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El Ciclo de las Rocas en Geología

El documento describe las diferentes etapas del ciclo de las rocas. Las rocas pasan por procesos de formación, erosión, transporte, sedimentación, compactación, metamorfismo e incluso fusión nuevamente en el interior de la Tierra, completando así el ciclo de forma continua a lo largo de millones de años.
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El Ciclo de las Rocas en Geología

El documento describe las diferentes etapas del ciclo de las rocas. Las rocas pasan por procesos de formación, erosión, transporte, sedimentación, compactación, metamorfismo e incluso fusión nuevamente en el interior de la Tierra, completando así el ciclo de forma continua a lo largo de millones de años.
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UNIVERSIDAD NACIONAL TORIBIO RODRIGUEZ DE MENDOZA

ASIGNATURA: GEOLOGIA GENERAL

EL CICLO DE LAS ROCAS


El ciclo de las rocas está íntimamente relacionado con el ciclo geológico.
Las rocas son elementos dinámicos de nuestro paisaje, varían continuamente,
aunque nosotros prácticamente no lo podemos apreciar debido a nuestro corto
periodo de vida. Aunque en un periodo de vida humano no lo apreciemos, las
rocas se meteorizan, se erosionan, transportan y sedimentan, se compactan,
se transforman, se funden y se recristalizan.

El ciclo de las rocas explica todos los cambios que sufren las rocas a lo largo del
tiempo y depende de dos factores:

Los procesos geológicos externos que actúan sobre la superficie del planeta.
Estos son agentes como la lluvia, el mar, los ríos o el viento y erosionan
constantemente las rocas.

Los procesos geológicos internos que actúan en el interior del planeta. Son los
procesos que se generan por la energía interna de la tierra, por ejemplo, las
rocas que se funden en el interior y todo lo relacionado con los procesos
volcánicos, terremotos y/o movimientos tectónicos.

En la imagen (captura de pantalla de la actividad de El ciclo de las rocas y los


agentes geológicos) se puede observar de forma muy resumida el ciclo de las
rocas:

CATEDRATICO: INGENIERO KIRK ROBERT REINA CHANG


UNIVERSIDAD NACIONAL TORIBIO RODRIGUEZ DE MENDOZA
ASIGNATURA: GEOLOGIA GENERAL

Nuestro planeta es un todo complejo que está formado por muchas partes que
interactúan. Las rocas, consideradas a lo largo de espacios temporales muy
prolongados, están en constante formación, cambio y reformación,
cumpliendo un ciclo: el ciclo de las rocas, éste nos ayuda a entender el origen
de las mismas mostrándonos las relaciones de los procesos internos y externos
de la tierra y la forma en que cada uno de los tres grupos básicos de rocas se
relaciona entre sí.

El magma, por ejemplo, que se forma a una gran profundidad por debajo de la
superficie de la Tierra, se enfría y se solidifica (cristalización), ya sea debajo de la
superficie terrestre o en la superficie, originando las rocas ígneas. Cuando las
rocas ígneas afloran en la superficie experimentarán un proceso sedimentario,
dando lugar a una roca sedimentaria; si esta roca sedimentaria, además, es
enterrada a profundidad y es sometida a procesos metamórficos, la roca
reaccionará ante el ambiente cambiante y se convertirá en una metamórfica.
Finalmente, cuando ésta última es expuesta a cambios de presión adicionales
o a temperaturas aún mayores se fundirá, creando un magma que nuevamente
acabará cristalizando en rocas ígneas. Cabe decir que algo común a todos
estos cambios es que requieren de grandes cantidades de tiempo para
realizarse.

Lo expuesto anteriormente es un ciclo básico, pero no es el único posible. Las


rocas ígneas son ejemplo de ello ya que en vez de ser expuestas en la superficie
terrestre pueden permanecer enterradas profundamente, siendo sometidas a
grandes fuerzas de compresión y a temperaturas elevadas transformándose
directamente en rocas metamórficas. Las rocas metamórficas y sedimentarias,
así como los sedimentos, no siempre permanecen enterrados ya que las capas
superiores pueden ser eliminadas, dejándolas expuestas, cuando esto ocurre,
los materiales se intemperizan o erosionan y se convierten en nueva materia
prima para rocas sedimentarias. Así, sucesivamente, las rocas interactúan entre
sí pasando de un tipo a otro según los factores que las afecten.

Una clasificación genética que refiere al origen externo o interno de las rocas
las divide en Rocas Exógenas, que son aquellas que fueron formadas en la
superficie de la tierra, y las Rocas Endógenas, que son las que se formaron en el
interior de la tierra (o al menos en parte). Según esta clasificación las rocas
exógenas incluirían a las rocas sedimentarias y las residuales (poco importantes),
y en las endógenas incluirían a las ígneas y metamórficas.

Alrededor del 65% de la superficie continental (excluyendo la superficie de los


océanos) está formada por rocas sedimentarias, y las rocas ígneas y
metamórficas forman el 35% restante. Cabe señalar que estas proporciones son
exactamente las existentes en las capas más superficiales de la tierra (hasta
unos 40Km. de profundidad en los continentes y 10Km. bajo los océanos), ya que
en zonas más profundas las rocas son exclusivamente metamórficas y
magmáticas; la razón de esta característica es que las rocas sedimentarias se
forman precisamente en la superficie terrestre, de ahí su abundancia. El hecho
de que rocas formadas en profundidad (metamórficas y parte de las
magmáticas) afloren en la superficie de los continentes se debe a diversos
procesos geológicos, tales como la formación de cadenas montañosas o la
erosión.

CATEDRATICO: INGENIERO KIRK ROBERT REINA CHANG


UNIVERSIDAD NACIONAL TORIBIO RODRIGUEZ DE MENDOZA
ASIGNATURA: GEOLOGIA GENERAL

LAS 8 FASES DEL CICLO DE LAS ROCAS (CICLO LITOLÓGICO).

Los elementos minerales de la corteza terrestre pasan por una serie de


transformaciones físicas y químicas que se repiten de forma cíclica en fases que
a menudo representan millones de años.

El mundo está vivo. Más vivo de lo que creemos. Y no nos referimos a la vida
animal y vegetal que conforma los ecosistemas terrestres. Eso ya sabemos que
está vivo. Pero si te dijéramos que lo “no vivo” está tan vivo (por irónico que
parezca) que ahora mismo tienes en tu interior fragmentos de lo que hace
millones de años era una montaña.

Pues deberías. Porque en nuestro mundo ocurre un proceso asombroso pero


que, por lo lento que es, pasa desapercibido: el ciclo de las rocas. Los minerales
de la superficie terrestre pasan por una serie de transformaciones físicas y
químicas en un ciclo que se repite una y otra vez a lo largo de los millones de
años.

Esto explica que, lo que un día fuera una roca del fondo oceánico, hoy se haya
desintegrado para dar lugar a los minerales que usan las plantas para vivir. Unas
plantas que, por cierto, comemos, haciendo llegar así esa “prehistórica roca” a
nuestro interior.

Este ciclo biogeoquímico que nunca termina tarda millones de años en


completar una vuelta, pero es lo que ha hecho que la vida en la Tierra sea
posible. Si quieres entender cómo es posible que una roca pase a formar parte

CATEDRATICO: INGENIERO KIRK ROBERT REINA CHANG


UNIVERSIDAD NACIONAL TORIBIO RODRIGUEZ DE MENDOZA
ASIGNATURA: GEOLOGIA GENERAL

de nuestro cuerpo, quédate. En este artículo veremos cada una de las fases del
ciclo de las rocas.

¿Qué es el ciclo litológico?


El ciclo litológico, popularmente conocido como el ciclo de las rocas, es uno de
los procesos geológicos más importantes del mundo. Y sin transformar este
artículo en una clase de geología, debemos quedarnos con la idea de que es
la sucesión de situaciones por las cuales los minerales de la superficie terrestre
van cambiando su estado, tanto a nivel físico como químico.

Los minerales más importantes son el potasio, el fósforo, el calcio, el azufre y los
metales pesados. ¿No resulta curioso, pues, que muchos de ellos se encuentren
tanto en las rocas como fluyendo por nuestra sangre? De hecho, sin el potasio,
el fósforo o el calcio no podemos vivir.

Y que estos minerales se encuentren tanto en el mundo geológico como en el


biológico implica que necesariamente debe haber un puente entre ambos. Y
ahí es donde llegamos al tema de este artículo. Y es que es gracias a este ciclo
de las rocas que los minerales van transformándose y llegando a ambos
“mundos”, es decir, el de las rocas y el de los seres vivos.

Y que sea un ciclo implica dos cosas. En primer lugar, que hay fases. Y cada una
de ellas se caracteriza porque el mineral está almacenado o se presenta de una
forma distinta. Son las condiciones climatológicas las que, como veremos,
estimularán el salto de una fase a otra.

Y en segundo lugar, que se repite una y otra vez. Aunque sea en márgenes de
tiempo de millones de años, el ciclo se repite. Superar la fase final solo implica
volver a la inicial. Y así ha ocurrido desde la formación del planeta Tierra.

Por lo tanto, debemos entender el ciclo de las rocas como una sucesión de
acontecimientos geológicos, químicos, físicos, biológicos y climatológicos que
estimulan que los minerales se encuentren sedimentados o almacenados en la
superficie terrestre de distinta manera. Habiendo aclarado esto, podemos pasar
a ver las fases.

¿Cuáles son las etapas de los ciclos litológicos?

Es posible que llegados a este punto todavía resulte un poco confuso todo. No
pasa nada. Si se ha entendido la idea principal, una vez hayamos visto las
distintas fases, todo pasará a ser mucho más claro. Simplemente hay que
recordar que se trata de un ciclo, por lo que cuando se llega a la última etapa,
se vuelve a empezar.

1. Cristalización
La consideramos la fase 0 porque es el origen de todas las demás, pero es la
única fase a la que, una vez terminado el ciclo, no se regresa. Y el motivo de
esto es muy sencillo. Para entender esta etapa, debemos desplazarnos hasta
debajo de la superficie terrestre. Ahí tenemos el magma, que, a grandes
rasgos, es roca fundida debido a las altas temperaturas y presiones.

CATEDRATICO: INGENIERO KIRK ROBERT REINA CHANG


UNIVERSIDAD NACIONAL TORIBIO RODRIGUEZ DE MENDOZA
ASIGNATURA: GEOLOGIA GENERAL

Pero para entrar en el ciclo, necesitamos roca sólida. Y como bien sabemos,
toda la corteza terrestre viene del enfriamiento del magma, que hace miles
de millones de años originó una capa dura que constituyó el manto terrestre.
Pero, ¿cómo entramos en el ciclo? Pues por este enfriamiento del magma
generando corteza terrestre o por los volcanes.

La explosión de los volcanes provoca la liberación de magma a la atmósfera,


el cual se enfría rápidamente en un proceso conocido como cristalización,
que da lugar a material sólido, el cual se conoce como roca ígnea. Este es el
origen de las rocas terrestres.

2. Exposición
Entremos ahora en el ciclo como tal, el cual parte tanto de las rocas ígneas
como de las que se forman simplemente por los movimientos del manto
terrestre y de sus placas. Sea como sea, la primera fase del ciclo litológico
recibe el nombre de exposición porque es aquella en la que, como su propio
nombre indica, las rocas quedan expuestas a las condiciones ambientales. Y
por rocas entendemos tanto lo que conocemos como piedras como bloques
de la superficie terrestre.

3. Meteorización
En el momento en el que la roca queda expuesta, simultáneamente empieza
la segunda etapa del ciclo: la meteorización. Las propias condiciones
ambientales (viento, lluvia, mareas, presión, temperatura, oxidación,
fricciones) terminan por provocar la descomposición de la roca en
fragmentos más pequeños. En otras palabras, esta fase consiste en romper un
bloque de roca en partes más pequeñas.

4. Erosión
Una vez la roca en cuestión ha pasado por este proceso de meteorización,
el cual, por cierto, es muy lento, es candidata a entrar en la siguiente etapa:
la erosión. Y decimos candidata porque solo cuando las rocas son

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suficientemente pequeñas son realmente susceptibles a ser afectadas por los


procesos erosivos.

Es similar a la meteorización en el sentido que la roca sigue rompiéndose en


fragmentos más pequeños, pero en este caso los principales motores de la
disgregación son el viento y el agua. Pero la clave de todo esto es que es con
la erosión que un fenómeno imprescindible del ciclo se vuelve posible: el
transporte. Ahora las rocas son suficientemente pequeñas como para poder
“viajar” a distintos lugares. Y como estamos hablando de millones de años,
las distancias que pueden recorrer son inmensas.

5. Transporte
Como venimos diciendo, la etapa posterior a la erosión es el transporte.
Como su propio nombre indica, esta fase consiste en el movimiento de
partículas rocosas a lo largo de la superficie terrestre gracias a la acción, de
nuevo, de fenómenos meteorológicos.

Estos “medios de transporte” son, principalmente, la gravedad, el viento y el


agua. Evidentemente, a excepción de la gravedad, que puede mover rocas
considerablemente grandes (eso sí, no se llegan a abarcar grandes
distancias), están muy limitados por el tamaño de la roca en cuestión.

Es por esta razón que la erosión, para que haya un buen transporte y se
pueda continuar el ciclo, debe culminar con la transformación de la roca en
partículas diminutas, prácticamente como polvo. Y a pesar de su pequeño
tamaño, albergarán los minerales que deben seguir su ciclo.

En este sentido, el viento (tienen que ser partículas microscópicas) y el agua


(puede mover partículas de mayor tamaño) permiten mover estos minerales
a la vez que continúan erosionándolos. Una roca inicial, pues, se ha
transformado en millones de partículas diminutas.

6. Sedimentación
Dependiendo de la velocidad del viento y del agua y muchas veces, del
simple azar, el transporte de las rocas terminará. Y cuando las partículas

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rocosas dejan de “viajar” entramos en la quinta etapa del ciclo: la


sedimentación. En esta fase, las partículas con minerales se depositan en la
superficie terrestre. Esta etapa, pues, es simplemente el momento en el que
los minerales empiezan a quedar almacenados sobre la tierra, quedando
protegidos de la erosión y sin transportarse.

7. Disolución
Una vez son sedimentados, las partículas rocosas suelen ser tan pequeñas
que pueden diluirse en agua, entrando así en una de las últimas fases del
ciclo y la que permite la conexión entre el mundo geológico y el biológico.
Esta etapa de disolución termina con los minerales siendo solubilizados en el
suelo.

8. Absorción biológica
Y en cuanto estos minerales están diluidos en agua, sucede algo que lo
cambia todo. Las plantas pueden absorber estas partículas. Llegados a este
punto, hablamos simplemente de moléculas de minerales, es decir, fósforo,
potasio, calcio… Pero lo verdaderamente importante es que estos
organismos vegetales (las bacterias también pueden hacerlo) absorben los
minerales, permitiendo así la entrada de estos en la cadena alimenticia.

Y estas plantas, que ya están “cargadas” de minerales son, a su vez,


consumidas por herbívoros. Y estos por los carnívoros. O en el caso de los
humanos, que comemos tanto plantas como animales. Pero, ¿cómo
continúa entonces el ciclo?

Sencillo. Cuando eliminamos las sustancias de desecho estamos también


expulsando minerales, los cuales, por una vía u otra, terminan en la
naturaleza. E incluso cuando los seres vivos morimos (tanto plantas como
animales) y somos descompuestos por bacterias, estas hacen que los
minerales vuelvan al suelo. Lo importante es que somos simplemente un
“puente”. Los minerales que absorbimos de la tierra volverán a ella cuando
muramos.

9. Litificación
Llega el momento de “cerrar” (recordemos que volverá a empezar) el ciclo.
Y esto sucede con la última etapa: la litificación. En ella, los minerales que han
salido de la cadena alimenticia o que simplemente nunca llegaron a
entrar, volverán a sedimentarse, formando cada vez capas más compactas
de minerales.

Si la presión es suficientemente alta (estamos hablando de millones de años,


por lo que estos sedimentos pueden llegar a zonas muy profundas de la
corteza terrestre), la compactación de los minerales será tan elevada que se
terminará formando roca “nueva”. Esta, tras miles de años, volverá a salir a la
superficie terrestre por los simples movimientos del manto, entrando así en la
fase de exposición y volviendo a reiniciar este asombroso ciclo.

CATEDRATICO: INGENIERO KIRK ROBERT REINA CHANG

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