Orígenes y DesarrolloTS
Orígenes y DesarrolloTS
TRABAJO SOCA
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Se han aplicado los criterios aprobados por la Comisión Nacional E 016 (BOE núm. 286, de 26 de noviembre
de 2016), habiéndose procedido a la revisión de pares ciegos para la elección de los trabajos a publicar.
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puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a
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ISBN: 978-84-7991-582-7
Depósito Legal: M-21381-2022
Edición: Septiembre 2022
Imprime:
Solana e hijos, A.G., S. A. U. San Alfonso, 26 - La Fortuna (Leganés) - Madrid
Impreso en España/ Printed in Spain
FRANCISCO JAVIER GARCÍA-CASTILLA
(Coordinador)
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1O. Comunicación colaborativa y convivencia cívica
E UNA PROFESIÓN
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UÜ~Ri~G~EN'.:ES~Y~D~E~SA~RR~O~ll~O~D~E~lT~RA~B~A~JO~S~OC~IA~l::._•T~RA~YE~CT'..::O'.:Rl:_A_:D:_::.._ _ _ _ _ _ _ _ _ __
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,
PRESENTACION
Presentación
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ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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Presentación
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ÜR(GENES Y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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Presentación
las tendencias de fut_uro m~s re~é:antes en los próximos años se destaca el papel clave
que tendrá ~I Tra~aJ? Social drgrt~I,_ en un _contexto en el que la digitalización de la
Administración publica Y los Servrcros Sociales se ha acelerado aún más para poder
dar respuesta a los retos de la COVID-19.
Con el texto Trabajo social e Investigación, aportando a la transformación social
se pretende visibilizar la actividad investigadora que se está dando en el campo del
Trabajo Social. Esto resulta imprescindible no solo para su progreso y reconocimiento
como disciplina científica, sino también para lograr cambios sociales que impulsen
el bienestar de la ciudadanía. En este trabajo, las autoras, exponen una selección
de investigaciones realizadas en la última década en la disciplina de Trabajo Social.
Especial atención tienen las metodologías utilizadas y las temáticas o contenidos abor-
dados, lo que también nos proporciona una visión sobre el desarrollo de la profesión
y/o buenas prácticas en las intervenciones.
El tercer y último bloque, Perspectivas de trabajo social en el ámbito internacional,
está compuesto por seis capítulos y se ha recogido el origen y desarrollo del Trabajo
Social de distintos países de varios continentes. Además, se comienza con dos capítu-
los cuyos temas ahora están presentes desde siempre, las políticas de austeridad y la
unión permanente que posee Trabajo Social con los Derechos Humanos. Por tanto,
el primer capítulo de este bloque, Políticas de austeridad, COVID-19 y estado del
bienestar, aborda dos grandes retos que afrontan los estados del bienestar contempo-
ráneos. En primer lugar, las consecuencias de las políticas de austeridad, que durante
más de 30 años han estado influyendo en las políticas sociales y, en segundo lugar,
la pandemia de la COVID-19 que ha puesto de relieve las limitaciones de nuestros
sistemas de protección social. Ambos retos se afrontan tomando en consideración los
Objetivos de Desarrollo Sostenible y el cambio climático.
El siguiente capítulo Trabajo Social y Derechos Humanos. Un reto pendiente, se
basa en la falta de explicitación que existe en la relación entre los dos ámbitos. Ello
permitiría visibilizar con mayor eficacia la labor del Trabajo Social para cumplir con
la misión de promover la cohesión social, la liberación de las personas y la transfor-
mación social, tal y como plantea la Definición Global de Trabajo Social adoptada
en Melbourne en 2014. Se reflexiona acerca de las potencialidades y dificultades que
presenta un trabajo social fundamentado en los derechos humanos, dentro del marco
de unas políticas del bienestar siempre en debate, así como los pasos que trabajadores
sociales, presentes y futuros, deben dar para generar y promover los derechos sociales.
A continuación se aborda la perspectiva internacional con el texto Trabajo Social
en Italia: una prof~sión en constante desarrollo. La autora presenta un marco expli-
cativo del Trabajo Social en Italia a través de la evolución de la p_rofesión. Defin~ _la
evolución histórica de la difusión y afirmación de esta labor a traves_~e una ~onexron
normativa de las políticas sociales. Además, contextualiza la profesron m~drante una
reflexión sobre la complejidad de las necesidades sociales y las oportunidades que
Puede ofrecer la investigación social.
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ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _P~r::_es::e~n~ta~c~ió~n
Igualmente, desde las tu~orías de los cent~os asociados se establece un plan de trabajo
complementario para afianzar los contenidos de la asignatura que se exponen en este
manual.
Se ha contado con ~n elenco d~ pro_fesores Y profesoras universitarios de Trabajo
·al con bastantes anos de experiencia, tanto en docencia como en investigación
soc1 . . d . . ,
procedentes ~e un1vers1da es nac1onale~ e mternacion~les, de carácter público y pri-
vado, con ob¡eto de trasladar, de la me¡or manera posible, los conocimientos perti-
nentes que refuercen las competencias específicas en esta materia. Es de agradecer
a los y las autoras el esfuerzo que han realizado por compartir su saber hacer con el
alumnado, no solo en los contenidos sistemáticos y claros sino también por incluir
los elementos didácticos recomendados por la UNED para mejorar la calidad en el
aprendizaje.
El manual está dedicado a aquellas personas que invierten su tiempo y sus ilusio-
nes en ser el día de mañana futuros profesionales del Trabajo Social, en querer ayu-
dar a las personas, familias, grupos, comunidades, organizaciones y a la sociedad en
general, de forma técnica y desde los derechos sociales, para proporcionar un mayor
bienestar.
Por último, el libro es un homenaje a la memoria del Profesor de Trabajo Social,
Manuel Gil Parejo, de la Universidad Pontifica Comillas de Madrid, por compartir su
experticia con tantas generaciones de estudiantes de esta disciplina que hoy, en la
actualidad, están ejerciendo como trabajadores y trabajadoras sociales, además de su
implicación e impulso en la defensa de los servicios sociales que llevó a cabo como
Decano del Colegio de Trabajo Social de Madrid.
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BLOQUE 1:
ORÍGENES DEL TRABAJO SOCIAL
1. Precursores de la acción Social (desde el
Siglo XVI a primeros del XX)
FERNANDO RELINQUE MEDINA
Departamento de Trabajo Social y Servicios Sociales. Universidad Pablo de Olavide de Sevilla.
Rocío MUÑOZ MORENO
Departamento de Sociología, Trabajo Social y Salud Pública de la Universidad de Huelva
ÜCTAVIO V ÁZQUEZ AGUADO
Departamento de Sociologías, Trabajo Social y Salud Pública de la Universidad de Huelva
GUIONIESQUEMA:
1. Introducción: el contexto en el que nace la acción social.
2. Etapa 1: de la caridad a la ayuda social. del siglo XVI a la Revolución Francesa.
2.1. Juan Luis Vives (1492-1540).
2.2. Miguel de Giginta (1534-1588).
2.3. San Vicente de Pául (1581-1660).
3. Etapa 11: Los inicios en la gestión pública de la acción social. De la Revolución Francesa
a las sociedades industriales.
3.1. Benjamín Thompson (conde de Rumford) (1753-1814).
3.2. Thomas Chalmers (1780-1847).
3.3. Daniel Van Der Heydt (1802-1874).
3.4. Frédéric Ozanam (1813-1853).
3.5. George Williams (1821-1905).
4. Etapa 111: Los orígenes del trabajo social.
4.1. Mary Richmond (1861-1928).
4.2. Octavia Hill (1838-1912).
4.3. Jane Addams (1860-1935).
4.4. Concepción Arenal (1820-1893).
4.5. Josephine Shaw Lowell (1843-1905).
4.6. Henrietta Barnett (1851-1936).
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DE UNA PROFESIÓN
\..Ü~R~ÍG~EN~E:_52'._Y~D~ES~AR~R~O~LL~O~D~EL~T~RA~B~A~JO~S~O'.:C~IA:L•_'.T_:_RA:Y:EC::_:T_:O::Rl:..:_A~----------
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l. Percusores de la acción Social (desde el Siglo XVI a primeros del XX)
sentaron las bases metodológicas Y teóricas del trabajo social y que se detallan en el
tercer bloque.
Pasamos, a continuación, a describir la biografía y aportaciones de los principales
precursores de la acción social, estructurados en las tres etapas mencionadas
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ÜRÍGENES y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
• Luis Vives, en definitiva, estableció fas bases de la asistencia social a las pers0-
nas desfavorecidas, en su obra imprime su fuerte compromiso con la justicia
social y la concordia para /a construcción de la paz (Munuera-Gómez, 2012).
La vida y obra de este autor se desarrolla en un contexto trágico para la Castilla del
siglo XVI, marcado por malas cosechas y grandes hambrunas, unidas a las necesidades
económicas del expansivo imperio hispánico de la casa de Austria.
Siguiendo la estela familiar, Miguel de Giginta estudia derecho canónico en la Uni-
versidad de Perpiñán y parece ser que también lo hizo en la Universidad de lérida.
Hacia 1560-1565 se une a la comunidad de Elna, donde será uno de sus canónigos.
El contexto legislativo en el que se enmarcan las aportaciones de Giginta se ca-
racteriza por un primer momento intervencionista, municipalista y centralizador (ley
Tavera, 1540), favorable a la prohibición y al control de la mendicidad en los núcleos
urbanos. De este modo, aunque se admite un control de la mendicidad, ésta no se
prohíbe si es lícita y tampoco se autoriza la municipalización y el intervencionismo
centralizador en las instituciones asistenciales (Santo/aria, 2017).
Ante la grave situación económica que afrontaba España y al aumento del número
de pobres, Giginta deja su puesto en Elna para comenzar a viajar por la Península
Ibérica y propagar sus ideas sobre el remedio de la pobreza (De Miguel, 1992). Fue
un gran negociador, tanto con las autoridades políticas como eclesiásticas, defendien-
do la creación de las Casas de Misericordia como herramienta para la lucha contra la
pobreza (Martín, 2018). Así, en 1576 presenta al Rey un Memorial sobre el cuidado
de los pobres, que posteriormente fue publicado en Coímbra con el título: Tratado del
Remedio de los Pobres. En este texto proponía, en primer lugar, la libertad vigilada
a los pobres y, en segundo, casas de Misericordia para reinsertar a /os denominados
pobres verdaderos en la comunidad (Fernández, 2007).
Las Casas
. . de Misericordia eran
. centros de acogida y de &,,0 rmac1·6 n pro,esrona
& • 1para
pobres indigentes.
. Estos espacios no sólo contribuirían .a m·t· 11gar e 1 pro bl ema d e 1os
pobres, sino que además servirían de instrumentos de control El ·1 f d 1
. - b . • pr ar un amenta
so bre e I que se d ,sena a este sistema era la rehabilita . , d. .
· 2017) o
1arra, cron me rante el trabaJo (Santo-
. . . e este modo' se elim,·naba la ocros, • 'dad y contribu' / · •
de las rnst,tuciones. En este sentido set' . rana manten,mrento
. , rene constancia de que e 1582 G. .
crrbe una carta al Regimiento burgalés en la ue se a , n , rgrnta, es-
en Burgos el sistema de acogida de tod q b pela ª que sea puesto en práctica
os Ios po res en Ca d M· •
una propuesta para que se cobraran 1 • sas e rserrcordia y hace
. os «asientos de com d. .
económicamente la institución (De M. 1 e ras» con el frn de mantener
ricordia era la reinserción y la ',~ue '. 1992).E/ objetivo de las Casas de Mise-
h .b' . norma rzacrón pero t b', .
ex .' rcrón de la pobreza y la enfermedad ' . . . am _,en evrtar la ociosidad, la
social, evitando así el desorden . Y, en de~rnrtrva, eJercer funciones de control
reinante (Santo/arra, 2017).
26
l. Percusores de la acción Social (desde el Siglo XVI a primeros del XX)
Inspirado en el legado de Juan Luis Vives, el clérigo Vicente de Paúl funda en 1633
en París, junto con Luisa de Marillac, la congregación de las Hijas de la Caridad, cuya
misión consistía en la visita Y acompañamiento a los enfermos en los hospitales y a los
pobres en su domicilio, siendo las precursoras de las visitadoras amigables. (ldareta,
Úriz y Viscarret, 2017; Paniagua, Lázaro y Rubio, 201 O).
Vicente de Paúl es considerado uno de los principales reformadores de la caridad
de la Iglesia Católica, consiguiendo regularla para evitar el auxilio graciable e indiscri-
minado e incidiendo en la atención individualizada de la persona y la privatización de
la ayuda.
Prueba de esta regulación fue su reflexión en torno a la pobreza y las necesi-
dades de los pobres, que conoció directamente como capellán general de galeras
donde vivió de cerca las penurias y necesidades de la vida en los galeotes. Con-
cluyó que la ayuda debía consistir en organizar todos los recursos disponibles para
atender de manera sostenida en el tiempo la atención a las familias pobres. Así,
en la pequeña ciudad francesa de Macon organizó la ayuda social en cinco fases
(Munuera, 2003):
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ÜRiGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Nacido en Woburn, Estados Unidos, fue un reconocido físico, inventor, experto mi-
litar y filósofo natural. Su participación en el bando británico en la Guerra de la Inde-
pendencia de Estados Unidos le llevó a recalar en Europa. Tras destacar como militar en
Reino Unido se trasladó a Múnich (Alemania) donde trabajó como Ministro de la Guerra
para el Gobierno de Karl Theodor quien promovió su nombramiento de Conde Imperial
del Sacro Imperio Romano Germánico en 1792, asumiendo el nombre de Conde de
Rumford (Zilberstein, 2016). Thompson recibió el encargo de reformar el ejército bávaro,
sin embargo, su compromiso con la atención a los pobres, le llevo rápidamente a vincular
la reforma militar a una reforma de la asistencia social, en la que una serie de instituciones
tradicionales de ayuda a los pobres fueron sustituidas por un único sistema centralizado y
administrado por el Estado, el Instituto de los Pobres de Múnich (Maerker, 201 O).
El Instituto de los Pobres de Múnich era una institución administrativa que sustituía
a las antiguas instituciones de beneficencia eclesiásticas o gremiales por una organi-
zación única y centralizada. El Instituto estaba dirigido por miembros del gobierno
estat~I Y_admi~istradores eclesiásticos; invitaba a todos los habitantes de la ciudad a
contribuir mediante suscripciones. Su tarea consistía en proporcionar asistencia social
de acuerdo con unas directrices estandarizadas.
Otro elemento central de la reforma de Rumford fue la luch t 1 ~
d ·d d . a con ra as ,ormas
e can a paternal_1stas, como la mendicidad y la limosna, en la ciudad de Munich
Para ello, los mendigos eran enviados a una casa de trabajo fundad d º . ºd .
propio Thompson, donde fabricaban uniformes para el . ,' ·t báa y ing1 a por el
• • eJerc1 o varo a camb·10 d
un sa 1ano, para posteriormente convertirlo en una fáb . . e
eran los mendigos de la ciudad de Múnich Th nea textil donde los asalariados
· ompson se centró e d I dºfº .
aspecto respetable, pulcro y limpio tanto para t· n ar a e 1 1c10 un
garan izar 1a comod"d 1 d d 1 •
dores como para servir de modelo a futuras 1 - t't . a e os trabaJa-
. . ns I uc1ones del m · •
con el obJet,vo general de reinserción social 1 • d' ismo tipo. De acuerdo
• • •, . , os m 1gentes no era · t
mst1tuc1on, sino que vivían en habitaciones p . d , n in ernos de la
. . . nva as, acud,an a la ca d b .
tra b aJar y comer a d1ano. (Maerker, 20 1O). sa e tra aJo para
. E~ con~e de Ru~f?r? destacó por una gran cantidad de av . .
d1senos e inventos dmg1dos a mejorar la vida de 1 ~nces, mnovac,ones,
. d . os menos pudiente A , d '
nuevo tipo e cocina llamada «cocina económica ó s. s1 1señó un
. », ere unas «sopa b
que alimentar adecuadamente a los pobres impulsó 1 . s aratas» con los
. , .. . . ' a construcción de
un com1te para planificar s1tuac1ones de ayudas de escue 1as, creó
personas neces·t
1 d
casas para familias sin recursos, etc. (Munuera 200 3) Ad
. . . . ,
,
emas, en 1 799
ª
as, construyó
d
la filantrópica Royal lnst1tut1on de Londres, en parte como fab . ' ayu ó a crear
'ó d 1 · · d 1 • · oratorio para «la ·1 ·
gac1 n e a c1enc1a e a nutrición». (Zilberstein, 20l G). nvest1-
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1. Percusores de la acción Social (desde el Siglo XVI a primeros del.XX)
Este método, ideado y llevado a la práctica por Chalmers, supuso el origen del mo-
delo asistencial de la Sociedad de Organización de la Caridad (COS), que intentaba
aplicar la caridad «científicamente», es decir, no dar limosna hasta que se agotaran todas
las demás fuentes posibles de ayuda o se demostrara que no existían (Smyth, 2014).
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ÜRIGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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1. Percusores de la acción Social (desde el Siglo XVI a primeros del XX)
George Williams, es reconocido como uno de los precursores del trabajo social
en grupo, junto con los principales representantes del movimiento de los Settlements,
como fueron el matrimonio Barnett o Jane Addams. Williams, víctima del éxodo rural
que promovió la Revolución Industrial, tuvo que abandonar la granja donde se crió
para ir a trabajar a Londres a una fábrica textil.
La miseria y las duras condiciones de vida que se vivía en la capital en los años más
crudos de la industrialización de la economía, y su profundo espíritu religioso le llevó a
fundar junto con otros jóvenes, la asociación de jóvenes cristianos (YMCA, en sus siglas
en inglés) en 1844, con el objetivo de crear reuniones de oración semanales y aprove-
char el descanso dominical para ayudar a los niños desamparados que vivían en la calle.
El éxito de la iniciativa fue tan rotundo, que cada semana se iban organizando di-
ferentes grupos por toda la ciudad de Londres y ciudades colindantes, consolidándose
en un movimiento que traspasó fronteras en pocos años, consiguiendo establecerse
prácticamente en la totalidad de Estados de los Estados Unidos en 1851.
La YMCA fue pionera en áreas tan diversas como el deporte o la ayuda a soldados,
aunque en el terreno del trabajo social destacó como precursora de un programa in-
ternacional de servicios sociales, además de multitud de acciones comunitarias como
creación de campamentos, promoción de escuelas nocturnas y escuelas de personas
adultas y ayuda a estudiantes universitarios y extranjeros. (Zastrow, 2008)
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ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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1. Percusores de la acción Social (desde el Siglo XVI a primeros del XX)
bres. Defendía que las intervenciones sociales debían incorporar a los individuos y a
las familias, de lo contrario no tendrían éxito, así como la adaptación de los programas
de reforma social a las diferentes situaciones. Del mismo modo, Richmond incluye la
necesidad de trabajar con la percepción de los recursos de la persona. Su estrategia
de intervención se dirigía al aumento del empowerment, a través del cual la persona
descubría sus capacidades para cambiar su trayectoria personal. (Munuera, 2011)
En su participación en los cursos de la Universidad de Columbia se va forjando sumo-
tivación por la sistematización de la práctica profesional. Así, para comenzar con la cons-
trucción de la teoría de esta disciplina, publica en 1917 Social Diagnosis (Munuera, 2011 ).
En 1918 crea un grupo de trabajadores sociales representativos de los diferentes
campos, que constituirían el Comité de la Organización Profesional.
En 1921 recibe, a título honorífico, el diploma del Master of Arts del Smith Colle-
ge, por contribuir a elaborar la base científica de una nueva profesión.
Fecha de
Obras Principales aportaciones
publicación
Concebido para las personas que comenzaban a trabajar
en la beneficencia (compilación 'de las sesiones de
formación Impartidas a este colectivo). Se considera una
de las mejores descripciones del trabajo de las visitas a
Friendly visiting among the poor: a domicilio realizadas en este periodo. Subraya la
1899 handbook for charity workers Importancia de incorporar el contexto del grupo y las
relaciones famlliares en la relación de ayuda. Incorpora la
ayuda mutua y los recursos comunitarios para mejorar el
bienestar y el futuro de las famlllas.
Relación de la caridad moderna con la parábola del buen
samaritano. Un altruismo de ingresos versus un altruismo
de servicio. El propósito de este libro es describir los usos
de las agencias modernas que suceden al buen
The good n~lghbor in the modern samaritano de la parábola, podría considerarse la
1907 city. Phlladelphla : J.B. Upplncott descripción del ciudadano participativo, base de la
Company construcción de una sociedad democrática. Describe
algunas dificultades propias de la sociedad moderna,
como la estratificación por Ingresos, la falta de
convivencia entre vecinos debido a la masificación.
Supone un antes y un después en el reconocimiento
Social diagnosis New York: Russell profesional del trabajo social. Recopilación y
1917 Sage Foundatlon sistematización de 2.800 casos de familias atendidas por
trabajadores sociales desde 57 aRenclas
Obra que profundiza en la teorla del desarrollo de la
personalidad. Toma como apoyo los puntos fuertes del
What Is social &ª§Ss wgrk? : an "cliente" y los aplh;a a todas las personas en situación de
1922 lntroductory descrlptlon New York : dlflcultad. Diferenciaba claramente los enfoques de la
Russell Sage Foundatlon asistencia material y el case lO!Q!ls. Y defendla que no
tenían oor qué Ir asociados
Ley de reforma del matrimonio (aspectos pslcológlcos,
Chlld marrlages New York : Russell
1925 Sage Foundatlon raciales y sociales).
Tuvo un gran Impacto en la mejora de la leglslaclón.
Marriage and the state : base~
upon fleld studles of the present
1929 (obra day admlnistratlon of marrlage
póstuma) laws In the Unlted States New York
: Russell SaRe foundatlon
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ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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1 · Percusores de la acción Social (desde el Siglo XVI a primeros del XX)
Fecha de
Obras Prlnclp11les aportaciones
publlcacl6n
Se compone de dos prefacios y siete artículos publicados
entre 1866 y 1874 en revistas londinenses en torno a
diversos problemas relacionados con el hábitat y las
Homes ofthe London Poor. condiciones de vida de las y los trabajadores. En este
1875 London: Fortnightly and Macmillan texto se realiza un análisis crítico del impacto de la ley de
and Co viviendas para la clase obrera (se denuncia el alto costo,
las irregularidades, la mala distribución y calidad de
construcción de las viviendas, dificultades en el acceso y
corrupción, entre otros).
En este texto plantea cuestiones de especial relevancia
para comprender sus acciones en el terreno de la política
social de vivienda. Así, en el primer capítulo, se posiciona
de forma tajante, respecto a su visión del espacio vital en
Our Common Land. London: que se desenvuelve. Se distribuye en los siguientes
1877 Macmillan and co capítulos: Nuestra tierra común, distritos de visita, Unas
cuantas palabras a los visitadores voluntarios entre los
pobres, un modo más excelente de ejercer la caridad, una
palabra sobre la buena ciudadanía, espacios abiertos,
caridad efectiva v el futuros de nuestros bienes comunes.
En esta obra, Octavia Hill recoge la metodología
empleada para agenciar de manera adecuada la gestión
de los hogares interviniendo con todos los agentes que
tomaban parte en la problemática de vivienda existente.
Trabajó con los propietarios y arrendatarios de las
1921 !::!2..!!fil! property & its management viviendas para ofrecer mejores condiciones a sus
inquilinos, así como con las familias para guiarlos en el
cumplimiento de sus responsabilidades y en el
mantenimiento unas condiciones óptimas en el hogar, así
como en los aspectos relacionados con la leRislación.
O tro aspecto a I que presto, una atención importante es a la. coordinación y articula-
.
c1·6n entre organismos
• o f"1c1a
· 1es y organizaciones de voluntarios. Destaca la necesidad
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ÜRfGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
36
1· Percusores de la acción Social (desde el Siglo XVI a primeros del XX)
Fue una de las pocas mujeres con título universitario que reingresa a la universidad
como reconocida investigadora y académica en el Departamento de Sociología de
la Universidad de Chicago. Se la considera pionera del feminismo de la diferencia.
Addams estaba convencida de que los valores femeninos eran política y éticamente
superiores a los masculinos. Por ello consideraba que una sociedad dirigida por éstos
sería más productiva, justa e igualitaria (Travi, 2015).
Fue una escritora prolífica, con más de 200 artículos publicados en las revistas de
ciencias sociales más prestigiosas de la época, una decena de libros y su participación
en cientos de conferencias.
Su enfoque metodológico consiste en que la persona sea parte del proceso de
ayuda, que tenga un papel activo, escuchando lo que tiene que decir sobre su situa-
ción, desarrollando estrategias creativas dé manera conjunta. En sus intervenciones
se aspira al máximo desarrollo de las personas, sus habilidades y capacidades,
no sólo como derecho, sino como condición para el desarrollo de la sociedad, la
igualdad y el progreso social. Lo más novedoso y disruptivo de su planteamiento
es la idea de que para alcanzar un verdadero sentido de comunidad, es necesario _
el mutuo conocimiento del otro, como sujeto de quien aprender. En su enfoque
metodológico destaca la relevancia de la «perspectiva del actor», concibiendo a los
mismos como sujetos de derecho, activos y reflexivos, participativos y capaces de
modificarse a sí mismos y a su entorno desde un enfoque «comprehensivo» (Travi,
2015).
Influyó en la promoción de la reforma social y en la extensión de los servicios so-
ciales, que influirían a su vez en la legislación federal. Su incansable trabajo en favor
de los más desfavorecidos y en defensa de la paz le valieron ser galardonada con el
prestigioso Premio Nobel de la Paz en 1931.
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ÜRIGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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1. Percusores de la acción Social (desde el Siglo XVI a primeros del XX)
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1 · Percusores de la acción Social (desde el Siglo XVI a primeros del XX)
tuales en una época donde recién se iniciaba la ebullición del capitalismo industrial,
el individualismo Y la urbanización. El primero de estos establecimientos, creado por
el matrimonio Bárnett en el distrito Whitechapel de la ciudad de Londres, se llamó
Toynbee Hall en el año 1884 (Creedon, 20_02; Malagón y Sarasola, 2003).
Toynbee Hall se creó para proporcionar educación y medios de recreo y diversión
a los habitantes de los distritos más pobres de Londres y otras grandes ciudades; para
investigar la condición de los pobres y para considerar y avanzar en planes calculados
para promover su bienestar (Spain, 2006). El matrimonio Barnett es considerado como
precursor de los métodos de intervención en grupo, muy utilizado en las ciencias so-
ciales en la actualidad (Malagón y Sarasola, 2003).
Henrietta, aprovechando su experiencia en la COS en el trato con personas in-
fluyentes, supo atraer a los pensadores más progresistas al Toynbee Hall como Jane
Addams, Stanton Coit, Vida Scudder y Robert Woods, fundadores de las primeras
casas de acogida en Estados Unidos (Spain, 2006).
El estadístico Charles Booth, responsable de una enorme encuesta sobre el alcan-
ce de la pobreza en la capital inglesa, también visitaba regularmente Toynbee Hall.
Una parte importante de esta encuesta fue realizada por residentes de Toynbee Hall,
siendo la propia residenda un centro de recopilación y comprobación de datos donde
documentar el alcance de la pobreza en la ciudad.
En 1887, Henrietta Barnett fundó la Women's University Settlement (WUS) con
el objetivo de promover la amistad y el entendimiento mutuo entre «ricos y pobres,
viejos y jóvenes, sabios e ignorantes» mediante un compromiso compartido con :la
educación y los valores cristianos (Spain, 2006; Creedon, 2002).
REFERENCIAS
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ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
-=--:.:.:.::=-::...:.....::::=:=_~-=~::::::.:.:__:_:_::.::.:..:::.=..:_:----------
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serv1c1os sociales. Del origen al desarrollo del trabaJ·o soci·a1, en.. N'1eto-M ora Ies, .
42
1· Percusores de la acción Social (desde el Siglo XVI a primeros del XX)
43
ÜRfGENES y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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44
2. Contexto histórico del Trabajo social: la
lucha contra la pobreza y las formas de ayuda
SAGRARIO A NAUT-BRAVO
Universidad Pública de Navarra. Pamplona. España
GUION/ESQUEMA:
1. Introducción.
2. La pobreza como razón de la acción social.
2.1. Racionalización de la pobreza.
2.2. La pobreza desde la beneficencia pública.
3. Formas de ayuda.
3.1. Protagonismo provincial y municipal decimonónico.
3.2. El impulso asistencial con la Restauración: De instituciones generalistas a la
especialización.
3.3. H acia la previsión social.
4. Conclusio nes
OBJETIVO CENTRAL D EL CAPÍTULO:
Reconocer la pobreza como principal problemática social sobre la que intervenir en el
período previo a la profesionalización del Trabajo Social.
CONCEPTOS CLAVE:
Pobreza, pauperi smo, ayuda y benefi cencia.
1. INTRODUCCIÓN
45
ORÍGENES y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
46
2. Contexto histórico del Trabajo social: la lucha contra la pobreza y las reformas de ayuda
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.:..::=:.:.:.:.::.::...'......'.:~~~~~~~~~~~~=-=-=:..:.~-----------
ÜRIGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
cada por convicciones religiosas. Era un valor moral dentro de un orden natural prov¡.
dencialista. En esta cosmovisión I la riqueza y la pobreza resultaban
•
complementarias:
, •
48
2. Contexto histórico del Trabajo social: la lucha contra la pobreza y las reformas de ayuda
ducir tal situación a través de un plan estructurado en dos ejes: educación y represión
de pobres Y vagos. Centros asilares, como las misericordias, plantearon un encierro
aprendiendo un oficio. Entre sus salidas laborales destacaron el ejército, las minas Y
las obras públicas (Gutiérrez, 2010). En cualquier caso, los logros fueron limitados
en la reducción de la pobreza a largo plazo, pero colaboraron en la reducción de la
delincuencia y peligrosidad, así como en diferenciar la situación de pobreza de la
delincuencia.
Desde esta racionalidad ilustrada de trabajo, disciplina, corrección y encierro, sus
élites manejaron las variables de radicación, vecindad, producción y utilidad, como
puntos de referencia para comprender la pobreza y para diseñar su asistencia. Ahora
bien, sin complacencia. Concluyen que no había que proteger a la pobreza, sino
erradicarla. Fue sólo un paso imperfecto hacia una mayor presencia de los poderes
públicos en la vida cotidiana y un anticipo del planteamiento liberal del XIX, cuando
la pobreza queda ligada a factores socioeconómicos y, en menor medida, a religiosos
y morales.
A pesar de todo, en el último tercio del siglo XVIII y el primero del siglo XIX,
se mantiene el elogio de los beneficios morales de la pobreza. La pobreza provoca
sentimientos de emoción y piedad, junto a nociones como humanidad, filantropía y
beneficencia. La caridad fraterna deja así de ser un deber para convertirse en un sen-
timiento y una experiencia personal. Sin negar ni rechazar la relevancia social de la
caridad, otras formas de acción social irán adquiriendo una visibilidad creciente. Este
giro coincidirá con la separación entre Moral y Derecho. La primera se ocupará de las
leyes internas y, así, la caridad pasará al ámbito de lo moral, de lo personal. El Dere-
cho, por su parte, se enfocará a las leyes externas, al ámbito público, y la beneficencia
le dará contenido (ejemplos: Ley de Municipalización de la Beneficencia de 1822 y
Ley General de Beneficencia Social de 1849).
A lo largo del siglo XIX se va conformando un nuevo orden social (clases sociales
frente a estamentos), económico (mercado, propiedad privada e iniciativa individual
frente a gremios y bienes vinculados/amortizados) y político (Nuevo Régimen frente
a Antiguo Régimen). De los binomios riqueza-pobreza y poder-marginación, ya co-
mentados, se pasa al nuevo binomio: individuo-sociedad. Con esta nueva perspectiva,
el problema de la pobreza se enmarca en un contexto de tensión entre los intereses
individuales de acumular riqueza y los intereses sociales que la pretendían repartir, y
entre fa culpabilidad individual de la situación de pobreza y la responsabilidad social
de la asistencia de esos casos.
Este complejo marco de ajustes entre el viejo y nuevo orden fue propicio al desa-
rrollo de enfoques diferentes. Parece haber un cierto consenso en que la pobreza era
49
T CTORI/\ DE UNA PROFESIÓN
ÜRIGENCS Y O(SARROllO Dtl TRABAJO SOCl/\l, RAYE
50
2. Contexto histórico del Trabajo social: la lucha contra la pobreza y las reformas de ayuda
este proceso tuvieron relevancia las corrientes de pensamiento krausistas, higienistas y re-
formistas que recorrían Europa bajo la idea compartida de que solo educando era posible
superar esa situación. El médico V. Juaristi, en 1922, sintetiza este proceso de largo re-
corrido: «la Instrucción, la Higiene y la Beneficencia (son) las primeras obligaciones que
debe cumplir toda organización social» (Anaut, 2001 ). Los resultados de estas corrientes
tardaron en llegar, pero su impacto en la vida cotidiana es incuestionable, ya que hubo
interés por controlar, paliar, hacer retroceder e incluso erradicar la pobreza que amena-
zaba el orden social liberal. Aunque estas políticas adolecieron, en muchas ocasiones, de
coordinación, extendieron nuevos valores como la propiedad, el trabajo, el domicilio, la
educación, la higiene, el ahorro, la moralidad de costumbres y la previsión.
A lo largo del siglo XIX y parte del XX, la pobreza será un fenómeno generalizado,
un problema social que compete a las administraciones públicas, aunque no sea una
responsabilidad en exclusiva. El nuevo protagonismo de las administraciones públicas
llevará a un progresivo deslizamiento de lo individual a lo colectivo, de lo personal o
privado a lo público. Como han recogido historiadores como Carasa Soto, la pobreza
dio paso al pauperismo, primero como amenaza al orden establecido y después como
problema social o cccuestión social» (Gutiérrez, 201 O).
3. FORMAS DE AYUDA
51
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
o relaciones desequilibradas entre lo agentes, por ejemplo, durante la primera mitad del
siglo XIX. Hubo períodos de cierta armonía, aunque sin alcanzar esa linealidad.
Un período que marca, con claridad, un antes y un después en la intervención
social sobre la pobreza fue el siglo XVIII. Durante esa centuria se produjo la transfe-
rencia desde la idea-eje de pobreza y pobre a la idea de desigualdad y pauperismo;
desde la concepción individualista del fracaso, de la derrota moral y personal, hacia
la actuación colectiva y social. Se tuvo consciencia de que un aumento de la pobreza
reducía la riqueza general, ya que las causas de la riqueza y la pobreza eran idénti-
cas. Su punto de partida se encontraba en la caridad estamental, no solo presente en
momentos de crisis de subsistencia, la cual reforzaba el prestigio y autoridad de la
nobleza, el clero y la corona («padre de pobres»), y era el medio para la salvación del
alma (Gutiérrez, 201 O). Se mantuvo entonces la relación Estado-Iglesia por el nivel de
organización y el volumen de personal del que disponía la segunda.
La acción social desplegada partía de valores como el trabajo, la producción, la
vecindad y la utilidad. Su finalidad se centraba en la represión de la ociosidad, la re-
clusión de la mendicidad y el desarrollo de centros de formación artesanal, algunos en
instituciones tradicionales como las casas de misericordia. Asimismo, actuaron contra
la dispersión de la asistencia en hospitales, cofradías, obras pías o gremios, entre
otros, y que llevó a que corregidores (administraciones locales) y párrocos «ilustrados»
asumieran su gestión desde las Juntas de Caridad (Gutiérrez, 201 O).
Durante el siglo XIX, a pesar de la inestabilidad política, crisis de subsistencia, gue-
rras civiles y coloniales, y cambios profundos en todos los órdenes, se mantuvieron las
iniciativas asistenciales del siglo anterior, al igual que una importante presencia de la
Iglesia. Promovió iniciativas educativas, sanitarias y caritativas con nuevas órdenes reli-
giosas y asociaciones confesionales nacidas de la sociedad civil (Anaut, 2001) y que en-
troncaban con el despliegue del catolicismo social de finales de siglo. Todo ello a pesar
de las reticencias que levantaba entre diversos sectores liberales y ultraconservadores.
las nuevas administraciones públicas liberales miraban con recelo los riesgos so-
ciales asociados a los cambios en el sistema productivo. Como respuesta, dieron for-
ma a un sistema benéfico estructurado en torno a las Leyes de Beneficencia de 1822 y
1849 y las juntas de beneficencia local, provincial y nacional. las élites locales, por su
parte, parecían estar interesadas en mantener la cultura de la pobreza, con una men-
dicidad regulada y no visible en las calles, y con relaciones asistente-asistido menos
personales y más institucionales.
Hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XIX perduraron planteamientos y con-
cepciones plenamente desarrolladas en el siglo anterior sobre el modelo de asistencia Y
atención a los colectivos más desfavorecidos de la sociedad. los primeros pasos de las
52
2. Contexto histórico del Trabajo social: la lucha contra la pobreza y las reformas de ayuda
53
ÜRfGENES y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
La red asistencial que se teje en el período 1875-1935 se hace más densa e incide en
la permanencia de la asistencia benéfica y represora para controlar el «peligro» social de
la pobreza, y en nuevas formas de reinserción social, educación higiénica, prevención y
previsión de riesgos socioeconómicos y sanitarios (Anaut, 2001 ). El nuevo orden liberal
requiere acercarse al individuo, que adquiere responsabilidades y conciencia sobre el
valor de la salud, la instrucción, las oportunidades laborales y asistenciales y sobre su
dignidad como persona. Ya no es solo un pobre, es trabajador/a, padre/madre de fami-
lia, hijo/a, persona con una enfermedad física o psíquica, aunque pueda seguir siendo
pobre, indigente, marginado, etc. La sociedad liberal demanda mayor especialización y
actuaciones desde parámetros científicos para resolver la situación.
Comienza el siglo XX con acciones no sistematizadas todavía. Estas continuidades
no ocultan la creciente profesionalización de acciones dirigidas a tratar la pobreza como
tampoco la doble red de acción social caritativa y benéfica decimonónica, así como la
especialización en grupos de población. Los cambios vendrán por la colaboración de
las élites político-económicas, profesionales e iniciativas como el catolicismo social y la
Comisión de Reformas Sociales (1890), antecedente del Instituto de Reformas Sociales.
54
2. Contexto hi stórico del Trabajo social: la lucha contra la pobreza y las reformas de ayuda
55
ÜRÍGENES y DESARROLLO DEL TRADAIO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~~~~~~::.::.:::_:..==~.:__-------
56
2. Contexto histórico del Trabajo social: la lucha contra la pobreza y las reformas de ayuda
Uno de los rasgos que ha caracterizado a la sociedad de los siglos XIX y XX ha sido
la condición de dependencia, infravaloración Y marginalidad del colectivo femenino.
57
ÜR(GENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Las condiciones de vida de las mujeres estuvieron marcadas por la falta de atención y
escolarización en su infancia, el inicio temprano en las tareas domésticas Y las limita-
das salidas laborales en su juventud. En el reparto de funciones, quedó adscrita a la fa-
milia y el matrimonio (madre y esposa ideal), pero siendo, a la vez, sujeto susceptible
de control policial y social, de re-educación moral y laboral, Y de atención caritativa
(Anaut, 2001 ). No sorprende, por tanto, que el 75% de quienes recibían socorros para
pobres fueran mujeres viudas, madres solteras o con demencia. Hubo consenso a la
hora de proponer como objetivo social mejorar su suerte por diversos cauces, unos
encaminados al control de sus actos y otros a la promoción moral Y laboral.
Sin embargo, los servicios sociales municipales y provinciales dieron numerosas
muestras de su rigidez ante una demanda creciente de atenciones Y prestaciones so-
ciales. Por ello, la mujer marginada por su condición socio-económica, cultural y de
género sólo encontrará respuesta en nuevas comunidades religiosas femeninas como:
Madres Adoratrices (treinta casas en las primeras décadas del siglo XX), Trinitarias
(once entre 1885 y 1915) (F.Santolaria, 1997) y Madres Oblatas (diez y nueve entre
1864 y 1912). En estas y otras órdenes religiosas, las mujeres recibían atención moral,
física y educativa (Anaut, 2001 ).
Una de las órdenes femeninas centrada en la inserción socio-laboral y en la pre-
vención de la indigencia y prostitución ha sido la Congregación de María Inmaculada
del Servicio Doméstico (servicio de colocación y albergue). Con unos objetivos simi-
lares, pero por iniciativa de mujeres de la clase media, aparecieron las Casas para Sir-
vientas bajo la Protección de la Sagrada Familia y la Asociación Católica Internacional
para la protección de las Jóvenes (1901).
Las diferencias entre las distintas instituciones especializadas en la atención de la
mujer no siempre fueron nítidas, como tampoco las mujeres asistidas. El recurso a la
instrucción y la educación, el método de trabajo y el trato dado dentro del centro, el
interés por defender la dignidad femenina y el papel jugado por las familias de las
jóvenes serán factores a tener en cuenta.
Valorando las dificultades a las que se enfrentaban las mujeres, la estancia en estos
centros podía ser el único camino para evitar el ingreso en la cárcel (las Galeras desapa-
recen en 1851 ), una solución a la maternidad fuera del matrimonio o una salida para
quienes no estaban preparadas para el mercado de trabajo. Tras un período de estancia
variable (de un mes a dos años) y preparadas como costurera, lavandera, planchadora
y/o bordadora, su incorporación a la sociedad se realizaba a través del mercado de tra-
bajo (servicio doméstico y costurera) o el retorno a la fami Iia (Anaut, 2001 ).
La coincidencia de objetivos, de sujetos asistidos y de una estrategia de acción
femenina para la mujer en estas instituciones da muestras palpables de la envergadu-
ra que había alcanzado la denominada «cuestión social femenina» en el cambio de
siglo del XIX al XX. Con la fundación de estos centros se avanzó en la lucha contra la
miseria, la incultura Y la marginalidad femenina por medio de la reinserción social Y
regeneración personal, no estigmatizantes.
58
2. Contexto histórico del Trabajo social: la lucha contra la pobreza y las reformas de ayuda
59
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
caso de las Escuelas Dominicales promovidas por la Iglesia o las Escuelas de Sirvientas
(principal salida laboral). En estas escuelas se compaginaba una formación académica
muy básica («cuatro reglas») con otra de naturaleza moralizante, ya que se pretendía
prevenir del engaño, la violencia y la enfermedad (destacan las venéreas).
Las necesidades que afectaban a las mujeres trabajadoras no encontraron un cauce
de solución en los socorros mutuos, instituciones de crédito, sociedades de consumo,
etc., al menos, generalizado. Habrá que esperar a las primeras décadas del siglo XX
para el impulso de la instrucción de la mujer. Junto a la escuelas ya citadas, se orga-
nizaron otras actividades formativas con un formato más propio de cursos Y conferen-
cias sobre temas puntuales. Este formato fue promovido por higienistas Y reformistas
como recurso preventivo de riesgos de pérdida de salud, pero también por algunos
sindicatos como el Sindicato de Agremiaciones Católicas de Obreras.
En el inicio del siglo XX van a ir proliferando, también, sociedades de obreros,
agrupados por profesiones, y cajas rurales enfocadas a proteger al pequeño y media-
no propietario, sobre todo. A su vez, en el primer tercio del siglo, se irán aprobando
diferentes seguros sociales. Como resultado, la previsión social daba un paso adelante
hacia convertirse en un sistema de protección.
4. CONCLUSIONES
LECTURAS RECOMENDADAS
60
2. Contexto hi 5tórico del Trabajo social: la lucha contra la pobreza y las reformas de ayuda
Susín Beltrán, R. (2000). los discursos sobre la pobreza. Siglos XVI-XVIII. Brocar,
24, 105-135. D01: https://doi.org/10.18172/brocar.num24.
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
RESUMEN
61
:Ü~R~(G~EN~{:_S~Y~O'.:ES~A~RR~O~ll~O~O~E~l~TRA~BA~JO~SO~C:_'.'.IA~l:_•T~R:A~YE~CT:.:_:0:::R::_:IA:_:D:_:E:_:U::_N.::_A~P~RO.:,_f_ES_IÓ_N
________
___
GLOSARIO
62
2. Contexto histórico del Trabajo social: la lucha contra la pobreza y las reformas de ayuda
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España moderna y contemporánea. Ariel Educación.
SOLUCIONARIO
Ejercicios de autoevaluación
1. Situación colectiva general, no solo individual; es resultado de la falta de un
sistema/red de apoyos obligatoria; los derechos de protección están sujetos al
lugar de residencia; asociada al desempleo prolongado.
2. Especialización en los grupos atendidos e implicación de las administraciones
públicas en la extensión de formas de ayuda (tipología, financiación y exten-
sión de quienes son ayudados).
3. Protección de su identidad e integridad física, moral y sanitaria; lograr su rein-
serción social a través de la formación; atención con límite temporal.
63
3. La cuestión social: prevIs1on
. ., social y
reformismo legislativo
ANDRÉS ARIAS ASTRAy
Facultad de Trabajo Social. Universidad Complutense de Madrid, España
G UION/ESQUEMA:
1. Definición de cuestión social y su contextualización.
2. La acción social durante el siglo XIX: Beneficencia pública y previsión particular.
2.1. E I régimen de la Beneficencia: Las leyes de 1822 y 1849.
2.1.1. La Ley de Beneficencia de 1822.
2.1.2. La Ley de Beneficencia de 1822.
2.2. El desarrollo de instituciones para el fomento del ahorro y de la previsión
particular y la creación de la Comisión de Reformas Sociales.
3. La acción social desde comienzos del siglo XX hasta la dictadura de Franco.
3.1. De los seguros sociales a la Seguridad Social.
3.1.1. Etapa de Previsión Social (1890-1963).
3.1 .1.1. Momento de Intervencionismo Reformador Limitado.
3.1.1.2. Momento De Despotismo Benefactor (1939-1963).
3.1.2. Etapa de Seguridad Social.
3.2. La Asistencia Social pública como alternativa a la Beneficencia durante la
Segunda República y su evolución posterior.
4. Conclusiones
ÜBJETIVO CENTRAL DEL CAPÍTULO:
Caracterizar los sistemas organizados de acción social en respuesta a la denominada cuestión
social derivada de los procesos de industrialización y urbanización acaecidos en España.
CONCEPTOS CLAVE:
Asistencia Social, Beneficencia, Cuestión Social, Revolución Industrial, Seguridad Social,
Seguro.
65
o RIGENES
. .
y O[SARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROíESION
66
3. La cuestión social: previsión social y reformismo legislativo
Es en el tránsito entre los siglos XVIII y XIX cuando, fruto de la compleja coyuntura
del momento, se producen algunas de las transformaciones más radicales a la hora de
interpretar y abordar los problemas y necesidades sociales.
En toda Europa, aunque a diferente ritmo e intensidad -siempre más lento en
España-, las consecuencias de la Revolución Industrial así como los efectos de las
'
sucesivas revoluciones políticas, serán determinantes en este sentido.
El avance del capitalismo traerá consigo tanto el incremento de la antigua pobreza
estructural como la consolidación de un nuevo tipo de pobreza vinculada al mundo
del trabajo. Su lamentable situación, potencial foco de conflictos, será determinante
para que las reivindicaciones de «clase obrera», por boca de los futuros movimientos
sindicales y los nuevos partidos de masas, lleguen a ser tenidas en cuenta, andando el
tiempo, por el poder político (Gallego Méndez, 2003, pp. 107-116; Requejo, 1997,
pp. 3 73-3 78; U riarte, 2002, pp. 96 y ss).
Por su parte, las revoluciones políticas -especialmente la francesa- contribuirán a
desarrollar la idea de ciudadanía y a plantear que los derechos a ella inherentes han
de ser, si no responsabilidad, sí al menos protegidos por el Estado.
«En el segundo tercio de la centuria triunfa en Europa occidental la necesidad y rentabilidad
de ayudar a los pobres mediante socorros administrados por los poderes públicos, es decir,
por el Estado. Este derecho-obligación se lo disputan la Iglesia, protagonista tradicional de
esta asistencia, y el nuevo Estado burgués alumbrado con caracteres propios.
El balance de esta contienda - caridad eclesiástica/beneficencia pública- no permite sorpre-
sas: la burguesía tiene en sus manos la riqueza y el poder políticos; la Iglesia únicamente su
tradición y algunos viejos aliados (nobleza). La actitud generalizada de la burguesía europea
consiste en «pactar,, con las fuerzas que aspira a derrotar» (Maza Zorrilla, 1989, p. 114-115).
' Tomamos como subtítulo, en este caso, el mismo que utiliza Esteban de Vega (1992) en su
artículo La asistencia liberal española: Beneficencia pública y Previsión particular, publicado en His-
toria Social, 13, pp. 123-138, por parecernos uno de los más adecuados para resumir, con dos breves
expresiones, lo más significativo de lo acaecido durante el XIX en el ámbito de las materias que
estudiamos.
2 Esta paradoja pronto se resuelve si comprendemos que el individualismo que guiaba a los
liberales decimonónicos era concebido de modo abstracto, de tal suerte que del mismo se derivaba
el principio de igualdad para todas las personas. Por otra, parte,. es preciso r~cordar que otros tres
axiomas que guiaban a los liberales se concretaba_n en (1) la rebelión d~ la sociedad contra el Estad?
absolutista del Antiguo Régimen· (2) una concepción del Estado como instrumento para hacer efecti-
vas la libertad e igualdad inhere~tes al ser humano y (3) el reconocimiento de una serie de derechos
67
T ECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~Ü~R~ÍG~E~NE~S~Y~D~E~SA~R~RO~l~l~O~D'.:EL:_T~R~A~BA~IO~SO~C~l~Al:•~RA~Y'._::_:.:::,::::_::.=....::.___ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _____
sistema público el régimen de la Beneficencia. Primero, co_n u~a vigen~ia muy breve,
durante el Trienio Liberal y bajo el recuperado marco conSt itucional gaditano de 1812.
, d d · ada Década Ominosa y ya de forma permanente, con la Ley
Mas tar e, tras Ia enomm d d
General de 20 de junio de 1849 y su Reglamento ejecuci_ón de 14 e m~yo ~ 1~52.
• se como en muchas ocasiones se afirma, que la as1stenc1a liberal
Pero no se p1en , . . · R ·
vino a mejorar O a engrosar el disperso sistema as1stenc1al del An~1g~o ég1i:nen O a
· es, aun trabaJ·ando , no les alcanzaba para subs1st1r con dignidad .
ocuparse d e quien
Como ha aclarado Esteban de Vega (1992, pp. 124-125):
«la asistencia liberal estuvo concebida esencialmente con los criteri_os tradicionales de aten-
ción a los pobres alejados del proceso productivo [ ...} dejando casi c~mpletamente al mar-
gen de la cobertura las nuevas situaciones de miseria e inseguridad ligad~s la condición .ª
obrera. En realidad, los poderes públicos se limitaron a controlar la desapa_nc16n del aparato
asistencial del Antiguo Régimen, a sustituirlo por otras instituciones benéficas Y a confiar en
la complementariedad de las iniciativas individuales».
«la Revolución de Cádiz -apunta por su parte Herrera Gómez, 1999, p. 23-con esa mezcla
de elementos tradicionales y revolucionarios, no supuso una ruptura de la continuidad
histórica, sino que, en gran parte, se nos ofrece como la cumbre de un proceso que se des-
envuelve a lo largo de los siglos XVI y XVII y más inmediata y acusadamente en la centuria
que le precedió, en el siglo XVIII».
68
3. la cuestión social: previsión socia l y reformismo legislativo
Hablamos, en primer lugar, de una Ley que no tuvo demasiado tiempo para hacerse
efectiva, pero que supuso un hito de gran importancia en el cambio de concepciones
que se iban a producir en el campo de la acción social a partir del s. XIX: La Ley de Esta-
blecimientos de Beneficencia de 23 de enerer6 de febrerol 822 4· Su limitada aplicación
se debió a que se aprobó poco tiempo antes de que en 1823 se diese por finalizado el
«Trienio Liberal» al que se había visto forzado Fernando VII y que había restaurado la
Constitución de 18125 · Una Constitución que, entre otros principios generales, consig-
naba los siguientes: la obligación principal de los españoles la de ser «justos y benéficos»
(Art.3), el establecimiento de un sistema público de atención al necesitado, y un papel
de primer orden para los Ayuntamientos y Diputaciones en este último sentido (Arts.
321 .6 y 335.8)6 (Cfr. Alsonso Seco y Gonzalo González, 2000, p. 75).
Tales principios, a su vez, se hacían efectivos en la mencionada ley de 23 de
enerer6 de febrero 7 que, como se deriva de las características que se consignan a con-
tinuación, suponía un «paso decisivo para la consideración de la Beneficencia como
servicio público» (Cfr. Alonso Seco y Gonzalo González, 2000, p. 76-77 y anexo IV;
Maza Zorrilla, 1999, documento 3, pp. 73-94; Moreno Rebato, 2002, pp.18-19):
de 1848, que no será alterado hasta que con el Código Penal de 1870, en el que la vagancia deja de
ser considerada un hecho punible, para pasar a entenderse como «circunstancia agravante» (Maza
Zorrilla, 1999, pp. 22-23).
~ El texto de estas leyes es fácilmente accesible. Entre otros lo recogen y Alonso Seco y Gonzalo
González (2000, Anexo IV) y Maza Zorrilla (1999, Doc., 3, pp. 73-94).
5 El sistema legal de 1822 quedaría sin efecto en 1823 junto al resto de la legislación constitucio-
nal. No obstante, sería restablecido después de la muerte de Fernando VII por la Reina Gobernadora
mediante el Real Decreto de 8 de septiembre de 1836, aunque descargado de buena parte de su
carga municipalista.
6 «Estará a cargo de los Ayuntamientos -decía el Art. 321- [...] sexto: Cuidar de los hospitales,
hospicios, casas de expósitos y demás establecimientos de beneficencia, bajo las reglas que se pres-
criban» (reglas, que por ciento nunca se llegaron a especificar). Por su parte, el artículo 335 decía lo
siguiente: «Tocará a estas Diputaciones: [...] octavo: Cuidar de que los establecimientos piadosos y de
beneficencia llenen su respectivo objeto, proponiendo al gobierno reglas que estimen conducentes
para la reforma de los abusos que se observaren•.
7 Como advierten Alonso Seco y Gonzalo González (2000, pp. 75-76), la ley de Beneficencia
de 1822 fue precedida por una desconocida Instrucción Provisional. de 8 .de agosto de 1821 y com-
pletada por la Ley de 12 de febrero, sobre Arbitrios al plan de Benefrcencra.
69
CTORIA DE UNA PROFESI ÓN
T A~YE::.'._'.~:...::::_::..::.:......--------------
~Ü~R~iG~EN~E:_S:!_Y~O'.:ES~A~RR~O~LL~O~O~E~L~TRA~BA~JO~SO~C~IA~L:_.~R~
8
dAmbosttipos de Juntas habían sido creadas en 1821 por la antes citada Instrucción Provisional
d e 8 e agos o.
9 Un rasgo, este último, que en el breve periodo de su v·igenc·a bl mas y
· d d 1 • 1 acarre 6 no pocos pro e
muchas críticas, a a a escasa capacidad de muchos munic'ip·,os h d I mpe-
·b r h para acerse cargo e as co
tencias que se 1e atn u an. De echo, un Decreto de 3 de febrero de 1823 d' t I se regu·
· y po1·1t1co
laba e 1 go b1.e rno econ6 mico · de 1as provincias otorg b . me. 1an e e que
. . nes
· d B r· . , a a competencias a las D1putac10
Provinciales en materia e ene 1cenc1a. (Cfr. Alonso Seco y G G
onza Io onzález, 2000, p. 78).
70
3. La cuestión social: previsión social y reformi smo legislativo
primari~•· ~o obstante, todos estos rasgos serán matizados cuando, pasada la época
involucionis~a e~ la que Fernando VII volvió a ostentar el poder absoluto, se apruebe
la nueva leg1slac1ón benéfica.
71
O I ~=~:.:::.....------------
~R~G~E~NE~S~Y~D~E~SA~R~RO~l~LO~D~El~T~RA~B~Af~O'._:S~O::Cl~/\l~-~T~RA~Y~ECT~O~Rl:A
D E UNA PROFESIÓN
10
Si bien es ~ierto que el_acceso a la Beneficencia era vol u . . 1e
buena parte del siglo la condición de vago fu .d d ntano, es preciso recordar que duran
e cons1 era a como d 1·1 1 ·ales
promulgadas al efecto como por alguno de los Cód. p e ~ o anto por 1as leyes especi
igos ena Ies en vigor.
72
3. La cuestión social: previsión social y reformi smo legislativo
ción y control administrativo y contable, sus patronos participan en las Juntas Genera-
les, Provinciales y Municipales de la Beneficencia.
Para resumir lo dicho hasta ahora sobre esta ley, se puede afirmar que en la mis-
ma la Beneficencia tiene un carácter de servicio público. No obstante, y esto es muy
importante para distinguir a la Beneficencia de otros modos de acción y protección
social, no se reconoce el derecho subjetivo de los pobres a recibir las prestaciones
que ofrece la administración. Y ello, aunque las prestaciones de la Beneficencia no se
puedan considerar graciables, pues el Reglamento referido obliga al establecimiento
benéfico a recibir al pobre siempre que no convenga prestarle socorro domiciliario.
1ESTAOUO•'&m>S> 1~OE 11 : : . : .
HOSPITALES 0E 1
IMPEt>IOOS Y CASAS DE HOSPIQOS Y CASAS OE
oeaté>ITOS
DEMENTES MISERICORDIA
1 1 A.....,.,. o pobru qua oo pu<dcn
CASAS 0E MATBINIOAl>
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CAUSAS ,tAS soamAt>E.s DE sorouos MÚ'T\l0.5
ASOCIACONE.5 IEM:l'I.CAS ETC•. ETC
73
RIA DE UNA PROFESIÓN
~Ü~R~ÍG::E~N~CS~Y~D~E:'.SA~R~RO~l~lO~D~El~T~R~AB~A~IO~SO~C~IA~l:_•T
º ~RA~YE~C~T~~:_::..::.:,_,:__ _ _ _ _ _ _ _ _ ____
11
Lo anterior no implica, claro está que el t d
b1tos pu' bt·reo como priva
. . do, no llegase 'a ser exten rama
d o legal de la Benef.Icencia tanto en sus arn·
,
rema amente ab I d ' 1
González, 2000, p. 83, nota 8; Krause 1990 PP u ta o (Cfr. Alonso Seco y Gonza 0
193 99
23 y 25; y Piñar Mañas y Real Pérez, 1987). ' · •1 ; Moreno Rebato, 2002, p. 21, notas 22,
74
.,),
3. La cuestión social: previsión social y reformismo legislativo
Pero para el Sistema de la Beneficencia nunca existió una buena época o un período
«dorado». Y ello por varias razones. La primera, por el estigma social vinculado con el mis-
mo, que situaba a los asistidos más allá de los márgenes de la buena sociedad. La segunda,
porque la distancia entre el diseño del sistema y su funcionamiento real siempre fue enor-
me, debido, las más de las veces, a importantes problemas de financiación que, como es
lógico, redundaron en una nefasta calidad de la atención tanto de la Beneficencia pública
como de la particular12• La tercera, y la última que apuntaremos, tiene que ver con que las
formas alternativas de hacer frente a las necesidades sociales, preexistentes o que pronto
habrían de ver la luz, siempre fueron preferidas por aquellos que se las podían permitir.
Por ejemplo, en el caso de las Cajas de Ahorro y Montes de Piedad, los poderes
públicos se contentaron con permitir su creación mediante la Real Orden de 17 de
abril se 1839, homogeneizarlas a partir del Real Decreto de 29 de junio de 1853, o
ya terminando el siglo, a instituirlas como entidades de Beneficencia y someterlas a la
tutela del Gobierno, a partir de la Ley de 29 de junio de 1880.
En lo que se refiere a las acciones mutualistas -recordemos que los gremios habían
sido suprimidos por ser contrarios a la filosofía de la libre competencia tan querida por
12 Esta última se vio muy afectada por la legislación desamortizadora de Mendizábal pero espe-
cialmente por la general de Madoz de 1855. Una legislación que ha sido interpretada por algunos
como un frente más, tal vez el más importante, de la lucha entre los liberales y los defensores del
Antiguo Régimen, en concreto la Iglesia (Cfr. Vaquer Caballería, 2002, p. 43) o, como sostienen
otros, como una vía preferente para financiar las pobres arcas del Estado (López Alonso 1988a, p. 20).
Pero más allá de cuál de estas hipótesis se acerque más a la realidad, ha de recordarse que ya con
anterioridad, en concreto en 1789, Godoy había declarado vendibles los bienes de los hospitales,
hospicios, casas de misericordia, reclusión y expósitos, cofradías y obras pías. Asimismo, que años
después, con Fernando VII en el trono, la Ley de 2 7 de septiembre- 11 de octubre de 1820 había
suprimido los mayorazgos, fideicomisos, patronatos y toda clase de vinculaciones y prohibido que
las iglesias, monasterios, hospitales, hospicios, etc. adquieran nuevos bienes.
75
ÜRfGENES V DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
los liberales-, la Real Orden de 28 de febrero de 1839 dio libertad ~ara la fundació
de sociedades de socorro mutuo y cooperativas, siempre que no tuviesen fines Pol't~
1 1-
COS, aunque hasta que se aprobó la Ley de Asociaciones de 1887 no se desmontaron
alguna de las limitaciones a las que se las había sometido en algunos momentos.
Parece, pues, que a lo largo de casi todo el siglo XIX la ideología dominante fue de
tipo abstencionista, muy propia de liberalismo. No sería hasta el final del mismo, supe-
rados ya el sexenio revolucionario y, tras la Restauración, ~I duro gobierno de Canovas
y la debilidad del aperturi sta Sagasta cuando, como afirma Alvarez Junco (1988, p. 14?):
«Se constituye un nuevo Gabinete liberal d e coalición, presidido por Posada Herrera, que
anuncia en su programa la intención de crear una com isión dedicada al estudio de las refor-
mas legales aplicables a la clase trabajadora. Se admite así, por primera vez, la posibilidad
de romper la vieja tradición del abstencionismo estatal y de enfrentarse con la situación de
los necesitados desde una perspectiva global y mínimamente sistemática».
13
Para un análisis de las tendencias ideológi cas de los mi embros de la Com isión puede consul·
tarse a Álvarez Junco (1988). El estudio detenido de sus realizaciones lo aporta Pérez Ledesma (1988)
en el mismo volumen en el que escribe el autor antcci tado.
76
3. La cuestión social: previsión social y reformi smo legislativo
«lo lógico era el triunfo de posiciones revolucionarias, como ocurrió con el movimiento
obrero, Y el enfrentamiento final armado con sus correlatos de extrema derecha, como tam-
bién acabaría ocurriendo en 1936-1939».
77
~~~~~~~::::.:..:==:..:.::,__-------~
ÜRÍCENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Comenzando por las iniciadas en el primer tercio de siglo, la dos más notorias serán
por una parte, el creciente énfasis que se pondrá en el desarrollo de nu~:~s formas institu~
cionalizadas de protección social articuladas bajo las fórmulas de ~rev1s1?n que, andando
el tiempo y ya al final de la dictadura de Franco, darán lugar a la art1cula:1ó~ de un sisterna
de Seguridad Social, y, por otra, los intentos realizados durante la 11 Republica por superar
tanto técnica como administrativamente, a la Beneficencia a través de la Asistencia Social'
«las clásicas respuestas al viejo problema, limosna, beneficencia Y represión se seguirán
practicando -apunta Martínez Quintero (1988, p. 178)-, pero cada vez se extendía la creen.
cia de que para la mendiguez involuntaria lo más justo y eficaz era la previsión».
•Este nuevo cambió tendrá, también, reflejo terminológico: del mismo modo que la confj.
guración de los sistemas asistenciales públicos del XIX llevó a sustituir el término 'caridad'
por el de 'beneficencia', ahora se abandona éste para hablar de 'asistencia social'» (Vaquer
Caballería, 2002, pp. 47-48).
Como ati~man L~pez ~abanas y Chacón Fuertes (1999, pp. 33-38), el actual siste-
ma de Serv1c1os Sociales tiene su origen en dos subsistemas claramente diferenciados.
Del primero, el de 1~ Benefi~encia, ya hemos hablado en el apartados anteriores
Recordemos que sus primeras disposiciones datan de finales del s. XVIII, aunque stJ
78
3. La cuestión social: previsión social y reformismo legislativo
1
DESPOTISMO BENEFACTOR
Se crean nuevos seguros
Se crea el mutualismo laboral (prestaciones complementarias)
Intentos de agrupación y sistematización (seguros unificados)
Elaborac,·6n propia,
· a partir
· de López (abanas y Chacón Fuertes (1997) y Borra10 da Cruz (1989).
79
DE UNA PROFESIÓN
OCIAL TRAYECTORIA
Ü RIGENES Y DESARROLLO DEL TRAMJO S •
. ., s cial (1890-1963)
3.1.1. Etapa de Prevmon o
del posterior Sistema de Seguridad
, d sientan 1as baseS .
En este primer peno o se d se puede decir que se caracteriza Por
d asiados eta es, 11
Social. Sin extendernos en em )·
35
(López (abanas y Chacón Fuertes, 1999, p. . . .
., d sistema formado por un conJunto de ins-
• La progresiva trans_fo~mac,~n . e ~n la previsión social, en un sistema más 0
tituciones cuyo ob¡et,vo pnncipa era_
menos desarrollado de Seguridad Social.
• Un desarrollo discontinuo, a saltos. fº .
. · f ente al sistema que conforma la Bene 1cenc1a en
• Un creciente protagonismo r . .,
• · ¡ ·dades \o que acarreará la potenc1ac1on del papel de la
la as1stenc1a a as neces 1 , ..
· ·
Admm1strac1on· · Central , de la que depende fundamentalmente su
. gest1on,
. en
detrimento de la Local, de la que depende el sistema de la Benef1cenc1a.
Como hemos apuntado, esta etapa de Previsión Social puede subdividirse, a su
vez, en dos momentos más o menos diferenciados.
14
En el año 2003 la Re · t d I Mº · ·
ción de Javier Cepeda,Morrá~1suan e_ misterio ded _Tra?aio y _Asuntos Sociales publicó, bajo la direc-
, numero extraor mano ded icado 10
el papel jugado por Instituto de Reform S . 1 .
•t
egramente a recordar yana 1z
r ar
as ocia es en diferentes frent E 1 • d I erse
un artículo de Adolfo Posada (1930/2003), ublica . . es. n e mismo pue e ~
del Trabajo, bajo el título •Recordando al l~stitut ~o ; •1mal mente _en nº 2 la Revista Internacional
interesantes escritos de Enrique Martín lópez (20; ) : n : tmas So_ciales», así c_omo, entre otr?s, los
3
de la sociología española; Jaime Montalvo Correa ( que se vincula al l~stttuto con los ongenes
2003
los actuales Consejos Económico-Sociales· 0 Jua G" I PI ), que hace de_l Instituto un antecedente de
centralización del Estado en la reforma so~ial 1 ; ~-é ana (200)a), qu ien analiza el proceso de des-
1
incluidos en el mencionado número, elaborados ; ~ -;~~ultan de sumo interés los dos documentos
d:
pectivamente, una relación propuestas, peticio~:s, roana (2003b, e), en_ los que se recogen, re_s·
1
del Instituto y las normas básicas del IRS. P yectos Y normas vinculadas con el trabalº
80
3 - La cuestión social : previsión social y reformismo legislativo
Es evidente, por lo tanto, que el Seguro Social era en un principio de carácter vo-
luntario y que el papel del Estado, a través del INP, difundirlo, realizar estudios sobre
sus ventajas, comprometiéndose también a bonificarlo.
Dicho seguro se fundamentaba en el ahorro colectivo que realizaban las personas
que podrían llegar a encontrase en una situación de necesidad debido a riesgos impre-
vistos (enfermedad, incapacidad, desempleo, muerte, etc.) o perfectamente previstos
(vejez). El individuo, o su empresario, aportaba, de forma periódica, ciertas cantidades
que, en su momento, le daban derecho a una contraprestación en forma de subsidio
económico, pensión o servicio.
Andando el tiempo, dado que muchas personas dejaban de pagar sus cuotas, el
Estado terminó imponiendo la obligatoriedad del seguro. En este momento, dada la
buena reputación que se había ganado, el INP se hizo cargo de la gestión de los segu-
ros en colaboración con otras entidades públicas y privadas.
Durante este período fueron apareciendo diversos seguros, entre los que cabe des-
tacar, los siguientes (López Cabanas y Chacón Fuertes, 1999, p. 35-36):
• 1919: El Retiro obrero, que estaba financiado por los empresarios, el Estado y
por un recargo que se imponía a las herencias, mediante el cobro de Derechos
Reales.
• 1922: El seguro de accidentes de trabajo en la Industria.
• 1929: El seguro de maternidad.
15
• 1931 : El seguro de accidentes de trabajo agrícola •
15 Con posterioridad a esta etapa destacan, entre otros, el seguro de enfermedades profesionales
(1936, perfeccionado en 1947 y 1949), los subsidios fami liares (1938), el seguro de vejez e invalidez
(1939, tran sformado en 1955 en el seguro de vejez, invalidez Y supervivencia, el seguro o bl igatorio
de enfermedad (1942), el seguro social agrario (1943), el seguro social de los trabajadores del mar
(1943), el del servicio doméstico (1944), el p lus familiar (1946), el seguro escolar (1953), el seguro
de paro (1954 transformado en el seguro de desempleo en 1961). A todos ellos habría que añad ir,
además, el m~tualismo laboral (1954), que establecerá un sistema de prestaciones complementarias
a las anteriores a través de las distintas mutualidades profesionales.
81
CTORIA DE UNA PROFESIÓN
0 SOCIAL, TRAY E
ÜRIGCNES y DESARROLLO DEL TRABA 1
82
3. La cuestió n social: previsión social y reformismo legislativo
Como se desprende del estudio realizado por Alonso Y Gonzalo (2000, p. 95 y ss.),
la noción de Asistencia Social, en concreto la de Asistencia Social pública, aparece
en la legislación española en el primer tercio del s. XX (Cfr. García Núñez Serrano,
2002, p. 132).
La Constitución del 31 , en su art. 46, la diferenciaba claramente del concepto de
Seguro Social, descrito en los epígrafes anteriores. Por otra parte, en su artículo 43,
16 Se crearon dos servicios, uno para minusválidos (SEREM) Y otro para pensionistas (SAP)
83
..:..:..::.:=~~~~~~~.:...::~:=:..:.~---------------
ÜRfGEN ES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
establecía que el Estado habría de prestar asistencia a los enfermos Y ª los ancianos,
así como proteger a la infancia y la maternidad (Cfr. Garcés Ferrer, 1996, p. 84).
Los textos legales de la época solían, además, oponerla al concepto de Benefice11•
cia particular, debido, quizás, a un intento de eliminar del conc:pto de ~sistencia
Social cualquier rastro de caridad o benevolencia Y, de modo mas especifico, para
subrayar el carácter graciable de la Beneficencia y su diferencia con la acción social
pública ejercida por el Estado a través de la Asistencia Social (Cfr. Alonso Olea, 2000,
p. 27, Las Heras y Cortajarena, 1985, p. 72).
Se puede decir, entonces, que la noción de Asistencia Social nace, entre otras
razones, para poner de manifiesto que el Estado laico, definido por la Constitución
del 31 , pretendía asumir sus responsabilidades para con los ciudadanos en lo que a la
protección social se refiere, pero distinguiéndola claramente de la por aquel entonces
denigrada Beneficencia, a la que restringirá al ámbito de la acción social privada 17•
Pese a todo, tanto las actuaciones de la Beneficencia como las de la Asistencia
Social van a responder, en la práctica, a las mismas necesidades: la protección de
la indigencia y la satisfacción de las situaciones de necesidad más básicas. Además I
no se puede decir que la Asistencia Social viniese a sustituir a la Beneficencia, cuyos
restos, como ya se ha dicho, perduraron hasta el año 1994.
Lo que importa subrayar es que la base ideológica de la Asistencia Social la cons-
tituyó el Estado Social de Derecho establecido en el año 31 18, del mismo modo que
el Estado Liberal había representado el contexto político e ideológico en el que se
desarrolló la Beneficencia.
El desarrollo de la Asistencia Social se vio afectado, lógicamente, por el estallido
de la Guerra Civil. Durante la misma se volvió de nuevo al concepto de Beneficencia,
en un intento de aliviar las importantes penurias por las que atravesaba en país tanto
en ~no como en el otro bando. El «Socorro Rojo», en el republicano y el «Auxilio de
Invierno» en el de los sublevados o «nacionales», representaron los ejemplos más no-
tables en este sentido (Cfr. Orduña Prada, 1996).·
. Desp_ués d~ un largo período dominado por las premisas anteriores, la noción de
As1stenc1a Social vuelve a resurgir con fuerza en los - 1
1 1 r . anos sesenta, en e momento en
e . que e P~ s empieza a notar cierto desarrollo económico, después de dos largas
decadas regidas por unos presunt • . . .
uosos, ingenuos e 1rreal1zables principio autárqu1-
84
3 - la cuestión social : previsión social y reform ismo legislativo
cos. Los defensores del concepto de Asistencia Social comienzan a oponerse a los
criterios tradicionales de la Beneficencia, por entender que no servían más que para
defender a la sociedad de los peligros creados por la miseria. Como contrapunto, la
Asistencia Social encuentra su fundamento en la solidaridad y en la búsqueda del bien
común. Además, no pretende, como la Beneficencia, hacer frente únicamente a las
necesidades inmediatas, sino que plantea la corrección de las causas que conducen a
las situaciones indeseables que viven los sectores más desfavorecidos de la sociedad
(Cfr. Cerdeira Gutiérrez, 1987; de la Red y Cortajarena, 1993). La Asistencia Social
protegerá ya no sólo a los indigentes, sino a todos los individuos que se encuentren
en una situación económicamente débil. De este modo, los rasgos fundamentales de
la Asistencia Social se acomodan a los siguientes (Alonso Seco y Gonzalo González,
2000, p. 98; García Núñez Serrano, 2002, p. 132):
Pero dado que esta nueva revitalización de la Asistencia Social coincidió con el
auge de la Seguridad Social, su destino no le deparó otra fortuna que quedar relega-
da a un papel secundario. Esto, al menos, fue lo que sucedió hasta que, aprobada la
Constitución de 1978 y en función de lo que reza su art. 148.1.20, las comunidades
autónomas le confirieron un importante aunque paradójico protagonismo. Importan-
te, porque a partir de la asunción de dicha competencia se desarrollará en España un
nuevo sistema -o mejor dicho un conjunto de 17 nuevos sistemas- de protección
social, el de Servicios Sociales. Paradójico, porque en ese proceso, y a la par que se
ampliaban su concepción y contenidos, el término constitucional Asistencia Social
será acompañado, ensombrecido y hasta sustituido por el de Servicios Sociales o por
el de acción social.
4. CONCLUSIONES
85
--
T AVECTORIA DE UNA rROFESIÓN
:Ü~R~IG~EN~E:_S~Y~O~CS~AR~R~O~ll~O~O~El~T~RA~B~A~JO'._:S~O~Cl'.:Al~,_ : . = R . : . : _ : : : . : . . : . . ~ - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
LECTURAS RECOMENDADAS
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
1. Desde principios del siglo XIX, el desarrollo del sistema público de Beneficen-
cia para atender a las necesidades sociales de la población puede interpretarse
como una forma de responder a la amenaza que suponía la llamada «cuestión
social» derivada de la precaria situación de las clases trabajadoras. Indique si
esta premi sa es V/F.
2. La Asistencia Social pretendía constituir un sistema superador de la Benefi-
cencia y se orientaba no solo a atender a las necesidades más básicas de las
personas en situación de extrema necesidad sino también a mantener el nivel
de vida. Indique si esta premisa es V/F.
3. Una diferencia clave la beneficencia y los seguros sociales es el carácter no
contributivo de la primera y contributivo de los segundos. Indique si esta pre-
m isa es V/F.
4. España ha sido de los países que antes han contado con un sistema de Seguri-
dad Social plenamente desarrollado, pues data de principios del siglo XIX. V/F.
5. Hablar de sistema de Asistencia Social y de sistema de Servicios Sociales es
prácticamente equivalente, pues no existe diferencia entre ambas formas insti·
tucional izadas de acción social. V/F.
6. Indica cuales de los siguientes son rasgos propios de la Asistencia Social:
A) A diferencia de los Seguros Sociales insuficiencia de recursos del asistido. B)
A diferencia de la Beneficencia, no atiende únicamente a la mera subsistencia,
sino al mantenimiento del nivel de vida del individuo. C) Carácter residual Y
complementario respecto a los Segu ros Sociales. D) Gratuidad de las presta·
ciones . E) Posible exigibi lidad de determinadas prestaciones. F) Financiaciónª
cargo de los Presupuestos Generales del Estado y pero también de los propios
beneficiarios.
RESUMEN
86
3. La cuestión social: previsión social y reformismo legislativo
GLOSARIO
87
ÜR(GE NES Y DESARROLLO DEL TRA0AIO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~~.:..::..::=-:::.:::::::...::::..:.:.::.:.::..:.:.::.=~~----------------
Cuestión social: Forma, en cierto modo eufemística, de denom inar al riesgo de ca
flictividad social asociado con la terrible y paupérrima situación en la que vivía la mayn.
' · d I R
parte de la población después de la caída del Antiguo Regimen Y e a evolución In.
or
dustrial derivados de las condiciones laborales Y sociales impueSt as por el sistema fabril
la creciente urbanización y la progresiva desaparición de los mecanismos tradicionaie'
de solidaridad, ayuda mutua y protección, así como por el abstencionismo en materi;
de acción social por parte del Estado. Fuente: Elaboración propia, 2022.
Reformismo: Ideología que persigue la justicia social mediante cambios progresi-
vos y no traumáticos en la sociedad Fuente: De Lucas y Murillo de la Cueva, 2010,
p. 123.
Seguridad Social: Sistema estatal (esto es clave) basado en la técnica de la previsión
colectiva que protege a los ciudadanos (trabajadores) contra los riesgos de enfermedad,
invalidez, vejez y muerte. Los sistemas de seguridad social se basan en las contribucio-
nes de los afiliados, que cotizan una parte de su salario, y aportes de los empleadores
y del Estado.
Seguro: Modalidad de previsión mediante la cual un individuo (el asegurado o
tomador del seguro), que pretende protegerse frente a las consecuencias (e.g.: falta
de medios económicos) de la posible ocurrencia de riesgos futuros previsibles (e.g.:
jubilación) o imprevisibles (e.g.: di scapacidad), pero que no podría afrontar por el
elevado coste de los mismos, entrega periódicamente, por sí mismo y/o graci as a ter-
ceros (e.g.: empleador), cierta cantidad económica a una entidad (la aseguradora) que
se compromete a cubrirle hasta un cierto límite en caso de que term ine sucediendo
la contingencia en cuestión. El seguro, a la par que impide la ruina personal o sufrir
otro tipo de graves consecuencias, es rentable para las aseguradoras pues constituye
una estrategia de ahorro colectivo organizada por un tercero basada en dos principios:
la previsión que supone prepararse para un suceso que puede o no acontecer con
suficiente antelación y el de la distribuci ón diferencial de las consecuencias y ci rcuns-
tancias que motivan el seguro entre el grupo de asegurados en la misma aseguradora.
Seguros Sociales: Medio de protegerse y hacer frente a diferentes riesgos o even-
tualidades futuros, previstos (jubilación) o no previstos (incapacidad) a través de una
estrategia de solidaridad y ahorro colectivos, que en el momento en el que acontecen
permitirte a quienes se aseguran generar unos fondos fundamentado en dos ideas
principales: la idea que los asegurados tiene una determinada probabilidad de sufrir
los referidos riesgos o eventualidades.
BIBLIOGRAFÍA
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3 · La cuestión social: previsión social y reformismo legislativo
89
º:..:.R::..:ÍG::.:E:_:N[::_:S_:Y_'.:O:_:ES~i\~RR~O~ll~O~O~E:_l~TR~All~i\~
..: JO:_S::º'..:c:•A~L-_'.T_::RA:_:Y_::EC::T:_0:.:.:.Rl/\:.:....:..º:...EU:...N_A_P_R_or_Es_,ó_N
_ _ _ _ _ __
90
3. La cuestión social: previsión social y reformismo legislativo
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Estado de Derecho. Valencia: Tirant lo Blanch.
SOLUCIONARIO
91
4. Estado social y origen de la profesión
ARIADNA MUNTÉ PA~CUAL~ ANE LóPEZ DE AGUILETA JAUSSI
UFR-Escuela de TrabaJo
.
Social, Universidad de Barcelona B
.
E -
, arce Iona, spana
Facultad de Educación, Universidad de Barcelona, Barcelona, España
GUION/ESQUEMA!
1. Orígenes del Trabajo Social.
1.1. Inicios de la acción social.
1.2. Evolución histórica del Trabajo Social.
2. Trabajo Social: Concepto y disciplina.
2.1. Conceptualización del Trabajo Social.
2.2. Profesionalización del Trabajo Social.
2.3. Objeto del Trabajo Social.
3. Conclusiones
ÜBJETIVO CENTRAL DEL CAPÍTULO!
El objetivo central del capítulo es profundizar en el Estado Social, en las bases que han dado
origen a la profesión del Trabajo Social y su recorrido a lo largo de la historia.
ÜBJETIVOS DEL CAPÍTULO:
• Dar a conocer las bases y orígenes sobre las cuales se ha podido desarrollar el Trabajo
Social, mostrando su evolución a lo largo de la historia.
• Profundizar en la conceptualización del Trabajo Social a lo largo de su historia.
• Clarificar y definir el objeto del Trabajo Social y las diferentes perspectivas existentes a
la hora de definirlo.
CONCEPTOS CLAVE!
• Estado social
• Acción social
• Objeto del Trabajo Social
• Profesionalización
1. INTRODUCCIÓN
· humana a la cooperac,ón,
La tendencia · det·mi'd a como noción de «ayuda
. .mutua»
{Kropotkin, 1907), es el punto de partida para el nacimiento del TrabaJo Social {TS).
93
~~~~~~~~:::=~.:=..:::.=..:....::__----------
ÜRÍGCNES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Las respuestas sociales ante las necesidades de las personas surge~ ~sp~~tánearnen.
te en forma de acciones simples, de pequeño alcance Y poca plan,fi~acion, y se van
desarrollando hacia formas más comp lejas y de mayor trascendencia que implica
necesariamente organización y diseño de procesos de acción. Dicho desarrollo dn
la ayuda mutua hacia lo que se entiende hoy por TS, toma formas distintas depen~
diendo de los valores éticos, culturales y configuración de organización política
de cada contexto socio histórico. En el contexto europeo, un elemento clave Para
la aparición de la disciplina del TS tal y como la entendemos hoy en día es el
surgimiento del «Estado Social» nombrado por primera vez en 1929 por Hermann
Heller ligado a la ya desarrollada idea de «Estado de Derecho». Con este concepto,
Heller apuntaba a la necesidad de construir una forma de gobernanza q ue permita
materializar los derechos de la ciudadanía recogidos en las leyes de los estados
constituciona listas emergidos a mediados del s.XIX que dejaban atrás e l Antiguo
Régimen (Torres, 2020). Trascender la esfera de los derechos sociales definidos
por valores democráticos como la igualdad, la libertad y la solidaridad, para poder
reparar los efectos perversos del capital ismo y la revolución industrial implica la
intervención de los Estados a través de las respectivas administraciones y alianzas
con otros agentes sociales. Así pues, como se verá en el desarrollo de este capítulo,
el Estado ha sido un elemento central a lo largo de la historia del TS, dado que es
el marco donde operaban los pioneros y pioneras de la acción social para poder
llegar a materializar la idea de Estado Social implementando servicios y programas
para conseguirlo (Feldman, 2021 ).
En el caso español, el cami no recorrido hacia un Estado Social y de D erecho que
propiciará la creación de un sistema de servicios sociales ha sido largo y complejo,
debido a los diferentes momentos sociopolíticos por los que ha pasado nuestro país.
No ha sido hasta el momento de la transición democrática, con la aprobación de
la Constitución de 1978, que se dan las cond iciones políticas, jurídicas y sociales
necesarias para iniciar su desarrollo (Aleman-Bracho y García-Serrano, 2005) . Más
ta:dío que en otros países europeos pero igual de importante, se ha llegado a consti-
tuir lo q_ue se denomina Estado de Bienestar: un contexto sociopolítico en el que el
E~tado tiene el deber de proporcionar a la ciudadanía lo necesario para asegurar su
bienestar, al mismo tiempo que busca disminuir las desigualdades, aportando aque-
llo que no pueden lograr por sus medios (como la atención sanitaria la educación
0
una vivie~da digna). Se diferencia, por ejemp lo, de Estados Unidos 'donde no hay
Esta~o de Bienestar, pero sí Estado Social. Ambos conceptos, Estado Social y Estado
de Bienestar' parten de una te n d enc1 ·a a 1a Just1c1a
· · · social
• pero con una manera d"fI e·
rente de lograrla En el d IE d d . ' .
• • caso e sta o e Bienestar es el estado quien proporciona
1o necesario para hacer lle • d d , .
gar a 1a cru a an1a los brenes y servicios a los que no
d
pue en acce der. En todo cas 0 IE d . TS
. , es e sta o Social el que permite e l desarrollo del
como una pro fesrón comple·a d f .d ,.
y cul tural (Barth et al., ~. e mi ª de acuerdo con cada contexto sociopolrtrco
2014
94
-- - _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _4_:_:-~Es:ta~d~o~s~oc~i~al~y~o~r~ig~e~n~d~
... la Práctica
. de la. ayuda
. mutua y su desarrollo subs'igu·Ien te crearon Ias cond'IcIones
· ·
mis-
m as de la vida
. .social sin
. las
. cuales
. el hombre nunca hub·ie d'd d f' ·
ra po I o esarro 11 ar sus o IcIos
Yartes, su cIenc1a,
1
su mteligenc1a, su espíritu creador· y vemos q 1
t b . ,
• d
ue os peno os en 1os que
los hábitos Y as cos um res que tienen por objeto la ayuda mutua alcanzaron su elevado
desarrollo, sier:ipre_fu eron per!odos del más grande progreso en el campo de las artes, la
industria y la c1encIa. (Kropotk1n, 1907, pp. 324-325)
95
ÜRIGENES Y DESARROLLO DEL TRADAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
tener una vida digna. La persona pobre o la ociosa se convierte en un peligro Par
crecimiento económico de un país, y la pobreza sería un síntoma de debilidad deª el
país o estado. Según esta concepción, los poderes públicos deben v~l~r para que ~
personas puedan trabajar y afrontar las situaciones de enfermedad
.
Y dificultad sin eaer
en la pobreza para contribuir en el equilibrio social Y econ Ómrco:
La misión del obrero es trabajar y si la enfermedad, la vejez O los accidentes atentan contra
él, el estado solícito y previsor acudirá en su ayuda. Pero a los que alteren al nuevo orden
social se les aplicará el manicomio y la cárcel, como nuevos baluartes de la defensa del
cuerpo social. (Álvarez-Uria, 1986, pp. 135-144).
96
----------------_..:.:_-==~:::.::.'...!....::.~~~~=~
4. Estado social y origen de la profesión
y vecinal, se ob~erva que en la Edad Media están las primeras muestras de acción so-
cial institucionalizada por parte de la Iglesia. Basándose en el valor de la caridad, ésta
buscaba minimizar las consecuencias de la pobreza sin plantearse cuál era el origen de
la misma. La segunda etapa, de beneficencia pública, está motivada por valores filantró-
picos originados por las corrientes humanistas del renacimiento (s. XVI). Esta corriente
se interesa por las condiciones de vida de los hombres y las mujeres y se reconoce la
necesidad de implicación de los poderes públicos para poder disminuir situaciones de
pobreza o de injusticia social, pese a que en aquel momento aún no había el reconoci-
miento de derechos sociales, por lo que la ayuda estaba sujeta a la arbitrariedad de las
personas representantes del poder público encargados de prestar las ayudas. La tercera
etapa se caracteriza por la organización de la asistencia social pública más allá de la co-
bertura coyuntural o puntual característica de la beneficencia pública. Se considera que
el Estado debe garantizar unas mínimas ayudas en caso de necesidad y se desarrollan las
instituciones y recursos necesarios para cubrir las necesidades definidas como básicas.
La idea subyacente en la creación de un sistema de Servicios Sociales es que toda per-
sona es sujeto de derecho y, como tal, deben garantizársele los mínimos de subsistencia
recogidos normativamente a través de leyes.
Alemán Bracho (1993) tipifica los sistemas de ayuda identificados a lo largo de la
historia de la siguiente forma:
97
ÜRÍGENES Y D ESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA D E UNA PROFESIÓN
Como ya hemos visto en el punto anterior, las respuestas sociales ante las necesi-
dades de las personas se encuentran presentes en cada momento y contexto sociocul-
tural debido a la tendencia a la ayuda mutua en el sentido que apunta Kropotkin. A
medida que las sociedades se han ido haciendo más complejas, las formas tradiciona-
les de acción social basadas en la familia y en la caridad o la filantropía han necesita-
do una revisión y una comp lementariedad. Esto sign ifica que la acción social, desde
sus inicios, ha estado en proceso constante de modificación para poder dar cobertura
a viejas y nuevas formas de necesidad ocurridas de los cambios de paradigma social.
Y es en este proceso constante de adaptació n de la acción social a las necesidades
cambiantes del medio que nace la profesión del TS.
La profesión de TS es compleja y no unívoca, se forja en el tiempo a través de di-
ferentes corrientes ideológicas/políticas. Como bien argumenta M alcom Payne (1995),
el TS se construye socialmente. Por este motivo, existen diferencias importantes en la
forma de desarrollarse como disciplina según el contexto sociocultural en que se dé. No
obstante, gran parte de los antecedentes del TS y de su literatura provienen de la cultura
occidental, de Inglaterra y Estados Unidos, lugares donde se llevaban a cabo recopila·
dones sistemáticas de la acción social y múltiples estudios con consistencia científica
que han influido internacionalmente en el desarrollo de la disciplina como tal.
Así, se identifica el origen del TS en el Reino Unido a finales d el s.XVII I, país donde
se desarrolla antes el proceso de industrialización con todas las consecuencias socia·
les que esta conlleva: explotación infantil, condiciones de insalubridad en fábricas Y
viviendas, falta de higiene en las calles, y un largo etcétera d e fenómenos asociados
98
____________________:4·:_:Es~ta~d~o~s~o~ci~a~Iy~o~rig~e::n~d~e~l~
a.!'.p~ro~f=es~ió
~n
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~~~~~~~~::::::::.::....:..::..:.:..:.:.:_:_ _____________
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
debía pedir a las personas indigentes que pusieran en eje rcicio todas sus capacidades
para mantenerse a sí mismas (Friedlander, 1975). .
Algunas de las referentes del TS individualizado que estaban vinculadas a la Cos
fueron Mary Richmond (1861-1928), la cual es considerad~ la madre del método del
TS individual o de casos; y Octavia Hill (1938-19 12), conocida por su labor a través de
las visitadoras sociales entre otras. Ambas tienen un destacado papel en la conceptual¡.
zación del TS y el desarrollo de un procedimiento de intervención social propio con, 0
veremos en los capítulos relativos a la conceptualización Y al método de la disciplina.
Paralelamente a este movimiento hacia el desarrollo del TS individualizado, vaco-
giendo fuerza un movimiento orientado a la acción colectiva que también tiene sus
orígenes en Inglaterra: el movimiento de los Settlement Houses. Samuel Y Henrietta
Barnett inauguraron en 1884 Toynbee Hall, una casa en la que se ofrecían diferentes
servicios y atenciones a las familias del barrio. Según el matrimonio Barnett, era nece-
sario conocer y vivir de cerca las necesidades de las personas pobres para entender sus
vivencias y poder darles una respuesta que les ayudara a mejorar su situación social. En
este proyecto no sólo se implicaban ellos y las familias pobres, sino también jóvenes
intelectuales provenientes de universidades de prestigio para que tomaran conciencia
de lo que representaba la pobreza. Posteriormente, Jane Addams (1860-1935), conoce-
dora de la experiencia del matrimonio Barnett, creó junto con su compañera Ellen Gates
Starr la conocida Hui/ House en Chicago, impulsando el Settlement House Movement,
el cual trabajaba para mejorar las condiciones de la comunidad.
Las dos experiencias son el origen del TS grupal y comunitario. La ideología que
sustenta esta forma de intervención está vincu lada a las corrientes críticas como el socia-
lismo y el social cristianismo. Se parte de la base de que la pobreza no es consecuencia
del poco esfuerzo individual o de algún tipo de situación personal invalidante, sino
que hay ciertos elementos estructurales en la sociedad que impiden que las personas se
desarrollen plenamente como tales en todas sus dimensiones. El liberalismo, la falta de
cobertura sanitaria, la falta de oportunidades formativas, o la condición de inmigrante,
entre otras, serían situaciones contextuales que generan desigualdad y pobreza. Desde
este prisma pues, la intervención no debe pasar sólo por la adaptación del individuo al
sistema, si no que hacen falta reformas sociales a nivel estructural. De esta manera, para-
lelamente al apoyo individual, hay que hacer activismo social, cambiar leyes, conseguir
responsabilidades políticas (Addams & Woods, 1893). El Settlement Houses incorpora
la conocida «máxima de las tres R» (reform, research, residence) a través de la cual dejan
claro el_ posicionamiento respecto a la acción social para luchar contra la pobreza: es
necesario un p~oye~o s~~ial de reforma donde se impliquen todos los agentes sociales;
hay que hacer mvest1gac1on para conocer los fenómenos sociales en torno a la pobreza;
hay que vivir y conocer de muy cerca a las personas pobres para poder hacer realmente
una buena asistencia social (Robles, 2013).
Mary Rich~110nd trabajó en la COS de 1889 a 1909, teniendo un papel destacado
en el establecimiento del proceso metodológ·rco del TS á d cuando
, aunque es m s tar e
100
---- -
pu bl ,ca
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __:4:__
'
. _i:Es~ta~d:'.:o'...:s~o~ci~a~Iy~o~r~ig~e~n~d~e~la~pr~o~fe=s~ió~n
101
ÜRIGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
------=..:.:.::.:.:.::::.::...:::.::...::==.'.::...:'..:::=~:.::.:.::.:.=__:_::_------------
derecho que, en nuestro caso, se ha dado de forma tar~ía debido_ al larg_o Periodo
de dictadura acaecido entre el 1939 y el 1975. Esta realidad también ha Jugado ll 11
papel importante en el desarrollo de la profesión del TS como disciplina, dado qll
la interpretación de lo que son los derechos y las necesidades sociales define loe
roles y funciones de las personas que deben ejecutar las acciones sociales dentro ds
las instituciones de ayuda, es decir, de los/as Trabajadores Sociales. Tomasa Bañe:
(2004) analiza el proceso de profesionalización del TS en España ligado a la aparición
del Estado Social teniendo en cuenta las dimensiones siguientes: formación, salidas
laborales, ejercicio profesional e imagen y presencia pública de la profesión. La autora
diferencia tres momentos en la evolución que se sintetizan en el cuadro siguiente:
102
4. Estado social y origen de la profesión
r.:,u-
L=.1~1
... [!]
••
•
•
■ •
Actividad: Visionado de un breve vídeo sobre Jane Addams y la creación de la
Hull House. ¿Conocías esta autora? ¿Conoces alguna experiencia similar? Descríbela
Y relaciónala con alguno de los aspectos teóricos presentados en el capítulo.
103
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
104
--- -
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _4_::-~Es:ta:d~o:._:s~o'.:c~ia'.'._I!:_Y~O~ri~ge:.'.n~d~e~la~p~r~o~fe~si~ó~n
Es la tentativa para defi~ir con la_mayor exactitud posible la situación y personalidad del ser
humano en una ~arenci~ cualquiera, en relación a otros seres humanos y con las institucio-
nes de la comunidad. (R1chmond, 1922, p.67)
105
~~~~~~~~~~.::.:..::.:..:.:.~=---------------
ÜRIGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Esta idea, sin embargo, tuvo muchas reacciones en contra dado que en el proceso
de intervención se conocen diversos aspectos sociales que no son objeto de atención
de las otras disciplinas. Por otro lado, en el momento mismo de la intervención en
'
las interacciones con el medio (persona, grupo o comunidad) emergen nuevas situa-
ciones o aspectos que generan un nuevo conocimiento inscrito en la práctica del TS
Y que sólo desde esta práctica pueden ser conocidos y estudiados. De esta manera, se
puede defender que sí tenemos un campo propio de investigación. Este enfoque de
carácter cientificista lo representa muy bien Teresa Rossell :
106
--- -
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __:4.:_. ..'.:E~st~ad~o:_s~o~c~ia~Iy_y~o~ri~ge~n~d~e:_:l~a~p~ro~f.:
Si bien el recorrido histórico sobre las diferentes formas de apoyo social y su evo-
lución hacia lo que conocemos hoy en día como TS es muy dilatado en el tiempo, el
TS como disciplina Y como profesión, como ya se ha visto, es bastante reciente.
Aunque hoy en día se parte del reconocimiento disciplinario del TS, este acuerdo
no ha estado exento de discrepancias entre los y las propias trabajadoras sociales debi-
do a diversos motivos (Celedon, 2003): a) la juventud de la profesión, b) comparte con
otras ciencias sociales su campo de investigación, «lo social», c) Falta de un corpus
teórico propio. Pese a todo, apunta la autora que: «en la medida en que van delimitan-
do su alcance real, sus contenidos específicos y su praxis profesional , se va afianzan-
do como una disciplina social con fundamentos científicos» (Celedon, 2003, p. 268).
La idea de disciplina nos remite a la manera en que orientamos nuestra mirada a
determinados aspectos de la realidad que nos rodea. En este sentido, Ospina (2004)
sostiene que:
Si la realidad la vemos desde la presencia de sus objetos concretos, de sus hechos, regula-
ridades o procesos visibles, o que se pueden inferir directamente de lo observable tenemos
la física, la biología o la química; pero si la realidad la queremos ver a través de símbolos,
de valores y de costumbres, entramos al ámbito humano, social y cultural abordado por
disciplinas como la antropología, la sociología, la filosofía, etc. (Ospina, 2004, p. 2)
En la línea de la conceptualización de TS que aporta Rossell (1999), se puede de-
fender que realmente este es una disciplina en tanto en cuanto en su propio campo de
estudio y de acción se genera toda una serie de conocimientos que le son propios, y
que ninguna otra disciplina los puede abordar desde su campo de acción.
Trevithick (2011) nos muestra cómo el conocimiento teórico y práctico del TS
nos llega a partir de la interacción entre diferentes formas de conocimiento previos a
nuestra acción, estos son:
• Los conocimientos teóricos para interpretar y explicar las situaciones objeto de
intervención que nos pueden venir dados de otras d~scipl'.nas como la psicolo-
gía o la sociología, además de las proporcionadas mas recientemente por el TS,
• Los conoc1m1entos
· · metod ológ'i cos·• cuáles son los procedimientos
.. para hacer
una intervención rigurosa y sistemática que tenga un impacto pos1t1vo,
107
ÜRfGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
que permite vivir a quien lo ejerce libre de las preocupaciones de poder cubrir
o no sus necesidades básicas.
La autora señala, además, la naturaleza de virtud cívica de las profesiones, esto es,
la tendencia a hacer el bien común. En relación al TS, esta persecución es intrínseca a
la disciplina dado que es su ethos o razón de ser.
En el caso de España, la creación del Área de conocimiento de TS y los Servicios
Sociales (Acuerdo de la comisión académica del Consejo de Universidades de 8 de
abril de 1991) supuso el reconocimiento formal de la existencia de la disciplina de TS
con el cumplimiento de los requisitos establecidos por este Consejo:
• Un conjunto de conocimientos sobre su objeto específico.
• Una comunidad científica internacional.
• Una tradición histórica común (Real Decreto 1888/1984, de 26 de septiembre).
En conclusión, uniendo la noción de disciplina y la de profesión podemos decir
que se trata de una profesión que se desarrolla en el seno de una disciplina propia.
Que ya está consolidada pero q tOd , • .
. ue avra trene que hacer mucho trabajo para seguir
creciendo para ganar legitimidad científica (que no social) y ser considerada como
trascendente tanto en su vertie t á , . ,.
.
acadé mrca. ne m s tecnrca como en su vertiente más cientrfica
108
---
2, 3.
- _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _4.:.:_·_:E~s.'..'.:ta~d~o~so~c~ia~ly__y~o~ri~ge~n~d~e~la_!p~ro~f=es~ió~n
El objeto de cualquier
. disciplina
.. . se define a partir de su t·ma l'd
, ad o ethos pro fe-
si·onal, el cual recibe su .legrtrmrdad
. en el interior de una soc·re dad determrna
• da. En e1
th0 0 rd
caso del TS, su e ~ final ad s~~ían el bienestar humano y la justicia social (Agua-
yo, 2007). La ~agnrtud Y com~le¡rdad del mencionado ethos ha generado un gran
debate en relación ª la concreción de cuál es el espacio o ámbito que contribuye su
razón de ser. El he~ho de ser una disciplina nos exige definir cuál es nuestro objeto
desde una perspectiva conceptual Y no práctica, para permitir hacer una aprehensión
intelectual de los problemas antes de intentar resolverse, hacerlo de manera concreta
y en relación a los objetos de saberes afines (Zamanillo, 1999).
A lo largo de la historia del TS ha habido diferentes perspectivas a la hora de definir
su objeto:
1. Lo antropológico como problema. Este enfoque sitúa a la persona como el
centro de conocimiento y de intervención. Las problemáticas sociales deriva-
rían de la conducta humana y las intervenciones planteadas irían en la línea de
paliar las disfunciones sociales y ayudar a los individuos a funcionar de forma
adecuada dentro de la sociedad.
2. El ser humano en situación. Desde esta perspectiva, el foco de interés es la persona
y su situación o circunstancias, entendiendo que éstas juegan un papel a la hora de
posibilitar o impedir a las personas que puedan funcionar de forma autónoma y de-
seable dentro de la sociedad. Las intervenciones irían igualmente centradas en las
personas como responsables de poder mejorar su situación social pero, sin embar-
go, también se contempla poder incidir en el contexto cuando algunas condiciones
materiales o relacionales impiden que la persona haga un proceso de mejora.
3. El hombre oprimido. El objeto de intervención no son las personas sino las es-
tructuras sociales que las oprimen imposibilitando que se desarrollen de forma
plena como seres humanos. De acuerdo con esto, las intervenciones se orien-
tan más en la organización de comunidades y el activismo político.
4. Necesidades-recursos. Aquí el objeto no es la persona ni las estructuras, sino
el binomio de necesidad y recursos. Se parte de la base de que todas las perso-
nas tienen unas necesidades y que existen determinados recursos que pueden
cubrirlas. El objeto O centro de interés del TS es conocer qué necesidades se
tienen y cuáles son los recursos para cubrirlas, y las intervenciones pasarían por
hacer grandes planificaciones de servicios.
Zamanillo (1999) sostiene que en estas formulaciones del objeto del TS hay una
confusión en torno a lo que es el objeto del TS y qué es el sujeto de intervención. En su
análisis, propone el malestar psicosocial como objeto: el TS se ocupa d~ to~o aquello
que genera sufrimiento humano, sea de génesis estructural (pobreza; pnvac,on.es m~
rales, sociales o culturales; dependencia, marginalidad ....) o provocado por la v1venc1a
109
ÜRÍGENES y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
3. CONCLUSIONES
En conclusión, en este recorrido por la historia del TS puede verse cómo, a pesar
de ser definido según cada contexto sociopolítico, parte de la tendencia común de los
seres humanos de ayuda mutua. Así, vemos cómo pasó de una ayuda poco organizada
Y nacida de la voluntariedad de algunas personas ha pasado en diferentes contextos a
ser sistematizada y regulada.
Actualmente, a pesar de las discrepancias que ha habido en la definición del TS de-
bido a su juventud, es una disciplina consolidada que, no obstante, está en proceso de
obte~er una mayor legitimidad científica. Las crecientes publicaciones en revistas de
alto rmpacto de investigaciones hechas en TS y la aplicación de evidencias científicas
en el díaª día son prueba de esa creciente base científica de esta disciplina.
LECTURAS RECOMENDADAS
110
__________________:_4~.~E~st~a~do~so~c~ia~l'!._y~o~ri~ge::n~d~e~l~a~p~ro~f=
es~ió~n
Richmond, M. E. (1995). El
. .Caso Social Individual/ El O.1agn6st1co
· Socia
. I: Textos Se-
/eccionados. Talasa Ed1c1ones.
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
RESUMEN
El Trabajo Social nace de la tendencia humana a la ayuda mutua. Las acciones que
espontáneamente y sin planificar hacían las personas se fueron desarrollando con una
mayor organización y diseño, culminando en lo que hoy conocemos como Trabajo
Social. A pesar de que el Trabajo Social se ha definido de acuerdo con cada contexto
socio-histórico, el estado social actual permite su desarrollo en diversos contextos.
Desde un inicio, la familia o el vecindario proveyeron de formas de ayuda en situa-
ciones de pobreza o dificultad, lo cual fue cambiando a lo largo de la historia y espe-
cialmente en la revolución industrial. La pobreza generada en algunos sectores tuvo
como respuesta un cambio en la visión que se tenía hasta entonces, profundizando
en las causas sociales que generaban la situación. Así, se identifica como origen del
Trabajo Social en Reino Unido a finales del siglo XVIII mediante la Charity Organi-
zation Society (COS), centrado en el Trabajo Social individualizado. Paralelamente,
se desarrollan movimientos de acción colectiva también en Inglaterra llamado Settle-
ment Houses. Dos grandes figuras de ambas corrientes como Mary Richmond y Jane
Addams fueron referentes en el paso de unas acciones basadas en la buena voluntad
a una práctica basada en procedimientos científicos. En España, a partir de 1843 se
crean las primeras leyes regulando la asistencia social pública, aunque hasta el naci-
miento de Cáritas en la década de 1940 no se produjeron las respuestas caritativas
organizadas. El capítulo trata, además, cómo la disciplina y profesión del TS es joven y
no exenta de discrepancias en su conceptualización. Finalmente, se repasan distintas
perspectivas del objeto del Trabajo Social.
111
Ü:_:R:ÍG:'._'.'.E_:N=ES~Y~D~E~SA~R~R~O~LL:'.O~D~E:_l~TRJ~~~BA~J~O_:S~O~
.:::
GLOSARIO
Cl:_Al:::_•_:_
l_:RA:_:Y:_:ECT.:.:..:O:.:_:R.::_IA.....:D_E_U_N_A_P_RO_F_E_SI_Ó_
----
N _ _ _ _ _ __
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4. Estado social y origen de la profesión
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tirant.com/index.php/teoria-y-derecho/article/view/214
SOLUCIONARIO
La primera afirmación es falsa porque hay casos como Estados Unidos donde no hay
estado de bienestar, donde sí se desarrolla el TS. La segunda afirmación e~ verdadera, ya
que la definición Y tarea del TS se especifica dependiendo del contexto sociopolítico.
2. Escoge la opción correcta. El Trabajo Social es:
. a) una ~isciplina b) una profesión e) una profesión que se desarrolla en una disd·
plma propia.
114
5. El Trabajo Social como filosofía práctica:
fundamentos, reflexiones e influencias
ANTONIO LóPEZ PELÁEZ
UNED, Madrid
(HAIME MARCUELLO 5ERVÓS
Universidad de Zaragoza
Gu10NIESQUEMA:
1. Introducción.
2. Teorías para entendernos, para gobernar y para curar: palabras.
3. Cooperación, agenda pública ytrabajoen red: las grandes organizaciones internacionales
de Trabajo Social.
4. Conclusiones
OBJETIVO CENTRAL DEL CAPÍTULO:
• Fundamentar críticamente las perspectivas teóricas del trabajo social.
OBJETIVOS DEL CAPÍTULO:
• Mostrar las bases teóricas del Trabajo Social como disciplina y profesión.
• Revisar las perspectivas epistémicas en la construcción del Trabajo Social.
• Situar evolutivamente las teorías del Trabajo Social.
CONCEPTOS CLAve:
Trabajo Social, Filosofía, Teoría, Ciencia.
1. INTRODUCCIÓN
Pocas cosas son más prácticas que una teoría. Por eso mismo, también se puede
decir que no hay nada más importante que una buena teoría. Y aquí, entendemos
por «teoría» yna explicación del mundo, -de una parte de lo real o de lo imaginario,
sea del pasiclo, del presente o del futuro-, que permite en sí misma entender aquello
que explica. Tiene un carácter construido, provisional y abierto a la discusión. Es, al
mismo tiempo, un modo de argumentar y un modelo para interpretar la realidad de
115
T YECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~Ü~R!21G~CN~E::S!._Y~D'.:CS~A~RR~O~ll~O~D~E~l~TRA~BA~JO~SO~C~IA~l-~RA==------------------
116
5. El Trabajo Social como filosof'
'ª práct1ca:
·
fundamentos, reflexiones e influencias
1 eomo ·in d.,can estas autoras e n la nota a pie este gráfico se reprod uce de. Moon,
. K., & Black-
.
man, o . (20l 4). A gu1.de to und erstand·ng
1 social science research for natural sc1ent1sts. Conservat1on
Biology, 28 (5), 1167- 1177.
117
Ü~ ~ ~~y DESARROLLO
RfGENES ~ ~ ~ ~ DEL~~ TRABAJO
~~~ ~ ~T~
SOCIAL, RAYECTORIA
~ ~~ ~ D~EU~N:A_:P_:R.::,:OfE:_:S_IÓ_N_ _ __ __ _ _ --......
____
~
u,;;,ltMsmo
los mflodos do t.s cit ndu naturolts
(postutor. obstrvar, dorivar ••rdodts lógicul
pueden ser 1pf1u dos i lis dendissocliles.
3.2 P0<t1>0sltMsmo
Se noctsit•n múltiples mflodos Pira
ldtntifoar una aeenda vdl,da porque todos
tos mflodos son Imperfectos
La fuente
3.3 del significado proviene de la ••tructuri formal que se •ncuenIra en el lenguaje Y puede aplicarse a todos los aspectos de la cultura humana.J
Estructurilismo
Apllcaclón : para e ntender
3.5 tnltrpretatlvlsmo Los métodos de las ciencias naturales no pueden apl!carse a la_s ciend•s --,
sociales; las inmpretaciones de la realidad se derivan de la cultura y se situan hlstóncamente.
1 1 ---
----:- -
3.5• Henn«nfutlca
1
·- -- ---,
El s,¡níflcado oculto (del lenguaJ•l ,xist•
i 3.sb renomenolosla ---,
L_
3.Sc lnteracclonlsmo simbólico
1en textos, pricticos, ev,ntos y La esencia de la ,xpcrfencla humana de los
El Investigador debe tomar la posición é• lo,
1 sllu1dones, de bajo de tos aporentei enómenos sólo se entiende cuando el
nvestlgador se separa de sus propias lnveitigados (Interacción) compartiendo el
---- -
experiencias. lenguaje y otras herramientas (slmbolos).
~
--- ---
118
5. El Trabajo Social como filo f' á .
so 1ª pr ct1ca: fundamentos, reflexiones e influencias
federación
. Internacional
. de Traba1·adores Soc·iales, y ("') · ·, nt ernacIona
111 . 1a A soc1acIon · 1
1
de ConseJos de Bienestar Social (Masarykova, 1928)
En este_ capítulo, ~nalizaremos brevemente algunas de las influencias epistémicas,
de las comentes teóricas que han influido en -nutrido, decíamos antes- y condiciona-
do -en tanto parte de la cultura dominante- el Trabajo Social como disciplina y como
profesión. Y e~ ~egundo lugar nos detendremos en el enfoque cooperativo y ético que
impulsa la actividad de las grandes organizaciones de Trabajo Social como muestra de
ese hacer siempre situado en un contexto específico.
Los seres humanos hacemos cosas -horno faber-, nos reímos -horno ludens-,
pensamos -horno sapiens- y vivimos en sociedad ... ahora condicionada por los dis-
positivos tecnológicos y por las infinitas pantallas -horno zappiens- (Veen & Vrak-
king; 2006). Nacemos ya inmersos en un grupo, una tradición, un lenguaje y una
forma de analizar y afrontar la sociedad. Llegamos a un mundo que estaba antes de
nacer y seguirá después de morir. A la vez, somos capaces de pensar reflexivamente
sobre nosotros mismos, evaluarnos e ir más allá de los límites de la interpretación del
mundo en la que hemos crecido.
Somos capaces de hacer y de crear, es decir, de ser creativos porque necesitamos
sobrevivir. En buena medida, nuestra educación, nuestras teorías, todo eso que más
o menos compartimos nos abre esa oportunidad de dar un paso más, de innovar. Esta
doble dimensión, -socialización para reproducir hábitos, rutinas, pautas y socializa-
ción para responder creativamente al entorno y desarrollar pautas de comportamiento
inesperadas-, es la que permite ser como somos tanto en la permanencia como el
cambio personal y social.
Abordar los orígenes del Trabajo Social requiere reflexionar sobre cómo pensaron
antes que nosotros aquellas personas que instituyeron la disciplina. Pero también es
necesario reflexionar sobre cómo pensamos, cómo definimos los problemas sociales,
cómo explicamos los procesos de inclusión y exclusión social, y cómo -a partir de un
diagnóstico bien fundamentado-, somos capaces de intervenir profesionalmente. Esto
ha de ser a la vez que mejoramos un estado del bienestar que nos permita atender
sistemáticamente las situaciones de fragilidad por las que cualquier persona puede
encontrarse.
Por ejemplo, si consideramos que la sociedad es solamente un conjunto de indi-
viduos independientes entre sí, responsables únicos de su trayectoria individual, la si-
tuación de pobreza O exclusión que alguien padece es ante todo una responsabilidad
personal e intransferible. Si consideramos, por el contrario, que estamos interconecta-
dos y que cada persona afronta su entorno influida por su trayectoria familiar y grupal,
influida por su género, influida por su educación -o por la ausencia de formación-,
119
E UNA PROFESIÓN
T RAYECTORIA D
ÜR(GENES Y DESARROUO DEL TRABi\10 SOCIAL,
120
s. El Trabajo Social como filosofía práctica · f d .
--- · un amentos, reflexiones e influencias
121
NA PROFESIÓN
IAL TRAYECTORIA DE lJ
ÜRIGEN[S Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOC •
Teoría(s)
{ )
Praxis
No obstante, proponemos unas pincel adas desde otra perspectiva. A nuestro juicio
los fundamentos teóricos del Trabajo Social en Europa, en general, y en España, en
particular, tienen un carácter híbrido donde se producen combinaciones diversas que
tienen una vinculación estrecha con tres pilares socioculturales y simbólicos: (i) las
reivindicaciones de los movimientos obreros, (ii) las formas de solidaridad de las bur·
guesías y (iii) los postulados sociales de las instituciones religiosas, en el caso españ_01
la Iglesia Católica. Y su reflejo se muestra en cómo se describen los problemas socia·
les y la manera de plantear cuál es la estrategia más eficaz para la intervención profe-
sional. A esto se ha de sumar, considerando su influencia en el mundo anglosajón el
pragmatismo Oames, Pierce, Dewey entre otros), pero también el psicoanálisis (Freud,
Jung, Lacan ...) y el perspectivismo con una aportación clave de José Ortega y Gasset,
122
-----------=-.:.:.=~~~~~~~~
5. El Trabajo Social como filosofía práctica: fundamentos, reflexiones e influencias
Este gran filó~ofo esp~ñol, señalaba hace cien años la importancia de las circuns-
tancias para explicar la vida de cada persona: cada uno es uno y su circunstancia, y si
no la salva, no se salva a sí mismo. Para Ortega, la realidad en sí misma tiene muchas
caras, Y nuestra relación con ella parte siempre de su complejidad, y de la posición en
la que estamos anclados, la posición desde la que la conocemos. Un ejemplo clásico
para él era la sierra de Guadarrama. Decimos que la vemos desde el lado de Segovia,
pero también la vemos desde el lado de Madrid. Desde cada posición, la vemos, pero
no tenemos una idea completa hasta que tomamos en consideración las demás perspec-
tivas. No todas las perspectivas tienen el mismo valor, pero cada una de ellas responde
a la posición vital del sujeto que percibe. Al abordar la emergencia del hombre masa,
producto de la sociedad contemporánea, en los artículos periodísticos que dieron lugar
a su obra La revolución de las masas, Ortega no solo describe desde fuera este nuevo
tipo de personalidad, sino que se adentra en su forma de mirar y en la perspectiva con la
que afronta el presente el ciudadano de la década de los años 1920. En el Traba jo Social
contemporáneo, las teorías del co-diseño y la ca-creación han vuelto a poner de relieve
la vigencia de este planteamiento: hay que incluir las visiones de todos los actores, y
desde todas las posiciones, para poder alcanzar un diagnóstico adecuado de la realidad.
Desde el perspectivismo orteguiano, los problemas sociales no se reducen a nuestra
percepción de los mismos. Tenemos que incluir las diferentes perspectivas sobre dichos
problemas, incluyendo a los que nos rodean. Implica, por lo tanto, un esfuerzo para
asumir reflexivamente la propia mirada, y abre la puerta a mirar desde otra posición,
saliendo de uno mismo, para encontrar una realidad compleja.
En paralelo a esta 'perspectiva' orteguiana, a lo largo del s. XX se han construido
también propuestas como la del Estructuralismo, el lnteraccionismo simbólico, la Teo-
ría crítica, los Feminismos en sus diversas olas, las Teorías de-coloniales y el Realismo
crítico. Cada una de esas etiquetas o taxonomías tiene su propia literatura y referentes
destacados. En todas ellas la pregunta que merece la pena plantear es cuáles son las
consecuencias prácticas de las posiciones teóricas, en especial, los efectos que éstas
tienen en la manera de entender y ejercer el Trabajo Social. De las anteriores quere-
mos detenernos brevemente en el realismo crítico.
El realismo crítico ha sido defendido como una posición filosófica compatible con
el Trabajo Social (Brekke y Anastas, 2019). Como ya hemos señalado en otro lugar (Ló-
pez Peláez y Marcuello, 2019), el realismo crítico parte de tres supuestos básicos: (i).
el mundo que nos rodea es como es, tiene identidad propia, y puede ser conocido; (ii).
nuestra intervención en el mundo nos abre posibilidades y transforma la realidad; (iii). el
conocimiento puede ser transmitido por el lenguaje y crea un corpus científico que nos
permite describir la realidad e intervenir en ella. En la posición denominada «realista», el
reconocimiento de las diferencias entre las estructuras sociales y las naturales no implica
que el método científico sea diferente. El punto central de la epistemología «realista»,
como contrapunto a la «positivista», es el concepto de causalidad: explicar algo no es
simplemente constatar regularidades, sino establecer cómo se producen, y esto solo
123
=~~~~~~~~~==-~-------------
ORÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTOR IA DE UNA PROFESIÓN
O
se logra acudiendo a mecanismos o fuerzas causales que pueden ser no_accesibles
directamente por observación. Desde este planteamiento, tanto el ~st ructu ral,smo corno
la hermenéutica son enfoques científicos puesto que buscan expl_,ca: las regularidades
recurriendo a entidades que pueden ser o no observables. Los criterios metodológicos
han de tener en cuenta la doble condición de sujeto Y objeto del ser humano Y del inves.
tigador. Desde el realismo crítico, los problemas sociales existen externamente a nuestra
percepción, y pueden ser abordados. Tienen consistencia propia. Y debemos utilizar en
su análisis diferentes enfoques, tanto basados en datos empíricos, como en el discurso
de los afectados o en las dinámicas culturales y sociales que fortalecen los procesos de
exclusión social en colectivos específicos a lo largo del tiempo.
En cualquier caso son palabras que tienen efectos en las formas de gestionar los
asuntos comunes, nos permiten crear medios de entendimiento y, llegado el momen-
to, la oportunidad de sanar y curar. De hecho, las teorías son palabras que tienen
consecuencias en la vida de las personas bien sea en su dimensión psicológica, en lo
social y económico, pero también su dimensión política. Además, esto se ha de aterri-
zar en personas concretas, en un mundo siempre en cambio lo cual exige ir más allá
de la exég~sis que repite un canon o unas consignas establecidas en tiempos pasados.
Pero, al mismo tiempo, los pilares conceptuales sobre las que se sostiene la cien(
~el Trabaj o So~ía_l y el ejercicio profesional son las raíces que permiten crecer es;:
arbol ~e conoc1m1ento, creando un espacio propio y de cooperación como ya se hizo
a comienzos del s. XX (Masarykova, 1928).
125
CT0RIA DE UNA PROFESIÓN
T ._'.YE :.::.::=~ - - - - - - - - - - -
2O~R~(G~E~N~ES~Y~O~E:'.SA~R~RO~l~LO~O~El~T~RA~B~A~JO~SO~C~IA~L,:...:_:R~A.' ~
: Véase https:/'.www.ifsw.org/social-work-action
Cfr la entrevista a la presidenta d I IFS . ro-
fesores Chaime Marcuello y Antonio L; e: W, profesora Sil vana Martínez, realizada _por _l~s en
202 1: https://www.youtube com/ t h?P Peláez, en el canal de Youtube Trabajo Soc1alD1gita
i
· wa e v- MVL3qS78zXY
126
--
J
sde
s. El Trabajo Social como filosofía rác 1· .
- _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _..::.,P:..::,l::,:C::ª:.·f~u~nd~a~m~e~n~to~s,~r'.:e~fle~x~io~n~e~se~in~fl~ue~n~c~ia~s
·etivo·• la educación,
sus
• • •
m1c1os, las
la profesión
tres
•
y la intervención en el am
organizaciones han traba,·ado d
, b't
f
d b'
. .
.
I o eI 1enestar socia 1.
De . . .. e orma conJunta, organizan-
do congresos internacionales,
. transfinendo conoci·m·ient o y buenas prácticas
• a través
de iniciati:as ~onJuntas com_o la revista Internacional Social Work {propiedad de las
tres organiz~ci~nes ª partes igua_les), Y acordando estrategias conjuntas para situar en
la agenda publica los retos del bienestar social.
En este sentid_o, las ~res organizaciones pusieron en marcha en 201 o la Agenda Glo-
bal para el TrabaJo Social Y el desarrollo social, con cuatro objetivos: promover la equi-
dad social Yeconómica, promover la dignidad y el valor de todas las personas, fortalecer
las relaciones humanas Y trabajar a favor de la sostenibilidad ambiental. Para los años
2020-2030, la Agenda Global se ha redefinido, y su primer tema {años 2020-2022) se
centra en la promoción de la solidaridad y la conectividad global. Precisamente en un
entorno de pandemia con la COVID19, el lema de este primer período, 2020-2022,
UBUNTU {soy porque nosotros somos) hace referencia a la necesidad de fortalecer los
vínculos e implicar a todos los actores en la solución de los problemas, desde una pers-
pectiva basada en la ca-creación y la co-implicación que no deja a nadie invisibilizado.
Esta Agenda Global contiene implícitamente una síntesis de posiciones y teorías,
donde cabe rastrear el peso de las posiciones epistémicas, de los autores más o menos
clásicos de referencia, pero sobre todo construye un marco conceptual orientado a
la acción que desde su origen ha tenido un carácter reflexivo, a modo de mirada de
segundo orden. Y siempre es oportuno presentar una nueva lectura de la historia de lo
que ha sido antes (Pierson, 2022).
4. CONCLUSIONES
Para terminar este capítulo, entendemos que el Trabajo Social, en tanto ciencia y
profesión, también se puede describir como una filosofía práctica. En los apartados an-
teriores hemos mostrado un recorrido por algunos de los fundamentos donde se sos-
tiene el enfoque filosófico del Trabajo Social. Además, hemos incluido un conjunto
de reflexiones que permitan hacer pensar a quien lea estás páginas Y hemos mostrado
algunas de las influencias que ha recibido y ·que ha promovido.
Una teoría, si recuperamos el sentido y significado originario de la palabra griega,
es una mirada. Es un modo de ver el mundo. Todo ejercicio del Trabajo Social tiene
siempre tras de sí una teoría que lo fundamenta. Puede ser más o menos explícita,
consciente, polémica, política... Pero siempre hemos de saber que desde la pers-
pectiva que adoptemos tendremos la posibilidad de ver una parte del m~ndo y de
los Problemas de las personas, grupos y comunidades ~on las q_~e trabaJa~os. La
adhesión a un postulado teórico define el perímetro de la mtervenc1on y capacidad de
análisis que se desarrolle. Esto acota el campo de lo que se puede conocer y lo que se
va a ignorar, es un instrumento para la interacción social y para la reflexión. Por eso,
127
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRA0AJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
LECTURAS RECOMENDADAS
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EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
128
--- s. El Trabajo Social como filosofía prácti . f
- -------------...'.:.:..::.:::_:c:::::a'..:...~u~nd~a~m~e~n~to~s,~r~ef~le2
RESUMEN
x~io~ne::s~e~i~nf~IL~,e~nc~i~as
En este capítulo
. . .analizamos la importancia
. de las teor'ras f'I, os óf'reas en e 1 T ra baJO
·
social como drscrplrna Y como profesión, prestando especial atención al realismo crí-
tico. En el proces? de inStít~ci?n~lización del Trabajo Social, ponemos de relieve el
carácter cooperativo de la drscrplina Y la profesión, que desde el primer momento les
lleva a organizar en 1 9 2 8 tres grandes organizaciones: la ICSW, la IFSW y la IASSW,
que continúan trabajando por el bienestar social en la actualidad.
GLOSARIO
BIBLIOGRAFÍA
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ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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, rt , spana
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l. Introducción al Trabajo Social Educativo
2. Desarr~llo histórico del Trabajo Social Educativo en España
3. Educación ~ormal y no forma l: diferencias en la intervención
3.1. Func~ones del Trabajo Social Educativo en educación fo rmal
3.2. Fu~c1ones del Trabajo Social Educativo en educación no formal
4. Introducción a la Pedagogía Social
4.1. Conceptualización de la Pedagogía Social
4.2. Desarrollo histórico de la Pedagogía Social en España
S. La Pedagogía Social como ciencia
6. Trabajo Social Educativo y Pedagogía Social
7. Conclusiones
CONCEPTOS CLAVE:
Trabajo Social Educativo, Pedagogía Social, Educación formal, Educación no forma l,
Nec 'd
esi ades educativas.
131
T ECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~Ü~R:!2ÍG~EN~E~S~Y~D~ES~AR~R~O~ll~O~D~El:_:T~RA~B~A~JO~S~O~Cl~Al::_•~RJ\~Y~~:_::_=:,:;__ _ _ _ _ _ _ _ ________
132
6. Trabajo Social Y la acc·ó
-------------..:__:_:=.:_..!....:..~~'~n~e~d~u~ca~d~o~ra~e~n~l~o:.s~co~n~te~x~to~s~s~oc~i~al.::es
Los grand:s cambios sociales Y tecnológicos de los siglos XVI y XVII generaron
nuevas necesidades en una población cada vez más creciente y en la que se acentua-
ban las desigualdades. Esta situación requirió de un modelo de intervención caracteri-
zado por la asistencia y la reeducación social (Valero et al., 2029).
De manera paralela, las autoridades comienzan a intervenir en el problema desa-
rrollando políticas públicas que tienen como objetivo el diagnóstico y reeducación.
De este modo, aquellas primeras estrategias de intervención se basan en el análisis de
las necesidades de las personas pobres y la puesta en marcha de programas educativos
encaminados a la obtención de un trabajo (Valero et al., 2029)
En España, este nuevo modelo asistencial llega de la mano de Concepción Arenal,
que realizó un análisis crítico de la pobreza y pone en práctica el modelo anterior,
incorporando propuestas pedagógicas que tienen como objetivo la reeducación de los
beneficiarios de la intervención y el cambio de paradigma para evitar la perpetuación
de la situación desfavorable.
El desarrollo de las ideas liberales de la Ilustración y, posteriormente, la puesta en
marcha de políticas sociales durante la Segunda República favoreció que se tomase
conciencia de la necesidad de garantizar la educación de toda la población y con ello
lograr una transformación social (Úcar, 2021). Todo esto configuró un nuevo modelo
asistencial y de intervención en el que el componente educativo resultó ser funda-
mental (Valero et al., 2029).
Durante la segunda mitad de la dictadura franquista Y los primeros años de demo-
cracia, el cambio de modelo productivo generó un gran éxodo de las zonas rurales a
las ciudades, surgiendo grandes problemas al no poder asumir estas últimas el volu-
men de nuevos ciudadanos y la demanda de servicios y empleos. Los problemas aso-
ciados a esta situación requirieron de nuevas estrategias de intervención y surgieron
diversas iniciativas de carácter público y privado. Por un lado, un modelo asistencial
centrado en la administración de recursos y, por otro lado, un rápido desarrollo del
asociacionismo que canalizaba las demandas y ponía en marcha iniciativas de auto-
gestión. En este último modelo, la pedagogía social tomó un_p_ap~I relevante al ofrecer
herramientas que permitieron la capacitación de los benef1c1anos y el desarrollo de
estrategias propias.
133
T ECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~Ü~R~IG~EN~E:_S~Y~D::ES~AR~R~O~ll~O~D~EL~T~RA~B~A~JO'.._:S~O~Cl~A~L,~RA~Y~~:_::_.=~---------------
.
En este mismo . d o com enzó a desarrollarse el Trabajo
peno . Social
s· educativo
b en
España con la incorporac1on• , en centros d e educación
. especia
. 1. in em argo, estas
primeras incursiones se centraron en a1umnos con d1scapac1dad y, en. .muchos casos,
. .
al amparo de inic1at1vas • d as gestiona
priva · das por asociaciones
. de familias o entidad es
religiosas. Anterior al establecimiento de la democracia, La Ley ~-eneral_de Educa.
ción y Financiación de la Reforma Educativa contempla la expres,on de_ integración
escolar, lo que implicaría una declaración de intenciones para ~~ pres~nc,a futura del
Trabajo Social. Con la evolución en materia escolar; esa atenc1on de incorporar a la
vida social de los escolares englobaría en la actualidad conceptos como el de diver-
sidad o desarrollo de la atención especial. No obstante, no faltan algunas reflexiones
sobre la presencia de la profesión en este ámbito, «en el ámbito de la educación nos
atreveríamos a decir que el trabajador social ha intervenido desde siempre, pero des-
de diferente perspectiva y denominación; acorde con las distintas formas de acción»
(Villarba y Fernández, 2005, p. 75).
La llegada de la democracia supuso un profundo desarrollo normativo. La pro-
mulgación de la Constitución de 1978 vino a regular todos los ámbitos, incluida la
educación. Esto supuso, la concreción en diversas leyes que daban forma tanto al
contenido curricular como a las estructuras organizativas e infraestructuras destinadas
a ello. En este proceso, la educación especial tomó impulso con la creación del Insti-
tuto Nacional de Educación Especial (en adelante, INEE) y, con ello, la presencia de
los trabajadores sociales en el ámbito educativo, creándose equipos multidisciplinares
junto con educadores y profesionales sanitarios.
En 1985, la regulación de la educación especial sufrió una profunda modificación
normativa que afectó, entre otras áreas, a las funciones socioeducativas, poniendo
el acento ~n _la identificación temprana de problemas de adaptación y dificultades
de a~_rend1zaJe~ del alumnado con algún tipo de discapacidad. Esto conllevó la for-
macion _de e~u1pos multidisciplinares que evaluaban a los alumnos en las diferentes
áreas (bio'. psico Y social) Y la elaboración de programas de intervención individual en
el que se incluyeron además a I f ·1 · ·
. .
El 0 bJetlvo . . , , as ami 1as Y a profesionales ajenos al propio centro.
principal de estos prog 1
d I d 1 1 ramas era ograr 1a mayor adaptación a las necesida-
es rea es e a umnado (Valero et al., 2029).
En este mismo periodo se produ h' f
España al comenzar lo . ce un ito u ndamental para el Trabajo Social en
s primeros proyectos d · • .
1990, con la Ley Orgánica G d . e investigación en el área educativa. En
enera I e1 Sistema Ed f 1 .
jurídico que desarrolla los d·isp ·t· d . uca ivo Y e sucesivo ordenamiento
OSI IVOS e orienta . , d . .
mente la presencia de trabaJ·ad . cion e ucat,va, se materializa propia-
ores socia 1es en el á 6. •
para que en el Sistema de Ed ., m ito escolar. De vital importancia
ucac1on se conf d1
Trabajo social, sería La Orden de 9 d d ' . ormase como ámbito de actuación e
funciones de los Equipos de Or·1 t e_. ic1embre de 1992, que regula la estructura y las
que recoge dicha orden y que f
en ac1on Educ r .
a iva Y Ps1copedagógica. Las profesiones
. arman estos e •
go y TrabaJadores Sociales. La sig 'f• . quipos son las de Psicólogo Psicopedago-
n1 1cac16n funcio Id ' eda
na e los trabajadores sociales qu
134
___________t>._,_ra_o_aJ_o_~_o_c_ia_l.:._y...:..lª:....:ªc:.:c:..::ió::_:n.:_e~d~u~c~ad~o~r~a_:e~n~lo~s~c::o~n~te~x~to~s'...:s~o~ci~a~les
establecida en el artículo 8 de esta Orden que dice que «los Trabajadores Sociales de
los equipos se ocupará~ de que los Centros educativos respondan a las necesidades
sociales del correspond rente sector, asf como de asegurar los servicios sociales más es-
trechamente vinculados al sistema educativo». Con la Orden1250/2000 de 25 de abril
se establece la sectorización de los equipos de orientación educativa y psicopedagógica
con fa figura de Profesores Técnicos de Servicios a la Comunidad (PTSQ.
La práctica del Trabajo social en el ámbito educativo conllevó una evolución hacia
una nueva manera de actuar en el que se buscó analizar la idiosincrasia propia de los
conflictos Y dificultades que se dan en los centros escolares para realizar una buena
planificación e intervención. Para ello, se tomó la metodología básica del Trabajo
Social divida en cuatro fases:
- Diagnóstico
- Planificación de la intervención
- Aplicación
- Seguimiento y evaluación
135
~~~~~~~~::::.:.::..=:.:.:..~--------------
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
136
--- v. I ,uua¡u .:lULld l y 1a acción educadora en los contextos sociales
rnfuente
. de donde se nutre de herramientas el Trabajo Social, tal y como se desarrollará
as adelante (Berñe, 2018).
137
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~~:=:::.:._::.::....,:________________
~Ü~R~IG~EN~E:_S~y~DE~SA~R~RO~l~LO~D~El~T~RA~B~Al~O_:S~OC~l~Al::_•
138
--- -
6. Trabajo Social y la
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·• d
139
CTORIA DE UNA PROFESIÓN
T
~Ü~Ri~G~EN~E:_S~y~DE~SA~R~R~Ol~LO~D~El~T~RA~B~Al~O~S~OC~IA~l:.:_•~ R A : : _ : Y E = = - - - - - - - - - - - ~
A comienzos de la década de los ochenta del siglo pasado tuvo lugar el resurgi-
miento de la Pedagogía Social (Petrus, 1997; Pérez Serrano, 2003; Caride, 2005). En
estos años se reinició un recorrido que continúa en la actualidad con grandes apor•
taciones al campo de conocimiento teórico y a las cuestiones sociales que investiga,
desde una mirada educativa (educación permanente, exclusión, delincuencia, ocio y
tiempo libre, bienestar, etc.). Todas estas contribuciones han servido para constituir el
fundamento actual de la profesión en Educación Social que parte de la acción educa-
tiva fundamentada, reflexiva y planificada.
Si bien, la Pedagogía Social, todavía se encuentra en un proceso de construcción,
tanto desde la perspectiva de la teorización como de la praxis. Porque, si bien es ver-
dad que todas las disciplinas están inmersas en un estado de cambio permanente, en
el caso concreto de la Pedagogía Social este hecho resulta más evidente. De tal mane-
ra, en las últimas décadas, ha experimentado un gran crecimiento científico gracias,
en gran medida, a las numerosas aportaciones de profesores e investigadores, sus tra·
bajos sobre la dimensión científica y la dimensión profesional de la Pedagogía Social.
En la actualidad, se puede afirmar que existe un acuerdo entre los miembros de la
comunidad científica en entender a la Pedagogía Social como ciencia de la Educación
Social (Orte y March, 2001; Pérez Serrano, 2003; Melendro, De-Juanas y Rodríguez,
2018;_entre otr~s). Es decir, como un campo de saber O un marco en el que se puede
reflexionar teóricamente sobre las cuestiones que tienen relación con la educación
social que es su objeto de estudio. Al respecto,
Po~ tant~, es_preciso recurrir a la teoría científica lo más fundamentada posible
en la mvest1gac1ón
. para poder conceptual·,zar, act ua ¡·izar y¡o re formu 1ar 1a pra·ctica
profesional. A su vez, se requiere de la reflexión sistemática y/o de la construcción
140
---
sine .
6. Trabajo Social y 1
. . .
la educación social. S1 bien toda t
-
6
- -----------=----.::..:.:.~~a:_a~cc~1~n~e~d~u~ca~d~o~ra~e~n~lo~s~co~n~t:'.ex~to~s'...:s~o~ci~a~les
141
........_
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
TRABAIO SOCIAL.
ÜR(GENES y DESARROLLO DEL
142
--- •
6. Trabajo Social y la a . ,
- ------------...:.....:..::...:c::::c~,o~n~e=:d~u:'.
'd .
e cons, erarse un penado de es-
plendor dado que es el momento de mayor producc·ión • t'f' E t
. cien 1 ,ca. n es e pe-
riodo se creó la Sociedad Ibérica de Pedagogía
. .
1 1 - s ·
ocia en e ano 2000, que
po:te_normente se den~min? Sociedad Iberoamericana de Pedagogía Social.
As1m1smo, desde las universidades se impulsaron reuniones científicas y forma-
ción de doctorandos en esta línea. En esta etapa destacan autores como: Gloria
Pérez Serrano, José Antonio Caride Gómez, José Ortega Esteban y Toni Petrus,
entre otros.
• En cuanto al desarrollo de la investigación en este campo, que ha posibilita-
do atesorar conocimiento empírico acerca de la práctica de los educadores
sociales cuando intervienen, es decir, qué hacen, cómo lo hacen, por qué lo
hacen, qué estrategias movilizan, cómo evalúan el éxito de sus decisiones y/o
acciones, etc. Conocimiento a partir del cual se formulan teorías que remiten a
la práctica con objeto de comprenderla y mejorar (Mínguez, 2004, p.39) pues
«(. ..) las intervenciones socioeducativas deben estar basadas sobre las eviden-
cias científicas» (March et al., 2016, p. 57). Así, se ha producido una apertura
del objeto de estudio más allá de la infancia y la juventud en situación de riesgo
en el contexto extraescolar, ámbito en el que originariamente se centró la inter-
vención de carácter extraescolar vinculada a la Pedagogía Social, y se ha am-
pliado a ámbitos como la animación sociocultural, el desarrollo comunitario,
la educación para la salud, la educación ambiental o la educación de personas
adultas y mayores.
143
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~Ü~R~ÍG~E~NE~S!_Y~D~E~SA~R~RO~l~lO~DE~l~TR~A~BA~J~O~SO~C~IA~l::_•_:_::_:_:::.:_:...------- - -- - ~
144
6. Trabajo Social Yla acción
---------------=--=--=~~~~~ed~u~c~ad~o~r:a..:e~n~lo~s~c~o~nt~e~xt~o~s~so~c~ia~le~s
145
ÜRiGENES Y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Como han puesto de relieve diferentes autores (Sáez y Melina, 2006; Petrus, 1989;
Pérez Serrano, 2004; Caride, 2005), a comienzos de los años 80 tuvo lugar el resur-
gimiento de la Pedagogía Social, se iniciaba un camino que llega hasta nuestros días
con grandes aportaciones a su campo de conocimiento teórico y a las cuestiones
sociales que investiga, desde una perspectiva educativa, de la formación de su alum-
nado y de su profesionalización. Profesionalización entendida como una acción edu-
cativa fundamentada, reflexiva y planificada.
146
G. Trabajo Social Y la acción educadora en los contextos sociales
-------~~~~~~~~~
Cabe destacar los planteamientos especial es que en nuestro país reciben el Trabajo
Social y la Pedagogía Social. En España no se consideran iguales en la medida que el
Trabajo Social ha seguido el modelo del «Social Work» norteamericano y que su oríge-
nes en nuestro país alrededor de 1925, cuyos profesionales, los asistentes sociales, se
han dedicado a labores asistenciales; mi entras que la Pedagogía Social y, de manera
particular, la Educación Social comienza hacía 1970, siendo su labor originaría la de
educación de calle y especializada, animación sociocultural, etc., apareciendo los
centros formativos en esta misma época, que desarrollan sus estudios de Diplomatura
a partir de la década de los 90 y del Grado en la actual idad.
En nuestro país, ambos estudios han tenido el mismo rango universitario de Di-
plomatura y de Grado a partir de la implantación del Espacio Europeo de Enseñanza
Superior; si bien, el Trabajo Social se considera más extenso que Pedagogía Social,
entendiéndose que esta forma parte de aquel. El Trabajo Social atiende a la interven-
ción con grupos sociales con problemas, con la finalidad de ayudarles; estos proble-
mas pueden ser económicos, culturales, sociales, jurídicos, educativos, etc. Mientras
que la intervención en el ámbito educativo sería la Pedagogía Social, que es la teoría
de la educación social así como la parte pedagógica de los aspectos educativos del
Trabajo Social.
Desde este planteamiento, el Trabajo Social sería la teoría y práctica de los tra-
bajadores sociales, en el ámbito de los servicios sociales. De la Pedagogía Social se
asume su carácter científico y aplicado, fundamentando la investigación científico-
técnica de ambas disciplinas de la intervención socioeducativa. En consecuencia,
la Pedagogía Social tiene puntos en común con el Trabajo Social: 1) un mismo
paradigma constituido por lo educativo y lo social; 2) las causas de los procesos de
desigualdad social que generan las carencias; 3) el mismo objeto: construir sujetos
sociales, con capacidad de decidir y crear; 4) la aportación de ambos a la acción
social: acometer las ca usas.
Con todo, se puede afirmar que la Pedagogía Social puede ser considerada so-
lamente como la ciencia pedagógica del Trabajo Social con un carácter teórico,
147
T RIA DE UNA PROFESIÓN
- º
\...Ü~R~ÍG~EN~E:_S~y~D~ES~AR~R~Ol~l~O~D~El~T~RA~B~AJ~O~S~OC~l:Al::_•_:R:::_A::_YE:_:CT~-----------
~
•
normativo • •
y prescnptIvo, •
hacia e1 d esarro llo de valores ' al mismo. ,tiempo que es un
• .
cIencIa .
aplicada ·
que se orienta a 1a accion
·,
so c·1al y a la intervencIon educativa desdea
º
un enfoque multidisciplinar (García-Castilla, et al., 2 1B). Se debe tener Presen¡
que su nacimiento se debe a la finalidad de resolver problemas sociales, la ayude
es el eje vertebrador. El propósito de la Pedagogía Social es conocer Y transforma:
la realidad.
7. CONCLUSIONES
LECTURAS RECOMENDADAS
148
--- - - - - -- - -
6. Trabajo Social y la .6
- - - . : - -~...:.:..:ªc~c::1:n~e~d~uc~a~d~or~a-=e~n~lo~s_:c~on~t_::ex~to~s:_:s~o~ci~al~es
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
RESUMEN
Si se toman las funciones profesionales del Trabajo Social, se observa cómo tienen
su aplicación en el ámbito de la educación. Sin embargo, el Trabajo Social aun tiene
como reto el pleno reconocimiento de sus funciones en este contexto, donde sigue
encontrando resistencias.
Tras comenzar su presencia en los centros de educación especial trabajando con
alumnos con discapacidad, durante los primeros años del siglo XXI se ha consolidado
la figura del trabajador social en los centros educativos ordinarios, integrándose en
los equipos docentes con funciones de asesoramiento, así como trabajando estrecha-
mente con los equipos directivos y con el departamento de orientación. Muchas de
estas dificultades son competencia de los trabajadores sociales al ser expertos de la
intervención social. No obstante, también se incluye las tareas de coordinación y de-
rivación a otros profesionales especialistas, generando así un equipo interdisciplinar
que trabaja de manera conjunta y coordinada sobre la situación problemática.
El trabajo social dispone de métodos propios de intervención. No obstante, tam-
bién se nutre de otras disciplinas. En este ámbito, cabe destacar la acción preventiva
educativa de la Pedagogía Social, que en su función correctora e integradora, busca
como meta la autonomía del individuo.
Por otro lado, la mayor importancia concedida a la Pedagogía Social viene deter-
minada desde la defensa de que esta incide en la práctica del trabajador social y del
Pedagogo social. En consecuencia, la Pedagogía Social tiene en común con el Trabajo
149
---=-===~~~~~~.:.::.::.:.::=-==-=-=------------
ÜRIGENES y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
GLOSARIO
150
6. Trabajo Social y 1 .
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_-- a::a~c::c~
,ó~n.:
e~du~c~a~d~.:.12_~~~~~~=
ora en los contextos sociales
REFERENCIAS
152
7. Trabajo social en España: orígenes y evolución
(etapas)
ANDRÉS ARIAS ASTRAY
Facultad de Trabajo Social. Universidad Complutense de Madrid, España
GUION/ESQUEMA:
1. Introducción.
2. Los orígenes del trabajo social.
3. La historia del trabajo social en España.
3.1. El largo y tortuoso camino hacia la construcción del trabajo social en España.
3.1.1 . Formación para una práctica caritativa (1932-1957).
3 .1.2. Hacia una práctica técnica y profesional (1958-1968).
3.1 .3. De la crisis de identidad al logro de un cierto estatus universitario (1969-1981).
3 .1.4. De la consolidación profesional y disciplinar a una nueva crisis (1982-1998).
3 . 1.5. El proceso de Bolonia como oportunidad (1998-2008).
3.2. El breve pero intenso proceso de riesgo de demolición del trabajo social.
3.2. 1. Gran crisis, robu sta debilidad y lucha por la independencia (2009-
actualidad).
4. Conclusiones
CONCEPTOS CLAVE:
Asistencia Social, Beneficencia, Constitución de 1978, Franquismo, Servicios Sociales,
Trabajo Social, Transición española.
153
---
LÜ~
-
R~ÍG~EN~E:_S~y~DE~SA~R~RO~l~LO~D~EL~T~RA~BA~JO~SO::C:::_
1. INTRODUCCIÓN
T YECTORIA
IA:::L•:_:.:.:Rí:..:_~
DE UNA PROFESIÓN
-----
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Este capítulo narra el desarrollo del trabajo social en España desd e su prirn
institucionalización a principios de los año~ 30 haSta la actual idad . A_I misrn 0 tie%~
Po , describe los procesos relativamente recientes que
h
afectan al trabaJo social ha t
'd . sa
el punto de poner en peligro la forma en la que se a ven, 0 conociendo en nuest
. é . 1 , ro
s
País. Esto se hace tras caracterizar de forma muy rnt trca.
os origenes, las prin •.
. 1 c,
pales corrientes y el desarrollo internacional de 1 tra baJo socia • Las etapas que se
distinguen en la construcción del trabajo social español son seis, desd e la fundación
de la primera escuela de trabajo social en Barcelona en 1932 hasta el momento ac-
tual caracterizado por el intento de superación de diferentes crisis que se describen
en el capítulo.
154
7 · Trabajo social en España: orígenes y evolución (etapas)
modo, lo que pode~os e~tender como el primer paradigma o modelo ejemplar sobre
la práctica del trabaJo social.
Había sido unos cuantos años antes, en concreto en 1898, y a iniciativa de la COS
de Nueva York, cuando en esa ciudad se ofertan los primeros cursos y se funda la
primera escuela para la formación de trabajadores sociales, la «Escuela de Filantropía
de Nueva York» (Hoy en día «Columbia University School of Social Work»), adscrita a
la Universidad del mismo nombre. En breve, esta iniciativa es emulada por otras ciu-
dades de los Estados Unidos, Canadá y Europa1, contándose más de veinte programas
de formación en las postrimerías de la Primera Guerra Mundial.
Nos encontraríamos, de este modo, en la segunda de las seis fases que Kisnerman
(1990) ha distinguido para describir la historia del trabajo social2, una vez superada,
a partir de la simbólica fecha de 1917, la primera de ellas, denominada por el autor
etapa precientífica o de los precursores del trabajo social.
Esta segunda etapa estará caracterizada, además de por la influencia de los trabajos
de corte más sociológico de M. Richmond, por el comienzo de la «luna de miel» del
trabajo social con la psicología y psiquiatría dinámicas y su alejamiento temporal de
otras ciencias sociales (Cfr. Ander-Egg, 1985, Friedlander, 1995). En concreto, con las
ideas psicoanalíticas derivadas del pensamiento de S. Freud y de la psicología individual
adleriana, que constituirán el eje fundamental en torno al que se iba a articular la que
ha venido conociéndose como Escuela Diagnóstica (Friedlander, 1995, p. 181 y ss.).
La implicación de trabajadores/as sociales en el tratamiento de la salud mental de
los excombatientes y de sus familias, derivadas de las dos grandes contiendas mun-
diales, hará que la proximidad entre psiquiatría, psicología y trabajo social se siga es-
trechando en la que se constituirá como nueva escuela de referencia para la disciplina
a partir de la segunda mitad de los años veinte, la Escuela Funcional (Moix, 1991,
p.192; Cfr. Moix, 2006). Con esta corriente daba comienzo la que Kisnerman (1990)
entiende que es la tercera fase de desarrollo del trabajo social, caracterizada por la
influencia de los trabajos del otrora psicoanalista Otto Rank, a través de la adaptación
de los mismos realizada por Jessie Taft y otras figuras de la Escuela de Trabajo Social
de la Universidad de Pensilvania (Acero, 2002, p. 78; Cfr. Friedlander, 1995).
Añadidas a las necesidades posbélicas apuntadas, las generadas por los nuevos
sistemas de protección social que se desarrollan en la mayoría de los países occi-
dentales, dan un definitivo impulso al desarrollo de la disciplina y de la profesión,
caracterizado desde el fin de la segunda Guerra Mundial por la convivencia de las
orientaciones anteriormente apuntadas, si bien ya más diversificadas, con algunas
otras que, surgidas desde la propia especialidad, como por ejemplo la teoría d e solu-
1 La primera Escuela de Trabajo Social Europea fue fundada en 1899 en la ciudad de Ámsterdam.
2 Una d · - · - 1 que ofrecen Morales y Olza (1996). Para una periodización dife-
escnpc1 6 n s1m1 1ar es a . .
rente, articulada en función de las relaciones del trabajo social c?n el resto de las ~1~nc1as_sociales,
Puede con lt A d E (l 9 85 PP 167-168) También es interesante el análisis realizado por
D su arse a n er- gg , . ·
e la Red (1 993, pp. 20 y ss).
155
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL.
156
7
~-~~-~~~~~~~~
- _ _ _ _ _ _ _ _ _ _..:_·_.:T~ra:.:b:a~jo::..:.'.so~c~ia~l..:e~n~E:!spana:
--- ongenes y evolución (etapas}
157
ÜRIGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~~~~~~~::::::...:...::.:.:.:_:___--------------
· ¡·izad a d e mas
especia , ter y doctorado, la publicación de numerosas revistas cienti' f•, cas
y profesionales especializadas, el desarrollo de inveSt igaciones autóno~as, Y la ex.
tensión de sus áreas de actuación y especialización ha~ hecho d~I trabaJo social una
profesión y una disciplina madura, distintiva y reconoc1d_a en c_as1 todo _el mundo.
Dicho lo cual, y dada la diversidad actual del trabaJo social, cab~1a_preguntarse
cuál es el común denominador, si realmente existe alguno, ante las distintas realida.
des nacionales, teóricas, académicas y profesionales, entre otras, a las que hoy en día
se denomina trabajo social. Una cuestión que afecta a otras muchas disciplinas y de
la que, claro está, no nos podemos ocupar en este capítulo.
158
-- -
7
_ _ _ _ _ _ _ _ _ __·_T_r_ab...:ª:. .ͺ::. . : .:sº:.: c:.:.:ia:.l:_~e'. '. n..':E~sp~a'.'..'.ña~:~o~rí~g~en~e=sy_y~e~v~o~Iu'.:c~ió~n~(e:_'.t~ap~a~
económico de l~rgo alcance q~e, si bien iniciados décadas atrás, se han dejado notar
de forma esp~c,almente notoria Y negativa en los últimos años al impactar sobre la
situación relativ~mente es~able lograda, al menos en Europa, tras el pacto entre fuerza
de trabajo y capital posterior a la 11 Guerra Mundial.
Considerando lo anterior, el resto del capítulo se divide en dos partes. En la prime-
ra, más extensa, se presentan los principales hitos en la construcción del trabajo social
español. Ordenándolos en cinco etapas, se describe la lenta y difícil construcción
del trabajo social como profesión diferenciada y disciplina universitaria equiparable
a cualquier otra Y digna de tales nombres. Se podría empezar antes, pero el punto de
partida se establece en 1932, cuando el trabajo social se enseña sistemáticamente por
primera vez en España. La segunda parte se centra en las últimas décadas, cuando se
inicia un proceso de destrucción, en principio invisible, que puede suponer incluso
la demolición del trabajo social tal y como lo conocemos hoy en día. Sus efectos han
comenzado a sentirse especialmente desde 2008, pero sus orígenes se remontan a
finales de los 70 y principios de los 80, sino antes. Sería la sexta fase que distinguimos
en este capítulo. Con ella llegaremos hasta la actualidad y cerraremos el capítulo.
3.1. El largo y tortuoso camino hacia la construcción del trabajo social en España
La historia del trabajo social en España podría ser descrita con el título de la famosa
canción de The Beatles, The long and winding road. Esto es, como un camino largo,
pero también sinuoso o tortuoso. Una ruta que comenzó a construirse oficialmente en
1932 pero que tardó casi 50 años en alcanzar un estatus próximo al de otras disciplinas
como la psicología, la sociología o el derecho y casi 25 más en remover todos los obs-
táculos que la equiparaban con las mismas (Escartín y Suárez, 1994; Barahona, 2017).
-----
3
En la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes puede consult~rse las obras completas de esta
autora. http://www.cervantesvirtual.com/FichaAutor.html?Ref- 59&1dGrupo - Todo
159
ÜRÍGENES y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
160
7· Trabajo social e E -
-----------------......:...:.2.:::.._:~~~n..:.:!sp~a~n~a~
: o~r~íg~e~ne::s'.Jy~e~v~o~lu~c~ió~n~(~et~a~pa~s)
161
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
No será hasta mediados de los años 50 cuando se abran nuevas escuelas de traba·
social. También tendrán su sede en Barcelona y Madrid. La primera de ellas, esp:
cializada en la atención de problemas de salud mental, fue la Escuela de Visitadora
Sociales Psiquiátricas de Barcelona. Fundada en 1953, su novedad radicaba en que n~
dependía de la Iglesia Católica, sino de la llamada Sección Femenina, perteneciente al
sistema paraestatal vinculado al partido único del régimen franquista, Falange España.
la de la FET y de las JONS. La segunda, la Escuela de Enseñanza Social Masculina de
Barcelona, iniciada en el curso 54-55, se caracterizaba por ser una escuela sólo para
hombres y pertenecer a la Iglesia Católica. Una escuela para hombres que podían rea-
lizar aquellas tareas asistenciales «no apropiadas» para las mujeres. La tercera y última
de las escuelas fundadas en este periodo fue la de Asistentes Sociales de San Vicente
de Paul. Se trataba de una entidad destinada a ofrecer formación como asistentes so.
ciales a las monjas de la congregación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de
Paúl (Molina Sánchez, 1994). Estas tres escuelas funcionaban bajo los mismos pará-
metros y seguían un plan de estudios muy similar al de las dos primeras. En definitiva,
preparaba a sus estudiantes para el ejercicio de la caridad.
162
---------:..:.:_::_:::_:~~~~~~~ 7
· Trabajo social en España: orígenes y evolución (etapas)
O
frecer asistencia
. social a los
. . más desfavorecidos
. y, al mismo
• .
tiempo, asegurar que e 1
Comportamiento . de los as1st1dos
. se aJustara estrictament 1
e a os va 1ores pat no
· 't'1cos y
católicos defendidos por la Dictadura.
En la década del 58 al 68 se crearon nada menos que 37 nuevas escuelas de tra-
bajo social en toda España. Como veremos, es un número similar al de los centros
que hoy en día ofrecen est udios de trabajo social. Las escuelas vinculadas a la Iglesia
se asociaron a la Conferencia Cató! ica de Escuelas de la Iglesia de Servicio Social.
Esta Confederación tendría también un papel muy importante en la formación de tra-
bajadores/as sociales, promoviendo la realización de cursos de formación continua,
muchos de ellos con profesorado extranjero, así como la promoción de publicaciones
especializadas Y la participación en congresos en el extranjero (Arias Astray y Martí-
nez Román, 2014; Colomer, 2009). La apertura al exterior y el contacto con personal
académico y profesional foráneo dieron un nuevo sentido al trabajo social. Sin dejar
de lado la ortodoxia ideológica y la dimensión moralista de la Dictadura, la dimen-
sión técnica de la profesión comenzó a primar (Colomer, 2009; de la Fuente Robles
y Sotomayor Morales, 2009). Bien es cierto que la formación se desarrollaba bajo lo
que podríamos denominar cierta informalidad. Ejemplo de ello es que no fue hasta el
año 58 que los estudios de trabajo social se encuadraron en el ámbito de la Formación
Profesional 4 • En la misma línea, hasta 1962 el gobierno no reconoció formalmente la
profesión de Asistente Social.
Así, se fue produciendo una cierta reformulación de la práctica de la asistencia
social en las instituciones de las que dependía (Iglesia Católica y Sección Femenina).
Fue en este momento en el que el enfoque psicosocial centrado en la intervención
individual procedente de los EE. UU. impactó en nuestro país, si bien es cierto que la
mayoría de los problemas con los que se trabajaba eran de tipo económico o relativos
a lo que podrían denominarse problemas de desviación social (lrazusta, 1997, p. 62).
También se deja notar, a finales de los 60 y principios de los 70, el impacto del movi-
miento de reconceptualización latinoamericano, destacando especialmente el papel
renovador que tanto en el ámbito de la acción social en general, como en el del traba-
jo social en particular, desarrollará Cáritas Española (Colomer, 2009; de la Red, 1993).
Cáritas Española, promotora de 15 de los nuevas Escuelas de Asistencia Social,
jugó un papel crucial en esta modernización y tecnificación . Fundada en 1942, a
Partir de finales de los años so Cáritas comenzó a desarrollar nuevos programas que
buscaban una acción social más técnica que fuera más allá del mero apoyo material.
Por otro lado, Cáritas fue una de las primeras instituciones sociales en apostar por la
investigación social y su publicación, a través de medios como el ~entro de Sociolo-
gía Aplicada (CESA) y la revista Documentación Social, de gran calidad y que se sigue
º
---
publicando en la actualidad (Arias Astray Y Martínez Román, 2 14).
◄ En el -
. .
'd r una titulación técnica de Grado. Med io en el año 66 por el
ano 66, se 1a con s1 erar a
Ministerio de Educación, que también aprueba nuevos planes de Estudio.
163
T ECTORIA DE UNA PROFESIÓN
-------
LÜ~R~ÍG~EN~E:_S~Y~D::ES~AR~R~O~LL~O~D~EL:_T~R~AB~A~IO~S~O~C:IA~L.~RA:.:_Y:.=:..:.....------------
-
.
Es precisamente .
al final , do, en 1968 y en el contexto. del .Primer eon.
d e este peno
greso Nacional de Asistentes Sociales celebrado en Barcelona (otro hito s_r~ duda rele.
vante en la construcción disciplinar Y profesional), cuando se aprueba oficialmente el
uso del término trabajo social (de la Red, 1993). En eS te mism?, congres?, celebrado
bajo el significativo lema de «Definición de funciones, fo~m~cion super'.o~, estatus y
deontología», se plantea la necesidad de contar con un codigo ~eontolog1co para la
profesión y se solicita la clasificación universitaria de los estudios de trabajo social,
cosa que como veremos no se conseguirá hasta el año 1981 (lrazusta, 1997, p. 18, Cfr.
Las Heras, 2019). Es más, a pesar de toda esta proliferación de escuelas, no fue hasta
1964 cuando los estudios de trabajo social recibieron el reconocimiento oficial del
Gobierno (Barahona, 2017; Malina, 1990). Fue en 1967 cuando se fundó en Madrid
la primera escuela oficial de trabajadores sociales (Castillo Chaforlet, 2011) 5, donde
los estudiantes de otras escuelas de trabajo social no oficiales tuvieron que convalidar
sus estudios (Las Heras, 2019).
Así, y si bien esta época que describimos fue de celebración, no estuvo exenta
de frustración debido al estatus finalmente atribuido a los estudios de trabajo social.
Lamentablemente, en el año 1958 fueron reconocidos como formación profesional
y no como estudios universitarios (de la Red y Brezmes Nieto, 2011 ). De nuevo, el
hecho de que fuera una profesión feminizada y ocupada en atender a los sectores
más desfavorecidos de la sociedad jugaba, como lo había hecho antes y lo volvería a
hacer en el futuro, en contra del trabajo social. Todo ello se vio sin duda reforzado por
el marcado carácter retrógrado del régimen franquista y por las limitaciones que sus
políticas imponían sobre cualquier tipo de intervención social profesional.
Como han señalado Robles y Sotomayor (2009, p. 119) el nuevo plan de estudios
de formación en trabajo social fue aprobado por el Decreto 1403/1964 de 30 de abril
y ratificado por la Orden Ministerial de 26 de octubre de 1966. Este plan de estudios
supuso una mayor estructuración de las materias y contenidos contemplados, así como
una mejor especificación de las actividades a realizar por los trabajadores sociales.
A decir de Molina Sánchez (1990) y Fernández Riquelme (2011 ), para acceder a
los estudios de trabajo social era necesario tener el título de bachillerato, lo que ya
elevaba su consideración, aunque se estuviese hablando de formación profesional.
Los estudios duraban tres años, incluían un elevado número de horas de prácticas Y
finalizaban con un examen de habilitación (reválida) en la referida Escuela de Madrid.
Para impartir asignaturas teóricas se requería que el profesorado estuviese en posesión
de una licenciatura (lo que hoy sería un máster) y para impartir asignaturas prácticas
era necesario ser trabajador/a social.
Durante este periodo también se produjeron algunos avances en el ámbito profe-
sional, Cabe destacar, en concreto, que en 1967 se constituyó la Federación Española
164
7
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CTORIA DE UNA PROFESIÓN
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R~ÍG~EN~E:_S~y~DE~S1\R~R~OL~L~O~O~EL~T~RA~D~A~IO'._:
~ S~O~Cl:_Al::_:~RA:Y_:_E
-
fundada en el período anterior, ingresa formalmente en la Federación Internacional de
Trabajadores Sociales (IFSW). Un indicio, sin duda, de ~ue l~s cosas eStaba~ cambiando
en el trabajo social y que el mismo se empezaba a abrir, al igual que el paiS, al exterior
(Arias Astray y Martínez Román, 2014; Las Heras, 2019)._ .
Como han descrito Estruch y Güell (1976) Y Gil PareJO (20 14), la primera mitad de
los setenta fue una época de profunda crisis de identidad para la profesión. De crisis
positiva, en la que se pondrán en cuestión la finalidad,_ el compromiso social y las
bases metodológicas sobre las que descansaba la profesión. Una buena parte de las
y los trabajadores sociales tratarán de presentarse, desde esa fecha, como agentes de
cambio con capacidad para influir en el plano estructural (Las Heras, 2019). Algunos
discursos muy atractivos, como los provenientes del movimiento de reconceptualiza.
ción latinoamericano, impactaron de manera notoria en el trabajo social español, pero
no ofrecían soluciones concretas a la práctica cotidiana y precaria de los trabajadores
sociales. Así, con cierta ingenuidad, se aportaron diferentes soluciones. Estas incluían
el desarrollo metodológico, el mito de la práctica, el converti rse en <(agentes de cam-
bio» yI en todo caso 1 el lograr el soñado estatus universitario. Así, en torno a 1972 1
se revisan los métodos clásicos y se asume la necesidad de homogeneizar la práctica
profesional a través del ya citado Método Básico, en un seminario organizado por la
Federación de Escuelas de Servicio Social de la Iglesia. No eran del todo conscientes
de que la superación de una crisis de identidad como la que estaban viviendo requería
una profunda reflexión sobre su historia, su situación actual y sus actividades profe-
sionales (Miranda, 2004). Como apuntaban Struch y Guell (1976) existía una gran
contradicción entre la limitada formación y acción profesional del trabajo social y sus
elevadas aspiraciones y expectativas.
Esta preocupación por la identidad, sin embargo, pronto sería abandonada en fa.
vor de las nuevas preocupaciones que trajeron las políticas sociales y los sistemas de
servicios sociales de la nueva democracia (Brezmes Nieto, 2017b).
Desde el inicio de los setenta se van sucediendo, ya con normalidad y periodicidad
cuatrianual, los Congresos Estatales de Trabajo Social, de carácter profesional (Brezmes
Nieto, 2017b). Posteriormente su periodicidad será cada dos años. El segundo se ce-
lebrará en Madrid en 1972, centrado de manera especial en la formación de cara a la
organización y planificación adecuadas de los servicios sociales. El tercero tendrá lugar
en Sevilla en 1976. En este congreso se tratarán aspectos relativos al papel del trabajo
social en el ámbito de la acción social y se cambiará la denominación de la profesión
para adoptar, ya de modo oficial, la anteriormente aprobada de trabajador social en
vez de la de ~sistente social. El que cierra esta década tendrá lugar en Valladolid, en
19~0, propon1é~dose, en. este caso, algunas iniciativas para la mejora del trabajado
social en el ámbito profesional: reconocimiento de estudios universitarios ampliación
de funciones en la a~minist_ración, incorporación a tareas de dirección y ~lanificación
de pr,ogramas ~e acción soci~I, et~. Es también en este congreso en el que postula corno
comun denominador de la d1vers1dad de prácticas en trabajo social el denominado bi·
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--- -
nornio
7
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _._T_ra_b_;ai:..:.0__::5..:º.::ci:.::a:.1_:e:::.:n.'. . E'.:.:s~p~an~-ª:.:~o~rf~ge~n~e:_s'!._Y~e::::v~ol~u:_ci~ó~n~(e~t~ap~a~s)
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Ü RÍGCNES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
estado de bienestar había entrado en crisis. En segundo lugar, había inestabilidad Poi¡.
tica. Entre otros polos de tensión estaban la extrema derecha, que añoraba el régirnen
político anteri or, y los nacionalismos periféricos, que reclamaban autonomía e inclu.
so independencia del gobierno central, lo que impedía algunas propuestas generales
como una ley estatal de asistencia social o servicios sociales. Recuérdese, además, el
terrori smo de ETA y que incluso en 1981 se abortó un golpe militar que secuestró el
Congreso de los Diputados durante todo un día y durante un buen número de horas la
televisión pública. En tercer lugar, se vivía una profunda crisis económica, lo que lirni.
taba cualquier extensión de derechos que diesen lugar a prestaciones con costo para el
Estado. La crisis, además de las circunstancias internacionales, se debió al aplazamiento
de la llamada crisis del petró leo del 73, por la debilidad de la Dictadura en sus últimos
años, y al problema de la reconversión industrial que t uvieron que afrontar los primeros
gobiernos democráticos. Así, el sistema de bienestar social español se desarrolló en con.
diciones difíciles y precarias, y puede decirse que, aunque logró ser extensivo, ya que
trató de cubrir y dar respuesta a todas las dimensiones del bienestar ciudadano, nunca
ha conseguido ser lo suficientemente intensivo (de Lucas y Murillo de la Cueva, 2009).
Este período se cierra con dos logros fundamentales para el trabajo social. El pri•
mero, el reconocimiento institucional de la profesión por parte del Estado, con la
creación del Cuerpo Nacional de Asistentes Sociales de la Administración del Estado,
mediante la Ley 3/1977, de 4 de enero (Las Heras, 2019). Cabe decir, pues transmite
la consideración en la que se tenía al trabajo social, que la retribución que se les
asignó no se correspondía con el estatus de técnicos de grado medio que ya se había
asignado al trabajo social, sino con las de los anteriores cuerpos funcionariales que
venían a sustituir, cuyo nom bre es significati vo: Inspectores Visitadores, e Instructores
Visitadores de Asistencia Públ ica. De nuevo, la femi nización de la profesión y la dedi-
cación a tareas de cuidado y a colectivos en situación de exclusión no jugaban a favor
de su adecuado reconocim iento, que no se consegui ría hasta 1984, una vez que para
ser trabajador/a social era necesaria una diplomatura universitaria (lbid).
En este último sentido, el segundo logro no es otro que la entrada en la universidad.
Este hecho es clave y se produce, mediante el RD 1850/1981, de 28 de agosto, poco des-
pués de q ue el Parlamento aprobase la transformación de los estudios con la incorporación
de algunas de las antiguas escuelas profesionales a la universidad y su transformación, en
la mayoría de los casos, en escuelas universitarias o su incorporación de diferentes depar-
tamentos. Como se observará en el siguiente apartado, esta forma particular de entrar en
la universidad tuvo impl icaciones no del todo positivas tanto para el ámbito profesional
como en la posterior evolución del trabajo social como d isciplina en nuestro país.
168
7
. Trabajo social en España: orígenes y evolución (etapas)
--------------------::.=:..:::.:.:.:.:....:::..::~2~~~~~
6
General del Trabajo Social , lo que supuso la desaparición de la referida FEDAAS,
rnuY activa hasta e~e momento en la lucha en pro de la mejora del bienestar social, así
como de la profesión Y sus derechos, Y que databa de 1967. Cabe decir que el Con-
sejo General ha sido un mu~ d_igno s~cesor de la FEDAAS y, como veremos, su papel
ha sido fundamental en los ult1mos anos en la defensa tanto de la profesión como de
la disciplina en la que se apoya, además de la de relevantes causas sociales. Los 36
colegios profesionales Y el propio consejo también han jugado desde entonces un rol
protagónico en la formación técnica de los/las profesionales.
Los ochenta y, particularmente, los primeros noventa pueden considerarse años
dorados para el trabajo social. Supusieron, por una parte, comenzar a disfrutar del
estatus universitario largo tiempo anhelado y, por otra, de un período en el que re-
sultaba factible acceder, normalmente vía oposición, a un puesto funcionarial, si bien
de segundo nivel, adecuadamente remunerado en la administración de los servicios
sociales y otras administraciones y entidades públicas. Estos dos factores, positivos en
esencia, terminarían volviéndose en contra del desarrollo adecuado del propio trabajo
social por la forma particular en la que se conformaron, convirtiéndose, en alguna
medida, en parte de la razón de las crisis y problemas posteriores (Cfr. Miranda, 2004)
En primer lugar, en el plano de la política social, y desde el año 82, en el que se
aprobó la primera ley de servicios sociales, la del País Vasco, se van desarrollando
los 17 sistemas autonóm icos de servicios sociales, con sus respectivas leyes y normas
asociadas. Fueron muy similares en sus orígenes, pero se han ido diferenciando con el
paso del tiempo, ya que, repetimos, no existe una ley nacional o de bases de servicios
sociales como en otros sistemas de bienestar como la san idad o la educación (Las He-
ras, 2017). No es este el lugar para describir en detalle el devenir y las características
de estos sistemas de servicios sociales. Baste decir que se organizaron en dos niveles,
el general o comunitario, en teoría, al servicio de toda la población, y donde los traba-
jadores y trabajadoras sociales habrían de jugar un papel fundamental, y el especiali-
zado, donde se atiende a diferentes poblaciones por sus características o necesidades
específicas (personas sin hogar, mayores, niños en situación de desprotección, etc.).
Para los y las profesionales del trabajo social el sistema de servicios sociales fue tanto
un sueño hecho realidad como su principal espacio laboral a partir de los años 80 y,
particularmente, a partir de la aprobación del Plan Concertado de Servicios Sociales en
las Corporaciones locales al final de esa misma década. Este Plan, si bien ha tenido sus
sombras, garantizó unos mínimos servicios sociales a la ci udadanía en el ámbito muni-
cipal Y la presencia de las y los trabajadores sociales en ese primer nivel de atención.
6
Su denominación o riginaria fue Consejo General de Diplomados/as en Trabajo Social y Asis-
ten~es Sociales. Es importante subrayar que las personas que contaban con el título de asistentes
so~rales no eran universitarias. No fue hasta 1987 que pudieron conva lidar sus estudios y obtener
as, la diplomatura en trabajo social. Sin duda, el hecho de que hasta fechas tan tardías conviviesen
Persona5 universitarias
· y no un iversitarias en la profes1·on
· supuso ·,mport antes 1mpe
· d ,mentas
· para
conseguir ciertas reivindicaciones d isciplinares y profesionales ante los poderes públicos.
169
~~~~~~~~..=..:~----------
ÜRIGCNCS Y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
7
Un ejemplo de esto último lo encontramos en la visibilidad que, frente al trabajo social, tuvo
la p_sico!ogfa duran~e los aten~a~os del 11-M de 2004. Tal vez esto pueda explicarse porque las or·
ganIzacIones colegiales de ps1cologos, frente a las de trabajadores sociales, llevaban trabajando en
este campo desde hacía varios años. Un ejemplo de ello era el Grupo de intervención Psicológica en
Desastres del Colegio Oficial de Psicólogos de la Región de Murcia, fundado en 1999.
170
_____________7_._T_r_a_ba...:.jo..:.....::..so:..:c:.:.:ia::.l..::e:..:_n_::E~sp~a:'.ñ:a:_2o~rí~g~en~e:.s!..y~e~vo~l~u~ci~ó~n~(e::ta~p~a~s)
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ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
8
Recomendamos el ejercicio de analizar los cambios producidos en el consumo de drogas Y
otros pro~lemas de dependencia a través de la revisión de las diferentes memorias publicadas por el
Plan Nacional sobre Drogas. Pueden consultarse en la siguiente dirección: https://pnsd.sanidad.gob.
es/pnsd/memorias/home.htm
9
Desde el Consejo General ve la luz la revista de Servicios Sociales y Política Social en 198~-
Por su parte, la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Complutense comenzó a publicar Cua·
demos de Trabajo Social en 1987.
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7 5
_______________-_T_r_ab_a.:...jº=-::.:
º:.::c::.:ia::_l.::_en'..'.....:Es~p~a~ña:.:~o~ríg~e::n~e~sy~ev~o~Iu~c~ió~n~(:_el~a~pa~s)
173
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~Ü~R~ÍG~EN~E:_:S~Y~D'.:ES~A~RR~O~ll~O~D~E:_LT~R~A~BA~JO~SO~C~IA~L:_•~ ~ : . : _ : : ~ . . . : _ - - - - - - - - - - - - - -
Entre el año 1999 y el 2008 ocurren demasiadas cosas en el trabajo social español.
El vigor del área y de la profesión ha sido tanto que resulta difícil decidir lo más rele-
vante en la creciente pujanza del trabajo social en nuestro entorno.
Dado que en el siguiente período que se va a describir, el que se extiende desde
2009 hasta la actualidad, será necesario realizar una analepsis y mencionar sucesos
posteriores al año 2000, para evitar reiteraciones en este que ahora describimos se
prestará atención únicamente a lo que se entiende que cambió de forma radical el tra-
bajo social y, a nuestro entender, constituyó el último eslabón realmente significativo
en la construcción de la disciplina hasta el día de hoy: el proceso de Bolonia.
Comúnmente, se conoce como proceso de Bolonia la secuencia de acontecimien·
tos que está permitiendo construir un espacio único y común de educación superior
en Europa. Es el denominado Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). De for·
ma sintética se puede decir que este proceso busca la convergencia de los diferen·
tes sistemas educativos en muy diferentes aspectos que van desde la división de los
estudios universitarios en tres de los ciclos (grado, máster y doctorado), pasando por
la medida del esfuerzo y el reconocimiento de los estudiantes (el créd ito) 0 la irnpor·
tancía dada a la evaluación de calidad educativa en sus múltiples dimensiones, hasta
la orientación de la docencia hacia la consecución de competencias (conocimientos,
habilidades y actitudes) objetivamente definibles y que pueden ser objetivadas en
resultados concretos de aprendizaje.
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7 . Trabajo social en España: orígenes y evolución (etapas)
175
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ÜRÍCENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, T RAYECTORIA DE UNA r ROFESIÓN
balance d e los progresos realizados hasta cada fecha, i_ncorpo~ª nd ~ las conclusiones
d e los seminarios internacionales rea lizado s Y estableciendo directnces para la con,¡.
nuación del proceso 10 •
Criticado en diferentes círculos políticos, universita'.ios Y _d_e o~i-nió n por mercan,¡.
lizar la educación, por su falta d e financiación Y por la infantil,zac,on de la enseñanza
superior (e.g. : Berzosa A lonso-M artínez, 2008), la verdad es que el Proceso de Bolo.
nia parece imparable y sin reto rn o a estas alturas.
No es d e extrañar que, dadas algunas d e sus característi cas, desde la d isciplina Y
la p rofesió n de trabajo social la adaptació n de los títulos universitarios al EEES se vi.
v iese como una oportunidad q ue abría posibilidades d e equiparació n a otros estudios
durante largo tiempo cerradas, tras haber intentado infructuo sam ente Y durante largos
años conseguir el reconocimiento de sus estudios como licenciatura (Llobet Estany,
200 3, 2004).
Un hito fun damental en la adaptación de los estudios d e trabajo social al EEES
fue la elaboració n, entre 2003 y 2004 y bajo la coordinación d el profesor Octavio
Vázquez y la colaboración de la mayoría de las Escuelas y D epartamentos de Trabajo
Social d e España, del Li bro Blanco de Trabaj o Social. Su o bjetivo fu e fijar las bases de
un título de G rado en Trabajo Social (A N ECA, 2004).
Los libros blancos son trabaj os realizados po r red es d e universidades españolas
con el apoyo de la AN ECA que tienen como objetivo realizar estudios relacionados
con e l diseño de un títu lo de grado adaptado al EEES. El Libro Blanco de Trabajo So-
cial, partiendo del análisis de los estudios correspondientes en Euro pa y, entre otros
aspectos, los estudios d e inserción laboral y perfiles y competencias profesionales,
pretend ía precisamente eso: sentar las bases comunes de los futuros grad os en trabajo
social en las universidades españolas, sin que por ello debiera tener fuerza vinculante,
respetando de este modo la auto nomía que estas necesariamente ostentan.
Tras asumir que no existía un modelo ideal que pudiese servir de referencia, se
apostó por una estructura de dos ciclos d e 4 + 1 años (Grado y M áster). Esta decisión,
marcada po r el Ministerio de Educación, provocaba que no se convergiese del todo
con Europa, en do nde lo más habitual eran y son los grad os de 3 años y los másteres
de 2. Ciertas presiones políticas, algunas críticas provenientes d el m ovimiento anti-
Bo lo nia y, tal vez, algún o tro facto r m ás, estuvieron d etrás d e esta d ecisión .
Los estudios de primer ciclo de trabaj o social en España tendrían así que sumar
un año más a los que se venía ofertando hasta ento nces en la D iplo matura. Algunos
másteres, que ya se impartían desd e 2005, cuando el m od elo 4 + 1 todavía no estaba
claro, habrían de pasar de 2 años a 1. Esta cuestió n, hay que subrayarlo, provocó du-
rante algunos años cierta confusió n, pues se tendía a pensar, erróneamente, que los
10
Remitimos a dichos comunicados a quienes tengan interés por profundizar en los aconteci·
mientas detallados del proceso. En lo que se refiere al trabajo social es de sumo interé el número
especial publicado por la revista del Consejo General, SeNicios Sociales y Pol íti ca Social.
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7
. Trabajo social en España: orígenes y evolución (etapas)
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nuevos grados en trabajo social pasaban a equiparase con las antiguas licenciaturas,
ue ahora desaparecían, Y esto no era realmente así. El verdadero equivalente a los
qrados eran las antiguas diplomaturas, que también eran estudios de primer ciclo. Lo
gue sustituía a las licenciaturas eran los nuevos másteres oficiales universitarios, que
q t . b'
desde ese momento uv,eron tam 1én que distinguirse porque había bastante confu-
sión con los títulos propios de las universidades, que también se denominaban máster.
Por otra parte, el Libro Blanco subrayaba que las instituciones de educación su-
perior europeas que impartían títulos universitarios de trabajo social reconocían la
definición, objetivos, código ético y estándares globales consensuados internacional-
mente por la IASSW (Asociación Internacional de Escuelas de Trabajo Social) y por
la IFSW (Federación Internacional de Trabajadores y Trabajadoras Sociales). Se enfa-
tizaba, asimismo, que las metodologías docentes promovían procesos de enseñanza
y aprend izaje centrados en el estudiantado y, por ello, se mantenían bajas ratios de
estudiantes/docentes. Se daba, finalmente, gran importancia a la interrelación con los
profesionales para la enseñanza práctica (ANECA, 2004). Parecía, sin duda, que el
trabajo social estaba en las mejores condiciones posibles para adaptarse al Espacio
Europeo de Educación, pues muchos de los requisitos del proceso ya estaban incor-
porados a su ADN.
177
~Ü~R~ÍG~EN~CS~Y~DE:'.SA~R~RO~L~LO~D~C:_L~TR~A~BA~IO~SO~
C~
T ECTORIA DE UNA PROrESIÓN
IA~L-_'...:RA:Y~=~--------------
3.2. El breve pero intenso proceso de riesgo de demolición del trabajo social
178
7
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. Trabajo social en España: orígenes y evolución (etapas)
pos
·,ble y prometedor nuevo comienzo tra I
. , . ,
f •
se gran es uerzo realizado por la comuni-
·
dad profesional Y ~cadem,ca, especialmente en la década anterior, y concretado en la
exitosa incorp~rac,ón al ~roceso de Bolonia. Pero es también, por otra parte, el año en
el que se empieza a manifestar con toda su intensidad un proceso de destrucción en
todos los órdenes de la vida, larvado tiempo atrás, y que también va a tener una noto-
ria incidencia en el mundo académico y profesional, además de en los sectores más
desfavorecidos de la sociedad, Y particularmente sobre los que opera el trabajo social.
Es una crisis que tiene un punto de inicio simbólico en la caída de Lheman Bro-
thers en septiembre de 2008, cuyos efectos durarán hasta nuestros días, pero cuyos
orígenes son bastante anteriores.
De hecho, esta no ha sido una crisis coyuntural. Venía gestándose desde hacía
décadas y alguno de sus efectos ya se habían hecho notar en diferentes ámbitos de
la vida de muy diferentes formas. Posiblemente, cabría remontarse, entre otros acon-
tecimientos, al parón del crecimiento mundial a finales de los 60; al colapso de los
acuerdos Bretton-Woods; a la crisis del petróleo del 73 y a sus consecuencias, las
cuales, como hemos dicho, se harían notar con toda su intensidad en España justo
después del final de la Dictadura; al olvido progresivo de las medidas keynesianas
en la mayor parte de los países más ricos de Europa a mitad de los 70; también, y
particularmente, a las políticas globales impulsadas tras el triunfo de gobiernos de
corte ultraliberal tanto en Reino Unido, con Margaret Thatcher (1979-1990), como en
los Estados Un idos, con Ronald Reagan (1981-1989). Pese a que tanto en sus países
como en otras democracias occidentales les precedieron y sucedieron gobiernos más
moderados y de corte más social (como por ejemplo los de Tony Blair o Bill Clinton),
en el plano de la política económica la situación y tendencia liberalizadora por ellos
liderada nunca se llegó a revertir. No podemos olvidarnos, por otra parte, que en esta
misma dirección también incidieron la caída del muro de Berlín y a la desaparición
del bloque soviético a mediados de los 80, así como las políticas desarrollistas en los
países más pobres en los años 80 y 90 (Cfr. Saad-Filho & Johnston, 2005).
Estamos hablando, en definitiva, de la omnipresencia y creciente pujanza de las
políticas de corte neoliberal en cuya descripción no nos podemos detener, más allá
de señalar sus rasgos más destacados: defensa firme del individualismo; de la libertad
como principio rector de la convivencia, por encima de cualquier otro como la igual-
dad o la justicia; apuesta a ultranza por el libre mercado y defensa de la propiedad
privada aun a costa de la desprotección de los bienes públicos; rechazo del interven-
cionismo y peso mínimo del estado en todos los órdenes de la vida, lo que permite
bajos impuestos y el protagonismo de la iniciativa privada en la provisión de bienes y
servicios; oposición al reconocimiento de derechos sociales y laboral:s; liberalizac_ión
de los movimientos internacionales de capital, etc. El proyecto neol1beral se ha v isto
reforzado porque contribuye a la acumulación de riqueza y a la concentración del
Poder entre las élites financieras internacionales y cuenta con apoyos fundame~tales
entre los representan tes po l't·
, ,cos y los gobiernos de muchos países, en especial de
179
LiÜ~Rf~G~EN~ES~Y~D~E='.SA~R~RO~L~LO~D~C:'.:_l~TR::_:A::::BA::'.:IO
-
~SO::_::C:::_
T YECTORIA DE UNA PROíESIÓN
IA:.=.:L.~RA
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cacia todos los medios posibles en su mano para resultar atractivo h~sta para quienes
perjudica y que es defendido, si es necesario, hasta por _las armas Ob_rd).
Las consecuencias de las políticas neoliberales han sido Y están siendo demoledo.
ras. Además del impacto medioambiental, entre todas ellas destacan, por una Parte
su impacto negativo sobre el empleo y la educación Y, particularmente, sobre la;
personas en situación de precariedad y exclusión social; por otra, la gran desigualdad
que provoca y divide a la ciudadanía en dos bloques crecientemente separados: los
que tienen, que cada vez son menos, pero que cada vez acumu lan más; y los que no
tienen, que cada vez tienen menos, pero que cada vez son más. Como es lógico, Espa-
ña no ha sido ajena al impacto de estos procesos. Tampoco, lo veremos más adelante,
lo será el trabajo social.
En el plano político, tras los gobiernos de la Unión de Centro Democrático (UCD),
herederos en su origen del régimen franquista, pero que transitan, vía elecciones li-
bres, a la democracia, y del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) (1982-1996), el
poder pasó a manos del Partido Popular (PP). Este gobernó desde el año 1996 hasta el
2004 impulsado por ideologías liberales y conservadoras. Lo hizo más centrado en los
momentos que necesitó el apoyo de otros grupos y menos cuando gozó de mayoría
absoluta. Desde el 2004 lo hará de nuevo el PSOE, que ya había terminado su período
de gobierno anterior (1982-1996) liberalizando sus iniciales políticas socialdemócra-
tas, y que durante esta nueva etapa buscará, y a veces logará, avanzar en derechos
civiles (e.g.: Ley de matrimonio igualitario) y sociales (e.g.: Ley de promoción de la au-
tonomía personal y atención a la dependencia), pero sin poder desasirse de los peores
impactos de las políticas neoliberales. Es este gobierno el que tiene que enfrentarse a
las primeras consecuencias de Gran Crisis de 2008 y, tal vez como resultado de ello,
pero también por otro tipo de razones, pierde las elecciones en 2012. Son momentos
en los que España está sometida a un rígido control externo por parte de las autorida-
des económicas de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional debido a
su crisis de deuda. Al PP, de nuevo en e l gobierno hasta el año 2018, le toca seguir
aplicando esas duras medidas impuestas de austeridad que, poco a poco, van impac-
tando sobre la ciudadanía y demoliendo parte de las endebles estructuras de bienestar
españolas (Cfr. La Moncloa, sf).
En el entretanto, el 15 de mayo de 2011 (1 SM), se habían iniciado las grandes
movilizaciones sociales, de carácter espontáneo y de base asamblearia, y un amplio
conjunto de acampadas en diferentes ciudades de España, mediante las cuales la ciu·
dadanía salía a la calle para protestar frente a la situación social en la que se encontra·
ba el país y para manifestar un amplio conjunto de reivindicaciones de diferente tipo
(pol íticas, económicas y sociales) y la necesidad de un cambio de sistema o al menos
de cambios importantes en el sistema. Los «indignados», que rechazan la participación
de los partidos políticos y sindicatos en e l movimiento, mantienen las protestas a
10
180
7
----------....:..__:_:~:::.:..::2~~~~~~~
· Trabajo social en España: orígenes y evolución (etapas)
largo de mese s, pero ~a falta de liderazgo, premeditadamente buscada, hace que poco
a poco este se vaya diluyendo (Monge La Sierra, 20l l).
No obstante, ell 5M supone un punto de inflexión en la política española (lbid;
Lobera, 2015; Rama, Cordero Y Zagórski, 2021 ). En torno a 2013 se fundan nuevos
partidos políticos de muy diferente tipo que aspiran a representar las distintas sen-
sibilidades que se habían vinculado con el movimiento, así como también a otros
sectores de la población ajenos al mismo pero que estaban descontentos. Será en
las elecciones europeas de 2014 cuando uno de ellos, en concreto Podemos, obten-
ga una importante representación en las elecciones al Parlamento Europeo, con cin-
co diputados/as, que auguraban una importante presencia en el Parlamento Español
en futuras elecciones, como así sucedería. A esta representación en Europa se suma
también, con dos diputados, la de otro partido, Ciudadanos, que, si bien había sido
fundado un tiempo antes, en 2005, y había tendido cierto protagonismo en Cataluña,
también era nuevo en el escenario de la política nacional y europea. Ambos partidos,
junto al ultraconservador Vox, fundado asimismo en 2013, estaban llamados a jugar
desde entonces un importante papel en la política española y a cambiar el escenario
casi bipartidista con puntuales apoyos nacionalistas en el que hasta entonces se había
desarrollado. Desde ese momento, observamos un país con importantes crisis de go-
bernabi l idad y una elevada inestabilidad pol ítica (Rama, Cordero y Zagórski, 2021).
Así, tras las elecciones de 2015, no se consigue formar gobierno y continúa en fun-
ciones el presidente de la legislatura anterior y líder del partido conservador, Mariano
Rajoy. Una vez repetidas las elecciones, el 26 de junio de 2016, las dificultades de
gobernabilidad continúan durante meses. Finalmente, el PSOE, tras una grave crisis in-
terna que fuerza la dimisión de su entonces líder, Pedro Sánchez, termina apoyando la
investidura de un nuevo gobierno del PP. Este gobierno, liderado de nuevo por Mariano
Rajoy, se verá obligado a dimitir antes de finalizar la legislatura, tras una moción de cen-
sura motivada por los casos de corrupción que acosaban al PP. Paradojas del destino, el
líder del PSOE vuelve a ser Pedro Sánchez, que es nombrado presidente y gobierna en
solitario con el apoyo de un amplio y heterogéneo conjunto de fuerzas parlamentarias y
la oposición del PP, Ciudadanos y Vox. Llegando casi a la actualidad, en la penúltima de
las legislaturas vividas en nuestro país, la XIII, y también tras graves problemas de gober-
nabi lidad, en la que se mantienen en funciones el anterior presidente, Pedro Sánchez,
Ysu gobierno, se convocan de nuevo elecciones. Tras las mismas, en esta ocasión sí se
forma gobierno con celeridad . Es el primer gobierno de coalición integrado por minis-
tras y ministros tanto del PSOE como de Podemos. Tras sucesivas crisis de gobierno en
las que, por diferentes razones, cambian algunos ministros y ministras, son los partidos
que siguen en el poder a día de hoy (Cfr. Moncloa, sf).
Después de esta sintética pero compleja descripción, cabe decir que, con muy
diferentes sensibilidades en ocasiones más favorables y en otras absolutamente con-
t~~rias, ningún gobierno ha sido capaz de frenar las consecuen~ia~ negativas de las p~-
lit,cas liberalizadoras anteriormente descritas. De ahí, el surg1m1ento de otro amplio
181
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~Ü~RÍ~G~EN~ES:_Y~ OE~SA~R~RO~l:'.LO~
OE~L~TR~A~BA~JO~SO~C~
IA
~l,~~::_::=~---------------
182
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7. Trabajo social en España: orígenes y evolución (etapas)
torio, tanto positivo como negativo, en la situación del trabajo social como
f11UY no . 1 , 1. - U
. • • a y profesión en os u timos anos. na nueva etapa a la que tal vez podríamos
discrp 1,n bre de «robusta deb'l'd 1 1 ad » (A 1onso González y Arias Astray 2020)
dar e1nom . , .
La debilidad v,~ne da~a, fundamentalmente, aunque no sólo, porque tanto los
. as de protección social en los que se desempeñan las y los trabajadores sociales
5,stem . • • • • d
. servicios socia 1es, servicios sanitarios, e protección social de la vivienda, etc.),
(e.g-~ el sistema público de enseñanza superior en el que se forman la mayoría se han
rom . d
·sto sometidos a una sene e procesos Y recortes de todo tipo difíciles de revertir aun
:~ el caso de que hubiera voluntad política (Conde-Ruiz et al., 2016).
Si nos centrarnos, por ejemplo, en el sistema público de servicios sociales, el que
concentra al mayor número de profesionales del trabajo social, todas las comunidades
autónomas de las que dependen llevan años recortando sus presupuestos y privati-
zando su gestión, lo que además de afectar notoriamente a la calidad de la atención
social ofrecida, ha generado una sobre carga de trabajo inasumible y provocado una
precarización del personal técnico difícil de admitir para profesionales con titulación
superior como son las y los trabajadores sociales. A ello ha contribuido, sin duda, la
modificación de la normativa en esta materia, pues las leyes de servicios sociales de
segunda y tercera generación han facilitado los procesos de privatización referidos.
Unos procesos de externalización de la gestión, por otra parte, que en ocasiones se
disfrazan de oportunidades para fomentar la participación de la sociedad civil a través
del tercer sector. Como ya se ha apuntado, contra la gran precariedad de este sistema
y de su personal ha luchado y se ha manifestado el colectivo de profesionales del
trabajo social, uno de cuyos ejemplos paradigmáticos ha sido la mencionada Marea
Naranja. La situación es similar y no menos mala en otros sistemas de protección so-
cial en los que también está presente la profesión.
Otra debilidad que afecta a la dimensión profesional del trabajo social tiene que
ver con la percepción irrelevante que se tiene del mismo por parte de la ciudada-
nía Y negativa desde ciertos sectores de la política (Muriel-Saiz, Martín-Estalayo &
García-Giraldez, 2018). No es aquí el lugar para realizar un diagnóstico detenido de
su Porqué, Y además es posible que se deba a muchas causas. Algunas pueden estar
asociadas a la imagen caritativo asistencial que las personas ajenas al trabajo social
mantienen todavía pese a las rotundas manifestaciones del Consejo General como,
Por ejemplo, la re~lizada a favor de implantación de un Sistema de Garantía de In-
gresos en caminado· a la Renta Básica Universal (Conse¡o · Genera 1 deI Tra b a¡o· Socia
· 1,
202
0' 22 de abni). · Otras, posiblemente están vinculadas con una cierta · acomo dac,on··
0
adaptac' , d . d ., d
sos ron e algunos/as profesionales a una labor burocrática e gestron e recur-
rroÍI qu~ Y_a hemos apuntado. Seguramente también haya bastante de falta de desa-
acr O. drscIP1·inar distintivo que en diferentes sectores, permita · acotar y d'f · 1
I erenc,ar a
rv,dad , . , d'
en 1 . Profesional más allá de las labores de gestión, sea en la atenc,on ,recta o
adrrec ·, · · d 1 •
des . cion de programas y centros. y cabe decir también que parte e as act1tu-
negat1vas tienen
· •·
que ver con las diferentes posIc10nes que se adoptan en t orno a
183
LÜ~R~
-
ÍG~EN~E~S~y~D~[S~AR~l!~O~ll~O~D~El~T~RA~B~A~l0'._:5~0~Cl~Al'.::_
T IA DE UNA PROFESIÓN
· ~RA~Y_::ECT::.:.OR:=_.=..:_--------
ciertos temas sensibles como, por ejemplo, la renta básica ci udadana,. que hace que
---
--
•
ciertos , •
grupos polrt1 cos, ta 1 vez d esd e eI d esconocimiento o desde la ingenuidad de
los recién llegados, perciban al trabajo social como un elemento conservador y re.
sistente a determinadas soluciones que en ningún caso se pueden presentar como la
panacea universal. ., . , .
Si, por otra parte, se considera el ámbito de la educac10~ ~uperior pu~lica, el diag.
nóstico no es más positivo. Cuando la Gran Crisis se conv1rt1ó en una triste realidad,
muchos gobiernos autonómicos y, como consecuencia, los responsables universita.
rios empezaron a aplicar todo ti po de recortes aun siendo conscientes de que no era
lo más adecuado. Al igual que ocurrió con los servicios sociales o con los de salud,
cuando más se necesitaban se decidió retirar recursos económ icos Y humanos clave
del sistema de educación superior pública, se elevaron las tasas académicas y se re.
dujeron las becas o restringieron las condiciones para conseguirlas. Paralelamente, se
abrieron de par en par las puertas al sector privado universitario, lo que, por su parte,
ha forzado al sector público a someterse a un intenso y claro proceso de mercantili-
zación. Como se indicaba en otro lugar (Arias Astray, 2016), para reforzar este último
proceso se ha promovido una falsa retórica de calidad y eficiencia. Una especie de
trabajo de sastrería en el que los indicadores de calidad sólo encajan en las ecuacio-
nes de coste-eficacia: los ingresos por investi gación, el número de artículos en revistas
de primera línea, los gastos de personal, las posiciones en los rankings universitarios
internacionales, el número de titulados graduados, etc. No se está diciendo que el
sistema de enseñanza superior no necesitase reformas importantes, que sí las necesi·
taba. La cuestión es que nadie quiso asumi r la responsabilidad de ponerlas en marcha
cuando la economía iba bien. Al acontecer la crisis y un intenso período de recesión,
las soluciones que se aplicaron fueron inadecuadas y deletéreas para el futuro de las
univers idades, para el servicio a la sociedad y particularmente para aquellos estudios
o especial idades recién llegados a la educación superior; aquellas materias y especia-
lidades que aún estaban en proceso de desarrollo y necesitaban un apoyo especial
como es el caso del trabajo social.
Entre otras medidas, se prohibió la contratación de nuevo personal académico Y
se redujo. drásticamente, sin previo aviso y sin tiempo para reacciona r, el presupuesto
d: las universidades públicas. Otra «solución» que muchos gobiernos regionales ofre-
cieron a las universidades para afrontar sus gastos corrientes fue «permiti rles» (obli-
garles) a aumentar el precio de sus tasas «públicas». En tre otros m uchos, esto provocó
al menos. tres problemas principales. El primero, una drástica reducción del número
de estudiantes y del vol~men de créditos que cu rsaban los que podían continuar
º. comenzaban sus estudios. Segundo, una clara desigualdad en tre los estudiantes
vincula.da a su lugar de residencia, porque dependiendo de la comunidad autónorna
~I precio de las matrículas variaba. Tercero, la desapari ción y fusión de facultades)'
epartamentos específicos y la extinción de algunos p rogramas académicos particU·
1armen te
de máster Todo est0 h f d ' b 1·0
· ªª
ecta O especialmente a lo s estudios de tra ª
184
7. Trabajo social en E - ,
----------------~...:..:.::..:~'.._'.::s~pa~n~a:_ : o~r~,g~e~n::
es~y~e~v~o~lu~c~ió~n~(~e~ta~p~as)
185
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROfESIÓN
f icos en trabajo social, pero ahí están, y una creciente presencia de contenidos de Ira.
bajo social en m ásteres d e carácter más general. Además, en este momento se cuenta
con dos programas de doctorado específicos de trabajo social Y otro buen número que
incluyen I íneas de investigación en trabajo social. La solidez del trabajo social español
también se muestra en la capacidad de acordar estándares educativos mínimos entre
todas las facu ltades y departamentos de trabajo social, la creciente capacidad de atraer
fondos de investigación, los esfuerzos para mejorar la producción científica y, entre
otros aspectos, la capacidad de movilización, el compromiso con las causas sociales
y la apertu ra a la participación ciudadana.
Mención aparte merece la internacionalización (Cfr. Arias Astray y Martínez Ro-
mán, 2014). Si, como hemos visto, hace décadas el trabajo social español importaba
conoci miento, desde hace unos cuantos años empieza a exportarlo, pues cada vez
son más las autoras y autores españoles que tienen contribuciones significativas en
congresos mundiales y europeos, publican en revistas internacionales y son merece-
dores de doctorados honoris causa. A el lo se añade, por otra parte, que profesionales
y académ icos españoles están y han estado presentes en cargos de responsabilidad en
las principales organizaciones académ icas y profesionales v inculadas con el trabajo
social, como son la Federación Internacional del Trabajo Social (IFSW), la Asociación
Europea de Escuelas d e Trabajo Social (EASSW), la Asociación Europea de investiga-
ción en trabajo social (EASWR) o el Consejo Internacional de Bienestar Social (ICSW).
Quedan muchas asignatu ras pendientes, sin duda. Una primera tiene que ver con
la multidisciplinariedad e implica la necesidad d e abrirse y de colabo rar con otras
áreas de conocimiento manteniendo la propia identidad, pero sin sentirse amenaza-
dos/as. En la actualidad, tanto en el ámbito de la intervención como en el de la in-
vestigación las propuestas o acciones desarrolladas desde una única disciplina tienen
poco sentido y viabilidad. Otra, sin duda, tiene que ver con los nuevos espacios de
intervención y, en concreto, con el espacio virtual, en el q ue pese a ciertas resistencias
iniciales parece que el trabajo social español tiene fuerza suficiente como para gene-
rar un impacto significativo y d e o rden internacional (e.g.: López Peláez, et al., 2018,
Alonso González, Arias Astray & Alonso Puelles, 202 1). Una última e importante
tiene que ver con el desarrollo teórico relevante, que se eviten las d emasiado frecuen·
tes investigaciones autorreferentes, y que se promuevan aquellas con potencial para
orientar una práctica efectiva de trabajo social.
4. CONCLUSIONES
186
----
pe
-
7. Trabajo social en Esp -
--------------....:.:.:_.::cª:.n:a:.:...
,
: o~r~,g~e~n'.:es:..y!'....:ev~o~l~
rspectiva de quien escribe, la hi storia del trabajo social está repleta de personalida-
t .,
des ejemplares, con una ex rem_a v?cacion por su labor, y que con grandes esfuerzos
.. )
uc::1~on~(e~ta~p~a~
s
LECTURAS RECOMENDADAS
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
-------------- 187
ÜRÍGENES Y DESARIWLLO DEL TRABAJO SOCIAL. T RAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
RESUMEN
En este capítulo se ha descrito la evolución del trabajo social en España desde su prime-
ra institucionalización a principios de los años treinta del siglo XX hasta la actualidad en el
marco más general del desarrollo internacional del trabajo social. Se han caracterizado dos
procesos. El primero de construcción disciplinar y profesional en el que se han d istinguido
cinco grandes etapas en función especialmente del contexto político, social y económico
vivido, la orientación de la d isciplina, de su formación, las características de la actividad
profesional desarrollada y su marco institucional. Así se han distinguido ci nco etapas. La
primera, fundacional, en la que el trabajo social se caracteriza fundamentalmente la siste-
matización de antiguas prácticas de orden caritativo y asistencial. La segunda, que como
la anterior también se encuadra en los años de la Dictadura, en la que el trabajo social
adquiere un carácter técnico. La tercera, caracterizada por el proceso que condujo a la
entrada en la universidad a principios de los ochenta. La cuarta en la que se observa una
importante consolidación del trabajo social pero dadas sus endebles bases conduce a una
importante crisis disciplinar y profesional. La quinta, de equiparación con otras disciplinas,
fruto de la exitosa incorporación al proceso de Bolonia. La sexta etapa, y ú ltima de las que
se ha distinguido, denominada de robusta debilidad, caracteriza al momento actual, con
sus grandes dificultades fruto de sucesivas crisis, con un trabajo social resil iente y maduro
pero que ha de saber jugar bien su futuro. El contexto de esta última etapa sería el resulta-
do del segundo de los dos procesos que se describe en el capítu lo, caracterizado por las
demoledoras consecuencias de un intenso proceso de liberalización en todos los órdenes
.'ª
d.e vida q~e ha afectado de manera muy notoria al trabajo social, a su formación, al ejer-
crcio profesional Y al bienestar de las personas a las que ha de prestar sus servicios.
GLOSARIO
188
7
- Trabajo social en España: orígenes y evolución (etapas)
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ÚRÍGENES Y DESAR ROLLO DEL TRADi\10 SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
190
7
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192
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7. Trabajo social en E -
· 1 1
en materia de educación supe_nor. ~on strucción Y perspectivas del proceso para la
•
193
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ÜRÍGENES y DESARROLLO DEL TRJ\BAIO SOCIAL. ___ _PROFESIÓN
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SOLUCIONARIO
194
BLOQUE 11:
DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL
Y RETOS DE FUTURO
8. Trabajo Social y Bienestar: conceptos y
ámbitos de intervención
ESTHER RAYA DIEZ
DOMINGO CARBONERO MUÑOZ
GUIONÍESQUEMA:
1. Introducción.
2. Bienestar Social: ambigüedad y complejidad de un concepto.
3. Trabajo Social en la evolución del contexto sociopolítico del bienestar.
3.1. Etapa pretécnica.
3.2. Etapa técnica.
3.3. Etapa precientífica.
3.4. Etapa científica.
4. Trabajo Social en el siglo XXI: definición y funciones.
S. Trabajo social en los ámbitos de bienestar.
5.1. Trabajo Social y Servicios Sociales.
5.2. Trabajo Social y Salud.
5.3. Trabajo Social y Justicia.
5.4. Trabajo Social en otros sistemas de bienestar.
6. Consideraciones finales
197
CÜ~R~ÍG~EN~[:_
-
T \YECTORIA DE UNA PROFESIÓN
1. INTRODUCCIÓN
198
----
8. Trabajo Social y s· .
- - - - - - - - - - - - - ~ - 'e.:. .n.:e::
. : st::a:..:_r:..::c::
o~nc ~e:!:'.p~t
o~s_2y'. _'
á.~m~b~i~t
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s~d'.:
e~in~t:=
e~rv
'.:e:.'.n~
c1~
6:'. .'.n
este autor, eSt e co~cepto e_n inglés cuenta con dos vocablos: we/1-being y we/fare.
El primero se as~cia ª una idea más_amplia Y general. Podríamos d eci r que es equi-
valente a esta~ bien ° encont~~rse bien. Sería una apreciación más subjetiva. Por su
parte, el término w_elfare, (utiliz~d~ ampliamente en la bibliografía sobre Welfare
State) tiene un sentido mas re st ringido. Siguiendo a Moix (1986) se caracteriza por
ser objetivado, externo Y mínimo. D e forma sucinta, esto significa que el bienestar
de una persona no depende de lo que sienta o crea sino de la concurrencia de
determinados hechos objetivos, que se pueden observar externamente, a través de
indicadores sociales; Y en unos aspectos bás icos, que configurarían un determinado
mínimo nivel de vida.
En la bibliografía especializada se alude a diferentes expresiones para referirse a
los aspectos relacio nados con el bienestar social, tales como nivel de vida, condicio-
nes de vida, calidad de vida, entre otros. Esto nos acerca a la polisemia y dinamismo
del concepto. Excede al objetivo de este trabajo profundizar en el desarrollo histórico
del término, que en gran medida se centra en el estudio del Estado de Bienestar, tanto
de su aparición como la crisis del mismo.
Como otros conceptos relacionados con este campo el de bienestar social tiene
una doble acepción: a) residual que se ciñe a la asistencia económica limitada a
determi nados grupos de población necesitados; b) desarrolfista que se refiere a la res-
ponsabi lidad colectiva asumida por la comunidad para hacer frente a las neces idades
universales de la población. Esta ú ltima es la que subyace en el extracto que encabeza
este capítu lo. Y también es la que estaba presente en el libro de las casitas publicado
en 1978 y reeditado recientemente, cuando se señala que:
«Nosotros partimos de esta definición: Bienestar Social es un sistema global de acción
social que responde al conjunto de aspiraciones sociales de los pueblos (y en su seno de
los individuos, grupos y comunidades) en relación a sus condiciones de vida y de convi-
vencia.» (2014, p. 31).
199
ÜRIGENES y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Consolidación
y crisis del
Bienestar igualitaria
(Diamante)
--
Servicios Crisis y reformulación Desafiliación Y Déficit de
Estado de CIENTÍFICA Sociales y d ·a
del Estado de Bienestar exclusión social ciuda ani
Bienestar - Tercer Sector Neoliberalismo
Actualidad
Fuente. Raya, 2003.
200
-----
8. Trabajo Social y Bienestar· .
- - - - - - - - - - - - - - ·..:.co:.:n.:.::c::e~pt~o::s!._Y~á~m~b~,t~o:_
s ~de~in~te::rv~e::n~c~ió~n
-
_ . Etapa pretécnica
31
Se conoce como etapa pretécnica a las diferentes formas de acción social de ca-
rácter benéfico, filantrópico Y caritativo. Este amplio periodo culmina con las revolu-
ciones burguesas del siglo XVIII que impulsaron la extensión de los derechos civiles
de ciudadanía. Se confiaba en la libertad económica como motor de la economía. La
liberalización de las relaciones laborales propias de las sociedades feudales hacía pre-
suponer la disponibilidad de empleos, por lo cual únicamente se toleraba el socorro
público a quienes no fueran válidos para trabajar. La pobreza era una amenaza, un
peligro social para la sal ud y el orden público y una pesada carga para el Estado. El
trabajo, y con él la subsistencia, dejó de ser una obligación derivada de la relación
de clase, para convertirse en la única fuente de supervivencia para las clases bajas. Se
inició con ello una fuerte dualización social, mientras que la burguesía prosperaba, la
miseria se incrementó en la parte baja de la escala social.
En el nuevo contexto de relaciones laborales abiertas, se criminalizó la práctica del
vagabundeo y la mendicidad de las personas aptas para trabajar (Moix, 1986; Gere-
mek, 1989, 1991; Castel, 1997). Se buscaba erradicar a la población en sus munici-
pios. Las regulaciones de beneficencia diferenciaban entre los verdaderos y los falsos
pobres. Los primeros eran merecedores de ayuda mientras que los segundos debían
ser obligados a trabajar o negárseles la ayuda. Se trataba de «obligar al indigente a
ocupar un trabajo en el mercado libre y a no vivir de la asistencia social. Las medidas
correctoras de la pobreza se aplicaron con firmeza durante el desarrollo del Estado
liberal» (Raya, 2002, p. 65). Incluso, la legislación promulgada en España entre 1778
Y1779 establecía «la intervención del ejército si fuere preciso, destinando los válidos
ª trabajar y los niños a aprender un oficio.» (Alonso Seco y Gonzalo, 1997, p.55).
En este contexto la pobreza era interpretada como una característica de la persona,
Por actitud de holgazanería malos hábitos falta de control de natalidad. Se acusaba a
la c_andad
· ' que llevaba a
del efecto negativo ' las personas asistidas a rechazar las opor-
tunidad , t·
. _es d e un mercado de trabajo abierto
. ·
y libre. La acc1·6n socia,
· 1 d es d e 1a op 1ca
del utilitarismo liberal debía realizarse bajo las siguientes premisas: cuanto menor
fuera 1a ayuda caritativa
• ' recibida por los pobres mayor sena , su neces,·d ad d e tra b aJar,
· ·
cuanto · · ·
peor fueran sus condiciones de subsistencia menores serian sus ex1genc1as
201
ÜRÍGENCS y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
202
8. Trabajo Social y Bienestar: conceptos y ámbitos de intervención
---
Producción. En este modelo de estado, surge una nueva forma de propiedad: la pro-
e / Beveridge, W.H. (1942) «Social lnsurance and Allied Services», HMSO, Londres. Existe edición
ri~a~ngu~ castellana, (198g) «El seguro social y los seguros afines», Ed. Ministeri o de Trabajo y Segu-
Soc1al, Madrid.
203
TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
ÜRÍGENES y DESARROLLO DEL
2
en Marshall T H (1950) e· d
' · · • 1u adanía y clase social•, , pág. 342
204
8. Trabajo Social y Bienest .
---------------..:.......::.:.::.:.:::::_::ªr'.:..:_co~n~c::e!:pt~o's.:.~y~á~m~b~it~os~d~e:._1~·n~te~rv~e~n'.:c~ió~n
Esta etapa de emergencia y crecimiento de la prof . , .
. esron se sustenta en diferentes
ublicaciones y en el desarrollo de la formación a través d . . .
P , . e 1as escue1as rn1cIa 1mente
y, posteriormente, a trav~s de su integración en la universidad.
Comienza una reflexión
. sobre el papel del trabaJ·o soc·ral , que s1m
• ból"1camente se
Plasma en el .cambio de denominación realizado en el 111 ongreso N ac1ona • e
1 ce 1e-
76
brado en Sevilla (~ ~ ). L~ denominación de Asistente Social pasa a ser Trabajador
Social Y la de Ser:11cr?. So~ial se convierte en Trabajo Social. En este mismo Congreso
también resulta srgnifrcat,va la reflexión a favor de superar una intervención social
paliativa a favor de una acción más fundamentada, capaz de incidir en las causas y
no sólo en los efectos. De esta manera, se puede afirmar que el Trabajo Social de la
etapa precientífica se configura de acuerdo a los principios desarrollistas del bienestar
social, no como paliativo de problemas sociales, sino como promotor de cambios
sociales para remover las causas de aquellos.
Este proceso de cambio en la configuración del trabajo social, y su vinculación
hacia la consecución del bienestar social tiene su reflejo en la conceptualización y
organización de los servicios sociales municipales, de finales del siglo XX, con una
perspectiva amplia del bienestar social.
205
YECTORIA DE UNA PROFESIÓN
T
~~~~~~~~~BA~JO:_:S~O~Cl~AL'.::_,_ : : R A = ~ - - - - - - - - - - -
5!RiGE ES y DESARROLLO DEL TRA ------
~an sido muchos los intentos de definición de la actividad profesional del Trabajo
5
f º~~al. ~stª se ha _ido configurando históricamente, y configurando la identidad de la pro-
es1on, 1ndepend1entement d 1
. ., e e as coordenadas espaciotemporales. En 2014, la Asarn·
blea de 1a Asoc1ac1on Interna · 1d E 1
de I F d ., crona e scuelas de Trabajo Social y la Reunión genera
a e erac1on Internacional d T b • . , d1
Traba¡·o Soc·1 e ra a¡o Socral de 2014 aprobaron la definicion e
a como «una p of · , b
1 ' •
que promueve el camb· lrd esron asada en la práctica y una disciplina académica
10 Ye esarrollo · 1, 1a cohesión social y el empoderam1en· to Y
la liberación de las socia
personas.»(EASW FITS • · ia
social, derechos huma Y , 2014). Y se basa en los principios de JUSIIC
nos, responsabil'd I d 1 .
Junto a esta definició a co ect1va y respeto por la diversidad.
deI Trabajo Social que s n, para el. context0 de Espana, - · nes
se pueden identificar las funcio
boradas a partir del Estaton recogidas
d
en I L'b
e
. 1 ela·
I ro Blando del Grado en Trabajo Socia ' '
· . uIO e la prof · , · d re
internacionales sobre la d' . 1· esron del Trabajo Social (2001) y de los est,1n a
iscip 1na En el · · · ' tic,r
· siguiente cuadro se presentan de forma sinte ·
8. Trabajo Social y Bienestar·
- - - - - - - - - - -- --------....:.....::...:.::..::::..:_:''. :_·_:c~o~n'.:ce:!p~t~o~
s ~y~á~m~b~i~to~s~d~e~i~n~te~rv~e::n~c~i~ón
20 7
ÜRIGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
. 1· t . d'
incluyen tanto actuaciones directas con el sistema c ,en e como rn rrectas co
-------
Estas funciones son transversales a los diferentes ámbitos Y niveles d e interv .
encrón
,
. ., t· • n e1 en.
torno, además de las propias de organrzacron Y ges ron.
208
B. Trabajo Social Y Bienestar: conceptos y ámbitos de intervención
------- - -----__:_- -=-:::.:..:..=~~~~~~~::.::.:~
inmigrante en situación de excl usión social, entre otros que dieron lugar a diferentes
normas que definieron las intervenciones para dichos colectivos. La consol idación del
sistema de Servicios Sociales ha ido acompañada del desarrol lo normativo vinculado a
diferentes campos de acción, destacando los programas y servicios orientados a la aten-
ción de infancia Y fami lia, a personas con discapacidad, en situación de dependencia,
personas con discapacidad Y en rentas o inclusión social (Carbonero y Cuesta, 2022).
En materia de infancia y fami lia, las actuaciones de los servicios sociales se llevan
a cabo en el primer y en el segundo nivel de intervención y se orientan hacia la re-
ducción de los factores de riesgo y adopción de medidas de prevención y protección
de situaciones de riesgo y declaración, cuando procede, de desamparo. También se
centra en la actuación de eq uipos de Intervención con fami lia y adolescencia, en los
que se recoge la creación de equipos multidisciplinares en los q ue los profesionales
de trabajo Social son un perfil profesional clave. Asimi~mo, se re_c~ge el ~esarrollo de
Planes de intervención por parte de la atención primaria de serv1c1os sociales.
las intervenciones con relación a la violencia de género se centran en garantizar
el derecho a la información y a la asistencia integral a las víctimas. Actualmente, se
209
L T RAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Ü RÍGCNCS Y DCSARROLLO DCL TRA0AIO SOCIA •
. . d , P
para acreditar las situaciones de violencia e genero. or su parte, en el Pact
-------
reconoce el papel de los profesionales de los servicios sociales en el recono . .
c1nuen10
tado contra la Vio lencia de Género, se recogen 292 medidas Y 1 O ejes de acc~ó~e Es.
· ·os socia
afectan a 1os serv1c1 · 1es. que
La atención a personas mayores, personas con discapacidad y personas d
.f . . d . epen.
d ientes se desarrolla a través d e d , erentes programas y serv1c1os e intervención
de los dos niveles de servicios sociales. Reconoce tanto las prestaciones derivad des-
. 11 .
la consideración como persona depend ,ente, como aq ue as orientadas a pe
as de
rsonas
con d iscapacidad y a personas mayores. Estas, en algunos casos, convergen cuand
produce una situación de discapacidad y dependenciaº. de envejeci miento asoci: ;~
a dependencia, o situaciones en las que pueden c?nflu1r la~ tres situaciones en una
misma persona o fam ili a. Progresivamente se han ido ampliando programas y servi-
cios. De forma particular, a partir de 2006, con la aprobación de la Ley de Autonomía
Personal y Atención a la Dependencia al reconocer un catálogo de servicios sociales
dirigidos a promover la autonomía personal y la atención a la dependencia.
Resulta de interés poner en valor la presencia de los y las trabajadoras sociales
incorporados en el Plan Concertado de Prestaciones Básicas de Servicios Sociales de
corporaciones locales, estos en el marco de ser profesionales de referencia del siste-
ma, en el año 2019, tenían una presencia mayoritaria en los m ismos (43,52%) respec-
to al total, seguidos del personal administrativo (19,88%) y de los y las educadoras
sociales (17,6%) (Mi nisterio de derechos sociales y agenda 2030, 2019).
210
--- -
8. Trabajo Social y Biene t
------------=--=: . :. =::ª::_r::_:c::o'..'..'.n~ce~p~to~s'...:y~a~·m~b~i~to~s~d~e~in~t~e~rv'.:e~nc~i~ón
5
(Colom, 2008). En este nivel también se incluye la actividad del trabajo social a nivel
hospitalario. .,
Por su parte, la atenc1on a la salud mental ha ido cobrando protagonismo, en los
últimos años, dand0 mayor pesoª la prevención Y a la desmitificación de la misma.
Desde la reforma psiquiátrica desarrollada en la década de los 80 que planteó la
desinstitucionalización Y la atención en el entorno comunitario (Deviat, 201 O), desde
el Trabajo Social, j unto a otras disciplinas, se ha ampliado el abordaje de la salud
mental con la cons ideración de otras necesidades, como las educativas y/o laborales,
además de las de integración social y comunitaria.
211
TRA YECTORIA
-----
DE UNA PROFESIÓN
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL.
212
--- -
8. Trabajo Social y Bi
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ ___,:__e
6. CONSIDERACIONES FINALES
213
Ü RÍCENES Y DESARROLLO DEL TRABA IO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
otros sistemas. Un ejemplo reciente en este sentido, está sucediendo con las Poi' .
de garantía de rentas a través de la creacion ' .imo v·1tal como it1cas
. , d e 1 1ngreso M m
, . . ' Presta.
ción del Si stema de la Segundad Social.
Juntos a estos sistemas del bienestar, también hay que señalar que la figura pro' .
• , • 1esI0-
nal del Trabai·o Social tiene presencia (o puede tenerla) en otros amb1tos de acción
. . corno
la cooperación al desarrollo la ayuda humanitaria, los entornos laborales o el ei·er . .
' . . cIc10
l ibre de la profesión. Ya que donde hay personas es precisa la figura del profesional
cuyo quehacer se centra en la relación entre las personas Y d e estas co n el entorno.
Entre las funciones que esta figura profesional desarrolla son frecuentes la de aten-
ción d irecta, apoyo psicosocial, informació n, valo ración Y o rientación en la tramitación
d e prestaciones, programas o servicios. También son impo rtantes otras funciones de
intervenció n indirecta como las de planificación, evaluación, investigación y formación.
El d esarrollo de todas estas funcio nes profesionales en los d istintos ámbitos contri-
buirá a un mej o r abordaje de las problemáticas sociales y a una mejo ra del bienestar
social de la ci udadanía. En los últi mos años con la plena integració n de los estudios de
Trabajo Social en la Universidad se está avanzando en la generació n de conocimiento
al servicio del Bienestar de las personas y de la sociedad.
Para fin alizar, conviene recordar que la extensió n de la ciudadanía es un proceso
constante de luchas y confl ictos sociales. No es siempre lineal ascendente, sino que
también puede suponer retrocesos y limitaciones. Y esto es especialmente clave en
el marco de los derechos sociales. Con el desarrollo del Estado d e Bienestar y la
orientació n de las políticas sociales hacia la universalización del bienestar se superó
el modelo anterior basado en la benefi cencia. Si n embargo, la pérd ida de intensidad
protecto ra de las po líticas sociales influye en las d inám icas en las q ue se desarrolla
el Trabaj o Social, en un punto do nde se entrecruzan las necesidades sociales no cu-
biertas, los nuevos riesgos sociales y la presió n d e todo ello en el sistema de servicios
sociales cada vez más saturado en la función de contención y asistencial frente a la de
prevenc ió n y promoción. el malestar de la po blación y la reubica el esq uema asi ste~-
cia tradicio nal de la acción social de un plano subsidiario a uno de mayor relevan~ia
institucional. Esta situación, casi cien años después del surgim iento del Trabajo So~I 1 .ª
como práctica profesio nal, presenta un desafío y una oportunidad de consolid~c_ion
d e 1 mismo
• como d IscIp
' . 1Ina
· •
cIentI'f'1ca capaz de anal izar la reali d ad socia,
. 1 1
·dent1f1car
los prob lemas, infl uir en las políticas públ icas y comprender que su quehacer e5tá en
promover el desarrol lo biopsicosocial d e las personas en tanto titulares de derechos.
. , . Nacional
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8. Trabajo Social y s·
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EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
215
ÜRÍGENCS y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE U A PROFESIÓN
~
8. Las leyes autonómicas de servicios sociales de primera generació
· 1 d · t ·, n se est
turaron, principalmente, en d os nIve es e in ervencIon diferenciad ruc.
ción básica y atención especializada. Indique si esta premisa es v,:s
en aten.
9. La intervención en Trabajo Social en el campo de la salud se estructura. . .
•
mente en tres campos re 1atIvos con 1a atene,'6n pnmena
· · ·integral de saludPrincipal•
1
· ' en sa 1u d men_ta 1. 1nd Ique
ción especializada y 1a atencIon · sI· esta premisa 'esªVaten·
10. Los ámbitos que se incluyen dentro del ámbito de la justicia hacen refere ~-
., 1 1· ., d . . 1 nc1a a
los asuntos de instruccIon Y_ a re~_1zac1on ~ penta1es en os juzgados, a la ela.
boración de propuestas y e¡ecucIon de medidas de proyectos individualizad
de intervención con menores infractores, al diagnóstico e intervención en~~
marco de los servicios sociales penitenciarios en el que se incluye su laboren el
Servicio de Medidas y Penas Alternativas, y finalmente la atención a las víctimas
del delito y la violencia de género. Indique si esta premisa es V/F.
11 . Los campos de educación, vivienda y empleo, no son campos en los que se
han incorporado Trabajadores Sociales en su ejercicio profesional. Indique si
esta premisa es V/F.
RESUMEN
¿Qué es el Bienestar Social? ¿Qué papel tiene el Trabajo Social en los sistemas
de bienestar? A estas dos preguntas se dedica este capítulo. Se trata de comprender
en primer lugar, la complej idad del concepto de Bienestar Social, que transciende el
espacio profesional del Trabajo Social a la vez que lo enmarca.
El concepto presenta una doble acepción desarrollista y residual ideológicamen~e
condicionadas, que orientan el desarrollo de políticas sociales determinadas a traves
de las cuales se articula la acción del Trabajo Social en los sistemas de bien~s~ar. O~
ahí la importancia de conocer la evolución histórica del contexto sociopolitico de
Trabajo Social. Las etapas del desarrollo del Traba¡·o Social (pretécnica, técnica, pre-
. e su
científica, científica) se analizan con relación al intervencionismo estatal que tien
1
reflejo en las políticas sociales desplegadas y en la estructura de clases que marca;;
. ·
con d IcIones · 1es d e vI'd a y, por tanto, en el reconocimiento
socia · d e los derechos
ciudadanía, en las sociedades occidentales. eve
El Trabajo Social del siglo XXI ha sido definido como profesión que promi·~era·
.
1 cam b10 1 . . . to y la i
e_ y e desarrollo socia l, la cohesión socia l y el empoderamien urnanos,
c16n de las personas; se basa en los principios de justicia social, derechos h e ta
·· . · nes que
responsabilidad colectiva y respeto por la diversidad. Entre las funcio . ocial,
. . 0 ps1cos
f1gura profesional desarrolla son frecuentes la de atención directa, apoy am;i o
. f . ., . s progr,
in ormac1ón, valorac1on y orientación en la tramitación de prestacione ' 010 l,1
. . T b', . .ó . directa co
servIcIos. am Ien son importantes otras funciones de intervencI nin
de planificación, evaluaci ón, investigación y formación.
216
8. Trabajo Social y s·
--
- - - - - - -- -- - - -_:_..:.:.::
'e::_:n,:::es:ta:r~:c~o~n~ce:!p~to~SJY~á~m~b~it~o~s~d:_e~¡n~te::rv~e::n~c~ió~
n
GLOSARIO
217
LÜ~R~ÍG~CN~ES
-
~Y~D~E::SA~R~RO~l~lO~D~E:_lT~R~AB~A~JO~S::_O::_:
CIA:_:L:_•~ - - - - - - - - - - - -
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e ~in~tc~rv~e~n'.:
c~ió~n
219
BAIO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
ÜR(GENES V DESARROLLO DEL TRA
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1
220
9, Ética, Dere~hos Sociales y Trabajo Social
como mecanismos de resiliencia de la
Ciudadanía
fRANasco JAVIER G ARC~~LLA, JESús M. PÉREZ V1EJO v FRANCISCO JAVIER LORENZO GILSANZ
Departamento de Traba¡o Social, Facultad de Derecho.
Universidad Nacional de Educación a Distancia.
GUIÓN/ESQUEMA:
1. Introducción
2. Ética en Trabajo Social
3. Derechos Humanos y Sociales
3.1. Marco legal e internacional de los Derechos Humanos
3.2. La importancia de los Derechos Sociales en la vida de las personas
3.3. Enfoque de derechos humanos y sociales en la intervención social
3.4. Derecho Subjetivo
4. Trabajo social y Derechos Humanos
4.1 . Derechos vs necesidades
4.2. Trabajo social y resiliencia
S. Conclusiones
OBJETIVO CENTRAL DEL CAPITULO:
Comprender el espacio de intervención del trabajo social desde la ética, los derechos
humanos y los derechos sociales como mecanismos de resiliencia de la Ciudadanía.
OBJETIVOS DEL CAPITULO:
Conocer y asimilar los conceptos básicos relacionados con la ética, los derechos humanos
YSociales, así como el impacto que tienen en la vida de las personas, grupos y comunidades.
Entender la importancia de aplicar el enfoque de derechos humanos en las intervenciones
desde el Trabajo Social.
CONCEPTOS CLAVE:
Ética, derechos humanos, derechos sociales, derecho subjetivo, resiliencia y Trabajo Social.
221
Ü RÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYCCTORIA DE UNA PROFESIÓN
~
1. INTRODUCCIÓN
--
inte rnacionales Ética profesional
t.umanos SCCl-lll'\
/ de trabJJO soci.:JI
- .....
,-- - ---- -.__; TRABAJO
Slstem.: pút,lico SOCIAL Compete ncias Necesidades
d, er,•1(1CS especificas de sociales vs
son;ile: trabajo social
L Reslliencia
1
Investigación y Ámbitos de
00S transfe rencia intervención en
social trabajo social
ESTADO DE OIENEST.t\R
L --·---~- --- -
Fuente: Elaboración propia, 2022.
222
sociales y Trabajo Social como meca · d
.. o erec1,os nismos e resiliencia de la Ciudadanía
p-----
9.
------------- 223
O SOCIAL, TRAYCCTORIA DE UNA PROíESIÓN
ÜRÍG[N[S y O[SARROllO on TRADAI
. d
A comienzos e1sig1O
. XX contó con d'f t . .
I eren es organizaciones co
. '
~ rno la
. . de Trabajo Social (París, 1928) creándose I Pritti
Conferencia lnternac1ona 1 . . a As era
. d E elas de Trabajo Social (AIETS) cuya finalidad es Ociaci...
lnternac1ona 1 e scu . Ve Iar \JI)
. b d I trabaJ·o social y de los va1ores que 1a definen. p Por 1
intereses g 1o aIes e . . • . osterio Os
. ac·iones reconocidas a nive1 internacional corn rrnerit
ha contado con organiz . . I
o a FE e
. d 1970 en la Federación Internacional de TrabaJadores S . DAAs
integrán ose en . ., . 0c1ale ,
.d La FITS es una organ1zac1on consultiva del ConseJ·o E s (Fllsi
esta bl ec1 a en 1956 · . . conó
. 1d I ONU del Consejo de Europa, Organización Internacional d l"rlico
y Socia e a , . . el l r b .
(OID y en el Consejo Mundial de Bienestar Socia . 1 a a¡0
Este recorrido expresado de forma muy breve, ha consolidado el trab .
'
en el escenario internacional. · duda a1guna, 1a pro,es1ón
Pero sin ' · de traba· ªJo so c1 ·a1
reposa en los Derechos Humanos y la Justicia Social. Esto implica la adhe
. . d h 1• . . .
!? 50
s1on a 1
cial
derechos sociales en sus diferentes vertientes ( erec os po 1t1cos, civiles, eco 6 . os
. . f . 1 • • n rn1co
sociales y culturales) y mediante una práctica pro es1ona SUJeta a la aplicació s,
. 1 1 · d
código deontológico que garantice el tota cump 1mento e una correcta interv . ri n de u
. 1 f ., d T b . . enc16ri
Actualmente el Código deontológ1co de a pro es1on e ra aJo Social fue a b ·
. Pro ado
en Asamblea General Extraordinaria en mayo de 1999. Tiene como referente
Ética del Trabajo Social. Principios y Criterios de la FITS aprobado 1994. Post ~ la
mente Ética en el Trabajo Social, Declaración de Principios fue aprobado enor-
, ., . 1d T b . d Por la
Asamblea General de la Federac1on lnternac1_ona .e ra aJa o~es Sociales y de la
Asociación Internacional de Escuelas de Traba~o Social ~n Australia (2004). Por ejem.
plo, en el apartado de principios, punto 4-1 viene refendo a los Derechos Humanos
y Dignidad Humana: «El trabajo social se basa en el respeto al valor y dignidad inhe-
rentes a toda persona, y a los derechos que de ello se desprenden. Los trabajadores
sociales deben apoyar y defender la integridad y bienestar físico, psicológico, emo-
cional y espiritual de cada persona». Este principio recoge el respeto al derecho a
la autodeterminación, promover el derecho a la participación, tratar a cada persona
como un todo e identificar y desarrollar sus fortalezas.
La ética en Trabajo Social ha conformado un discurso a lo largo del tiempo sobre
su saber hacer o práctica profesional que ha derivado en un Código Deontológico. La
evolución de la práctica de Trabajo Social a lo largo de siglo XX supuso alienar la ética
profesional con el avance de las sociedades. Desde Biestek en los años 50 y 60 en los
que aportó una serie de principios y valores hasta el actual Código Deontológico que
está permanentemente vinculado con el progreso social para su posibles discusiones
y adaptaciones. Representa una guía que marca el proceder profesional y se inscribe
en las competencias laborales de los y las trabajadoras sociales.
El Código Deontológico recoge valores fundamentales de la profesión de Trabajo
Social como son el valor único del ser humano la autorrealización otorgar el máximo
' 1 •
beneficio a todos sus miembros, el compromiso de los trabajadores sociales con la ¡us-
ticia social, la responsabi lidad de estos para dedicar su fo rmación y habilidades en_la
mejor atención a individuos, grupos, comunidades y sociedades, proporcionar la rne¡or
224
. Derechos Sociales y Trabajo Social e
é11ca, orno mecanismo5 cJ ..
9- e rcsilicncia de la Ciudadanía
1
Naciones Unidas, https://www.un.org/es/global-issues/human-r!ghts.
2
Naciones Unidas, https://www.un.org/es/global-issues/human-nghts.
225
E UNA PROFESIÓN
RAYECTORIA D , ~ ~ - - - - - - - - -
DAIO SOCIAL, T
ÜR(GENES y DESARROLLO DEL TRA
226
, . a Derechos Sociales y Trabajo Social como m .
~ ecanismos de resiliencia de la Ciudadanía
La Unión Europea dispone del Si stema Europeo de Derechos Humanos (SEDH) para
proteger Y_ promocionar los derechos humanos en la región. Es un órgano que depende
del ConseJO de Europa Y fue aprobado por la Convención para la Protección de los Dere-
chos Humanos Y las Libertades Fundamentales, conocida como Convención Europea de
Derechos Humanos (CEDH) de 1950. Esta convención no incluía los derechos económi-
cos y sociales, que se incorporaron en 1961 con la Carta Social Europea. En este sentido
la CEDH junto a sus 16 protocolos abarca un amplio abanico de derechos: derechos eco-
nómicos y sociales, abusos físicos, cooperación jurídica, cultura, educación, entre otros.
Al principio, La Convención estuvo compuesta por dos órganos judiciales: la Co-
misión Europea de Derechos Humanos y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos
(TEDH). En 1998 se establece el Protocolo 11, que afirma que las personas podían
tener acceso directo al Tribunal sin tener que acudir antes a la Comisión. Por lo tanto,
se abolió la Comisión y actualmente las personas pueden revindicar sus derechos
directamente al TEDH.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos tiene sede en Estrasburgo y está com-
puesto por un juez de cada Estado. En algunos casos también la Comisión Europea
puede llevar al Estado miembro ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en
caso de infracción de la normativa de la UE.
En el año 2000 el Parlamento Europeo, la Comisión Europea y el Consejo Europeo
proclamaron la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, en la cual
se recogen los derechos individuales, civiles, políticos, económicos y sociales.
En este sentido, el Consejo supervisa que los derechos fundamentales se tengan
en cuenta en la elaboración de la legislación y de la actuación de la UE. Además,
promociona los derechos humanos en sus relaciones y acuerdos con otros países e
instituciones internacionales3• Para ello, la Comisión presenta un informe anual sobre
la implementación de la Carta, que el Consejo tiene en cuenta para analizar los casos
Yelaborar un informe con sus propias conclusiones.
Otro órgano de la Unión Europea de Derechos Humanos es la Agencia de los
Derechos Fundamentales, que proporciona ayuda y asesoramiento independiente en
esta materia a los Estados Miembros.
3
· de Europa, protecc,-6n y promoc,·ón de /os derechos humanos https://www.consilium.
Con se¡o
europa.eu/es/pol icies/human-rights/
227
VECTORIA DE UNA PROFESIÓN
T
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ B~AJ~O_:SO~C~
9 RfGCNES y DESARROLLO DEL TRA ~
IA~L-~RA::_:=-=-- - - -- - - - -
4
• Est0 no quiere decir que estos términos no íueron utilizados antes por autores como Platón,
Anstóte~es o Santo Tomás, pero se fortalecen y unen en esa idea unificada de los derechos durante la
modernidad (Peces-Barba, 1995).
228
, . Derechos ;)UUd1e:-. y I raoa¡o Social co
Et1ca, rno mecanismos d ..
9. e res1liencia de la Ciudadanía
Derechos Sociales
Derecho al trabajo y otros derechos Artículos
Art. 6: derecho a trabajar y ganarse la vida·
laborales
Art. ~: dere:ho a condiciones de trabajo e~uitativas
Ysatisfactorias· 1
229
ÜRiGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYCCTORIA DE UNA PROFESIÓN
~
La Constitución Española de 1978 corresponde a la ley suprema del Estad O
y en ella se incorporan los derechos sociales. Una de las características impo español
la Constitución es que gracias a la amplitud de los términos utilizados en la rta_ntes de
. • rnIsn,
ha podido adaptarla y seguir, aunque no de forma ex haust1 va, 1a epoca y sus carn~·se
I
históricos, con pocas reformas de esta. 0s
Es importante señalar que el artículo 10.2 de la Constitución establece qu
· · 1 d d h h e el Est
do debe tener en cuenta los tratados rnternac1ona es e erec os umanos P . a.
. ara rnt
pretar las normas constitucionales: «Las normas relativas a los derechos funda er.
. rnentale
y a las libertades que la Constitución reconoce, se interpretarán de conformidad s
la Declaración Universal de Derechos Humanos Y los tratados Y acuerdos intern c?n
nales sobre las mismas materias ratificados por España». acio.
A continuación, se destacan los derechos económicos, sociales y culturales
relevantes que se encuentran en la Constitución Española: rnás
230
I ¡v .JVClal
• • - v... como .
mecan1sm
os de resiliencia d
e la Ciudadanía
--
ras de 1a vida
• - 1
de una persona (individual, re 1ac1ona, co
munitaria y social y estructu-
231
T RAYECTORIA DE UNA PROíCSIÓN
Ü RÍGCNES y DCSARROLLO DCL TRABAIO SOCIAL.
~
. · es en cada uno de los niveles
ra l), así como ubicar las intervencion . . ' entendien
'd d d
neces1 a e coor inard' acc·
i ones para incidir en cada uno de ellos. do la
Humanos· que reconoce la vulnerabilidad y/o
Enf oque d e D erec hos · . exclu .
• 1 1 d'f' lt d de acceso a los derechos socia 1es como una formad s16ri
socia , y as 11cu a es b' l'd d . . e vu1
-6 d I d
rac1 n e os erec 10s t humanos , asignado responsa
, 1 1 a
., subs1d1aria a Ios estadne..
como responsables de la protección, garantia Y promocion de los derechos os
d 1 ·
cando a las personas como titulares de estos Y, por en e, con a capacidad de Y ub·1·
POder
ejercer sus derechos.
Enfoque Ético y Legal: que promueva el respeto a la autonomía de las Pers
. 1 ó d b onas, as¡
como a los códigos éticos profesionales que se regu an c mo e en ser las Prá .
. . . E d' d cticas
profesionales y cómo actuar en diferentes situaciones. nten ien o que los cód·
. 1 1 . 1 igos
deontológicos están su1·etos a evoluciones cu tura es Y socia es que los hacen ·
. 1nstru.
mentas flexibles y adaptables para dar respuesta a las necesidades de los equ·
profesionales y las personas con las que intervienen (Riofrío, 2018). Además, que ipros
mueva el conocim iento del acervo jurídico Y la aplicación_e i~pl icaciones que ti~ :
para las personas el reconocimiento de sus derechos y obl 1gac1ones.
Enfoque Centrado en la Persona: que permite entender e interveni r desde las
necesidades de la persona y desarrollar actuaciones poniendo como eje central a
esta. Así, los equipos profesionales desarrollan sus intervenciones para estas, con su
participación, adaptadas a sus necesidades e intereses. De esta manera las personas
usuarias son titulares de derechos, con capacidad para ejercerl os y reclamarlos y que
participan como protagonistas activos de sus procesos de recuperación y reparación.
Enfoque de asistencia integral, colaboración y coordinación entre agentese insti-
tuciones: que garantice el derecho a la asistencia integral, y el marco de colaboración
entre instituciones y agentes sociales que participan en la intervención. El estableci-
miento de un marco de colaboración y coordinación además de evitar la revictimi-
zación de las personas garantiza la calidad y personalización de las intervenciones.
Enfoque de Género: que reconoce la situación estructu ral de discrim inación de las
mujeres y niñas en el mundo y esta, como una forma de vulneración de los derechos
humanos por el hecho de ser mujeres, como consecuencia de su discriminación histó-
rica y estructural. Desde este reconocimiento, todas las instituciones y agentes socia-
les de la intervención deben garantizar la incorpo ración de la perspectiva de género
que permita luchar con tra la desigualdad de género y contra la violencia de género
como la máxima expresión de esta desigualdad (Pérez-Viejo y Montalvo, 2010).
Enfoque interseccional: que incluya todas y cada una de las variables que con-
viven en la vida de las personas y se interconectan en la real idad, pudiendo generar
discriminaciones diferentes con relación a: edad, clase, género, situ ación de discapa-
cidad, situación económica, orientación sexual, etnia, raza, nacionalidad o religió~,
entre otros factores cruzados, para así resolver las desventajas específicas que diversi-
fican la experiencia de la discriminación (Crenshaw, 1989).
232
. a Derechos Sociales y Trabajo Soci 1
9. Éoc , a como meca .
n1smosde ·1·
res, iencia de la Ciudadilnla
nfoque basado en el reconocimiento d
E . . d' d e 1as capac'd
oderam1ento. enten 1en o el empow I ades de las personas
efllP . errnenr com I Y e1
er personal, interpersonal y comunitario I' . o «e Proceso de aumentar el
pod 1 .d d o po it1co de dO
rupos, Y as comuni a es puedan actu , mo que los individuos
10s g I ar por s1 mism . ,
. nes.» (Segado et a ., 2013, p. 50). Por ello 1 . os para me¡orar sus situa-
c10 d , as interven ·
capacidades e 1as personas para agenciar . ciones deben basarse en
1as ., .. sus vidas y e
de una vis1on pos1t1va para liderar los pro . n promover la autonomía,
des cesos de intervención.
233
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
0O~
_:
.:..::=-----------~
RÍ~G~EN~ES~Y~D~E~SA~R~R0~L~L0~D~[:_lT~R~AB~A~IO~S~O~Cl'.:AL~
•
234
. Qereu1u:, Juumc :, Y i 1doa10 Social c
9. t11ca, orno rnecanisrnosd ..
~ - - e res,1,encia de la e· d d
ru a anla
.,..,ás dado que las personas son titul
Ade,,, ' . aresded
otenciar) las capac_1dades necesarias para ejercer~rechos se les debe reconocer
(YP . ntado a potenciar la autonomía de la os. El Trabajo Social deb
r orie . s personas e es-
ta sujetos protagonistas de su propia hist . Y, Por tanto, a reconocerlas
coJTlº b. . arra. En este 'd
isciplina a m espacios de diálogo h0 . sent, o, le corresponde
esta d . rrzontal en 1
ªlas voces ' incluidas las de las personas afectad
b' • as que en o ·
os que se escuchen todas
·tuación de vulnera rl1dad o de exclus·i. . cas1ones se encuentran
n sr on social (F á d
e 2006). ern n ez, Palacios y Cor-
dero,
por último, merece la pena reparar en una cue t' . .
I6
. •d'ido en la importancia del enfoque de d hs n relevante: sI bien hemos
1nc1 erec os no hem h h .
nción al término obligaciones. Esta omisión .' . os ec o ninguna
me . . es 1ntenc1onada aunq
be a que el Traba¡o Social no reconozca esta d' . , ue no se
de . d rmensi 6n personal y social má
b1 ·en al contrario. Des e una perspectiva basada en I b' . ' s
d . a responsa rl rdad que trata
de alejarse por tanto e paradigmas más emocionales y menos ól'd '
• 1 ¡ b·1· ·
victimismo o a cu pa 11zac1ón- las obligaciones de t d
· s I os -como son
d
e 1 . . o os y ca a uno de los
m·iernbros de una sociedad, son .
evidentes y deben ser ex·ig'idas C t .
. ons ru, r una so-
ciedad con valores que garanticen los DDHH y reconozcan la dignidad de todos
sus miembros, debe asentarse por la asunción de responsabilidades individuales
y colectivas. Ahora bien, en ocasiones se ha entendido -de forma errónea- los
derechos vinculados (casi supeditados) al cumplimiento de determinadas obl iga-
ciones, y si el término derechos está vinculado a la dignidad de las personas, ésta,
no puede ser condicionada a ningún «pago». Una sociedad con un nivel ético
adecuado que apueste por los DDHH se caracteriza por garantizarlos a todos sus
miembros, independientemente del comportamiento de estos. Con algunos dere-
chos, esta afirmación resulta evidente (expresado a través de un ejemplo concreto,
según el artículo 5 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos «nadie
será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes»).
Ahora bien, con los denominados derechos sociales, en ocasiones esta afirmación
se pone en entredicho. El carácter universal, indivisible y vinculado a la dignidad
de los DDHH implica este reconocimiento e invita al Trabajo Social a que también
lo haga a través de sus prácticas cotidianas.
235
I ~ DE UNA PROft~IUN
SOCIAL, TRAYECTOR ;
ÜRIGENES Y DESA RROLLO DEL TRADMO
6
Este análisis se basa en el planteamiento
· sobre las necesidades que hacen Max Neef, Eliza
· Ide y
Hopen hayn (1986) en Desarrollo a Escala Humana.
236
. . Derechos Sociales YTrabajo Social com 0 .
~ mecanismos de resi liencia de la Ciudadanía
237
- ---------
DE UNA PROíESIÓN
BAJO SOCIAL, TRAYECTORIA
Ü RÍGCNCS Y OlSARROllO OEl TRA
238
Ética, Derechos )OClales y Trabajo Social co .
9. mo mecanismos de r . . .
csiliencia de la Ciudadanía
239
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~~~~~~~~T~RA~B~AJ~O~so~c~•A::l·~::.::~----------
~RIGENE5 y DESARROLLO DCL -------
Por todo ello, la resiliencia debe contemplar las tres perspectivas mencionadas:
ofrecer un acompañamiento social adecuado, potenciar la reciprocidad comunitaria
y contemplar las causas estructurales de la pobreza y de la exclusión. Es, desde este
enfoque, donde los DDHH adquiere su pleno sentido como metodología cotidiana
para la disciplina del Trabajo Social.
5. CONCLUSIONES
240
. a Derechos Sociales y Trabajo Social
9. É11c , como mee .
an,smosd ..
e res,liencia de la e·1udil dilnla
. al ámbito de la intervención la resp b' .
phca onsa ilidad d
ª. les para respetar,
cIa d 1
proteger y hacer de los d
•
h
erec os hu
e los estados Y los age t
n es so-
·ntegrada en to as as actuaciones desarrollada manos una realidad tangible
e1 • s.
·n embargo, es necesario mantener m .
S1 . . ecan1smos d ..
hesión social a nivel micro y macro, e incluso e res1liencia que mantenga la
co . E t 'd ante fenóme .
andernIa. n es e sent1 o, y entendido I nos imprevistos como es
una P . . a complejid d d
necesidad de mterven1r sobre ellos de m . a e los problemas sociales
y 1a anera integr 1 .
. ar el texto propone enfoques centrales • a' coordinada y multidisci-
plIn , . . que senalan
calidad para orientar las actuaciones profesionales. y concretan los criterios de
Los Derechos Humanos y Sociales surgen n .
. o so 1o como ho . .
d ología para el TrabaJo Social. Se pone el fo . rizonte, sino como me-
to . co en promoc1o 1 •
la resiliencIa de personas, grupos y comunidad . nar e empoderam1ento
y . es en relación co 1 00S
1a m
eta 1.5 hace referencia al fomento de «la re . . . n os , que en
1
s1 1enc1a de lo b
osición y vulnerabilidad a los fenómenos ext s po res para reducir su
eXp remos»; y tanto la 0 b
exclusión social lo son, especialmente cuando se m t· _P reza como la
an ienen en el tiempo.
LECTURAS RECOMENDADAS
ACTIVIDADES DE REPASO
241
VCCTORIA DE UNA PROFESIÓN
~Ü~Rf~GE~ES~Y~O'.:ES~AR~R~Ol~LO~0E::l~TRA~BA~IO~S~O:'.Cl:Al::_•T
_:_:RA:.:,:.:.,:___ _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _
EJERCICIOS DE APRENDIZAJE
. pnnc1p1os
1. Menciona seis . . • ét·cos
1 del Trabajo Social.
.. .
2. ¿Qué implica alinear un proyecto de intervenc1on social con los Derechos Hu.
manos? · 1
3. ¿Qué efecto consideras que ha tenido el Pacto lnternac'.~na de Derechos Eco.
nómicos, Sociales y Culturales en la vida de las personas? Ju st1 f1ca la respuesta.
4. Compara las teorías de las necesidades de autores como Max-Neef, Elizalde y
Hopenhayn con las teorías de capacidades de autores como Nussbaum Y Sen. ¿Cuál
es la diferencia fundamental de ambos enfoques de caraª establecer una intervención
desde el Trabajo Social?
s. ¿Existe relación entre la resiliencia comun itaria y el trabajo social comunitario?
RESUMEN
GLOSARIO
242
. oerccl10s )ocIa1es y Trabajo Soc' 1
9 Éuca, ia corno rneca .
. n1srnosde re ili .
~ - -e_n_:,:
c'.:.
ª ,:dc:._:1a:~C~iu::dc1~d~c1n~ft1
. tación, derecho a la salud, derech
11rnen d I b o a 1a educ . .
ª·da cultural y gozar e os eneficios del prog ~eran, derecho a participar en 1
vr F nte: Adaptación del Pacto lntern . reso científico. ª
ue ac1onal de O h
erec os Ec . .
cultura 1es. . • . •• onorn,cos Sociales y
1nterdependenc,a e md1v1s1bilidad: es u . . .
n Pnnc1p1o bá ·
se pueden separar, categorizar, clasificar . . s1co por el cual los derechos
no d 1 1 ., o priorizar T d 1
. rconecta os y a vu neracron de uno de 11 . . . o os os derechos están
inte d e os rmplrca 1 1
fuente: Enfoque e Derechos Humanos e . a vu neración de los otros.
n 1a interven 'ó .
, sonia Olea. e, n social. Paloma García
} Necesidad: aquello a lo cual es imposibl
e sustraerse falt . .
cosas que son menester para la conservac'ó d .' ar o res1stIr; carencia de
1as . . . ' n e 1a vrda
fuente: Drccronarro de la Lengua Española. RAE ·
Resiliencia: capacidad de adaptación de un : f
ser vivo rente a u b
Un estado o situación adversos· capacidad de . n agente pertur ador
o ' un material meca · ·
recuperar su estado inicial cuando ha cesado la rt '. nisrno o sistema para
.d pe ur6ación a la que había estado
50metI o
Fuente: Diccionario de la Lengua Española. RAE.
BIBLIOGRAFÍA
243
O fG~EN~ES~V~D~ES~A~RR~O~ll~O~D~El~T~RA~BA~IO~SO~C~IA'.:.:_
'-'_'.'.R~
-
DE UNA PROFESIÓN
---
l. ~T'.'.'.:RA~VE'.::CT~O::Rl::,:_A::.:,__ _ _ _ __ _ _ __
244 - - - -- - - -- -
10.
, .
Comunicación colaborativa y convivencia
c1v1ca
RAFAEL AcEBES VALENTíN
Universidad Nacional de Educación a Distancia. Profesor de Trabajo Social.
Madrid. España
Gu10NIESQUEMA:
Este capítulo aborda dos problemas básicos que se dan en el trabajo social, las dificultades
para relacionarse y la escasa participación en la vida común por parte de muchas personas, y lo
hace desde una perspectiva científica. La condición humana nos convierte en seres relacionales
Y aspiracionales. A través de la comunicación colaborativa se teje una densa urdimbre afectiva,
cargada de significaciones y de potencialidades que eviten la evasión o la subordinación, y para
ello se precisa de la convivencia cívica.
CONCEPTOS CLAVE: ,
Comunicación, colaboración, conv ivencia, cuidado, bien comun.
245
ÜRÍGCNES y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
1. INTRODUCCIÓN
-------
La ciencia del trabajo social tiene como objetivo conocer la realidad p
ara rne·
rarla O transformarla y lograr que la vida de las personas sea más plena Pa JO-
. · d I l "d · ra que 1
conocimiento sea posible es preciso compren er a rea I ad y, para ello la . . e
. . ' Pnnc1p 1
herramienta con la que se cuenta desde el trabaJo social es el lenguaje. Si algo h ª
racterizado a la historia de la humanidad es la capacidad de ampliación comun i a_ca-
, d. y . cat1va
con múltiples relaciones, de maneras cad a vez mas 1versas. s1 las personas '
. sornos
en este momento más libres, o podemos serlo, es gracias al conocimiento científico
~ue ~e da, sobre todo,_ a tr~vés ~e la p_alabra, que d~ c_larid_ad frente a la emotividad
1rrac1onal, desde una inteligencia sent1ente, un sentir inteligente (Zubiri 1980) E
' • se
sentir precisa de la expresión, del diálogo sereno Y la escucha activa, para que se
pueda discernir evitando la oscuridad, la ambigüed ad, la redundancia, el ruido, la
incoherencia y el fundamentalismo.
Las pioneras del trabajo social sabían de la importancia de la comunicación y ya
en El Diagnóstico Social, Mary E. Richmond (2005) apelaba al papel fundamental de
la entrevista para lograr, desde la reflexividad y la comprensión, el entendimiento
del otro, de los otros. Evidentemente los tiempos han cambiado desde entonces y las
formas de relación también. Con la digitalización aparecen nuevas formas de comu-
nicarnos, pero, en su esencia, la persona apela a la proximidad, a las relaciones en la
cotid ianeidad, para sentirnos comunidad. El problema viene cuando los medios que
utilizamos para comunicarnos producen los efectos contrarios que pretenden: uni-
formid ad, infosaturación, infoxicación, intolerancia y la capacidad de intercambiar
informació n con el resto del mundo se convierte en un problema. Por suerte, el ser
humano es capaz de poder comparar y anticiparse. M ediante la observación podemos
alcanzar a comprender y poder «romper» con aquel los hábitos o dinámicas que enten-
demos no son beneficiosos para la persona o para la sociedad, pero también a través
de la inducción podemos lograr evitar situaciones indeseadas y evitar malestares.
El problema está en que en la mayoría de las sociedades se nos ha educado más en
el competir que en el cooperar, más en la justificación que en la responsabilidad, más
en el arrepentimiento y el perdón que en la prevención, obviando que somos seres en
relaci ó n, que nos necesitamos los unos a los otros y que nuestros actos tienen conse-
cuencias para nosotros, pero también para los otros, muchas veces para los que eSlán
más próx imos. D estruir es senci llo, apenas hace falta nada para romper las cosaS, es
evidente constatarlo poniendo un juguete en manos de un niño. Sin embargo, para
crear es necesario poder imaginar incluso algo que todav ía no es real. Se precisa de
. d para-
la voluntad d e la persona para poder dar forma, es preciso vencer el m1e o que
liza y generar confianza para, en un mundo cam biante lograr la belleza, que corno
.' 1 ' tos bellos
con e 1 arte, tam b 1en se a canza con la palabra. En este sentido, el hacer ac .
. . va unido a
con pa 1ab ra s, Y por supuesto, a través de la escucha y el silencio atento,
· d d e Iograr una b uena comuni·cación. y eso se alimenta con e1 pen samiento Y
1a v1rtu
246
-- -
_ _ __________,_o_. _C::..:0:..:.m:.:.:u:.n:_::ic'.:.'a'.'...:c~ió~n..2c~o~la~b2:or~a~tiv~a~~~co~n~v~iv~e~n~ci~a~c~ív~ic~a
el lenguaje orientados
,
hacia el bien común a trave·s de 1
)
• ., b ·
a comunicac,on co 1a orat,va
(Acebes y Lopez, 2020 .
• Es multidiversa.
• Está digital izándose.
• Ya está fragmentada.
Uno de los aspectos que afecta necesariamente a la participación ci_udadana e~ el
de la fatiga participativa. Este cansancio se agudiz~ c~n. problemas ~oc,ales que bien
constr·, - • • • b' la redefinen inc1d1endo negativamente en ella
nen 1a partIcIpacI6 n, o ,en '
(Acebes, 2021a). Estos problemas pueden resumirse en:
A El ·h·i· b I pérdida de vínculos sociales y el aislamiento,
· n, 1 Ismo y sus efectos so re a .
. , d sonas que sufren lo que se denom ina «sole-
incrementándose el numero e per
dad no deseada».
247
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~=::_:.:~---------------
~Ü~R~ÍG~EN~E_:S~y~D~ES~AR~R~O~LL~O~D~EL~T~RA~D~AJ~O~S~O~Cl~Al::_·
Circunstancias de distinta naturaleza hacen que cada vez gentes más diversas ten-
gan carencias relacionales o que estas se vivan con mucha dificultad. Hannah Arendt
ya advertía de cómo la soledad alimenta el autoritari smo (Hi ll, 2020). Sin llegar a esos
extremos, en este ritmo de vida acelerado, v iven personas que se sienten aisladas.
Reducir nuestra vi nculación social deteriora nuestras relaciones sociales y nuestra
capacidad de establecer mecanismos de solidaridad, encuentros y apoyos, siendo la
soledad el resultado de un modelo de sociedad «productiva», «consumista» donde
prima una cu ltura «individualista», que favorece la anomía.
Esa soledad a la que se enfrentan muchas personas tiene características com unes.
Cada vez hay más gente «desvinculada», imbuida por un nihilismo en el que se va
perdiendo la relación que, si no recuperamos, transforma a esta era digital sobre todo
en «la era de la evasión, el opio renovado para el pueblo» (Esquirol, 2015, p. 66)
convirtiéndose para muchos el vivir en el «retardar el momento de la muerte» (p. 49).
La fragmentación y la incertidumbre son exacerbadas en las personas en soledad.
La inexistencia de apoyos, la escasa o nula participación social y la disminución de la
cal idad y cantidad de los lazos sociales afectan de una manera negativa a la salud y el
bienestar de las personas.
El abandono genera insatisfacción, inseguridad y por eso, en esta modernidad líqui-
da (Bauman, 2002), resulta que la relación entre las personas es esencial. Desde el tra-
bajo social se pueden atender, a través de la significación de las realidades personales,
los efectos de la soledad no deseada, mediante esa relación, mediante la comunicación,
implicando a la ciudadanía para generar y estimular interacciones saludables y contex-
tos sosten ibles. Y, a través de la comunicación colaborativa, potenciar la relevancia e
implicación de las personas para dar sentido a su proyecto v ital (Acebes y López, 2020).
248
---- -
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _,_o_._c_o_m_u:.:n..:.:.i.::ca::::c~ió:'..'..n~c:o:'.:la~b~o~ra~t~iv~a!._y~c~o~n~
~nalfabetismo r~lacional (Acebes Y Delgado, 2016). A esto se suma eÍ hecho de que vivi-
mos en una sociedad trernend arn_ente ernotivizada, donde se da un alto nivel de exigencia
de derechos, pero ª su ;e~ se diluy:n las responsabilidades, convirtiéndose en muchos
casos un estatus el ser victi':1_ª' relacionarse siempre desde la queja, la protesta, la polari-
zación, factores que no facilitan relaciones maduras, de calidad, prolongadas y humanas.
Uno de los resultados de esto es que cada vez nos encontrarnos con más personas
que tienen dificultad _para relacionarse, que no son capaces de afrontar una respuesta
no deseada, que prefieren marcharse antes de intentar un acuerdo o un disenso respe-
tuoso, dando lugar al analfabetismo relacional. El analfabetismo relacional se ha con-
vertido en uno de los mayores predictores de fracaso personal y desarrollar estrategias
adecuadas para la remoción de los obstáculos que difi cultan las relaciones sociales
es un reto necesario . En este sentido, uno de los principales obstáculos que hemos
encontrado en la práctica profesional ha sido, precisamente, la ausencia de estrategias
claras para gestionar las prácticas comunicativas, más ahora sumando el entorno di-
gital. Y esto por tres razones ya muy analizadas: el individualismo, el cortoplacisrno
y la contraposición entre grupos que se excluyen entre sí. Estas causas dan lugar, por
un lado, a la fragmentación de las sociedades en burbujas aisladas; por otro lado, se
generan dinámicas de confrontación populistas en las que solo se da la exaltación del
propio interés quedando apenas espacio para el entendimiento (Acebes, 2021 b).
249
=:::::~~~~~=-=-=-~---------------
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYCCTORI/\ DE UNA PROFESIÓN
ella la que está mal como fruto de su incompetencia O de sus limitaciones, Y quien int
. . . 1 d Ií . enta
resolver el problema lo hace a título individua Y e manera e nica Y no al amparo de la
responsabilidad social de un sistema que en muchos aspectos favorece este malestar» (Ace.
bes, 2021 a, p. 83).
María Zambrano (2018) venía a decir que la vida necesita de la palabra que la acla-
re, y d esde lo senci llo, lo concreto, lo cotid iano, es desde donde, como las primeras
visitadoras sociales, nos posicionamos, para seguir ahondando en ese m estizaje co-
municativo que al ivia, consuela, sana, pero que, sobre todo, impu lsa, genera, eleva.
El hecho de que las pioneras de la asistencia social, como era concebida enton-
ces, fueran mujeres (Mary E. Richmond, Jane Addams, Gordon Hamilton, Octavia
Hil l, V i rginia Robinson, Jessie Taft, Charlotte Tow le, Concepción A renal Ponte) no
es algo casual. La atención integral, la escucha comprensiva, el cu idado a la persona
y su contexto hicieron desde un primer momento del trabajo social una ciencia de
proximidad, algo que al principio hacía, incluso, considerar estas tareas «menores»
y alejadas de la «neutralidad» que parecía dar el valor a la verdad. Su aplicabilidad,
su consistencia y su rigor, con el paso del tiempo, han logrado demostrar que lo que
parecía más modesto ha resultado ser lo m ás útil. Generar conocimiento desde la
praxis ha puesto en valor la intervención social y a la vez se ha podido constatar la
importancia de la comunicación en las relaciones de ayuda.
En el pasado, en muchas ocasiones, el afán de con tro l social por parte de instancias
políticas, religiosas, m i litares, etc. ha utilizado el terror para acumular poder social. En
la actualidad se van sucediendo una serie de cambios estructurales y cul turales que
alteran la rea lidad demográfica, la democratización, el desarrollo del conocimiento
y la digitalización de la vida social. Esta modernización ha propiciado un proceso de
individualización, el avance de las nuevas tecnologías, unas nuevas formas de pro-
ducción y mercado, un proceso de globalización y la revolución de la comunicación.
Se ha conformado un escenario en el que la libertad parece ser entregada a la suerte
d e los individuos, quienes «por un lado, se han de hacer responsab les de sí mismos,
pero, por otro lado, cada vez son más dependientes de condiciones que no compren-
den ni controlan» (Acebes, 2021 a, p. 49).
Para v incular a las personas mediante el cuidado en ese desamparo ha de lograrse
la implicación a través de la participación. Según Naser, Williner y Sandoval (202 1) la
c iudadanía se caracteriza por su desconfianza y desarticulación, pero eso no significa
que sea indiferente: «se aleja del ágora tradicional cada vez más, pero se autoconvo-
ca, es activa en redes sociales, opina i ndividual y colectivamente, busca otras formas
de participación y exige acción». (p. 27). Frente a cambios sociales tan radicales, se-
gún los m ismos autores, los niveles de participación que se presentan a continuación
avanzan desde el carácter meramente i nformativo a la co-gestión:
250
----
-
------
__________,_o_.....:C::o::,m:_::u~n~ic~a~c~ió~n~c~o~Ia~b~~ - ~~~~~~~
orat1va y convivencia cívica
4. PARTICIPACIÓN Y CONVIVENCIA
. ·t · la participación y esta se da a
La convivencia incluye como elemento d efini on 0 .
t · · en nuestro entorno, somos an1-
ravés de la comunicación. Las personas convivimos f d
. • . • conforma nuestra arma e ser,
1
rna es relacionales y nuestra forma de particrpacion
nue5t d'd ue participamos.
ra personalidad: somos en la me 1 ª en q b animal social y gracias
A· d , el hom re es un
nstóteles, en el libro Política, ecia que . . D esta manera los seres hu-
a la p I b 1 · t O y lo rn¡usto. e '
a a ra puede deliberar sobre o JU S , . nimales del lenguaje, seres
mano . . · ales crvrcos, a
. s no son animales gregarros srno anim d general en su obra Contrato
socral d f' de la voIunta
es que participan. Rousseau e ren , de la vida es el encuentro
socia/ y , ue lo mas rea 1
· Buber, ya en unciaba en Yo Y tu, q
251
TRA YECTORIA DE
----
UNA PROFESIÓN
Ü RÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL.
entre las personas. Los encuentros generan víncu los que se han de cuidar con
. 1 . d una
comunicación significativa, honesta y sincera. Los va ores Y sus v1rtu es sólo afl oran
en el hacer compartido, en el bien común.
Esa participación genera relaciones y cuando
, . son facilitadoras. provocan una con.
vivencia que refl eja la heterogeneidad de mult1ples formas de vida en un marco d
. e
tolerancia y respeto. A veces la propia cultura en 1a que est~m_os inmersos condiciona
el querer «todo, siempre, para mí», dificultando el entend1m1ento al no comprender
que el resto de las personas son parte sustantiva de uno mismo.
La relación es necesaria, pero no toda participación es positiva o genera efectos
beneficiosos en la ciudadan ía. Arnstein (1969) menciona que la participación ciuda-
d ana es poder ciudadano. La autora señala que dicho poder es el medio por el cual
las personas pueden inducir una reforma social sign ificativa, lo cual les permitiría
compartir los beneficios de la sociedad pródiga. Nos brinda también ocho peldaños
en una escalera de participación ciudadana:
La parti cipación es una dinámica relacional que nos enseña a vivir y convivir. Nues-
tra socialización se desarrolla logrando éxitos y aceptando fracasos, alcanzando consen-
sos y gestionando disensos, implicándonos y organ izándonos, reconociendo a los otros,
como protagonistas, pudiendo las personas, juntas, convivir en un mundo verdadera-
mente «vinculado». Dicho lo anterior, la participación ciudadana sin más no mejora las
decisiones. Por el contrario, si está desprovista de diseños y estrategias puede incluso
amplificar errores y sesgos cognitivos y vetando la voz de los menos estridentes, de las
mujeres en primer lugar, alentar la simplificación y reforzar las propuestas tempranas
o exageradas. Por ello en el área de conocimiento del trabajo social y ciencias afines,
la participación ciudadana const ituye un ámbito vertebrador clave. Fortalecer nuestros
vínculos es esencial para nuestra vida ya que sin «el otro» no hay «yo».
252
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __.:_:
1 º:.-·_C, omunicación colab .
orat1va y convivencia cívica
253
~~~~~~~~=-:~~--------------
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
El lenguaje p uede sanar. La ecología del lenguaje analiza el papel clave q ue juega
la comunicación en la vida humana, en la cultura y en la sociedad. Y con cuanta más
capacidad y más criterio la empleemos en nuestra di scip lina mayor será la aportación
que real icem os a la sociedad, a la comunidad, a cada una de las personas con las que
trabajamos.
Constantemente estamos comunicándonos, en primer lugar, con nosotros mismos,
también con otras personas, en las organizaciones o m ediante los medios de masas.
Todas estas dimensiones, la intrapersonal, la interpersonal, la comunicación en las
organizaciones, y la comunicación a través de los medios de comunicación de masas,
requieren de dinámicas comun icativas que ejercen una influencia fund amental en la
forma de relacionarnos.
Gestionar de m anera adecuada los recursos comunicativos ejerce un influjo muy
relevante en nuestro trabajo. Saber sa ludar, dar una buena acogida, amable, tranquila'.
serena, es el primer paso para poder comunicar y poder prestar un buen servicio. Si
tuviéramos que resumir en tres palabras las claves de la pericia para iniciar una buena
comunicación estas podrían ser:
254
---• Saludo (habilidad)
• Sonrisa (actitud)
0
- ____________i_o_.__:C:.:::.:_:m:.:,:L: .:,m:_i_c:i~a~c~ió~n~c~o~la~b~o~ra~ti~va~!_:c~o~nv~i~ve~n~c~ia~c~í~
vi~ca
• Servicio (conocimiento)
El saludo
.
es el com ienzo de la relaci·ó
. .
h d .
n Y este a e ser consciente, respetuoso,
Sereno e 1gual1tarro. Esto hace que la personas se si· entan cómod as en una primera
•
roma de conta~to con el pro~esional. Si el saludo va acompañado de gestos, estrechar
la mano, por e¡emplo, es senal de proximidad, y siempre que sean adecuados hacen
que las personas sean más permeables y propensas a la comunicación.
El talante, la actitud, la sonrisa, el mostrar una cara amable transmitiendo seguri-
dad, proximidad, es decir, impregnar la com unicación de la kinésica, de lo táctil y de
la proxémica convierte a la comunicación en un todo. Lo verbal fluye j unto a lo no
verbal, los contextos se toman en consideración y aquello que rodea a las personas es
entendido y comprendido (Rodríguez, 2020).
Es necesario tener actitud proactiva pero también ser conscientes de la profesiona-
lidad, del conocimiento Y del servicio que se presta. Lo anterior no tendría sentido si
no va acompañado de una acción que ha de realizarse desde el cuidado, con escucha,
comprensión y diálogo.
Mary E. Richmond (200 5) decía:
«Ni el conocimiento de los principios generales, ni la capacidad para lograr fuentes de co-
operación, ni ninguna otra cualidad del trabajador social, ni ningún comité, por muy sabio
que éste sea, pueden equipararse a la capacidad para granjearse rápidamente la confianza
de la familia y establecer las bases para la obtención de unos buenos resultados». (Pág. l 02)
255
~Ü~R~ÍG~EN~E:_S~Y_:D~
ES~A~RR~O~ll~O~D~E~l~TRA~B,~\JO~
SO~C~
IA ~=~----------------
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~l:_·
256
1 O. Comunicación 1.b .
-----------------...:.:.:..:..:.::~~~c~o~a~o~ra~t1~va~y~co~n~v~iv'.:e~nc~i:a~cí~v~ica
257
í7O~Rl~
_:
-G~EN~ES~Y~D~E~SA~R~RO~l~lO~D~E~lT~RA~B~A~JO~S~O~Cl:AL~
.. 1 ··nhan de1r 1
«la re 1ac,on ~ ª ~cc,o . h
'
•
TRAYECTORIA DE UNA PROH~IUN
..:.:::.:.:..=.:::__-----------
hay .'. n
ha relación y no hay acción no tiene sentido y si
-----
. •mbr·,cados y el hilo conductor entre la relación y 1
aacc·ó
es la comun1cac1ón. 51 ay mue . (A b acc,on
. .• h"I e a través del lengua¡e, tampoco» ce es, 202P P 103 ,
pero sin relac1on que se ' van , • ).
Y ahí el trabajo social se cimienta en la étic~ basada en la dignid_ad de !ªs Personas
y el bien común sin dejar a nadie atrás (Conse¡o General del T raba¡o Social, 2012).
7. CONCLUSIONES
El hecho de ser diferentes da riqueza y valor a la vida al hacerla más plural, más
plena. A su vez, precisarnos de elementos comunes de comprensión, cuidado y res-
peto que se cultivan con la comunicación. La intolerancia comienza con el pensa-
miento, se expresa con las palabras y se ejecuta con las acciones. Pero para no llegar
a extremos de intolerancia y barbarie se precisa una base común q ue nos permita el
entendim iento desde la comun icación. Existen diferencias, incluso entre nosotros mis-
mos, con nuestras propias contradicciones, pero es posible entendernos todas las per-
sonas sobre la misma tierra y bajo el mismo cielo. La riqueza está en la vida cotidiana
y la virtud de las relaciones se da en la concreción de esa pluralidad en lo básico. Al
escuchar se comprende mejor, y el diálogo es más verdadero, más auténtico, más
bello y se experim enta mejor desde la virtud de concretar haciendo acciones buenas.
LECTURAS RECOMENDADAS
Junta de Casti lla y León. (20 14). El proyecto PACT (Pro Active Case-based Targeted
Mode/). https://serviciossociales.jcyl.es/web/es/servicios-sociales-innovacion/pro-
yecto-pact-act ive-casebased. h tm 1
258
1
O. Comunicac·ó 1 I b
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - . : . : . : : : . . : . : _ : ~~n~co~a~o~ra~ti~v:a2'._Y_:co~n~v~,v~
e~n:!
ci~a_:c~
ív~ic~a
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
RESUMEN
259
T •y[CTORIA DE UNA PROFESIÓN
---
LÜ~R~ÍG~EN~E:_S~Y~D'.:ES~AR~R~O~ll~O~D~EL:_T~R~AB~A~fO:_:S:O~Cl::A::_l•..:..:.::.R"__:_·_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
-
las salvamos a ellas no nos salvaremos a nosotras mismas. Otra enseñanza del filósofo
- es que somos seres asp1rac
espanol · 1 . . llegar a .ser la. me1·0 r versión
·onales, y para poder .
BIBLIOGRAFÍA
260
--- -
O_. _c_o_rn...:._un:.:.:ica::.:
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _l_ .:.:. c~ió:.:_:n~c~o~la~bo~r~
a dónde vamos con el trabajo social. En M .G. Pardo Benítez y M.L. Cabello Garza
at~
261
ÜRICENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
262
11. Tendencias en trabajo social: Hacia nuevos
espacios de intervención social
ANTONIO LóPEZ PELÁEZ
UNED, Madrid, España
Gu10N/ESQUEMA:
Análisis de las tendencias de evolución de los sistemas de bienestar, con atención especial
al cambio tecnológico y el envejecimiento de la población.
ÜBJfTIVO CENTRAL DEL CAPÍTULO:
Análisis de las tendencias más relevantes en el ámbito del trabajo social en los próximos años.
Ü BJfTIVOS DEL CAPÍTULO:
• Definición de las metodologías prospectivas.
• Análisis de las tendencias de más relevantes que podemos observar en el trabajo social.
• Análisis de los efectos de la digitalización.
CONCEPTOS CLAVE:
• Prospectiva.
• Tendencias sociales.
• Trabajo social digital.
l. INTRODUCCIÓN
Dentro del desarrollo del trabajo social y los fenómenos sociales que se están pro-
ducrendo
· a nivel nacional e .,nternac1ona
· 1
, en este capítulo analizamos
. . . brevemente.
algunas tendencias de evolución de esta disciplina (y de los servrcro~ ~ocrales) ~ellacro-
te . .,
° .
. • · t de la poblac1on (especia men-
nadas con los avances tecnológicos y el enveJecrmren
1 ' gica nos permite adaptarnos me-
notable en el caso español). La ,nnovacron tecno O . .
io I d d los ciudadanos. Al mrsmo tiempo,
r a os cambios y atender mejor las deman as _e . ac·,ones y las catástrofes
1os p b. l"mátrco 1as m1gr ,
rocesos de envejecimiento, el cam
hum · . e 'º
1 '
D 19 hasta los procesos
de desertización
' ,
anrtanas o climáticas, desde el COVI - d b·enestar tiene que desarro-
• en un horizonte en el que nues t ro sistema e 1
nos s"t1uan
263
T YECTORIA DE UNA PROFESIÓN
9~~~~~~~~~RA~B~A~f0'._:S~OC~IA~L:_•
RÍGENES y DESARROLLO DEL T ~ R A ~ = ~ - -- - - - - - - - - -
----
264
-----
l 1. Tendencias en trabajo social: Hacia nue . . . .
- - - - - - -- ------..::....::...:=-::..::.v.:::_os~e~s~p~ac~1~os~d~e:_~'n~te::rv~e::n~c~16~n_:s~o~c1~al
TABLA 1. HIPÓTESIS MÁS RELEVANTES EN EL CORTO, MEDIO Y LARGO PLAZO EN EL ÁMB ITO
DEL ENVEJECIMIENTO EN ESPAÑA
Corto plazo IG Número Tema Hipótesis
(0-5 años)
3,84 36 Independencia y Se extenderá el uso de tecnologías de apoyo
calidad de vida para facilitar la movi lidad
3,83 6 Servicios Se generalizará . el acceso se~uro a la
información clínica relevante aloJada en la
nube (c/oud computing)
3,83 16 Teleasistencia y Será extensiva la implantación de la
-
Medio plazo 3,80 2
(6-10 años)
telemonitorización teleasistencia basada en dispositivos
Servicios
móviles (teléfonos móviles, otros)
Existirán modelos centrados . en. las
necesidades del cliente (personalización y
atención integral)
3,75 1 Servicios Existirán modelos de atenció~ _ílex_ibles que
ermitan la prestación de servicios integrados
~ proactivos wacias a__las tecnologías de la
sociedad de la 1nformac1on
3,73 40 Independencia y Se desarrollarán prótesis inteligentes de
calidad de vida articulaciones
265
CO~R~Í
..:.
«En un contexto de cambio climático y crisis hídrica, por ejemplo, contamos con
estudios prospectivos centrados en la gestión del agua Y los residuos, con «el obje-
tivo de identificar las tendencias en los servicios públicos Y medio ambiente en los
próximos 10-15 años» (Hernández y Wildschut, 2011 ). En este estudio, se analizan
las tendencias de evolución previsibles (entre las cuales se incluye las denominadas
tendencias de entorno - económicas, sociales, tecnológicas, climáticas-, las tendencias
de gestión, y las tendencias de mercadeo), y su nivel de impacto y grado de incerti-
dumbre en los próximos años. En función de los resultados, se diferencian dos ejes
principales (eje vertical, la implicación del ciudadano y su nivel de participación;
eje horizontal, evolución del modelo económico sostenible), y se presentan cuatro
escenarios probables: escenario A (ciudadanía conciencia y participativa); escenario B
(modelo económico sostenible); escenario C (modelo económico consumista); esce-
nario D (ciudadanía euroescéptica y pasiva). Podemos resaltar los diferentes modelos
de participación que se prevén en los tres escenarios más probables: A, B y C (tabla 2)
(Hernández y Wi ldschut, 2011)» (lópez Peláez y Segado, 2015, p. 1636).
266
11. Tendencias en trabajo social· H .
-
---- - - - - ~~~-~~~~~~~
- - - - - - - - _ ; _ __ _:_:,::.:_·..:_::ª~c:'..,a~n~u~e~vo~s:._:~~
espacios de intervención social
267
CIAL TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
~Ü~R~ÍG~EN~[::S~Y~O~ES~A~RR~O~l~LO~
DE::l2T~RA~D~A)~O~S'.::'.O.::::•..:.,__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
________
268
11. 1endenc1as en trabajo social· H •
------- -- - -- -- - --...:.:.:.:·_'_'..'ª.::c~1a'...'.n~u~e~vo~s~e~~
- - - ~~~~~~~~
spac10s de intervención social
------------- - - 269
~~~~~~=:::..::~-----------------
Ü RÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL. TR\YEClOR
1 IA DE UNA PROFESIÓN
Los individuos, los grupos y las comunidades_ interaccionan, desarrollan sus acti-
vidades, experimentan necesidades, y padecen diferentes _formas de exclusión social
vinculadas con el acceso a lo digital, el uso Y comportamiento en el entorno digital
y los requerimientos y competencias necesarios para desenvolverse en dicho entorn~
(incluida la relación con las instituciones, inmersas en un fuerte proceso de digitaliza-
ción, que obliga a relacionarse con ellas casi de forma exclusiva a través del entorno
digital). El Trabajo Social Digital abarca desde proyectos de intervención, hasta el
diseño de políticas públicas, la reorganización de las interacciones entre la adminis-
tración y los usuarios en el ámbito de los servicios sociales, o la evaluación de los
programas que se llevan a cabo, incorporando el análisis de los climas de opinión
de los usuarios, y diseñando estrategias de intervención en las redes sociales (López
Peláez, Pérez García y Aguilar Tablada-Massó, 2018).
El análisis comparado de buenas prácticas, y la evaluación de proyectos de interven-
ción digital, ha llevado a proponer diferentes modelos de intervención digital (l ópez
Peláez, Suh y Zelenev, 2023). En este sentido, en los proyectos de Trabajo Social Digital
pueden diferenciarse seis fases (López Peláez y Marcuello Servós, 2021). En primer
lugar, la denominada «escucha activa» (analizar y monitorizar el comportamiento en
las redes sociales, indagando en el discurso y las demandas de los ciudadanos, y en las
características de sus patrones de interacción). En segundo lugar, la participación en la
definición de los problemas y el diseño de las soluciones (mediante la creación de un
ámbito de interacción online abierto a la participación de los usuarios, los profesiona-
les y las personas interesadas, en el que se afrontan los recursos disponibles online,
las diferentes unidades de la adm inistración pública o empresa privada implicadas, y
los objetivos del proyecto, desde una perspectiva cooperativa que integre el codiseño
o diseño creativo basado en la participación de todos los actores). En tercer lugar, el
diseño de estrategias de intervención coherentes con los problemas definidos mediante
la participación de todos los actores involucrados. En cuarto lugar, el desarrollo o utili-
zación de aplicaciones online específicas, desde juegos hasta grupos de whatsapp, que
permitan desarrollar las actividades previstas. En quinto lugar, la evaluación de la inter-
vención llevada a cabo, con especial atención a las competencias digitales de usuarios
y profesionales, a los programas de formación que deben llevarse a cabo para superar
los problemas detectados, y a la monitorización de las actividades que se llevan a cabo.
En sexto lugar, las propuestas de mejora, las transferencias de los resultados alcanzados
y de la metodología utilizada, y la difusión de buenas prácticas, reforzando con ello la
confianza de usuarios y profesionales en la metodología utilizada.
4. CONCLUSIONES
270
----
11. 1 enaenc1as en trabajo social· H .
. ac1a nuevos es .
~ pac1os de intervención social
--------------- 271
• L T RAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Ü RIGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIA •
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
RESUMEN
272
11. Tendencias en trabajo social· H .
-
---- - - - ~j~-
- - - - - - - - - . : : . : . : . . .·.:_::ªc'.:.'. '~ª~nu~e::'.v::os~e~s~~
pac,os ~~~~~
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Rf~GC~
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274
----·
12. Trabajo soc~~I e Investigación, aportando
a la transformac1on social
(ARMEN MENESES-FALCÓN y M ARTA D IAZ-ARJONA
Universidad Pontificia Comillas, Madrid
GuroN/ESQUEMA:
1. Introducción.
2. Metodología.
2. 1. Diseños.
2.2. M uestras.
2.3. Técnicas.
2.4. Análisis.
3. Temáticas y contenidos.
3. 1. Formación de estudiantes de trabajo social.
3.2. Situaciones relacionadas con los y las profesionales o la profesión.
3.3. Servicios sociales y políticas sociales.
3.4. Estudios de género y estudios sobre mujeres.
3.5. Trabajo social sanitario.
4. Conclusiones
Oa1mvo CENTRAL DEL CAPÍTULO:
Describir las investigaciones realizadas en el trabajo social en los últimos años, que puedan
ser una guia de las preocupaciones e indagaciones de investigación fundamentales dentro de
las disciplina.
275
~~~~~~~=-=~-------------
Ü RÍGENES Y DESARROLLO DEL TRAB/\1O SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
1. INTRODUCCIÓN
2. METODOLOGÍAS UTILIZADAS
Como en otras disciplinas los estudios revisados han util izado todo tipo de metodo-
logías de investigación social, dado que los métodos y técnicas de investigación están al
servicio de las preguntas de investigación y de los objetivos que se pretenden conseguir.
En términos generales debemos decir que en la mayoría de los estudios revisados sus
metodologías no están detalladas suficientemente como para que otros investigadores
pudieran hacer una réplica de las mismas. Es una deficiencia en la mayoría de los traba-
j os. Carecen de descripción y detalle de las muestras utilizadas, las técnicas aplicadas
y sobre todo el análisis practicado, pues en este último caso las deficiencias de comu-
nicación son las más sobresalientes. V amos a detallarlo en función de estas secciones.
2.1. Diseños
En casi todos los trabajos se señala el tipo de diseño que se realiza, pero no se jus-
tifica, como si al mencionarlo quedara ya justificado, sin necesidad de explicación. En
algún caso la justificació n se realiza aludiendo a alguna cita bibliográfica. Cuatro tipos
276
12. Trabajo social e investiga 'ó
----------------..:...:.:~~~ci~n,'...'.a~p~o~rta~n~d~o~a~la~tra~n~s~fo~rm~ac~ió~n~s~o'.:c~ial
2.2. Muestras
2.3. Técnicas
Las técnicas de investigación utilizadas también están acordes con el diseño de in-
vestigación. Así en un diseño cuantitativo se ha utilizado el cuestionario, ya sea expre-
samente diseñado para la investigación o una escala ya testada: pa~ medir una situa-
ción dete · d el caso del Burnout. El modo de realizac1on de la encuesta,
rmma a, como es . d dT ·1
ya sea on line O presencial autoadministrado, se explica escuetamente, sien o 11c1 su
· · • ·d p lgo parecido podemos hallar en las
repl1cac16n desde las descripciones ofrec1 as. eroª . .
. · t en profundidad la entrevista sem1es-
é
t cnicas cualitativas utilizadas, como a entrevis a
1 ' .
1
t mpoco se detalla el proceso seguido.
lructurada, o los grupos de discusión, en os que ª
2,4. Análisis
277
~~~~~~~~~~:...:.:.--------------
Ü RfGENES y DESARROLLO DEL TRAB/\JO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA rROFESIÓN
3. TEMÁTICAS Y CONTENIDOS
278
12. Trabajo social e invesr .
8
- - - - ---------------=.:.:'~ª:c~,ó~n:._,:!ªP~o~n~a~nd~'.:_~~~~~~~~
o a a transformación social
279
. E . .
T YCCTORIA DE UNA PROFESIÓN
----
(Ü~R~ÍG~EN~E::S~Y~D'.:ES~A~RR~O~LL::O~D~l~l~TR!::.\~OA~J0:.:2S0~C~IA~L,~R:_A=~-------------
-
llevan a la reflexión d e tutores y estudiantes, que señala
y tiempo. stas sItuacIo nes . .. n
, • d t • , deben reforza r las redes sociales y familiares, apostand
como 1as 1ineas e ac uacIon o
por respuestas comunitarias y participativas. . . .
Un anál isis comparativo de los diseños curriculares sobre trabaJo social en las
universidades españolas fue lo que abordaron Begoña Pérez-Eransus Y Lucía Martínez.
Virto (2020) para determinar q ué aspectos no se han contempl:~~ en la _formación de
futu ros trabajadores sociales y sería importante hacerlo. El analis,s real izado plantea
tres conclusiones importantes: a) que los p lanes de estudio están estructurados según
el modelo de intervención profesional de la red pública de servicios, con una visión
tradicional sobre el estado del bienestar; b) que la principal intervención social con
personas y fami lias se realiza desde el enfoque de gestión de casos; c) que la oferta de
asignaturas optativas está encaminada a la atención social de colectivos específicos y
menos en nuevos retos sociales. Otros aspectos ponen de relieve la escasa incorpora-
ción de nuevas tecnologías y comunicaciones, así como d e nuevos enfoques comuni-
tarios. Los estudios de master tienen más capacidad de adaptarse a los nuevos desafíos
y cambios que los programas de grado en trabajo social.
Continuando con la formación de futuros trabajadores sociales, Javier García-Cas-
tilla y sus colaboradores (2019) analizan en su estudio el potencial educativo del e-
trabajo social en España, desde los planes de formación de la educación superior en
el marco del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), así como los planes de
estudio y las competencias exigidas a los programas de trabajo social. Ellos ponen de
relieve que los profesionales han ido integrando las nuevas tecnologías en su práctica
profesional, pero deben ser conscientes de que no todos sus usuarios ti enen acceso a
las nuevas innovaciones tecnológicas, con una importante brecha digital. Los autores
señalan que los entornos digitales pueden servir para crear comunidades de aprendi-
zaje y realizar consultas de trabajo social en línea o anál isis de casos y un gran poten-
c ial para la atención a la diversidad cultu ral. Por último, concluyen que la tecnología
juega un papel central en los procesos de aprendizaje colaborativos e interconecta-
dos, compartiendo el conocimiento. Esto supone la incorporación de competencias
digitales en los estudios de trabajo social, con actitudes y habilidades en el manejo de
las nuevas tecnologías ya existentes y en las potenciales para el trabajo social. Solo
así estarán capacitados para la práctica profesional los que dispongan de muchas de
ellas. Por otra parte, la aplicación del big data puede faci litar nuevas métri cas de las
redes sociales, discriminar las fuentes personales de las re lacionadas con los casos
a analizar, disponer de una aplicación directa en el seguimiento de los fenómenos
sociales, en la geolocalización de las personas con necesidades sociales e identificar
indicadores sobre tendencias sociales. Esta información servirá para diseñar políticas
sociales preventivas y consolidar el modelo de e-trabaj o social.
Roser Manzanera-Ruiz e Isabel Marín-Sánchez (20 18) se centran en estudiar las
competencias profesionales en los estudiantes, encami nadas a la transformación so-
cial o si por el contrario se convierten en meros gestores del bienestar social. Pondrán
280
12. Trabajo social e investigac·ó
1
~ - - - - - - - - - - - - - ~ : :.:n~,~a~
p~ort~a~n~d~
o:a~la~tra~n~s~fo~rm~a~c~ió~n~s~o'c~ial
.:
Al abordar este epígrafe se verá que se exponen pocos trabajos y muy centrados
en dos o tres temas, pareciendo escaso ante la amplitud de aspectos que la pr~f~sión
del trabajo social posee. Sin embargo, siguiendo los criterios de nuestra rev1s1ón y
selección, traemos a colación cinco estudios, dos de ellos abordan nuevas for~~s de
trabajo en la profesión como el teletrabajo, otros dos sobre el Burnout; P?r ultimo,
s~bre dilemas y decisiones éticas que deben tomar los/as trabajadores sociales en el
e¡ercicio de su profesión Las exponemos a continuación. .
En el estudio de lsab~I Hombrados y Francisco Cosano (2011 ) se anal'.zan l~s re-
lacio
una 1 .
.
nes Propuestas entre distintas variables con ¡e
.
°b' to de verificar la ex1stenc1a de
1
d' .
el aumento o 1smmuc1on e
.. d
re ación directa o indirectamente proporciona en . d f•
1a in • . 1 ayor O menor nesgo e su nr
satisfacción laboral en el lugar de traba¡o, con e m .
Burn , d e de Burnout tiene en un grupo
1
de out. Se trata de analizar los efectos que e sin rom . bl orno el cl ima en el lu-
Irab · d
a¡a ores sociales de Málaga, mostran q °
d ue vana es c
--------------- 281
Ü RÍGENES Y DESARROLLO DEL TRA0/\1O SOCIAL, T RAYECTORIA OC UNA PROFESIÓN
gar de trabajo, el apoyo de los compañeros'. supe~isores O lo~ recurs~s que se Ponen
a disposición del trabajador, entre otras variables: ti enen una 1~fluenc1a directa sobre
la satisfacción laboral del trabajador y, por ende, influyen así mismo en la satisfacció
vital de éste, lo que reduce claramente el ri esgo de sufrir Burnout. Así, la reducción:
ausencia de apoyo en el trabajo se constituye como un estresor laboral que disminuye
la sati sfacción del trabajador y que extiende sus consecuencias más allá del ámbito
laboral, influyendo muy negativamente en el ámbito privado del personal del trabajo
social. Finalmente, otro punto destacable en el estudio es la importancia en el uso de
med idas de apoyo social multinivel, es decir, el apoyo social de base, institucional
y normativo, considerándose en este sentido que la implementación de estrategias
multinivel muestra una mayor eficacia sobre la reducción del Burnout frente a otras
estrategias sociales de carácter individual.
En nuestro país las aportaciones científicas realizadas en relación al Burnout como
síndro me sufrido po r parte de los profesionales del trabajo social, han sido cierta-
mente escasas frente a la cantidad de estudios realizados con profesionales de otras
disciplinas, a pesar de que la profesión de trabajo social es una disciplina considerada
de riesgo para sufrir este síndrome. Y es por esta escasez de publicaciones, que las au-
toras Sandra Romero y sus colaboradores (2020) han recogido aquellas aportaciones
científicas que sobre Burnout y Trabajo Social se han venido realizando en España
en los últimos 1O años. Han realizado una revisión bibliográfica en bases de datos
especializadas con la finalidad de analizar las relaciones existentes entre diferentes
factores como los sociodemográficos, o el tipo de sector laboral en el que se ejerce,
o la mayor o menor incidencia de sufri r algunas de las variables asociadas al Burnout
(agotamiento emocional, despersonalización o cinismo y baja realización personal).
Entre los resultados obten idos, destacaría la prevalencia clara de sufrir Burnout en
esta profesión frente a otras, o el agotamiento emocional entre los trabajadores que
desempeñan sus funciones en al ámbito público y comunitario, frente a quienes traba-
j an en el sector privado y especializado. A la vista de los datos recogidos, las autoras
sugieren la necesidad de la implementación de diversas mejoras tanto a nivel organi·
zacional en el ámbito laboral como a nivel individual, tendentes a minimizar el riesgo
de padecer Burnout.
El teletrabajo surge como una posibi lidad de atender a los ciudadanos utilizando
las nuevas tecno logías de la comunicación que han sido las únicas posibles en el
periodo de confinamiento de la pandemia. A lfredo Hidalgo y colaboradores (202 1)
recogen, mediante una encuesta en la comunidad de Madrid, la experiencia de las Y
los trabajadores sociales durante el confinamiento y primeros meses de la pandemia,
poniendo de relieve la falta de coordinación de las administraciones y la situación
de emergencia impuesta sin estar preparados para ello. La sobrecarga vivida en los
servicios sociales no había ten ido precedentes, sobre todo cuando son estos servi-
cios básicos, fundamentales para atender a sectores de ciudadanos que necesitaban
mayor apoyo y asistencia. La improvisación de cambiar de manera de atender a los
282
12. Trabajo social e investigación
-------------------2:'..:::..:..:.'.,•~ª~Po~rt~a~n~do~a~la~t~ra~n~sf~o~
rm~a~c~ió~n__:s~oc~ia~I
En este epígrafe hemos agrupado dos trabajos relacionados con las políticas socia-
les y con los servicios sociales, que constatan las debilidades y forta lezas del sistema
de atención a los usuarios y usuarias, sobre todo a partir de la crisis económica. Se
evidencia cómo el sistema de servicios sociales se ha perjudicado debido a los recor-
tes económicos como resultados de las políticas de restricción del gaSt0 ·
Enrique Pastor y Margarita Sánchez (2014) analizan la atención ª las per~~n~s
que solicitaron ayuda a los servicios sociales entre 1996 y 2~11 en un m~n1c1p10
murciano (Beniel). los resultados, comparándolos con los regionales y nac~onales,
muestran los cambios en el perfil de atendidos y las necesidades, muy ~elac1on~~as
con la crisis económica y social. la percepción de normalización de acudir a s~r:'1~os
sociales, que hace que no se perciba como degradante. No obstante, las solic1tu es
~~er~n ca_mbiando a lo largo del tiempo Yel colecti~o de inm~:~;rn~e:c~:i~:~:~ab~~:
5
Situaciones de crisis económica. La falta de medios para c • •
cas 1 • onlleva a que 1os servicios
so: a desinversión pública y el aumento de los usu~nos, cl . do las ONGs las que
c1ale . t bajo integra , sien
cub s no puedan ofrecer a los usuarios u~ ra . tema que se está debilitan-
ren las necesidades básicas. Esta situación revela un sis
--------------- 283
~~~~~~~=~:.=.:.:::__---- - ---- - -----
Ü RÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROíESIÓN
do muy rápidamente por los recortes del gasto público, qu~ afectan negativamente al
desarrollo de los servicios sociales y la sostenibil idad del sistema.
Tamb ién sobre el efecto de la crisis económica se centra el trabajo de Blanca
Deusdad y sus colaboradores (20 16). A través de un proyecto europeo investigan las
necesidades de las poblaciones de mayor edad Y las reducciones sustanciales de las
prestaciones. Es decir, se reducen los costes sociales Y sanitari os externalizando los
servicios con licitaciones muy competitivas. La crisis ha producido un incremento de
la privatización de los servicios y, como consecuencia, ni la atención domiciliaria a
mayores ni la asistencia residencial están dando respuesta a las necesidades de los ma-
yores. La incorporación de cuidadores masculinos, sobre todo aquellos mayores de so
años y en paro de larga duración son uno de los aspectos que se producen. El proceso
de mercantilización de los cuidados y las importantes reducciones en la asistencia
sanitaria también están teniendo efectos negativos en la clase med ia, que ya no tiene
derecho a los servicios, pero no puede permiti rse adquirirlos de forma independiente.
La mercantil ización y la libre elección están aumentando las desigualdades de clase
y de género.
284
--
12. Trabajo social e invesr ..
-
------
----------....:..:..:.:.'.1~ga~c~1o~n~ , ~ap~o~rt~a~nd~~I~~~~~~~
0
ª ª transformación social
2017). Con un diseño cualitativo, las autoras se pre u
al., e tienen los profesionales del traba ·0 soc· g n~an acerca de las perspecti-
as qu 1 1ª1en relación 1
" frentan estas mujeres en nuestro país así co con os retos a los que
5een ' mo acerca del p 1 .
n tener respecto a una posible contribuc·io· n . ape que 1os mismos
d 1
Pue aes políticas sociales. Uno de los mayores obstá en a creación · "bl ·
Yvisi 11zac1ón de di-
feren t cu Ios con los que b
hora de poder desarrollar acciones encaminada . se encontra an
a 1a • • . s ª 1a prevención seguimiento e
. tervención con 1as mu1eres inmigrantes que sufren vial . ' .
1n encia por sus parejas sería el
·i edo y control constante que los perpetradores de esta v·i0 1 . . '
rn . enc1a ejercen sobre ellas
tendiendo a provocar que estas mujeres se sientan doblemente • f . '
. m enores a1creer que
no tendrían los mismos derechos en España que una muj·er nac·id · í L
. . . ., . . a en e1pa s. as po-
líticas inef1c_ aces y una leg1slac1on def1c1ente acaban determinando la imposibilidad
de estas mu¡er~s en ~I ac~eso a recursos sociales, sanitarios y/o legales. Las múltiples
causas de la v1olenc1a exigen un enfoque político multidimensional que enfatice el
campo de la prevención. Es por ello por lo que debe resultar crucial la formación des-
de un enfoque de género a los profesionales del trabajo social y a otros profesionales
que trabajan en este campo teniendo en cuenta la especificidad de la inmigración.
El estudio realizado por López-Morales y sus colaboradores (2017) tiene como
objeto la reflexión acerca de las posibles conexiones existentes entre el uso de alcohol
en contextos de ocio y las relaciones no igualitarias y de violencia producidas en estos
mismos contextos. A través de una muestra de entrevistas realizadas a jóvenes del sur
de España, los autores ilustran las formas en las que el consumo de alcohol acabaría
configurándose como una fuente de placer que ayuda a generar, en ocasiones, re-
laciones de carácter violento. Por otra parte, también se confirmó la pervivencia de
determinadas conductas y actitudes no igualitarias por parte de los varones jóvenes
del estudio, no siendo capaces de identificar algunas actitudes propias de violencia
de género, como el control sobre sus parejas en el contexto del ocio, siendo éstas
conductas de claro riesgo para los jóvenes en general y para las jóvenes en particular.
En relación con el papel que tienen los contextos educativos en materia de sensibili-
zación y prevención de violencia y consumo de drogas, los entrevistados considera-
ban que recibían una formación suficiente, aunque en ocasiones demandaban que la
misma estuviese menos cargada de tecnicismos, ya que entra~aba mayor dificultad
de comprensión. Para finalizar, también se determina la necesidad de qu_e desde las
administraciones públicas se implementen las políticas, programas Y acciones enca-
m· d · ateria de consumo respon-
ina os a ofrecer a los jóvenes los apoyos necesarios en m · _
sable y prevención de violencia de género, ya que parece que las campanas puestas
en marc~a hasta la fecha han sido ineficaces. rofunda reflexión sobre la
. ~malla Morales y Belén Agrela (2018) parten de u~a dp tos centrales como
d1sc1p1· . na sene e asun ,
. ina del trabajo social para cuestionarse u ncuentran fa perspec-
Pnnc'1 ·1 , t e las que se e
. P os, metodologías o epistemologias, en r , . pectivas no solo son un
t1va de , • · E tas ultimas pers
. genero y la perspectiva feminista. s d . aldad sino que son una
Pnnci · b, . h tra la es1gu ,
Pio as1co en la disciplina, la luc a con
---------------- 285
-
\..Ü~R~ÍG~E~NE~S!._Y~D~ES~A~RR~O~ll~O~O~C
:_L~TR,~\~llA~JO~SO:::C::'..'.
286
12. Trabajo social e investig .6
-
----- - - -- - -------..:...:::.~ ª c::.'1.:~n~a~po~rt~a~n~d~~~~~~~~~
'
0
ª a transform ación social
encontrar las metáforas y signifi cados asociad s
t
parla medicamentos genéricos, que viene determ · ª d' en eS e caso, al desprestigio
de os" ' ina o por la pe ., d .
lo s mensajes expuestos en internet sobre su l'd d rcepcron el nesgo
desde ca a Y efecr ·d d F
I
·za diez recomendaciones muy importantes com d ivi a • malmente,
real I
las que destacamos el realizar un análisis de 1
o resuIta o de la ·
.
r 'ó
inves Igac1 n,
entre . , . as percepciones de 1 ·
bre estos medicamentos genencos y localizar los . ?s suJetos
so ., . ., marcos que cond1c1onan esa
cepcion, buscar estrategias de formacion científ .
per , b . ica para 1a población en estos
fármacos' y como los tra aJadores
.
sociales pueden lleva b .
r a ca o importantes contri-
.
bu ciones en el comportamiento
.
de la población De esta m
·
d
anera, se trata e enten-
der a los consumidores
. .
para poder mod ificar aquellas creenc·ias y pe
. .
.
rcepcIones que
logren impedir un sistema sanitari o sosten ible.
4. CONCLUSIONES
287
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
CO~R~IG~EN~E:.:S~Y~D~ES~A~R~RO~l~
LO~O~El~l~RA~B~A~JO~S~O::C::::
IA: . : . l · ~ - - - - - - - - -- -- - ----
-= ----
. d t b ¡·o social tanto positivos como negativos, el aprendiz .
produc1en o en eI ra a ' . ., d . a¡e
¡ trab aJ
·0 en red y la orientacron e su trabaJo fu turo P
de nuevas tecno1og as, e1 . . . . ara
la trasformación de la sociedad en aras de mayor equidad, 1ust1c1a y éticamente
guiada.
CIOS DE AUTOEVALUACIÓN
EJfftCI
dona tres de los estudios que se han expuesto 1• 1 d .
se1ec ., , ee o eten rdamente y se - 1
uestas de intervencron para el trabajo social que d na a
tres proP d 11 se esprenden de sus resul-
cada uno e e os.
tados de
RESUMEN
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290
---- 12. Traba jo social e investigación aport d
------------ 291
BLOQUE 111:
PERSPECTIVAS DE TRABAJO SOCIAL EN EL
ÁMBITO INTERNACIONAL
13. Políticas de austeridad, COVI D-19 y estado
del bienestar
A TON IO LóPEZ P ELÁEZ
MARÍA INÉS MARTÍNEZ-H ERRERO
MóNICA FERNÁNDEZ SEDANO
UNED, Madrid, España
GUION/ESQUEMA:
Análisis del papel que juegan las políticas de austeridad en la evolución reciente del estado
del bienestar, con especial atención a los efectos de la pandemia de la COVID-19.
1· INTRODUCCIÓN
En este capítulo, abordamos dos grandes retos que afrontan los estados del bienes-
tar contemporáneos. En primer lugar, las consecuencias de las políticas de austeridad,
que durante más de 30 años han estado influyendo en las políticas sociales. En segun-
do lugar, la pandemia de la COVID-19, que ha puesto de relieve las limitaciones de
nue5t ros sistemas de protección social. Ambos retos debemos afrontarlos tomando en
c~nsideración los Ob¡'etivos de Desarrollo Sostenible y el cambio cl imático. La soste-
n1bil'd
1 .
ad futura de nuestro estado de bienestar tiene que basarse en las reformas que
295
DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Ü RÍGENES y OESARROLLO
L . d I
ª pandemia b el estado
e a COVlD-19 ha cambiado los términos del debate so re
del bieneS tar. Tornando en consideración el modelo de bienestar de los países del s_ur
d E (F k • f rancia,
e uropa rone Y Rotabi-Casares, 202 1), el impacto de la pandemia en
296
-----
.
,1.
13. Políticas de austeridad, COVID-19 y estado del bi enestar
España no puede analizarse sin tener en c uenta cuatro aspectos clave: (1) Las
Italia y rísticas de su estado de bienestar, Y cómo les han afectado las políticas de
aracte . - L . .
e ·dad de los u timos quince anos. a externalizac1ón de los servicios públicos, y
austeri · d · t d I d ' ·
d lgazam1ento e sus sis em as e sa u publica, han debilitado la capacidad de
elª esta a la pandemia (López Peláez Y Gómez Ciriano, 2019). (2) Son estados de
respue I f ·1· .
. taren los que as am i ias Juegan un papel fundamental en el proceso de aten-
bienes , ºb , .
. ' n (3) Son paIses que reci en un enorme numero de tunstas cada año (en 2019,
~~:n~ia fue el paí~ que más turistas recibió en el mundo, España ocupó el segundo
ar e Itali a el quinto). (4) Son la frontera sur de la Unión Europea, y en este sentido
1
ug_ben un fuerte fl ujo de inmigración.
recI . . .
La rapidísima propagación del v irus en Ital ia, España y Francia se explica en parte
por su condici~n d_e nodos d~I turi~mo ~un?ial. ~as dificultades en la gestión de la
pandemia en termInos de a_ sIstencIa sanitaria tuvieron que ver con un modelo de
estado de bienestar external 1zado, basado en las redes familiares, y en gran med ida
desbordado. Al mismo tiempo, el confi namiento deterioró enormemente una econo-
mía en la que el sector de los servicios vinculados al turismo, el ocio y la hostelería
tiene un peso muy relevante. Culturalmente, Francia, Italia y España son naciones de
alta sociabilidad y contacto físico, lo que se manifiesta, por ejemplo, en el saludo a los
demás con besos en la meji lla y en un espac io interpersonal más cercano.
La falta de coordinación al principio de la pandemia entre países muy interconec-
tados entre sí y con el turismo global pudo haberse debido a una c ierta infravaloración
del riesgo de contagio del v irus, y a los debates sobre la mejor forma de afrontarlo
(inmunidad de rebaño frente a confinamiento, obligatoriedad o no de las m áscaras,
etc., como ocurrió en otros países europeos, como Suecia, que optaron por estrategias
-más orientadas a la inmunidad de rebaño que al confinamiento total de la actividad).
El primer caso confirm ado de COVI D -19 en la Unión Europea se produjo en Francia
el 24 de enero de 2020, y la primera muerte por COVID tuvo lugar el 13 de febrero
en España, y la segunda el 14 de febrero en Francia. Sin embargo, no fue hasta el 12
de marzo cuando el presidente Macron en Francia anunció el cierre de los colegios a
partir del 16 de marzo. En el caso de España, el Gobierno central auto ri zó y animó a
acudir a las manifestaciones el 8 de m arzo de 2020 (con motivo del D ía Internacional
~e la Mujer), para después confinar todo el país el 15 de marzo de 2020. En el caso
italiano, el 31 de enero de 2020 se activó el estado de alarma sanitaria, el 23 de fe-
brero la primera contención en la zona de Condogno, el 8 de marzo la zona norte en
cuarentena, y el 9 de m arzo se confinó toda Italia, cerrándose todas las actividades
esen · 1
cia es el 1O de marzo de 2020 .
. El impacto d el COVID-19 se v io amplificado por la saturación del sistema sa-
nitario
. y Ia fa1ta d e equipos de protección
. , .
bas1cos, d es d e mascan· 11 as h asta res-
· 1es de 1os tres pa,ses.
P1radores mecánicos, que d esbordaro n los hosp1ta ' El tn· aJe
·
Para dec·d·
1 ir q ué pacientes eran admitidos o no pro d LIJO
· . . ºbl
1 sItuacIones tem es, entre
as que destacan las vividas en las residencias
· de ancianos· · fº ·
sin su Ic Iente apoyo
-------------- 297
Ü RÍGENES y DESARROLLO DEL TRADAIO SOCIAL, T RAYECTORIA DE UNA PROrESI ÓN
sanitari o sin equi pos adecuados de protección personal (EPP) y con restr' .
' • . 1
a la atención sanitaria en los hospitales. En Italia, as pruebas d e COVID
---
icc1one
s
en las
d
residencias de ancianos se retrasaron más e un mes Y muchas residenc·
• . 1 . ias no
siguieron los consej os de control de infecciones. E personal sanitario tuvo
tomar traumáticas decisiones de v ida o muerte dando prio ridad a las personas q~e
·óvenes para el cuidado con ventilador, implicando la retirada real d e los anc· mas
J . , 1anos
de los ventiladores en favor de los que se consideraba que ten1an más posibi lidad
de sobrevivi r. En Francia, el Conseil National Pro fessionnel (CN P) de Géri atrie ~s
institución que representa a las resi dencias de ancianos, dirigió una carta el ' 2:
de marzo de 2020 al M inistro de Sanidad, Olivier Véran, en la que destacaba 1
dramática situación, y la necesidad d e dotar d e equipami ento profes ional, com:
mascarill as, a sus trabajadores. Ante el d esbordamiento d e los hospitales, España
Italia, Suecia, el Reino Unido y los Países Baj os no admitieron o desaconsejaron el
ingreso en los hospitales de las personas mayores una triste situación que refleja
el va lo r di scriminatorio que se daba a la v ida d e las personas mayores antes del
COVID en algunos países del mundo.
En este contexto, bajo un confinamiento estricto, en marzo, abril y mayo de 2020
se pusieron en marcha diferentes iniciati vas para comparti r buenas prácticas en los
servi cios sociales, y desarrollar metodologías de intervención basad as en lo que se ha
definid o como «trabajo social digital». En el caso español, profesores de la UNED, de
la universidad de M álaga y de la universidad d e Zaragoza crearon el primer canal de
Youtube de Trabajo Social Digital:
(https://www.youtube.com/c/TrabajoSocialDigitalDigitalSocialWork).
Organizaron seminari os internacionales para comparti r buenas prácticas, inclu-
yendo el primer congreso intern acional de Trabajo So cial D igital, celebrado en la
U N ED. De forma simultánea a lo que se estaba produciendo en todo el planeta, la
digitalización acelerada de la administración pública y d e los servici os sociales permi-
tió afrontar los problemas generados por la pandemia de una forma más efi caz (López
Peláez et al., 2020).
298
13. Políticas de austeridad COVID
-----------------_:_::..:.::::_:::,~:_.::'..'.::'_:_-1~9~y~es~ta~d~o~d~e~Ib~i~
en~c::st~ar
299
ÜR(GENCS Y DESARROLLO DCL TRA0AIO SOCIAL, TRAYCCTORIA DE UNA PROíCSIÓN
300
13. Políticas de austeridad , COVID- 19· y esta do deI 1
.
6 enestar
La erosión de los estados de bienestar y las políticas de austeridad son temas de gran
actualidad e importancia para el trabajo social a nivel internacional. Mientras que la
trayectoria de investigación sobre estos temas en cuanto a sus efectos en la profesión se
remonta décadas atrás, las respuestas de austeridad a la crisis económica mundial que
comenzó 2008 desencadenaron un fuerte aumento del debate sobre sus efectos en la
profesión y las personas usuarias de sus servicios. Tanto las principales organizaciones
internacionales de la profesión como autores clave tales como Dominelli (201 O) o lfe
(l008) han insistido desde hace décadas en la necesidad de impulsar un «paradigma
crítico de trabajo social» alternativo basado en los derechos humanos y los principios de
la!usticia social, frente a la expans;ón aparentemente imparable de las poi íticas de aus-
tericiad Y los modelos neoliberales de trabajo social. Así, el compromiso de la profesión
c~n los derechos humanos, la justicia social y la práctica profesional anti opresiva ha
t do en las agendas de trabajo y documentos pnnc1pa
.sido desaca · · 1es de 1as organrzacrones
· ·
interna · 1es y nacionales de trabajo social, inclusive
. ciona •
en 1as defimrcrones
· · deI trabaio
·
SOcial, los códigos éticos y los estándares de la formación en trabajo social (Banks, 2020).
_A lo largo de esta trayectoria numerosos/as investigadores y profesional es del tra-
bª10 · 1 usuarios
· de los servicios
'
soc,a, y otras partes ·interesa das de d"f ' han
I erentes pa1ses
cornpartido conocimientos y evidencia sobre el impacto de las políticas de austeridad
en la P f . d . .
d _ro esión y sus usuarios analizando y compartiendo motrva oras experiencias
e res,5tencia a las mismas desde' d · ·
la práctica y por parte e organizacrones pro e-
f
301
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECT
ºRIA DE UNA PROFESIÓN
sionales e iniciativas activistas (Ferguson y Lavalette, 2006; loakimidis et al., 2013).
Compartir este tipo de experiencias ha permitido fomentar la solidaridad, la acción
conjunta y nuevas visiones de la profesión frente al neoliberalismo Y la austeridad.
Buscando concretar lo anterior y continuando con el texto de López Peláez y Gó-
mez Ciriano (2019) como referencia, en los siguientes puntos vamos a real izar un breve
recorrido internacional a través de los desarrollos históricos Y contemporáneos en una
serie de países, en relación con las interconexiones entre la austeridad, las políticas de
bienestar social y el trabajo social. Siguiendo a los autores Y autoras de los capítulos que
conforman el texto, nos aproximaremos, en concreto, a los casos de Inglaterra y Gales,
Bélgica, Grecia, Portugal, Italia, España, Hong Kong, Nepal, Estados Unidos y Chile.
Esta breve inmersión en las historias y situaciones contemporáneas de estos países nos
permitirá comparar y comprender mejor tanto dichas historias y situaciones actuales del
trabajo social en estos y otros países, como las de nuestro propio país.
Bélgica: Verzelen, Driessens y Boxtaens (2019) destacan el papel crucial de los tra-
bajadores/as sociales en el desarrol lo del estado de bienestar del país durante el periodo
posterior a la Segunda Guerra Mundial, para luego documentar cómo el surgimiento
de la ideología política neoliberal en la década de 1980 condujo a una reducción del
papel del gobierno y de la profesión de trabajo social en el mismo. Esta pérdida de
protagonismo de la profesión ayudó a allanar el camino hacia una reforma neoliberal
(«tercera vía») del sistema de bienestar y los servicios de trabajo social durante la déca-
da de los 1990, transformándolos en base a las líneas neoliberales del gerencialismo,
la mercantilización y la privatización de los servicios. Las décadas de influencia de la
ideología neol iberal y de las políticas de austeridad en Bélgica, destacan los autores, han
tenido como consecuencia un giro radical en el papel de las trabajadoras y trabajadores
sociales, quienes habrían pasado de ser agentes de desarrollo social a agentes de control
social, con la consecuente pérdida de terreno y poder por parte de la profesión.
302
---------------=:::..:::~~~~~~ 13. Políticas de austeridad, COVID-19 y estado del bienestar
?.
Grecia: Siguiend ª Dedotsi _Y Yo~ng (20l 9), el desarrollo del estado de bienestar
de la profes1on de trabaJo social durante el siglo XX t
riego Y . . . uvo 1ugar en un contexto
g iopolítico marcado por la interferencia internacional (influencia de Estados Unidos
so~e organizacion_e~ benéficas internacionales) tras la Segunda Guerra Mundial (1939-
;945¡1la guerra civil (1946- 1949) Y la opresión dictatorial (la democracia fue restable-
·da
1
en Grecia en 1974l- La convergencia de las dinámicas opresivas del sistema de
~ ienestar de los período~ inic~ales con el giro neoliberal del país en la década de 1990 y
303
l.,Ü~
-
1a
RÍG
~~EN~E:_S~y~DE~S~AR~R~Ol~LO~D~EL~T_'.'._'.RA:'.B:
AJ:O.:_S,:_
OC:,:_IA
___L_._ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ __
compromiso co . ., . . ornas
virtuales, el desarroll o en los ámbitos de la coordmac1on, la reflex1v1dad y la sostenibili-
dad desde la profesión del trabajo social, o vol~er a comp~ometerse con las comunida.
des y redescubrir los roles políticos de los traba¡adores sociales.
Después de este breve recorrido inicial a través de las interconexiones entre la aus-
teridad el trabaJ·o social y las políticas de bienestar social en varios países europe
I ~
resulta interesante explorar como se han configu rado algunas de estas dinámicas en
países de otras partes del mundo. Veremos los casos de Hong-Kong, Nepal, Chile y
Estados Unidos.
Estados Unidos: Harri son, Morehouse y Thelen (2019) destacan el giro que supuso
la elección del presidente Donald Trump (periodo de presidencia: enero 20 17- enero
2021), marcando el vuelco hacia una política social nacionalista y hacia grandes re-
cortes de la inversión en servicios de salud y apoyo social a la población vulnerable.
Tal cambio, afirm an los autores, situó al trabajo social en Estados Unidos en una situa-
ción de austeridad equiparable a la experimentada por la profesión en gran parte de
Europa durante la última década. En esa situación, defienden, el papel de los trabaja-
dores sociales se torna aún más relevante, argumentando que los profesionales deben
comprometerse más si cabe con el uso de la evidencia c ientífica y la tecnología para
justificar y potenciar la necesidad y eficacia de sus intervenciones.
Hong Kong: Acercarse a la historia del desarrollo del sistema de bienestar social
y del surgimiento y evolución del trabajo social en Hong Kong permite apreciar que
tuv ieron lugar en un con texto político y temporal muy diferente al de los estados de
bienestar y el trabajo social europeos. Sin embargo, este hecho en sí mismo también
arroja luz sobre algunas simi litudes y patrones comunes en lo que respecta a la in-
fluencia de los mecanismos de la ideología neol iberal y la austeridad, capaces de
erigi rse como dominantes incl uso en contextos tan distintos.
Lau (2019) señala que cuando se estableció y consolidó la profesión de trabajo so-
cial en Hong Kong, durante las décadas de 1980 y 1990, el estado de bienestar del
país ya estaba desarrollado por completo (la mayor parte de este desarro llo tuvo lugar
durante la década de 1970). Sin embargo, tras un tímido período inicial de recortes Y
reforma del bienestar social bajo la influencia del auge global de la ideología neol iberal
en la década de 1980, fue a finales de la década de 1990I en el contexto de una crisis
financiera, cuando tu vo lugar la transformación radical del sistema de bienestar social
de Hong Kong en base a las líneas neoli berales, con la correspondiente infl uencia en
los emergentes roles de los trabaj adores y trabajadoras sociales. Si bien la situación de
crisis financiera había sido utilizada para justificar este dramático giro hacia una pol ítica
de austeridad, el autor destaca como a pesar de que la economía del país comenzóª
recuperarse en 2004 y actualmente se encuentra entre las más prósperas del mundo, las
reform as neol iberales del sistema de bienestar social y del trabajo social se mantienen
304
13. Políticas de austeridad
-------- - ----------...::..:::.::.:.:=~, C:_O
~ V~ID~-2_19:2'._Y_:e~
st~ad~o~d~e~I!:b~
ie~ne=s~tar
4. CONCLUSIONES
Este recorrido por las historias, perspectivas y contextos del trabajo social en distin-
tos países, todos ellos marcados por las políticas de austeridad y los efectos del neo-
liberalismo en la profesión, nos ha permitido tratar de brindar una compren~ión más
completa y contextualizada de los conceptos clave y las dinámicas de relación entre
los mismos introducidas en este capítulo. Habiendo sido necesaria una selección de
Perspectivas (en la que hemos prestado una especial atención a Europa occidental y el
sur de Europa), será importante, sin embargo, tener en cuenta que l_a visión aportada
continúa siendo parcial y q ue otras perspectivas de dife rentes regiones del mundo
Podrán ofrecer nuevas claves de aprendizaje y/o fortalecer las alcanzadas. .
N Ob . 1 , es a los que nos hemos reíen-
o stante, a pesar de las diferencias entre os pa,s . .
do y d 1 1·d des del trabaJo social en otros
e as posibles dife re ncias existentes con 1as rea 1 ª .
cont · s clave en relación con 1a
extos mundiales podemos destacar algunos mensaJe e • •
ternár ' •d ar el trabaJo socra1como una
Profe ,_e~. El p~i_mero de e llos es que no debemos consr ~~(undo im pacto en el trabajo
sion polrtrcamente ne utral. Como demue stran el P
305
. ,
• T RAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
Ü RIGEN ES y DESARROLLO DH TRABAJO SOCIAL.
LECTURAS RECOMENDADAS
306
13. Políticas de austeridad, COVID-l g Y esIado d e161.encstar
~
. liza los videos sobre trabajo social digital Y reflexiona sobre la utilidad del
V1sua d· · 1 fo t I d ·
• trabajo social ig/~:a para a rt bn ar a p/c/fan ebm1_a en ~n c?ntexto de políticas de
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austen d d. .
Escuc ha el programa e dRaI b'10 UNED titulado «los efectos de las políticas de
• auster•idad en el estado e 1enestar», y reflexiona sobre los derechos de los
. d danos en relación con el Estado del bienestar:
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• 1,ttp5.
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EIERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
RESUMEN
En este capítulo, abordamos dos grandes retos que afrontan los estados del bienes-
tar contemporáneos. En primer lugar, las consecuencias de las políticas de austeridad,
que durante más de 30 años han estado influyendo en las políticas sociales. En segun-
do lugar, la pandemia de la COVID-19, que ha puesto de relieve las limitaciones de
nuestros ·
. sistemas de protección social. Ambos retos debemos afrontar 1os toman do en
c~bn_s~deración los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el cambio climático. La soste-
n, il1dad f
f utura de nuestro estado de bienestar tiene que basarse en las reformas que
anrontemos en e1 presente replanteando el modelo de desarro 11 o soc10-econom1co
. , .
Y
uestras . . '
Pnondades medioambientales.
CLosAR10
307
IAL T RAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
C
~~~~~~~D~El~T~RA~BA~IO~S0=:_•_ _ _ _ _ _ __ __ _ __
~RÍGENES y DESARROLLO -----
BIBLIOGRAFÍA
308
13. Políticas de austeridad, COVID-19 y estado del bienestar
309
....
14. Trabajo Social y Derechos Humanos. Un reto
pendiente
EMILIO JOSÉ G óMEZ CIRIANO
Profesor Titular de Trabajo Social. Fac ultad de Trabajo social de Cuenca. Universidad de
Castilla-La Mancha. Email: emi [email protected]
Gu10NIESQUEMA:
1. Introducción.
2. ¿Qué es defender los derechos humanos en trabajo social? Claves y obstáculos.
2.1. Una ciudadanía poco informada y consciente de sus derechos en lo social.
2.2. La existencia de una corriente de pensamiento todavía predominante que
considera los derechos sociales, económicos y culturales como derechos «de
segunda» categoría frente a los de contenido civil y político.
2.3. La (insuficiente) presencia de contenidos específicos relacionados con los
derechos humanos en los programas formativos de la titulación de trabajo social.
2.4. La permanencia de inercias paralizantes y poco permeables a la creatividad y la
innovación en las culturas organizativas de las administraciones y el tercer sector
no lucrativo.
2.5. La influencia del pensamiento Económico neoliberal en las políticas de bienestar
social y más específicamente en el sistema público de servicios sociales.
3. Romper las inercias: Algunas pistas para internarse en un camino nada fácil.
3.1 . Prim era pista: Recordar -se y re-ca rdar a otros/as que el trabajo social está
estrechamente v inculado con los Derechos Humanos.
3.2. Segunda pista: Inspirarnos en la obra y el ejemplo de pioneras y pioneros pasadas
y presentes.
3.3. Tercera pista: Adentrarse en los textos fundamentales de derechos humanos.
3.4. Cuarta pista Conocer q uién actúa y cómo actúa en materia de derechos humanos.
3.5. Quinta Pista. Atreverse a abordar cuestiones de derechos humanos en la
Academia y en el trabajo.
4· A modo de conclusión: Actores y compromi sos para consolidar una sensibilidad de
derechos humanos en trabajo social.
Oa1n1vo
CENTRAL DEL CAPÍTULO:
Proporc1on
· ar elementos de reflexión al estudiantado
· y a 1os y 1as trab aJa
. d ores socia
. 1es
Presentes f · · 1 1 d I l
a fin d Y uturos acerca de la estrecha relación entre el trab_aJo socia y os erec 10s rnmanos
e Promover su conciencia e implicación en la promoción y defensa de estos.
--------------- 311
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. T RAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
CONCEPTOS CLAve:
Derechos Humanos, trabajo social, conciencia, ciudadanía.
1. INTRODUCCIÓN
Es probable que si se preguntara al alumnado que cada año comienza los estudios
de grado en trabajo social acerca de sus motivaciones para la elección de la carrera,
no serían pocos los que responderían aludiendo a su deseo de ayudar a los demás, de
generar cambio y transform ación social o de implicarse en causas sociales. Trabajos
como los de Gallego, Gualda y Vázquez (1995) con el alumnado de la U niversidad
de Huelva, de Ramos (2016) con la U niversidad de Valladolid o de Cubillos Vega
Mercado García, Ferrán Aranaz, y Pastor Seller (2017) con los de las universidades de
Murcia y Complutense de Madrid así lo atestiguan, al tiempo que destacan el compo-
nente vocaciona l de buena parte de quienes acceden a estos estudios.
Cuestión distinta son las conexiones que el alumnado pueda eventualmente llegar
a real izar entre las motivaciones que le empujaron, lo que va descubriendo en la ca-
rrera y el despertar de su conciencia en derechos humanos.
En cualquier caso, el hecho de que el futuro trabajador social adquiera la concien-
cia de ser un promotor-defensor de derechos humanos es un proceso que se cuece
«a fuego lento», que debería comenzar en las facultades y escuelas de trabajo social
al tomar contacto con los contenidos de las asignaturas, las actividades docentes, los
campos de prácticas, al imentarse con la actitud comprometida y coherente de sus
maestros y tutores de prácticas y así, poco a poco ir perfeccionándose en los espacios
profesionales desde unas claves de reflexión personalísimas, en los que tiene un peso
fundamental el contacto con realidades y con las vícti mas de opresión y vulneración
de derechos.
A fin comprender mejor la vinculación entre el trabajo soc ial y los derechos huma-
nos basta con asomarse a la Defin ición G lobal de Trabajo Social aprobada por la FITS
(Federación Internacional de Trabajo Social) y la AIETS (Asociacion Internacional de
Escuelas de Trabajo Social) en Melbourne en 2014.
312
14. Trabajo Social y Der h H
ec os umanos. Un reto pendienle
2 Q .
. ! UE ES DEFENDER LOS DERECHOS HUMANOS EN TRABAJO SOCIAL?
CLAVES Y OBSTÁCULOS
Reclamar lo que a uno por derecho corresponde, lejos de ser percibido social-
rnente d'd
at . corno una manera de e¡·ercer la ciudadanía es, a menudo, enten 1 0 como un
rev1n,· · 1 d d d
ell ~ento que significa a quien lo ejerce e incómoda a quien e es eman ª 0 , por
o casi sie
E mpre genera dudas y cierto temor.
Vul ste temor es, si cabe más acusado cuando quien reclama es una pers~na
. nerable
1 ' , d 1 · dad y que se autoperc1be
nd· que se encuentra en los margenes e a sacie
igno de solicitar nada. La Relatoría de las Naciones Unidas sobre los Derechos
313
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
En su visita a España, concl uida en febrero de 2020, Phi lip Alston, relator de las
Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos y la extrema pobreza, declaraba que
lo que más le expresaban las personas con las que se entrevistó fue el sentimiento de
estar abandonadas (Naciones Unidas, 2020).
El abandono, el «no contar» para la sociedad es «la otra cara de la moneda» de la
no participación y el no ejercicio de los derechos. El pensamiento neoliberal (Mead,
1992) ha justificado este abandono como la consecuencia lógica del fracaso de la
persona al realizar elecciones fal lidas en aspectos claves de su v ida y por el lo se
posiciona a favor del control desde los servicios sociales de quienes han fracasado.
Sin embargo, teorías de carácter menos individualista y m ás estructuralista, a las que
este capítu lo otorga mayor verosimilitud Cummi ns (201 9), Werzelen et al (2019),
Garrett (2017) entienden que son principalmente situaciones provocadas por las po-
líticas económicas y no suficientemente resueltas desde las políticas sociales las que
excl uyen, estigmatizan y provocan abandono de las personas.
Dentro de las políticas sociales merecen especial consideración las llamadas «polí-
ticas d e bienestar social». Históricamente en el caso español la acción social ha estado
lastrada por dos elementos transversales manifestados de forma recurrente. De una
parte, la di stinción entre pobres merecedores de ayuda y pobres no merecedores. De
otra, la existencia de asimetrías de poder entre quienes proveen respuestas (sean éSta
punitivas, asistencial istas o caritativas o empoderadoras) y las personas destinatarias
de estas (Gómez Ciriano, 2019, 2020).
La aparición del/ la asistente social en la España de los so del pasado siglo Y_su
incorporación al ámbito benéfico-as istencial y posteriormente al Sistema Público
de Servicios Sociales la convirti ó en figura c lave de referencia del sistema para
10
314
14. Trabajo Social y Der h
~-------------....:.....=::.::e:.::_c:_::o~s~H:::u~rn~an~o~s.:...
. ~U~n~re:!l~o.!:p'.:e~nd~i.:.e~nt'e.:
los «roles» de profesional donante y usuario receptor de ayudas sociales están muy
asentados en los espacios de atención y en la intervención social con los usuarios y
usuarias. La existencia de inercias asumidas de forma acrítica por los trabajadores y
replicadas día tras día contribuyen al fortalecimiento de las mismas con lo que el lo
Puede eventualmente con llevar de mantenimiento de rutinas y comportamientos en
ocasiones inadecuados de cara a los usuarios acentuando sentimientos de vergüenza
Ybaja autoestima en ellos
En el documental «Se~icios sociales por la dignidad 11» realizado por el Consejo
Gen era1de Trabajo Social, una usuaria, Gema, S. afirma
1O siguiente.
· ·
Mi irnagen de los servicios sociales era la de una cosa que estaba ahí, pero que yo no sa? fa
Córno funci·o b y b . .d que iba a llegar el momento de tener que 1r a
10 na a. o no pensa a en m1 v1 a • bl
s servicios so . 1 d' bolsas de comida y tener que exponer mis pro emas
a una Pers
c1a es y que me ,eran
. r C do le iba a decir . · r
cua lquie r cosa me pon a a
llor ona que en realidad no con oc a. uan . . ¡
arco b b'en (minutos 2:46-3 •13
rno una Magdalena porque yo no esta a 1
315
ÜRIGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYCCTORIA DE UNA PROFESIÓN
316
14. Traba jo Social y Derechos H .
~------------..:..._-..::.:.:.:.::_:_:_::u:m~a~n~o'.: s.~U~n~re~lo:_!:pe:'.n~d~,e:'n. ~t
e
318
14. TrabajoSocialyD
-----------------.::.......::::.:.::_::._~'.:_er~e~cl~1o~s~H~u~m~~~~~~~~
,,,,,...- anos. Un reto pendiente
Por consiguiente, puede afirmarse que, con las reformas del año 2007, la ley ex-
plicita el papel de la universidad como actor posibilitador de la promoción de valores
y su compromiso con los derechos humanos. Una línea que se mantiene con los pro-
yectos de ley en ciernes (en que se afirma que la Universidad es y debe ser fuente de
conocimiento, de bienestar material, de justicia social y de libertad cultural.
En lo relativo a la presencia de contenidos específicos de derechos humanos en las
titulaciones de trabajo social, la investigación realizada por Mercado, Vallés Y de la
Paz (2016) acerca de la formación en derechos humanos en los planes de estudio de
trabajo social en España, constata claras lagunas en este sentido y así se llega a afirmar;
Pese a la importancia que tienen los derechos humanos en la f~rmac'.ón ~el tra~ajo
social no todas las universidades los consideran como materia obligatoria e ,nelud,ble
en la educación de los y las profesionales de la interven~ión social. A este respecto
5~ podría cuestionar si los trabajadores y trabajadoras soc,a!es ~~spo nd en ª.las nece-
sidades humanas ya que presentan déficits formativos que 1ust1f1quen y estimulen la
' d' d
º
Práctica profesional» (Mercado Vallés Y de la Paz, 2 16, p. 20).
trabaJ·o social de manera su
f'
1-
En consecuencia si no se forma a estu ,antes e ,. . .
ciente d ' d fesionales con claros def1c1ts formativos,
en erechos humanos, ten remos pro , d la A enda 2030 de
1
iac~al no está de acuerdo con lo que ~lantea el artrc~~~;;:doeel al!mnado univer-
s·t c~ones Unidas en que se busca garantizar que pa~a sarios para promover el
1ano ad . ·cos y prácticos nece
d quiera 1os conocimientos te n6 h h manos (entre otros aspec-
5
esarrollo sostenible mediante la educación en derec ~ u
tos) a f· violencia.
rn de promover una Cultura de Paz Y no
-------------- 319
\...Ü~
-
R~ÍG~EN~E::_S!_Y~D~ES~AR~R~O~ll~O_:D~El:_T~RA:B:A~JO:._:S:0:_C::: T_
IA:_l•..:...:.:.RA
320
14. Trabajo Social Y D h
- ----------=---=-=~~~er::e::
,,------- c ~o~s~H~u~~~~~_E:~~
manos. Un reto pendiente
¡. En no pocas ocasiones
0 406
las normas de la or an· .,
2°2 ' se asumen acríticamente por los trabaJ·ad g izacion son tan apabullan-
tes que h ores y trabajadora .
. nas sin que apenas aya margen de maniobra . s como s1 fueran
cons1~as máxime cuando el trabajador/ trabajadoraque ~el rm1ta cambiar el estado de
lasco ' socia no ha recibido f ·ó
na en derechos humanos y cuando además existe u . . ormac1 n
a1gu 1 1 na s1tuac1ón de precariedad
laboral en el sector que es para iza a la hora de denunciar.
Como resultado. de ello lo que predomina es lo que 5arah 8an ks denomIna .
«tra-
b a¡·o social defensivo» que es el que sigue las normas lleva a cab t
• d' - d . ., ' o areas, cump 1e
las obligaciones ,sena as por su organ1zac1on y cumple estrictamente la normativa,
independientemente de lo que ello pueda significar para los derechos de los usuarios
(Morley et al 2020, 41 O).
como bien definen Morley et al (la traducción es nuestra)
Lostrabajadores sociales necesitan tener la autonomía suficiente para responder a las viola-
ciones de los derechos humanos de que sean testigos. Necesitan también el conocimiento y
las habilidades que les proporcione la universidad de modo que asienten su esa autonomía
en pilares fuertes que ayuden a resistir las presiones que puedan llegar.
En este sentido, el Consejo General del Trabajo Social está realizando un importante
trabajo de concienciación a través de la divulgación de contenidos y la capacitación de sus
colegiados y colegiadas. El Código Deontológico del trabajo social declara que: los profesio-
nales del trabajo social ejercen su profesión desde el respeto de los derechos humanos fun-
damentales de los individuos, grupos y comunidades. (Consejo General de Trabajo Social).
Sin embargo, una cosa es el respeto a los derechos humanos que se afirma en el
Código Deontológico y otra muy distinta la promoción de los mismos, una promo-
ción que, involucra a personas y estructuras para forzar el cambio y la transformación
social de cara a una mayor cohesión de la sociedad y la liberación de las personas, Es
en este ámbito en que es preciso centrar los avances.
199
El Pensamiento neoliberal a través de autores co°:~ Mead (1992 ), Murray ( ~~
Presentan la pobreza como resultado de fracasos ind1v1duales de ~ersonas que rea 11
zan opciones incorrectas en sus vidas que le precipitan a ello. Segund estos aulto_rets « a
gent b n recompensa as por e sis ema
e pobre hace elecciones pobres y sin em argo so
através d . , · de estas personas.
e prestaciones» sena e1mensaJe , . más allá llegan a plantear la res-
Autores
ponsabld como Achterhuis (1979) en Belg,ca van . t'i v'idad de los usuarios,
1 · 1
1 ad de los y las trabajadoras socia es en esta Inac
af' t 'dos por parte de los traba-
1rrnandO I d ellos son man eni
iad que os usuarios que acu en a ·mpiden
1 tomar las riendas de
º_res sociales en situaciones de dependencia que 1es
su vida Y tener capacidad de empren d'Imien · to ·
-------------- 321
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
3.1. Primera pista: Recordar -se y re-cordar a otros/as que el trabajo social está
estrechamente vinculado con los Derechos Humanos
322
14. Trabajo Social y D h
~- ----------.:..::....::=:::.:_!._:~e~re~c~os~H
~um~~~~~~~~
anos. Un reto pendiente
Las «pioneras» del trabajo social Jane Addams, Mary Richmond y tantas otras,
aportan enseñanzas interesantes que pueden inspirar el estudio, la investigación y
la intervención poniendo el foco en la dignidad de la persona. Leer su obra permite
recoger intuiciones y claves valiosas que aún hoy día nos son muy útiles. Sin em-
bargo también es muy necesario acudir a ejemplos estimulantes «no tan de libro»
que nos demuestran la enorme potencia del trabajo social hoy día, como el de las
trabajadoras sociales que ayudaron a la población judía durante el nazismo, las pro-
fesionales y estudiantes de trabajo social chilenas asesinadas durante la dictadura
pinochetista por posicionarse al lado de los empobrecidos o el ejemplo de Margaret
Humphreys que denunció el escándalo de niños robados en Inglaterra enviados a
Australia para ser explotados y puso «patas arriba» todo un sistema de protección
social viciado y corrupto. . .
Actualmente el trabajo que realizan muchas trabajadoras y trabaJadores_ soc~ales
en el conflicto de Rusia con Ucrania O ayudando a los migrantes en el med1terraneo
o en la frontera entre México y Estados Unidos son ejemplos en los que mirars:. Su
coherenc·,a, su compromiso. y 1as d·f·cultades
11 que vivieron nos recuerda el sentido y
1
a belleza de la profesión.
323
Ü RÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, T RAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
La Convención de las naciones unidas para las personas con d iscapacidad, la Con-
vención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del N iño y la Niña, la Conven-
ción de todas las formas de discrim inación contra la mujer, La Convencion sobre el
Estatuto de los Refugiados, etc. Todas estas convenciones y algunas más obligan a los
estados miembros a contraer determinadas obligacio nes y cumpl irlas. Muchas son
de contenido económico, social y cultural y todas ti enen com ités encargados de la
vigilancia de su cumpl imiento y elaboran observaciones para su mejor comprensión.
Leer estos textos, conocer las observaciones de los com ités estar al corriente de
los informes de los estados y de las ONG -sen el ámbito que lo~ ocupa ayuda a crear
324
14. Trabajo Social y D
---------------...::.:....:..:::::~~e~r~ec~h~o~s
_,,,,,_.- ~H~u~~~~~~~~
manos. Un reto pendiente
' - - - - - - - - - - - - - - 325
ÜRÍGE ES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
326
14. Trabajo Social y D
---------------~__:::~~~e~r:'.ec~h~o~
,,,.,---
s ~H~u~~~~~~~'.::
manos. Un reto pendiente
---------------- 327
Ü RÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAY ECTORIA DE UNA PROfESIÓN
ACTIVIDADES DE REPASO
328
, q_ 1rabajo Social y D
---------------~.:_::~~~e~r::
_,,,,--- ec~h~o~
s:H~u~~~~~~~~
manos. Un reto pendiente
el de los usuarios. Apunta tus impr .
paP es1ones y se r .
cuaderno de notas o en notas de voz en tu móvil. n irn1entos en una libreta o
c10s DE AUTOEVALUACIÓN
EJERCl
RESUMEN
El presente capítulo trata sobre la relación entre trabajo social y derechos humanos.
Una relación no suficientemente explicitada ni visibilizada que sin embargo resulta
esencial para que el trabajo social cumpla con la misión de promover la cohesión
social, la liberación de las personas y la transformación social, tal y como plantea la
Definición Global de Trabajo Social adoptada en Melbourne en 2014. Se reflexiona-
rá en él acerca de las potencialidades y dificultades que presenta un trabajo social
fundamentado en los derechos humanos en el marco de unas políticas del bienestar
siempre en debate así como los pasos que trabajadores sociales presentes y futuros
deben dar para ge~erar y promover los derechos sociales en la sociedad.
A) DERECHOS HUMANOS
329
RIA DE UNA PROFESIÓN
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL. TRAYECTO
mentos, junto con las Convenciones de las Naciones Unidas, constituyen un acervo
de protección de unos derechos que son inherentes a toda persona dondequiera
que se encuentre y obligan a los estados a promover, proteger Y no obstacul izar su
cumplimiento. En el ámbito del Consejo de Europa, comprende el Convenio Euro.
peo de Derechos Humanos, la Carta Social Europea Y determinadas Convenciones
aprobadas en el seno de esta institución. A continuación, se presentan aquellos
textos de derechos humanos que permiten al estudiante en trabajo social adentrarse
en los m ismos.
Este texto, muy corto en extensión, pero de una gran densidad, resalta cómo las
raíces de la injusticia se encuentran en el temor y en la miseria Y que su erradicación
es la base para la dignidad humana y la justicia social. Particular atención merecen los
artículos 22,23 y sobre todo el 25. Se puede acceder a este texto en el en lace siguien•
te: https://acortar.link/hTQGDJ~
La Constitución no consideró que los derechos sociales fueran derechos como tal.
Aquí habrá que mirar el título I y dentro de él los artículos 15 al 29 (es decir los civiles
y políticos, así como el derecho a la educación) y cómo se protege su vulneración en
el artículo 53, apartados 1 y 2, y también los derechos sociales, económ icos y cultu•
rales (artículos 35 y 39 a 51) y su protección en el artículo 53.3 de la Constitución. Es
importante constatar que sólo si las leyes contemp lan la posibilidad de acudir a los
tribunales, los derechos sociales pueden ser protegidos. Se puede acceder a ella en la
siguiente página web: https://acortar.link/5cRPfg
330
ttUctJU .)Qc1al y D
'1
-----------------..:..:_.:::::_:~~e::
--- s ~H~u~~~~~~~~
re~c~h~o~ manos. Un reto pendiente
En ocasiones, la mera
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su e enuzar en qué • .
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Para , · Y I actIcos y fácile d d
uede acceder a traves de este enlace: https·/.'acort . k/ . s e enten er.
5e P ·' 1
ar. in tAcS1J
A nivel europeo también hay un documento que protege los derechos sociales
denominado la Car~a Social Europea y que España ha ratificado. Esto supone la
obligación del Gobierno de dar cuenta de su protección y de poder ser monito-
reado en su cumplimiento por el Comité de Derechos Sociales del Consejo de
Europa. Existe una ve rsión «clásica» que no incluye más obligación por parte de
los Estados que hacer un informe sobre su cumplim iento, y una versión «mejo-
rada» que permite que los estados puedan obligarse a su cumplim iento de una
manera más exhaustiva. Tanto la Federación Europea de Trabajo Social como la
Asociación Europea de Escuelas de Trabajo Social ti enen estatuto consultivo y dan
la perspectiva del trabajo social
Se puede acceder a través de este enlace: https://acortar.link/lkIAW4 https://cutt.
ly/aCab8ub
B) TRABAJO SOCIAL
. t en el ámbi to profesional
L . · 1 y ubicarl o tan
a necesidad de definir el trabaJO socia ó
° . .
. principales organizacio-
co dé · s llev a 1as
mo en el ámbito de las disciplinas aca mica las que representan a la aca-
nes · . f d mentalmente · · · · lobal
internacionales de trabajo social, un ª ·d d de una definicion g
dem¡ ( 1 tear la neces1 a
d a AIETS) y a la profesión (FITS) a P ª~ . 200 , proclamélba que
En ella, se podía apreciar la fuerte vinculación entre el trabajo social y los derechos
humanos. Sin embargo, la definición fue obj eto de muchas críti cas porque tenía una
perspectiva demasiado occidental que no valoraba suficientemente los derechos co-
lectivos, sino que enfatizaba los ind ividuales. Tampoco tenía en cuenta la perspectiva
indígena. Ello llevó a la definición Global de Trabajo social aprobada en Melbourne
en 2014 que se define como.
Una profesión basada en la práctica y una disciplina académica que promueve el cambio y
el desarrollo social, la cohesión social, y el fortalecimiento y la liberación de las personas.
Los principios de la justicia social, los derechos humanos, la responsabi lidad colectiva y el
respeto a la diversidad son fundamentales para el trabajo social. Respaldada por las teorías
del trabajo social, las ciencias sociales, las humanidades y los conocimientos indígenas, el
trabajo socia l involucra a las personas y las estructu ras para hacer frente a d esafíos de la vida
y aumentar el bienestar.
332
14. TrabajoSocialyD h
------------------:---.::.:.::_:~e:re~c~os~H~u~m~a~n~o~s.~U~n~r~et~o~p~en~d~ie~n~te
a1aL10GRAFÍA
333
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
334
14. Trabajo Social y Derech
____-------------=---=-::.:.:.:2....'.~~_<:os~H~un~,a~n~o'.::
s.~U~n~r~
et~o_!:p~cn~cJ~ic~n~te
1n
vestigación de la Protección Social -FIPROS-) htt ·/''
• K d ps. ,cutt.ly/9CsohvG
elen w., Driessens, ., an Boxtaens J (2019) s •
y.,terz ' ' · • ocia1 worke , · ·
·neers in the Belgian welfare state. En López Pel, A , rs as ~1~1ng en-
g1 . f k d f aez, . y Gomez- Cmano EJ
Austerity soc,a wor an we fare poficies, a global pe . e· , .
. 51 73 rspect1ve. izur, Thomson
d
Reuters-Aranza 1 - •
• Yo, Daniel Blake. Ken Loach (2016). Aborda la transformación de los servicios so-
ciales en clave neoliberal y sus efectos sobre los derechos de los usuarios. https://
acortar.! i nk/J rbppZ
• Naranjas y Soles (oran ges and sunshine) Jim Loach (2011 ) Aborda el compromiso
de Margaret humphreys con la dignidad de unos niños y niñas británicos de fa-
milias pobres que fueron deportadas a Australia con la connivencia del Gobierno
británico y australiano https://acortar.link/Ffsul 1
• Ladybird, ladybird: Ken loach (2014). Aborda el tema del poder de los trabajado-
res y trabajadoras sociales ante los usuarios en uno de los temas más controverti-
dos como es el de las adopciones. https://acortar.link/CnanCk
• Derechos sociales por la dignidad (1 y 11). Documentales producidos por el Conse-
jo General del Trabajo Social sobre los derechos sociales.
https://acortar.link/sVt40e ( documental 1)
https://acortar.link/VmWGts (documental 2
335
15. Trabajo Social en Italia: una profesión en
constante desarrollo
RoBERTA TERESA Ü l ROSA
Universita di Palermo, Italia
Gu10N/ESQUEMA:
1. Introducción
2. Historia
3. El reconocimiento profesional
4. Formación
S. Investigaciones sobre Trabajo social
/
1 - ~... 1
~ ---:!.~
~ ~
w -. .,
-------------- 337
DE UN\ PROFESIÓN
~Ü~R~f
G~EN~ES~Y~O
~E:'.SA~R~RO~L~LO~ O~E:_L~TR,~\B~A~
IO~S
~O~
Cl~AL:_.~T ~AA~YE::C~TO~R_::.:IA~_::_'_ _ _ _ _ __ _ _ _ __
CONCEPTOS CLAVE: .
·t· · 1 h. · d 1 b ·
Pol 11cas socia es - 1storia e 1ra a¡o soc·
ial - debates - identidad profesional.
1. INTRODUCCIÓN
338
.. ,... "'"'"''v" en constante desarrollo
~
.. s de las Administraciones Locales y el Trabajo Social profesional
servicio . son 1os
LOS t avés de los cuales se asumen y se siguen las situaciones de fragilidad (
ntes a r b ) L 1 . . por
refere lo abandono, malos tr~tos_ y ª. usos . as, ~st1tuc1ones, en particular los Ayunta-
ejerTlP ' . en un mandato inst1tuc1onal espec1f1co de protección y promoción social
. ntos, t1en . , d 1 • .
rTl'e . d danos, que eiercen a traves e os serv1c1os. Dentro de los servicios -que se
de los.e, u enª base a opciones po11t1cas
•• •
nac1ona 1 •
es, reg1ona 1
es y locales y en base a de-
r0an1zan IT b . S . 1 . . .,
º'º . adas inversiones-, e ra aJo OCla es una meta-inst1tuc1on, es decir, un recurso
teí~,n ble en el sistema organizativo e integrado de los Servicios públicos O priva-
.0dispensa
1 . d d d'
de lo social privado, que la soCle a pre 1spone para ayudar a las personas, fami-
doS, Y os comunidades en dificultad a hacer frente a sus necesidades, y apoyarlas en
liaS, gru~s y' responsabilidades. Entre las funciones profesionales requeridas, además de
tare apoyar la demanda socia
sus.b. . 1, tam b', .
1en tiene una funci'ón po1·1t1ca
. que se rea1·,za en
reci ir y ción del bienestar individual y colectivo (Mordeglia, 2018).
lapromo
-------
~'2-f; ----'-...
---=-
~~~~~~~·~ ( -
;.... • . • • • • 1
. ''
..
- ,,
2. HISTORIA
. 1 del traba¡·ador social en Italia
I f ura profes1ona .
d
El surgimiento y crecimiento e a ,g . t nc·,a social conoció una ap1,ca-
to de as1s e d
se remonta al siglo XX, cuando el canee P , de la afirmación del Esta 0
., . 09) a traves . d d
cion legislativa más concreta (Farg,on, 20. ' . Id d y la libertad de los c1u a a-
s0 c1al
. y el compromiso social . no so,1O hacia la ,gua a . . d 1
f . , de traba¡·ador social, sien ª °
. . la pro es1on
nos, sino también I al «bienestar socia 1». 11
339
ÜRÍGENES Y D[SARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYCCTORIA DE UNA PROíESIÓN
• Nacimiento del trabajo socia! • Ley 328/ 2000 "Ley marco para la
• Trabajo sedal profesional Implantación del sistema
organizado a través del sistema integrado de lntervenoones y
• Importantes reformas
publico servicios sociales".
normativas en el ámbito de las
• Proximidad social
políticas sociales
• Descentralizao6n administrativa;
nuevos servicios para nuevas
necesidades: afirmación de la
340
1S. Trabajo Social en Italia: una profesión e d
n consIante esarrol 1o
t1º1
1
confi rmando la importancia del profesional del Trabajo Social y reconociendo
anto al Trªba¡o · Social · como servicio profesional como a 1a Secretaria ' d e ServIcIO
· ·
entre los 5 . . f
aci . erv1c1os básicos a garantizar en todo el país (art. 22 ). Con esta re arma se
dist1 ~o un cambio de visión sobre la pol ítica social afirmando su centralidad en las
la· ntasinstancIas · del Gobierno por un lado, ampliando '. su campo de accIon·· desde
interven .6 . ' . . .
soci I ci n asistencial sobre casos manifiestamente problemáticos, a los amb1tos
a es y a 1 . •
os grupos generacionales en condiciones de penuria Y riesgo; por otro
34 1
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. T RAYCCTORIA DE UNA PROFESIÓN
lado, destacando que los objetivos de bienestar sólo pueden perseguirse mediante
la acció n convergente de varias pol íticas y acciones, asignando a la política y a los
Servicios una función de conexión e integración entre el las (Ranci Ortigosa, 2004).
En los últimos treinta años, las refo rm as sanitarias Y sociales han implicado sig-
nificativamente la figura del trabajador social, confirmando la total coherencia entre
los principios inspiradores de la profesión y el potencial profesional intrínseco a
estas refo rmas. Se ha hecho hincapié en la universa lidad del acceso a los servicios,
la personalización de las intervenciones, la descategorización de los ci udadanos
(enfoque global), la prevención más que la actuación reparadora de la vulnerabi-
lidad, la integración de los servicios y sanitarios, la implicación Y la parti cipación
concertada por parte de todos los impli cados en el bienestar social (enfoque de
red), la potenciación decidida del bienestar comunitario (Vecchiato, 2000). Aunque
la autonom ía legislativa regional ha llevado, a lo largo de los años, a la creación de
una estructura institucional y organizativa diversificada en el territorio del Estado.
En la act ualidad, el marco normativo y organizativo de los servicios es testigo de
una importante transferencia de funcione s de lo púb l ico a lo privado, siguiendo
la lógica de la gobernanza (Facchini, 20 1O, p. 7). La transformación epoca! de los
modelos de bienestar en Ita li a ha transformado el pape l del servicio social, pero el
cambio de paradigma ha ampliado, no restringido, las funciones del servicio social
(Marzo, 2015, p. 82-83).
As í que, por un lado, el estatus legal, con referencia a la colocació n en la Admi-
ni stración Pública, presenta actualmente caminos más prominentes para la profe-
sión y, por otro lado, los trabajadores sociales están sufriendo un proceso de «preca-
rización» en el sector público, ya que las restricciones financieras han determinado
que las funciones sean desempeñadas cada vez más por personal contratado y no
permanente. En tal contexto, se cumple la paradoja de una profesión dedicada a la
protección de los derechos sociales, que muchas veces no se garantiza a sí misma
el derecho a una práctica profesional protectora y amparadora (Mordeglia, 2018).
Además, hay que señalar que esta evolucionando la pos ibilidad de trabajar como
freelance, «tal vez más como una opción obligatoria vinculada al mercado de tra-
bajo precario» (Cast ro, 2011 , p. 54). Frente a un sector público que no siempre
proporciona soluciones que respondan adecuadamente a las nuevas situaciones Y
un sector privado que, por otro lado, ofrece diversas oportunidades, el trabajador
social ti ene que hacer una transición hacia diferentes áreas profesionales, con un
mayor grado de flexibi lidad y auto-organización, mientras realiza un trabajo de tipo
intelectu~I, caract~rizado por habilidades científi co-técn icas especial izadas (Alba-
~~' _B uce, & Esp?s1to, 2008; Rei, 2013). Sólo en las últimas leyes financieras se ha
in1c1ado ~n ca mino ~n contracorriente -también gracias al mayor protagonismo de
los trabaJ_adores soc,_ales_ ~ través de su Colegio Profesional- con la previsión de
contratación y su act1vac1on para potenciar los Servicios.
342
1S. Trabajo Social en Italia: una ¡)rof .6
- --------------..:::....'..=~e.-: si~n.:e~n_:c~on~s~ta~n~te~de~s~a~rr~ol~lo
~
EL RECONOCIMIENTO PROFESIONAL
3,
ocirniento del trabajador social y de la comunidad prof • •
El recon , . . esrona 1 empezo a
·gnificado relevante so1o a partir de mediados de los años 80 d 1 . 1
ner un si . d d . . . e s1g o pasa-
te consecuencia e os acontec1m1entos de importancia normativa· el t
do cornO I d f. . . d . Oecre o
6
Pr~sidencial n.º 14/1987, con a e in1c1 n e Trabajo Social que proporcionó, Y algu-
decretos promulgados en 1982 y 1987 que han hecho obligatoria la cualificación
nos •rnica para trabai·ar como t rabaJa . dor socia.
. 1 El reconocrmrento
· · legal comienza con
acade p .d . 1 4 d
isión del Decreto res, enc1a n.1 e 15 de enero de 1987, a través del cual el
1ªern
legislador afirma que e1 ~J·
c10 ~rofesrona
· ·
erc1 · 1 de1 trabaiador
·
social consiste en: «trabajar,
una relación de trabaio subordinada o autónoma, con los principios, conocimientos,
:étodos científicos del servicio social y dentro del sistema organizado por los recursos
sociales, a favor de los individuos, grupos y comunidades, para prevenir y resolver si-
tuaciones de necesidad». Asimismo, establece que el título expedido por las escuelas de
Trabajo Social es el único que habilita para el ejercicio de la profesión.
343
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
por todos los registros territoriales, siempre con las dos secciones A Y B. La ley nº 119,
de 3 de abril de 2001 sobre el secreto profesional para el trabajador social que ejerce
de cualquier forma ha representado para la profesión una regulación necesaria y ulte-
rior de la relación profesional entre la persona y el trabajador social.
El Colegio Profesional de Trabajadores Sociales está formado por 20 Consejos
Regionales encargados de llevar y actualizar el Registro Profesional, divididos en dos
secciones A y B, y por el Consejo Nacional con funciones de coordinación y orien-
tación. Las normas de funcionamiento de la Orden están reguladas por el Decreto
Ministerial n.615 de 11 de octubre de 1994, el Decreto Presidencial n.169 de 8 de
julio de 2005 y el Decreto Ministerial n.182 de 2 de septiembre de 201 O.
Las necesidades cambiantes de las personas que acuden al sistema de servicios e in-
tervenciones para la promoción del bienestar local exigen un trabajo constante de ajuste
organizativo y una atención igualmente constante a los valores de los propios servicios,
así como de los operadores que participan en ellos. El primer código deontológico se
aprobó en 1998, como uno de los primeros actos institucionales de la Orden profesio-
nal recién creada (Dente, 201 O). La revisión de 2009 se basó en la nueva configuración
de las necesidades sociales complejas como reflejo de la extensión de la globalización
y del momento histórico general de crisis del bienestar. El actual código del trabajador
social ha sido aprobado el 21 de febrero de 2020 por el Consejo Nacional de Trabajado-
res Sociales, más de diez años después de la última revisión, fechada en noviembre de
2009, una década que ha cuestionado profundamente a la profesión y a sus órganos de
representación, empezando por la confrontación con los nuevos modos de comunica-
ción e interacción social que, en el momento de la redacción de la anterior versión del
Código, acababan de manifestarse (piénsese en la difusión de los medios sociales y de
los dispositivos que han permitido su propagación), hasta las intervenciones normativas
que -por diversos motivos- han afectado a la estructura del Ordenamiento profesional
y a sus funciones (como la separación de las funciones administrativas y la introducción
de la obligación de formación continua en virtud del Decreto Presidencial 137/2012
(Pedrelli y Poli, 2021).
4. FORMACIÓN
344
15. Trabajo Social en Italia· u ..
------------------=-:...:.:.::.:.:.:_·~na~pr.:'o~
.fe~
s,~
on~en~co~n~sl~an~t.:.
e~d=es~a~
rro~l~lo
345
ÜRÍGENCS Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAVCCTORIA DE UNA PROFESIÓN
346
--- - - - - - - -
15. Trabajo Social en Italia· una f ..
- --------- · ::.:.::.:,P:.:,:ro~es:10:'...'.n'...:e:.'._n'...'c.::o~n~
de los servicios (S~nfelici, 2020_) '. el Trabajo Social antiopresivo {Raineri & Calcaterra,
2017; Allegri, R~s~n~: & Sanfelic1, _2022); investigaciones que tienen un denominador
st~
an~te~cle
=s~a~rro~l~lo
ornún en la defin1c1on de la práctica del Trabajo Social y están unidos por la continua
~xploración de sus desarrollos y perspectivas.
LECTURAS RECOMENDADAS
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
347
Ü RÍGENES Y DESARROLLO DEL TRADAJO SOCIAL, T RAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
RESUMEN
El panorama actual del Trabajo Social ha cambiado ciertamente desde los años 80: la
profesión goza de un reconocimiento general, de un estatus profesional establecido y de
una carrera universitaria que llega hasta al doctorado. La cuestión que se plantea por la
profesión ya no se refiere a la búsqueda de modelos teóricos de referencia: los desafíos
actuales se refieren a la identidad profesional del trabajador social en un contexto social
y laboral postmoderno (Folgheraiter, 2004) y al cl ima de privación económica debido
a la redefinición del Bienestar. Además, los trabajadores sociales tienen que contar con
las transformaciones de los servicios sociales y al drástico recorte de la planificación y
la innovación, debido a la reducción del gasto público en el sector social (Fazzi, 2010).
Sobre todo, como profesionales contratados de forma siempre más flexibles, viven tam-
bién los efectos negativos de la precarización y la monetización de los servicios socia-
les, a pesar de que, sin embargo, constituyan el primer punto de contacto con un públi-
co cada vez más necesitado de asistencia. La liberalización de los bienes públicos y la
implementación gerencial de los servicios, la erosión de los derechos universales y los
arreglos contractuales de la política social son algunas de las transformaciones en curso
que involucran al Bienestar italiano. El cambio no se limita a la alteración de las con-
diciones de trabajo, a las que los servicios tienen que adaptarse; sino que, sobre todo,
hay que examinar los principios fundamentales que antaño constituían el Bienestar, y
que ahora son cada vez más inciertos (Nothdufter, 201 1). El sistema de servicios está en
constante evolución, sobre todo en los últimos años, en los que sucesos como terremo-
tos, pandemias y guerras se han sumado a la propagación de nuevas pobrezas y nuevas
vulnerabilidades sociales y sanitarias, a las que el Trabajo Social italiano ha empezado
a responder y está desarrollando papeles y funciones actualizados.
GLOSARIO
ASISTENCIA SOCIAL
La asistencia se define como la ayuda a quienes, temporal o permanentemente, no
tienen medios para mantenerse. La asistencia social también se define como todas las
intervenciones para contrarrestar y superar las situaciones de indigencia y penuria. El
trabajo asistencial se originó en la época de la formación de la sociedad burguesa con
el objetivo específico de mantener el orden social.
Bartolomei, A. Y Passera, A. (2011 ) L'assistente sociale. Verana: Cierre Edizioni.
COMUNIDAD
Una comunidad es un conjunto de individuos que comparten un mismo entorno
físico o virtual: forman un grupo reconocible, unido por vínculos organizativos lingüís-
ticos, religiosos, económicos y por intereses comunes. En la sociedad posmode;na, tam·
bién gracias a la difusión de Internet, el concepto de comunidad cambia: las fronteras se
348
15. Trabajo Social en lt t· .
--- ·~·~~~~~~~~
- ---------_:__-..:...::..::._:::..'.~a~,a:_·~u~na~p~r~of~c~
sion en constante desarrollo
WELFARE STATE
Esta expresión designa un modelo preciso de Estado de bienestar que proporcio-
na un sistema social capaz de garantizar a todos los ciudadanos los servicios sociales
considerados indispensables. Hoy en día, en Italia se habla de una crisis del Estado del
bienestar porque el sistema ya no es capaz de soportar los costes de algunos servicios
fundamentales (por ejemplo, los relacionados con la salud) para todos los ciudadanos.
Ascoli, B. y Pavolini, E. (2015/. The ltalian Welfare State in a European Perspective
AComparative Analysis. Bristol: Policy Press.
BIBLIOGRAFÍA
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349
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, T RAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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nere nel servizio sociale. Milano: FrancoAngeli.
3. Di Rosa, R.T., Musso, G., Dellavalle, M., & Gucciardo, G. (2018). Social work on-
line: a recognition of experiences and practices in ltaly. European Journal of Social
Work, DOI: 10.1080/13691457.2018.1469473
4. FORMEZ (2009). 11 lavoro nel settore dei servizi sociali e le professioni sociali, Ra-
pporto di ricerca. Roma: Ministero del Lavoro, della sa lute e del le Politiche Sociali.
5. Sanfelici, M. Gui L. & Mordeglia, S., 11 servizio sociale nell 'emergenza covid-1 9.
M ilano: FrancoAngeli.
6. Sicora, A. & Rosina, B. (2019). La violenza contra gli assistenti sociali in Italia.
Milano: Franco Angeli.
7. Tousjin", W. & Dellavalle, M. (2017). Logica professionale e logica manageriale.
Una ricerca sulle professioni sociali. Bologna: 11 Mulino.
350
16. Trabajo Social en Europa: el caso de
Portugal
PABLO Á LVAREZ-PÉREZ
MARIA JoÁO BARROSO P ENA
lscte-lnstituto Universitário de Li sboa/ Profesores de Trabaj o Social, Lisboa, Portugal.
Gu10NIESQUEMA:
351
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRADAIO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROíESIÓN
1. INTRODUCCIÓN
La proximidad geográfica entre Portugal Y España permite que tengamos una his-
toria común, así como semejanzas idiosincráticas, culturales, sociales Y religiosas. No
obstante, esta cercanía puede inducir a error en la forma como pensamos sobre sus
procesos socio-históricos, políticos, económicos Y culturales, llegando a amalgamar
ambas realidades como si fueran una.
Este capítulo tiene por objetivo delimitar los orígenes e institucionalización del
Trabajo Social portugués dentro del contexto europeo, su evolución formativa y vin-
culación a la investigación, así como la relación de la profesión con los principales
sectores de intervención.
Para ello, será necesario entender el surgimiento e institucionalización del Trabajo
Social portugués, la evolución de la formación y ámbitos profesionales, repasando, por
un lado, los primeros planes de estudio hasta la formación universitaria, y por otro, las
experiencias prácticas de inicios del siglo XX y los ámbitos profesionales actuales. Por
último, será necesario comprender la investigación en Trabajo Social, entendida como
la producción de conocimiento que apoya la teoría y práctica de la profesión.
Cada epígrafe dispone de preguntas finales, a modo de ejercicio, para afianzar el
conocimiento, fomentar el pensamiento crítico, así como para establecer relaciones
entre el caso portugués y el español.
El contexto del surgimiento del Trabajo Social portugués no está disociado del
europeo. De hecho, podemos situar este momento en el transcurso de la revolución
industrial de finales del siglo XIX como hito histórico, siendo la cuestión social la
<<base de su fundación como especialización del trabajo» (lamamoto, 2000, p. 28).
Es evidente que la capacidad de adaptación de cada país a las tecnologías de la
época industrial dependió de su realidad política, social y de desarrollo económico, Y
Portugal no fue ajena a esta cond ición. Sin embargo, dadas las condiciones de vida en
las zonas urbanas y, como consecuencia, de la concentración y aglomeración de perso-
nas en espacios cada vez más reducidos, las condiciones de habitabilidad inadecuadas,
la fa lta de saneamiento, entre otros, las respuestas organizadas de cariz sociosanitarias
fueron similares en Europa. Estas representaron una primera alerta en el campo de la
medicina (y la salud pública, por extensión) para los efectos sociales a gran escala de la
falta de higiene y enfermedades infectocontagiosas como la tuberculosis.
Para el caso portugués, el movimiento higienista y la Medicina Social de la época die-
ron co_mo resultado la creación de servicios médico-asistenciales y la formación de nuev~s
profesionales, dentro de los que se encuadran las trabajadoras sociales, siendo que el prr·
mer curso para la «preparación técnica indispensable para las asistentes sociales» (Martins,
352
16. TrabajoS · 1
--------------------=-=~::: 0 1
: c::'.ª~e~n_:E~u~ro~p_:a:~e:l.:c•~ªs~o~d~e~P~o~rt~ug~al
--
mos en el epígrafe siguiente.
1
1
Ver glosario.
Ver glosario.
353
~~~~~~~==----------
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, T RI\YECTORIA OE UNA PROFESIÓN
Actividades/Ejercicios de repaso
¿Cuál es la diferencia entre la emergencia (o periodo de surgimiento) Y la institu-
cionalización del Trabajo Social?
De acuerdo con los modelos de institucionalización del Trabajo Social presenta-
dos, ¿en cuál encajaría mejor España? .
¿Qué se entiende por «cuestión social» y por qué crees que fue tan importante para
el surgimiento del Trabajo Social europeo?
1
Ver glosario.
354
16
---------------...:...::....:.:.:.:.::..~~~~~~
· Traba jo Social en Europa: el caso de Portugal
3·2· Entre las experiencias piloto de 1920 y los ámbitos profesionales actuales
355
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
4
Ver glosario.
356
16
-----------__:.___:_:_.::.:.:.:::...~~~~~~
· Traba jo .Social en Europa: el caso de Portugal
Actividades/Ejercicios de repaso
---
cirniento desde los orígenes de la profesión (Álvarez-Pérez & Ferreira, 2020), teniendo
5 Ver glosario.
357
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
358
..-
16. Trabajo Soc' 1 E
- ------------..:_.:...:.::.:..:'ª::_.::e:.:_n~u~r.::o~pa~:..:e~
I c~a~so~de~Po~rt~u~g~al
S. CONCLUSIONES
. Con un surgimiento común europeo del Trabajo Social, Portugal se destaca por su
1nstit
uc·1onalizac1on
• . , más tardía en comparación
. con otros pa1ses
' ·
vecinos, dadas sus
configuraciones sociales y políticas. A pesar de ello, se puso a la par de las tenden-
359
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
LECTURAS RECOMENDADAS
ACTIVIDADES/EJERCICIOS DE REPASO
RESUMEN
360
-
16. Trabajo Social en Europa: el caso de Portugal
GLOSARIO
Asistente Social: persona que ejerce la profesión del Trabajo Social, o como se
denomina en España, trabajador(a) social.
IPSS: Una Institución Particular de Solidaridad Social es uno de los tipos de orga-
nizaciones más comunes del tercer sector portugués que, de acuerdo con el artículo 1
del Decreto-Ley N ° 119/83, de 25 de feb rero, están constituidas, si n ánimo de lucro,
por iniciativa de particulares, con el objeto de dar expresión organizada al deber mo-
ral de sol idaridad y justicia entre los particulares y siempre que no sean administradas
por el Estado o por un organismo público.
Misericordia: 0 por su nombre completo, Santa Casa de Misericordia (SCM), son
organizaciones que, al igual que en otros países como Italia e España, surgieron de
cofradías cri stianas med ievales para la asistencia a los pobres y enfermos, que florecie-
361
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
ron principalmente a partir de las crisis del siglo XIV, a través de las llamadas Órdenes
Mendicantes, de franciscanos y dominicos. En la actualidad, existe un total de 387 en
Portugal, siendo que el apoyo que se brinda a la comunidad se basa fundamentalmen-
te en dos áreas: el apoyo social y el cuidado de la salud. La primera Misericordia de
Portugal, en Lisboa, fue fundada por la reina Leonor, viuda de D. Joao ll.
BIBLIOGRAFÍA
362
16. Trabajo Social en Europa: el caso de Portugal
363
17. De la visitación al cuidado en el Trabajo
Social, marcadores de las políticas sociales de
Chile
G u 10NIESQUEMA:
1. Introducció n.
2. Recorrido históri co en la formación del Trabaj o Social.
3. Desde la v isitación al c uidad o, los marcadores de las po líticas sociales.
4. Co nc lusiones
CONCEPTOS CLAVE:
Visitación, asistencia social, reconceptualización, cuidados, políticas sociales, Trabaj o Social.
1
Carolina Muñoz-Guzmán Trabajadora Social de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Licencia-
da en Ciencias Sociales de ILADES/ Universidad Gregoriana de Roma, Master in Social Work, de Boston
College y PhD in Social Policy de la University of Birmingham. Actualmente es Profesora Asociada de la
Escuela de Trabajo Social de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Directora de la Unidad de Preven-
ción Y Apoyo a Víctimas de Violencia Sexual de la misma Universidad. Email de contacto: [email protected]
2
Sara Caro Puga es Trabajadora Social de la Pontificia Universidad Católica de Chile; Master en
Trabajo Social de la misma universidad. Doctora en Psicología O de la Pontificia Universidad Cató-
lica de Chi le. Actualmente es profesora de la Escuela de Trabajo Social de la Pontificia U niversidad
Católica de Chile. Email de contacto: sca [email protected]
365
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
1. INTRODUCCIÓN
La premisa de este capítulo sobre el desarrollo histórico del Trabajo Social chileno
es que las distintas etapas de la profesión, desde el eje de la visitación, la asistencia
social, la reconceptualización, hasta el eje del cu idado, han actuado como conceptua-
lizaciones que subyacen a la política social de cada época. Para dar curso a la justifica-
ción de esta premisa, realizaremos una descripción histórica del proceso de formación
del Trabajo Social, para luego destacar cada etapa como agente que impacta el tipo de
provisión social de Chile en el curso del desarrollo de sus políticas sociales, y concluir
con los desafíos del Trabajo Social chileno en la construcción de nuevo paradigma
sobre el cual asentar el futuro próximo régimen político.
366
17. De la visitación al cuidado en el Trabajo Social, marcadores de las políticas sociales de Chile
dina legal (Castañeda y Salamé, 2015). Todo este diseño curricular «potenciaba la
responsabilidad de los cuidados como privativos de las mujeres» (Duarte, 2013), todo
con una arraigada mirada sanitaria del servicio social.
En 1929, dependiente de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se funda la
Escuela de Servicio Social Elvira Matte de Cruchaga, segunda en el país, la cual ade-
más de educar desde una perspectiva católica, lo hizo con un modelo de servicios
sociales que respondía a lo que ya se hacía en Estados Unidos (Duarte, 2013). Así, el
modelo higienista y asistencial comenzaban a estar presentes en la acción del Trabajo
Social, centrando la solución de los problemas en la adaptación de las personas al
medio (Morales, 2015), profundizando el constante asistencialismo.
Se observa que el Trabajo Social tiene un origen vinculado a lo femenino, con una
moral que responsabiliza a las mujeres del cuidado y, especialmente, como una al-
ternativa para aquellas mujeres que querían realizar actividades fuera de su hogar, sin
alejarse de las actividades propias del género femenino (Morales, 2015). Se buscaba
preparar personas que actuaran en el campo médico- social, atendiendo al enfermo
y su familia, buscando soluciones para tratar los problemas sociales que facilitaran la
recuperación del paciente, e informar al médico, responsable del diagnóstico y trata-
miento del paciente. (Aylwin, 1999).
La metodología de trabajo directo aplicada en ese entonces ponía al centro las
visitas domiciliarias a las familias, una acción con la cual se acuña el nombre de
«visitadoras sociales» para quienes se dedicaban al Trabajo Social (Morales, 2015). El
objetivo de las visitas era recoger información sobre la situación de las familias, tales
como personalidad de cada miembro, hábitos familiares, medios de vida, entre otros;
con el fin de elaborar un informe indicando acciones que permitían a las familias la
rehabilitación o readaptación de cada miembro de la familia con su entorno (Goyene-
che, 1927; Torres, 1928; lllanes, 2007, entre otros, citados en Morales, 2015).
Dichas visitas no solo significaban entrar en una casa y observar, era involucrarse
de manera íntima en la vida de las personas y en la privacidad de cada familia, con el
objetivo de conocerlas y perfeccionarlas, desde una mirada desde la cual el médico
no podía llegar y la visitadora sí, dada su condición de mujer, tierna, dulce y cercana
(González y Moya, 2018), de esta forma se generaba una alianza entre médicos y
visitadoras sociales, quienes traspasaban un ideario que estaba en sintonía y con fines
de un ordenamiento social ampliado (lllanes, 2007). Se observa aquí, el marcado pre-
dominio de una perspectiva funcionalista, que busca el orden social bajo una mirada
de lo bueno y correcto.
Esto explica que las.visitadoras sociales tuvieron un fuerte rol en proponer y estu-
diar las soluciones a los principales problemas de los más pobres (Rocha, 2002). En
este sentido, la preocupación por la mujer popular se enmarcaba en el proyecto mo-
ralizador dirigido por las élites políticas y profesionales, para reafirmar una identidad
cuyo centro fue la experiencia de la maternidad y la conyugalidad. Desde esta pers-
pectiva, las mujeres en su conjunto, fueron concebidas ante todo como madre/espo-
367
Ü RÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL. T RAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
sas de los ciudadanos de una nación en p roceso de cambio. (Rocha, 2002, p.2).
Este primer momento tiene lugar hasta los años '40, existiendo una fuerte pre-
sencia de organizaciones religiosas que, a través de la canalización de donaciones
y condensación de la intervención, monopolizaban la ayuda social (Duarte, 2013).
Pese a esto, existía un constante esfuerzo por profesionalizar el quehacer del Trabajo
Social y desprenderse, por lo tanto, de las acciones caritativas Y fi lantrópicas a las que
se asociaba todo el trabajo (Morales, 201 5). En ese sentido, todo el campo social se
vio como una oportunidad de mejora desde la acción científica Y planificada, a partir
de la transformación de la caridad católica, la visita fue entendida como una interven-
ción que dejó de recluir a los pobres en instituciones de custodia material y moral y
se acercó ellos a través de la caridad extra-muros (Ponce de León, 20 11, citado en
González y Zá rate, 20 18, p.384).
Finalizando los años '60, en América Latina el proceso llamado reconceptualiza-
ción comenzó a tomar sentido, y empezó a promoverse desde Chile (Morales, 2015).
Lo anterior se vio potenciado en los años '70 y parte de los '80, esto debido a que
América Latina debió hacer frente a las consecuencias negativas de las dictaduras mi-
litares, no sólo en lo político sino también en lo económico y social. De esta forma,
el Trabajo Social comenzó a asumir un compromiso fecundo con la defensa de la dig-
nidad y los derechos humanos, desde lo pal iativo y lo organizativo. Su concepto de
cuidado tomaba un giro, acentuando la participación de las personas en la definición
de sus problemas y soluciones.
El objetivo de la reconceptualización se relaciona con dar una mirada de carácter
científico al Trabajo Social, fortaleciendo el estudio de la realidad y los fenómenos
sociales que permitieran dar énfasis a las personas y no al problema, como sí ocurría
desde la mirada sanitaria (Ramírez, 2004). En ese sentido, Morales (2015), plantea que
el resultado de este momento tuvo que ver con superar el rol alienante del Trabajo
Social, el quiebre del análisis estructural funcionalista y la concientización de los su-
jetos desde el inestable escenario socio-político que se observaba en la región. Es para
este momento que de manera efectiva se puede separar a las trabajadoras sociales de
la «visitadora social».
Tanto la Educación Popular de Paulo Freire como la Teología de la Liberación es-
tuvieron a la base del movimiento de la reconceptualización del Trabajos Social. La
noción de empoderamiento ha sido un resultado común tanto de la Teología de la
Liberación como de la reconceptualización, base del Trabajo Social antiopresivo y pro-
porcionó un elemento !m?ortante en los modelos para la práctica, la iglesia en el primer
caso, y dentro de la practica del trabajo social en el segundo. Ambos modelos han teni-
do un !~gado perdurable en el desarrollo de formas de participación social y compromi-
so pol1t1co. El concepto de esperanza abarca ambas perspectivas • y ha estableci' do una
relación significativa entre la desesperanza y la ·,mp t
. ..
• . 1 remover
o enc1a, especia1mente a p
una relación causal pos1t1va para terminar con la O 'ó L b' . d I Teología
. . . . pres, n. os o Jet1vos e a
de la L1berac1ón y el TrabaJo Social antiopresivo están relacionados con la promoción
368
17. De la vi sitación al cuidado en el Trabajo Social, marcadores de las políticas sociales de Chile
369
Ü RÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL. TRAYECTOR IA DE UNA PROFESIÓN
En las políticas sociales ch ilenas es factible reconocer tres grandes períodos que a su
base se diferencian por la concepción del rol del estado como agente activo en el plano
económico y social (MIDEPLAN 1991). Previo a la institucionalización de las políticas
sociales, desde fines del siglo XIX existía una forma de caridad que transitaba de la infor-
malidad y la individualidad a un esfuerzo colectivo, sistemático y organizado.
Tal como se señalaba en el apartado anterior, respecto del rol de las mujeres en
el trabajo social, existe consenso, en que a fines del siglo IXX y principios del XX las
mujeres eran consideradas con un especial don para la caridad, donde la compasión
sería una capacidad natural del género, particularmente las mujeres católicas de elite
quienes estaba disponibles para intervenir en la sociedad chilena en crisis.
Contribuyeron a la asistencia sanitaria del período, sostenida hasta esa época en
acciones privadas Y de la caridad cristiana. Este ámbito era el p rincipal campo de
acción de las acti vidades caritativas de la iglesia cató lica y de las élites económicas,
c uyas acciones se concentraban en aliviar la situación de pobres y marginados, sin
promover una transformación social, sino más bien con una intención de mantener el
statu quo. El rol d~ las mujeres fue central en un comienzo, para el despliegue de estas
tareas, pero también para su transformación.
370 - - - -- - - -- - -
17. De la visitación al cuidado en el Trabajo Social, marcadores de las políticas sociales de Chile
La visitación como acción que llevó la acción social al entorno cotidiano de las
personas, produjo una concientización de la realidad social, y un espíritu crítico en
quienes ejecutaban estas tareas, de tal forma que se avanzó hacia la profesionaliza-
ción de la asistencia, coincidiendo con el desarrollo emergente de las políticas socia-
les. El trabajo social como profesión a fines de la década del '20 constituye una suerte
de brazo armado de la política, que reconoce en el Estado un agente responsable del
desarrollo social.
Efectivamente, entre 1920 y 1970, se observa una creciente participación del Esta-
do en la provisión de los servicios sociales, y el foco de la época se centra en ampliar
la cobertura de los programas sociales. Dada las perturbaciones provocadas por las
guerras mundiales y la crisis de 1929, que repercuten en la región de Latinoamérica
años después, en 1948 se enfrenta el agotamiento del modelo de desarrollo, centrado
en el concepto centro-periferia que explica el deterioro de los términos de intercam-
bio de los bienes primarios en el largo plazo, lo que refuerza una estructura asimétrica
entre países.
En estas crisis, sumado a la emergencia de dictaduras en la región, incluido Chile,
el trabajo social activa un rol de denuncia y reivindicación, en el marco de políticas
sociales que entre 1973 y 1989 reducen la participación del Estado en el ámbito eco-
nómico y social. La desregulación del mercado, la apertura al comercio internacional
y la centralidad del sector privado como protagonista del desarrollo, provocaron una
creciente disminución del gasto social y la privatización de muchos servicios sociales.
El estado sería solo fiscalizador, y regulador de procesos de focalización de la acción
social en los grupos de extrema pobreza.
Frente a esta tendencia de las políticas sociales, una parte importante del trabajo
social estuvo en la trinchera del cambio social, concientizando y provocando la trans-
formación de las condicziones estructurales en las que estaba el origen de la asimetría
de poder. Además de jugar un rol crucial en la protección de los derechos humanos y
la lucha por la recuperación de la democracia.
En esta época, como indican Meneses y Coulon (2019), el Trabajo Social formó
parte de los equipos profesionales y de acción social, que contribuyeron de forma
central a la acogida, contención y denuncia de los Derechos Humanos vulnerados
en esa época, a través de organizaciones no gubernamentales y organizaciones soli-
darias, apoyadas por agencias de cooperación internacional, religiosas, partidos po-
líticos en el exilio o autogestión de recursos desde organismos locales. Las autoras
consignan estas experiencias como «testimonios invaluables de compromiso social y
de aprendizajes profesionales que aportan en la resignificación directa de la dimen-
sión ética de la profesión, enriquecida a partir de la incorporación explícita de los
Derechos Humanos en su desempeño cotidiano» (p.290).
Las mismas autoras sostienen que todo el aprendizaje que se gestó en este período
de resistencia se convirtió en parte de la base de las políticas sociales de la transición
democrática iniciada a contar de 1990, específicamente en los que respecta a las lí-
371
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
neas de desarrollo social que dieron origen a nuevos ministerios y servicios como lo
fueron el Ministerio de Planificación y Cooperación.
En el proceso de gobierno democrático, el foco de la política social estuvo en el
problema de la pobreza, aumentando el gasto social, con el fin de mejorar los ser-
vicios públicos, mitigar el problema del déficit habitacional, así como modernizar la
gestión pública y la forma de evaluar los programas sociales.
Por una parte, estas poi íticas recogieron la impronta del trabajo social, incorporan-
do la participación, el trabajo comunitario, y el resguardo de los derechos humanos
en su diseño e implementación. Pero, por otra parte, también fueron marcadas por el
legado de un régimen neoliberal del período de dictadura, cuyo sello subsidiario no
ha sido alterado hasta la fecha, así como la lógica de la tercerización y privatización
de los servicios sociales.
Esta es la encrucijada del trabajo social hoy, abrazar caminos de asociación y
resistencia ante prácticas que obedecen a criterios fundados en el llamado manage-
ria/ismo, consecuencias que el mismo Estado generó en sus esfuerzos de moderniza-
ción. O bien rendirse ante el impacto severo que estas trasformaciones tuvieron en la
relegación de la profesión a un plano tecno burocrático y pragmático (Vivero, 2016),
precarizando el trabajo, en el marco de la flexibilidad laboral, en escenarios de incer-
tidumbres que impactan el sentido de autoeficacia y la involucración laboral.
El Trabajo Social contemporáneo, como respuesta a esa encrucijada, ha inter-
pelado la forma en que los regímenes socio-políticos de bienestar procesan la des-
igualdad social, especialmente en lo referido al género y al cuidado, y ha incluido
en este debate a las profesiones del cuidado. Esta interpelación incorpora los cui-
dados a través de la corresponsabilidad entre los subsectores, así como una consi-
deración de los costos del cuidado hasta ahora invisibilizados. El Chile de hoy se
debate entre la continuidad o el cambio, siendo este último un giro hacia un estado
de bienestar que ponga un acento en los cuidados.
Como lo plantea Krmpotic (2016), una macro-política de cuidados requiere de
una micro-política de la experiencia, en torno de las necesidades, el amor y el
sufrimiento que se comparten a través de los actos y los materiales de la cultura.
El Ch ile de hoy enfrenta una crisis asociada a la humillación de los más pobres
cuya máxima expresión fue la revuelta social de octubre de 2019, que reclamó a
la sociedad y el Estado un mandato cultural de reconocimiento de la dignidad de
todos y todas.
La posibilidad actual de cambiar carta fundamental del país, trae la posibilidad
de avanzar hacia un régimen de bienestar, que elim ine la subsidiariedad, y garan-
tice derechos sociales, entre otros. Esto implica recuperar el rol activo del Estado,
y con ello traer de vuelta un Trabajo Social cuyo juicio profesional escapa a lo
~~ramente procedimental. Para ello, la profesión hoy busca promover la aproba-
:'ºn de u_na n~eva carta de r,,avegación, donde no solo actúa como un agente de
rntervenc16n, sino que vuelve a situarse como colaboradora del diseño de un nue-
372
17. De la visitación al cuidado en el Trabajo Social, marcadores de las políticas sociales de Chile
vo paradigma sobre el cual asentar el régimen político, y, por lo tanto, las políticas
sociales del Chile.
4. CONCLUSIONES
Este artículo ha vinculado los distintos énfasis conceptuales que el Trabajo So-
cial chileno ha desarrollado en su trayectoria histórica con el tipo de política social
gestada en cada período temporal. la argumentación desarrollada permite acreditar
la premisa de que las distintas etapas de la profesión, desde el eje de la visitación,
la asistencia social, la reconceptualización, hasta el eje del cuidado, han actuado
como conceptualizaciones que subyacen a la política social de cada época.
la relación establecida no solo da valor a las bases conceptuales de la profesión,
sino que también deja sentada su responsabilidad en incidir en las soluciones a los
problemas públicos evitando provocar más daño, y emprendiendo alternativas que
reflejen cambios en búsqueda del bien común.
LECTURAS RECOMENDADAS
Literatura sugerida
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lenas, fragmentos de una historia. Santiago, Catalonia, 2009, 2º ed., pp. 219-234.
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
1. Las pioneras en trabajo social son denominadas como tal por contribuir con el
desarrollo de una forma de trabajo coherente y ra zonable con los valores del trabajo
social. Verdadero/Falso.
2. Se considera que el trabajo social tiene un ethos femenino porque es una profesión
que se dedica al cuidado de otros, tarea que las mujeres pueden desempeñar mejor. Ver-
dadero/Falso.
3. El trabajo social tuvo un rol clave en la legitimación de la política social en
Chile, especialmente del Servicio Nacional de Salud, siendo un puente por ejemplo,
entre el Estado y las familias. Verdadero/Fal so.
373
.
Ü RIGENES Y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCIAL.
TRAYECTOR IA DE UN<\ PROFESIÓN
'
RESUMEN
En este capítulo se hace una descripción del desarrollo histórico del _Trabajo Social en
Chile para luego establecer relaciones entre cada una de sus etapas Y el impacto que estas
tuvieron en el proceso de construcción de las políticas sociales del país. El siguiente apar~
tado presenta evidencias que justifican la premisa del artículo sobre el rol de los distintos
enfoques del Trabajo Social como sustrato conceptual de la política social de cada época.
GLOSARIO
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ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
1. V 2. F 3. V
376
18. Origen y desarrollo de la profesión de
Trabajo Social en los Estados Unidos de América
HÉCTOR Luis DIAZ DíAZ, PH.D.
Catedrático y Director de la Escuela de Trabajo Social
New M exico State University
Gu10NIESQUEMA:
1.Introducción.
2.Problemas sociales que contribuyeron a la creación de la profesión.
2. 1. Inmigración masiva de personas pobres y oprimidas.
2.2. Esclavitud y las necesidades de esclavos liberados.
2.3. Otras condiciones sociales que propiciaron el surgimiento de nuestra profesión.
2.4. Conflictos ideológicos y de valores.
2.5. Movimientos sociales que sirvieron de precursores de la profesión del trabajo social.
3. Orígenes formales de la profesión.
3.1. Dr. Abraham Flexner y Profesiona lización del Trabajo Social.
3.2. El Trabajo Social Actual en los Estados Unidos.
3.3. Enfoques de la práctica profesional.
3.4. Sistema de licencias.
4. La Docencia.
S. Reflexión del autor.
6. Conclusiones
377
T IA DE UNA PROíESIÓN
:Ü~R~ÍG~EN~
'E:_S~Y~D~ES~AR~R~O~ll~O~O~El~T~R~AB~A~IO~S~O'.:_Cl'.:A'.::_l.~RA:_:Y_:EC::_:T.:_O~R- - - - - - - - - -- - -----
1. INTRODUCCIÓN
La profesión de Trabajo Social en los Estados Unidos surgió a principios del siglo
XX en respuesta a una serie de problemas sociales que afectaban desproporcinalmen-
te a grupos poblacionales oprimidos y marginados, tales como los pobres y los inmi-
grantes. Dichos problemas incluían, entre otros, la pobreza, la discriminación racial y
el moralismo. El surgimiento de la profesión también representó una reacción a una
ideología política ultraconservadora que buscaba perpetuar la desiguald ad social y
económica del país. Los movimientos sociales precursores de la profesión fueron a su
vez propulsados por valores altruístas, filantrópicos y religiosos. Aunque durante sus
comienzos muchos alegaban que el trabajo social no era una disciplina, en la actua-
lidad el trabajo social goza del respeto, admiración y todas las protecciones legales
también otorgadas a otras disciplinas como la medicina y la sicología.
Desde principios del siglo XVII los Estados Unidos experimentaron una inmigra-
ción constante y masiva de personas provenientes principalmente de España, Portugal,
Inglaterra, Francia y Holanda. Entre 1820 y 1920 aproximadamente 33 millones de
Europeos emigraron a las Américas y aproxi madamente 60% de el los eligieron a los Es-
378
18. Origén y desarrollo del profesión del Trabajo Social en los Estados Unidos ele América
tados Unidos como su destino. Durante el mismo periodo de tiempo unos 10 millones
de africanos fueron traídos a las Américas involuntariamente como parte del tráfico de
esclavos. La mayoría de los inmigrantes que llegaron a los Estados Unidos eran personas
pobres, víctimas de la guerra y/o persecución política o religiosa (Marger, 2015, pp.
107-108) (Axinn and Stern, 2005, p. 17). Muchos inmigrantes provenían de sociedades
agrícolas o rurales donde disfrutaban del apoyo de sus familias extendidas. Al llegar a
los Estados Unidos, estas personas se vieron obligadas a vivir en grandes ciudades y a
lidiar con los efectos negativos asociados con la urbanización y la industrialización. En
las grandes ciudades las personas ya no contaban con el apoyo de sus redes de familia,
los niños con frecuencia crecían sin supervision adulta debido a que ambos padres se
veían obligados a trabajar, había altos nveles de delincuencia y una mayor incidencia de
enfermedades. Obviamente, una gran mayoría de estas personas desconocían el idioma
inglés y muchos no poseían las destrezas laborales requeridas en un contexto urbano
e industrial. Dadas las razones antes expuestas, el responder a las necesidades de los
inmigrantes representó un gran reto para las 13 colonias originalmente establecidas en
el continente norteamericano (f rattner, 1989; Axin and Stern, 2005).
Durante la gran ola migratoria que ocurrió entre los años 1840 y el 1860, más de
cuatro millones de personas inmigraron a los Estados Unidos desde muchos países
(Marger, 2015, p. 118). Este grupo de inmigrantes incluyó a ingleses, chinos, fran-
ceses, canadienses, mejicanos, alemanes, irlandeses y escandinavos. Una segunda
gran ola migratoria tuvo lugar entre los años 1880 y 1945. Durante dicho periodo,
aproximadamente 25 millones de Europeos llegaron a los Estados Unidos. La may-
oría de estos nuevos inmigrantes provenían de Italia, Polonia, Rusia, Ucrania, Slova-
quia, Croacia, Serbia, Bulgaria, Checoslovakia, Hungría y Armenia. Para el año 1900,
el porcentaje de personas nacidas en el extranjero en muchas grandes ciudades de
los Estados Unidos excedía al 30%. Por ejemplo, New York (37%), Boston (35.2%),
Cleveland (32.7%), Chicago (34.6%) y Milwakee (31.2%) (Marger, 2015, p. 121 ).
379
LÜ~R~
-
•T
ÍG~EN~E:_S~y~DE~SA~R~R~OL~LO~D~EL~T~R,\~B~AJ~O_:SO::'.:C'.:_'.'.IA::L::_
---
• Los esclavos son simplemente propiedad
• Los esclavos no poseían derechos
• Se requería coerción O fuerza para mantener el sistema de la esclavitud (Shae-
fer, 1993, p. 187)
Cuando la esclavitud fue oficialmente abolida en los Estados Unidos en 1865, la
sociedad norteamericana tuvo que contender con otro prob lema. Dado que por siglos
a los esclavos no se les permitía aprender a leer o escribir, no se les permitía tener
posesiones y no tenían derechos legales o civiles, los mismos no tuvieron medios
para subsistir después que fueron liberados. En respuesta a esta situación, el gobierno
federal de los Estados Unidos creó en 1865 el «Freedmen's Bureau». Esta agencia del
gobierno federal por un corto tiempo proveyó servicios legales, educativos, sanitarios
y de otras índoles a los nuevos esclavos libres. Lamentablemente, el gobierno federal
eliminó a dicha agencia en 1869 (Axi nn y Stern, 2005, p. 97). El hecho de que los
afro-americanos continuaron siendo desproporcionalmente víctimas de la pobreza, la
discrim inación y la desigualdad, propició el cam ino para el surgi miento de nuestra
profesión como promotora y defensora de sus derechos.
Aunque la constitución de los Estados Unidos declara que «todos los hombres son
creados iguales», en el momento que ésta se escribió esta declaración se aplicaba sola-
mente a hombres blancos que poseían propiedades. Los negros, las mujeres y otros gru-
pos étnicos minoritarios no gozaban de dicha igualdad. https://www.loc.gov/exhibits/
creating-the-united-states/interactives/declaration-of-independence/equal/index.html
El movimiento de igualdad para las mujeres, por ejemplo, comenzó alrededor del
1848 cuando se celebró un Congreso Sobre los Derechos de la Mujer (Axinn y Stern,
2005, p. 47). No obstante, tomó alrededor de 70 años para que los esfuerzos de este
movimiento produjeran fruto. El 18 de agosto de 1920 se firmó la enmienda número
19 a la constitución de los Estados Unidos a través de la cual se le otorgó a las mujeres
el derecho al sufragio https://www.archives.gov/historica1-docs/19th-amendment. No
obstante las mujeres norteamericanas tuvieron que esperar que llegara el Movimiento
de los Derechos Civiles en la década de los 1960 para poder ejercer dicho derecho al
voto. https://www.nps.gov/articles/women-and-the-civil-rights-movement.htm
Por otro lado, eventos como la G uerra Civil de los Estados Unidos ocurrida en·
tre el 12 de abril de 1861 y el 9 de mayo de 1865, produjo un gran número de
huérfanos, vi udas y personas discapacitadas que necesitaron ayuda del gobierno
para subsisti r. A la misma vez, las necesidades de un gran número de personas con
trastornos siq uiátricos en el país motivó la creación del Movimiento de Higiene 0
Salud Mental durante el siglo XIX (Trattner, 1989). Para colmo de males, en 185 4
el entonces presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, vetó un proyecto de
380
18. Origén y desarrollo del profesión del Trabajo Social en lo E I d .
s s ª os Unidos de América
ley a través del cual rehusó proveer fondos federales para proy t d b'
. ., . . ec os e 1enestar
Social incluyendo
.
la prov1s1on de serv1c1os para personas con trastorn . .á .
os s1qu1 tncos
0
mentales (Axrnn y Stern, 2005, p. 50).
Los anteriores representan solo algunos ejemplos de la amalgama de r bl
• · 1 • • Po emas
sociales que prop1c1aron e surg1m1ento de nuestra profesión.
381
~~~~~~~==~~----------
ÜRfGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TR,\ YECTºRIA DE UNA PROFESIÓN
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18. Origén y desarrollo del profesión del Trabajo Social en los Estados Unidos de Améri ca
Para principios del siglo XX, ya había escuelas de trabajo social afiliadas a universi-
dades reconocidas tales como: Columbia University, University of Chicago y Simmons
College. En 1904, Simmons College en Boston colaboró con Harvard University para es-
tablecer la Escuela para Trabajadores Sociales de Boston. A través de esta colaboración,
Simmons fue la primera institución universitaria en los Estados Unidos en ayudar a pre-
parara trabajadores sociales clínicos. No obstante, la Escuela para Trabajadores Sociales
de Boston no era oficialmente parte de Simmons College. https://www.sim mons.edu/
academ ics/co 11 eges-schoo Is-departments/schoo Is-depa rtments/ssw
En 1898 La Universidad de Columbia en New York ofreció el primer curso de
verano en filantropía en colaboración con las Sociedades Caritativas. En 1904, se
ofreció el primer curso de ocho meses de duración a nivel de posgrado y se le cambió
el nombre a Escuela de Filantropía de New York (New York School of Philanthropy).
En 1917, la Escuela de Filantropía New York se convirtió en la Escuela de Trabajo
Social de New York. https://socialwork.columbia.edu/about/historical-timeline/ Dicha
Escuela de Filantropía tampoco era parte de Columbia University.
El 4 de diciembre de 1915, la junta de síndicos de Western Reserve University en
Cleveland, Ohio votó la creación de la Escuela de Ciencias Sociales Aplicadas Y nom-
383
ÜRÍGE.NES Y DESARROLLO DEL TRABAIO SOCli\L. TRAY[CTORIA DE UNA PROFESIÓN
braron a James E. Cutler como su primer decano. De esta manera, crearon la prirn
·d
escuela de trabajo social en los Estados Uni os a 1
f·I· d
'ª · era
a co~ una universidad. https://
case .edu/socia lwork/abo ut/ou r-school/m i ssi on-v isi o n-and-h Istory
La Universidad de Chicago comenzó a colaborar en la enseñanza del trabajo so-
cial en 1908 aunque no fue hasta 1920 cuando la Escuela de Civismo Y Filantropía
de Chicago formal y oficialmente llegó a formar parte de la Universidad. Por muchos
años los programas de estudios en trabajo social en los Estados Unidos giraron en
torno a la práctica directa con individuos y el manejo de casos consistente con la obra
de Mary Richmond. No obstante, la Universidad de Chicago rompió con este patrón
al crear un currículo que enfatizaba la investigación científica, la política social y la
administración pública. https://crownschool.uchicago.edu/history
En 1915 el Dr. Abraham Flexner, Ministro de Educación del Estado de Nueva York
y médico muy influyente en los Estados. Unidos emitió una crítica y evaluación del
trabajo social que motivó cambios significativos en nuestra profesión. Durante un
discurso ante el Congreso Nacional sobre Organizaciones Caritativas y de Correción
(National Conference on Charities and Corrections), él propuso que el trabajo social
no era una profesión.
De acuerdo con él, en ese momento el trabajo social no reunía las características
de una profesión. Dichas caracerísticas incluían :
La crítica el Dr. Flexner era altamente acertada dado que en 1915 la profesión de
Trabajo social no poseía un cúmulo de conocimientos propio, no se dedicaba mucho
a la Investigación y en lugar de esto la profesión utilizaba teorías y hallazgos científi·
cos_pro:enientes de otras disciplinas tales cono la sicología, la antropología y la socio·
logia. Finalmente, la profesión no poseía una técnica educativa única y comunicable.
Por estas razones, la profesión no gozaba de un alto nivel de sanción social.
L~ críti~a de :'~~ner resonó en todos los círculos académicos y profesionales_de
traba10 soc1alhy s1rv10 de motivación para crecer y fortalecer la disciplina y convertirla
en Io que es oy.
384
18_ Origén y desarrollo del profesión del Trabajo Social en los Estados Unidos de América
La ANTS (o NASW por sus siglas en inglés) posee un brazo político llamado «PACE»,
o comité para la acción política. PACE, endosa y apoya económicamente a candidatos
políticos, moviliza a sus más de 120,000 miembros informándoles a qué candidatos
políticos apoya y a cuáles ha apoyado durante años recientes, y compila y disemina in-
formación acerca de cómo diferentes legisladores han votado durante sus incumbencias
en el congreso nacional. https://www.socialworkers.org/Advocacy/PACE
En enero de 2021 había en el Congreso de los Estados Unidos seis congresistas con
títulos universitarios en trabajo social. Estos incluían a: Debbie Stabenow del Estado de Mi-
chigan, Kyrsten Si nema de Arizona, Sylvia García de Texas, Karen Bass de California, Susan
A. Davis de California, y Barbara Lee también de California. Dos de estos seis congresistas
son miembros del senado y cuatro son miembros de la Cámara de Representantes. https://
www.socialworkers.org/LinkCI ick.aspx?fileticket = VS3nkGOjqjs%3 D&portalid-= O
El Conci lio de Educación en Trabajo Social (Council on Social Work Education o
CSWE) es la entidad que acredita a todos los programas universitarios de trabajo social
en todos los Estados Unidos y Puerto Rico. Solamente este concilio posee la autoridad
legal para permitir la existencia y funcionamiento de cualquier programa universitario
de grado o de máster en el país. Fundado en 1952, este concilio actualmente acredita
a más de 750 programas de grado y de máster.
CSWE emite cada ocho años sus políticas educativas y estándares de acreditación,
organiza un congreso anual para todos los profesores de trabajo social y participa en
actividades de «lobbying» en el congreso de la nación. https://www.cswe.org/
Otras organizaciones relacionadas con el Trabajo Social en los Estados Unidos
incluyen:
385
TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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ÜRfGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL.
En los Estados Unidos la profesión del trabajo social es regulada por agencias de los
gobiernos estatales. Nadie puede legalmente llamarse un trabajador social ni ejercer como
tal si no posee una licencia que lo autorice. Para obtener una licencia, es necesario que el
individuo haya obtenido un título de grado o de máster en trabajo social de una institución
acreditada por el Concilio de Educación en Trabajo Social, que haya trabajado por dos
años después de su graduación bajo la supervisión de un trabajador social con licencia, Y
que haya aprobado un exámen provisto por el gobierno del estado donde este individuo
reside. Los requisitos para obtener una licencia pueden variar de un estado a otro. En el
siguiente link o enlace el lector puede encontrar los requisitos para obtener una licencia
de trabajo social en Nuevo México. https://www.rld.nm.gov/boards-and-commissions/
individual-boards-and-commissions/social-work/sw-faqs/ (Morales y Sheafor, 2002, p. 72).
4. LA DOCENCIA
386
18. Origén y desarrollo del profesión del Trab . .
a¡o Social en los Estados Un 1'd d .
os e América
La profesión de trabajo social en los Estados Unidos posee un sesgo político li-
beral. Esto es así debido a que nos percibimos y nos definimos como agentes para
el cambio social. La educación se enfoca en la práctica a nivel micro y macro aun-
que los trabajadores sociales en el país, en su mayoría proveen servicios directos a
individuos y familias. Se estima que aproximadamente el 88 % de los trabajadores
sociales proveen servicios de consejería de individuos, familias y grupos pequeños
mientras que aproximadamente el 12% realiza trabajo comunitario, administración,
formulación, análisis y/o evaluación de políticas sociales.
Es preocupante que muchos trabajadores sociales en los Estados Unidos parecen
haber olvidado que los objetivos de nuestra profesión son ayudar a los oprimidos,
Promover la justicia social y propulsar aquellos cambios sociales que consideremos
necesarios. Consistente con su sesgo liberal, la profesión no busca cambios estructu-
rales o a nivel de sistema y nos conformamos con cambios graduales o incrementales
que con frecuencia tienen el efecto de mantener el «status quo».
En mi opinión, los retos principales que la profesión enfrenta incluyen:
• Crear un mejor balance entre el número de trabajadores sociales que se de-
dican a la consejería con individuos y familias y los que se dedican al trabajo
comunitario y a la política social.
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ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL. TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
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• Propulsar y apoyar proyectos de ley que eviten la ~rivatización de los servicios
humanos y sociales. De no ser así, corremos el nesgo que las personas más
necesitadas de ayuda no la puedan recibi r por falta de recursos económicos.
• Es necesario enfatizar la investigación científica m ás en nuestros programas de
master. Actualmente no hay un énfasis suficiente en la investigación a nivel de
máster dado que nuestros títulos son orientados a la práctica profesional y no a
la investigación.
• Actualmente los Estados Unidos poseen un estado de bienestar social de tipo resi-
dual. Esto significa, que las ayudas de gobierno están limitadas a personas en nece-
sidad extrema, siempre y cuando reúnan una serie de requisitos pre-establecidos.
• Necesitamos estar conscientes de los valores culturales dominantes en el país
que tiene el efecto de perpetuar la desigualdad social y económica en le país.
6. CONCLUSIÓN
La profesión ha sido cooptada por el sistema. No solo trabajamos para los pobres,
también trabajamos para el gobierno. Mientras la mayoría de los trabajadores sociales
en los Estados Unidos se dediquen al trabajo a nivel micro, no tendrán el tiempo, las
energías, los recursos o la motivación para promover cambios sociales significativos
y de esa manera responder a la crisis socio-económica que actualmente azota a los
Estados Unidos, a Europa y al resto del mundo.
LECTURAS RECOMENDADAS
Axinn, J. and Levin, H. (2005). Social welfare: A history of the American response to
need. (6th Ed.) New York: A llyn & Bacon.
Barusch, A. S. (2002). Foundations of social policy: Social justice, public programs
and the social work profession. Belmont, CA: Thomson-Brooks/Cole.
Cox, D. and Pawar, M . (2006). lnternational social work: lssues, strategies and pro-
grams. Thousand Oaks, CA: SAGE.
Dinitto, D. M. (2007). Social welfare: Politics and public policy. (6th Ed.) Boston:
Allyn and Bacon.
Dolgoff, R. and Feldstein, D . (2013). Understanding social welfare. (9th Ed.) New
York: Pearson.
Haynes, K. S. and Mickelson, J. S. (2006). Affecting social change: Social workers in
the political arena (6th Ed.). Boston: Al lyn and Bacon.
Hurst, C. E. (2013). Social inequality: Forms, causes and consequences. (8th Ed.) Bos-
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Marger, M. N. (2012). Race and ethnic relations: American and global perspectives
(9th Ed.). Belmont, CA: Wadsworth-Cengage Learning.
Mullaly, B. (2006). New Structural social work: ldeology, theory and practice (3rd
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Segal, E. A. (201 O). Social welfare policy and programs: A values perspective (2nd
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Trattner, W . l. (1998). From poor law to welfare state: A history of social welfare in
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Tropman, J. E. (1989). American values and social welfare: Cultural contradictions in
the welfare state. Englewood Cliffs, New Jersey: Prentice Hall.
Zastrow, C. (2008). Social welfare policy and social programs: A values perspective
(2nd Ed.). Belmont, CA: Brooks/Cole-Cengage Learning.
EJERCICIOS DE AUTOEVALUACIÓN
Por favor conteste las siguientes preguntas. Podrá encontrar las contestaciones co-
rrectas a todas las preguntas en la página final de este capítulo.
- La necesidad de abogar en favor de los afroamericanos terminó una vez que fue
abolida la esclavitud en los Estados Unidos. V - F.
- La constitución de los Estados Unidos declara que cctodos los hombres han sido
creados iguales». Por dicha razón, todos los grupos étnicos en los Estados Uni-
dos han gozado de las mismas oportunidades, privilegios y derechos desde el
comienzo de la nación. V - F.
- Los valores culturales dominantes y las ideologías políticas tienen mucho que
ver con la distribución de los bienes, recursos y oportunidades que el gobierno
federal puede otorgar. V-F.
- ¿Cuál fue la primera Universidad en los Estados Unidos que contó con una
escuela o facultad de trabajo social oficialmente afiliada a ella?
_ ¿Qué organización agrupa a los trabajadores sociales en los Estados Unidos a
nivel nacional?
_ ¿Qué organización agrupa a todos los profesores de trabajo social y a la vez
acredita o aprueba a todos los programas de trabajo social en los Estados Uni-
dos y Puerto Rico?
RESUMEN
La profesión de trabajo social en los Estados Unidos de A~éric~ surgió _como ~esul-
tado de una amplia gama de factores sociales, históricos, políticos e 1deológ1cos. Dichos
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~~~~~~~~==-:.=,___----------
ÜRÍGENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAYECTORIA DE UNA PROFESIÓN
factores incluyen el hecho de que, desde sus comienzo_s co_mo nación, millones de per-
1
sonas procedentes de casi todos los países del mundo inmigraron a ~: Estados Unidos
en un intento por escapar a la pobreza, a las guerras Y a la persecucion política y reli-
giosa. La condición de un gran número de inmigrantes requirió el surgimiento de una
profesión que abogara a favor de ellos. Otros factores que contribuyeron a surgimiento
de nuestra profesión incluyen: la esclavitud y las necesidades de los esclavos liberados,
las necesidades de las víctimas de la guerra civi l estadounidense, el movimiento de de-
rechos civiles, y otros movimientos sociales tales como el movimiento de igualdad para
la mujer y el movimiento en favor de las personas con problemas de higiene mental.
Este capítulo identifica valores sociales dominantes en los Estados Unidos de Amé-
rica y analiza cómo nuestra profesión surgió en respuesta Y en ocasiones en oposición
a dichos valores sociales. El capítulo provee un breve recuento histórico que describe
el surgimiento de nuestra profesión al igual que una descripción de la condición
actual de la misma incluyendo una lista de recursos disponibles a los trabajadores
sociales y a los docentes del trabajo social. El capítulo concluye presentando algunos
de los retos más importantes que la profesión enfrenta en la actualidad.
GLOSARIO
390
18. Origén y desarrollo del profesión del Trabajo Social en los Estados Unidos de América
BIBLIOGRAFÍA
391
ÜRÍCENES Y DESARROLLO DEL TRABAJO SOCIAL, TRAVECTORI A DE UNA PROFESIÓN
1. Falso.
2. Falso.
3. Verdadero.
4. Case Western Reserve University.
5. National Association of Social Workers.
6. Council on Social Work Education.
392