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Amor y Conflicto en Lilleulv

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Serie Omega

2
3
Después de que su Alfa lo mantuviera oculto durante más de seis
años, Sampson no sabe cómo estar cerca de la gente. Odia ser el
centro de atención e intenta mantenerse alejado de todos,
perdiéndose en su escritura, excepto de una persona... para quién es
invisible.
Slate pasó la mayor parte de su tiempo como guardia en la manada
de Chicago negando cuánto quería a Sampson por las consecuencias
de ceder a la tentación. Pero todo es diferente ahora en Lilleulv,
¿verdad?
Calver ha querido a Gareth desde que estaba en Denver, y la
sensación es mutua. Todo lo que necesitan es un polvorín rubio para
juntarlos. Tanto Sampson como Calver responden a la personalidad 4
del Alfa Gareth, e incluso Slate es una adición agradable si él pudiera
tener la cabeza en su sitio.
Pero cuando tratan de manipular a Sampson, ¿Los abandonará, o
es hora de vengarse?
Capítulo 1
—Y Carter no quiere a Sampson —Marlow dijo gentilmente,
acariciando la espalda de Vencentio—. Siente culpa.
—¿Cómo lo sabes? —Carter susurró y su mirada pasó de sus
hombres a mí. Todo el mundo allí se centró en mí entonces y yo quería
que me tragara la tierra con toda esa gente mirándome. Podía sentir
la lástima saliendo de ellos en grandes oleadas.
—Porque así es como eres, —Marlow rió—. Tienes un gran corazón
y te come que Sampson fuera maltratado y aunque los dos estuvisteis
en situaciones de mierda, fuiste el primero en encontrar la felicidad
mientras que él que estaba en una peor situación aún está solo y te
preocupas por él.
—Sí, lo siento —murmuró y después suspiró cuando vio que mis
ojos se llenaron de lágrimas. No podía llorar delante de toda esa
gente y estaba tan cansado de que todo el mundo me compadeciera

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en vez de cuidar de mí. ¡Había una diferencia!
Me fui hacia la improvisada pista de baile, rodeando el escenario
sobre el que Rowan, Hugo, Percy y Jaxon se encontraban, y bajé a la
playa. No podía quedarme allí con todo el mundo mirándome. Había
hecho mi mayor esfuerzo por encajar, actuar normal e intentar dejar
atrás mi pasado. Mi carrera de escritor me ayudó, pero era como si
cada vez que sacaba la cabeza de mi habitación / cueva para escribir,
alguien me ponía el pie encima. Era demasiado duro y hacía que
quisiera seguir estando solo.
Excepto que tenía problemas con los lugares pequeños o estar en
el mismo sitio por mucho tiempo. Estaba agradecido de que Carson
me hubiera dado una suite enorme con un balcón. Realmente ayudó.
Muchas veces simplemente saltaba desde mi balcón para no tener
que ver a otros cuando quería ir a correr.
Pero este viaje se suponía que sería diferente. Iban a ser las
vacaciones que nunca tuve y estaba ilusionado por ayudar, ser el
asistente de todo el mundo y tal vez hacer algunos amigos. Sí, me
sentía solo allí también.
Tropecé con una duna que me pareció más pequeña de lo que
realmente era y aterricé en un hoyo de mi tamaño que probablemente
no era visible desde la playa. Me servía. No era como si estuviera
atrapado o hubiera riesgo de ser enterrado vivo, únicamente la arena
que me rodeaba se elevaba unos cuantos centímetros y me escondía.
Me giré sobre mi espalda, tratando de tranquilizarme mientras miraba
las estrellas.
—¡Gareth, vuelve aquí! Me lo pedí primero, —Slate gritó en tono
amenazante. Me quedé helado. ¿Por qué de repente se preocupaba?
¿Y él me pidió? ¿Para que fuera su copiloto en un viaje?
Probablemente debería haberme sentado y hacerlos saber dónde
estaba pero no estaba seguro de querer abrir la caja de Pandora.
—Tuviste tu oportunidad de hacerlo tuyo cuando estuviste con él.
Yo acabo de conocerlo —Gareth respondió, sonando mucho más
cerca que Slate antes de murmurar en voz baja—. Y creo que es la
cosa más hermosa que he visto en mi vida. Es como la luz del sol y
quiero disfrutar de él incluso si me quema.
6
—¿De verdad? —susurré mientras me incorporaba ligeramente
para poder ver sobre la cima de mi escondite. Rápidamente me sequé
los ojos, no estaba listo para dejar que alguien que no conocía me
viera llorar—. ¿Por qué? No valgo la pena el riesgo.
Gareth miró en mi dirección y sonrió. —Creo que lo podrías valer,
pero si no es así puedo comprar un montón de aloe y crema para las
quemaduras. Frunció el ceño cuando me miró—. ¿Estás bien? El
ambiente ha estado muy tenso y sé que has tenido unos momentos
difíciles últimamente.
—No sólo últimamente —murmuré—. ¿No sabes lo que me
ocurrió?
—No, pero me gustaría escucharlo si quieres decirme —respondió
segundos antes de que lo abordaran por la espalda. Aterrizaron fuerte
en la arena e hice una mueca.
—Dije que era mío —Slate gruñó, dando un codazo a Gareth en la
parte de atrás de la cabeza. Luego me miró, sus ojos mostrándose
amarillos cuando su lobo trataba de salir. Vi cómo se me acercaba
como si fuera una presa, y me estremecí, no sabía si por temor o
lujuria. Se veía tan caliente, tan poderoso cuando su gran cuerpo se
movía hacia mí. ¿Has encontrado otro escondite, cariño?
—¿Huh? —pregunté, sin estar seguro de qué quería decir.
—Te gusta esconderte. Te escondes cuando vas a correr y te
escondes en tu habitación la mayoría del tiempo —Slate explicó
mientras seguía moviéndose hasta que estaba encima de mí en el
hoyo. Apartó una parte de la arena alrededor e hizo espacio para él.
—Mira, todos hemos venido a confortarlo —dijo Calver con tono
irritado. Miré más allá de Slate y vi al otro candidato Beta. ¿Por qué se
preocupaban? Entonces obtuve mi respuesta de Slate y supuse que lo
mismo podía decirse de los otros dos.
—Oh Dios —gimió, su aliento oliendo como si hubiera bebido una 7
botella entera de alcohol—. Sabía que sentir tu cuerpo contra el mío
sería así de bueno. —Sus manos se movieron a la parte de atrás de
mis diminutos pantalones cortos y sus labios encontraron mi cuello—
. Esto es un error. Un enorme, masivo, y estúpido error del que voy a
disfrutar cada minuto.
Me quedé helado. —¿Estar conmigo es un error?
—Sí —siseó mientras su mano se movía hacia el frente de mis
pantalones cortos y acarició mi ingle—. Es un error monumental. Es
por lo que he guardado la distancia, pero no puedo más. Valdrá la
pena lamentarlo después.
—Aléjate de mí —susurré con lágrimas en mis ojos... De nuevo. ¿O
mejor dicho aún? Tal vez. No podía acordarme de lo que estaba
diciendo.
—Tienes el cuerpo más sexi que he visto nunca —murmuró, sin
escuchar lo que dije—. Y ver lo dulce que has sido con todo el mundo
en estos ridículamente pequeños pantalones cortos ha sido
demasiado y ahora estás empezando a broncearte. El bronceado se
ve tan bien en ti, cariño.
—Pero dices que te arrepentirás de estar conmigo —gemí mientras
intentaba apartarlo.
—No porque no te quiera. Porque significará que tengo que
mantenerte. —Nunca dejó de besar mi cuerpo—. ¿Por qué no estás
duro?
—¿Quieres ayuda? —Gareth preguntó cuando él y Calver
aparecieron en la parte superior de la duna, viéndose listos para matar
a alguien.
—Sí —admití. Slate estaba demasiado borracho para darse cuenta
de lo que estaba pasando y estoy seguro de que se habría detenido
si hubiera empezado a pelear o gritar. Pero no tenía la energía. Mi 8
corazón estaba destrozado y la mayoría de la gente de la fiesta ya me
tenía lástima. No quería que me oyeran gritar y que tuvieran algo más
por lo que sentir lástima por mí.
Gareth se acercó y envolvió su enorme brazo alrededor del hombro
y cuello de Slate. —El hombre dijo que te largaras. —Apartó a Slate
rudamente y accidentalmente me arañó. El lugar en que me había
arañado era realmente malo.
—Mierda —siseé de dolor cuando Slate se dio cuenta de que ya no
estaba conmigo y comenzó a luchar.
—¡Déjame ir! Sé que a Sampson le gusto —gruñó mientras luchaba
con Gareth. Pero el otro hombre tenía varias cosas a su favor. Era un
candidato Alfa y fuerte como el infierno. Le sacaba unos diez
centímetros a Slate... Y Gareth no estaba borracho.
—Tal vez, pero se merece más de lo que acabas de decir y
ofrecerle—Gareth gruñó—. Deshazte de tu neblina lujuriosa de
borracho y pregúntale si esto es lo que quiere.
Slate se sobresaltó como si le hubieran abofeteado y se enfocó en
mí. —¿No me quieres?
—No es eso —murmuré y me puse de pie—. No seré el
remordimiento de nadie no importa cuánto haya deseado y orado
porque te fijaras en mí.
—Pero te quiero —gimió, sin parecer comprender del todo lo que
dije. Extendió los brazos hacia mí como un niño que quería su
mantita—. Esperé todo este tiempo. Te quiero.
—¿Sampson? —Calver susurró mientras yo miraba al hombre que
amaba con lágrimas en mis ojos—. ¿Quieres que Gareth lo deje ir? ¿Le
quieres?
—No, no así —murmuré de nuevo mientras salía de la duna—.
Puede que sea patético y esté roto y que todo el mundo me
compadezca pero me queda suficiente autoestima para no permitir
que me traten así. Me voy a mi habitación y voy a bloquear la puerta.
No quiero ni verlo después de lo que dijo. 9
—Está bien, voy a lanzarlo al océano para que se enfríe y luego
veremos esos arañazos —Gareth dijo mientras arrastraba a un Slate
derrotado y confundido. Casi me sentí mal por él... Casi, pero no
realmente después de lo que me dijo.
—Los rasguños están en, um, lugares delicados en su mayoría —
murmuré cuando asimilé lo que dijo Gareth.
—Lo sabemos —Calver dijo, mirándome apreciativamente—. Y no
podemos permitir que estés herido en lugares como ese. —Sus
manos estaban cambiando a garras cuando Gareth apartó a Slate—.
Tienen que doler bastante.
—Sí, en realidad ahora que mi corazón no está acelerado y la
adrenalina se está desvaneciendo —admití mientras daba un paso e
hice una mueca—. Mierda, eso duele. —En un instante estaba en los
brazos de Calver—. ¿Cuál es tu apellido?
—¿Eso es lo que me preguntas? —Rio mientras me llevaba hacia la
mansión.
—Supuse que debía conocer el nombre completo de mi salvador.
Intento saber los nombres de todos los hombres que me llevan en
brazos —respondí, tratando de hacer una broma.
—¿Te llevan en brazos muchos hombres? —Los ojos de Calver
centelleaban con ira, y me quedé con la boca abierta mientras lo
miraba fijamente.
—¿Estás celoso? ¿Por qué te enojaría la idea de que otros hombres
me llevaran en brazos? —susurré mientras lo observaba.
—No es agradable leer la mente de alguien sin preguntar, Sampson
—me regañó gentilmente mientras sacudía los hombros como si
tratara de alejar la manera en que se estaba sintiendo—. Y mi nombre
es Calver Cal Calvert y sí, es el nombre más estúpido que he oído
jamás, pero juro que mi madre estaba hasta arriba de medicamentos
cuando rellenó la partida de nacimiento.
—Es un nombre gracioso —admití con una tímida sonrisa—. Debes
tener bastante sentido del humor habiendo crecido con eso. 10
—Más bien piel de metal —gruñó.
—Y siento haber leído tus sentimientos pero después de lo que he
pasado no puedo permitirme confiar en nadie, no importa lo
agradable que aparentes ser. —Me miró un momento y luego
asintió—. Y no, no me han cargado muchos hombres en brazos. Sólo
el tipo que me rescató, en realidad.
— ¿Fue Slate?
—No, pero estaba allí. Lief me sacó del armario en que estaba —
contesté cuando Gareth se nos unió. Así podría contarlo sólo una
vez—. Los últimos meses no vinieron a verme por necesidades
carnales. Así que se olvidaron de mí. Había un baño en el guardarropa
modificado en donde me retenían, pero eso era todo. Y la última
semana ni siquiera me llevaron comida. Comencé a beber... —Me
quedé sin habla. Había algunas cosas que todavía no podía decir en
voz alta.
—Lo entendemos —susurró Gareth suavemente—. No estabas en
condiciones de salir de esa casa por tu cuenta. Bueno, no quiero que
sea bajo ese tipo de condiciones, pero tal vez me dejes llevarte en
brazos en otra ocasión.
—No soy ni débil ni un niño —gruñí cuando abrió la puerta
principal para entrar—. No necesito que me lleven en brazos.
—Nunca hemos dicho que lo seas —Calver rió—. Sólo soy un
bastardo oportunista que aprovecha la excusa para tocarte. Y luego
voy a usar tus heridas a mi favor para desnudarte.
—Oh, bueno, no necesito antiséptico —jadeé cuando Gareth frotó
su mano por mi pierna.
—Suave —gimió—. Tus piernas no tienen vello. ¿Por qué?
—Después de que mi cuerpo fuera maltratado durante tanto
tiempo y no permitirme estar a la luz del sol o bien, cualquier cosa
realmente, y estar desnutrido, mi pelo comenzó a caer —contesté,
sabiendo que no era la respuesta sexi que había esperado—. No crece
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de nuevo adecuadamente y se ve raro así que ahora me afeito en
todas partes.
Vi sus expresiones de tristeza hasta que llegué a esa última parte.
Gareth me miró ardientemente. — ¿En todas partes?
—Sí, en todas partes. —Reprimí una sonrisa cuando soltaron un
gemido. Les gustaba. Podía sentir como salía de ellos en olas. Y no
me compadecían. Sintieron tristeza cuando les dije las cosas malas
pero no era compasión. Más bien era comprensión sobre lo que había
tenido que vivir. Eso significaba mucho para mí. Porque no quería
compasión... Quería superar lo que me sucedió.
—¿Aquí?—Gareth preguntó cuando llegamos a una de las
habitaciones más pequeñas al final del pasillo. Desde que tenía mi
propia habitación y era sólo yo en lugar de un círculo íntimo
completo, no necesitaba una grande aunque tenía mi propio baño, lo
que era genial.
Asentí y me acurruqué contra Calver mientras me llevaba dentro.
Por mucho que argumentara que no era un niño, estar en sus brazos
me hizo sentir algo que no sentía desde que Lief me había sacado de
mi prisión. Seguro.
—Vas a tener que decirnos cuándo parar —Calver dijo en una voz
ronca cuando me acostó en la cama, su cuerpo siguiendo al mío en la
cama.
—Gareth —susurré mientras miraba a los dos—. ¿Cuál es tu
apellido?
—Nanda —respondió mientras lentamente se arrodillada a mi otro
costado—. ¿Y el tuyo?
—Goode.
—Ahora que todos conocemos los apellidos de los demás, no
siento que vaya demasiado rápido si te beso —dijo Calver,
sorprendiéndome. Me volví para mirarlo sólo para dirigirme
directamente hacia el beso. Jadeé en shock, sin tener realmente
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mucha experiencia en besar.
—Ábrete a él, cariño —me animó Gareth mientras se acostaba a mi
lado y movía su mano sobre mi pecho. Sentí su preocupación porque
pensaba que mi falta de experiencia me avergonzaría. Él quería
ayudar, lo que significaba que de algún modo debía haberles dado
alguna pista de que podría haber sido usado durante años, pero
nunca me amaron.
Hice lo que él dijo, Calver gimiendo en respuesta cuando su lengua
lentamente entró en mi boca. No estaba seguro de qué hacer, así que
froté la mía sobre la suya y debió haber sido lo correcto porque sus
manos se movieron hacia arriba y me agarró el pelo, reteniéndome
contra él.
—Mi turno —Gareth gimió—. Comienza a lamer sus cortes.
Sentí que Calver se estremeció mientras bajaba el tono de los besos
y se retiraba, dándome unos picos. Luego miró a Gareth. —¿Por qué
siento la necesidad de obedecerte? No siento deseos de complacer a
Jared.
—Porque él no es realmente tu Alfa, ¿verdad? —Gareth respondió
suavemente. Luego me quedé impactado cuando se inclinó y llevó sus
labios sobre los de Calver—. Los dos sabemos que me quieres tanto
como a Sampson. Soy tu Alfa, cariño.
Calver tragó saliva mientras asentía. —¿Por qué me dices esto o lo
admites ahora?
—No quiero dirigir una manada. Nunca lo hice —admitió con un
encogimiento de hombros—. Esta isla plantea todo tipo de nuevas
posibilidades que implican simplemente enamorarse y estar juntos en
vez de tener que liderar una manada. Además, no es como si nos
conociéramos muy bien. Acabas de llegar a casa de Tristán hace sólo
unas semanas. 13
—Yo era lo suficientemente mayor para tomar mi prueba para Beta
y al pasarla me mandaron con Tristan ya que mi manada tenía su
círculo íntimo completo.
—¿Quieres dirigir una manada? —le pregunté, teniendo miedo de
oír la respuesta. Estaba con Gareth. Nunca quise estar en el círculo
íntimo de otra manada. Me gustó la idea de nuestra propia manada
en la isla compuesta de círculos íntimos y que pudiéramos ser una
extensa familia y compañeros en una mansión en lugar de alguien que
siempre tiene que estar a cargo y manteniendo el orden.
—No, en realidad no —Calver rió sombríamente—. Era la única
manera de librarme del abuso de mi padre. Temía que lo desafiara y
me hiciera cargo de la manada. Yo sólo quería irme y que se
detuvieran las palizas. Me mantuvo vigilado toda mi vida,
especialmente después de la pubertad porque crecí enorme, más
grande que él. Pero nunca quise ser un Alfa. Sólo quiero una vida
propia.
—Conozco ese sentimiento —dije suavemente—. Lo siento. Sé lo
poderoso que es el deseo de escapar y el alivio cuando lo haces. —Lo
miré apreciativamente—. Creo que ser enorme se ve muy bien en ti.
Y lamento que tu padre te lastimara, pero me alegro de que fuese
estúpido y no te apreciara. Podríamos no haberte conocido de otra
manera.
—Enorme se ve bien en mí, ¿eh? —Rió sacudiendo la cabeza—. ¿Y
estás bien con tener un Alfa de 2 metros y un Beta con cuatro cm
más?
—Realmente no estoy buscando un Alfa ni un Beta —respondí
honestamente—. Quiero hombres que quieran amarme y
mantenerme estabilizado. No he podido trabajar en mis poderes
debido a los abusos y ahora sin pareja, sería demasiado peligroso y
podría lastimar a alguien. Pero principalmente quiero ser amado.
—¿Quieres ser amado esta noche? —Calver susurró mientras
acariciaba mi cuerpo ligeramente y lamía la marca de garras medio 14
curada justo encima de mi cadera.
—¿Podemos ir despacio? —gimoteé cuando su lengua trazó las
líneas, suspirando después cuando sentí la ayuda del químico curativo
en nuestra saliva. Era como un analgésico y bálsamo refrescante en
uno, haciendo que el corte sanase casi al instante.
—Sí, tan lento como quieras —Gareth estuvo de acuerdo antes de
bajar sus labios a los míos. Gemí mientras su talentosa boca me hacía
cosas asombrosas a mí y a mis sentidos. Calver me bajó los pantalones
cortos y luego los sacó por mis piernas.
—Maldito idiota —gruñó, llamando nuestra atención. Miré hacia
abajo y vi los cortes sobre mi ingle y muslo—. Borracho o no, por
mucha tensión y deseo acumulados, no hay excusa para lastimar a la
persona que quieres.
—Excepto que no sabía que Gareth iba a apartarlo de mí. Fue un
accidente —le defendí. A pesar de todos sus defectos, Slate nunca me
lastimaría. Lo sabía.
—Lo siento. No vi sus manos allí —Gareth dijo con voz
entrecortada—. No me odies.
—No, nunca —dije al instante y acaricié su mejilla—. Sólo fue un
accidente y voy a sanar. No tiene gran importancia.
—Déjame ayudarte a sanar más rápido —Calver ronroneó antes de
tomar mi polla en su boca. Sentí que mis ojos se abrieron de par en
par cuando grité.
—Santa mierda. ¡Sí, por favor, sáname! Oh mierda, —divagaba
mientras golpeaba mi cabeza sobre la cama—. Esto es por lo que
querían que se las chupara. ¡Esto es el cielo! Joder, por favor no te
detengas. Haré todo lo que quieras. ¡Por favor! Quiero correrme. Ha
pasado mucho tiempo desde la última vez.
—Jesús —Gareth siseó mientras besaba mi pecho y luego mordió
mi pezón suavemente—. Eres tan jodidamente sexi, dulce, inteligente
y maravilloso. Ahora incluso suplicas, hablas sucio y sabes cómo pedir
lo que quieres. Si no tienes cuidado, te voy a mantener, cariño. 15
—Bien. —Tragué saliva ruidosamente cuando levantó su cabeza y
me miró. Nunca antes había tenido a alguien que me mirara así y
podía sentir lo que era. Me quería y quería amarme, protegerme para
siempre, y mostrarme todo lo que nunca había llegado a
experimentar.
—Voy a hablar mañana con Wesley sobre cómo hacer que eso
suceda —dijo con una sonrisa.
—Yy...ta...en.. —Calver murmuró mientras seguía chupando.
—¿Acabas de decir yo también? —Gareth rió mientras miraba al
hombre. Miré hacia abajo y vi a Calver sonreír mientras asentía—.
Bien. Ahora que lo hemos aclarado, vuelve a chupar la gran polla de
nuestro hombre. Si haces un trabajo realmente bueno, te joderé más
tarde y dejaré que Sampson vea lo divertido que es tener relaciones
sexuales con personas que serán buenas contigo en lugar de usarte.
Calver se quedó inmóvil mientras ambos parpadeábamos a Gareth.
Guau. Era muy dominante para ser la primera vez que estábamos en
la cama juntos... Y me gustaba.
—Ahora —Gareth gruñó—. O te nalguearé y no te dejaré correrte.
Al instante, la cabeza de Calver subía y bajaba chupándome
mientras se estremecía ante el tono de la voz de Gareth. Yo lo hice
también.
—Me gusta estar al mando —Gareth dijo, respondiendo a nuestra
pregunta no mencionada—. Acostumbraros a ello porque mientras
que escucho y os daré todo lo que necesitáis y queráis, yo hago las
reglas en la cama. Fuerzo los límites y estoy a cargo del placer de mis
parejas.
—Pero todavía podemos pedir lo que queremos, ¿verdad?—
pregunté nerviosamente, no seguro de cómo reaccionar a tal
declaración.
—Por supuesto, cariño —rió mientras acariciaba mi mejilla—. ¿Qué
16
quiere mi pequeño y sexi Sampson mientras Calver le chupa la polla?
—¿Un beso?—gemí mientras Calver acariciaba mis pelotas—.
Porque no aguanto más. Me puedo correr, ¿verdad?
—Sí —gruñó mientras bajaba la cabeza hacia la mía—. No soy
dominante como un Dom. Sólo me gusta estar a cargo, pero tu
cuerpo te pertenece. Escucha lo que necesita. Incluso te exigiré que
te corras la mayor parte de las veces. —Gareth me besó después de
que asintiera con la cabeza, gustándome sus condiciones. Grité en su
boca cuando me corrí en Calver. Fue mágico y exactamente lo que
necesitaba.
Realmente lo necesitaba.
Una vez saciado, decidieron no empujarme ni provocarme follando
delante de mí. En cambio, me pidieron que les hiciera una paja al
mismo tiempo para no morir de necesidad. Tal vez un modo un poco
dramático de exponerlo, pero me gustó la desesperación por
necesitarme tanto.
Entonces Gareth lamió los otros rasguños en mi culo, asegurándose
de que sanara todo, pero teniendo mucho cuidado de no violarme.
Cuando fue hora de ir a la cama, ambos dijeron que iban a volver a
sus habitaciones porque no querían arriesgarse a comenzar nada.
Mañana hablarían con Wesley y con un poco de suerte no volveríamos
a dormir solos de nuevo.
Me gustaba cómo sonaba.

17
Capítulo 2
—¡Arriba todo el mundo! —escuché a alguien gritar y me incorporé
tan rápido que casi me caí de la cama. Qué jodida manera de
despertar—. ¡Todo el mundo arriba y fuera de la cama en los próximos
dos minutos o me presentaré con cubos de agua para volcar sobre
los que se niegan!
—¿Slate? —murmuré mientras me ponía de pie.
—¡Vamos, gente! Tenemos mucho que discutir en grupo en la
planta baja. Hay desayuno y café hecho así que mover los traseros. —
Nada más alcanzar la puerta escuché a varias personas soltando
blasfemias desde el pasillo—. Maldecid y jurad todo lo que queráis.
Moved el culo. —Después, mi puerta tembló cuando la golpeó antes
de moverse a la siguiente—. ¡Moved vuestros perezosos culos!
Prácticamente arranqué la puerta al abrirla después de eso. —Mi
culo no es perezoso —gruñí cuando salí al pasillo, cerrando la puerta
detrás de mí.
—Oh, um, tú no, Sampson —tartamudeó mientras me miraba
18
fijamente—. Pensaba que tu habitación estaba dos puertas más abajo.
—No —giré sobre mis talones y me dirigí a la cocina, porque sólo
mirarlo hería mi corazón. Lo sentí moverse detrás de mí rápidamente,
así que adelanté a toda prisa a los demás y corrí por las escaleras. No
quería revivir lo de anoche o traerlo de nuevo.
La reunión de grupo de la que había hablado Slate ya había
comenzado para cuando entré en la cocina.
—Genial. ¿Así que los Marines quieren encargarse de esa parte? —
Wesley preguntó mientras tomaba notas.
—No, quiero llevar a Brody. Nunca antes ha estado fuera del país.
Vamos a comprobar qué contactos tengo todavía aquí —Lief
respondió—. Si alguien más quiere venir es más que bienvenido. Pero
creo que tomará más de un viaje.
—Sí, partiré en el viaje mañana —dijo Slate mientras se acercaba a
Sampson.
—Aléjate de mí —le gruñí. Sólo Gareth y Calver sabían lo de anoche.
Si Slate estaba cerca de mí y comenzaba a pensar en ello, la mayoría
de los Omegas en la sala sabrían qué pasó porque mis poderes eran
demasiado débiles y no podría ocultárselo a ellos. Y entonces odiarían
a Slate, lo cual no merecía por ser un idiota—. Amenazaste con arrojar
un cubo de agua en mi cama si no me levantaba.
—Era una amenaza general, Sampson, no sólo para ti. —Me miró
extrañado, como si le sorprendiera que estuviera actuando así.
Entonces caí. ¿Podría no recordar lo que me dijo anoche debido a
todo lo que había bebido?
De cualquier manera no quería estar cerca de él y usé lo de esta
mañana como la excusa que necesitaba para repetir lo que le había
dicho anoche. —Sí, bueno, no vas a ver mi cama ahora, machote —
gruñí—. Dime que hay algo de jugo por aquí.
—Te traeré algo, pobrecito, —Gareth susurró antes de sacar la
lengua a Slate. Para todos los demás estábamos jugando pero podía 19
decir que Gareth quería hacer mucho más que eso.
—Gracias —susurré sonrojándome. Era agradable tener a alguien
que me cuidara y me protegiera en vez de siempre estar asustado—.
Sería fantástico. Sé que la mayoría de la gente necesita café para
despertar, pero soy como una ardilla rebosante de energía si tomo
cafeína. Me gusta el cítrico para despertarme.
—Lo tendré en mente. —Gareth se inclinó y me dio un beso. Juro
que me acaloré tanto que sentí que mis orejas ardían. Después, lancé
una mirada a Wesley.
—No vi nada, no sé nada —Wesley murmuró—. Ya has sido
activado y lo que sucede en la isla, permanece en la isla. Y no quiero
oír nada al respecto a menos que planees quedarte en este momento
en que nuestro papel de guardianes de Omegas no reclamados se ha
terminado.
Sonreí a Gareth cuando me dio un guiño mientras me servía el jugo.
Eso fue hasta que escuché lo que vino después.
—Excepto que estamos a cargo de ellos así que estaremos de
mierda hasta el cuello —Carson dijo en voz baja—. No pueden huir a
menos que lo hagamos nosotros o al menos con quien ellos estén
quedándose.
—¿Realmente crees que si uno de nosotros huye, los demás no
tendrán que hacerlo? —Tristan rió—. Como si el Consejo alguna vez
creería que no sabemos dónde han ido los demás.
—Podemos resolver esa parte más tarde—Lennox dijo
tranquilamente—. Vamos a conseguir algo de información hoy como
Wesley dijo. Y el círculo de Brody va a obtener combustible y echar
un vistazo a las islas. ¿Qué más hay que hacer?
Compartí una mirada con Calver. Parecía tan confuso como yo.
Queríamos estar juntos o al menos ver lo que había entre nosotros,
pero no queríamos que nuestros amigos tuvieran problemas o
empezar un montón de mierda. Quería golpear mi cabeza en el
mostrador. ¿Por qué todo tenía que ser tan jodidamente complicado? 20
—Tú eres el encargado. Arréglalo —Wesley respondió y pasó una
lista a Lennox—. Esto es lo que el anterior propietario nos dejó como
que estaba mal en este sitio. Necesitamos saber qué tan malo es y lo
que debemos hacer para arreglarlo.
—Puedo comprobarlo y hacer una lista con las cosas que necesito
para cuando vayan a las islas más grandes. Tal vez puedan recoger lo
que necesito —murmuró mientras miraba la lista—. No sé de calderas,
sin embargo. Así que no puedo ayudar ahí.
—Taggart sabe —Dewey dijo mientras volteaba una tortita—.
Fueron a cazar como lobos y mataron a un jabalí. Dijeron que hay
toneladas en la isla.
—¿Una verdadera caza de jabalí en forma de lobo? —Calver
preguntó, sus ojos ampliamente abiertos y prácticamente babeando.
Tuve que morderme el labio para evitar reírme. ¡Wow, estaba
emocionado! Me preguntaba si la idea le puso duro—. Me apunto a
la próxima fiesta de caza.
—Yo también—Gareth y Slate dijeron a la vez y luego se
intercambiaron una mirada asesina. Mierda. Si no los separáramos iba
a haber un problema. Cogí la mano de Gareth y tiré de él hacia la
mesa junto a Calver y lejos de Slate.
—De acuerdo, entonces tu círculo íntimo se encarga de los arreglos.
El grupo de Brody puede dejarme su investigación y mi círculo y el de
Carson puede iniciar la búsqueda del hijo del anterior propietario.
¿Quién hace qué más? —Wesley preguntó mientras seguía
escribiendo.
—Trabajé como topógrafo antes de convertirme en Beta —Galvin
ofreció. Puedo elaborar mapas de la isla si tenemos el instrumental
necesario.
—Lo conseguiremos en Puerto Rico — Lief ofreció.
—En realidad hay un montón de cosas en el garaje y en el
almacenamiento —Taggart dijo mientras él, Azyle y Percy entraban
desnudos, viéndose como si se hubieran lavado en el océano. 21
Parpadeé en estado de shock varias veces. Wow. Los lobos Dire
estaban muy bien armados. Quiero decir, enormes en todas las áreas
correctas, tonificados y firmes en otras, y wow Dewey era un hombre
muy afortunado.
—Tenemos trabajo que hacer, así que tomemos el desayuno para
ponernos con ello —Hugo se quejó y prácticamente arrastró a su
compañero fuera de la cocina.
—Echa un vistazo abajo y haz inventario. Necesitamos saber lo que
tenemos para arreglar las cosas y comenzar a abastecernos —dijo
Tristan.
Dejé de concentrarme en lo que estaba pasando con Lennox y sus
hombres cuando sentí dos manos moverse a mis muslos desnudos y
unos gruñidos llegaron a mis oídos. Miré a Gareth primero con los
ojos muy abiertos.
—Tengo una polla igual de grande —gruñó mientras Calver se
acercaba a mí.
—Y somos tan grandes y fornidos como ellos. Deberías ver el
paquete completo antes de anhelar a otros —Calver agregó.
—No los anhelaba —murmuré cuando miré a mi regazo, y traté de
mover mis manos sobre él de una manera sutil para que no vieran
que sus gruñidos y celos me ponían duro. Pensé que era una reacción
extraña—. Aún no estaba despierto del todo y me sorprendió. Sólo
los aprecié un poco. —Entonces lancé una mirada a Calver—. Eso no
significa que no aprecie miraros a cualquiera de vosotros.
—De acuerdo, bien —Gareth murmuró pasado un momento—. Se
terminaron los celos. —Luego se inclinó y susurró en mi oído para que
sólo yo pudiera oír—. Pero no creas que no vimos ni olimos cómo te
encendiste. Exploraremos eso en profundidad más tarde, cariño. Creo
que te gusta un hombre que te gruña y recuerde a quién perteneces
cuando se te desvíe la mirada.
—Tal vez —susurré—. No estoy seguro. Creo que es sólo por lo
intensamente que me queréis. 22
—Sí, lo hacemos —dijo Calver mientras movían mi silla bajo la mesa
y luego cada una de sus manos se movió hasta la cima de mis muslos,
alojándolas contra mi ingle. Y luego se mantuvieron moviendo sus
dedos sólo para volverme loco. Tendría que echar un vistazo a
muchos más hombres si esta era la reacción que conseguiría de ellos.
Me aclaré la garganta cuando alcancé mi zumo... Sólo para
encontrarme con la mirada de Slate. Y él estaba jodidamente enojado.
Juro que vi salir vapor de sus oídos mientras Gareth y Calver se
burlaban de mí, Slate sabiendo exactamente lo que estaban haciendo.
—Restriégame en la maldita cara que no me quieres, ¿Por qué no
lo haces? —gruñó antes de lanzar su plato contra la pared. Luego se
volvió y salió hecho una furia, arrancando la puerta trasera de las
bisagras cuando salió, arrojándola al suelo.
—¿Qué fue todo eso? —Carson me preguntó con los ojos muy
abiertos—. Slate es uno de los tipos con más templanza que conozco.
¿Qué sucede?
—Algo que tengo la sensación que no recuerda —murmuré cuando
me puse rápidamente de pie y corrí hacia la puerta, ignorando las
protestas de Gareth y Calver. Como si no fueran a seguirme de todas
formas—. ¡Slate!
—No ahora, Sampson —gruñó y siguió caminando hacia la playa—
. Ve a dejar que esos dos extraños sigan acariciándote. Espero que no
te arrojen a un lado.
Jadeé y casi tropecé en sus palabras. —No son así.
—Cierto, porque los conoces desde hace tanto tiempo —lanzó
sobre su hombro.
—¡Y yo te conozco desde hace más de un mes y no has mostrado
ningún interés por mí hasta que alguien más me ha querido! —grité,
enojado porque para colmo estaba tratando de arruinar lo que había
construido con Gareth y Calver—. Y después de lo que me dijiste
anoche no tienes derecho a quejarte sobre cualquier cosa.
—¿Estás loco? —bramó cuando se dio la vuelta para mirarme.
23
Estábamos a unos ciento cuarenta metros de la casa, así que
realmente esperaba que nadie oyera esto... Aparte de Gareth y Calver,
que estaban justo detrás de mí—. Dije que te quería. Que te quería
tanto que...
—Que valdrá la pena lamentarlo después —susurré. Decirlo en voz
alta fue como ahondar el cuchillo en la herida. Cuando Slate continuó
mirándome como si hubiera perdido la cabeza, me volví ligeramente
hacia Calver—. Por favor, pide a Brody que se una a nosotros. Sé que
estás enojado con Slate, pero esto podría explotar en algo mucho
peor que nos lastime a todos si no le mostramos lo que realmente
sucedió.
—¿Quieres decir más de lo que ya te ha lastimado? —gruñó.
Suspiré y después lo hizo él suavizando su ira—. Bien, pero espero
muchos besos como compensación y tal vez un achuchón. —Asentí
con la cabeza y traté de no reír. Cuando sentí su energía más lejos,
más cerca de la casa que de nosotros, Gareth se acercó a mí.
—¿Pidió un achuchón? —Se rió, sacudiendo la cabeza.
—Eso creo y también que nos va a mantener de puntillas —
respondí con una sonrisa y luego me estremecí cuando me di cuenta
de lo que dije—. Bueno, quiero decir, suponiendo que esto vaya hacia
alguna parte. No hicimos ninguna promesa más allá de las vacaciones.
—Lo hice —Gareth gruñó mientras me agarraba los hombros y me
giraba hacia él—. Te prometí hablar de las opciones con Wesley. Ya le
dije a Bay que quería hablar con su compañero pero Wesley estaba
en medio de algo, de modo que hablará conmigo más tarde.
—¿Sí? —le pregunté con esperanza.
—Sí, Sampson —dijo más suavemente, viendo mis temores—. Slate
habló desde la ira. No somos mentirosos ni estafadores. No nos
conoce y no le gusta verte con alguien más, no permitas que rebaje
lo que compartimos anoche.
Slate se aclaró la garganta y ambos lo miramos. —Mira, no sé lo
que está pasando pero si estás llamando a Brody, entonces supongo
24
que quieres mostrarme recuerdos. Sí, está bien, pillé una buena
borrachera anoche, lo tengo, pero nunca he olvidado lo que he hecho
cuando bebo. Así que supongo que dices que no recuerdo bien esto
y estoy tratando de creerte porque no eres un mentiroso, Sampson. Y
para que conste, no quise menospreciar lo que pasó entre vosotros la
pasada noche. Me alegra que te hayas divertido o te hicieran pasar un
buen rato. Incluso si no fuera conmigo. Mereces que te traten bien.
Dicho esto, no los conozco y no suelo ver lo mejor de la gente y no
soy confiado. Fui un idiota pero mis intenciones eran puras. Ten
cuidado. No quiero que salgas herido.
Asentí mientras hablaba y luego respiré hondo cuando Gareth me
dejó ir, pero deslizó su mano en la mía. —Lo aprecio. Lo hago. Pero
somos de la misma edad, Slate, y no soy ingenuo. Puedo comprender
que puedas verlo de ese modo pero a pesar de que mis poderes
apenas se han desarrollado, todavía siento a la gente que me rodea.
Puedo sentir cuando alguien piensa cosas desagradables o incluso
la malicia cuando me mienten así que no, no confío fácilmente y
compruebo a todos lo mejor que puedo para intentar mantenerme a
salvo.
Me miró durante un momento y luego asintió con la cabeza en
aprobación. —Bien. Hay demasiada mierda en este mundo para
confiar completamente hasta que conoces bien a alguien y aun así es
difícil. Y puede que me adelantase al pronunciarme así, pero siempre
pareces tan alegre, y ves el mundo como un arco iris y...
—Un rayo de sol —dije con voz entrecortada cuando miré a Gareth.
Dijiste que era como el sol y querías absorber mis rayos.
—Dije eso —asintió.
—Y tiene razón. Así es como realmente me siento a tu alrededor.
Cuando estoy cerca de ti ciento lo positivo y fuerte que eres, una
fuerza a tener en cuenta y me siento mejor con la vida —Slate afirmó.
—Tal vez, pero mantuviste las distancias por una razón y dijiste que
25
estar conmigo habría sido un error enorme. —Slate abrió
ampliamente los ojos y su cara palideció—. ¿Recuerdas ahora?
—No, pero lo he pensado —admitió y luego hizo una mueca
volviéndose incluso más pálido—. Sólo déjame explicarte, Sampson.
Eso no sonó muy bien.
—¿Qué ocurre? —Preguntó Brody mientras se acercaba con
Calver—. Me han dicho que habéis pedido mis servicios.
—Sí, por favor —contesté, aclarando mi garganta mientras trataba
de no llorar—. ¿Puedo recordar anoche y tú lo muestras a Slate?
Estaba un poco ebrio y le faltan piezas.—
—Amigo, estaba más que un poco ebrio —Brody se rió mientras
tomaba mi mano—. Volvió a la fiesta después de ir en la dirección en
que te fuiste. Murmuraba sobre una estúpida montaña que lo
arrojaba al agua y sobre decirle finalmente al único hombre que
siempre quiso que lo quería sólo para ser rechazado, y que eso es por
lo que el sexo y los hombres apestaban.
Luego tomó una botella de Jack, gruñendo cuando algunas
personas intentaron detenerlo, y se alejó, bebiéndosela.
—Recuerdo lo del Jack —murmuró—.No me di cuenta que iba
diciendo cosas.
—Y aparentemente yo era la montaña que lo arrojó al agua —
Gareth indicó.
—De acuerdo, ahora me muero por saber qué pasó —dijo Brody
con entusiasmo mientras tomaba nuestras manos—. Si alguien más
quiere mostrar a Slate algo tiene que tocarme para que puedo leerlo.
Pero empecemos con lo que vi yo.
Efectivamente, Brody nos mostró los recuerdos de la noche pasada.
Jadeé. Slate se veía horrible y obviamente había estado llorando en
su borrachera en la fiesta. Parece ser que Carson se había perdido eso
o no habría dicho que Slate estaba tan tranquilo.
Luego mostró a Slate lo que realmente ocurrió la noche anterior.
26
—No —gimió Slate cuando llegamos a lo que me repitió—. No
quise decir eso.
Llegamos al final y Gareth debió haber tocado a Brody porque vi lo
que sucedió después desde su mente.
—Déjame ir —Slate gruñó mientras Gareth lo arrastraba—. No
quiero que Sampson esté solo aquí afuera. No es seguro.
—Está con nosotros —dijo Gareth—. ¿Y qué te importa? Acabas de
decirle que es un error que estás dispuesto a cometer. ¿Por qué tenías
que ser tratarlo de esa manera?
—Con vosotros no está a salvo —contestó Slate, obviamente
siendo sólo capaz de manejar un tema a la vez en su condición—. Lo
queréis. Vais a cortejarlo y no podré superar eso.
—No te entiendo, hombre. Vi la forma en que lo mirabas, cuánto lo
deseas. Lo quieres y no sólo por esta noche. Entonces, ¿por qué dices
toda esa mierda?
—¿Qué mierda? ¿Que lo quiero? Lo hago. Lo quiero muchísimo.
¿Dónde está? —preguntó Slate de una manera casi maníaca.
—Tienes un tornillo suelto —Gareth gruñó y arrojó a Slate dentro
del agua—. Vuelve a la fiesta y busca a otra persona. No me quedaré
con los brazos cruzados viendo como lastimas a Sampson. Si quiere
hablar contigo una vez que te hayas calmado, bien, no puedo
detenerlo, pero vuelve a soltar esa mierda de nuevo y te arrancaré el
riñón.
—No recuerdo nada de eso —susurró Slate, todavía pálido y
conmocionado—. Quiero decir, recuerdo seguirte y la arena
abalanzarse sobre mí. Y entonces estabas en el agujero y te veías tan
hermoso. Odio decirlo porque es insensible cuando estabas triste,
pero eres hermoso cuando lloras y solo quería abrazarte. Y después
dijiste que no y Gareth me arrastró lejos y yo lloraba porque sabía que
cuando lo hizo, te rasgué y me sentía horrible.
—¿Y después? —preguntó Gareth cuando Slate se detuvo. 27
—Nada. Bueno, recuerdo regresar a la fiesta, empapado, enojado,
y herido, y agarrar la botella. Entonces caminé un poco y supongo que
me desmayé en el suelo de mi habitación porque no llegué a la cama.
—Wow, realmente sabes cómo emborracharte —Brody murmuró
torpemente, probablemente sintiéndose como una quinta rueda—.
Así que sí, bueno, debo irme. Lief quiere llevarme a Puerto Rico y
quiero verlo.
—Sí, gracias, amigo —dije mientras me inclinaba y le abrazaba con
un solo brazo—. Diviértete y trae muchas fotos y cosas divertidas.
Quiero escucharlo todo.
—Siempre lo haces —rió y luego se despidió con la mano y corrió
de regreso a la mansión. Algo de lo que dijo me dejó pensativo.
—¿Acaba de decir que soy un entrometido? —pregunté, arrugando
mi cara mientras pensaba.
—No lo creo —dijo Calver al tiempo que Gareth sacudía la cabeza.
—No lo tomé de esa manera. Creo que quiso decir que eres bueno
escuchando y siempre eres curioso con tus amigos porque te
importan —explicó—. No eres del tipo de sentarte con un amigo y
que todo se trate de ti. Apuesto a que eres muy curioso y preguntas
a tus amigos.
Me tomé un momento para pensarlo. —Sí, quiero decir, en parte es
porque no me gusta hablar de mí y he tenido mucha gente tratando
de hacerme hablar de lo que pasó. Pero no quiero hacerlo. Desde que
me rescataron realmente no soy muy divertido, y en parte se debe a
ello si soy honesto. La otra parte es conocer a gente interesante.
Quiero decir, especialmente Brody. Podría escribir un libro entero
basado en su personaje y la gente lo amaría. He querido preguntarle
sobre eso.
Calver alzó una ceja y se mordió el labio. —¿Quieres escribir un libro
sobre tu amigo?
—Sampson es un autor muy talentoso —respondió Slate con 28
firmeza—. Sus libros son sugestivos, muy logrados, fuertemente
estructurados, investigados fielmente, y siempre hay algo en la
historia que nadie ve venir. Ya ha publicado tres y los he leído como
cinco veces cada uno.
—¿En serio? —le pregunté asombrado. Eso era algo nuevo para mí.
—Sí. —Miró hacia abajo a sus pies mientras empujaba la arena
como un niño nervioso—. El primero lo cogí porque pensé que eras
lindo y nunca había conocido a un autor antes. Además, te respetaba.
Quiero decir, después de lo que tuviste que vivir, encontrar
inmediatamente una manera de construir una carrera para tener
dinero en caso de que alguna vez necesitaras escapar de nuevo, era
impresionante. Después, porque me gustó el primero y me gustabas.
Todos los guardias y todos los círculos íntimos que nos visitan te
comen con los ojos y te adoran. No te ves como todo el mundo lo
hace.
—Te escondes en tu cuarto durante días editando o cuando tienes
un plazo de entrega, y la casa está desanimada porque no está la bola
de fuego de Sampson preguntando a todo el mundo como está y
sonriendo como lo haces. Quiero decir, iluminas una comida sólo por
reír o sonreír a alguien.
—Entonces, ¿por qué sería el mayor error de tu vida? —susurré
tristemente. Lo que decía era una de las cosas más dulces que nadie
me había dicho nunca, pero simplemente no coincidía con su
honestidad de borracho de la noche anterior. Algo no encajaba.
—Tú no lo habrías sido, sino las consecuencias de estar contigo —
contestó con un suspiro mientras se sentaba en la arena.
—No entiendo.
—Porque no puedes elegir tu vida, pero yo sí.
Ouch.

29
Capítulo 3
—¡Joder! —Slate gruñó, sacudiendo la cabeza—. No puedo hablar
con chicos calientes. Nunca he podido pero cuando hablo contigo es
como si fuera extra estúpido. Quiero decir especial con E mayúscula.
—Entonces no me mires—sugerí mientras me sentaba—.
Simplemente habla contigo mismo y sácalo. No hablaré hasta que
termines.
—Gracias —suspiró aliviado y luego tomó unas respiraciones
profundas después de cerrar los ojos—. Tienes que ser el Omega.
Naciste de esa manera. Acabo de pasar las pruebas para ser un Beta,
pero podría seguir y ser un guardia del Consejo o en casa de Carson.
Eso es lo que yo quería, ser un guardia. No quería lidiar con lo que he
visto que los Betas que lideran las manadas tienen que tratar. Sé que
lo odiaría. Por mucho que me gustas y pensara que eras lindo, ningún
chico merecía la pena odiarme el resto de mi vida. De eso me
arrepentiría. Si estuviera contigo terminaría siendo parte de un círculo
30
íntimo, liderando una manada, y eso sería un error para la manada,
para mí y para ti porque eso me haría infeliz.
—Oh, vale —le dije cuando terminó, tratando que no me dañaran
sus palabras—. Lo entiendo. Sé que a Declan, Ian y Taylor les valió la
pena, pero no a todo el mundo le merece la pena ese tipo de sacrificio.
—Es diferente y lo sabes —dijo con firmeza, estrechando los ojos—
. Carson estaba siendo horriblemente maltratado. No habría dudado
en intervenir para salvarte de eso. Además, él ya estaba enamorado
de Ian y Taylor. Si yo quería estar contigo y ser Beta de una manada,
asumiendo incluso que lograra que me asignaran contigo, si me
ofrecía candidato para la próxima manada en necesidad de ampliar
su liderazgo, podría tener un Beta y Alfa que odiaba. Por eso me
mantuve lejos. No quería conocerte y caer enamorado de ti cuando
todo lo que había entonces era simple atracción.
—Tiene razón. Da miedo y tú mejor que nadie deberías saberlo —
Calver afirmó con un suspiro—. Sé cómo se siente. Me siento igual
respecto a querer llevar una manada. Pero Slate es un militar. Se les
enseña a buscar todos los riesgos. Yo no estoy tan preparado. Te veo,
eres caliente, y te quiero en mi vida, y dejo toda la precaución a un
lado. Pero entonces hemos visto cómo han terminado peleando
algunos de estos círculos íntimos. Sí, lo han arreglado pero algunos
han estado muy cerca de no hacerlo.
—Um, sí, gracias —dijo Slate parpadeando en estado de shock ante
Calver—. No soy una persona muy espontánea. Nunca lo pensé de
esa manera. Fui un marine y planificábamos todo a muerte para
buscar posibles desastres. Sólo no quería estar contigo cuando podría
no funcionar, nuestras personalidades podrían chocar, y ponernos en
una posición en la que ninguno fuera feliz.
—¿Y qué cambió? —Gareth preguntó con una ceja levantada—.
Desde el momento que te vi, no has quitado los ojos de encima de
Sampson y has seguido cada uno de sus movimientos. Pensé que ibas
31
a golpear a tu Amigo Ollie cuando dijo que Sampson era caliente
cuando nos trajo los mojitos.
—Porque saber de la existencia de Lilleulv me dio esperanzas de
que pudiera haber una alternativa —respondió Slate mientras se
frotaba las manos nerviosamente en sus muslos—. Mientras
estábamos cargando el yate los chicos bromeaban sobre que tal vez
no tendríamos que regresar y lo maravilloso que sería. Y entonces la
conversación pasó de las bromas a que la gente lo considerara
realmente. Cuando oí a Sampson decir que no le gustaba Chicago y
que podría quedarse en la isla, me di cuenta de que estaría dispuesto
a quedarme con él
—Si no funcionase entonces podría volver a ser un guardia aunque
permanecer en la isla sonaba realmente bien. Así que si estaba bien
con donde podríamos terminar, quería conocer a Sampson y ver si
tenemos cualquier cosa. Y ahora no se trata de todo o nada. Oíste a
Wesley, lo que pasa en la isla, se queda aquí.
—Lo que significa que podrías joderme y no tener que firmar un
contrato —estallé. Comprendiendo totalmente lo que decía hasta esa
última parte. Eso me molestó.
—No, en absoluto —Slate jadeó viéndose horrorizado. Y entonces
sentí su dolor. Estaba destrozado porque podía pensar eso de él—.
Quise decir que podríamos ser personas normales. No Beta y Omega.
Podría bailar contigo en una fiesta y besarnos si queríamos, y no sería
firmar un maldito contrato para toda la vida. Podríamos llegar a
conocernos y puede que enamorarnos. No quiero ser como el grupo
de Brody.
—Oh, sí, de acuerdo, puedo entender eso. —Estuve de acuerdo,
sintiéndome tonto por actuar precipitadamente. Lo comprendía y
estaba de acuerdo con él. No quería sólo sexo y un círculo íntimo.
Quería amor verdadero, si no era así no estaba dispuesto a firmar un
contrato para siempre—. Me siento igual. Sé que Brody ama a sus
hombres y ellos le aman, pero quiero estar enamorado o casi
enamorado antes de firmar el contrato. Lo que significa estar
32
enamorado antes de tener sexo en casa de Carson, pero no aquí. Aquí
podemos ser libres.
—Sí, exactamente —Slate suspiró aliviado—. Así que estar contigo
no es un error, Sampson. Siento mucho haberte hecho pensar eso y
que mi culo borracho no fuera más cuidadoso contigo o con tus
sentimientos. Quería que no te sintieras triste y hacerte reír, tal vez
robar un beso cuando te sintieras mejor. Ninguna de esas otras cosas.
—Inclinó la cabeza en sus rodillas, incapaz de mirarme mientras sus
emociones se arremolinaban—. No se suponía que terminara así.
—Bueno, tenemos otra oportunidad hoy en la que podrías hacerme
reír —le ofrecí encogiéndome de hombros—. Tenemos que elegir un
trabajo para ayudar, pero yo, um, bueno, sí, como tú. —Slate volvió
lentamente la cabeza y se enfocó en mí, con los ojos entrecerrados.
—Chicos, habéis escuchado su corazón, ¿verdad? —preguntó en
voz baja.
—Sí, estaba mintiendo a lo grande —Gareth se rió entre dientes.
—¿Qué es lo que realmente querías decir, Sampson? —La mirada
de Slate era tan intensa que juro que sabía la respuesta.
—No —susurré, sacudiendo la cabeza—. No me voy a arriesgar a ir
más allá de extender una oferta de paz. La jodiste a lo grande ayer
por la noche y ni siquiera me has pedido otra oportunidad. Pero te he
ofrecido una. Aún no te he contado todo. No te atrevas a exigirlo.
—Mmm, sexi —ronroneó mientras me observaba—. Me gusta que
plantes cara y te defiendas. —Besó mis manos sobre mis rodillas antes
de descansar su barbilla en ellas—. Mi hermoso, sexi y maravilloso
Sampson, ¿Me darás otra oportunidad de conocerte? Me gustaría
mucho pasar tanto tiempo como pueda contigo antes de que
tengamos que regresar y tal vez decidir quedarnos aquí.
—Me gustaría eso también. —Le sonreí. En un instante estaba sobre
mi espalda y estaba besándome. Maldita sea. ¡Los tres besaban como
dioses! Enrosqué mis dedos en su suave cabello negro. Lo llevaba 33
siempre desordenado con un aspecto maravillosamente
despeinado… Como si su pelo supiera que ya no estaba en el ejército
y no tenía que ser cortado por lo que no sabía cómo comportarse con
nueva libertad. Cuando sus manos se movieron a mi culo, rompí el
beso.
—¿Demasiado? —jadeó contra mis labios. Asentí con la cabeza, mis
mejillas ruborizándose aún más—. Lo siento. No quería presionar.
—Sólo necesito un poco de tiempo para reponerme de lo sucedido
anoche y ver que dices la verdad antes de saltar a cualquier cosa —
admití mirando después a Gareth y Calver—. Además, ya he hecho un
compromiso, creo.
—Lo hiciste —Gareth dijo serenamente, bloqueando sus
emociones—. Pero necesitas tres para estar estabilizado y Slate no
quiere dirigir una manada igual que nosotros por lo que podría
ajustar bien. Tomemos las cosas según vienen y veamos a donde nos
lleva.
—Significa que no confiáis en mí, pero como le gusto a Sampson,
me daréis una oportunidad. Pero si la cago, me joderéis —Slate
supuso cuando se puso de pie y me ofreció una mano.
—Lo resume bastante bien —Calver sonrió. Vamos a ver qué
trabajos quedan. Vamos a terminar limpiando excrementos o algo así.
No pude evitarlo. No me había esperado una ocurrencia tan infantil
de él y me eché a reír mientras lo miraba.
—Gracias, gracias, estoy aquí toda la semana —dijo antes de
inclinarse y darme un beso—. Seré el payaso más grande de la clase
si consigo escuchar tu risa musical con más frecuencia. —Sonreí
mientras deslizaba mi mano en la suya. Después, levanté la mirada
cuando sentí a Gareth contra mi espalda.
—Y cuidaré tan bien de ti que tu voz va a estar siempre ronca de
gritar tan fuerte de placer —gruñó suavemente en mi oído. Jadeé y
luego gemí mientras apoyaba mi cabeza contra su pecho.
—Vais a hacer que me corra en mis pantalones como un
34
adolescente —me quejé, pero no realmente—. Nunca me han
seducido o coqueteado conmigo, o incluso tenido juegos previos.
—Lo sabemos y mientras que nos duele que no te hayan tratado
bien, la idea de que podríamos mostrarte todo eso me enciende de
un modo que nunca pensé podría experimentar —Gareth respondió.
Pero vamos a tomar las cosas lentas y siempre puedes decirnos si no
te gusta algo o quieres probar otra cosa. No soy un Dom, así que no
quiero un sumiso ni un esclavo. Quiero una pareja que confíe en mí
lo suficiente para dejarme tomar el control para poder dejarse ir.
—Pero no todo el tiempo. A veces puedo tomar el control, ¿verdad?
—pregunté, comprendiendo que esa era la pregunta que me estuvo
rondando la noche anterior.
—Absolutamente. Te animo a ello. —Gareth me sonrió y movió su
mano a la parte inferior de mi espalda mientras me acompañaba con
Calver de vuelta a la mansión.
—Amaría despertarme con mi amor chupándomela bajo las
sábanas para después dejarme que le embista con mi enorme polla
como agradecimiento.
—Jesús, voy a caminar con una erección todo el día si sigues
hablando así —Slate murmuró detrás de nosotros—. Y ahora todo lo
que puedo pensar es en joder a Sampson o en ver cómo lo jodes tú.
—O que me dejes joderte mientras tú lo jodes a él —Gareth arrojó
sobre su hombro antes de llegar a la puerta. Sentí a Slate
estremecerse de deseo y no pude evitar sonreír. Podríamos ajustar
muy bien después de todo.
—Eh, ahí estáis —dijo Wesley con cautela cuando entramos a la
cocina—. Queda algo de desayuno, pero como todos tienen ya su
trabajo, dejé los últimos para vosotros. Brody dijo que teníais que
resolver algunas cosas.
Dejé ir la mano de Calver y me alejé de Gareth, girándome después
para enfrentarlos. —Sé que somos adultos y que es decisión nuestra 35
pero me sentiré mejor mostrando a Wesley lo que está pasando. Me
salvó de mi abuso y arriesgó mucho para mantenerme a salvo. Quiero
su aprobación antes de seguir adelante.
Calver, Gareth y Slate intercambiaron miradas y después asintieron
con la cabeza. Pero fue el Alfa del grupo el que habló.
—Es comprensible y muy loable. Todo esto es confuso y nuevo, por
lo que entendemos la necesidad de discutirlo con tus amigos o
alguien en quien confíes. No soy un fan de chismes o de compartir
todo, como en un grupo, porque un caballero no besa y lo cuenta. Sin
embargo, siento que la comunicación es la clave. Si algunos de los
círculos íntimos hubiesen hablado entre ellos, esto no habría
sucedido. O si hubiesen pedido consejo a otra persona.
—Muy bien dicho y estoy de acuerdo —dijo Wesley mientras
miraba a Gareth y luego asintió—. Puedo ver por qué Tristan habla
tan bien de ti. Siempre le preocupó que no quisieras dirigir una
manada cuando serías un excelente Alfa y cuidarías muy bien de ella.
Gareth bufó y sacudió la cabeza mientras se pellizcaba el puente de
la nariz. —Por supuesto que lo sabía. Wow, a veces me olvido de que
veis todo. Pensaba que si lo ocultaba no me metería en problemas ni
sería llevado ante el Consejo. Me gustaba proteger a todos en su casa.
—Y es por lo que Tristan nunca me dijo una palabra hasta que
discutimos sobre a quién traer en el viaje. No hay vergüenza en no
querer liderar, incluso si se tienen excelentes cualidades de liderazgo.
No estamos de acuerdo con el Consejo en eso. —Luego se volvió
hacia mí y sonrió—. Gracias por querer ser honesto conmigo y
siempre estaré aquí si quieres hablar. Todos, Sampson. No estás tan
solo como te sientes aunque comprendemos que estés asustado y
no quieras confiar en otros. Casi muero durante mi rescate. Todo esto
me ha afectado de tal modo que no creo que pueda olvidar. El tiempo
ayudará con eso, pero tener un sistema de apoyo es lo que sana la
herida. Tengo eso y queremos eso para ti, ya sea con estos chicos o
que te abras a algunos de nosotros. Tienes que dejarlo salir y sé que
tu escritura ayuda, pero a veces tienes que decirlo en voz alta, ¿de 36
acuerdo?
—Lo estoy intentando. Le he dicho a Gareth y a Calver algunas
cosas —admití—. Siempre he sido del tipo de dar pequeños pasos.
No me gusta apresurarme.
—Eso está muy bien —dijo Wes con una sonrisa—. Y no tienes que
contarme lo que está pasando. Pregunté por ser educado. Los
escaneé antes de que entraras y parte del tiempo cuando estabas
afuera porque estaba preocupado por ti. No es que pensara que te
fueran a lastimar físicamente, pero todos podemos meter la pata en
repetidas ocasiones —Miró a Slate y alzó una ceja como si le desafiara
a poner en duda ese hecho.
—Sí, bien, soy un idiota —el gran Marine murmuró—. Y si me has
inspeccionado habrás visto la poca experiencia que tengo con los
hombres o las mujeres en esa materia. Así que, dame un respiro,
¿quieres?
—Lo he hecho y te lo daré, pero tu falta de experiencia es lo que
hace que me preocupe por Sampson. No lo presiones por lo que está
pasando por tu cabeza. —Wesley miró su libreta, obviamente dando
por terminada la conversación. Extraño. Pero así era él de una buena
manera—. De acuerdo, tenéis que hacer la limpieza para el desayuno.
Después, Lief dijo que eras el mejor que haya visto jamás con mapas,
Slate.
—Algunos mapas de la isla explotados quedaron arruinados y nos
gustaría que tomarais los quads para reconocer el terreno. Galvin va
a medirla de forma reglamentaria mañana, pero necesitamos saber lo
que hay aquí. Sabemos de los jabalíes, pero ¿Qué más? ¿Tenemos
árboles frutales de los que podamos conseguir alimentos? ¿Y
opciones de cultivo? Taggart va a ir por su cuenta a ver las plantas
porque es realmente bueno con las hierbas y remedios, pero
podemos usar todo el conocimiento que podamos.
—Puedo llevar un montón de bolsitas y si veo algo tomaré una
muestra y lo marcaré en el mapa —ofrecí, pensando que ayudaría a
37
Taggart tremendamente.
—Buena idea, Sampson. Gracias. Se lo diré a Taggart. Sólo conduce
con cuidado y trata de no correr sobre un campo de rosas o algo.
Todavía somos invitados aunque el propietario haya muerto y quiero
asegurarme de que todo el mundo respeta eso. No queremos arruinar
la isla dejando nuestras huellas aquí.
—De acuerdo, y nos quedaremos principalmente en el sendero y
caminaremos dentro del perímetro —dijo Slate con una sonrisa—. Sé
cómo no dejar ninguna evidencia de haber estado en el lugar.
Miré a Slate e incliné la cabeza mientras lo observaba. —No estoy
seguro de si esa declaración me asusta o me excita.
—Un poco de peligro nunca es malo, así que estoy bien con
ambos—se rió. Wesley se excusó y Slate miró a su alrededor—. ¿No
os importa lavar los platos mientras me preparo y agarro todo el
material? Vais a necesitar unos zapatos de verdad, y recomendaría
pantalones en caso de que haya acónito o hiedra venenosa en la isla.
Parpadeé un segundo y luego caminé los pocos metros que nos
separaban y abracé fuertemente a Slate. —Lo que quieres decir es que
nos das algo de tiempo a solas para discutir si queremos deshacernos
de ti o lo que sentimos cuando no estás cerca.
—Sí —suspiró mientras me acariciaba la mejilla—. La jodí pero no
soy un mal tipo. No quiero presionar a nadie en nada ni arruinaros las
vacaciones sólo porque estoy aquí exigiendo ser incluido.
—A mí no me molestas —Calver dijo mientras agarraba los platos
apilados en la mesa y los llevaba al fregadero—. Creo que los Marines
son calientes y Sampson necesita tres. Sólo limitaremos tu bebida de
ahora en adelante.
—De acuerdo entonces —Slate rió, y sus mejillas se calentaron
ligeramente mientras él miraba a Calver con aprecio—. Iré a buscar
todo el material necesario, comprobar que los quads están en buen
estado, y me cambiaré de ropa mientras limpiáis y os cambiáis de
ropa. 38
—Y vamos a discutir lo que Wesley dijo más tarde —dije
suavemente antes de romper el abrazo.
—Vas a tener que hacerme tomar unos cuantos tragos para que te
pueda hablar de eso. Es demasiado embarazoso. —Se aclaró la
garganta y prácticamente salió corriendo por la puerta de atrás.
—Eso fue raro —dijo Gareth mientras llenaba el segundo fregadero
con agua y jabón—. ¿Qué podría tener de malo no tener experiencia
que necesita emborracharse para hablar de ello? ¿Por qué se
avergüenza?
—No lo sé —murmuré mientras cogía un donut antes de buscar
bolsitas de diferentes tamaños que pudieran servirnos para las
muestras—. Era más que eso. Se sentía confuso y avergonzado.
Podemos darle unas copas esta noche y preguntar.
—Al menos no dijo que no era asunto nuestro —dijo Calver
encogiéndose de hombros—. Me parece una buena señal que esté
dispuesto a abrirse.
—Tienes razón —concedí. Entonces me acordé de algo que Gareth
dijo—. ¿Por qué os llevarían ante el Alto Consejo si descubren que no
queréis dirigir una manada?
—Porque son idiotas —Calver gruñó—. Lo mismo vale para los
Betas.
—Sí, son idiotas, pero es más que eso —Gareth explicó. Finalmente
encontré el armario con las bolsas y recipientes y comencé a sacarlos
para llevárnoslos. Pensé que no estaría de más tomar demasiados en
lugar de no tener suficientes.
—¿Como su línea de mierda acerca de tener una responsabilidad
con los lobos por lo que somos mientras que tratan de vendernos a
los Omegas? —dije.
—En cierto modo, sí. Eso y que debemos pasar unas pruebas para
convertirnos en Alfas o Betas —Gareth respondió—. Y es una especie
de captura-221. Cuando cumples los veinticinco, si eres lo
suficientemente grande o fuerte como para ser un Alfa o Beta, te 39
presionan para que hagas las pruebas, normalmente por el jefe de la
manada porque te has convertido oficialmente en una amenaza.
—O quieres alejarte de una mala situación como hice yo —Calver
añadió, sus ojos se centraron en la mesa que estaba limpiando para
no tener que mirarnos—. O eres joven y estúpido, lleno de
testosterona, y crees que sería genial estar a cargo de una manada en
lugar de que te manden todo el tiempo.
—O eres un demente sediento de poder como el Alfa y círculo
íntimo que yo tenía —murmuré mientras guardaba pequeñas cajas de
bolsitas en una bolsa de plástico más grande para llevar todo junto.

1
Una captura-22 es una situación paradójica de la cual un individuo no puede escapar debido a reglas
contradictorias. El término fue acuñado por Joseph Heller, que lo utilizó en su novela de Catch-22 de
1961.
—O eso —Gareth estuvo de acuerdo—. Pero una vez que pasas la
prueba, si luego tratas de evadirte de liderar, el Consejo asume que
eres corrupto porque quién no querría liderar y toda esa mierda. Un
buen lobo quiere tomar el mando y dominar mientras que
supuestamente siempre hace lo mejor por su manada.
—Lo que es una completa gilipollez —Ollie se echó a reír desde el
mostrador mientras volvía a llenar su taza de café. Salté, ya que había
estado perdido en mis pensamientos mientras escuchaba a Gareth y
Calver, así que en realidad no había prestado atención—. Lo siento,
Sampson. No quise interrumpirte o asustarte. Sólo tengo
sentimientos muy fuertes sobre el tema al igual que Slate.
—¿Cómo es eso? —Gareth preguntó mientras miraba por encima
de su hombro a Ollie.
—No tuvimos otra opción. No elegimos entrenar para ser Betas —
explicó mientras echaba azúcar a su café—. Todos teníamos historias
diferentes de por qué nos metimos en los Marines, pero Slate y yo lo 40
hicimos para salir de la pobreza y tener una mejor oportunidad en la
vida. No veníamos de manadas, nuestros padres vivían en un lugar
demasiado pequeño. Tal vez para evitar vivir en una manada, quién
sabe. Pero cuando nos alistamos, no estábamos intentando
convertirnos en Betas.
—Después, un Alfa nos informa que estamos rompiendo las reglas
del Consejo y que debemos hacer todo lo posible para trasladarnos a
California y estar bajo su manada. Claro, él entiende que los Marines
no son flexibles pero ayudará en todo lo que pueda y tiene
conexiones. Yo estaba en Afganistán en ese momento y aunque
estaba orgulloso de lo que había conseguido, estaba cansado y quería
salir de ese infierno. Además, no quería infringir las leyes del Consejo,
así que sí, dije que me transfirieran.
Me estremecí al pensar en mi vieja manada y en mi círculo íntimo.
—Nunca supe lo que estaba pasando o sobre vosotros. En su
mayoría se olvidaban de mí hasta que estaban cachondos o
necesitaban su aumento de energía, como ellos llamaban a su excusa
para tenerme.
—Jesús, siempre olvido que eras el Omega de esa manada —Ollie
murmuró, sacudiendo la cabeza. —Lo siento. Sí, nunca fuimos a
empacar cosas, infiernos, la manada no sabía de nosotros, aparte de
Carter, y ni siquiera te conocimos.
—Él estaba construyendo un ejército y no quería que una maldad
se interpusiera con otra —rió amargamente.
—Sí —estuvo de acuerdo con un suspiro antes de mirar a Gareth—
. Y resultó que nosotros éramos los locos. No había reglas sobre estar
en la milicia o no estar asignados en una manada. Quería un ejército
de soldados que fueran básicamente Betas. Cuando explotó todo el
asunto y el Consejo oyó hablar de nosotros, éramos Betas, no era
cuestionable. Porque como dijiste, ¿Quién no querría liderar y toda 41
esa mierda?
—Wow. —Calver silbó mientras sacudía la cabeza—. Ni siquiera
intentas ser Beta y quedas atrapado siendo uno. Eso es simplemente,
wow. La isla suena muy bien para vosotros también, ¿eh?
—Sí, y para alguien que creo que quiere permanecer en ella —
murmuró y luego se aclaró la garganta—. Así que de todos modos,
divertíos con los planos de la isla. ¿Tenéis una cámara?
—Sí, traje mi Nikon —Gareth respondió—. Subiré a por ella cuando
vayamos a cambiarnos cuando terminemos aquí.
—Genial. Pensé que estaría bien tomar algunas fotos de lo que
trazáis en el mapa. No sabía si ya lo habíais hablado con Wesley, pero
pensé que debía mencionarlo.
—No, sólo quería tomar algunas fotos de la isla. Gracias, sin
embargo. —Ollie se despidió con la mano antes de irse. Acababa de
terminar de guardar las bolsitas y algunos recipientes de plástico en
una bolsa de modo que nada se aplastase cuando me di cuenta que
Calver Y Gareth estaban terminando los platos y la limpieza.
—Trabajáis bien como equipo —dije con una sonrisa—.
¿Deberíamos empacar almuerzo por si acaso?
—Buena idea —Calver respondió con una sonrisa—. En realidad,
todos lo hacemos. Aunque tú y Slate hiciérais otra cosa, es todo con
el mismo objetivo. Somos eficientes y confiamos en que el otro sabe
lo que está haciendo. Es una buena base para conocerse mejor. ¿No
opinas igual?
—Sí, lo hago —estuve de acuerdo. Tenía razón y mantuvo la sonrisa
en mi cara cuando comencé a sentir mariposas en mi estómago. Había
pensado en la exploración de la isla como trabajo, pero ahora que
Calver lo puso de esa manera, podríamos conocernos mejor en la 42
excursión también.
¿Eso lo convertía en una cita?
Capítulo 4
Sólo nos llevamos dos de los cuatro quads del garaje. Por un lado,
yo no quería conducir uno la primera vez que estaba sobre uno, así
que ya que Gareth sabía cómo usarlos bien, monté con él. En segundo
lugar, Calver dijo que no tenía sentido gastar gasoil ya que eran de
dos plazas. Estuve de acuerdo y me gustó que pensara de esa manera.
Así que él y Slate conduciendo, fueron juntos.
Para el momento en que nos cambiamos y teníamos todo cargado
ya pasaban las diez de la mañana. Parte del retraso se debió a que
nadie tenía botas de montaña de su número. Supongo que todos los
Omegas asumieron como yo, que en la agenda del día figuraban
playas de arena y baños de sol. Eso y que otros nunca las necesitaron.
Por ejemplo, Carson no hizo mucho senderismo en Chicago. Si
queríamos naturaleza, tendíamos a ir en forma de lobo de todos
modos.
Así que usábamos zapatillas. Al menos eran de deporte por lo que
43
tenían un buen agarre y algo de tracción.
—Conseguiremos unas botas de verdad cuando visitemos las islas
—Gareth gruñó cuando llegamos a un lado del sendero a dos
kilómetros de la mansión—. Esto no nos ofrece ninguna protección
contra las picaduras o animales peligrosos.
—Es buena cosa que el veneno de los animales no nos afecte —me
eché a reír mientras saltaba de la parte trasera del quad—. Además,
hice un montón de investigación antes de venir. Sólo tienen unas
pocas especies de serpientes en esta región y son muy escasas. Los
escorpiones aquí no son venenosos, sólo afectan a los seres humanos
como una picadura de abeja si atacan. Leí que tienen unos
espeluznantes ciempiés y milpiés que son venenosos, pero esos no
nos afectarán.
—De cualquier manera, si vemos uno de esos, estaré gritando como
un bebé y trepando al árbol más cercano hasta que uno de vosotros
lo aplaste —Calver dijo estremeciéndose—. Odio a esos hijos de puta.
Son tan desagradables y eww.
—Te mantendremos a salvo —Slate se rió mientras se inclinaba
sobre el vehículo y colocaba el mapa en un portapapeles para poder
escribir. Luego miró el GPS portátil que me había mostrado antes para
verificar las coordenadas—. Buena investigación Sampson, y tienes
razón. Lo principal que advierten turistas y personas en la zona es la
vida marina. Los tiburones principalmente, pero esos están lejos de
nosotros, excepto los tiburones blancos normalmente. Las medusas
no y su picadura duele pero no puede matarnos.
—¿Los tiburones se mantienen alejados de nosotros? —Gareth
preguntó mirando a Slate en estado de shock—. ¿Quieres explicar
eso?
—Lief y yo lo descubrimos cuando estábamos asignados en esta 44
zona —dijo vagamente—. Alquilamos un barco y fuimos a pescar. Él
no había estado prestando atención antes de lanzarse al agua y luego
nos dimos cuenta de que había tiburones por todas partes. Pero lo
olieron en el agua y fue como un éxodo en masa. Le preguntamos a
Carter más tarde y averiguó por el anciano de la manada que a la
mayoría de los depredadores no les gustamos. Olemos a lobo y
humano, y a peligro, por lo que huirán a menos que crean que son
más grandes y malvados, como un gran tiburón blanco.
—Guau. Genial. No tenemos que preocuparnos cuando vayamos a
nadar entonces —contesté alegremente—. Bien, porque lo de los
tiburones me tenía acojonado. Es por eso que no me quedé en el agua
mucho tiempo cuando todos los demás fueron a nadar la otra
mañana. —Agarré mi bolsa con las bolsitas y miré alrededor—. ¿Así
que, cuál es el plan? ¿Cómo vamos a hacer esto?
—Bueno, no hay manera de que podamos explorar una isla de
cincuenta kilómetros cuadrados en un día —respondió Slate mientras
miraba a su alrededor.
—Por ahora solo estoy intentando marcar donde están los
senderos y caminos y cualquier lugar de interés en el mapa. Así que
digo que nos mantengamos en los senderos y no nos perdamos, para
que más tarde el próximo grupo o nuestro grupo pueda ramificarse
desde allí.
—Buena idea. —Gareth asintió su aprobación mientras sacaba su
cámara muy cara de aspecto profesional—. Puede que no nos afecte
el veneno de los animales, pero no conocemos todo lo que hay aquí.
Aconsejaría usar guantes para tomar muestras.
—Oh, no pensé en eso —dije con una maldición—. No traje
ninguno.
—Yo sí —dijo Slate mientras sacaba algunos pares de guantes y me
entregó uno, antes de hacer lo mismo con Calver—. Vamos a sacar
algunas fotos y tomar algunas muestras de la vida vegetal, marcaré
una señal para Galvin, y después bajaremos el sendero alrededor de
un kilómetro y repetiremos. 45
—Suena bien, gracias por los guantes. —Le di un guiño y tiré de
ellos para ponérmelos. Calver me ayudó mientras que Gareth
continuaba sacando fotos. Una vez que Slate marcó la señal y que
estábamos preparados, guardé las muestras en un recipiente y escribí
sitio 1 en él con marcador.
—Es una idea fabulosa, Sampson. No habría pensado en eso —
Calver dijo con aprobación antes de inclinarse y robarme un beso.
Luego volvimos a subir a los quads y bajamos el sendero. Repetimos
la misma rutina durante la siguiente hora, haciendo diez marcas al
borde del camino. El marcador once fue especial.
—Oh, Dios mío —jadeé cuando pasamos una ligera curva y todos
los árboles aparecieron a la vista. Nos detuvimos donde lo hizo Slate,
señalando otro kilómetro en el camino—. Supongo que no tenemos
que preocuparnos por habernos comido lo que quedaba de la fruta
fresca que Brody compró. Nuevo plan, cogemos un montón de fruta,
regresamos, y cogemos el remolque para el quad que vi y venimos a
por más. Veo esto como postre en mi futuro.
—Ni siquiera sé qué son la mitad —Calver rió entre dientes.
—Yo tampoco, pero veo mis favoritos. —Los señalé mientras los
identificaba, cada vez más emocionado mientras la boca se me hacía
agua.
—Mango, delicioso, la fruta de la pasión, la amo, la papaya, ohhh,
¡Incluso granadas! Espero que tengamos patatas porque aquéllos son
árboles de aguacate, y podríamos hacer guacamole. Dios, mira lo
maduros que están esos plátanos. —Entonces tuve otra idea y gemí.
—Ohh, o batidos de frutas frescas y daiquiris esta noche.
—Cariño, como sigas gimiendo así vas a ser el postre ahora
mismo—Gareth gruñó mientras bajaba del vehículo.
—¿Huh? —pregunté y luego de repente fui empujado hacia atrás y
tiró de mis caderas hacia abajo de modo que estaba acostado sobre
el asiento. Gemí cuando la boca de Gareth encontró la mía y envolvió
mis brazos alrededor de su cuello. Luego me levantó y envolví mis
piernas alrededor de sus caderas, sin romper nunca el beso.
46
—Di que sí, cariño —ronroneó mientras besaba mi mandíbula y
cuello.
—¿Decir sí a qué? —jadeé cuando Calver tomó uno de mis brazos
y lo llevó alrededor de su cuello, haciéndome apoyar la mayor parte
de mi torso contra él.
—Un poco de diversión —Calver respondió por Gareth mientras
levantaba mi camisa. —Nada más allá de lo que hicimos anoche. Los
tres complaciéndote.
—¿Los tres? —preguntamos Slate y yo juntos.
—No, vamos a amar a Sampson justo en frente de ti como unos
capullos y excluirte —Gareth gruñó—. Coge la manta y ven aquí a
ayudarnos —Entonces levantó la vista y encontró mi mirada—.
Siempre que estés de acuerdo.
Hice una buena impresión de un pez antes de simplemente asentir
con la cabeza. Lo siguiente que sabía es que estaba sin camisa, sin
zapatos o calcetines, y me estaban extendiendo en una manta. Gareth
lentamente me quitó los pantalones y luego sacudió la cabeza.
—¿Qué pasa? —pregunté, sintiendo la necesidad de cubrirme
después del gesto y porque estaban todos todavía completamente
vestidos.
—¿Qué tan lejos estás dispuesto a llevar esto? —preguntó mientras
recorría los dedos por la parte interna de mi muslo. Luego los separó
para que pudieran ver todo lo que tenía para ofrecer.
—Dime lo que quieres, ya que obviamente tienes un plan, Gareth
—respondí en su lugar—. Prometimos ser honestos y dijiste que
podría detener lo que estamos haciendo cuando lo necesitara. Diré
que no si sobrepasa mi nivel de comodidad.
Asintió y sonrió ampliamente. —Quiero verte besar a Slate mientras
juego con el culo de Calver y Calver pone duro a Slate. Entonces vas 47
a chupar a Slate mientras jodes la boca de Calver.
—¿Y qué hay de ti? —preguntó Calver mientras tragaba saliva.
Gareth respondió al hombre gruñendo hasta que Calver descubrió su
cuello. Fue asombroso. No había visto a muchos Alfas con esa
habilidad.
—¿Qué quieres hacer por tu Alfa? —preguntó seductoramente
mientras se aproximaba a Calver.
—Cualquier cosa que quieras —susurró mientras temblaba como si
no estuviera seguro de que fuera la respuesta correcta.
—Bien. —Gareth se inclinó y besó el cuello de Calver antes de
moverse al otro lado y darle un mordisco de amor. Básicamente
aceptó la sumisión de Calver pero le dejó saber que Gareth lo quería
sexualmente—. ¿Esa oferta todavía sigue en pie?
—Sí —Calver siseó mientras movía las manos de Gareth a su culo.
—¿Por favor? Quiero terminar lo que comenzamos anoche, Gareth.
—¿Qué comenzasteis anoche? —pregunté mientras miraba entre
los dos.
—Nos costó mucho dejarte así que decidí irme a dormir con
Calver—Gareth respondió mientras desabrochaba los pantalones del
hombre y los bajaba. Me dio una mamada asombrosa y ama tener
una polla en su boca. Decidimos no ir más lejos hasta que estuvieras
con nosotros.
—Estás bien con eso, ¿verdad? —preguntó Calver mientras
ayudaba a desnudarse.
—Sí, estoy bien. Sólo siento habérmelo perdido—me reí. —Y quiero
veros joder ahora también.
—Nos aseguraremos de tener una repetición de la actuación sólo
para ti pronto, cariño —Gareth prometió y luego le dio una bofetada
al culo desnudo de Calver—. ¿A todo el mundo le parece bien el plan?
—Seguro —dijo Slate nerviosamente y luego se aclaró la garganta.
Gareth me lanzó una mirada y asentí. Sabía lo que me estaba
48
preguntando. ¿Slate realmente quiere esto o estaba sólo asustado?
Por las olas cargadas de deseo que recibía de Slate me sentía seguro
al decir que quería esto.
Eso y también que podía ver sus pantalones listos para explotar por
su erección.
Todo el mundo se puso rápidamente en posición y resultó que
Gareth había traído lubricante. Tal vez debería haberme enojado que
hubiera planeado tenernos desnudos en el medio de la nada, pero me
alegraba que lo hubiera pensado de antemano y preparado.
Slate se quitó la camisa antes de inclinarse más cerca de mí.
—Realmente quieres esto, ¿verdad? ¿No me estoy aprovechando
de ti otra vez?
—Cállate y dame un beso —respondí con una sonrisa. Sus ojos
llamearon con deseo y me agarró de la nuca antes de estrellar su boca
contra la mía.
Descendió su otra mano por mi espalda y entre la raja de mi culo
donde un dedo rozó mi agujero. Entonces jadeó y sentí otra mano,
que tenía que ser de Calver, bajar por el frente de los pantalones de
Slate.
—Parece un buen besador, cariño. ¿Estás disfrutando?—Gareth
preguntó. Me gustaba que estuviera viendo.
—Oh, joder, Gareth, tienes unos dedos enormes —Calver gimió. Al
parecer Gareth estaba viendo y preparando a Calver al mismo tiempo.
—Sí, es maravilloso —gemí cuando Slate me besó justo debajo de
mi oído. Su mano fue vacilante cuando tocó mi culo—. Si me lubricas
estoy bien con que juegues con tu dedo.
—¿Sí? —gimió.
—Sólo uno. Ha pasado tiempo —murmuré nerviosamente—. Pero
nunca he tenido juegos previos antes. O me aseguraba de estar
preparado o me jodían sin ninguna preparación.
49
—No te haremos eso nunca —Slate susurró y escuché el sonido de
un tapón—. Dime si no te gusta algo porque lo he visto hacer pero
nunca he preparado a un amante. Sólo quiero sentir lo apretado que
estás aún si es alrededor de mi dedo.
—Lo prometo —asentí antes de besarlo de nuevo. Entonces jadeé
cuando empujaba lentamente su dedo dentro de mí. Mierda, eso se
sentía bien. Nunca se sintió así cuando jugaba conmigo mismo o me
estiraba—. Más profundo, Slate.
—Yo también, Gareth —Calver gimió—. Lo necesito tanto.
—Y estoy a punto de explotar sólo con tu mano, Calver —Slate
gimió antes de empujar su dedo profundamente en mi culo—. Tienes
que detenerte o Sampson tendrá un pene suave y gastado en su boca.
—Entonces creo que estamos listos para la segunda parte —dijo
Gareth entre risas—. Calver, tú primero.
—Sí —siseó y se dejó caer sobre la manta. Extendió las piernas de
par en par y luego tiró de sus rodillas a su pecho antes de alzar la
mirada y mirarme. —Creo que tu polla tiene una cita con mi boca.
—Buena manera de ofrecer una mamada —dijo Slate con diversión.
Ambos miramos como Gareth, que tenía sus jeans desabrochados y
bajados, se colocaba entre las piernas de Calver y entraba en él.
—Eres enorme —Calver gimió mientras empuñaba la manta.
—Y quieres más y rápido, ¿verdad? —Gareth se burló mientras
movía lentamente las caderas, obviamente no introduciéndose
completamente dentro de Calver aún.
—Sí, por favor, sí, lo quiero. Mi culo es tuyo.
—Respuesta correcta —Gareth dijo a Calver antes de introducirse
de un golpe dentro de él. Slate sacó su dedo de mi culo y luego me
coloqué para montar la cabeza de Calver mientras me colocaba sobre
mis manos y rodillas.
50
—No te metas muy profundo. Tengo un problema con eso —
susurré cuando Slate se situó delante de mi boca.
—¿Qué problema? —preguntó Gareth gentilmente y tanto él como
Calver se detuvieron.
—Disfrutaban asfixiándome —murmuré, mirando fijamente a la
manta, preocupado de haber arruinado la diversión.
—Entonces me mantendré completamente quieto para que
explores tanto como quieras —Slate respondió mientras me
acariciaba la mejilla—. Sería completamente feliz si sólo continúo
besándote mientras jodo tu agujero con mi dedo, y tal vez pudieras
masturbarme.
Pensé en ello y después sacudí la cabeza. —Quiero intentarlo.
Quiero probarte. —No esperé a que respondiera, me incliné hacia
adelante y lamí su polla. Calver captó la idea de que el juego estaba
de vuelta porque chupó mis bolas en su boca y gemí ante la
sensación, el sabor de Slate, y los sonidos de piel golpeando piel
mientras Gareth follaba a Calver.
Y entonces el dedo de alguien penetró mi agujero y me corrí al
instante. Monté mi orgasmo, mortificado por haberme corrido tan
pronto, pero se sentía tan bien que no podía no disfrutarlo. Gimoteé
de placer cuando Slate acarició lentamente su polla, observando
cómo me corría.
—Parece que necesito aprender a sostener mi carga —jadeé
cuando quedé saciado, tratando de evitar colapsar en la manta.
—De ninguna manera. Eso fue tan jodidamente sexi —gruñó Slate,
masturbándose más rápido mientras me observaba.
—Acuéstate y deja que me encargue de eso por ti —le ofrecí.
Asintió y se trasladó a la manta, extendiendo sus piernas para mí. Me
aparté de la cara de Calver, tomando un momento para apreciar la
belleza de Gareth jodiendo implacablemente a Calver, y luego me
situé entre las piernas de Slate. Comprendí algo por la forma en que
me miraba y las emociones que sentía emanar de él—. Quieres
correrte sobre mí, ¿verdad? 51
—Sí—susurró como si temiera lo que dije y las emociones que
sentía. —Quiero marcarte como mío.
—¿Culo o cara? —Ignoré la excitación que me invadió porque yo
también lo quería.
—En todas partes. —Slate gimió y nos rodó, de modo que quedé
sobre mi espalda.
Usó el aceite sobrante en su mano para lubricar mi polla y luego
comenzó a frotar su polla contra la mía. —¿Está bien así?
—Sí, sí —jadeé cuando mi polla se llenó de nuevo—. Tómame.
—¿Qué? —preguntó mientras su ritmo vacilaba. Miré hacia arriba,
agarré la botella de lubricante y se la pasé.
—Tómame. Te quiero dentro de mí.
—No estoy listo para comprometerme —dijo con los ojos muy
abiertos. Asentí y derramé un poco de lubricante sobre mis dedos
para llevarlos a mi agujero. Se movió un poco hacia atrás para verme
empujar tres dedos dentro de mi culo. Sólo hubo una pequeña
quemadura ya que el dedo de alguno estuvo dentro de mí antes e
hizo un buen trabajo aflojándome.
—¿Estás seguro de que no quieres comprometerte? —Le pregunté,
su mirada nunca apartándose de mi agujero.
—No, creo que quiero y que todos seríamos felices juntos, pero es
demasiado pronto para decirlo aún.
—¿Quieres morderme en este momento?
—Sí —siseó mientras sus dientes se alargaban—. Mi lobo te acepta
y te quiere como nuestro compañero.
—¿Te gusto como persona, Slate, o es todo sobre el sexo?
—Quiero saberlo todo sobre ti. Quiero hablar sobre tus libros y 52
preguntarte en qué estás trabajando. Me gustas más de lo que jamás
me ha gustado nadie. En realidad eres la primera persona que he
querido alguna vez.
—¿Qué quieres decir con eso? —pregunté mientras empujaba un
cuarto dedo
—Pensé que era asexual. Se puede decir que me gustó mirar a
algunas mujeres o a algunos hombres, aunque en realidad no
despertó mucho interés en mí. Jodí a unos cuantos pero era como
masturbarme —admitió un poco avergonzado—. Entonces te conocí
y todo en lo que podía pensar era cómo te verías desnudo. Y por
mucho que odiara verte jugueteando con Gareth y Calver esta
mañana y no conmigo, nunca he estado tan excitado y me asustó
cuando me di cuenta que todos me estabais poniendo cachondo.
—Lo que estás diciendo es que nos quieres a todos —aclaré.
—Sí y no sólo en el sexo. Ellos también me gustan.
—Entonces jódeme —susurré mientras sacaba mis dedos—. Esta
no será una jodida rápida y barata, incluso si no terminamos juntos,
no me arrepentiré ni pensaré que me has usado.
—Gracias —susurró mientras levantaba mi pierna y movía su polla
a mi agujero—. Gracias por ver que nunca te faltaría el respeto así.
—Gracias por no haber querido eso nunca —jadeé cuando él
empujó dentro de mí. Envolví mis brazos alrededor de su cuello
cuando se inclinó hacia abajo, insertando completamente su polla en
mi culo. Justo entonces, Calver gritó y levanté la mirada justo a tiempo
para ver su pene estallar sobre él y Gareth—. Es jodidamente caliente.
—Sí lo es —asintió Slate antes de rozar sus labios sobre los míos—
. Al parecer tu pequeño y sexi culo vuelve locos a otros hombres
calientes.
—Pero me quieres más que por eso, ¿verdad? —Bromeaba, pero
en cierto modo quería que dijera las palabras también.
—Sí —siseó mientras se movía más rápido—. Joder, cariño, te
53
sientes como el cielo.
Gareth rugió y asumí que había terminado pero en ese momento
estaba demasiado ocupado así que no estaba prestando mucha
atención. Slate enganchó mis piernas sobre sus brazos después de
que mi agujero se aflojara para él lo suficiente para ponerse creativo.
—¿Vas a correrte dentro de mí mejor que por todo mi cuerpo? —
Le provoqué entre jadeos.
Gruñó, gustándole la idea. —Voy a llenarte con tanto semen que va
a chorrear por tus piernas.
—Y luego lo lameremos hasta dejarlo limpio —Calver ofreció. Sentí
dos manos en mi pierna y luego otras dos en la otra cuando Slate se
movió un poco hacia delante. Pude ver entonces que Gareth y Calver
se habían movido a ambos lados de nosotros y estaban sosteniendo
mis piernas separadas para Slate.
—¿Puedes correrte tan sólo jodiendo o tienes que tocar tu polla,
Sampson? —Gareth me preguntó.
—No lo sé. Nunca me he corrido durante las relaciones sexuales —
contesté honestamente.
—Apuesto a que Slate es lo suficientemente talentoso para hacerte
correr sólo con su gruesa polla en tu culo —dijo con firmeza,
probablemente habiendo oído las inseguridades de Slate.
—Probablemente, pero ya me he corrido una vez —me cubrí, no
queriendo ser la razón por la que la autoestima de Slate se fuera a la
mierda si no lo conseguía.
—Tengo que tumbarme —murmuró Calver mientras movía mi pie
al hombro de Slate—. Estoy hecho polvo. —Le miré y me di cuenta de
que estaba mintiendo. Se colocó de lado, acurrucado contra mí.
Luego presionó sus labios contra mi oído—. Mira cómo te quieren.
Los colmillos de Slate están fuera y los ojos de Gareth destellan de un
azul brillante con poder y deseo. 54
—Son muy calientes —gemí, viéndolos mientras Calver me
alentaba para correrme duro.
—Y te quieren. Gareth me ha follado seis veces desde el domingo
y sin embargo, mira su polla. Aún está dura y goteando porque él te
quiere jodidamente mal. ¿Vas a dejar que se corra en tu culito
apretado?
—¡La manera en que habláis! —grité cuando Slate cambió el ángulo
y clavó mi próstata una y otra vez.
—Quiero follarte también, Sampson. Todos lo hacemos, una y otra
vez. Y pronto te vamos a morder mientras te follamos y hacerte
nuestro para siempre. Viviremos en la isla, haremos el amor en medio
de la nada todo el día, y nos amaremos para siempre. Todo mientras
escribes libros y nos tienes comiendo de la palma de tu mano.
—Aprieta los músculos en tu culo alrededor de su polla, cariño —
Gareth ordenó cuando vio que Slate empujaba más erráticamente.
Hice como él quería. Hizo que la polla de Slate se sintiera aún más
grande y golpeara cada maldito nervio dentro de mí. Grité su nombre
mientras me corría como un puto géiser. Todavía me estaba corriendo
cuando Slate aulló y luego disparó su semen dentro de mí.
—Perfecto —Calver gimió mientras mordisqueaba mi oreja—. Grita
por nosotros, Sampson. Nos gusta que seas ruidoso.
No lo decepcioné.
Cuando mi clímax terminó me fundí en la manta cuando bajaron
mis piernas. Slate se salió de mí lentamente y parpadeé en shock
cuando me rodaron sobre mi estómago.
—Joder, es hermoso —Gareth gimió mientras separaba las mejillas
de mi culo—. Cariño, te daré todo lo que quieras si me dejas tomarte
unas fotos así.
Lo miré por encima del hombro para ver si estaba bromeando o no
porque estaba demasiado cansado y gastado para sentir las
emociones de otras personas. Parpadeé cuando vi el deseo y la
55
necesidad en su cara. —Sólo para ti, ¿verdad? Quiero decir, no
estamos hablando de enviarlas a ningún sitio, publicarlas, o cualquier
otra cosa, ¿verdad?
—No. Nunca la compartiría. Sólo para enmarcarla en la pared de mi
dormitorio —gimió mientras masajeaba mi culo.
—Quiero una foto también —dijo Slate.
—Está bien, siempre y cuando sea solo para vosotros y nadie más
las vea jamás —les dije con voz rasposa. A Calver le debió gustar la
idea también porque se puso en pie de un salto y corrió hacia el quad.
Segundos después regresaba con la cámara de Gareth. Fui a darme la
vuelta, pero me pidió que permaneciera así. Hice lo que me pidió,
todavía intentando que mi corazón latiese normal otra vez.
—Tira de tu pierna izquierda —murmuró. Cuando lo hice todos
gimieron. Ahora me sentía sexi. Tan pronto como tomó algunas
fotografías, tiré de mis rodillas hacia mí, las extendí ampliamente, y
arqueé la espalda.
—Cariño, eres hermoso. Flexiona ese dulce agujero para mí. —Lo
hice y jadeé cuando sentí más semen de Slate gotear por mi culo.
—¿Has terminado? porque hay algo que tengo que ver —Slate
murmuró
—Apuesto a que es lo mismo que yo quiero —Gareth gruñó.
—Entonces adelante. Tengo que tenerlo ya, tú puedes ser el
primero en hacer esto.
—¿Hacer qué? —pregunté y descubrí antes de que pudieran
responder. Las manos de Gareth aterrizaron duro en mi expuesto culo.
Jadeé por la intensa picadura.
—¿Cariño? —Gareth preguntó después de tomar unas cuantas
fotos más—. Tienes que dirigirme aquí o decirme si no te gusta.
—No estoy seguro —admití—. Me dolió pero ahora está irradiando
hacia mi bolas. Tal vez no ahora, pero estoy bien con intentarlo en
otro momento. Prefiero empezar más suave sin embargo. 56
—Sujeta esto —Gareth murmuró y me volví para verle empujar su
cámara en las manos de Calver. Entonces Gareth me dio la vuelta y
me cogió bajo las axilas, envolviendo mi cuerpo a su alrededor—. Lo
siento mucho. No pretendía golpearte tan fuerte. ¿Puedes
perdonarme? Nunca, Te dañaría a propósito, Sampson.
—Lo sé —me reí y le besé el cuello—. No me lastimaste. Me gusta
probar cosas, pero quiero empezar despacio. No me disgustó, pero
fue raro. Y mientras que explorar es siempre bueno, los azotes me
parecen algo para explorar después de estar realmente con alguien
en quien confías implícitamente.
—Estoy de acuerdo, pero tu culo era tan jodidamente caliente que
sólo tenía que saber cómo se veía la marca de mi mano en él.
—De acuerdo, bien, vamos a reservar el resto de las nalgadas hasta
que sepamos si realmente vamos a llegar a alguna parte. —Pensé que
era lo justo y todos estuvieron de acuerdo.
Capítulo 5
Terminamos recogiendo un montón de fruta tan sabrosa que hizo
que mi estómago gruñera. Después la llevamos de regreso y tuvimos
un montón de gente que se ofreció a ir con los quads y llenar el
remolque. Así que pasamos el resto del día trazando nuevamente el
mapa de la isla.
No hace falta decir que en una isla tan grande, no pudimos dejarlo
terminado, pero fuimos capaces de trazar el camino en que habíamos
estado por lo menos. Y conseguí un montón de diferentes muestras
de plantas que esperaba ayudaran a Taggart con sus hierbas. No es
que yo supiera lo que realmente hacía aparte de hacer algunos
bálsamos que Dewey dijo podrían curar cualquier herida.
Después de la cena Taggart me pidió que revisara donde encontré
todo en el mapa y las fotos que Gareth tomó. Slate y Calver ayudaron
por supuesto porque estaban allí e incluso más que eso... realmente
tenía la sensación de que les gustaba y querían estar conmigo.
—De acuerdo, así que encontramos esto en el marcador de la
57
decimoquinta marca que puso Slate —dije mientras le entregaba la
bolsa más grande con las pequeñas bolsitas dentro. Me alegré mucho
de haber pensado por adelantado descargar lo que ya había
conseguido cuando regresamos a la mansión con la fruta. Sí,
probablemente tenía algunas duplicadas, pero había bastantes
plantas diferentes donde las había obtenido de todos modos. Y había
muchas así que me habría quedado sin espacio.
—Veo por qué a Slate le gustan tus libros —Gareth me elogió
cuando vio las imágenes de los sitios marcados—. Prestas mucha
atención a los detalles y apuesto a que nunca metes la pata en ningún
suceso de tus mundos.
—Oh, bueno, solo tengo algunas series con un libro o dos en cada
una —respondí, aclarándome la garganta cuando la mano de Calver
se movió hacia mi muslo. Sí, eso me ayudaría a concentrarme—. No
puedo decir que podré mantener todo perfecto en los cinco libros de
las series. Pero lo intentaré.
—¿Así que vas a seguir escribiendo? —preguntó Taggart mientras
miraba las muestras antes de abrir una y olerla—. Quiero decir,
después de que consigas un nuevo círculo íntimo. ¿O planeas
quedarte aquí?
—Me gustaría quedarme, pero no me arriesgaré a que Carson o su
círculo íntimo tengan problemas. No veo por qué tendría que dejar
de escribir aunque termine teniendo que estar en un círculo íntimo y
llevar una manada. No es como si trabajara a tiempo completo en ello
ahora. Escribo cuando tengo tiempo y quiero hacerlo.
—Eso es genial. No lo sabía. Quiero decir, ya sabes cómo son
algunas personas cuando reclaman a un Omega. Quieren toda su
atención y no les queda mucho para su vida propia.
—De acuerdo, solo para —Gareth se rió y miré a los dos Alfas.
Definitivamente me estaba perdiendo algo aquí—. Si nos quedamos
aquí y terminamos con Sampson o regresamos a América con una
manada, seguirá escribiendo si quiere. Me aseguraría de eso. Slate 58
ama su libros y Calver y yo apoyamos lo que haga feliz a Sampson.
—¿Estabas probándolos? —Sentí abrirse mis ojos ampliamente.
—Seguro —respondió Taggart con un guiño. Eres amigo de mi
compañero y yo también te quiero. Quiero asegurarme de que estos
cabezas huecas serán dignos de ti y apoyarán tu talento.
—Oh, gracias, Taggart. —Le sonreí y luego le di el siguiente
conjunto de muestras. Vimos casi todas cuando nos interrumpieron.
—Tag, no vas a creer lo que ha pasado —Percy jadeó cuando él y
Azyle prácticamente irrumpieron en el estudio—. No es un fantasma.
Pasamos ese cementerio y estábamos justo allí.
—Muy bien, respira hondo, tranquilízate e inténtalo de nuevo —
Taggart dijo a su excitado compañero mientras se levantaba y se
acercaba a Percy.
—Tristan estuvo bromeando sobre que había un fantasma cerca
porque alguien le trajo jabón y han estado sucediendo cosas
extrañas—Azyle explicó.
—Sí, escuché a alguien mencionarlo en la cena —respondí.
—Nosotros también. Pensé que era divertido y que alguien estaba
gastando una broma, y de cualquier manera no me molestaba,
siempre y cuando el fantasma fuera agradable.
—No es un fantasma. Era el dueño anterior, lo encontramos en el
cementerio ya en su ataúd. —Azyle y Percy estaban tan heridos y
tristes que yo estaba teniendo problemas para centrarme por lo
fuertes que eran sus emociones.
—¿Huh? —El resto de nosotros dijo a la vez.
Se calmaron y nos informaron sobre lo que pasó mientras que otros
iban llegando al estudio y agregaban sus dos centavos a lo que
sucedió o sobre el hijo que los dueños habían estado buscando. Toda
la situación era horriblemente triste y me sentí terriblemente apenado
por ellos, pero con todas las deprimentes emociones en la habitación
me sentí como si me estuviera asfixiando.
—Me voy a la cama —dije a Gareth, Slate y Calver mientras todo el
59
mundo seguía discutiendo lo que estaba pasando. Había conseguido
la información que necesitaba para mantenerme al día con los nuevos
acontecimientos. Ahora todos estaban especulando y tenía que salir
de allí.
—Gran idea —Gareth ronroneó cuando fue a poner su brazo
alrededor de mis hombros.
—No, así no. Estoy muy cansado y me gustaría tener un poco de
espacio. —Me estremecí internamente cuando vi caer su rostro.
Cuando sentí su preocupación y tristeza junto a las de Calver y Slate,
era como si mi cabeza fuera a estallar—. Estoy bien, de verdad, sólo
mucho para digerir y estoy agotado. Gracias a todos por el gran día y
nos vemos en la mañana. —Rápidamente besé cada una de sus
mejillas y empecé a salir de la habitación.
Creo que los pillé por sorpresa así que no vinieron detrás de mí.
Además, desde su punto de vista estaba pidiendo algo normal. No
sabían que me estaba ahogando por dentro con toda la tristeza, el
dolor, y la preocupación que todo el mundo había estado sintiendo.
—Sampson, espera —gritó Carson cuando llegué a las escaleras.
Negué con la cabeza y me apresuré a subir a la tercera planta donde
estaba mi habitación pero en lugar de ir allí donde podría apartarme
de todos los demás, me dirigí a la terraza que cada ala tenía al final
de la misma. Necesitaba aire sin que nadie viniera a buscarme porque
sabían que estaba afuera.
Cuando llegué allí y agarré las piedras que funcionaban como una
barandilla, estaba sollozando. Era una locura. No conocía al hombre
que murió. Me sentía mal porque habían secuestrado a su hijo, pero
no era para sentirme así. Me alegraba que falleciera casi a la vez que
sus compañeros, así que no tuvo que vivir una larga vida sin ellos.
Todos se fueron juntos. Era hermoso.
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Así que el hecho de que no podía dejar de llorar me asustó porque
las emociones me abrumaban.
—Respira, Sampson —susurró Carson mientras me abrazaba. Me
incliné en él y me estremecía con fuertes sollozos cuando caímos de
rodillas.
—No puedo controlarlo —lloré mientras me aferraba a él como si
fuera mi salvavidas—. No puedo detenerlo.
—Lo sé y es aterrador. Respira, amigo. Déjame escribir a Wesley. Él
es mejor en estas cosas que yo. Puede sacar las emociones y limpiar
su sistema —murmuró mientras sacaba el teléfono y escribía
rápidamente con una sola mano—. Yo estaba estabilizado cuando
empecé a sufrir esto. No sé cómo ayudarte cuando tus poderes están
desequilibrados y no tienes un sistema de apoyo, además de amigos.
Aunque conozco a tres hombres que estarían más que dispuestos a
estabilizarte mientras lidias con esto.
—¡No no! No pueden verme así. Es demasiado nuevo y no me
querrán si saben que soy un desastre. Por favor, Carson, no se lo digas.
Pensarán que soy un bicho raro.
—No, no lo harán, pero está bien, lo que sea que necesites —me
arrulló suavemente, dándose cuenta de que su idea me hizo
empeorar—. Sólo céntrate en mí. Wesley está de camino. Sé que
parece que estás muriendo por dentro y la tristeza de todo el mundo
te está comiendo vivo, pero juro que no es así, Sampson.
—Todo me está ahogando —admití mientras trataba de hacer lo
que decía. Pero cuando me concentré en él, me mareé como si no
estuviera realmente allí. Se sentía como un bucle interminable que no
paraba de debilitarme, pero luego de repente Wesley estaba allí de
rodillas con nosotros.
Envolvió sus brazos alrededor de mí, reemplazando a un jadeante
Carson. —Jesús. Tenemos que controlar tus poderes. Tu corazón está
listo para saltar fuera de tu pecho con toda la adrenalina que fluye a 61
través de ti tratando de luchar contra esto.
—Ayúdame —lloré, tratando de llevar aire a mis pulmones y no
desmayarme. Sentí el aire crepitar alrededor de nosotros y la tristeza,
la preocupación, y mi propio pánico comenzó a drenarse lentamente.
Primero, el incontrolable deseo de llorar se desvaneció, entonces mis
músculos parecieron relajarse aún cuando ni siquiera me había dado
cuenta de que los había estado tensando—. No te hagas daño
tomándolo todo.
—Estoy bien —se rió mientras todo se alejaba—. Sé como
canalizarlo cuando llega a este punto. O simplemente lo bloqueo
cuando todo el mundo que está cerca de mí se enoja o cuando las
emociones fuertes empiezan a invadir mi mente.
—¿Cómo lo canalizas? —pregunté en un susurro, exhausto y
desgastado hasta el punto que no creí que pudiera soportar.
—Avisé a Bay, Harkin y Levey que venía a ayudar y quizás podrían
querer ir a nuestra habitación —respondió Wesley, dándome una
diabólica sonrisa. Me apartó el pelo de la frente y me di cuenta de que
estaba empapado en sudor. Asqueroso—. Les doy orgasmos de
manera rotativa. Cada uno han tenido dos ya.
Sentí mis ojos abrirse de par en par. —¿Cómo? quiero aprender
algo tan genial como eso.
—Con el tiempo —se rió, sacudiendo la cabeza—. No sabía que tus
poderes estaban tan fuera de control. Vamos a trabajar en eso
primero y una vez que estés estabilizado con tus nuevos hombres, te
mostraré los trucos más geniales que los Omegas tienen a su
disposición. —Meneó las cejas y no pude evitar responderle con una
leve sonrisa.
—Desvío el flujo sanguíneo a sus ingles y literalmente tiro de su
semen para provocarles el orgasmo.
—¿No les duele? 62
—No. Bay dijo que es tan bueno que se siente mareado después.
Es intenso y no hay preparación previa lo que hace que sus nervios
estén en tensión. Cuando vuelva a nuestra habitación, estarán
agotados pero confía en mí, voy a conseguir un montón de muestras
de agradecimiento cuando se recuperen.
—Me alegra ayudar —reí. Honestamente, me alegré de que me
estuviera contando todo esto, aunque sabía que era para mi beneficio.
De lo contrario podría estar más mortificado de lo que podría
expresar con palabras. Estaba completamente avergonzado pero
Carson era mi amigo y Wesley y yo nos estábamos haciendo amigos.
Además, los dos sabían lo que era pasar por lo mismo que yo.
Al menos eso es lo que me decía a mí mismo cuando me ayudaban
a volver a mi habitación. De esa manera podría dejar de sentirme
como un monstruo por un tiempo.
A la mañana siguiente me desperté cuando oí un ligero golpe en la
puerta y luego tres hombres grandes estaban de pie junto a mi cama
y no parecían felices. Mierda.
—Buenos días —murmuré mientras me frotaba los ojos y los
miraba fijamente.
—¿Te importaría explicar lo que pasó anoche? —preguntó Calver,
con tono enojado pero mostrando preocupación en sus ojos
también.
—Estaba cansado —mentí. Bueno, era cierto, pero no toda la
verdad.
—Bueno, habría estado bien que nos lo dijeras —dijo mirándome
fijamente como si no estuviera seguro de que estaba siendo honesto,
pero no olía a mentira—. Creo que nos prometiste una noche de 63
diversión como reembolso por todo el placer que te dimos durante el
día. Se puede decir que hiere nuestros sentimientos cuando de
repente se hace de noche y no podías alejarte de nosotros lo
suficientemente rápido. Aquí nos preocupa asegurarnos de que no
estamos aprovechándonos de ti y ser justos y tú pareces ser el único
que nos usa…
Me ruboricé ante sus palabras. Lo había prometido pero no pensé
que significara que no podría salir de ello si ocurría algo. Pero habían
sido muy buenos conmigo el día anterior. Después de la diversión y
el sexo con Slate, Gareth me asaltó y lo hizo conmigo en el marcador
del kilómetro veinticinco.
Slate me dio una mamada cuando estacionamos los cuatro quads
mientras que los otros dos miraban y Calver me jodía con un dedo
antes de la cena hasta que llegué tan duro que vi estrellas.
—No te enfades —Gareth dijo con firmeza mientras mi ritmo
cardíaco se aceleraba. Sólo porque me habían dado placer no
significaba que no pudiera cambiar de opinión. Era como si Gareth
supiera lo que yo pensaba—. Si cambiaste de opinión o decidiste que
las cosas iban demasiado rápido, bien, no estaríamos enojados ni
vendríamos a ti así. Pero ninguno de los tres teníamos ni idea de lo
que estaba pasando, pero no creíamos que estuvieras sólo cansado,
y sentimos como si no sólo estuvieses mintiendo, sino dejándonos.
—Nos merecemos algo mejor que eso—dijo Slate. —Nos
permitiste complacerte todo el día y luego nos dejaste con las bolas
azules del tamaño de Marte sin más excusa que estabas cansado y
huiste de nosotros. Pareció que te estabas echando para atrás sobre
cuidarnos después de prometer que nos mostrarías cuánto disfrutaste
lo que te hicimos. ¿No lo disfrutaste entonces? ¿No nos quieres más
ahora que has conseguido lo que querías de nosotros?
—No, no es eso —susurré, comprendiendo por qué estaban
heridos—. Lo juro. Me sentí un poco abrumado por lo que pasó y
64
todo el mundo hablaba y de repente estaba cansado y sólo quería
estar tranquilo. —Me moví al borde de la cama y retrocedieron. Bajé
directamente al suelo y fue perfecto porque Calver estaba en el
medio—. Voy a chuparte mientras acaricio sus pollas para que podáis
correros en mi cara como mi disculpa.
—Pero realmente quieres hacer esto, ¿verdad? —preguntó Calver
en voz baja mientras bajaba sus pantalones de pijama. —Sé que
estamos enojados por cómo resultaron las cosas, pero puedes
cambiar de opinión, Sampson. Eso no es lo que nos molesta.
—Fue la falta de explicación y comunicación sobre qué estaba
pasando antes de dejarnos plantados y cachondos —Slate terminó
por él.
—Quiero esto —le aseguré antes de tomarlo en mi boca. Slate y
Gareth no necesitaban más invitación que esa. Sacaron sus pollas para
mí y envolví una mano alrededor de cada una de ellas, sonriendo
cuando mis manos no las abarcaban enteras.
Era un hombre con mucha suerte porque me quisieran y entendía
que estuviesen enojados. Por supuesto, debido a lo que realmente me
había sucedido no tenían razón para estarlo, excepto que no sabían
eso.
Así que realmente fue mi culpa.
Chupé a Calver con todo lo que tenía, bombeando a Slate y Gareth
con el mismo ritmo.
—Joder, te ves tan hermoso complaciéndonos a la vez con una
polla en tu boca —Gareth gimió, como siempre hablando sucio.
Realmente se habían ido a la cama con bolas azules. Entre eso y
despertarse con la erección de la mañana, estaban tan preparados
que no tardarían mucho en estar listos para alcanzar el clímax.
—Ahora —me advirtió Calver mientras salía. Dos tirones y se corrió
por toda mi cara. Le siguió Gareth mientras Calver seguía corriéndose
y Slate fue el último cuando Gareth terminó. Para cuando los tres
estaban saciados, mi cara, cabello, pecho y cuello estaban cubiertos 65
de semen.
—Ahora realmente quiero mi cámara —Gareth murmuró mientras
se inclinaba contra la pared y se ponía los pantalones.
—¿Estoy perdonado? —pregunté en voz baja mientras buscaba mi
camisa—. Os dejé tomarme fotos desnudo y confié en vosotros sobre
ellas, después de todo. No habría hecho eso a menos que no me
gustarais realmente y no sólo fuera a abandonaros.
—Eso es cierto, pero sigo pensando que tu castigo debería ser que
te dejemos colgado sin correrte esta mañana sin dar explicación
alguna —contestó Gareth, su cara ilegible. —Ya que todos sabemos
que no nos estás diciendo la verdad sobre la noche anterior.
—Bien—susurré mientras me ponía de pie y me limpiaba la cara.
—Si queréis jugar así, está bien entonces. No quise dejaros
colgados o romper mi promesa. Ahora me lo estáis haciendo como
un castigo y a propósito. Lamento si no me siento cómodo diciendo
todo todavía, pero tienes razón. Mentí. Así que bien, castigadme, pero
la verdad es que no estoy listo para deciros lo que pasó anoche y no
debería sentir presión.
—Te presionamos porque estamos preocupados —dijo Slate
suavemente mientras fue a abrazarme. Me alejé y me dirigí a la puerta
del baño—. Sólo dinos que no resultaste herido o corriste a otro
hombre o viste un fantasma y te lo hiciste en los pantalones. Danos
algo, Sampson. Saliste como un rayo de esa habitación como si los
perros del infierno estuvieran detrás de ti.
—No, nada de eso y no soy un mentiroso, no engaño. Estoy bien
hoy pero anoche no me fue tan bien y eso es todo lo que estoy
dispuesto a decir. No resulté herido, no vi un fantasma, no tuve un
flashback o cualquier cosa. Sólo necesitaba espacio.
66
—Está bien —respondió Gareth mientras se acercaba. Entonces
cuidemos de nuestro amor.
—No —susurré, sacudiendo la cabeza—. Necesito pensar.
Comprendo que teníais derecho a estar molestos o que os
preocupara que os estuviera usando pero no me gusta el modo en
que se desarrolló esta mañana. No soy un niño y no os lastimé a
propósito. Amenazarme con negarme favores sexuales porque no
hice lo que queríais y castigarme es manipulador y ya he tenido un
círculo íntimo así. No quiero otro. Por favor iros.
Entré en el baño y cerré la puerta, ignorando sus protestas.
Probablemente no estaba siendo justo, pero todavía estaba exhausto
después de ayer, agotado, asustado en cuanto a cómo conseguir
tener mis poderes bajo control, y tenía un millón de otras preguntas
dando vueltas en mi cabeza. No necesitaba que me echaran más
mierda encima cuando dije que lo lamentaba y les mostré que lo
sentía.
Eso debería haber sido suficiente. Pero mirando el lado positivo me
empujó a hacer algo que no había hecho antes... Pedir ayuda.
Mientras me daba una ducha rápida recordé que era el día de San
Valentín. Bonito saber que éste estaba empezando tan bien como
todos los demás. Jodida-mente-fantástico.
Se habían ido cuando salí de la ducha y me alegré de que al menos
pudieran respetar mis deseos. Me puse unos pantalones cortos y unas
sandalias antes de ir a la planta de abajo a conseguir algo de
desayuno. Todos estaban ya en la enorme cocina comiendo y cuando
vi a Gareth, Slate y Calver, ignoré sus miradas. En lugar de eso llené
mi plato, conseguí mi zumo y me senté lo más cerca que pude de
Carson.
—¿Cómo te sientes?—preguntó, con los ojos llenos de
preocupación.
—Exhausto y triste. —Me encogí de hombros y él lanzó una mirada
a los tres que me miraban fijamente. 67
—Déjame adivinar, ¿No les dijiste lo que realmente sucedió y te ha
estallado en la cara?
—Esto es por lo que no pido ayuda a nadie —gruñí, cansado de
que todo fuera culpa mía. —Siempre se me juzga o culpa que necesite
ayuda. Simplemente olvídalo. —Estaba levantándome cuando Carson
se inclinó sobre Declan y puso su mano en mi antebrazo.
—Lo siento. Soy una perra antes del café y hay mucha mierda
pasando. No quise meterme contigo.
—Se enfadaron porque me salí corriendo —admití con un suspiro
mientras me recostaba en la silla—. Realmente no podría haberles
explicado en ese momento de todos modos y no quería que me vieran
así. Pensaron que les estaba dando la patada. Así que me disculpé y
traté de compensarles esta mañana. Pero después quisieron
castigarme como a un niño porque sabían que no les estaba diciendo
toda la verdad. No jugaré a nada de eso.
—Es comprensible, pero ten en cuenta que al igual que no sabías
cómo manejar la situación, ellos probablemente tampoco lo hacían—
Declan dijo en voz baja.
—Se preocupan por ti, pero en realidad no te conocen desde hace
mucho tiempo. Algunas personas se habrían alejado de una relación
nueva al descubrir que le han mentido.
Pensé en eso mientras llevaba mi tostada a la boca y luego asentí.
—Sí, puedo ver eso. Estoy agotado, molesto conmigo mismo,
cansado de que mis poderes estén descontrolados y odio
enormemente el Día de San Valentín. Siempre es así o incluso peor.
—Puedo ayudar con dos de esas al menos —Carson rió y se inclinó
hacia mí—. Dame las manos. —Lo hice y jadeé cuando sentí el aire
crepitar a mi alrededor. —Bien, ¿cómo te sientes ahora?
Parpadeé un par de veces, antes de contestar. —Como si pudiera
correr alrededor de la isla siete veces sin sudar.
68
—Bien. Tengo algo de tiempo después del desayuno si quieres
trabajar en protegerte de las emociones. Creo que uno de tus
problemas además de no estar estabilizado es que tu poder está a
tope o latente. Hay un montón de ajustes en el medio y tal vez sólo
tenemos que trabajar en eso.
—Eso sería genial, gracias. —Estaba tan aliviado. Incluso si no podía
arreglarme, lo cual asumía porque necesitaba estar estabilizado, al
menos era un paso en la dirección correcta. Necesitaba aprender un
poco de control o nunca saldría de mi habitación y estaría siempre
solo. Dios, me sentía tan solo la mayor parte del tiempo.
Terminé todo en mi plato y agarré un donut para el camino cuando
Carson terminó. Parecía que el llanto sin fin de la noche anterior me
dejó la necesidad de reabastecer mi cuerpo a lo grande. Aunque la
dosis de energía que Carson me había dado era maravillosa. Le
pregunté qué infiernos había hecho.
Simplemente se encogió de hombros y respondió: —Podemos
canalizar la energía de otra persona para aumentar la nuestra cuando
sea necesario. Acabo de averiguar cómo hacer lo contrario.
Funcionó para mí.
Pasó horas mostrándome ejercicios de blindaje, de leer a la gente
e imitar el poder como él lo llamaba. Carson movía un libro con su
poder, mientras me centraba en cómo lo estaba haciendo. Sabía que
no podía hacerlo aún porque mi energía estaba desperdigada por
todo el lugar y hasta que tuviera un nuevo círculo íntimo no había
ninguna manera que pudiera hacer ese tipo de cosas. Pero entendí
cómo lo hizo, así que cuando llegara el momento podría hacerlo si
quisiera.
Era la hora del almuerzo cuando hubo un golpe vacilante en la
puerta de la sala en que estábamos. Entonces se abrió y me estremecí
cuando vi a Calver. Yo no estaba listo para verlos aún y parecía que él
sabía eso. 69
—Mira, sé que sigues enojado y tienes razón. Fuimos unos idiotas
por manejarlo de esa manera. Pero pensé que querrías saber lo que
está pasando y que podrías dejarlo a un lado para que pueda
contarte—dijo sin parar de hablar, viéndose adorablemente
nervioso—. Carson necesita saberlo también.
—De acuerdo, ¿Qué está pasando? —susurré mientras me
estremecía. Era como si pudiera sentir en el aire que era traumático.
—Estás recibiendo las emociones de la gente en la biblioteca que
está justo al otro lado del pasillo —Carson me instruyó suavemente.
—Y puedo sentirlas más que tú y es malo. Tira de la barrera o
escudo, Sampson, o te tragará como anoche.
Asentí y respiré profundamente varias veces, visualizando lo que
Carson me había enseñado. Me tomó unos minutos porque las
emociones ya habían empezado a afectarme.
La única manera como realmente podría explicarlo era cuando
alguien trataba de cerrar un armario lleno a reventar y seguían
metiendo algo más adentro antes de cerrar la puerta.
—Lo tengo —respiré cuando me di cuenta de que todo lo que
sentía era mis propias emociones.
—Muy bien —elogió Carson con una sonrisa—. Ya sé lo qué está
pasando en la biblioteca, así que si me disculpas, estoy seguro de que
Calver te pondrá al día.
—Gracias Carson, te veré en el almuerzo.
—Sí, y después creo que todos deberíamos tomar el día libre—
murmuró mientras se dirigía a la puerta—. No nos vienen más que
problemas por todos lados.
—Wow, debe ser malo —susurré mientras me concentraba en
Calver—. Gracias por venir a contarme las noticias.
—De nada. —Se arrodilló delante de mí y se sentó en sus pies—. 70
¿Eso significa que tal vez más tarde me dirás de qué hablaba Carson?
¿Te sentiste abrumado anoche?
—Tal vez, pero por ahora solo dime lo que viniste a decir. —Sabía
que era grosero decir habla tú primero pero él había venido a mí con
noticias. A menos que fuera sólo una excusa para conseguir lo que
quería, la verdad sobre la pasada noche o una manera de verme. Pero
entonces, Carson no habría estado tan molesto y habría salido así si
era sólo una artimaña para hablar conmigo.
—Cierto, sí, um, así que estábamos en la biblioteca catalogando
todos los libros y diarios porque um, bueno, no queríamos estar
afuera.
—¿Por qué no?—pregunté mientras ladeaba la cabeza y lo
observaba—. Lo pasasteis genial trazando el camino. Pensé que lo
volverías a hacer hoy con otro.
Suspiró y se pasó las manos por la cara. —¿Honestamente? No
queríamos estar lejos de ti. Querías espacio después de lo que hicimos
pero eso no significa que no te queramos tan cerca de nosotros como
sea posible.
—Oh, bueno, muy amable de vuestra parte —dije en voz baja,
llenándome de esperanza. ¿Tal vez les importaba de verdad y sólo
habían sido unos idiotas como Declan había dicho?
—Lamento que te hayamos enojado, Sampson.
—Te creo. Ahora en serio, ¿Qué está pasando? Me estás asustando
tanto andarte con rodeos.
Suspiró y tomó mi mano antes de explicarme cómo encontraron los
diarios del propietario anterior y los álbumes de fotos. Entonces me
enteré de cómo Baptista probablemente había sido secuestrado y
realmente era el heredero de toda esta isla, sin haber conocido nunca
a sus verdaderos padres porque se lo habían llevado siendo joven.
¿Eso convertía a la gente que él creía sus padres en los 71
secuestradores?
—Oh dios, pobre Baptista —susurré mientras limpiaba un errante
lágrima—. Eso es horrible. ¿Pero no lo sabe con seguridad?
—Parecía bastante convincente, pero no, no hay pruebas concretas.
Nunca podría saberlo realmente a menos que sus padres estuvieran
involucrados y confesaran.
—Bueno, gracias por venir a decírmelo—dije, aclarándome la
garganta cuando el pulgar de Calver acarició el mío—. Te veré más
tarde. Estoy hambriento y quiero hablar con Baptista y Carson para
ver si hay algo que pueda hacer.
—Baptista fue a tomar algo de aire con Kelvin —me dijo Calver
mientras me ponía de pie, sin soltarme la mano. Cuando la aparté, él
estaba de pie frente a mí tan rápido que me sobresaltó. Luego me
abrazó—. Lo sentimos. Por favor, no dejes que las cosas terminen así,
Sampson. Tenemos algo aquí.
—No estoy terminando nada. Creo que fue un malentendido que
todos manejamos mal como cualquier persona cuando interactúa con
gente nueva. —Sonrió y suspiró aliviado—. Sin embargo, no fue mi
intención. Lo que vosotros queríais hacer era intencionado y me hizo
sentir como un niño. ¿De verdad pensáis que es la manera correcta
de actuar después del abuso que sufrí para conseguir que me abra a
vosotros?
Calver sacudió la cabeza y me dejó ir, viéndose como si acabaran
atropellar a su nuevo cachorro. No podía consolarlo en ese momento.
Necesitaba ir a buscar a Carson y yo no debería ser quien confortara
a Calver de todos modos.

72
Capítulo 6
—Vamos a tomar el resto del día libre —dijo Wesley en voz alta en
el almuerzo—. A la mierda catalogar y cualquier otra cosa que
estemos haciendo. Es hora de divertirse, relajarnos y fingir que son
unas verdaderas vacaciones. ¿Alguien se apunta a ir a nadar?
—Joder sí —estuve de acuerdo y se unieron vítores y aplausos de
los demás. Todo el mundo estaba tan cansado del drama que
necesitábamos divertirnos un poco.
Según terminaban iban recogiendo rápidamente, y de repente me
encontré rodeado por Tristan, Carson y Wesley.
—Carson nos informó sólo porque estaba preocupado y no sabía
qué hacer ya que ninguno de nosotros puede realmente centrarse con
todo lo que está sucediendo—explicó Tristan. —Pero hemos
elaborado un plan.
—Sólo necesito perdonarlos y seguir adelante —murmuré antes de
tomar otro bocado de mi sándwich.
73
—No, tienes que dejar más claro que el agua que a pesar de que
permitirás que Gareth esté a cargo en el dormitorio, eso no significa
que puedan hacer cualquier mierda como esa de nuevo —Wesley
gruñó, con llamaradas de energía en sus ojos—. Fue algo estúpido
que no pensaron bien, pero créeme, dejárselo claro ayudará a
ahorrarte la posibilidad de tropezar de nuevo con algo como esto más
adelante. No importa cómo la cagues, siempre deberían valorarte.
—Inmediatamente te disculpaste y trataste de reparar el daño. Eso
es lo que hacen los compañeros. Si quieres asegurarte de que no
vuelvan a jugar otra clase de juego, entonces necesitas dejarles claro
que sabes jugar mejor sea cual sea el juego que ellos hayan pensado
—Carson terminó con una sonrisa.
—¿No es eso un poco enrevesado y falso? —pregunté con
vacilación.
—Probablemente, pero no te convierte en un hipócrita, ya que no
los castigas para salirte con la tuya. Vas a burlarte y atormentarlos,
prometiéndoles todo tipo de placeres si prometen comportarse. Es
totalmente diferente —defendió Wesley. Le levanté una ceja y se
encogió de hombros—. Bien, no es tan diferente, pero lo empezaron
ellos. Sólo vas a terminarlo para que no lo hagan de nuevo.
—Está bien —suspiré, sin tener ninguna idea mejor. Todos estaban
acoplados después de todo y sabrían cómo tratar con tres hombres
fuertes. —¿Qué tengo que hacer?
Veinte minutos más tarde me estaba arrepintiendo de haber
preguntado eso. Habíamos terminado el almuerzo y dijimos que
íbamos a cambiarnos para ir a nadar. Ahora estaban tratando de
convencerme para que hiciera el ridículo.
—Carson, dime que esto es una broma. Eso no es un traje de
baño—repetí, sosteniendo el hilo en mi mano. Era el tanga más
diminuto del mundo que hacía juego con mis ojos verdes, y tenía un 74
pedazo de plástico en el frente de modo que mi polla y pelotas se
veían... Bueno, las partes que podía meter dentro de esa cosa. No
estaba seguro de que pudiera encajar ahí.
—Es perfecto—me aseguró Wesley. —Cada hombre soltero y
algunos que están tomados te mirarán como carne de primera para
joder, justo enfrente de ellos. Recordándoles lo afortunados que son
de que siquiera te hayas fijado en ellos.
—Y yo pensaba que era un bastardo afortunado porque siquiera
me notaran —gruñí mientras cruzaba mis brazos sobre mi pecho. No
puedo caminar en esta cosa.
—Entonces no lo hagas —dijo Tristan suavemente mientras recogía
la toalla de playa del respaldo de la silla donde la había dejado—. Sal
con esto, y luego te lo quitas y te tumbas. No tiene que verte todo el
mundo. No te estamos diciendo que andes pavoneándote y te
agaches para que todos los chicos vean lo que tienes. Sólo estamos
diciendo que muestres lo sexi que eres. Eres caliente, Sampson.
—No encajaré en eso —respondí, perdiendo firmeza en mi tono.
Quería sentirme sexi. Sería agradable sentir que no estaba
haciéndome un favor por notarme o estar conmigo. Me gustó la idea
de poder creer que era digno de ellos o, infiernos, que eran
afortunados por tenerme.
—Lo sabemos —Carson se rió entre dientes—. ¿A quién le importa?
Somos hombres lobo. La desnudez no nos molesta. Y ahora es nuestra
maldita isla. ¿Quién va a verte? No te meterás en problemas.
—Podría tenerlos con ellos.
—Sí, estamos seguros de que los tendrás —replicó Wesley—. El
mejor tipo de problemas. Sólo confía en nosotros. Si estamos
equivocados y esto no funciona, nos pasearemos esta noche sirviendo
copas llevando puesta esta cosa mientras que pedimos billetes de
dólar, ¿de acuerdo?
—Um, no estoy de acuerdo con eso —argumentó Tristan.
—¿No tienes tanta fe en tu propio plan? —pregunté, empezando a
75
sentirme inseguro de nuevo.
—Lo hago, pero no los conozco tan bien. Quiero decir, sabemos
que esto es un buen plan pero no garantizo el éxito.
—Sí, aunque no tenga tanto éxito como esperamos, sabes que tus
hombres se volverán locos si te ven haciendo eso y te saltarán encima
y te joderán enloquecidamente —Carson dijo con una risita.
Una sonrisa brillante se extendió en la cara de Tristán. —Eso es
cierto. A la mierda. Lo haré de todos modos como su regalo del día
de San Valentín. Jared siempre ha dicho que quería follarme en el
océano.
—¿Hambriento de cumplir su fantasía? —Me reí.
Tristan me dio un guiño y una sonrisa maligna. —No hay mucha
agua en Colorado y además, ya hemos cumplido otras docenas de
fantasías. Están buscando crear otras nuevas, de modo que no se
agoten.
—Eso estaría bien —murmuré, mirando fijamente al tanga—. De
acuerdo, me apunto. Pero si sale mal, alguien podría tener que
ayudarme a escudarme. No puedo pasar por lo que hice anoche si
estoy abatido.
—¡Trato! —exclamaron todos juntos. Lo siguiente que supe fue que
Carson estaba sacando el plug anal que traje conmigo, porque pensé
que los únicos orgasmos que tendría en un tiempo me los crearía yo
mismo. Gemí cuando añadieron al acuerdo llevar eso puesto. Era de
un llamativo púrpura brillante. Todo el mundo sabría inmediatamente
que estaba usando uno.
—Ese es el punto —me informó Wesley. Bien. Pero los hice
prometer que ellos saldrían afuera conmigo. Estuvieron de acuerdo y
corrieron a cambiarse mientras me estiraba para el plug, lo introducía
dentro y luego me ponía el tanga.
—Esto es ridículo —gemí mientras me miraba en el espejo. Me di
la vuelta y tuve que admitir que realmente acentuaba mi culo y 76
caderas. Así que todo fue bien hasta que llegué a la parte delantera,
entonces fue simplemente exageradamente obsceno. Incluso la
cabeza de mi polla asomaba por la parte superior. Pero al menos mis
bolas entraron. Envolví la toalla alrededor de mi cintura, agarré las
gafas de sol y una mochila más pequeña con mi iPod, un libro que le
pedí prestado a Eric y mi teléfono móvil.
—¿Estás listo? —preguntó Wesley cuando los tres entraron en mi
habitación otra vez.
—Sí —respondí, preguntándome si estaba loco—. Mi polla se
asomaba fuera y en el momento en que empecé a caminar en la arena
el plug rozaba mi próstata—. Voy a estar duro y goteando y todo el
mundo lo verá.—
—Exactamente —Tristan dijo alargando la palabra mientras me
observaba. —Sabes que nunca he tenido un lindo twink ahora que
soy enorme.
—¡Tristan! —jadeé cuando de repente me sentí sucio. No lo conocía
tan bien como a Carson y Wesley, pero confiaban en él. No podía ser
un pervertido.
—Amigo, relájate —se rió y me desordenó el pelo—. Tu virtud está
a salvo. Nunca engañaría a mis hombres. Es sólo algo que comprendí
al mirarte. —Entonces suspiró—. No sé, esta isla me ha hecho pensar
en cosas que antes no se me ocurrieron. Con todas las luchas que
hemos pasado, y los secretos que hemos descubierto, sólo encuentro
mi mente vagando a un montón de escenarios hipotéticos.
—Conozco la sensación —murmuró Wesley—. Me sigo
preguntando, si no hubiese matado a esa perra, ¿Aún estaríamos en
la posición en que nos encontramos? ¿Y si no hubiera hecho eso al
Consejo?
—Entonces yo estaría muerto, los dos lo sabemos —susurró
Tristan—. Esto nunca fue culpa tuya, Wesley. Fue mía.
—No—gruñí y golpeé a Tristan en el pecho, luego a Wesley, y 77
después a Carson para completar—. No vamos a estar tristes o tratar
con el mundo real por una maldita tarde. Nada de esto fue culpa
vuestra. Es de ellos. Pero nada de eso importa. Estamos aquí, vamos a
divertirnos, y probablemente voy a terminar con una quemadura de
sol en mi culo y si es así, uno de vosotros me va a frotar aloe en él.
—Trato —Wesley se rió mientras se secaba los ojos. Había estado
a punto de llorar y lo comprendía. Todos podrían perder sus hogares
y manadas después de lo ocurrido con el Consejo. Quizá no todos
quisieran dirigir o estar a cargo, pero la mayoría amaban sus manadas
o donde vivían.
—Bien hecho, Sampson —dijo Carson, riendo entre dientes
mientras llevaba su brazo sobre mi hombro—. A pesar de que podría
golpearte de vuelta más tarde la próxima vez que necesites romper
algo o actuar como un idiota.
—Lo espero con ansias —le aseguré con una risita. Reímos y
bromeamos sobre las cosas que hacemos para mantener la vida
interesante pero cuando nos acercamos a la puerta de entrada
comencé a entrar en pánico—. ¿Y si no les importa? ¿Y si me ignoran?
¿Qué digo? Eso no lo hemos discutido.
—De acuerdo, lo siento, nos olvidamos de informarte sobre la
segunda parte —Carson respondió en voz baja—. Sabemos que ya
están afuera, de mal humor. —Me informó del plan y cuando terminó
no sabía si estaba más nervioso o listo para hacer esto. Cuando
explicaba las cosas de esa manera, tenía sentido.
Ahora si pudiera sacar esto adelante.
Me dirigí hacia donde Carson me había dicho que estarían. Ya
había escondido la loción y el lubricante en el bolsillo lateral de mi
mochila. Fui el primero en verlos y me entristeció que estuvieran
malhumorados y lo tristes que se veían. Cuando me vieron, Gareth,
Slate y Calver se incorporaron y sonrieron. 78
—¿Vienes a tumbarte con nosotros, cariño? —Gareth preguntó con
un ronroneo—. ¿Eso significa que nos perdonas y que has decidido
aceptar nuestra oferta?
—No, gracias —respondí mientras dejaba mi bolsa, sin mirarlos
directamente, y fingía decidir dónde quería mi toalla para tomar el
sol—. Calver me dijo que os quedabais cerca porque queríais
aseguraros de que estaba bien y estar cerca por si os necesitaba. Así
que pensé que podría necesitar espacio para pensar, pero eso no
significa que me comporte como un niño pequeño y me siente al otro
lado de la playa, donde tendrías que ir a buscarme si me queréis
comprobar.
—Muy considerado de tu parte —Slate respondió—. ¿Pero no vas
a sentarte con nosotros? ¿Vas a sentarte a seis metros de nosotros?
—Puedo cambiarme de sitio si te hace sentir incómodo o piensas
que es extraño —le ofrecí mientras me inclinaba como si fuera a
recoger mi mochila.
—¡No! —Todos gritaron a la vez y era difícil no echarme a reír.
—Siéntate donde quieras, te daremos espacio —Calver me aseguró
y luego lo vi mostrar los colmillos a Slate y Gareth por el rabillo del
ojo. No se andaba con juegos.
—Me alegra que podamos tratar con respeto las necesidades de
los demás como adultos —dije tan dulcemente como pude, dejando
claro el punto como Carson y los otros me dijeron que necesitaba
hacer. Estos chicos no podían volver a tratarme como un niño si
querían cosas de adultos de mí.
Abrí mi toalla mientras me enfrentaba al agua para así estar de
espaldas a ellos. Luego la lancé delante de mí y me incliné por la
cintura para tumbarme en la arena.
—Oh mierda —Slate gimió.
—Estoy tan jodidamente encendido ahora mismo que podría
simplemente correrme —Calver murmuró.
79
—Dulce madre de Dios, es como si el cielo nos dejase caer un ángel
encima al que no podemos tocar —Gareth casi lloriqueó. Sus toallas
miraban al agua, pero puse la mía en un ángulo leve, para así estar
frente al sol. Entonces me arrodillé en ella, manteniendo las piernas
abiertas mientras hurgaba en mi mochila y sacaba el protector solar.
—Santa mierda, la parte delantera de esa cosa es transparente —
gritó Slate.
—Otros están viendo a nuestro hombre —Gareth gruñó. Apenas
oculté el estremecimiento que el sonido de su voz áspera me causó.
Maldición, me encantaba cuando gruñía. Lancé una cantidad
generosa en mis manos y comencé a esparcirla en la parte superior
de mi cuerpo, frotándola tan bien como pude para su disfrute visual.
—No es nuestro hombre —replicó Calver—. Seguimos tu plan y
ahora podríamos perderlo. Así que gracias por eso.
—Dije que lo sentía —dijo Gareth en voz baja—. No quería que
resultara así. Estaba tratando de no enloquecer porque nos mintió. Se
suponía que era más una broma que algo severo.
—Sí, todos cometemos errores idiotas —respondió Calver mientras
terminaba de echarme la loción en mi estómago—. No nos obligaste
a seguir con ello. Sólo que no quiero perderlo.
—Si alguna vez lo vuelvo a tener en mis brazos, juro que lo reclamo
—gruñó Slate y sentí que mi corazón se aceleraba con la declaración.
Me gustaba como sonaba eso—. No me importa si tengo que ayudar
a dirigir la mayor manada que haya existido si lo hago. Lo quiero para
siempre.
—Mentiste sobre lo qué sentías por él, ¿Verdad? —preguntó
Gareth, probablemente pensando que no podía oírlos. Carson me
había enseñado a usar un poco de mi poder para aumentar mis
sentidos, así que normalmente podría no haber sido capaz de oírlos
en ese volumen, pero ahora podía.
—Estoy bastante seguro de que lo amo —dijo Slate—. Nunca he
estado enamorado antes, pero mi corazón se acelera cuando me mira,
yo quería vomitar y llorar cuando nos mandó fuera de su habitación, 80
y es como si una parte de mí esté perdida ahora que está distante.
Pero, aún así quiero darle espacio porque es lo que quiere. No
importa que me haga daño, quiero lo que sea mejor para él.
—Sí, estás enamorado —Calver murmuró—. Lo sé porque siento lo
mismo. Lo amo. Me gustáis y creo que me enamoraría de vosotros
también, pero hay algo sobre Sampson.
—Es como tocar la luz del sol y un arco iris simplemente mirándolo
—Gareth asintió—. ¿Entonces estamos de acuerdo? ¿Los tres como
círculo íntimo y llevar cualquier manada que sea necesaria para estar
con él?
—Sí —Slate y Calver asintieron. Sentí mis ojos arder en lágrimas
ante lo que decían. Se me hizo difícil darme la loción por mis piernas
cuando las puse en frente de mí. Odiaban la idea de dirigir, pero lo
harían para estar conmigo.
Y los amé a todos por eso, aunque odiara la idea de ser el círculo
íntimo de una nueva manada y dejar la isla. Pero no podía dejar que
me reclamaran hasta que habláramos con Carson y los demás. Hasta
entonces, podría darme prisa con el plan y terminar con su
sufrimiento y el mío.
Abrí mis piernas, sabiendo que podían ver todo y estaban
observando. Luego deslicé mi mano por mi cuerpo y la moví hasta el
borde del plug. Lo saqué lentamente antes de introducirlo de nuevo.
—Dios mío, eso es un plug anal —gruñó Gareth—. Pensaba que era
un pedazo del material para que nadie pudiera ver su agujero. Quiero
decir, su culo es tan apretado y firme que alguien podría haber visto
eso si se movía de alguna manera.
—No, yo sabía que era un juguete —Slate gruñó—. Lo vi una vez
en Chicago. Además, ¿por qué cubriría su agujero cuando muestra
todo el frente? —Soltó un gruñido gutural—. Y fijaos como empapa
todo su estómago. Mierda, esto es tortura. 81
—¿Cómo es que lo viste con él en Chicago? ¿Y cómo pudiste
mantener las manos quietas después de verlo? —Calver preguntó con
voz entrecortada mientras me seguía jodiendo lentamente con el
juguete.
—Se tropezó con el bajo de sus pantalones de pijama porque eran
muy largos y como no estaban atados, se deslizaron de su culo. Lo vi
antes de que él los subiera rápidamente. No sabía que yo estaba allí
y no quería avergonzarlo, no importa lo mucho que quisiera saltar
sobre él.
—¿Ducha fría en su lugar? —Gareth rió.
—Ducha fría y juro que mi mano estaba cerca de llenarse de
ampollas de tantas veces que me pajeé. —Slate gimió mientras
deslizaba mi mano en mi tanga y me acariciaba lentamente—. Oh
vamos. Esto es una tortura.
—Oh, lo siento, puedo moverme e irme a otro sitio —ofrecí,
levantando la cabeza—. Siempre he fantaseado con complacerme en
el sol tropical.
—No, por supuesto queremos que te quedes aquí y no más cerca
de otros hombres —dijo Gareth, su voz cambiando octavas antes de
que se aclarara la garganta—. Has escuchado lo que hemos hablado,
¿verdad? Debes saber lo que sentimos.
—He oído algo de eso. Sé que lo lamentáis —le respondí y luego
jadeé cuando el plug rozó mi próstata—. Oh, dios, sí. Me encanta este
juguete. —Entonces giré mi cabeza en su dirección—. ¿Qué estaba
diciendo?
—Que sabes que lo sentimos —Calver gimió—. Cariño, ¿podemos
acercar nuestras toallas? No tocaremos.
—Habla por ti, mis manos tiemblan tan mal por tocarlo. Apenas
puedo retener a mi lobo —murmuró Slate.
—Podéis acercaros —concedí con un encogimiento de hombros—
82
. Y sí, sé que lo sentís, pero todavía ocurrió y me preocupa que pueda
ocurrir de nuevo. Si me tratáis como a un niño, entonces me veis como
uno. No sé si puedo estar con hombres que me vean así.
—No te veo como un niño, sexi —Ollie arrastró la palabra a nuestra
derecha. Eché un vistazo y vi a Ollie, al candidato Alfa Falkner, y a otro
candidato Beta, Harley, observándome con tiendas de campaña en
sus bermudas—. Si la fastidiaron y eres un hombre libre, entonces ven
a divertirte con nosotros.
—Ollie, eres mi amigo —Slate gruñó mientras se ponía de pie.
—Lo soy y por respeto a ti y a tus sentimientos nunca hice un juego
hacia Sampson —respondió—. Pero tuviste tu oportunidad y la
fastidiaste dos veces. ¡Deja que otro intente ganárselo! ¿Tienes idea
de cuántos guardias quieren tenerlo? Es jodidamente sexi, dulce,
inteligente...
—Sabemos eso —Gareth gruñó, los ojos de su lobo destellando.
Joder. Esto estaba peligrosamente cerca de convertirse en una lucha.
—Gracias, chicos, tal vez más tarde —dije a Ollie y a ellos—. Estoy
bien con que sigáis observando. Podría no estar preparado para
tratar de conocer alguien más, pero estoy libre.
—Por favor, Sampson, no hagas esto —Slate gimoteó.
—¿No joderme con un juguete en una playa del trópico como
siempre quise? —gemí cuando aceleré el ritmo.
—No, quiero que lo hagas si eso es lo que quieres —susurró—.
Lamento no poder hacer lo que quiero para hacer que sea mejor para
ti. — Eso era lo que había estado esperando. Sólo hacía falta que uno
de ellos dijera eso.
—Tal vez deberíais dejar de asumir cosas —gruñí cuando empuñé
mi polla y me acaricié más rápido—. Nunca dije que no podáis
participar. ¿Por qué simplemente no me preguntasteis? ¿O habláis
conmigo como un adulto sobre lo que estáis sintiendo en lugar de
83
entre vosotros? ¡No tendría que haberlo escuchado a escondidas!
Slate fue el primero en llegar hasta mí, prácticamente lanzándose
entre mis piernas. —Lo siento. Tienes razón. No te voy a tratar de
nuevo como a un niño o jugar juegos. Te diré todos los días lo que
siento por ti. Dijiste que necesitabas espacio y pensé que estaba claro
que no deberíamos tocarte o hablar contigo. —Jadeé cuando sus
manos que habían estado apretando con fuerza mis caderas
comenzaron a cortar mi piel mientras se convertían en garras.
—Slate, retrocede —Gareth ordenó—. Estás perdiendo el control y
dañando a Sampson.
—Está bien —dije jadeando mientras sacaba el tapón y llevaba mis
dedos al cabello de Slate—. Me gusta. Simplemente no me hagas
sangrar o si me cortas, lámela para cerrarla. —Asintió y se inclinó hacia
adelante para lamer mi labio inferior, una forma en los lobos de pedir
perdón y someterse.
Le di el más breve de los besos, aceptando el gesto. —No puedes
reclamarme, Slate, no importa cuánto lo queramos. No podemos
meter a Carson en problemas de esa manera.
Abrió los ojos de par en par. —Tú también lo quieres.
—Sí, te quiero —susurré mientras le acariciaba la mejilla—. Hace
meses que te amo. Todo lo que quería en Chicago era que te fijaras
en mí o me hablaras. Pensaba que eras el hombre más sexi que jamás
había visto pero ahora que sé que ese título te ata con otros dos, me
estoy enamorando de ellos también. —Miré a Calver y Gareth,
manteniendo mi cara suave en la admisión pero usando un tono
firme—. Si volvéis a tratarme como a un niño otra vez, no voy a
pasarlo la próxima vez. Y no es una amenaza, sólo la consecuencia de
una decisión.
—Entendido —Gareth estuvo de acuerdo y luego tragó saliva—.
Pero quiero que sepas, que se suponía que debía salir diferente, no
tan serio, sino más como una broma para que nos dijeras lo que pasó. 84
Lo manejé mal.
—Bien, entonces vamos a olvidarnos de esto y disfrutar de nuestro
Día de San Valentín —dije después de pensarlo un momento—. Estoy
jodidamente cachondo. Tomaros el pelo, me ha puesto tan duro... —
jadeé cuando Slate embistió su polla dentro de mí. Ni siquiera lo había
visto sacarse los pantalones cortos. ¿Cómo lo hizo? Sus manos
estaban—... Oh joder. —Me lo perdí de alguna manera cuando estaba
distraído.
—Te necesito —Slate gruñó mientras me jodía, las garras aún
aferrando fuertemente mis caderas.
—Te necesito también —grité mientras clavaba mi próstata una y
otra vez—. Jodes como un dios, Slate.
—Grita mi nombre para que todos en la playa escuchen quién te
está complaciendo —demandó. Hice algo mejor.
—¡Te pertenezco a ti, Slate Devlin! —grité a pleno pulmón.
Slate aulló mientras me jodía más fuerte, su perfectos abdominales
frotándose ásperamente contra mi polla, dándome una fricción
gloriosa. Me corrí tan duro que mi cuerpo se sacudía con fuerza
mientras nos pintaba con semen.
—Te amo —Slate susurró en mi oído antes de sentirlo ponerse
rígido. Luego, se corrió. No me gritó en el oído, afortunadamente,
pero sus garras rompieron mi piel mientras bombeaba cada gota de
semen en su cuerpo profundamente dentro de mí. Cuando quedó
saciado, se hundió contra mí, y me rodeó con sus manos ya cambiadas
mientras me acurrucaba contra él. Guau. Esa fue una buena manera
de hacer las paces.

85
Capítulo 7
Jadeé cuando sentí una lengua lamer mi costado. Slate se apartó
ligeramente y sonreí cuando vi a Calver lamiendo el semen que podía
encontrar.
—¿Por favor? —gimió mientras me miraba—. Por favor haré lo que
quieras si me dejas tenerte.
—Sólo hazme gritar. —Le di un guiño cuando Slate se salió de mí y
se dejó caer en la arena a mi lado.
—¿Has estado alguna vez arriba? —me preguntó Calver mientras
se movía hacia el lugar donde Slate acababa de estar.
—No, no lo he hecho —susurré, estremeciéndome ante la idea.
—De esa manera puedo jugar por detrás si me dejas —Gareth
ofreció tranquilamente.
—Me gustaría eso. —Segundos después estaba montando la polla
gorda de Calver mientras Gareth lamía las marcas de garras que hizo
Slate para cerrarlas. Cuando Calver se corrió, Gareth me sacó de él y 86
me ofreció limpiarme para poder volver a ensuciarme él de nuevo. No
sabía a qué se refería hasta que me mostró el lubricante impermeable.
Lo descubrí bastante rápido y luego tuve mi primer sexo en el
océano. Sí, era tan bueno como había oído.
Estábamos todavía en el agua, justo acabábamos de terminar,
cuando escuchamos una conmoción en la playa y vimos todo el
mundo acercarse. Pero Carson era el que se movía más rápido. Oh,
mierda. ¿Qué ha pasado ahora?
Gareth estaba tan preocupado como yo porque me sacó del agua
y comenzó a correr con sus piernas muchísimo más largas hacia el
grupo. Cuando llegamos allí me dejó en la arena sin haberme puesto
todavía mi diminuto traje de baño. Lo hice rápidamente y segundos
después Slate estaba allí con mi toalla, envolviéndola a mí alrededor.
Gracias, gesticulé mientras Edric informaba a Carson.
—¿Dorothy? ¿Estás bien? —preguntó al tomar el teléfono y
comenzó a caminar por la playa. Mierda. Vinimos aquí pensando que
había problemas y me sentí como si estuviéramos husmeando.
—¿Deberíamos sólo volver a lo que estábamos haciendo?—
preguntó Calver, siempre tratando de ser considerado.
—¿Qué?—Carson gritó en voz tan alta que me encogí ante el
sonido y tomé la mano de Gareth. Carson rara vez perdió el control
en todo el tiempo que había vivido con él. Esto tenía que ser
realmente malo. —Haz lo que te dicen, Dorothy. Lo solucionaremos.
Necesito hablar con Tristan, pero sí, diles que no estamos allí si crees
que eso ayudará. Te amo.
Tristan, junto con todos los demás, estaba ya en la playa, esperando
para saber de qué se trataba toda la conmoción. Me preocupaba
Carson. Parecía que iba a desmayarse cuando dio un paso tembloroso
y estuvo a punto de caerse, pero Declan lo atrapó y envolvió su brazo 87
alrededor de Carson para apoyarlo.
—¿Hablar conmigo de qué? —preguntó Tristan, con cara
asustada—. ¿Qué ocurre, Carson?
—Tu padre acaba de invadir la manada de Chicago. Ya no estamos
más al mando y tu padre me está buscando a mí y a los Omegas que
teníamos con nosotros. —Jadeé. Yo era uno de esos Omegas. ¿Qué
querían de mí?
—No te tocarán jamás —Gareth prometió en un susurro y me
abrazó por la espalda.
—Voy a destripar a ese hombre —Tristan gruñó antes de llevar a su
amigo a sus brazos—. Lo resolveremos y sacaremos a Dorothy de allí.
Mi padre es un desgraciado hambriento de poder, pero no es un
bastardo. No hará daño a nadie.
—Lo sé. Sólo, sí, llamó para advertirnos que nos quedáramos lejos.
Tenemos que hablar con él y con el Consejo para ver qué está
pasando. Creo que la advertencia de Mateo era correcta. Se nos
acercan grandes problemas —Carson susurró, obviamente en estado
de shock cuando se acercó a sus hombres que le esperaban con los
brazos abiertos.
—Feliz jodido día de San Valentín —Galvin gruñó—. Arruinado el
romance, es hora de ir a la guerra.
—Mierda —Slate susurró mientras todos empezaban a hablar a la
vez—. No vamos a regresar nunca, ¿verdad?
—Aunque no quería volver tampoco quería esto —admití.
Jared metió los dedos en su boca y soltó un fuerte silbido. —Todos,
por favor, cálmense. Coged vuestros teléfonos y empezad a advertir
a todos de lo que sabemos. Nuestras manadas podrían ser las
siguientes. Necesitamos ir por delante en esto. Estaremos en el gran
estudio de la biblioteca ya que tiene el altavoz. Por favor, contadnos 88
lo que sepáis tan pronto como os enteréis de algo. Esto va a tomar un
tiempo, estoy seguro.
—Necesito llamar a unos amigos —dijo Gareth en voz baja
mientras todos se dirigían a agarrar sus cosas—. Algunos son Alfas en
otras manadas y ninguno de ellos tienen un Omega, pero necesitan
saberlo.
—Está bien, me voy a quedar con Carson y los demás en caso de
que necesiten un mensajero para ir a por alguien o algo. No sé, creo
que podrían necesitar un recadero —divagué mientras rápidamente
recogía mis cosas y llevaba mi mochila al hombro.
—Todo va a cambiar después de esto, ¿verdad? No se ha invadido
una manada desde hace un siglo o algo así —Calver susurró.
—Todavía no sabemos lo que está pasando —respondió Gareth
mientras caminábamos rápidamente hacia la mansión—. Por lo que
sabemos, esto puede ser un gran malentendido.
—No crees eso ni por un segundo —contestó Slate—. Sabes que
esto es en respuesta a lo que sucedió con el Consejo. Los Alfas son
estúpidos y están asustados, pensando que los Omegas amenazarán
a su territorio de alguna manera o se convertirán en dictadores.
—¿Cómo sabes todo eso? —le pregunté parpadeando
sorprendido.
—Porque escuché a alguien acusando a Carson y Declan de eso —
contestó cansado—. Creo que es el tipo que está compinchado con
Green Bay. No se puede asaltar una manada, tomar el control y que
nadie salga herido a menos que aparecieran con ayuda para
deslizarse dentro con un número abrumador de modo que todos
sabrían que era una misión suicida intentar luchar.
—¿Qué hacemos? —Me sentí muy perdido y luego me di cuenta
de que no era sólo por mis sentimientos. Rápidamente bajé los
escudos en mi mente y bloqueé todo. No terminaría como la noche
anterior. 89
—Nos preparamos para cada escenario posible —respondió—. Yo
no tengo que hacer ninguna llamada, ¿Tú, Calver?
—No. ¿Qué necesitas?
—Sampson, creo que a la luz de todo lo que está sucediendo nadie
debería dormir solo. Por favor, deja que empaquemos tus cosas y nos
movamos todos a una de las suites grandes por ahora —explicó.
—Sí, de acuerdo, si crees que es lo mejor. ¿Puede alguien traerme
ropa real entonces? —pregunté titubeante al ver a Carson y Tristan
junto a sus respectivos círculos íntimos separarse y dirigirse al estudio
una vez que todos estábamos dentro de la mansión.—. No quiero
dejarlos.
—De acuerdo. Gareth, también recogeremos tus cosas. —Slate me
dio un beso antes de dirigirse a las escaleras con Calver.
—Hazlo. Voy a ayudar en cuanto termine de hacer las llamadas. —
Después Gareth me dio un beso en la mejilla y bajó su mano a mi
culo.
—Nada te apartará de nosotros a menos que decidas alejarte.
Entiendo que tengas miedo después de lo que has pasado, pero estás
a salvo aquí y tenemos a lo mejor de nuestra gente aquí. Nadie va a
invadir esta isla.
—Bien, vale, tal vez lo recuerde de nuevo más tarde —susurré.
Entonces me dio un beso y salí disparado detrás de Carson y todos
los demás. Entré al estudio justo cuando estaban marcando el
teléfono.
—¿Hola? —respondió una voz extraña.
—Concejal Johnson, somos Tristan, Carson y nuestros círculos
íntimos —dijo Tristan claramente.
—¿Qué tal van las vacaciones que no nos dijiste que ibais a
tomar?—El Concejal respondió.
—Nos fuimos a pasar un largo fin de semana romántico —Tristan
contestó mientras tomaba la libreta y rápidamente escribía una nota.
Vi que Jared asintió y lo miró. Llama a la manada y mira si están bien.
90
¿De qué otra manera sabrían que nos hemos ido?
Tenía un buen punto allí.
—Eso he oído. ¿Consiguiendo un bronceado?
—Eso trataba cuando recibimos noticias de la manada de Carson
informando que mi padre invadió Chicago. Llamamos para averiguar
si el Alto Consejo sabía de esto, qué se está haciendo, cómo debemos
manejarlo, etc. ¿O ya lo sabías?
—Acabamos de enterarnos —dijo con un suspiro—. No, no lo
sancionamos pero con la mitad del Consejo siendo nuevo ahora
después de que Wesley echó a los otros, la gente todavía se está
adaptando. Aparentemente, varias manadas que han estado en
contra de lo que hemos estado tratando de hacer para ayudar a los
Omegas decidieron tomar medidas mientras estábamos ocupados.
—Tom, ¿estás bien? —preguntó Carson. Ni siquiera sabía que ese
era el nombre del Concejal. —No te han amenazado, ¿Verdad?
Podemos sacarte de allí si necesitas que lo hagamos.
—Oh, Carson—rió tristemente. —¿Tu manada acaba de ser
invadida y te preocupas por mí?
—Bueno sí. Tú también eres nuestro aliado y nos has ayudado. Sé
que no te gustó cómo terminaron las cosas cuando llegamos a Boston
pero, ¿Qué se supone que debíamos hacer? ¿Dejar que la mitad del
Consejo que era corrupto matara a Tristan?
—¡No me gusta cómo ha salido todo esto! Hice un juramento para
hacer lo que era mejor para mi gente como hicieron los demás. No sé
cómo llegamos aquí y no sé si puedo ayudar a ninguno de nosotros
en este momento. Hay quien habla de disolver el Consejo y dejar todo
en manos de las leyes de la manada. No creo que llegue a eso pero el
Alfa Modeto citó una vieja ley antes de que él invadiera. Nos dijo el
plan esta mañana pero no sabíamos que iba a suceder ahora.
—¿Cuál es la ley? —preguntó Tristan con un gruñido. —Y quiero
que sepas, Tom, que legal o no, si mi padre sobrepasó alguna línea,
sacaré al bastardo de allí yo mismo. 91
—La ley es acerca de que si la manada se siente angustiada o su
liderazgo no busca sus mejores intereses como primera prioridad, si
cinco contactan con otro Alfa pueden solicitar ayuda para que asuma
esa manada —explicó. —Es una vieja ley antes de la tecnología
moderna. Si algo estaba sucediendo en Chicago, Green Bay sería una
de las manadas más cercanas para obtener ayuda, ya que antes de
haber teléfonos habría tomado semanas en mandar un mensaje al
Consejo.
—Mierda, entonces es legal —Jared maldijo—. ¿Qué ocurre ahora?
¿El Alfa Modeto es el Alfa de Chicago también? ¿Está eso incluso
permitido por el Consejo?
—Por la ley, ellos deberían detener al liderazgo actual, escoltarlos a
Boston con los denunciantes y tener un juicio. Excepto que ninguno
del círculo íntimo estaba allí por lo que realmente no sabemos qué
decirles hacer. No les dimos permiso para invadir, pero no es ilegal.
—Así que estamos en el escenario del huevo y la gallina y entre la
espada y la pared todo junto es un gran desastre de mierda —Tristan
gruñó.
—Eso lo resume todo. Mira, creo que nos hemos convertido en
aliados como Carson dijo y sabes que no estoy a favor de la opresión
de Omegas y he apoyado las nuevas leyes. Creo que fue demasiado
cambio demasiado rápido para la vieja escuela de Alfas y al invocar
Wesley la Cláusula de Corrección hizo que entraran en acción. No
estoy diciendo que esté de acuerdo con ello, y me alegro de que no
arriesgásemos la vida de Tristan.
—Esas manzanas podridas necesitaban ser sacadas del Consejo.
Pero ahora tenemos a la mitad de un Consejo sin alguna experiencia
en su currículum aparte de ser ancianos de manadas y unos pocos
ex-Alfas. Si les hacemos frente podríamos tener un levantamiento y
el Consejo sería disuelto. Eso crearía una anarquía total y ni siquiera
quiero imaginar lo que podría suceder en algunas manadas. No sólo
a los Omegas, sino a cualquier persona que un Alfa considerara una
92
amenaza. Sería una Ley Marcial en cada manada. No podemos
permitir que suceda eso.
—¿Así que en pocas palabras nos estás diciendo que manejemos
esto como podamos pero sin tu ayuda? —Tristan preguntó con
cuidado—. ¿Qué no podemos hacer, Tom? No pretendemos
empeorar la situación, ¿Pero hay alguna acción que podría hacer que
termináramos en la cárcel?
—No, aunque fue una acción legal por parte de tu padre, no hay
leyes que digan que tienes que renunciar a tu manada. La ley que él
ha invocado está bajo su propio riesgo. Si se hiciese con el control,
debería traer al círculo íntimo de Chicago aquí para un juicio. Si volvéis
y peleáis con él, es vuestro derecho como sus dirigentes. Realmente
no hay reglas para esto. Era una ley para una situación de emergencia
para ayudar cuando no se podía coger un teléfono para pedir ayuda.
—Bien, bueno, ¿Qué quieres que hagamos? —preguntó Carson en
voz baja—. No nos vamos a entregar sin más. No hemos hecho nada
malo y sabemos que hay un buen liderazgo en el Consejo ahora. Pero
los dos sabemos que podría ser una trampa. Nos presentamos ante
ti, dictas que somos inocentes, y el Consejo todavía se disuelve.
—Lo sé —suspiró el Concejal Johnson—. ¿Qué? Espera un segundo.
—Se escucharon susurros y un jadeo antes de que el Concejal
Johnson soltara una impresionante letanía de maldiciones—. Chicago
no es la única. Denver acaba de ser tomada.
—Lo sé, nos lo acaba de decir nuestra gente —confirmó Jared—.
Dijeron que es el Alfa y la manada de Salt Lake City y que la siguiente
a por la que van a ir es la de Cheyenne.
Me apresuré al escritorio, anotando rápidamente que iría a por
Edric y sus hombres. Tristan asintió con la cabeza, y me volví y corrí
tan rápido como pude. Cuando llegué al pasillo, cerré la puerta y vi a
Wesley primero. 93
—Necesitamos a Edric. ¿Lo has visto? —pregunté.
—Cocina —susurró—. ¿Cheyenne es la siguiente?
—Acaban de tomar Denver y dijeron que después iban allí. ¿Estás
bien?
—Seattle ha tomado la manada de Medical Lake. No sabemos lo
que ocurre aún pero al parecer el Alfa Modeto le dijo a Seattle que
entrara y tomara el control. El padre de Blair es el Alfa de la manada
de Seattle. Eso va a causar todo tipo de problemas —dijo
tristemente—. Bay, Harkin Y Levey aman esa manada y ese lago. Esa
tierra ha estado en su familia desde...
—Para, cariño —Levey dijo cuando salía al pasillo—. Te escuchamos
y estamos bien. Nadie resultó herido y seguimos estando de acuerdo
con lo hiciste. No amamos ninguna maldita tierra más de lo que te
amamos a ti. —Wesley entró en los brazos abiertos de Levey, con
lágrimas descendiendo por cara. Quería decirles que debían ir al
estudio y hablar con el Concejal, pero necesitaban un momento.
Y yo estaba en una misión.
Pasé corriendo cerca de mis hombres, haciéndoles señas con las
manos para que me siguieran a la cocina. Sabía lo que iban a decir.
Estaba corriendo descalzo llevando puesto únicamente el tanga. La
toalla me habría frenado, así que me la quité. La gente lo superaría.
Éramos shifters después de todo y no era como si hubiera niños
alrededor.
—Edric, os necesitan a ti y a tu círculo íntimo en el estudio. Denver
acaba de ser invadida y les advirtieron que Cheyenne es la siguiente—
solté mientras sostenía la puerta abierta. En un abrir y cerrar de ojos
se levantaron de sus asientos y salían por la puerta. Cuando los seguí
de nuevo, agarré los pantalones cortos que Slate me ofrecía y los
informé por el camino.
—Esto es malo—susurró Gareth—. Mi amigo dijo que no está
involucrado, pero se lo pidieron. Parece que casi todas las manadas
que no tienen un Omega estaban en esto. Sólo que no sabían que no 94
estaríamos. Querían capturar a todos los Omegas y dice que no
estaban realmente seguros de lo que iban a hacer con ellos, pero los
quieren fuera.
—Iban a matarnos a todos, ¿verdad? —pregunté, horrorizado por
la idea con mi corazón acelerado cuando llegué al estudio.
—Tal vez. Él no lo sabía, pero no creía que fueran a mandaros a
prisión porque ¿Qué prisión podría detener a alguno de vosotros? —
admitió.
—Blaine... —Jared empezó a decir, pero Blaine lo cortó.
—Sampson ya nos avisó. ¿Quién está a cargo de todo esto?
—Según nuestra manada, Seattle entró pero el Alfa Modeto fue
quien organizó el levantamiento —respondió Bay.
—Gareth, tienes que decirles lo que sabes —siseé un poco
demasiado alto. Todos los ojos se volvieron hacia nosotros y
rápidamente me puse los pantalones cortos que tenía en mi mano.
—Lo siento.
—Iba a hacerlo una vez que hubieran terminado —Gareth me
aseguró. Les repitió lo que me dijo y todo el mundo comenzó a
maldecir.
—Mira, no puedo creer que mi padre sólo nos coja a todos para
luego dispararnos —dijo Tristan en voz baja, viéndose obviamente
conmocionado—. Sabemos que ha estado en contra de la
modificación de las leyes para los Omegas, pero no es un asesino.
—Odio preguntar, hombre, porque él es tu papá, pero ¿estás
seguro? —preguntó Slate cuidadosamente—. La mayoría de la gente
no creería lo que hemos hecho estando en guerra, pero he perdido la
cuenta de cuántas personas he matado. A veces sólo disparábamos
contra demasiados para saber quién eliminaba a quien. —Luego me
miró con tristeza en sus ojos—. Iba a decírtelo, pero no así.
Dije lo único que podía cuando una persona estaba enamorada y
uno de aquellos a los que amaba me miraba así, tan triste, tan 95
inseguro de mi reacción. —Estoy orgulloso de que fueras un Marine
y sirvieras a tu país. Saber que mataste gente en el campo de batalla
no cambia eso. No eras ningún asesino. Hiciste lo que tenías que
hacer para mantener a la gente segura en casa y asegurarte de que
tus compañeros marines regresaran a casa a salvo.
—Te amo —susurró mientras me llevaba a sus brazos.
—También te amo.
—Sé que mi padre ha matado, pero no a inocentes o a quienes no
podían defenderse —respondió Tristan, respondiendo a la pregunta
de Slate—. Fue a gente que lo desafió. Siempre decía que el inocente
necesitaba protección y que en los desafíos no se mostraba
misericordia.
—¿Pero lo que hemos hecho no es desafiar el sistema? —Wesley
susurró con horror—. No verá a los Omegas como inocentes.
—Mierda. Tenemos que advertir a Wichita. Hay más de una docena
de Omegas asentados allí —dijo Harkin antes de salir corriendo de la
habitación. Tristán respiró profundamente un par de veces tratando
de no derrumbarse.
—Eh, ¿Omega Modeto? —le pregunté, recordándole que tenía un
título. Me miró y me lanzó una sonrisa agradecida—. Ya no eres ese
chico. Mira el hombre en que te has convertido y a la gente que te
sigue y te admira. No vas a pedir a tu padre que te preste el coche.
Estás exigiendo saber qué mierda está planeando a no ser que quiera
que envíes a nuestras tropas y lo saques a la fuerza.
—Claro, sí, puedo hacer esto, gracias —murmuró antes de
concentrarse. Luego pulsó el botón del altavoz y comenzó a marcar.
—Bien hecho —Gareth dijo con orgullo—. No me di cuenta de que
eso era por lo que estaba enloqueciendo.
—Tenía la misma mirada en sus ojos que yo cuando tuve que hablar
con mi padre y sabía que iba a gritar, lo que significaba que me 96
golpearía —le dije en voz baja. Vi la mirada que dio, diciendo
claramente que querría saber más tarde, pero ahora mismo no era el
momento. Asentí con la cabeza para que supiera que entendía.
Necesitaban saber que mi abuso no vino sólo de mi viejo círculo
íntimo si iban a estar conmigo. Era justo.
—¿Sí? —Una voz fuerte preguntó al otro extremo.
—Papá, ¿qué demonios estás haciendo? ¿Has invadido la manada
de Chicago? —Bien, en realidad no tenía sentido andarse por las
ramas. Además, no parecía haber mucho afecto entre Tristan y su
padre.
—Soy Alfa Modeto para ti, muchacho —refunfuñó el hombre.
Tristan se sobresaltó y me di cuenta de que su padre no le hablaba
normalmente así.
—Bien, quieres jugar a ese jodido juego, Alfa Modeto, entonces soy
Omega Modeto para ti. ¿Ahora qué mierda está pasando?
—Ser Omega no es un título. Es como pedir respeto a las putas.
Hablaré con el Alfa de Chicago.
—Bien, puedes hablar con él pero ahora estás hablando conmigo y
yo tendría mucho cuidado con lo que dices, padre. Ambos sabemos
que no soy el pequeño tonto al que solías castigar con un cinturón y
dominabas con un puño de hierro. Podría detener tu jodido corazón
sin siquiera parpadear.
—Por supuesto que tendrías que recurrir a tus poderes
demoníacos.
—Wow, eso explica mucho—Tristan rió amargamente—. Bien.
Incluso si tuviéramos una pelea sin mis poderes, ambos sabemos que
podría limpiar el piso contigo. Soy doscientos años más joven, menos
desgastado, entrenado por los mejores ahora y unos quince
centímetros más alto que tú. ¿Quieres pelear o empezamos a hablar
y manejar esto como unos jodidos líderes?
Declan parecía que iba a estallar, así que no me sorprendió cuando 97
interrumpió la conversación. —Mira, ¿Qué quieres con Chicago? ¿Has
herido a nuestra gente?
—No, no soy un monstruo—respondió el Alfa Modeto. —Unos
cuantos guardias tuvieron que ser contenidos pero no entramos
usando una fuerza letal. Se nos pidió que proporcionáramos ayuda
contra un círculo íntimo corrupto.
—Corta la mierda, padre. Conoces a Declan, Ian y Taylor. Hace años
que los conoces. Nunca harían daño a nadie ni serían un círculo íntimo
abusivo. Infiernos, odiabas al viejo Alfa. No hay miembro del Consejo
aquí, no estamos grabando o transmitiendo esta llamada. Sabemos
que usaste una ley para entrar legalmente. No te estamos rebatiendo
eso. Pero no se te ocurra mentirnos. ¿Qué es lo que quieres?
—Que todos los Omegas desaparezcan. Sois un accidente de la
naturaleza como una rana de cinco patas o la mutación de un parásito.
Erais monstruos que podían ser usados en beneficio del liderazgo de
la manada. No sois gente que merezcáis derechos como otros
verdaderos cambiaformas lobo, pero si el Consejo quería eliminar
unos cuantos Alfas malos para rescatar lo que vieron como fuentes
de energía, bien. ¿Pero ahora estáis estableciendo nuevas leyes para
protegerlos? Eso va demasiado lejos pero estábamos trabajando a
través de los canales adecuados.
—Hasta que estalló la mierda en Boston el mes pasado. ¿Quién
jodidos dio derecho a esos pedazos de mierda para que entrasen y
expulsaran a la mitad de los miembros? No, esto termina ahora. Os
vamos a sacar antes que nos esclavicéis a todos con vuestros poderes
demoníacos.
—Jesús, padre—susurró Tristan mientras se inclinaba sobre el
escritorio y ponía las manos junto al teléfono, luego se aclaró
garganta—. Soy tu hijo. Uno de los demonios de los que hablas,
98
hecho con tu ADN. ¿Cómo puedes sentirte de esta manera sobre
nosotros? ¿Qué dice mamá sobre todo esto?
—Tu madre está muerta —gruñó. Tristan se puso de pie tan rápido
como si su padre lo hubiera abofeteado a través del teléfono—. Y no
eres mi hijo. Después de su muerte, encontré los registros del hospital.
¿El accidente de coche que tuviste cuando tenías dieciséis años?
Perdiste mucha sangre y tuvieron que hacerte una prueba para
averiguar tu grupo sanguíneo, sin saber que te curarías tan rápido. Tu
sangre era de tipo O. Tu madre y yo somos AB. No puedes ser mi hijo.
—No lo sabía —murmuró Tristan cuando empezó a sentarse,
inconsciente de que no había silla detrás de él. Jared rápidamente
puso una a tiempo y lo ayudó a sentarse—. ¿Cuándo murió mamá?
—La semana pasada.
—¿Y me estás diciendo esto ahora? ¡Cuando te llamo porque has
invadido la manada de mi amigo!
—No eres mi familia. ¿Por qué debería decírtelo?
Tristan murmuró algunas maldiciones que me tuvieron tratando de
imaginarme cómo podrían funcionar físicamente. —Incluso si lo que
dices es verdad, tú me criaste. Sabes que los Omegas no son
demonios.
—¿Por qué crees que nunca tuve uno en nuestra manada? Tuvimos
el dinero para comprar uno como si se tratara de un coche. No quería
un demonio que introdujera su mal en nuestra manada. Quería...
—Jesús, cállate, jodido loco—gritó Declan. —Me importa una
mierda lo que pienses de los Omegas o lo que tu religión pueda sentir
hacia ellos. ¿Qué has hecho con mi manada? ¿Qué es lo que quieres?
Empieza a tener sentido y hablar claro o voy a entrar y destriparte por
entrar en nuestras tierras.
—¿No te escondes detrás de tu pasivo con sus poderes mentales
esta vez, Declan? —El Alfa Modeto se rió.
—Nunca lo he hecho, Mark. Siempre estuvo a mi lado como yo al
99
suyo. Mira, si esto es una especie de rotura mental por perder a tu
esposa...
—Hace meses que esto está en marcha. Lo hemos estado
planificando desde que se nos negó una audiencia con el Consejo
bajo la acusación de no utilizar adecuadamente a los Omegas. El
imbécil de Orson sólo aceleró el plan. Necesitaba ver esto hecho antes
de que se me agotara el tiempo.
—Si mamá murió la semana pasada, entonces no tienes más que
unas pocas semanas —Tristan dijo mirando al techo como si no
pudiera centrarse en otra cosa. O tal vez estaba orando a quien fuera
que estuviese ahí arriba.
—Sí, y eso aceleró el calendario después de lo que pasó en Boston.
Quería ver a todos los Omegas fuera antes de tomar mi último aliento.
Mierda.
Capítulo 8
—Bien, lamentamos tu pérdida y comprendemos que no estés de
acuerdo con nosotros, pero lo que hicimos fue totalmente legal.
Demonios, lo hice para salvar a Tristan y tanto si es realmente tu hijo
como si no, él era el hijo de tu compañera y se podría pensar que
ganara algo de lealtad de tu parte —dijo Wesley, saliendo al frente
para manejar esto cuando todos vimos a Tristán prácticamente
derrumbarse. No lo culpaba. Estábamos en un problema jodidamente
grave. —¿Qué deseas? ¿Cuál era el plan o la meta? ¿Matar a todos los
Omegas?
—No, no se trataba de matar—respondió el Alfa Modeto—.
Podríais ser mitad engendros del demonio, pero todavía sois lobos.
Nunca toleraría el sacrificio de los nuestros. Os queremos fuera.
Desterrados y sin permitir vuestro regreso.
—¿Sólo a los Omegas o todos los círculos íntimos que tienen
uno?—Jared trató de aclarar.
—Los círculos íntimos que han comenzado el problema, que se
100
pusieron en nuestro camino y trastornaron a nuestro Consejo, y creen
que los Omegas deben estar en el poder. Los otros círculos íntimos
pueden permanecer. La mayoría de ellos son los que invadieron al
resto de las manadas y están libres de la influencia Omega.
—Entonces, ¿Adónde crees que va esto ahora que ninguno de
nosotros estaba allí? —Wesley preguntó con vacilación—. Perdiste el
elemento sorpresa, y ahora lo tendríamos nosotros cuando
regresemos. No puedes quedarte en Chicago para siempre y defender
Green Bay. Sabes que podemos tomar ambas con facilidad.
—No se te quiere aquí. ¿No entiendes eso? Tu propia manada fue
la que pidió la ayuda.
—No, la ley dice que cinco personas tienen que acudir a ti. Ni
siquiera dice que sean adultos —respondió Wesley. —Apuesto a que
tienes un par de cada manada a los que convenciste de que sería
mejor para todos y añadiste a sus niños o algo para conseguir los
cinco. Y dudo que siquiera tengas esos con la manada de Medical
Lake. Todas nuestras manadas han apoyado lo que hemos hecho.
—No necesito explicarme ante ti.
—Pero lo harás ante el Consejo.
—El Consejo que habéis puesto ahora en su lugar.
—Y que también es legal —le recordó Wesley—. Mira, discutir no
nos llevará a ninguna parte. Nunca estaremos de acuerdo. Así que nos
quieres fuera. ¿Cómo propones hacer esto? No puedes vencernos.
¿Qué nos ofreces que nos haría salir tranquilamente?
—No lo sé. Se suponía que ibais a estar aquí, os detendríamos a
todos y os desterraríamos a todos en un barco para siempre. Tendré
que hablar con los otros Alfas encargados de la toma de posesión
101
conmigo.
—Bien, puedes contactarnos en este número, pero ten en cuenta,
Alfa, si descubrimos que has herido a una de nuestras personas en
cualquier manada injustamente aunque sea sólo para someterlos,
todas las apuestas están fuera. Iremos y os mataremos a todos —
Wesley advirtió.
—Nadie ha sido herido y podrías intentarlo, pero no estoy
convencido de que lo consiguieras.
—Pregunta a algunas personas en nuestras manadas lo que
podemos hacer. No sólo tenemos el músculo de varios de los círculos
íntimos y de las manadas más fuertes, sino que tenemos Omegas aquí
que pueden congelar a todos tus hombres en el lugar en un segundo.
Puedo matarte a distancia provocándote un aneurisma en tu cerebro.
Y puedo hacerlo desde lo suficientemente lejos donde tus armas y
garras no pueden alcanzarme. Así que si fuera tú, realmente lo tendría
en mente cuando negocies un trato, ¿comprendido?
—Entendido. —Entonces sonó el tono de marcación.
—Tristan, ¿Estás bien, hombre? —preguntó Wesley en voz baja.
—No, ni siquiera cerca —susurró. Se puso de pie y salió del cuarto
sin otra palabra, como si estuviera en otra parte.
—Mira, tenemos que ir a ayudar a Tristan, que se joda Denver. Si
alguien nos denunció, incluso si no fuera todo cierto, que les den —
Jared dijo cuándo sus Betas siguieron a Tristan—. No es seguro para
ninguno de nosotros estar allí más. Necesitamos nuestras cosas,
cualquier persona que quiera salir de allí también y necesitamos a
cualquier Omega menor de edad. Hacer el trato de que si se
encuentra cualquier Omega tras su primer cambio, se nos debe
contactar inmediatamente a nosotros o a Lord Ellys, podemos confiar
en el vampiro con esto.
—Jesús, ni siquiera pensé en eso todavía —siseó Wesley—. Si nos
vamos ahora, entonces no podemos proteger a ningún futuro Omega.
—Podemos hacerlo si nos rendimos —dijo Declan en voz baja.
102
Jared asintió con la cabeza, dio una palmada a su amigo en la espalda,
y fue tras su compañero—. Si les decimos que está bien, que nos
marchamos y no regresaremos a los territorios de ninguna manada.
Oficialmente ya no seremos lobos bajo el Alto Consejo Americano.
—Mierda, ¿cómo llegamos a esto? —Bay murmuró mientras se
sentaba en el sofá.
—Te acoplaste conmigo y he destruido todo —respondió Wesley
con sus ojos llenos de lágrimas—. Ahora todos tenéis que dejar
vuestros hogares, vuestros amigos y perder vuestros títulos por mi
culpa. Lo siento mucho.
—Wesley, no es tu culpa —le dije cuando salía corriendo de la
habitación, algunos otros gritando lo mismo detrás de él.
—Dadle un minuto —dijo Harkin a Levey y Bay, cuando saltaron
para ir tras Wesley—. Dejad que se desahogue mientras trazamos un
plan. Si tenemos una respuesta que él no haya tenido que pensar,
nuestra decisión no será su culpa no importa cómo resulte. Eso le
ayudará más.
—Cierto, sí —Bay gruñó—. Simplemente no puedo creer esta
jodida mierda. Ese vampiro en la instalación tenía razón. Los lobos
están muy jodidos. Oprimimos y esclavizamos a nuestros más
poderosos y ponemos a los corruptos en el poder. A la mierda. He
terminado. Pueden tener la manada tanto tiempo como quieran
mientras no dañen a nadie.
—¿Estamos de acuerdo en que estamos dispuestos a rendirnos? —
Jared dijo mientras miraba a su alrededor.
—Siempre y cuando prometan darnos a nuestros hijos y a cualquier
otra persona que quiera irse, sí —Taggart respondió. —Tenemos
guardias allí que no querrán quedarse. Si quieren que nos vayamos, 103
bien, pero nuestra gente necesita tener permitido marcharse
también.
—¿Cómo sabemos que los que quieren irse no son los que
contactaron con los otros Alfas? —preguntó Dewey mientras miraba
a su alrededor—. El objetivo sigue siendo no dejarles saber dónde
estamos, ¿verdad? Queremos que la isla se mantenga en secreto. Así
que no podemos dar un pase a todos para que vengan.
—No, eso es verdad. Vamos a tener que hablar con cada Alfa
actualmente a cargo de la manada y asegurarnos de que podemos
hablar con nuestra gente. Sólo ofrecemos una salida a alguien si
estamos completamente seguros de que están de nuestro lado —
Jared estuvo de acuerdo.
—Como Dorothy. Tenemos que traer a Dorothy —Carson
murmuró.
—Podría no querer, Carson. Ella nació en la manada pero es
humana porque es una mujer. Puede que no quiera pasar sus últimas
dos décadas como fugitiva —Declan dijo gentilmente.
—Cierto, sí, puede ser.
—Y Wes tendrá que dejar a sus cachorros libres —Bay gruñó—. Eso
va a matarlo. Ama a esos lobos. Los ha criado durante meses.
—Siempre ha sabido que no podría mantenerlos como mascotas
—Harkin dijo con suavidad—. Son lo suficientemente mayores como
para estar por su cuenta ahora y la manada los revisará. —Bay asintió
y abrazó a su compañero—. Por lo tanto, elegimos una o dos personas
en las que confiamos en la manada, hacemos que carguen todas
nuestras cosas, ¿Y luego qué hacemos?
—Enviarlo a Nueva York —Brody respondió mientras se frotaba la
nuca con su mano—. Los vampiros estarían más que dispuestos a
cargar todo en un contenedor de envío y podemos hacer que carguen
todo en algún barco y que lo traigan aquí. Necesitaremos uno de esos
enormes que se ven en los puertos, de lo contrario no podremos traer
todo. Quiero decir, no es como si pudiéramos mandar por UPS2 toda
nuestra mierda aquí. Y al pasar por Nueva York los apartaremos de 104
nuestro camino.
—Pero todos nuestros vehículos están en Florida —Jaxon gruñó—.
Tendremos que hacer un viaje a la isla y venderlos.
—Sí, hay muchos detalles por resolver—asintió Declan. Pero
primero necesitamos que accedan a nuestras condiciones.
Renunciamos a nuestro liderazgo y nos mantenemos alejados
mientras que no haya ningún herido, recogemos nuestras cosas y a
los Omegas. Y el nuevo liderazgo de la manada viene de dentro de la
manada —Hugo dijo tras un momento—. O alguien por quien vote la
manada. Si no especificamos eso será un círculo íntimo de la elección
del Alfa Modeto y ese hombre ha perdido el control. Nos quieren
fuera, bien, estoy bien con eso, pero no pueden tomar el control de
nuestra gente. El concejal Johnson dijo que podrían regresar a donde
la palabra del Alfa era la ley. No podemos tener a la gente del Alfa
Modeto a cargo por si acaso.

2
UPS: servicio de mensajería
—Estoy de acuerdo —Declan dijo mientras escribía todo esto—.
Tenemos que hablar con nuestra gente y ver si alguno quiere salir o
si quieren transferirse de manada, se les permite eso. Queremos a
todos los Omegas conocidos y cualquier futuro Omega.
—Y eso será un motivo de ruptura si no están de acuerdo con eso—
Taggart gruñó—. No permitiremos que la próxima generación de
Omegas sufra como la nuestra. De ninguna maldita manera.
—¿Nos olvidamos algo? —Declan preguntó mirando a su
alrededor. —¿Alguien no está dispuesto a rendirse o tiene términos
adicionales? Necesitamos sacarlo ahora porque dudo que nos den
mucho tiempo para hacer planes.
—Necesitamos poder llegar a Nueva York —dijo Brody—. Wesley y
yo tenemos nuestro dinero y los diarios allí.
—Estamos diciendo que no pondremos un pie en las tierras de la
manada y aunque hay tres manadas a las afueras de la ciudad de
Nueva York, el centro de la ciudad en sí es un terreno neutro. 105
¿Funciona eso?
Brody miró a Jaxon, quien asintió con la cabeza. —Sí, sirve mientras
no salgas del centro, que está en territorio de los vampiros, no de
lobos. Vamos a estar bien.
—Tenemos que asegurarnos de que cada Alfa actualmente a cargo
de nuestras manadas está en la línea y están de acuerdo con esto.
Entonces tenemos que hablar con el Consejero Johnson y conseguir
que el Consejo cree una ley en la que cualquier futuro Omega sea
enviado con nosotros —dijo Taggart después de unos segundos en
que todos pensaban—. No podemos confiar en el Alfa Modeto para
manejar todo esto.
—Y los vampiros —Bay gimió, frotándose las manos sobre su
cara—. Necesitamos asegurarnos de que no regresen a la temporada
de caza de vampiros. El Consejo anuló la ley sobre matar vampiros en
cuanto vieran uno. Tenemos que asegurarnos de que permanezca así.
—Estoy de acuerdo. Llamaré primero al Concejal —contestó Declan
y tomó el teléfono.
—Voy a hacer algunos bocadillos —murmuré a nadie en particular.
Salí inadvertidamente del estudio y fui en busca de Wesley. Sabía que
sus hombres querían darle un momento, pero yo sabía lo mal que
podía ir cuando una persona sentía esa clase de desesperación y no
tenía un hombro.
Estaba sentado afuera en el mirador mirando fijamente el follaje
con las rodillas encogidas contra su pecho. —¿Todos me odian?
—No, ni remotamente, Wes. Hiciste lo correcto, todos sabemos
eso—le recordé cuando me senté en el banco junto a él—. Sí, Tristan
y Carson comenzaron la Red Omega y nos sacaron, salvándonos. Pero
tú fuiste el que empezó a cambiar las reglas. Sé que hubo
circunstancias especiales en las que Carson y Tristan lo hicieron para
que los Omegas no tuvieran que ser reclamados en la ceremonia, pero
lo conseguisteis para que nadie tuviera que experimentar eso. 106
—Incluso si el resto de la gente ausente odia la forma en que
entraste y te deshiciste de los miembros corruptos del Consejo, hiciste
lo correcto. ¿De qué otro modo se habría librado de ellos? Salvaste
vidas. Ese que raptaba y asesinaba a los niños, Wesley. Atrapar y
asegurarte de que un hombre como ese no vuelva nunca a lastimar a
otro niño vale la pena no regresar a Chicago para mí.
—Sí, pero ni siquiera amas realmente Chicago. ¿Qué pasa con Bay,
Harkin y Levey? Les encanta su manada y ese lago. Es todo lo que han
conocido y nunca han pensado en irse.
—Wes, estás pensando en todo esto mal —reí mientras envolvía mi
brazo alrededor de sus hombros—. Por un tiempo, todo el mundo
probablemente va a vivir de ti y de Brody ya que estáis forrados.
—Y Baptista ahora también. Tiene tanto dinero que ni siquiera es
gracioso y aún no hemos descubierto todas las habitaciones secretas
aquí—murmuró mientras contemplaba los árboles. —No tengo
ningún problema en compartir mi dinero. Soy el que causó todo esto.
Yo soy el que arruinó la vida de todos.
—Basta —me levanté de un salto y moví mi dedo en su cara—. No
más de esto. Comprendo que estés preocupado e incluso veo que
esos sentimientos son válidos. Pero no estás viendo la imagen
completa. Piensa en lo que está pasando y en el resultado que trae.
—No lo entiendo —susurró Wesley, con los ojos llenos de
lágrimas. —¿Cómo pensar con la perspectiva de que todos tenemos
que dejar nuestras manadas?
—Porque tenemos que quedarnos aquí —grité mientras agitaba el
brazo. —¡Básicamente, conseguimos retirarnos muy jóvenes y vivir en
una isla tropical con todas las comodidades que podríamos querer!
Tenemos plantaciones de la fruta más fresca del mundo, jabalíes para
que los chicos cacen, suficientes plantas raras para que Taggart pueda
vender un millón de cremas a precios ridículos. No más
desplazamientos en el tráfico, ni más reglas de manadas, ni más
mandatos del Alto Consejo, ni más ser Omega Goode u Omega Orson.
Somos sólo Sampson y Wesley ahora, libres para tomar decisiones,
amar a quien queramos no porque haya un jodido contrato, sino
107
porque nos comprometemos a ellos. Y eso es sólo la punta del
iceberg. No más elecciones horribles y meses de estúpidas campañas
publicitarias para ver y preocuparnos porque ya no vivimos allí. No
más pedir permiso para hacer casi cualquier cosa. Brody tiene un yate
y tal vez intercambiaremos coches para conseguir algunos barcos
más. Oye, adivina qué, es jueves. ¿Quieres ir a Costa Rica porque
estamos sin café y porque podemos? O nunca he probado las nueces
de Brasil, ¿Y tú? Vamos a Brasil a por algunas porque tenemos un yate
que puede ir a cualquier parte del océano y tenemos la libertad de
hacerlo. Siempre he querido ver pingüinos. Hagamos un viaje al Polo
Sur o vayamos a conocer a algunos cambiaformas lobo en otro
continente y ver cómo hacen las cosas. Podemos hacer lo que
queramos ahora porque somos libres. Probablemente no haya
sucedido como todo el mundo quería o lo había planeado, ¿Pero
realmente crees que alguien no lo habría hecho de todas formas?
Escuché a todos hablando de los pocos días que hemos estado aquí.
—Quieren quedarse, este lugar es el paraíso, pero eso significaba
dejar sus responsabilidades. Nadie estaba dispuesto a dejar sus
manadas desamparadas, desentenderse de las promesas de seguir
ayudando a los Omegas, o cualquier otra causa noble que ponen
delante de su propia felicidad. Ahora solo podemos ser sólo nosotros.
—¿Has terminado? —Wesley me preguntó mientras terminaba mi
discurso, mi pecho pesado y mis brazos cansados de agitarlos
salvajemente. Asentí cuando vi la leve sonrisa que se arrastraba en las
esquinas de su boca—. Gracias, Sampson. Espero que todos los
demás se sientan igual que tú, pero incluso si no lo hacen, gracias por
hacerme ver que había otro lado de esto. La culpa me estaba
comiendo vivo.
—¿Significa eso que todavía no necesitamos hablar con Wesley
sobre los términos de tu reclamación? —Gareth preguntó. Levanté la
mirada y vi que teníamos una buena audiencia en la terraza ahora.
Umm, como todo el mundo. Wesley se volteó en el banco y no pude
decir si estaba enojado porque la gente estaba escuchando o
108
asustado por cuál sería su respuesta a lo que dije.
—Oh, bueno, no estoy seguro de que ahora sea el momento
adecuado para plantearlo con todo lo que está sucediendo.
Realmente no hemos dicho que las reglas cambiarán o quien estará a
cargo, quiero decir —divagaba mientras miraba a mi alrededor. Todo
el mundo me observaba sonriente—. ¿Cuánto habéis escuchado? —
Realmente no me gustaba ser el centro de atención.
—Hemos escuchado todo —respondió Slate con una sonrisa
brillante—. Nos dimos cuenta de que te habías ido y queríamos
asegurarnos de que estabas bien.
—Y oímos una conmoción en la cocina y comprobamos —Jared
dijo mientras sus hombres se paraban con él, Tristan apoyado contra
ellos como si estuviera demasiado cansado.
—El resto de nosotros nos dirigíamos al comedor para tomar algo
de alcohol de las existencias que hay allí porque el día lo pide y
escuchamos lo que estaba pasando a través de las puertas abiertas —
Declan añadió con una risita—. Trajimos el teléfono inalámbrico para
que podamos hablar con el Alfa Modeto cuando llame.
Tristan se estremeció ante el nombre y lo vi empezar a temblar. —
Quiero cambiar mi apellido. Necesito averiguar quién es mi
verdadero padre. No puedo seguir siendo un Modeto.
—Bien, entonces ahora eres un Craven como Cameron y Rhyce.
Siempre he querido que todos tengamos el mismo apellido como si
estuviéramos casados —dijo Jared suavemente, pasando sus dedos
por el cabello de Tristan—. Y veremos lo que podemos encontrar
sobre quién podría ser tu padre cuando todo se tranquilice, pero
podría ser difícil ya que estoy seguro de que la prueba está en Green
Bay y no se nos permitirá entrar en las tierras de la manada.
—Joder —Tristan suspiró—. Sampson tiene razón. Tenemos que 109
alejarnos de toda esta mierda, de todos esos lazos y limitaciones.
Tenemos que empezar de cero. Soy Tristan Craven y tuve una madre,
pero se fue y así es la vida. Tengo los mejores compañeros del mundo,
vivimos en una isla tropical con todos los que nos importan y todos
nuestros amigos. Somos afortunados y necesito unos cuantos tragos.
—Sí, sí, los necesitas —Declan estuvo de acuerdo y le pasó su copa,
la cual conociéndolo tenía que ser algo jodidamente fuerte—. Y me
alegra que escucháramos lo que Sampson dijo. Es comprensible que
nos hayamos centrado en lo que estamos perdiendo desde que todo
esto sucedió, pero estamos ganando muchísimo, y personalmente,
estoy emocionado.
—¿De verdad? —Wesley preguntó vacilante mientras miraba a su
alrededor.
—Sí, Sampson tiene razón —respondió Taggart.
—Mientras tengamos a los chicos, esto es impresionante.
Demonios, creo que es más que impresionante porque esos chicos
prácticamente se han convertido en nuestros hijos, o al menos los más
jóvenes. Ahora nunca tendré que arriesgarme a que se vean en una
situación como en la que Dewey o la mayoría de vosotros estuvisteis.
Pueden simplemente enamorarse. Conseguiremos más gente aquí o
encontraremos otros lobos alrededor del mundo para que se
conozcan y no van a sentirse nunca como una posesión.
—Bien dicho —Percy dijo con una gran sonrisa—. Y yo estoy
deseando estudiar todas las cosas que Tag me mostró que pueden
hacer las plantas, cómo mezclarlas para obtener ciertos resultados o
para curar dolencias y tenemos toda una isla entera con lo que
necesitamos para hacer eso. Además, estoy de acuerdo con Sampson.
Vamos a ir al bosque tropical por una semana y obtener una tonelada
de muestras allí también. Podemos hacer lo que queramos.
—Y nunca quisimos mudarnos a una gran ciudad —dijo Bay con
suavidad mientras caminaba hacia Wesley—. Sí, nos gusta el agua,
110
pero tenemos eso aquí. Podemos pescar aquí, criar jabalíes y otras
fuentes de alimento, igual que hicimos allí. Podemos traer nuestros
caballos, comprar más y enseñar a todos a montar.
—Pero echarás de menos tu manada —susurró, mirando a su
compañero con grandes ojos—. Tendré que dejar que Angel y Devil
se vayan y amamos a aquellos cachorros.
—Tendrías que hacerlo de todos modos, cariño. No puedes
mantenerlos como mascotas. Necesitan ir a buscar a una hembra y
tener cachorros. Sí, podrías haber visto eso si estuviésemos en la
manada, pero los criaste bien y siempre te amarán. Todo el mundo
tiene que dejar ir a sus hijos en algún momento.
—No podré despedirme.
—Probablemente no, pero les dijiste adiós antes del viaje y ellos
saben que los amas. Es hora de que ellos sigan adelante y encuentren
su propia guarida.
—Sí, lo sé —murmuró—. Me alegro de que nadie me odie y estén
todos emocionados de quedarse en la isla. Estaba tan encerrado en
lo que todo el mundo tendría que renunciar a causa de lo que estaba
pasando y mi culpa en ello, que no pensé en lo que yo tendría que
dejar atrás.
—Todos tendremos momentos de esos —dijo Carson
suavemente—. Nos tomará un tiempo acostumbrarnos. Yo no tendré
más Costco3 ni Old Navy4. Lo echaré de menos, pero lo
solucionaremos. Podemos hacer un viaje de vez en cuando a Nueva
York y traer un montón de cosas. También hacer pedidos y que lo
envíen a UPS de Puerto Rico para recogerlo. Tendremos que
adaptarnos a los cambios pero estoy de acuerdo con Sampson en que
estamos recibiendo más de lo que perdemos.
—Me alegra que nos hayamos trasladado a una suite —Slate
sonrió mirando a todos—. Estábamos alojados en lo que fue
etiquetado como habitaciones de invitados en el mapa. Nos encontré
una suite en el ala residencial de la mansión. Y no vamos a renunciar
111
a ella. Tiene un balcón y tengo sucias ideas sobre cómo usarlo. —Miró
a Baptista—. Suponiendo que estés bien con eso. Te quedas con la
suite principal, ¿verdad?
—Um, sí, supongo. Tiene sentido que me quede allí —dijo vacilante,
sin asimilar todavía las noticias de que la casa y todo lo demás era
suyo—. Que todo el mundo tome las habitaciones que quieran. Esta
es nuestra casa. No soy un Señor ni un Maestro aquí. Somos una
familia y nuestra propia manada ahora. Todos somos adultos.
—¡Sí, lo somos! —exclamó Kiefer mientras meneaba su trasero en
una danza feliz—. Me pido una suite también. No más estúpidas
reglas de Alfas, no más ser propiedad, no más ser menospreciado
como Omegas. ¡Somos libres! —Salió corriendo mientras reía
agitando sus manos en el aire—. Quiero una suite con una bañera
grande.

3
Costco: almacenes al por menor.
4
Old Navy: marca de ropa.
—Al parecer está realmente emocionado con las noticias —Taggart
rió mientras levantaba a Dewey en sus brazos—. Vamos a buscar una
suite, chicos, antes de que ocupen las mejores.
—Sí, nosotros también —dijo Lennox entre risas. Todo el mundo se
animó y fue prácticamente una carrera loca para ir a reclamar una
habitación, todos riendo y tratando de divertirse a la luz de lo que
estaba pasando.
—Este lugar es probablemente la mitad del tamaño del Castillo de
Windsor —Baptista murmuró al salir de la terraza—. Hay como
doscientos cincuenta dormitorios. Creo que nadie va a tener
problemas en encontrar uno bien.
—¿Estás bien? —Le pregunté cuando alcancé y agarré su brazo—.
¿Quieres que cojamos los quads? Me divertí mucho cuando lo
hicimos.
—No, estoy bien, y sí, tal vez más tarde, una vez que sepamos con
seguridad qué está pasando —contestó mientras acariciaba mi mano 112
con la suya—. Tengo que hablar con mis padres. No me han llamado
y necesito respuestas antes de empezar a tratar de procesar todo esto.
—Es comprensible. Sin embargo, ahora tienes amigos, Baptista. No
tienes que hacer esto solo.
—Lo sé, pero me siento solo y eso podría ser lo mejor para este
momento. —Se encogió de hombros y volvió adentro. Me rompió el
corazón verlo tan derrotado. Recibimos la gran noticia de ser libres, y
después del infierno que vivió con su anterior círculo íntimo, no
necesitaba que le arrojaran más cosas encima.
—Me siento mal por él, pero si estuviera en su lugar, querría saber
la verdad —Wesley dijo en voz baja.
—Sí, lo sé. No quiero que salga herido. Merece ser feliz.
—¿No lo merecemos todos nosotros? —Se rió entre dientes. Le
miré y vi su leve sonrisa. —La otra cosa buena de este giro de los
acontecimientos es que la decisión de con quién quieres estar ahora
es total y completamente tuya. No tienes que tener un Alfa y dos
Betas. Puedes escoger a quien quieras. Yo aconsejaría enormemente
escoger hombres fuertes que podrían ser Alfas o Betas porque todo
lo que he leído dice que es su fuerza la que nos estabiliza. Sé que
quieres hacer lo que nosotros podemos con tus poderes...
—En realidad no —aclaré—. Quiero decir sí, hacer que alguien
tenga un orgasmo a distancia estaría genial, pero nunca se ha tratado
de conseguir mis poderes más fuertes, apenas bajo control. No quiero
tener que preocuparme por estar a punto de perder el control como
la otra noche.
—Bueno, podemos seguir trabajando para ayudarte con eso pero
eventualmente tu poder seguirá descontrolándose hasta que estés
asentado. Pero es elección tuya. No lo discutas conmigo, Tristan o
Carson. Eres libre de hacer lo que quieras ahora.
113
—Gracias —susurré. Wesley asintió con la cabeza y volvió adentro.
De repente sentía mucha presión, la elección era mía. Era lo que quería
y me alegraba poder tomar la decisión, pero eso también significaba
que las consecuencias de esa elección eran mías
Y eso era aterrador para alguien que nunca había tomado una
decisión real en su vida.
Capítulo 9
—¿Estás bien, cariño? —Slate me preguntó cuando entré en el
salón. Bueno, supongo que era un comedor pero era tan enorme que
no veía la diferencia. ¿Se consideraba un salón sólo cuando había una
barra de cafetería como en las películas? ¿O cuando era más largo
que ancho?—. Sampson.
—¿Huh? —Miré a Slate mientras servía mi bebida, olvidando que
me había preguntado algo. Podía decir por la mirada en las caras de
Slate, Gareth y Calver que no era la primera vez que alguno había
tratado de conseguir mi atención—. ¿Cual era la pregunta?
—Si estás bien, que al parecer no es así —dijo Gareth mientras
asentía con la cabeza al vaso de vodka que tenía en la mano—. ¿Qué
sucede? ¿No creías en lo que le contaste a Wesley sobre lo genial que
será estar en la isla?
—No sé si va a ser genial. Podría odiar estar tan lejos de la
civilización. Sólo trataba de hacerle entender que estamos ganando
tanto, si no más, de lo que estamos renunciando. Y creo eso. Es 114
diferente. —Tomé un trago del vodka, tratando de ignorar cómo ardía
a medida que bajaba. Afortunadamente no empecé a toser como
antes cuando había probado alcohol fuerte.
—Entonces, ¿Por qué estás bebiendo cuando todo el mundo está
escogiendo habitaciones y pareces listo para salir corriendo de aquí?
—Slate preguntó sin comprender.
Tomé otro sorbo antes de mirar hacia abajo en mi vaso ahora vacío.
—Nunca he tomado una decisión real en mi vida. Incluso desde que
salí de mi viejo círculo íntimo, Carson ha tomado la mayoría de las
decisiones por mí. Sí, decidí inmediatamente irme a Chicago porque
sabía que quería escribir y había más oportunidades que en Denver,
y envié dossiers, pero simplemente los envié a todas partes y fui con
quien me respondió primero. Carson manejó los contratos, mi cuenta
bancaria y todo.
—Así que estás nervioso porque es decisión completamente tuya,
sin contratos de por medio, si quieres estar con nosotros —Calver
supuso.
—Sí. No quiero que me reclaméis para estabilizarme ni para que
aumenten mis poderes. Sólo quiero ser feliz y amaros.
—Pero nos amas así que no estoy seguro de entender por qué estás
asustado —Gareth respondió.
—Es una gran decisión y para alguien que no ha tomado muchas
en su vida podría ver por qué le asusta —Calver explicó por mí—.
Nadie dice que tengas que tomar la decisión ahora mismo, Sampson.
Podemos ser pacientes. No es que vayamos a ninguna parte.
—No, no entiendes —murmuré mientras me servía otros dos dedos
de vodka—. Ya he tomado la decisión y me asusta la facilidad con que
la tomé. ¿Puede ser la decisión correcta si ni siquiera tuve que pensar
en ello y supe sin más la respuesta?
—Sí —contestaron todos de inmediato. Vi la esperanza en sus ojos
y sabía que no sólo decían “sí” porque estaban recibiendo lo que
querían. No sabían qué respuesta les daría. Sentí calmarme. Eso era
amor. Me amaban lo suficiente como para decirme la verdad incluso 115
si significaba que no los elegía, en su lugar siendo honestos y sinceros
sin importar lo que significara para ellos.
Estaba tomando la decisión correcta.
—De acuerdo entonces, pero primero tengo que deciros lo que vais
a obtener si os acopláis conmigo — dije en voz baja. Ignoré sus jadeos
y rápidamente les conté cómo no sólo había sido maltratado por mi
anterior círculo íntimo. Oh no, sufrí abusos toda mi vida. Mi padre me
odió desde el momento en que nací con el pelo rubio. Asumió que
sería un Omega aunque algunos lobos que nacieron con el pelo rubio
no resultaron ser uno.
Y mi padre odiaba a los Omegas. Para él éramos la escoria de la
tierra. Así que crecí sufriendo maltratos hasta que me vendieron a otra
manada y siguieron mis abusos.
—¿Todavía me queréis? —pregunté cuando el silencio se prolongó
una vez que terminé.
—Sí, siempre —Gareth gruñó y me llevó a sus brazos. Me alegré de
haber dejado el vaso vacío porque ahora tenía mis dos manos libres
para tocarlo mientras saqueaba mi boca. Luego me pasó a Slate, que
hizo lo mismo y por último Calver me dio un beso que debilitó mis
rodillas. Estaba jadeando en busca de aire cuando me dejaron ir,
sonriendo ampliamente mientras me tocaba los labios—. Pero todavía
quiero la ceremonia.
—¿Qué? —jadeé, abriendo ampliamente mis ojos ante su
sugerencia.
—No como era antes. Quiero que escribamos nuestros propios
votos alocados y promesas y hacer nuestra propia versión —explicó
cuando vio cómo me preocupó—. Aunque quiero reclamarte delante
de todo el mundo. Hay una razón por la que esa tradición comenzó.
Un Alfa, ya sea un Alfa de una manada, o alguien que acaba de
convertirse en Alfa como yo, tiene un fuerte deseo de reclamar a su
pareja delante de su manada para demostrarles que su compañero
está tomado.
116
—¿La mayoría de los Alfas realmente hacen eso? —pregunté con
recelo.
—Sí, lo he visto —admitió Calver mirando a cualquier parte, menos
a mí—. No se trata sólo de los Omegas que se reclaman en las tierras
de la manada.
—¿Por qué estás mirando a otro lado? —jadeé ante lo que vi
cuando sus ojos se encontraron con los míos. Una desgarradora
necesidad, pura, sin adulterar—. Tú también lo quieres, ¿verdad?
—Sí, oh dios sí —gimió cuando movió la mano a su ingle y apretó—
. Estoy listo para correrne sólo con la idea de comprometer mi vida a
ti mientras te jodemos en la arena para que todos lo vean. Nunca
dudarán que seas mío entonces. —Gareth se aclaró la garganta—.
Nuestro. Sabrán que eres nuestro.
—¿Y vosotros tres? ¿Vais a reclamaros?
—No esta noche, pero pronto, sí —Slate se rió entre dientes—. Eres
el único que nos preocupa que huya de nosotros o encuentre a
alguien más. Sin ti, somos sólo tres hombres que disfrutarían
jodiendo, que se llevan bien, y tal vez un día se llegarían a enamorar.
Pero contigo, somos lo que necesitamos para ser una familia. No
vamos a dejar que te alejes. —Se acercó más a mí y tiró de mi cuerpo
contra el suyo—. Dime que no suena caliente lo que dijo Calver.
—Escribimos nuestros propios votos entonces, ¿No? ¿Y puedo
correrme cada vez, no como ocurrió la última vez? —susurré, asustado
de mi mente y encendido al mismo tiempo.—
—No, no será nada como la última vez, excepto que habrá testigos.
Tú también nos reclamarás, cariño. Vamos a corrernos todos juntos,
cada vez rotando quién te reclama y te correrás una y otra vez —
Gareth me prometió.
Tragué ruidosamente al ver el deseo por mí ardiendo en sus ojos.
—De acuerdo, vamos a hacerlo. 117

Justo antes de la cena el Alfa Modeto llamó de vuelta. No estuve


parte de la conversación esta vez, pero la oí después. Todos los Alfas
que invadieron aceptaron los términos y el Consejo también dictó una
ley en la que cualquier persona que terminara siendo un Omega
después de su primer cambio se nos debía entregar para su custodia.
Así que teníamos todo lo que queríamos.
Mañana comenzaría todo el trabajo y trataríamos con el dolor de
cabeza que todo esto causaba.
Pero esta noche, íbamos a tener una fiesta. Mi fiesta de
apareamiento para ser exacto. Comenzaba en unos diez minutos y me
estaba volviendo loco como una novia antes de la boda.
—Amigo, relájate —Tristan rió, con aspecto feliz de tener una
distracción y planear divertirnos después de las noticias que había
recibido anteriormente en el día—. Te ves caliente. Son chicos
afortunados. Y somos lobos. Sabemos cómo es joder en público.
—Sí, vamos a tener que frenar cuando los niños lleguen aquí —
Wesley se echó a reír.
—Todos son lo suficientemente mayores como para cambiar, así
que probablemente ya lo han visto una o dos veces en las carreras de
luna llena —dijo Tristan—. Pero sí, creo que no vamos a pervertir
completamente sus mentes y mantendremos nuestros pantalones
puestos. La mayoría de las veces al menos.
—Hay una isla entera si queremos joder en el exterior —Carson
rió—. Bien, hagamos esto. ¿Estás listo?
—Sí —dije mientras empujaba en mi culo el gran tapón—. Creo que
sí. Memoricé mis votos. Gareth dijo que puedo añadir lo que quiera
durante la ceremonia después de escuchar lo que dicen. 118
—Bien, entonces vamos a casarte —dijo Wesley entusiasmado.
Envolvió un brazo alrededor de mis hombros y uno de mis amigos
golpeó mi culo desnudo para que me moviera. Mocosos. Salimos de
mi nueva habitación, mis futuros compañeros nos dejaron la suite
para prepararme. No estaba seguro de que todo estuviera listo
realmente. Quiero decir, me duché, me estiré y me puse el plug. No
tuve que preocuparme por la ropa ya que me dijeron que fuera
desnudo y no es como si tuviera que arreglarme el pelo o
maquillarme.
Tal vez sólo querían darme tiempo para tranquilizarme.
Me quedé sin aliento cuando bajamos a la playa y vi lo que habían
hecho para la fiesta. Había antorchas de Tiki encendidas en un círculo,
bancos de picnic en el exterior para que todos pudieran sentarse y
ver. Todavía teníamos la barra portátil fuera del yate, y también
enfocaron con las luces del yate la arena, consiguiendo que tuviera un
brillo azulado. Se reflejaba en las olas y era como si la playa entera
danzara. Fue mágico y perfecto.
—¿Te gusta? Sabemos que no es mucho pero...
—Me encanta —contesté, interrumpiendo a Gareth—. No necesito
caprichos caros ni lujosos, sólo necesito atención y ver que esto
significa mucho para vosotros. Lo hicisteis y creo que es genial.
—Bien —suspiró aliviado mientras me tendía la mano—. ¿Estás
listo?
—Sí, ¿Y vosotros?
—Oh, sí —Calver rió—. Todos estamos estirados y llevamos plugs
también. —Se volteó para mostrarme y sentí estremecerme. Eso era
caliente.
—Le pedimos a Carson que oficiara ya que es lo más parecido a
tener un hermano mayor para dar su bendición —Gareth me dijo
nervioso.
—Es perfecto.
—Necesito tus votos —dijo Carson en voz baja. Se los entregué, 119
agradecido de haber traído una copia escrita por si acaso—. Que todo
el mundo tome su lugar, por favor. La nueva versión de la ceremonia
de Omega está a punto de comenzar como nuestro primer acto como
manada independiente y hombres libres. —Hubo varios vítores y todo
el mundo se sentó, con bebidas en la mano, cuando los cuatro
caminamos hasta el centro del círculo, Carson de pie cerca de una
antorcha Tiki para poder leer los papeles.
—Sampson, ¿Prometes aceptar los besos de tus hombres tan a
menudo como quieran y darles libre acceso a meterte mano mientras
lo hacen? —preguntó Carson con una sonrisa malvada. Jadeé en
estado de shock. Y yo había escrito unos votos parecidos a los reales,
tratando de mantenerlos ligeros porque cuando Gareth habló de
votos alocados nunca pensé que sería así.
—Lo prometo.
—Demuéstralo —se rió. Parpadeé un segundo antes de que Calver
me llevara a sus brazos y estrellase su boca contra la mía. Le regresé
el beso con todo lo que tenía, frotando mi cuerpo contra el suyo
mientras que acariciaba cada centímetro de mí que podía alcanzar—.
De acuerdo, te creo. ¿Alguien no cree a Sampson? —Esperó un
momento y se aclaró la garganta para hacernos parar—. Gareth, Slate,
Calver, ¿Os comprometéis a lo mismo?
—Sí —contestaron todos.
—Sampson, ¿Prometes chupar la polla a tus hombres siempre que
se lo merezcan, usando esa boca talentosa para traerles placer como
un amoroso compañero debería hacer?
—Lo prometo —respondí, cayendo de rodillas antes de que
siquiera pudiera incitarme a que lo demostrara. Slate dio un paso
adelante esta vez y al instante lo tragué.
—Ahora que tu boca está llena —Carson se rió, sacudiendo la
cabeza—. Gareth. Te juro que este es el mejor guión de todos los 120
tiempos.
—Date prisa porque voy a disparar pronto —Slate se quejó cuando
lo tragué profundamente.
—Ahora que tu boca está llena —repitió Carson—. Mueve la cabeza
arriba y abajo cada vez que tu respuesta sea lo prometo. ¿Prometes
decir siempre a tus hombres cuando estés enojado con ellos u otros,
y darles la oportunidad de compensarte? —Succioné a Slate hasta la
base de su polla—. ¿Prometes dejarlos siempre que te consientan,
que se aseguren de que estás bien alimentado, que puedan correr
para conseguirte zumo por la mañana y facilitar formas de que
obtengas suficiente actividad física? —Otra vez hice el mismo
movimiento.
Seguí unos minutos más, prometiendo algunas de las cosas más
tontas y locas que se les podía haber ocurrido... Todo mientras
chupaba su polla.
—¿Vosotros chicos, prometéis lo mismo? —Carson preguntó y
Slate se alejó. Asintieron y luego me rodearon—. Sampson, ¿Prometes
disfrutar siempre de cada una de sus pollas en tu culo tan a menudo
como puedas manejarlo?
—Lo prometo —dije entre risas. Mis hombres juraron lo mismo y
eso me dio ideas para tener en cuenta en el futuro.
—Ahora os declaro marido y marido y marido y marido. Así como
compañeros. Joder como conejos para sellar el trato.
—Todavía faltan mis votos —le recordé.
—Lo sé. Los tuyos pueden venir entre rondas. —Me dio un guiño y
se acercó a sus hombres—. De acuerdo entonces.
Gareth sacó el plug y golpeó su polla dentro de mí. Gemí como una
puta e incluso arqueé mi espalda para él. Levantó mis brazos y los
llevó hacia atrás para que estuvieran alrededor de su cuello mientras
él agarraba mis caderas. Luego, se quedó inmóvil.
121
—¿Qué ocurre? —susurré.
—Veo a la multitud, por lo que sé que me ven dentro de ti y a quién
perteneces —gruñó.
—¿Quieres que lo grite para que todos lo oigan? —bromeé.
—Sí —siseó, su polla agitándose dentro de mí.
De acuerdo. —Ahora y por siempre perteneceré a Gareth Nanda así
como él me pertenece —grité con todas mis fuerzas—. Ningún otro
más que él, Slate y Calver podrán tocarme jamás, joderme, amarme o
estar conmigo. Les pertenezco.
—Joder, me voy a venir —Slate gimoteó y se puso a cuatro patas
delante de mí. Pensé que era extraño, pero entonces tomó mi polla
en su boca. Y aquí yo pensaba que tomaría a cada uno de ellos en mi
boca y sin embargo, recibía una mamada. ¡Agradable! Segundos
después, Calver se introdujo dentro de Slate y estábamos todos listos.
Gareth embistió hacia adelante a la vez que Calver, sus empujones
haciendo que Slate y yo nos encontráramos.
—Grita por nosotros, cariño —Gareth me retó cuando cogimos el
ritmo. —Deja que vean lo hermoso que eres cuando te complacemos.
Yo no tenía ningún problema en ser escandaloso. Grité de
satisfacción cada vez que Gareth se hundía en mi interior, sintiendo
que tal vez nunca sacaría su polla de lo profundo que estaba dentro
de mí. Cuando llegó el momento, gruñó con fuerza y supe lo que
quería. Dejé caer mi cabeza hacia adelante y le expuse mi nuca.
Grité su nombre cuando me reclamó. Me vine tan duro que casi me
preocupé de poder asfixiar a Slate, pero estaba disfrutando todo
demasiado para pensar en eso. Segundos después, Gareth levantó la
cabeza y aulló a la luna mientras me llenaba con su semilla. Escuché a
Slate y Calver gruñir y gritar en algún momento alrededor y sabía que
habíamos terminado.
Una vez saciados, Slate se apartó y estuve cerca de caer de cara en
la playa de lo agotado que estaba. Unos brazos fuertes me atraparon
y me empujaron contra el cuerpo tan duro como una roca de Gareth. 12
Entonces cayó de espaldas en la arena, dejándome acostado encima
de él, completamente expuesto.
Y luego se puso más embarazoso. 2
—Levanta las piernas y extiéndelas —ordenó mientras frotaba sus
manos por mi cuerpo—. Quiero que todos vean mi semen goteando
de tu apretado y pequeño agujero.
—¿En serio? —siseé, preguntándome si tal vez era el hombre más
posesivo en el planeta.
—Sí, porque entonces Slate va a lamerte el culo hasta dejártelo
limpio antes de que te jodamos todos de nuevo y así puedan
reclamarte.
Ni siquiera vacilé. ¡Quería sentir eso! Levanté mi culo y
prácticamente me caí de Gareth cuando abrí mis piernas todo lo que
pude para que todos vieran.
—Ahora, Sampson —Carson me recordó.
Asentí. Cierto, mis votos. —Prometo ser siempre el hombre que os
merecéis. Prometo estar allí cuando necesites reír, ser amados o un
hombro. Prometo desnudarme y entregarme a vosotros en cualquier
modo obsceno que queráis mientras vivamos. Prometo dejaros echar
un vistazo a las escenas de sexo más calientes en mis libros y recrear
cualquiera que deseéis. Prometo daros orgasmos desde lejos tan
pronto como Wesley me enseñe cómo hacer eso y luego eliminar a
lametazos el semen. —Eso consiguió un gemido de todos ellos—.
Prometo hacer mi mejor esfuerzo para cumplir todas vuestras
fantasías y ser todo lo que siempre habéis querido en un compañero.
Prometo amaros siempre, poneros primero y nunca dejar vuestro lado
durante todo el tiempo que vivamos. Os amo a los tres con toda mi
alma.
—Hermoso, amor —Gareth susurró en mi oído. Se inclinó hacia
arriba y besó mi hombro—. Tan hermoso como eres tú. Prometo lo
mismo y te amo también.
—Lo prometo también y te amo tanto que casi duele —Calver
12
susurró antes de inclinarse sobre mí y rozar suavemente sus labios
sobre los míos. 3
—Creo que te he amado desde el momento en que te vi —Slate
admitió—. Y también lo juro. Todos nosotros por siempre. —Me
incliné levemente y acerqué mis labios. Slate me dio una sonrisa
maligna y enterró su cara en mi culo en su lugar. Eso también
funcionó.
Dios, ¡Eso siempre funcionaba! Slate comió mi culo y luego
regresamos de nuevo a joder, todos juntos, dos veces más. Fue la
mejor noche de mi vida y cuando fue hora de dormir, todos nos
arrastramos hasta la cama en nuestra nueva habitación para comenzar
el resto de nuestras vidas juntos.

FIN
124
Sobre el Autor
Los sueños de Joyee son que algún día tenga la suficiente tierra
para poder criar un par de caballos, encontrar un par de vaqueros y
chicos para su propia piscina. Amante de los hombres, Joyee habla
sobre ellos en sus libros; vampiros, hombres lobo, cambia formas,
militares… ¡Todos los tipos, están bien! Le encanta perderse en las
fantasías que solo los libros le pueden ofrecer. Su gran interés por la
lectura, se refleja en sus escritos, ya sean cuentos, romances, o mística.
Actualmente Joyee vive con su perro, Marius, el nombre de un
personaje vampiro de Anna Rice, que aparecía en la obra Entrevista
con el Vampiro.

12

5
Nimaria

Nunadina

Clau

Sayukiran

Morgana Celtic

126

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