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CARDIOVASCULAR

Este documento describe las características del sistema cardiovascular, incluyendo sus partes principales como el corazón, vasos sanguíneos y sangre, así como la circulación sanguínea a través de los circuitos pulmonar y sistémico.

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CARDIOVASCULAR

Este documento describe las características del sistema cardiovascular, incluyendo sus partes principales como el corazón, vasos sanguíneos y sangre, así como la circulación sanguínea a través de los circuitos pulmonar y sistémico.

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Vargas cayetano Evelin Yuridia

Primer semestre

Tarea número 6

Unidad 6:
Sistema
cardiovascular
6.1: características del sistema
cardiovascular
El sistema cardiocirculatorio está constituido por un complejo
sistema de conductos, los vasos sanguíneos, por los que discurre
la sangre impulsada por una bomba, el corazón; y por el sistema
linfático, formado por una red de vasos y tejido linfático
distribuidos por todo el cuerpo.
Características del sistema cardiovascular humano

La sangre que corre por las venas de un ser humano es solo una parte del
complejo sistema cardiovascular, o sistema circulatorio. Este está
constituido por 3 elementos que trabajan en conjunto:

• El corazón

• Los vasos sanguíneos

• La sangre

El sistema cardiovascular se encarga del transporte de sangre oxigenada


hacia todas las partes del cuerpo y de las sustancias de desecho hacia el
hígado y los riñones para ser liberadas del organismo. Es, como se puede
ver, un sistema que nutre a las células y tejidos y purifica el cuerpo.

Funciones y organización del aparato cardiocirculatorio

El aparato cardiocirculatorio permite mantener la homeostasis, y lleva a


cabo las funciones siguientes:

•Llevar a todas las células las sustancias que necesitan para su correcto
funcionamiento, es decir, nutrientes, oxígeno y sustancias reguladoras; y
recoger los productos resultantes del metabolismo para llevarlos a los
lugares de procesado o, si es el caso, de eliminación.

•Transportar las células leucocitarias encargadas de los mecanismos de


defensa allí donde sean necesarias.

•Distribuir las hormonas que se utilizan en los procesos de regulación


metabólica.
Por otra parte, el sistema linfático realiza funciones inmunológicas al
producir y procesar

los linfocitos sanguíneos, y se encarga también del transporte de las grasas.

Partes del sistema cardiovascular

Es un sistema que está constituido por tres elementos: corazón, vasos


sanguíneos y sangre.

El corazón: es un órgano muscular que está localizado en la parte media


inferior del mediastino, por detrás del esternón, por delante del esófago,
por encima del diafragma y entre los dos pulmones.

Tiene compartimentado su interior en cuatro cavidades o cámaras separadas


por tabiques o septos. Las dos cámaras superiores son las aurículas, y las
dos cámaras inferiores son los ventrículos. Cada aurícula está asociada a
un ventrículo con el que se comunica por un orificio auriculoventricular;
existen, por lo tanto, dos orificios, el auriculoventricular derecho, que
separa la aurícula derecha del ventrículo derecho, y el auriculoventricular
izquierdo, que separa la aurícula izquierda del ventrículo izquierdo. En
condiciones normales, no hay comunicación interauricular ni
interventricular, por lo que podemos decir que hay dos corazones, el
izquierdo y el derecho.

Cada uno de estos orificios dispone de un sistema valvular que solo permite
el paso de sangre desde las aurículas a los ventrículos y no al revés.

• La válvula tricúspide está entre la aurícula y el ventrículo


derechos.

• La válvula mitral o bicúspide está entre la aurícula y el ventrículo


izquierdos.

El sistema conector está formado por acúmulos de células miocárdicas


(llamados nódulos o nodos) con una alta inestabilidad de membrana, y una
red de fibras musculares que transmiten el impulso eléctrico con rapidez
a todo el miocardio.

Una de las características más relevantes del corazón es que la contracción


miocárdica es automática, aunque está regulada por el sistema nervioso
vegetativo. Esto se debe a que las células miocárdicas tienen inestabilidad
de membrana lo que les permite generar una corriente eléctrica que se
transmite rápidamente por todo el miocardio provocando la contracción.
Para coordinar esta contracción y que la función de bombeo de sangre sea
efectiva, el corazón dispone de un «sistema eléctrico propio» formado por
el llamado sistema conector.

El control nervioso del corazón depende del sistema nervioso vegetativo,


ya que al corazón llegan terminaciones simpáticas y los dos nervios vagos,
que son parasimpáticos.

La estimulación simpática aumenta la frecuencia cardíaca y la fuerza de


contracción, mientras que la parasimpática reduce la frecuencia y la fuerza
de contracción. De esta forma, el sistema nervioso central puede adaptar
el funcionamiento del corazón a las necesidades del organismo.

La disposición de los elementos del sistema de generación y conducción de


los impulsos que provocan la contracción cardíaca responde a una necesidad
fisiológica. El impulso, que se genera en el nódulo sinusal, se extiende
primero por las aurículas y después a los ventrículos. Así se consigue que
tras el llenado auricular se contraigan las aurículas y la sangre se
bombee por los orificios auriculoventriculares hacia los ventrículos, al
mismo tiempo que el impulso eléctrico pasa a las ramas del haz de His.
Cuando los ventrículos están llenos, la distribución del impulso por las
fibras de Purkinje hace que se contraigan los ventrículos y la sangre
salga por las arterias pulmonar y aorta.

El ciclo cardíaco es la secuencia rítmica de contracción y relajación


miocárdica(latido).

•A la contracción miocárdica se le llama sístole y durante ella se impulsa


la sangre fuera del corazón.

•A la relajación miocárdica se le llama diástole y durante ella se llena


de sangre el corazón.

La secuencia sístole-diástole se realiza con un ritmo, conocido como ritmo


cardíaco, y con una frecuencia, la frecuencia cardíaca, que, en condiciones
normales de reposo, es de unos 70 latidos por minuto, aunque varía en
función de las necesidades del organismo, aumentando. El ritmo se mantiene
estable excepto en condiciones patológicas (arritmia).

cuando aumenta la frecuencia cardíaca se habla de taquicardia y cuando


disminuye hablamos de bradicardia. En cualquier caso, en condiciones
normales no somos conscientes del latido cardíaco. Cuando una persona
«siente» el latido, se dice que tiene palpitaciones.
Durante la sístole y la diástole se producen dos ruidos cardíacos que se
pueden oír por auscultación

vasos sanguíneos

La sangre se distribuye por todo el organismo gracias a una compleja red


de tubos denominados vasos sanguíneos. La anatomía de los vasos sanguíneos
está muy adaptada a las funciones que realizan

todos los vasos sanguíneos tienen una pared integrada por tres capas
denominadas, de dentro a fuera, íntima, media y adventicia, quedando un
espacio interior llamado luz por el que discurre la sangre

el endotelio de los vasos sanguíneos es una estructura fundamental en el


mantenimiento de la circulación y en los procesos de reparación vascular.
Mientras se mantiene intacto, las células sanguíneas circulan con fluidez
y no se «pegan» a las paredes de los vasos sanguíneos, pero si se lesiona
el endotelio, el colágeno atrae a las plaquetas y comienza el proceso de
hematosis.

La circulación sanguínea

Tras producirse el intercambio de oxígeno (O2) por dióxido de carbono (CO2)


a nivel celular, la sangre retorna al corazón y desde él se transporta a
los pulmones para eliminar el CO2 y cargarse nuevamente de O2. Así, teniendo
en cuenta el transporte de O2 y CO2, podemos consideran dos circuitos

• Circulación menor o pulmonar

La llamada circulación menor comienza en el ventrículo derecho al que


llega la sangre desoxigenada recogida de todo el cuerpo por las venas
cavas superior e inferior, que la transportan hasta la aurícula derecha,
llegando al ventrículo derecho después de atravesar la válvula tricúspide.

Desde el ventrículo derecho, la sangre sale por la arteria pulmonar y sus


ramas derecha e izquierda, y es transportada a los pulmones. Ambas arterias
se dividen hasta dar lugar a los capilares, que se relacionan íntimamente
con los alvéolos pulmonares, microscópicas estructuras donde finalizan las
ramas de los bronquios tras sus múltiples divisiones. El intercambio de
gases se produce a nivel alvéolo-capilar liberando los glóbulos rojos el
CO2 y llenándose de O2. Desde los capilares se forman vénulas y venas que
se reúnen en dos venas pulmonares por cada pulmón, que llevan la sangre
oxigenada a la aurícula izquierda, donde se completa el circuito.

• Circulación mayor o sistémica

Este circuito comienza en el ventrículo izquierdo, al que llega la sangre


recogida por la aurícula izquierda procedente de los pulmones, donde se
cargó de O2.

Desde el ventrículo izquierdo, la sangre sale por la arteria aorta, que se


dirige hacia arriba, atrás y a la derecha (aorta ascendente), para luego
describir una curva hacia la izquierda cambiando el sentido hacia abajo
(aorta descendente), pasando por detrás del corazón en su camino hacia el
abdomen.

Al trayecto curvo que hay entre la aorta ascendente y la descendente se


le llama arco o cayado de la aorta.

En su trayecto descendente por delante de la columna vertebral, la aorta


atraviesa el diafragma y penetra en el abdomen. Se distinguen, por tanto,
dos tramos en la aorta descendente, un tramo torácico (aorta torácica) y un
tramo abdominal (aorta abdominal).
• Sistema porta hepático

Es un sistema venoso especial integrado por la vena porta hepática, que


recoge la sangre procedente de estómago, intestino delgado, intestino grueso,
bazo, páncreas y vesícula biliar, y la lleva al hígado. Así pues, el hígado
recibe sangre por la arteria hepática y por la vena porta. Después de
atravesar el hígado, la sangre sale por la vena hepática, que acaba en la
vena cava inferior, la cual lleva sangre desoxigenada y cargada de
nutrientes.

El Aparato Circulatorio contribuye a la homeostasis de otros aparatos y


sistemas del organismo a través del transporte y distribución de la sangre
a lo largo del cuerpo entregando sustancias (como oxigeno, nutrientes y
hormonas) y retirando los desechos.

Las Venas son vasos sanguíneos de paredes finas y preparadas para soportar
baja presión a través de los cuales la sangre retorna al corazón. Se
originan mediante pequeños ramos en las redes capilares y siguen dirección
contraria a la de las arterias.

El diámetro de las venas varía entre 0,1mm y más de 1 mm. Las venas son
de mayor volumen que las arterias el volumen de las venas varia con la
constitución individual, siendo mas gruesas en los individuos delgados que
en los gordos, y varia también, con varios sistemas.

A pesar de que las venas están compuestas esencialmente por las 3 mismas
capas(túnicas) que las arterias el espesor relativo de las capas es diferente.
La túnica interna de las venas es mas delgada que la de las arterias; la
túnica media de las venas es mucho mas delgada que en las arterias, con
relativamente poco músculo liso y fibras elásticas.

La túnica externa de las venas es la capa más gruesa y esta formada por
fibras elásticas y colágeno

ESTRUCTURA DE UNA VENA

Las venas no tienen lámina elástica interna o externa que se encuentra en


las arterias. La luz de una vena es mayor que la de una arteria de tamaño
comparable y las venas a menudo aparecen colapsadas (aplanadas) cuando
se seccionan.
Los ramos venosos convergen unos con otros para constituir vasos de mayor
calibre, los cuales a su vez se reúnen entre sí formando los vasos más
voluminosos, cuya convergencia origina los gruesos troncos venosos que
desembocan en las aurículas del corazón. El conjunto de los vasos venosos
constituyen el sistema venoso.

Existen en realidad dos sistemas venosos paralelos a los dos sistemas


arteriales; en primer lugar, el sistema venoso pulmonar o de la pequeña
circulación, que se extiende de los pulmones al corazón, y cuyos troncos
principales son las venas pulmonares que conducen sangre roja a la
aurícula izquierda; en segundo lugar, el sistema venoso general, que
corresponde a la circulación aortica y mediante el cual la sangre negra
o no oxigenada de las diversas redes capilares del organismo es
transportada a la aurícula derecha

Este sistema venoso de la gran circulación comprende el sistema de venas


del corazón; el sistema de la vena cava superior, que recoge la sangre de
la cabeza y de los miembros superiores, y finalmente, el sistema de la vena
cava inferior, que transporta hacia el corazón la sangre de los miembros
inferiores y del tronco.

Este sistema incluye, a su vez, el sistema de la vena porta que recoge la


sangre del intestino y de sus glándulas anexas para llevarla al hígado,
donde después de sufrir algunas transformaciones, se vierte nuevamente en
la vena cava inferior por medio de las venas suprahepáticas

Las venas mas pequeñas son las vénulas (vena pequeña), cuando varios
capilares se unen, forman estas venas. Las vénulas que poseen diámetros de
entre 10 y 100 um, recogen la sangre de los capilares y la envían hacia
las venas. Las vénulas mas pequeñas, aquellas más próximas a los capilares,
están constituidas por una túnica interna de endotelio y una túnica media
que contiene solo unas pocas fibras de músculo liso aisladas. Como los
capilares las paredes de las pequeñas vénulas son muy porosas; a través
de ellas muchas células blancas fagocíticas emigran desde el torrente
sanguíneo hacia un tejido inflamado o infectado. Las vénulas más grandes
que convergen para formar venas contienen la túnica externa característica
de las venas.
CAPILARES

Los capilares son vasos microscópicos que conectan las arteriolas con las
vénulas; tienen diámetros de entre 4 y 10 um. El flujo de la sangre de las
arteriolas a las vénulas a través de los capilares se denomina
microcirculación. Los capilares se encuentran cerca de casi todas las
células del organismo, pero su número varia en función de la actividad
metabólica del tejido del cual irrigan. Los capilares se conocen como vasos
de intercambio porque su principal función es el intercambio de nutrientes
y desechos entre la sangre y las células titulares a través del líquido
intersticial. La estructura de los capilares está bien adaptada a esta
función. Las paredes de los capilares están compuestas solo por una capa
de células endoteliales y una membrana basal

TRONCOS VENOSOS BRAQUIOCEFÁLICOS

Terminan en los troncos braquiocefálicos diversas venas de mayor o menor


volumen que se describen a continuación.

Venas yugulares posteriores. Son troncos colectores de los plexos raquídeos


y se originan entre el occipital y el atlas por la fusión de las venas
mastoideas, la condílea posterior, las occipitales profundas y el plexo que
rodea el agujero occipital; también intervienen en la formación de esta
vena un voluminoso paquete que ocupa el lado externo del canal raquídeo
y que se denomina confluente occipitovertebral.

A partir de su origen, la yugular posterior baja a lo largo de los canales


vertebrales hasta la porción inferior de la nuca. Al nivel de la apófisis
transversa de la séptima vértebra cervical se dirige hacia delante y abajo
para desembocar en la parte posterior del tronco braquiocefálico, uniéndose
a menudo con la vertebral.

Venas vertebrales. Tienen su origen por debajo del agujero occipital, a


expensas del plexo occipitovertebral. Cada una de ellas baja con la arteria
del mismo nombre por los agujeros vertebrales y se halla colocada por
fuera y atrás de dicha arteria hasta la quinta o sexta vértebra cervical
y a veces hasta la séptima.

Desemboca en la parte posterior del tronco braquiocefálico. Recoge la


sangre de los músculos de la nuca, así como la parte de los plexos
intrarraquídeos y presenta varias anastomosis con la yugular posterior.
Venas tiroideas inferiores. Tienen su origen en el borde inferior del cuerpo
tiroides. Pasan por la cara posterior del músculo esternotiroideo, se une
entre sí por delante de tráquea y van a desembocar en el tronco
braquiocefálico izquierdo o bien directamente en la parte superior de la
vena cava. Venas mamarias internas. Son dos para cada arteria del mismo
nombre y se extienden desde su origen en la parte superior de la pared
abdominal hasta el tercer espacio intercostal, donde se unen y forman un
solo tronco.

El de la derecha desemboca en el ángulo que forma los dos troncos


braquiocefálicos y el de la izquierda en el tronco braquiocefálico
izquierdo. Reciben en su trayecto venas esternales, venas intercostales
anteriores y venas mediastínicas y sirven de unión entre la circulación
venosa del abdomen y la del tórax

Arterias principales

una arteria es un vaso que transporta sangre desde el corazón a la


periferia del cuerpo. Todas las arterias transportan sangre oxigenada,
excepto una, la arteria pulmonar. La arteria más grande del cuerpo es la
aorta, la cual se divide en cuatro partes: aorta ascendente, arco aórtico,
aorta torácica y aorta abdominal.

La aorta, después de recibir sangre directamente del ventrículo izquierdo


del corazón, desciende a través del tórax y el abdomen, dejando en su
trayecto, varias ramas que suministran sangre oxigenada y rica en
nutrientes a todas las regiones del cuerpo.
Cabeza y cuello

La irrigación de la cabeza y cuello es proporcionada por las ramas del


arco aórtico: tronco braquiocefálico, arteria carótida común izquierda,
subclavia izquierda.

El tronco braquiocefálico da origen a las arterias carótida común derecha


y subclavia derecha.

Cada una de las arterias carótidas comunes se ramifica en las arterias


carótidas internas y externas. Las arterias carótidas internas en conjunto
con las arterias vertebrales, irrigan el cerebro, mientras que las arterias
carótidas externas irrigan la cara y el cuello.
Las arterias subclavias dan origen a arterias vertebrales para luego,
continuar hasta la región de la axila donde se convierten en arterias
axilares e irrigan la extremidad superior.

Las arterias del tronco incluye a: la aorta torácica, el tronco celíaco, la


arteria mesentérica superior, la arteria mesentérica inferior y a las
arterias ilíacas comunes (con sus ramas terminales, las arterias ilíaca
interna e ilíaca externa).

La principal arteria de la extremidad superior es la arteria axilar -


continuación de la arteria subclavia. Esta continúa hacia abajo en el
brazo como la arteria braquial, luego en el antebrazo se divide en arterias
ulnar y radial. La mano por su parte está irrigada por las ramas
terminales de las arterias ulnar y radial, que se anastomosan para formar
dos arcos arteriales: los arcos palmares superficial y profundo.

La arteria principal de la extremidad inferior es la arteria femoral la


cual origina a la arteria poplítea. La arteria femoral irriga la región
de los glúteos y el muslo antes de continuar como arteria poplítea en la
porción posterior de la rodilla.

La arteria poplítea irriga la región de la rodilla, antes de dividirse en


dos ramas que irrigan la pierna: tibial anterior y tibial posterior (da
origen a la arteria fibular). Estas tres arterias irrigan la pierna. El pie
se encuentra irrigado por la arteria dorsal del pie (una continuación de
la arteria tibial anterior) y la arteria tibial posterior.

Venas principales

Una vena, es definida como un vaso que transporta sangre desde la


periferia hasta el corazón. Todas las venas llevan sangre desoxigenada,
excepto las venas pulmonares. Las venas más grandes del cuerpo son la
vena cava superior e inferior, ambas drenando directamente al atrio
derecho del corazón. Todas las venas de la circulación sistémica
eventualmente drenan a la vena cava superior o inferior.

Cabeza y cuello

La sangre desoxigenada proveniente del cerebro, cabeza y cuello, drena en


alguna de las tres venas yugulares: externa, interna o anterior.
La sangre venosa proveniente del cerebro y las meninges drena hacia los
senos venosos durales, los cuales desembocan en la vena yugular interna.

La sangre del cuero cabelludo y la cara drenan hacia las venas que
acompañan a las arterias del cuero cabelludo y la cara, drenando
finalmente en la vena yugular externa.

La sangre venosa del cuello drena en la vena yugular anterior.

Desde este punto, tanto la vena yugular externa como la yugular anterior
drenan hacia la vena subclavia. La vena yugular interna se fusiona con
la vena subclavia para conformar la vena braquiocefálica. Las venas
braquiocefálicas izquierda y derecha se unen para conformar la vena cava
superior.

Las venas del tronco convergen desde el tórax, el abdomen y la pelvis


hacia el corazón. La sangre desoxigenada del tórax finalmente drena hacia
la vena cava superior (VCS). Sin embargo, es importante mencionar que las
venas pulmonares drenan directamente en el atrio izquierdo, mientras que
las venas cardíacas drenan en el seno coronario, drenando finalmente en el
atrio derecho. Las principales tributarias torácicas de la vena cava
superior incluyen: el sistema de las venas ácigos, y la vena torácica
interna. La sangre venosa del abdomen y la pelvis es drenada por la vena
cava inferior.

Las ramas principales son:

• Las venas ilíacas comunes e ilíaca internas, las cuales drenan la


pelvis.
• Venas lumbares, renales, gonadales, suprarrenales, frénicas, vena
porta y hepáticas, las cuales drenan el abdomen.

Extremidad superior

La mano es drenada por la red venosa dorsal de la mano la cual da lugar


a las venas basílica y cefálica. Estas dos venas drenan las estructuras de
la superficie del antebrazo, mientras que las estructuras profundas son
drenadas por las venas radial y ulnar. Estas dos venas se fusionan para
conformar la vena braquial. Más hacia superior en el brazo, la vena
basílica y vena braquial se unen para conformar la vena axilar, donde
también drena la vena cefálica.
Todas las venas de las extremidades superiores en algún momento drenan
en la vena axilar, la cual drena el brazo y el hombro. La vena axilar
drena en la vena subclavia, la cual pertenece al sistema venoso de la vena
cava superior.

Extremidad inferior

Las venas de las extremidades inferiores son el arco venoso dorsal del pie,
vena tibial anterior, vena tibial posterior, vena fibular/peronea, poplítea,
femoral, vena safena magna, safena menor, ilíaca externa e ilíaca común.
Estas se categorizan como parte del sistema venoso superficial y profundo.

Yendo desde la periferia, las estructuras profundas de la pierna son


drenadas primero por el arco venoso dorsal del pie. Este arco drena el pie
y da lugar a las venas tibial anterior, tibial posterior y fibular/peronea.
Estas tres venas drenan la pierna y se unen formando la vena poplítea, a
nivel de la porción posterior de la rodilla. La vena poplítea continúa
como la vena femoral, drenando el muslo. Cuando la vena femoral pasa por
debajo del ligamento inguinal, continúa como la vena ilíaca externa, la
cual drena en la vena ilíaca común. Las estructuras de la superficie de la
pierna son drenadas por la vena safena magna y por la vena safena menor.
Estas venas son formadas por arcos venosos dorsales del pie y drenan en
la vena femoral y en la vena poplítea, respectivamente. Las venas ilíacas
común derecha e izquierda se unen y conforman la vena cava inferior, La
región glútea drena en la vena ilíaca interna a través de las venas
glúteas superior e inferior.

Nervios principales

El sistema nervioso es una red compleja de nervios y tejidos nerviosos que


genera y transmite comandos desde el cerebro y la médula espinal hasta
los tejidos y órganos alrededor del cuerpo. Está constituido por 2
divisiones anatómicas: el cerebro y la médula espinal que conforman el
sistema nervioso central, mientras que los nervios que se originan en ellos
y llegan a los tejidos, forman el sistema nervioso periférico. Existen 12
pares de nervios craneales (conocidos como pares craneales) que surgen del
cerebro y 31 pares de nervios espinales que se extienden desde la médula
espinal. En algunas partes del cuerpo, los nervios periféricos se unen entre
sí, formando redes neuronales llamadas plexos.

El sistema nervioso también puede dividirse basado en función. El sistema


nervioso somático es la parte que está bajo control voluntario, por ejemplo,
al contraer cualquier músculo esquelético. Otras partes del sistema
nervioso están bajo control involuntario, como la frecuencia cardíaca y la
respiración. Esta parte involuntaria del sistema nervioso recibe el nombre
de sistema nervioso autónomo, el cual tiene dos subdivisiones:

• El sistema nervioso simpático produce la reacción de lucha o huida


debido a que hace parte del sistema nervioso autónomo, el cual está
más activo durante episodios de estrés.
• El sistema nervioso parasimpático es dominante durante el reposo o
descanso y es más activo durante las actividades de digestión y
reproducción.

Cabeza y cuello

Los nervios principales de la cabeza y el cuello provienen de los 12 pares


craneales y del plexo cervical. Los 12 pares craneales tienen su origen en
el cerebro y son conocidos como los nervios: olfatorio (I Par craneal), optico
(II par craneal), oculomotor (III par craneal), troclear (IV par craneal),
trigémino (V par craneal), abducens (VI par craneal), facial (VII par
craneal), vestibulococlear (VIII par craneal), glosofaríngeo ( IXpar craneal),
vago (X par craneal), accesorio (XI par craneal), hipogloso (XII par craneal).
Estos proporcionan la inervación sensorial, motora y autónoma a casi todas
las estructuras de la cabeza.

El plexo cervical inerva la piel y los músculos del cuello (en su porción
anterolateral), el tórax superior y el área del cuero cabelludo entre la
oreja y la protuberancia occipital externa. Es una red de nervios
conformada por los ramos ventrales de los nervios espinales cervicales C1-
C5.

Tronco

El tronco tiene una inervación somática y autónoma importante. Tal vez te


preguntes el por qué, pero en esta parte del cuerpo, se localizan más de
30 de nuestros órganos que necesitan inervación. Es por esto que
estudiaremos sobre los nervios del tronco en este artículo para poder
aclarar este tema de una vez por todas. La pared torácica se encuentra
inervada por los nervios pectorales lateral y medial, 11 nervios
intercostales (T1-T11) y los nervios subcostales (T12). El diafragma se
encuentra inervado por los nervios frénicos izquierdo y derecho (C4). La
inervación autónoma de las vísceras torácicas es proporcionada por los
plexos pulmonar y cardíaco (C1-T1). El nervio vago otorga fibras
parasimpáticas mientras que el tronco simpático proporciona la entrada
simpática para esos plexos.

Las paredes abdominales se encuentran inervadas por los nervios


toracoabdominales (T7-T11), el nervio subcostal (T12) y los tres ramos
superiores del plexo lumbar (L1-L4), los cuales estudiaremos en la sección
de la extremidad inferior. La inervación autónoma de los órganos
abdominales proviene de los nervios espinales T5 a L2. Los nervios torácicos
inferiores y los nervios esplácnicos lumbares proporcionan la inervación
simpática, mientras que los nervios esplácnicos vagos y pelvianos
transportan fibras parasimpáticas. Las fibras simpáticas terminan dentro
de los ganglios simpáticos prevertebrales alrededor de las raíces de las
ramas principales de la aorta abdominal. Las fibras parasimpáticas
terminan dentro de los ganglios esparcidos alrededor del abdomen, cerca de
los órganos abdominales.

Las paredes pelvianas se encuentran inervadas principalmente por los


nervios espinales sacro y coccígeo. La inervación autónoma de las vísceras
pélvicas proviene de los plexos hipogástrico inferior o plexo pélvico. La
inervación simpática es proporcionada por el plexo hipogástrico superior,
mientras que la inervación parasimpática es proporcionada por los nervios
esplácnicos pelvianos. La excitación sexual es dada por las fibras
parasimpáticas, mientras que la inervación simpática proporciona una
sensación de placer durante el orgasmo.

Extremidad superior

Los principales nervios de la extremidad superior provienen del plexo


braquial, conformado por los ramos ventrales de los nervios espinales C5-
T1.

Los ramos principales del plexo braquial son los nervios musculocutáneo,
axilar, radial, mediano y ulnar. De estos, los dos primeros, inervan
predominantemente el hombro y el brazo, mientras que los nervios radial,
mediano y ulnar inervan principalmente el antebrazo y la mano.

Los nervios pectorales lateral y medial también se originan en el plexo


braquial, sin embargo inervan el músculo pectoral mayor del tronco.

La extremidad inferior se encuentra irrigada por ramos del plexo lumbar


y del plexo sacro, que en conjunto forman el plexo lumbosacro. El plexo
lumbar está constituido por los ramos ventrales de L1-L4 dando origen a
seis nervios que inervan porciones de la región abdominopélvica y la
extremidad inferior: los nervios iliohipogástrico, ilioinguinal,
genitofemoral, cutáneo lateral del muslo, obturador y femoral.

Son los tres últimos nervios mencionados los que inervan a la extremidad
inferior, El plexo sacro está conformado por los ramos ventrales de L5-S2,
que dan lugar a cinco nervios sacros: el glúteo superior, glúteo inferior,
ciático, cutáneo posterior del muslo, pudendo, nervio del músculo piriforme,
nervio del músculo obturador interno, nervio del músculo cuadrado femoral.

La región de la cadera se encuentra inervada por los nervios femoral,


obturador y glúteo superior. La porción anterior del muslo se encuentra
inervada por el nervio femoral y su ramo cutáneo, el nervio safeno. La
porción posterior del muslo está inervada por el nervio ciático, mientras
que el muslo medial se encuentra inervado principalmente por el nervio
obturador. La pierna está inervada por el nervio tibial y el nervio
fibular común (peroneo) y sus ramos (superficial y profundo). Todos estos,
son ramos del nervio ciático. Por otra parte, el pie se encuentra inervado
por ramos de los nervios plantares medial y lateral, los cuales ambos
tienen su origen en el nervio tibial.

La sangre se define como un líquido que se mueve a través de los vasos


del sistema circulatorio. En los seres humanos, incluye el plasma (la parte
líquida), los glóbulos rojos y blancos, y los fragmentos de células llamados
plaquetas.

El plasma es el principal componente de la sangre y consiste en su mayoría


de agua y una mezcla de proteínas, iones, nutrientes y desechos.
Los glóbulos rojos son responsables de transportar oxígeno y dióxido de
carbono.

Las plaquetas son responsables de la coagulación de la sangre.

Los glóbulos blancos forman parte del sistema inmunitario y tienen una
función en la respuesta inmune.

Plasma

El plasma, el componente líquido de la sangre, puede aislarse haciendo


girar un tubo de sangre a gran velocidad en una centrífuga. Las células
y plaquetas más densas se van hacia el fondo del tubo y forman capas
rojas y blancas, mientras que el plasma se mantiene en la parte de arriba
y forma una capa amarilla.

El plasma es aproximadamente 90%porciento agua y el 10%porciento restante


está formado por iones, proteínas, nutrientes, desechos y gases disueltos.
Los iones, proteínas y otras moléculas que se encuentran en el plasma son
importantes para mantener el pH de la sangre y el equilibrio osmótico, en
el cual la albúmina (la principal proteína del plasma humano), tiene un
papel especialmente importante.

Glóbulos rojos

Los glóbulos rojos, o eritrocitos, son células especializadas que circulan


por todo el cuerpo y proporcionan oxígeno a los tejidos. En los seres
humanos, los glóbulos rojos son pequeños y bicóncavos (más delgados en el
centro y solo miden 7-8 μ m), y no contienen mitocondrias o un núcleo cuando
maduran.

Estas características permiten que los glóbulos rojos realicen con eficacia
su tarea de transportar oxígeno. Su tamaño pequeño y forma bicóncava
aumentan la relación entre la superficie y el volumen, lo cual mejora el
intercambio de gases, mientras que la falta de un núcleo crea un espacio
adicional para la hemoglobina, una proteína clave utilizada en el
transporte de oxígeno. La falta de mitocondrias impide que los glóbulos
rojos usen parte del oxígeno que están transportando, lo cual aumenta al
máximo la cantidad entregada a los tejidos del cuerpo.

Plaquetas y coagulación

Las plaquetas, también llamadas trombocitos, son fragmentos celulares que


participan en la coagulación de la sangre. Se producen cuando grandes
células llamadas megacariocitos se desmoronan, y así cada una forma de
2000 - 3000 plaquetas. Las plaquetas tienen forma parecida a un disco y
son pequeñas, con un diámetro de entre 2-4 μm

Cuando el revestimiento de un vaso sanguíneo se daña (por ejemplo, si te


haces un corte lo suficientemente profundo en el dedo como para sangrar),
las plaquetas son atraídas hacia la herida, donde forman un tapón pegajoso.
Las plaquetas liberan señales, que no solo atraen a otras plaquetas y
hacen que se vuelvan pegajosas, sino también activan una cascada de
señalización que, en última instancia, convierte al fibrinógeno, una
proteína soluble en agua presente en el plasma sanguíneo, en fibrina (una
proteína no soluble en agua). La fibrina forma hilos que refuerzan el
tapón de plaquetas, lo cual forma un coágulo que evita una mayor pérdida
de sangre.

Glóbulos blancos

Los glóbulos blancos, también llamados leucocitos, son mucho menos comunes
que los glóbulos rojos y conforman menos del 1% porciento de las células
sanguíneas. Su función también es muy diferente a la de los glóbulos rojos:
participan principalmente en la respuesta inmunitaria al reconocer y
neutralizar invasores, tales como virus y bacterias.

Los glóbulos blancos son más grandes que los glóbulos rojos y, a diferencia
de estos, tienen un núcleo normal y mitocondrias. Existen cinco tipos
principales de glóbulos blancos, los cuales se dividen en dos grupos
diferentes, que reciben su nombre según su apariencia bajo el microscopio.

Un grupo, los granulocitos, incluye a los neutrófilos, eosinófilos y


basófilos, cuyo citoplasma contiene gránulos que se pueden observar al
microscopio cuando se tiñen.

El otro grupo, los agranulocitos, incluye a los monocitos y linfocitos, que


carecen de gránulos en el citoplasma.

Cada tipo de glóbulo blanco tiene una función específica en la defensa.


Por ejemplo, algunos glóbulos blancos engullen y descomponen patógenos,
mientras que otros reconocen microorganismos específicos y activan la
respuesta inmunitaria contra ellos. Los diferentes tipos de glóbulos
blancos tienen duraciones variables, que van desde horas hasta años, y las
células nuevas se producen principalmente en la médula ósea (aunque
algunas se producen o maduran en el timo, los ganglios linfáticos y el
bazo).
Conclusión
El sistema cardiovascular distribuye oxígeno, hormonas,
nutrientes y otras sustancias importantes para las células y
los órganos del cuerpo. Cumple una función importante
ayudándole al cuerpo a satisfacer las demandas de actividad,
ejercicio y estrés. También ayuda a mantener la temperatura
corporal, entre otras cosas.
REFERENCIAS

• ANATOMIA Y FISIOLOGICA PARA ENFERMERAS .IAS PEATE


.MANUAL MODERNO
• ANATOMIA,FISIOLOGIA ,KENNETH SALADIN
• FISIOLOGIA MEDICA ,GANONG
• ESTRUCTURA Y FUNCION DEL CUERPO HUMANO .THIBADEAU
,PATTON.

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