Reaseguro.
Entre las diferentes definiciones que se encuentran para el reaseguro, nos parece que la
registrada a continuación es la más completa en el sentido de que comprende las dos
modalidades en que se desarrolla: proporcional y no-proporcional: Reaseguro es la
operación por medio de la cual una institución de seguro toma a su cargo, parcial o
totalmente:
a) Un riesgo cubierto por otra o,
b) El remanente de daños que exceda de la suma asegurada por el asegurador
directo.
Dicha operación se lleva a cabo con el fin de reducir, en ambos casos, la pérdida probable
del asegurador directo; la misma descansa en una participación del riesgo con otro ente,
de suerte tal, que, en caso de pérdida, ésta también sea compartida y la carga del
asegurador directo sea menor. La operación se plasma en un contrato de reaseguro el
cual contiene una serie de cláusulas de carácter técnico, comercial y legal, que regula
todo tipo de relación entre asegurador y reasegurador.
La operación de reaseguro se origina de la necesidad que los mercados imponen a los
aseguradores de aceptar riesgos cuyo valor supera el equilibrio técnico de sus carteras
(conjunto de riesgos de una empresa aseguradora, ramo por ramo), lográndose mediante
el reaseguro la segmentación de los riesgos en porciones tales que la relación entre su
magnitud y calidad los convierte en comparables entre sí; en otras palabras, homogenizar
cuantitativamente hablando, la cartera -cada ramo- del asegurador.
Se debe tener presente que seguro y reaseguro son dos operaciones separadas una de la
otra y la segunda, obviamente, no puede existir sin la primera y el asegurado tampoco
tiene nada que ver con dicha operación, en el sentido de que para él la institución que lo
aseguró es la única responsable para con él en caso de verificarse el evento por el cual
se compró el seguro.
Al igual que en el seguro directo, también para el reaseguro son válidos los siguientes
principios:
• Debe existir un interés asegurable.
• El contrato de reaseguro es de máxima buena fe (utmost good faith) mientras que
el contrato de seguro es uno de buena fe.
• El contrato es indemnizatorio y la materia del mismo debe existir en el momento de
estipularlo.
El concepto de máxima buena fe es un aspecto fundamental del reaseguro en el sentido
de que, como se verá, hay contratos que operan a ciegas en donde el reasegurador no
tiene la posibilidad de conocer los riesgos que está respaldando y a partir del mismo
momento en que lo hace el asegurador directo.
Características del reaseguro.
La función principal del reaseguro es de naturaleza técnica porque, partiendo de la
limitación de los riesgos, tiene como objetivo equilibrar la cartera de una institución de
seguro al nivelar las exposiciones de la misma; además contribuye a reducir el alea
financiera de aquella.
Los aspectos más sobresalientes del reaseguro bajo el perfil técnico, económico y jurídico
pueden resumirse como sigue:
1) Económicamente el reaseguro tiene el efecto de desplazar la incidencia financiera de
los siniestros y limita la carga de la empresa aseguradora solamente a la parte de los
mismos que ella puede soportar.
2) El reaseguro tiende a mejorar las condiciones técnicas del asegurador nivelando
cuantitativamente la medida de sus exposiciones y permite que alcance un equilibrio entre
primas y siniestros por un lado o, por otro, contener el pago de excedentes de siniestros
dentro de algunos límites también previstos por los contratos.
3) La ayuda técnica se completa con otra muy importante: la de permitir a la empresa
aseguradora la suscripción de riesgos de importancia, por lo que aumenta,
indirectamente, las posibilidades industriales de la aseguradora.
4) Bajo el punto de vista jurídico el reaseguro no modifica la relación entre asegurado y
aseguradora en el sentido de que el primero es totalmente ajeno a la operación del
reaseguro siendo la segunda la única responsable frente al primero por las obligaciones
asumidas por la aseguradora (este principio no se invalida si en algunas ocasiones el
asegurado conoce quiénes son los reaseguradores).
5) El reaseguro se considera como un seguro contra pérdidas patrimoniales del
asegurador frente a eventuales desviaciones en la siniestralidad de las coberturas
otorgadas lo que originaría un desequilibrio financiero de la aseguradora; se trata por lo
tanto de un riesgo financiero.
Utilidad del reaseguro.
El reaseguro es útil:
1) Al asegurador, porque le proporciona la certeza sobre la viabilidad económica de
su operación.
2) Al asegurador, porque le permite hacer frente a sus compromisos asumiendo
responsabilidades cuantiosas sin sacrificar el sano equilibrio de sus reservas.
3) Al reasegurador, porque le ofrece la posibilidad de incrementar el volumen de su
primaje sin necesidad de un complejo mecanismo y con gastos reducidos.
4) A la economía de un país, en virtud de que ofreciendo la cobertura de bienes que
están dedicados al bienestar económico de la comunidad -mismos que no podrían
existir si no se contara con el respaldo del seguro- ayudan al desarrollo del mismo
país.
5) para que la operación del reaseguro tenga éxito será necesario que el
reasegurador conozca:
a) situación financiera y reputación del asegurador;
b) experiencia, política de suscripción de los riesgos;
c) límites de las responsabilidades del asegurador;
d) áreas en las cuales se originan los riesgos (distribución geográfica de los
riesgos) y
e) calidad de la dirección del asegurador.
Actores que intervienen en el Reaseguro.
1. Los Aseguradores: Las personas y bienes están expuestas al riesgo en todo
momento, y por ello existen personas interesadas en contratar un seguro. La
persona que contrata el seguro es el tomador de seguro y la persona a quien
protege el seguro es el asegurado. El asegurado es la persona física o jurídica
que recibe el servicio de protección contra el riesgo expuesto en su persona, sus
bienes o en su patrimonio.
2. Los Aseguradores Directos: Los aseguradores directos son los compradores de
reaseguro y su volumen de compra depende en parte de la estructura del mercado
de seguros de cada país. El tamaño de cualquier siniestro o acumulación de
siniestros derivados de un solo acontecimiento que una compañía de seguros
puede retener por su cuenta, suele aumentar en forma directamente proporcional:
al volumen y distribución de las pólizas suscritas y a la cifra de sus reservas
comparado con la de las primas suscritas. Por lo tanto, cuanto más repartido este
el negocio de seguros en un país entre muchas compañías pequeñas y nuevas,
mayor suele ser la demanda total de reaseguros en el mercado.
3. Las Reaseguradoras: Las reaseguradoras son las instituciones autorizadas para
asegurar el riesgo que asumen las aseguradoras. Por medio del contrato de
reaseguro el asegurador transfiere una parte o todo el riesgo que asume. Las
reaseguradoras dan solidez al funcionamiento del sector asegurador, generan
tranquilidad a las aseguradoras, ya que cuentan con una garantía adicional a sus
obligaciones. Al ceder parte del riesgo, las aseguradoras minimizan las posibles
pérdidas que podrían hacer que la compañía quiebre.
4. Los Retro-cesionarios: La retrocesión es el reaseguro cedido por un
reasegurador a otra entidad aseguradora o reaseguradora para liberar una parte
de los riesgos asumidos, equilibrando así sus resultados y homogenizando sus
responsabilidades. Es decir, un reaseguro para el reasegurador.
La retrocesión se produce cuando un asegurador adquiere riesgos muy grandes
que exceden su capacidad y al cederlo al reaseguro también pasa la retención que
algún reasegurador desea mantener por cuenta propia. De esta manera se
produce una dispersión de riesgo a través del reaseguro y de sus retro
cesionarios.
5. Los Corredores de Reaseguro o Intermediarios: Una compañía de seguros
puede contratar su reaseguro directamente con los reaseguradores, pero para
determinadas formas de reaseguro o en ciertas situaciones se utiliza a los
mediadores para gestionar el reaseguro.
Los Contratos de Reaseguro.
Las relaciones entre las compañías de seguro directo y los reaseguradores se formalizan
por escrito mediante un contrato de reaseguro. El contrato de reaseguro es el medio por
cual el cedente o asegurador directo, transfiere al reasegurador o cesionario, todos o
algunos de los riesgos productos de su operación como asegurador. Sin embargo, la
protección contratada por el asegurador directo tiene un costo que se denomina prima o
tasa.
Principios Básicos de Seguros aplicables al Reaseguro.
La Asociación Internacional de Supervisores de Seguros (IAIS por sus siglas en inglés)
emitió unos principios que proporcionan un marco globalmente aceptado para la
supervisión del sector de seguros, estos fueron publicados en el documento “Principios
Básicos de Seguros, Estándares, Guía y Metodología de Evaluación”.
En el documento se establecen los Principios Básico de Seguros (PBS) que componen el
nivel más alto en la jerarquía y determinan los elementos esenciales que deben estar
presentes en el régimen de supervisión, para promover un sector de seguros
financieramente sano; así como para proporcionar un nivel adecuado de protección al
asegurado. El siguiente nivel en la jerarquía es ocupado por los estándares que
establecen los requisitos dominantes al más alto nivel, mismos que son fundamentales
para la puesta en práctica de los PBS, y se deben encontrar presentes para que una
autoridad de supervisión demuestre su observancia respecto del PBS en particular.
Finalmente, el material de la nota de guía conforma el nivel más bajo de la jerarquía y
apoya típicamente las declaraciones y/o estándares de los PBS.
De los 26 PBS emitidos por la Asociación Internacional de Supervisores de Seguros uno
de ellos es de aplicación especialmente para el Reaseguro. El PBS 13 titulado:
“Reaseguro y otras formas transferencia de riesgos” dicta que el supervisor establecerá y
hará cumplir las normas para el uso del reaseguro y otras formas de transferencia del
riesgo, garantizando que los aseguradores controlen adecuadamente e informen de
manera transparente sus programas de riesgos. Asimismo, tomara en cuenta la
naturaleza del negocio de reaseguros cuando supervisa reaseguradoras con sede en su
jurisdicción.
Marco Legal y Normativo Aplicable al Sector de Reaseguro en El Salvador.
Las principales disposiciones legales aplicables al sector se encuentran en:
a. Código de Comercio;
b. Ley de Sociedades de Seguros;
c. Reglamento de la Ley de Sociedades de Seguro;
d. Ley de Supervisión y Regulación del Sistema Financiero; y
e. Ley Contra el Lavado de Dinero y Activos.
a) Código de Comercio
En el Titulo X, Capitulo IV Reaseguro, establece que se aplicarán las normas generales
para el contrato de seguro, las referentes al seguro contra daños y las del seguro contra la
responsabilidad al reaseguro.
Las disposiciones generales que debe incluir el contrato de seguro y reaseguro son las
siguientes:
1. Definición y celebración del contrato
2. Póliza
3. Riesgo
4. Prima
5. Indemnización
Información
6. Obligaciones relativas al riesgo
7. Prescripción
b) Ley de Sociedades de Seguros
La Ley de Sociedades de Seguros tiene por objeto regular la constitución y el
funcionamiento de las sociedades de seguros y participación de los intermediarios de
seguros, con el fin de velar por los derechos del público y facilitar el desarrollo de la
actividad aseguradora. Asimismo, establece que la actividad de asegurar riesgo a base de
primas solo podrá ejercer en El Salvador por sociedades de seguros constituidas de
acuerdo a esta Ley y lo no previsto en la ley estará sujeto a las disposiciones contenidas
en el Código de Comercio.
En el artículo 2 de esta Ley, se establece que por sociedades de seguros se entenderá
que se trata de sociedades que operan en seguros, reaseguros, fianzas y
reafianzamientos.
En la Ley se establecen disposiciones relacionadas a la constitución, organización y
administración; objeto social, operaciones prohibiciones y requisitos de solvencia;
regularización, intervención y liquidación, disposiciones generales, conciliaciones y; las
disposiciones especiales y transitorias.
c) Reglamento de la Ley de Sociedades de Seguro
El reglamento tiene por objeto desarrollar aquellas disposiciones de la Ley de Sociedades
de Seguros que corresponde reglamentar al Presidente de la República, para la correcta
aplicación de la Ley. Se entiende por sociedades de seguros a todas aquellas sociedades
que operan en seguros, reaseguros, fianza y reafianzamiento.
En el reglamento se establece las disposiciones relacionadas a las operaciones entre
partes vinculadas; solvencia; reservas técnicas; clasificación y valoración de activo y; la
autorización de intermediarios de seguros.
d) Ley de Supervisión y Regulación del Sistema Financiero
El objeto de esta Ley es preservar la estabilidad del sistema financiero, y velar por la
eficiencia y transparencia del mismo, así como velar por la seguridad y solidez de los
integrantes del sistema financiero de acuerdo a las disposiciones de esta Ley, otras leyes
aplicables, los reglamentos y las normas técnicas que se dicten.
e) Ley Contra el Lavado de Dinero y de Activos
El objeto de esta Ley es prevenir, detectar, sancionar y erradicar el delito de lavado de
dinero y de activos, así como su encubrimiento. Además, en esta Ley se consideran
sujetos obligados toda sociedad, empresa o entidad de cualquier tipo, nacional o
extranjera, que integre una institución, grupo o conglomerado financiero supervisado y
regulado por la Superintendencia del Sistema Financiero.
Asimismo, se establece las disposiciones relacionadas a los delitos; obligaciones de las
instituciones sometidas al control de esta Ley; la colaboración interinstitucional,
excepciones al secreto bancario y medidas cautelares; disposiciones generales; y
transitorias.
Bibliografía
Reaseguro, ANTONIO MINZONI CONSORTI (Tercera edición, 2009).
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