En el bloque llamado Sistemas de integración, regulación y reproducción en el ser
humano, revisaras la anatomia y fisiologia de los componenetes del sistema
nervioso, endocrino y reproductor, así como las diversas circunstancias que pueden
afectar su correcto desempeño.
Los conocimentos que adquiriras son:
- Sistema endocrino: funciones generales, glandulas, mecanismos de acciòn
y transtornos de este sistema.
- Sistema nervioso: neurona, sinapsis, neurotransmisores, clasificación
(central, periferico y autónomo) y adicciones y sus efectos en el sistema
nerviso.
- Sistema reproductor femenino y masculino
- Desarrollo embrionario
- Salud reproductiva
- Reproducción asistida
Este bloque comprende solo tres actividades, la cual realizarás en tres semanas de
trabajo, el producto central de estas actividad son: completar una tabla, donde
coloques el nombre de la glándula, las hormonas que libera y sus funciones; hacer
una historieta de Don cerebro donde mediante una historia describas las funciones
del cerebro dentro del sistema nervioso y por ultimo un cartel donde dibujes los
aparatos reproductores femenino y masculino describiendo sus partes y funciones
así como dar a conocer la salud reproductiva a través de el.
PROPÓSITO DEL BLOQUE:
Muestra las estructuras y funciones de los componentes del sistema nervioso
endocrino y reproductivo, reconociendo los factores nocivos que pueden alterarlos,
permitiéndole tomar decisiones conscientes e informadas sobre sus consecuencias.
APRENDIZAJES ESPERADOS:
• Examina el actuar de las hormonas de manera critica, reflexionando sobre
sus diferencias dentro de su entorno.
• Explica el impulso nervioso de manera critica analizando la función de la
sinapsis y su relación con los neurotransmisores.
• Destaca al cerebro como centro regulador de las funcioes y del
pensamiento, asumiendo las consecuencias sobre el consumo de
sustancias y sus repercusiones en el mismo.
• Distingue las sustancias que afectan el sistema nerviso, favoreciendo la
toma de decisiones repondable y consciente, previniendo sus riesgos.
• Ejemplifica las funciones del sistema reproductor femenino y masculino,
promoviendo su creatividad y reconociendo sus atribuciones.
• Demuestra las acciones que promueven la salud reproductiva, aportando
ideas sobre sus problemas y asumiendo sus consecuencias.
• Discute las implicaciones legales y eticas de la reproducciòn asistida de
manera consciente e informada, promoviendo el respeto por las demas
opiniones.
TEMAS Y ACTIVIDADES
• Tema 2. Sistema endocrino Actividad No.2 tabla, Las glándula, las
hormonas que libera y sus funciones
• Tema 3. Sistema nervioso. Actividad 3. Historieta, Don cerebro y sus
funciones
• Tema 4. Sistema reproductor. Actividad 4. Cartel, Nuestro cuerpo y la salud
reproductiva.
BLOQUE II
SISTEMA ENDOCRINO
El sistema endocrino es un conjunto de órganos, tejidos y células cuya función es la de
liberar al torrente sanguíneo diversas sustancias químicas denominadas hormonas. Las
hormonas se clasifican en distintos tipos según su composición química:
Esteroideas: Son derivadas de lípidos, la mayor cantidad de éstas viajan acopladas a
transportadores plasmáticos; ejemplos de estas hormonas son la testosterona y
progesterona.
No esteroideas: Son derivadas de aminoácidos, actúan como un primer mensajero y los
compuestos bioquímicos producidos son los segundos mensajeros.
Peptídicas: Son cadenas cortas de aminoácidos hidrosolubles con la capacidad de
circular libremente en el plasma sanguíneo, tales como la hormona antidiurética y la
hormona del crecimiento.
Aminas: Son aminoácidos modificados tales como la adrenalina y noradrenalina.
Glucoproteicas: Tales como la foliculoestimulante y luteinizante.
Proteicas: Son proteínas complejas como la paratohormona.
¿Alguna vez te has aburrido como una mona en clase de química y te has preguntado qué
tenía que ver la química contigo? ¡Muchísimo! Tu cuerpo produce sus propias sustancias
químicas y las sutiliza para controlar determinadas funciones, y el principal sistema que
coordina esas sustancias se denomina sistema endocrino.
Aunque muy pocas veces pensamos en el sistema endocrino, este influye sobre casi todas
las células, órganos y funciones del organismo. El sistema endocrino es fundamental para
regular el estado de ánimo, el crecimiento y el desarrollo, el funcionamiento de los distintos
tejidos y el metabolismo, así como la función sexual y los procesos reproductores.
Generalmente el sistema endocrino se encarga de procesos corporales que ocurren
lentamente, como el crecimiento celular. Los procesos más rápidos, como la respiración y el
movimiento corporal, están controlados por el sistema nervioso. Pero, a pesar de que el
nervioso y el endocrino son sistemas distintos, a menudo colaboran para ayudar al organismo
a funcionar adecuadamente.
¿Qué es el sistema endocrino?
Las piezas fundamentales de sistema endocrino son las hormonas y las glándulas. En calidad
de mensajeros químicos del cuerpo, las hormonas transmiten información e instrucciones
entre conjuntos de células. Aunque por el torrente sanguíneo circulan muchas hormonas
diferentes, cada tipo de hormona está diseñado para repercutir solamente sobre determinadas
células.
Una glándula es un conjunto de células que fabrican y secretan (o segregan) sustancias. Las
glándulas seleccionan y extraen materiales de la sangre, los procesan y secretan el producto
químico resultante para que sea utilizado en otra parte del cuerpo. Algunos tipos de glándulas
liberan los productos que sintetizan en áreas específicas del cuerpo. Por ejemplo,
las glándulas exocrinas, como las sudoríparas y las salivares, liberan secreciones sobre la
piel o en el interior de la boca. Sin embargo, las glándulas endocrinas liberan más de 20
tipos de hormonas diferentes directamente en el torrente sanguíneo, desde donde son
transportadas a otras células y partes del cuerpo.
Las principales glándulas que componen el sistema endocrino humano incluyen:
• el hipotálamo
• la hipófisis
• la glándula tiroidea
• las glándulas paratiroideas
• las glándulas suprarrenales
• la glándula pineal
• las glándulas reproductoras (que incluyen los ovarios y los testículos).
El hipotálamo
El hipotálamo, un conjunto de células especializadas ubicado en la parte central inferior del
cerebro, es el principal nexo de unión entre los sistemas endocrino y nervioso. Las células
nerviosas del hipotálamo controlan el funcionamiento de la hipófisis, segregando sustancias
químicas que bien estimulan o bien inhiben las secreciones hormonales de esta última
glándula.
La hipófisis
A pesar de no ser mayor que un guisante, la hipófisis, ubicada en la base del cerebro, justo
debajo del hipotálamo, se considera la parte más importante del sistema endocrino. Se suele
denominar la “glándula maestra” porque fabrica hormonas que regulan el funcionamient o de
otras glándulas endocrinas. La fabricación y secreción de hormonas hipofisarias puede verse
influida por factores como las emociones y los cambios estacionales. A tal efecto, el
hipotálamo envía información procesada por el cerebro (como la temperatura medioambiental,
los patrones de exposición solar y los sentimientos) a la hipófisis.
La diminuta hipófisis se divide en dos partes: el lóbulo anterior y el lóbulo posterior El lóbulo
anterior regula la actividad de las glándulas tiroidea, suprarrenales y reproductoras, y produce
diversas hormonas, entre las que cabe destacar:
• la hormona del crecimiento, que estimula el crecimiento óseo y de otros tejidos
corporales y desempeña un papel importante en la utilización de los nutrientes y
minerales
• la prolactina, que activa la producción de leche en las mujeres que dan el pecho
• la tirotropina, que estimula a la glándula tiroidea a producir hormonas tiroideas
• la corticotropina, que estimula a las glándulas suprarrenales a producir
determinadas hormonas.
La hipófisis también segrega endorfinas, unas sustancias químicas que actúan sobre el
sistema nervioso reduciendo la sensación de dolor. Además, la hipófisis segrega hormonas
que estimulan a los órganos reproductores a fabricar hormonas sexuales. La hipófisis también
controla la ovulación y el ciclo menstrual en las mujeres.
El lóbulo posterior de la hipófisis libera la hormona antidiurética, también denominada
vasopresina, que ayuda a controlar el equilibrio entre agua y sales minerales en el organismo.
El lóbulo posterior de la hipófisis también produce oxitocina, que desencadena las
contracciones uterinas necesarias para dar a luz.
La glándula tiroidea
La glándula tiroidea, ubicada en la parte anterior e inferior del cuello, tiene forma de pajarita
o mariposa y produce las hormonas tiroideas tiroxina y triiodotironina. Estas hormonas
controlan la velocidad a la cual las células queman el combustible de los alimentos para
producir energía. La producción y liberación de hormonas tiroideas está controlada por
la tirotropina, secretada por la hipófisis. Cuantas más hormonas tiroideas haya en el torrente
sanguíneos de una persona, más rápidamente ocurrirán las reacciones químicas que tienen
lugar en su organismo.
¿Por qué son tan importantes las hormonas tiroideas? Por diversos motivos; por ejemplo,
ayudan a crecer y desarrollarse a los huesos de los niños y jóvenes y desempeñan un papel
fundamental en el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso en los niños.
Las glándulas paratiroideas
Pegadas a la glándula tiroidea, hay cuatro glándulas diminutas que funcionan conjuntamente
denominadas glándulas paratiroideas. Liberan la hormona paratiroidea, que regula la
concentración de calcio en sangre con la ayuda de la calcitonina, fabricada por la glándula
tiroidea.
Los glándulas suprarrenales
En el cuerpo humano también hay dos glándulas suprarrenales, de forma triangular, una
encima de cada riñón. Las glándulas suprarrenales constan de dos partes, cada una de las
cuales fabrica distintas hormonas y desempeña distintas funciones. La parte más externa,
la corteza suprarrenal, produce unas hormonas denominadas corticoesteroides, que
contribuyen a regular el equilibrio entre sales minerales y agua, la respuesta al estrés, el
metabolismo, el sistema inmunitario y el desarrollo y la función sexuales. La parte más interna,
la médula suprarrenal, produce catecolaminas, como la adrenalina. También denominada
epinefrina, esta hormona eleva la tensión arterial y la frecuencia cardiaca en situaciones de
estrés.
La glándula pineal
La glándula pineal se encuentra justo en centro del cerebro. Secreta melatonina, una
hormona que probablemente influye en que tengas sueño por las noches y te despiertes por
las mañanas.
Las gónadas
Las gónadas son la principal fuente de hormonas sexuales. La mayoría de la gente no piensa
en ello, pero tanto los hombres como las mujeres tienen gónadas. En los hombres, las
gónadas masculinas, o testículos, se encuentran en el escroto. Segregan unas hormonas
denominadas andrógenos, la más importante de las cuales es la testosterona. Estas
hormonas indican a los chicos cuándo ha llegado el momento de iniciar los cambios corporales
asociados a la pubertad, incluyendo el crecimiento del pene, el estirón, el cambio de voz y el
crecimiento de la barba y del vello púbico. En colaboración con otras hormonas secretadas
por la hipófisis, la testosterona también indica a los chicos cuándo ha llegado el momento de
producir esperma en los testículos.
Las gónadas femeninas, los ovarios, se encuentran dentro de la pelvis. Producen ovocitos y
secretan las hormonas femeninas: el estrógeno y la progesterona. El estrógeno indica a las
chicas cuándo tienen que iniciar los cambios corporales asociados a la pubertad. Durante esta
etapa del desarrollo, a las chicas les crecen los senos, empiezan a acumular grasa en caderas
y muslos y experimentan un estirón. Tanto el estrógeno como la progesterona participan
también en la regulación del ciclo menstrual y desempeñan un papel importante en el
embarazo.
A pesar de que las glándulas endocrinas son las principales productoras de hormonas,
algunos órganos que no forman parte del sistema endocrino -como el cerebro, el corazón, los
pulmones, los riñones, el hígado y la piel- también producen y segregan hormonas.
El páncreas forma parte tanto del sistema de secreción hormonal como del digestivo porque
también produce y secreta enzimas digestivas. Este órgano produce dos hormonas
importantes: la insulina y el glucagón. Ambas colaboran para mantener una concentración
estable de glucosa, o azúcar, en sangre y para abastecer al cuerpo de suficiente combustible
para que produzca la energía que necesita y mantenga sus reservas de energía.
¿Qué función desempeña el sistema endocrino?
Las hormonas, una vez secretadas, circulan por el torrente sanguíneo desde la glándula
endocrina hasta las células diseñadas para recibir el mensaje de que aquellas son portadoras.
Estas células se denominan células diana. A lo largo de este recorrido por el torrente
sanguíneo, unas proteínas especiales se unen a diversas hormonas. Estas proteínas actúan
como portadoras, controlando la cantidad de hormona disponible que debe interactuar con las
células diana. Las células diana tienen receptores en los que solo encajan hormonas
específicas, de modo que cada tipo de hormona se comunica solamente con un tipo específico
de células diana que posee receptores para esa hormona. Cuando una hormona llega a su
célula diana, se adhiere a los receptores específicos de esa célula y la combinación de
hormona-receptor transmite instrucciones químicas sobre el funcionamiento interno de la
célula.
Cuando las concentraciones hormonales alcanzan el nivel normal, el sistema endocrino ayuda
al cuerpo a mantener esa concentración hormonal en sangre. Por ejemplo, si la glándula
tiroidea ha segregado una cantidad adecuada de hormonas tiroideas, la hipófisis capta una
concentración normal de esa hormona en el torrente sanguíneo y ajusta en consonancia su
liberación de tirotropina, la hormona hipofisiaria que estimula a la glándula tiroidea a producir
hormonas tiroideas.
Otro ejemplo de este proceso lo encontramos en las glándulas paratiroideas. La hormona
paratiroidea incrementa la concentración de calcio en sangre. Cuando esta concentración
aumenta, las glándulas paratiroideas captan el cambio y, consecuentemente, reducen la
secreción de hormona paratiroidea. Este proceso de ajuste se denomina sistema de
retroalimentación negativa.
Problemas que pueden afectar al sistema endocrino
Un exceso o un defecto de cualquier hormona pueden ser nocivos para el organismo. Por
ejemplo, si la hipófisis produce demasiada hormona del crecimiento, un adolescente puede
crecer demasiado. Pero, si produce demasiado poca, puede crecer de forma insuficiente. Para
tratar muchos trastornos endocrinos, generalmente lo que hacen los médicos es controlar la
producción de determinadas hormonas o bien aportar, de forma suplementaria, las hormonas
deficitarias mediante medicación. Entre los principales trastornos hormonales, se encuentran
los siguientes:
Insuficiencia suprarrenal. Este trastorno ocurre cuando la corteza suprarrenal no produce
suficientes corticoesteroides. Entre los síntomas de la insuficiencia suprarrenal se incluyen la
debilidad, la fatiga, el dolor abdominal, las náuseas, la deshidratación y los cambios en la piel.
Los médicos tratan la insuficiencia suprarrenal administrando medicamentos que contienen
hormonas corticoesteroides.
Diabetes tipo 1. Cuando el páncreas no produce suficiente insulina, se desarrolla una
diabetes tipo I, antes conocida como diabetes juvenil. En los niños y jóvenes, esta enfermedad
suele estar provocada por un trastorno autoinmunitario en el cual determinadas células del
sistema inmunitario atacan y destruyen las células del páncreas que producen insulina. Para
controlar los niveles de azúcar en sangre y reducir el riesgo de desarrollar complicaciones,
los niños y jóvenes con este trastorno necesitan inyectarse insulina regularmente.
Diabetes tipo 2. A diferencia de la diabetes tipo 1, en la cual el organismo no puede producir
cantidades normales de insulina, en la diabetes tipo 2 el organismo no responde a la insulina
con normalidad. Los niños y jóvenes que padecen este trastorno son proclives al sobrepeso.
Algunos niños y jóvenes pueden controlar la concentración de azúcar en sangre mediante
cambios dietéticos, ejercicio y medicación por vía oral, pero muchos necesitan inyectarse
insulina, como en la diabetes tipo 1.
Problemas relacionados con la hormona del crecimiento. Un exceso de hormona del
crecimiento en niños y adolescentes que todavía están en proceso de crecimiento determinará
que sus huesos y otras partes del cuerpo crezcan excesivamente. Este trastorno poco
frecuente (a veces denominado “gigantismo”) suele estar causado por un tumor hipofisario y
se puede tratar extirpando el tumor. Contrariamente, cuando la hipófisis produce una cantidad
insuficiente de hormona del crecimiento, el niño o adolescente crecerá menos de lo normal.
Los médicos pueden tratar este problema con medicación.
Hipertiroidismo. El hipertiroidismo es un trastorno en el cual la concentración de hormonas
tiroideas en sangre es excesivamente alta. En los niños y jóvenes este trastorno suele estar
provocado por la enfermedad de Graves, un trastorno autoinmunitario en el cual la glándula
tiroidea está demasiado activa. Los médicos suelen tratar el hipertiroidismo mediante
medicación, cirugía o radioterapia.
Hipotiroidismo. El hipotiroidismo es un trastorno en el cual la concentración de hormonas
tiroideas en sangre es anormalmente baja. Esta deficiencia de hormonas tiroideas enlentece
los procesos corporales y puede provocar fatiga, frecuencia cardiaca anormalmente baja, piel
seca, sobrepeso y estreñimiento. Los niños y jóvenes con este trastorno también presentan
retraso del crecimiento y alcanzan la pubertad más tarde de lo normal. La tiroidtis de
Hashimoto es un trastorno del sistema inmunitario que suele provocar problemas en la
glándula tiroidea, limitando o impidiendo la producción de hormonas tiroideas. Los médicos
suelen tratar este problema con medicación.
Pubertad precoz. Cuando las hipófisis libera demasiado pronto las hormonas que estimulan
a las gónadas a producir hormonas sexuales, algunos niños presentan los cambios corporales
asociados a la pubertad a una edad anormalmente temprana. Esto recibe el nombre de
pubertad precoz. Los niños y adolescentes afectados por este trastorno se pueden tratar con
una medicación que les permitirá desarrollarse a un ritmo normal.
ACTIVIDAD 2
Despues de haber revisado el apartado del sistema endocrino, completa la siguiente tabla,
donde coloques elnombre de la glandula, las hormonas que libera y sus funciones.
SISTEMA NERVIOSO
Tu cerebro y tu sistema nervioso
¿Cómo eres capaz de recordar el camino a la casa de un amigo tuyo? ¿Por qué
parpadeas sin ni siquiera pensar en ello? ¿De dónde vienen los sueños? Tu cerebro
se encarga de esas cosas y de muchas otras más.
De hecho, el cerebro es el jefe de tu cuerpo. Dirige el espectáculo y controla
absolutamente todo lo que haces, incluso cuando estás dormido. No está nada mal
para algo que parece una gran esponja gris y arrugada.
Tu cerebro consta de muchas partes diferentes que trabajan conjuntamente. Ahora
vamos a hablar sobre estas cinco partes, que son las piezas clave del equipo
cerebral:
1. el telencéfalo
2. el cerebelo
3. el tronco cerebral
4. la hipófisis
5. el hipotálamo
La parte de mayor tamaño: el telencéfalo
La parte de mayor tamaño del cerebro es el telencéfalo. El telencéfalo es la parte
"pensante" del cerebro y la que controla los músculos voluntarios (los se mueven
cuando tú quieres que se muevan). Por eso, necesitas el telencéfalo para bailar o
para patear una pelota de fútbol.
Necesitas el telencéfalo para resolver problemas de matemáticas, jugar a
videojuegos y dibujar. Tu memoria, tanto a corto plazo (lo que comiste anoche en
la cena) como a largo plazo (el nombre de la montaña rusa a la que te subiste
hace dos años), reside en el telencéfalo. El telencéfalo también te ayuda a razonar,
como cuando te das cuenta de que es mejor hacer los deberes ahora porque tu
mamá te va a llevar a ver una película más tarde.
El telencéfalo consta de dos mitades, una a cada lado de la cabeza. Los científicos
creen que la mitad derecha ayuda a pensar en cosas abstractas, como la música,
los colores y las formas. Se cree que la parte izquierda es más analítica,
ayudándote en las matemáticas, la lógica y el habla. Los científicos saben con toda
seguridad que la parte derecha del telencéfalo controla a la parte izquierda del
cuerpo y que, respectivamente, la parte izquierda controla a la derecha.
Los malabarismos del cerebelo
La parte siguiente es el cerebelo. El cerebelo está en la parte posterior del cerebro,
debajo del telencéfalo. Es mucho más pequeño que el telencéfalo. Pero es una
parte muy importante del cerebro. Controla el equilibrio, el movimiento y la
coordinación (cómo tus músculos trabajan conjuntamente).
Gracias al cerebelo, puedes mantenerte de pie, mantener el equilibrio y moverte
de un lado a otro. Piensa en un surfista montado en su tabla de surf entre las olas.
¿Qué es lo que más necesita para mantener el equilibrio? ¿La mejor tabla de surf
del mundo? ¿El traje de neopreno más espectacular? No: ¡necesita su cerebelo!
El tronco cerebral permite que sigas respirando y más cosas
Otra parte del cerebro que es pequeña pero muy importante es el tronco o el tallo
cerebral (también conocido como "tronco encefálico"). El tronco cerebral está
situado debajo del telencéfalo y delante del cerebelo. Conecta el resto del cerebro
a la médula espinal, que baja desde el cuello hasta el final de la espalda. El tronco
cerebral se encarga de todas las funciones que tu cuerpo necesita hacer para
mantenerse vivo, como respirar aire, digerir alimentos y que circule la sangre.
Parte de la función del tronco cerebral consiste en controlar a los músculos
involuntarios, los que funcionan automáticamente, sin que tengas que pensar en
ello. Hay músculos involuntarios en el corazón y el estómago, y es el tronco
cerebral el que le indica a tu corazón que bombee más sangre cuando montas en
bicicleta o cuando tu estómago empieza a digerir la comida. El tronco cerebral
también se encarga de organizar los millones de mensajes que el cerebro y el
resto del cuerpo se envían mutuamente. ¡Uf! ¡Es mucho trabajo ser el secretario
del cerebro!
La hipófisis controla el crecimiento
La hipófisis es muy pequeña; ¡es del tamaño de un guisante! Su función consiste
en fabricar y liberar hormonas en tu cuerpo. Si la ropa del año pasado se te ha
quedado pequeña es porque la hipófisis ha liberado unas hormonas especiales que
te han hecho crecer. Esta glándula también desempeña un papel muy importante
en la pubertad. La pubertad es una etapa en la que los cuerpos de los niños y las
niñas atraviesan cambios importantes a medida que se van convirtiendo en
hombres y mujeres; todo ello gracias a las hormonas liberadas por la hipófisis.
Esta pequeña glándula participa en la fabricación de muchas otras hormonas,
como las que controlan la cantidad de azúcares y de agua que hay en tu cuerpo.
El hipotálamo controla la temperatura
El hipotálamo viene a ser el termómetro interno de tu cerebro (como esa cajita
que controla la temperatura en tu casa). El hipotálamo sabe a qué temperatura
debería estar tu cuerpo (unos 98,6 ºF o 37 ºC). Si tu cuerpo está demasiado
caliente, el hipotálamo te indicará que sudes. Si está demasiado frío, el hipotálamo
te hará temblar. Temblar y sudar son los intentos que hace tu cuerpo para retomar
la temperatura que necesita tener.
El cerebro y el sistema nervioso
Lóbulo temporal
El lóbulo temporal, ubicado cerca de los oídos, procesa la audición y participa en la
recuperación de los recuerdos.
Esos nervios...
Por lo tanto, el cerebro es el jefe pero no puede hacerlo todo solo. Necesita la
ayuda de algunos nervios, de hecho, de muchos nervios. Y también necesita la
médula espinal, que es un conjunto largo de nervios que discurre por el interior de
la columna vertebral. La médula espinal y los nervios (o sistema nervioso)
permiten el intercambio de mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo.
Cuando ves que un cactus lleno de pinchos va a caer directamente sobre la cabeza
de tu mejor amigo, tus nervios y tu cerebro se comunican entre sí, y tú saltas y le
gritas a tu amigo que se aparte. Si eres muy rápido, ¡tal vez puedas detener la
caída de la planta antes de que golpee a tu amigo!
El sistema nervioso está compuesto por millones y millones de neuronas, que son
unas células microscópicas. Cada neurona tiene pequeñas ramificaciones que le
permiten conectarse a otras neuronas.
Cuando aprendes cosas, los mensajes viajan de una neurona a otra, una y otra
vez. A la larga, el cerebro empieza a crear conexiones (o vías) entre neuronas, de
modo que te puede resultar más fácil hacer cosas y las puedes hacer cada vez
mejor.
Recuerda la primera vez que montaste en bicicleta. Tu cerebro tenía que pensar en
pedalear, mantener el equilibrio, dirigir el manillar, concentrarse en la calle y hasta
en usar los frenos: ¡y todo al mismo tiempo! Muchas cosas a la vez, ¿verdad? Pero
a medida que ibas practicando, las neuronas se fueron enviando mensajes
repetidamente hasta que se creó una vía en tu cerebro. Ahora puedes montar en
bicicleta sin pensar en todo eso porque las neuronas han creado con éxito la vía de
la "conducción de bicicletas".
¿En qué parte del cerebro residen las emociones?
Con todas las cosas que hace, ¿te extraña que el cerebro también regule las
emociones? Tal vez te lo has pasado de fábula el día de tu cumpleaños y estás
muy contento. O tu amigo está enfermo y estás triste. O tu hermano pequeño te
ha desordenado la habitación ¡y estás muy enfadado! ¿De dónde proceden todos
esos sentimientos? De tu cerebro, por descontado.
El cerebro tiene un pequeño grupo de células a cada lado llamado amígdala. El
término amígdala proviene de la palabra latina "almendra", porque esta área tiene
esa forma. Los científicos creen que la amígdala es la responsable de las
emociones. Es normal tener distintos tipos de emociones, tanto buenas como
malas. A veces puedes estar un poco triste, y otras veces puede tener miedo o
sentirte feliz.
Sé bueno con tu cerebro
¿Qué puedes hacer por tu cerebro? Muchas cosas.
• Come alimentos saludables. Contienen vitaminas y minerales que son
importantes para el sistema nervioso.
• Juega mucho (haz mucho ejercicio físico).
• Usa casco cuando montes en bicicleta o practiques deportes que requieran
protección para la cabeza.
• No bebas alcohol, ni consumas drogas ni tabaco.
• Utiliza tu cerebro participando en actividades que te planteen desafíos,
como hacer rompecabezas, leer, tocar un instrumento musical, hacer una
obra de arte ¡o cualquier otra cosa que ejercite tu cerebro!
SISTEMA REPRODUCTOR
Sistema reproductor femenino
¿Qué es la reproducción?
La reproducción es el proceso por el cual los organismos generan más
organismos de su tipo. Pero, si bien el aparato reproductor es esencial
para mantener viva a una especie, a diferencia de otros sistemas del
cuerpo, no es esencial para mantener vivo a un individuo.
En el proceso de reproducción humana, participan dos tipos de células
sexuales, o gametos. El gameto masculino, o espermatozoide, y el
gameto femenino, u óvulo, se unen en el sistema reproductor femenino.
Cuando un espermatozoide fertiliza (se une) a un óvulo, este óvulo
fertilizado recibe el nombre de cigoto. El cigoto atraviesa un proceso en
el que se convierte en embrión y se desarrolla hasta ser un feto.
Para la reproducción, se necesita tanto del aparato reproductor
masculino como del aparato reproductor femenino.
Los seres humanos, al igual que otros organismos, pasan algunas de sus
características a la siguiente generación. Lo hacemos a través de
nuestros genes, los transmisores especiales de rasgos humanos. Los
genes que los padres transmiten son los que hacen que esos niños se
parezcan a otras personas de la familia, pero también que cada niño sea
único. Estos genes provienen del espermatozoide masculino y del óvulo
femenino.
¿Qué es el sistema reproductor femenino?
La parte externa de los órganos reproductores femeninos se
denomina vulva, que significa "cubierta". La vulva, que está ubicada
entre las piernas, cubre la abertura que conduce a la vagina y a otros
órganos reproductores ubicados dentro del cuerpo.
La zona carnosa ubicada justo por encima de la parte superior de la
abertura vaginal recibe el nombre de monte de Venus. La abertura
vaginal está rodeada por dos pares de pliegues de piel llamados labios.
El clítoris, un pequeño órgano sensorial, está ubicado hacia la parte
delantera de la vulva, donde se unen los pliegues de los labios. Entre los
labios, hay aberturas hacia la uretra (el canal que transporta la orina
desde la vejiga hacia la parte externa del cuerpo) y la vagina. Cuando
una niña alcanza la madurez sexual, los labios externos y el monte de
Venus se cubren con vello púbico.
Los órganos reproductores internos de la mujer son la vagina, el útero,
las trompas de Falopio y los ovarios.
La vagina es un tubo muscular hueco que se extiende desde la abertura
vaginal hasta el útero. Como posee paredes musculares, la vagina se
puede expandir y contraer. Esta capacidad de ensancharse o
estrecharse permite que la vagina pueda albergar algo tan delgado
como un tampón o tan ancho como un bebé. Las paredes musculares de
la vagina están recubiertas por membranas mucosas, que la mantienen
húmeda y protegida.
La vagina cumple tres funciones:
1. Es el lugar donde se inserta el pene durante las relaciones
sexuales.
2. Es el camino (canal de parto) a través del cual un bebé abandona
el cuerpo de la mujer durante el alumbramiento.
3. Es la vía a través de la cual se elimina la sangre menstrual
durante los períodos.
La abertura de la vagina está parcialmente cubierta por un trozo
delgado de tejido similar a la piel, que recibe el nombre de himen. El
himen suele ser diferente de una mujer a otra. En la mayoría de las
mujeres, el himen se estira o rasga después de la primera experiencia
sexual y es posible que sangre un poco (esto suele provocar algo de
dolor o puede resultar indoloro). No obstante, en algunas mujeres que
han tenido relaciones sexuales, el himen no sufre grandes
modificaciones. Y en algunas mujeres, el himen ya está estirado incluso
antes de que comiencen a tener relaciones sexuales.
La vagina se conecta al útero en el cuello del útero. El cuello del útero
tiene paredes fuertes y gruesas. La abertura del cuello del útero es muy
pequeña (no es más ancha que una pajilla), razón por la cual un tampón
no puede quedar nunca dentro del cuerpo de una mujer. Durante el
parto, el cuello del útero se puede expandir para permitir el paso del
bebé.
El útero tiene forma de pera invertida, con un recubrimiento grueso y
paredes musculares; de hecho, el útero posee algunos de los músculos
más fuertes del cuerpo de la mujer. Estos músculos son capaces de
expandirse y contraerse para albergar al feto en crecimiento y después
ayudan a empujar al bebé hacia afuera durante el parto. Cuando una
mujer no está embarazada, el útero mide tan solo unas 3 pulgadas (7,5
centímetros) de largo y 2 pulgadas (5 centímetros) de ancho.
En las esquinas superiores del útero, las trompas de Falopio conectan
el útero con los ovarios. Los ovarios son dos órganos con forma de
óvalo ubicados en la parte superior derecha e izquierda del útero.
Producen, almacenan y liberan óvulos hacia las trompas de Falopio en
un proceso denominado "ovulación.
Existen dos trompas de Falopio, cada una de ellas unida a un lado del
útero. Dentro de cada tubo hay un pequeñísimo canal, del ancho de una
aguja de coser. En el extremo opuesto de cada trompa de Falopio, hay
una zona de bordes irregulares que tiene el aspecto de un embudo. Esta
zona de bordes irregulares envuelve al ovario, pero no se conecta
totalmente con él. Cuando un óvulo sale de un ovario, entra en la
trompa de Falopio. Una vez que el óvulo se encuentra en la trompa de
Falopio, los diminutos pelos del revestimiento del tubo lo empujan hacia
el útero a través del estrecho pasaje.
Los ovarios también forman parte del sistema endocrino, porque
producen las hormonas sexuales femeninas, como el estrógeno y la
progesterona.
¿Cómo funciona el aparato reproductor femenino?
El parato reproductor femenino permite que una mujer:
• produzca óvulos
• tenga relaciones sexuales
• proteja y nutra al óvulo fertilizado hasta que se desarrolle
completamente
• dé a luz
La reproducción sexual no sería posible sin los órganos sexuales
denominados gónadas. La mayoría de las personas creen que las
gónadas son los testículos. Pero los dos sexos poseen gónadas: en la
mujer, las gónadas son los ovarios, que producen los gametos
femeninos (óvulos). Las gónadas masculinas producen gametos
masculinos (espermatozoides).
Cuando una mujer nace, sus ovarios contienen cientos de miles de
óvulos, que permanecen inactivos hasta que comienza la pubertad . En
la pubertad, la glándula pituitaria (ubicada en la parte central
del cerebro), comienza a generar hormonas que estimulan a los ovarios
para producir hormonas sexuales femeninas, incluido el estrógeno. La
secreción de estas hormonas hace que una niña se desarrolle y se
transforme en una mujer sexualmente madura.
Hacia el final de la pubertad, las niñas comienzan a liberar óvulos como
parte de un período mensual denominado "ciclo menstrual".
Aproximadamente una vez al mes, durante la ovulación, un ovario envía
un diminuto óvulo hacia una de las trompas de Falopio.
A menos que el óvulo sea fertilizado por un espermatozoide mientras se
encuentra en la trompa de Falopio, se secará y abandonará el cuerpo
aproximadamente dos semanas más tarde a través del útero. Esto es lo
que se denomina "menstruación". La sangre y los tejidos del
revestimiento interno del útero se combinan para conformar el flujo
menstrual, que en la mayoría de las muchachas dura de 3 a 5 días. El
primer período de una niña se denomina menarca.
Normalmente, las mujeres y muchachas sienten algunas molestias en
los días previos a sus períodos. El síndrome premenstrual incluye tanto
síntomas físicos como emocionales que muchas mujeres experimentan
antes del período. Entre estos síntomas se encuentran los siguientes:
• acné
• hinchazón
• cansancio
• dolor de espalda
• senos sensibles o dolorosos a la palpación
• dolores de cabeza
• estreñimiento
• diarrea
• antojos alimentarios
• depresión
• irritabilidad
• dificultades para concentrarse o manejar el estrés
El síndrome premenstrual suele empeorar durante los 7 días anteriores
al inicio del período y desaparece una vez que este comienza.
Muchas muchachas también tienen dolores abdominales durante los
primeros días del período debido a las prostaglandinas, que son
sustancias químicas del cuerpo que provocan la contracción de los
músculos lisos del útero. Estas contracciones involuntarias pueden ser
débiles o agudas e intensas.
Después de la menarca, el cuerpo de una muchacha puede tardar dos
años en desarrollar ciclos menstruales regulares. Durante ese tiempo,
su cuerpo se está ajustando a las hormonas que aparecen en la
pubertad. En promedio, el ciclo menstrual de una mujer adulta es de 28
días, pero puede variar de 23 a 35 días.
¿Qué ocurre si se fecunda un óvulo?
Si un hombre y una mujer tienen relaciones sexuales dentro de los días
cercanos a la ovulación de la mujer, es probable que haya una
fertilización. Cuando el hombre eyacula (despide semen por el pene),
una pequeña cantidad de semen queda depositado en la vagina. En esta
pequeña cantidad de semen, hay millones de espermatozoides que
"nadan" hacia arriba desde la vagina, a través del cuello uterino y el
útero, para unirse al óvulo en la trompa de Falopio. Solo hace falta un
espermatozoide para fertilizar un óvulo.
Entre 5 y 6 días después de que el espermatozoide fertiliza al óvulo, el
óvulo fertilizado (cigoto) ya es un blastocisto multicelular.
Un blastocisto tiene el tamaño aproximado de una cabeza de alfiler y
es una bola hueca de células con líquido en el interior. El blastocisto se
entierra en el revestimiento del útero, denominado endometrio. Una
hormona, el estrógeno, hace que el endometrio se ensanche y llene de
sangre. La progesterona, otra hormona liberada por los ovarios,
mantiene el endometrio ensanchado con sangre para que el blastocisto
sea capaz de insertarse en la pared del útero y absorber los nutrientes
que hay en ella. Este proceso recibe el nombre de implantación.
A medida que las células del blastocisto reciben nutrientes, comienza
otra etapa de desarrollo. En la etapa embrionaria, las células internas
conforman un círculo aplanado denominado "disco embrionario", que se
desarrollará y llegará a ser un bebé. Las células externas se transforman
en membranas delgadas que se forman alrededor del bebé. Las células
se multiplican miles de veces y se mueven a nuevas posiciones hasta
transformarse, finalmente, en el embrión.
Después de aproximadamente 8 semanas, el embrión tiene un tamaño
similar al de una frambuesa, pero ya están formadas prácticamente
todas sus partes (el cerebro y los nervios, el corazón y la sangre, el
estómago y los intestinos, los músculos y la piel).
Durante la etapa fetal, que dura desde la novena semana posterior a la
fertilización hasta el momento del nacimiento, el desarrollo continúa con
la multiplicación, el movimiento y el cambio de las células. El feto flota
en el líquido amniótico que se encuentra dentro del saco amniótico.
Recibe oxígeno y nutrientes de la sangre de la madre a través de
la placenta. Esta estructura, similar a un disco, se adosa al
revestimiento interno del útero y se conecta con el feto a través
del cordón umbilical. La membrana y el líquido amniótico protegen al
feto de los golpes y sacudidas que pueda sufrir el cuerpo de la madre.
El embarazo dura un promedio de 280 días; aproximadamente 9 meses.
Cuando el bebé está listo para nacer, su cabeza presiona el cuello del
útero y este comienza a relajarse y ensancharse para prepararse para el
paso del bebé hacia la vagina y a través de ella. En el cuello del útero, la
mucosidad habrá formado un tapón que comienza a aflojarse. Cuando la
madre rompe bolsa, el tapón y el líquido amniótico salen a través de la
vagina.
Cuando comienzan las contracciones del trabajo de parto, las paredes
del útero se contraen por la estimulación de una hormona pituitaria,
la oxitocina. Las contracciones hacen que el cuello del útero se
ensanche y comience a abrirse. Después de varias horas de
ensanchamiento, el cuello del útero se dilata (se abre) lo suficiente
como para que el bebé salga. El bebé es empujado hacia afuera del
útero, a través del cuello del útero y a lo largo del canal de parto. Por lo
general, primero sale la cabeza del bebé. El cordón umbilical sale junto
con el bebé. Una vez que el bebé nace, se sujeta el cordón con una
pinza y se lo corta a la altura el ombligo.
La última etapa del proceso de parto, que se denomina "posparto", es la
expulsión de la placenta. Después de que se separa del revestimiento
interno del útero, las contracciones de este la empujan hacia afuera,
junto con las membranas y los líquidos.
Sistema reproductor masculino
¿Qué es la reproducción?
La reproducción es el proceso mediante el cual los organismos crean
nuevos organismos como ellos mismos. Pero, aunque el sistema
reproductor es fundamental para mantener viva una especie, a
diferencia de otros sistemas del cuerpo, no es fundamental para
mantener vivo a un individuo.
En el proceso de reproducción humana, participan dos tipos de células
sexuales, o gametos. El gameto masculino, o espermatozoide, y el
gameto femenino, el óvulo u ovocito, que se unen dentro del sistema
reproductor femenino. Cuando el espermatozoide fecunda (se une a) un
óvulo, este óvulo fecundado se llama cigoto. El cigoto atraviesa un
proceso en el que se convierte en embrión y más adelante en feto.
Tanto el sistema reproductor masculino como el sistema reproductor
femenino son necesarios para la reproducción.
Los seres humanos, al igual que otros organismos, trasmitimos algunas
de nuestras características a la siguiente generación. Lo hacemos a
través de los genes, los portadores especiales de los rasgos humanos.
Los genes que los padres transmiten a sus hijos hacen que estos se
parezcan a otros miembros de la familia, pero también hacen que cada
hijo sea único. Estos genes provienen del espermatozoide masculino y
del óvulo femenino.
¿Qué es el sistema reproductor masculino?
Las personas de género masculino tienen unos órganos reproductores,
o genitales, que están tanto dentro como fuera de la pelvis. Los
genitales masculinos incluyen:
• los testículos
• el sistema de conductos, que está formado por el epidídimo y el
conducto deferente
• las glándulas accesorias, que incluyen las vesículas seminales y la
próstata
• el pene
En un chico que ya ha alcanzado la madurez sexual, sus
dos testículos de forma ovalada fabrican y almacenan millones de
diminutos espermatozoides.
Los testículos también forman parte del sistema endocrino, porque
fabrican hormonas, como la testosterona. En los chicos, la
testosterona desempeña un papel muy importante en la pubertad. A
medida que va avanzando la pubertad, los testículos la fabrican cada
vez en mayor cantidad. La testosterona es la hormona que hace que a
los chicos se les agrave la voz, se les desarrolle la musculatura y les
salga vello en el cuerpo y en la cara. También estimula la fabricación
de espermatozoides.
Muy cerca de los testículos están el epidídimo y el conducto deferente,
que transporta los espermatozoides. El epidídimo y los testículos
cuelgan dentro de una estructura similar a una bolsa, situada fuera de la
pelvis y llamada escroto. Esta bolsa de piel ayuda a regular la
temperatura de los testículos, que se tienen que mantener a una
temperatura más baja que el resto del cuerpo para fabricar y almacenar
espermatozoides. El escroto cambia de tamaño para mantener la
temperatura adecuada. Cuando hace frío, el escroto se encoge y se
tensa para conservar el calor del cuerpo. Cuando hace calor, el escroto
aumenta de tamaño y cuelga más para eliminar el exceso de calor. Esto
ocurre de forma automática, sin que los chicos tengan siquiera que
pensar en ello. El cerebro y el sistema nervioso dan la señal al escroto
para que cambie de tamaño.
Las glándulas accesorias, que incluyen las vesículas seminales y
la próstata, aportan líquidos que lubrican el sistema de conductos y
nutren a los espermatozoides. La uretra es el conducto que lleva los
espermatozoides (en un líquido llamado semen) hacia el exterior del
cuerpo a través del pene. La uretra también forma parte del sistema
urinario, porque es el conducto por el que pasa la orina cuando sale de
la vejiga y abandona el cuerpo.
El pene consta de dos partes: el tronco (o tallo) y el glande. El tronco
es la parte principal del pene y el glande es la punta (llamada a veces
"cabeza"). Al final del glande hay una pequeña abertura, que es por
donde el semen y la orina salen del cuerpo a través de la uretra. El
interior de pene está formado por un tejido esponjoso que se puede
expandir y contraer.
Todos los niños nacen con prepucio, un pliegue de piel situado al final
del pene que recubre el glande. Algunos son circuncidados, lo que
significa que un médico o un clérigo les corta y les extrae el prepucio. La
circuncisión se suele hacer en los primeros días de vida de un bebé. No
es necesaria desde un punto de vista médico, pero los padres que
deciden circuncidar a sus hijos lo suelen hacer por sus creencias
religiosas, porque les parece más higiénico o por razones culturales o
sociales. Los niños con el pene circuncidado no son distintos de los que
no lo tienen circuncidado: todos los penesfuncionan y sienten igual,
tengan o no prepucio.
¿Cómo funciona el sistema reproductor masculino?
El sistema reproductor masculino:
• fabrica semen
• libera semen dentro del sistema reproductor femenino durante el
coito
• fabrica hormonas sexuales, lo que ayuda a que los chicos se
conviertan en adultos sexualmente maduros durante la pubertad
Cuando nacen, los niños ya tienen todas las partes del sistema
reproductor, pero no pueden reproducirse hasta la pubertad. Cuando
entran en esta etapa, por lo general entre los 9 y 15 años de edad, la
hipófisis, situada cerca del cerebro, segrega hormonas que estimulan a
los testículos para fabricar testosterona. La testosterona provoca
muchos cambios en el cuerpo de un niño.
Aunque estos cambios ocurren a un ritmo distinto en cada niño, las
etapas de la pubertad suelen seguir una secuencia fija:
• Durante la primera etapa de la pubertad, el escroto y los testículos
aumentan de tamaño.
• A continuación, el pene se alarga, y las vesículas seminales y la
próstata aumentan de tamaño.
• Empieza a salir vello en la zona púbica y después en la cara y las
axilas. Durante este período, también se agrava la voz.
• Los niños también dan un estirón durante la pubertad a medida
que van alcanzando la estatura y el peso propios de la etapa
adulta.
¿Qué hacen los espermatozoides?
Un chico que ha entrado en la pubertad fabrica millones de
espermatozoides cada día. Cada espermatozoide es sumamente
pequeño: solo mide 1/600 de pulgada (0,05 milímetros de longitud). Los
espermatozoides se desarrollan en los testículos dentro de un sistema
de diminutos conductos llamados túbulos seminíferos. Al nacer, estos
túbulos contienen células redondas simples. Durante la pubertad, la
testosterona y otras hormonas hacen que estas células se transformen
en espermatozoides. Las células se dividen y cambian de forma hasta
acabar teniendo una cabeza y una cola corta, como los renacuajos. La
cabeza contiene el material genético (genes). Los espermatozoides
pasan al epidídimo, donde completan su desarrollo.
Los espermatozoides pasan luego al conducto deferente o seminal.
Las vesículas seminales y la próstata fabrican un líquido blanquecino
llamado líquido seminal, que se mezcla con los espermatozoides para
formar el semen cuando un hombre se excita sexualmente. El pene, que
suele estar flácido, se endurece cuando un hombre se excita
sexualmente. El tejido de su interior se llena de sangre y el pene se
pone duro y erecto (una erección). La rigidez del pene erecto facilita su
inserción en la vagina de la mujer durante el acto sexual. Cuando se
estimula un pene erecto, los músculos que rodean los órganos
reproductores se contraen y empujan el semen por el sistema de
conductos y la uretra. El semen se expulsa del cuerpo a través de la
uretra; este proceso se llama eyaculación. Cada vez que un chico
eyacula, su semen puede contener hasta 500 millones de
espermatozoides.
¿Qué es la concepción?
Si el semen se eyacula en la vagina de una mujer, millones de
espermatozoides “nadan" hacia arriba por la vagina, pasan por el cuello
uterino y luego entran en el útero para unirse al óvulo en la trompa de
Falopio. Solo se necesita un espermatozoide para fecundar un óvulo.
El óvulo fecundado pasa a llamarse cigoto y contiene 46 cromosomas: la
mitad procedentes del óvulo y la otra mitad procedentes del
espermatozoide. El material genético del hombre y de la mujer se
combina para crear un nuevo individuo. El cigoto se vuelve a dividir una
y otra vez a medida que va creciendo dentro del útero, madurando a lo
largo del embarazo para transformarse primero en un embrión, después
en un feto y, por último, en un bebé recién nacido.
¿Qué es el sistema reproductor masculino?
Las personas de género masculino tienen unos órganos reproductores, o genitales, que están
tanto dentro como fuera de la pelvis. Los genitales masculinos incluyen:
• los testículos
• el sistema de conductos, que está formado por el epidídimo y el conducto
deferente
• las glándulas accesorias, que incluyen las vesículas seminales y la próstata
• el pene
En un chico que ya ha alcanzado la madurez sexual, sus dos testículos de forma ovalada
fabrican y almacenan millones de diminutos espermatozoides.
Los testículos también forman parte del sistema endocrino, porque fabrican hormonas, como
la testosterona. En los chicos, la testosterona desempeña un papel muy importante en
la pubertad. A medida que va avanzando la pubertad, los testículos la fabrican cada vez en
mayor cantidad. La testosterona es la hormona que hace que a los chicos se les agrave la
voz, se les desarrolle la musculatura y les salga vello en el cuerpo y en la cara. También
estimula la fabricación de espermatozoides.
Muy cerca de los testículos están el epidídimo y el conducto deferente, que transporta los
espermatozoides. El epidídimo y los testículos cuelgan dentro de una estructura similar a una
bolsa, situada fuera de la pelvis y llamada escroto. Esta bolsa de piel ayuda a regular la
temperatura de los testículos, que se tienen que mantener a una temperatura más baja que el
resto del cuerpo para fabricar y almacenar espermatozoides. El escroto cambia de tamaño
para mantener la temperatura adecuada. Cuando hace frío, el escroto se encoge y se tensa
para conservar el calor del cuerpo. Cuando hace calor, el escroto aumenta de tamaño y
cuelga más para eliminar el exceso de calor. Esto ocurre de forma automática, sin que los
chicos tengan siquiera que pensar en ello. El cerebro y el sistema nervioso dan la señal al
escroto para que cambie de tamaño.
Las glándulas accesorias, que incluyen las vesículas seminales y la próstata, aportan
líquidos que lubrican el sistema de conductos y nutren a los espermatozoides. La uretra es el
conducto que lleva los espermatozoides (en un líquido llamado semen) hacia el exterior del
cuerpo a través del pene. La uretra también forma parte del sistema urinario, porque es el
conducto por el que pasa la orina cuando sale de la vejiga y abandona el cuerpo.
El pene consta de dos partes: el tronco (o tallo) y el glande. El tronco es la parte principal del
pene y el glande es la punta (llamada a veces "cabeza"). Al final del glande hay una pequeña
abertura, que es por donde el semen y la orina salen del cuerpo a través de la uretra. El
interior de pene está formado por un tejido esponjoso que se puede expandir y contraer.
Todos los niños nacen con prepucio, un pliegue de piel situado al final del pene que recubre
el glande. Algunos son circuncidados, lo que significa que un médico o un clérigo les corta y
les extrae el prepucio. La circuncisión se suele hacer en los primeros días de vida de un bebé.
No es necesaria desde un punto de vista médico, pero los padres que deciden circuncidar a
sus hijos lo suelen hacer por sus creencias religiosas, porque les parece más higiénico o por
razones culturales o sociales. Los niños con el pene circuncidado no son distintos de los que
no lo tienen circuncidado: todos los penesfuncionan y sienten igual, tengan o no prepucio.
¿Cómo funciona el sistema reproductor masculino?
El sistema reproductor masculino:
• fabrica semen
• libera semen dentro del sistema reproductor femenino durante el coito
• fabrica hormonas sexuales, lo que ayuda a que los chicos se conviertan en
adultos sexualmente maduros durante la pubertad
Cuando nacen, los niños ya tienen todas las partes del sistema reproductor, pero no pueden
reproducirse hasta la pubertad. Cuando entran en esta etapa, por lo general entre los 9 y 15
años de edad, la hipófisis, situada cerca del cerebro, segrega hormonas que estimulan a los
testículos para fabricar testosterona. La testosterona provoca muchos cambios en el cuerpo
de un niño.
Aunque estos cambios ocurren a un ritmo distinto en cada niño, las etapas de la pubertad
suelen seguir una secuencia fija:
• Durante la primera etapa de la pubertad, el escroto y los testículos
aumentan de tamaño.
• A continuación, el pene se alarga, y las vesículas seminales y la próstata
aumentan de tamaño.
• Empieza a salir vello en la zona púbica y después en la cara y las axilas.
Durante este período, también se agrava la voz.
• Los niños también dan un estirón durante la pubertad a medida que van
alcanzando la estatura y el peso propios de la etapa adulta.
¿Qué hacen los espermatozoides?
Un chico que ha entrado en la pubertad fabrica millones de espermatozoides cada día. Cada
espermatozoide es sumamente pequeño: solo mide 1/600 de pulgada (0,05 milímetros de
longitud). Los espermatozoides se desarrollan en los testículos dentro de un sistema de
diminutos conductos llamados túbulos seminíferos. Al nacer, estos túbulos contienen células
redondas simples. Durante la pubertad, la testosterona y otras hormonas hacen que estas
células se transformen en espermatozoides. Las células se dividen y cambian de forma hasta
acabar teniendo una cabeza y una cola corta, como los renacuajos. La cabeza contiene el
material genético (genes). Los espermatozoides pasan al epidídimo, donde completan su
desarrollo.
Los espermatozoides pasan luego al conducto deferente o seminal. Las vesículas seminales
y la próstata fabrican un líquido blanquecino llamado líquido seminal, que se mezcla con los
espermatozoides para formar el semen cuando un hombre se excita sexualmente. El pene,
que suele estar flácido, se endurece cuando un hombre se excita sexualmente. El tejido de su
interior se llena de sangre y el pene se pone duro y erecto (una erección). La rigidez del pene
erecto facilita su inserción en la vagina de la mujer durante el acto sexual. Cuando se estimula
un pene erecto, los músculos que rodean los órganos reproductores se contraen y empujan el
semen por el sistema de conductos y la uretra. El semen se expulsa del cuerpo a través de la
uretra; este proceso se llama eyaculación. Cada vez que un chico eyacula, su semen puede
contener hasta 500 millones de espermatozoides.
¿Qué es la concepción?
Si el semen se eyacula en la vagina de una mujer, millones de espermatozoides “nadan" hacia
arriba por la vagina, pasan por el cuello uterino y luego entran en el útero para unirse al óvulo
en la trompa de Falopio. Solo se necesita un espermatozoide para fecundar un óvulo.
El óvulo fecundado pasa a llamarse cigoto y contiene 46 cromosomas: la mitad procedentes
del óvulo y la otra mitad procedentes del espermatozoide. El material genético del hombre y
de la mujer se combina para crear un nuevo individuo. El cigoto se vuelve a dividir una y otra
vez a medida que va creciendo dentro del útero, madurando a lo largo del embarazo para
transformarse primero en un embrión, después en un feto y, por último, en un bebé recién
nacido.