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Comparativa de Sistemas de Salud Globales

El documental analiza y compara los sistemas de salud de Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Francia y Cuba, encontrando que los sistemas universales gratuitos de estos últimos países ofrecen una mejor atención médica a su población.

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Comparativa de Sistemas de Salud Globales

El documental analiza y compara los sistemas de salud de Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Francia y Cuba, encontrando que los sistemas universales gratuitos de estos últimos países ofrecen una mejor atención médica a su población.

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GERENCIA DE SERVICIOS DE SALUD - ACTIVIDAD EVALUATIVA

Sistemas de Salud en el mundo: PELICULAS SICKO

Taller tipo ensayo argumentativo individual

15 %

Por: Andrés Ospina

Michael Moore, en el documental "Sicko", hace una fuerte comparativa entre el sistema de salud
norteamericano y los sistemas de salud de varios lugares alrededor del mundo. La crítica es latente y
comienza por dejar en evidencia cómo 50 millones de ciudadanos norteamericanos no gozan de seguro
médico, y se calcula que 80 mil de ellos podrían morir en ese año por no tenerlo.

Por ejemplo, un ciudadano norteamericano llamado Rick, quien, en medio de sus labores en la industria
maderera, se amputó la punta de dos de sus dedos. Como no contaba con seguro médico, tuvo que pagar
12.000 USD para que le restauraran solo uno de ellos, puesto que el otro costaba 60.000 USD, así que este fue
botado a la basura.

Realmente, el documental no se trata solo de personas como Rick que no tienen seguro médico; se trata
también de las personas que sí lo tienen, que llevan la vida entera pagándolo y que ese seguro médico no es
suficiente y puede resultar hasta inútil. En la mayoría de los casos, no cubre los tratamientos, no presta el
servicio adecuado y rechaza a los millones de ciudadanos y casos que lo necesitan, hasta el punto de
obligarlos a asumir con recursos propios esos tratamientos y llevarlos sin escrúpulo o compasión a la
bancarrota.

Pero cómo un país que lo tiene todo como Estados Unidos, que es el sueño de millones de seres humanos que
buscan un mejor vivir, podría tener una falencia tan grande en un derecho fundamental como es la salud y la
vida; en efecto, el sistema de salud individual con el que cuenta el país es una verdad normalizada.

Moore comienza recorriendo Canadá, con la esperanza de confirmar que los rumores que se esparcen por
Estados Unidos sobre las deficiencias del sistema de salud canadiense eran ciertos, pero se lleva una gran
sorpresa.

A diferencia de su país de origen, en Canadá el sistema de salud es gratuito y es pagado con los impuestos de
todos los canadienses, siempre ha sido así, teniendo como premisa que la asistencia debe ser universal. Allí
cuentan con un sistema que da plena libertad a sus usuarios, donde no tienen que preocuparse o plantearse
temas económicos. Adicionalmente, no hay demoras en la atención, es eficiente y eficaz, no necesitan
permisos para ir a un hospital o a otro, no necesitan aprobaciones del seguro médico porque no existe, pueden
elegir al médico de preferencia y no hay cabida a pagar deducibles. Además, atienden todos los casos,
garantizan que la atención sea para todos y a esto se le atribuye que tienden a vivir tres años más que los
norteamericanos.

Su recorrido continuó en Gran Bretaña, donde no cobran nada por el ingreso a los hospitales ni por la atención
médica. Los medicamentos, sean cuales sean o en la cantidad que sea, pueden costar como máximo 10
dólares, y si eres menor de 16 años o mayor de 60, son gratis. Los hospitales son estatales e incluso si no
tienen recursos suficientes, pueden reclamar el dinero para el transporte. A esto le llaman Sanidad
Nacionalizada, gracias a la democracia.

Los médicos son pagados por el gobierno y nunca han tenido que negar asistencia, ni echar a nadie. Tienen
coches lujosos, viven en buenas casas y pueden ganar más de 85 mil libras anuales con la pensión. Incluso
tienen incentivos por buenas prácticas; cuanto mejor atienden a los pacientes, más dinero les pagan. Si logran
que sus pacientes tengan baja la presión sanguínea, dejen de fumar, controlen sus niveles de colesterol o
cualquier patología que contribuya al bienestar, les dan más dinero al año.

Al llegar a Francia, su asombro no para. Allí las personas pagan según sus posibilidades y reciben atención de
acuerdo con sus necesidades. Los más ricos ayudan a los más pobres y funciona perfecto para ellos.

Las mujeres embarazadas son protagonistas, pues al tener a sus hijos, reciben ayuda dos veces por semana,
cuatro horas al día, de una persona experta que puede darles desde consejos hasta ayudarles con los
quehaceres domésticos o incluso cuidar de los bebés. El logro de todas estas ayudas se las atribuye a que en
Francia el gobierno teme al pueblo, a las protestas, a las reacciones de la gente, mientras que en Estados
Unidos la gente teme al gobierno, les da miedo manifestarse.

Volviendo a Estados Unidos, Moore decide enfocar su investigación en los rescatistas del 11s, quienes no
eran empleados municipales y acudieron a la zona solo para ayudar. Muchos desarrollaron graves problemas
respiratorios, pero el gobierno se lavó las manos porque no los tenían en nómina, no eran contratados, ni
fueron llamados a ayudar en la tragedia.

Para estas personas se destinó un fondo de 50 millones de dólares que sería entregado solo si cumplía con una
serie de requisitos muy difíciles de cumplir, por lo que la ayuda nunca llegó.

Mientras que los terroristas involucrados en el accidente fueron trasladados a Guantánamo donde tenían
excelentes instalaciones médicas y recibían atención 24 horas, universal y gratuita, para asegurarse de que los
terroristas estuvieran en óptimas condiciones.

En el intento de Moore por llegar a la base de Guantánamo, termina en Cuba donde se lleva una sorpresa
afortunada. Con su grupo de voluntarios rescatistas enfermos del 11s, se encuentran con un sistema de salud
universal donde tienen un médico en cada manzana, no se dedican a ello con ánimo de lucro, los
medicamentos tienen costos muy bajos y allí fueron atendidos, les brindaron una atención médica de la más
alta calidad. Cuba, pese a la imagen que proyecta al mundo y sus problemas internos y externos, tiene como
objetivo en verdad atender y contribuir a la salud de todos los seres humanos. Los estadounidenses se
sintieron realmente insultados al ver que en Estados Unidos todo era tan costoso y que existiera la posibilidad
de conseguirlo a tan bajo costo, pero el agradecimiento al recibir lo que en años no habían podido conseguir
fue enorme.

Concluyendo así que, siendo Cuba un país tan pobre, que suponen debería tener un sistema de salud
individual o deficiente, tiene un mejor sistema que Estados Unidos, que entre más produce y más riqueza
tiene, debería poder cuidar mejor a su gente. Las principales diferencias entre dirigir estos dos países radican
en el financiamiento y la cobertura: en Cuba proviene del gobierno, en Estados Unidos de recursos propios y
en los objetivos del sistema de salud, en Cuba la atención es preventiva y primaria, en Estados Unidos se
enfocan en la rentabilidad e innovación.

Por último, la reflexión planteada que dice que “en los países con modelos de salud basados en la garantía del
derecho a la salud y en la universalidad de los servicios sanitarios, existen mejores niveles de salud para su
población que se evidencian claramente a través de los indicadores sintéticos de la salud pública como son la
esperanza de vida al nacer y la tasa de mortalidad infantil”, considero es verídica. Los países que poseen
sistemas de salud universales tienen mejores resultados y garantías para sus habitantes que los que no tienen
este sistema, pues se logra una atención en su mayoría gratuita para todos, sin discriminación alguna.

Particularmente en Colombia, existe un modelo de salud mixto, puesto que los habitantes que tienen la
capacidad de pagar pueden gozar de un sistema individual y los que no, pueden gozar de un sistema universal.
Aquí también influye mucho la capacidad económica de quien quiera acceder al sistema. Se cuenta con el
Sisbén, las EPS, las pólizas de salud o en muchos casos atención particular 100%; todas las posibilidades
existentes poseen desafíos ya que el sistema en sí mismo es fragmentado y la desigualdad para acceder a la
mejor atención es latente.

Las EPS, que podrían ser uno de los sistemas más usados en Colombia, no son malas. Cumplen su función y
logran en la mayoría de los casos subsanar las necesidades de los colombianos. Desde mi experiencia, pues
sufro de esclerosis múltiple, diagnosticada en 2020, la EPS se ha hecho cargo de todas las necesidades de mi
enfermedad: el diagnóstico, el seguimiento, el medicamento mensual, los exámenes, solo con el copago, que
no es ni siquiera representativo para lo que cuesta, por ejemplo, el medicamento que me ponen cada mes.

También tengo la fortuna de contar con una póliza prepagada y este sistema, aunque es muy bueno, desde mi
percepción, es rápido y eficiente para urgencias, citas de control, especialistas, laboratorio, exámenes e ir más
allá en la salud. También es más costoso que la EPS y, por ejemplo, para mí, agendar una cita con el
neurólogo por la EPS, aunque es un poco complejo por la cantidad de trámites y documentación, también es
mucho más económico que la póliza. Allí pueden dármela para el otro día, pero es más costoso. Aunque las
dos funcionan y han sido mis mejores aliados en este proceso.

Igualmente, considero que estoy hablando desde el privilegio. El modelo colombiano no funciona para todos
igual, ya que hace falta fortalecimiento en la atención primaria, hacer mucho trabajo enfocado en la
prevención, lograr que el sistema sea igualitario para todos, puesto que en su mayoría la población del país no
está en posición de pagar por su salud mensualmente. Incentivar la equidad en el acceso a la salud es
primordial y, por supuesto, brindar una atención de calidad, un servicio óptimo y oportuno, con unos procesos
que sean fáciles y rápidos para la población en su totalidad, sin discriminar estrato, educación o posición
económica.

Esto solo es posible a través de políticas públicas que tengan como prioridad invertir en fortalecer la atención
primaria y expandir la cobertura universal de la salud, ya que Colombia recibe un gran capital de trabajo
gracias al sistema tributario.

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