artículo 12 del Código Penal, según el cual es delito “son
delitos o faltas las acciones y omisiones dolosas o imprudentes por la ley"
ARTÍCULO 12.- DELITOS Y FALTAS. Son delitos o faltas las acciones y
omisiones dolosas o imprudentes penadas por la Ley
DEFINICION DE CONCEPTOS
ARTÍCULO 13.- CLASIFICACIÓN DE LOS DELITOS Y FALTAS. Atendiendo
a la gravedad de la pena a imponer los delitos se clasifican en:
a) Delitos graves los que estén sancionados con penas graves;
b) Delitos menos graves los que estén sancionados con penas menos
graves; y,
c) Cuando la pena puede, por su extensión, incluirse en los dos (2)
literales anteriores, se considera el delito como grave. Las faltas son
castigadas con penas leves.
ARTÍCULO 14.- COMISIÓN POR ACCIÓN Y POR OMISIÓN. Los delitos cuya
descripción legal incluyen un resultado, sin indicar medios necesarios para
producirlo, pueden cometerse tanto por acción como por omisión. Los
delitos de resultado solo se entienden cometidos por omisión cuando la no
evitación del mismo, al infringir el omitente un deber jurídico personal,
equivale a su causación.
Son deberes jurídicos personales los derivados directamente de la Ley, de un
contrato o de la creación por el omitente de una situación de peligro para un
bien jurídico mediante una acción u omisión precedente.
ARTÍCULO 15.- TIEMPO DE COMISIÓN DEL DELITO. El delito se considera
realizado en el momento en que el sujeto actuó o en caso de omisión,
cuando debería haber actuado, sin importar el momento en el que se
produce el resultado de tal actividad.
ARTÍCULO 16.- LUGAR DE LA COMISIÓN DEL DELITO O FALTA. El delito o falta
se considera cometido en cualquiera de los lugares siguientes: 1) En el lugar
en que se desarrolla, en todo o en parte, la actividad delictiva; 2) En el lugar
en que se produce el resultado; o, 3) En los delitos o faltas por omisión, en el
lugar donde debió ejecutarse la acción omitida.
CIRCUNSTANCIAS EXIMENTES O MODIFICATIVAS DE LA
RESPONSABILIDAD PENAL
ARTÍCULO 30.- CAUSAS EXIMENTES DE LA RESPONSABILIDAD PENAL. Son
causas de exención de la responsabilidad penal las siguientes:
1) Inimputabilidad. Es inimputable quien, en el momento de la acción u
omisión y como consecuencia de anomalía o alteración psíquica, alteración
en la percepción o de intoxicación plena, no posee la capacidad de
comprender el carácter ilícito de su conducta o de actuar conforme a esa
comprensión, así como el menor de doce (12) años. El trastorno mental no
exime de responsabilidad cuando haya sido procurado con el propósito de
cometer un delito o se hubiera previsto o debido prever su comisión;
2) Ejercicio de un derecho, oficio, cargo o cumplimiento de deber. Quien
actúa en cumplimiento de un específico deber jurídico o en el ejercicio
legítimo de un derecho, oficio o cargo;
3) Estado de necesidad. Quien, en estado de necesidad, para evitar un mal
propio o ajeno lesiona un bien jurídico de otra persona o infringe un deber,
siempre que concurran los requisitos siguientes: a) Que el mal causado no
sea mayor que el que se trate de evitar;
b) Que la situación de necesidad no haya sido provocada intencionadamente
por el sujeto; y,
c) Que el necesitado no tenga, por su oficio o cargo, obligación de
sacrificarse.
4) Legítima defensa. Quien obra en defensa de la persona o derechos
propios o extraños, siempre que concurran los requisitos siguientes:
a) Agresión ilegítima actual;
b) Necesidad razonable de los medios empleados para impedir o repeler la
agresión; y,
c) Falta de provocación suficiente de quien se defiende. Se entiende que
concurren las tres (3) circunstancias anteriores respecto de quien rechaza el
escalamiento o fractura de cercados, paredes, entradas de una casa o
apartamento habitado o de sus dependencias o, emplea violencia contra la
persona extraña a ella cuando sea sorprendido dentro de los indicados
lugares; y,
5) Miedo insuperable. Quien obra impulsado por miedo insuperable.
CIRCUNSTANCIAS QUE MODIFICAN LA RESPONSABILIDAD PENAL
ARTÍCULO 31.- CIRCUNSTANCIAS ATENUANTES. Son circunstancias
atenuantes comunes las siguientes: 1) Las causas de exención de la
responsabilidad criminal cuando no concurra alguno de los requisitos no
esenciales exigidos para su apreciación. Estas causas tienen la consideración
de atenuantes cualificadas;
2) Actuar por estímulos tan poderosos que produzcan en el sujeto arrebato u
obcecación de entidad semejante;
3) Haber procedido el culpable a reparar el daño causado o, a disminuir los
efectos perjudiciales del delito antes de la finalización de las investigaciones
preliminares;
4) Ser el culpable mayor de dieciocho (18) años y menor de veintiuno (21);
5) Haber procedido el culpable, antes de tener conocimiento del inicio de un
procedimiento judicial, a confesar la infracción a las autoridades; y,
6) Cualquier otra circunstancia análoga a las anteriores.
ARTÍCULO 32.- CIRCUNSTANCIAS AGRAVANTES. Son circunstancias
agravantes comunes las siguientes:
1) Ejecutar el hecho con Alevosía. Hay alevosía cuando el culpable comete
cualquiera de los delitos contra las personas, empleando medios, modos o
formas en la ejecución, que tiendan directa y especialmente a asegurarla, sin
riesgo para su persona que proceda de la defensa que pudiera hacer el
ofendido;
2) Ejecutar el hecho mediante abuso de superioridad o de confianza;
3) Actuar con ensañamiento en la ejecución del hecho, aumentando
deliberadamente el sufrimiento de la víctima;
4) Ejecutar el hecho mediante disfraz o aprovechando las circunstancias de
tiempo y lugar para facilitar su ejecución o la impunidad del delincuente;
5) Cometer el hecho por precio, recompensa o promesa remuneratoria;
6) Prevalerse del carácter público que tenga el culpable;
7) Ejecutar el hecho valiéndose de una persona menor de dieciocho (18)
años o con discapacidad;
8) Cometer el delito por motivos racistas u otros relativos a la ideología,
religión o creencias de la víctima, edad, lengua, situación familiar, etnia, raza
o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación sexual o identidad de
género, razones de género, enfermedad o discapacidad; y,
9) La Reincidencia. Hay reincidencia cuando al delinquir, el culpable hubiera
sido condenado ejecutoriamente por un delito de la misma naturaleza. Las
sentencias firmes dictadas por los órganos jurisdiccionales extranjeros
producen los efectos de reincidencia en los casos señalados por la Ley. A los
efectos de reincidencia no se computan los antecedentes penales
cancelados o que deberían serlo, ni los que correspondan a delitos
imprudentes.
ARTÍCULO 33.- CIRCUNSTANCIA MIXTA DE PARENTESCO. La circunstancia de
parentesco puede atenuar o agravar la pena, de conformidad con la
naturaleza, motivos y efectos del delito, ser o haber sido el culpable,
cónyuge o persona con la que el agraviado mantenga o haya mantenido una
relación estable de análoga naturaleza a la anterior o ser ascendiente,
descendiente, hermano del agraviado o de su cónyuge o conviviente.
LAS PENAS
ARTÍCULO 34.- CLASIFICACIÓN DE LAS PENAS. Las penas que pueden
imponerse son privativas de la libertad, privativas de otros derechos y multa,
ya sea con carácter principal o como accesorias.
No se consideran penas las medidas cautelares, las privaciones de derechos
establecidas en las leyes civiles y las sanciones administrativas.
Las penas se clasifican por su naturaleza y por su duración.
ARTÍCULO 35.- CLASES DE PENAS POR SU NATURALEZA. Las penas por su
naturaleza se clasifican en privativas de libertad, privativas de otros derechos
y multa.
1) Son penas privativas de libertad:
a) La prisión a perpetuidad;
b) La prisión; c) El arresto domiciliario; y,
d) La detención de fin de semana.
2) Son penas privativas de otros derechos:
a) La expulsión del territorio nacional;
b) La prestación de servicios de utilidad pública o a las víctimas;
c) La privación del derecho de conducción de vehículos automotores,
aeronaves y embarcaciones;
d) La privación de los derechos a la tenencia y portación de armas de fuego,
explosivos y similares;
e) La inhabilitación para obtener subvenciones y ayudas públicas, para
contratar con el sector público y para gozar de los beneficios o incentivos
fiscales o de la Seguridad Social;
f) La suspensión de la ciudadanía
g) La pérdida de nacionalidad;
h) La inhabilitación absoluta;
i) La inhabilitación especial de cargo u oficio público;
j) La inhabilitación especial de profesión u oficio, industria o comercio;
k) La inhabilitación especial de la patria potestad, tutela, guarda o curatela;
l) La prohibición de residencia;
m) La prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima; y, n) La
localización permanente.
3) Son penas de multa: a) Los días-multa; y, b) La multa proporcional.
PENAS PRIVATIVAS DE LIBERTAD
ARTÍCULO 37.- LA PENA DE PRISIÓN A PERPETUIDAD. Cuando la Ley así lo
prevea, la pena de prisión será a perpetuidad. Esta pena supone la privación de
la libertad de por vida, sin perjuicio de su revisión; y, La pena de prisión a
perpetuidad debe ser revisada por el Órgano Jurisdiccional competente para
valorar la procedencia de su suspensión, cuando se cumplan los requisitos
siguientes:
a) Que el condenado haya cumplido treinta (30) años de su condena;
b) Que el condenado haya observado buena conducta en el
establecimiento penitenciario y no exista peligro de reiteración delictiva, a
la vista de las características del hecho y de las circunstancias personales
del autor; y,
c) Que el condenado haya satisfecho, en su caso, las responsabilidades
civiles derivadas del hecho delictivo, salvo que el Órgano Jurisdiccional
competente, después de oír a los interesados y al Ministerio Público (MP),
declaren la imposibilidad total o parcial de que el sujeto haga frente a las
mismas.
El Órgano Jurisdiccional competente debe resolver sobre la suspensión de
la pena de prisión a perpetuidad tras un procedimiento oral contradictorio
en el que intervienen el Ministerio Público (MP) y el condenado, asistido
por su abogado defensor.
La suspensión de la ejecución debe tener una duración de cinco (5) a diez
(10) años. Son aplicables las normas contenidas en los artículos referentes
a la suspensión condicional de la ejecución de la pena, que no
contravengan lo estipulado en el presente artículo.
El Órgano Jurisdiccional competente, a la vista de la posible modificación
de las circunstancias valoradas, puede cambiar la decisión que
anteriormente hubiera adoptado y acordar la imposición de nuevas
prohibiciones, deberes o prestaciones, la modificación de las que ya
hubieran sido acordadas o la revocación de las mismas.
Asimismo, el Órgano Jurisdiccional competente debe revocar la suspensión
si se produjere un cambio de circunstancias que no permita mantener ya el
pronóstico de falta de peligrosidad en que se fundaba la decisión de
suspensión adoptada.
Denegada la suspensión de la pena de prisión a perpetuidad no puede
volver a revisarse la pena hasta transcurrido un año desde la denegación.
ARTÍCULO 38.- PENA DE PRISIÓN. La pena de prisión consiste en la
privación de la libertad del condenado y conlleva la suspensión, restricción
y limitación de otras libertades conexas e inherentes al régimen de
privación de libertad, de conformidad con lo establecido por la Ley.
Debe cumplirse en los establecimientos penitenciarios o bajo el régimen
que establezca la Ley.
La pena de prisión tiene una duración mínima de un (1) mes y máxima de
treinta (30) años, salvo aquellos delitos que llevan pena de prisión a
perpetuidad o lo que se podría derivar de la aplicación de las normas sobre
concursos de delitos.
ARTÍCULO 39.- ARRESTO DOMICILIARIO. El arresto domiciliario obliga al
condenado a permanecer en su domicilio o en un lugar determinado fijado
por el Órgano Jurisdiccional competente en la sentencia o posteriormente
en auto motivado.
El arresto domiciliario tiene una duración de hasta cinco (5) años.
El Órgano Jurisdiccional competente puede autorizar, excepcionalmente, la
salida del domicilio para evitar los posibles efectos desocializadores de la
pena, considerándose ese tiempo también de cumplimiento del arresto.
Para garantizar su cumplimiento el Órgano Jurisdiccional competente
puede acordar la utilización de medios mecánicos o electrónicos que
permitan la localización del condenado.
Si el condenado incumple la pena, el Órgano Jurisdiccional competente, sin
perjuicio de deducir testimonio por quebrantamiento de condena, debe
acordar que el tiempo restante de privación de libertad se ejecute en el
establecimiento penitenciario más cercano a su domicilio. A estos efectos
cada día de arresto equivale a un día de prisión.
Si la pena de arresto domiciliario resulta de imposible o muy difícil
ejecución por indeterminación del domicilio del culpable u otra causa
similar, debe ser sustituida por prisión. A estos efectos un (1) día de arresto
equivale a un (1) día de prisión.
ARTÍCULO 40.- LA PENA DE DETENCIÓN DE FIN DE SEMANA. La pena de
detención de fin de semana consiste en la privación de libertad durante los días
sábado y domingo en un centro de detención destinado a tal efecto, con una
duración mínima de treinta y seis (36) horas y máxima de cuarenta y ocho (48)
horas por cada fin de semana.
No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, el Órgano Jurisdiccional
competente, en consideración a las circunstancias laborales, familiares o
educativas del condenado, oído éste y el Ministerio Público (MP), puede
ordenar que la pena de detención de fin de semana se cumpla en otros
días de la misma.
Si el condenado incurriera en dos (2) ausencias no justificadas, el Órgano
Jurisdiccional competente, sin perjuicio de la responsabilidad que pueda
corresponder por el quebrantamiento de condena, puede acordar que la
detención se ejecute ininterrumpidamente en el establecimiento penitenciario
más cercano a su domicilio o en su defecto, en el que el Órgano Jurisdiccional
competente designe.
A estos efectos, cada fin de semana equivale a dos (2) días de prisión. La pena a
la que se refiere éste artículo tiene una duración mínima de cuatro (4) y máxima
de cincuenta y seis (56) fines de semana.
FIN
LAS PENAS
MSC. ERICK RODRIGUEZ
PENAS PRIVATIVAS DE OTROS DERECHOS
• PÉRDIDA DE LA NACIONALIDAD.
• SUSPENSIÓN DE LA CIUDADANÍA
• INHABILITACIÓN ABSOLUTA.
• INHABILITACIÓN ESPECIAL DE CARGO U OFICIO PÚBLICO
• INHABILITACIÓN DE PROFESIÓN, OFICIO, COMERCIO O INDUSTRIA
• PRIVACIÓN DEL DERECHO A LA CONDUCCIÓN DE VEHÍCULOS AUTOMOTORES,
AERONAVES Y EMBARCACIONES
• PROHIBICIÓN DE TENENCIA Y PORTACIÓN DE ARMAS DE FUEGO, EXPLOSIVOS,
MUNICIONES Y MATERIALES RELACIONADOS.
• INHABILITACIÓN PARA OBTENER SUBVENCIONES Y AYUDAS PÚBLICAS, PARA
CONTRATAR CON EL SECTOR PÚBLICO Y CON ALIANZA PÚBLICO-PRIVADA Y PARA
GOZAR DE BENEFICIOS O INCENTIVOS FISCALES O DE LA SEGURIDAD SOCIAL.
• INHABILITACIÓN ESPECIAL DE LA PATRIA POTESTAD, TUTELA, GUARDA O CURATELA
• PRESTACIÓN DE SERVICIOS DE UTILIDAD PÚBLICA O A LAS VÍCTIMAS.
• LAS PENAS DE PROHIBICIÓN DE RESIDENCIA, PROHIBICIÓN DE APROXIMACIÓN
O DE COMUNICACIÓN CON LA VÍCTIMA.
• PENA DE LOCALIZACIÓN PERMANENTE
MULTA
• ARTÍCULO 53.- PENA DE DÍAS MULTA. La pena de días multa obliga a la persona
condenada a pagar una cantidad de dinero al Estado de Honduras, a través de la Tesorería
General de la República o de la institución que la Ley designe. La pena de multa se
impone por el sistema de los días multa, salvo que el presente Código disponga otra cosa.
• Su extensión es de diez (10) a dos mil (2,000) días y cada día multa tiene un valor no
menor de Veinte Lempiras (L.20) ni mayor de Cinco Mil Lempiras (L5,000).
• ARTÍCULO 54.- MULTA PROPORCIONAL. No obstante lo dispuesto en el artículo
anterior, cuando el presente Código así lo determine, la multa se establece en proporción
al daño causado, al valor del objeto del delito o al beneficio obtenido o perseguido con el
mismo.
• ARTÍCULO 55.- PAGO DE LA MULTA. La pena de multa, ya sea como días multa o
proporcional, debe satisfacerse dentro de los treinta (30) días siguientes a la firmeza de la
sentencia.
• No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, el Órgano Jurisdiccional competente,
atendida la situación económica del condenado, puede acordar su pago aplazado o en
cuotas dentro de un período de dos (2) años. En este caso, el impago de dos (2) plazos
determina el vencimiento de los restantes.
• ARTÍCULO 56.- INCUMPLIMIENTO DE LA PENA DE MULTA. RESPONSABILIDAD
PENAL SUBSIDIARIA POR IMPAGO DE LA MULTA. Si el condenado no satisface
voluntariamente o por vía de apremio la multa impuesta, queda sujeto a una
responsabilidad personal subsidiaria de un (1) día de privación de libertad por cada dos
(2) cuotas diarias no satisfechas, que puede cumplirse bajo la forma de detención de fin
de semana o arresto domiciliario.
• También puede el Órgano Jurisdiccional competente, previa conformidad del condenado,
acordar que la responsabilidad personal subsidiaria se cumpla mediante servicios de
utilidad pública o a las víctimas.
• En este caso, cada día de privación de libertad equivale a una (1) jornada de trabajo.
PENAS ACCESORIAS
• ARTÍCULO 57.- PENAS ACCESORIAS. Las penas de inhabilitación son accesorias en los
casos en que, no estando previstas específicamente en un delito, la Ley declara que otras
penas las llevan consigo.
• ARTÍCULO 58.- PENAS ACCESORIAS DE INHABILITACIÓN ABSOLUTA Y ESPECIAL.
La pena de prisión por más de cinco (5) años lleva consigo la de inhabilitación absoluta
durante el tiempo de la condena, salvo que esté ya prevista como pena principal en el
delito de que se trate.
• La pena de prisión que no exceda de cinco (5) años lleva consigo alguna o algunas de las
siguientes penas accesorias, salvo que estén ya previstas como pena principal en el
supuesto de que se trate:
1) Inhabilitación especial de cargo o empleo público durante el tiempo de la condena, siempre y
cuando estos derechos hayan tenido relación directa con el delito cometido;
2) Inhabilitación especial de profesión, oficio, comercio o industria durante el tiempo de la
condena, siempre y cuando estos derechos hayan tenido relación directa con el delito cometido;
y,
3) Inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, custodia, tutela o curatela
durante el tiempo de la condena, siempre y cuando estos derechos hayan tenido relación directa
con el delito cometido.
AUTORÍA, PARTICIPACIÓN E ITER CRIMINIS
• ARTÍCULO 60.- PENA PARA EL AUTOR. La pena fijada en la Ley es la que corresponde
al autor del delito consumado
• ARTÍCULO 61.- PENA PARA LOS PARTÍCIPES. A los inductores de un delito
consumado o intentado, se les debe imponer la misma pena que la fijada por la Ley para
los autores del mismo delito.
• A los cómplices de un delito consumado o intentado, se les debe imponer la pena
prevista por la Ley para los autores del mismo delito, rebajada en un tercio (1/3). No
obstante si su aportación hubiera sido muy relevante para la realización del hecho se le
impone la misma pena que al autor.
• ARTÍCULO 62.- PENA PARA LA TENTATIVA. A los autores de tentativa de delito se les
debe imponer la pena del delito consumado rebajada en un cuarto (1/4) si se tratase de
tentativa acabada, y en un tercio (1/3) en caso de una tentativa inacabada.
• ARTÍCULO 63.- TENTATIVA Y PARTICIPACIÓN ESPECÍFICAMENTE PREVISTAS. Las
reglas anteriores no son aplicables en los casos en que la tentativa y la participación se
hallan especialmente penadas por la Ley.
EXENCIÓN INCOMPLETA
• ARTÍCULO 64.- PENA PARA LOS CASOS DE EXENCIÓN INCOMPLETA. En los casos
previstos en el numeral 1) del Artículo 31 del presente Código, el Órgano Jurisdiccional
competente atendiendo al número y la identidad de los requisitos que faltaren o
concurrieren, puede imponer la pena correspondiente al delito cometido rebajada en un
tercio (1/3) o un cuarto (1/4), aplicándola en la extensión que estimen conveniente,
atendidas las circunstancias personales del autor y, en su caso, el resto de las
circunstancias atenuantes o agravantes.
CONCURSO DE DELITOS
• ARTÍCULO 65.- CONCURSO DE DELITOS. Existe concurso de delitos cuando se
realizan una (1) o varias acciones u omisiones y se infringen efectivamente dos (2) o más
normas legales.
• ARTÍCULO 66.- CONCURSO REAL. Hay concurso real cuando un mismo sujeto realiza
dos (2) o más acciones u omisiones y con ello infringe una misma norma penal varias
veces o varias normas penales. Al culpable de dos (2) o más delitos o faltas se le imponen
todas las penas correspondientes a las infracciones cometidas para su cumplimiento
simultáneo, si fuere posible, atendidas la naturaleza y efectos de las mismas.
• Si las penas impuestas por las diversas infracciones no pueden ser cumplidas
simultáneamente, debe seguirse el orden de su respectiva gravedad para su cumplimiento
sucesivo.
• No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, el máximo de cumplimiento viene
determinado por el triple del tiempo de duración de la más grave de las penas impuestas,
que no puede exceder de treinta (30) años.
• En el caso de que alguno de los delitos por los que hubiere sido condenado el culpable
exceda de veinte (20) años, el máximo de cumplimiento efectivo de la pena es de
cuarenta (40) años.
• La limitación de cumplimiento se aplica aunque las penas se hayan impuesto en distintos
procesos si los hechos por su conexión, podrían haberse enjuiciado en uno solo.
• ARTÍCULO 67.- CONCURSO IDEAL. Hay concurso ideal cuando con una (1) sola
acción u omisión se infringen diversas disposiciones legales que no se excluyen entre sí.
• La apreciación de concurso ideal supone la imposición de la pena correspondiente al
delito o falta que tenga señalada la pena más grave aumentada en un tercio (1/3), sin que
pueda exceder de la suma de las penas concretas impuestas si se hubiesen penado
separadamente los delitos.
• ARTÍCULO 68.- DELITO CONTINUADO Y DELITO MASA. Quien en ejecución de un
plan preconcebido o aprovechando idéntica ocasión, realiza una pluralidad de acciones u
omisiones que ofenden a uno o varios sujetos e infringen el mismo precepto penal o
preceptos de igual o semejante naturaleza, debe ser castigado como autor de un delito o
falta continuados con la pena señalada para la infracción más grave que se debe imponer
en su mitad superior, pudiendo llegarse hasta una pena superior en un tercio (1/3).
AUMENTO O DISMINUCIÓN EN FRACCIONES Y CIRCUNSTANCIAS
MODIFICATIVAS DE LA RESPONSABILIDAD PENAL
• ARTÍCULO 69.- AUMENTO O DISMINUCIÓN EN FRACCIONES DE LA PENA. La
extensión de la pena aumentada o disminuida en fracciones a la prevista por la Ley, se fija
atendiendo a las reglas siguientes:
• 1)La pena aumentada en una fracción determinada, se forma partiendo de la cifra máxima
señalada en la Ley para el delito de que se trate aumentando la fracción correspondiente,
constituyendo la suma resultante su límite máximo. El límite mínimo de la pena
aumentada en una fracción determinada será el máximo de la pena señalada por la Ley
para el delito de que se trate; y,
• 2)La pena disminuida en una fracción determinada se forma partiendo de la cifra mínima
señalada por la Ley en el delito de que se trate y disminuyendo la fracción
correspondiente, constituyendo el resultado de esta deducción su límite mínimo. El límite
máximo de la pena disminuida en una fracción determinada será el mínimo de la pena
señalada por la Ley para el delito de que se trate.
• ARTÍCULO 70.- CONCURRENCIA O AUSENCIA DE CIRCUNSTANCIAS
MODIFICATIVAS DE LA RESPONSABILIDAD PENAL. El Órgano Jurisdiccional
competente debe individualizar motivadamente la duración de la pena a imponer,
sujetándose a las reglas siguientes:
• 1)En los delitos dolosos el Órgano Jurisdiccional competente determinará la pena dentro
del máximo y el mínimo que la Ley señala al delito, tomando en consideración las reglas
siguientes:
• a) Si no concurren circunstancias agravantes ni atenuantes, la pena se fija dentro del
marco establecido para el delito de que se trate en atención a las circunstancias
personales del delincuente y a la mayor o menor gravedad del hecho;
• b) Si solo concurre una (1) o dos (2) circunstancias agravantes y ninguna atenuante, se
aplica la pena media hasta el límite máximo;
• c) Cuando concurren más de dos (2) circunstancias agravantes y ninguna atenuante se
aplica la pena en su límite máximo;
• d) Si solo concurre alguna circunstancia atenuante, se impone la pena media hasta el
límite mínimo;
• e) Cuando concurren varias circunstancias atenuantes y ninguna agravante se aplica la
pena en su límite mínimo; y,
• f) Cuando concurren circunstancias atenuantes y agravantes se compensan unas y otras
para la individualización de la pena. En este supuesto no se debe imponer el máximo ni el
mínimo de la pena.
• 2) Una vez aplicadas las reglas de los literales anteriores, el Órgano Jurisdiccional
competente fijará motivadamente la duración exacta de la pena, en atención a las
circunstancias personales del culpable y a la mayor o menor gravedad del hecho.
• 3) En los delitos imprudentes el Órgano Jurisdiccional competente debe imponer la pena
dentro del mínimo y el máximo de la pena, atendiendo a la gravedad de la imprudencia; y,
• 4) En las faltas el Órgano Jurisdiccional competente puede recorrer toda la extensión de
la pena, sin ajustarse a las reglas de los numerales anteriores, atendiendo a las
circunstancias personales del culpable y a la gravedad del hecho.
FIN
LIBERTAD CONDICIONAL
LIBERTAD CONDICIONAL
ARTÍCULO 81.- LIBERTAD CONDICIONAL. El Juez de Ejecución puede conceder al condenado el
beneficio de la libertad condicional siempre que concurran las circunstancias siguientes:
1)El condenado ha cumplido la mitad (1/2) de la pena impuesta en los casos de pena de prisión
de hasta quince (15) años. Si la condena lo es a prisión de más de quince (15) años y menos de
treinta (30) años, el condenado debe haber cumplido dos tercios (2/3) de la pena. Si la pena
sobrepasa los treinta (30) años, no es aplicable la libertad condicional hasta que hayan
transcurrido treinta (30) años de cumplimiento efectivo de la condena;
2)El condenado haya observado buena conducta en el establecimiento penitenciario;
3)Exista un pronóstico favorable de reinserción social; y,
4)El condenado haya satisfecho, en su caso, las responsabilidades civiles derivadas del hecho
delictivo, salvo que el Órgano Jurisdiccional competente, después de oír a los interesados y al
Ministerio Público (MP), declare excepcionalmente la imposibilidad total o parcial de que el
sujeto haga frente a las mismas.
El Órgano Jurisdiccional competente, en la resolución que concede la libertad condicional,
puede motivadamente imponer al sujeto durante el período de libertad condicional alguna o
algunas de las medidas reguladoras de la libertad a que se refiere el Artículo 84.
El período de libertad condicional dura todo el tiempo que le falte al sujeto para cumplir la
condena. Si en dicho período el condenado comete un nuevo delito doloso o incumple las
medidas reguladoras de la libertad impuestas, el Órgano Jurisdiccional competente revocará la
libertad concedida y el sujeto reingresará a prisión para cumplir la parte de la pena que se
hubiera dejado de ejecutar, de la que puede descontarse hasta tres cuartos (3/4) del tiempo
pasado en libertad.
Transcurrido el tiempo de libertad condicional sin que el sujeto haya cometido un nuevo delito
doloso o incumplido las medidas reguladoras de la libertad impuestas, se tendrá por extinguida
la pena.
EXCEPCIÓN A LA NORMA
Este régimen no es aplicable a los condenados que lo hayan sido por su participación en un
grupo delictivo organizado, excepto si colaboran de forma directa y eficaz para prevenir otros
delitos de criminalidad organizada impidiendo su realización o aportando u obteniendo pruebas
de otros ya cometidos y tras cumplir los requisitos a los que se refiere el presente artículo.
MEDIDAS DE SEGURIDAD
ARTÍCULO 85.- PRESUPUESTOS Y LÍMITES DE LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD. Las medidas de
seguridad se aplican por el Órgano Jurisdiccional competente a las personas que se encuentran
en los supuestos previstos en el Capítulo siguiente, únicamente cuando concurren estas dos (2)
circunstancias:
1)El sujeto ha cometido un hecho previsto como delito o falta; y,
2)Del hecho y de las circunstancias personales del sujeto puede deducirse un pronóstico de
comportamiento futuro de probabilidad de comisión de nuevos delitos. La medida de seguridad
no debe ser ni más gravosa ni de mayor duración que la pena que hubiere sido aplicable al
hecho cometido, ni exceder el límite de lo necesario para prevenir la peligrosidad del sujeto.
Cuando la pena que hubiera podido imponerse por el hecho cometido no sea privativa de
libertad, el Órgano Jurisdiccional competente sólo podrá imponer alguna o algunas de las
medidas no privativas de libertad.
ARTÍCULO 86.- REVISIÓN DE LAS MEDIDAS.
Durante la ejecución de la sentencia el Órgano Jurisdiccional competente, mediante un
procedimiento contradictorio podrá:
1)Mantener la ejecución de la medida de seguridad impuesta;
2)Acordar el cese de la medida de seguridad impuesta en cuanto desaparezca la peligrosidad
criminal del condenado;
3)Sustituir una medida de seguridad por otra que se estime más adecuada, entre las previstas
para el supuesto de que se trate;
4)Dejar en suspenso la ejecución de la medida en atención al resultado ya obtenido con su
aplicación, por un plazo no superior al que reste hasta el máximo señalado en la sentencia que la
impuso. La suspensión queda condicionada a que el condenado no vuelva a delinquir durante el
plazo fijado y puede dejarse sin efecto si nuevamente resulta acreditada cualquiera de las
circunstancias previstas en el Artículo 85 del presente Código.
ARTÍCULO 87.- CLASES DE MEDIDAS DE SEGURIDAD.
Las medidas de seguridad que se pueden imponer con arreglo al presente
Código son privativas y no privativas de libertad.
1) Son medidas privativas de la libertad:
a) El internamiento en centro psiquiátrico;
b) El internamiento en centro de desintoxicación; y,
c) El internamiento en centro educativo especial
2) Son medidas no privativas de libertad:
a) La sumisión a tratamiento ambulatorio;
b) La inhabilitación profesional;
c) La privación del derecho de conducción de vehículos
automotores, aeronaves y embarcaciones;
d) La privación del derecho a la tenencia y portación de
armas y explosivos;
e) La custodia familiar;
f) La prohibición de residencia;
g) La prohibición de acudir a determinados lugares;
h) El sometimiento a programas de tipo formativo, cultural,
educativo-profesional, de educación sexual y otros
similares;
i) La caución de buena conducta;
j) La libertad vigilada; y,
k) La expulsión de extranjeros.
La persona sometida a medidas de seguridad no privativas de la libertad o quien asume su
custodia están obligados a fijar ante el Órgano Jurisdiccional competente el domicilio que tendrá
aquélla. Cualquier cambio de éste debe ser comunicado al Órgano Jurisdiccional competente
para su autorización, aportando la debida justificación.
ARTÍCULO 88.- EL INTERNAMIENTO. El Órgano Jurisdiccional competente fijará en sentencia el
límite máximo de la medida de internamiento de acuerdo con los presupuestos y límites
establecidos en el Código Penal.
ARTÍCULO 89.- TRATAMIENTO AMBULATORIO. El Órgano Jurisdiccional competente, a la vista de
los informes de los facultativos, puede sustituir el internamiento en cualquier momento por la
sumisión a tratamiento ambulatorio en una institución pública o imponer dicho tratamiento
desde el principio, siempre que se ofrezca suficiente garantía de cumplimiento.
ARTÍCULO 90.- INHABILITACIÓN PROFESIONAL Y PRIVACIÓN DE DERECHOS. El Órgano
Jurisdiccional competente puede imponer la medida de inhabilitación profesional o privación de
los derechos a la tenencia y porte de armas y explosivos o a conducir vehículos automotores,
aeronaves y embarcaciones por un tiempo máximo de quince (15) años, cuando el hecho
cometido estuviese relacionado con el ejercicio de la profesión, el cargo o con alguno de esos
derechos.
ARTÍCULO 91.- CUSTODIA FAMILIAR. La medida de custodia familiar se puede imponer por un
tiempo máximo de cinco (5) años. El sometido a esta medida queda sujeto al cuidado y vigilancia
del familiar que se designe o de un guardador, siempre que acepten la custodia, cuyo ejercicio se
llevará a cabo bajo el control del Juez de Ejecución, con la obligación de someterlos al
tratamiento que proceda y de informar periódicamente, todo ello sin menoscabo de las
actividades escolares o laborales del custodiado.
ARTÍCULO 92.- PROHIBICIONES. El Órgano Jurisdiccional competente puede imponer la
prohibición de residir en el lugar o territorio que se designe, o la de acudir a determinados
lugares por un tiempo máximo de cinco (5) años. Para garantizar su cumplimiento puede
utilizarse medios electrónicos.
ARTÍCULO 93.- SOMETIMIENTO A PROGRAMAS DE TIPO FORMATIVO. El Órgano Jurisdiccional
competente puede imponer la medida de sometimiento a programas de tipo formativo, cultural,
educativo profesional, de educación sexual u otros similares, por un tiempo de hasta cinco (5)
años, siempre que estén relacionados con la peligrosidad criminal del sujeto. En ningún caso el
contenido de la medida puede atentar contra la dignidad del imputado.
ARTÍCULO 94.- CAUCIÓN DE BUENA CONDUCTA. La caución de buena conducta consiste en la
garantía personal, hipotecaria, pignoraticia o depositaria, prestada a satisfacción del Órgano
Jurisdiccional competente por el término que corresponde a la duración de la pena que hubiere
sido aplicable al hecho cometido, a efectos de que el sujeto no cometa nuevos hechos punibles y
cumpla con las obligaciones o prohibiciones que le imponga el Órgano Jurisdiccional competente
relacionadas con su peligrosidad criminal, sin que en ningún caso su contenido atente contra la
dignidad del condenado.
La caución se hace efectiva a favor del Estado cuando el beneficiado incurre en nuevo delito o
incumple las obligaciones o prohibiciones impuestas. En otro caso, al finalizar el plazo señalado
para su cumplimiento, se procederá a revocar la caución.
ARTÍCULO 95.- LIBERTAD VIGILADA. La libertad vigilada consiste en el sometimiento del
condenado a control judicial a través del cumplimiento de alguna o algunas de las medidas
siguientes:
1)La obligación de estar siempre localizable mediante aparatos electrónicos que permitan su
seguimiento permanente;
2)La obligación de presentarse periódicamente en el lugar que el Órgano Jurisdiccional
competente establezca
3)La de comunicar inmediatamente y por el medio señalado por el Órgano Jurisdiccional
competente a tal efecto, cada cambio del lugar de residencia o del lugar o puesto de trabajo
4)La prohibición de ausentarse del lugar donde reside o de un determinado territorio sin
autorización del Órgano Jurisdiccional competente;
5)La prohibición de aproximarse a la víctima o a aquellos de sus familiares u otras personas que
determine el Órgano Jurisdiccional competente;
6)La prohibición de comunicarse con la víctima o con aquellos
de sus familiares u otras personas que determine el Órgano
Jurisdiccional competente;
7)La prohibición de acudir a determinados territorios, lugares o
establecimientos;
8)La prohibición de residir en determinados lugares;
9)La prohibición de desempeñar determinadas actividades que
pueden ofrecerle o facilitarle la ocasión para cometer hechos
delictivos de similar naturaleza;
10) La obligación de participar en programas formativos, laborales, culturales, de educación
sexual u otros similares; y,
11) La obligación de seguir tratamiento médico externo o de someterse a un control médico
periódico, con su consentimiento.
El Órgano Jurisdiccional competente debe imponer en la sentencia la medida de libertad vigilada
para su cumplimiento inmediatamente posterior al de la pena privativa de libertad impuesta,
cuando así lo disponga expresamente el presente Código.
A tal efecto, al menos dos (2) meses antes de la extinción de la pena privativa de libertad, el Juez
de Ejecución elevará la oportuna propuesta al Órgano Jurisdiccional competente, que, con
arreglo a dicho procedimiento, concretará el contenido de la medida fijando las obligaciones o
prohibiciones del párrafo primero del presente Artículo, que habrá de observar el condenado.
Si las medidas de libertad vigilada impuestas por diversos delitos suponen obligaciones o
prohibiciones que no pueden ser ejecutadas simultáneamente, se cumplirán sucesivamente, sin
perjuicio de que el Órgano Jurisdiccional competente a petición del Ministerio Público (MP)
ejerza las facultades siguiente:
1)Modificar en lo sucesivo las obligaciones y prohibiciones impuestas;
2)Reducir la duración de la libertad vigilada o incluso poner fin a la misma a la vista de un
pronóstico positivo de reinserción que considere innecesaria o contraproducente la continuidad
de las obligaciones o prohibiciones impuestas; y,
3)Dejar sin efecto la medida cuando en el comienzo de ejecución de la misma se dé la
circunstancia descrita en el numeral anterior.
ARTÍCULO 96.- QUEBRANTAMIENTO DE LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD. El quebrantamiento de
una medida de seguridad de internamiento da lugar al reingreso del sujeto en el mismo centro
del que se haya evadido o en otro que corresponda a su estado.
De quebrantarse otras medidas, el Órgano Jurisdiccional competente puede acordar su
sustitución por la de internamiento, si está prevista para el supuesto de que se trate y el
quebrantamiento evidencia su necesidad.
Si se trata de la medida de seguridad de libertad vigilada y se incumplen una o varias
obligaciones, el Órgano Jurisdiccional competente, a la vista de las circunstancias concurrentes,
puede modificar, por un procedimiento contradictorio, las obligaciones o prohibiciones
impuestas. Si el incumplimiento es reiterado o grave, revelador de la voluntad de no someterse
a las obligaciones o prohibiciones impuestas, el Órgano Jurisdiccional competente deducirá
además, la responsabilidad que pueda corresponder por el delito de quebrantamiento de
condena.
APLICACIÓN DE LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD
ARTÍCULO 97.- ESTADOS PELIGROSOS. El Órgano Jurisdiccional puede imponer al sujeto
inimputable que ha cometido un hecho delictivo una medida de seguridad de internamiento, si
fuere necesaria o cualquier otra u otras de las medidas no privativas de la libertad, de acuerdo
con los límites y presupuestos establecidos en el Capítulo anterior.
ARTÍCULO 98.- CONCURRENCIA DE PENAS Y MEDIDAS DE SEGURIDAD. Salvo lo previsto en el
párrafo tercero del Artículo anterior del presente Código, en caso de concurrencia de penas y
medidas de seguridad privativas de la libertad, el Órgano Jurisdiccional competente ordenará en
primer lugar el cumplimiento de la medida que se abonará para el de la pena. Una vez cumplida
la medida de seguridad, el Órgano Jurisdiccional competente puede suspender el cumplimiento
del resto de la pena por un plazo no superior a la duración de la misma, si con su ejecución se
pusieran en peligro los efectos conseguidos a través de la medida.
ARTÍCULO 99.- SEGUIMIENTO DE MEDIDAS DE SEGURIDAD. La ejecución de las medidas de
seguridad corresponde al Sistema Penitenciario. Y la supervisión de su cumplimiento, es
competencia del Juez de Ejecución.
ARTÍCULO 100.- TRASTORNO MENTAL SOBREVENIDO DEL CONDENADO. Cuando después de
pronunciada y que sea firme la sentencia y, el condenado sufra una situación duradera de
trastorno mental, el Órgano Jurisdiccional competente suspenderá la ejecución de la pena
privativa de la libertad que se le haya impuesto, pudiendo acordar la imposición de una medida
de internamiento que en ningún caso puede ser más gravosa que la pena sustituida. Si se trata
de una pena de distinta naturaleza, el Órgano Jurisdiccional competente debe valorar la
situación del condenado y en su caso suspender la ejecución imponiendo las medidas de
seguridad no privativas de la libertad que estime necesarias.
FIN