UNIVERSIDAD NACIONAL JORGE BASADRE GROHMANN
FACULTAD DE CIENCIAS AGROPECUARIAS
ESCUELA PROFESIONAL DE MEDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA
INFORME Nro. 01 “Tuberculosis bovina – Descripción,
Diagnóstico y Análisis de la Normativa Vigente”
ALUMNO: Rodrigo Miguel Vega Pérez
CÓDIGO: 2019 – 110021
DOCENTE: Mvz. Elizabeth Soledad Chucuya Mamani
CURSO: Enfermedades Infecciosas de los Animales
Tacna – Perú
2023
INFORME Nro. 01: “Tuberculosis Bovina – Descripción, Diagnóstico y Análisis de la
Normativa Vigente”
I. INTRODUCCION
La tuberculosis bovina es una enfermedad infectocontagiosa que produce un deterioro de la
salud y disminución de la producción en los hatos infectados (Radostis et al., 2002). Las cifras
de pérdidas por deterioro de ganado bovino y porcino han sido estimadas, desde hace décadas,
en millones de dólares anuales, debido a la disminución de la producción de carnes y lácteos,
aumento en insumos sanitarios y decomisos en camales (Nader y Husberg, 1988).
La tuberculosis bovina es una importante zoonosis de carácter mundial y de importancia, sobre
todo, en ganado lechero. La posibilidad de infección humana con Mycobacterium bovis no
puede ser ignorada (Blaha, 1995; Acha y Zyfres, 1989). El M. bovis fue la causa de un 6 a 30%
de los casos de tuberculosis humana en Estados Unidos antes de la pasteurización de la leche,
según reportes de OPS/OMS (1992). También fue la causa de un 6.3% de casos, confirmados
bacteriológicamente, de tuberculosis en Irlanda (Sequeiro y Latini, 1990).
II. OBJETIVOS
Describir brevemente la enfermedad de la Tuberculosis (agente causal, sintomatología,
diagnóstico, etc.)
Identificar la importancia en la salud pública como enfermedad zootécnica.
Analizar la normativa vigente que implementa medidas para su control y erradicación.
III. MATERIALES
Cuadernos
Lapiceros
Laptop
Diapositivas de practica del curso
Normativa. Decreto Supremo Nro. 031-2000-AG
Exposiciones grupales
IV. PROCEDIMIENTO
Breve explicación de la practica por parte del docente.
Visualización del material audiovisual (video sobre tema referido)
Toma de apuntes
Responder las preguntas
Desarrollo del informe y cuestionario encargado.
V. MARCO TEORICO
ETIOLOGÍA
La tuberculosis bovina proviene de la infección por Mycobacterium bovis, una bacteria
grampositiva, ácido- alcohol resistente del complejo Mycobacterium tuberculosis de la familia
Mycobacteriaceae.
ESPECIES AFECTADAS
El ganado bovino constituye el huésped definitivo para M. bovis, pero también pueden
infectarse otros mamíferos domésticos y silvestres. Los huéspedes que mantienen la infección
conocidos incluyen, los opósums de cola de escoba (y posiblemente los hurones) en Nueva
Zelanda, los tejones en el Reino Unido e Irlanda y los alces en Canadá, y el kudu y el búfalo
cafre al sur de África. Los ciervos de cola blanca de los Estados Unidos (Michigan) también se
incluyen, aunque algunos autores actualmente consideran que esta especie puede constituir un
huésped accidental, que mantiene al organismo únicamente cuando la densidad de la población
es elevada. Las especies que se informaron como huéspedes accidentales incluyen: ovejas,
cabras, caballos, cerdos, perros, gatos, hurones, camellos, llamas, muchas especies de rumiantes
silvestres, incluido el ciervo y el alce; elefantes, rinocerontes, zorros, coyotes, visones, primates,
zarigüeyas, nutrias, focas, leones marinos, liebres, mapaches, osos, jabalíes verrugosos, felinos
mayores (incluidos leones, tigres, leopardos, guepardos y linces) y varias especies de roedores.
La mayoría de los mamíferos pueden ser susceptibles.
Poco se sabe respecto de la susceptibilidad de las aves a M. bovis, aunque en general se piensa
que son resistentes. Recientemente se informaron infecciones experimentales en palomas
después de la inoculación oral o intratraqueal y en cuervos, después de la inoculación
intraperitoneal. Algunas especies de aves, incluido los patos reales, parecen ser resistentes a la
infección experimental.
TRANSMISIÓN
M. bovis se puede transmitir por inhalación de aerosol, ingestión, o a través de heridas en la
piel.
La importancia de estas vías de transmisión varía según las especies.
La tuberculosis bovina generalmente se mantiene en las poblaciones de ganado, pero algunas
otras especies pueden convertirse en reservorios; la mayoría de las especies se consideran
huéspedes accidentales. Estas poblaciones no mantienen a M. bovis de forma indefinida, ante
la ausencia de huéspedes que mantienen la infección, pero pueden transmitirla entre sus
miembros (o a otras especies) durante un tiempo. Algunos huéspedes accidentales se pueden
convertir en huéspedes que mantienen la infección si la densidad de la población es elevada. El
ganado bovino elimina la M. bovis en las secreciones respiratorias, heces, leche, a veces en la
orina, secreciones vaginales o el semen. En los últimos estadios de la infección, se puede
eliminar una gran cantidad de microorganismos. Pueden existir portadores asintomáticos o que
presentan anergia. En la mayoría de los casos, M. bovis se transmite entre el ganado bovino
mediante aerosoles, por contacto estrecho. Algunos animales se infectan al ingerir M.bovis; esta
vía puede ser particularmente importante en terneros que se amamantan de vacas infectadas. Se
han observado infecciones cutáneas, genitales y congénitas, pero éstas son poco frecuentes. No
todo el ganado bovino infectado puede transmitir la enfermedad; la ingestión parece ser la
principal vía de transmisión en cerdos, hurones, gatos y probablemente ciervos; además, los
gatos se pueden infectar mediante vías respiratorias o por vía percutánea en mordeduras y
rasguños. Los primates generalmente se infectan por inhalación. La transmisión por aerosoles
también parece ser la principal vía de transmisión en tejones, pero las mordeduras también
pueden ser importantes. Los tejones con la enfermedad en estado avanzado pueden eliminar el
M. bovis en la orina y se han encontrado microorganismos en las heces. Debido a cambios del
comportamiento, existen mayores posibilidades de que los tejones y las zarigüeyas transmitan
M. bovis al ganado bovino durante los últimos estadios de la enfermedad.
M. bovis puede infectar a los humanos, principalmente por la ingestión de productos lácteos no
pasteurizados, pero también a través de aerosoles y heridas en la piel. La carne cruda o mal
cocida también puede ser una fuente de transmisión del microorganismo; la transmisión de
persona a persona es poco frecuente en personas inmunocompetentes, pero M. bovis en
ocasiones se transmitió a grupos reducidos de personas, particularmente alcohólicos o personas
infectadas con el VIH. Con menor frecuencia, los humanos han contagiado al ganado bovino a
través de aerosoles o la orina.
M. bovis puede sobrevivir varios meses en el medio ambiente, particularmente en lugares fríos,
oscuros y húmedos. Entre 12 y 24 °C, el tiempo de supervivencia varía de 18 a 332 días,
dependiendo de la exposición a la luz solar. Este microorganismo no es aislado frecuentemente
del suelo o las pasturas. Si bien M. bovis se puede cultivar a partir de muestras almacenadas de
forma artificial durante casi 2 años en ciertas condiciones, aparentemente sobrevive en la
pastura natural durante algunas semanas como máximo. En un estudio reciente, M. bovis
permaneció viable durante 4 a 8 semanas en muestras de suelo seco o húmedo con un 80% de
sombra (34 °C). En otro estudio, se comprobó su destrucción en el término de 4 días en pasturas
de Nueva Zelanda, tanto en verano como en invierno.
PERÍODO DE INCUBACIÓN
Los síntomas de la tuberculosis generalmente tardan meses en desarrollarse en el ganado. Las
infecciones también pueden permanecer latentes durante años y reactivarse durante períodos de
estrés o en animales viejos. De la misma forma, en algunos ciervos se puede desarrollar la
enfermedad grave en pocos meses de infección, mientras que en otros pueden no presentarse
síntomas durante años. En gatitos que se infectan experimentalmente por vía parenteral, el
período de incubación es de aproximadamente 3 semanas; en condiciones naturales, es posible
que éste sea más largo.
SIGNOS CLÍNICOS
La tuberculosis generalmente es una enfermedad crónica y debilitante, pero en ocasiones puede
ser aguda y de rápido desarrollo, con infecciones tempranas que suelen ser asintomáticas. En
países con programas de erradicación, la mayor parte del ganado bovino infectado se identifica
tempranamente y son poco frecuentes las infecciones sintomáticas. En la fase tardía, los
síntomas frecuentes son emaciación progresiva, fiebre baja fluctuante, debilidad y falta de
apetito. Los animales cuyos pulmones se encuentran comprometidos generalmente presentan
tos húmeda que empeora en la mañana, durante el clima frío o al hacer ejercicio y pueden
presentar disnea o taquipnea. En la fase terminal, los animales están sumamente emaciados y
pueden presentar un compromiso respiratorio agudo. En algunos animales, los ganglios
linfáticos retrofaríngeos u otros ganglios linfáticos se agrandan, se pueden abrir y supurar; al
agrandarse los ganglios linfáticos, pueden obstruir los vasos sanguíneos, las vías respiratorias o
el tubo digestivo. Si se ve comprometido el tracto digestivo, se puede observar diarrea
intermitente y estreñimiento.
En los ciervos, la tuberculosis puede ser subaguda o crónica y el grado de progresión es variable.
En algunos animales, el único síntoma puede ser abscesos de origen desconocido en ganglios
linfáticos aislados y es posible que no aparezcan síntomas durante varios años. En otros casos,
la enfermedad puede diseminarse de forma rápida y fulminante.
En los gatos, los síntomas pueden incluir pérdida de peso, fiebre baja persistente o fluctuante,
deshidratación, falta de apetito y posibles episodios de vómitos o diarrea. Si se ven
comprometidas las vías respiratorias, el felino puede presentar tos, disnea y rales. La
insuficiencia respiratoria puede manifestarse con esfuerzo, si existe un exudado pleural
significativo; en el abdomen, se pueden palpar ganglios linfáticos mesentéricos. En los felinos
también son frecuentes las infecciones en la piel, que se pueden presentar como una inflamación
blanda o ulcerosa, generalmente en la cara, cuello y los hombros. Se pueden observar fístulas o
tractos fistulosos. En algunos gatos, la tuberculosis se manifiesta como una deformidad en la
frente o en el puente de la nariz. En la fase tardía, esta infección puede exponer y destruir los
huesos de la nariz y la cara. Una forma poco frecuente de tuberculosis en los gatos puede afectar
principalmente los ojos; el primer síntoma puede ser ceguera o respuestas anormales de la
pupila. Se puede observar desprendimiento de la retina y exudado en el humor vítreo. Cuando
se ven comprometidas las porciones anteriores del ojo, el iris se engrosa y se decolora y en la
superficie anterior de la lente se observa un entramado. En la fase tardía de la enfermedad se
pueden observar congestión y vascularización pericorneal, y conjuntivitis. También pueden
aparecer abscesos en los tejidos periorbitales.
En los opósums de cola de escoba, la tuberculosis se presenta como una enfermedad pulmonar
fulminante que dura de 2 a 6 meses. En la fase terminal de la enfermedad, los animales se
desorientan, no pueden trepar y se los puede ver deambulando durante el día. Por el contrario,
la mayoría de los tejones infectados no presentan lesiones visibles y pueden sobrevivir durante
muchos años, cuando presentan síntomas, la tuberculosis es principalmente una enfermedad
respiratoria.
LESIONES POST MORTEM
La tuberculosis bovina se caracteriza por la formación de granulomas (tubérculos) donde se
localizan las bacterias. Los que generalmente son amarillentos y caseosos, calcáreos o
calcificados y están encapsulados. En algunas especies como los ciervos, las lesiones suelen
tener el aspecto de abscesos en lugar de los típicos tubérculos; algunos tubérculos son lo
suficientemente pequeños para pasar desapercibidos a la vista, a menos que se seccione el tejido.
En el ganado bovino, los tubérculos se encuentran en los ganglios linfáticos, particularmente
los que se encuentran en la cabeza y el tórax. También son frecuentes en los pulmones, bazo,
hígado y las superficies de las cavidades corporales. En casos aislados, se pueden hallar
múltiples granulomas pequeños en diversos órganos. Las lesiones a veces aparecen en los
genitales de la hembra, pero son poco frecuentes en los genitales del macho.
En países con buenos programas de control, el ganado bovino infectado generalmente presenta
pocas lesiones a la necropsia. La mayoría de estas lesiones aparecen en los ganglios linfáticos
asociados con el sistema respiratorio. Sin embargo, las lesiones pequeñas habitualmente se
pueden descubrir en los pulmones de estos animales si se seccionan los tejidos.
En los ciervos, los tubérculos son más frecuentes en los ganglios linfáticos de la cabeza y el
tórax, particularmente en los retrofaríngeos mediales. En algunas especies se presentan tractos
fistulosos con supuración de los ganglios craneales; también se pueden encontrar abscesos en
los ganglios linfáticos mesentéricos. En los ciervos de cola blanca, los retrofaríngeos mediales
y las amígdalas, en general, se ven comprometidos y son poco frecuentes los tractos fistulosos.
DIAGNÓSTICO
Clínico
La tuberculosis puede ser difícil de diagnosticar basándose sólo en los signos clínicos. En los
países desarrollados, pocas infecciones presentan síntomas; la mayoría se diagnostica mediante
análisis o se detecta en frigoríficos. En el caso de los ciervos, la tuberculosis se debe considerar
en el diagnóstico diferencial, cuando se encuentran abscesos de etiología desconocida.
Diagnóstico diferencial
El diagnóstico diferencial incluye pleuroneumonía contagiosa bovina, neumonía por Pasteurella
o Corynebacterium pyogenes, neumonía por aspiración (que en general es secundaria a la
enfermedad devastadora crónica en ciervos), pericarditis traumática, linfadenitis caseosa o
melioidosis en rumiantes pequeños e infección crónica atípica por fasciola hepática.
Análisis de laboratorio
En el ganado bovino in vivo, la tuberculosis generalmente se diagnostica a campo con la prueba
cutánea de la tuberculina; la que se inyecta por vía intradérmica; Esta es positiva cuando se
produce una reacción de hipersensibilidad retardada (inflamación). La prueba se puede realizar
utilizando tuberculina bovina solamente, o como prueba comparativa para distinguir reacciones
del M. bovis, de reacciones por mycobacterias ambientales. EE.UU. emplea la prueba en el
pliegue caudal (tuberculina bovina) para la detección preliminar en el ganado bovino. Se realiza
una prueba de confirmación en los reactores, la prueba comparativa cervical; ésta se emplea
también para la detección preliminar en ciervos. En Europa se utiliza la prueba comparativa
cervical para la detección preliminar. Algunas veces se observan falsos negativos poco tiempo
después de la infección, en las fases tardías de la enfermedad, en animales con respuestas
inmunológicas deficientes y en terneros recién nacidos.
Se puede realizar un diagnóstico presuntivo por histopatología y/o demostración microscópica
de bacilos ácido-alcohol resistentes. Los frotis provenientes de muestras clínicas o tejidos se
pueden teñir con colorante de Ziehl/ Neelsen, fluorescente ácido-resistente o técnicas de
inmunoperoxidasa. El diagnóstico se confirma mediante aislamiento de M. bovis en medios de
cultivo selectivos. Las mycobacterias crecen lentamente y los cultivos se incuban durante 8
semanas; el crecimiento generalmente se puede observar en 3 a 6 semanas. La identidad del
microorganismo se puede confirmar mediante pruebas bioquímicas y características de cultivo,
o PCR. Esta última también puede detectar M. bovis de forma directa en las muestras clínicas.
Las técnicas genéticas de impresiones digitales (por ejemplo, spoligotyping) pueden distinguir
distintas cepas de M. bovis. Es poco frecuente la inoculación del animal, pero es posible que
esto sea necesario si la histopatología indica tuberculosis y el resultado de los cultivos es
negativo. Todos los procedimientos para el cultivo de bacterias se deben realizar en una cabina
de seguridad biológica, puesto que las bacterias pueden sobrevivir en frotis fijados con calor o
se pueden aerosolizar durante la preparación de la muestra.
En general, se utilizan otras pruebas auxiliares a la prueba de la tuberculina. Las pruebas de
proliferación de linfocitos y gamma-interferón son análisis de sangre que miden la inmunidad
celular. Esta última, resulta particularmente útil en el caso de animales difíciles de capturar o
manipular, pues se deben capturar una sola vez y no dos veces como en la prueba de la
tuberculina. La prueba de proliferación de linfocitos no se usa con frecuencia en el ganado
bovino, pero puede resultar útil en el caso de animales silvestres o en zoológicos. Las pruebas
de ELISA miden los títulos de anticuerpos para M. bovis. Estas pueden ser complementarias a
las pruebas de inmunidad celular en el ganado bovino que presenta anergia. Sin embargo, las
pruebas de inmunidad humoral generalmente tienen utilidad limitada en el ganado bovino,
porque los títulos son imprecisos y aumentan solamente en los últimos estadios de la infección.
En los ciervos, los títulos pueden aumentar al principio de la enfermedad y puede ser más
predecible. ELISA también puede resultar útil en otros animales de la fauna silvestre y en
zoológicos. Para el diagnóstico en perros y gatos, además del cultivo, también se utilizan
radiografías.
D.S. Nro. 031 – 2000 – AG. Aprueban el Reglamento para el Control y Erradicación de la
Tuberculosis Bovina.
CERTIFICADO DE ESTABLECIMIENTO OFICIALMENTE LIBRE DE:
“TUBERCULOSIS Y BRUCELOSIS BOVINA”
VI. CONCLUSION
La tuberculosis bovina es una enfermedad zoonótica, de gran relevancia, ya que genera grandes
pérdidas económicas al productor de ser el caso. En los últimos años, en Perú, no se reportaron
casos positivos de tuberculosis bovina. Mas bien, si se realizaron campañas de vacunación
contra brucelosis y tuberculosis realizados por MINAGRI.
VII. BIBLIOGRAFIA
MINAGRI (2012) “El Perú cuenta con seis regiones libres de tuberculosis bovina” Disponible
en: https://www.midagri.gob.pe/portal/notas-de-prensa/notas-de-prensa-2012/7800-el-peru-
cuenta-con-seis-regiones-libres-de-tuberculosis-
bovina#:~:text=La%20tuberculosis%20bovina%20es%20una,mercado%20interno%20y%20la
s%20exportaciones.
Institute for International Cooperation in Animal Biologics (2010) “Tuberculosis Bovina”
Disponible en: https://www.cfsph.iastate.edu/Factsheets/es/bovine_tuberculosis-es.pdf
MINSALUD (n.d.) “Tuberculosis Bovina” Disponible en:
https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/1/Tuberculosis%20b%C3%B3vica.pdf
OIE (2018) “MANUAL TERRESTRES DE LA OIE: Tuberculosis Bovina” Disponible en:
https://www.woah.org/app/uploads/2021/03/3-04-06-bovine-tb-1.pdf
Mauricio A., Alfredo D., César A., Alberto M. y César Gavidia (2005) “Prevalencia de
Tuberculosis Bovina en el distrito de Végueta, Huara” Disponible en:
https://www.woah.org/app/uploads/2021/03/3-04-06-bovine-tb-1.pdf