Complicaciones en Trauma Torácico 2021
Complicaciones en Trauma Torácico 2021
FACULTAD DE MEDICINA
DIVISIÓN DE ESTUDIOS DE POSGRADO
PRESENTADO POR:
SOTO GARCÍA YABIN JAVIER
CIRUGIA GENERAL
DIRECTOR DE TESIS:
DR. ISAIAS VALDERRAMA BASTIDA
2
UNAM – Dirección General de Bibliotecas
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5
6
I. INTRODUCCIÓN
Las lesiones traumáticas constituyen hoy en día la sexta causa de mortalidad en
nuestro país, únicamente por debajo de las enfermedades crónicodegenerativas.
Representan la causa más frecuente de mortalidad en personas económicamente
activas, siendo más frecuentes en el sexo masculino.
Las lesiones del tórax corresponden a una cuarta parte de las lesiones traumáticas y
el 50% de las muertes por trauma. Las lesiones torácicas se clasifican en: trauma
cerrado, penetrante o ambos; que generalmente ocurren como resultado de
accidentes automovilísticos, lesiones por proyectil de arma de fuego o punzocortante,
caídas de altura o compresión torácica por aplastamiento.
1
II. MARCO TEÓRICO Y ANTECEDENTES
2
ensancharla, generan una presión intrapleural que varía de -8 cm de agua, durante la
inspiración, a -2 cm de agua, durante la espiración.3
Cuando se acumula agua, aire, sangre u otros líquidos en el espacio pleural, se pierde
la presión negativa y el pulmón tiende a colapsarse, lo que conlleva a la
hipoventilación alveolar e hipoxia, posteriormente esta presión intrapleural puede
incrementarse y provocar un desplazamiento del mediastino hacia el lado contrario,
que compromete aún más la ventilación y llega a disminuir el retorno venoso.3
El neumotórax traumático se ocasiona por una lesión pulmonar por impacto, que
provoca la entrada de aire en el espacio pleural.4
La fractura costal es la etiología más frecuente ya que perfora el parénquima
pulmonar.4
La herida torácica penetrante y las lesiones traumáticas del árbol traqueobronquial se
ven menos frecuentemente. Se pueden clasifican en:4
Abiertos: Que es cuando el aire entra en la cavidad pleural a través de una solución
de continuidad en la pared torácica.4
Cerrados: En donde no existe una solución de continuidad de la pared torácica.4
El mecanismo suele ser una costilla fracturada que perfora el parénquima pulmonar
o que se deba a un traumatismo que ocasione un aumento brusco de la presión
intratorácica.4
Es muy frecuente que el neumotórax traumático se pueda acompañar de hemotórax.4
El tórax inestable se debe a la presencia de por lo menos dos sitios de fractura en
tres o más costillas consecutivas, que resulta en un segmento libre flotante de la
parrilla costal y provocando incoordinación de la pared torácica, específicamente en
su mecánica respiratoria.5
El movimiento paradójico que se crea del segmento fracturado modifica la dinámica
pulmonar produciendo atelectasias, estasis de las secreciones y neumonía.5
Esto se observa de 5-13% de los pacientes con traumatismo de tórax.5
La evaluación de la respiración y el examen clínico del tórax son necesarios para
reconocer las principales lesiones torácicas, ya sea neumotórax a tensión,
neumotórax abierto, insuficiencia torácica, contusión pulmonar y hemotórax masivo.6
La inspección, palpación, percusión y especialmente la auscultación (que posee una
sensibilidad de 90% y una especificidad del 98%) proporcionarán mucha información.6
El diagnóstico clínico de neumotórax puede requerir una intervención inmediata,
mediante la descompresión inicial con aguja mediante la punción en un espacio
intercostal.6
Si no funciona o hay evidencia de neumotórax, es necesario el drenaje mediante la
sonda endopleural.6
En ausencia de hipoventilación en la auscultación, o dolor torácico en un paciente
estable, se puede descartar un neumotórax a tensión mayor.6
El examen repetido es obligatorio para evitar la omisión de la progresión de un
neumotórax.6
3
La evaluación requiere un enfoque sistemático que priorice las vía aérea, la
respiración y la circulación.7
Las lesiones en el tórax tienen el potencial de progresar rápidamente y requieren una
intervención de procedimiento inmediato.7
Las radiografías de tórax para una evaluación inicial no son de gran ayuda, esto
debido a que las lesiones contusas del pulmón involucrado no se harán visibles sino
hasta horas de ocurrido el incidente.8
No se recomienda su uso para precisar el número de costillas fracturadas, lo cual es
mejor hacerlo por medio de tomografía computada para cuando el paciente es llevado
por otra indicación.8
El tratamiento de toda lesión producida por trauma debe realizarse durante la revisión
primaria para corregir los desórdenes fisiológicos que el paciente experimenta.8
El espacio pleural es un espacio real recubierto por una serosa denominada pleura la
cual se divide en dos hojas visceral y parietal, que en condiciones normales, la
cavidad pleural mantiene una presión negativa con respecto a la atmosférica, la cual
facilita la expansión pulmonar durante la inspiración profunda; sin embargo, cuando
existe una ocupación o colección, se restringe la expansión pulmonar ya que estos
valores permiten contrarrestar la elasticidad propia del tejido pulmonar evitando su
colapso.9
El manejo de este espacio pleural en el traumatismo torácico, consiste en restaurar
sus condiciones fisiológicas debido a la presencia de aire, sangre, entre otros) que
ocupa dicho espacio y para ello se usa la inserción de una sonda o tubo endopleural
para drenarlo. Hipócrates fue el primero en describir la descompresión torácica en
casos de empiema. Pero 1891 Gotthard Bülau, introdujo el drenaje pleural continuo
mediante succión a través de una sonda, se convirtió en el procedimiento de rutina
para el drenaje de empiema, especialmente en pacientes con tuberculosis.9
El traumatismo torácico es conocido y temido desde la antigüedad. A través del
tiempo, su mejor entendimiento y el perfeccionamiento de los procedimientos
terapéuticos han ido acrecentando su pronóstico. 9
Aproximadamente un tercio de las lesiones torácicas amerita ingreso hospitalario, y
la inserción de una sonda endopleural es el único procedimiento invasivo que requiere
la mayoría (> 85%).9
A partir de la guerra de Corea, las sondas endopleurales empezaron a ser utilizadas
para el tratamiento de emergencia de lesiones torácicas.9
Por lo que los procedimientos quirúrgicos no solo sirven para el drenaje pleural y la
evacuación del material acumulado, sino también para la restauración de las
presiones pleurales y de la fisiología respiratoria normal.10
La colocación de sonda endopleural se percibe como un procedimiento relativamente
seguro.10
La colocación de sonda endopleural es un procedimiento inherentemente peligroso
con tasas de complicaciones reportadas de forma variable, que van de 1-40%.10
4
En estudios de cohortes más contemporáneas que usan definiciones más amplias de
complicaciones, la tasa de complicaciones se mantiene consistentemente entre el 20-
40%.10
Aunque las tasas de complicaciones varían, existen implicaciones clínicas de amplio
alcance para la gravedad de la complicación, y no está claro con qué frecuencia
puede ocurrir cada uno.10
El hemotórax y/o neumotórax se pueden manejar con éxito con la sonda endopleural
en la mayoría de los casos.11
Las indicaciones para la inserción de una sonda endopleural son entre las más
frecuentes: neumotórax, derrames o empiemas paraneumónicos complicados,
hemotórax, pleurodesis a pie de cama y después de una cirugía cardio-torácica o
procedimientos toracoscópicos para permitir una adecuada expansión pulmonar.12
La única contraindicación absoluta para la colocación de sonda endopleural es la falta
de consentimiento informado o la cooperación del paciente.12
Las contraindicaciones relativas incluyen coagulopatía no corregida (INR > 1.5–2 o
con un recuento de plaquetas <50,000 / μL) y acceso instrumental a la cavidad pleural
sin guía de imagen en pacientes con adherencias pleuropulmonares importantes o
multiloculaciones.12
También se debe evitar la inserción del tubo torácico sobre un área de piel infectada.12
Los tubos torácicos de pequeño calibre generalmente se recomiendan como terapia
de primera línea para el neumotórax espontáneo en pacientes no ventilados y
derrames pleurales en general, con la posible excepción de hemotórax y derrames
malignos.12
Los drenajes torácicos de gran diámetro pueden ser útiles para fugas de aire muy
grandes, así como para el tratamiento posterior a la ineficacia con drenajes de
pequeño diámetro.12
Idealmente la inserción del tubo torácico debe guiarse por imágenes, ya sea ecografía
de cabecera o, con menos frecuencia, tomografía computarizada.12
La longitud y el diámetro interno de un tubo torácico son determinantes importantes
de las tasas de flujo y el riesgo de oclusión.13
El drenaje de un líquido más viscoso requiere un tubo de mayor diámetro (por
ejemplo, para el hemotórax, se usa un diámetro de 36 French o más).13
Pero, por otro lado, para el neumotórax iatrogénico, puede ser suficiente una sonda
endopleural más pequeña (20 French).13
La anatomía y el hábito corporal del paciente dirigen la extensión de la incisión de la
piel, la disección de tejidos blandos y el trayecto intratoracico de la sonda
endopleural.13
Las tasas de complicaciones de las sondas endopleurales oscila entre 3,4% al 36%
de los casos.15
5
Las complicaciones pueden dividirse en infecciosas, posicionales o por inserción. Sin
embargo, del 7.6-30% de los pacientes sometidos a colocación de sonda endopleural
encaran algún inconveniente relacionado con la inserción y la posición inadecuada.15
Las complicaciones derivadas de la inserción son inmediatas y corresponden al
procedimiento mismo de colocación de la sonda endopleural.15
Las posicionales se producen en un corto plazo y corresponden a la colocación
inadecuada del tubo dentro de la cavidad pleural (intraparenquimatoso) o fuera de
ella, como en el tejido celular subcutáneo o en el abdomen, lo que no permite por
ende su adecuado funcionamiento.15
Las complicaciones de tipo infecciosas son tardías y corresponden a infección del
sitio de inserción o de la cavidad pleural (empiema).15
Las complicaciones por la inserción abarcan las laceraciones o perforaciones del
pulmón u otros órganos, así como las hemorragias por laceración de vasos
intercostales o intratorácicos, que varían entre 0% y 7,9%.15
La colocación intratoracica inefectiva que permite la persistencia del neumotórax o
del hemotórax, el acodamiento del tubo, la obstrucción del tubo por coágulos o
detritus, la salida accidental del tubo de tórax del espacio pleural y el neumotórax
posterior al retiro, corresponden a las complicaciones más frecuentes que se
presentan de un 2.4% a un 33,3% de los casos.15
En un estudio en donde se colocaron 59 drenajes torácicos en 56 pacientes, se
observó que el 22% presentaron complicaciones, entre lo que se destaca que fueron:
12 por posición, 1 por infección y ninguno por inserción.16
El tórax constituye casi la cuarta parte de la masa corporal; este hecho implica que
con frecuencia sea sujeto de lesiones por traumas que ameritan una evaluación lógica
y secuencial, seguida de la terapéutica específica, la cual puede implicar una cirugía
(< 20% del total, < 10% de los traumatismos contusos y 15-30% de los traumatismos
penetrantes).17
Las lesiones que amenazan la vida de manera inmediata, como consecuencia del
suministro insuficiente de sangre oxigenada al cerebro y otras estructuras vitales,
deben de ser tratadas lo más sencilla y rápidamente posible.17
Entre 7.6-30% de los pacientes sometidos a colocación de sonda endopleural
enfrentan alguna dificultad relacionada con la inserción (7.9%), la posición
inadecuada (5.2-16%), la conexión al sistema de drenaje torácico, la presión en el
dispositivo de sello de agua o al momento de retirarla, las cuales pueden resultar en
hemotórax coagulado, neumotórax residual o empiema; ante ello, la estancia
hospitalaria de muchos pacientes únicamente depende del tiempo que permanecen
con la sonda endopleural insertada.17
Por otra parte, con demasiada frecuencia se emplean sondas por segunda ocasión
(de manera innecesaria) como consecuencia del conocimiento erróneo sobre su
función y la técnica para insertarlas.17
6
Los factores de riesgo que han sido identificados para el desarrollo de complicaciones
como consecuencia de la inserción de una sonda endopleural incluyen: procedimiento
efectuado por personal ajeno al área quirúrgica, procedimiento efectuado fuera del
área de trauma y choque, paciente con necesidad de apoyo ventilatorio mecánico,
paciente con estado de choque al ingreso al servicio de Urgencias y paciente con
requerimiento de manejo en Unidad de Cuidados Intensivos.17
Cuando se evalúa y proporciona tratamiento a pacientes con trauma torácico es
necesario reconocer los materiales con los cuales se fabrican las sondas, las
diferencias en su diseño y el de las unidades de drenaje y la cantidad de indicaciones
para su empleo.17
La información incompleta contribuye a que surjan problemas, como la elección de un
tamaño de sonda inapropiada para la colección que se desea drenar, la costumbre
de pinzar las sondas con el consecuente riesgo de desarrollar neumotórax a tensión
o edema pulmonar por reexpansión, así como efectuar su retiro sin la analgesia
apropiada y retrasar su retiro en pacientes con apoyo ventilatorio mecánico.17
Los médicos del servicio de Urgencias y de Cirugía General deben ser capaces de
gestionar la reanimación inicial y el diagnóstico de estos pacientes.18
Esto implica familiaridad con una variedad de investigaciones radiológicas y
procedimientos invasivos junto a la cama, incluida la toracotomía de reanimación.18
Los vasos sanguíneos, los nervios, y los órganos en el tórax pueden correr riesgo en
el desarrollo de estos procedimientos.19
El uso de la succión negativa se ha vuelto popular para inducir una acumulación de
líquido y promover el cierre rápido de las fugas de aire y el drenaje en casos como el
hemotórax.20
7
conectores y el sistema recolector. La colocación de sonda endopleural continúa
siendo un procedimiento complicado con complicaciones de inserción que representa
una carga significativa relacionada con los costos monetarios.
Se pueden producir complicaciones posteriores a la colocación de la sonda
endopleural, como: neumotórax recidivante, hemotórax coagulado retenido,
empiema, acodamiento del tubo, obstrucción, así como salida accidental de la sonda
endopeural del espacio pleural. Estas complicaciones aumentan la morbilidad, la
necesidad de cirugías más complejas, la hospitalización y los costos relacionados con
la salud.
Motivo por el cual se realiza este estudio para conocer el índice de complicaciones
que se presentan durante y posterior a la colocación de la sonda endopleural para
poder hacer mejoras tanto en los procedimientos, técnicas y cuidados posterior a su
colocación con el fin de evitar estancias largas dentro del hospital y que los pacientes
no cursen con más complicaciones que las que el mismo trauma torácico abierto o
cerrado desde un inicio les produjo.
8
La colocación de sonda endopleural es un procedimiento común que generalmente
se realiza con el propósito de drenar el aire o líquido acumulado en la cavidad pleural.
Pese a que aparenta ser un procedimiento sencillo, para su realización se requiere el
entendimiento de la anatomía de la región torácica, así como conocimiento amplio de
la técnica.
Con el fin de evitar o minimizar las complicaciones derivadas de su colocación o para
poder detectar y tratar de manera temprana el traumatismo torácico no quirúrgico, de
tal forma que el manejo del paciente con sonda endopleural, su estancia, su egreso
hospitalario y su recuperación se lleven a cabo libres de complicaciones de ésta
índole.
V. HIPÓTESIS
Hipótesis:
Existe mayor asociación entre el índice de complicaciones en los pacientes con
sonda endopleural secundario a trauma de tórax abierto.
VI. OBJETIVOS
VIII. METODOLOGÍA
8.1 TIPO DE ESTUDIO
Observacional, comparativo, retrospectivo y transversal.
8.2 POBLACIÓN DE ESTUDIO
Mediante una revisión sistemática de expedientes de pacientes con trauma
torácico se crearon dos grupos; Grupo TA: Aquellos pacientes con Trauma torácico
abierto vs el Grupo TC: Aquellos pacientes con trauma torácico cerrado. Estos
pacientes contaron con colocación de sonda endopleural (SEP) del servicio de Cirugía
General del Hospital General Villa durante el año 2021.
Criterios de inclusión:
9
-
Pacientes que cuenten con antecedentes de colocación de sonda endopleural
secundario a trauma torácico abierto o cerrado.
-
Pacientes que cuenten con expediente clínico en el Hospital General Villa
atendidos durante el 2021.
Criterios de exclusión:
-
Pacientes que cuenten con antecedente de colocación de sonda endopleural
secundario a neumotórax iatrogénico.
-
Pacientes que no cuenten con expediente clínico completo, y no sea posible
obtener todos los datos inherentes a esta investigación.
Criterios de eliminación:
-
Pacientes que hayan solicitado egreso voluntario o traslado a otra unidad
médica.
- Pacientes finados.
8.3 MUESTRA
De acuerdo con las características del estudio en cuestión, se realizó un cálculo
de tamaño de muestra para dos proporciones, con una precisión del 5%, y una
seguridad estadística del 95%. Basado en la literatura médica internacional se ha
identificado que las complicaciones en los pacientes con trauma de tórax más
colocación de sonda endopleural, pueden dividirse en infecciosas, posicionales o por
inserción. Sin embargo, del 7.6-30% de los pacientes sometidos a colocación de
sonda endopleural cursan con alguna complicación relacionada con la colocación y la
posición inadecuada.
Debido a lo anterior se realizó el siguiente calculo de tamaño de la muestra:
10
• Seguridad del estudio (riesgo de cometer un error α).
𝑝 = 𝑝1 + 𝑝2/2
En este estudio es preciso estimar las posibles pérdidas de pacientes por razones
diversas (sesgo de selección, sesgo de información) por lo que se debe incrementar
el tamaño de muestra respecto a dichas pérdidas.
11
• n = número de sujetos sin pérdidas (25.72)
• R = proporción esperada de pérdidas (20%)
8.5 VARIABLES
Variables
12
Variables
13
Variables
14
Variables
15
En caso de contar con dos variables cualitativas dicotómicas, se realizó un Odds ratio
(IC95%), como medida de asociación de riesgos, sobre todo entre los grupos de
trauma torácico vs las variables independientes.
Sin embargo, se respetaron en todo momento los acuerdos y las normas éticas
referentes a investigación en seres humanos de acuerdo con lo descrito en la Ley
General de Salud, la declaración de Helsinki de 1975 y sus enmiendas, los códigos y
normas internacionales vigentes para las buenas prácticas en la investigación clínica
y lo recomendado por la Coordinación Nacional de Investigación en Salud del Instituto
Mexicano del Seguro Social.
16
Se tomaron en cuenta las disposiciones del Reglamento de la Ley General de Salud
en Materia de Investigación para la salud, en el Título Segundo, Capítulo primero en
sus artículos: 13, 14 incisos I al VIII, 15,16,17 en su inciso II, 18,19,20,21 incisos I al
XI y 22 incisos I al V. Así como también, los principios bioéticos de acuerdo con la
declaración de Helsinki con su modificación en Hong Kong basados primordialmente
en la beneficencia, autonomía.
En el artículo 13 por el respeto que se tuvo por hacer prevalecer el criterio del respeto
a su dignidad y la protección de sus derechos y bienestar, al salvaguardar la
información obtenida de los expedientes.
X. RESULTADOS.
17
Se presentaron 21 casos (32.8%) por objeto punzocortante, los 43 pacientes
restantes (67.2%) no lo presentaron. (Tabla 5) (Gráfico 4)
Se refirieron 52 casos (81.3%) que no presentaron afección por proyectil por arma de
fuego y 11 casos (18.8%) si la tuvieron. (Tabla 6) (Gráfico 5)
Las áreas hospitalarias en donde se colocaron las SEP fueron: 10 casos (15.6%) en
hospitalización, 2 casos (3.1%) en UCI, 52 casos (81.3%) en urgencias. (Tabla 7)
(Gráfico 6)
Con respecto a los pacientes con estado de choque que tenían al momento del
ingreso, 13 pacientes (20.3%) presentaron esta alteración y 51 pacientes (79.7%) no.
(Tabla 12) (Gráfico 11)
La edad de los pacientes con trauma abierto (TA) era de 37.2 años, y de trauma
cerrado (TC) era de 29.5 años, presentaron una F de 9.72 y una p de 0.02 la cual sí
es estadísticamente significativa. (Tabla 16) (Tabla 17)
18
Los días de hospitalización en los casos de TA era de 9.7 y de TC de 9.3, presentaron
una F de 0.324 y una p de 0.77 la cual no es estadísticamente significativa.(Tabla 16)
(Tabla 17)
La media en casos de TA fue de 8 días de SEP y 7.2 días en casos de TC, presentaron
una F de 0.12 y una p de 0.59 la cual no es estadísticamente significativa. (Tabla 16)
(Tabla 17)
Se identificaron a 32 casos sin HAS con TA y 27 sin HAS con TC; y se refirieron 5
casos con HAS con TC, se obtuvo una chi cuadrada de 5.42 y una p de 0.02 la cual
si es estadísticamente significativa. (Tabla 18)
Los casos que tuvieron herida por objeto punzocortante fueron en 21 pacientes que
presentaron TA; los que no presentaron herida por objeto punzocortante fueron 11
casos los cuales fueron por proyectil por arma de fuego y 32 casos con TC, se obtuvo
una chi cuadrada de 31.25 y una p de 0.0001 la cual si es estadísticamente
significativa. (Tabla 18)
Hablando de los casos que presentaron herida por proyectil por arma de fuego 11
pacientes tuvieron TA; los que no la presentaron 21 casos tuvieron TA por instrumento
punzocortante y 32 casos de TC, se obtuvo una chi cuadrada de 14.76 y una p de
0.0001 la cual si es estadísticamente significativa. (Tabla 18)
19
De acuerdo con el área hospitalaria en donde se colocó la SEP en hospitalización
fueron 6 casos con TA y 4 casos con TC; en el área de UCI se presentó 1 caso con
TA y 1 caso con TC; en el área de urgencias se presentaron 25 casos con TA y 27
casos con TC, se obtuvo una chi cuadrada de 0.47 y una p de 0.78 la cual no es
estadísticamente significativa. (Tabla 18)
Solo 1 caso con TC presentó incidentes al momento de colocar la SEP; mientras que
los que no tuvieron incidentes fueron 32 casos con TA y 31 casos con TC, se obtuvo
una chi cuadrada de 1.06 y una p de 0.31 la cual no es estadísticamente significativa.
(Tabla 18)
De igual manera solo 1 caso con TA presentó incidentes al momento de retirar la SEP;
mientras que los que no tuvieron incidentes fueron 31 pacientes con TA y 32 pacientes
con TC, se obtuvo una chi cuadrada de 1.01 y una p de 0.31 la cual no es
estadísticamente significativa. (Tabla 18)
20
XI. ANALISIS DE RESULTADOS.
Del total de pacientes estudiados la edad media fue de 33.3 años y en su mayoría
constituido por hombres; constituyendo un grupo en edad laboralmente productiva,
en cuanto a la incidencia del trauma, el trauma abierto y cerrado prácticamente ambos
grupos representan 50% del total, lo cual coincide con la estadística nacional.
En cuanto al trauma abierto lo más común fue el trauma secundario a proyectil por
arma de fuego, en segundo lugar herida por instrumento punzocortante.
Los pacientes que presentaron trauma penetrante debido a herida por proyectil de
arma de fuego presentaron una incidencia mas alta en complicaciones en
comparación con los pacientes que sufrieron heridas por instrumento punzocortante.
XII. DISCUSIÓN.
21
Los drenajes torácicos de gran diámetro pueden ser útiles para fugas de aire muy
grandes, así como para ensayos posteriores a la ineficacia con drenajes de pequeño
diámetro.
En 11 casos (18.8%) se presentó como antecedente herida por proyectil por arma de
fuego.
Hablando de los casos que requirieron ventilador mecánico fue necesario el empleo
en 11 pacientes (17.2%).
22
y de la fisiología respiratoria normal. La colocación de sonda endopleural se percibe
como un procedimiento relativamente seguro.
El neumotórax traumático se ocasiona por una lesión pulmonar por impacto, que
provoca la entrada de aire en el espacio pleural. Las fracturas costales constituyen la
etiología más frecuente ya que perfora el parénquima pulmonar. Es muy frecuente
que el neumotórax traumático se pueda acompañar de hemotórax.
23
Con respecto a la distribución de las variables categóricas en asociación con los
grupos de intervención se encontró lo siguiente:
El área en donde se colocaron más SEP fue urgencias en donde se observaron que
tenían en 25 casos de trauma abierto y 27 casos trauma cerrado
Los pacientes que tuvieron estancia en UCI fueron 6 casos con trauma abierto y 4
casos con trauma cerrado; quienes requirieron de ventilación mecánica fueron 5
pacientes con trauma abierto y 6 pacientes con trauma cerrado; fueron 9 casos con
trauma abierto y 4 casos con trauma cerrado los que presentaron estado de choque
al ingreso.
Los factores de riesgo que han sido identificados para el desarrollo de complicaciones
como consecuencia de la inserción de una sonda endopleural incluyen: procedimiento
efectuado por personal ajeno al área quirúrgica, procedimiento efectuado fuera del
área de trauma y choque, paciente con necesidad de apoyo ventilatorio mecánico,
paciente con estado de choque al ingreso a Urgencias y paciente con requerimiento
de manejo en Unidad de Cuidados Intensivos.
24
Las variables que se pueden referir como factores de riesgo para presentación de
complicaciones de pacientes con sonda endopleural asociados a trauma de tórax en
esta investigación son: pertenecer al género masculino, presentar herida por objeto
punzocortante o por proyectil por arma de fuego.
Mientras que las variables de DM2, HAS, objeto punzocortante y proyectil por arma
de fuego sí fueron estadísticamente significativos.
Así que, derivado de todo lo escrito con anterioridad se considera que este estudio
debería ser replicado en años subsecuentes, con la finalidad de aumentar la precisión
de este, ya que por ahora se considera como un estudio de validez interna.
XIII. CONCLUSIONES.
25
Se indago que en pacientes con trauma abierto de tórax; el 32.8% de la población
presentaron herida por objeto punzocortante y en el 18.8% fue herida por proyectil
por arma de fuego.
El área hospitalaria en donde se colocó con mayor frecuencia las SEP fue en el
servicio de urgencias en un 81.3% de los pacientes, seguido en piso de cirugía
general en un 15.6%.
El médico residente fue quien empleó el procedimiento con mayor frecuencia al 90.6%
de los casos.
Se describió que existió una mayor incidencia de trauma abierto por heridas
secundarias a instrumento punzocortante a diferencia de heridas por proyectil de
arma de fuego.
Las variables que se pueden referir como factores de riesgo para presentación de
complicaciones de pacientes con sonda endopleural asociados a trauma abierto y
trauma cerrado en esta investigación son: pertenecer al género masculino, presentar
herida por instrumento punzocortante o por proyectil por arma de fuego, quien realiza
la colocación de sonda endopleural.
26
Sería factible poder replicar este estudio a futuro, mejorando las deficiencias que se
lograron encontrar en esta investigación y de igual manera, supervisando y agregando
variables para la obtención de más datos para lograr ser más precisos en la
identificación de distintos factores que pudieran interferir con este trabajo, esto con el
fin de obtener un panorama más amplio y de esta manera poder ofrecer una mejor
terapéutica y pronóstico a nuestros pacientes.
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INDICE DE TABLAS
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INDICE DE GRAFICOS
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