La Tranquilidad No Se Negocia...
Con el tiempo aprenderás a frenar la lengua, a no reaccionar cada vez que escuchas o ves algo que no
te agrada.
Entonces, aprendes a retirarte...a evitar esos lugares o personas que te hacen sentir incómodo y
comienzas a proteger tu paz...tú círculo se vuelve cada vez más pequeño y a su vez, hasta más
saludable.
A esto yo le llamo inteligencia emocional. Hay que aprender a elegir las batallas...no todo el mundo
merece tu atención menos tu compañía....."
"A veces conoces personas que no tienen una gran cultura o una gran educación, pero que tienen una
gran humanidad y bondad mental. En su comportamiento se ve tanta sensibilidad y comprensión.
Todo esto los convierte en personas hermosas. Yo los llamo "gente que sabe vivir". Entonces conoces
gente educada, culta, multigraduada, que carece del sentido del respeto, de la educación, de la
humildad. No tengo una definición para estas personas. Solo se que si tuviera que elegir entre uno y
otro... elegiría siempre a los que "saben vivir".
La cultura de la inmediatez
“Lo que causa malestar es estar en el presente queriendo estar en el futuro”, Eckart Tolle
El tiempo es nuestro mayor tesoro. A qué lo dedicamos, en qué lo invertimos define nuestra
existencia. Pero se trata de un bien limitado. De ahí que seamos muy selectivos en nuestro intento por
aprovecharlo al máximo. Entonces la impaciencia, protagoniza la vida diaria de muchas personas.
Nos impone que todo se debe hacer de una determinada manera y en un limitado tiempo. Las horas
del día parecen no ser suficientes para nuestras responsabilidades familiares y laborales. Nuestras
vidas se transforman en una carrera letal para nuestro bienestar, nuestra capacidad de relativizar y
nuestro buen humor. Perseguimos la gratificación instantánea sin tener en cuenta las repercusiones
sobre los demás y nuestra vida. Perdemos interés en esforzarnos para conseguir metas a largo plazo.
Esperamos lograr lo extraordinario sin experimentar el crecimiento personal. Limitamos nuestra
tolerancia a la frustración, convirtiéndonos en esclavos del estrés y la ansiedad.. Como consecuencia
de esta cultura de la inmediatez, abocada al hacer y al tener, apenas nos queda tiempo para “ser”.
Esperar supone aprender y apreciar la oortunidad que nos brinda: dejar de vivir como víctimas de
nuestros impulsos. Cultivar la constancia y la paciencia, en lugar de permanecer en un círculo de
gratificación instantánea.
La fuerza de voluntad se puede entrenar y desarrollar. Es lo que nos permite romper nuestros hábitos
y ganar en perspectiva. Si a lo largo de nuestra vida siempre elegimos lo cómodo y fácil, nos
perderíamos la oportunidad de obtener una recompensa mucho mayor. La satisfacción profunda y
auténtica que nace del esfuerzo, la constancia y la consecución de nuestras metas, sueños y objetivos a
largo plazo.
Cada vez que nos sentimos impacientes, estamos dando por hecho que nuestra felicidad no se
encuentra en este preciso momento. Esta sensación es un aviso de que no estamos a gusto con
nosotros mismos. Si lo estuviéramos, no tendríamos ninguna prisa en que cualquier otra persona, cosa
o situación avanzara a una velocidad mayor de la que lo está haciendo.
Adoptar una actitud constructiva es recordar de vez en cuando que todos los procesos que conforman
nuestra vida tienen su particular tiempo. Y que todo lo que necesitamos para ser felices se encuentra
en este preciso instante y en este preciso lugar.
Las personas son como puertas, pueden aparentar por fuera ser muy lujosas sin embargo no hay nada
al ingresar.
Cada persona oculta un mundo entero detrás de esa apariencia “normal”, pueda que por fuera sea
muy sencilla y por dentro tengo hermoso y brillante Universo.
“Una vez entró al cuarto una abeja salvaje procedente de las colinas cercanas, y a ratos, durante una
hora o más, oía el agradable zumbido de su vuelo. Esta pequeña criatura cayó en la cuenta de que era
prisionera, sin embargo, todos sus esfuerzos por hallar la salida a través de la pequeña abertura de la
ventana fracasaron. Cuando estuve listo para cerrar el cuarto e irme, abrí la ventana de par en par e
intenté en primer lugar guiar y luego forzar a la abeja hacia la libertad y la seguridad, sabiendo que si
se quedaba en el cuarto, moriría como los demás insectos así atrapados habían muerto en el seco
ambiente del recinto; pero cuanto más intentaba echarla, con mayor determinación se oponía y se
resistía a mis esfuerzos. Su anteriormente agradable zumbido se convirtió en un sonido de furia, y su
rápido vuelo se tornó amenazante y hostil.
“Fue entonces que me tomó desprevenido y me picó en la mano, la mano que la habría guiado a la
libertad. Finalmente se posó en un colgante unido al techo, lejos de donde podía llegar para ayudarla
o lastimarla. El agudo dolor del poco amable aguijón provocó en mí más lástima que ira. Conocía la
pena inevitable de su errada oposición y desafío, y tuve que abandonar la criatura a su destino. Tres
días más tarde, regresé al cuarto y hallé sobre el escritorio el cuerpo seco y sin vida de la abeja. Su
vida había sido el precio de su terquedad”
No hay botón de reinicio en la vida.
No puedes recuperar nada y no puedes deshacer nada.
Todas tus acciones tienen consecuencias, y las cosas que dices y haces hoy tendrán un impacto
duradero en el resto de tu vida.
Tienes que entender eso, y debes ser consciente de ello mientras tomas tus decisiones.
Una buena decisión determinará tu vida.
Autor desconocido.
Comprendí que lo mas valioso en la vida no es lo que tenemos, sino a quien tenemos, que el dinero
puede comprar todo, menos la felicidad, QUE EL FISICO ATRAE PERO LA PERSONALIDAD ENAMORA.
Que Quien NO VALORA lo que tiene, algún día se lamentará por haberlo perdido... Si quieres ser feliz,
haz feliz a alguien, si quieres recibir, da un poco de ti, rodéate de buenas personas y se una de ellas.
Recuerda, a veces a quien menos esperas es quien te hará vivir buenas experiencias!!!! Nunca arruines
tu presente por un pasado que no tiene futuro........ Una persona fuerte sabe aun con lágrimas en los
ojos arreglársela para decir con una sonrisa, "Estoy Bien".
“El poder sanador y redentor del Salvador se extiende a los errores accidentales, las malas decisiones,
los desafíos y las pruebas de todo tipo, así como a nuestros pecados”.
Peter F. Meurs
De Solo Vivir, Se Trata Mi Vida!
Soy fan de las mujeres que no te miran mal ni te odian sin conocerte, las que en cualquier baño
público te hablan y se ríen con Vos , las que te piropean el cabello o la ropa, esas mujeres seguras que
no necesitan apagar la luz de otra para brillar, las que te saludan y te regalan sonrisas, que respetan a
su propio género porque todas somos mujeres grandiosas y no tenemos porqué competir entre nosotras
mismas, eso es una mujer madura, que se siente segura de sí misma y no ve a otras con envidia como
que si fuéramos competencia.
Se de esas Mujeres que Suman.