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La Guerra del Rif: Conflicto y Consecuencias

La guerra del Rif fue un conflicto entre las tribus rifeñas del norte de Marruecos y las autoridades coloniales españolas y francesas desde 1911 hasta 1927. El líder rifeño Abd el-Krim lideró la rebelión contra los colonizadores y estableció la efímera República del Rif. Finalmente, las fuerzas hispano-francesas lograron derrotar a los rebeldes rifeños.

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La Guerra del Rif: Conflicto y Consecuencias

La guerra del Rif fue un conflicto entre las tribus rifeñas del norte de Marruecos y las autoridades coloniales españolas y francesas desde 1911 hasta 1927. El líder rifeño Abd el-Krim lideró la rebelión contra los colonizadores y estableció la efímera República del Rif. Finalmente, las fuerzas hispano-francesas lograron derrotar a los rebeldes rifeños.

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Guerra del Rif

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«Guerra de Marruecos» redirige aquí. Para otras acepciones, véase Guerra de
Marruecos (desambiguación).

Guerra del Rif

Parte de período de entreguerras y conflictos hispano-


marroquíes
Fecha 8 de junio de 1911-8 de julio de 1927 (16
años)12

Lugar Protectorado español y protectorado francés


de Marruecos

Casus belli Sublevación tribal e islámica contra la


administración colonial hispano-francesa

Resultado Victoria hispano-francesa

Consecuencias Pacificación de la zona y disolución de


la República del Rif

Beligerantes
Reino de España República del Rif
Protectorado de Marruecos
Tercera República
Cabilas yebalíes rebeldes
Francesa (1925-1926)
Cabilas rifeñas rebeldes

Cabilas rifeñas leales


Cabilas yebalíes leales

Comandantes
Miguel Primo de Rivera Muley Ahmed El-
Dámaso Berenguer Raisuni (hasta 1921)
José Sanjurjo Caíd Mohamed El-
Manuel Fernández † Mizzian
mostrar Si Mohamed ben
Otros mandos
Abdelkrim El-Khattabi
Louis Hubert Lyautey Si M'Hamed ben
Philippe Pétain Abdelkrim El-Khattabi
Abdeslam Mohamed
Abdelkrim
Muley Ahmed El-
M'Hamedi Bojabbar
Raisuni (desde 1921) Mohamed
El-Hach Soliman Mohamed Ahmed El-Heriro El-
El-Khattabi Jebli
Haddu Muh-Amizzian
Mohamed Cheddi
Caíd Bohut
Caíd Sarkach

Fuerzas en combate
60 000–140 000 soldados3 Fuentes españolas: 80 000
4
irregulares7
160 000 soldados en el Otras fuentes: 35 000-50 000
norte de Marruecos 19253 (otoño de 1925), menos de
Total: 465 000 soldados5 20 000 (marzo de 1926)8
+200 aviones de combate6

Bajas
53,500 bajas910 20 000 heridos y 10 000
910
muertos10
20 000 bajas

[editar datos en Wikidata]

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Conflictos hispano-marroquíes

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Guerra del Rif

La guerra del Rif, también llamada la segunda guerra de Marruecos, fue


un enfrentamiento originado por la sublevación de las tribus del Rif, una región
montañosa del norte de Marruecos, contra las autoridades
coloniales españolas y el Imperio colonial francés, concretada en los Tratados
de Tetuán (1860), Madrid (1880) y Algeciras (1906), completado este con el
de Fez (1912), que delimitaron los protectorados español y francés, cuya vida
administrativa y geográfica se inició en 1907, conflicto en que participaron
también tropas francesas, pese a haber afectado principalmente a las tropas
españolas.
En 1909 se produjo una agresión de las tribus rifeñas a los trabajadores
españoles de las minas de hierro del Rif, cercanas a Melilla, que dio lugar a la
intervención del Ejército español. Por otra parte, las operaciones militares
en Yebala, al oeste de Marruecos, ya habían empezado en 1911 con
el desembarco de Larache, lo que supuso la pacificación de gran parte de las
zonas más violentas hasta 1914, intervalo de tiempo de lento progreso o
estabilización de líneas que se prolongó hasta 1919 por causa de la Primera
Guerra Mundial. Al año siguiente, tras el Tratado de Fez de 1912, las zonas
norte y sur de Marruecos fueron adjudicadas a España como protectorado,
mientras que la zona central fue adjudicada a Francia también como
protectorado. El comienzo del mismo lo fue también de la resistencia de las
poblaciones rifeñas contra los españoles, desencadenando un conflicto que se
alargaría durante años.
En 1921, tropas españolas sufrieron un grave desastre en Annual, amén de
una rebelión acaudillada por el líder rifeño Abd el-Krim. Los españoles se
retiraron a unas cuantas posiciones fortificadas mientras El-Krim llegó a crear
un Estado independiente que llegó a funcionar como tal, más allá de los
papeles: la República del Rif. El desarrollo del enfrentamiento y su fin
coincidieron con la dictadura del general Primo de Rivera en España, que se
ocupó de la campaña de 1924 a 1927. Además, tras la batalla de Uarga (1925),
los franceses intervinieron de lleno en el conflicto y establecieron una
colaboración con España que culminó con un desembarco en Alhucemas.
Hacia 1926 la zona había sido pacificada, rindiéndose Abd-el-Krim en julio de
1927 y obteniéndose la reconquista del territorio anteriormente perdido.
Esta guerra dejó profundo recuerdo tanto en España como en Marruecos. Tras
la independencia marroquí en 1956, tuvo lugar una revuelta rifeña contra el
sultán Mohamed V de Marruecos, secuela del anterior conflicto armado.
Antecedentes: la colonización de Marruecos[editar]
Restauración borbónica en España, Paz armada, Reparto de
Véanse también:
África, Primera globalización y Belle Époque.

Mapa en inglés que muestra la evolución


territorial española en Marruecos y el Sáhara Occidental entre 1885 y 1912.
El noroeste del Magreb, donde ejercía su influencia el sultán de
Marruecos estaba sumido a principios del siglo XX en el desorden y la
violencia.11 Según el embajador británico en España a la sazón, Arthur
Nicholson, la existencia de un país, un estado y un sultán marroquí con un
poder más allá de Tánger, era una ficción, pues lo único que allí había era un
conjunto de tribus y cábilas independientes y belicosas.12 En 1904, el poder del
sultán de Marruecos estaba limitado por las potencias que velaban por los
intereses de sus nacionales en la zona. Así, ante cualquier delito, los
residentes extranjeros sólo podían ser juzgados por los tribunales de su país de
origen, y de acuerdo a su propia legislación. Estaban exentos generalmente del
pago de impuestos, y sus empleados indígenas tenían el estatus de
"protegidos", acogidos al mismo estatus jurídico que sus empleadores. Cuando
el sultán dictaba cualquier medida que afectase a los residentes extranjeros,
debía contar con el acuerdo de los consulados de las naciones interesadas.13
Por otra parte, la autoridad del sultán Abdelasis se veía socavada por la acción
de jerifes como El Roghi en el oriente rifeño o el Raisuni —el caudillo de las
montañas—, y disputada por su propio hermano Abdel Hafid, quien terminaría
por derrocar a su hermano.
Esta circunstancia fue aprovechada por los imperios coloniales para extender
allí su influencia usándola como baza en el equilibrio de poder, lo que
desembocó en la Primera Crisis Marroquí (1905-1906) y en el aumento de las
tensiones que terminarían con el estallido de la Primera Guerra Mundial.14
La crisis fue momentáneamente resuelta en la Conferencia de Algeciras de
1906, por la que Alemania evita que el Magreb caiga bajo la única influencia de
Francia, y se alcanza un compromiso para ejercer un protectorado en
Marruecos con dos áreas de influencia, española y francesa.
La intervención militar francesa como respuesta a las revueltas contra el sultán,
forzaba al gobierno español a apresurarse en tomar posiciones en las plazas
del Protectorado donde España debía ejercer su influencia y empezar a
desarrollar la industria minera y comercio de acuerdo con los pactos franco
españoles de 1904 y 19051516 y las condiciones del Acta de Algeciras. En la
zona de influencia española acordada ya había asentamientos con presencia
española, y en la misma de Larache había un tabor de policía indígena al
mando del capitán Ovilo y Castelo.17 España y Francia estaban encomendadas
para mejorar la administración del sultanato, para lo que disponían de una
policía, pero no podían intervenir militarmente.
En 1911 Marruecos estaba en completa anarquía. El aumento de motines y
desórdenes en 1911 desembocó en una violenta revuelta en Fez, que provocó
la ocupación militar de la plaza por el ejército francés, ya que de acuerdo con lo
previsto en la citada Conferencia de Algeciras de 1906, el sultán de
Marruecos Abd al-Hafid pidió ayuda a Francia. Las tropas francesas ocuparon
la entonces capital de Marruecos, Fez, desde donde empezó a extenderse
hasta la zona de influencia española, lo que contravenía lo acordado en el Acta
de Algeciras.18
La acción gala en Túnez despertó la indignación de la opinión pública
española, que veía en ella una flagrante agresión a los acuerdos de Algeciras,
que tan sólo preveían la presencia de 2500 policías indígenas al mando de 20
oficiales españoles y franceses en los ocho puertos abiertos al libre comercio;
se sospechaba que Francia quería repetir lo hecho en 1864 para apropiarse
de Túnez.19 Canalejas advirtió que si Francia mantenía la ocupación, España
haría lo mismo en las plazas estratégicas de su influencia, zona así mismo muy
castigada por la violencia de alguna cábila. Según asegura el conde de
Romanones, hubo agentes de la máxima autoridad que le manifestaron estar
convencidos de que si la respuesta española se hubiese demorado sólo unas
horas, esas plazas hubieran acabado en manos francesas.20
España respondió con el desembarco de Larache y ocupó Alcazarquivir.
Alemania envió un cañonero a Agadir, lo que daría lugar a la crisis de Agadir o
Segunda Crisis Marroquí. Finalmente hubo un acuerdo franco-alemán ese
mismo año por el que el Imperio Alemán renunciaba a Marruecos y aceptaba el
Protectorado francés a cambio de una cesión de territorios en el África
Ecuatorial Francesa21.
Mediante un Tratado Hispano-Francés firmado el 27 de noviembre de 1912 se
establece el protectorado español en Marruecos. Se trata en realidad de una
especie de "subprotectorado", una cesión a España por parte de Francia de la
administración colonial de un 5 % del territorio marroquí, unos 20 000 km² que
incluyen una franja del norte del país (la región montañosa del Rif) y otra al sur
limitando con la colonia española del Sáhara (Cabo Juby). El sultanato de
Marruecos en su conjunto quedó ese mismo año bajo dominación francesa
merced al Tratado de Fez, culminándose así varios años de paulatina
penetración colonial en el país magrebí.
Tanto en la parte española como en la francesa, la colonización implica que
todo el poder político, económico y militar se encuentran en manos de las
autoridades de la potencia protectora y de un número creciente de colonos
europeos que intervienen activamente en la política colonial; al mismo tiempo,
dado que se trata oficialmente de un protectorado, se mantienen formalmente
algunas estructuras de poder preexistentes, que en la práctica no tienen
competencia alguna más que cierta capacidad de intervención parcial en
asuntos religiosos. De este modo, el sultán se mantiene simbólicamente como
máxima autoridad marroquí (firma las leyes del protectorado) y es representado
en la zona española por un vicario o jalifa.
Desarrollo de las operaciones[editar]
Artículo principal: Anexo:Cronología de la Guerra del Rif
Primeros combates[editar]

Combatientes rifeños en 1922.


Miguel de Unamuno escribió en agosto de 1909 un polémico poema,
"Salutación a los rifeños".22

Militares españoles en un blocao,


[Link]ón de tropas en la playa de Ondarreta con destino a la Guerra
del Rif, 1921.
Las tropas españolas, en el proceso de colonización de la zona norte del país,
encuentran varios focos de resistencia. Ya unos meses antes de la firma del
tratado del protectorado había sido sofocada en el Rif, cerca de Melilla, con
la campaña del Kert una rebelión encabezada por un jefe conocido como El
Mizzian. Cuando la colonización empieza a hacerse efectiva, surgirá un nuevo
foco rebelde, esta vez en Yebala (región desde la fachada atlántica hasta las
estribaciones del Rif y en la que se encuentra Tetuán, la capital del
protectorado), capitaneado por Ahmed al-Raisuni, señor de Arcila y la costa
atlántica. Las relaciones entre los españoles y el Raisuni cambiarán varias
veces según el criterio del comisario general español. Tras la llegada en 1915
del general Francisco Gómez Jordana a la comisaría general de Marruecos,
que negoció acuerdos con el caudillo rifeño, junto con el desarrollo de
la Primera guerra mundial, que dificultó la llegada de refuerzos y armamento, la
actividad militar se redujo a pequeñas escaramuzas como la Toma de El Biutz.
A finales de 1918, coincidiendo con el fin de la guerra mundial, muere el
general Jordana, y es remplazado por el general Dámaso Berenguer, que
decide romper relaciones con el Raisuni y seguir la lucha contra el, infligiéndole
una dura derrota en la batalla del Fondak, en las cercanías de Tetuan,23
obligando al Raisuni a huir al sur y seguir la lucha en condiciones más
desventajosas.24
Por Real Decreto del 30 de enero de 1920 se nombra al general de
división Manuel Fernández Silvestre para el mando de la Comandancia
General de Melilla, cesando en la de Ceuta en la que desempeñaba igual
cometido. Silvestre estaba obsesionado por la conquista de la Bahía de
Alhucemas.
El 14 de octubre de 1920, Alberto Castro Girona logra el dominio casi pacífico
de Chauen, ciudad sagrada muy próxima a la frontera con el protectorado
francés. Al disponer de escasas tropas para asegurar el dominio de la zona y
también de las líneas de abastecimiento, se construyen cerca de cuatrocientos
pequeños fuertes o blocaos que cubren el camino a Tetuán, por el valle alto
del río Martín y hacia el mar por el valle del Lau. En un territorio de carácter
montañoso, tales fortines españoles se situaban en puntos elevados,
dominando por el día amplias zonas, pero al estar desprovistos de agua,
debían abastecerse mediante recuas de mulas, en algunos casos diariamente,
con el consiguiente riesgo de emboscada.25 Con esta acción al-Raisuni tiene
que atrincherarse en sus nidos de Yebala. Según afirma el historiador Ricardo
de la Cierva:
«...El esfuerzo militar y económico que realiza España resulta extraordinario, los efectivos totales de
las Fuerzas Armadas alcanzan 250 000 hombres; el presupuesto militar casi supone la mitad del
total con 581 millones de pesetas que en gran parte van a nutrir la desproporcionada nómina del
cuerpo de oficiales generales y particulares...».26

A la muerte de Eduardo Dato, el monarca español Alfonso XIII encomienda el


gobierno a una coalición conservadora presidida por Manuel Allendesalazar. El
mismo día de la jura, el 12 de marzo de 1921, el general Fernández Silvestre
completa un nuevo avance en línea, ocupando la playa de Sidi Dris, situada en
la desembocadura del Uad Kebir, hoy conocido como río Amekran. Esta
operación anfibia tuvo como antecedente el desembarco de Afrau realizado el
12 de enero de 1921. Los secos afluentes de las cuencas del Kebir y
del Kert marcan en dirección a la bahía de Alhucemas una serie de barrancos
que Fernández Silvestre rebasa imprudentemente, adentrándose en la cabila
de Tensamán y ocupando el aduar de Annual, donde establece el
campamento.
Artillería española en septiembre
de 1913 en el Bosque de la Gaba

Un aeroplano Lohner
Pfeilflieger del Ejército español
volviendo a su base en la zona
de Tetuán en 1913
Militares españoles posando en la
cabila de Ymurruten que habían
tomado al enemigo

Convoy de militares españoles


durante la Guerra del Rif en 1913

Tropas de la Legión
Española sosteniendo cabezas de
rifeños decapitados
Legionarios en el apeadero de Dar
Riffien de la línea Ceuta-Tetuán

La Campaña de Annual[editar]
Desastre de Annual y Anexo:Unidades de la Comandancia
Artículos principales:
General de Melilla en junio de 1921.

Mapa de 1920 de la "zona española en


Marruecos", con imágenes de González Tablas, Berenguer y Silvestre. El mapa
corresponde a la parte norte del Protectorado español de Marruecos, puesto

que no incluye Cabo Juby. El general Manuel


Fernández Silvestre junto con otros oficiales del Ejército Español en las
proximidades de Melilla en febrero de 1921.
Apenas liquidada mediante negociaciones la rebelión de Raisuni, negociación
que llevó a buen puerto el general José Villalba Riquelme, se levantan contra
las tropas coloniales las tribus del Rif central, al frente de las cuales está la
tribu de los Beni Urriaguel o Ait Waryaghar y la tribu de los Beni Touzine o Ait
Tuzin. La cabeza visible de esta, y por tanto de la rebelión, es Mohammed Abd
al-Karim al-Jattabi, conocido en la historiografía española como Abd el-Krim,
miembro del clan de los Aít Yusef U Ali, cadí (juez islámico) de Melilla y antiguo
colaborador del diario El Telegrama del Rif.
Cadáveres insepultos encontrados en Monte
[Link] españoles hechos prisioneros tras el Desastre de Annual: de
izquierda a derecha, coronel Araujo, general Felipe Navarro, teniente
coronel Manuel López Gómez, teniente coronel Eduardo Pérez
Ortiz y comandante de caballería José Gómez Zaragoza, embarcados de
vuelta a Melilla tras poner fin a su cautiverio.
El 1 de junio de 1921 Silvestre, desde el campamento de Annual, ordena
ocupar la posición de Monte Abarrán, corazón de la cabila de Tensanamí,
última barrera sobre Alhucemas desde donde se domina el territorio costero de
la cabila de Beni Urriaguel. La ocupación de esta estratégica posición dura
pocas horas al desertar las unidades de la policía indígena que arrebatan al
destacamento peninsular la batería allí emplazada:
«...El revés, a pesar de su entidad escasa y de su localización, sacude a toda la línea española
como una descarga y hunde la moral de Silvestre, que se acusa obsesivamente de ser el primer
general español que pierde cañones en África...»27

A los pocos días se establece una nueva posición en el monte Igueriben, con la
idea de defender el campamento de Annual por el lado sur. Esta posición es
asediada y cae en poder del ejército rifeño el 21 de julio, salvándose solo once
de los trescientos cincuenta soldados de la guarnición. Tras estos sucesos, los
rifeños se dirigen a Annual, que es puesto bajo asedio. A primeras horas de la
mañana del 22 de julio se da la orden de retirada española, que se produce a la
carrera y en completo desorden. Perseguidos por los combatientes rifeños, los
trece mil soldados de Annual son masacrados por los tres mil rifeños que les
persiguen en el camino hacia Melilla. En esta masacre desaparece (su cadáver
no fue encontrado) el general Manuel Fernández Silvestre. Toma el mando
el general Felipe Navarro este organiza la retirada, en la cual destacan
acciones heroicas como la del Regimiento Alcantara encabezada por
el teniente coronel Primo de Rivera con sus gloriosas cargas sobre el enemigo
o la del capitán Arenas al defender la retaguardia y más tarde dar su vida
heroicamente para defender la artillería a escasos metros del campamento
de Monte Arruit. Muchos supervivientes se refugian en este cuartel, en Monte
Arruit resisten dos semanas cercados por el enemigo sin apenas provisiones,
agua ni ayuda, dada la desorganización y la precariedad de la retaguardia.
Finalmente las tropas españolas se rinden, pero los asediadores no observan
las condiciones de la rendición y tiene lugar una nueva masacre, en la que sólo
se salvan del asesinato un reducido grupo de jefes y oficiales por los que se
pediría (y obtendría) cuantioso rescate económico.
Entretanto, Melilla queda peligrosamente a merced de los rebeldes y debe ser
protegida por gran cantidad de refuerzos llegados de la península. El
llamado Desastre de Annual, a propósito del cual el diputado Indalecio
Prieto dijo que estamos en el periodo más agudo de la decadencia española.
La campaña de África es el fracaso total, absoluto, sin atenuantes, del ejército
español. Es para los rifeños la victoria de Annual, que da lugar al inicio de una
independencia de facto que se plasma bajo la forma de una república:
la República del Rif.
Reacción española[editar]

Caricatura aludiendo a la guerra del Rif,


posterior al desastre de Annual (La Voz, 23 de septiembre de 1921).

El jefe rifeño Kaid Sarkash y su hijo en 1924


portando un fusil Berthier y un Mauser Modelo 1893 capturados a los
españoles.
El Ejército español intenta controlar el territorio mediante la construcción de
pequeños fuertes o blocaos, generalmente construidos en lugares elevados y
distantes unos 30 km entre sí. Los blocaos, sin embargo, rara vez tienen agua,
lo que obliga a los soldados a ir a buscarla a diario haciendo recorridos que en
ocasiones son de varios kilómetros a lomos de mulas. Se convierten entonces
en blanco fácil de los francotiradores o pacos. De este modo, un ejército
descentralizado, escaso y mal armado como el rifeño (que no cuenta con
apenas artillería y no posee aviones ni barcos) consigue poner en jaque y
prácticamente derrotar a un ejército convencional y mucho más numeroso
como el español. Los rifeños tienen a su favor el hecho de combatir en su
propia casa, el conocimiento del terreno y la motivación. Su enemigo es, sin
embargo, un ejército desmotivado, desorganizado y corrupto, formado por
soldados de reemplazo asustados y deseosos de volver a sus casas. La
guerra, de hecho, propiciará la creación de un cuerpo militar más organizado y
combativo: la Legión Española, creada a imagen y semejanza de la Legión
Extranjera Francesa, cuyos jefes son José Millán-Astray y Francisco Franco. La
organización del ejército rifeño, por otro lado, será considerada una de las
fuentes de la teoría de la guerra de guerrillas y revisada y recuperada en
distintos conflictos a lo largo del siglo XX.
Al gobierno de Allendesalazar le remplaza un gobierno presidido por Antonio
Maura, que intenta por todos los medios recuperar el terreno perdido. Se envía
entonces gran cantidad de tropa y nuevo armamento, incluyendo los primeros
tanques de la historia del ejército español, los modelos Renault FT-
17 y Schneider CA1 comprados a Francia, así como gran cantidad de aviación
y el Portahidroaviones Dédalo, el primero de ese tipo en España.
Desde mediados de septiembre de 1921 hasta el 11 de enero de 1922 se
recuperó la línea de Dar Drius, sobre el río Kert. Nador, Zeluán y Monte
Arruit fueron reconquistados, y los soldados contemplaron horrorizados los
cadáveres aún insepultos de las víctimas del desastre. Tras la caída de Maura
en marzo, y sobre todo la dimisión del comisario Berenguer en julio, las
operaciones militares se estancaron de nuevo. No obstante, el nuevo
comisario Ricardo Burguete consiguió llegar a un acuerdo con el Raisuni en
septiembre, pacificando de esa forma, al menos temporalmente, la zona
occidental del protectorado.28
El 13 de septiembre de 1923, el capitán general Miguel Primo de Rivera se
rebela contra su comando y contra el gobierno, contando con el respaldo del
rey. La dictadura que implantó tenía como uno de sus principales objetivos
acabar con la guerra en África. En el Ejército se temía que adoptara la posición
abandonista que le había caracterizado antes del golpe. Tras varias
discusiones con los jefes militares de la zona, se reanudó nuevamente la lucha
en la zona occidental tras la rebelión del rifeño Ahmed el Heriro, antiguo
lugarteniente del Raisuni pasado al bando de Abd el Krim,29 finalmente se
concluyó que se evacuaría sólo la zona occidental, manteniendo las posiciones
en la zona oriental. Los preparativos de la evacuación se llevarían a cabo
durante el verano de 1924, y finalmente entre noviembre y diciembre se
efectuaría la evacuación de Chauen, ciudad sagrada para los rifeños. La
evacuación se iniciaría de forma correcta, pero tras un temporal desfavorable y
el continuo ataque de los rifeños, se convertiría en desbandada produciéndose
un nuevo desastre con más de dos mil muertos.[cita requerida] Por el heroico
comportamiento del Sargento de Ingenieros Don José García Marco en el
combate librado el día 10 de diciembre de 1924, durante el repliegue general
de la línea de Xauen en la retirada de la columna de la posición del Zoco-el-
Arbaá a la de Taranes, le sería concedida la Cruz Laureada de la Orden Militar
de San [Link] 1
Tras el desastre español, El Raisuni, que decidió no ser evacuado junto a los
españoles y permanecer en sus dominios, sería atacado y capturado en febrero
de 1925 por Abd el Krim, muriendo prisionero de este dos meses después.
[cita requerida]
Abd el-Krim, por su parte, se proclamó sultán de Marruecos, pero no
fue reconocido por los jeques de la zona francesa.

Posiciones defensivas francesas la frontera


norte del Marruecos francés para defensa de Fez frente a Abdelkrim
Intervención francesa[editar]
La fuerza rifeña sirvió de acicate, además, a los ánimos levantiscos en Yebala,
de modo que en diciembre de 1924, tras la retirada de Xauen, España sólo
controlaba de modo efectivo una estrecha faja costera en torno a las ciudades
de Ceuta, Larache, Alcazarquivir y Arcila, protegidas por una línea fortificada,
conocida como la Línea Estella, que impedía los ataques de los rebeldes.
En Melilla, la zona española era más amplia y comprendía la línea
reconquistada entre agosto de 1921 y enero de 1922. A partir de este
momento, en la zona oriental no hubo enfrentamientos de importancia, más allá
de emboscadas protagonizadas por tropas irregulares españolas como las que
llevó a cabo la llamada Jarca de Varela, conjunto de tropas indígenas
irregulares organizadas por el general Varela.
Desde mediados de 1924, Francia intervino en el conflicto, ocupando
militarmente la parte norte de su zona e instalando puestos avanzados a lo
largo de la frontera con la zona española. La pérdida de la que era una
independencia de facto, determinó que las tribus afectadas pidieran ayuda a las
tropas rifeñas, que lanzaron una feroz ofensiva con el objetivo de tomar Fez en
la primavera de 1925. Así tuvo lugar la conocida como batalla de Uarga, en la
que en dos meses de ofensiva los rifeños asestaron un duro golpe al ejército
francés en la zona comandado por el general Hubert Lyautey, tomando 48
posiciones de las 66 que tenían, así como más de 2000 bajas, a pesar de la
superioridad numérica y de armamento del ejército francés. Aparte d

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