VIH
El virus de inmunodeficiencia humana o VIH (HIV por sus siglas en inglés) ataca y
destruye el sistema inmunológico del cuerpo al aniquilar a la célula denominada CD4
(referidas también como células T auxiliares), un tipo específico de glóbulo blanco.
El síndrome de inmunodeficiencia adquirida o SIDA, es la etapa más avanzada de la
infección con el VIH. El sida sucede cuando la infección con el VIH ha dañado
gravemente el sistema inmunitario, un proceso que puede tomar años. La pérdida de
células CD4 conlleva como resultado en un sistema inmunológico debilitado, lo cual hace
al cuerpo propicio para contraer infecciones o desarrollar enfermedades como el cáncer
que normalmente son mucho menos propensas ocurrir con un sistema inmunológico
sano. Estas afecciones son referidas como infecciones oportunistas y cánceres
oportunistas.
FISIOPATOLOGIA
Una vez dentro del organismo, el VIH se adhiere a varios tipos de glóbulos
blancos (leucocitos), de los cuales los más importantes son los linfocitos T
colaboradores (células T) que activan y coordinan otras células del sistema
inmunitario. En su superficie, estos linfocitos tienen un receptor llamado CD4, que
permite al VIH unirse a ellos. Por ello, estos linfocitos colaboradores se denominan
CD4+.
El VIH es un retrovirus, es decir, que almacena su información genética como
ácido ribonucleico (ARN). Una vez dentro del linfocito CD4+, el virus utiliza una
enzima llamada transcriptasa inversa (retrotranscriptasa) para hacer una copia de
su ARN, pero la copia se realiza como ácido desoxirribonucleico (ADN). El VIH
muta fácilmente en este punto debido a que la transcriptasa inversa es propensa a
cometer errores durante la conversión del ARN del VIH a ADN. Estas mutaciones
hacen que el VIH sea más difícil de controlar, ya que aumentan la posibilidad de
producir VIH que puede resistir los ataques del sistema inmunitario de la persona
y/o los fármacos antirretrovirales.
La copia del ADN del VIH se incorpora al ADN de los linfocitos infectados. La
propia maquinaria genética del linfocito reproduce (replica) el VIH. Finalmente, el
linfocito es destruido. Cada linfocito infectado produce miles de nuevos virus, que
a su vez infectan a otros linfocitos y los destruyen. Al cabo de unos cuantos días o
semanas, la sangre y los fluidos genitales contienen una gran cantidad de VIH, y
el número de linfocitos CD4+ puede reducirse considerablemente. Dado que la
cantidad de VIH en la sangre y los fluidos genitales es tan grande justo después
de la infección por VIH, las personas que hayan sido infectadas recientemente
pueden transmitir el VIH a otras personas con gran facilidad.
CLASIFICACION
Grupo I: Infección aguda.
Grupo II: Infección asintomática.
Grupo III: Linfadenopatía generalizada persistente.
Grupo IV: Otras enfermedades:
Subgrupo A: Enfermedad constitucional.
Subgrupo B: Enfermedad neurológica.
Subgrupo C: Enfermedad infecciosa secundaria
Categoría C1: Enfermedad infecciosa especificada en la definición SIDA de los
CDC.
Categoría C2: Otras enfermedades infecciosas secundarias.
Subgrupo D: Cánceres secundarios.
Subgrupo E: Otras condiciones.
Las definiciones de grupos y subgrupos son las siguientes
Grupo I - Infección aguda por HIV: Se define como un síndrome similar a una
mononucleosis, con o sin meningitis aséptica, asociado a la seroconversión de
anticuerpos de HIV (15-16). La seroconversión se requiere como evidencia de
infección inicial; las técnicas actuales para el aislamiento viral no son
suficientemente sensibles como para confiarles la demostración del inicio de la
infección.
Grupo II - Infección asintomática por HIV: Se define como la ausencia de signos
y síntomas de infección por HIV. Para clasificar a los pacientes en el Grupo II,
éstos no deben haber tenido signos o síntomas previos que hubiesen llevado a
clasificarlos en los Grupos III ó IV. Los pacientes cuyos hallazgos clínicos
condujeron a clasificarlos en los grupos III ó IV no deberían reclasificarse en el
Grupo II, si tales hallazgos clínicos desaparecen. Los pacientes en este grupo
deben ser subclasificados con base en una evaluación de laboratorio. Las pruebas
de laboratorio que comúnmente se recomiendan para los pacientes con infección
por HIV, comprenden, entre otras, el hemograma completo (incluye el cómputo
diferencial de células blancas) y el recuento de plaquetas. Las pruebas
inmunológicas, especialmente de linfocitos-T cooperadores y supresores, son
también importantes para la evaluación global. Los pacientes cuyos resultados
están dentro de los límites normales, así como aquéllos en quienes no se ha
completado la evaluación de laboratorio, deben ser diferenciados de los pacientes
cuyas pruebas son consistentes con defectos asociados a la infección por HIV (por
ejemplo, linfopenia, trombocitopenia, disminución de linfocitos CD4 cooperadores).
Grupo III - Linfoadenopatía Generalizada Persistente (LGP): Se define como
una linfoadenopatía palpable (agrandamiento de nódulos linfáticos de 1 cm
o más) en dos o más sitios extrainguinales, que persiste por más de 3 meses en
ausencia de una enfermedad concurrente u otra condición que no sea infección
por HIV, que explique el hallazgo. Los pacientes en este grupo pueden también
subclasificarse con base en una evaluación de laboratorio, como se hace con los
pacientes asintomáticos del Grupo II (ver anteriormente). Los pacientes con LGP
cuyos hallazgos clínicos permitieron clasificarles en el Grupo IV, no deben
reclasificarse en el Grupo III si aquellos otros hallazgos clínicos desaparecen.
Grupo IV - Otra enfermedad por HIV: Las manifestaciones clínicas de los
pacientes en este grupo, pueden asignarse a uno o más subgrupos (AE) como se
enumera más adelante. Dentro del Grupo IV, la subclasificación es independiente
de la presencia o ausencia de una linfoadenopatía. Cada subgrupo puede incluir a
pacientes con síntomas mínimos, así como a pacientes seriamente enfermos. Se
puede aumentar la especificidad de las manifestaciones clínicas de la infección
por HIV para fines clínicos o de investigación o para establecer incapacidad,
creando divisiones adicionales dentro de cada subgrupo.
Subgrupo A. Enfermedad constitucional: Se define como uno o más de los
siguientes signos: fiebre persistente por más de un mes, pérdida involuntaria de
peso mayor del 10 por ciento del peso inicial, o diarrea persistente de más de un
mes; y ausencia de enfermedad concurrente o condición, que no sea infección por
HIV, para explicar los hallazgos.
Subgrupo B. Enfermedad neurológica: Se define como uno o más de los
siguientes signos o síntomas: demencia, mielopatía, o neuropatía periférica; y
ausencia de enfermedad concurrente o condición, que no sea infección por HIV,
para explicar los hallazgos.
Subgrupo C. Enfermedades infecciosas secundarias: Se define como el
diagnóstico de una enfermedad infecciosa asociada a una infección por HIV o al
menos moderadamente indicativa de un defecto en la inmunidad celular.
Los pacientes en este subgrupo se dividen en dos categorías:
Categoría C-1: Incluye a los pacientes con una enfermedad sintomática o
invasora debida a una de 12 enfermedades infecciosas enumeradas en la
definición para vigilancia del SIDA del CDC: neumonía por Pneumocystis
carinii, criptosporidiosis crónica, toxoplasmosis, estrongiloidiasis extra-intestinal,
isosporiasis, candidiasis (esofágica, bronquial o pulmonar), criptococosis,
histoplasmosis, infección micobacteriana por el complejo Mycobacterium avium o
M. kansasii, infección citomegálica, infección mucocutánea crónica o diseminada
por virus herpes simplex, y leucoencefalopatía multifocal progresiva.
Categoría C-2: Incluye a los pacientes con una enfermedad sintomática o
invasora debida a una de seis enfermedades infecciosas secundarias
especificadas adicionales: leucoplasia velluda oral, herpes zoster
multidermatósico, bacteremia recurrente a Salmonella, nocardiasis, tuberculosis, y
candidiasis oral (muguet).
Subgrupo D: Cánceres Secundarios: Se define como el diagnóstico de uno o más
tipos de cáncer que se sabe están asociados a la infección por HIV, según se
enumera en la definición para vigilancia del SIDA, y al menos moderadamente
indicativo de un defecto de la inmunidad celular: sarcoma de Kaposi, linfoma no-
Hodgkin (linfoma no hendido pequeño o sarcoma inmunoblástico), o linfoma
cerebral primario.
Subgrupo E: Otras condiciones en la infección por HIV: Se define como la
presencia de otros hallazgos clínicos o enfermedades, no cIasificables
anteriormente, que puedan ser atribuidos a la infección por HIV, o que puedan ser
indicativos de un defecto de la inmunidad celular. Se incluye a los pacientes con
una neumonitis linfoide intersticial crónica. También se incluye aquellos pacientes
cuyos signos y síntomas pueden ser atribuidos ya a infección por HIV o a otra
enfermedad coexistente no clasificable en ningún otro rubro, y pacientes con otras
afecciones clínicas, cuyo curso o manejo puede ser complicado o alterado por la
infección con HIV. Son ejemplos: pacientes con síntomas constitucionales que no
satisfacen los criterios del Subgrupo IV-A; pacientes con enfermedades
infecciosas no enumeradas en el Subgrupo IV-C; y pacientes con
neoplasmas no enumera dos en el Subgrupo IV-D.
DIAGNOSTICO
El VIH puede diagnosticarse a través de análisis de sangre o saliva. Estas pruebas
pueden incluir lo siguiente:
Pruebas de antígenos y anticuerpos: En estas pruebas, se suele utilizar sangre
de una vena. Los antígenos son sustancias del propio virus del VIH. Suelen
aparecer en la sangre pocas semanas después de la exposición al VIH.
El sistema inmunitario produce anticuerpos cuando se expone al VIH. Los
anticuerpos pueden tardar semanas o meses en aparecer en la sangre. Es posible
que no se obtenga un resultado positivo en una prueba de antígenos y anticuerpos
hasta pasadas entre 2 y 6 semanas de la exposición al VIH.
Pruebas de anticuerpos: Estas pruebas buscan anticuerpos contra el VIH en la
sangre o la saliva. La mayoría de las pruebas rápidas del VIH son pruebas de
anticuerpos. Esto incluye las pruebas que se realizan en casa. Es posible que no
se obtenga un resultado positivo en una prueba de anticuerpos hasta pasadas
entre 3 y 12 semanas de la exposición al VIH.
Pruebas de ácido nucleico: Estas pruebas buscan la carga viral, que es el virus
que está presente en la sangre. Utilizan sangre de una vena.
Si pudiste haber estado expuesto al VIH en las últimas semanas, tu profesional de
atención médica puede sugerirte una prueba de ácido nucleico. La prueba de
ácido nucleico es la primera prueba en dar positivo después de la exposición al
VIH.
MANEJO FARMACOLOGICO
Esta clase de medicamentos bloquea la transcriptasa inversa, una enzima que
necesita el VIH para reproducirse:
* Abacavir (sulfato de Abacavir, ABC) - Ziagen
* Emtricitabina (FTC) - Emtriva
* Lamivudina (3TC) - Epivir
Esta clase de medicamentos se liga y luego altera la transcriptasa inversa, una
enzima que necesita el VIH para reproducirse:
* Doravirina (DOR) – Pifeltro
* Efavirenz (EFV) - Sustiva
* Etravirina (ETR) – Intelence
Esta clase de medicamentos bloquea la proteasa del VIH, una enzima que
necesita el VIH para reproducirse:
* Atazanavir (sulfato de atazanavir, ATV) - Reyataz
* Darunavir (etanolato de darunavir, DRV) - Prezista
* Fosamprenavir (fosamprenavir cálcico, FOS-APV, FPV) - Lexiva
BIBLIOGRAFIA
Centers for Disease Control. Revision of the CDC surveillance case definition for
acquired immunodeficiency syndrome. MMWR 1987:36 (1 suppl):1S-15S.
https://hivinfo.nih.gov/es/understanding-hiv/fact-sheets/medicamentos-contra-el-
vih-autorizados-por-la-fda