El sistema financiero peruano
Representa el conjunto de mercados, instituciones e instrumentos que llevan adelante
la actividad financiera del Perú. Este se encarga de circular el dinero necesario para
que la sociedad pueda producir, consumir, ahorrar e invertir.
¿Cómo funciona el sistema financiero en el Perú y qué instituciones lo conforman?
El sistema financiero en el Perú está compuesto por una variedad de instituciones y
entidades que ofrecen una amplia gama de servicios financieros a individuos,
empresas y entidades gubernamentales, las cuales de pueden agrupar en:
1. Entidades reguladoras
La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) es el ente regulador del sistema
financiero en el Perú. Se encarga de supervisar y regular a las entidades financieras
para garantizar su solidez y proteger los intereses de los usuarios del sistema. También
existen otras entidades reguladoras, como la Superintendencia del Mercado de
Valores (SMV).
2. Bancos comerciales
Además de las instituciones regulatorias, el sistema bancario en el Perú está
conformado por los bancos comerciales que ofrecen servicios bancarios
tradicionales, como cuentas de ahorro, cuentas corrientes, préstamos, tarjetas de
crédito, entre otros. En el Perú, los principales bancos comerciales incluyen el Banco
de Crédito del Perú (BCP), BBVA Continental, Scotiabank, entre otros.
3. Entidades financieras no bancarias
Además de los bancos comerciales, hay otras instituciones financieras que ofrecen
servicios financieros, como cajas municipales, cajas rurales, financieras y cooperativas
de ahorro y crédito. Estas entidades suelen especializarse en brindar servicios
financieros a sectores específicos de la población, como pequeñas empresas o
comunidades rurales.
4. Bolsa de valores
La Bolsa de Valores de Lima (BVL) es el principal mercado de valores del país, donde se
negocian acciones, bonos, certificados de depósito, entre otros instrumentos
financieros. Las empresas pueden emitir acciones para obtener financiamiento y los
inversores pueden comprar y vender estos instrumentos para diversificar sus
inversiones y obtener rendimientos.
¿Cómo impacta el sistema financiero peruano en la economía del país?
El correcto funcionamiento del sistema financiero impacta en la producción, el
consumo, el ahorro y la inversión dentro del país. La economía del Perú se dinamiza y
crece gracias a él, en eso recae el rol del sistema financiero. Permite que quienes
poseen dinero lo inyecten al sistema (lo presten) a cambio de una tasa de interés. A su
vez, quienes lo necesitan, pueden alcanzarlo a través del endeudamiento. Así, se
apalancan para cumplir sus metas.
De este modo, sirve para estructurar la economía nacional y aporta diferentes
ventajas, entre ellas:
Permite canalizar y distribuir los activos de la economía hacia distintas formas
de ahorro e inversión.
Ayuda a las personas a alcanzar sus metas: por ejemplo, construir su
patrimonio o comprar una vivienda.
Permite a las empresas a apalancarse y crecer a través del financiamiento y la
inversión.
Es uno de los grandes motores de la economía a nivel nacional e internacional.
¿Cuáles son los tipos de sistemas financieros en el Perú?
Existen dos grandes tipos de sistemas financieros, según la manera en que se accede
a ellos y quién ofrece los activos del mercado:
1. Financiamiento directo
Consiste en financiamiento de particulares y empresas acceden directamente al
mercado financiero para comprar o vender acciones, bonos, obligaciones negociables y
otros instrumentos.
2. Financiamiento indirecto
En este caso, los bancos, entidades financieras y fondos mutuos actúan como
intermediarios entre los activos y las personas o empresas. Así, prestan dinero a través
de créditos y ofrecen instrumentos de ahorro.
¿Cómo se comporta el sistema financiero peruano en el contexto latinoamericano?
De acuerdo con el IPP (2023), el sistema financiero peruano podría soportar una crisis
financiera global, que pudiera desencadenarse por los desequilibrios económicos
producidos por la guerra de Europa y Asia. Según el IPP, el sistema financiero en Perú
se encuentra en adecuadas condiciones para hacer frente a los principales riesgos del
sector, por los siguientes motivos:
1. Liquidez suficiente
El sistema financiero peruano exhibe una liquidez adecuada para cumplir con sus
obligaciones a corto plazo, como el pago de deudas, la emisión de nuevos préstamos
y la cobertura de retiros de depósitos. Hasta enero de 2023, acumuló activos líquidos
que superan los S/130 mil millones, aproximadamente tres veces el requerimiento de
la SBS.
Hacia finales de 2022, la rentabilidad de bancos, financieras y cajas municipales
mostraba signos de recuperación tras el impacto negativo de la pandemia, subrayando
la fortaleza del sistema financiero frente a eventos externos. Aunque las cajas rurales
representan solo el 1% de los créditos en el Perú, su utilidad ha permanecido en
terreno negativo.
2. Estabilidad monetaria
La resistencia del sistema financiero ante variaciones abruptas en el tipo de cambio ha
experimentado un robustecimiento notable en las últimas dos décadas. La moneda
peruana se ha consolidado como una de las más fuertes de la región, gracias a una
sólida gestión de la política macroeconómica. A pesar de los efectos de la pandemia y
las crisis políticas, el sol ha mantenido una menor volatilidad en comparación con
otras monedas regionales como el peso chileno, colombiano y mexicano.
3. Baja inflación y tasas de interés estables
Aunque el aumento global de precios ha llevado a que Perú registre tasas de
inflación más elevadas en las últimas dos décadas, estas siguen siendo de las más
bajas en América Latina. A pesar de la inflación del 8,6% en febrero en Perú, las tasas
observadas en Chile y Colombia superan el 10%. Esto refleja la fortaleza de la moneda
peruana frente a entornos de fuertes incrementos de precios, protegiendo las
inversiones en el sistema financiero contra la pérdida de valor a lo largo del tiempo.
Por otro lado, las tasas de interés del mercado bancario peruano han disminuido en
las últimas décadas. Aunque se registró un aumento en el último año debido a la
reducción del impacto del programa Reactiva Perú y al incremento de la tasa de
referencia del Banco Central de Reserva (BCRP), las tasas de interés reales se
mantienen entre las más bajas en América Latina. Esto indica que la política monetaria
en Perú no se encuentra tan restrictiva en comparación con otros países de la región.
4. Fortalezas macroeconómicas
Pese a los desafíos derivados de la pandemia y la situación política incierta, el Perú
mantiene sólidas fortalezas macroeconómicas, destacando una política fiscal prudente.
Al término de 2022, el país exhibió la deuda pública más baja en América Latina,
representando el 35% del Producto Interno Bruto (PBI). Además, ostenta uno de los
déficits fiscales más reducidos, equivalente al 1,7% del PBI, consolidándose como una
de las naciones más fiscalmente sostenibles de la región.
Estos indicadores han propiciado que el Perú conserve la segunda mejor calificación
crediticia en América Latina, únicamente superado por Chile según Standard & Poor’s.
En resumen, el Estado peruano gestiona sus finanzas de manera ordenada y tiene
acceso a financiamiento externo, lo que no representa un riesgo significativo para la
estabilidad del sistema financiero nacional.
La solidez del sistema financiero peruano se atribuye a un marco regulatorio prudente
y políticas macroeconómicas responsables, implementadas y consolidadas durante las
últimas tres décadas. Esta preparación posiciona al Perú para hacer frente a eventuales
crisis financieras.
Sin embargo, persiste como principal riesgo el clima de inestabilidad política y las
iniciativas populistas que podrían afectar el gasto público o incidir en el sistema
financiero. Abordar estas cuestiones se presenta como una prioridad para
salvaguardar la robustez económica del país.
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