Movilidad Urbana en América Latina
Movilidad Urbana en América Latina
ISSN 2451-5213
MOBILITAS II
ISSN 2451-5213
MOBILITAS II
Publicado por
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Mobilitas II
DIRECTOR
CONSEJO EDITORIAL
Carlos De Candia
CETAM/FADU/UBA
Maximiliano Velázquez
CETAM/FADU/UBA
CONSEJO ASESOR
Mónica Alvarado
Universidad Nacional de Rosario
Dick Heinsrichs
DLR-TUB Berlín
COORDINACION NÚMERO
Jimena Dmuchowsky
IMHICIHU-CONICET
CORRECTORA
Antonella Petrelli
UBA
EDITORA
Daiana Bujan
UB
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Mobilitas II
ISSN 2451-5213
MOBILITAS II
INDICE
Diciembre (2016)
PRÓLOGO
ARTÍCULOS
APUNTES PARA UN DIAGNÓSTICO DEL CRECIMIENTO METROPOLITANO Y LA MOVILIDAD EN AL.
MARTÍN BLAS ORDUNA …………………………………………………………………………………………………………….9
LA MOVILIDAD FEMENINA
SOLANGE PAULA REDONDO …………………………………………………………………………………………………..76
¿ESTACIONAMIENTO O DETENCIÓN?
MARÍA DE LOS ANGELES OTERO …………………………………………………………………………………………….87
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PRÓLOGO
Desde sus inicios, Mobilitas ha pretendido constituirse en un espacio de reflexión para abordar
la temática de la movilidad urbana, la accesibilidad y el transporte, abarcando tanto el
tratamiento de cuestiones teóricas como el estudio de casos puntuales. De esta forma creemos
que estamos cumpliendo nuestro objetivo; es decir, producir conocimiento y a la vez, ir armando
un reservorio de breves artículos que nos acerquen a la problemática de nuestras ciudades en
materia de movilidad sustentable y de diferentes modalidades en la gestión del transporte.
En este nuevo número, hay un conjunto de artículos que incluyen temas generales y análisis muy
particularizados. El primero de ellos, producido por Martín Orduna plantea algunos aspectos
sobre la evolución demográfica de siete áreas metropolitanas de América Latina, señalando el
“amesetamiento” del crecimiento de sus poblaciones al inicio del siglo XXI. Esta tendencia en
común de ciudades metropolitanas como México, San Pablo, Lima o Buenos Aires, muestra
además el impacto sobre la movilidad, y da lugar a las reflexiones finales en las que se remarca
la diferencia de la relación crecimiento urbano-movilidad en ciudades intermedias
latinoamericanas.
El segundo trabajo, elaborado por Ana M. Liberali, constituye también una interesante reflexión
entre las distancias geográficas y la conectividad. La autora analiza para todas las ciudades
capitales de la República Argentina la variación del concepto de distancia; ya que como bien lo
señala en su artículo, los kilómetros lineales son bastante relativos para medir la proximidad
entre ciudades. En efecto, destaca el rol de las diferentes modalidades de transporte y su
influencia en la conectividad interurbana, las diferencias existentes entre el tráfico de pasajeros
y de cargas, la importancia de los territorios y la dimensión temporal y sus costos económicos.
El tercer trabajo, suscripto por Juan Manuel Cano y Eliana Marioli, analiza las transformaciones
producidas en el sistema de transporte ferroviario de cargas y su relación con el sistema
portuario, como consecuencia de los modelos políticos y económicos implementados. Los
autores trazan una breve reseña del contexto socio-económico desde 1990 hasta 2010, y
señalan la incidencia de lo que denominan el modelo neo-extractivista desarrollista en la
determinación de políticas sectoriales, haciendo foco en los ferrocarriles argentinos.
A continuación, Laura De Vito, Ma. Emilia García y Lía Martínez, plantean un interesante análisis
sobre la movilidad urbana en el área metropolitana de Mendoza. En este caso, el estudio está
centrado en las estrategias de aplicación del paradigma de la movilidad urbana sostenible en
tres dimensiones: a) en el esquema de organización política e institucional; b) en la relación
entre el sistema de movilidad y el sistema urbano; y c) en el esquema de financiamiento del
transporte para el área metropolitana de esta ciudad cuyana.
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El artículo siguiente, escrito por Solange Redondo, se enfoca en la movilidad en relación con la
cuestión de género. El caso de estudio seleccionado es la localidad de González Catán, una de
las más pobladas del Partido de La Matanza. En este artículo, la autora realiza un estudio de los
patrones de movilidad de un universo de análisis de mujeres-madres insertas en contextos de
pobreza, quienes como consecuencia del déficit en la infraestructura de transporte deben
desarrollar estrategias de vida particulares para lograr su inserción social y reducir las
desigualdades en las que están inmersas. Dichas estrategias revelan la necesidad de apelar a
diferentes modos de traslado interurbano, para cubrir sus trayectos cotidianos.
Finalmente, en el séptimo trabajo que integra este número, María de Los Ángeles Otero analiza
la problemática del estacionamiento de vehículos en el macro-centro porteño, y considera
alternativas acotadas para la actual coyuntura del sector. Destaca, asimismo, que los cambios
físicos operados en esta área son el resultado de una importante reforma que ha llevado a cabo
el Gobierno de la Ciudad, al contemplar políticas que promueven la prioridad del peatón y del
transporte público, y el uso del modo bicicleta, entre otras.
En síntesis, a pesar de la variedad de los temas queda reflejada en todos los artículos la
complejidad y las diferentes perspectivas que surgen del abordaje de los sistemas de movilidad
y transporte, tanto a escala urbana como a escala regional; y dejan entrever la necesidad de
continuar profundizando y divulgando las investigaciones en curso.
Sonia Vidal
Comité Editorial
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ARTÍCULOS
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Resumen
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1. Introducción
El presente documento demuestra con algunos casos ejemplares las posibles tendencias que
experimentaría y ha experimentado en los primeros años del presente siglo XXI la evolución
demográfica de las áreas metropolitanas de América Latina.
Las fuentes de información han sido básicamente tres: La revisión 2011 del World
Urbanization Prospects de las Naciones Unidas (ONU), el Observatorio de Movilidad Urbana
del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y el Instituto Nacional de Estadística y
Censos de la República Argentina (INDEC).
La serie de datos sobre movilidad de la CAF se completa con información del Programa de
Transporte Urbano para Metrópolis Argentinas (PTUMA) para los casos argentinos de
Córdoba y Rosario.
2. Selección de Casos
Se han seleccionado siete metrópolis de América Latina (AL), la mayoría capitales de Estado
con más de 5 millones de habitantes, salvo el caso de Brasil, para el que se eligieron las
ciudades de San Pablo y Río de Janeiro.
Las siete metrópolis seleccionadas son: Bogotá, Buenos Aires, Lima, México, Río de Janeiro,
San Pablo y Santiago de Chile.
3. Análisis de casos
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14,00
12,00
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8,00
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1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 2015 2020 2030 2040 2050
Gráfico 1. Crecimiento poblacional de Bogotá (en millones). Fuente: elaboración propia sobre la base de ONU
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Gráfico 2. Crecimiento poblacional de Buenos Aires (en millones). Fuente: elaboración propia sobre la base de ONU
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5,00
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Gráfico 3. Crecimiento poblacional de México (en millones). Fuente: elaboración propia sobre la base de ONU
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Gráfico 4. Crecimiento poblacional de Río de Janeiro (en millones). Fuente: elaboración propia sobre la base de ONU
La tabla 1 presenta los valores de población 1950-2025 en miles por década para las siete
metrópolis y las dos ciudades argentinas, y las proyecciones por lustro, según fuente de
Naciones Unidas.
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Area Metropolitana 1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 2015 2020 2025
Bogotá 630 1269 2383 3525 4740 6356 8502 9650 10 579 11 369
Buenos Aires 5098 6598 8105 9422 10 513 11 847 13 370 14 151 14 876 15 524
Ciudad de México 2883 5012 8769 13 010 15 312 18 022 20 142 21 706 23 239 24 581
Lima 1066 1756 2980 4438 5837 7294 8950 9843 10 695 11 503
Río de Janeiro 2950 4.374 6637 8583 9595 10 803 11 867 12 380 13 020 13 621
Santiago 1322 1980 2647 3721 4616 5275 5958 6355 6748 7089
San Pablo 2334 3970 7620 12 089 14 776 17 099 19 649 21 028 22 243 23 175
Rosario 554 671 816 953 1084 1152 1264 1365 1468 1567
Córdoba 429 605 810 1010 1200 1348 1532 1654 1776 1892
Tabla 1. Crecimiento poblacional de Río de Janeiro (en miles). Fuente: elaboración propia sobre la base de ONU
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1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 2015 2020 2030 2040 2050
Gráfico 5. Crecimiento poblacional de Lima (en millones). Fuente: elaboración propia sobre la base de ONU
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7,00
6,00
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4,00
3,00
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1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 2015 2020 2030 2040 2050
Gráfico 6. Crecimiento poblacional de Santiago de Chile (en millones). Fuente: elaboración propia sobre la base de ONU
Santiago de Chile y Lima muestran también una tendencia decreciente, la primera a partir
de la década de los 90 y la segunda comenzado el nuevo siglo. El proceso político y la
evolución económica de uno y otro país han incidido en la variación temporal de estos
procesos.
25,00
20,00
15,00
10,00
5,00
0,00
1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 2015 2020 2030 2040 2050
Gráfico 7. Crecimiento poblacional de San Pablo (en millones). Fuente: elaboración propia sobre la base de ONU
presente siglo. Quizás sea el caso más paradigmático del fenómeno de tendencia hacia el
“amesetamiento”.
Rosario Córdoba
2.500 3.000
2.500
2.000
2.000
1.500
1.500
1.000
1.000
500
500
0 0
1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 2020 2030 2040 2050 1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 2020 2030 2040 2050
Gráficos 8 y 9. Crecimiento poblacional de Córdoba y Rosario (en miles). Fuente: elaboración propia sobre la base de ONU
Finalmente, los casos de Córdoba y Rosario en Argentina dan cuenta de un crecimiento que aún
no reconoce claramente una desaceleración. Su condición de metrópolis más pequeñas puede
incidir en el fenómeno, si bien las proporciones del crecimiento reconocen en ambos casos una
diferencia en cuanto a la fuerza que el impulso demográfico creciente tenía en el siglo XX con
relación al del actual siglo. De todas formas, la pujanza de ambas metrópolis como en la mayoría
de los casos dependerá del futuro económico–productivo de esas regiones argentinas.
4. Movilidad
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50.000
45.000
40.000
35.000
30.000
25.000
20.000
15.000
10.000
5.000
0
Bogotá Buenos Ciudad Lima Río de Santiago São Rosario Córdoba
Habitantes Aires de Janeiro Paulo
Viajes México
Gráfico 10. Población y viajes en la primera década del siglo XXI (en miles).
Fuente: elaboración propia sobre la base de ONU y CAF
Tabla 2. Población y viajes (en miles). Fuente: elaboración propia sobre la base de CAF y ONU
Transporte Transporte no
Transporte
Área Metropolitana individual motoriz (a pie y Total
colectivo
motorizado bici)
Buenos Aires 13 331 040 10 584 161 2 230 000 26 145 201
Río de Janeiro 3 521 525 9 008 228 7 386 198 19 915 951
San Pablo 11 286 390 11 837 500 12 683 087 35 806 977
Tabla 3. Viajes por modo (en miles) Fuente: elaboración propia sobre la base de CAF
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5. Tendencias y conclusiones
Grandes ciudades, pero de menor tamaño, como el caso de las argentinas Rosario y Córdoba,
aún no denotan claramente el “amesetamiento” de la curva de crecimiento poblacional y
podrían tener un crecimiento sostenido aún en el mediano plazo.
Estos fenómenos que experimentan las grandes ciudades contrastan con los que pueden darse
en ciudades pequeñas, en las cuales, ante la variación de los usos del suelo, inversión u otros
fenómenos exógenos pueden sucederse importantes crecimientos poblaciones.
Referencias:
Organización de las Naciones Unidas (ONU) World Urbanization Prospects (revisión 2011).
Corporación Andina de Fomento (CAF) Informes del Observatorio de Movilidad Urbana del
Banco de Desarrollo de América Latina.
Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC) Censos Nacionales
de Población, Hogares y Vivienda.
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Mobilitas II
Resumen
También debemos distinguir entre el tránsito de cargas y de pasajeros. Si las cargas son
perecederas, de alto riesgo, de gran peso y volumen, etc. Y en cuanto a los pasajeros, que se
comportan como carga perecedera, debemos considerar la edad, el sexo, el estado físico y sus
pautas de comportamiento”. (Liberali y Redondo: 2013) Cuando hablamos de costos, si se trata
del transporte de pasajeros, no deben tenerse en cuenta tan sólo los económicos, sino también
los orgánicos, psicológicos, sociales y culturales (Benítez, 1995).
“Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires”, es una frase popular que en la
Argentina representa la concentración de la oferta de bienes y servicios en la ciudad más
poblada, que además es la capital del país. Verdaderamente es así, ya que los habitantes de las
capitales provinciales deben trasladarse necesariamente hasta la Reina del Plata, tanto por
razones de salud y de educación como por la adquisición de productos que por razones de escala
y/o de poder adquisitivo no son ofertados en sus lugares de origen.
Como muestra la Tabla Nro. 1, el Área Metropolitana de Buenos Aires y la ciudad de La Plata,
capital de la provincia de Buenos Aires1, son diez veces más pobladas que la segunda urbe del
país, la capital de la provincia de Córdoba. Y esta macrocefalia no debe ser despreciada.
Tomando otra referencia, notaremos que el AMBA más La Plata, con 13.279.000 habitantes
cuentan con casi el doble de la cantidad de población que suman todo el resto de las capitales
provinciales, que apenas llegan a las 7.443.359 almas, siendo las patagónicas unas de las más
débiles demográficamente hablando, con 556.784 sumando a Neuquén, Viedma, Rawson-
Trelew2, Río Gallegos y Ushuaia, número casi equivalente al total de la ciudad de Salta.
1
Para este trabajo hemos incluido a la ciudad de La Plata junto con el Área Metropolitana de Buenos Aires debido a que los
aeropuertos de referencia son los mismos debido a la proximidad entre ambas.
2Hemos incluido a la ciudad de Trelew debido a que se encuentra a sólo veintidós kilómetros de Rawson, capital del Chubut, que
no dispone de aeropuerto propio.
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Mobilitas II
Veamos ahora, cuál es la distancia entre cada una de las ciudades mencionadas y el kilómetro 0
de las rutas nacionales ubicado en la plaza de los dos Congresos en la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, para lo cual se han tomado las indicaciones de Google Maps.
Las capitales más cercanas al binomio Buenos Aires-La Plata, son: Santa Fe-Paraná, alcanzando
una distancia máxima de 500 km, lo que permite un contacto relativamente sencillo. Luego las
distancias van in crescendo desde Santa Rosa con 612 km, seguida de Córdoba y San Luis que
superan los 700 km, hasta la mayor parte de las ciudades capitales que en general distan
alrededor de 1000 km de la Capital Federal.
Las más alejadas son Tucumán, Salta y Jujuy en el NOA, que van de 1249 hasta 1494 km; y sin
duda las de la Patagonia más austral, desde Rawson a 1371 km, y Río Gallegos a 2507 km hasta
Ushuaia, que se encuentra a 3076 km, de los cuales 200 corresponden al sector chileno de la
Tierra del Fuego, separados incluso por el estrecho de Magallanes, implicando una complejidad
extrema en cuanto a accesibilidad.
20
Mobilitas II
Si tomamos las distancias vía terrestre circulando en automóvil por las rutas de mejor estado,
sin duda, las ciudades de Santa Fe, Paraná, Santa Rosa y Córdoba, se encuentran a menos de
siete horas de conducción, lo que permite un desplazamiento aceptable, aunque no ideal, hacia
la capital del país.
Ya San Luis, Corrientes, Viedma, Resistencia, Posadas, Mendoza, Santiago del Estero, Catamarca,
La Rioja, Formosa, San Juan, Neuquén y Tucumán, presentando entre 8 y 13 horas de
conducción, requerirían de dos personas que se alternaran o bien, más de una parada de
descanso, llevando el trayecto a dos o tres horas más.
21
Mobilitas II
período invernal las rutas se encuentran cubiertas de nieve o hielo que las hace casi
intransitables, llegando al límite de considerar a la distancia geográfica como infinita.
Por otra parte, Santiago del Estero, Viedma, Mendoza, Posadas, La Rioja, Formosa, San Juan,
Catamarca, Tucumán y Neuquén cuentan con servicios que oscilan entre doce y dieciséis horas;
teniendo la peor parte Rawson-Trelew, Salta y Jujuy con recorridos con una duración de entre
diecinueve y veintiuna horas.
Sin embargo, los destinos más críticos desde el punto de vista del trayecto terrestre lo tienen las
ciudades de Río Gallegos con treinta y seis horas de viaje, y Ushuaia, que con trasbordo en la
capital santacruceña y sin viento en el estrecho de Magallanes, pueden considerarse cuarenta y
ocho horas netas a bordo de un micro.
3La terminal de ómnibus de Retiro, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es la que ofrece mayor cantidad de servicios de larga
distancia a todo el país.
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Mobilitas II
En cambio, por vía aérea, si tomamos en cuenta no sólo las horas de vuelo, sino también la
espera mínima en el aeropuerto (una hora) y las frecuencias, la distancia geográfica se aplana,
modificando la situación considerablemente. Mientras que en Santa Fe – Paraná se ahorran tres
horas, en el caso de Río Gallegos, se disminuyen veintidós horas de viaje, y en Ushuaia
veintisiete.
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Mobilitas II
Para eso hemos tomado la cantidad de vuelos programados en las páginas de Aerolíneas
Argentinas y de LAN, que son las empresas que tienen frecuencias permanentes a la mayoría de
los destinos.
A partir de la Tabla Nro. 5, podremos observar que Córdoba Capital, la segunda ciudad del país,
es la que cuenta con mayor conectividad, con alrededor de diecisiete vuelos diarios, seguida por
Mendoza con catorce. Mientras tanto Salta, Neuquén, Tucumán y Ushuaia mantienen una
buena frecuencia con ocho vuelos al día, llegando exactamente a la mitad las ciudades de Santa
Fe, San Juan, Rawson-Trelew y Río Gallegos.
Corrientes, Resistencia, Posadas y Jujuy tienen un promedio de tres vuelos diarios; y San Luis,
Santiago del Estero y Formosa solamente dos.
Pero la situación se presenta sumamente crítica en Catamarca y La Rioja en que no hay vuelos
diarios y sus distancias por carretera ascienden a más de once horas. Algo similar ocurre con
Viedma, capital de la provincia de Río Negro, que, con diez horas de trayecto terrestre, cuenta
con sólo tres vuelos semanales.
Santa Rosa y Paraná se encuentran en una situación similar, pero en el caso de la primera está
a menos de siete horas por tierra, y en el segundo, cuenta con el aeropuerto de Santa Fe, a
escasos 53 km.
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Mobilitas II
Conclusiones
Para nuestro análisis hemos considerado tanto el kilometraje como el tiempo de desplazamiento
estimado en automóvil y ómnibus de larga distancia, y también el referido a vuelos y su
frecuencia.
Respecto de los traslados por vía terrestre, existe una relativa correlación, aunque no idéntica,
entre la distancia en kilómetros y el tiempo de viaje, complejizada en algunos casos, por el
estado de los caminos, el relieve o condiciones meteorológicas; o bien como en el caso de
Ushuaia, ante la necesidad de traspasar doblemente la frontera con un país vecino, así como
tener que cruzar un curso de agua mediante una balsa en una zona inhóspita y de clima adverso.
No obstante, tomando como referencia el tráfico aéreo, tanto por tiempo de vuelo y espera en
aeropuertos, como por frecuencias, la situación se modifica considerablemente, aplanándose
las distancias, favoreciéndose especialmente, las ciudades más alejadas.
Sin embargo, no todos los bolsillos están en condiciones de acceder al transporte aéreo, amén
de la escasa oferta en relación con las demandas de los sitios más alejados del Área
Metropolitana de Buenos Aires, por lo que, tomando en cuenta el conjunto de modos de
transporte, hemos establecido tres categorías en cuanto a la distancia geográfica que separa a
las capitales provinciales del sitio con el cual les es necesario comunicarse.
Las ciudades que se encuentran a menor distancia geográfica de Buenos Aires, según nuestro
análisis, serían Santa Fe, Córdoba, Paraná, Corrientes, Santa Rosa, San Luis, Mendoza y
Resistencia.
En una situación intermedia, estarían Posadas, Viedma, Santiago del Estero, San Juan, Neuquén,
Tucumán y Formosa.
Y las que tendrían mayores dificultades de accesibilidad serían La Rioja, Salta, Catamarca,
Rawson-Trelew, Ushuaia, Río Gallegos y San Salvador de Jujuy.
Esta situación es dable de ser modificada tanto mediante la inversión en infraestructura ferro-
vial y aeroportuaria como por la modernización de la flota y aumento de la frecuencia de los
servicios.
25
Mobilitas II
Bibliografía
BENÍTEZ, Juan Roberto: “La Distancia, algo más que un valor numérico”, en “La Localización.
Un factor de producción”, en Benítez, J., Gejo, O. y Liberali, A. Fundamentos de Geografía
Económica. Ediciones Pharos. Buenos Aires. 1995.
HARVEY, David "Urbanismo y desigualdad social". Siglo XXI Editores. Madrid, España. 1977.
LEFEBVRE, Henri “El Derecho a la Ciudad”. Ediciones Península. Barcelona. 1973.
"Espacio y política". Ediciones península. Barcelona, España. 1976
LIBERALI, Ana y Redondo, Solange “La heterogeneidad de las distancias en el Área
Metropolitana de Buenos Aires”, en Liberali, A.; Vidal-Koppmann, S. y Orduna, M. “Movilidad y
Pobreza en el Área Metropolitana de Buenos Aires”. Centro de Estudios del Transporte del
Área Metropolitana de Buenos Aires. Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Universidad de
Buenos Aires. Buenos Aires. 2013.
LÖSCH, A. “Teoría económica espacial.” El Ateneo. Buenos Aires. 1957.
MELCHIOR, Enrique “Introducción a la Teoría Económica Espacial.” CEPAL. Buenos Aires. 1979.
RICHARDSON, H. W. “Elementos de Economía Regional.” Alianza. España.1975.
www.aerolineasargentinas.com.ar
www.centraldepasajes.com.ar
www.despegar.com
www.google.com.ar/maps
www.indec.gov.ar
www.lan.com
www.plataforma10.com.ar
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Mobilitas II
Resumen
Esta realidad no es ajena al caso argentino. Nuestro país presenta una matriz productiva
orientada al sector agrario principalmente, además de otras actividades primarias de
menor relevancia relativa, como pueden ser la minería, la pesca y la ganadería.
Palabras clave
Transporte – Sistema ferroviario – Sistema naviero – Acumulación capitalista – Matriz
agroexportadora.
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Mobilitas II
1. Introducción
Al hablar del período 1990-2010 pareciera existir un acuerdo bastante extendido entre liberales
y desarrollistas en reconocer dos etapas bien diferenciadas una de la otra.
Por un lado, la primera sería la culminación de un proceso liberalizador de las economías —un
claro ejemplo es el caso latinoamericano y, concretamente, el argentino— que significó la
privatización de empresas hasta entonces estatales, importantes planes de ajustes y el “retiro”
del Estado en gran parte de sus roles fundamentales. Por el otro, la segunda se podría encuadrar
—con diferencias de pocos años dependiendo de los países— de forma paralela al inicio del
nuevo milenio. Aquí el Estado retomaría varias de sus funciones reguladoras y compensadoras
frente a las enormes diferencias sociales producidas en el anterior decenio. Además, jugaría un
papel mucho más “activo” —aunque sería pertinente preguntarnos si el Estado es en algún
momento “pasivo” en términos de economía nacional— en la regulación y control de las
actividades económicas y en la distribución de la riqueza.
Sin embargo, a la hora de analizar estos cambios, pareciera oportuno cuestionarse en qué
medida estos son realmente transformaciones de fondo de la realidad social, económica y
política.
Es así que es posible reflexionar sobre el período actual teniendo en cuenta la alta valorización
a escala mundial de los commodities, los cuales para el caso latinoamericano —y argentino en
particular— significan su producción y exportación —en especial alimentos, minerales y
combustibles— a gran escala.
4SVAMPA, M. (2013) <<Consenso de los Commodities>> y lenguajes de valoración en América Latina, en Revista Nueva Sociedad,
n.° 244.
28
Mobilitas II
Tal forma de inserción de los países latinoamericanos en la división internacional del trabajo es
uno de los ejes fundamentales de continuidad entre estos dos períodos, a priori, tan diferentes.
Es histórico el papel, en términos de Svampa, de América Latina como “exportadora de
naturaleza”6.
Es vital, incluso en los momentos en que el capital incursiona en esta actividad, el papel estatal
en su desarrollo. Sea para generar las condiciones jurídicas propicias para el interés privado, sea
como justificador político-ideológico, sea desmantelando los sistemas de transporte estatales o
incluso como socio.
9 Op. cit., p. 34
29
Mobilitas II
del producto al mercado pertenece al proceso de producción en sí. El producto sólo está
verdaderamente terminado cuando se encuentra en el mercado”11.
En este mismo sentido se entiende que el tiempo de rotación del capital, el cual está
determinado en gran medida en los sistemas de transporte, está relacionado directamente con
la obtención de un mayor o menor plusvalor. Es así que, “[p]or lo mismo, cualquier reducción del
tiempo de rotación aumenta la producción de excedente y fortalece el proceso de
acumulación”12.
En la misma línea, aunque para tratar concretamente el caso ferroviario argentino, Juan Carlos
Cena nos dice: “El objetivo básico de cualquier Estado, en ese sector, es: Transportar,
eficientemente, al más bajo costo social para la Nación”13.
Esto podría llevar a la pregunta: ¿qué papel juega el Estado? ¿Qué intereses defiende? A esto,
la respuesta del mismo Cena es implacable: “… el Estado es una herramienta de la clase
dominante, no es un Estado árbitro entre las clases sociales como dicen algunos intelectuales
progresistas”14.Incluso, para el caso argentino, el autor mantiene y reitera su postura:
“Sucintamente podemos decir que en nuestro país la constitución del Estado, tal como se lo
conoce en la actualidad, fue un típico proceso en el marco del desarrollo y consolidación del
capitalismo. En este marco capitalista el Estado fue cumpliendo la función de asegurar las
condiciones apropiadas para la reproducción del régimen capitalista”15.
11 Ibídem.
12
Op. cit., p. 262.
13 CENA, J. C. (2009). Ferrocarriles, su importancia neoeconómica. En A. LIBERALI et al., La Argentina como Geografía. Políticas
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Mobilitas II
Durante el primer gobierno de Perón, el sistema portuario fue estatizado. Años más tarde, los
costos operativos del transporte marítimo y fluvial fueron elevados y la evolución del sistema
fue escasa. En esta etapa se fortaleció el sistema de circulación automotor.
En estas redes, se destacan los puertos de tipo hub, los cuales presentan un gran calado, debido
a su función como puertos “pivotes” de mercancías a través de barcos de gran porte. Por su
parte, los feed ports, son aquellos puertos que reciben y envían mercancías desde y hacia los
primeros, funcionando como “alimentadores” regionales. Ellos requieren un calado menor.
Para empezar a desarrollar el estado actual del transporte naviero, y con él la situación de los
puertos argentinos, debemos tener en consideración que ellos se articulan e incluso son
indisociables de la red ferroviaria argentina; esto constituye una relación de carácter dialéctico.
Luego de haber realizado dicha aclaración, comenzaremos a desentrañar tal sistema en nuestro
país. En la actualidad, este es funcional a la economía sobre la que se basa el país, es decir, a la
comercialización de bienes primarios. Por lo tanto, tendremos puertos dedicados
principalmente a la salida (exportación) de estos bienes como lo es el complejo portuario San
Lorenzo-Puerto Gral. San Martín, el cual se encuentra emplazado a lo largo del Río Paraná. Este
abarca el 35 % de las exportaciones (granos, aceites y derivados de la soja), conformando así un
hinterland que abarca una gran parte del territorio nacional (centro, noroeste y litoral). En este
complejo hay distintos puertos que están destinados a diferentes rubros. En algunos casos se
acondicionan los tramos para optimizar sus tareas, como en el caso del último sector que se
encuentra acondicionado y mantenido para la navegación de buques de gran porte. Aquí se
quiere iniciar un proyecto de hidrovía para incrementar el tráfico de exportaciones con sentido
norte-sur a través del Río de la Plata.
Esto está relacionado con la política a nivel sub-continente que se expresa a través del IIRSA, el
cual se ampara tras un discurso de sostenibilidad y mejoras a nivel comercial sin contemplar las
consecuencias negativas que este tendrá a nivel regional. Puede decirse que está comprobado
que este megaproyecto puede tener graves consecuencias medioambientales como
contaminación y cambios en la morfología que provocarían grandes impactos como la
31
Mobilitas II
destrucción de algunos ecosistemas. El proyecto que se realizará en nuestro país, Bolivia, Brasil,
Uruguay y Paraguay es el API 17 (Agenda de Proyectos Prioritarios), denominado “Mejoramiento
de la Navegabilidad de Ríos de la Cuenca del Plata”, que cuenta con una inversión estimada de
USD 1 169 998 216 y financiamiento público, ya se encuentra en ejecución. El discurso de
quienes desean llevar a cabo este proyecto, divulgado a través de la página oficial del IIRSA, es:
“Las mejoras en la navegabilidad de las vías fluviales resultarán en significativas reducciones del
costo de transporte de flujos de tráfico entre regiones, así como para los tráficos extra regionales,
contribuyendo a integrar económicamente la región y fortalecer su desarrollo sostenible. Esto
genera mayor competitividad de los productos regionales, principalmente los de aquellas áreas
más alejadas de los puertos marítimos”16.
Luego de destacar las dos aduanas más importantes del país y por lo tanto en las que se
desarrolla la mayor cantidad de tráfico naviero, mencionaremos 3 terminales portuarias de
considerable relevancia: Zarate-Campana, Rosario y Bahía Blanca. La primera representa el 12,3
% de las exportaciones y el 11 % de las importaciones nacionales. Se encuentra en proceso de
crecimiento y se piensa en desarrollar infraestructura para que compita con los puertos
santafesinos.
Mientras que el puerto de Rosario, para el 2007, conforma el 9,06 % de las exportaciones y el
3,27 % de las importaciones. Es el eje de la mayor zona portuaria del país y está destinado a la
comercialización de productos oleaginosos. Además es parte del corredor Bioceánico que une
32
Mobilitas II
el Atlántico con el Pacífico vía Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Cuyo y Valparaíso. Este corredor
surge como un proyecto para dinamizar el comercio de ambos países (Argentina y Chile) y hacia
afuera de los mismos, a partir del transporte de los diferentes bienes a comercializar por
distintos medios como el ferrocarril y camiones. Del mismo modo, cuenta con un túnel, un
ferrocarril eléctrico de alta capacidad de carga (se lo plantea como una solución al impacto
ambiental), dos estaciones multimodales que permiten carga y descarga en todos los formatos.
Su importancia reside en el aumento de las ventajas comparativas de los espacios por los que
atraviesa, a los que les otorga un mayor dinamismo e “integración”: “El proyecto prevé su
expansión a largo plazo, acompañando el crecimiento de la demanda y potenciará la expansión
comercial de Chile hacia Europa, África y Brasil, y desde Argentina hacia EE.UU, Asia y Oceanía;
aprovechando las rutas más rápidas y económicas. Sólo midiendo los efectos directos sabemos
que el Corredor Bioceánico Aconcagua será enormemente beneficioso para la región”17.
En tanto la aduana de Bahía Blanca concentra el 5,96 % de las exportaciones y el 0,7 % de las
importaciones. Está compuesta por Punta Ancla y Punta Cigüeña —lugares donde se manipulan
hidrocarburos—, Puerto Rosales, Puerto Belgrano —donde se encuentra la base naval más
importante de la Armada Argentina—, Puerto de Ingeniero White —aquí está la usina
termoeléctrica Luis Piedrabuena— y por último el Puerto Galván —cuenta con una terminal para
combustibles líquidos y gaseosos—.
Otro dato a tener en cuenta es que hay un grupo de puertos que componen un polo secundario
como lo son el Puerto de La Plata, Comodoro Rivadavia, Quequén, Puerto Madryn, San Nicolás
y Mar del Plata. Mientras que tenemos un conjunto de estaciones periféricas en ascenso
compuesto por San Antonio Este, Caleta Olivia-Caleta Paula, Puerto Deseado y Ushuaia. El
primer grupo se refiere a aquellos puertos que se encuentran por fuera del modelo
agroexportador o de actividades relacionadas a este. Por su parte, los segundos se encuentran
localizados en La Patagonia. Ellos han desarrollado cierto dinamismo en el último tiempo con
una importante diversidad de bienes a comercializar provenientes de las diferentes actividades
que tiene lugar en dicha región. Aunque no han llegado a articularse entre sí como para
conformar una red en la región.
Luego de este breve análisis de la red naviera y sobre todo de los puertos o complejos portuarios
de la República Argentina, se observa que resulta más relevante conocer la dinámica portuaria
porque es la que va a estar dada y va a dar lugar al tipo de transporte utilizado que optimice las
actividades allí realizadas, siempre en concordancia con las posibilidades físico-naturales,
sociales, y económicas de la zona en la cual se encuentre localizado. Además, queda demostrado
que el transporte no está compuesto únicamente por los barcos o buques, sino que también se
conforma de la infraestructura de la terminal, es decir, que tales elementos serán
fundamentales para la realización efectiva de la distribución; uno de los roles más importantes
lo tienen los contenedores.
Para realizar una reseña de la historia ferroviaria de nuestro país debemos remontarnos a
mediados del s. XIX. Allí, las primeras líneas férreas fueron instaladas y administradas por el
gobierno central. Esta tendencia tuvo una duración breve, ya que hacia la década del 80 del
mismo siglo los capitales monopolistas se encargaron de privatizar las líneas estatales, además
de expandirlas. Dicho incremento de los kilómetros de vías tenía, no obstante, un objetivo claro
que queda de manifiesto al observar la región en la que se emplazaron: el desarrollo ferroviario
se realizó en la pampa húmeda, con el fin de extraer las materias primas útiles para trasladarlas
a la metrópoli británica, a través del comercio ultramarino.
Este modelo económico mundial en que Argentina se insertaba de forma periférica ya en ese
momento requirió —y aún lo hace— de una articulación de dos formas de transporte: férrea y
naval: “El ferrocarril, por esos tiempos, era el único sistema de comunicaciones, se puede afirmar
único y excluyente: transporte de mercancías y pasajeros, correos y red telegráfica. Se enlazaba
con otro sistema de comunicaciones, también, único y excluyente: el barco a través del puerto
de Buenos Aires”19.
18
CENA, J. C. (2009). Ferrocarriles, su importancia geoeconómica. En A. LIBERALI et al. La Argentina como Geografía. Políticas
Macroeconómicas y Sistema Regional (1990-2005), Buenos Aires, Argentina, p. 150.
34
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Sin embargo, cuando se analizan las causas principales de la compra por parte del Estado de este
capital ferroviario, se observa que su papel en cuestiones de fondo sigue sin modificarse. Y es
que la estatización era algo demandado por los propios capitalistas monopólicos de esta rama
como resultado de la pérdida de competitividad de los trenes ante el transporte automotor.
Incluso, yendo más lejos, esta pérdida de exclusividad por parte de los trenes como modo de
transporte frente al transporte por camiones responde, a escala global, a una pérdida de poder
por parte del Imperio británico en relación al estadounidense que, haciendo prevalecer sus
intereses, fomentó el transporte por rutas a nivel mundial.
El Estado, por consiguiente, nunca dejó de defender los intereses privados capitalistas centrales
—aunque aparentara lo contrario— sino que salió al rescate de un sector privado en decadencia,
el cual respondía a intereses imperiales, también en caída libre.
Este aire estatista fue de corta duración, ya que una vez derrocado el gobierno peronista en el
año 55 comenzó un proceso sostenido de privatización.
35
Mobilitas II
A la hora de analizar la década del 90 en materia ferroviaria, es imposible pasar por alto lo
señalado anteriormente, que hace a la historia previa a este momento. Es necesario pensar las
políticas noventistas como la última parte de un plan de privatización de los ferrocarriles
argentinos que llevó más de 30 años. No obstante, en ésta década se dio el golpe de gracia a la
empresa Ferrocarriles Argentinos y, con él, al resto del sistema ferroviario nacional. Cabe
destacar que la resistencia obrera a esto no fue para nada desestimable. En este sentido, se
puede señalar el caso de la última huelga obrera en e
l año 1991 que duró 45 días.
Las consecuencias del desguace y reprivatización de este sistema son evidentes. El tren dejaría
de cumplir esa función integradora territorial y social. Los trenes sanitarios y cisternas
desaparecerían, dejando a gran parte de las poblaciones sin acceso a la salud y al agua potable.
El transporte ferroviario de pasajeros atravesaría una suerte similar: el tren como medio de
transporte, tan masificado entre las clases medias y trabajadoras, fue totalmente desarticulado.
El transporte automotor pasó a tener un papel excluyente en esta rama.
La estrategia por parte del Estado para garantizar la privatización se explica a través de una serie
de concesiones complementarias y subvenciones a las empresas beneficiadas.
A su vez, el Estado seguiría siendo dueño de la infraestructura, la cual sería mantenida por las
empresas concesionarias a través de la tercerización de esta actividad.
36
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Hacia la primera década del 2000, resurge un interés en los trenes de carga argentinos.
Concretamente, el FC Belgrano Cargas es el elegido para la articulación a escala subcontinental
de numerosos proyectos de complementación de diversos modos de transporte. Estos
proyectos se enmarcan en la IIRSA, fomentada, entre otros, por el BID (Banco Interamericano
de Desarrollo).
Este conjunto de iniciativas constituye, probablemente, la expresión más cabal y concreta del
transporte destinado a los intereses del capitalismo global. En un contexto internacional en que
los países de nuestra región sufren una reprimarización muy importante de sus economías,
insertándose como productores de materias primas a gran escala, un esquema de transporte de
magnitud semejante resulta imprescindible.
37
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Corredores bioceánicos21
38
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4. Conclusiones
Luego de este breve análisis, que se ha pensado como punta de lanza para una posterior
investigación con mayor profundidad, hemos elaborado algunas conclusiones. Ellas apuntan a
pensar ambas estructuras de transporte (ferrocarriles y barcos) destinadas, de manera casi
exclusiva, a satisfacer las necesidades del modelo económico nacional basado históricamente
en la producción y exportación de bienes primarios. Para el caso de los ferrocarriles, esto sería
abordado por Cena: “En los países dependientes, especialmente de América Latina, el diseño de
las redes ferroviarias certifica, como si fuera una impresión digital, que sus líneas están
orientadas al acarreo de materias primas”22.
Es importante aclarar que los dos modos de transporte a lo largo de la historia han sido
indisociables, ya que uno necesita del otro; por lo tanto las redes de ferrocarriles han sido
construidas en función de los puertos ya instalados. Por esto es que todas las líneas de trenes
confluían en un punto: el Puerto de Buenos Aires, este fue el primero en habilitarse, en la época
de la colonia. Este tendido se ha desarrollado en la zona pampeana o del centro-este del país
donde se encuentran la mayor producción de materias primas. Por lo que la construcción de vías
así como de puertos no ha sido pensada en función de lograr una articulación nacional a lo largo
y ancho del territorio; sino por el contrario ha resultado en una fragmentación y competencia
espacial muy importantes.
Estas características deben ser entendidas, en gran parte, a partir de la consolidación del ingreso
de inversiones de capital privado en el país y, sobre todo, en estas estructuras de transporte de
mercancías, que quedaron en manos de empresas privadas e incluso extranjeras que han
derivado en oligopolios y hasta monopolios empresariales.
Más allá de que las políticas, respecto de este sector, no han sido continuas y han variado según
el devenir histórico (estatización, privatización, semiestatización, etc.) nunca dejaron de
responder a los intereses de los centros de poder internacionales y con ellos a los proyectos
impuestos por organismos internacionales como lo son el BID, la UNASUR y el Banco Mundial,
entre otros.
A modo de cierre, podemos decir que el desarrollo del transporte en nuestro país se presenta
como un reflejo del modo de producción imperante. Al mismo tiempo, la circulación de
mercancías constituye una condición necesaria para la reproducción y acumulación de capital.
5. Bibliografía
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RESUMEN
PALABRAS CLAVES:
41
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Introducción
Este fenómeno de urbanización es una realidad inevitable que requiere ser ordenada y regulada
para funcionar con mejores estándares de vida para sus habitantes. Esto es posible a través de
políticas que contemplen no sólo su desarrollo económico, sino también el social y ambiental
involucrando a gestiones comprometidas en mejorar la calidad de vida de su población.
En este contexto la movilidad urbana asume un rol protagónico, en tanto que facilita y permite
la realización de actividades urbanas y favorece la creación de capital social. Se convierte en uno
de los pilares que soporta el funcionamiento sostenible de las ciudades.
Como respuesta a esta situación surge el paradigma de movilidad sostenible que asume un
modelo de movilidad enfocado en las personas que se desplazan y ya no únicamente en los
modos de transporte. Este modelo supone un cambio en la concepción de la movilidad en tanto
que ya no se enfoca solamente en la eficiencia de los modos de transporte sino también en las
necesidades de desplazamiento de la población y su relación con el ambiente y la estructura
social, espacial, económica e institucional del territorio.
42
Mobilitas II
Evitar viajes: integrar los usos del suelo con la planificación del transporte, promover los
usos mixtos, la consolidación urbana y un nivel aceptable de densidad de población,
mediante la gestión de la demanda de viajes.
Promover modos más sostenibles: racionalizar el uso del automóvil particular, pasar de este
modo a modos colectivos eficientes, y promover los modos de transporte no motorizados.
Mejorar la eficiencia de los viajes: planificar redes multimodales, utilizar nuevas tecnologías
de vehículos y combustibles, mejorar la gestión de la red vial, aplicar nuevas prácticas
logísticas.
De acuerdo a lo expuesto, este trabajo tiene como objetivo general detectar las estrategias de
movilidad urbana sostenible puestas en marcha en el Área Metropolitana de Mendoza. En
particular, se analizarán tres aspectos considerados claves:
1) Esquema de organización política e institucional.
2) Relación entre sistema de movilidad y sistema urbano.
3) Esquema de financiamiento.
Entre los resultados se detecta la ausencia de una política de movilidad urbana sostenible bien
definida en las tres dimensiones analizadas. En especial, se detecta la inexistencia de
integralidad sectorial, incapacidad del Ministerio de Transporte de Mendoza para coordinar a
los niveles de gobierno de menor jerarquía involucrados, ausencia de coordinación entre la
planificación del sistema urbano y del servicio de transporte colectivo y un esquema de
movilidad tendiente a facilitar la movilidad urbana sostenible pero no pensada con ese objetivo.
Una política de movilidad integral y sostenible plantea a las autoridades políticas la necesidad
de desarrollar mayor capacidad de coordinación y de cooperación entre sectores y entre niveles
de gobierno; el sector privado y la sociedad civil (universidades, organizaciones de usuarios,
ambientalistas, etc.) para el desarrollo de visiones de largo plazo:
43
Mobilitas II
Del análisis documental sobre el diseño institucional que requiere la gestión de la movilidad
urbana sostenible surgen dos aspectos clave: el propósito de la política y los objetivos que
definirán las competencias del Ente de Transporte. El propósito se refiere a la planificación
territorial integrada e integral y a la coordinación de la administración del sistema de transporte
público. Los objetivos hacen referencia a: la reducción del traslado de las personas; al aumento
de la eficiencia del transporte (colectivo, auto particular, modos no motorizados); la integración
de la participación privada en la operación de los sistemas de transporte público colectivo y de
la infraestructura vial; el incremento de la eficiencia de la gestión de la infraestructura existente.
B. Son intrínsecas a las políticas de movilidad sostenible, las políticas fiscales, de usos del suelo
y de inversión pública.
D. Se deben formular éstas políticas conceptualizando con claridad las diferencias entre
cooperación, coordinación e integración dentro y entre las instituciones.
23Pizarro, A. (2013). Políticas Integradas y sostenibles de movilidad: revisión y propuesta de un marco conceptual. Boletín FAL,
edición N°323, número 7. CEPAL.
44
Mobilitas II
El marco regulador va a determinar la forma en que los servicios de transporte son diseñados,
planificados y producidos. Por lo tanto, debe ser transparente, homogénea y coherente para
que los diferentes agentes (Estado de diferente nivel de jurisdicción, operadores, usuarios,
comunidad, etc.) que participan en los sistemas territoriales y de transporte público actúen de
forma coordinada y consecuente. De manera particular, en cada marco debe quedar establecida
la forma en que serán asumidas las responsabilidades y riesgos, esto debe definirse con especial
claridad y precisión. Garantizar el acceso al sistema de transporte a todas las personas de una
ciudad-territorio permite dotarlo de una cualidad deseable que es la universalidad. En este
sentido Losada expresa que:
Un marco regulatorio de las actividades del transporte es aquel que respondiendo a una visión
sobre el conjunto de problemas que importa la movilidad o traslado dentro de un ejido
determinado, sintetiza un plan de carácter integral y estratégico para satisfacer esas
necesidades de carácter colectivo, debiendo tener en cuenta los antecedentes sobre la
planificación territorial, la accesibilidad al sistema y sus distintos modos, la sustentabilidad del
mismo, en su caso la expansión de las áreas urbanas y el crecimiento del transporte individual
tanto del parque automotor como el desarrollo e impulso de los traslados peatonales y de
vehículos alternativos tales como bicicletas, áreas de estacionamiento y organización y
expansión de los medios colectivos y masivos de transporte público. Estudios de casos de
normativas europeas y latinoamericanas. (Losada, 2015)
45
Mobilitas II
La principal norma es la Ley 7412/2005 cuyo objeto es: “La administración, planificación y
regulación del transporte público de pasajeros, en todas sus formas y modalidades, y el control
de la operación del sistema en el ámbito del territorio de la Provincia y de las competencias que
le son propias al Estado provincial, como servicio público esencial para el desarrollo humano y
económico”. En su art. 5 expresa que integran el marco regulatorio la Ley N.° 6082/1993 de
tránsito y transporte de la Provincia, el Decreto Reglamentario N.° 867/1994, todas las
resoluciones, decretos, ordenanzas y demás disposiciones reglamentarias vigentes, dictadas por
la Policía Vial y por la Dirección de Vías y Medios de Transporte de la Provincia —que se disolvió
mediante esta ley—, las Resoluciones del Ente Provincial Regulador del Transporte Público de
Pasajeros (EPRTP) que se creó mediante esta ley (cuyas funciones ahora ejerce el Ministerio de
Transporte de Mendoza), todas las normas nacionales y leyes provinciales que tengan alcance
sobre el transporte público de pasajeros y aquellas que reglamenten especificaciones técnicas
de los vehículos que transportan personas que surjan de la Secretaría de Transporte de la Nación
y sean aceptadas o declaradas de aplicación por el EPRTP (Martínez, 2015: 69). A esto se agregan
las disposiciones establecidas en los pliegos licitatorios de la prestación del servicio de
transporte público urbano de pasajeros concesionado en el año 2005.
La Ley 6082 sustituyó una serie de normas que centralizaron el transporte en el Gobierno
Provincial, así su coordinación pasó a ser de competencia provincial. En 2011, la Ley 8385 eleva
la autoridad a rango de Secretaría y en el año 2013 la Ley 8637 a Ministerio. Esto puede
interpretarse como un fortalecimiento del rol coordinador de la Provincia. Además, se cuenta
con la Empresa Provincial de Transporte de Mendoza (EPTM) que hace más de 55 años opera
trolebuses, y desde el año 2012 el servicio de metro tranvías urbanos. La EPTM, no tiene ni posee
un marco legal adecuado, se trata de una empresa creada como un ente descentralizado que no
cumple con ninguna de las formas societarias de las empresas públicas. Aquí se observan dos
elementos sustanciales para la institucionalización del modelo de gestión de la movilidad urbana
sostenible recomendados por la bibliografía y experiencias relevadas.
46
Mobilitas II
4. Los actores a considerar en una política de movilidad urbana sostenible para el Área
Metropolitana de Mendoza.
El concepto de actor hace referencia a “aquellos individuos o grupos que poseen capacidad de
negociación expresada en la posibilidad de influir en la elaboración de las políticas públicas
mediante el uso de recursos políticos, organizacionales, económicos y/o simbólicos”24. Los
actores tienen una racionalidad limitada. Las restricciones de sus decisiones no sólo son
cognitivas, de información o escasez de recursos económicos, sino que incluye limitaciones
legales, condicionamientos políticos por las correlaciones de fuerza, reticencias e inercias
administrativas, tecnológicas y hasta culturales que son inherentes a la elaboración de políticas
(Pando, 2006: 38).
La forma e intensidad en que los diferentes grupos e incluso individuos logran conquistar (por sí
mismos o a través de alianzas con otros) recursos para formar parte del proceso de elaboración
de las políticas públicas está relacionada con (a la vez que impacta en) el entramado de reglas
de juego vigente en un momento determinado. Es aquí donde las normas-leyes definen las
relaciones entre los actores.
A su vez, sumamos al análisis la Ley Provincial N.° 8051 sobre Ordenamiento Territorial y Usos
del Suelo sancionada en el año 2009. Esta norma es un marco institucional para las
planificaciones futuras que se desarrollen, principalmente para la movilidad-transporte de
bienes y personas. Establece en su art. 36 los Sujetos del Ordenamiento Territorial donde se
instauran las funciones a nivel Provincial, Municipal y Autoridades de Aplicación. Sintéticamente
esto agrega dos organismos con los cuales debe articular la autoridad de transporte en un nivel
horizontal de planificación e implementación: Consejo Provincial de Ordenamiento Territorial
(CPOT) y la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial (APOT). A ello se suman instrumentos
administrativos como el Plan Estratégico de Desarrollo, Plan Provincial de Ordenamiento
Territorial —ambos deben ser sancionados por Ley—; Planes de Ordenamiento Territorial
Municipales y Planes Sectoriales.
24Pando, D. (2006). Capacidad de gestión estatal en la regulación de servicios públicos privatizaos: telecomunicaciones, agua, gas
natural y electricidad en Argentina (1990-2001), Tesis doctoral en Gobierno y Administración Pública, Instituto Universitario de
Investigación Ortega y Gasset, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, España.
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Los cambios demográficos producidos en las últimas décadas han generado modificaciones
tanto en la estructura de la población como en la organización y dinámica de las ciudades. Por
tal motivo se requieren nuevas estrategias que permitan orientar la expansión urbana en
función de la oferta de transporte, dado que el tratamiento de la conectividad y accesibilidad
tiene influencia directa en las relaciones socioeconómicas y socioculturales de la población.
En este sentido, existe una estrecha relación entre distribución geográfica de actividades y usos
de suelo y desplazamientos de la población, los cuales están determinados por la localización de
las actividades. Es por esto que la coordinación entre la planificación urbana y distribución de
usos de suelo y la planificación del sistema de transporte y movilidad son fundamentales para
replantear el desarrollo urbano deseado.
Irazábal (Irazábal, 2005) manifiesta que en la actualidad existen por lo menos tres factores que
causan algunas grietas en el modelo de planificación y gobernabilidad: el incremento en los
problemas e iniquidades urbanas y metropolitanas; la deficiencia de estructuras institucionales
y coordinación a nivel de planificación y gobernabilidad metropolitana; y el incremento de la
participación y conciencia ciudadanas, que se movilizan y reclaman cambios.
Particularmente el Área Metropolitana de Mendoza (Imagen N.° 1), desarrolla un tipo de tejido
particular formado por un centro que aglutina la mayoría de las actividades administrativas,
institucionales, económicas y de servicios. A su alrededor se ubican las cabeceras municipales
como centros de abastecimientos secundarios rodeadas por un ejido que entremezcla lo rural y
lo urbano dando lugar a una nueva configuración territorial basada en la expansión urbana.
Como consecuencia, existen áreas de vacancia “sin uso específico” lo cual impacta de manera
48
Mobilitas II
directa en el servicio de transporte público, ya que produce una extensión de sus recorridos,
incremento de los costos operativos, aumento de los tiempos de viajes e intensificación de la
contaminación ambiental de determinados sectores, esto hace crecer la demanda de servicios
e infraestructura y retroalimenta la fragmentación territorial que configura un espacio urbano
poco integrado que requiere mayor conexión.
Imagen Nro. 1: Área Metropolitana de Mendoza, 2001. Fuente: Instituto CIFOT, 2015.
Un problema institucional esencial que manifiesta el área es la falta de coordinación entre los
municipios que la conforman, lo cual presenta un escenario gubernamental fragmentado y
complejo para el abordaje integral de la movilidad urbana. Por otro lado, existe incompatibilidad
de usos de suelo y una ausencia de normativa articulada tanto en la regulación de la intensidad
de ocupación de las actividades permitidas (FOS y FOT) como en su zonificación, ello provoca un
mayor conflicto en el desarrollo de las actividades y en el funcionamiento de la ciudad.
Respecto a la organización del Sistema de Transporte Público, la provincia cuenta con líneas de
colectivos, líneas de trolebuses y una línea de metro tranvía organizada por medio de diez
prestadores de servicios privados que, organizados en grupos, operan la red de colectivos y un
prestador del sector público (EPTM). Esta red tiene la característica de tener prácticamente la
totalidad de los recorridos radiales hacia el centro. Esto da como resultado la superposición de
recorridos en tramos centrales y la existencia de arterias saturadas de líneas y frecuencias.
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Resulta importante destacar algunos aspectos útiles para el diseño de un modelo de gestión
basado en el paradigma de la movilidad urbana sostenible. En primer lugar, se recomienda
evaluar el impacto del sistema de transporte público actual en la estructura urbana como
también en las condiciones de vida de la población, sobre todo en la accesibilidad de los sectores
más desfavorecidos. Por otro lado, se debe analizar detalladamente la estructura urbana
territorial para incorporarla a la planificación del sistema de transporte público. Esto permitirá
identificar áreas con y sin cobertura de servicio y áreas claves para una extensión del mismo.
En general, el financiamiento del transporte busca hacer frente a dos aspectos: las inversiones
en infraestructura y equipamiento y los gastos de operación. Los diversos modos en que se
afrontan estos gastos tienen que ver con el tipo de modo de transporte (buses, metro, tranvía,
servicios electrificados) y con la concepción que se tiene como sociedad del sistema de
transporte en conjunto.
50
Mobilitas II
Siguiendo la misma lógica arriba mencionada, un sistema de transporte que use menos
capacidad dinámica de la vialidad implica que está usando menos espacio. Un sistema que
transporte más personas con menos consumo de combustibles fósiles, deja más de estos
recursos disponibles para otras actividades. Asimismo, los sistemas de transporte con menores
externalidades negativas como emisiones, ruidos, accidentes por persona transportada,
procuran un beneficio mayor al no usuario que al usuario por las reducciones de externalidades
obtenidas. Por ello, parece aceptable que los no-usuarios también deban contribuir a las
mejoras en eficiencia de los servicios de transporte motorizados.25
En cambio, en los territorios en donde se estima que el sistema de transporte colectivo sólo
beneficia a los usuarios este estará financiado solamente por ellos.
Por su lado, más allá de la finalidad del financiamiento (infraestructuras u operación de los
servicios), es importante considerar que su origen se encuentra en varias fuentes: directamente
de usuarios e indirectamente de la sociedad en conjunto, a través de la fiscalidad que puede o
no estar vinculada directamente a los modos de trasporte.
Una última consideración, que no será analizada en este trabajo pero que es importante no dejar
de lado, es la existencia del vínculo entre el modelo de gestión del servicio y el financiamiento.26
En especial se relacionan a través de la forma en que se asignan los riesgos principales
inherentes al negocio. La asignación de riesgos se relaciona directamente al establecimiento de
un marco de incentivos adecuado para el desarrollo de las distintas actividades. La teoría
25
Pizarro, A. (2013). Políticas Integradas y sostenibles de movilidad: revisión y propuesta de un marco conceptual. Boletín FAL,
edición N°323, número 7. CEPAL.
26Barbero, J., Castro, L., Abad, J. y Szenkman, P. (2011). Un transporte para la equidad y el crecimiento. Aportes para una
estrategia nacional de movilidad y logística para la Argentina del Bicentenario. Documento de Trabajo N°79, CIPPEC, Buenos Aires.
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financiera indica que cada riesgo debería ser asignado al agente que está mejor capacitado para
manejarlo, y en caso de no existir este agente el riesgo debería diversificarse.27
Los principales riesgos que deberían manejarse en una concesión son: el riesgo de inversión en
infraestructura (riesgo de que los costos reales difieran de los estimados), riesgo de inversión en
material rodante, riesgo de demanda (riesgo de que los flujos de pasajeros difieran de los
estimados) y riesgo de operación y mantenimiento.
Como se mencionó, se detectan dos grandes enfoques en los esquemas de financiamiento, uno
de ellos bajo el paraguas del paradigma de la movilidad urbana sostenible, el otro con una
perspectiva más economicista. El primero se observa principalmente en las ciudades europeas
y el otro en las ciudades latinoamericanas. Ello se debe a que en Europa se concibe a la movilidad
urbana como un derecho que tienen todos los habitantes de un territorio y esto se plasma en
documentos maestros con estrategias y políticas enfocadas al logro de una movilidad
sustentable.28 En cambio, en América Latina aún no se avanza en este abordaje de la movilidad
por lo que el transporte público no es reconocido como un derecho social y por lo tanto no se
prioriza en la asignación de la inversión pública (Imagen N.° 2). Se adopta, entonces, un enfoque
infraestructuralista que se basa en la financiación de grandes proyectos de infraestructura y que
deja de lado el financiamiento de una operación de calidad.
27
Pereyra, A. (2006). Alternativas en el manejo del riesgo de demanda en concesiones de infraestructura vial. Departamento de
Economía, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de la República de Uruguay. Documento Nro. 22.
28
UE (Unión Europea) (2001). Libro Blanco "La política Europea de Transportes de cara al 2010: La hora de la verdad". Bélgica; y UE
(Unión Europea) (2007). Libro Verde "Hacia una nueva cultura de la Movilidad Urbana". Bélgica.
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Imagen Nro. 2: Recaudación y subsidios del transporte colectivo en América Latina y Europa, 2009 y 2006. Fuente: CAF, 2010.
Asimismo, a través de estos subsidios el Estado asume la mayoría de los riesgos de la actividad,
mientras que los agentes privados sólo asumen el riesgo del material rodante. Por otro lado, el
esquema de recaudación está centralizado, es decir, existe una empresa recaudadora que
distribuye los ingresos por tarifa a cada empresa operadora. Esta distribución se efectúa con el
criterio de kilómetro recorrido, por lo que cada concesionaria recibe un monto de dinero de
acuerdo a los kilómetros realizados por sus unidades móviles. De esta manera, el Estado asume
todo el riesgo de demanda.
29Castro, L. y Szenkman, P. (2012). El ABC de los subsidios al transporte. Documento de Políticas Públicas/Análisis N°102, CIPPEC,
Buenos Aires, Argentina.
53
Mobilitas II
de los ingresos por recaudación debido a la decisión política de congelamiento de tarifas por
razones de salida de la emergencia económica-social generada por la crisis del año 2001-2002.
Según datos del 2012, más del 60 % del costo total del servicio en la zona analizada es financiado
por subsidios tanto provinciales como nacionales (Cuadro N.° 1).
Cuadro N.° 1: Esquema de subsidios para el año 2012. Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de AUTAM,
Secretaría de Transporte de Mendoza y Secretaría de Transporte de la Nación, 2015.
De esta manera se observa que en el Área Metropolitana de Mendoza la mayor parte del
financiamiento proviene de todo el conjunto de la sociedad, es decir, se promueve el desarrollo
del paradigma de movilidad urbana sostenible. Sin embargo, se debe considerar que no sólo la
comunidad local carga con el costo del sistema de transporte colectivo sino también toda la
población que habita el territorio nacional, en tanto que un porcentaje importante de subsidios
proviene de la Nación.
V. Reflexiones finales
54
Mobilitas II
Como síntesis final se detecta la inexistencia de integralidad sectorial, incapacidad del Ministerio
de Transporte para coordinar a los niveles de gobierno de menor jerarquía involucrados,
ausencia de coordinación entre la planificación del sistema urbano y del servicio de transporte
colectivo y un esquema de movilidad tendiente a facilitar la movilidad urbana sostenible pero
no pensada con ese objetivo.
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mendoza/capacitacion/
57
Mobilitas II
58
Mobilitas II
Resumen
Palabras Claves
59
Mobilitas II
Introducción
Sin desconocer que el resultado de gran parte del proceso de urbanización fue la construcción
de barrios y localidades signados por tramas viales regulares y por una ocupación territorial que
dio lugar a ciudades mediante largos procesos de autoconstrucción de sectores medios y medios
bajos, notamos que los contrastes de dos modos de urbanidad extremos como los
asentamientos precarios y villas de emergencia por un lado, y los barrios cerrados y las áreas de
servicio de enclave por el otro, performatizan una forma de urbanidad que acentúa la
fragmentación espacial y social.
30RODRÍGUEZ, J. y ARRAIGADA, C. (2004). Segregación residencial en la ciudad latinoamericana. En Eure, Vol. XXIX, N.° 89,
Santiago de Chile, Chile, pp. 5-24.
60
Mobilitas II
Esta forma de pensar y analizar el desarrollo del proceso de suburbanización se sustenta teórica
y metodológicamente en la noción de centro y periferia, en donde la periferia es siempre un
espacio territorial extenso y extendido que justamente obtiene su identidad a partir de no ser
centro, desde su concepción de no poseer características de centralidad, con multiplicidad de
servicios, densidades e intensa vida cultural y social. Sin embargo, habría que preguntarse si
podemos caracterizar a la región metropolitana en torno a esos pares antagónicos cuando nos
referimos a la movilidad y al transporte.
Desde mediados del siglo XX el desarrollo urbano se ajustó a pautas de relativa continuidad y
compacidad en torno de los mencionados corredores, con una participación protagónica del
transporte colectivo. Dicha participación del colectivo tuvo soporte en millonarias inversiones
en la malla vial urbana de las diversas jurisdicciones. Esa producción masiva de infraestructura
vial, casi siempre posterior y acompañando la expansión de la producción de nuevo suelo urbano
a partir de suelo rural, favorece la conformación de una estructura física que privilegia al
automóvil particular como modo hegemónico de movilidad, aunque este solo está disponible
para una minoría poblacional de altos y medianos ingresos.
Se denomina Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA) al área geográfica que comprende
la totalidad de los asentamientos urbanos, y sus respectivas áreas de influencia, integrados
funcionalmente con el área urbana principal. Las variables utilizadas para definir dicha área son
31AINSTEIN, L. (2001). Estructura urbana y accesibilidad social a servicios de transporte: el caso del aglomerado Buenos Aires. En VI
Congreso Internacional del CLAD sobre Reforma del Estado y de la Administración Publica, Buenos Aires, Argentina, noviembre de
2001.
61
Mobilitas II
diversas, la más abarcativa es aquella que agrupa las unidades administrativas definidas por el
criterio funcional de identificación a partir del área de desplazamiento (commuting), es decir,
basado en el movimiento diario que realizan las personas para satisfacer sus necesidades,
principalmente laborales, pero también educativas, de salud y de consumo.
El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) cuenta con una población aproximada de catorce
millones de habitantes, según el censo del 2010. Presenta contrastes sociales, espaciales y
económicos que se encuentran principalmente entre la ciudad de Buenos Aires y los partidos
del conurbano. Allí se pueden encontrar sectores donde la población vive con necesidades
básicas insatisfechas y otros con población con elevados niveles de ingresos, no obstante, el
mayor porcentaje corresponde al primero, donde los habitantes en algunos casos ni siquiera
pueden salir de las fronteras de su barrio por la baja accesibilidad al transporte.
32
VELAZQUEZ, M. (2013). Movilidad urbana en el corredor Sudoeste de Buenos Aires desde el FFCC Midland y la Compañía General
hasta la Autopista Ezeiza-Cañuelas, ponencia presentada en XIV Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia,
Departamento de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, Argentina, 2 al 5 de
octubre de 2013.
62
Mobilitas II
Siguiendo a Andrea Gutiérrez33 se pueden identificar tres ejes principales (Norte, Oeste y Sur) y
tres intersticiales (Noroeste, Sudoeste y Sudeste) siempre haciendo hincapié en los movimientos
radiales. Estos corredores presentan características diferenciadas respecto del nivel de ingresos
y densidad de población. En el corredor norte predominan los ingresos medios altos y altos, en
el oeste los ingresos medios y en el sur los ingresos medios bajos y bajos. En las áreas
intresticiales coexiste población de ingresos diversos. La densidad se relaciona a su vez con el
concepto de cordón o corona ya que cuanto mas alejado se está del centro menos densidad se
encuentra.
El corredor Norte tiene su eje en la Autopista Panamericana y los ramales ferroviarios del Mitre
y Belgrano Norte; el corredor intesticial del Noroeste eje en la Ruta 8 y los ferrocarriles San
Martín y Urquiza. El corredor Oeste se emplaza sobre la Autopista del Oeste y los ramales
ferroviarios del Ferrocarril Sarmiento y Belgrano Sur ramal a Marinos del Crucero General
Belgrano. El corredor intersticial Sudoeste con eje en la Autopista Ricchieri y su continuidad con
la Autopista Ezeiza-Cañuelas y los ramales ferroviarios del Belgrano Sur a Gonzalez Catán y del
Roca a Ezeiza. El corredor Sud articulado por el ferrocarril Roca a Glew y por las avenidas
principales de los partidos por los que transita; y el corredor intersticial y extremo sudoeste
consolidado por la autopista Buenos Aires-La Plata y por el ferrocarril Roca a La Plata.
Por último, se pueden identificar corredores trasversales que comunican a estos corredores
radiales con mayor o menor grado de consolidación según la distancia respecto de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires y la existencia de infraestructura ferroviaria y vial. El ejemplo clásico
es la Avenida General Paz que articula casi todos los corredores en el límite jurisdiccional de la
ciudad principal. Así los anillos de circunvalación podrían ejercer este rol de corredor trasversal.
Tal vez la preponderancia política y económica del pensamiento radial de que todo confluye en
el centro y el puerto les reste importancia simbólica y explique el motivo por el cual se realizan
muy lentamente muchas obras de integración entre corredores (repavimentación de la Ruta
Provincial N.° 6; jerarquización de la Ruta Provincial N.° 4 y realización de Autopista Presidente
Perón como continuidad de la Autopista del Buen Ayre).
33
GUTIÉRREZ, A. (2005). Movilidad urbana y transporte alternativo en Buenos Aires. En Anisio Brasileiro y otros (eds.) Programa
Nacional da Pesquisa en Transportes 2005, vol. 1, Recife, Brasil: ANPET, pág. 56 a 67.
63
Mobilitas II
configuración del AMBA sigue siendo monocéntrica, ello le da mayor peso al área central de la
Capital Federal. Dicha monocentralidad se encuentra ligada a la configuración de las redes de
transporte, tanto de autopistas como de transporte público masivo (ferrocarriles, colectivos,
etc.). La movilidad se dispone en forma radiocéntrica, sustentada en los ejes troncales de
urbanización y transporte. En los últimos veinte años las tendencias muestran que hubo un
crecimiento de la motorización individual a raíz de la expansión de las urbanizaciones cerradas
emplazadas en las cercanías de las autopistas; una generalización de los subsidios, como
contrapartida la incremento en los boletos del transporte público ocurridos años antes; el
surgimiento de posiciones empresarias dominantes en el transporte público masivo: desaparece
la empresa pública y la gestión pasa a estar en manos de grupos privados; disparidad entre la
calidad del servicio de los ferrocarriles y el autotransporte y la instalación y crecimiento de
nuevos servicios colectivos (remís, chárter).
Si se analiza la red del transporte público, se notará claramente su carácter de inmovilidad, sin
embargo dicha circunstancia es disonante con la dinámica metropolitana, demográfica y
territorial. En la ciudad global perdura el transporte público masivo del capitalismo
monopolista.34 A su vez, si se observa la cobertura de líneas y ramales de colectivos, siempre la
nacional se encuentra por encima de la provincial y la municipal, y ateniendo al nivel
socioeconómico, cuanto menor es éste, menor cobertura territorial y peores condiciones se
observan en el transporte. La inmovilidad puede estar relacionadas seguramente con la nueva
dinámica empresarial de gestión mencionada previamente, que decide no invertir donde sería
necesario, pues no resultaría redituable afrontar nuevos gastos en sectores donde peores
indicadores socioeconómicos se observan y menores traslados se efectúan.
34GUTIÉRREZ, A. (2012). Gestión Metropolitana del Transporte Colectivo en Buenos Aires. En Revista Iberoamericana de Urbanismo
RIURB, N.° 8, L. Vecslir y P. Ciccolella (editores invitados) Buenos Aires procesos metropolitanos. ISSN: 2013-6242, p. 93.
64
Mobilitas II
Las líneas que circulan son: 97 (Constitución-Av. Eva Perón y Av. Gral. Paz-González Catán-
Morón); 174 (Liniers-San Justo-Isidro Casanova-Rafael Castillo-Ciudad Evita-Morón); 242
(Liniers-Ciudadela-Ramos Mejía-Haedo-Ingeniero Brian-San Justo-Morón); 298 (Puente de La
Noria-Mercado Central-Liniers-San Justo-Ramos Mejía); 338 (La Plata-Rotonda de Alpargatas-
Claypole-Universidad de Lomas de Zamora-Puente 12-La Tablada-San Justo-Morón-Pablo
Podestá-José León Suárez-Boulogne Sur Mer-San Isidro).
Respecto al ferrocarril, el ramal que une Temperley con Haedo es el único de toda la red
suburbana que une el oeste con el sur, que corre a lo ancho del Gran Buenos Aires. Durante el
proceso de concesión se conoció como línea 9 de la empresa TMR, aunque en tiempos recientes
volvió a ser operada por el Estado como un ramal de la Línea General Roca. Una de las cabeceras
de este ramal, Haedo, presenta la posibilidad de hacer trasbordo con la línea Sarmiento que une
Once con Moreno. La otra cabecera, Temperley, ofrece la posibilidad de combinar hacia
Constitución, Glew, Ezeiza o La Plata. Cuenta con tres vagones (uno furgón) una locomotora
diésel para su tracción. Sigue una ruta paralela (alejada) al Camino de Cintura.
En su trayecto atraviesa Rivadavia e Hipólito Yrigoyen, las dos únicas avenidas troncales que
cruza. Está conformado por 11 estaciones: Temperley, Hospital Español, Santa Catalina, Juan
XXIII, Kilómetro 34, Kilómetro 33, De Elía, Tablada, San Justo, Brian, Haedo. Atraviesa barrios de
clase media hacia zonas de clase media baja y lugares de alta vulnerabilidad social. En su trayecto
circula por el cementerio de la Tablada, el Mercado Central y un tramo casi al final dentro de la
reserva de Santa Catalina.
Pese a que es un servicio fundamental para conectar el Oeste con el Sur, desde fines del 2014
(noviembre) se ha producido una reducción en la frecuencia. Menos trenes y más tiempo de
viaje resulta ser la característica del nuevo diagrama de servicios. El ramal —operado por
Argentren— es fundamental para que los vecinos de la zona Oeste puedan acceder mediante
ferrocarril (con tarifas más económicas) a puntos de La Matanza como Gregorio de Laferrere,
González Catán, Villa Madero —combinando en Agustín de Elía con los trenes de la Línea
Belgrano Sur—, o de toda la zona sur, incluida La Plata, aunque para llegar allí hay que hacer
tres trasbordos.
La extensión del tiempo de viaje se aplica en la zona más complicada del recorrido, entre el río
Matanza y la parada Juan XXIII —en jurisdicción del partido de Lomas de Zamora— donde en los
últimos años se han construido viviendas junto a las vías, a las que se accede desde ellas.
65
Mobilitas II
Hace 15 años circulaba un tren cada 40 minutos (había tres formaciones asignadas), pero tras la
crisis de 2001 se redujo el número de servicios y se extendió el tiempo de viaje, situación que se
reforzó en los últimos meses. Hasta 1987 circularon trenes directos entre Haedo y La Plata que
empleaban poco más de una hora y media, recorrido para el cual ahora es necesario efectuar
tres trasbordos (en Temperley, Bosques y Berazategui).
Por otra parte, el ramal es fundamental para la operatoria ferroviaria en general. Por él circula
un tren que transporta carbón desde Mendoza (la destilería Luján de Cuyo) hasta La Plata (Dock
Central) y permite el traslado de distinto equipamiento ferroviario. Como infraestructura para
la carga permite interconectar los ramales de las líneas San Martín, Sarmiento y Roca.
Para dar cuenta de la caracterización de la movilidad del Corredor Transversal Oeste-Sur y sus
vinculaciones con el resto de la Región utilizaremos los únicos datos disponibles, que fueran
obtenidos a partir de dos estudios:
La Encuesta de Movilidad Domiciliaria ENMODO fue realizada entre fines del año 2009
y principios del 2010. En el marco de ella se llevó a cabo un relevamiento de la movilidad
de 22 500 hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires, en donde se contemplaron,
además de las características del hogar y las personas, todos los viajes de los integrantes
del hogar del día anterior con sus respectivas etapas.
La investigación INTRUPUBA es anterior y en cambio tuvo como objetivo general conocer con
precisión y detalle la demanda de pasajeros y las características de la oferta del Sistema de
Transporte Público de la Región Metropolitana de Buenos Aires. Sus objetivos específicos
66
Mobilitas II
Hemos trabajado mayormente con los datos relativos a las encuestas de Origen y Destino, y
aunque la información sea más antigua que la ENMODO funciona como complementaria en
muchos casos. Para hacerlas compatibles fue necesario reconstruir los datos de ENMODO a los
criterios definidos por INTRUPUBA, simplemente porque la calidad de los datos y el nivel de
agregación de la ENMODO son superiores a la INTRUPUBA.
A título práctico hemos utilizado la zonificación definida por INTRUPUBA para segmentar los
Distritos Escolares (DE) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y los partidos de la
Provincia de Buenos Aires, tal y como figura a continuación.
67
Mobilitas II
Nos interesa entonces caracterizar a los dos corredores troncales principales que trabajaremos,
es decir el Oeste y el Sur, y su corredor troncal secundario entre ambos, nos referimos al
Sudoeste.
Para dar cuenta de la movilidad entre los corredores hemos armado una compilación de datos
tanto de la ENMODO como de la INTRUPUBA agrupando los datos que se disponen por Distrito
Escolar y Partido para elaborar una tasa de generación de viajes que utilizaremos únicamente a
modo comparativo.
68
Mobilitas II
Como podemos observar en este cuadro en los Corredores en cuestión las tasas de generación
de viajes y el porcentaje de viajes al interior del corredor son bastante similares. No obstante,
cuando centramos nuestra atención en la generación de viajes del sistema público (relevado en
INTRUPUBA) notamos que los tres corredores presentan matices bastante diferentes y que el
corredor secundario del Sudoeste muestra porcentajes inferiores a los dos principales.
Al reducir nuestro análisis a los tres corredores mencionados podemos observar que los dos
principales (Oeste y Sur) poseen una mayor tasa de generación de viajes y un significativo aporte
del Transporte Público de pasajeros.
69
Mobilitas II
En este caso podemos observar cómo el porcentaje de viajes en Transporte Público se reduce
significativamente cuanto más nos alejamos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Para el
caso de la primera corona, en donde se emplaza nuestro corredor trasversal del Oeste al Sur,
más del 30 % de la población utiliza el transporte público para movilizarse.
Al analizar estas matrices de Origen y Destino agrupadas por Corredor lo primero que hay que
mencionar es que la movilidad se produce al interior de cada corredor en forma absolutamente
mayoritaria, tal y como se observa si lo medimos en porcentaje y lo comparamos con todos los
viajes realizados entre el corredor y el resto de la Región Metropolitana de Buenos Aires.
Los hegemónicos porcentajes de viajes al interior de cada partido de cada corredor se explican
a partir de movilidades de cercanía en donde el uso intensivo de la movilidad peatonal es la
modalidad más practicada.
70
Mobilitas II
Las flechas que se enlazan en sí mismas representan los viajes al interior de los partidos del
Corredor, y como observábamos en los cuadros es la mayoritaria. Las flechas negras simbolizan
los viajes entre el corredor y el resto de la Región con exclusión de los partidos del corredor
transversal, como vemos el volumen es bajo y está mayormente canalizado hacia la Ciudad
71
Mobilitas II
Autónoma de Buenos Aires. La flecha blanca indica la cantidad de viajes que se articulan entre
los partidos del corredor transversal Oeste-Sur.
A partir del análisis propuesto con los datos de movilidad disponibles para la Región
Metropolitana de Buenos Aires se puede concluir que el transporte público tiene una
conectividad y accesibilidad dispar a la ciudad en expansión en el recorte espacial seleccionado,
tanto en términos territoriales como demográficos, siendo esquivo especialmente a los barrios
y sectores en donde habitan los más vulnerables en términos económicos y sociales.
72
Mobilitas II
Los resultados de este trabajo se visualizan claramente en el Mapa número tres, donde podemos
observar que los corredores radiales canalizan muchos más flujos que el corredor trasversal, y
adicionalmente que los corredores radiales principales (Oeste y Sur) son superiores en volumen
que el corredor secundario (Sudoeste). A lo largo de la trayectoria del corredor trasversal, por
donde recorren las vías del Ferrocarril de Haedo a Temperley y por donde se canalizan los flujos
viales en la Ruta Provincial N.° 4, observamos que la baja oferta de servicios públicos masivos
repercute en la conformación de espacios territoriales más fragmentados, por ende más
segregados con diversos grados de polarización social.
Los cambios acaecidos en los últimos veinte años, muestran un panorama general sobre los
transportes colectivos: Falta de información, rigidez reglamentaria, restricción de cobertura,
diversificación de los servicios y clandestinidad. El déficit es paleado por una clandestinidad que
se generaliza en el transporte colectivo y es mayor en la periferia lejana. Es ilegal, irregular y
produce y reproduce vulnerabilidad y a su vez invisibilidad en la incapacidad de gestión.
Concluimos que en los intersticios entre corredores radiales es donde se encuentran las mayores
problemáticas sociales, validando nuestra hipótesis presentada en la propuesta de trabajo que
responde a la idea de que el acceso a la movilidad es un factor de segregación que acentúa o
intensifica dicha situación de vulnerabilidad socioterritorial.
Creemos que la inversión en las infraestructuras trasversales puede tener una influencia decisiva
en la compensación de estas desigualdades al tiempo que permitiría canalizar mejor los flujos
internos, especialmente los necesarios para dar servicio a los espacios intersticiales.
73
Mobilitas II
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74
Mobilitas II
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75
Mobilitas II
Resumen
Palabras clave:
76
Mobilitas II
1- Introducción
Las necesidades de movilidad varían en función del lugar de residencia como así también de la
estructura demográfica de la población en estudio; no serán iguales las necesidades de
movilidad de hombres y mujeres en contextos de pobreza quienes deben tener en cuenta las
distancias a superar, los costos implicados y los itinerarios que conlleva movilizarse. En las áreas
más periféricas de las grandes ciudades, como es el caso en estudio, debe tenerse en cuenta
que muchas veces la inmovilidad es consecuencia de la carencia de políticas de transporte que
atiendan las necesidades de la población y de la organización al interior de las familias. En tanto
los hombres suelen llevar a cabo una movilidad cotidiana de tipo pendular (en general lugar de
residencia/ lugar de empleo) las mujeres deben compatibilizar las tareas de cuidado y bienestar
de sus familias con complejos itinerarios que dificultan la movilidad incluso al interior de sus
propios barrios, debiendo asumir costos económicos y temporales que muchas veces superan
la capacidad de inversión de las familias más empobrecidas.
A partir de la observación directa, consulta de fuentes primarias y secundarias como así también
de encuestas, entrevistas y cuestionarios se intentó determinar el déficit en la infraestructura
de transporte, la accesibilidad a servicios educativos y sanitarios y el impacto generado en las
estrategias de vida de las mujeres- madres residentes en la localidad de González Catán, partido
de La Matanza.
77
Mobilitas II
Según los relevamientos realizados se han logrado identificar 43 barrios, entre los cuales 13 son
clasificados como villas o asentamientos, donde habita el mayor porcentaje de población. Las
características habitacionales varían conforme nos alejamos de las principales vías de acceso,
como la Ruta Nacional n° 3, la Ruta Provincial n° 21 y la estación del ferrocarril Belgrano Sur.
Cerca de las mismas se observan las mejores condiciones de infraestructura y servicios, como
pavimento, energía eléctrica, agua de red, gas natural, entre otros; pero en los barrios más
periféricos la provisión se vuelve escasa o inexistente. Asimismo la distribución de servicios
básicos como salud y educación también presentan importantes desigualdades lo cual sumado
a la deficiencia en el acceso al transporte hace que la pobreza se profundice aún más. Las
características demográficas dan cuenta de una estructura poblacional determinada por un
predominio de niños y jóvenes adultos, decreciendo conforme avanzan los grupos de edad,
asimismo las mujeres superan a los hombres considerando el total de población. (INDEC, 2010).
78
Mobilitas II
15
7 14
8 13
12
5 6 10 11
9
4
3
2 1) VIRREY DEL PINO
2) 20 DE JUNIO
3) GONZÀLEZ CATÀN
4) G. DE LAFERRERE
5) RAFAEL CASTILLO
6) ISIDRO CASANOVA
1 7) VILLA LUZURIAGA
8) SAN JUSTO
9) CIUDAD EVITA
10) ALDO BONZI
11) TAPIALES
12) CIUDAD MADERO
13) LA TABLADA
14) LOMAS DEL MIRADOR
15) RAMOS MEJIA
Mapa n°2: Partido de La Matanza, localización de González Catán. Fuente: Elaboración propia
35 Podrán acceder a la misma, los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, la asignación por embarazo, el programa Jefes y
Jefas de hogar, veteranos de Guerra de Malvinas, Jubilados y pensionados y personal de trabajo doméstico.
79
Mobilitas II
directamente son inexistentes, de modo tal que la gente debe viajar parada o sentada en el piso.
Los pasajeros no cuentan con seguro alguno, ni por accidente ni por ningún otro inconveniente
que pueda surgir durante el trayecto y a pesar de estas condiciones el costo económico de estos
transportes es igual o superior a los trasportes legales. Pero de todas formas los pasajeros optan
por estos micros ilegales porque ofrecen mayores frecuencias e ingresan en los barrios más
alejados o considerados ''peligrosos''.
En lo referido al transporte ferroviario la línea Belgrano Sur del ferrocarril Metropolitanos AMBA
cuyo recorrido comprende desde la estación Buenos Aires (Barrio de La Paternal) hasta la
localidad de González Catan, presta servicios de lunes a sábado. Los días hábiles se prestan seis
servicios a partir de las 3:30 AM (3:30, 3:55,4:17,4:42,5:10, 8.46 AM) que salen desde la estación
Tapiales - estación de combinación- hasta la localidad de González Catan. A partir de las 5:12
AM los servicios salen desde la estación Buenos Aires a González Catan, brindando a lo largo de
toda la jornada un total de 42 servicios con una frecuencia aproximada de 20 minutos entre cada
uno, con un tiempo de recorrido total de una hora. Sólo un servicio de la mañana (8:16 AM) llega
solamente hasta la estación Tapiales.
Los días sábado se prestan cinco servicios que salen desde dicha estación en los mismos horarios
mencionados para los días hábiles (excepto el servicio de las 8:46 AM). El total de servicios
ofrecidos es de 41 cuyas frecuencias varían entre 20 minutos y una hora entre cada uno.La tarifa
del boleto ida y vuelta desde la estación de González Catán hasta la estación Buenos Aires varían
entre $2,00 y $ 3,40, con opción de obtener el abono mensual o quincenal que no ofrece
descuento pero el pasajero puede optimizar sus tiempos de viaje al no realizar largas colas y
esperas para comprar sus boletos. Aquí también pueden acceder a la tarifa social quienes se
encuentren dentro del grupo de beneficiarios.
transporte S.A
San Alberto)
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Servicios Expresos
Línea 218 Almafuerte empresa de Liniers- González Catan- Cañuelas Sin datos
transporte S.A.
Línea 621 Transporte Ideal San Ramos Mejía- González Catan- Ruta 3 Km. 219
Justo
Línea 236 Empresa línea 216 SAT Morón- González Catán Sin datos
Considerar distintos aspectos de la movilidad cotidiana implica analizar los distintos itinerarios
que los hogares (y las mujeres) deben realizar y que determinarán el presupuesto de tiempo con
el que cuentan para llevar a cabo sus actividades diarias, en este contexto resulta fundamental
considerarlo a partir de los patrones diferenciales de dichos itinerarios por género y estrato
socioeconómico. Para las mujeres- madres inmersas en contextos de pobreza, quienes tienen a
su cargo las tareas de cuidado de sus niños/as pequeños/as se observa una disminución de
oportunidades de delegar dicho cuidado; por un lado debido a las limitadas posibilidades de
institucionalizarlo por medio del Estado, como consecuencia de las deficiencias en el sistema
educativo inicial y la desigual distribución geográfica de los mismos y por otro lado, la
imposibilidad de mercantilizar el cuidado ya que los magros recursos económicos no lo
permiten. Del mismo modo es importante considerar que los bajos niveles educativos reducen
las posibilidades de insertarse al mercado laboral de manera más favorable, de tal modo que
“amerite” dejar a sus hijos al cuidado de otros, demostrando que en contextos de pobreza las
mujeres como cuidadoras de tiempo completo suele ser una práctica extendida, dificultando las
posibilidades de superar la pobreza estructural que caracteriza a sus hogares.
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Las prácticas de cuidado que otrora se basaban en relaciones familiares y facilitaban el desarrollo
de estrategias de cuidado de las mujeres- madres se han modificado; vale mencionar que
actualmente incluso al interior de las familias las tareas de cuidado suelen realizarse mediante
cierta “contraprestación” que puede incluir el pago monetario de cierta suma de dinero u
objetos como tarjetas para el celular, viáticos, etc.
Resulta importante distinguir los distintos tipos de movilidad que caracterizan la vida urbana y
que presentan ciertas diferencias de género. Mientras los hombres suelen realizar una movilidad
de tipo pendular, generalmente en sentido lugar de residencia/ lugar de trabajo, las mujeres
realizan una movilidad encadenada, que incluye intrincados itinerarios y combinan varios modos
de transporte invirtiendo importantes presupuestos económicos y temporales. Los distintos
patrones de movilidad de las mujeres- madres residentes en la localidad de González Catán
determinan las mayores o menores posibilidades de efectivizar su derecho a la ciudad e
impactan de manera particular en las estrategias de vida que éstas desarrollan.
Con respecto a los servicios sanitarios la localidad de González Catán cuenta con sólo dos
hospitales públicos: el Hospital Interzonal “Simplemente Evita” emplazado a la altura del km 32
de la Ruta Nacional n°3 en el barrio Los Ceibos y el hospital materno- infantil “Dr. José Equiza”
localizado próximo a la Ruta Provincial n° 21 en las inmediaciones de la Estación del Ferrocarril
Belgrano Sur. Las salas de salud también resultan insuficientes para abastecer la cantidad de
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población que alberga, sólo cinco unidades sanitarias desigualmente distribuidas y con
importantes deficiencias en la atención por falta de insumos y de recursos humanos.
Por ultimo el plano muestra el recorrido de los medios de autotrasporte que atraviesa la
localidad, observando la superposición de recorridos que éstos realizan, siendo las principales
vías de circulación la Ruta Nacional n° 3 y la Ruta Provincial n° 21, mientras que al interior de los
barrios la cobertura se da en las calles pavimentadas, que tal como se mencionara con
anterioridad son muy escasas dentro del área de estudio.
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A modo de cierre
Las grandes distancias que los residentes de González Catán deben afrontar para hacer uso de
los servicios mencionados, sumado al déficit de transporte público, obliga a pensar
integralmente políticas que contemplen que debe ser el Estado y no el mercado quien regule la
oferta de servicios públicos. De esta manera el impacto en la movilidad y la accesibilidad a la
estructura de oportunidades por parte de las mujeres- madres será menor, permitiendo así que
éstas puedan contribuir a la generación de bienestar al interior de sus familias y favoreciendo
un abanico más amplio en la adopción de estrategias de vida más favorables, capaces de superar
la pobreza en la que estos sectores sociales se encuentran inmersos.
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Bibliografía
FAUR, E (2011) “El cuidado infantil desde la perspectiva de las mujeres- madres. Un
estudio en dos barrios populares del Área Metropolitana de Buenos Aires”. En: Esquível, V;
FAUR, E; JELIN, E (2012) “Las lógicas del cuidado infantil” Entre las familias, el Estado y el
mercado”. IDES, Buenos Aires.
LIBERALI, Ana María; Redondo, S. (2012) “La heterogeneidad de las distancias en el Área
Metropolitana de Buenos Aires”. En Orduna, M (y otros). “Movilidad y pobreza, una
prioridad para en AMBA”. CETAM/ FADU/ UBA. Buenos Aires.
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Resumen
Palabras clave
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A su vez, el crecimiento de la ciudad hizo que aumentaran los desplazamientos, y muchos de los
barrios de las periferias pasaron a quedar dentro de la ciudad e incluso en el mismo centro o
macrocentro. En esos casos, los barrios o sectores de la ciudad que recibían tránsito hacia esos
destinos pasaron a sumar el tránsito pasante, es decir que pasaba y seguía hacia otras zonas de
la ciudad o incluso fuera de ellas.
Ante el crecimiento de la ciudad, los urbanistas del siglo XIX resolvieron el problema del tránsito
pasante mediante el diseño de circunvalaciones que permitían que los vehículos que no tenían
como destino las áreas en cuestión, y que por el contrario seguían “de largo”, pudieran “bordear
por afuera” esas áreas evitando generar congestión y complicar el tránsito urbano.
Circunvalación de Viena: la ciudad y la antigua muralla antes que fuera demolida (1833) Fuente: Branch, M.C, An Atlas of rare city
maps: Comparative Urban Design, 1830-1842. Nueva York, Estados Unidos: Princeton Architectural Press, 1997, p.18.
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Uno de los primeros ejemplos de resolución de circunvalación vial fue el caso de Viena, donde
se eliminó la antigua muralla de la ciudad y sobre ese espacio se construyó un “anillo” o
circunvalación en la segunda parte del siglo XIX.
Sin embargo, muchas veces no existe la posibilidad de resolver el problema del tránsito pasante
con una circunvalación porque no hay espacio para construirla, y ante esta cuestión nos
preguntamos si fue preexistente la ciudad o el tránsito pasante. Porque a veces puede haber
usos del suelo que generen gran cantidad de tránsito, pero muchas otras también es el flujo
vehicular pasante el que complejiza la resolución del problema.
El caso del área urbana del macrocentro porteño reviste características singulares: varias de sus
manzanas ya eran representadas hace casi 2 siglos en un Plano de la Ciudad de 1822 en un área
que alcanzaba Retiro hacia el norte, la avenida Callao hacia el oeste y la avenida Belgrano hacia
el sur, es decir, lo que hoy conocemos en general como macrocentro de Buenos Aires.36
La manzana del Colegio con dos construcciones y en la periferia norte de la Ciudad. 1822. Fuente: MCBA, Censo Municipal 1887.
Buenos Aires, Argentina: Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, 1887, p.18.
36Las últimas versiones sobre el área del macrocentro porteño definen sus límites por las avenidas Belgrano, Jujuy–Pueyrredón, del
Libertador, Córdoba–Cecilia Grierson, Costanera Sur, Azucena Villaflor.
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En efecto los usos del suelo que había en ese momento, desde principios del siglo XIX, han sido
preexistentes al tránsito que fue acumulándose en las arterias de la ciudad durante el pasado
siglo hasta el presente.
La calles “radiales” como por ejemplo Juncal, con su sentido este-oeste, conducen el tránsito
pasante desde Retiro hacia Barrio Norte y desde la Plaza Vicente López hacia el Macrocentro o
los barrios de Recoleta y Palermo. Dentro del tránsito creciente de automóviles particulares
livianos y pesados sobresalía la cantidad de líneas de colectivos que circulaban por Juncal con
destino a esos barrios y otros más periféricos de la Ciudad.
Entre las ideas que impulsaron a la actual gestión del Gobierno de la Ciudad a reorganizar el
tránsito porteño se encuentra la liberación de colectivos de las calles internas y angostas, y su
traslado hacia las avenidas para generar mejor calidad ambiental en estos barrios. Prueba de
ello fue la prioridad peatón del microcentro y el proyecto Metrobús 9 de Julio, que permitió
eliminar los recorridos de colectivos de buena parte de las arterias internas y llevarlos a la Av. 9
de Julio.
Macrocentro de Buenos Aires. Fuente: elaboración propia sobre la base del Mapa Interactivo de la Ciudad de Buenos Aires, 2015.
Disponible en: www.buenosaires.gob.ar.
Un plan similar se llevó adelante en los proyectos de contracarriles en las avenidas Pueyrredón
y Santa Fe, pero todavía quedaron un par de líneas circulando por la calle Juncal como las de los
colectivos 75 y 101. La cuestión radica, por una parte, en que la avenida Santa Fe no soporta el
sistema Metrobús que le permitiría terminar con el problema definitivamente, y por otra, en
que se suma la necesidad de paradas que complican aún más la fluidez del tránsito. Además en
el caso de la línea 75 se han ubicado paradas poco concurridas, incluso frente a establecimientos
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como colegios, lo que dificulta aún más el tránsito durante las horas de ingreso o egreso de los
alumnos.
Las soluciones desde la planificación del transporte son varias de corto, mediano y largo plazo,
pero veamos cómo se podría manejar este tipo de problemas en el mediano y corto plazo.
3. Estacionamiento o detención
En esta situación actual, podríamos manejarnos en el corto plazo teniendo en cuenta las normas
vigentes de tránsito en la Ciudad de Buenos Aires, que se encuentran compiladas en el Código
de Tránsito (Ley N.° 2.148).
También podríamos considerar las horas de circulación, si se trata de horas de mayor congestión
en cuadras de ingreso y salida de alumnos de los colegios, intermedias (media mañana o tarde)
o de mínima congestión (nocturnas). Según el momento y considerando el bien común, se
podrían recomendar a los usuarios de la vía pública tres alternativas para dejar el auto en caso
de tener que dirigirse a los colegios en automóvil particular, teniendo en cuenta que no es el
modo de mayor eficiencia en el tránsito urbano:
En efecto, la Ley de la Ciudad N.º 634, sancionada en septiembre de 2001 definió claramente en
su Art. 6 el concepto de detención, diferenciándolo del de estacionamiento (permanencia de un
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vehículo en la vía pública con o sin su conductor). Entre las alternativas de detención figura la
“[p]ermanencia de un vehículo junto a la acera por un tiempo estrictamente necesario para casos
de control de tránsito realizado por autoridad competente, ascenso o descenso de pasajeros, o
para carga y descarga. En todos los casos debe indicarse obligatoriamente la detención con las
luces balizas intermitentes encendidas”.
52. Detención: Permanencia sin movimiento de un vehículo junto a la acera por un tiempo
estrictamente necesario para casos de control de tránsito realizado por autoridad competente,
ascenso o descenso de pasajeros, o para carga y descarga. No se considera detención a la
permanencia sin movimiento en un sector de la vía pública de un vehículo por circunstancias de la
circulación o por causas de fuerza mayor.
57. Estacionamiento: Permanencia sin movimiento de un vehículo en la vía pública con o sin su
conductor por más tiempo del necesario para ser considerada como detención.
Las señales para reconocer dónde no se puede estacionar o detenerse son las siguientes:
Señales: Prohibido estacionar, prohibido estacionar y detenerse y restricción de estacionamiento. Fuente: DNV. Señales de
prohibición (R.8 y R.9) y restricción (R.17) [consulta: 18-10-2015]. Disponible en:
http://www.vialidad.gov.ar/educacion_vial/educacionvial.php.
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4. Conclusiones
Más allá de estas consideraciones, conviene evitar el uso del auto, ya que está comprobado que
es ineficiente para la movilidad en las ciudades, sobre todo cuando existe infraestructura de
transporte público. Una forma de minimizar el impacto del auto es el uso intensivo de su
ocupación, por ejemplo, con los denominados pool que permiten llevar a varios alumnos en un
solo auto a los establecimientos educativos.
Es dable resaltar los esfuerzos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por impulsar políticas
de movilidad sostenible que priorizan la utilización del transporte público, pero de todas formas,
existen circunstancias que provocan el uso de otros modos.
En los casos en los que se opta por utilizar el auto, queda a criterio y responsabilidad del usuario
inclinarse por detenerse o estacionar, considerando el bien común, el espíritu de las normas y
la seguridad vial para la mejor calidad de vida de la Ciudad.
Referencias:
BUCHANAN, C. D. Traffic in Towns. The specially shortened edition of the Buchanan Report,
Londres, Reino Unido: Penguin Special, 1963.
BRANCH, M.C. An Atlas of rare city maps: Comparative Urban Design, 1830-1842, Nueva York,
Estados Unidos: Princeton Architectural Press, 1997.
MCBA, Censo Municipal 1887. Buenos Aires, Argentina: Municipalidad de la Ciudad de Buenos
Aires, 1887.
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