Tesis Sobre Lied y Canción de Arte Mexicana FAM - Unlocked
Tesis Sobre Lied y Canción de Arte Mexicana FAM - Unlocked
FACULTAD DE MÚSICA
Obras de:
NOTAS AL PROGRAMA
QUE PARA OBTENER EL TÍTULO
DE
Licenciado en Música - Canto
PRESENTA
Asesores
Mtro. L. Ariel Waller Mtra. Edith Contreras B.
Trabajo Escrito Examen Público
CIUDAD DE MÉXICO
2017
1
UNAM – Dirección General de Bibliotecas
Tesis Digitales
Restricciones de uso
DERECHOS RESERVADOS ©
PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL
Todo el material contenido en esta tesis esta protegido por la Ley Federal
del Derecho de Autor (LFDA) de los Estados Unidos Mexicanos (México).
-caminantes incansables-
los que profesan como tales y los que, aún sin saberlo,
2
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN 5
I. EL LIED 12
A. ANTECEDENTES 13
B. EL ROMANTICISMO 15
1. COMPOSITORES 17
Franz Schubert 17
Felix Mendelssohn 18
Robert Schumann 19
Johannes Brahms 20
Hugo Wolf 21
Gustav Mahler 22
2. OBRAS 24
Prometheus 24
Hexenlied 28
Wenn ich ein Vöglein wär 31
Von ewiger Liebe 33
Wie viele Zeit verlor ich, dich zu lieben! 36
Des Antonius von Padua Fischpredigt 38
A. ANTECEDENTES 44
B. DESARROLLO 47
C. DESDE CAMPA HASTA MORENO 55
1. COMPOSITORES 55
Gustavo E. Campa 55
Ricardo Castro 56
Manuel M. Ponce 57
Silvestre Revueltas 59
Carlos Chávez 61
Miguel Bernal Jiménez 63
Carlos Jiménez Mabarak 65
Salvador Moreno 67
3
2. OBRAS 71
Humorvolle Serenade 71
Son image 74
La Visita 77
Caminando 81
Hoy no lució la estrella de tus ojos 84
Con aromas de mirra 88
Tema para un nocturno 90
Canción de jinete 93
III. CONCLUSIONES 96
BIBLIOGRAFÍA 101
ANEXOS 107
1. Programa de recital 107
2. Partituras 109
3. Canciones de Ponce, Jiménez Mabarak y Moreno 174
(cuadros sinópticos)
4
INTRODUCCION
Una definición más precisa del Lied podría ser “poesía para música”, o “poema para ser
cantado”. En Alemania y Austria, bajo el impulso del movimiento romántico, los
compositores del siglo XIX dan nueva forma al Lied para la unir la emotividad musical
con la expresión literaria, de modo que la fuerza de las palabras y la armonía musical se
puedan fundir en una relación indisoluble. 3
1
Entendido como Kunstlied o Art song (canción de arte).
2
Di Benedetto, Renato. El siglo XIX, Primera parte, en Historia de la Música, Sociedad Italiana de
Musicología, Vol. 8. España-México: Turner Libros y Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1999, p.
47.
3
. “Lied es un término típicamente germánico, intraducible: canción o romanza no expresan
adecuadamente la especificidad, no tanto de la arquitectura formal como del timbre, del aura, de las
antiquísimas raíces culturales. Lied es, desde el punto de vista del texto, poesía para música (pero sin
tener la connotación de bajo rango literario que generalmente acompaña el uso de esta expresión): una
composición de breves dimensiones, en una sola o en varias estrofas compuestas de un número igual de
versos, que el juego de las rimas y la regularidad de los acentos, además del carácter de su significado
poético, predisponen a ser puesto en música.” Di Benedetto, Renato, ibid.
5
El texto es tan importante como la música y el compositor no busca tanto el lucimiento
de la voz como el mayor lucimiento del verso; su parte vocal y su parte instrumental
están íntimamente unidas, de suerte que la ejecución es, en realidad, labor de dos
solistas. La canción artística es un dúo, más que una obra para voz y acompañante.
Comparada con la parte instrumental de la canción artística, la parte instrumental de la
canción de salón (canción no artística) es sencilla; aquí la voz lleva siempre la melodía
y la parte instrumental es un acompañamiento. Si llegara a faltar éste, la canción no
perdería su carácter y sería reconocible en todas partes. La canción de salón nunca ha
pretendido educar o cultivar, hacer que el oyente medite o filosofe, sino solamente
hacer que se emocione.4
La relación del piano con el canto puede darse en tres modalidades principales:
4
Rangel, María Luisa. Recitales didácticos, UNAM, México, 1979
5
En el ciclo Winterreise, el Lied I, Gute Nacht (¡Buenas noches!) pertenece al primer tipo; el XXIII, Die
Nebensonnen (Los parhelios), al segundo; muchos se hallan en un punto intermedio, como el XX, Der
Wegweiser (El poste indicador).
6
• La melodía cantada se duplica en el piano (generalmente en la línea de la mano
derecha),6 que ocasionalmente tiene además introducciones, interludios o
postludios. El acompañamiento consiste generalmente en acordes, ya sea
repetidos o arpegiados (bajo de Alberti). En el s. XVIII, se solía escribirlo
solamente en los dos pentagramas del piano, con el texto superpuesto a la línea
superior.
• El piano tiene cierta independencia respecto a la línea vocal, pero generalmente
la apoya de manera sutil.7
• La voz solista y el piano, cada uno con sus propios medios, actúan como partes
independientes de un contrapunto complejo, a la manera usual en los conjuntos de
cámara.8
• Estrófico simple: una misma música se emplea para todas las estrofas del poema.13
6
Como en Sehnsucht nach dem Frühlinge (Nostalgia de la primavera) de W. A. Mozart.
7
Como en Die Wetterfahne, Irrlicht y die Post (La veleta, Fuego fatuo y El correo, Winterreise, II, IX y XIII)
8
Como en Der Leiermann (El hombre de la zanfonía, Winterreise, XXIV); Die beiden Grenadiere (Los dos
granaderos), poema de Heinrich Heine con música de Robert Schumann.
9
Como en Gretchen am Spinnrade (Margarita ante la rueca) de Schubert.
10
Como en Heidenröslein (Rosita de la pradera) o Gefrorne Tränen (Lágrimas congeladas, WinterreIse,
III) de Schubert.
11
Como en Der stürmische Morgen (La mañana tempestuosa, Winterreise, XVIII).
12
Como en Erstarrung (Congelamiento, Winterreise, IV) o Rückblick (Mirada hacia atrás, Winterreise,
VIII).
13
Surge en los albores de la Reforma Luterana, en el Kirchenlied o canción eclesiástica, una canción
monódica, estrófica y rimada, con texto en alemán y música parecida a los cantos usuales en la época,
que vino a reemplazar el canto polifónico. Ejemplos de esta clase son algunos himnos de la Iglesia Luterana
y algunos cánticos de la Iglesia Presbiteriana.
7
• Estrófico variado: se emplea una música casi igual en todas las estrofas, pero se
introducen pequeños cambios en el ritornello.14
• De composición desarrollada15 o de composición integral16: todas las estrofas
llevan música diferente, aunque eventualmente pueda repetirse algún elemento.
Uno de los recursos para darle unidad es el empleo de una figura pianística
constante que se adapta a los cambios armónicos.
• Descriptivo o escénico: se yuxtaponen secciones musicales diversas en tonalidad,
tempo y carácter, cuyo nexo principal es la secuencia del texto.17
Pero es la aventura literaria del Sturm und Drang19, con su fascinación por la poesía y la
cultura tradicional nórdica, y con nombres tan grandes como los de Goethe y Schiller, la
que favorece, a fines del s. XVIII y principios del s. XIX, el desarrollo del género poético-
14
Como en Und wüßten´s die Blumen, die kleinen (Dichterliebe, VIII) de Schumann.
15
Fischer-Dieskau, Dietrich. Hablan los sonidos, suenan las palabras. Historia e interpretación del canto,
Carmen Schad (trad.), Ediciones Turner, Madrid, 1990, p. 55-57
16
Fischer-Dieskau, Dietrich. Los Lieder de Schubert, Creación, esencia y efecto, Adriana Hochleitner (trad.),
Alianza Editorial S. A., Madrid, 1989, p. 16-17
17
Como en Frühlingstraum (Sueño de primavera, Winterreise, XI) de Schubert. Fischer-Dieskau, Dietrich,
[Link]., p. 16-17.
18
Di Benedetto, op. cit., pp. 47-48.
19
“Tormenta y asalto”, título de una novela de Friedrich Maximilian Klinger (1776) que con el tiempo tomó
el significado de ímpetu o fogosidad. Formaron parte de ese movimiento literario Klinger, Goethe, Herder,
Merck, Lenz y Heinrich Wagner; simpatizaron con él Bürger, Lavater y Schiller. [Pestelli, Giorgio. La época
de Mozart y Beethoven en Historia de la Música, Sociedad Italiana de Musicología, Vol. 7. España-México:
Turner Libros y Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1999, p. 99.]
8
musical que estrecharía los nexos entre palabra y música: el Lied con acompañamiento
de piano.20
A lo largo del siglo XIX este nuevo género será trasplantado a otros países dentro y fuera
de Europa, y adquirirá nuevos matices, derivados no sólo del idioma y la literatura locales
sino también de sus particulares tradiciones e influencias musicales, como sucede, por
ejemplo, con la mélodie en Francia o la romans (romanza) en Rusia. Por otra parte, el
género, tras introducirse al ámbito concertístico, llega en algún momento a crecer hasta
dimensiones orquestales (Duparc, Wolf, Mahler, Strauss).
En nuestro país, por iniciativa del grupo francesista encabezado por Gustavo
Campa, comienza a cultivarse desde fines del siglo XIX (aunque con una presencia
discreta) lo que hoy se designa como canción de arte mexicana (o canción mexicana de
concierto) y que en algún momento fue identificado como Lied o como Lied mexicano.21
20
Benedetto, op. cit., p. 48.
21
Así lo aclara Carlos Jiménez Mabarak: “Me sirvo de los términos ‘canción’ y ‘lied’ por simple comodidad
[...] Dichos términos señalan la diferencia entre una obra vocal simple, de origen popular, y otra de
estructura más complicada y de mayor ambición artística.” (Carlos Jiménez Mabarak: Notas sobre mis
obras para canto y piano [1993], texto incluido en el DC Sueño, Canciones de Mabarak [Zulyamir López
Ríos, soprano, y Alberto Cruzprieto, piano, Quindecim, 2002], tomado a su vez de la revista Pauta, No. 47-
48, julio-diciembre, 1993.) En el mismo escrito el autor se refiere a un Festival del Lied Mexicano
presentado en el Palacio de Bellas Artes en 1939.
9
4. OBJETIVOS DE ESTE TRABAJO
Las notas pretenden, primero, situar el surgimiento y desarrollo del género Lied
dentro del ámbito social, histórico y musical alemán y austríaco, a través de la obra de
varios de los autores más representativos del romanticismo; después, abordar la canción
de arte mexicana –a lo largo de tres períodos: el afrancesado, el nacionalista y el
internacionalista– mostrando la incorporación del Lied y la mélodie a la producción
musical de dos compositores relevantes del final del siglo XIX, y luego su tratamiento
por varios de los más destacados creadores mexicanos del siglo XX, cuyas canciones,
además de expresar su propia sensibilidad artística, reflejan también la de los notables
poetas (ya sean de México, Latinoamérica o España) en cuyas obras hallaron impulso e
inspiración.
Además de hacer breves comentarios analíticos sobre las piezas presentadas, para la mejor
comprensión de su estructura y su manejo del texto, se señalan similitudes y diferencias
entre los compositores y se describe (sin ahondar en aspectos biográficos) el contexto
socio-cultural en el que los poetas y los compositores crearon sus obras. Sólo en el caso
de los compositores mexicanos, de los cuales paradójicamente se suele saber menos,
estamos ofreciendo información algo más extensa sobre su trayectoria artística.
Del escucha y del intérprete se solicita un oído atento para seguir tanto la evolución del
Lied como su transformación en uno de los nuevos mundos que adoptan el género y lo
enriquecen con aportaciones propias. Por una parte podrán apreciarse sus fuentes de
inspiración y sus características evolutivas, mayormente delineadas en el tejido musical.
Por la otra, quedará abierta la posibilidad de establecer paralelismos entre los
compositores europeos y los mexicanos, yuxtaponiendo por ejemplo a Wolf y Revueltas
en el lenguaje armónico, a Schubert y Moreno en el aspecto simbólico, y a Brahms y
Bernal en el tratamiento melódico.
Aun dentro de los límites de las presentes notas, se espera llamar la atención hacia este
campo y contribuir en algo a su estudio, ya que hay pocos trabajos disponibles en
castellano sobre la canción de arte, en general, y sobre la mexicana en particular. Aunque
en las últimas décadas se ha investigado más la producción musical de nuestro país y sus
10
autores, la canción mexicana de concierto es todavía un universo musical poco explorado;
las propias partituras son todavía escasas, y muchas (sobre todo del período nacionalista)
permanecen inéditas.
11
I. EL LIED
12
A. ANTECEDENTES
▪ Primeras canciones polifónicas con texto en alemán (1ª mitad del S. XV):
Elaboración del Mondsee-Wiener Liederhandschrift (Salzburgo,
c.1400), la más antigua recopilación de Lied polifónico, compuesto
según los cánones del Ars Nova y del Trecento italiano.
Desarrollo, en los preludios de Tagelied,22 de un contrapunto
elaborado (de 5ª especie) en el bajo, contra una melodía superior en
notas largas. Uso de la alternancia vocal entre “él” y “ella”.23
22
“Canción del día”o de la aurora (occitano: alba; francés: antiguo: aube), género de la canción cortesana
de la Edad Media, que narra la secreta unión entre los amantes y su separación al amanecer. Junto con la
pastourelle, que describe el encuentro de un caballero armado con una pastora plebeya, la canción del
día es un caso especial en la poesía cortesana, en el que el dolor de la separación centra sus motivos en
bases éticas propias del momento social; en ella, a diferencia de la pastourelle, no existe renuncia, sólo se
aplaza la relación hasta la puesta del sol. [Waller, Ariel. 2016.]
23
Grove Music Online. Lied. Oxford Music Online.
http//[Link]/subscriber/article/grove/music16611, 19/marzo/2014
24
Grove Music Online, ibid.
25
Canzonetta (cancioncita): obra coral predominantemente homofónica, de estilo popular, sobre temas
pastorales y amorosos, de carácter ligero y factura simple. [Mendoza, Alfredo. 2017.]
13
▪ Forma musical estrófica, basada en el verso y en su métrica, puesto que en
todas las estrofas del poema los versos tienen el mismo número de sílabas y
la misma acentuación.
▪ Desarrollo del concierto para uno o varios solistas y orquesta por parte de
Leopold Mozart y Karl Dusseldorf.
14
B. EL ROMANTICISMO
En 1795 se publica una de las primeras obra literarias de vena romántica: Die
Herzensergießungen eines kunstliebenden Klosterbruders (Confesiones del corazón de
un monje amante del arte) de Wackenroder (1773-1798).26 El movimiento romántico,
basado en la filosofía de Emmanuel Kant, Friedrich Hegel, G. Wilhelm Engels, E.
Theodor A. Hoffman y Arthur Schopenhauer habría de extenderse a todas las artes.27 Los
primeros Lieder goethianos de Schubert, considerados la primera expresión cabal del
romanticismo en la música, datan del año 1814.28
Durante el transcurso del siglo XIX, el romanticismo alemán se distingue por las
siguientes rasgos:
26
Di Benedetto, op. cit., p. 7.
27
Wackenroder, Wilhelm, Apud. Alessandro Cazzato. Fantasie sull Arte, “La Catarsi Romantica”, Alberto
Carvajal (trad.) 15/ Diciembre/ 2015
[Link]
28
Di Benedetto, ibid.
29
A veces Schumann utiliza largos encabezados para guiar la interpretación, por ejemplo: allegro ma non
troppo cuasi una fantasía. Erik Satie los parodia con indicaciones del tipo: tóquese como una pera madura.
15
o adición de movimientos (6ª);
o introducción de cantantes solistas y coro en el 4º movimiento,
construido además con una forma peculiar (9ª).
30
Motivo conductor.
16
C. DESDE SCHUBERT HASTA MAHLER
1. COMPOSITORES
Entre los grandes maestros vieneses, Schubert es el único nacido efectivamente en Viena,
la ciudad imperial cuya tradición secular provenía de una mezcla multicolor de razas y
culturas, en la que confluían con naturalidad cadencias y acentos austríacos, húngaros,
bohemios, tiroleses, italianos, etc. Esa peculiar mezcla de estilos e influencias, enraizada
y cultivada en el suelo vienés, es la que escuchamos en la obra de Schubert, cuya
legendaria fecundidad queda atestiguada por casi mil partituras (incluyendo las de sus
seiscientos Lieder), compuestas en el breve espacio de diecisiete años (1811-1828).32
31
Waller, Ariel. 2017
32
Di Benedetto, op. Cit., p.54
17
• Felix Mendelssohn-Bartholdy (1809-1847)
33
Di Benedetto, op. cit., p. 80.
34
Viaje de instrucción que las grandes familias aristocráticas de Europa septentrional programaban para
sus vástagos a través del continente, con remate en el Sur clásico (Roma y Magna Grecia). (Di
Benedetto, op. cit., p. 82.)
35
Sueño de una noche de verano. (Di Benedetto, ibid.)
36
Di Benedetto, op. cit., pp. 87-88
18
• Robert Schumann (1810-1856)
37
Citado en Benedetto, op. cit., p. 92.
38
“Años de rudeza”.
39
Di Benedetto, Renato, op. cit., p. 103.
19
• Johannes Brahms (1833-1897)
40
Di Benedetto, Renato, [Link]., p.141.
41
Di Benedetto, Renato, [Link]., p.143.
20
• Hugo Wolf (1860-1903)
Con Hugo Wolf el Lied alcanzó uno de sus últimos períodos de esplendor en plena
crisis de los Habsburgo, durante la espléndida decadencia de los años noventa, escenario
de una generación de intelectuales y artistas: Freud (1890-1969), Klimt (1862-1918),
Mahler (1860-1911), etc.
42
Pleasants, Henry. Introduction en The Music Criticism of Hugo Wolf, H. W. Gesellschaft, New York-
London, 1978 30/04/17 [Link]
43
Periódico mundano vienés.
44
Kramer, Lawrence. "Hugo Wolf: La subjetividad en el Lied del Fin-de-Siècle” en El Lied alemán en el
siglo XIX, ed. Rufus Hallmark, Nueva York, 1996, p. 186.
21
• Gustav Mahler (1860-1911)
Cuando Gustav Mahler murió, pocos habrían predicho que sus sinfonías, las
numerosas canciones (individuales y en ciclos) –en particular los Lieder eines fahrenden
Gesellen (Canciones de un joven viajero), Das Lied von der Erde (Canción de la tierra),
y los Kindertotenlieder (Canciones de los niños muertos)– ocuparían, en el mundo de la
música de concierto y del repertorio sinfónico, un lugar a la altura de Beethoven, Brahms
o Chaikovski. A pesar de las ambiciones de Mahler, su obra no alcanzaría en su tiempo
la significación decisiva que tuvo para sus sucesores (como Bernstein y su público hacia
1960); para éstos la música de Mahler (por igual en las canciones que en las sinfonías
puramente instrumentales) refleja, como una audible confesión psicológica, su
experiencia subjetiva del mundo.45
La reputación de Mahler fue reforzada no sólo por su síntesis única entre la grandeza
exuberante y la intimidad expresiva; en su obra encontramos también la conciliación de
45
Botstein, Leon. Why Gustav Mahler?,
[Link]
Best/MUS/Botstein_Mahler.pdf 08/01/2016.
46
“The emotional range of his music—its intensity, intimacy, and scale—offered the listener a temporal
framework that permitted the expression of an individual’s psychological struggle with expectation,
desire, pain, elation, and loss in a fragmented, complex, and terrifying world. In an era caught up in self-
absorption and marked by a passion for pop psychology as well as serious self-analysis—in which inherited
boundaries between the private and the public became attenuated, rendering sexuality and intimacy
primary aspects of politics and public discourse—Mahler’s music became a widespread object of
enthusiasm, not only for connoisseurs but also young first-time listeners to classical music.” (Botstein, loc.
cit. [Trad.: Alfredo Mendoza.])
22
la tradición con la innovación. La brillantez y variedad sonoras de su música fueron
cautivando a las generaciones posteriores, y así para muchos escuchar Mahler se convirtió
en una experiencia profundamente personal (todo ello propiciado por la edad de oro de la
grabación sonora durante la segunda mitad del siglo XX). Las obras de Mahler se perciben
ahora como un punto culminante en la tradición de la música sinfónica.
23
2. OBRAS
24
Ich dich ehren? Wofür? ¿Honrarte yo a ti? ¿Por qué?
Hast du die Schmerzen gelindert ¿Has mitigado alguna vez los
Je des Beladenen? sufrimientos del agobiado?
Hast du die Tränen gestillet ¿Has calmado alguna vez las lágrimas
Je des Geängsteten? del angustiado?
Hat nicht mich zum Manne geschmiedet ¿No me han forjado como hombre
Die allmächtige Zeit el todopoderoso tiempo
Und das ewige Schicksal, y el eterno destino,
Meine Herrn und deine? amos míos y tuyos?
En pleno período Sturm und Drang48 Goethe nos obsequia este grandioso monólogo
dramático (escrito en verso libre entre 1772 y 1774) en el que Prometeo, el titán que
obsequió fuego y esperanza a la humanidad, declara su soberanía y su independencia de
Zeus. En el poema, espléndido ejemplo de esa época creativa de Goethe, Prometeo no
sólo expresa su crítica burlona a los dioses, identificando las acciones de Zeus con las de
un muchachillo retozón o afirmando que las divinidades sólo se sostienen en la
ingenuidad de los hombres; también da curso a un largo reproche a Zeus por no atenderlo
cuando él lo necesitaba. Justifica así su separación definitiva y proclama su identificación
con el corazón humano. Por todo ello Prometheus puede tomarse como un llamado de
Goethe a unificar los sentimientos y la razón (de acuerdo con aquel movimiento), y como
una aproximación del poeta al mundo que se le abrió al conocer a Johann Gottfried Herder
(1744-1803), quien en su manifiesto Sobre el estilo y el arte alemán (1772) redactó las
‘reglas’ que sacudirían al mundo. Prometheus es en sí mismo un manifiesto cultural, una
47
Traducción de Alfredo Mendoza.
48
Cf. nota 15, p. 8.
25
proclama de los nuevos seres engendrados por el titán, creados por él “para sufrir, para
llorar, para gozar y para alegrarse, y para no respetarte a ti [Zeus], como yo.”
26
Ej. 2. Idem (cc. 105 – 109)
Prometheus es un Lied descriptivo o escénico. En cada una de sus siete partes –señaladas
por el autor mediante cambios de compás, tempo, tonalidad, tema o dinámica– la
descripción/representación musical obedece al sentido de la palabra. Las frases literarias
se convierten en elocuentes recitativos (como los que posteriormente encontraremos en
Salvador Moreno). Para dar expresión al personaje tanto Goethe como Schubert
trascienden las normas estrictas de la composición literaria y musical del pasado y
demuestran que su obra, aun con una nueva organización, puede encarnar, en un sentido
más profundo, el ideal de coherencia formal.
27
• HEXENLIED (Canción de las brujas), Op. 8, No. 8 (1828) 49
Felix Mendelssohn-Bartholdy (1809–1847) / Ludwig H. Hölty (1748–1776)
49
Publicado originalmente con el título And'res Maienlied (Otra canción de mayo), contrastante con el
de la pieza precedente, Maienlied (Canción de mayo), dentro de los Zwölf Gesänge.
50
Traducción de Alfredo Mendoza.
28
Hölty y otros jóvenes poetas fundaron la Göttinger Hain como una hermandad de
herederos de Friedrich Gottlieb Klopstock (1724-1803), cuyo amor por la naturaleza y
cuyo sentimiento nacionalista compartían.51 En la poesía de Hölty se percibe, por un lado,
la cercanía con el campo, la naturaleza y la vida sencilla; por el otro, solemnidad, crítica
social, nostalgia por la fe religiosa sincera, sentimentalismo (libre de banalidad o
afectación) y gusto por la fantasía mezclada con elementos de la vida diaria.
51
Enciclopedia Brítanica. Ludwig Heinrich Christoph Hölty, German Poet,(Alberto Carvajal trad.),
Enciclopedia Británica, 1/04/16. [Link]
Holty
52
Collings Dictionary, Walpurgis night,
[Link] 1/05/17
29
La tercera parte se extiende para dar un repetido realce a la interjección eufórica
Juchheisa! (¡Ea!), cuyo sentido onomatopéyico –de un enérgico impulso dentro del
frenesí del baile descrito– se representa mediante sucesivos saltos ascendentes al D medio
e incluso uno hasta el F agudo.
30
• WENN ICH EIN VÖGLEIN WÄR (Si yo fuera un pajarillo)
Op. 43, No. 1 (1844)53
Robert Schumann (1810 – 1856) / Autor anónimo (Volkslied)
2. Bin ich gleich weit von dir, Aunque ahora esté lejos de ti,
bin ich doch im Schlaf bei dir, en sueños estoy contigo
und red' mit dir. y hablo contigo.
Wenn ich erwachen tu, Cuando despierto
bin ich allein. estoy solo.
El texto proviene del siglo XVIII y probablemente tenga origen suizo. La versión
popularizada se debe a Johann Gottfried Herder (1744-1803), quien la incluyó en sus
Volsklieder (1778), presumiblemente a partir de un panfleto-canción de 1756.55
Es un claro ejemplo de Lied estrófico variado (A-A1-A), que utiliza en la sección media
la región tonal del V grado. A pesar de la sencillez de las líneas vocales, que siguen el
modelo de la canción folklórica alemana, en el piano hay bastante elaboración y aparece
en varios puntos la descripción musical.
53
Tres Canciones a dos voces con acompañamiento de piano.
54
Traducción de Alfredo Mendoza.
55
Schumann la usó también en su ópera Genoveva, Op 81 (1851). Antes de él le habían puesto música
Johann Friedrich Reichardt (1752-1814) y Carl Maria von Weber (1786-1826). A partir del s. XIX la
canción fue muy utilizada en las escuelas.
(James, Barbara, [Apud] Widmaier, Tobias. Wenn ich ein Vöglein wär, Populäre und traditionelle Lieder
historisch-kritisches liderlexikon, 21/12/15.
[Link]
31
Los arpegios en el piano representan el vuelo del pajarillo:
32
• VON EWIGER LIEBE (Sobre el amor eterno) Op. 43, No.1 [1864]
Johannes Brahms (1833–1897) / Josef Wenzig (1807–1876) 56
1. Dunkel, wie dunkel in Wald und in Feld! ¡Oscuro, qué oscuro está en el bosque
y en el campo!
Abend schon ist es, nun schweiget die ¡Ya es de noche, ya está en silencio el
Welt. mundo!
Ya en ningún lado hay luz, ya en
Nirgend noch Licht und nirgend noch ningún lado hay humo,
Rauch, sí, y hasta la alondra está ahora en
ja, und die Lerche sie schweiget nun silencio.
auch.
Sale de la aldea el muchacho,
escolta a la novia a casa,
2. Kommt aus dem Dorfe der Bursche la lleva pasando por el sauzal,
heraus, habla demasiado y de muy distintas
gibt das Geleit der Geliebten nach Haus, cosas:
führt sie am Weidengebüsche vorbei,
redet so viel und so mancherlei: "Si sufres afrentas y te preocupas,
si sufres afrentas de otros por mi
causa,
3. »Leidest du Schmach und betrübest du que se rompa cuanto antes el amor,
dich, tan rápido como antes nos unimos.
leidest du Schmach von andern um mich, Dime adiós con lluvia y dime adiós con
werde die Liebe getrennt so geschwind, viento,
schnell wie wir früher vereiniget sind. tan rápido como antes nos unimos.”
Scheide mit Regen und scheide mit
Wind,
Dice la muchacha, la muchacha dice:
schnell wie wir früher vereiniget sind.« “Nuestro amor no se romperá!
Aunque sean muy firmes el acero y el
hierro,
4. Spricht das Mägdelein, Mägdelein nuestro amor es más firme todavía
spricht:
»Unsere Liebe sie trennet sich nicht!
Fest ist der Stahl und das Eisen gar sehr, Al hierro y al acero los moldean en la
fragua,
unsere Liebe ist fester noch mehr. pero a nuestro amor, ¿quién lo hará
cambiar?
El hierro y el acero pueden derretirse,
5. Eisen und Stahl, man schmiedet sie um, ¡nuestro amor tiene que durar
eternamente!”57
unsere Liebe, wer wandelt sie um?
56
Adaptado del lusaciano (también sorbio o sorabio), idioma eslavo occidental denominado wendisch en
alemán y similar al checo, al eslovaco y al polaco; se habla en la región de Lusacia (Lausitz), en el oriente
de los estados de Sajonia y Brandeburgo (al sureste de Berlín, en el extremo oriental de Alemania).
56
Traducción de Alfredo Mendoza.
57
Traducción de Alfredo Mendoza.
33
Eisen und Stahl, sie können zergehn,
unsere Liebe muβ ewig bestehn!«
La forma de este Lied, es A, A1, B, C. Se trata (de acuerdo con la terminología de Leon
Stein) de una forma ternaria irregular, de “tres secciones con material temático
diferente”.58 Siguiendo con naturalidad el flujo de la narración y la estructura métrica del
poema, Brahms desarrolla la parte vocal mediante frases regulares de 4 compases (salvo
la última, que se extiende a 7, en una ampliación enfática y conclusiva).
Análogamente separa entre sí las estrofas con interludios pianísticos de 4 compases; sólo
uno de ellos se alarga hasta 11, antes de la cuarta estrofa, cuando toca hablar a la
muchacha y se pasa del modo menor al mayor.
58
Stein, Leon. Structure & Style, De Paul University School of Music, Summy-Bichard Inc., Estados
Unidos de América, 1979.
34
Al término de la línea vocal, con el poco animato, el crescendo y la repetición de las
palabras unsere Liebe (nuestro amor) y ewig (eternamente) –llevados en el canto al punto
melódico culminante del Lied– se enuncia clara y contundentemente la “verdad” emotiva
de la canción.
35
• WIE VIELE ZEIT VERLOR ICH, DICH ZU LIEBEN!
(¡Cuánto tiempo perdí por amarte!) Italienisches Liederbuch,59 No. 37 [1896]
Hugo Wolf (1860–1903) / Paul Heyse (1830–1914) [1860]
Wei viele Zeit verlor ich, dich zu lieben! ¡Cuánto tiempo perdí por amarte!
hätt‘ ich doch Gott geliebt in all der Zeit. Mejor hubiera amado a Dios todo ese
tiempo.
Ein Platz im Paradies wär Se me habría asignado un lugar en el
mirverschrieben, paraíso,
ein Heil‘ger säße dann an meiner Seit. un santo se sentaría entonces a mi lado.
Y por haberte amado, bello rostro
Und weil ich dich geliebt, schön frisch rozagante,
Gesicht, perdí la luz del paraíso,
verscherzt‘ ich mir des Paradieses Licht, y por haberte amado, hermosa violeta,
und weil ich dich geliebt, schön ahora ya no entraré al paraíso.
Veigelein,
komm‘ ich nun nicht ins Paradies hinein. Texto original:
59
Cancionero italiano.
60
Canti popolari toscani, corsi, illirici, greci, raccolti ed illustrati da Niccolò Tommaseo, Venecia, G. Tasso,
1841, citado en [Link]
61
Compuesto sobre la obra de igual título de Paul Heyse, que es una colección de canciones folklóricas y
poemas italianos anónimos traducidos por él al alemán.
62
„ich halte die Italienischen für das originellste und künstlerich vollendetste unter allen meinen Sache."
(Carta del 15-12-1891 a Emil Kauffmann) en Stokes, Richard, y Bostridge, Ian (2011). The Book of Lieder.
Faber & Faber. Citado en [Link] (7-05-2017).
36
compases, pero que logran plasmar magistralmente una amplia gama de emociones en
torno a la relación amorosa. La selección de Heyse se centra sobre todo en textos que
tienen la forma del rispetto.63 Su tema es el amor, tratado en muy distintas facetas, que
incluyen desde la alabanza del amado hasta la reclamación o la ironía.
En los versos de este Lied el hombre reprocha a la mujer que por haberse dedicado a
amarla ha perdido el paraíso, o sea, la salvación eterna. La idea central se refuerza
insistiendo en el propio sustantivo “Paradies” (paraíso) y en expresiones de carácter
negativo, como “wie viele Zeit verlor ich...!” (¡cuánto tiempo perdí...!), “verscherzt’ ich
mir...” (perdí...) o komm‘ ich nun nicht (ahora ya no entraré...) contrastadas con
calificativos amorosos como “schön frisch Gesicht” (bello rostro rozagante) y schön
Veigelein (hermosa violeta).
La línea vocal está construida sobriamente en frases cortas que, con estilo declamatorio
y dentro de un rango vocal limitado, se concretan a enunciar adecuadamente las ideas
poéticas.64 En la 1ª sección la frase inicial descendente del canto concuerda con la queja
sobre el tiempo perdido; la dicha celestial deseada se expresa luego muy sutilmente
colocando las expresiones “ein Platz im Paradies...” (un lugar en el paraíso) y “ein
Heil‘ger” (un santo) en el sitio más alto de sus respectivas frases (cc. 6-7 y 8-9). En la 2ª
sección (cc. 10-18) Wolf subraya los contrastes del contenido literario mediante el tempo
(que primero se acelera para luego terminar gravemente en la última frase vocal), la
dinámica (tres veces crescendo, pero al final dos veces decrescendo [nachlassend en el
c. 15, diminuendo en los cc. 16-17]) y la conducción melódica (tres veces de lo grave a
lo agudo[cc. 10-11, 12-13 y 14], una breve permanencia en la región alta [c. 15] y luego
una línea quebrada con resolución final descendente [cc. 16-18]).
63
El rispetto es una forma poética toscana (variante del strambotto) que consiste en una sola estrofa
integrada por dos cuartetos de versos endecasílabos, usualmente con un esquema de rimas ababccdd.
Alcanzó el pináculo de su perfección y popularidad en los ss. XIV y XV, particularmente en el trabajo de
Poliziano, poeta de la corte de Lorenzo de’ Medici, que también escribió rispetti.
[[Link] 6-05-2017]
64
Sams, Erik. The songs of Hugo Wolf, 2ª ed. Ernst Eulenburg, Londres, 1983.
37
En el piano Wolf sigue la evolución del poema con progresiones armónicas largas, que
frecuentemente emplean semitonos como notas de paso.
En la frase de los cc. 8-9, que cierra la 1ª parte, la oración “ein Heil‘ger säße dann an
meiner Seit” (un santo se sentaría entonces a mi lado) se ambienta armónicamente
mediante una corta modulación. A partir del VI grado en que acaba la frase anterior, se
utiliza una dominante auxiliar pero ésta resuelve sorpresivamente a Ebm (antes de ir a Bb
en el c. 9).
En la 2ª parte se realiza una progresión politónica que acentúa los cambios emocionales
del personaje partiendo de Gm y pasando por Ab, Bb, Bbm y Cm para regresar
nuevamente a Gm mediante una cadencia rota (cc. 17-18) y proseguir con un postludio
que también tiene en la mano izquierda una cierta movilidad armónica, opuesta al
estatismo de la derecha, en la cual se reitera un motivo en Gm (vaga evocación de las
primeras notas del motivo inicial de la frase de la voz en el c. 16).
38
• DES ANTONIUS VON PADUA FISCHPREDIGT [1888-1889]
(Sermón de Antonio de Padua a los peces)
Gustav Mahler (1860–1911) / Autor anónimo (Des Knaben Wunderhorn65)
2. Spitzgoschete Hechte,
die immerzu fechten, Los esturiones, de hocico puntiagudo,
65
El cuerno mágico del doncel. Recopilación de canciones populares y poemas al estilo de la canción
popular, retocados o creados enteramente por Achim von Arnim (1781-1831) y Clemens Brentano (1778-
1842), que se publicó en 1806 y 1808. (Mahler, Gustav. Des Knaben Wunderhorn and the Rückert Lieder
for voice and piano. Minneola, N. Y.: Dover Publications, 1999. p. ix.)
39
3. Gut Aale und Hausen,
die Vornehme schmausen,
Las buenas anguilas y los cazones,
die selbst sich bequemen,
que comen con placer los nobles,
die Predigt vernehmen!
¡hasta ellos se avienen
Auch Krebse, Schildkroten,
a oír el sermón!
sonst langsame Boten,
También cangrejos y tortugas,
steigen eilig vom Grund,
otras veces lentos mensajeros,
zu hören diesen Mund!
¡suben veloces del fondo
Kein Predigt niemalen
para escuchar esa boca!
den Krebsen so g'fallen!
¡Jamás sermón alguno
les gustó tanto a los cangrejos!
4. Fisch‘ große, Fisch‘ kleine,
vornehm‘ und gemeine,
erheben die Köpfe Los peces grande y los peces chicos,
40
¡ellos siguen siendo como todos!
¡El sermón ha gustado!66
Mahler inicia la extensa fábula (impregnada de crítica social) con la indicación “behäbig
– mit Humor” (cómodo – con humor). A lo largo de la pieza el flujo continuo del agua
en los ríos está representado por la subdivisión regular del compás de 3/8 en dieciseisavos,
que es ocasional en la voz, pero que en la parte de piano es casi incesante, a partir del c.
7, principalmente en la mano derecha.
Este humor es engañoso; resulta más bien un sarcasmo escalofriante, que invita más a la
consternación que a la risa. Des Antonius von Padua Fischpredigt no es gracioso, es un
grito de desesperación, aunque el ingenio supere al dolor, como en el paso procesional
constante del Lied, que más tarde fue reutilizado en el largo segundo movimiento de la 2ª
Sinfonía de Malher.67
66
Traducción de Alfredo Mendoza.
67
Waller, Ariel. 2016
41
En los compases 17-18 la escala melódica de Cm con el IV grado ascendido (bordado en
F# que implica V/V) parece subrayar lo inusual de la situación (prédica del santo y
reunión de los peces a su alrededor) con el exotismo de algunos sonidos que evocan el
estilo melódico y armónico de compositores franceses y rusos que estaban de moda.
Para dar colorido Mahler aprovecha las variadas posibilidades melódicas y armónicas del
modo menor, además de diversos adornos. En el siguiente pasaje podemos observar la
aparición de intervalos aumentados y disminuidos en la melodía de la mano derecha: unos
que resultan del uso de la escala menor armónica (EJ combinado con DH, c. 47) y otros
que se crean al emplear apoyaturas, notas de escape o bordados cromáticos (BJ, cc. 47-
49; en el c. 50 el BJ es ya tratado como 7ªM del acorde de C7).
42
II. CANCIÓN DE ARTE MEXICANA
43
A. ANTECEDENTES
1. Fin del virreinato e inicio del México independiente (1ª mitad del s. XIX)
68
Hernández Monterrubio, Mauricio. “José Manuel Aldana: hacia un nuevo panorama del siglo XVIII” en
Heterofonía, No. 125, julio-diciembre de 2001.
69
Roubina, Evguenia. Obras instrumentales de José Manuel Delgado y José Francisco Delgado y Fuentes,
Ediciones Eón, México, 2009, p. 113-117 y 142-144.
70
Padre de las cantantes María García (la Malibrán) y Pauline Viardot, además de Manuel Patricio
García, autor de un método de canto e investigador (inventor de la laringología).
44
2. Periodo italianizante (2ª mitad del s. XIX)
71
Escorza, Juan José. “La mélodie mexicaine o una necesaria vindicación de Campa y Castro” en el disco
compacto, La Mélodie Mexicaine, Urtext, 2004.
72
Pareyón, Gabriel. Diccionario de música en México. Gobierno de Jalisco – CONACULTA, Guadalajara,
1995, p. 431.
73
Pareyón, Gabriel, op. cit., p. 374.
74
Piezas para piano sobre las cuales se recitaba una composición literaria. (Gabriel Pareyón, op. cit., p.
292, y Emilio Casco Centeno, “Una incursión en las canciones de Julio Ituarte” en Heterofonía No. 26,
enero-junio de 2002, México, p. 37.)
45
Pietro Lamperti.75 Estrena Cuautemotzin de Aniceto Ortega y Gino
Corsini de Melesio Morales. Además compone música de salón.76
▪ Asomos de nacionalismo:
- Aniceto Ortega (1825–1875): ópera Cuautemotzin (1871) con libreto en
español.
- Julio Ituarte (1845–1905): A una golondrina (texto de Juan de Dios
Peza, Ecos de México (capricho de concierto con aires nacionales), El
bouquet de las flores (35 flores mexicanas), Las Auroras de Anáhuac.
75
Se contaba (sin que la anécdota haya podido documentarse) que cuando él la conoció en Italia, después
de escucharla le dijo: “Sei Angelica di voce e di nome”.
76
El Album musical de Angela Peralta contiene 19 piezas de salón (valses, romanzas, habaneras, etc).
46
B. DESARROLLO
1. PERÍODO AFRANCESADO
En esta etapa, que cubre la mayor parte del porfiriato, aparece propiamente la
canción de arte mexicana (contrapuesta al aria y la romanza italiana) bajo la clara
influencia de la mélodie y el lied del romanticismo, con su característica preocupación
por enlazar la música con la poesía.77
En la década de los ochenta dos jóvenes egresados del Conservatorio Nacional Gustavo
Campa (1863–1934) y Ricardo Castro (1864–1907) –ambos alumnos de Julio Ituarte
en piano y de Melesio Morales en composición– se proponen renovar tanto la
composición como la organización musical en México. Habiendo los dos estudiado en la
Escuela Nacional Preparatoria –e imbuidos por tanto de positivismo comteano– sienten
una irresistible atracción hacia la cultura francesa, como emblema de modernidad,
civilización y elegancia. También la influencia del poeta modernista Manuel Gutiérrez
Nájera y de Alfredo Bablot, director del Conservatorio Nacional de Música, estimula su
interés y admiración por el arte y la literatura de Francia. Así, durante más de veinte años
habrán de colaborar continuamente en pro de un “tránsito de la caduca escuela italiana a
la moderna escuela franco-alemana”. 78
Campa y Castro fundan (junto con Felipe Villanueva79 y Juan Hernández Acevedo) el
Instituto Musical Campa – Hernández Acevedo, academia oficial del Grupo de los seis
(que incluye también a Carlos J. Meneses e Ignacio Quesadas). Además crean la Sociedad
Anónima de Conciertos y la Sociedad Filarmónica Mexicana, con las que dan a conocer
música de autores contemporáneos, promueven la música de cámara, estrenan obras
propias y actúan como intérpretes (Castro como pianista y Campa como director). En su
77
Escorza, Juan José, id.
78
Ibid.
79
Felipe Villanueva (1862–1893), formado en el conservatorio y alumno de Antonio Valle, escribe obras
para piano (como el Vals poético) bajo la influencia de las partituras de Chopin y Liszt, que él mismo solicitó
de Europa para dar clase de piano a las sobrinas de Porfirio Díaz. Su obra maestra es la ópera Keofar.
Compuso, por otra parte, música de cámara, obras corales y una ópera infantil (Un día de asueto). (G.
Pareyón, op. cit., p. 588).
47
momento, cuando llegan a ser directores del conservatorio (1907) se esfuerzan por su
actualización y superación.80
Quedaron como testigos de nuestra historia musical las múltiples cartas, artículos y
críticas de Campa, publicadas principalmente en la Gaceta Musical, que dirigió de 1898
a 1914. Sincero y franco, a veces irónico, pero nunca virulento, abogaba por la crítica
ilustrativa e inteligente, que él prodigaba a través de consejos para sus colegas Meneses
y Castro. Fiel a sus principios creadores, recomendaba acudir a las leyendas y tradiciones
populares, pero sin estorbar la inspiración del compositor. Consideraba enemigos
cruentos del arte “la rutina, el ensanche del mal gusto naturalmente dominante y el
pernicioso influjo de una mala educación artística y el de los malos espectáculos, más
perniciosos estos últimos aún.”81
Mucho es que pidamos crítica cuando apenas tenemos arte, se nos dirá, y es la verdad;
pero quizá tendríamos más arte si la crítica hubiese lanzado a latigazos a los falsos
mercaderes que invaden el augusto templo…tendríamos más arte seguramente, si las
iniciativas de progreso, brotasen de plumas autorizadas, fuesen fomentadas en la cátedra
y llevadas a efecto con el apoyo oficial y la cooperación de la sociedad.82
80
Escorza, Juan José, id. y Pareyón, Gabriel, op. cit., pp. 250 y 588.
81
Pruneda, Alfonso. 3 Grandes Músicos Mexicanos, UNAM Dirección General de Difusión Cultural,
México, 1949.
82
Campa, Gustavo. Artículos y Críticas Musicales, A. Wagner y Levien Sucs. México, 1902
48
2. PERÍODO NACIONALISTA (c.1921-c.1958)
Sin embargo, en la época nacionalista el espíritu que impregna la música sinfónica sólo
aparece muy débilmente en la canción de concierto. Aunque ésta se compone
principalmente sobre textos en español de poetas mexicanos, utiliza también los de
autores del ámbito hispano (como Juan del Encina y García Lorca) o hispanoamericano
(como Mariano Brull y Nicolás Guillén), e incluso poemas en francés o en inglés (como
los de la Condesa de Noailles, Lermontov y Tagore). Su música se construye de acuerdo
83
Por ejemplo, las adaptaciones de tocotines y corridos hechas por Sebastián Aguirre. Hernández,
Claudia. Carlos Jiménez Mabarak, análisis integral de tres obras, Escuela Superior de Música, México,
2010.
84
Revista Musical de México, 15 de Septiembre, 1919
49
con el poema y se desenvuelve libremente dentro del estilo elegido, sin la preocupación
de parecer “mexicana”; parece buscar sólo la expresión sincera y el valor artístico.
a. Literatura
Así como la poesía romántica fue decisiva para el desarrollo del Lied en
Alemania y la mélodie en Francia, en la primera mitad del siglo XX la canción mexicana
de concierto recibe un importante impulso del movimiento literario del grupo de los
Contemporáneos.
85
[Link] (8-05-2017).
50
Gilberto Owen (1905-1952). 86
Ellos publicaron tres revistas literarias. Torres Bodet y Ortiz de Montellano dirigieron La
Falange (1922-1923), inclinada a la línea poética de González Martínez; Novo y
Villaurrutia, Ulises (1927-1928), vanguardista; unidos, hicieron Contemporáneos (1928-
1931), una de las más notables revistas literarias de México. Tuvieron su mayor actividad
pública en el período 1927-1940; sus libros culminantes de poesía, que giran
obsesivamente en torno a la muerte, aparecen entre 1936 y 1942.87
b. Música
86
Martínez, José Luis. «El momento literario de los Contemporáneos, en Letras libres.
[Link] (8-05-2017).
87
Ibid.
88
Ibid.
51
Escriben canciones de arte casi todos los compositores de esta época:
Así, en los últimos sesenta años coexisten los distintos estilos contemporáneos
(dodecafonismo, música concreta, música aleatoria, etc.) con los de etapas anteriores
(música tonal y modal, tonalidad ampliada, impresionismo, atonalismo).
89
Pareyón, Gabriel, op. cit., pp. 291 y 385-386.
52
La canción con piano figura con cierta importancia dentro de los géneros de música de
cámara cultivados por los compositores mexicanos. Hay una notable preferencia por la
poesía en español (especialmente de autores latinoamericanos), aunque no se excluyen
otras opciones (náhuatl, portugués y francés, por ejemplo).
53
María Granillo (1962)
54
C. DESDE CAMPA HASTA MORENO
1. COMPOSITORES
Dentro del Grupo de los seis, Campa fue el único que incursionó en el impresionismo;
interesado en Debussy, realizó estudios con Cécile Chaminade en París. En su estilo se
alían una cultivada escritura pianística y un gusto por los juegos armónicos densamente
cromáticos.90
90
Campa, Gustavo. Artículos y Críticas Musicales, A. Wagner y Levien Sucs. México, 1902
55
• Ricardo Castro (1864 – 1907)
Castro fue la figura dominante del fin de siglo mexicano, tanto en el terreno del
piano como en el de la ópera. En las exequias de su amigo y compañero, Gustavo Campa
se refiere a él como el último romántico del porfiriato.
Gran admirador de Chopin, es el único autor mexicano de polonesas para piano solo. Su
Tema variado se inspira en los estudios sinfónicos de Schumann. Estrena en México obras
de Chaikovski, Saint-Saëns, Smetana y Grieg.
Deja al morir una amplia producción pianística (que incluye el Vals Capricho), dos óperas
(Atzimba y La légende de Rudel) y varias mélodies (entre ellas Je t’aime, Je veux
t’oublier, Je dois te fuir y Les larmes); en el rubro mexicanista, además de Atzimba, Aires
nacionales.93
91
Pruneda, Alfonso. 3 Grandes Músicos Mexicanos, UNAM Dirección General de Difusión Cultural,
México, 1949.
92
Pareyon, Gabriel, op. cit., p. 110.
93
Ibid.
56
• Manuel M. Ponce (1882–1948)
Ponce resumió para México, en una sola persona, la labor erudita y artística realizada en
España por Pedrell y Albéniz respectivamente y pertenece a la primera generación de
artistas mexicanos que concientemente hicieron obra de nacionalismo. Su asimilación de
lo popular está realizada con una materia que perdurará como testimonio clásico del
nacionalismo mexicano94
La amplísima obra del maestro Ponce se puede dividir en dos fases, una romántica y otra
moderna, cada una subdividida a su vez en dos etapas:
94
Mayer-Serra, Otto. Panorama de la Música Mexicana, El Colegio de México, 1941
95
Maestro de Giacomo Puccini.
96
Musicólogo, fundador de la Rivista Musicale Italiana.
97
Alumno de Franz Liszt y maestro de Claudio Arrau.
98
Miranda Ricardo. Manuel M. Ponce, ensayo sobre su vida y obra. CONACULTA, México, 1988, pp. 14-
15 y 20-22.
57
revelan la influencia del folklore nacional. En la segunda (de 1905 a
1924, a partir del viaje) recogió y armonizó más de 200 canciones
mexicanas, presentó temas populares en forma de sonata, suite y
variaciones, y escribió además (sin recurrir al cancionero popular)
algunas obras inconfundiblemente mexicanas.
Dejando aquí de lado la copiosa obra del maestro para piano, orquesta y conjuntos de
cámara, baste decir que, por su calidad y cantidad, la contribución de Manuel M. Ponce
a la canción de concierto (que él organizó casi totalmente en ciclos) es de primera
importancia. (Cf. Anexo 3, Cuadros sinópticos.)
99
Castellanos, Pablo, [Link]., p. 19.
100
Ídem
58
• Silvestre Revueltas (1899–1940)
101
Parellon, Gabriel, op. cit., p. 475.
102
“Panorama musical de México”, conferencia dictada en Valencia, durante la visita del compositor a la
España Republicana como parte de la delegación mexicana al II Congreso de Escritores Antifacistas en
Defensa de la Cultura. (Revueltas, Silvestre. Revueltas por él mismo. Comp., Rosaura Revueltas y Phillipe
Cherón, México, Era, 1989, p.200)
103
Kolb, Roberto. Contracanto. Una perspectiva semiótica de la obra temprana de Silvestre Revueltas,
México, UNAM, Coordinación Estudios de Posgrado, 2012.
104
Ídem .
59
incorporando así la marcación cultural/política que conllevan sus propias necesidades de
significación musical y semántica. Revueltas no sirve a ninguna causa, se sirve
creativamente de sus recursos, de esta manera, lo cosmopolita frente a lo local no parece
constituir una disyuntiva.105
Caminando (1937)
105
Kolb, Roberto, [Link].,
106
Pareyón, Gabriel, op. cit., p. 476.
60
• Carlos Chávez (1899–1978)
Las primeras composiciones de Chávez reflejan las influencias de los estilos musicales
de finales del siglo XIX y principios del XX, con las que tuvo contacto por las clases de
piano de Manuel M. Ponce: Chopin, Schumann y Debussy. En este periodo predominan
las formas románticas, canciones y música de salón.
107
Pareyón, Gabriel, op. cit., pp. 161-162.
108
Pérez, Ricardo. “Carlos Chávez en los años cuarenta: caudillo o cacique cultural”, en Diálogo de
Resplandores: Carlos Chávez y Silvestre Revueltas, Yael Bitran y Ricardo Miranda ed., México,
INBA/CONACULTA, 2002, pp. 182-192
109
Sandi, Luis. “Chávez y la música en México”, en Homenaje nacional a Carlos Chávez, México,
INBA/SEP,1978, p.92
61
Prácticamente autodidacta en composición, al comenzar su carrera viajó a Alemania y
Francia, donde tuvo la oportunidad de ponerse en contacto con los grandes músicos de
estos países. Después, permaneció un tiempo en Nueva York ampliando sus
conocimientos y dando a conocer sus obras. Los dos paradigmas esenciales de la polémica
de esta época –nacionalismo y modernidad– se hacen presentes en la obra de Chávez.
Leonora Saavedra opina que la presencia de ambos obedece a la construcción de una
alteridad estratégica, razón por la cual coexisten en toda la producción de Chávez lo que
ella llama “obras privadas” de introspección y experimentación que son más bien
modernistas y “obras públicas” que tienen mayor relación con el nacionalismo y que son
concebidas con claros fines políticos. Dentro de las primeras ubica a su música de cámara
y para piano.110
Según Robert Parker, Paul Dukas sugirió a Chávez “seguir el ejemplo de las Siete
Canciones de Falla, con la música de México”.111 Sin embargo, “la imposibilidad de
conciliar la canción mexicana con un estilo modernista disonante, atonal y melódicamente
angular [...] aparta a Chávez de la vía señalada por Ponce y lo hace elegir la modernidad
por encima de la mexicanidad”.112
A partir de 1920 sus obras adquieren una naturaleza más experimental, como sucede en
Tres exágonos para canto y piano (1923) y Otros tres exágonos para voz, ensamble y
piano (1924), ambas con poemas de Carlos Pellicer. Ese lenguaje modernista se
mantendrá en los Tres poemas para canto y piano (1938): Segador (Carlos Pellicer), Hoy
no lució la estrella de tus ojos (Salvador Novo) y Nocturna Rosa (Xavier Villaurrutia).
110
Saavedra, Leonora. “Carlos Chávez y la construcción de una alteridad estrátegica”, en Diálogo de
Resplandores: Carlos Chávez y Silvestre Revueltas, Yael Bitran y Ricardo Miranda ed., México,
INBA/CONACULTA, 2002, pp. 125-136
111
Parker, Robert. “Carlos Chávez: una panoplia de estilos”, en Diálogo de Resplandores: Carlos Chávez y
Silvestre Revueltas, Yael Bitran y Ricardo Miranda ed., México, INBA/CONACULTA, 2002, p. 119
112
Saavedra, Leonora, [Link]., pp. 134-135.
62
• Miguel Bernal Jiménez (1910–1956)
113
Gabriel Pareyón, op. cit., p. 74.
114
Díaz Núñez, Lorena. Miguel Bernal Jiménez, Catálogo y otras fuentes documentales. CENIDIM –
Conservatorio de las Rosas, México, 2000. p. 12.
115
“Entre los cuidados [propios del oficio pastoral]” [Link]
x/es/motu_proprio/documents/hf_p-x_motu-proprio_19031122_sollecitudini.html
116
Diaz Núñez, Lorena, [Link]., p. 13
63
Al juicio de José Antonio Alcaraz, “Bernal era (y resulta) nacionalista ‘a su manera’,
dentro de lineamientos –no sólo musicales- atrozmente conservadores [...], lo que no le
impidió realizar una serie de obras más que estimables”.117 “Su instinto le llevó a escribir
música que trascendió las reglas, moderaciones y cautelas propias de su ser artístico [...]
Es su destreza artesanal lo que le permitió, dentro de las manifestaciones artísticas de su
tiempo, una posición individual, que por temperamento o por educación resultarían
propicias a inclinarlo hacia los ‘retardatarios’. Dicha educación le dio fuentes y raíces
claras a su música: las polifonías franco-flamencas y la veta popular que nutría la
provincia michoacana.”118
117
Alcaraz, José Antonio. En la más honda música de la selva, Consejo Nacional para la Cultura y las
Artes Dirección General de Publicaciones, México, 1998
118
Ídem
119
Obra enlistada con las obras para voz y órgano o armonio, en Díaz Nuñez, Lorena, op. cit., p. 126.
120
Díaz Núñez, Lorena, op. cit., pp. 127-128.
64
• Carlos Jiménez Mabarak (1916–1994)
121
Pareyón, Gabriel, op. cit., p. 299.
122
Sandi, Luis. “Carlos Jiménez Mabarak”, en Cuadernos de Bellas Artes, año II No. 3, 1961, p. 22.
65
prefería hacer algo que fuera suyo, que lo expresara a él como individuo y como parte de
una nación.123
He aquí lo que busco: primero hacer buena música y dejar que el ethos salga por sí mismo.
Segundo: el ethos es el ambiente. Creado en la ciudad, en contacto con la música –‘culta’
o ‘inculta’– de la ciudad y viviendo en un ambiente, digamos, ‘propicio’, escribo música
mexicana [...] La música es un lenguaje. No todos hablan el mismo idioma. Yo hablo
como mexicano a través de mis palabras, condicionado por mis problemas y aspiraciones.
Dejo en libertad ese lenguaje y hablo de lo que tengo frente a mis ojos. No me preocupa
lo que otras personas crean que es lo mexicano. No acepto lo obligado, lo impuesto.124
En su producción las canciones, Lieder y obras corales ocupan un lugar destacado por su
calidad y cantidad. Aunque algunos textos son suyos, utilizó en general versos de notables
poetas como García Lorca, Alberti, Lope de Vega, Góngora y Solana, entre otros. De los
Contemporáneos musicalizó poemas de Elías Nandino, Xavier Villaurrutia y Carlos
Pellicer. Las técnicas utilizadas en la composición son muy variadas, pero siempre
reflejan un amplio conocimiento de la voz. 125 Lejos de concebir el género como una
melodía con su acompañamiento, lo aborda bajo una fuerte influencia del Lied alemán, la
mélodie y la romanza rusa:
“Los modelos, no para copiar sino porque estaban en mis oídos, eran Musorgsky,
Schubert, Schumann, Grétry. Las canciones de Revueltas me impresionaron
mucho. También lo que hacían Blas Galindo y Salvador Moreno me gustaba. Yo
había oído todo Debussy, todo Chausson”126.
123
Sandi, Luis, [Link]., pp.21-22
124
Juan Vicente Melo, “Carlos Jiménez Mabarak. Semblanza de un creador solitario”, en Notas sin música,
Alberto Paredes comp. México, FCE, 1990, pp. 69-70.
125
Tibol, Raquel. “Carlos Jiménez Mabarak”, en Pasos en la danza mexicana, México, Difusión Cultural
UNAM, 1982, p. 37.
126
Raquel Tibol, op. Cit., pp. 52-53.
66
El valioso catálogo de canciones del maestro Carlos Jiménez Mabarak puede verse en el
Anexo 3 (Cuadros sinópticos).
Los Lieder que empezó a componer en México bajo la guía de Rolón pronto cobraron
fama; Sonia Verbitzky estrenó los primeros (1938); posteriormente los difundieron María
Bonilla (que los grabó en un disco LP con Moreno al piano), Irma González, Guadalupe
Medina y, en Europa, Victoria de los Ángeles. De ellos se hicieron dos ediciones: la de
la UNAM (1954) y la de la editorial RM en Barcelona (1963). Salvador Moreno compuso
también música para teatro y una ópera (Severino, 1961), con la que el tenor Plácido
Domingo debutó en el Teatro del Liceo de Barcelona (1966).130
127
[Link]
128
Miranda, Ricardo, [Link].
129
[Link]
130
Pareyón, Gabriel, op. cit., p. 377, y Ricardo Miranda, en notas del CD Salvador Moreno, el hombre y sus
canciones. Jesús Suaste voz, Alberto Cruzprieto, piano. Quindecim Recordings, 1998.
67
expresar su admiración por ellos mediante la divulgación de su obra. 131 En una época en
la que la interdisciplina aún no ocupaba un lugar de privilegio, Moreno supo hacer de su
obra un diálogo entre las artes:
Basta con hojear sus escritos para darse cuenta que esa mentada comunicación entre las
artes resulta ser un camino viejo y muchas veces transitado para Don Salvador: en su
pensamiento circulan con igual fluidez la arquitectura de Gaudí, la música de Albéniz, la
poesía de San Juan de la Cruz, la pintura de Velázquez o las ideas estéticas de Ramón
Gaya. Solo que además de la variedad y capacidad con los que estos temas son abordados,
hay un diálogo constante entre todos ellos. De tal suerte, para Salvador Moreno resultan
naturales e indispensables las presencias de Velázquez cuando describe a Victoria de los
Ángeles o la de Beethoven cuando se aproxima a la arquitectura de Gaudí.132
Esta diversidad que caracterizó su vida fue admirada por muchos, pero también criticada
como causante de la brevedad de su catálogo musical. Sin embargo, para otros fue
precisamente el contacto con otras artes lo que le dotó de una visión de la música tan
singular como la suya. El propio Moreno afirmó:
Yo he sido muy disperso, eso que llaman polifacético. No lo pude remediar. Soy músico,
siempre me lo han dicho personas de las que uno puede estar seguro que dicen la verdad,
no hay duda que soy músico aunque no componga, como me decía María Zambrano [...]
No sé si soy músico, pintor, escritor… Creo que de hecho, he llegado tarde a todo.133
131
Los trabajos de Moreno incluyen tres monografías publicadas por el Instituto de Investigaciones
Estéticas de la UNAM, sobre tres artistas catalanes que trabajaron en México: el escultor Manuel Vilar y
los pintores Pelegrín Clavé y Antonio Fabrés. Hizo también una compilación de poesía de la escritora
veracruzana Josefa Murillo (editorial Pre-Textos, Valencia) y rescató la obra escultórica mexicana del siglo
XIX, que sufría gran deterioro en las bodegas de la Escuela de Arquitectura de la UNAM. [Nota de Ricardo
Miranda en Moreno, Salvador. Detener el tiempo, escritos musicales. INBA-CENIDIM, México, 1996, p. 13.
También, [Link]
132
Ricardo Miranda, en notas del CD Salvador Moreno, el hombre y sus canciones. Jesús Suaste voz,
Alberto Cruzprieto, piano. Quindecim Recordings, 1998.
133
Miranda, Ricardo. Detener el tiempo. Escritos musicales, México, INBA, 1996, pp. 12-14.
68
obsesión por lo moderno. Del mismo modo criticó a Galindo, Sandi y otros de su
generación por creer que sólo con un lenguaje muy especial, diferenciado del tradicional,
podrían expresarse plenamente como músicos de su época. Reconoció en cambio la
influencia de Rolón:
¿Mis canciones se parecen a las del maestro Rolón? Sí, seguro que sí, porque lo que
hacíamos era verdaderamente libre… no siempre era nacionalista. Entonces algunos de
los Lieder que él hacía eran Lieder, no canción mexicana como hacía el maestro Ponce.134
Las canciones de Moreno son un testimonio fiel de su amor por la poesía de todos los
tiempos, y ya desde la elección de cada uno de los poemas revela un gusto poético
extraordinario. Comparte con Jiménez Mabarak la idea de servir al texto poniendo de
manifiesto su contenido poético, su carácter y su estilo particular; por eso es que su
discurso musical no está sujeto a ningún lenguaje predeterminado. Como a Jiménez
Mabarak, no lo impulsa la obsesión por la novedad, lo moderno per se, sino el deseo de
relacionarse con sus semejantes a través de la música:
Yo tengo por principio algo que se ha dicho: “el arte es igual al arte”. Entonces no importa
la época, lo que importa es el arte…, no importa que sea a base de disonancias o de
consonancias, aparte de que la intención es lo que hace que las cosas sean diferentes: en
los Jeux d´eau de Ravel y los juegos de agua de Liszt encuentras que hay cuartas y quintas
y suenan muy diferente por la intención que tienen.135
Para Adolfo Salazar las canciones de Moreno son una extensión natural de los poemas:
La música de Salvador Moreno es una música “en función” de la poesía, una música que,
siendo musical, es sustancialmente poética. Salvador Moreno es un músico-poeta. Su
134
Ibíd., p. 14
135
Loc. cit.
69
música nace en él como una continuación, en otro terreno, de lo que la poesía encierra
dentro de las palabras.136
Todo lo expuesto explica por qué gran parte de las canciones de Salvador Moreno sigan
estando vigentes en el repertorio vocal mexicano, a pesar de que pocas veces se tome en
cuenta la lista completa de sus obras. (Cf. Anexo 3, Cuadros sinópticos).
136
Miranda, Ricardo, op. cit., p.13
137
Sánchez Pedrote, Enrique. “Los poetas andaluces ante los compositores hispanoamericanos, en Actas
de las I Jornadas de Andalucía y América, Tomo II, Ed. Instituto de Estudios Onubenses, 1981: 399
70
2. OBRAS
138
Originalmente en D, es la 7ª canción de la colección Zehn Lieder und Gesänge, Breitkopf und Härtel,
Leipzig-Bruselas, 1926 (copyright: G. Schirmer, Nueva York, 1890). (Datos consignados en la grabación
Panorama de la música mexicana, Ecos del ayer, voces del presente. Rodrigo Yurahí Urrutia, barítono;
Carmen Betancourt y Nobuko Hara, piano. Trabajo de titulación en la Facultad de Música, UNAM, 2015.)
Dedicada a José Vigil y Robles, tenor amigo del Grupo de los seis y hermano de Eduardo V. y R., autor de
las célebres canciones populares La norteña y Cuatro milpas. (Pareyón, Gabriel, op. cit., pp. 585-586.)
139
,Con texto alemán y francés en la edición. (Datos de la grabación mencionada en la nota anterior.)
71
• (Original) SÉRÉNADE HUMORISTIQUE
Con la indicación allegretto burlesco y un lenguaje tonal muy propio del primer
romanticismo (con algunos acordes de 7ª y ocasionales movimientos cromáticos), esta
pieza de Campa (que podría compararse al Hexenlied de Mendelssohn) se vale ante todo
del motivo melódico inicial de la línea vocal (con la fórmula de octavo-dos dieciseisavos-
dos octavos), así como de la subdivisión regular del pulso en octavos, para dar a toda la
pieza un aspecto jocoso y bailable, además de brindarle unidad formal.
140
Traducción de Alfredo Mendoza.
72
Así, en el c. 26 se utiliza el motivo melódico recurrente para enfatizar el reproche hacia
el “cœur trop léger” (demasiado ligero corazón):
En los cc. 13-14 la escala descendente en la mano izquierda (imitada en parte por la voz,
a partir del 2º tiempo del c. 13, y más ampliamente por la mano derecha en los cc. 14-15)
parece describir la fuerza de atracción (hacia abajo) del “irrésistible aimant” (irresistible
imán).
Llaman la atención, a partir del c. 31, los saltos de 8ª en el piano, que pueden relacionarse
con la idea de burla, finalmente expresada en el canto (en los cc. 41-42) con las palabras.
“me fait la nique” (se burla de mí). En los cc. 37-43, junto con los saltos se recurre al
descenso cromático en los acordes de la mano izquierda para describir el desdén altivo de
la amada.
73
• SON IMAGE (Su imagen)
Ricardo Castro (1864–1907)
En 1884 se escribió esta melodía para canto y piano dedicada a Adrián Guichenné,
misma que fuese estrenada apenas en 2004 en el Palacio de Bellas Artes con motivo del
140 aniversario del nacimiento del autor, en el ciclo Ricardo Castro y su tiempo.141
Resalta en esta obra, la llamada elegante aristocracia mal calificada de fría o estática, pero
141
Carmona, Gloria. Álbum de Ricardo Castro, CONACULTA Dirección General de Publicaciones, México,
2009
74
siempre noble; en voz del Dr. Pruneda142, la melodía en Campa prorrumpe, a veces, en
quejas, nunca lastimeras ni exageradas, adquiriendo tonalidades grandiosas. Colorista de
matices suaves su música será siempre sensitiva. Podríamos comenzar calificando la
pieza que nos compete con el adjetivo que mayormente se acerca al movimiento de la
misma: íntima.
142
Pruneda, Alfonso. 3 Grandes Músicos Mexicanos, UNAM Dirección General de Difusión Cultural,
México, 1949
75
A pesar de que voces del pasado cercano advierten un dejo de usurpación al romanticismo
tardío en ésta obra, podríamos objetar dicha afirmación, considerando el estilo como una
influencia, donde técnicas de modulación romántica se hace presente en modulaciones
transitorias, una seguida de otra por medio de dominantes.
76
• LA VISITA
Manuel M. Ponce (1882–1948) / Luis G. Urbina (1864 – 1934)
Ha de venir. Vendrá.
¿Cuándo?... No sé. Muy pronto.
Escucho ya su voz remota
y sus pisadas oigo.
77
ejemplos más claros del intento de fusión, en la poesía latinoamericana, de las referidas
formas de expresión artística143.
En el discurso versificado, se observa que las unidades aisladas, dícese de los versos ya
separados espacialmente por el marco versal, se distancian mayormente en la
temporalidad por las pausas, mismas que Ponce aprovecha para generar atmósferas
recurrentes y equivalentes, de esta forma la organización rítmica del poema no pierde
organización, ella se da en términos espaciales/temporales: visuales y sonoros.
143
La tendencia a conjugar, dentro de las expresiones poéticas, perspectivas musicales y pictóricas en
cierta forma se liga con la noción de las correspondencias y de los refuerzos entre las artes heredada del
romanticismo alemán por Baudelaire; se liga también con una larga tradición que en la poesía favoreció
las tramas ceñidas de resonancias en distintos niveles: sonoros, plásticos y semánticos
144
Bracho Carpizo, Coral. Distribución espacial de las impresiones plásticas en la poesía de Luis G.
Urbina, UNAM, México, 1995
[Link] 29/05/16
145
Bracho Crapizo, Coral, [Link].
78
Ej. 17. Ponce, M. La Visita, No.2 (cc. 1 – 6)
La imágenes sonoras plasmadas por Ponce oscilan desde la diáfana luz a la intrincada que
lóbrega oscuridad, aprovechando los cortes semánticos obligados para reforzar con
colores oscuros y rítmicas que sugieren impaciencia o expectativa, propiciando con ello
formas diversas en la línea del canto y una que otra insólita manera de llegar al final de
las mismas.
79
La escisión que originalmente formaría sintagmas, habitualmente inseparables, genera en
Ponce el efecto de la lejanía o aislamiento del concepto tanatológico en sí, haciendo uso
de la soledad de la palabra y abandonando la música, como un recuerdo en los oídos de
quién pudiendo cantar, resolutivo, solamente habla y calla para siempre, se prepara el
peso último que caerá al final de la obra; la memoria del que fue, la estancia que todos
hemos de dejar y la pena que culmina en Dios. Todo ello de la mano del pintor y músico
Urbina junto con el compositor de los paisajes mexicanos sonoros, fueron las primicias
de lo que sería un amanecer en la música mexicana. Amalgama de técnicas e historias,
fusión ideológica que sólo comienza más no termina. Pesa, como la espera pero sólo lo
suficiente para que cada caminante la retome, la use y la devuelva. Justo como la vida.
80
• CAMINANDO
Silvestre Revueltas (1899–1940) / Nicolás Guillén (1902 – 1989)
Caminando, caminando,
¡caminando!
Voy sin rumbo caminando,
caminando;
voy sin plata caminando,
caminando;
voy muy triste caminando,
caminando.
Ay,
las piernas se ponen duras,
caminando;
los ojos ven desde lejos,
caminando;
la mano agarra y no suelta,
caminando.
Guillén el poeta Cubano, poeta de los niños, de los sones y revoluciones, entrega
este canto sin música en 1934 dentro de la colección West Indies LTD, la historia lo ha
nombrado el poeta ‘más representativo’ de la cultura afroantillana; en su obra leemos
recursos idiomáticos propios de la cultura que le vio crecer, ellos le valieron la expresión
81
mulata de su ser isleño. Nacido en 1902, fue testigo de las luchas (interminables) de su
patria, esa lucha le arrebató su familia pero le regaló la voz, utilizada para clamar y cantar
junto con la naturaleza y los niños, que con sus juegos y cabriolas merecieron gran parte
de su obra. Periodista encontró se con el clima de esclavitud, calor que contagió todo un
continente que siempre ha anhelado libertad.
El avance hacia el futuro mayormente prometedor, hacia la muerte deseada, hacia atrás
en los recuerdos, caminar con rabia ante la pobreza, la tristeza y la soledad, caminar
cuando lo único que queda es el camino. Isotopía figurativa recurrente en la poesía del
poeta Cubano, a veces navegar, otras volar y tantas más caminar, siempre avanzar.
Caminando entonces es un canto sincero y espontaneo, nacido en boca de la isla, del exilio
y de la muerte146.
146
Barchino, Pérez Matías y Rubio, Martin María (coord.). Nicolás Guillén: Hispanidad, Vanguardia y
Compromiso social, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, Cuenca 2004
147
Hay que considerar dice, Kolb, la similitud de esta ‘contraestética’ con la que pregonaron para sus
canciones Bertold Brecht y sus distintos correligionarios musicales, sobre todo Hanns Eisler y Kurt Weill.
Si bien hay pocos motivos para acusar una influencia, el símil entre la postura política de Revueltas y los
ya nominados, parece explicar la similitud en estrategias de significación desde la música.
82
Una de las retóricas semánticas que mejor sugieren un ethos satírico, vengativo y
desagraviante, serán las rítmicas que aluden a la ‘mentada’, recurso generalizado en la
obra de Revueltas. Usado en otras composiciones a manera de oposición a la ‘pureza’ de
algún motivo melódico –la tuba en Janitzio148- en Caminando se aprovechó en el
acomodo silábico para exaltar dicho ‘sabotaje’ motívico.
148
Kolb, Roberto. Contracanto. Una perspectiva semiótica de la obra temprana de Silvestre Revueltas,
Coordinación Estudios de Posgrado, UNAM, México, 2012
83
• HOY NO LUCIÓ LA ESTRELLA DE TUS OJOS
Carlos Chávez (1899 – 1978) / Salvador Novo (1904 – 1974)
Toda ha mudado
el sereno calor de tus miradas
en fervorosa madurez mi vida.
Alga y espumas frágiles, mis besos
cifran el universo en tus pestañas,
-playa de desnudez, tierra alcanzada
que devuelve en miradas tus estrellas.
Nuevo Amor escrito en 1933 es, según Monsiváis la obra maestra de Novo, dicho
poemario contiene Hoy no lució la estrella de tus ojos, poema musicalizado por Carlos
Chávez. Esta obra considerada adquiere un tono confesional: la tragedia del amor
imposible, el desamparo sentimental, la pasión carnal, la angustia y la soledad de una vida
marginal: “El personaje literario de Novo se desvanece, y con él la vanidad, el gusto por
la paradoja, la frivolidad, la ironía como el rostro que oculta la máscara. Exhibirse es
84
empresa dolorosa a la que suaviza o disfraza la retórica, en su más generoso sentido.” 149
Sin embargo, evita siempre el tono desgarrado y expiatorio. Salvador Novo declaró de
esta obra:
En tanto que en los XX poemas no aparecen composiciones amorosas, ya que todas son
extrovertidas y cerebrales, en Nuevo Amor surge desbordada la poesía y los sentimientos
alcanzan la madurez. Entraña al acorde –que no al acuerdo- de la vida con su expresión
artística. Estos poemas son la experiencia fresca, mediata, directa de lo que están
expresando: no son reconstrucciones de estados de ánimo ni de vivencias. Para mí, eso es
importante.150
Estos poemas deben entenderse a la luz de todas las dificultades que conllevó su
imposibilidad de amor, su condición homosexual le margina y es vista como un fracaso
previo. Novo expresó en estos poemas su emotividad y su erotismo, así como la
desesperación, la atracción letal del objeto del deseo. Todo él se revela como un ser
deseoso de la plenitud que le niegan los prejuicios y su propio personaje cínico y
contencioso.
Después de Nuevo amor Novo abandonó la poesía amorosa, pensó que ya no valía la pena
ejercitar el tema tal como en esta obra breve y magnífica, que forjó, con la sangre y los
huesos de su pasión más pura. Como dijera Monsiváis “no importa: antes de cumplir 30
años, Novo ha escrito poemas admirables y ha dejado una obra rara en su perfección, su
humor y su implacable amor por la derrota.151
El melómano Novo finalmente fue descubierto y Ermilio Carballido lo testificó así: “un
día descubrí que sabía armonía, composición y contrapunto (…) el maestro se entretenía
no pocas veces leyendo y estudiando textos musicales”.152 De esta especial afición por la
música dan testimonio algunas notas contenidas en sus crónicas, en ellas Novo manifiesta
las mismas cualidades tan características de su poesía; según Helguera estas no son notas
149
Monsiváis, Carlos. “Prólogo”, en La estatua de sal, Salvador Novo. México, FCE, 2008, p. 33
150
Monsiváis, Carlos. “Nota introductoria”, en Salvador Novo, México, UNAM, 2009, pp. 5-6
151
Monsiváis, Carlos, [Link]., p. 7-8
152
Citado por Luis Ignacio Helguera en “Novo y la música”, Pauta, [Link], núm. 50-51, 1994, p. 36
85
con pretensiones musicológicas que a la luz de nuestro tiempo seguramente pueden
parecer bastante refutables, sin embargo gracias a ellas “es posible ponderar la poderosa
afición a la música, la sólida cultura musical y la curiosa información sobre cuestiones
musicales del gran escritor”.153 A través de estos escritos Novo expresó su opinión acerca
de la ópera como un género del pasado y criticó a los cantantes que solo saben interpretar
el género dramático.
No es de extrañar que Chávez haya hecho gala de sus recursos musicales y conocimientos
vocales para crear un poema cantado, donde la voz en un registro muy central, es tratada
como un instrumento dentro del corpus armónico; sin perder su cualidad instrumentística
da la pauta correspondiente a los cambios dinámicos de la obra. La pieza es una invitación
interpretativa, cada límite vocal se difumina y en su lugar la voz encuentra lugar para
jugar con los colores mientras se sostiene en el silencio o en la estaticidad de los acordes
tenidos. No luce la estrella a los ojos, luce el texto navegando en medio de tantos y tan
153
Op. cit., p. 37
86
diversos sonidos. Chávez no teje, más bien, hace nudos y los combina, con ellos borda
sobre un estoico mar de sonoridades.
87
• CON AROMAS DE MIRRA
Miguel Bernal Jiménez (1910 – 1956)
Amargura trasciende,
cuando llora el amor.
154
Díaz Núñez, Lorena. Miguel Bernal Jiménez Catálogo y otras fuentes documentales, CENIDIM
Instituto Nacional de las Bellas Artes, México, 2000
88
el calvario, hasta llegar a la oscilación de la fatiga extrema que culmina en las lágrimas
del ¾ con su lúgubre cromatismo.
Ej. 27. Bernal, M., Con aromas de mirra, Op. 16 cuaderno No 1. (cc. 6 – 8)
En este retablo sinestésico, las notas largas podrían ser la manera de acceder a los aromas
de mirra que perfumaron aquella cruenta hora; pareciera que la dirección anímica que
fluye hacia la evocación devota va tomando distintos rumbos rítmicos y cromáticos hasta
llegar al final que se apaga cual cirio en la noche. El resultado es una salutación nostálgica,
entrañable y reflexiva del materno corazón atravesado por el acero en el calvario. El
inmaculado deseo de unificar el dolor humano con lo divino.
89
• TEMA PARA UN NOCTURNO
Carlos Jiménez Mabarak (1916 – 1994) / Carlos Pellicer (1897 – 1977)
Desde que Pellicer -como dijera Octavio Paz- echa a volar sus primeros versos
sorprenderá con su aire de sencillez y su alegría. La voz de Pellicer irrumpe en la poesía
mexicana y asombra por lo novedoso de sus imágenes, su audacia, su originalidad y su
frescura, de la cual, el poeta presumía diciendo que sus versos van desnudos y sin
zapatos.155 Al apropiarse del mundo con todos los sentidos, logra convertirlo en piel
(diálogo casi carnal con los elementos del paisaje), en canto transparente y alegría por
155
Morales, Dionisio. “Carta de relación a Carlos Pellicer”, en Reencuentros, México, UNAM, 1990
90
vivir. Octavio Paz declaró a Pellicer como nuestro primer poeta realmente moderno156 y
Carlos Monsiváis dice: “Pellicer es tradicional porque le importa exaltar los motivos de
su admiración y es modernísimo porque nunca cede al empecinamiento doctrinario y a
las ruinas literarias”157 Considerado poeta del amor, la religión, el humor, el heroísmo,
pero sobre todo poeta del paisaje; su gran amor: el trópico.
El mundo moderno le parece absurdo y rutinario, él mundo que el ama es otro, el de los
insectos, las flores, la selva, los ríos. Por eso su poesía es canto, lleno de humildad y
asombro, a la vida, al creador. “El poeta tiene los ojos en las manos. El mundo que nos
entrega es un mundo mejor que el nuestro: más fresco e inocente, ya sin polvo ni sangre
ni odio, recién salido del baño, acabado de pintar acabado de nacer”.158 Además no hay
tiempo para la muerte, ella es una habitante más de dicho mundo, la cual deberá resignarse
con la ropa –el embase- porque la vida apremia y la noche es clara. Pellicer no es un
solitario, su poesía es reflejo de ese sentimiento de fraternidad que lo une a la naturaleza
y sus criaturas, sentimiento que le permite dialogar con espíritu franciscano de tú a tú con
ella, por eso no solo recrea el escenario al que ama con pasión, sino que lo crea con
absoluta naturalidad. Como dijera Octavio Paz: “Su paisaje tiene sensibilidad y
movimiento: es un estado de armonía dichoso y deslumbrado. En tanto que otros lo sufren
o lo niegan. Él, con un candor jubiloso, pretende ordenar al mundo”.159
156
Paz, Octavio. “La poesía de Carlos Pellicer”, en Las peras del olmo, España, Barral, 1984, pp. 70-71
157
Monsiváis, Carlos. “Las tradiciones de Carlos Pellicer”, en Pellicer. Iconografía, Alba C. de Rojo, FCE,
México, 2003
158
Paz, Octavio, [Link]., pp. 70-71
159
Paz, Octavio, [Link]., p. 71
91
etc. de varias tonalidades hasta finalizar en la tonalidad deseada a través de una cadencia
V-I, ahí observamos la ampliación lógica y ordenada de la regla con el acorde I+6, sus
repeticiones modulantes y la cadencia I+6 – I.
Continuando con la teoría respecto al carácter ‘tonal’ de la pieza, no son pocas las
ocasiones que Mabarak da muestras de lo referido, pese a los recurso impresionísticos
expuestos, además de la exaltación del texto a través de ritmos contrastantes entre melodía
y armonía, el paralelismo, la técnica de la mixtura o la influencia del blues y del jazz,
nuestro compositor caracteriza esta obra por su retorno constante y culminante a la
tonalidad.
92
• CANCIÓN DE JINETE
Salvador Moreno (1916–1999) / Federico García Lorca (1898–1936)160
Córdoba.
Lejana y sola.
Córdoba.
Lejana y sola.
160
De “Andaluzas” en Canciones (192l-1924).
93
Federico García Lorca, poeta y dramaturgo español, perteneciente a la
‘Generación de 1925’ (también llamada ‘Generación del 27’), enriquece la literatura con
originales recursos expresivos y temas de profundo arraigo popular.161 El lenguaje que
emplea García Lorca en su obra, sencillo pero cargado de tensión emotiva y lírica,
colmado de elementos simbólicos y estetizantes, materializa y ahonda el dramatismo de
los sentimientos instintivos de los protagonistas.
En el libro Canciones (escrito en plena dictadura de Primo de Rivera) hay dos poemas
con el título “Canción de jinete”. En el primero el jinete ya ha muerto; en el segundo (que
es el utilizado por Salvador Moreno) sólo ha muerto su certeza de llegar. Aquí se expresa
directamente el sentimiento que transforma el paisaje a través de una doble mirada: la de
la muerte desde las torres y la del propio jinete, que sabe que nunca llegará. García Lorca,
poeta de los símbolos y músico de las palabras, enlaza en este poema, por vez primera,
tres figuras que aparecerán recurrentemente en su prolífica creación: la luna, el jinete y la
muerte.
161
S.a., Biblioteca Literaria Iberoamericana. Tomo XII Análisis Literario, Bodas de Sangre, Fernández
Editores, México, 1992
94
En los cc. 36-37 termina la primera parte con un motivo musical sarcástico en pp, con el
que la Muerte parece burlarse de la Vida:
95
III. CONCLUSIONES
96
Entre la historia del Lied y la cancion de Arte mexicana
Hasta este punto del trabajo encontramos que el peso de los años ha dado como
resultado una multiplicidad de investigaciones a las que podemos recurrir cual pistas
dejadas en el camino de la historia por el Lied como género musical que dio raíces e
identidad a las sociedades de las cuales no sólo participó, sino que fundamentó y
construyó. Pese a la lejanía temporal y física podemos teorizar su creación, desarrollo y
movimiento en la Europa de edades muy antiguas; a las características de dicho género,
ya mencionadas en éste y otros trabajos, podríamos agregar: la Inclusión. Inclusión de
todos aquellos que pudieran contribuir a su crecimiento como evento social de las
pequeñas masas, pequeños brotes que fueron conformando naciones, incluso en tiempos
de escombros, guerras y segregación.
A la luz del tiempo, desde la cima del presente, le adjudicamos galardones propios de “lo
culto, lo estudiado”, o dicho de otro modo “lo académico”, porque ahora sus poetas y
compositores han dejado las tertulias y las licencias de la vida para reencontrase en las
enciclopedias y las salas de concierto. La pregunta sería ¿ los anteriores comentarios -tal
vez erróneos-, despojan de su calidad y maestría a ésta música que hoy se juzga como
escolástica, ergo “no popular” en contraposición a lo “popular” que las masas escuchan
a través de los medios de comunicación? No. Jamás podremos retirar la corona que cada
músico antes mencionado ha conseguido con el lento y avasallador paso de los años. Sin
embargo queda para futuros proyectos el objetivo de devolverle a la sociedad, lo que
desde siempre se hizo para ella, le devolveremos historias, sensaciones y emociones; así,
obtendremos a cambio el diálogo -no monólogo- que sus creadores quisieron tener con la
humanidad, más allá de la barrera impuesta por las sociedades, las de ayer y las de hoy.
Por otro lado respecto a “nuestra” música, si analizamos las diferentes historias de la
música mexicana y aquellos libros que pretenden ofrecer un panorama general de la
música en México durante el siglo XX nos damos cuenta que existen básicamente dos
vertientes: la primera representada por los libros escritos de 1940 hasta 2000
aproximadamente, dominados por el canon de los grandes compositores y sus obras y
97
centrados en el análisis de la música culta o académica. Ejemplo de lo anterior tendremos
la referencia, para el presente trabajo, en orden cronológico: Panorama de la música
Mexicana de Otto Mayer Serra (1941), El estado presente de la música en México del
mismo autor (1960), Breve historia de la Música en México de Guillermo Orta
Velázquez (1970), Introducción a la Música Mexicana del siglo XX de Dan Malmström
(1974), La Música de México Coordinada por Julio Estrada (1984) y La composición en
México en el siglo XX de Yolanda Moreno Rivas (1996).
La segunda vertiente está conformada por obras escritas más recientemente cuyo enfoque,
herramientas de análisis, y forma de escritura está más cerca de la musicología moderna
y las nuevas aproximaciones a la escritura histórica. Podríamos hablar en favor de ellas
dado su carácter mayormente “incluyente “ en sus objetos de estudio, pues no se centran
únicamente en la música académica. De esta línea escogimos como ejemplo: Crónica de
la música de México de Roberto López Moreno (2001), La Música en México. Panorama
del siglo XX de Aurelio Tello (2010) y además …Y la música se volvió mexicana.
Testimonio Musical de México (2010) colección de diversos escritos y autores editada el
Instituto Nacional de Antropología e Historia. Sin pretender hacer aquí un resumen de
cada una de estas obras y mucho menos un recuento de los datos encontrados en estas
obras, resaltamos que ni en unas ni en otras se refleja un interés particular en el la Canción
de Arte de México. En las primeras, como se dijo antes, lo importante es hacer un registro
de aquellos a quienes los autores consideran, por diferentes razones, los compositores
más importantes de la primera mitad del siglo XX y sus obras más representativas. Al
seguir este canon se centran en el estudio de las obras de gran formato, dejando de lado
todas aquellas expresiones musicales que no pertenecen a éste.
98
van mostrando cómo se construyó este canon, cuáles fueron los valores que determinaron
la inclusión o la exclusión de compositores y obras. Podemos saber de la gente que se les
atribuyó un valor como compositores, a los que se les reconoce por su labor pedagógica
o burocrática, a aquellos se les reconoció como teóricos de la música, etc. Mayer Serra,
por ejemplo, pone especial énfasis en la música popular, mayormente en las relaciones
que establece ésta con la música académica, las analogías entre los procesos evolutivos
de ambas.
¿Por qué no se ha escrito sobre este tema? Aunque las formas de escribir la historia de
nuestra música han cambiado a la par que se han desarrollado las jóvenes disciplinas de
la musicología y la historiografía, no se ha logrado dar luz al camino del género Lied
mexicano162 y la canción de arte. No podemos argüir a la falta de información o de
repertorio para su análisis. Si hablamos de canción de Arte de México de la primer mitad
del siglo XX estamos hablando de más de treinta compositores que incluyen nombres tan
conocidos como Gustavo Campa, Ricardo Castro, Manuel M. Ponce, Silvestre Revueltas,
Carlos Chávez, Blas Galindo, José Rolón, Miguel Bernal Jiménez, Eduardo Hernández
Moncada, Carlos Jiménez Mabarak, o no tan conocidos como Estanislao Mejía, José F.
Vázquez, Antonio Gomezanda, Pedro Michaca o extranjeros que realizaron una intensa
labor en nuestro país como Rodolfo Halffter, María Teresa Prieto, Adolfo Salazar,
Gerhart Muench, Arno Fuchs, entre otros. Y con toda seguridad de más de ciento
cincuenta obras. Existen documentos que prueban que muchas de estas obras fueron
estrenadas e interpretadas repetidas veces, muchas de ellas se editaron y aunque otras no
corrieron con esa suerte eran conocidas y los manuscritos circulaban entre los cantantes
importantes de aquellos años.
162
Utilizamos aquí dicha expresión haciendo homenaje y reconocimiento a Cecilia Montemayor.
99
López Moreno, que en su capítulo Itinerarios del canto, habla acerca de la canción
popular; Historia de la canción mexicana. Canciones, cantares y corridos coleccionados
y comentados, por Higinio Vázquez Santana de el mismo Higinio Vázquez Santana; el
compendio musical …Y la música se volvió mexicana, que incluye géneros como el son,
el jarabe, el corrido, el bolero y la música ranchera y va acompañado de un libro con 26
ensayos de diferentes investigadores. También se pueden encontrar libros y artículos
sobre la canción vernácula o folclórica de nuestro país, especialmente de géneros como
el corrido, los jarabes, los sones y sonecitos.
Sin embargo, no se ha escrito todavía bibliografía especializada sobre el tema base del
presente programa, y en los libros que abordan el tema de la música mexicana no se
encuentra información detallada o especifica de dicha temática, por ello, queda abierta la
puerta a la investigación, interpretación y desarrollo de ésta música, que también es
nuestra.
100
BIBLIOGRAFÍA
Alcaraz, José Antonio. “El paraíso de los ahogados”, entrevista en Cuadernos de Bellas
Artes, Año II No.3, 1961.
Alonso, Amado. “El modernismo” en “La gloria de don Ramiro”, Gredos, Madrid, 1984.
Bonilla, María, “El Lied Alemán” en Música. Revista Mexicana, Vol. I, Número 5,
Agosto 1930.
Barchino, Pérez Matías y Rubio, Martin María (coord.). Nicolás Guillén: Hispanidad,
Vanguardia y Compromiso social, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha,
Cuenca 2004
Contreras Soto, Eduardo. “El paso de nuestra música del siglo XIX al XX: un trayecto
menos accidentado” en Heterofonía, vol. XXV, núm. 107, julio-diciembre de
1992.
Darío, Rubén. El Modernismo y otros ensayos, Iris M. Zavala edit., Alianza Editorial,
Madrid, 1989.
101
Díaz Núñez, Lorena. Miguel Bernal Jiménez Catálogo y otras fuentes documentales,
CENIDIM Instituto Nacional de las Bellas Artes, México, 2000, pp. 127-128.
Escorza, Juan José. “La mélodie mexicaine o una necesaria vindicación de Campa y
Castro” en el disco compacto, La Mélodie Mexicaine, Urtext, 2004.
Fahr-Becker, Gabriele. El Modernismo, Colonia, Könemann Verlagsgesellschaft, 1996.
Gray, John. “Una Ilusión con Futuro”, Letras Libres, Núm. 71, Noviembre 2004.
Henríquez Ureña, Max. Breve historia del Modernismo, México, Fondo de Cultura
Económica, 1954.
Hernández Monterrubio, Mauricio. “José Manuel Aldana: hacia un nuevo panorama del
siglo XVIII” en Heterofonía, No. 125, julio-diciembre de 2001.
Jiménez Mabarak, Carlos. “Notas sobre mis obras para Canto y Piano” en Pauta,
Cuadernos de teoría y crítica musical, Vol. XII No. 47-48, julio–diciembre.
Kolb, Roberto. (Coord.) Silvestre Revueltas. Sonidos en rebelión, UNAM, México, 2007
Mahler, Gustav. Des Knaben Wunderhorn and the Rückert Lieder for voice and piano..:
Dover Publications, Minneola, N. Y. 1999.
Malmström, Dan. Introducción a la música mexicana del siglo XX, México, FCE, 1977.
Martínez, José Luis, “El momento literario de Los Contemporáneos” en Letras Libres,
2000, año 2, número 15.
102
Maya, Aurea. Melesio Morales (1838-1908), CENIDIM, México, 1994.
Mayer Serra, Otto, El estado presente de la música en México, Pan American Union,
Washington, 1960.
Monsiváis, Carlos, “Notas sobre la cultura mexicana en el siglo XX” en Historia General
de México, México, El Colegio de México, 1976.
Montemayor, Cecilia. El Lied mexicano, catálogo de música para voz y piano. Biblioteca
Universitaria ‘Raúl Rangel Frías’. Universidad Autónoma de Nuevo León,
México. 2009.
Nervo, Amado. “El Éxodo y las Flores del Camino”, en Revista Moderna, Vol. V, Edición
Facsimilar, UNAM, México, 1987.
Noske, Frits. French Song from Berlioz to Duparc, New York, Dover, 2012.
103
Paz, Octavio. Obra Completa, Vol. I, Fondo de Cultura Económica, México, 1999.
Ratner, Leonard G.. Romantic Music: Sound and Syntax, Schirmer Books, 1992.
Riva, Douglas. “Música para piano”, notas a la grabación del DC Granados, Piano Music,
vol. 5, Naxos, 2001.
Roberts, Paul. Images, The Piano Music of Claude Debussy, Portland, Amadeus Press,
Portland, Oregon, 1996.
Rosen, Charles. The Romantic Generation. Cambridge, Harvard University Press, 1998.
Sams, Erik. The songs of Hugo Wolf, 2ª ed. Ernst Eulenburg, Londres, 1983.
Sesto, Julio. La Bohemia de la Muerte, cien vidas mexicanas célebres, El libro español,
México, 1929.
104
Segovia, Tomás. “Villaurrutia y su mundo” en Ensayos I. Actitudes/Contradicciónes,
UAM, México, 1988.
Stein, Leon. Structure & Style, De Paul University School of Music, Summy-Bichard
Tibol, Raquel. Pasos en la danza mexicana, Difusión Cultural UNAM, México, 1982
Treitler, Leo. “Mozart and the idea of Absolute Music”, en Music and the Historical
Imagination, Cambridge University, Cambridge, 1989.
Velazco, Jorge. “El pianismo mexicano en el siglo XIX”, en Anales del Instituto de
Investigaciones Estéticas, Vol. XIII Núm. 50, UNAM, México, 1982.
Xirau, Ramón. “José Gorostiza: Muerte sin fin o del poema-objeto” y “Xavier
Villaurrutia: La presencia de la ausencia” en Antología de Ramón Xirau. Premio
Alfonso Reyes 1988, Diana, México, 1990
105
Medios electrónicos.
http//[Link]/subscriber/article/grove/music16611,19/05/14
- James, Barbara, [Apud] Widmaier, Tobias. Wenn ich ein Vöglein wär, Populäre
und traditionelle Lieder historisch-kritisches liderlexikon, 21/12/15.
106
ANEXO 1
PROGRAMA DEL RECITAL
Wenn ich ein Vöglein wär, Op. 43 No. 1 Robert Schumann (1810-1856)
(Texto anónimo)
INTERMEDIO
107
II
108
ANEXO 2
109
110
111
112
113
114
115
116
117
118
119
120
121
122
123
124
125
126
127
128
129
130
131
132
133
134
135
136
137
138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
151
152
153
154
155
156
157
158
159
160
161
162
163
164
165
166
167
168
169
170
171
172
173
ANEXO 3
CANCIONES DE PONCE, JIMÉNEZ MABARAK Y MORENO
Cuadros sinópticos163
A. MANUEL M. PONCE
Les étoiles
L’ange
La bohémienne
Granada
Por el ir del río
Verdehalago
163
Resumen: Alfredo Mendoza M., 14.V.2017.
164
Barrón Corvera, Jorge. Manuel María Ponce, a bio-bibliography. Praeger, Westport, Connecticut –
Londres, 2004, pp. 76-87.
174
1933-1948 Cuatro poemas melancólicos 1931-1935
De oro
La sombra
La fuente
Camino arriba
175
B. CARLOS JIMÉNEZ MABARAK165
Canción banal Anacreonte
La canción de la pilmama Alfonso Cravioto
¡Ay! Federico García Lorca
Sevillana
Tres poemas de Jorge González Durán
Sueño
Canción desesperada
Tango
Ven a mirar la luna Carlos Jiménez Mabarak
De tu recuerdo
Dos canciones breves
Queja
Canción de primavera
Dos canciones arcaicas
Por mirar su fermosura... Marqués de Santillana
Puse la vida en poder... Juan del Encina
Epitafio Elías Nandino
Vivo un miedo
Décimas mortales
Poema del río
Tema para un nocturno Carlos Pellicer
Dos Lieder sobre una serie dodecafónica
Cerré mi puerta al mundo Emilio Prados
Nocturno Rafael Solana
Cunera del monte Carlos Luis Sáenz
Seis canciones para cantar a los niños
Din, don
La casa
La vieja Inés
Ron-ron
El niño azul
El alacrán
Estancias nocturnas Xavier Villaurrutia
165
Por orden alfabético de apellidos de los poetas (hasta donde es posible).
176
C. SALVADOR MORENO
Canciones publicadas:166
Nana del sueño que busca niña Rafael Santos Torroella 1956
Nana para un niño que se llama 1956
Rafael
166
Canciones de Salvador Moreno, Editorial RM, Barcelona, 1963. No se consideran aquí dos fragmentos
de la ópera Severino: “Desde que estou retirando” (pp. 70-73) y “Nunca esperei muita coisa” (pp. 74-77).
177
Canciones inéditas:
Melodía en Fa167 ¿? ¿?
¡Afuera, afuera, ansias mías!168 Sor Juana Inés de la ¿?
Cruz
Visión de Anáhuac Carlos Pellicer ¿?
Ave Maria ¿?
En los almendros precoces Juan José Domenchina 1939
167
Incluida (sin datos) en el DC Salvador Moreno, el hombre y sus canciones. Jesús Suaste, barítono;
Alberto Cruzprieto, piano. Quindecim Recordings, 1998.
168
Registrada como ms., al igual que las tres siguientes, dentro del catálogo del compositor (elaborado
por Ricardo Miranda) en Moreno, Salvador. Detener el tiempo, escritos musicales. INBA-CENIDIM, México,
1996, pp. 195-196.
178