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NON-FICTION (LENGUA)

Participantes: Sol Aguilera, Malcom Mackern.

3) El Género Literario Non-Fiction, describe los subgéneros de la


no ficción, incluyendo memorias, autobiografías, biografías,
ensayos, crónicas, textos académicos y didácticos, crítica literaria
y novelas de no ficción. Explica que las memorias se enfocan en
un periodo específico del autor, mientras que las autobiografías
y biografías cubren una vida completa. Los ensayos presentan
ideas personales, las crónicas narran eventos desde la
perspectiva del testigo, y los textos académicos y didácticos
abordan temas educativos. La crítica literaria analiza obras, y las
novelas de no ficción relatan hechos reales con estilo literario. Se
enfatiza la importancia de la veracidad en la no ficción y se
introduce el concepto de "no ficción literaria" para obras con
cualidades literarias destacadas.
4) Caso escogido: Ángel de la muerte.

Carlos Eduardo Robledo Puch (Buenos Aires, 19 de enero de 1952)


es un asesino en serie argentino, uno de los mayores criminales de
la historia del país. Apodado el Ángel de la Muerte por la prensa,
con solo 19 años fue condenado a reclusión perpetua por diez
homicidios calificados, un homicidio simple, una tentativa de
homicidio, diecisiete robos, dos raptos y dos hurtos.

Infancia de Carlos Eduardo Robledo Puch (TESTIMONIOS)

Carlos Eduardo Robledo Puch, nació en el seno de una familia


tradicional procedente de Salta. Vivía en Borges, en el barrio de
Olivos, Buenos Aires, al cual llegó con sus padres cuando tendría
diez años. El padre se llamaba Víctor y trabajaba en General
Motors. Era moreno, algo calvo, delgado y ojos rasgados. Carlos se
parecía más a la madre, de origen alemán. Era ama de casa y, en
verano, vestía a su hijo con pantalones cortos blancos y remeras
rayadas. Andaba en la bicicleta de su padre, que le quedaba grande.
Carlos era tímido y callado como su madre, quien lo cuidaba
mucho. El padre trabajaba todo el día. Los sábados y domingos se lo
veía tomar aperitivos con Roberto Caballero en el almacén "El
Vasquito", que estaba casa por medio de su domicilio. Compraban
con la famosa libreta, así que no era una persona con gran poder
adquisitivo. Carlos jugaba a las bolitas y a las figuritas o a la payana
con los chicos del barrio. Estudió piano durante siete años, cosa que
nunca le gustó. Cuando comenzó la secundaria fue al Colegio
Cervantes, en Florida, Vicente López. También asistió al Instituto
Don Orione, Victoria.

Prontuario Delictivo

El día 15 de marzo de 1971, Robledo Puch y su cómplice Ibáñez


ingresaron al boliche Enamour (Espora 3285, La Lucila), llevándose
350.000 pesos de la época. Antes de huir, Robledo Puch asesinó al
dueño y al sereno del establecimiento con una pistola Ruby
mientras dormían.

El 3 de mayo de 1971, a las cuatro de la mañana, Robledo Puch y


Jorge Ibáñez ingresaron a un negocio de repuestos de automóviles
Mercedes-Benz en Vicente López. Al entrar en una de las
habitaciones, encontraron a una pareja y a su hijo recién nacido.
Robledo Puch asesinó al hombre de un disparo e hirió a la mujer de
la misma forma. Ibáñez intentó violar a la mujer herida -quién
sobrevivió y posteriormente testificó en el juicio-. Antes de huir con
400.000 pesos, Robledo Puch disparó a la cuna donde lloraba un
bebé de unos diez meses, quien logró quedar con vida (las
autoridades no descubrieron si quiso fallar o si de verdad falló).

El siguiente 24 de mayo asesinaron al sereno de un supermercado


en Olivos A mediados de junio de ese mismo año, Robledo Puch
ejecutó en la ruta a dos jóvenes mujeres que habían sido víctimas
de abuso sexual a manos de Ibáñez en el asiento trasero del
automóvil de turno.

El día 5 de agosto, en circunstancias bastante dudosas, Ibáñez


falleció luego de un accidente automovilístico. Robledo Puch, quien
conducía el vehículo, huyó ileso de la escena luego del accidente.
Hay quienes sospechan que en realidad Robledo Puch lo asesinó.
Con la muerte de Ibáñez, hubo un receso en la actividad delictiva de
Robledo Puch, la cual retomó en noviembre de 1971 junto con su
nuevo cómplice, Héctor Somoza. El 15 de ese mismo mes asaltaron
un supermercado en Boulogne, acribillando al sereno con una
pistola Astra calibre 32 que habían obtenido pocos días antes en el
robo a una armería. Dos días después de este hecho, el 17 de
noviembre, irrumpieron en una concesionaria de autos y asesinaron
al cuidador. Pasada una semana, fue el turno de otra concesionaria
en Martínez. Redujeron al sereno, le quitaron las llaves y robaron
un millón de pesos. Robledo Puch lo asesinó de un disparo en la
cabeza y, luego, hizo lo mismo con su cómplice, al cual le desfiguró
la cara y las huellas dactilares con un soplete para evitar que la
policía lo reconociera.
El 3 de febrero, Robledo Puch y Somoza ingresaron en una ferretería
de Carupá. Asesinaron al vigilante e intentaron abrir la caja de
caudales con las llaves. En una situación confusa, en la que
aparentemente Robledo Puch se sobresaltó, asesinó de un disparo a
Somoza. Intentando dificultar la tarea de reconocimiento por parte
de los investigadores policiales, tomó un soplete y quemó la cara
del cadáver de Somoza. Luego de abrir el cofre de caudales con el
mismo soplete, recogió el botín y huyó de la escena.
Fue detenido el 4 de febrero de 1972 al encontrarse su cédula de
identidad en el bolsillo del pantalón de Somoza. Acababa de
cumplir 20 años.

Robledo Puch yendo a Pistola Ruby calibre.32,


realizar la reconstrucción el arma asesina
de uno de sus crímenes,
escoltado por la policía.
11 de febrero de 1972.
4) B_

Era un 11 de mayo de 1971. Una humilde familia que estaba


durmiendo en el fondo de un local, que vendía repuesto de autos en
Olivos. Conformados por una pareja casada y una linda bebe, de 10
meses, que dormía al lado de la cama matrimonial en esa habitación
sin revocar.

Esa calmada noche se podía escuchar el leve sonido de la tele


encendida que usaba José Carlos Bianchi para dormir cuando su
esposa, Dora, terminaba de bañar y dormir a su niña. Esa noche
ambos esposos habían quedado dormidos tan profundamente por
las largas jornadas laborales que no escucharon el llanto de su
amada hija y lo único que hizo sobresaltarlos fue los ladridos de su
cachorro…José suspiró, se sentó en la cama pero no pudo ni pararse
cuando de repente, observó a Robledo Puch en la puerta…con una
mirada oscura lo apuntó con un un revólver Bernardelli calibre 7.65…
Aunque parecía que él estaba dudando apareció una sombra que le
dijo casi en un susurro aterrador “Mátalos sin vacilar.” Este mismo
era su cómplice Jorge Ibáñez.

En un micro segundo un grito desgarrador, de Dora, surgió tras el


ruido de 2 disparos hacia la cabeza de su amado compañero de
vida… Ella estaba aterrorizada viendo a su esposo tendido en la
cama como si nunca hubiera decidido despertarse, los llantos de su
bebé dejaron de resonar en su cabeza cuando Puch disparo otras
dos veces dejándola herida.

Ibáñez sin un micro de decencia humana se tira sobre ella para


profanarla…ella se rindió ante su desgraciada situación y
simplemente dejó de gritar. Ante esto ellos piensan que está muerta
y su criminal principal dice sin vacilar “Dale, apúrate”… en la cabeza
de Dora pasan diversos pensamientos “¿realmente existen personas
así?” y algunos pensamientos tontos del día. ¿Pero quién puede
culparla? No existe un pensamiento racional tras presenciar y vivir
algo tan desgarrador.

Robledo aburrido tras esperar a su cómplice, va a pasear por la


cocina para tomar un pequeño vaso de agua, demostrando la poca
humanidad que podía quedar en su cuerpo… al terminar su vaso de
agua, mira por algunos muebles encontrándose con un ropero algo
desgastado con una pequeña bols, lo que logra llamar su atención ¿y
cómo no hacerlo? sin eran los ahorros de la familia que equivalían a
ochocientos dólares de entonces.

Antes de irse, Robledo disparó otra vez. El tiro quedó incrustado en


uno de los barrotes de la cuna de esa pequeña criatura. Nunca
sabremos si fue un error de puntería o si el realmente quiso
dispararle a la beba, que tras el balazo que le pasó cerca, lloró sin
consuelo.

Los dos asesinos se escaparon por una ventana del negocio dejando
a esa familia desconsolada en una noche que ya no puede llamarse
tranquila.

FUENTE AUDITIVA:
[Link]

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