EL MITO
Un mito es una narración maravillosa protagonizada por dioses, héroes o
personajes fantásticos, que se desarrolla fuera del tiempo histórico, y explica o da
sentido a determinados fenómenos.
La palabra proviene del griego μῦθος (mythos), que significa relato, cuento,
leyenda.
Los mitos forman parte del sistema de creencias de un pueblo o cultura.
Considerados en conjunto, los mitos conforman una mitología.
La mitología sustenta la cosmovisión de una cultura, es decir, el conjunto de
relatos y creencias con los cuales un pueblo ha explicado tradicionalmente su
origen y la razón de ser de todo lo que lo rodea.
La función de los mitos es ofrecer explicaciones sobre el mundo que nos rodea y
en consecuencia existen diferentes tipos de mitos: cosmogónicos, teogónicos,
antropogénicos, fundacionales, etiológicos, morales y escatológicos.
Algunos ejemplos son:
Los mitos de la creación presentes en muchas culturas (Génesis,
Cosmogonía, etc.)
El mito del origen de los dioses Aesir, procedente de la mitología nórdica
y escandinava.
El mito egipcio sobre el origen de la escritura jeroglífica, que sitúa a Thot
como su creador.
Los mitos tienen la capacidad de responder determinadas preguntas
existenciales: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿hacia dónde vamos?,
¿por qué estamos aquí?
Las explicaciones que ofrecen, fueron tradicionalmente aceptadas por el pueblo, y
se han trasmitido de generación en generación a lo largo de los siglos de manera
oral o escrita.
Pero un mito, también puede ser una historia ficticia de elaboración literaria, en
la cual se condensa alguna realidad humana y que tiene determinada significación
universal. Tal como sucede con el mito de Sísifo, que proviene de la mitología
griega y que Albert Camus recreó en un libro.
Características del mito
Los mitos tratan sobre temas universales como la creación y el origen de
las cosas.
Su objetivo es explicar aspectos de la realidad tales como la cultura, la
religión, la sociedad, la historia o la naturaleza.
Los personajes que intervienen suelen ser sobrenaturales, como dioses o
héroes. En ocasiones pueden ser la personificación de un determinado
fenómeno o elemento, como un volcán o el viento.
En algunas culturas sirven para dar respuesta a ciertos acontecimientos
como los eclipses u otros fenómenos naturales.
Su transmisión se realizó de generación en generación de forma oral y su
significado suele ser simbólico o alegórico.
Suponen un gran valor para la cultura de los pueblos, puesto que, a veces,
transmiten enseñanzas de tipo moral, como normas o valores.
Ejemplos de mitos
Origen de los dioses Aesir: Los dioses Aesir son los dioses más importantes de
la mitología nórdica. Estos dioses de carácter guerrero surgieron del caos
primigenio, conocido como Ginnungagap, para establecerse en Asgard, donde
habitaban presididos por Odin.
Origen de la escritura jeroglífica: En la mitología egipcia se narra como Thot,
consejero del dios Ra, es considerado el dios de la sabiduría y creador de la
escritura jeroglífica. Considerada una escritura sagrada, se utilizaba en
inscripciones, tanto en tumbas como en templos, por eso los propios egipcios la
denominaban “las palabras del dios”.
Mito de Ícaro y Dédalo: En la mitología griega se narra la historia de Ícaro, quien
intentó aproximarse al sol volando con unas alas de cera construidas por Dédalo,
su padre. Ícaro, desobedeciendo los sabios consejos de su padre, se acercó
demasiado al sol, sus alas se derritieron y su cuerpo se precipitó hasta el mar.
Esta historia nos enseña la importancia que tiene la humildad frente a la ambición.
Tipos de mitos
Mitos teogónicos: versa sobre el origen de los dioses, su naturaleza y su
genealogía. En algunas culturas narran los conflictos por lo cuales se
establecieron las jerarquías en los diferentes panteones.
Mitos cosmogónicos: son relatos que tratan sobre el origen del mundo; la
creación de los mares, los ríos, la tierra y el cielo son algunos de los
aspectos tratados en esta clase de mitos.
Mitos antropogénicos: son relatos que responden a los interrogantes
sobre el origen del ser humano y su naturaleza.
Mitos fundacionales: describen la fundación de culturas y naciones, a
veces por obra de un héroe local.
Mitos etiológicos: explican la existencia de los seres, las cosas, las
técnicas y las instituciones, en definitiva, explican la causa, el porqué de
determinados hechos.
Mitos morales: tratan sobre el origen del bien y el mal, y la confrontación
de ambos en el comportamiento y la forma de obrar de los seres humanos.
Mitos escatológicos: son aquellos relatos asociados con la idea del fin del
mundo y a las creencias sobre la vida después de la muerte.
Diferencia entre leyenda y mito
Una leyenda es un relato de tradición popular con una base histórica más o
menos reconocible que refiere hechos naturales o maravillosos. Se sitúa en la
frontera entre el mito y la realidad, pero, al igual que el mito, ha pasado de
generación en generación mediante la trasmisión oral o escrita.
La leyenda, a diferencia del mito, que habla de dioses, semidioses y criaturas
fantásticas, habla de acciones y hechos de personajes arquetípicos, como el
héroe, el sabio, el inocente, el malvado, etc. Leyendas son, por ejemplo, las
historias de Robin Hood o la supuesta existencia de la ciudad de la Atlántida.
Actualmente, las leyendas se han reconfigurado y se han creado las leyendas
urbanas. Son relatos de dominio popular sobre hechos que son ficticios o que
carecen de fundamento real. Algunos ejemplos son la supuesta congelación de
Walt Disney, o la investigación científica sobre formas de vida extraterrestres en el
Área 51, en los Estados Unidos.
LA LEYENDA
Una leyenda es un relato que combina elementos reales con elementos
imaginarios o maravillosos, que están enmarcados en un contexto geográfico y
temporal, y que se transmite por tradición oral.
Las leyendas están íntimamente relacionadas con la cultura y tradiciones locales,
de allí que suelen incluir elementos afines a una comunidad o localidad en
particular. Esto hace que sean aceptadas como historias verídicas, ya que el
personaje, momento histórico o lugar mencionado en la leyenda es conocido por
todos.
Ejemplos de leyendas podrían ser las historias de La Llorona, La Sayona, El
Silbón, El callejón del beso, etc.
La palabra leyenda procede del latín legenda, derivado de legĕre que significa
'leer'. Se usa en el sentido de "digno de ser leído o conocido" y hace referencia a
eventos que son recordados y difundidos para que la historia prevalezca en el
tiempo, como por ejemplo las narraciones religiosas que aparentemente dieron
origen al uso del término.
Características de las leyendas
Este tipo de narraciones se distinguen por estar basadas en la realidad y por ser
creaciones anónimas, entre otras características que veremos a continuación.
Se transmiten de forma oral o escrita. Si bien las leyendas se difundieron
originalmente con la tradición oral de una generación a otra, también pueden
difundirse de forma escrita. Hoy en día es posible encontrar recopilaciones de
leyendas en formato impreso o digital.
Tienen un componente de realidad. Las leyendas están basadas total o
parcialmente en un hecho, momento o personaje real. Esta característica permite
ubicar lo narrado en un contexto específico.
Por ejemplo, las leyendas históricas sobre batallas reales, o las leyendas urbanas
que supuestamente ocurrieron en un lugar conocido.
Suelen tener un componente fantástico. Las leyendas cuentan con un elemento
de carácter sobrenatural, mágico o fantástico, como un lugar encantado o un
personaje con poderes paranormales.
En la leyenda de La llorona, por ejemplo, la mujer de la historia suele desaparecer
ante la mirada de la víctima.
Sus personajes son representaciones de arquetipos. Los arquetipos son
representaciones universales de patrones de comportamiento, como el héroe, el
villano o la mujer sabia.
Por ejemplo, las leyendas históricas suelen tener un héroe que salvó a un grupo
de personas o a un país, mientras que en muchas historias rurales está presente
el arquetipo de la bruja malvada.
Son creaciones anónimas. Las leyendas carecen de autor conocido. Por esta
razón, los detalles se suelen ir modificando con el paso del tiempo gracias al
aporte colectivo, lo cual da origen a múltiples versiones de la misma historia.
Por ejemplo, La materia de Bretaña es un conjunto de textos de la Edad Media
escrito por diversos autores franceses e ingleses. Cada uno aportó su versión
sobre la leyenda del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda.
Hacen referencia a un lugar o momento histórico particular. En las leyendas el
lugar, el año, el evento o el personaje es reconocible, por lo tanto, el contexto es
fácil de identificar por los lectores u oyentes de la historia.
Un ejemplo es la leyenda sobre el cerro de La Bufa, en México. Se trata de una
formación natural real, sobre la que se afirma que tiene una escalinata secreta que
lleva a un palacio subterráneo cubierto de oro.
Incluyen elementos del folclore local. Las leyendas incluyen elementos o
símbolos propios del contexto cultural de la historia, como brujas, duendes,
fantasmas, santos, magos, lugares con propiedades mágicas, etc.
Por ejemplo, en las zonas rurales latinoamericanas la figura del duende forma
parte del folclore local, por lo que suele ser común encontrar leyendas asociadas a
estos personajes.
Elementos de una leyenda
Personajes: Llevan a cabo las acciones dentro de la historia. Pueden ser
héroes, pero también pueden representar otro tipo de arquetipos, como la
hechicera, los enamorados, la madre, etc. Por ejemplo, en la leyenda de La
Llorona, los personajes son la propia Llorona y las personas (generalmente
hombres) que encuentra en lugares desolados.
Argumento: Son las acciones que tienen lugar en la historia, ordenadas
cronológicamente. Por ejemplo, el argumento de La Llorona es que se trata
de una mujer que vaga en busca de sus hijos y emite sonidos
desgarradores.
Trama: Es el orden de las acciones planteadas en el argumento. En las
leyendas, la trama inicia con la introducción, continúa con el nudo o
conflicto y termina con el desenlace o resolución, coincidiendo con el orden
del argumento.
Contexto: Son las referencias que sirven para ambientar la narración,
como el lugar y el tiempo. Por ejemplo, “En una calle oscura del centro de
Caracas...”
Narrador: Es quien cuenta la historia. En las leyendas, el narrador está en
tercera persona, es decir, es alguien que no participa en la historia. Un
ejemplo sería “El taxista vio a la mujer vestida de blanco, escuchó su llanto
desconsolado y supo inmediatamente que se había encontrado a La
llorona".
Partes de una leyenda
Los elementos de una leyenda se organizan en una estructura compuesta por una
inicio, un nudo o conflicto y una resolución. A continuación, te explicamos cada
una de ellas.
Inicio: Es la presentación del lugar, los personajes y el tiempo de la historia. Le da
al lector u oyente un contexto de referencia y pistas sobre los acontecimientos que
han de venir.
Nudo: Es el conflicto de la historia. Aquí se conocen cuáles son las intenciones de
los personajes y sus posibles enfrentamientos. Es la parte en la que ocurren los
eventos clave, los desafíos y las acciones que impulsan la historia hacia adelante.
La historia alcanza un momento de máxima tensión que puede determinar el
resultado de la leyenda y su mensaje central.
Resolución: El conflicto llega a su fin, casi siempre por la intervención de un
componente mágico. La resolución puede ser feliz o triste, revela el destino de los
personajes y puede contener lecciones o moralejas.
Ejemplo de inicio
“En la zona de La Hoyada, en el centro de Caracas, muchos vecinos han
reportado la presencia de una mujer vestida de blanco, casi siempre a la
medianoche.”
Ejemplo de nudo
“Antonio Bracho, un taxista de la zona, contó horrorizado cómo la mujer apareció
repentinamente dentro de su auto, pidiéndole que la llevara a ver a sus hijos”.
Ejemplo de resolución
“El taxista le dio la espalda a la mujer y comenzó a rezar mientras manejaba. Al
cabo de unos minutos, la presencia espectral desapareció.”
Tipos de leyendas
Existen diferentes categorías de leyendas: según el público al que estén dirigidas,
su origen o su temática. Y una misma leyenda puede ser de varios tipos al mismo
tiempo, como un leyenda urbana que al mismo tiempo sea de terror, por ejemplo:
Leyenda infantil: Una leyenda infantil es un tipo de relato destinado a los
niños que posee elementos fantásticos o imaginarios pertenecientes a la
tradición popular. En algunos casos tratan de dar una explicación al origen
de un lugar o acontecimientos pasados. Suelen tener por función la
enseñanza de algún tipo de comportamiento o la advertencia de ciertos
peligros que el niño puede enfrentar. En ocasiones se trata de leyendas
populares adaptadas al público infantil eliminando elementos no apropiados
a su edad.
Un ejemplo de leyenda infantil puede ser la historia de San Nicolás, Santa
Claus o Papá Noel, extendida en muchos países y con algunas variantes.
Leyenda urbana: Una leyenda urbana es un relato inventado que forma
parte del folclore contemporáneo de la sociedad masificada, en virtud de lo
cual se distinguen de las leyendas de tradición popular local. Se difunden
normalmente a través de los medios de comunicación masiva, como la
radio, la TV y, especialmente, internet. Algunas incluyen elementos
inverosímiles y, tal como corresponde a las características de una leyenda,
la mayoría se difunde como si fuesen ciertas. Con frecuencia se relacionan
con las teorías de la conspiración.
Por ejemplo: la leyenda según la cual Walt Disney fue criogenizado para
reanimar su cuerpo en el futuro. Otro ejemplo puede ser el relato de la
autopista fantasma.
Leyenda rural: Es una narración que tiene lugar en el campo y que suelen
transmitirse de forma oral, de allí que los hechos contados sean difíciles de
verificar. Por lo general están asociadas a lugares o personas de esa zona.
Un ejemplo de leyenda rural es la de apariciones de personas
(generalmente mujeres) en el medio del camino para solicitar ayuda y que
luego desaparecen.
Leyenda local: Son historias atribuidas a hechos o personas vinculados a
lugares muy específicos, como un municipio, una región o un estado.
Muchas veces, la existencia de este tipo de leyendas convierte a un lugar
en un sitio de interés turístico.
Un claro ejemplo de leyenda local es la del monstruo del lago Ness,
ubicado en Escocia, que cada año atrae a cientos de turistas deseosos de
poder ver a la supuesta criatura que vive oculta en el lago.
Leyenda de terror: También conocidas como leyendas escatológicas, son
historias o relatos que tratan de infundir miedo al oyente. Incluyen
habitualmente temas macabros como la muerte o el dolor e incluyen
personajes o sucesos paranormales. En ocasiones se cuentan como si
fueran ciertas, referidas a alguien cercano (un amigo de un amigo, por
ejemplo) o a acontecimientos que supuestamente ocurrieron en un lugar
próximo (por ejemplo, un bosque, camino o cueva conocidos).
Un ejemplo de leyenda de terror es la leyenda de la llorona o la leyenda del
chupacabras.
Leyenda histórica: Es un tipo de leyenda que narra acontecimientos
históricos como fundaciones de ciudades, guerras, invasiones, procesos de
conquista, revoluciones, etc. Estas historias mezclan elementos verídicos
con fantasía, lo cual magnifica el hecho que se quiere reseñar.
Un ejemplo de leyenda histórica es la del rey Arturo. Aunque es un
personaje ficticio de la literatura inglesa suele ser vinculado con eventos
reales, como su participación en la batalla del monte Badon, ocurrida en el
año 516.
Leyenda religiosa: Es una leyenda que narra episodios sobrenaturales
relacionados con la vida y obra de los santos, personas que vivieron una
vida entregada a la vida religiosa o ayudando a los más necesitados.
También describen situaciones en las que se debe elegir entre el bien y el
mal, apariciones de ángeles o santos a personas comunes, etc.
Un ejemplo de leyenda religiosa es la de las apariciones de la virgen de
Guadalupe a Juan Diego Cuauhtlatoatzin en diciembre de 1531, que luego
dieron lugar a la creación del primer templo dedicado a esta advocación.
Leyenda etiológica: Es un tipo de leyenda que explican la creación de
elementos de la naturaleza, tales como montañas, ríos, lagos, animales,
etc. Las leyendas etiológicas buscan darle sentido a la aparición de estos
elementos y por lo general están vinculados a un ser con dones
sobrenaturales.
Un ejemplo de leyenda etiológica es la de la creación del Cerro Prieto, una
estructura volcánica ubicada en México. La historia cuenta que se formó al
morir una hechicera que había hecho mucho daño a las familias de la
región.
Ejemplos de leyendas cortas
La Llorona: Es una leyenda común en muchos países de Latinoamérica. Cuenta
la historia de una mujer que aparece en las noches, especialmente en calles o
caminos solitarios, llorando por sus hijos fallecidos. Los motivos de su pérdida
varían según la localidad, ya que en unas versiones se asegura que fue ella
misma quien los ahogó en un río, mientras que en otras versiones fue el padre de
los niños y ella vaga buscando venganza.
La mulata de Córdoba: Es una leyenda mexicana que se ubica en la ciudad de
Córdoba en el año 1618. En ella, una mujer llamada Soledad es acusada de ser
una hechicera. En la prisión, convence a uno de los guardias para que le consiga
un trozo de carbón y dibuja un barco en medio del mar. Al terminar, le preguntó al
guardia qué le hace falta al dibujo. “Que el barco navegue”, le respondió. Acto
seguido, la mujer saltó hacia la pared, incorporándose mágicamente en el dibujo y
escapando en el barco.
Origen de las leyendas
El filólogo español José Manuel Pedrosa afirma en su libro La leyenda que en el
período medieval se utilizaba este término para referirse a las historias escritas por
los clérigos. En esos relatos se contaba la vida de los santos y se mezclaban
elementos históricos con fantasía. Las narraciones de carácter no religioso eran
llamadas historias o consejas, pero con el paso del tiempo se comenzó a llamar
leyenda a cualquier narración a la que se le quisiera dar un carácter verídico,
fuese real o no. A partir del siglo XVIII, el término historia se acuñó para referirse a
hechos reales, mientras que la denominación leyenda quedó para las narraciones
que incluyeran elementos fantásticos. El uso de elementos reales, la
representación de arquetipos y el carácter anónimo de las leyendas son solo
algunas de las características de este tipo de narraciones.
Diferencia entre mito y leyenda
Las palabras mito y leyenda en muchas ocasiones se utilizan indistintamente. Sin
embargo, son diferentes. Los mitos son relatos simbólicos que narran el origen de
una civilización o explican fenómenos de la naturaleza. Las historias suelen ser
complejas y con muchos personajes, como los relatos que conforman la mitología
griega. Las leyendas, en cambio, son historias que parten de un elemento
concreto de la realidad, aunque puedan contener rasgos fantásticos. En las
leyendas, las historias son breves, sencillas y con pocos personajes.
LA FABULA
La fábula es un tipo de relato breve de ficción que tiene una intención
didáctica y moralizante. Por eso, suele estar acompañado de una moraleja, es
decir, una enseñanza explícita sobre la interpretación del relato. Este género
literario sirve para divulgar y enseñar valores, así como para sancionar aquellas
conductas que resultan antisociales. La fábula es un género muy antiguo. En
Grecia encontramos los registros escritos más antiguos, recopilados en la célebre
obra Fábulas de Esopo.
La palabra fábula procede del latín fabŭla, que tiene el mismo origen que "habla".
De allí que el término se relacione con el acto de contar historias, normalmente
inventadas, es decir, de ficción.
Características de la fábula
Dentro de los rasgos más característicos de las fábulas, podemos mencionar los
siguientes:
Son populares;
Son breves;
Pueden comunicarse en verso o en prosa;
El orden del relato es lineal, sin saltos temporales;
Son educativas o moralizantes;
Son atemporales;
Los personajes representan arquetipos;
Predominan los personajes de animales u objetos humanizados
(personificados), aunque también hay fábulas con personajes humanos y
divinos.
Estructura de la fábula
En términos generales, se conocen las siguientes partes de la fábula o estructura
del relato:
Situación inicial;
Conflicto;
Desenlace o solución;
Moraleja (esta puede ir antes o después del relato).
Elementos de la fábula
La fábula posee los siguientes elementos:
Narrador en tercera persona, el cual actúa también como un sancionador;
Personajes (humanos, divinos, animales u objetos animados);
Acontecimientos.
Tipos de fábula
Existen diversos tipos de fábula. Vamos a conocer los más difundidos:
Según el tipo de relato.
Fábulas de situación: son aquellas fábulas en que un personaje se
enfrenta solo a un dilema, mientras otro que lo observa sanciona la escena
sin participar en ella.
Fábulas agonales: consta de tres momentos. Primero, la situación inicial
donde dos personajes; segundo, el agón o evaluación donde cada
personaje expresa su posición; tercero, la enseñanza o conclusión. Por
ejemplo, El hombre y la culebra, de Esopo.
Fábulas etiológicas: son aquellas fábulas de muy breve duración, que se
encabezan o rematan con una moraleja. Por ejemplo, Los cuadrúpedos y
las aves, de Esopo.
Según el tipo de personajes
Fábulas mitológicas: protagonizadas por dioses. Suelen relacionarse a los
mitos. Por ejemplo, Fábula de Píramo y Tisbe, de Luis de Góngora.
Fábulas humanas: protagonizadas por personajes humanos. Por ejemplo,
El pastor mentiroso, de Esopo.
Fábulas animales: protagonizadas por animales humanizados. Por
ejemplo, El cuervo y la zorra, de Esopo.
Fábulas del reino vegetal: son aquellas protagonizadas por plantas. Por
ejemplo, El abeto y el espino, de Esopo.
Fábulas de objetos inanimados o seres inertes: aquellas donde los
objetos se animan. Por ejemplo, El clavo y la pared, de Esopo.
Ejemplos de fábula
Son muchos los ejemplos que podemos mencionar de las fábulas. Algunos de
ellos siguen formando parte de la cultura popular y son ampliamente conocidos.
Entre las fábulas más difundidas de Esopo, podemos mencionar El león y el ratón,
La zorra y las uvas y La liebre y la tortuga En el relato de La liebre y la tortuga, por
ejemplo, una liebre y una tortuga compiten en una carrera. La liebre, confiada de
más en sus habilidades naturales para correr, se entretiene por el camino y se
descuida. La tortuga, menos ágil, acaba ganando la carrera por su constancia y
disciplina.
Las fábulas fueron muy importantes en la literatura medieval y renacentista, así
como en el Siglo de Oro español. Por ejemplo, Fábula de Polifemo y Galatea,
escrita por Luis de Góngora.
Leyenda de la Fuente de los Muñecos en Xonaca
Maximino Ávila Camacho, quien fue gobernador de Puebla de 1937 a 1941,
construyó en esta zona su casa de verano. Uno de los caballerangos de Maximino
Ávila Camacho tenía dos hijos, una niña y un niños, de seis y siete años,
respectivamente. Ambos eran muy amados por su familia y los pobladores. Un día
una tormenta azotó esta zona de la ciudad de Puebla, justo cuando los niños se
dirigían hacia la escuela. Los menores nunca llegaron. Al paso de las horas y al
ver que los niños no regresaron a casa, sus padres y vecinos de Xonaca salieron
a buscarlos.
La búsqueda duró días, pero no se encontró rastro alguno de los pequeños. Con
pena y dolor, todos dedujeron que, debido a la fuerte lluvia, los niños cayeron en
un pozo de agua aledaño a la casa del general Ávila Camacho.
Al enterarse de lo ocurrido, el general, quien tenía en muy alta estima a su
caballerango, ordenó que se construyera una fuente con azulejos de talavera y un
pedestal con dos figuras de niños, justo en la zona donde se cree que cayeron sus
cuerpos.
Se dice que por las noches, las figuras inanimadas de la Fuente de los Muñecos
cobran vida para jugar, correr por las calles empedradas de Xonaca; algunos
vecinos incluso aseguran que su risa se escucha por todo el barrio hasta al
amanecer, cuando de nuevo regresan al pedestal de talavera para petrificarse.