EDI: LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL
Cuanto Año
Autora: Mariela Gabriel
Clase 1
Hacia un concepto de literatura
Contenidos
Literatura infantil y juvenil
Recorte de contenido
Concepto
Introducción
En los encuentros con la literatura infantil existen momentos de reflexión,
de análisis y de experimentación no solo de la belleza de los textos
literarios, sino también de las posibilidades que estos habilitan. El lector en
ese encuentro da con los símbolos, con los indicios, con un entramado
heterogéneo en el que el texto muestra y oculta, al mismo tiempo, sus
legibilidades, su potencialidad. Este aspecto, lejos de reducirla, amplía sus
fuerzas y enriquece la experiencia de lectura, puesto que en cada
intervención el lector siente la interpelación de un texto vuelto inestable,
completamente huidizo.
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Actividades
Definiciones sobre la literatura infantil
La literatura es un producto de la creación del hombre que usa la lengua (lenguaje literario) con
una finalidad estética. La literatura como conjunto de historias, poemas, tradiciones, dramas,
reflexiones, tragedias, pensamientos, relatos, comedias o leyendas, hace posible la
representación de nuestra identidad cultural a través del tiempo registrando la interpretación
que la sociedad ha hecho del mundo.
Quien tenga la responsabilidad de mediar entre libros y lectores (de manera especial, los
profesores), y sobre todo si los lectores son niños, adolescentes o jóvenes, no debe olvidar que
la lectura literaria posibilita en el lector la construcción de un mundo imaginario propio y ayuda
al lector a captar ideas, sentimientos, a desarrollar la imaginación a viajar figuradamente a otras
épocas a otros mundos.
Cerrillo, P. (2016). El lector literario. Ciudad de México, México: FCE
Existen en la literatura juvenil cuentos y novelas que no fueron escritos para jóvenes y están
editadas dentro de colecciones juveniles. Existen novelas escritas para jóvenes, que sería una
lástima que no fueran leídas por adultos. Existen textos que no se sabe por qué fueron escritos
y son eso: solo escritos. Escribo para una infancia (…) que no quiero engañar. Y no excluyo al
adulto.
Aquello que se quiere contar es literatura solo si hay un trabajo con el lenguaje, si se apela a
recursos literarios, corrección, reposo, historia. El escritor tiene que tomar decisiones literarias,
estéticas, éticas e ideológicas. No para bajar línea sino para defender su pensamiento.
Un escritor escribe con su mochila de creencias, su recorrido lector, sus vivencias, su ideología,
sus preocupaciones…
Comino, S. (2009) Esto no es para vos. Reflexiones sobre el campo de la Literatura Infantil y Juvenil.
La tendencia a considerar la literatura infantil y/o juvenil básicamente por lo que tiene de
infantil o de juvenil, es un peligro, porque parte de ideas preconcebidas sobre lo que es un
niño y un joven y porque contribuye a formar un ghetto de autores reconocidos, incluso a
veces consagrados, que no tiene entidad suficiente como para ser leído por lectores a secas. Si
la obra de un escritor no coincide con la imagen de lo infantil o lo juvenil que tienen el
mercado, las editoriales, los medios audiovisuales, la escuela o quien fuere, se deduce
(inmediatamente) de esta divergencia la inutilidad del escritor para ser ofrecido en ese campo
de lectores potenciales. Así la literatura para adultos se reserva los temas y las formas que
considera de su pertenencia y la literatura infantil/juvenil se asimila con demasiada frecuencia
a lo funcional y lo utilitario, convirtiendo a lo infantil/juvenil y lo funcional en dos aspectos de
un mismo fenómeno.
El gran peligro que acecha a la literatura infantil y a la juvenil en lo que respecta a su
categorización como literatura, es justamente el de presentarse a priori como infantil o como
juvenil. Lo que puede haber de “para niños” o “para jóvenes” en una obra debe ser secundario
y venir por añadidura, porque el hueso de un texto capaz de gustar a lectores niños o jóvenes
no proviene tanto de su adaptabilidad a un destinatario sino sobre todo de su calidad, y porque
cuando hablamos de escritura de cualquier tema o género, el sustantivo es siempre más
importante que el adjetivo. De todo lo que tiene que ver con la escritura, la especificidad de
destinatario es lo primero que exige una mirada alerta, porque es justamente allí donde más
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fácilmente anidan razones morales, políticas y de mercado.
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Andruetto, M. T. (2010). Hacia una literatura sin adjetivos.
Literatura para la infancia es tiempo de lectura de un libro compartido con los pequeños. La
entrada a la lectura implica siempre un encuentro previo con alguien que ha sido dotado de un
arte y también de una pasión: la de la transmisión. Alguien que con anterioridad ha sido tocado
por oro y se inserta en una cadena de intercambio, simplemente porque no puede guardarse
para sí aquello que ha sido descubierto. La literatura para la infancia es también compartir con
los niños el placer de la lectura, rodeándolos de afecto y entrega de un momento de
exclusividad. Durante el tiempo que dure esa historia estará activo el triángulo mágico que se
genera entre un lector experto, un lector en formación y un libro.
Picabea, M. (2016) Todo lo que necesitás saber sobre literatura para la infancia.
Transmitir el gusto por la lectura es un asunto relacionado con la propia apetencia del
mediador por esta actividad; con su disponibilidad hacia el otro, su capacidad de
observar y de interrogar sus propias maneras de actuar; con la reflexión, los
conocimientos y la intuición a la hora de sentir cuáles son las obras que van a resonar
para tal o cual persona; pero también con una calidad de presencia, una energía, un
deseo, una vitalidad; una habilidad que permite recuperar, detrás del texto, la voz de su
autor, un ritmo, una melodía, un movimiento, unas “tierras adentro” de sensaciones, de
emociones. Un cuerpo.
Petit, Michèle. Prólogo a Robledo, Beatriz Helena (2011).
La literatura como espacio de comunicación y convivencia.
La literatura propiamente infantil no es literatura menor. Las obras literarias infantiles, por su
belleza, su humanidad y su originalidad pueden llegar profundamente a todos los lectores.
La literatura es un momento de encuentro donde niños y adultos se interesan en una obra
literaria juntos. Dicha obra habla a la sensibilidad del niño y lo ayuda a formularse preguntas.
Ese encuentro literario es un acto educativo, el cual está fundado en una idea, en un
pensamiento. Cada experiencia es única, echa luz sobre la experiencia de los demás y se ilumina
con la experiencia de los demás.
Patte, G. (2014). Inspirado en sus obras. ¿Qué los hace leer así?
Cuando hablamos de libros para niños nos referimos a un universo complejo y muy amplio. En
este universo entran en juego una cantidad de discursos y elementos: la imagen, el texto, las
decisiones editoriales, el formato, el tipo de papel, la tipografía, el diseño, la influencia del
lenguaje visual y de la publicidad, la ideología, la moda, mensajes ocultos que definen el lector
implícito o proyectan el sistema de creencias y convicciones de los autores, entre otras cosas.
Por eso, quizás es conveniente definir con claridad el contorno de esa geografía tan amplia que
es el territorio que estos libros ocupan. ¿Existe realmente una literatura infantil? ¿Y si existe
cuáles son sus características? ¿Qué la diferencian de una literatura para adultos?
Estos interrogantes han suscitado muchas polémicas entre dos posiciones antagónicas: aquellos
que defienden la existencia de una literatura a secas, sin adjetivos y aquellos que son paladines
de una literatura propia de la infancia, donde se abordan unos temas en específico y se
desarrolla un estilo claro y sencillo.
Hanán Díaz, F. (2015). Temas de Literatura infantil. Aproximación al análisis del discurso para la
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infancia.
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Creo que la novedad fue que no tenían ningún carácter docente ni moralista ni eran aplicadas al
programa escolar. Era un concepto revolucionario el pensar que la versificación no tenía por qué
tener un contenido didáctico. En 1964 era un concepto novedoso.
Pensemos que nuestros niños, desprovistos de abuelas tradicionales o nodrizas memoriosas, lo
primero que oyen y aprenden son los jingles publicitarios. De lo que se deduce que una de las
actuales nodrizas del niño es la televisión, y que de ella absorbe las más precarias formas de
versificación, música y atropello de la sintaxis. Una seudopoesía destinada no a despertar sus
sentimientos y su imaginación, sino a moldearlo como consumidor ciego de un orden social que
hace y hará todo lo posible por estupidizarlo. Solicitado por los jingles o los malos versos
didácticos, el niño no tiene más camino que el que le abran con segura mano sus maestras del
Jardín de Infantes.
Walsh, M. E. (23/02/2000). “Entrevista” en Imaginaria.
La literatura es un producto de la creación del hombre que usa la lengua (lenguaje literario) con
una finalidad estética. La literatura como conjunto de historias, poemas, tradiciones, dramas,
reflexiones, tragedias, pensamientos, relatos, comedias o leyendas, hace posible la representación
de nuestra identidad cultural a través del tiempo registrando la interpretación que la sociedad ha
hecho del mundo.
Quien tenga la responsabilidad de mediar entre libros y lectores (de manera especial, los
profesores), y sobre todo si los lectores son niños, adolescentes o jóvenes, no debe olvidar que la
lectura literaria posibilita en el lector la construcción de un mundo imaginario propio y ayuda al
lector a captar ideas, sentimientos, a desarrollar la imaginación a viajar figuradamente a otras
épocas a otros mundos.
Cerrillo, P. (2016). El lector literario.
Cierre
Luego de haber leído las reflexiones sobre literatura infantil de distintos
autores, deberán elegir dos citas que contengan una línea en común que
las compatibilice en su sentido o bien que les haya resultado atractivas por
alguna razón y explicar el porqué de su elección.
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Referencias
• Andruetto, M. T. (2010). Hacia una literatura sin adjetivos.
Comunicarte.
• Cerrillo, P. (2016). El lector literario. FCE
• Comino, S. (2009) Esto no es para vos. Reflexiones sobre el campo
de la Literatura Infantil y Juvenil. Ed. La bohemia
• Hanán Díaz, F. (2015). Temas de Literatura infantil. Aproximación al
análisis del discurso para la infancia. Lugar editorial.
• Patte, G. (2014). Inspirado en sus obras. ¿Qué los hace leer así?
FCE.
• Petit, Michèle. Prólogo a Robledo, Beatriz Helena (2011). La
literatura como espacio de comunicación y convivencia. Lugar
Editorial.
• Picabea, M. (2016) Todo lo que necesitás saber sobre literatura para
la infancia. Paidós.
• Walsh, M. E. (23/02/2000). “Entrevista” en Imaginaria. Recuperado
de: https://www.imaginaria.com.ar/01/9/walsh2.htm
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