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Actas del IV Congreso Internacional de Etnohistoria.

Tomo II

Copyright © por Fondo Editorial de la Pontificia Universidad


Católica del Perú. Av. Universitaria, Cuadra 18 s/n., San Mi-
guel. Lima, Perú. Tlfs. 460-0872 y 460-2291 - 460-2870 Anexos
220 y 356.

Derechos reservados

ISBN - 9972-42-133-3

Prohibida la reproducción de este libro por cualquier medio,


total o parcialmente, sin permiso expreso de los editores.

Impreso en el Perú - Printed in Perú.


1
Chuchos o curis y otros nacimientos

Ladislao H. Landa V.

"kay curi yuriq runaktaqa


"wm1uyninrnntim yuri" füspns
runakuna fürqanku"
Ritos y Tradiciones de Huarochirí 2

El nacimiento es un acontecimiento importante en la vida


de los seres humanos; sin embargo, cuando sucesos excepcio-
nales se presentan, como los partos múltiples (de gemelos o
triates), además de los niños nacidos de pie, con características
extrañas al grupo étnico, labio leporino o "nariz hendida", ni-
ños "nacidos sin mancha", etc., entonces pueden surgir inter-
pretaciones míticas o fabulosas de acuerdo con particulares
concepciones regionales y culturales.

Una investigación etnográfica en los Andes nos muestra


concepciones y rituales asociados con estos nacimientos, por
ejemplo, en Puno se observa la costumbre de enterrar la
placenta al costado de la puerta de la casa donde nació el niño;
en el sur de Ayacucho se corta el cordón umbilical con los
fragmentos de una olla de barro, y así podemos mencionar
muchos más.

En las sociedades prehispánicas hubo explicaciones intere-


santes a este respecto, fuentes del siglo XVI y XVII han recogi-
do testimonios muy elocuentes sobre las formas en que los ha-

1 Iniciamos esta investigación en la maestría de FLACSO-Ecuador (1994),


siendo nuestro profesor Tom Zuidema, a quien agradecemos sus comen-
tarios.
2 "La gente decía a propósito de los curis que "su nacimiento reemplazaba
la muerte [de sus padres (?)])> (Traducción de Taylor, p. 502)

76
bitantes de distintos grupos étnicos interpretaban el adveni-
miento de estos niños. En este artículo nos proponemos desa-
rrollar precisamente algunas ideas sobre estos nacimientos ex-
cepcionales antes de la llegada de los españoles; nos ubicare-
mos dentro del espacio andino peruano, en especial en la sierra
central cercana a la costa (Lima y Áncash) y la sierra sur del
Perú. Otro objetivo del presente análisis está relacionado con
una pequeña reflexión sobre los intercambios o imposiciones
de concepciones religiosas y culturales en este espacio.

Nuestra propuesta consiste en plantear que las diferentes


concepciones habidas entre los grupos étnicos prehispánicos
respecto a los nacimientos extraños o excepcionales fueron
intercambiándose; los mitos, ritos y cultos de gemelos, crespos
y nacidos de pie, patrimonio de grupos locales, fueron cam-
biando o adaptándose a los grupos conquistadores tanto incas
como preincas.

Algunas preguntas que nos ayuden a guiar la presente ex-


posición podrían formularse de esta manera: ¿cuáles fueron las
denominaciones regionales referidas a los gemelos y otros ti-
pos de nacimientos excepcionales? ¿De qué manera fueron for-
muladas las concepciones míticas en relación con los nacimien-
tos excepcionales? ¿Qué significaron los rituales relacionados
con los nacimientos de gemelos y otros nacimientos? ¿Cómo
fueron imponiéndose o adaptándose las concepciones sobre es-
tos nacimientos en los espacios analizados?

Los nacimimien tos excepcionales

A mas de 80 años de la llegada de los españoles, una


Constitución Sinodal de 1614 instruía a los visitadores de ido-
latrías y a los sacerdotes católicos sobre observar y descubrir
rituales y ceremonias paganas, así como denunciar a los nati-
vos practicantes de estos actos. El Item 18 de dicho Edicto dice,
por ejemplo:

" .. . si saben, que quando alguna muger pare dos de vn vientre

77
que llaman chuclzu, o vna criatura de pies, que llaman chacpa;
la dicha muger ayuna ciertos días por ceremonia gentílica, no
comiendo sal, ni agi, ni durmiendo con su marido; encerrándo-
se, y escondiendose en parte secreta, donde no la vea nadie; y si
alguna de las dos criaturas de vn vientre se muere, la guardan
en vna olla por ceremonia de su gentilidad" (En: Duviols, p.
516).

Y las denuncias no debían limitarse a este tipo de temas,


sino también a ciertas prohibiciones de esta índole:

" ... de aquí en adelante ningun Indio, ny India se llamara con


nombre de las Huacas, ny del Rayo: y assi no se podra llamar
Curi, Manco, Missa, Chacpa ny Libiac ny Santiago sino 1

Diego ... " (En: Duviols, p. 517).

Otros documentos se refieren a guarcas, "nariz hendida",


cuyos rituales también eran considerados paganos. ¿Y quiénes
son pues estos chuchos, chacpas y guarcas?

Chuchos

En los documentos de los siglos XVI y XVII encontramos


varias denominaciones para los gemelos 3 . En las visitas de ido-

3 Los gemelos, según algunas estadísticas modernas, tienen lugar en uno


cada 90 nacimientos normales, lo cual indica cierta rareza en una pobla-
ción relativamente baja. Por tales razones cada grupo o parcialidad en
tiempos antiguos veía en este fenómeno un caso extraño y de ocurrencia
no muy corriente. En los estudios de la embriología se hacen las distin-
ciones entre gemelos dicigóticos y monocigóticos: "GEMELOS
DICIGÓTICOS. Como son resu ltado de fertilización por dos óvulos de distin-
tos espermatozoides, los gemelos pueden ser del mismo sexo o de sexos distin-
tos. Por la misma razón, 110 se parecen más desde el punto de vista genético los
hermanos o hermanas nacidos en diferentes épocas. Los gemelos dicigóticos
siempre tienen dos amnios y dos coriones y las placentas pueden estar fusiona-
das GEMELOS MONOCIGÓTICOS. Como son resultado de la fecundación de
un óvulo, estos gemelos son: l)del mismo sexo; 2) genéticamente idénticos, y 3)
muy se1nejantes en aspecto físico .» (Moore, 1976, p. 81, 86)

78
latrías de 1657 en el centro del Perú (Duviols 1986), por ejem-
plo, se designaba como chuchos a estos niños. Simultáneamente,
en el sur de la sierra peruana se los llamaba curi (Guarnan
Poma, 1980) . No obstante, encontramos documentos que co-
rresponden a la sierra de Lima, en San Damián, donde se utili-
za también la palabra curi (Ritos de Huarochirí, Taylor, 1987).

La denominac ión chucho, entonces, re co ge la versión de


los nativos de la sierra central, dentro de los actuales . departa-
mentos de Áncash y Lima y posiblemente la región
Chinchaysuyo. Mientras que la de curi correspondería a los de-
partamentos de Cusco, Ayacucho y Puno del Perú, y parte de
Bolivia. Lo cual nos lleva a plantear: 1) que la palabra curi po-
dría corresponder a un préstamo de alguna variante de habla
aru del sur en esta región, o 2) es que los redactores de Los Ri-
tos de Huarochirí (¿es el título de un libro? son de origen
4
sureño. Después desarrollaremos esto más ampliamente.

Revisando el diccionario de Ludovico Bertonio (1612), en-


contramos que en aymara curi escrito a la manera ccuri signifi-
ca "De dos o tres cosas la que esta más apartada de nosotros"
(Bertonio, 1984). Esto quiere decir que curi es una palabra de
origen aymara y posiblemente haya servido para describir na-
cimientos múltiples. Guarnan Poma de Ayala también consigna
la palabra curi para referirse a los gemelos. La crónica de pa-
dre José Arriaga en cambio menciona ambas denominaciones,
chuchos y curi, a las cuales agrega: "y en el Cuzco taqui huahua"
(Arriaga, 1968, p 214). Por tal razón, creemos que la denomina-
ción curi fue la mas difundida en el sur del Perú y en la actual
Bolivia.

En el mismo diccionario de Bertonio, del castellano "Dos ni-


ños de vn parto", el autor traduce al aymara como: "Pacha
pachachata huahua, y al primero que nace llaman Ckha, al segundo

4 Esto podría corroborar también la hipótesis de Gerald Taylor de


sustratos aru en el texto de Huarochirí (Taylor, 1987, p. 17)

79
6
visa 5 : Y si son nifias a la primera Ahualla, y a la segunda Hispalla . "
(Bertonio, 1984: 197). Otra traducción en este mismo dicciona-
rio anuncia que gemelo del c;astellan,o al aymara podría ser:
Mellizo ="Paclza Huahua", donde Pacha=tiempo y Huahua=bebe
(ibíd, p. 312).

De esto se deduce que pacha huahua (Bertonio) y ta qui


huahua (Arriaga) son nombres simbólicos, no tanto descripti-
vos, para gemelos. Podríamos decir formas metafóricas de cali-
ficar estos nacimientos especiales, relacionados con sus futuras
actividades, como veremos más adelante.

El diccionario de Diego Gonzales Holguín (1608) no trae


mayor información acerca de los chuchus, sólo traduce
"Nascido de vn vientre mellizo. Yscay huachascca, ella es vispa, o
hahualla, y el Ylla, o tira" (Gonzales Holguín, 1993, p. 598).

Cha epas

Otro tipo de nacimiento excepcional fue el de los chacpas


7
o chapas , los nacidos de pie. En aymara actualmente se deno-
8
mina kayulla . Al respecto, un "testigo Reo" de San Pedro de
Hacas, Juan Raura ("docmatizador"), hizo una descripción de los
ritos luego del nacimiento de un niño chacpa. La ceremonia se
parece a la de los chuchos; sin embargo, los hijos chacpas lo
"tienen por cosa abominable y grave pecado" (En Duviols, op. cit.:
193).

5 En la parte aymara-castellano Bertonio aparentemente tiene una contra-


dicción cuando traduce "Vissa: El nifw que prünero nace quando sa le11 dos
de vn mismo parto, al segundo Cakha» (Bertonio, p. 388).
6 En el aymara actual a los gemelos sólo se los denomina ispa o hispalla,
la forma en que el diccionario de Bertonio llama a la segunda niña naci-
da "dos de un parto» (Comunicación de Esteban Ticona y Marcelo
Fernández, ambos aymara-hablantes).
7 Gonzales Holguín en su Vocabulario Quechua dice: "Chacpa chaquihuan
ñaupactahua chascca. El que nace de pies» (Gonzales Holguín, 1993, p. 91).
8 Información de Marcelo Fernández y Esteban Ticona

80
Guarcas, pacos o crespos

Los crespos, a diferencia- de los anteriores, son los que tie-


nen características diferentes a las del grupo étnico. En este
caso son los niños que han nacido con pelo ondulado; en los
documentos que hemos revisado se dice que fueron hijos del
sol. La denominación quechua para los crespos fue guarca 9 , cu-
yos cabellos se pueden asociar con una soga torcida o
atorzalada. Otra forma de llamarlos también fue pacto o paco 10
(véase Duviols 1986, p. 58, 91, v.g). Estos guarcas al parecer
fueron muy apreciados y esperados con ansiedad por su cabe-
llo, el cual era utilizado en ceremonias y sacrificios al sol y "a
las huacas".

Según declaraciones del testigo reo Alonso Quipi


Guarnan, por ejemplo, los padres de un pacto "tenían gran
bentura", y por lo tanto recibían muchos regalos de "guaracas,
camizetas". El advenimiento de un guarca significaba para los
padres o progenitores la celebración de una gran fiesta, expre-
sión de mucha alegría, y se diferenciaba de los rituales y casti-
gos que implicaban otros tipos de nacimientos. Observemos la
siguiente descripción:

" ... Hernado pomaquillai tubo vn hijo el qual nasio crespo y le


llaman pacto o guarca y que es hijo del sol por haber nasido
como dho es crespo combido a todo el pueblo y dandoles a todos
de beber y matando vna llama y hasiendo bailes y taquies con
tamborsillos Domingo condorpaico ya difunto que era ministro
de ydolos le corto el cabello en presensia de todos los yndios y
con su sangre de la llama vn cuí coca y sebo y mallo quemo los
dichos cabellos ofresiendolos en sachrificio al sol y a los ydolos
malquis disiendo que aquel muchacho era hijo del sol y sus pa-
dres tenían gran ben tura y que todos le hisiesen ofrendas a

9 Guarca se podría traducir según el quechua ayacuchano actual como


una ligera variación de huarca~ que significa soga.
10 Paco también se puede asociar con el pelaje del paqo, el carnélido que se
llama en castellano alpaca .

81
aquel muchacho y todos los combidados que allí estaban presen-
tes le ofresian vnos a medio y otros guaracas llanques y
camizetas y este es rito común que obserban todos los yndios
quando tienen vn hijo crespo que llaman pacto y de la mesma
suerte a bis to que Fran .ca de tal cuyo apellido no se aquerda
tubo dos hijos de vn vientre que llaman chuchos al qual este
testigo les hiso siendo ministro de ydolos que no coabitase con
SIL nzuger en vn afí.o y abiendole echo ayunar qZLinse días y en
los primeros sinco días solo comía vna ringlera de mais y vn
poco de harina y agua y parados los sinco días comía cuyes asa-
d os sin sal ni ají y pasados los quinse días este testigo le
absolbio con arina de mais blanco y polbos de la piedra pasea
labandole la cabesa porque tienen por abuso y es cosa abomina-
ble entre los yndios tener dos hijos de vn vientre y pasado el
afío para que el dicho [Link] de tal bolbiese a coabitar con su
muger /Fol. 48v / hicieron mucha chicha y mataron vna llama
y combidaron atados los del pueblo bebieron y se emborracharon
toda la noche y bailando con tamborsillos y este rito y
seremonia jentilica lo guardan y obserban siempre que tienen
hijos que llaman pactos o que son dos de vn vientre que llaman
chuchos" (En: Duviols, 1986, p. 202).

Los gemelos y la mitología

El nacimiento de gemelos también tiene su correlato en la


mitología y generalmente está relacionado con períodos
fundacionales; si recordamos el caso de Rómulo y Remo en la
península itálica, significó el comienzo de una nueva etapa
para los latinos; así podemos hallar muchos otros. En tal medi-
da, como George Balandier dice, "la tarea efectiva de la creación,
la del demiurgo, pertenece a una pareja unida y engendrada por la
divinidad primordial, concebida bajo el aspecto de una figura doble
(masculina y femenina, y capaz de autofecundación) o de una pareja
de gemelos de sexos opuestos. Es a esta figura y a sus ayudantes a
quienes el mito remite el ordenanúento del mundo, el engendra -
miento de las criaturas vivas y la distribución de los hombres en el
espacio, las formas sociales y civilizadas y la dinámica de la persona-
lidad" (Balandier, 1988: 62-63).

82
En el Perú prehispánico los mitos relacionados con geme-
los se pueden hallar en las crónicas, algunos de ellos analiza-
dos por estudiosos contemporáneos. Por ejemplo el que nos re-
cuerda Zuidema acerca del mito analizado también por Pierre
Duviols en la sierra central del Perú: el dios Tumayricapa y su
hermano (Zuidema, 1991: 77-78). En este caso nos referiremos
solamente a dos: un mito de Huamachuco publicado en La Re-
lación de los Agustinos de 1560 y otro de Huarochirí de Los Ritos
y Tradiciones de Huarochirí (1608).

El mito de Huamachuco

La Relación de Agustinos o la Persecución del Demonio es un


documento escrito, al parecer alrededor de 1560, por uno de
11
los miembros de esta orden, fray Juan de San Pedro . Los
agustinos llegaron al Perú a mediados del siglo XVI, en pleno
conflicto entre los conquistadores, en cuyos entretelones tuvie-
ron que participar antes de realizar sus labores propias.
Huamachuco fue uno de los lugares a donde fueron a
evangelizar gracias a la "invitación" de un encomendero (Véa-
se introducción de Castro a la Relación, 1992).

El objetivo de la Relación o Persecución, sin duda, no fue


rescatar las tradiciones y la religión de estos pueblos, sino más
bien conocerlas para actuar mejor en su extirpación y sustitu-
ción. Como dice José Luis González, la" ... admiración, apenas
disimulada, por la riqueza religiosa que encuentran en la cul-

11 Los estudiosos que han analizado este documento coinciden en seüalar


a este sacerdote como el autor d el manuscrito . Para este trabajo hemos
utilizado dos versiones: Una transcrita por E. Deeds y editada en Méxi-
co con el título de La Persecución del Demonio. La otra versión fue edita-
da en Lima bajo el título Relación de los Agustinos, transcrita por Lucila
Castro. Véase las introducciones a ambas ediciones de este manuscrito
(José Luis González 1992; y Lucila Castro de Trelles, 1992). En adelante
llamaremos La Persecución ... a la edición mexicana, y Relación .. a la edita-
da en el Perú.

83
tura andina" (Introducción a La Persecución ... p. 25) permite
que las descripciones hayan sido admirablemente minuciosas.

Precisamente en el folio 6 de dicho documento existe un


relato acerca de [Link] gemelos, cuyo argumento vamos a resu-
mir:

El dios principal, creador de los habitantes de Huama-


chuco, fue Atagujo, quien envió a Guamansuri, su sirviente, a
vivir entre los guachemines (los primeros habitantes).
Guamansuri, quien en forma humana anduvo por estas tierras
vestido como un pobre, sedujo a Cantaguan o Captaguani, una
mujer que pertenecía al grupo de guachemines, y la preñó. Los
hermanos de Cantaguan, al enterarse de que ella había sido
embarazada por un extranjero, atraparon a Guamansuri y
"[Link] y hizierónle polvo" (Relación ... p.17). Luego de unos
días, Cantaguan parió dos huevos pero murió en el parto, los
huevos fueron arrojados a un "muladar", de donde salieron dos
muchachos "dando gritos". El relato dice que una pariente (tía)
12
recogió a los niños (La persecución ... p.173) y los crió . Uno de
los niños se llamó Apocatequil y el otro Piguerao. Cuando ya
grande, Apocatequil "fue adonde murió su madre y resucitola ".
Ella le dio una huaraca (honda) que le había dejado
Guamansuri, su padre. Y con esta huaraca exterminó a los
guachemines y a los que quedaron los arrojó de la tierra.

En resumen, este mito explica que el dios creador Atagujo


envió a Guamansuri a civilizar a los guachemines, pero fue
asesinado en su intento, a consecuencia de haber tomado por
mujer a una guachemina; en este primer intento se frustró la
"creacion de lo s yndios". En un segundo momento, el civilizador
real, luego de matar a los antiguos, va a ser Apocatequil, el
hijo de Guamansuri. En el mito se menciona también la crea-
ción de los nuevos habitantes de Huamachuco . Estos hombres
nuevos fueron creados gracias a los trabajos de Apocatequil,

12 El manuscrito publicado por Castro sólo hab la de una señora y no de la


tía (Relación, p . 18).

84
quien en el cerro "puna" escarbó la tierra con "taquillas o azadas
de plata y oro" de donde habría sacado a los indios, tal como
había sido instruido por Atagufo. Desde entonces, los habitante
de Huamachuco adoraron ("mocharon") esta "puna". Además,
los indios temieron a Apocatequil por su fuerza y su habilidad
en el manejo de la honda, que producía rayos y podía causar la
muerte.

El mito de Huarochirí

El documento Ritos y Tradiciones de Huaroclzirí (Tay lor,


1987) o Dioses y Hombres de Huarochirí (Arguedas, 1975), recogi-
do por Francisco de Ávila y algunos de sus ayudantes, corres-
ponde a los primeros años del siglo XVII. En dicho texto pode-
mos hallar un mito relacionado con los nacimientos múltiples.

Una parte de este documento se refiere al surgimiento de


Pariacaca y Huatiacuri. Pariacaca, el dios que a la vez repre-
senta a cinco hermanos, también fue creador de la humanidad
o héroe civilizador en esta región.

Antes de esta época, las deidades locales no permitían a


los hombres tener más de dos hijos, de los cuales uno había de
ser sacrificado en honor de su dios primigenio, Huallallo
Carhuincho. Con el advenimiento de Pariacaca y la ayuda de
Huatiacuri la situación cambió.

El relato dice que los hermanos Pariacaca hallaron a un


hombre de la región que iba llorando por el camino, llevando a
su "hijo querido" para cumplir con el sacrificio en honor de
Huallallo Carhuinchu. Pariacaca al ver esto le dijo: "no hagas
eso", pero el hombre le respondió que Huallallo se habría de
molestar sino seguía la tradición. "No me importa -contestó
Pariacaca-, voy a pelear contra Huallallo y desde alwra los honores
han de hacer en mi nombre. El mullu, la coca y el ticti que llevas
para el sacrificio dame lo a mí". Y sigue un relato sobre la pelea
entre los dioses Huallallo y Pariacaca (véase el capítulo 5 de
Ritos de Huarochirí, Taylor, 1987, p. 147).

85
Analizando este mito, hallamos en primer lugar la
primigenia existencia de dos hijos por familia, uno de ellos
destinado al sacrificio del dios- Huallallo. Aquí podemos obser-
var claramente una referencia a los gemelos. Este mito ofrece
también la presencia de un héroe civilizador, Pariacaca, quien
cambia la descendencia de la humanidad en Huarochirí de dos
a más hijos. Según Zuidema, de acuerdo con informaciones
etnográficas, el modelo andino de una familia ideal correspon-
de a seis hijos (Zuidema, 1991). Precisamente en el documento
de Huarochirí, Pariacaca es representado por cinco hermanos.
Agregando una hermana que no tiene papel relevante en la
epopeya (por lo cual no es frecuentemente nombrada) suma-
rían seis. El mito de Huarochirí nos lleva de un dios antropófa-
go hacia otro civilizador a través de la sustitución de gemelos
a hijos unitarios.

Observando ambos mitos, podemos hallar algunos ele-


mentos comunes, por ejemplo: En el mito de Huamachuco uno
. de los gemelos hace el papel de civilizador, pero no nos dice
mucho acerca del otro hermano, Piguerao, quien no tiene nin-
guna actuación significativa en la empresa civilizadora. En el
caso de Huarochirí, en cambio, existe una labor conjunta de los
cinco hermanos en la batalla contra los antiguos dioses. Los
hermanos Pariacaca, nacidos de cinco huevos, son también otro
ejemplo de nacimiento múltiple, al igual que los gemelos de
Huamachuco. Pariacaca es un nacimiento quíntuple, una forma
13
de nacimiento muy rara en la especie humana .

Es importante resaltar en estos mitos la distinción entre


dos etapas: la civilización y la naturaleza. Los nacimientos
múltiples están ligados a la etapa de naturaleza, los mismos
gemelos serían una expresión de ella. Sin embargo, el adveni-

13 Al respecto las investigaciones de embriología nos dicen: "Ocurren co111-


binacío11es semejantes en cuádruple, quíntuple, séxtuple, y así sucesivamen-
te. Los tipos de embarazos múltiples mayores de triates suelen ser muy raros
(una vez cada 7,600), pero Izan ocurrido más a 1nenudo en los últin10s aiios
después de la administración de (>anadotrovinas a mujeres con insuficiencia
ovulatoria» (Moore, 1976, p. 87)

86
miento de la nueva generación está acompañado también por
estos nacimientos múltiples; la naturaleza es negada, gracias a
un acto de héroes civilizadores con la misma condición (naci-
mientos múltiples), de manera que los nacimientos unitarios o
individuales caracterizan a la especie humana y por lo tanto a
la civilización.

La interpre tación de lo s antiguos peruanos ent onces co-


rresponde a estas ideas expresadas en los mitos: el nacimiento
de gemelos se asociaba con períodos de naturaleza, se pensaba
que existía un retorno o retroceso a tiempos precivilizados,
para lo cual ejecutaban rituales de purificación a fin de superar
la naturaleza. Veamos entonces los rituales.

Los rituales en los nacimientos excepcionales


Uno de los documentos que muestran con bastante ampli-
tud las ceremonias y explicaciones sobre nacimientos múltiples
o excepcionales está descrito en las visitas de idolatrías de la
segunda mitad del siglo XVII (1656-1658) (Duviols, 1986). Son
documentos que recogen juicios e interrogatorios a los sospe-
chosos de idolatría en la sierra sur de Áncash y Lima. La im-
portancia de estos escritos para nuestro análisis consiste en la
minuciosidad y diversidad de relatos sobre este tema. No obs-
tante, hay que advertir que estos escritos fueron redactados
por letrados o escribanos que podían haber interpretado a su
manera algunos pasajes, por lo cual debemos tener algún cui-
dado en su utilización.

Entre los rituales mas importantes en el nacimiento de ge-


melos, se dice que el padre, según la mayoría de las descripcio-
nes (en otras se incluye a la madre), se somete a un ayuno de
14
cinco o quince días; sólo ingieren una "ringlera de mais" , muy

14 Comer una "ringlera de maíz » es una parte del proceso de purificación


que parece ser de amplia difusión. Santa Cruz Pachakuti habla de este
ritual cuando nos cuenta de los ayunos del "médico i11ca» Mayta Cápac
(Zuidema, 1989, p. 326)

87
poca agua y "harina de mais blanco". Durante este período de
ayuno los padres o el padre deben estar aislados de las demás
personas; sólo uno de sus parientes está autorizado a alcanzar-
le la poca comida que debe consumir.

Luego de este período se realiza otro rito de purificación,


consistente en untarse harina de maíz y atarse una soga torcida
a la izquierda (lloqe) 15 en el cuello.

Otras versiones del mismo documento hablan explícita-


mente de que los padres no deben dormir juntos durante un
año.

Sin embargo, todos los relatos en este texto coinciden en


hablarnos de una gran fiesta después del ritual de ayuno y del
año de abstinencia sexual de los progenitores de gemelos. Era
una fiesta en la que todos los parientes y el pueblo participa-
ban, compartiendo abundante comida y bebida.

¿Por qué el ritual de ayuno y abstinencia para los progeni-


tores y luego la fiesta?

En los documentos por lo menos dos testigos de los que el


cura Noboa menciona (Duviols, 1986) hablan de los padres
como pecadores al haber procreado hijos gemelos; los conside-
raban usurpadores que engendraban hijos de seres sobrenatu-
rales (el rayo, las huacas o estrellas); por lo tanto, estos niños
no pertenecían a los padres, sino a las deidades cósmicas,
como veremos más adelante.

No obstante, debemos cuidarnos de una fácil interpreta-


ción religiosa-cristiana cuando se considera como pecado este

15 Lo contrario, mejor dicho, lo opuesto a la normalidad es un componente


muy importante en algunos rituales de la cultura andina . Por ejemplo, si
normalmente se construye una soga "torciendo» a la derecha, los actos
rituales y míticos necesitan una construcción al revés. Ponerse una ca-
misa "al revés» contrarresta la brujería, según algunos relatos actuales.

88
tipo de sucesos en las religiones andinas prehispánicas; como
mencionamos líneas atrás, tal vez haya de por medio una inter-
pretación de los escribanos que recibieron las confesiones de
los interrogados en estos juicios. Para esto habría que recordar
casos de nacimientos de crespos o pacos, cuyo advenimiento
causaba alegría y era un privilegio para los padres. En algunas
versiones se señala incluso: "lo mismo se hacen con chuchos,
chacpas, crespos". ¿El pecado es comparable entre la religión
andina prehispánica y la judeo cristiana?.

Si consideramos que los niños gemelos han de tener un


papel especial en los cultos, como hijos de Chuchuquyllur o
hijo de huaca, según sea el caso, o cuando muertos han de ser
adorados como mallquis importantes (véase la descripción de
Inés Carhuarayco y la diligencia de Noboa en Duviols, p. 359,
381-391). Bajo estas circunstancias, no se puede considerar pe-
cado 'e n el sentido de la religión católica; las penitencias y los
"castigos" a los cuales se sometía a los padres de estos naci-
mientos excepcionales correspondían básicamente a la idea de
suplantación de la naturaleza, sin que esto se considerase peca-
do; es decir, la naturaleza enviaba a estos niños nacidos de ma-
nera excepcional con fines precisos y necesarios.

Los gemelos y la cosmología

Precisamente en relación con la naturaleza, los gemelos


representaban los designios del cosmos. Los documentos de
idolatrías, en especial la visita de Bernardo de Noboa (Duviols,
1986), nos muestran que los testigos y acusados interrogados
por este sacerdote mencionan que los "dos nacidos de un vien-
tre" están asociados con estrellas y también con las huacas.

Chuchuquyllur son un par de estrellas pe,queñas "que an-


dan juntas" en el cielo, dicen los testimonios. Los padres de ge-
melos habrían "cometido pecado" al tener hijos que pertenecen a
Chuchuquyllur. Éste es pues el padre mítico de niños gemelos
según esta tradición. Es to nos indica que los padres de gemelos

89
estarían usurpando los derechos de creación de seres que co-
rresponden a estos elementos celestiales.

Hemos intentado averiguar acerca de este par de estrellas


mencionadas por los nativos del centro del Perú, pero no he-
mos hallado mayor información por el momento, ni tampoco
1
descripciones para otros espacios . Sólo existen menciones a la
lun a como crea dora y madre de la s mujeres, Chachaguara pa-
dre y cread or de los curacas, las dos "estrellitas pequeñas qu~
andan juntas" son Chuchuquyllur y son "criadoras de lo s nifíos
17
q11e nacen dos de vn vientre", y la estrella Uncoicollor , adorada
11 11
para que no yelen sus chacras y no aya enfermedades dice el
testigo Franco Poma (En Duviols 1986, p. 189-190).
1

Al respecto, encontramos una pequeña diferencia entre las


visitas de Noboa (Duviols, 198.) y el relato del suplemento No
1 de Huarochirí (Taylor, 1987): En las visitas de idolatrías de
No boa no hemos hallado ninguna mención a los gemelos aso-
ciados con la helada. En cambio, los Ritos de Huarochirí nos ha-
blan de los temores de la población a la helada cuando nacen
gemelos: en concreto se dice que los rituales luego del naci-
miento de gemelos incluyen llevarlos al pueblo principal, pero
dicen que No llevaban de día para evitar que se helara la tierra
11 1
',

lo hacían de noche (Taylor, 1987, p. 489).

Además, en diferentes relatos de los interrogatorios de


Noboa se describe varias estrellas juntas, pero no de manera
específica sobre Chuchuquyllur; se menciona incluso a
Onqoyquyllur sin asociarla con gemelos. ¿Aparecía Chuchu-
quyllur al lado de Onqoyquyllur? Si esto fuera posible, una ex-
plicación razonable para la versión de Huarochirí significaría

16 Gu arnan Poma dice : " ... cuy ll orco 11a [es trellas], c/wska cuyllur [Venus],
oncoy, caza coyllur, parnri coyllur [lucero d e la maúana], Uara Uara [Las
pléyades] ... » pero no menciona a Chuchuquyllur. (Guarnan Poma, 1980,
p. 831).
17 Onqoy es una palabra quechua que significa e nfermedad y
onqoyquyllur se puede traducir corno es trella de la enfermedad.

90
que Chuchuquyllor estaría asociada con las heladas porque es-
taba al lado de Onquyqoyllur (estrella de la enfermedad).

Debemos recordar que la temporada de heladas en la re-


gión descrita (centro del Perú) corresponde a los meses de
mayo, junio y julio. No obstante, existe un día de helada en
plena temporada de lluvias, en febrero, con ocasión de la Can-
delaria. Estas fechas son de mucho cuidado para los agriculto-
res de la sierra central y sur del Perú . En este caso se teme la
helada de fe b rero, que sería la más dañina, puesto que es la
época de mayor número de sembríos, dado que el criterio para
la agric ultur a de la sierra sur y centro es aprovechar las llu-
vias.

Esto nos indicaría que las estrellitas Chuchuquyllur po-


drían haber estado visibles en las frías noches del invierno se-
rrano, precisamente los meses de mayo, junio y julio, tiempo
en que el cielo está despejado y ofrece una visión muy clara.

De otro lado, los testimonios de Hernández Príncipe, que


corresponden a los años 1617-1622 (Duviols, 1986), nos dicen
que los gemelos están relacionados con el rayo o trueno. Estos
documentos consideran que los gemelos son hijos del rayo.
Otras versiones en cambio mencionan que sólo uno de los ge-
melos es hijo del rayo (Arriaga 1621; Murua 1613).

Aunque la visita del jesuita Hernández Príncipe a Santa


María Magdalena (específicamente en el pueblo de Marca, en
1621) dice que todos los nacimientos extraños (de pie, de ge-
melos e incluyendo los abortos) estaban dedicados al rayo, to-
dos estos niños, una vez muertos, eran las famosas conopas o
"dioses penantes" momificados y depositados a "modo de
Huairas de Potosí" (En Duviols, 1986: 479).

Los chuchos o curis: Los intercambios culturales

Debemos considerar que es posible que los nacimientos


relacionados con el rayo, entre ellos principalmente los de los

91
curis, tal como en la tradición sureña, correspondan a la pobla-
ción conquistadora, a los llachuas o llacuaces. Como sabemos,
la diferencia entre huaris o lláctas y llacuaces consistía en que
los unos eran foráneos (llacuaces) y los otros de la localidad
(huaris). Al respecto, Hernández Príncipe dice:

" ..los llaclrnses fingieron ser hijos del Rayo Trueno y a estos fue
su adoración y al so l. Los !lactas fingieron proced er de las
Huacas y que sus origen es dellas" (En Duv iols, p. 464)

Esta división entre conquistadores y habitantes locales y


la dominación de los primeros sobre los segundos ha sido am-
pliamente tratada por Duviols (1973).

De esta manera, los rituales del nacimiento de chuchos de


la región central occidental del Perú podrían haber devenido,
con la conquista inca, en sacrificios del grupo llachua o
foráneo, nombrados ya sea como curis o chuchus. Es decir, con
la conquista inca sobre los actuales territorios de las sierra de
Lima y Áncash, los cultos y rituales que se realizaban con oca-
sión de nacimientos excepcionales podían haberse alineado con
la cultura traída por los cusqueños.

Este hecho de imposición de cultos incas se puede corro-


borar también con lo que escribe Guarnan Poma de Ayala,
18
quien señala que los gemelos eran hijos del rayo . El cronista
indio relata los mismos rituales para los casos descritos en las
19
visitas de Noboa. De otro lado, Martín de Murua consigna

18 Además, Guarnan Poma [Link] que los [Link] nacidos con labio leporino,
"narises hendido », también son hijos del rayo o están asociados a él. Sa-
bemos también que en la actualidad los campesinos del sur de
Ayacucho consideran el labio leporino efecto del rayo, que ha afectado
el proceso de gestación de la madre. Por otro lado, las personas que han
sido alcanzados por el rayo y sobreviven se convierten en yachaq o adi-
vinos y son muy consultadas por los campesinos.
19 "Otros hechizeros znzerdotes mandan quando nasen dos crias de un vientre o
de 1111rises hendido, guaca cínga; o sale de los pies yayuma, uizama , aualla,
dizen que es hijo de santiago en este tiempo, hijo de y llapa [el rayo] y de Curi
[oro]. No le quieren vecitar y ayunar sa l y otras comidas y no duerm e los

92
también que los gemelos son hijos del rayo (Murua, Lib. 2do.
Cap. 34, p. 439). De esta manera la conquista inca de territorios
de la sierra de Lima y Áncash se realizó también en el nivel
cultural a través de esta imposición-sustitución y adaptación
de los cultos de gemelos. Es decir, la denominación de curis,
especialmente los rituales, correspondientes a la zona
cusqueña, probablemente fue imponiéndose también en otros
territorios mucho antes de la invasión española; de tal manera ·
que no sólo se sustituyo la denominación de chuchus por la de
curis, sino también las costumbres. Sin embargo, los documen-
tos mismos nos muestran con cierta claridad que los rituales
cusqueños sufrieron ciertas adaptaciones de a cu erdo con las
20
características locales .

Entonces los chuchus que estuvieron asociados con las dos


estrellitas Chuchuquyllur y que pertenecían a la tradición del
Centro del Perú fueron adaptándose a la denominación curis,
que son hijos del rayo y pertenecen al sur del Perú.

Debemos tener cuidado, entonces, con el uso de algunas


de las fuentes como el J.P. Arriaga, que realiza una especie de
síntesis, reuniendo diversas tradiciones, recurriendo a diversos
cronistas que lo antecedieron. Justamente en la descripción de
los gemelos Arriaga cita a Francisco de Ávila.

hombres con las mugeres .. » (Guarnán Poma, 1980, Vol. l.,p . 249) . Las pala-
bras en corchete son acotaciones de los editores, J. Murra, R. Adorno y
J. Urioste. Urioste traduce literalmente curi corno oro. En este caso no es
oro, corno hemos podido ver líneas arriba.
20 Investigaciones etnohistóricas han explorado este aspecto. Irene
Silverblatt (1988) plantea que la teología imperial inca estuvo basada en
una jerarquía asociada con el parentesco . Los cusqueños en su expan-
sión habrían impuesto a los pueblos conquistados la religión y concep-
ciones que manejaron, no sin antes modificarlas de acuerdo con las re-
giones, y en algunos casos permitiendo la subsistencia de concepciones
locales. Tom Zuidema (1992, 1989) ha avanzado un poco más en estas
exploraciones a partir de sus estudios sobre el calendario; ha realizado
interesantes comparaciones con otros espacios andinos, por ejemplo con
Huarochirí y Huamachuco. Manifiesta que se puede hallar ciclos míticos
que reflejan una concepción triádica de sus dioses y semidioses.

93
De otro lado, Guarnan Poma, debido a su experiencia
como fiscal de las idolatrías y a haber acompañado a uno de
estos extirpadores, también puede haber recogido otras fuentes
para sus descripciones, por lo menos en lo que trata de geme-
los. No obstante, en este caso el cronista indio, con su descrip-
ción, nos acerca más a las concepciones del sur del Perú y nos
ayuda a distinguir estas dos tradiciones.

Debemos discutir también si la dedicación de algunos de


estos nacimientos especiales fue cambiando o si se instituyó en
función de los dioses locales o dioses foráneos conquistadores.
El caso de los crespos o pacos podría representar también el
triunfo de la conquista imperial inca, en la medida en que son
"dedicados" al sol, de esta manera estos guarcas de los espa-
cios conquistados no sólo estarían dedicados a las huacas loca-
les, sino especialmente al Cusco.

Por lo que hemos observado, los cultos a gemelos en el


centro del Perú fueron cambiando en cuanto su objetivo: desde
cuando se dedicaban a las huacas y a Chuchuquyllur, habían
ido pasando hacia los cultos sureños como hijos del rayo.

En suma, una interpretación aceptable indicaría que ha


habido dos tradiciones distintas y que una de ellas venció: la
imperial, el culto al rayo en lugar de Chuchuquyllur y las
huacas.

Sin embargo, también podríamos sugerir que este paso de


cultos de Chuchuquyllur al rayo, simbolizado por los gemelos,
podría haberse generado en la época de conquistas regionales
preincas, en la cual los llacuaces se impusieron sobre los llactas
o huaris. En la región central del Perú las variantes en la deno-
minación de chuchus y curis reflejarían el dominio de los ex-
tranjeros sobre los locales, cuyos niños van a servir para culto
de los conquistadores regionales. Es decir, no necesariamente
es inca la denominación curi (es aymara) ni el culto al rayo co-
rresponde a estratos culturales anteriores a los incas. Aquí co-
braría mayor importancia la idea del substrato aru, que Taylor
y otros (Alfredo Torero por ejemplo) formulan para la región

94
de la sierra de Lima. Esto exige entonces una exploración más
amplia.

Parentesco y gemelos

Volveremos al tema de los rituales, pero en este caso rela-


cionado con el parentesco. El nacimiento de gemelos también
era una ocasión para la reactivación de los lazos de parentesco
en la cultu ra andina. El primer sup l e m en to de Ritos de
Huarochirí (Taylor, 1987) ofrece una riquísima información
acerca de los ritua les lu ego del nacimiento de gemelos; en és-
tos se describe con cierto detalle la participación de los parien-
tes en sus diversos grados¡ ya sean afines o consanguíneos .

Según este documento, los rituales se realizaban durante


quince días, marcado cada cinco días en los que habían cere-
monias y sucesos importantes. El texto menciona que la prime-
ra noche, después del nacimiento, los cuñados (masas) de la
pareja progenitora de gemelos debían acercarse a la casa de los
recién nacidos, con lo que se iniciaba ceremonias importantes
que deberían ser llevadas a cabo durante los quince días si-
guientes. Esta primera noche los niños eran llevados, por estos
parientes y algunos otros, al pueblo más importante de la re-
gión, donde se "pregunta al demonio las causas de este naci-
miento de curisf/.

Al siguiente día los cuñados se encargaban de proveer


bastante leña. El documento no lo dice, pero creemos que era
para, entre otras cosas, sustentar la alimentación de los "feste-
josf/ de los siguientes días. Los masas o cuñados, además, te-
nían que conseguir coca, y como ésta era una hierba escasa en
ese medio, debían agenciársela "de donde sea" para los "homena -
jesf/21. Hay otro grupo de masas que, aunque no tenían papel

21 Hay una referencia constante a conseguir coca y a sus dificultades, esto


reafirmaría la escasez de este producto y su uso, en ese entonces, princi-
palmente para ceremonias.

95
relevante, debían permanecer juntos en un lugar. Precisamente
al final del quinto día, cuando había terminado una primera
etapa de ayuno de los progenitóres, los masas debían mostrar
sus huayacas (chuspas: bolsas de coca) para conseguir coca. Di-
chos cuñados para el quinto día también debían haber ido a las
alturas a atrapar un venado, una taruca o "cualquier otro animal
de la puna" (luychu) que llevarían a la plaza (pampa). El vena-
do servía para h acer "pisar" a los padres de los curis a modo
de cas tigo; luego comían la carne ev itando dejar resto alguno
del animal.

Según e l documento, todos los cuñados (a sí, en plural)


participan en las ceremonias. No se menciona específicamente
cuáles son los parientes afines que tienen papeles importantes.
Sólo se dice que uno de ellos debía iniciar el baile, y este ini-
ciador sería el que conduciría las siguientes ceremonias. Lo
que sí se describe son las actividades de los parientes
cognaticios : un grupo de ellos debía ir con un caracol
(huanapaya) soplando, otro llevando pupuna (según Taylor
"flor de cañaveral", pag. 53), y un tercero con socaya (maíz moli-
22
do) y ticti (especie de mazamorra) .

Al décimo día los cuñados se concentraban en la pampa, a


donde llevaban a los gemelos envueltos en "cualquier clase de
pafío" para que la gente no los viera o no se helasen (como he-
mos mencionado anteriormente). Estos masas, por otro lado,
debían conducir a los miembros del ayllu al lugar donde ha-
bían nacido los curis. Este grupo de personas iba "llorando",
además iban ofreciendo bienes a los niños (chacras, llamas "u
otra cosa"). Los masas entonces ofrecían regalos a los progeni-
tores y a los gemelos, consistentes en coca, bailes y "borrache-
ras"

Al décimo quinto día nuevamente los cuñados acopiaban

22 En la traducción de Taylor se dice «Ticti: chicha espesa, semejante a maza-


morra ». Ticti en el quechua ayacuchano actual es un preparado de hari-
na que se cocina a fuego lento . Se pronuncia tiqti, de manera g lotaliza-
da.

96
leña, con la cual encendían fuego para toda la noche y se ini-
ciaban nuevamente otros rituales. Al siguiente día llevaban a
los padres y los niños a lavarlos a una laguna (a la laguna de
Yansa en el texto), luego trasquilaban a los padres por ser pe-
cadores y les ponían un collar trenzado al cuello, que habían
de mantener durante un año.

Una vez descritos los principales rituales que conlleva el


nacimiento de gemelos en relación con las tareas de los parien-
tes, presentarern_os algunos planteamientos e hipótesis que nos
ayuden a comprender estas expresiones culturales del período
prehispánico .

En el epígrafe al inicio de este artículo hay una referencia


al reemplazo de los padres con el nacimiento de los gemelos.

¿Cómo puede interpretarse que los gemelos reemplacen la


muerte de los padres?

Una interpretación al respecto significa observar que los


padres son una pareja y los niños gemelos de igual manera son
dos. Esta dualidad en dos generaciones consecutivas podría re-
presentar la continuación de la vida en forma de pareja, a dife-
rencia de los nacimientos normales, en los que sólo se asiste al
advenimiento de un individuo. Por eso estos nacimientos múl-
tiples representarían un reto humano a la naturaleza, reto que
significaría apoderarse, usurpar la capacidad de la naturaleza,
como hemos visto.

La "normalidad" de la progenie humana esta representa-


da por la triada padre-madre-niño. Sin embargo, en el caso del
nacimiento de gemelos, estamos ante dos miembros más, otra
dualidad; la presencia de gemelos permite la existencia de cua-
tro miembros en una familia en un solo acto de nacimiento, y
esto es lo "anormal". Asistimos, entonces, a un reemplazo
completo de una ~eneración vigente.

Sin embargo, dentro de las interpretaciones andinas


prehispánicas aparece la idea de buena y mala suerte a raíz de

97
estos nacimientos. Suponiendo que ocurriera un nacimiento de
gemelos de ambos sexos (hombre y mujer), esto era considera-
do de "buena suerte", porque el hermano varón puede ofrecer
a su hermana y recibir una mujer a cambio. Siguiendo los es-
quemas del intercambio de mujeres que sugería Levi Strauss,
esto podría abonar a la idea de buena suerte. No obstante, se
consideraba "mala suerte" el nacimiento de gemelos del mismo
sexo, sea de hombres o de mujeres (en Taylor, p.507). Este caso
debemos interpretarlo como un desbalance en la población, no
habría un intercambio de mujeres. Así, en términos
estructuralistas, el intercambio restringido o generalizado esta-
ría representado perfectamente en casos de gemelos de ambos
sexos (varón y mujer).

En otro de los pasajes de Ritos y Tradiciones de Huarochirí


se dice también: "chaymantari ima chikan kanan masakuna huk
pachamantaqa kusikun y mana ñawpa pachahina chikakata
gastaspa" 23 . Sin duda, ésta es una expresión enunciada a inicios
del siglo XVII, cuando el dominio colonial ha permanecido lo
suficiente como para haber inculcado algunas expresiones ne-
gativas sobre los cultos prehispánicos. En este caso se trata de
renegar de los rituales y las tareas de la parentela luego del na-
cimiento de gemelos. Estas tareas fueron duras, como se ha ob-
servado en la descripción de la misma: "se gastaba bastante".

Los parientes afines en los rituales de los nacimientos de


gemelos representan a ambas familias en función del centro
(ego), que está constituido por la pareja. Aquí los parientes afi-
nes y cognados se entrecruzan, es decir están mezclados en los
diferentes rituales y ceremonias. El documento no especifica
cuáles son los masas (hermanos de la esposa o hermanos del
esposo) que participan en las actividades más importantes. La
expresión "dirigen", con la que se asigna a dichos parientes,
significa en este caso asumir una responsabilidad sin especifi-
car cual es la relación parental con la pareja.

23 Nuestra traducción sería: «Y así, cuánto se alegran los crn1ndos, cuando


piensan en sus ancestros, porque ya no gastan conro antes ».

98
Una de las características del parentesco andino, que exis-
te aun en la actualidad, consiste en agrupar a los miembros de
un grupo parental, así masa másin (para Ayacucho) significa
grupo del cuflado, de esta manera todos los parientes de la mis-
ma generación del hermano de la esposa o del hermano del es-
poso caen bajo la denominación masa masin.

A este respecto recordemos el mito de Huamachuco: el


documento menciona que fue una tía la que recogió del "mula-
dar" a los gemelos Apocatequil y Piguerao y luego los crió. En
este caso el mito ha recogido la estructura de relación entre los
parientes afines, que luego se repite también de manera ritual
en ceremonias del mismo tipo en Huarochirí, como hemos vis-
to .

Entonces podemos entender las expresiones recriminato-


rias del pasaje citado: son los parientes afines quienes van a
"molestarse" y "regañar" a los padres de los gemelos cuando no
se cumplen las prohibiciones determinadas por la tradición y
anunciada por los conchuri o sacerdotes indígenas, como evitar
el contacto sexual durante un año entre los esposos. Como he-
mos visto el trabajo laborioso de los cuñados para los diferen-
tes rituales (ir por un luychu, traer leña, bailar días enteros)
sin duda es agotador. Por lo tanto, si los progenitores han teni-
do contacto sexual durante el año siguiente al nacimiento de
los gemelos, esto daría la posibilidad de seguir aumentando la
familia y tal vez tener otros gemelos más, lo cual significaría
más trabajo para los cuñados. Tales son los presupuestos que
estarían también presentes en la oposición y negación de los ri-
tuales de los gemelos en la expresión que hemos citado.

Finalmente debemos poner atención en los nombres de


personas que tiene prefijos y sufijos chuchu y curi, especial-
mente en sus "apellidos". Por ejemplo, es el caso de Bartolomé
Chuchucondor y Juan Chuchu (véase Duviols, 1986). Asimis-
mo, los de Curi, cuyos "nombres daba el denwnio" según los Ri-
tos de Huarochirí (En Taylor, p. 507). De igual manera,
Huaticuri, el héroe civilizador de Huarochirí, tiene el sufijo
curi. Es muy probable que se haga referencia a un hermano ge-

99
melo, como sugiere Zuidema, pero que en el documento men-
cionado no está explícito. En resumen, lo que puede significar
es que pudiera haber toda una genealogía de familias con ge-
melos .en sus miembros cuando se tiene este tipo de apellidos
que encontramos en las crónicas.

Sacerdotes o hechiceros

El sacerdote indígena cumplía también un rol importante


. controlando el cumplimiento de los rituales relacionados con
los nacimientos excepcionales. Los docmatizadores, conchuris,
hechiceros, tal como llaman los documentos españoles a estos
sacerdotes indígenas, fueron los que preguntaban a "las arafws"
acerca de la causa del nacimiento de gemelos.

El haber nacido "dos de un vientre" marcaba a estos niños,


como hemos visto, hacia determinados papeles: los gemelos
para el culto del rayo en el sur del Perú o a las estrellas
Chuchuquyllur (en la sierra de Lima y Áncash), así como tam-
bién para las huacas, y los crespos para el Sol. Consecuente-
mente, los sacerdotes andinos debían orientar la actividad de
estos niños en sus respectivos destinos.

Los textos de idolatrías describen a personas como


Hernando Hacaspoma, Domingo Condorpaico, ambos
"docmatizadores" de Hacas, cumpliendo esta labor de control de
los rituales de manera diligente, como cuando nacieron hijos
chuchus de Pedro Chaupischagua y de su esposa Francisca
(véase Duviols, 1986, p. 193 y 202).

Otras informaciones también nos hablan de que los geme-


los podían llegar a ser sacerdotes: Martín de Murua nos dice
que, además de ser considerados hijos del rayo, a uno de los
gemelos también "lo ofrecían al trueno para los ministros y oficios
(. .. ) de adivinos y hechiceros" (Murua, 198 ... , p. 439).

Guarnan Poma se refiere de una manera muy marginal al


papel de estos sacerdotes en los nacimientos especiales: " ... otros

100
hechiceros zazerdotes mandan quando nasen dos crías de un vientre
0 de narises hendido, guaca cinga; o sale de los pies yayuma, uizama,
aualla ... " (op. cit. 249).

Los "docmatizadores" evitaban que se bautizaran estos ni-


ños (gemelos, chacpas, crespos) frente al sacerdote católico
cuando ya dominaban los españoles. Las visitas de idolatría de
Noboa mencionan varios ejemp los de este tipo: " ... llevando con-
sigo a Ana Vequecho y a Ines Carhua y a Juan Flores ministros de
ydolos del aillo Julca Tamborga y fuera a un sitio que esta a dos le-
guas del pu eblo de Mangas en un sera grande que ll aman Nauin
cancha y en el mostraron al dicho señor visitador dos ollas grandes
nuevas en las que esta ban dos cuerpos de niifos baptisados chuchos
nasidos de un vientre que avía sacado de la yglesia don Diego
Ataclzagua ya difunto esta con ofrenda de mais y coca y los trujo al
pueblo y reconosiendo los libros de baptismo nostaba en el y asiendo
aguerivacion hallo y reconocía que don Antonio Barba siendo cura
des ta doctrina de mangas los baptiso y fueron sus padrinos Juan
Martín mestizo y Francisco de Corta mestiso ya difuntos y que los
dichos niños fueron hijos legitimas de Francisco Hinchí y de [.... ] ya
difuntos y como el dicho Francisco hinchí / fol 102/ era sachristan
tubo astusia para que no se escriviesen los dichos niños en el libro de
baptismo" (en Duviols, 1986, p. 381-382).

Hoy podemos encontrar lejanas expresiones de esta tradi-


ción, cuando nos hablan que los Yatiri (aymara) y los Yachaq
(quechua), algunos de los cuales son personas que nacieron de
pie. Ellos, por su particular forma de nacimiento, se caracteri-
zarían por poseer sabiduría y conocimiento, así como por su
mayor acercamiento a la naturaleza.

Los sacrificios

Finalmente consideremos los posibles destinos trágicos de


estos nacimientos . En los documentos que hemos tenido a la
mano existe una velada evidencia de que los niños nacidos ex-
cepcionalmente tuvieron como final el sacrificio a los dioses.
Sabernos, en primer lugar, que los sacrificios para el Capac-

101
hucha se hacían con niños "limpios " "sin mancha". Estos sacri-
ficios que se realizaban en el Cusco y en centros secundarios
(Huánuco, Quito), así como en los mismos centros regionales
de las etnias (Zuidema, 1989), nos indican que gran parte de
los niños habían tenido un nacimiento especial.

La Relación de Hernánd ez Príncipe indica qu e los naci-


mi ent o s extraños terminaban e n sa crificios, porqu e es t e
visitad or encon tró muchas momias de niños a los cuales ado ra-
b an los h abitantes de Ocros (en Duviols, 1986).

De lo s documentos d e idolatrías, como hemo s observado,


los crespos, pacos o pactos estaban dedicados al Sol, eran hijos
de este astro; en algunos de las interrogatorios se dice que los
cabellos de los pactos servían para ceremonias a la huaca y al
Sol. Sin embargo, debemos considerar la posibilidad de que los
crespos también hayan sido enviados al Cusco a las ceremonias
de la Capac-hucha. ¿Tanta Carhua podría haber sido también
24
guarca, o sólo era hija de un señor principal? .

Las idolatrías de Recuay de 1622 (en Duviols, 1986) nos


traen información de hallazgos de varias tumbas en las que ha-
bía numerosos mallquis de estos niños, a los cuales estos
extirpadores quemaron. La descripción es muy convincente so-
bre la posibilidad de sacrificios, como se puede observar en es-
tas líneas:

" ... en hileras a modo de los hu.aíras de Potosí tenían cada cual
sus abortos y chuchos y chacpas nacidos de pies y de dos de un
vientre ofrecidos al rayo o sol o lucero conforme la suerte de los
hechiceros y junto a ellos los sacrificios de carneros con que los
consultaban ... " (Hernández Príncipe, en Duviols, 1986: 487)

Hernández Príncipe ha descrito básicamente la situación


en Áncash, no obstante, sus escritos expresan un buen ejemplo

24 Sobre es ta prin cesa r eg ional se pued e co nsultar los aná li s is d e Tom


Zuidema en s u lib ro Reyes y Gu erreros, especialmente pag. 144-190.

102
del triunfo de la ideología cusqueña sobre las de localidades
como Ocros o Recuay, donde e1 Sol se impone, a cuyo sacrificio
se ofrecieron los guarcas y los "limpios" o "sin mancha", aun-
que posiblemente también podían haber dedicado a los
chacpas, chuchos y pactos, como se puede observar en esta
cita.

Con el usiones

Los nacimientos excepcionales, extraños o especiales,


como hemos ido llamando en este texto a los nacimientos múl-
tiples, los nacidos de pie, crespos, etc., fueron considerados la
expresión de la naturaleza en su forma más directa. Es decir,
en la concepción andina prehispánica -y que sigue teniendo
eco en épocas posteriores- los nacimientos excepcionales fue-
ron una manifestación de los fenómenos naturales y los astros.
Estos fenómenos, los rayos o truenos, las estrellas y el Sol, fue-
ron dioses a quienes estaban dedicados los nacimientos excep-
cionales.

En el centro occidental del Perú, en la reg1on del


Chinchaysuyo (particularmente en Lima y Áncash), los geme-
los denominados Chuchos fueron considerados hijos de la estre-
lla Chuchuquyllur; y en el sur del Perú, los gemelos o curi fue-
ron hijos del rayo o el trueno. Además los niños nacidos de
esta manera fueron considerados sagrados y sus momias, cuan-
do hubo sacrificios o muertes por cualquier razón, adoradas
como mallquis importantes.

En el período prehispánico, en las culturas andinas pode-


mos encontrar un desplazamiento geográfico de los cultos rela-
cionados con los nacimientos especiales. Los chuchos o geme-
los en un primer momento fueron un culto local de los grupos
étnicos del centro del Perú (Lima y Áncash), luego adoptado
por los pueblos conquistadores . En la división entre llachua y
llaqta está expresado también el culto a los gemelos. Los
llachua o conquistadores desplazaron a los llaqta o huari; sin
embargo, asumieron su simbología.

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El culto a los crespos o guarcas puede ser considerado
también la expresión del triunfo imperial cusqueño, y posible-
mente fueron también niños o -n iñas crespos los enviados a los
diferentes Capac-hucha . El advenimiento de crespos o pactos
no fue entendido como pecado ("abominable") de sus padres y
la población, tal como interpretaron los escribanos católicos.
Esta interpretación tiene origen en una tergiversación de las vi-
siones de los grupo s étnico s nativos, que consideraban a lo s
progenitores de gemelos y chacpas usurpadores del papel de la
naturaleza, por lo que había que purificarlos.

En el caso de los crespos, particularmente, la simbolo gía


relacionada con el Sol los hacía más afines a la ideología
cusqueña, por ello las crónicas "cusqueñizantes" los han reva-
lorizado.

Finalmente, los nacidos de pie, según algunas crónicas, es-


taban destinados a ser sacerdotes, principalmente en las versio-
nes del sur peruano. Esto también se puede corroborar con in-
formaciones etnográficas. Su particular forma de nacer permite
que sean asociados con la naturaleza, razón por la cual se pre-
sume una relación directa con ésta.

Quito, Febrero, 1996.

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