ara otros usos de este término, véase Atmósfera (desambiguación).
Vista de la activa atmósfera de Júpiter, con la Gran
Mancha Roja hacia el centro de la imagen.
La atmósfera (alt. poco común, atmosfera12) es la capa de gas de un cuerpo celeste. Los
gases son atraídos por la gravedad del cuerpo, y se mantienen en él, si la gravedad es
suficiente y no es barrida completamente por el viento solar.
Atmósfera terrestre[editar]
Artículo principal: Atmósfera terrestre
La altura de la atmósfera de la Tierra alcanza los 1 000 km, aunque más de la mitad de su
masa se concentra en los primeros 6 km y el 75 % en los primeros 11 km de altura desde
la superficie planetaria. La masa de la atmósfera es de 5,1 x 1018 kg.3
La atmósfera terrestre protege la vida de la Tierra. Absorbe en la capa de ozono parte de
la radiación solar ultravioleta, reduce las diferencias de temperatura entre el día y
la noche y actúa como escudo protector contra los meteoritos.3
Composición de la atmósfera[editar]
Los distintos colores se deben a la dispersión de la luz
producida por la atmósfera.
Casi la totalidad del aire (un 95 %) se encuentra a menos de 30 km de altura y más del
75 % en la troposfera. El aire forma en la troposfera una mezcla de gases bastante
homogénea, hasta el punto de que su comportamiento es el equivalente al que tendría si
estuviera compuesto por un solo gas.
Los elementos de los que principalmente se compone la atmósfera son:4
Nitrógeno: Constituye el 78 % del volumen del aire. Está formado por moléculas que
tienen dos átomos de nitrógeno, de manera que su fórmula es N2. Es un gas inerte, es
decir, que no suele reaccionar con otras sustancias.
Oxígeno: Representa el 21 % del volumen del aire. Está formado por moléculas de dos
átomos de oxígeno y su fórmula es O2. Es un gas muy reactivo y la mayoría de los
seres vivos lo necesita para vivir.
Argón: Contribuye en 0,93 % al volumen del aire. Es un gas noble que no reacciona
con ninguna sustancia.
Dióxido de carbono: Está constituido por moléculas de un átomo de carbono y dos
átomos de oxígeno, de modo que su fórmula es CO2. Representa el 0,04 % del
volumen del aire y participa en procesos biológicos y climatológicos muy importantes.
Las plantas lo necesitan para realizar la fotosíntesis, y es el residuo de la respiración y
de las reacciones de combustión que se dan, por ejemplo, en un incendio forestal y en
el motor de un auto.
Ozono: Es un gas minoritario que se encuentra en la estratosfera. Su fórmula es O3,
pues sus moléculas tienen tres átomos de oxígeno. Es de gran importancia para la
vida en nuestro planeta, ya que su producción a partir del oxígeno atmosférico absorbe
la mayor parte de los rayos ultravioleta procedentes del Sol.
Vapor de agua: Se encuentra en cantidad muy variable y participa en la formación
de nubes y de la niebla. Es uno de los gases causantes del efecto invernadero.
Partículas sólidas y líquidas: En el aire se encuentran muchas partículas sólidas
en suspensión, como por ejemplo, el polvo que levanta el viento y el polen. Estos
materiales tienen una distribución muy variable dependiendo de los vientos y de la
actividad humana. Entre los líquidos, la sustancia más importante es el agua en
suspensión que se encuentra en las nubes.
Composición química[editar]
Nitrógeno 78.08% (N2)5
Oxígeno 20.95% (O2)
Argón 0.93 % v/v
CO2 400 ppmv
Neón 18.2 ppmv
Hidrógeno 5.5 ppmv
Helio 5.24 ppmv
Metano 1.72 ppmv
Kriptón 1 ppmv
Óxido nitroso 0.31 ppmv
Xenón 0.08 ppmv
CO 0.05 ppmv
Ozono 0.03 – 0.02 ppmv (variable)
CFC 0.3-0.2 ppbv (variable)
1 % (variable)
Vapor de agua
No computable para el aire seco.
Véase también: Química de la atmósfera
Capas de la atmósfera terrestre[editar]
Capas de la atmósfera.
Imagen de la estratosfera.
Troposfera[editar]
Artículo principal: Troposfera
Está situada desde la superficie hasta unos 10 o 12 km. Es la capa en la que se producen
los movimientos horizontales y verticales del aire que son provocados por los vientos y
otros fenómenos atmosféricos como las nubes, lluvias, cambios de temperatura. Su límite
superior es la tropopausa.6
Estratosfera[editar]
Artículo principal: Estratosfera
Es la capa que se encuentra entre los 10 km y los 50 km de altura. Los gases se
encuentran separados formando capas o estratos de acuerdo a su peso. Una de ellas es
la capa de ozono que protege a la Tierra del exceso de rayos ultravioleta provenientes del
Sol. Las cantidades de oxígeno y dióxido de carbono son casi nulas y aumenta la
proporción de hidrógeno. Actúa como regulador de la temperatura; en su parte inferior está
cerca de los –60 °C y aumenta con la altura hasta los 10 o 17 °C. Su límite superior es la
estratopausa.
Mesosfera[editar]
Artículo principal: Mesosfera
En esta capa la temperatura disminuye hasta los –70 °C conforme aumenta su altitud. Se
extiende desde la estratopausa (zona de contacto entre la estratosfera y la mesosfera)
hasta una altura de unos 80 km, donde la temperatura vuelve a descender hasta unos –
80 °C o –90 °C. Su límite superior es la mesopausa.
Termosfera[editar]
Artículo principal: Ionosfera
Es la capa que se encuentra entre los 90 y los 400 kilómetros de altura. En ella existen
capas formadas por átomos cargados eléctricamente, llamados iones. Al ser una capa
conductora de electricidad es la que posibilita las transmisiones de radio y televisión por su
propiedad de reflejar las ondas electromagnéticas. El gas predominante es el nitrógeno. Su
temperatura aumenta desde los –76 °C hasta llegar a 1500 °C. Su límite superior es
la termopausa o ionopausa.
Exosfera[editar]
Artículo principal: Exosfera
Es la capa en la que los gases poco a poco se dispersan hasta que la composición es
similar a la del espacio exterior. Es la última capa de la atmósfera, se localiza por encima
de la termosfera, aproximadamente a unos 580 km de altitud, en contacto con el espacio
exterior, donde existe prácticamente el vacío. Es la región atmosférica más distante de la
superficie terrestre. En esta capa la temperatura no varía y el aire pierde sus cualidades.
Su límite con el espacio llega en promedio a los 10 000 km, por lo que la exosfera está
contenida en la magnetosfera (500-60 000 km), que representa el campo magnético de la
Tierra. En esa región, hay un alto contenido de polvo cósmico que cae sobre la Tierra y
que hace aumentar su peso en unas 20 000 toneladas. Es la zona de tránsito entre la
atmósfera terrestre y el espacio interplanetario y en ella se localizan los satélites artificiales
de órbita polar. En la exosfera, el concepto popular de temperatura desaparece, ya que la
densidad del aire es casi despreciable; además contiene un flujo o bien llamado plasma,
que es el que desde el exterior se le ve como los Cinturones de Van Allen. Aquí es el único
lugar donde los gases pueden escapar ya que la influencia de la fuerza de la gravedad no
es tan grande. En ella la ionización de las moléculas determina que la atracción del campo
magnético terrestre sea mayor que la del gravitatorio (de ahí que también se la denomina
magnetosfera). Por lo tanto, las moléculas de los gases más ligeros poseen
una velocidad media que les permite escapar hacia el espacio interplanetario sin que la
fuerza gravitatoria de la Tierra sea suficiente para retenerlas. Los gases que así se
difunden en el vacío representan una pequeñísima parte de la atmósfera terrestre.
Los principales gases dentro de la exosfera son los gases más ligeros:
Hidrógeno
Helio
Dióxido de carbono
Oxígeno atómico
Atmósferas de los demás planetas del sistema
solar[editar]
Venus[editar]
La forma particular de las nubes en Venus se debe a
la mayor velocidad del viento a baja latitud.
Artículo principal: Atmósfera de Venus
Venus posee una densa atmósfera. Su presión atmosférica equivale a 90 atmósferas
terrestres (una presión equivalente a una profundidad de un kilómetro bajo el nivel del
mar en la Tierra). Está compuesta principalmente por CO2 y una pequeña cantidad
de monóxido de carbono, nitrógeno, ácido sulfúrico, argón y partículas de azufre. La
enorme cantidad de CO2 de la atmósfera provoca un fuerte efecto invernadero que eleva la
temperatura de la superficie del planeta hasta cerca de 460 °C. Esto hace que Venus sea
más caliente que Mercurio.
La temperatura no varía de forma significativa entre el día y la noche. A pesar de la
lenta rotación de Venus, los vientos de la atmósfera superior circunvalan el planeta en tan
solo cuatro días, alcanzan velocidades de 360 km/h y distribuyen eficazmente el calor.
Además del movimiento zonal de la atmósfera de oeste a este, hay un movimiento vertical
en forma de célula de Hadley que transporta el calor del ecuador hasta las zonas polares e
incluso a latitudes medias del lado no iluminado del planeta.
La radiación solar casi no alcanza la superficie del planeta. La densa capa de nubes refleja
al espacio la mayor parte de la luz del Sol y gran parte de la luz que atraviesa las nubes es
absorbida por la atmósfera.
Marte[editar]
La tenue atmósfera de Marte.
Artículo principal: Atmósfera de Marte
La atmósfera de Marte es muy tenue, con una presión superficial de solo 7 a 9 hPa frente
a los 1013 hPa de la atmósfera terrestre, es decir, una centésima parte de la terrestre. La
presión atmosférica varía considerablemente con la altitud, desde casi 9 hPa en las
depresiones más profundas, hasta 1 hPa en la cima del Monte Olimpo. Está compuesta
fundamentalmente de dióxido de carbono (95,3 %) con un 2,7 % de nitrógeno, un 1,6 % de
argón y trazas de oxígeno molecular (0,15 %), monóxido de carbono (0,07 %) y vapor de
agua (0,03 %).
La atmósfera es lo bastante densa como para albergar vientos y tormentas de polvo que,
en ocasiones, pueden abarcar el planeta entero durante meses. Este viento es el
responsable de la existencia de dunas de arena en los desiertos marcianos. La bóveda
celeste marciana es de un suave color rosa salmón debido a la dispersión de la luz por los
granos de polvo muy finos procedentes del suelo ferruginoso. A diferencia de la Tierra,
ninguna capa de ozono bloquea la radiación ultravioleta. Hay nubes en mucha menor
cantidad que en la Tierra y son de vapor de agua o de dióxido de carbono en latitudes
polares.
La débil atmósfera marciana produce un pequeño efecto invernadero que aumenta la
temperatura superficial unos cinco grados, mucho menos que lo observado en Venus y en
la Tierra, que tienen más gases de efecto invernadero y por eso su temperatura es más
cálida.