Marxismo
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Este artículo trata sobre la explicación de la sociedad por Marx. Para el modelo político
previo al comunismo según Marx y Engels, véase socialismo científico.
Padres del marxismo
Ka
rl Marx.
Fri
edrich Engels.
El marxismo es una perspectiva teórica y un método de análisis y síntesis
socioeconómico de la realidad y la historia, que considera las relaciones de clase y el
conflicto social utilizando una interpretación materialista del desarrollo histórico y
adopta una visión dialéctica de la transformación social y análisis crítico del capitalismo,
compuesto principalmente por el pensamiento desarrollado en la obra
del filósofo, sociólogo, economista y periodista revolucionario alemán de
origen judío,1 Karl Marx, quien contribuyó en la sociología, la economía, el derecho y
la historia.2
Este grupo de doctrinas filosóficas, sociales, económicas, políticas, etc. adquirió una
forma más definida tras su muerte por una serie de pensadores que complementan y/o
reinterpretan este modelo que van desde Friedrich Engels, compañero y coeditor de
Marx, hasta otros pensadores como Gueorgui Plejánov, Vladimir Lenin, León
Trotski, Rosa Luxemburgo, Antonio Gramsci, Georg Lukács o Mao Zedong.2
Es correcto hablar de marxismo como una corriente del pensamiento humano. El
marxismo se asocia principalmente al conjunto de movimientos políticos y sociales que
surgieron durante el siglo XX, entre los que destacaron la Revolución rusa,
la Revolución china y la Revolución cubana.
El marxismo ha pretendido desarrollar una ciencia social unificada (historia, teoría
sociológica, teoría económica, ciencia política y epistemología) para la comprensión de
las sociedades divididas en clases y la fundamentación de una visión revolucionaria del
cambio social que ha inspirado innumerables movimientos sociales y políticos en el
mundo a través de la historia moderna. Presenta tres dimensiones identificables: una
dimensión económico-sociológica, una dimensión política y una dimensión crítico-
filosófica expresada la filosofía anterior en el idealismo de Hegel y en el materialismo
de Feuerbach.3 El análisis marxista, denominado materialismo histórico, enfatiza en el
carácter determinante de las condiciones materiales - relaciones sociales y lugares en
la producción- en la vida de las personas y en la conciencia que tienen sobre sí mismas
y sobre el mundo. Dicha base material es considerada, en esta perspectiva,
determinante en última instancia de otros fenómenos sociales, tales como
las relaciones sociales y políticas, el derecho, la ideología o la moral.
Se ha desarrollado en muchas ramas y escuelas de pensamiento diferentes, con el
resultado de que ahora no existe una única teoría marxista definitiva.4 Diferentes
escuelas marxistas ponen un mayor énfasis en ciertos aspectos del marxismo clásico
mientras rechazan o modifican otros aspectos. Muchas escuelas de pensamiento han
tratado de combinar conceptos marxistas y conceptos no marxistas, lo que ha llevado a
conclusiones contradictorias.5
El materialismo histórico y el materialismo dialéctico sigue siendo el aspecto
fundamental de todas las escuelas de pensamiento marxistas. Esta opinión no es
aceptada por algunos postmarxistas como Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, quienes
afirman que la historia no solo está determinada por modos de producción sino también
por conciencia y voluntad.6 Varias corrientes también se han desarrollado en el
marxismo académico, a menudo bajo la influencia de otros puntos de vista: marxismo
estructuralista, marxismo histórico, marxismo fenomenológico, marxismo
analítico, marxismo humanista, marxismo occidental y marxismo hegeliano. El legado
de Marx se ha disputado entre numerosas tendencias, las cuales incluyen el leninismo,
el marxismo-leninismo, el trotskismo, el maoísmo, el luxemburguismo y el marxismo
libertario.
El marxismo ha tenido un profundo impacto en la academia global y ha influido en
muchos campos como la arqueología, la antropología,78 estudios de ciencias,9 ciencias
políticas, teatro, historia, sociología, historia y teoría del arte, estudios culturales,
educación, economía, ética, criminología, geografía, crítica literaria, estética, teoría del
cine, psicología crítica y filosofía.
Introducción y resumen[editar]
Los componentes centrales del modelo teórico explicativo marxista se pueden dividir en
cuatro elementos esenciales:
En primer lugar, el concepto de «lucha de clases», que es formulado por primera vez
en el Manifiesto comunista y que progresivamente se va transformando en
el método de análisis materialista de la historia humana resultado de condiciones
económicas materiales, en torno a los conceptos de «clase social», «contradicción» y
«división social del trabajo» (materialismo histórico). A su vez el marxismo sigue la
corriente filosófica en donde la materia es el sustrato de toda realidad, sea concreta o
abstracta (materialismo dialéctico). Este método está a la vez basado en la lógica
hegeliana comúnmente llamada «dialéctica» (aunque en términos estrictamente
hegelianos se trata de una «lógica ontológica», modelo que a la vez sobrepasa al
concepto hegeliano de dialéctica). Curiosamente, Marx no especificó en ninguna obra
en particular cuáles eran los límites globales de este método, ni cuál era el concepto
que él tenía de dialéctica, sin embargo se cita el prólogo de la Crítica de la economía
política, de 1859, como su formulación más precisa.
El segundo punto central del modelo teórico marxista es la crítica a la economía del
capital, el cual es desarrollado extensamente en su obra El capital, compuesta por tres
tomos oficiales y un cuarto tomo editado de manera póstuma bajo el nombre
de Teorías sobre la plusvalía. En esta obra, partiendo de una crítica a las teorías de los
representantes de la economía clásica, Marx desarrolla su teoría laboral del valor, un
modelo alternativo para calcular el concepto de «valor» de la economía capitalista,
basado en la transformación de la «fuerza de trabajo» en una «mercancía» y que el
valor de toda mercancía es el «tiempo de trabajo socialmente necesario», distinguiendo
entre «valor de uso» y «valor de cambio», y la reformula en su teoría con la cual trata
de describe la explotación del proletariado por el «capital».10 Esta investigación tiene
directas consecuencias políticas, pues la hipótesis marxista probaría que en realidad la
sociedad capitalista se funda en torno al robo del trabajo humano a través del concepto
de «plustrabajo» y «plusvalor», legitimado en el estado de derecho a través de la
propiedad privada sobre los medios de producción y el libre usufructo de esas
ganancias.11121314
El tercer punto central es el concepto de «ideología», que es desarrollado por Marx en
sus primeros libros como La ideología alemana (en coautoría con Engels) y que intenta
explicar las formas de dominación mental de la sociedad capitalista y su relación con la
composición económica de esta. Este concepto es abandonado durante algunos años
por Marx para centrarse en el análisis político. Sin embargo, vuelve a aparecer con
fuerza en su libro El capital, bajo el concepto de «fetichismo de la mercancía», que
sería una forma de explicar la incapacidad psicológica de una persona de percibir el
«valor de uso» de una mercancía.1015 Este concepto es extremadamente importante,
porque describe todas las consecuencias de las formas de producción de la vida dentro
del capitalismo: la teoría del valor añadido, la idea de que el capitalismo gana dinero
pagando a trabajadores menos de lo que merece y se quedan con el resto como
beneficio
El cuarto punto central del modelo teórico marxista es el concepto de «comunismo», un
modo de producción generado a partir del modo de producción capitalista, que puede
sobrepasar los límites de la sociedad capitalista fundada en la explotación humana, en
la extracción de valor. Marx utilizó muchas veces la palabra, pero jamás explicó cuales
eran sus alcances y características (salvo algunas referencias relativamente cortas
pero lúcidas, como por ejemplo las que pueden encontrarse en su Crítica del programa
de Gotha de 1875). Un análisis crítico de la obra de Marx demostraría que él no habría
estado dispuesto a describir algo que todavía no existe; por lo tanto, el significado de
«comunismo» se encuentra en una síntesis, tanto como de los problemas económicos
fundamentales encontrados de manera explícita en El capital como un análisis de la
crítica política-jurídica hecha por Marx a las instituciones capitalistas.
Engels acuñó el término socialismo científico para diferenciar el marxismo de las
corrientes socialistas anteriores englobadas por él bajo el término socialismo utópico.
También se emplea el término socialismo marxista para referirse a las ideas y
propuestas específicas del marxismo dentro del marco del socialismo.
El objetivo que se propone es que los trabajadores tengan acceso a los medios de
producción en forma institucionalizada; es decir, utilizando las instituciones públicas del
Estado para que los trabajadores obtengan medios de producción y evitar que
«la burguesía vaya concentrando cada vez más los medios de producción, la propiedad
y la población del país. Reúne a la población, centraliza los medios de producción
(principalmente, las fábricas) y concentra en pocas manos la propiedad».16
Marx propone la abolición de la apropiación privada (un concepto más amplio que el de
propiedad, que es meramente jurídico) sobre los medios de producción, esto es, «la
abolición del sistema de propiedad burguesa», tal y como lo menciona en su Manifiesto
comunista: «Lo que caracteriza al comunismo no es la abolición de la propiedad en
general sino la abolición del sistema de propiedad burgués»,17 ya que la burguesía no
solamente se apropia del producto social mediante la ley, sino que también corrompe
las instituciones u otros mecanismos legales para apropiarse de la propiedad de los
trabajadores.
Con el acceso a los medios de producción por parte de los trabajadores, el marxismo
concluye que se logrará una sociedad sin clases sociales donde todos vivan con
dignidad, sin que exista la acumulación de propiedad privada sobre los medios de
producción por unas cuantas personas, porque supone que esta es el origen y la raíz
de la división de la sociedad en clases sociales. Esto implicaría una enorme
competencia y eficiencia en la economía; además, el trabajador no se podría explotar a
sí mismo ni tampoco podría explotar a otro trabajador porque ambos tendrían medios
de producción. Lo que dicho panorama podría ocasionar es que los trabajadores se
organizarían para crear empresas más grandes a través de asociaciones justas; por tal
motivo Marx expresa que «el precio medio del trabajo asalariado es el mínimo posible.
Es decir, el mínimo necesario para que el obrero permanezca vivo. Todo lo que el
obrero asalariado obtiene con su trabajo es, pues, lo que estrictamente necesita para
seguir viviendo y reproduciéndose. Nosotros no aspiramos en modo alguno a impedir
los ingresos generados mediante el trabajo personal, destinados a adquirir los bienes
necesarios para la vida». Y recalca en su Manifiesto: «Solo aspiramos a destruir el
carácter ignominioso de la explotación burguesa, en la que el obrero solo vive para
multiplicar el capital». Así, entonces, el trabajador o trabajadores serán dueños de sus
propios negocios, iniciando un elevado comercio; por esa razón, en
el Manifiesto especifica que «el comunismo no priva a nadie del poder de adquirir
bienes y servicios».18
Marx considera que cada país tiene sus particularidades y, por tanto, las medidas para
proveer a los trabajadores de medios de producción pueden ser diferentes, y que al
principio parecerá que no son suficientes. Marx tiene en claro la ley de la escasez y por
ende la distribución de medios de producción en forma institucionalizada y legal se dará
poco a poco en una transición lenta pero efectiva; por tal motivo concluye en su
Manifiesto: «(...) por medio de medidas que, aunque de momento parezcan
económicamente insuficientes e insostenibles, en el transcurso del movimiento serán
un gran resorte propulsor, y de las que no puede prescindirse, como medio para
transformar todo el régimen de producción vigente».18
En conclusión, Marx propone el uso de las instituciones del Estado, como por ejemplo
el uso de los impuestos para financiar la compra y distribución de los medios de
producción a los trabajadores, que al paso del tiempo formará un mercado
de competencia perfecta.
Etimología[editar]
El término marxismo fue acuñado dentro de la Primera Internacional por
los anarquistas antiautoritarios partidarios de Mijaíl Bakunin.19 Karl Kautsky, quien se
consideraba un marxista ortodoxo, usó el término durante la disputa entre los
seguidores ortodoxos y revisionistas de Marx.20 El rival revisionista de Kautsky, Eduard
Bernstein también adoptó más tarde el uso del término.20
Engels "decidió apropiarse de los términos "marxista" y "marxismo" de sus adversarios
para transformar un nombre hostil en un nombre de honor".19 Itilizó el término
"marxismo" en el prólogo de Ludwig Feuerbach y la superación de la filosofía clásica
alemana. Por otro lado, Marx desancosejó el uso de su nombre en un movimiento
político. En 1881, Marx escribió Henry Hyndman: “los programas del partido debemos
evitar todo lo que conduzca a la apariencia de una dependencia directa de un autor o
de un libro en particular”.19 En 1882, Engels afirmó que Marx había criticado al
autoproclamado marxista Paul Lafargue al decir que si las opiniones de Lafargue se
consideraban marxistas, "una cosa es cierta y es que no soy marxista".21
Maximilien Rubel describe el origen del término así:
La génesis del mito marxista se remonta a los conflictos dentro de la Internacional. La
necesidad de insultar al oponente y a sus partidarios hizo que los "antiautoritarios", con
Bakunin a la cabeza, fueran lo suficientemente inventivos como para crear términos
como "marxistes", "marxists" y "marxism". Gradualmente, los discípulos de Marx en
Francia desarrollaron el hábito de aceptar estas denominaciones que ellos no habían
creado y que los destinaban a distinguirse de otras facciones socialistas, de modo que
finalmente estos términos se convirtieron en etiquetas políticas e ideológicas. A partir
de entonces sólo fue necesaria la autoridad de Engels para sancionar el uso de estos
términos, cuya ambigüedad puede no haber sido evidente para quienes los utilizaron.
Engels se mostró desde el principio enérgicamente hostil a su uso; sabía mejor que
nadie que se corría el riesgo de corromper el significado profundo de una enseñanza
que debería haber sido considerada la expresión teórica de un movimiento social y de
ninguna manera una doctrina inventada por un individuo en beneficio de una élite
intelectual. Su resistencia no decayó hasta que, en 1889, la disidencia entre los
"posibilistas", "blanquistas" y "broussistes", por un lado, y los "colectivistas" y
"guesdistes", por el otro, amenazó con provocar una ruptura. en el movimiento en
Francia, habiendo cada facción decidido organizar su propio Congreso Internacional de
Trabajadores. La situación de Engels es obvia; intentó evitar el peligro de confusión y
de corrupción verbal e ideológica utilizando comillas para hablar de “marxistas” y de
“marxismo”, y hablando de los “llamados marxistas”.19
Influencias intelectuales de Marx y Engels[editar]
Hegel
Feuerbach
Saint-Simon
Proudhon
Marx tuvo grandes influencias filosóficas, la de Feuerbach, que le aportó y afirmó su
visión materialista de la historia, y la de Hegel, basada en la filosofía kantiana y que
inspiró los jóvenes hegelianos, quien entre ellos, Marx usó la dialéctica en la aplicación
del materialismo. Aunque para su trabajo de disertación doctoral eligió la comparación
de dos grandes filósofos materialistas de la antigua Grecia, Demócrito y Epicuro, Marx
ya había hecho suyo el método hegeliano, su dialéctica. Ya en 1842 había elaborado
su Crítica de la filosofía del derecho de Hegel desde un punto de vista materialista.
Pero a principios de la década de 1840, otra gran influencia filosófica hizo efecto en
Marx, la de Feuerbach, especialmente con su obra La esencia del cristianismo. Tanto
Marx como Engels abrazaron la crítica materialista de Feuerbach al sistema hegeliano,
aunque con algunas reservas. Según Marx, el materialismo feuerbachiano era
inconsecuente en algunos aspectos, por ello lo llama «contemplativo». Es en las Tesis
sobre Feuerbach (Marx, 1845) y La ideología alemana (Marx y Engels, 1846) donde
Marx y Engels ajustan sus cuentas con sus influencias filosóficas y establecen las
premisas para la concepción materialista de la historia.
Importante es el nuevo desarrollo de los estudios sobre el Marx filosófico que se
convierte en experto en economía política, a partir de la crítica de la filosofía del
derecho público de Hegel ( cfr. Guglielmo Rinzivillo, Karl Marx dialettica e
memoria, Roma, Armando, 2013, p. 41 e sg., ISBN 978-88-6677-357-3).
Si en el idealismo de Hegel la historia era un devenir de continuas contradicciones que
expresaban el autodesarrollo de la Idea Absoluta, en Marx son el desarrollo de
las fuerzas productivas y de las relaciones de producción las que determinan el curso
del desarrollo socio-histórico. Para los idealistas el motor de la historia era el desarrollo
de las ideas. Marx expone la base material de esas ideas y encuentra el hilo conductor
del devenir histórico.
La revisión de Marx del hegelianismo también estuvo influenciada por el libro de Engels
de 1845, La condición de la clase obrera en Inglaterra, que llevó a Marx a concebir la
dialéctica histórica en términos de conflicto de clases y a ver a la clase obrera moderna
como la fuerza más progresista para la revolución. A partir de entonces, Marx y Engels
trabajaron juntos por el resto de la vida de Marx para que las obras recopiladas de
Marx y Engels se publicaran generalmente juntas, casi como si fuera el resultado de
una persona.
Pero la parte más considerable de las principales ideas directrices, particularmente en el terreno económico e
histórico, y en especial su formulación nítida y definitiva, corresponden a Marx. Lo que yo aporté —si se
exceptúa, todo lo más, dos o tres ramas especiales— pudo haberlo aportado también Marx aun sin mí. En
cambio, yo no hubiera conseguido jamás lo que Marx alcanzó. Marx tenía más talla, veía más lejos, atalayaba
más y con mayor rapidez que todos nosotros juntos. Marx era un genio; nosotros, los demás, a lo sumo,
hombres de talento. Sin él la teoría no sería hoy, ni con mucho, lo que es. Por eso ostenta legítimamente su
nombre.
Friedrich Engels (1886) Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana - Parte 4 (Nota de pie de
Engels)22
Heráclito
Epicuro
No obstante, según Isaiah Berlin, fueron las obras de Engels, en lugar de las de Marx,
la fuente principal del materialismo
histórico y dialéctico de Plejánov, Kautsky, Lenin, Stalin, Mao e incluso Trotski.23
En resumen, Marx y Engels se basaron en la filosofía clásica alemana de Hegel y
de Feuerbach; la economía política británica de Adam Smith y de David Ricardo; y la
teoría revolucionaria francesa, junto con el socialismo francés de Rousseau, Saint-
Simon, Charles Fourier, Babeuf y Proudhon respectivamente, para desarrollar
una crítica de la sociedad que fuera tanto científica como revolucionaria.24 De estos,
según Rudolf Rocker, fue Proudhon —fundador del mutualismo— el socialista que más
inspiraría a Marx.25 Esta crítica alcanzó su expresión más sistemática en la obra más
importante dedicada a la sociedad capitalista, El capital: crítica de la economía política.
Fue también el análisis hegeliano en su tesis doctoral del atomismo de Epicuro de gran
influencia para "sintetizar la concepción de la alienación en la praxis, asociada a Hegel,
y la concepción materialista de la alienación del ser humano desde la naturaleza que se
encuentra en Epicuro".2627 Engels admite que es en el materialismo de Epicuro donde
estaba la base del desarrollo de una dialéctica materialista y no en el materialismo de
la Ilustración francesa como pensaba Gueorgui Plejánov.26 Marx también señaló la
importancia de Aristóteles28 en la teoría del valor-trabajo,29 diferenciando
el precio del valor3031 y distinguiendo entre valor de uso y valor de cambio.3233 En El
capital concluye: “La brillantez del genio de Aristóteles se demuestra solo con esto, que
descubrió, en la expresión del valor de las mercancías, una relación de igualdad. Las
condiciones peculiares de la sociedad en la que vivía, solo le impedían descubrir lo
que, 'en verdad', estaba en el fondo de esta igualdad”.32 Además de las raíces
mencionadas, algunos pensadores marxistas del siglo XX, como Louis
Althusser o Miguel Abensour, han señalado en la obra de Marx el desarrollo de temas
presentes en la obra de Maquiavelo34 o Spinoza.3536
Otro filósofo griego de gran influencia fue Heráclito, considerado como uno de los
fundadores de la dialéctica.37383940 El mismo Hegel se consideraba filosóficamente
heredero de Heráclito, hasta el punto de afirmar: «No hay proposición de Heráclito que
yo no haya aceptado en mi Lógica» (Hegel, Lecciones sobre la historia del la filosofía).
Engels, que se asoció con los Jóvenes Hegelianos, también le dio a Heráclito el crédito
por inventar dialéctica, relevante para su propio materialismo dialéctico.41 El
mismo Vladimir Lenin reafirmó lo anterior.38
También Karl Marx y Friedrich Engels vieron en la nueva comprensión de
la biología provocada por el El origen de las especies de Charles Darwin y la
comprensión de la evolución por selección natural como esencial para la nueva
comprensión del socialismo, ya que proporciona una base en ciencias naturales para
la lucha de clases histórica.424344 Por otro lado, Engels recurrió a Lewis H. Morgan y su
teoría de la evolución social en su obra El origen de la familia, la propiedad privada y el
estado. Alexander Vucinich afirma que "Engels dio crédito a Marx por extender la teoría
de Darwin al estudio de la dinámica interna y el cambio en la sociedad humana".45
Luego escribió una crítica mordaz de la hegelianos joven en dos libros, La Sagrada
Familia (1845) y La ideología alemana en la que criticaba a Bruno Bauer y Max Stirner.
En La miseria de la filosofía (1845), Marx también criticó a Pierre-Joseph Proudhon,
que se había hecho famoso con su grito "¡La propiedad es un robo!". Además, criticó la
concepción de Feuerbach de la naturaleza humana en su sexta tesis sobre Feuerbach
como un "tipo" abstracto que se encarnó en cada individuo singular: "Feuerbach
resuelve la esencia de la religión en la esencia del hombre. Pero la esencia del hombre
no es una abstracción inherente a cada individuo. En realidad, es el conjunto de las
relaciones sociales". Entonces, en lugar de encontrarse en el sujeto individual singular
y concreto al igual que la filosofía clásica, incluido el contractualismo (Thomas
Hobbes , John Locke y Jean-Jacques Rousseau), pero también la economía política,
Marx comenzó con la totalidad de las relaciones sociales: trabajo, lenguaje y todo lo
que constituye nuestra existencia humana. Afirmó que el individualismo era una
esencia el resultado del fetichismo o la alienación de las mercancías. En El Capital,
Marx critica la teoría del valor-trabajo de Smith y Ricardo.
También diversos sociólogos y filósofos, como Raymond Aron y Michel Foucault, han
rastreado en la visión marxista del final del feudalismo como comienzo del absolutismo
y la separación del Estado y la sociedad civil, la influencia
de Montesquieu y Tocqueville, en particular en sus obras sobre el bonapartismo y la
lucha de clases en Francia