David Ricardo que el Valor tiene un sentido de uso y uno de cambio.
El objeto o mercancía puede ser alterado en función de su escasez, aunque siempre
relacionado con el trabajo necesario para obtener ése bien. Ejemplo de la paradoja del agua y
el diamante.
El valor de cambio se fundamenta según las circunstancias, la escasez, la demanda, la
intensidad de los deseos de quienes pretenden obtener un bien.
Adam Smith
Al Valor de Uso lo define como la utilidad de un objeto particular. Satisface una necesidad
Valor de Cambio es la capacidad que tiene un bien para adquirir otros objetos. Es el precio
pagado en el mercado para adquirir un bien.
Llegados a este punto, Smith explicaba la existencia de tres grupos en la sociedad, cada uno
propietario de un factor de producción:
– Capitalistas. Propietarios del dinero en busca de producir beneficios.
– Terratenientes. Dueños del terreno y quienes cobran un alquiler por la utilización de su
suelo.
– Trabajadores. Propietarios de la fuerza de trabajo a cambio de un sueldo o salario.
Smith - "Luces y Sombras"
En la Riqueza de las Naciones se va a hablar sobre el crecimiento y la productividad.
Smith trata de desarrollar una teoría de la producción. Va a decir que la producción anual está
regulada por dos cuestiones:
1. La habilidad y juicio con que esa fuerza de trabajo es generalmente
empleada.
2. La proporción entre el número de aquellos que están empleados en
actividades útiles y aquellos que no.
¿Dónde está la causa de la riqueza?
Smith: toma un elemento de los fisiócratas, fundamental en todo el pensamiento clásico y en el
marxista: la riqueza proviene del trabajo humano, es un producto de la productividad del
trabajo humano. El trabajo humano tiene la capacidad de generar excedente, producir más de lo
que se consume.
Pero para Smith, no es cierto que solo hay un tipo de trabajo humano productivo –el agrícola-
sino que todo trabajo humano es capaz de generar un excedente.
Pero hay un detalle que Smith agrega: genera excedente todo trabajo humano susceptible de
ser atravesado por la división del trabajo. La máxima mejora de las fuerzas productivas del
trabajo y la mayor parte de la habilidad, destreza y discernimiento, con los que se dirige y
apliquen en cualquier parte, parece ser los objetos de la división del trabajo.
Es decir: donde hay división de trabajo, hay mejora de las destrezas y por lo tanto más
riqueza.
Donde hay división del trabajo, hay productividad, hay excedente y hay riqueza.
Se está organizando de otra manera la producción, de hecho es más productivo el trabajo
industrial que el agrícola porque puede dividir mejor el trabajo.
Tres niveles en la división de trabajo:
1. División técnica del trabajo
Razones para que la división de trabajo aumente la productividad:
Aumento de la destreza por la especialización. Un trabajador, repitiendo una
tarea simple va adquiriendo un conjunto de habilidades que le permiten
hacer mucho más rápido su trabajo
Si cada una hace una cosa diferente, desaparecen los “tiempos muertos”, al
no tener que pasar de una tarea a otra.
Genera el mejoramiento, la creación de nuevas máquinas, producto del
esfuerzo concentrado hacia la especialización. La adquisición de estas
habilidades de especialización permite la creación de máquinas que pueden
reemplazar el trabajo humano.
La mayor productividad de la industria por sobre la agricultura tiene que ver con la mayor
posibilidad de parcelar el trabajo industrial por sobre el agrario.
2. División social del trabajo:
El incremento de la productividad y la riqueza depende de la especialización de cada uno de los
miembros de la comunidad en lo que mejor sabe hacer. Una comunidad va a ser más rica
produciendo más y mejores bienes, si cada uno se especializa en la producción de algo. Cada
uno haciendo una cosa, porque al hacerla bien aporta a su propio placer y beneficio
3. División internacional del trabajo:
Los países deben también especializarse. Cada economía debe concentrarse en producir
mercancías en las que tiene ventajas comparativas, y deben intercambiarse libremente. Cada
país debe especializarse en aquellos bienes que sabe hacer mejor. Dependiendo de las
capacidades de producción, los recursos humanos, etc.
La sociedad civilizada es una sociedad comercial, en la que, como resultado de la división del
trabajo, cada hombre se especializa en una producción determinada y se encuentra, por tanto,
obligado a recurrir al producto del trabajo ajeno del único modo en el que esto es posible, es
decir, por medio del cambio.
El Mercado
Todas las ventajas de la división del trabajo se condensan en el mercado. ¿De dónde sale el
mercado?
Smith dice que sale de una propensión natural del ser humano a trocar, a cambiar una cosa por
otra.
Esta propensión natural es una consecuencia directa de aquello que hace al individuo en su
esencialidad: la razón y el lenguaje. Comprar o vender es una característica distintiva del ser
humano a partir del habla, al decir esto es mío esto es tuyo.
Smith plantea que no esperamos de la benevolencia del carnicero o panadero nuestra cena, sino
que les hablamos de sus necesidades: ”vendeme pan porque yo te voy a pagar”.
Entonces, cada uno dedicado en forma egoísta a lo propio –el lugar en que se es más
productivo en la división del trabajo- no para beneficio del resto sino para el propio. “Como por
una mano invisible se termina produciendo más”.
Si cada uno se dedica egoístamente a hacer aquello que mejor puede hacer, y después lo vende
para comprar todos los demás bienes y si, a la vez, todos hacen lo mismo, la sociedad alcanza
los mayores beneficios.
Si en cambio alguno parara para ayudar a los otros, en ese momento se estaría dejando de
producir y habría menos bienes. Este es el centro del liberalismo económico.
El mercado es mejor asignador de los recursos que el Estado.
Pero Adam Smith reconoce que en el mercado hay veces que no funciona de la mejor manera,
porque permite la creación de monopolios y privilegios. Entonces dice que se debe
hacer política pública para evitar esto.
Va a decir que el cemento social es el mercado. Y nadie debe intervenir en el complejo sistema
que permite su funcionamiento. Y cuando dice nadie, se refiere al Estado.
No hay mercado si no hay sujetos libre, plenos de derecho.
Teoría del valor
Surge la necesidad de conocer el valor de lo que se produce para poder intercambiarlo por otra
cosa.
Las mercancías son bienes. Y tienen:
Valor de uso: proviene de la utilidad particular de un bien.
Valor de cambio: cómo es la relación de la producción con respecto a otras infinitas
producciones.
Aquel valor de cambio, expresado en dinero, es el “precio natural” que tiene el producto en el
mercado para el productor que lo lleva allí: es un precio de oferta.
Los precios tienen una tendencia que está basada en los valores de los productos. El precio
puede divergir del valor, pero el precio tiende al valor si bien quizás nunca coincida con él.
Entonces, ¿qué determina el valor de las mercancías?
La primera respuesta que surge de la simple observación de las mercancías, consiste en asociar
las respectivas utilidades. Parece natural pensar que cuanto más útiles sean los bienes, mayor
será también su valor de cambio. Las cosas sin utilidad carecerían de valor.
Determinar el valor de cambio.
¿El valor de cambio de una mercancía está determinado por su valor de uso? NO. EL VALOR DE
USO NO DETERMINA EL VALOR DE CAMBIO. La relación proporcional entre el valor y la utilidad
no se verifica en la práctica: “paradoja del agua y el diamante”
Las cosas que tienen un gran valor de uso tienen comúnmente poco valor de cambio y las cosas
que tienen gran valor de cambio, muchas veces, tienen un pequeño valor de uso.
El agua, siendo esencial para la vida del hombre, es claramente “más útil” que los diamantes; sin
embargo, sus respectivos valores de cambio tienen una relación inversa.
Entonces, ¿¿qué determina el valor de cambio??
Para Smith es importante cuánto tarda mi proceso de producción. El valor de cambio está
determinado por el tiempo de trabajo que lleva producir una mercancía.
Teoría del valor-trabajo
Smith se plantea averiguar primero:
1. Cuál es la real medida del valor de cambio, o en que consiste el precio real de todas las
mercancías.
El interrogante está no en la determinación de cuál es el valor de cambio, sino más bien en la
medida del cambio en el precio real, medido en tiempo de trabajo. (Barato: la menor utilización
de tiempo de trabajo en su producción
El trabajo es el precio real de la mercancía, pues su valor proviene del trabajo que se empleó
para producirla, pero también del trabajo que a través de ella se puede obtener en el cambio.
Según Smith, cuando un individuo cambia una mercancía por otra, en realidad está adquiriendo
trabajo ajeno “encarnado” en aquel producto. Por tanto, el valor es trabajo, y su magnitud está
fijada por la cantidad de trabajo
2. Cuáles son las diferentes partes que componen ese precio.
Para determinar el valor (precio real) de un bien, Smith nos plantea hacer el recorrido histórico a
lo largo de los diferentes estadios.
Estadio primitivo: No hay propiedad privada ni acumulación de capital. El tiempo de trabajo es
la única medida de valor.
Mundo moderno: hay acumulación de capital, hay propietarios. Estamos en el mundo de los
empleadores y de los empleados.
El valor que los trabajadores incorporan a los materiales se resuelve en dos partes: una de las
cuales paga salarios y otra paga las ganancias.
Durante la jornada, el trabajador incorpora una cantidad de trabajo a las mercancías que
produce. Pero por ese trabajo que realiza obtiene un pago menor al producto de 8 horas de
trabajo. Esto implica que el trabajo, como mercancía, incorpora más trabajo del que comanda
Smith abandona el criterio de trabajo incorporado y se queda con el de trabajado adquirido.
Si, en cambio, el trabajador fuera retribuido con el producto íntegro de su trabajo, la ganancia
sería nula: o el capitalista no puede producir, o consigue cargar “algo más” al precio de venta
del producto. Pero, de ser así, el valor de cambio no estaría únicamente regulado por el tiempo
de trabajo.
El surgimiento del beneficio en el capitalismo hizo que el trabajador ya no reciba el equivalente
a su trabajo incorporado al producto, sino solo una parte: El Salario.
3. Cuáles son las diferentes circunstancias que hace que a veces las diferentes partes del
precio suban y a veces bajen más allá de su tasa natural ordinaria.
Teoría del costo de producción
El valor de cambio está determinado por la suma de salario, ganancia y renta. Es decir, el valor
de las mercancías está dado por la suma de las retribuciones que obtienen todos los que
participan del proceso productivo (trabajadores, capitalistas y terratenientes).
En el precio natural del bien hay que incluir la remuneración al capital, la ganancia. Entonces: el
“valor del trabajo” ya no va a ser igual al producto del tiempo de trabajo, sino un número
menor.
Precio natural y precio de mercado:
El llamado precio natural de un bien se constituye con la suma de las remuneraciones a los
factores de la producción (renta + salario + ganancia).
Análisis desde “el lado de la demanda”:
Cuando la cantidad de un bien llevado al mercado es menor a la demanda de éste, todos
aquellos que estarían dispuestos a pagar el precio natural no pueden proveerse del bien.
Algunos estarán dispuestos a pagar más. Por lo tanto el precio de mercado estará por encima
del precio natural. Pasa lo contrario si la oferta es mayor que la demanda.
La competencia culmina con un precio de mercado por encima al precio natural. En el caso
inverso, cuando la oferta excede a la demanda, el precio de mercado caerá por debajo del
natural.
Salarios rentas y ganancias
Smith trata a estos tres ítems por separado, como remuneración de distintas clases sociales:
Salarios: Clase trabajadora
La demanda de quienes viven de los salarios aumenta necesariamente con el aumento del
ingreso y del capital de cada país, y no puede aumentar sin él.
Lo que causa un aumento en los salarios de los trabajadores no es la grandeza presente de la
riqueza nacional, si no su continuo crecimiento.
Un incremento en la demanda de trabajo lleva a un aumento en los salarios. Esto a la vez
produce un aumento en la población trabajadora. Mientras el crecimiento económico se
sostenga, continuará la demanda de trabajo y los salarios continuarán subiendo, haciendo que
la oferta responda a la demanda.
Por lo tanto no es en las naciones más ricas donde se encuentran los salarios más altos, sino en
las naciones más prósperas.
Al plantearse una teoría de los costos de producción, un aumento en los salarios deriva en un
aumento en los precios. Los altos salarios son consistentes con la mayor productividad de los
trabajadores, a la vez que con los bajos precios de las mercancías porque los aumentos de
productividad cubren con creces cualquier aumento de salarios.
Rentas: Terratenientes.
Ganancias: Empresarios.
El incremento del stock de capital tiende a producir la baja de la tasa de ganancia. Plantea que
la competencia tiende a aumentar los salarios y a reducir las ganancias.
Estos “componentes” del precio cobran, así, vida propia y, en lugar de ser los rubros en los que
se reparte el valor creado por el trabajo, se transforman en el fundamento mismo del valor.
Ahora el salario, junto con la renta y la ganancia, se convierten en los 3 factores que dan origen
al precio.
Interés general, el comercio, sus beneficios y beneficiarios
Smith denomina “tres órdenes de hombres”: terratenientes, trabajadores y capitalistas.
Señala que el interés de los terratenientes está conectado con el interés general de la sociedad.
Los intereses de los trabajadores también coinciden con el mejoramiento de la sociedad.
Sin embargo, la ganancia de los capitalistas no aumenta con la mayor prosperidad.
A diferencia de los mercantilistas, para Smith el comercio no es un juego de suma cero. Todos
ganan en el comercio, pero no todos ganan en la misma proporción.
El comercio exterior sirve, para Smith, para eludir los límites del mercado que no permiten que
continúe la división del trabajo. Esto posibilita aumentar la productividad y, por lo tanto, el
producto anual.
El rol del Estado
Smith fundamenta el rol central del mercado y es contrario a la intervención del Estado en los
mercados.
Para Smith, la autoridad política tiene tres responsabilidades:
1. proteger a la sociedad de otras sociedades
2. proteger a la sociedad al interior
3. desarrollar y mantener ciertas obras e instituciones públicas.
El planteo de “libertad” en Smith está basado en que la libertad individual es más funcional para
alcanzar el bienestar económico que muchas de las regulaciones estatales. Para los clásicos el
fin es el bienestar económico y no la libertad como satisfacción del egoísmo de los individuos.
Sobre David Ricardo y sus huellas en Argentina
David Ricardo retoma los problemas de Adam Smith y desarrolla su discusión sobre el origen
del producto excedente y su distribución entre grupos sociales (terratenientes, capitalistas,
trabajadores).
En la sociedad capitalista la apropiación del excedente se efectúa a través de las relaciones
mercantiles, es decir, se detrae en forma de valor de cambio.
Una cuestión teórica fundamental es la problemática de la articulación entre la formación del
valor de cambio y la formación de los diversos tipos de ingresos que surgen por la participación
de la producción: la ganancia y el interés, el salario, la renta.
La división del excedente entre los empresarios capitalistas y los terratenientes plantea un
conflicto para Ricardo por cómo se va a utilizar ese excedente
Se usa productivamente. Permite el crecimiento económico.
Apropiación parasitaria.
Ricardo defiende la burguesía industrial en ascenso contra los terratenientes
En Inglaterra no hay muchas tierras para la producción agrícola, la cual produce alimentos más
importantes del salario del trabajador.
Inglaterra en guerra con Francia exporta pero no importa. Las leyes de granos prohíben
importar granos, rentas más altas para los terratenientes. En 1815 entra Ricardo al parlamento y
pide derogar la ley de granos (lo hacen en 1847). Anuncia su posición en un panfleto: 3
conceptos: teoría del valor, teoría de la renta diferencial y de las ventajas comparativas en el
comercio internacional.
Las contribuciones de David Ricardo
Concepción del precio del trabajo en términos de salario real (no nominal): entendido como lo
necesario para adquirir una canasta básica de subsistencia (bienes salario).
El progreso en la acumulación de capital dirigido por la industrialización, conducía a un
incremento en la demanda de alimentos y en su precio
Si se encarece la canasta básica, se debe pagar más de salario de subsistencia y caen las
ganancias.
Para Ricardo, el problema estaba en que las ganancias caían si aumentaban los salarios
Del nivel de la tasa de ganancia depende la acumulación de capital y el crecimiento económico
de la sociedad capitalista.
Sólo los progresos en agricultura (más productividad) o la provisión externa de productos más
baratos, podrían postergar que el crecimiento económico y la capitalización del país
encontraran límites al inducir una caída de la tasa de ganancia y una desaceleración con
tendencia al estado estacionario de crecimiento cero
Ricardo elabora un modelo pesimista simplificado de dos sectores productivos para demostrar
como de no mediar cambios técnicos en la agricultura o de no permitirse la libre importación de
productos agrícolas más baratos, la tasa de ganancia de la economía tendía a caer hasta llegar a
un estado estacionario
La contrapartida de las menores ganancias capitalistas y los mayores precios agrícolas es la
apropiación por parte de los terratenientes de una proporción mayor del excedente económico
bajo la forma de una renta diferencial con destino improductivo.
La teoría de la renta diferencial
Dos supuestos a partir de los cuales Ricardo elabora este modelo:
1. Existencia de tierras de fertilidad diferente y superficie limitada
2. La tasa de ganancia tiende a ser uniforme para toda la economía, como norma de
distribución del excedente entre los dueños del capital. Refiere a la tendencia a
igualación de la tasa de ganancia vigente.
En un estadio inicial del desarrollo capitalista las tierras están en relación de sobreabundancia
respecto de la cantidad de capital disponible y se utilizan las tierras más fértiles.
La porción de tierra que se cultiva en primer lugar, es la de mayor fertilidad y mejor calidad.
La renta diferencial aparece cuando, ante el incremento de la demanda, se comienzan a cultivar
mayor cantidad de tierras, tierras de menor calidad y fertilidad
Poner el mismo capital en tierras de diferente fertilidad, tiende diferente rendimiento y tasa de
ganancia. Por lo cual, a iguales cantidades de capital invertido, la producción será menor.
Cuando estas tierras de menor rendimiento comienzan a cultivarse, es cuando lo poseedores de
las tierras de primer orden comienzan a exigir una renta.
Esta renta está determinada por la diferencia entre el rendimiento de la tierra de menor calidad
y fertilidad y la tierra en cuestión (que sería una de mayor calidad).
El uso de tierras de menor calidad representaba un costo mayor, por lo que debían vender el
cultivo a un precio mayor, para poder pagar los sueldos y seguir obteniendo beneficio los
capitalistas. En consecuencia, el precio del producto está determinado por
la productividad de la última parcela de tierra. A medida de que el precio aumente, los
propietarios de las mejores tierras comenzarán a recibir una renta diferencial, ya que los costos
de producción en esas tierras no se han incrementado.
La renta no es una parte componente del precio de las mercaderías. Los precios no se elevan
porque existe una renta, sino que al elevarse los precios, los capitalistas que trabajan las tierras
más fértiles, reciben un beneficio extra que deben pagarle al propietario de la tierra.
Se puede evitar la caída de la tasa de ganancia si se evita recurrir a esas tierras menos fértiles, ya
sea recurriendo a la importación desde aquellos países con abundantes tierras o por el avance
técnico aplicado al agro. La propuesta ricardiana era clara: mejor no proteger la agricultura
inglesa e importar del exterior esos productos más baratos.
Ricardo: apología del libre comercio, porque permitiría contener los salarios y, en consecuencia,
sostener la tasa de ganancia del capital, visión en la que se proponía que cada país se
especializase en producir ciertos bienes y no producir todos.
Beneficia la industrialización por una especialización en la producción de manufactura
Vale la pena repetir la idea de que, en Inglaterra de entonces, y a la inversa de Argentina,
defender la industrialización era ser librecambista y no proteccionista: se trataba de expandir el
sector industrial moderno con sus lógicas y dejar atrás el sector rural menos favorable al
progreso social. No obstante, su preocupación por el crecimiento desemboca finalmente en una
sentencia más bien pesimista: Ricardo pensaba que inevitablemente se llegará al estado
estacionario de no crecimiento en que la tasa de ganancia caerá haciendo imposible la
acumulación de capital.
Argentina se vio beneficiada a lo largo de su historia económica con una renta
diferencial a escala internacional.
El precio internacional depende de yacimientos petrolíferos y tierras menos productivas y sus
costos productivos. Argentina se ve beneficiada por tener mejores condiciones de producción.
Teoría de las ventajas comparativas
El imperio británico organizaba la división internación del trabajo fomentando la especialización
en la producción y exportación de productos primarios en la Periferia.
La idea central es que la especialización comercial internacional reposa sobre el principio de la
ventaja comparativa: cada país se especializará en aquellos sectores productivos en que cuente
con menores costos relativos, con la ventaja de que así, todos salimos ganando.
Se trata de una construcción que incorpora todos los casos nacionales, es decir, incluyendo
como ganadores también a los países menos eficientes en todas las producciones: los más
subdesarrollados.
Ricardo sostenía que aún aquel país que era menos eficiente en ambas producciones
igualmente ganaba comerciando si se especializaba en aquella producción relativamente menos
ineficiente, hablando desde el país que entonces era la potencia hegemónica en capitales y
tecnología.
El libre comercio es la vía de abastecerse de una mayor cantidad de bienes en el ámbito
nacional a través del intercambio.
Liberalismo y comercio internacional
Los defensores e impulsores del pensamiento económico liberal son quienes se han apropiado
especialmente del concepto de ventajas comparativas para justificar la receta de la apertura
comercial de las economías nacionales como lo mejor para la prosperidad.
La idea es que siempre conviene abrirse al comercio externo y especializarse en producir
algunas cosas y usarlas como medio de intercambio para obtener otras.
En Argentina, el librecambio en materia de comercio internacional posee una tradición
arraigada.
La defensa del libre comercio siempre se asoció con las organizaciones empresariales ligadas a
la producción agro-ganadera.
La versión convencional de las VC:
Visión inscripta en la tradición teórica neoclásica: el comercio internacional (las VC) se explica
por las diferencias en la dotación relativa de los recursos de trabajo y capital poseídos por los
distintos países (teoría de las proporciones factoriales).
La VC está determinada por la interacción entre los recursos de las naciones (abundancia
relativa de los factores de producción) y las tecnologías de producción (que influyen en la
intensidad relativa con la que los distintos factores son utilizados en la producción).
Supone que las funciones de producción son las mismas en todas partes y linealmente
homogéneas, que los factores de producción son inmóviles a nivel internacional y que existe
competencia perfecta, lo que conduce a que las diferencias en los precios dependen de las
posibilidades productivas de cada país (que depende de las dotaciones de factores).
En Argentina, en la teoría de especializarse en sus VC tradicionales subyace la idea de que la
industrialización no es legítima en tanto implica crear sectores ineficientes.
La crítica a la teoría de las ventajas comparativas
En la visión neoclásica no se suele tener en cuenta la situación relativa, en materia de desarrollo
económico y político, entre los participantes.
Se oculta el estadio de desigualdad bajo el cual el principio de VC no toma en cuenta que los
beneficios que se extraerían son desiguales y proporcionales a las diferencias existentes entre
países.
Existe una tradición crítica a la teoría de las VC, discutiendo el corolario de que “todos los países
se benefician con el libre comercio”: debates sobre el intercambio desigual, el sistema centro-
periferia y la teoría de la dependencia con foco en la idea de que el comercio y la economía
mundial impulsan la reproducción y perpetuación de las condiciones de subdesarrollo.
El enfoque más actual que diferencia entre VC estáticas y dinámicas
La visión dinámica de las VC implica incorporar una dimensión temporal en materia de
construcción de ventajas. Es clave a la hora de teorizar sobre los procesos de industrialización
de la mayoría de los países en los que la industria nació siempre con desventaja comparativa, lo
cual llevó a mayores grados de intervención y planeamiento estatal.
La visión estática de las VC está basada en un enfoque atemporal de la eficiencia productiva. Se
apropia de la idea smitheana de no producir domésticamente lo que se puede adquirir a precios
más baratos por vía de la importación.
Renta diferencial a escala internacional (RDEI): un concepto relevante en el análisis del
capitalismo argentino
La competencia de capitales por la apropiación de excedente produce cierta tendencia a la
nivelación de las tasas de ganancias entre las distintas ramas de un sistema productivo, mientras
que reproduce tasas de ganancias diferentes dentro de una misma rama.
Algunos capitales individuales, dentro de una misma rama, obtendrán alguna ganancia
extraordinaria basada en alguna ventaja que habilite un costo unitario menor.
Esta ventaja puede ser:
creada (innovaciones tecnológicas, subsidios estatales, etc.), ligada a la industria y a los
servicios, denominada cuasi rentas
o natural (originada en las características de los recursos naturales), denominada rentas
diferenciales
La existencia de estas ganancias extraordinarias depende de que el sistema de precios dentro
de esa rama lleve a que el precio de mercado dependa de las condiciones menos favorables en
materia de costos (costos más altos).
Es posible hablar para la Argentina de una RDEI a partir de la existencia de ventajas en la
posesión de tierras fértiles, y de un sistema de precios y tasa de ganancia doméstica con cierta
correspondencia respecto de los valores internacionales.
La diferenciación entre apropiación y generación de la renta conduce a diferenciar al sector
agrario del sector rentista en el sentido en que existen otros agentes distintos a los
terratenientes que igual participan de la apropiación de parte de la renta.
Los instrumentos que tradicionalmente vehiculizaron la redistribución de la renta entre distintos
actores sociales son fiscales, cambiarios y de control de precios.
Ricardo inspirando los modelos estructuralistas para Argentina
Los modelos de “dos sectores” consistían en diferenciar:
un sector industrial y de servicios complejos, importador y con menor productividad
relativa
un sector agropecuario, productor eficiente y exportador de bienes salario, proveedor
de divisas, bienes salario y renta diferencial.
Se plantea que el crecimiento industrial y del nivel de actividad económica general arrastra un
crecimiento en las importaciones de insumos y bienes de capital, a la vez que demanda mayores
bienes salario (cuyos precios son decisivos en la conformación del salario real y en los costos
de producción de aquellas actividades).
Un conflicto de intereses similar al ricardiano: el dilema de exportar o vender más barato en el
mercado interno; el de limitarse a respetar la renta diferencial apropiada por intereses ligados al
agro nacional a costo de descuidar los salarios y costos de producción nacional más compleja.
Se genera la dinámica del “stop and go”.
El incremento de la demanda doméstica que beneficia a sectores manufactureros presiona
sobre la balanza comercial y conduce a la necesidad de devaluaciones con efecto de mejora en
el beneficio a los exportadores, encarecimiento de los bienes salario y caída de salarios.
Un condicionamiento estructural del crecimiento, imposibilitando su continuidad en el tiempo
ya que el ajuste se da por reducciones en el nivel de actividad económica interna y no por
profundización de la sustitución de importaciones o aumento de exportaciones de modo de
permitir relajar la restricción externa.
Marx y el funcionamiento de la economía capitalista
La teoría del valor: Valor de uso, valor de cambio, valor
Valor de uso es para qué sirve para esa mercancía. Una mercancía sin valor de uso, no
permanecería en el mercado. Valor que un objeto tiene para satisfacer una necesidad.
Valor de cambio valor que un objeto tiene en el mercado, y se expresa en términos
cuantitativos, medidos por el dinero. Permite la comparación de una mercancía con otra. Dos
objetos con diferente valor de uso pueden tener el mismo valor de cambio si así lo determina el
mercado
La mercancía es una igualdad y una desigualdad a la vez (una manzana es “igual” a 2
naranjas, pero a su vez una manzana es una fruta distinta a una naranja).
El principio básico de cualquier intercambio en el mercado es que haya dos mercancías que se
igualen en algún punto. La otra característica básica es que se enfrenten en el cambio dos
mercancías que tengan valores de uso distintos.
Para que dos mercancías puedan expresarse en iguales valores de cambio debe haber algo en
común que permita compararlos. Lo habían señalado Smith y Ricardo: las mercancías son
producto del trabajo.
Si prescindimos del valor de uso de las mercancías, estas sólo conservan una cualidad: la de
ser productos del trabajo.
El trabajo es específico. Esa especificidad es justamente lo que hace a las diferencias
particulares de una mercancía con respecto a otra, a su valor de uso.
Si hacemos abstracción de esas cualidades del trabajo humano, queda lo que permite la
comparación. Es lo que Marx llama trabajo abstracto: es la energía que desaparece del hombre
y “pasa” a la mercancía. Es aquello que permite igualar, porque es común a todas las mercancías
La producción de valor es la expresión capitalista de que el hombre utiliza trabajo para
transformar la naturaleza en producto para satisfacer necesidades humanas.
El “algo en común” que se manifiesta en el valor de cambio, es el valor.
La forma de manifestación de ese valor (o sea el valor de cambio) es conceptualmente un paso
posterior.
Para hablar de igualdad debemos hablar de magnitud del valor (la medida). Marx va a decir que
el trabajo abstracto se mide en unidades de tiempo, en tiempo de trabajo.
Si el valor de una mercancía está constituido por el tiempo de trabajo abstracto que contiene,
significa que es la cantidad de horas durante las cuales la persona ha gastado energía.