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Atenuación Penal en Víctimas de Género

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LA ATENUACIÓN TRANSCENDENTAL DE LA RESPONSABILIDAD

PENAL EN LAS VICTIMAS DE VIOLENCIA DE GENERO


THE TRANSCENDENTAL ATTENUATION OF CRIMINAL LIABILITY IN VICTIMS OF
GENDER VIOLENCE
Autores:

Betza Marlene Ramírez Veas


Estudiante de la Universidad Tecnológica Indoamérica Facultad de Jurisprudencia
Ciencias Sociales, Políticas y Económicas Carrera de Derecho.
E-mail: betzaramirez@[Link], betzaramirez1985@[Link]
ORCID: [Link]

Jorge Mateo Villacrés López


Abogado de los Juzgados y Tribunales de la República del Ecuador por la
Universidad Tecnológica Indoamérica, Magister en Derecho Constitucional, docente
Universitario. E-mail: mateovillacres@[Link], mateito170@[Link]
ORCID: [Link]

Resumen

En Ecuador, la responsabilidad penal en las víctimas de violencia de género está


regulada por el COIP, que tiene como objetivo garantizar el derecho a una vida libre
de violencia para las mujeres. Esta ley establece una serie de medidas para
prevenir, sancionar y erradicar la violencia de género, y también establece una
serie de beneficios para las víctimas de violencia de género, entre ellos la
posibilidad de atenuar la responsabilidad penal en casos específicos. La metodología
que se utilizó para el desarrollo del artículo científico es descriptiva ya que permite
establecer bajo un enfoque cualitativo la explicación de las variables de estudio a
través de la técnica de revisión documental en la cual se analizan varios
documentos sobre violencia de género. Con los criterios de inclusión y explicación
para el desarrollo. Como resultado se interpreta que Es importante señalar que el
sistema de justicia debe ser sensible a las necesidades de las víctimas de violencia
de género y brindar una atención integral y especializada.

Palabras clave: Violencia de género, atenuación, responsabilidad penal

Abstract

In Ecuador, criminal liability for victims of gender violence is regulated by the COIP,
which aims to guarantee the right to a life free of violence for women. This law
establishes a series of measures to prevent, punish and eradicate gender violence,
and also establishes a series of benefits for victims of gender violence, including the
possibility of mitigating criminal liability in specific cases. The methodology used for
the development of the scientific article is descriptive since it allows to establish
under a qualitative approach the explanation of the study variables through the
documentary review technique in which several documents on gender violence are
analyzed. With the criteria of inclusion and explanation for the development. It is
important to point out that the justice system should be sensitive to the needs of
the victims of gender violence and provide comprehensive and specialized
attention..

Key words: Gender violence, attenuation, criminal liability


Introducción

Desde sus inicios, Ecuador ha enfrentado problemas de delitos contra las personas
y los bienes relacionados con la violencia habitual o social, como la violencia de
género. Este es uno de los problemas que enfrentan las naciones del tercer
mundo.. Según Ferrín et al. (2020), menciona que:
“los movimientos de mujeres surgieron debido a la necesidad de tipificar este
problema y el movimiento feminista permitió cuestionar las instituciones y
normativas establecidas a favor de nuevas prácticas sociales”. (p. 12)
En la década de los noventa, Ecuador "suscribió y se adhirió a Convenios, Acuerdos
y Resoluciones emanadas de Conferencias internacionales para prevenir y eliminar
la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones", lo que representó un
avance hacia la legalización de leyes contra la violencia de género hacia las mujeres
en el país. Según Vera (2020), esto fue una de las consecuencias distintivas de
Ecuador en ese período.
Según Mejía et al. (2019a), debido a que la violencia de género afecta a todas las
mujeres de manera equitativa, independientemente de su edad, nivel
socioeconómico o grado de educación, es crucial investigar la culpabilidad penal de
quienes son procesados en Ecuador en relación con estos delitos. No existe una
descripción particular de las mujeres maltratadas. (pp. 10-14).
En lo descrito por Vacacela y Mideros (2022), se considera violencia de género
cualquier acto de violencia contra la mujer que cause o pueda causar daño corporal,
sexual o psicológico, o cualquier tipo de coacción o restricción voluntaria de su
libertad. El género no solo se refiere a las distinciones biológicas entre hombres y
mujeres, sino también a un conjunto de conceptos sociales, culturales y
psicológicos desarrollados a lo largo del tiempo. La violencia de género busca
devaluar a las mujeres y mantener su subordinación a los hombres, y la sociedad
es cómplice al otorgar favoritismo a las acciones masculinas que imponen autoridad
y buscan la sumisión al establecer contrastes tan marcados entre los géneros. (p
30).
Del mismo modo, la violencia de género contra las mujeres por parte de miembros
de la familia ocurre en todas partes, no sólo en Ecuador. Esto refleja las ideas
sexistas que sustentan el marco social existente y cómo se estructura la vida en
común. El maltrato que sufren la mayoría de las mujeres latinoamericanas proviene
de sus cónyuges, lo que la sociedad debe reconocer que afecta a todas las mujeres
de la región, independientemente de su posición socioeconómica.
Como explica Albuja (2019), la rendición de cuentas de los perpetradores de delitos
de violencia de género en Ecuador es crucial, y se debe imponer un castigo efectivo
para prevenir futuros delitos. El castigo no debe ser solamente para infundir temor,
sino para disuadir a las personas de cometer actos violentos. El objetivo de
presentar cargos penales es promover la paz y la seguridad en la sociedad, al
demostrar que existe una ley que rige la cuestión.
Mancero et al., (2020) menciona que: “Hasta 2012 no existían estadísticas públicas
sobre maltrato doméstico y violencia contra las mujeres en Ecuador”. (pp. 7-15). La
violencia de género es un problema debido a que la diferencia biológica entre los
sexos se ha transformado en una desigualdad de jerarquías, según una encuesta
del Instituto Nacional de Estadística y Censos, que reveló que 6 de cada 10 mujeres
ecuatorianas mayores de 15 años han sufrido violencia física, psicológica, sexual o
patrimonial por parte de un conocido o extraño.
Según los resultados de la encuesta realizada por Peña et al., (2021), en Ecuador
existe una desigualdad sistemática, una brecha que ha crecido en los ámbitos
social, económico y político como resultado de prejuicios difíciles de cambiar.
Además, es evidente que existe violencia física y psicológica, por lo que ambos
tipos de violencia, junto con la sexual, están regulados en el COIP.
Cuando alguien utiliza la fuerza física contra una mujer u otro miembro de la
familia, el CÓDIGO ORGÁNICO INTEGRAL PENAL - COIP (2014), impone sanciones.
Según Reyes (2019), “La pena por la violencia psicológica, consiste en acciones de
amenazas o perturbaciones que afectan la salud mental de un individuo, puede
oscilar entre 30 días y tres años”. (p. 21).
Según Paredes et al. (2021), el feminicidio es un delito motivado por el odio
cometido contra las mujeres. Debido a que muchas víctimas han sufrido abusos
previos, incluyendo físicos, sexuales y psicológicos, es uno de los pocos crímenes
que pueden ser prevenidos. Para alcanzar la igualdad de género en el futuro, es
necesario investigar la responsabilidad penal de quienes maltratan a las mujeres y
sensibilizar sobre esta cuestión. Esto es el resultado de un proceso social,
económico, político y cultural, donde la sociedad puede elegir una nueva forma de
vida que reconozca la capacidad de ambos géneros para fomentar la autenticidad y
la autoexpresión.
Las leyes se hicieron en respuesta al problema de la violencia de género, con penas
añadidas en el Código Orgánico Integral Penal COIP, que entró en vigor en 2014.
Las esferas social y jurídica de la sociedad se han visto impactadas por esta nueva
formativa. El objetivo de este estudio es conocer la responsabilidad penal del sujeto
procesal en las múltiples formas de violencia de género en el Ecuador. Por tanto, la
justificación principal del presente trabajo se enmarca en hacer un aporte a la
discusión del tema de la violencia de género en el Ecuador bajo una perspectiva del
Análisis jurídico en cuanto a responsabilidad penal.

Metodología

La metodología que se va a utilizar para el desarrollo del artículo científico es


descriptiva ya que permite establecer bajo un enfoque cualitativo la explicación de
las variables de estudio “la responsabilidad penal” y “víctimas de violencia de
género” a través de la técnica de revisión documental en la cual se analizan varios
documentos sobre violencia de género qué se han suscitado en el ámbito nacional
además de la diferente normativa y leyes qué aportan contenido al artículo
científico.

Desarrollo

Política Pública y violencia de genero

Las políticas públicas se desarrollan cuando existe un problema de interés público o


cuando el Estado se enfrenta a un desafío.
Reyes y Quinn (2008) afirman que existen dos enfoques distintos de las políticas
públicas en esta situación. La primera corriente es conductista y se basa en
decisiones tomadas en función del interés público. La segunda corriente es analítica
normativa y se basa en la valorización del contenido técnico y metodológico de los
problemas sociales.
En otras palabras, según Knoepfel (2003), las políticas públicas dentro de la
corriente conductista son una concatenación de decisiones tomadas por diversos
actores para abordar un problema caracterizado como colectivo. Porque requiere 1)
La difusión de productos comunicacionales como vallas publicitarias, anuncios y
campañas de televisión y radio, la violencia de género entra desde la perspectiva
del Estado como un problema a erradicar por las dos corrientes de políticas
públicas.
La creación de legislación para sancionar la violencia contra las mujeres.

Las políticas públicas deben trabajar para cambiar la sociedad y enfrentar sus
problemas colectivos. Las políticas públicas, de acuerdo con Aguilar (1997), son
iniciativas gubernamentales que se enfocan en las necesidades, beneficios o
intereses de la población en general y se desarrollan en un escenario donde se
presenta un problema.

Según la CEPAL (2011), para crear políticas públicas efectivas es necesario:

“El proceso de formación de la agenda política es continuo y depende de la


dinámica de las fuerzas sociales y políticas, incluyendo la gravedad del tema, la
convergencia, los ciclos económicos, los ciclos electorales y los paradigmas”. (p. 5).
Admas de, La formulación de políticas se basa en la identificación de objetivos y
metas pertinentes, la investigación y formulación de alternativas y soluciones
potenciales, y el análisis de las posibles ramificaciones políticas.
El proceso de toma de decisiones se basa en comparar si los objetivos y metas se
han aplicado en el pasado y si los resultados tienen un buen alcance con el fin de
mejorar la aplicación para obtener más beneficios y pagar menos dinero.
Y la aplicación que Consiste en poner en práctica la política asignando los recursos
adecuados, utilizando las estructuras institucionales, trabajando con los agentes
que contribuyen al desarrollo de la política y evitando problemas de aplicación
como:
- Problemas de diseño.
- Problemas inesperados.
- Cambios en el contexto.

La evaluación de políticas se basa en una valoración metódica de los


efectos de la política pública

Examinaremos cómo se ha aplicado la idea de que el machismo es violencia en el


caso concreto de la violencia contra las mujeres en Ecuador con la campaña
Reacciona Ecuador bajo el marco que ofrece este proceso de política pública. Hacer
política pública implica delinear desde el inicio la perspectiva de género que
adoptará el Estado, lo que implica crear y definir las características del objeto de
estudio.
Al definir la violencia de género contra las mujeres como un problema, el Estado
debe dejar claro si la definición de mujer que utilizará se basa en la concepción
constructivista de género, que incorpora la autoidentificación de las mujeres,
incluyendo a las mujeres transgénero y transexuales: "El análisis de las políticas
públicas da a menudo la impresión de ser un laberinto de métodos de investigación,
jerga y filosofías intelectuales contradictorias, algunas de las cuales son incluso
imposibles de probar. Ha habido numerosos intentos de revisar la literatura e
identificar posibles soluciones al aparente desorden de esta situación. Sin embargo,
estos intentos acaban siendo tan elaborados y ridículos que dan como resultado un
mapa tan confuso y desconcertante como la propia jungla" (Togerson, 2003, p.
157).
Debido a que las políticas públicas para combatir la violencia contra las mujeres no
han definido sus fundamentos y objetivos, existe una falta de claridad conceptual
en la sociedad. Antes de 2010, no se habían realizado investigaciones sobre el
contexto de la violencia en Ecuador, bajo el argumento de que las mujeres siempre
están en riesgo, aunque los tipos de violencia cambien con el tiempo.
Para avanzar en políticas públicas para la abolición de la violencia contra las
mujeres desde una perspectiva de género, es necesario comprender las
características de la sociedad. Si bien el orden patriarcal de la sociedad se ha
modernizado, la violencia no ha sido ni será castigada de la misma manera que
hace cincuenta años. Es importante señalar los elementos que conducen a la
violencia y a la desigualdad de género.

Interpretaciones de artículos del COIP en la atenuación transcendental de


responsabilidad penal

La violencia física contra la mujer es una forma de violencia de género que afecta a
mujeres de todo el mundo. Esta forma de violencia incluye cualquier acto de
agresión física, incluyendo el uso de la fuerza para dañar, amenazar o causar dolor
a una mujer.

La violencia física contra la mujer es un problema serio de derechos humanos y


debe ser abordado de manera efectiva por las autoridades competentes. La
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra
la Mujer, también conocida como la Convención de Belem do Pará, establece que
todas las formas de violencia contra la mujer, incluyendo la violencia física, son
formas de discriminación y deben ser combatidas y prevenidas.

En muchos países, la ley penaliza la violencia física contra la mujer, incluyendo los
delitos de asalto, agresión, lesiones y homicidio. Además, muchos países han
implementado medidas especiales para proteger a las mujeres de la violencia,
incluyendo ordenes de protección y refugios para mujeres víctimas de violencia.

Sin embargo, a pesar de la existencia de leyes y políticas para prevenir y sancionar


la violencia física contra la mujer, ésta sigue siendo un problema muy prevalente en
todo el mundo. Las mujeres a menudo enfrentan obstáculos para denunciar la
violencia y obtener justicia, incluyendo estigmas sociales, falta de acceso a servicios
de apoyo y un sistema de justicia poco sensible a sus necesidades.

El código Orgánico Integral Penal (COIP, 2014) menciona sobre Violencia física
contra la mujer o miembros del núcleo familiar:

La persona que, como manifestación de violencia contra la mujer o miembros


del núcleo familiar, cause lesiones, será́ sancionada con las mismas penas
previstas para el delito de lesiones aumentadas en un tercio. (Art. 156)

Violencia psicológica contra la mujer

La violencia psicológica contra la mujer es una forma de violencia de género que se


caracteriza por el uso de la intimidación, la humillación y el control para dañar la
salud mental y emocional de una mujer. Esta forma de violencia puede incluir actos
como el acoso, la manipulación, la amenaza, la restricción de la libertad y la
negación de recursos básicos.

En muchos países, la ley penaliza la violencia psicológica contra la mujer y se


considera una forma de maltrato doméstico. Además, muchos países han
implementado medidas especiales para proteger a las mujeres de la violencia
psicológica, como ordenes de protección y refugios para mujeres víctimas de
violencia.

El código Orgánico Integral Penal (COIP, 2014) menciona sobre Violencia


psicológica contra la mujer o miembros del núcleo familiar:

La persona que, como manifestación de violencia contra la mujer o miembros


del núcleo familiar, cause perjuicio en la salud mental por actos de
perturbación, amenaza, manipulación, chantaje, humillación, aislamiento,
vigilancia, hostigamiento o control de creencias, decisiones o acciones, será
sancionada de la siguiente manera:

Si se provoca daño leve que afecte cualquiera de las dimensiones del


funcionamiento integral de la persona, en los ámbitos cognoscitivos,
afectivos, somáticos, de comportamiento y de relaciones, el desempeño de
sus actividades cotidianas, será sancionada con pena privativa de libertad de
treinta a sesenta días.

Si se afecta de manera moderada en cualquiera de las áreas de


funcionamiento personal, laboral, escolar, familiar o social que cause perjuicio
en el cumplimiento de sus actividades cotidianas y que por tanto requiere de
tratamiento especializado en salud mental, será́ sancionada con pena de seis
meses a un año.

Si causa un daño psicológico severo que aún con la intervención especializada


no se ha logrado revertir, será sancionada con pena privativa de libertad de
uno a tres años. (Art. 157)

Violencia sexual contra la mujer o miembros del núcleo familiar

La violencia sexual contra la mujer o miembros del núcleo familiar es una forma de
violencia de género que involucra cualquier forma de abuso sexual, incluyendo el
acoso sexual, la violación, la explotación sexual y la trata de personas. Esta forma
de violencia puede tener graves consecuencias físicas, psicológicas y emocionales
para las víctimas, y puede tener un impacto duradero en su vida.

En muchos países, la ley penaliza la violencia sexual contra la mujer o miembros


del núcleo familiar, y existen medidas especiales para proteger a las víctimas y
perseguir a los perpetradores. Esto incluye la creación de unidades especializadas
en investigación y persecución de la violencia sexual, y la implementación de
programas de apoyo y protección para las víctimas.

El código Orgánico Integral Penal (COIP, 2014) menciona sobre Violencia sexual
contra la mujer o miembros del núcleo familiar:

La persona que, como manifestación de violencia contra la mujer o un miembro del


núcleo familiar, se imponga a otra y la obligue a tener relaciones sexuales u otras
prácticas análogas, será sancionada con las penas previstas en los delitos contra la
integridad sexual y reproductiva (Art. 158).

Violencia contra la mujer o miembros del núcleo familiar

La violencia intrafamiliar, en particular, es un problema que claramente conmociona


a las culturas de todo el mundo. Sin embargo, en Ecuador hemos tratado de crear
mecanismos legales para prevenir y erradicar la violencia en todas sus formas, pero
lamentablemente nuestro sistema social y el desarrollo humano dentro de nuestro
contexto nacional no nos han permitido reducir positivamente esta situación,
iniciando los síntomas de violencia con un simple insulto y terminando en el peor de
los casos en femicidios, que desencadenan otros aspectos que afectan al círculo
familiar y a la sociedad en general, dejando a los hijos sin padres (Osorio et al.,
2020).

El código Orgánico Integral Penal (COIP, 2014) menciona sobre Violencia contra la
mujer o miembros del núcleo familiar:

La persona que hiera, lesione o golpee a la mujer o miembros del núcleo


familiar, causándole lesiones o incapacidad que no pase de tres días, será
sancionada con pena privativa de libertad de siete a treinta días. (Art. 159)

Acoso sexual

El acoso sexual es un problema global que afecta a personas de todas las edades,
géneros y profesiones. Se define como cualquier comportamiento no deseado de
naturaleza sexual que causa incomodidad, humillación o miedo a la víctima. El acoso
sexual puede incluir comentarios inapropiados, exhibicionismo, tocamientos
indebidos, acoso por medios electrónicos y otras formas de conducta sexual no
deseada.

El código Orgánico Integral Penal (COIP, 2014) menciona sobre Acoso sexual:

La persona que solicite algún acto de naturaleza sexual, para sí o para un


tercero, prevaliéndose de situación de autoridad laboral, docente, religiosa o
similar, sea tutora o tutor, curadora o curador, ministros de culto, profesional
de la educación o de la salud, personal responsable en la atención y cuidado
del paciente o que mantenga vínculo familiar o cualquier otra forma que
implique subordinación de la víctima, con la amenaza de causar a la víctima o
a un tercero, un mal relacionado con las legítimas expectativas que pueda
tener en el ámbito de dicha relación, será sancionada con pena privativa de
libertad de uno a tres años. Cuando la víctima sea menor de dieciocho años
de edad o persona con discapacidad o cuando la persona no pueda
comprender el significado del hecho o por cualquier causa no pueda resistirlo,
será sancionada con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

La persona que solicite favores de naturaleza sexual que atenten contra la


integridad sexual de otra persona, y que no se encuentre previsto en el inciso
primero de este artículo, será sancionada con pena privativa de libertad de
seis meses a dos años. (Art. 166)

Abuso sexual

El abuso sexual no requiere necesariamente la penetración o acceso carnal para ser


considerado un delito y ser sancionado. La ley establece que cualquier acto de
naturaleza sexual ejecutado sobre una persona sin su consentimiento, incluyendo la
obligación de realizar un acto sexual sobre sí misma o sobre otra persona, es
considerado un delito y está sujeto a penas privativas de libertad.

La ley penaliza la conducta de aquellas personas que, en contra de la voluntad de


otras, ejecutan actos de naturaleza sexual. Esta protección incluye tanto a víctimas
de género femenino como masculino, y se aplica a todas las edades.

La pena privativa de libertad para este delito oscila entre tres a cinco años, lo que
demuestra la gravedad de esta conducta y la necesidad de proteger a las víctimas
de abuso sexual. Además, esta pena puede ser aumentada en caso de que la
víctima sea menor de edad o tenga alguna discapacidad.

Es importante destacar que el consentimiento es esencial en todas las relaciones


sexuales. Cualquier acto sexual ejecutado sin el consentimiento de la otra persona
es considerado una violación y es sancionado por la ley.

El código Orgánico Integral Penal (COIP, 2014) menciona sobre abuso sexual:

La persona que, en contra de la voluntad de otra, ejecute sobre ella o la


obligue a ejecutar sobre sí misma u otra persona, un acto de naturaleza
sexual, sin que exista penetración o acceso carnal, será sancionada con pena
privativa de libertad de tres a cinco años. (Art. 170)

Violación

La violación es un delito grave y afecta a personas de todas las edades y géneros.


La ley penaliza cualquier acceso carnal no consensuado, incluyendo la introducción
total o parcial del miembro viril, por vía oral, anal o vaginal, así como la
introducción de objetos, dedos u órganos distintos al miembro viril por vía vaginal o
anal.

Es importante destacar que el consentimiento es esencial en todas las relaciones


sexuales. Si una persona no ha dado su consentimiento explícito para tener
relaciones sexuales, cualquier acceso carnal se considera una violación. La víctima
de una violación puede sufrir consecuencias psicológicas y emocionales graves a
largo plazo, además de una serie de otros impactos negativos en su vida.

La ley establece penas privativas de libertad severas para aquellos acusados y


condenados por violación. Además, existen mecanismos para proteger a las
víctimas, incluyendo la posibilidad de obtener una orden de protección, y el derecho
a recibir apoyo y asistencia psicológica y legal.

El código Orgánico Integral Penal (COIP, 2014) menciona sobre violación:

Es violación el acceso carnal, con introducción total o parcial del miembro


viril, por vía oral, anal o vaginal; o la introducción, por vía vaginal o anal, de
objetos, dedos u órganos distintos al miembro viril, a una persona de
cualquier sexo. Quien la comete, será sancionado con pena privativa de
libertad de diecinueve a veintidós años en cualquiera de los siguientes casos:

Cuando la víctima se halle privada de la razón o del sentido, o cuando por


enfermedad o por discapacidad no pudiera resistirse.

Cuando se use violencia, amenaza o intimidación. Cuando la víctima sea


menor de catorce años.
Se sancionará con el máximo de la pena prevista en el primer inciso, cuando:

La víctima, como consecuencia de la infracción, sufra una lesión física o daño


psicológico permanente.

La víctima, como consecuencia de la infracción, contrae una enfermedad


grave o mortal.

La víctima es menor de diez años.

La o el agresor es tutora o tutor, representante legal, curadora o curador o


cualquier persona del entorno íntimo de la familia o del entorno de la víctima,
ministro de culto o profesional de la educación o de la salud o cualquier
persona que tenga el deber de custodia sobre la víctima.

La o el agresor es ascendiente o descendiente o colateral hasta el cuarto


grado de consanguinidad o segundo de afinidad.

La víctima se encuentre bajo el cuidado de la o el agresor por cualquier


motivo.

En todos los casos, si se produce la muerte de la víctima se sancionará con


pena privativa de libertad de veintidós a veintiséis años. En la sección quinta
se señala los delitos contra el derecho a la igualdad. En el parágrafo primero
el delito de discriminación. (Art.171)

Discriminación

La lucha contra la discriminación en todas sus formas es una tarea importante en


cualquier sociedad que busque promover la igualdad de derechos y oportunidades
para todos sus miembros. En este sentido, existen políticas y leyes que buscan
proteger a las personas de cualquier tipo de discriminación, incluyendo la
discriminación basada en nacionalidad, etnia, lugar de nacimiento, edad, sexo,
identidad de género, orientación sexual, identidad cultural, estado civil, idioma,
religión, ideología, condición socioeconómica, condición migratoria, discapacidad o
estado de salud.

Sin embargo, a pesar de estas políticas y leyes, todavía existen personas que
promueven, practican o incitan a la discriminación en cualquiera de estas
categorías. Por ello, es necesario establecer sanciones para aquellas personas que
incumplen estas leyes y políticas, con el objetivo de garantizar el respeto a los
derechos humanos y la igualdad de oportunidades para todos.

En este sentido, la persona que salva los casos previstos como políticas de acción
afirmativa y que propague, practique o incite a la discriminación en razón de
nacionalidad, etnia, lugar de nacimiento, edad, sexo, identidad de género u
orientación sexual, identidad cultural, estado civil, idioma, religión, ideología,
condición socioeconómica, condición migratoria, discapacidad o estado de salud,
será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años.

Esta medida busca no solo sancionar a aquellas personas que incumplen las leyes y
políticas de no discriminación, sino también enviar un mensaje claro a la sociedad
de que la discriminación no será tolerada. Además, esta sanción puede ayudar a
prevenir futuros casos de discriminación y a promover una cultura de igualdad y
respeto hacia todas las personas, independientemente de su nacionalidad, etnia,
lugar de nacimiento, edad, sexo, identidad de género u orientación sexual,
identidad cultural, estado civil, idioma, religión, ideología, condición
socioeconómica, condición migratoria, discapacidad o estado de salud.

El código Orgánico Integral Penal (COIP, 2014) menciona sobre discriminación:

La persona que salvo los casos previstos como políticas de acción afirmativa
propague practique o incite a toda distinción, restricción, exclusión o preferencia en
razón de nacionalidad, etnia, lugar de nacimiento, edad, sexo, identidad de género
u orientación sexual, identidad cultural, estado civil, idioma, religión, ideología,
condición socioeconómica, condición migratoria, discapacidad o estado de salud con
el objetivo de anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio de derechos
en condiciones de igualdad, será́ sancionada con pena privativa de libertad de uno a
tres años.

Si la infracción puntualizada en este artículo es ordenada o ejecutada por las o los


servidores públicos, será́ sancionada con pena privativa de libertad de tres a cinco
años. En el párrafo segundo se señalan los delitos de odio. (Art. 176)

Actos de odio

El odio y la violencia en cualquiera de sus formas son graves amenazas a la paz y la


seguridad de una sociedad, especialmente cuando están motivados por factores
como la nacionalidad, etnia, lugar de nacimiento, edad, sexo, identidad de género u
orientación sexual, identidad cultural, estado civil, idioma, religión, ideología,
condición socioeconómica, condición migratoria, discapacidad, estado de salud o
portar VIH.

La violencia de odio puede tener graves consecuencias para las víctimas, incluyendo
dolor físico, emocional, psicológico y económico, y puede tener un impacto negativo
en la sociedad en su conjunto, socavando la confianza y la tolerancia entre las
personas.

Por ello, es importante tomar medidas para prevenir y combatir la violencia de odio
en todas sus formas. Una de estas medidas es la imposición de sanciones a las
personas que comentan actos de violencia física o psicológica de odio contra una o
más personas en razón de su nacionalidad, etnia, lugar de nacimiento, edad, sexo,
identidad de género u orientación sexual, identidad cultural, estado civil, idioma,
religión, ideología, condición socioeconómica, condición migratoria, discapacidad,
estado de salud o portar VIH.

De acuerdo a esta medida, la persona que cometa estos actos será sancionada con
pena privativa de libertad de uno a tres años. Esta sanción busca no solo castigar a
los responsables de la violencia, sino también enviar un mensaje claro a la sociedad
de que la violencia de odio no será tolerada y que habrá consecuencias graves para
aquellos que la cometan.

El código Orgánico Integral Penal (COIP, 2014) menciona sobre actos de odio:

La persona que cometa actos de violencia física o psicológica de odio, contra


una o más personas en razón de su nacionalidad, etnia, lugar de nacimiento,
edad, sexo, identidad de género u orientación sexual, identidad cultural,
estado civil, idioma, religión, ideología, condición socioeconómica, condición
migratoria, discapacidad, estado de salud o portar VIH, será sancionada con
pena privativa de libertad de uno a tres años.

Si los actos de violencia provocan heridas a la persona, se sancionarán con


las penas privativas de libertad previstas para el delito de lesiones. (Art. 177)

Deber de denunciar

El código Orgánico Integral Penal (COIP, 2014) menciona sobre Deber de


denunciar, Omisión de denuncia:

Deberán denunciar quienes están obligados a hacerlo por expreso mandato


de la Ley, en especial:

1.-La o el servidor público que, en el ejercicio de sus funciones, conozca de la


comisión de un presunto delito contra la eficiencia de la administración
pública.

2.- Las o los profesionales de la salud de establecimientos públicos o


privados, que conozcan de la comisión de un presunto delito.

3.- Las o los directores, educadores u otras personas responsables de


instituciones educativas, por presuntos delitos cometidos en dichos centros:
todos sus literales. (Art 422)

La persona que en calidad de servidora o servidor público y en función de su


cargo, conozca de algún hecho que pueda configurar una infracción y no lo
ponga inmediatamente en conocimiento de la autoridad, será sancionada con
pena privativa de libertad de quince a treinta días. (Art. 277)

Exámenes médicos y corporales

El código Orgánico Integral Penal (COIP, 2014) menciona sobre Exámenes médicos
y corporales:

En los casos de delitos contra la integridad sexual y reproductiva, trata de


personas e infracciones de violencia contra la mujer o miembros del núcleo
familiar, cuando una persona ponga en conocimiento que ha sido víctima de
una de tales infracciones penales y exista peligro de destrucción de huellas o
rastros de cualquier naturaleza en su persona, los centros de salud públicos o
privados acreditados a los que se acuda, deberán practicar, previo
consentimiento escrito de la víctima o de su representante, los
reconocimientos, exámenes médicos y pruebas biológicas correspondientes.

Se podrá solicitar un peritaje psicológico en los casos de violencia sexual,


contra la mujer o miembros del núcleo familiar u otros delitos, especialmente
cuando la víctima sea niña, niño, adolescente, adulto mayor o mujer
embarazada. Estos se realizarán en centros especializados acreditados en
esta temática. (Art. 465)

Las víctimas de violencia y el acceso a la justicia penal

Según Zuleta (2019), "es indudable que nuestra nación ha dado grandes pasos en la
erradicación de la violencia contra las mujeres por razón de su sexo". La tipificación
de delitos penales y la participación de equipos técnicos han permitido acciones más
efectivas en la defensa de los derechos de la mujer y la familia. La particularidad de
estos delitos es que suelen afectar a víctimas directas o indirectas que mantienen
una relación afectiva o de apego con el agresor, especialmente en casos de maltrato
doméstico, impago de pensión alimentaria y violación o feminicidio.

Según Cangas et al. (2022), en el Código Orgánico Integral Penal los delitos
relacionados con género se separan en crímenes y faltas para una mejor distinción.
La violencia se define como todo acto de maltrato físico, psicológico o sexual
cometido por un miembro de la familia contra la mujer u otros miembros de la
unidad familiar. La denuncia de un caso puede ser presentada directamente en
unidades de violencia o en fiscalía y no necesita el patrocinio de un abogado.

Es de público conocimiento que en muchos casos no es necesario el patrocinio de un


abogado para presentar una denuncia de este tipo, y que la víctima puede acercarse
directamente para relatar los hechos ocurridos y la afectación de sus derechos. La
tramitación de un caso comienza con la denuncia, la cual, dependiendo del caso,
puede ser presentada directamente en las distintas unidades de violencia existentes
en el país o en la fiscalía

Es aquí donde surge la interrogante sobre la conveniencia de presentar una denuncia


directa sin las formalidades que suelen cumplir los abogados, ya que sería
importante que la presunta víctima consulte con un abogado antes de presentar la
denuncia, a fin de recibir el debido asesoramiento en cuanto a la tramitación del
caso, o bien, ante la falta de recursos económicos, se presente la denuncia con el
asesoramiento de un defensor público para evitar ramificaciones legales.

Lo anterior debido a que se ha observado que cuando las presuntas víctimas acuden
a interponer directamente la denuncia, los hechos no son relatados de manera
concisa y precisa, o en ocasiones se activa el órgano jurisdiccional de manera
innecesaria, aspecto que abordaremos más adelante, resaltando la importancia de la
denuncia pero con una pronta asesoría, ya que interponer una denuncia de manera
inadecuada puede llevar a una evidente vulneración de derechos y por ende a no
obtener los resultados deseados. Según Marín, (2022) “Esto presupone que en
ocasiones la víctima puede hablar sin considerar o analizar lo que constituye una
infracción penal por miedo, valentía o incertidumbre fáctica. De todos es sabido que
las víctimas putativas suelen anular sus comparecencias de última hora en las vistas
de los juicios por violación de derechos” (p 21); en ocasiones, se confirma que se ha
acusado a la persona equivocada; y con frecuencia, se confirma la inocencia del
acusado por falta de pruebas sólidas.

Con todas estas realidades en nuestro sistema de justicia, es crucial resaltar que,
independientemente del resultado de un proceso, las medidas de protección suelen
otorgarse inmediatamente después de que un juez toma conocimiento del caso.
Estas medidas de protección están previstas en el artículo 558 del Código Orgánico
Integral Penal y pueden incluir desde la prohibición al imputado de asistir a
determinados lugares o reuniones, hasta la emisión de una boleta de apoyo frente al
juzgado.

El COIP establece explícitamente que, a menos que ya tengan una pensión, el juez
establecerá de forma concurrente una pensión que permita a las víctimas del agresor
vivir de acuerdo con las normas aplicables. La ley será derogada si se confirma la
inocencia del acusado en base a la presunción de inocencia.

Asumiendo legalmente que los jueces podrán ordenar el uso de una o varias de las
medidas existentes en el citado artículo si lo estiman necesario, garantizando
siempre el derecho de defensa efectiva de las partes, cumpliendo con el requisito de
notificación a los acusados en los casos en los que intervenga el DEVIF,
Departamento de Violencia Doméstica de la Policía Nacional, e incluso disponiendo la
práctica de algunas diligencias con la asistencia técnica (CÓDIGO ORGÁNICO
INTEGRAL PENAL - COIP, 2014).

Conclusiones

En consecuencia, se requieren planes de acción nacionales y locales. Nuestra


conclusión final es que para trabajar en la atención trascendental de la
responsabilidad penal de las víctimas de violencia de género es necesario trabajar
desde el estado. En consecuencia, el Estado debe poner en marcha planes de
acción específicos para los distintos contextos a nivel nacional. Esto se debe a que,
como hemos visto, el porcentaje de mujeres que sufren violencia no es el mismo en
las zonas rurales que en las urbanas.
Las mujeres deben tener acceso a la justicia y al sistema legal; en otras palabras,
las víctimas de la violencia de género deben recibir una justicia plena y sin
restricciones, y quienes las asisten deben estar capacitados para hacer frente a este
tipo de violencia y evitar convertirse ellas mismas en víctimas.
Acabar con la impunidad ante la violencia porque, a pesar de que las mujeres
denuncian ser víctimas de ella, no todos los casos acaban en sentencias favorables
a la víctima. Por ello, es fundamental que el sistema judicial se encargue de aplicar
las sanciones adecuadas a la violencia.
Garantizar que todos tengan acceso a los servicios básicos. En los casos de
violencia grave contra la mujer, el Estado debe ser capaz de proporcionar vivienda
y alimentos, además de los sistemas sanitario y jurídico que estén a disposición de
la víctima.
Para educar a la población sobre los daños causados por la violencia contra las
mujeres y los distintos tipos de violencia a los que se enfrentan, el Estado debe ser
capaz de proporcionar recursos públicos suficientes.
El Estado debe invertir en la igualdad de género y el empoderamiento de las
mujeres, lo que incluye no sólo la paridad de género en las estructuras del Estado,
sino también la promoción de las mujeres más vulnerables, es decir, las que han
sido rechazadas por la sociedad, como las que tienen VIH y otras enfermedades, así
como las que se encuentran en una situación de pobreza más extrema.
Implicar a los medios de comunicación, es decir, promover programas mediáticos
que normalicen el empoderamiento de la mujer y la igualdad de género, así como
controlar el contenido de los programas para prevenir la violencia contra las
mujeres.
Hay que concienciar al público del daño que causan las masculinidades
hegemónicas, o machismo, y desarrollar planes de acción con los hombres para
crear masculinidades más sensibles. Este es uno de los pasos más cruciales para
poner fin al ciclo de violencia contra las mujeres.
Las políticas públicas estatales para el empoderamiento de la mujer y la igualdad
de género deben basarse en la educación de la población para modificar las normas
socioculturales.
El Estado debe financiar programas que promuevan la igualdad de género, lo que
significa que debe dar prioridad a la cuestión de la violencia de género contra las
mujeres.

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