Raspberry Pi como servidor NAS
Hay muchos motivos para configurar un servidor NAS con un Raspberry Pi. Gestionar
un servidor propio basado en el miniordenador resulta más asequible que un sistema
NAS preinstalado. Concretamente, los costes energéticos son bastante más bajos
debido a que Raspberry no exige muchos requisitos. Además es más compacto y
portable. Si no hay ninguna otra fuente de alimentación, utilizar un Raspberry Pi como
servidor NAS solo necesita un paquete de pilas. No obstante, el almacenamiento de red
de Raspberry Pi es frente al de sus homólogos comerciales algo inferior en algunos
aspectos –algunos de ellos cuentan con un mayor rendimiento del procesador y ofrecen
una mejor velocidad de transmisión. A la hora de cambiar a un almacenamiento de
archivos centralizado en el sector privado, este proyecto DIY se convierte en una
buena solución.
¿Qué se necesita para montar un servidor NAS con
Raspberry Pi?
Para poder convertir a Raspberry Pi en un servidor NAS hay que adquirir, en primer
lugar, el equipo adecuado, donde lo más importante es el miniordenador. Para ello
existen dos opciones, Raspberry Pi 2 o el nuevo Raspberry Pi 3, pues ambos tienen
potencia suficiente para que el servidor funcione.
Además del miniordenador, se necesitan, al menos, dos medios de almacenamiento, que
pueden ser memorias USB con 100 o más gigabytes de almacenamiento que reciben
energía directamente de Raspberry Pi. Sin embargo, es más frecuente utilizar discos
duros externos –2,5 pulgadas vía hub USB o 3,5 pulgadas con una red eléctrica propia.
Se recomienda la utilización de WD PiDrives nativos, disponibles en los tamaños de
250 gigabytes, 375 gigabytes (WD PiDrive Foundation Edition) y 1 terabyte (WD
PiDrive BerryBoot Edition). El fabricante recomienda, además, el kit de fuente de
alimentación adecuado, que cubre las necesidades energéticas de manera óptima con
PiDrives conectados.
Tutorial: configuración de un Raspberry Pi como NAS
Si ya has adquirido todas las piezas de hardware necesarias para tu propio servidor
NAS, ya puedes empezar a instalar y configurar el software requerido para su
funcionamiento. Para ello hay diferentes posibilidades, pero la aplicación
OpenMediaVault, con licencia GPLv3, se ha establecido prácticamente como estándar.
La distribución Linux/Raspberry Pi basada en Debian contiene, entre otros, sistemas
como SSH, (S)FTP, RSync y un cliente de BitTorrent y puede manejarse a través de una
interfaz web, erigiéndose así como una solución out of the box perfecta para la
configuración de Raspberry Pi como servidor NAS. Gracias a su estructura modular, la
gama de funciones puede ampliarse en cualquier momento con plugins.
En el siguiente tutorial te mostramos cómo instalar OpenMediaVault y qué pasos son
necesarios para crear tu propio servidor NAS con Raspberry PI.
Paso 1: descargar e instalar OpenMediaVault
Al igual que en Raspbian o en otras distribuciones de Raspberry Pi, para descargar e
instalar OpenMediaVault se necesita un ordenador externo desde el que visitar el
directorio oficial de SourceForge para el software open source, que contiene el archivo
de imagen correspondiente para los modelos 2 y 3 de Raspberry Pi. Descarga el archivo
de más de 300 megabytes y escríbelo de la manera habitual mediante un imaging
software como Etcher en una tarjeta microSD.
Consejo Antes de iniciar el proceso de instalación automático, es necesario configurar
el router para que con cada inicio asigne la misma IP al miniordenador. De no ser así,
esta se modificará con cada reinicio.
Paso 2: iniciar el Raspberry Pi como NAS y modificar el formato del
teclado
Para el siguiente paso es necesario, en la mayoría de los casos, conectar el Raspberry Pi
a un monitor y a un teclado. Una vez hecho esto, inicia el proceso de arranque e
instalación con ayuda de la tarjeta microSD hasta que puedas iniciar sesión por
primera vez a través del shell en el programa NAS. Esto se logra con ayuda de los
siguientes datos de acceso estándares:
Nombre de usuario: root
Contraseña: openmediavault
Nota La necesidad de controlar de manera directa el Raspberry mediante un teclado y
un monitor desaparece cuando el router emite automáticamente la dirección IP que el
miniordenador utiliza para la distribución NAS. En este caso es posible gestionar un
segundo ordenador desde el principio por medio de la interfaz web.
Dado que en OpenMediaVault está predeterminado el teclado estadounidense, el
primer paso es cambiarlo al teclado español. Para ello, introduce el siguiente
comando:
dpkg-reconfigure keyboard-configuration
A continuación selecciona con el cursor el modelo de teclado (normalmente 105
teclas). Para ello ve al menú de distribución de teclado (“Keyboard layout”),
selecciona la opción “Other” (“Otro”) y a continuación “Spanish”. En los siguientes
diálogos se puede aceptar la configuración predeterminada o establecer una propia para
las teclas AltGr y Compose (“Compose key”).
Comprueba si todos los cambios se han aplicado de manera deseada. En caso negativo,
generalmente suele ser útil reiniciar el miniordenador:
shutdown -r now
Paso 3: cambiar la contraseña y mostrar la dirección IP
Tras cambiar al idioma de teclado adecuado, el siguiente paso consiste en adjudicar una
nueva contraseña root para el acceso shell al servidor NAS con Raspberry Pi y así
evitar el inicio de sesión de personas ajenas o no autorizadas con la conocida contraseña
estándar. El comando necesario para ello es el siguiente:
passwd
Introduce la nueva contraseña dos veces y confírmala con la tecla Enter. Si el cambio
se lleva a cabo con éxito, la línea de comandos mostrará consiguientemente el mensaje
“password updated successfully” (“contraseña modificada con éxito”).
Por último, con el comando “ifconfig” inicia el programa de líneas de comando
homónimo que proporciona toda la información de red relevante. Para seguir
configurando tu Raspberry Pi como servidor NAS, es importante que tengas en cuenta
la dirección IP (“inet addr”) registrada bajo “eth0”, pues se trata de la dirección que el
router ha asignado al servidor NAS.
Paso 4: registrarse en la interfaz web
Tras haber sentado las bases para la utilización del Raspberry Pi como NAS en los
pasos anteriores, a continuación puedes iniciar sesión en el frontend web en el que tiene
lugar la verdadera configuración. Para ello, utiliza un ordenador diferente a Raspberry
Pi que se encuentre en la misma red y que cuente con un navegador habitual. Inicia
dicho navegador y en la barra de direcciones introduce la dirección IP que el router ha
asignado a Raspberry Pi como NAS. En este caso, el inicio de sesión para la
distribución NAS también funciona de la manera habitual:
Nombre de usuario: admin
Contraseña: openmediavault
Tras realizar el registro correctamente, se abrirá el menú de inicio de OpenMediaVault,
que ofrece una visión general sobre los servicios disponibles así como variada
información de sistema. Un posible primer paso de configuración es el ajuste de la
fecha y hora del sistema (“Fecha y hora”). Si tu red está conectada a Internet, marca la
casilla “Usar servidor NTP”; si no, introduce el horario correspondiente manualmente.
Paso 5: asegurar la interfaz web
Dado que los ajustes más importantes del servidor NAS en Raspberry Pi se realizan a
través de la interfaz web, es conveniente proteger el establecimiento de la conexión de
la mejor manera posible. Normalmente esto tiene lugar a través de un protocolo HTTP
no cifrado, por lo que es conveniente activar el equivalente cifrado HTTPS. Para ello
selecciona la opción de menú “Configuración general” en el apartado “Sistema” y
mueve el cursor hasta la opción “Conexión segura”. Para poder utilizar TLS/SSL se
necesita un certificado que puede crearse siguiendo la ruta “Sistema”> “Certificados”>
“SSL”. Tras ello haz clic en “Añadir” y en “Guardar” en la subsiguiente ventana
emergente.
Nota Si así lo deseas, también puedes cumplimentar los campos informativos para el
certificado y así establecer tanto la longitud de clave como la validez del mismo.
Introduce el certificado en la configuración general, haz clic en “Guardar” y confirma el
cambio. A continuación, en el símbolo de los tres puntos cancela la conexión actual
con la interfaz web para sustituir HTTP en la línea de direcciones por HTTPS e iniciar
una nueva conexión (esta vez a través TLS/SSL). Dado que el navegador todavía no
conoce el certificado, este mostrará un aviso hasta que se incluya el certificado como
excepción. Vuelve a iniciar sesión con tus datos habituales y, posteriormente, adjudica
una contraseña propia siguiendo la ruta “Sistema”> “Configuración general”>
“Contraseña de administrador web”.
Paso 6: conectar los medios de almacenamiento con el NAS
Para que el servidor NAS cumpla su función como ubicación central de archivos, los
medios de almacenamiento deben conectarse al Raspberry Pi y configurarse en la
interfaz web. Si el miniordenador ya cuenta con una fuente de alimentación y con una
conexión física, los soportes de almacenamiento pueden visualizarse a través del menú
en la entrada “Discos duros reales” en el apartado “Almacenamiento de datos”. Si
OpenMediaVault no reconoce automáticamente un medio de almacenamiento, puedes
recurrir al botón “Buscar” para obtener ayuda. Las particiones de todos los medios
conectados se encuentran en el punto “Sistemas de archivos”. Si no existe la partición
de un medio de almacenamiento añadido, agrégala mediante el botón “Crear”, marca a
continuación cada una de las particiones y añádelas al sistema Raspberry Pi-NAS con la
opción “Añadir”.
Nota Las particiones “boot” y “omv” son parte de la distribución NAS en la tarjeta
microSD. Estas, al igual que la partición de datos de la tarjeta, que se organiza por
separado, no deben alterarse.
Paso 7: configurar el intercambio de archivos en las particiones
implicadas
Para que los usuarios puedan posteriormente archivar ficheros en las unidades
conectadas, desbloquea la carpeta correspondiente en la entrada “Control de acceso”.
Para ello, haz clic en el apartado “Carpetas compartidas” y después en “Añadir”.
Comienza por el directorio de usuarios (también conocido como directorio “Home”),
para el que tienes que introducir la ruta homes/. En el resto de carpetas, puedes dar
rienda suelta a tu imaginación para crear el nombre y la ruta correspondientes.
Consejo OpenMediaVault ofrece la posibilidad de aunar varios medios extraíbles en un
mismo grupo RAID. En ello, los depósitos individuales se convierten en unidades
individuales que permiten un mayor rendimiento o un nivel de seguridad más alto. En
función del nivel RAID seleccionado, se requiere una cantidad mínima determinada de
soportes de datos.
Paso 8: crear un perfil de usuario para acceder al Raspberry Pi-NAS
Si has aumentado la memoria de tu Raspberry Pi como servidor NAS y lo has
estructurado de la manera deseada, el siguiente paso será crear el perfil de usuario para
acceder a él. Esto se logra con la función “Usuario”, que se encuentra bajo el apartado
“Control de acceso”. Haz clic en el botón “Añadir” y escribe los datos de usuario
correspondientes (nombre y contraseña). Mueve el cursor hasta la opción “Modificar
acceso” si quieres permitir que los usuarios cambien los datos de inicio de sesión tras el
registro. A continuación vuelve a visualizar las carpetas compartidas, selecciona las que
sean relevantes para el acceso y otorga los derechos correspondientes (leer/escribir,
solo leer o ningún acceso).
Consejo Al activar la opción “Directorio principal del usuario” en las opciones de
usuario, los usuarios recién creados obtienen automáticamente una carpeta nueva en el
directorio de usuarios creado en el paso 7.
Paso 9: configurar los servicios de acceso para el Raspberry Pi como
servidor NAS
En último lugar es necesario explicar cómo los usuarios pueden intercambiar datos con
el servidor NAS. SSH (Secure Shell) está normalmente activado, pero solo está
disponible sin necesidad de software adicional para usuarios Linux (a través del
terminal). Los usuarios de Windows precisan de aplicaciones cliente como PuTTY o
WinSCP para la transferencia de datos a través del protocolo de red.
Una solución algo más cómoda es la que ofrece el protocolo SMB (Server Message
Block), que es apto para cualquier plataforma y puede activarse mediante la ruta
“Servicios”>”SMB/CIFS”. Windows soporta este protocolo de manera estándar desde
hace años. Además, gran parte de las distribuciones de Linux y macOS tienen con el
software Samba la solución adecuada para utilizar SMB. Marca la casilla “Activar
directorio principal para el usuario” al activar el servicio antes de añadir, en la pestaña
“Compartir”, las carpetas que deben estar disponibles a través del protocolo.
Paso 10: acceder al Raspberry Pi-NAS
Todos los puntos decisivos para el funcionamiento y utilización del servidor NAS con
Raspberry Pi ya se han definido, con lo que ya está listo para comenzar a funcionar
como archivo central. El paso siguiente es que los usuarios se conecten al servidor. En
Linux, por ejemplo, en Ubuntu, es necesario abrir el administrador de archivos y
seleccionar la opción “Conectar con el servidor”. A continuación, introduce la dirección
del servidor incluido el prefijo smb://, con lo que se inicia el establecimiento de la
conexión.
Los usuarios de Windows crean la conexión SMB con el servidor NAS en Raspberry,
que está listo para usarse, a través de Windows Explorer. Para ello es suficiente con
introducir la dirección IP tras una doble barra invertida (“\\”).